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Grupos sanguíneos

Paola Andrea Castro Potes


Sol Lorena Gómez Quiñonez
Yelina Andrea Meza Atencio

Ramón Lozada Devia


Laboratorio de genética
Grupo 16

Facultad de educación
Licenciatura en biología y química
Universidad del atlántico
2018
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Índice

1. Introducción…………………………………………………………….............3
2. Objetivos…………………………………………………………………..........4
3. Marco teórico
3.1 ¿Qué son los grupos sanguíneos?.................................................................5
3.2 Historia……………………………………………………………..……6-7
3.3 Importancia de los grupos sanguíneos…………………………………….8
3.4 Reacciones antígeno- anticuerpo…………………………………………..9
3.5 Reacciones de aglutinación……………………………………………10-11
3.6 Sistema de grupo sanguino ABO……………………………………...12-13
3.7 Herencia del grupo sanguíneo ABO………………………………………14
3.8 Sistema de Lewis………………………………………………………….15
4. Conclusión……………………………………………………………………..16
5. Bibliografía…………………………………………………………………….17
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1. Introducción

La sangre de los seres humanos está constituida en un 50% por células sanguíneas y el otro
50% por plasmas sanguíneo. Un grupo sanguíneo es una clasificación de la sangre de acuerdo
con las características presentes o no en la superficie de los glóbulos rojos y suero de la
sangre. Las células sanguíneas principales son:
• Glóbulos Rojos, Eritrocitos o Hematíes.
• Glóbulos Blancos o Leucocitos.
• Plaquetas o Trombocitos.
Grupo sanguíneo es cada uno de los diversos tipos en que se ha clasificado la sangre de las
personas en relación con la compatibilidad de los hematíes y suero de otro individuo donador
de sangre con los hematíes y suero de otro individuo que la recibe.
Estos grupos son cuatro, según la clasificación que hizo Landsteiner, clasificación hoy
universal y se denominan: 0, A, B, AB.
Los glóbulos rojos o hematíes son células sanguíneas, por lo tanto todos los tenemos. Sin
embargo, en la membrana de los glóbulos rojos pueden existir unas proteínas especiales:
llamadas glucoproteínas A y B. Así, un glóbulo rojo puede tener proteína A, proteína B, tener
ambas o no tener ninguna.
De manera que un individuo tendrá grupo sanguíneo A si sus glóbulos rojos tienen la
glucoproteína A en su membrana, siguiendo el mismo criterio para el resto de los grupos (si
no existe proteína, entonces será de grupo sanguíneo O).
El factor Rh es otra proteína que, si está presente en la superficie del glóbulo rojo será Rh
positivo y si está ausente será Rh negativo. De esta forma una persona debe tener un grupo
sanguíneo formado por la proteína A, B o las dos y además será Rh positivo o negativo.
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2. Objetivos

 Comprender el concepto de grupo sanguíneo.

 Conocer los tipos de grupos sanguíneos más importantes.

 Aplicar dichos conocimientos para ejercicios de herencia genética.


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3. Marco teórico

3.1 ¿Qué son los grupos sanguíneos?


Los grupos sanguíneos son los diversos tipos en que se ha clasificado la sangre de las
personas en relación con la compatibilidad entre las proteínas de los glóbulos rojos y las
proteínas del plasma. Los grupos sanguíneos se determinan genéticamente.
Las dos clasificaciones más importantes para describir grupos sanguíneos en humanos son
los antígenos (el sistema AB0) y el factor Rh, Estos son los sistemas comúnmente
relacionados a las temidas reacciones de transfusiones hemolíticas.

Los tipos de sangre, o grupos sanguíneos,


están definidos por una serie de
características que se encuentran en la
superficie de los eritrocitos, como proteínas
o carbohidratos, que en un cuerpo ajeno
pueden ser reconocidos como un antígeno.
El concepto de antígeno responde a toda
sustancia que el sistema inmune puede
reconocer como desconocida, iniciando así
una respuesta defensiva frente a ella. La
herramienta que usan los leucocitos
(concretamente los linfocitos B) es la
fabricación de anticuerpos que se unen al
antígeno para marcarlo y facilitar el ataque
hacia este.
El grupo sanguíneo es una combinación de características de los glóbulos rojos, que nos
transmiten los padres. No cambia durante la vida de una persona y juega un papel muy
importante en el cuerpo.
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3.2 Historia

En 1666 Jean-Baptiste Denis realiza la primera transfusión de animal a hombre pero fue
exonerado por los tribunales, la facultad de París prohibió las prácticas transfusionales.
En 1818 James Blundell Obstetra y Fisiólogo Inglés hizo la primera transfusión de hombre a
hombre y para 1875 ya se habían hecho unas 350 transfusiones en humanos.
La incompatibilidad sanguínea entre especie fue puesta de manifiesto en 1873 por Landois y
por Ponfick en 1874.
Karl Landsteiner, médico
austriaco, uno de sus campos de
investigación fue la genética de
la sangre humana que comparó
con la de los simios. Landsteiner
observó que al mezclar la sangre
de dos personas había ocasiones
en que los glóbulos rojos se
aglutinaban formando grumos
visibles. Analizó la sangre de un
total de 22 personas, incluyendo
la suya y la de cinco
colaboradores de su laboratorio;
el dividió a las personas en
grupos de tres, de allí la palabra
grupo ya que se refería al grupo
de personas pero después el uso
y la costumbre llevó a hablar de
grupos sanguíneos.
El procedimiento consistió en separar el suero de la sangre total, lavaba después los glóbulos
rojos y los sumergía en una solución de suero salino fisiológico. A continuación ensayaba
cada suero con los diferentes glóbulos rojos obtenidos y tabulaba los resultados. Llegó así a
descubrir tres tipos distintos de hematíes, denominados A, B y O, que daban lugar a
reacciones de aglutinación. Estos hallazgos los realizó en Viena hacia 1900. Dos años más
tarde, dos discípulos suyos, Alfredo de Castello y Adriano Sturli, analizando 155 muestras
(de 121 pacientes y 34 controles sanos), descubren un cuarto grupo, al que llaman AB, sin
poder aglutinante.
Las reacciones de aglutinación y de precipitación son la base de la mayor parte de las técnicas
inmunológicas. Su principio se basa en la reacción antígeno-anticuerpo.
Antígeno es una sustancia de alto peso molecular, con cierta rigidez estructural y que tiene
la particularidad de ser parcialmente “metabolizado” por células especializadas llamadas
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macrófagos, por lo tanto es capaz de generar una respuesta inmune en un organismo que la
detecte como un agente extraño.
Un anticuerpo es una glicoproteína, producida por linfocitos B activados, llamados células
plasmáticas, como respuesta a la presencia de un antígeno en el organismo, a su vez los
anticuerpos pueden ser producidos por líneas celulares in vitro, como es el caso de la
producción de anticuerpos monoclonales.
La sangre humana posee de forma natural estas moléculas; los anticuerpos son capaces de
reaccionar con otras moléculas de los glóbulos rojos llamadas antígenos o aglutinógenos,
produciendo como resultado de la interacción antígeno-anticuerpo su aglutinación. Estos
anticuerpos o isoaglutininas (que no existen en el tipo AB) son las responsables de la
incompatibilidad de las transfusiones sanguíneas si no se selecciona o se tipa la sangre a
transfundir del donante.

En la tabla se pueden observar 16 sistemas de grupos sanguíneos distintos como muchas


variantes dentro de cada sistema, la mayoría tienen 2 o 3 alelos pero por ejemplo el Rh tiene
por lo menos 28 alelos.
Posteriormente en 1940 Karl Landsteiner junto con Alexander Salomon Wiener, descubre
otro antígeno en los hematíes al que bautiza como factor Rh, al haberse hallado en el suero
de conejos inmunizados con sangre procedente de un mono de la India, el Macacus Rhesus.
Un niño que tiene el factor Rh, es decir, es Rh+, puede inmunizar a su madre Rh- durante la
gestación. Ésta desarrolla anticuerpos específicos anti-Rh que pueden en su segundo
embarazo atravesar la placenta y producir el aborto o una enfermedad hemolítica en el recién
nacido que cursa con ictericia, la temible eritroblastosis fetal. Más tarde Ronald A. Fisher
describe otros sistemas de antígenos eritrocitarios y hoy en día se conocen un total de hasta
42 antígenos distintos en los glóbulos rojos humanos.
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3.3 Importancia de los grupos sanguíneos

Cada individuo posee un conjunto diferente de antígenos eritrocitarios, y por su número


existen al día de hoy 32 sistemas antigénicos conocidos, más algunos antígenos diferenciados
que aún no han sido atribuidos a ningún sistema específico― es difícil encontrar dos
individuos con la misma composición antigénica. De ahí la posibilidad de la presencia, en el
suero, de anticuerpos específicos (dirigidos contra los antígenos que cada individuo no
posee), lo que resulta en aglutinación o hemólisis cuando ocurre una transfusión
incompatible. Diferentes sistemas antigénicos se caracterizan por inducir a la formación de
anticuerpos en intensidades diferentes; por lo que algunos son más comunes y otros, más
raros.
Los sistemas antigénicos considerados más importantes son el sistema ABO y el sistema Rh.
Estos son los sistemas comúnmente relacionados a las temidas reacciones de transfusiones
hemolíticas. Reacciones contra antígenos eritrocitarios también pueden causar la enfermedad
hemolítica del recién nacido, causada por el factor Rh+ del padre y del bebé y el Rh– de la
madre (DHRN) cuya causa generalmente se asocia a diferencias antigénicas relacionadas al
sistema Rh.
La determinación de los grupos sanguíneos tiene importancia en varias ciencias:
 En hemoterapia, se vuelve necesario estudiar al menos alguno de estos sistemas en
cada individuo para garantizar el éxito de las transfusiones. Así, antes de toda
transfusión, es necesario determinar, al menos el tipo AB0 y Rh del donador y del
receptor.
 En Ginecología/Obstetricia, se puede diagnosticar la enfermedad hemolítica del
recién nacido a través de su estudio, adoptándose medidas preventivas y curativas.
 En Antropología, se puede estudiar diversas poblaciones y sus interrelaciones
evolutivas, a través del análisis de la distribución poblacional de los diversos
antígenos, determinando su predominancia en cada etnia y haciéndose
comparaciones.
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3.4 Reacciones antígeno-anticuerpo


En la combinación de un anticuerpo con su antígeno específico en los eritrocitos, el azúcar
terminal del antígeno se combina con el anticuerpo. Esta combinación es específica así por
ejemplo los
Anticuerpos anti A solo reaccionarán con el antígenoA; si a una persona de grupo A se le
diera sangre de grupo B esta desarrollaría un anticuerpo que aglutinarían la sangre del dador
ya que estaría recibiendo un antígeno que le es extraño En inmunohematología la respuesta
inmunológica de importancia es la humoral o mediada por linfocitos B, caracterizada por
producción de anticuerpos por células plasmáticas como respuesta a estímulo antígeno
específico.
Glóbulos rojos de la sangre presentan antígenos A o B o ambos, los grupos sanguíneos se
designan según su antígeno: si tienen antígeno A el grupo es A, si tienen antígeno B el grupo
es B y cuando poseen ambos es AB (receptor universal) u finalmente los individuos que cuya
sangre carecen de antígeno el grupo es O (dador universal)

Ottenberg en 1911 acuñó el término de “donante universal” para el grupo O por carecer de
antígenos en los eritrocitos. En 1908 Epstein y Ottenberg sugieren que los grupos sanguíneos
son hereditarios. Y en 1910, E. von Dungern y L. Hirszfeld descubren que la herencia de
estos grupos sanguíneos sigue las leyes de Mendel con un patrón dominante para los tipos A
y B. En 1927 junto con Philip Levine, inmunizando conejos, Landsteiner descubrió tres
antígenos más (M, N y P) similares a los antígenos de los grupos A y B pero que, a diferencia
de éstos, su presencia en los hematíes no supone la existencia en la sangre humana normal
de aglutininas naturales.
Existen varios métodos in vitro para detectar reacciones de antígeno-anticuerpo, los más
utilizados en serología de Banco de Sangre son: Aglutinación y hemolisis
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3.5 Reacciones de aglutinación


Las técnicas de aglutinación son sólo semicuantitativas y algo más difíciles. La
aglutinación de los antígenos nativos insolubles o de las partículas recubiertas por el
antígeno puede evaluarse a simple vista con o sin la ayuda del microscopio. Entre las
ventajas de las reacciones de aglutinación están su alto grado de sensibilidad y la enorme
variedad de substancias identificables a través del uso de partículas que están recubiertas
por antígeno o por anticuerpo.
Según Coombs existen 3 requerimientos principales en las pruebas de aglutinación:
1. Disponibilidad de una suspensión estable de células o de partículas.
2. Presencia de uno o más antígenos cercanos a la superficie.
3. Conocimiento de que los anticuerpos "incompletos" o no aglutinables no son localizables
sin modificación (reacciones antiglobulina).

Aglutinación directa Un antígeno celular o de partículas insolubles es aglutinado


directamente por el anticuerpo. Un ejemplo de esto es la aglutinación de los eritrocitos del
grupo A por antisueros anti-A, la aglutinación de los eritrocitos RH positivos por el antisuero
anti-D o la aglutinación del antígeno brucelar por anticuerpos anti-Brucella. Gran cantidad
de partículas como pueden ser eritrocitos, bacterias, hongos y virus pueden ser aglutinados
por anticuerpos séricos, algunas veces de manera inespecífica y otras muy específicas, siendo
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ésta última, respuesta a una previa inmunización del organismo productor de los anticuerpos
séricos. Las pruebas para identificar anticuerpos específicos son llevadas a cabo titulando
seriadamente antisueros en diluciones al doble en presencia de una cantidad constante de
antígeno.
Aglutinación indirecta
Se refiere a la aglutinación de las células
recubiertas de antígeno o a las partículas
inertes que son portadoras pasivas de
antígenos solubles. Se tienen ejemplos de
lo anterior en la utilización de partículas
de gelatina en la búsqueda de anticuerpos
contra Treponema pallidum por
aglutinación pasiva (TPPA), la fijación
del látex para VDRL en la sífilis y en la
utilización de eritrocitos en la prueba de
hemaglutinación indirecta (HAI) en la
búsqueda de anticuerpos contra
Tripanosoma cruzi, agente causal de la
enfermedad de Chagas. De manera alterna, el antígeno puede ser localizado recubriendo
partículas de látex o eritrocitos con anticuerpo purificado y practicando la llamada
aglutinación inversa.
Hemaglutinación viral
Otra categoría de aglutinación que involucra la aglutinación espontánea de los eritrocitos
por ciertos virus, es la reacción de hemaglutinación viral, la cual puede inhibirse de manera
específica en presencia de anticuerpos
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3.6 Sistema de grupo sanguíneo ABO

El sistema de grupo sanguíneo ABO, descubierto hace más de 100 años por Karl Landsteiner,
es uno de los sistemas más importantes. Está compuesto por los antígenos A, antígenos B y
los correspondientes anticuerpos contra estos antígenos, como se describe en la tabla.
Opuesto a lo que sucede en otros sistemas, como por ejemplo el Rh, en este sistema la
presencia de anticuerpos naturales contra los antígenos A y B en personas que no expresan
estos antígenos (ley de landsteiner) causa reacciones adversas. Ocasionalmente fatales, luego
de la primera transfusión de sangre incompatible.

Los antígenos del sistema ABO están compuestos por azucares que protruyen de la
membrana de la superficie de los eritrocitos unidos en un componente llamado ceramida, el
cual se encuentra en la membrana de loa eritrocitos. Una serie de cuatro azucares se une a la
ceramida.

Estas moléculas se llaman antígenos, porque si se hiciera una transfusión de sangre del grupo
A a un receptor del grupo B, se produciría un rechazo, ya que para el receptor la sustancia A
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es extraña, y su sistema inmunológico la detecta y la intenta eliminar. Las moléculas que


desencadenan esta respuesta se llaman antígenos. Los grupos sanguíneos son hereditarios,
porque su síntesis está dirigida por los genes, concretamente por los que se encuentran en la
pareja número nueve de nuestros cromosomas. La especie humana tenemos 23 parejas de
cromosomas. Los genes responsables de los grupos sanguíneos son tres alelos, nombre que
reciben los distintos tipos de genes que proceden por mutación de un primer gen y codifican
el mismo carácter.
El motivo exacto por el que las personas nacen con anticuerpos contra un antígeno al que
nunca han sido expuestas es desconocido. Se piensa que algunos antígenos bacterianos son
lo bastante similares a estos antígenos A y B que los anticuerpos creados contra la bacteria
reaccionan con los glóbulos rojos AB0-incompatibles.
El sistema ABO fue el primer grupo sanguíneo descubierto Landsteiner por ya mencionado
anteriormente. Los glóbulos rojos pueden clasificarse en A, B y O, de acuerdo a la presencia
o ausencia de antígenos reactivos en la superficie de los glóbulos rojos. Dichos antígenos son
de mucha importancia en transfusión sanguínea, trasplante de tejidos y enfermedad
hemolítica del recién nacido. Compatibilidad de grupo ABO es esencial en toda prueba
serológica pretransfusional.
Naturaleza de los antígenos A y B. Los antígenos A y B son glicoproteínas, producidas por
genes alelicos en un locus único, localizados en la parte proximal del brazo corte del
cromosoma 9. Los antígenos correspondientes se encuentran aparentemente adheridos a la
membrana de los glóbulos rojos. La especificidad antigénica es conferida por el azúcar,
terminal; Ej. azúcar N-aceteilgalactosamina proporciona la especificidad antigénica A y el
azúcar galactosa determina la actividad B. Los antígenos ABO están presentes en todos los
tejidos excepto el sistema nervioso central, de donde se deduce la importancia de dicho
sistema en transfusión de eritrocitos, leucocitos, plaquetas y transplantes de tejidos, también
se encuentran presentes en las secreciones, como polisacáridos solubles. El polisacárido
presente en las secreciones es químicamente idéntico al presente en los glóbulos rojos.

Características

 Las personas con sangre del tipo A: sus glóbulos rojos expresan antígenos de tipo
A en su superficie y anticuerpos contra los antígenos B en el plasma.
 Las personas con sangre del tipo B: sus glóbulos rojos con antígenos de tipo B en
su superficie y anticuerpos contra los antígenos A en el plasma.
 Las personas con sangre del tipo 0: no tienen dichos antígenos (A o B) en la
superficie de sus glóbulos rojos, pero tienen anticuerpos contra ambos tipos.
 Las personas con sangre del tipo AB: teniendo ambos antígenos en la superficie de
sus glóbulos rojos no fabrican anticuerpo alguno contra el antígeno A o B.
Esta clasificación internacional, debida a Landsteiner, ha reemplazado a la de Moss, en la
cual el grupo 1 corresponde al grupo AB de la precedente, el grupo 2 al grupo A, el grupo 3
al grupo B, y el grupo 4 al grupo 0. Estos cuatro grupos sanguíneos constituyen el sistema
AB0.
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3.7 Herencia del grupo sanguíneo ABO

Los glóbulos rojos (o eritrocitos) tienen unas proteínas en su membrana que funcionan como
antígenos. Si una persona recibe sangre con estos antígenos y sus glóbulos rojos no los tienen,
los reconocerán como algo extraño al organismo y su sistema inmunológico los rechazará,
produciendo en su plasma anticuerpos específicos que los neutralizarán.

La herencia de los grupos sanguíneos del sistema AB0 es uno de los casos que parecen
incumplir las leyes de Mendel, ya que se trata de alelismo múltiple, ya que existen tres
posibles alelos distintos (IA, IB, I0) aunque cada individuo sólo puede tener dos de ellos, uno
en cada cromosoma del par en el se sitúan.

De los tres alelos posibles, IA, IB, son codominantes, mientras que I0 es recesivo. Así, existen
cuatro fenotipos distintos que corresponden a seis genotipos distintos:

Grupo sanguíneo A: IA I0, IA IA


Grupo sanguíneo B: IBIB, IB I0
Grupo sanguíneo AB: IAIB
Grupo sanguíneo 0: I0I0

Las personas del grupo 0 no tienen en la membrana de sus eritocitos ninguno de esos
antígenos, por lo que pueden donar sangre a personas de todos los grupos, puesto que no van
a crear anticuerpos contra ellos. En cambio, sólo pueden recibir las de otros individuos del
grupo 0.
Las personas del grupo A y B sólo pueden recibir sangre de su propio grupo y del grupo 0,
y pueden donarla a los del grupo AB, ya que los del grupo sanguíneo AB no crearán
anticuerpos ni contra A ni contra B.
Las personas de grupo AB pueden recibir sangre de cualquier grupo, pero sólo pueden donar
a los de su propio grupo sanguíneo.
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3.8 Sistema de Lewis


El sistema Lewis no es en esencia un sistema de grupos sanguíneos. Los antígenos
característicos del mismo se encuentran tanto en saliva como en el plasma y presentan igual
especificidad; no obstante, puede no haber correspondencia en la fenotipación obtenida a
partir de uno u otro medio. En la saliva las substancias con especificidad Lewis son
glicoproteínas solubles mientras que en el plasma son glicoesfingolípidos que,
posteriormente, se absorben, a través de un mecanismo desconocido, por la pared
eritrocitaria.
El locus Lewis es dialélico (Le y le) (Grubb, 1951; Cepellini, 1954).
Tradicionalmente se considera que el sistema Lewis está asociado sin ligamiento a los
sistemas ABO, Hh y Sese; no obstante, R. Oriol (1980) sostiene que H y Se son loci
estrechamente ligados y resultado evolutivo de la duplicación de un gen ancestral. El alelo
le dirige la síntesis del enzima 4- L- fucosil- transferasa, que transforma el disacárido Gal-
1-3-NAC-G1c en el trisacárido Gal-1-3-NACG1c-Fucosa, antígeno Leª. El alelo le se
supone amorfo.
Existe otro antígeno del sistema Lewis denominado Leb. Como quiera que no se ha
detectado el enzima Le b , se ha postulado por Watkins (1964) que tal antígeno es el
resultado de la acción conjunta de los genes H, Se y Le. El enzima H, 2- -L-Fucosil-
transferasa, transfiere la fucosa al carbono 2 del sacárido Gal-1-3-NAc-G1c, mientras que
el enzima Le” transfiere la fucosa al carbono 4 de ese disacárido. El antígeno Le b es un
tetrasacárido resultado de la adición al Gal-1-3-NAc-G1c de dos fucosas, una en el carbono
2 y otra en el carbono 4. Es coherente, por lo tanto, suponer que el antígeno Le b se produce
por la acción conjunta de los genes H y Le. Hay que tener en cuenta que para que se forme
el enzima H en saliva es necesaria la presencia del alelo Se.
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4. Conclusión

Gracias a estos hallazgos en inmunohematología se estableció la Compatibilidad sanguínea


entre las distintas sangres de los seres humanos.
En el siglo XIX se comprobó que la transfusión de sangre podía dar resultados
particularmente espectaculares en el tratamiento de la perdida aguda de sangre.
El conocimiento del grupo sanguíneo de una persona es fundamental para garantizar una
transfusión de sangre exitosa. Además, se pueden prevenir enfermedades relacionadas
principalmente a las alteraciones del factor Rh sanguíneo.
Finalmente, cabe recalcar la importancia de este tema (principalmente para la mujer), puesto
que si después del análisis respectivo, descube que presenta Rh-negativo, tendrá ciertas
precauciones al elegir a su pareja, procurando que no sea un Rh-positivo, y así engendrar a
un niño sano y en las condiciones adecuadas.
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5. Bibliografía

 TITO A. VARELA /ASPECTOS GENETICOS DEL SISTEMA LEWIS


 Bartolomé Yankovic N., /Genoma humano al alcance de todos (2007).
 P.L Mollison. /Transfusión de sangre en medicina clínica
 García A. Vicente /Reacciones de aglutinación
 Salomón Grispan /Grupos sanguíneos ABO Y Rh