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Enfermedades

Cardiovasculares
Steisy Carcausto Cari, Bridny Gomez Zapana , Yantily Morales Cari,
Brandon Acero Vilca, Mirian Chambi Calci, Eduardo Figueroa Chije,
Jennifer López Cayra

Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa


Escuela Profesional de Psicología
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RESUMEN

Las enfermedades cardiovasculares son un grupo heterogéneo de enfermedades que afectan

tanto al sistema circulatorio como al corazón, de ahí se deriva su nombre (cardiovascular), entre

las cuales podemos mencionar a: arteriosclerosis, angina de pecho, hipertensión arterial,

hipercolesterolemia, infarto agudo de miocardio (IAM), insuficiencias cardiacas, enfermedad

cerebrovascular, trombosis arterial periférica (Garcia, Perancho, & Lobos, 2006). Las ECV

constituyen la primera causa de muerte en el mundo, siendo responsables de 1,9 millones de

fallecimientos cada año tan sólo en la Unión Europea. En España, estas enfermedades

determinan el 35% de todas las muertes entre los varones y el 43% entre las mujeres (Santander,

2011). La presente monografía busca ampliar la información con respecto a las enfermedades

cardiovasculares.
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La enfermedad cardiovascular ha sido uno de los campos de la medicina en los que más

se ha avanzado. Si echamos la vista un par de décadas atrás, el ictus o el ataque de corazón

implicaban un desenlace fatal. Hoy en día, los pronósticos han cambiado y muchos pacientes

consiguen recuperarse y vivir con absoluta normalidad. Se plantea entonces la paradoja de por

qué las enfermedades cardiovasculares siguen siendo la principal causa de mortalidad en los

países occidentales. De hecho, cada año fallecen más personas en el planeta por este motivo

que por cualquier otro. Y además, las previsiones Organización Mundial de la Salud (OMS) no

prevén una mejoría en estas cifras en un futuro cercano. Según datos de la OMS, las

enfermedades cardiovasculares siguen siendo la principal causa de muerte en todo el mundo.

Enfermedades Cardiovasculares (ECV)

Definición

Según la OMS (2018), las enfermedades cardiovasculares son un conjunto de trastornos

del corazón y de los vasos sanguíneos que se clasifican en: hipertensión arterial (presión alta),

cardiopatía coronaria (infarto de miocardio), enfermedad cerebrovascular (apoplejía),

enfermedad vascular periférica, insuficiencia cardíaca, cardiopatía reumática, cardiopatía

congénita y miocardiopatías.

Datos y Cifras

Según la Organización Mundial de la Salud (2018), las enfermedades cardiovasculares

son la principal causa de defunción en todo el mundo. Cada año mueren más personas por

alguna de estas enfermedades que por cualquier otra causa. Se calcula que en 2012 murieron

17,5 millones de personas por enfermedades cardiovasculares, lo cual representa el 30% de las

defunciones registradas en el mundo. De esas defunciones, aproximadamente 7,4 millones se

debieron a cardiopatías coronarias, y 6,7 millones a accidentes cerebrovasculares.

Las enfermedades cardiovasculares afectan en mucha mayor medida a los países de

ingresos bajos y medios: más del 80% de las defunciones por esta causa se producen en esos

países y afectan casi por igual a hombres y mujeres. De aquí a 2030, casi 23,6 millones de

personas morirán por alguna enfermedad cardiovascular, principalmente por cardiopatías y


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accidentes cerebrovasculares. Se prevé que estas enfermedades sigan siendo la principal causa

de muerte.

Tipos de Enfermedad Cardiovascular

La cardiopatía coronaria (CHD, por sus siglas en inglés):

Es el tipo más común de enfermedad cardíaca y sucede cuando se acumula placa en las

arterias que conducen al corazón. También se llama arteriopatía coronaria (CAD, por sus siglas

en inglés). Cuando se estrechan las arterias, el corazón no puede recibir suficiente sangre y

oxígeno. Una arteria bloqueada puede causar un ataque cardíaco. Con el tiempo, la cardiopatía

coronaria puede debilitar el miocardio y provocar insuficiencia cardíaca o arritmias.

La insuficiencia cardíaca:

Ocurre cuando el miocardio se vuelve rígido o débil. No puede bombear suficiente

sangre oxigenada, lo cual causa síntomas en todo el cuerpo. La enfermedad puede afectar el

lado derecho o el lado izquierdo del corazón. Es muy frecuente que ambos lados del corazón

estén comprometidos. La hipertensión arterial y la arteriopatía coronaria son causas comunes de

la insuficiencia cardíaca.

Las arritmias: Son problemas con la frecuencia cardíaca (pulso) o el ritmo cardíaco.

Esto ocurre cuando el sistema eléctrico del corazón no funciona correctamente. El corazón

puede palpitar demasiado rápido, demasiado lento o en forma irregular. Algunos problemas del

corazón, como un ataque cardíaco o una insuficiencia cardíaca, pueden causar problemas con el

sistema eléctrico del corazón. Algunas personas nacen con una arritmia.

Las enfermedades de las válvulas cardíacas: Ocurren cuando una de las cuatro

válvulas en el corazón no funciona correctamente. La sangre puede escaparse a través de la

válvula en la dirección equivocada (llamado regurgitación), o es posible que una válvula no se

abra lo suficiente y bloquee el flujo sanguíneo (llamado estenosis). Un latido cardíaco inusual,

llamado soplo cardíaco, es el síntoma más común. Algunos problemas del corazón, como un

ataque cardíaco, una cardiopatía o una infección, pueden causar enfermedades de las válvulas

del corazón. Algunas personas nacen con problemas de válvulas cardíacas.


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La arteriopatía periférica:

Ocurre cuando las arterias de las piernas y los pies se estrechan debido a la acumulación

de placa. Las arterias estrechas reducen o bloquean el flujo sanguíneo. Cuando la sangre y el

oxígeno no pueden llegar a las piernas, esto puede lesionar los nervios y tejidos.

La presión arterial alta (hipertensión):

Es una enfermedad cardiovascular que puede conducir a otros problemas tales como

ataque cardíaco, insuficiencia cardíaca y accidente cerebrovascular.

Un accidente cerebrovascular: Es causado por la falta de flujo sanguíneo al cerebro.

Esto puede suceder debido a un coágulo de sangre que viaja a los vasos sanguíneos en el

cerebro o un sangrado en el cerebro. El accidente cerebrovascular tiene muchos de los mismos

factores de riesgo que una cardiopatía.

La cardiopatía congénita (CHD, por sus siglas en inglés): Es un problema con la

estructura y funcionamiento del corazón que está presente al nacer. Este término puede describir

muchos problemas diferentes que afectan el corazón. Es el tipo más común de anomalía

congénita. (MedlinePlus información de salud para usted, 2016)

Síntomas de Enfermedad Cardiovascular

Según la OMS (2018), la enfermedad subyacente de los vasos sanguíneos a menudo no

suele presentar síntomas, y su primera manifestación puede ser un ataque al corazón o un AVC.

Los síntomas del ataque al corazón consisten en:

 dolor o molestias en el pecho,

 dolor o molestias en los brazos, hombro izquierdo, mandíbula o espalda.

Además puede haber dificultad para respirar, náuseas o vómitos, mareos o desmayos, sudores

fríos y palidez. La dificultad para respirar, las náuseas y vómitos y el dolor en la mandíbula o la

espalda son más frecuentes en las mujeres.

El síntoma más común del AVC es la pérdida súbita, generalmente unilateral, de fuerza

muscular en los brazos, piernas o cara. Otros síntomas consisten en:


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 la aparición súbita, generalmente unilateral, de entumecimiento en la cara, piernas o

brazos;

 confusión, dificultad para hablar o comprender lo que se dice;

 problemas visuales en uno o ambos ojos;

 dificultad para caminar, mareos, pérdida de equilibrio o coordinación;

 dolor de cabeza intenso de causa desconocida; y

 debilidad o pérdida de conciencia.

Factores de Riesgo

Los factores de riesgo son características biológicas y ciertos hábitos de vida que

aumentan la probabilidad de padecer enfermedades cardiovasculares en aquellas personas que

las presentan en comparación con las que no las tienen.

Factores sociodemográficos y económicos

Se producen por causas genéticas o físicas

Edad: a mayor edad la relación de muertes de enfermedad cardiovascular aumenta

debido a varias causas. La actividad cardiaca tiende a deteriorarse, ya que aumenta el grosor de

las paredes del corazón y las arterias son menos flexibles. El grupo de mayor riesgo son los

mayores de 65 años.

Género: los hombres presentan una tasa más elevada de muerte por enfermedades

cardiovasculares mientras que las mujeres presentan una mayor incidencia en enfermedades

cerebrovasculares. Las mujeres presentan un factor de protección, que son las hormonas

sexuales (estrógenos). A partir de la menopausia el riesgo aumenta.

Nivel educativo y posición socioeconómica: las personas con un bajo nivel educativo y

escasos ingresos suelen acudir a los centros de salud de forma tardía, y por tanto presentan más

problemas en identificar síntomas y/o no poseen los recursos necesarios para la atención de la

salud.
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Factores conductuales y enfermedad de base

Tabaquismo: es el factor de riesgo conductual más importante, siendo el que aumenta

más el riesgo de padecer una enfermedad cardiovascular. El tabaco se sitúa entre los factores de

riesgo independientes más reflejados en las guías de actuación de diversas sociedades

cardiológicas internacionales para la valoración del riesgo cardiovascular. El papel de éste en

relación con las ECV se relaciona de forma directa con la cantidad de cigarrillos consumidos en

un día y la antigüedad del hábito fumador. Si la edad en la que se empieza a fumar es anterior a

los 15 años el riesgo es aún mayor.

Dieta: Los hábitos no saludables en la dieta contribuyen al aumento de la probabilidad

de desarrollar una enfermedad cardiovascular. Numerosos estudios afirman que incluir ciertos

tipos de alimentos en el día a día facilita el mantener unos niveles correctos de colesterol y

evitan la obesidad. La dieta mediterránea sería un factor de protección.

Inactividad física: Las personas inactivas tienen mayor riesgo de sufrir enfermedad

cardiovascular que las personas que hacen ejercicio regularmente; ya que el hacer ejercicio de

forma regular fortalece el músculo cardiaco y hace que las arterias sean más flexibles.

Alcohol: el exceso de alcohol aumenta la presión sanguínea, los triglicéridos, cáncer y

otras enfermedades.

Hipertensión arterial: siendo uno de los factores de riesgo más destacados. Un 70 %

de los ictus ocurren a causa de la hipertensión.

Colesterol elevado: las personas con enfermedades cardiovasculares tienden a

presentar niveles elevados de colesterol en la sangre.

Haber sufrido alguna patología cardiaca.

Diabetes: Es un factor de riesgo independiente y en gran medida relacionado con la

hipertensión arterial.

Obesidad (IMC): El exceso de peso puede elevar el colesterol y causar presión arterial

alta. (Perez & Soto, 2017)


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Estrés y otros factores psicosociales

Las pruebas científicas sobre el papel del estrés en la patología cardiovascular son

menos robustas y está menos estudiado que los factores anteriores, por la dificultad de medir el

estrés de forma objetiva. El estrés ocurre generalmente cuando no se es capaz de dar respuesta a

las demandas que la sociedad y la vida imponen. Se ha demostrado de manera particular que el

estrés en el trabajo, definido como alta demanda y poca capacidad de decisión (modelo

demanda-control de Karasek), está asociado a una mayor probabilidad de eventos coronarios en

los hombres. Además, como cabría esperar, existen interacciones importantes entre el estrés, la

categoría profesional y el género. Sin embargo, hay menos estudios de estos aspectos en

mujeres. Otros aspectos del estrés como la hostilidad, apuntan hacia a una relación distinta entre

el estrés y la cardiopatía isquémica según el género.

Antecedentes Familiares

Los hijos/as de padres con cardiopatía isquémica, especialmente si esta ha sido

prematura (padres antes de los 65 años, madres antes de los 55 años) o con hipertensión arterial

tienen mayor probabilidad de desarrollarla.

Factores Cardiovasculares Exclusivos De La mujer

Contraceptivos orales: Las píldoras anticonceptivas aumentan ligeramente el riesgo

de infarto de miocardio en las mujeres antes de la menopausia, especialmente por encima de los

35 años de edad. Pero este riesgo aumenta de forma espectacular si la mujer es fumadora,

diabética o hipertensa.

Estrógenos endógenos Se cree que la baja frecuencia de la enfermedad coronaria en la

mujeres debida a que los niveles endógenos de las hormonas femeninas (estrógenos) confieren

una protección especial al árbol circulatorio, a través de mecanismos biológicos complejos.

Esta ventaja va desapareciendo paulatinamente después de la menopausia al disminuir el nivel

de estrógenos, y el riesgo cardiovascular va aumentando.

Ovarios poliquísticos La presencia de esta enfermedad confiere un riesgo

cardiovascular elevado al ir asociado a la obesidad y a la resistencia a la insulina y diabetes.

(Sans, 2006)
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Tipos de Intervención

Medicamentos

La terapia con medicamentos o fármacos es el tratamiento más común para el accidente

cerebrovascular. Los tipos más populares de medicamentos utilizados para prevenir o tratar el

accidente cerebrovascular son los agentes antitrombóticos (agentes contra plaquetas y

anticoagulantes), agentes trombolíticos y neuroprotectores.

Cirugía

La cirugía puede utilizarse para prevenir un accidente cerebrovascular, para tratar un

accidente cerebrovascular agudo o para reparar el daño vascular o las malformaciones en el

cerebro y alrededor del mismo. Hay dos tipos predominantes de cirugía para prevención y

tratamiento de los accidentes cerebrovasculares: la endarterectomía carótida y la derivación

extracraneal/intracraneal (EC/IC).

La endarterectomía carótida es un procedimiento quirúrgico en el que un médico

elimina depósitos grasos (placa) del interior de una de las arterias carótidas, que están situadas

en el cuello y son las principales proveedoras de sangre al cerebro.

La cirugía de derivación extracraneal/intracraneal (EC/IC), es un procedimiento que

restaura el flujo sanguíneo a una zona del tejido cerebral privada de sangre, mediante el

reencaminamiento de una arteria saludable en el cuero cabelludo a la zona del tejido cerebral

afectada por una arteria bloqueada.

Terapia de rehabilitación

La incapacitación producida por los accidentes cerebrovasculares es devastadora para el

paciente y para su familia, pero se dispone de terapias que ayudan a rehabilitar a los pacientes

que sufren un accidente cerebrovascular.

Para la mayoría de los pacientes, la terapia física es la piedra angular del proceso de

rehabilitación. Un terapista físico utiliza el adiestramiento, los ejercicios y la manipulación

física del cuerpo del paciente con la intención de restaurar el movimiento, el equilibrio y la

coordinación. El objetivo de la terapia física es lograr que el paciente que sufre un accidente
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cerebrovascular vuelva a aprender actividades motoras simples, tales como caminar, sentarse,

ponerse de pie, acostarse, y el proceso de cambiar de un tipo de movimiento a otro.

Otro tipo de terapia que incluye volver a aprender actividades del diario es la terapia

ocupacional. La terapia ocupacional también incluye ejercicios y adiestramiento para ayudar a

los pacientes a volver a aprender actividades cotidianas, tales como comer, beber y tragar,

vestirse, bañarse, cocinar, leer y escribir, y el cuidado personal. El objetivo de la terapia

ocupacional es ayudar al paciente volver se independiente o alcanzar el nivel más alto posible

de independencia (NINDS, 2017)

Prevención

Está comprobado que el control adecuado de los FR de ECV modificables y condicionantes

pueden detener el progreso y futuras complicaciones de las ECV; por ejemplo:

 Dejar de fumar es la medida más útil para reducir el riesgo de padecer una ECV. Al dejar

de fumar usted disminuye en un 50% las probabilidades de sufrir un IAM.

 La modificación de la dieta hacia la dieta mediterránea. Cada persona debe ajustar su dieta

a su enfermedad bajo la supervisión de un médico, pero los consejos generales son los

siguientes:

o La ingesta de grasas debe ser moderada, no superando nunca el 30% del total de las

calorías ingeridas.

o Conviene sustituir las proteínas animales por las vegetales y dentro de las animales,

consumir más pescado que carne.

o La leche conviene tomarla descremada en lugar de entera, así se disminuye el consumo

de grasas.

o Será conveniente el uso de aceite de oliva al resto de aceites vegetales y los de origen

animal. El aceite de oliva es rico en ácidos grasos monoinsaturados y tiene cualidades

antioxidantes.

o La dieta debe ser rica en verduras, frutas, cereales y legumbres.

o Se aconseja tomar un vaso de vino tinto al día, sin exceder de los 30gr. De alcohol.

o Disminuir el consumo de sal.


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o Realizara actividad física al menos 3 veces a la semana por al menos 30 minutos

(Heinemann & Heuchert, 2012)

Personalidad y Enfermedades Cardiovasculares

Personalidad tipo A:

El patrón de comportamiento tipo A se define como un complejo de acción-emoción

alimentado por ciertos aspectos de la cultura occidental, la cual recompensa a aquellos

individuos que son capaces de pensar, actuar, comunicar y, en general, de vivir más rápida y

agresivamente que sus semejantes. El comportamiento de tipo A incluye impaciencia, ambición,

agresividad, un cierto sentido de urgencia de tiempo, un arraigado afán de superación y un

profundo deseo de reconocimiento.

Rosenman creía que la reactividad cardiovascular era el vínculo entre la personalidad

tipo A y la enfermedad cardiovascular, pero se ha visto que es la frecuencia y no la magnitud de

la reacción la que se relaciona con la enfermedad. Varios estudios indican que los individuos

con personalidad tipo A reaccionan más a retos intelectuales o acoso interpersonal, mostrando

elevaciones de la tensión arterial, frecuencia cardíaca, catecolaminas y cortisol. Los individuos

de tipo A presentan niveles más altos de testosterona que los clasificados como tipo B. La

testosterona se ha implicado en aumento de agresividad en varones, reactividad cardíaca y

valores más bajos de colesterol HDL.

Personalidad Tipo D:

El subtipo de personalidad tipo D se caracteriza por la tendencia conjunta a

experimentar emociones negativas e inhibir estas emociones, al tiempo que se evita el contacto

social. En otras palabras, el individuo tipo D es ansioso, melancólico, pesimista y socialmente

inepto, tiende a tener pocos lazos sociales y a sentirse incómodo ante personas extrañas. Los

individuos de tipo D puntúan alto en escalas de afectividad negativa e inhibición social.

La inhibición de emociones se ha asociado a mayor reactividad cardiovascular, menor

capacidad de recuperación cardíaca, menor variabilidad de frecuencia cardíaca y, a largo plazo,

aterosclerosis carotidea, incidencia de enfermedad coronaria y mortalidad cardíaca. En un


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grupo de pacientes sometidos a rehabilitación cardíaca, la tasa de muertes de causa cardíaca fue

4 veces mayor en aquellos pacientes que mostraban personalidad tipo D, aun cuando se ajustaba

por otros factores de riesgo cardiovascular convencionales. (Castellano & Nasarre, 2006)

Tratamiento de las Enfermedades Cardiovasculares

Tratamiento Medico

Tratamiento Psicológico

Tratamiento Nutricional

Tratamiento Alternativo

Conclusiones

Primera: Las enfermedades cardiovasculares (ECV) son un conjunto de enfermedades

que afectan al corazón y a los vasos sanguíneos que representan un problema

para la salud pública a causa de su alta prevalencia.

Segunda: Son la principal causa de muerte y de hospitalización en los países

desarrollados, siendo también una causa importante de muerte en países en vías

de desarrollo.

Tercera: Se entiende por factores de riesgo aquellas características biológicas o

conductuales cuya presencia confiere una mayor probabilidad de sufrir una

enfermedad en el futuro.
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Cuarta: Algunos factores pueden ser modificados, tratados o controlados, mientras que

otros no. La edad, el sexo o los factores hereditarios no son modificables.

Séptima: Los factores de riesgo cardiovascular ateroesclerótico bien establecidos son: el

tabaco, el colesterol de la sangre, la diabetes, las cifras elevadas de presión

arterial, la obesidad, la falta de ejercicio físico regular (sedentarismo), los

antecedentes familiares de enfermedad cardiovascular y el estrés.

Referencias

Bibliografía
Castellano, J., & Nasarre, E. (2006). La personalidad como factor de riesgo. En J. Plá, & J.
Salvador, Aspectos psicológicos en las enfermedades cardiovasculares (págs. 17-19).
España: SOCIEDAD ESPAÑOLA DE CARDIOLOGÍA.

Garcia, F., Perancho, I., & Lobos, J. (2006). GUÍA PARA EL MANEJO DEL RIESGO
CARDIOVASCULAR. España: Pfizer.

Heinemann, L., & Heuchert, G. (2012). ENCICLOPEDIA DE SALUD Y SEGURIDAD EN EL TRABAJO.


Barcelona: Chantal Dufresne.

NINDS. (3 de enero de 2017). National Institute of Neurological Disorders and Stroke. Obtenido
de
https://espanol.ninds.nih.gov/trastornos/accidente_cerebrovascular.htm#Therapies

Perez, Y., & Soto, A. (2017). FACTORES DE RIESGO DE LAS ENFERMEDADES


CARDIOVASCULARES. UNIVERSIDAD COMPLUTENSE DE MADRID, 5 - 6.

Sans, S. (2006). Enfermedades Cardiovasculares. En G. d. España, Programa de Formación de


Formadores/as en Perspectiva de Género en Salud (págs. 11 - 13). Madrid: Colomer C.

Santander. (2011). la enfermedad cardiovascular y sus factores de riesgo. Santander, 3-22.