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Juan Iñigo Carrera

La renta de ia tierra

Formas, fuentes y apropiación

e d i c i o n e s
Colección Teoría Crítica y Cultura

Juan Iñigo Carrera


La renta de la tierra. Formas, fuentes y apropiación, la ed. Buenos Aires:
2017.
376 p.; 15x22 cm. (Teoría crítica y cultura)
ISBN 978 - 9 SO-793 - 257-1
1. Economía. 2. Marxismo. I. Título.
CDD 320.5322
Fecha de catalogación: 06/03/2,017
© 2017/juan Iñigo Carrera
© 2017, Ediciones Imago Mundi
Hecho el depósito que marca la ley 11.723
Impreso en Argentina, tirada de esta edición: 700 ejemplares

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índice general

Prólogo.............................................................................................................................. XI
i La renta de la tierra: formas y fuentes
1 Monopolio terrateniente sobre condicionamientos naturales a la
productividad deL trabajo que utiliza específicamente a la tierra
como instrumento directo de p r o d u c c ió n ..................................................... 3
2 La renta de monopolio sobre condicionamientos naturales
d iferenciales.......................................................................................................... 7
2.1. La renta diferencial 1 (pág. 7) - 2.2. La renta diferencial II (pág. 10) - 2.3.
Renta diferencial y localización relativa de la producción respecto del
consumo (pág. 27) - 2.4. Realidades y apariencias de la renta diferencial,
en particular en relación con diferencias nacionales del proceso de
acumulación de capital (pág. 29)
3 La renta de monopolio absoluto sobre condicionamientos naturales . 47
3.1. El ejercicio del monopolio absoluto (pág. 47) - 3.2. Renta absoluta
(pág. 54) - 3.3. Renta de simple monopolio, o renta de simple monopolio
absoluto (pág. 57) - 3.4. Acerca de la posibilidad concreta de existencia y
magnitud de la renta absoluta y de la renta de simple monopolio (pág. 60)
4 Renta diferencial que resulta de la renta absoluta y de la renta de
simple m o n o p o lio .......................................................................................... 81
5 La fuente de la plusvalía que constituye la renta de la tierra . . . . 85
5.1. La cuestión (pág. 85) - 5.2. La representación del trabajo social mate­
rializado de manera privada como el valor de las mercancías (pág. 85} -
5.3. La fuente de la plusvalía extraordinaria del capital innovador (pág. 91)
- 5.4. Los movimientos de plusvalía en la formación de la tasa general
de ganancia (pág. 98) - 5.5. La determinación concreta de la normalidad
(pág. 100) - 5.6. La fuente de la renta diferencial (pág. 104) - 5.7. Las
fuentes de la renta absoluta, de la renta de simple monopolio y de la
renta diferencial originada por ambas (pág. 109)
6 Componentes del canon de arriendo que no constituyen
estrictamente renta capitalista de la t ie r r a .......................... ..... . . . -115
7 El caso de la identidad capitalista-terrateniente o
terrateniente-capitalista................................................................................121
VIH •

8 El precio de la t i e r r a ....................................................................................... 127


II Estydio critico de concepciones diversas tom© a la reota
de la tierra
9 Sobre la renta diferencial I I .............................................................................. 135
10 La reducción de la renta absoluta a renta de simple monopolio y
v ic e v e r s a ................................................................ 155
11 La concepción de la renta diferencial como plusvalía producida por
el obrero agrario que trabaja sobre las tierras m e jo re s .......................... 175
12 El «intercambio desigual» puesto en relación con las fuentes de la
renta de la t i e r r a . ............................................................................................209
13 La teoría de la «rentain te rn acio n al».............................................................. 237
iil Los apropiación primada de la reota diferencial y de simple
monopolio por los terratenientes y sns cursos de circulación
primaria h a d a ©tros apropiadores de plusvalía
14 Los cursos primarios de apropiación de la r e n t a ..................................... 243
14.1. Renta de la tierra y capital total de la sociedad (pág. 243} - 14.2.
Fijación directa por el estado del canon de arriendo sistemáticamente
por debajo de la magnitud de la renta {pág. 249) -14.3. Los impuestos
específicos sobre las exportaciones de mercancías portadoras de renta
(retenciones) (pág. 250) - 14,4. La sobrevaluación de la moneda nacional
para la exportación de mercancías portadoras de renta (pág, 253) -14.5.
El abaratamiento de las mercancías portadoras de renta en el consumo
individual interno por efecto de los impuestos a la exportación y la
sobrevaluación de ia moneda nacional (pág. 277) - 14.6. La regulación
directa de los precios internos de las mercancías portadoras de renta por
el estado nacional (pág. 280) -14.7. Apariencia y realidad de la mediación
del consumo obrero en la apropiación de la renta (pág. 280) -14.8. La
circulación interna de medios de producción, que no provienen de la
rama cuyas condiciones originan la renta pero que son utilizados por el
capital en ella, por encima de la expresión nacional simple de su precio
de producción (pág. 289)
15 Criterios generales para el cómputo de la renta apropiada por los
terratenientes y de la que sigue otros cursos de apropiación primaria . 295
15.1. Renta de la tierra apropiada primariamente por los terratenientes
y tasa de ganancia del capital industrial (pág. 295) - 15.2. Renta de la
tierra apropiada primariamente por otros sujetos sociales distintos de
los terratenientes (pág. 304}
16 Efecto sobre la aplicación extensiva e intensiva del capital
agrario/minero originado por la mediación en la apropiación de la
renta de condiciones de circulación que afectan su ciclo de rotación . 325
17 Efecto sobre el desarrollo de la productividad del trabajo que pone
en acción el capital agrario/minero originado por la mediación en la
apropiación de la renta de condiciones de circulación que afectan
su ciclo de rotación. ................................................................................
17.1, Determinaciones específicas riel capital agrario y minero en relación
con el desarrollo técnico (pág. 333) -17,2. Particularidad del desarrollo de
la productividad del trabajo respecto de la aplicación intensiva y exten­
siva del capital sobre la tierra (pág. 341) -17.3. Las formas de apropiación
de la renta y el desarrollo de ¡as fuerzas productivas del trabajo social
(pág. 347)
Referencias bibliográficas
Prólogo

Por encima de sus diversidades inmediatas, las sociedades nacionales


latinoamericanas presentan un rasgo general. Aun aquellas con mayor
desarrollo de la producción industrial para su mercado interno, se carac­
terizan por el peso relativo de la producción de mercancías agrarias y
mineras destinadas al mercado mundial extra regional. Se trata de un rasgo
presente desde los orígenes históricos mismos de sus procesos nacionales
de acumulación de capital, que se reproduce hasta hoy día.
A este primer rasgo común del peso de las producciones referidas para
las economías nacionales, lo subyace un segundo. Se trata de producciones
en las cuales la productividad del trabajo se encuentra subordinada a
condicionamientos naturales específicos no controlables por el capital de
manera general. Y cada país latinoamericano presenta su producción en
cuestión especializada en las ramas primarias locales que se desenvuelven
bajo condicionamientos naturales capaces de sostener productividades
del trabajo muy superiores a las que determinan los respectivos precios
normales que rigen en el mercado mundial.
A título ilustrativo, y para no abundar, limitémonos a enumerar algu­
nas manifestaciones de este rasgo específico, notables por su relevancia
histórica y actual para diversas economías nacionales latinoamericanas.
Tenemos así la producción de carne vacuna, granos y lana para la Argentina
y Uruguay. Para Chile, históricamente el salitre, y luego el cobre hasta el
presente. Con carácter histórico la plata y el estaño para Bolivia, hoy el
gas. También históricamente la producción de guano y algodón para Perú,
de bananas para Ecuador, de bananas y café para Colombia, ganadera
vacuna y de café para Venezuela, desplazadas luego del lugar central
por la producción de petróleo. En la historia de Brasil ocuparon lugares
significativos las producciones de café, azúcar, madera, caucho natural,
oro, piedras preciosas, etcétera. Salvo el caucho, el resto sigue ocupando
esos lugares significativos en la producción para el mercado mundial sobre
la base de las condicionamientos naturales particularmente favorables,
aunque al presente se han agregado a ellos aún con mayor magnitud las
producciones de mineral de hierro crudo y procesado, soja y petróleo, más
otra serie de mercancías agrarias y mineras, incluyendo la carne, la pulpa
XSi » Juan Iñigo Carrera

de madera, etcétera. Por su parte, en el caso de México, e! proceso nacional


de acumulación de capital se reproducía sobre esta misma base, con la
plata, el oro y el petróleo como mercancías clave. Sin embargo, desde
comienzos de la década de 1980 se desarrolla la industria maquiladora.
Con lo cual la especificidad en cuestión va dejando lugar a otra que surge
de la llamada nueva división internacional del trabajo. Así, a partir de la
transformación masiva de su población eo superpoblación obrera relativa
sobre la base anterior, el capital pasa a acumularse en México sobre la
base de la baratura de la fuerza de trabajo aplicada a procesos industriales
relativamente simples destinados a abastecer al mercado mundial, con la
mediación del NAFTA. Esta misma integración entre la vieja y la nueva
base específica se hace presente en varios países centroamericanos y del
Caribe, sujeta a la escala de cada uno de ellos. Por ejemplo, en Barbados,
El Salvador, Haití.
Demás está decir que la especificidad del proceso nacional de acumu­
lación de capital por la presencia central en él de producciones agrarias o
mineras que operan con una productividad del trabajo notablemente supe­
rior a la que determina el precio del mercado mundial al que concurre su
producto, no es un atributo exclusivo de los países latinoamericanos. Basta
con observar casos como los de Angola, Arabia Saudita, Argelia, Azerbaiyán,
Bahréin, Camerún, Chad, Egipto, Gabón, Ghana, Irán, Irak, Kazakstán, Ku­
wait, Emiratos Árabes Unidos, Libia, Nigeria, Omán, República del Congo,
Sudan, Siria, Turkmenistán, Qatar, Yemen, para enfrentarse a la misma mo­
dalidad de especificidad nacional sobre la base de la producción petrolera y,
en algunos casos, gasífera. Al igual que en los países latinoamericanos, entre
estos africanos y asiáticos hay algunos en los que predomina absolutamente
la producción primaria desarrollada por capitales extranjeros altamente
concentrados. Pero también hay otros que agregan a su caracterización
por la producción en cuestión la presencia, en su desarrollo histórico, de
procesos de industrialización para el mercado interno «por sustitución de
importaciones». Incluso Noruega se ha convertido en un proceso nacional
de acumulación de capital con eje en la producción de petróleo para el
mercado mundial; y recordemos la llamada «enfermedad holandesa» como
síntoma de la transformación circunstancial de los Países Bajos en una
economía semejante, gracias al descubrimiento del gas en su territorio. Por
su parte, Australia ha presentado históricamente el mismo carácter, y lo
sigue reproduciendo hoy día, sobre la base de la producción de lana, pero
esencialmente de carbón, hierro, oro y otros minerales para la exportación,
mientras que su sector industrial se orientaba especialmente al mercado
interno.
El hecho de vender en gran escala en el mercado mundial mercancías
agrarias o mineras producidas internamente con productividades del tra­
bajo marcadamente más altas que las que rigen los precios normales en
Prólogo * XIII

dicho mercado, implica que hacia las economías nacionales en cuestión


afluyen, en la escala correspondiente, masas de riqueza social bajo la forma
de renta de la tierra. Más concretamente, se trata de masas de plusvalía
que afluyen bajo la forma de renta - diferencial y, eventualmente, de
simple monopolio circunstancial - de la tierra. Tal afluencia marca ya una
especificidad de estos procesos nacionales de acumulación que va más
allá de la mera especiaüzaeíón productiva. Pero lo que verdaderamente
resulta clave respecto de esta especificidad nacional no es meramente una
cuestión de magnitud de la renta, sino de quiénes son los sujetos sociales
que la apropian. A primera vista, parecería obvio que los terratenientes han
de ser los beneficiarios absolutos de esta apropiación. Sin embargo, no ha
sido éste el caso en las dos mayores economías nacionales latinoamericanas
que han presentado, históricamente y hasta el presente, la especificidad
referida, a saber, la Argentina y el Brasil En el promedio del período 1901-
1952, la renta total de la tierra agraria argentina representó el 27 % de la
plusvalía total neta de gastos de circulación apropiada en el país. Para el
período 1953-2005, la proporción fue del 13 %. Pero del total de esta renta,
sólo un 36% y un 35%, respectivamente, fueron apropiadas primariamente
por los terratenientes. La porción mayoritaria restante pasó en su curso de
apropiación primaria hacia otros beneficiarios de la plusvalía en cuestión.3
Por su parte, en el caso del Brasil, en el promedio de 1953-2005 la renta total
de la tierra agraria representó el 20 % de la plusvalía total neta de gastos de
circulación. De esta renta, sólo el 31 % fue apropiado por los terratenientes,
mientras que el 69 % restante pasó a otros beneficiarios en el proceso de
apropiación primaria de la plusvalía correspondiente,12
Surge de inmediato la pregunta acerca de quiénes son esos sujetos
sociales distintos a los terratenientes que participan en la apropiación
de la plusvalía que circula primariamente bajo la forma de renta de la
tierra. Tanto la Argentina como el Brasil son economías nacionales que
se han caracterizado por contraer deudas públicas externas con capitales
acreedores que provienen de los mismos países compradores de las mer­
cancías portadoras de la renta de la tierra. Estas deudas se contraen a tasas

1. ~ Sobre la base de Juan Iñigo Carrera. Laform ación económica de la sociedad


argentina. Vol. 1: Renta agraria, ganancia industrial y deuda externa. 3882-2004.
Buenos Aires: Imago Mundi, 2007, cuadro 6.1, págs. 88-90 (ajustados según Juan
Iñigo Carrera. Terratenientes, retenciones, tipo de cambio, regulaciones específicas:
L os cursos de apropiación de la renta de la tierra agraria 3882-2007. 2008. URL:
h ttp ;//ww w.iade.org.ar/m odules/noticia$/article.php?storyid=258l ).
2. - Sobre la base de Nicolás Grinberg. “On the Brazilian Ground rent
Appropriated by Landowners”. En:Journal ofP olitical Economy vol. 35, n.° 4 {2015),
págs. 799-824, y datos provistos en Nicolás Grinberg. “Capital Accumulation and
Ground-rent in Brazil: 1953-2008”. En: International Review o f Applied Economics
vol. 27, n.° 4 (2013), págs. 449-471-
XIV * Juan Iñigo Carrera

de interés notablemente más altas que las que pagan los propios estados
nacionales de los países originarios de los préstamos. El monto adeudado
se va multiplicando, mientras los fondos recibidos se esfuman sin haberse
aplicado a expandir la capacidad productiva nacional, hasta parecer superar
toda posibilidad de pago. Sin embargo, justamente en momentos de fuerte
aflujo de renta de la tierra hacia las economías nacionales deudoras, sus
estados muestran disponer de una renovada capacidad de pago que les
permite cancelar las deudas acumuladas.
Una segunda característica compartida por la Argentina y el Brasil es
la baja productividad del trabajo que ponen en acción los capitales de su
sector industrial, en comparación con la que impera en países cuyos pro­
ductos compiten en el mercado mundial En el promedio simple de los años
comprendidos en el período 1947-2014, en el Brasil dicha productividad
sólo equivale al 24 % de la alcanzada por el sector industrial de los Estados
Unidos.3, Esta relación es aún inferior para la Argentina, ya que apenas
ronda eí 19 %.4 Tan baja productividad del trabajo impide a la producción
industrial nacional competir en el mercado mundial Lo cual contrasta
con la notable participación que tienen en el sector industrial argentino y
brasileño los capitales originarios de los países hacia los que se exportan las
mercancías primarias portadoras de la renta. Para el promedio del período
1993-2012, sólo las mayores empresas extranjeras que operan en el sector
industrial argentino dan cuenta de alrededor del 26 % del PIB del sector.5
Con este grado de participación, es claro que los capitales en cuestión
no escapan a la condición general de poner en acción internamente una
muy baja productividad del trabajo que les impide acceder al mercado
mundial; mercado al cual ellos mismos abastecen desde sus países de
origen u otros carentes de la peculiaridad nacional que nos ocupa, donde
ponen en acción la productividad del trabajo requerida por la competencia
internacional Sin embargo, la baja productividad del trabajo con que
operan internamente no hace mella sobre su capacidad de valorización:
en el promedio de 1960-2010, las corporaciones del sector industrial en los
Estados Unidos obtuvieron una tasa de ganancia anual neta de impuestos
del 12 %, mientras que el promedio de los capitales del sector industrial

3. - Nicolás Grinberg. “From Populist Developmentalism to Liberal Ne


ADevelopmentalism: The Specificity and Historical Development of Brazilian Capital
Accumulation”. En: Critica! H istorical Studies (Spring 2016).
4. - Iñigo Carrera, Renta agraria, ganancia industrial y deuda externa. 1
2004, cuadro B.19, págs. 241-212, actualizado a partir de 2005 sobre las mismas bases
indicadas en Apéndice A.45, pág. 161. ►
5. - Elaboración propia sobre la bases de la «Encuesta Nacional de Grande
Empresas en la Argentina», Instituto Nacional de Estadística y Censos.
Prólogo » XV

argentino se valorizaron ai n %.6 De manera marcada, los picos altos de


ésta coinciden de modo general con momentos de multiplicación de la
renta, mientras que los bajos acompañan sus contracciones.
Ya a esta altura resulta cuando menos llamativo que los capitales pres­
tados a interés a los estados nacionales, con su extraordinariamente altas
tasas de interés y su despilfarro a los fines de la producción nacional, así
como los capitales del sector industrial que operan internamente con baja
productividad del trabajo y pese a ello se valorizan de manera normal,
provienen justamente de las economías nacionales a las que se exportan
las mercancías portadoras de renta. La pregunta parece ineludible: ¿qué
relación hay entre la proporción sustancial de la renta que escapa a la
apropiación por los propietarios de la tierra y la capacidad de valorización
extraordinaria que muestran estos capitales originarios de los países donde
se realiza esa misma renta con la venta de las mercancías que la portan?
Pero la pregunta acerca de la apropiación de la renta y de sus beneficia­
rios en asociación con los terratenientes no se reduce a una cuestión
abstractamente económica. Resulta notable que, en los momentos de
mayor aflujo cíclico de renta de la tierra, mayor fuerza cobran las corrientes
«populistas» e industrialistas en la gestión de las políticas de los estados
nacionales argentino y brasileño. En aparente contraposición absoluta,
cuanto menor es dicho aflujo, con mayor fuerza, incluyendo el ejercicio
abierto de la violencia, se imponen las políticas «liberales» y de apertura
importadora.
Pese a estas evidencias, las concepciones teóricas dominantes acerca
de la especificidad inherente a los procesos nacionales de acumulación en
cuestión desconocen completamente la posible relación entre esta especi­
ficidad y la apropiación de la renta de la tierra. Tomemos las expresiones
fundadoras de las que comúnmente se consideran las dos grandes líneas
teóricas respecto de la especificidad de estos procesos nacionales, que
se han desarrollado haciendo foco sobre los países latinoamericanos: la
teoría estructuralista y la teoría de la dependencia.
A lo largo del texto que funda la llamada teoría estructuralista del
desarrollo económico de los países periféricos basado en la incorporación
de la producción industrial, Prebisch hace referencia a la renta de la tierra
en una sola oportunidad y al pasar:

«Pero ello no significa que la exportación primaria haya de sacrificarse para


favorecer el desarrollo industrial; no sólo porque ella nos suministra las
divisas con las cuales adquirir las importaciones necesarias al desenvolvi­
miento económico, sino también porque, en el valor de lo exportado, suele

6 .- Iñigo Carrera, Renta agraria, ganancia industrial y deuda externa. 1882-


2004, cuadros 6,3 y B.30, págs. 96-97 y 271-272, actualizado a partir de 2005 sobre
las mismas bases indicadas en 4.1 y Apéndice A.59, págs. 23-30 y 173.
X¥l ° Juan Iñigo Carrera

entrar en una proporción elevada la renta del suelo, que no implica costo
colectivo alguno».7

Prebisch reconoce que la renta proveniente de la venta en el exterior


de las mercancías que la portan constituye un ingreso de riqueza social
al ámbito nacional sin contrapartida; en sus palabras «no implica costo
colectivo alguno». Pero omite por completo el análisis de la relación entre
su proceso de apropiación, que no es precisamente «colectivo», y cuál es
el carácter específico del «desarrollo industrial» a «favorecer».
Por su parte, al fundar la llamada teoría de la dependencia, Marini va
todavía más lejos en el desconocimiento de la relación entre la apropiación
de la renta y la especificidad del proceso nacional de acumulación. En su
texto no hay siquiera mención de la renta de la tierra.8 Pero no se trata de
un mero accidente. Cuando la teoría de la dependencia quiere dar cuenta
de la existencia de la renta y de su fuente, no puede sino contradecirse a sí
misma.v

«... la dependencia económica tal como la hemos definido - como la absor­


ción estructural y permanente de excedente económico de un país por parte
de o tro - (...). Pero la renta diferencial -su rg id a de los menores costos, que
benefician a su poseedor con una elevada superganancia- es plusvalía
producida por el trabajador extranjero e ingresada al país en razón de la
amplitud de la demanda de materias primas en el mercado mundial».9

Con lo cual, la teoría de la dependencia debería llegar a la curiosa


conclusión de que los países europeos compradores de las mercancías
argentinas portadoras de la renta serían los «dependientes», y la Argentina
la «metrópolis». Y si Marini obviaba el problema eludiendo referirse a la
renta de la tierra, una vez que Laclau ha puesto en evidencia su naturaleza,
parecería no quedarle otro camino que enfrentarlo. Pero, a falta de un tolle,
lege, que en su caso pusiera en duda su fe, opta simplemente por no leer lo
que él mismo escribe y da por válida la teoría de la dependencia con sólo
invocar la teoría del «intercambio desigual»:

«Puede existir en ambos [países] un modo hegemónico de producción capi­


talista y, sin embargo, existir una relación que suponga dependencia en el
sentido indicado. Sería el caso de dos países económicamente, vinculados,

7. - Raúl Prebisch. «El desarrollo económ ico de la América Latina y alguno


de sus principales problemas». En: E l Trimestre Económ ico vol. 16, n.° 63 (1949),
pág-357-
8. - Ruy Mauro Marini. D ialéctica de la dependencia. México, DF: Era, 1
9. - Ernesto Laclau. «Modos de producción, sistemas económicos y població
excedente. Aproximación histórica a los casos argentino y chileno». En: Revista
Latinoam ericana de Sociología vol. 5, n.° 2 {julio de 1969), pág. 291 y 294.
Prólogo * XV!í

en que la división del trabajo resultante determinara una más baja compo­
sición orgánica del capital en uno de ellos. En las condiciones de un flujo
mundial de capitales la tasa media de ganancia resultante, implicada que el
país con menor composición orgánica del capital cede al otro parte de su
excedente económico (...), Tal. sería el caso, por ejemplo, de un país agrícola-
ganadero con cierto desarrollo industrial liviano en el medio siglo anterior
a la crisis de 193o»,10

De más está decir que a las concepciones institucionalistas, surgidas


más recientemente y que han pasado a ocupar un lugar prominente entre
los enfoques acerca de h especificidad de los procesos nacionales de acu­
mulación de capital del tipo que nos ocupa, ni siquiera les cabe considerar
que la renta de la tierra pueda jugar algún papel en la determinación de
dicha especificidad.
La crítica concreta a estas concepciones que niegan el papel de la renta
en la determinación de la especificidad nacional en cuestión, y más aún
la crítica práctica de los procesos nacionales de acumulación de capital
portadores de esa especificidad, parte necesariamente de reconocer las
determinaciones de la renta misma. El presente libro apunta al desarrollo de
este punto de partida. Su primera sección tiene por objeto el reconocimien­
to de las diferentes formas concretas de la renta de la tierra, centrándose
en la vinculada a los procesos productivos que utilizan específicamente
al suelo como un instrumento directo de producción, y no esencialmente
como un mero sostén para las actividades productivas o consuntivas que
se asientan sobre él. Esto es, se toma como objeto específico a la renta
ligada con la producción agraria, minera, pesquera e ictícola, de energía
hídrica y eólica, las actividades extractivas en general, e incluso con el
turismo asociado directamente con condiciones naturales particulares. Por
simplicidad, se va a hacer referencia a estas producciones por sus dos
formas de mayor peso general, esto es, las producciones agrarias y mineras.
En consecuencia, se excluye específicamente el caso de la renta de la tierra
urbana, salvo alguna referencia marginal a ella. Una vez desarrollado el
reconocimiento de las distintas formas concretas que presenta la renta de
la tierra, la sección avanza con el análisis de las fuentes de plusvalía que
dan sustancia a cada una de estas formas concretas. La segunda sección
desarrolla la crítica directa a distintas concepciones teóricas que se orientan
a negar la validez y existencia de dichas fuentes, así como el papel que éstas
juegan en la determinación de las diferentes formas nacionales específicas
con que se realiza la unidad mundial de la acumulación de capital. La
tercera sección analiza los distintos cursos que la renta de la tierra puede
seguir en su proceso de apropiación primaria, no sólo en beneficio de los
propietarios territoriales sino también, con la mediación de la acción de los

10 .- Ibídem, pág. 291.


XVÍ10 ' Juan Iñigo Carrera

estados nacionales de los países de la especificidad señalada, en beneficio


de otros apropiadores de plusvalía. Asimismo, se definen criterios generales
para el cómputo de las porciones que fluyen por cada curso primario sobre
3a base de las estadísticas disponibles y se analiza el efecto que tiene el
modo de operar de estos cursos sobre la aplicación extensiva e intensiva
del capital agrario, minero, etcétera, sobre la tierra.
La renta de la tierra: formas y fuentes
Capítulo i

Monopolio terrateniente sobre


condicionamientos naturales a la
productividad del trabajo que utiliza
específicamente a la tierra como
instrumento directo de producción

La productividad del trabajo agrario, minero, etcétera, se encuentra


subordinada de manera particular a procesos naturales cuyo control resulta
Incompatible con la valorización normal, esto es, a la tasa general de
ganancia, de los capitales que ponen en acción ese trabajo. Otro tanto
ocurre respecto de la duración de los procesos de producción agrarios, en
tanto ella se encuentra subordinada a la duración natural de los procesos
biológicos vegetales y animales. Vayamos paso a paso.
Todo proceso de trabajo, o sea, toda producción cualquiera sea su
materialidad concreta, consiste en ejercer control sobre determinados
procesos naturales. Por lo tanto, en cada época histórica existe un cierto
grado general de desarrollo del control sobre dichos procesos. Los procesos
naturales que escapan a ese grado de control, pero que afectan de manera
indistinta a la productividad del trabajo o a la duración de los procesos
de producción en la generalidad de las ramas de la producción social,
aparecen simplemente como las condiciones naturales normales con que
opera el universo de los sujetos de esa producción social En el modo
de producción capitalista, esto quiere decir el universo de los capitales
de la sociedad. La referencia a condicionamientos naturales particulares
corresponde, entonces, a la existencia de procesos naturales que afectan a
la productividad del trabajo o a la duración del proceso productivo sólo en
determinadas ramas de la producción.
En el caso de la producción agraria, la particularidad de los condicio­
namientos naturales surge de que el proceso de producción consiste en
controlar el desarrollo de los procesos biológicos de vegetales y animales.
Dado que, a su vez, dichos procesos biológicos se encuentran sometidos de
4 ° Juan Iñigo Carrera

manera particular a los condicionamientos de clima, suelo, agua, etcétera,


lo mismo ocurre con la productividad del trabajo agrario y con la duración
de cada ciclo productivo. Por su parte, la productividad del trabajo minero
se encuentra subordinada aS modo natural en que los minerales que son su
objeto le resultan más o menos accesibles.
Debido a que los segundos condicionamientos recién referidos para el
trabajo agrario y los propios del trabajo minero se encuentran espacialmen­
te distribuidos de manera desigual sobre la superficie terrestre, surge otro
condicionamiento particular a la productividad del trabajo que interviene
en la producción de las mercancías agrarias mineras. No se trata ya de
un condicionamiento que afecte de manera directa al trabajo agrario o
minero, pero sí a la totalidad del trabajo que es necesario realizar para que
la mercancía producida por él llegue hasta el punto geográfico en donde se
localiza su necesidad social solvente Junto al efecto del condicionamiento
natural que favorece la localización de la producción agraria y minera en un
determinado lugar, interviene el efecto que dicha localización tiene sobre
la cantidad de trabajo que debe aplicarse al transporte de la mercancía
hasta su lugar de consumo, así como respecto del tiempo que tarda dicho
proceso de transporte.
Por su parte, cuando decimos que un condicionamiento natural cual­
quiera, sea universal o particular, escapa al control normal del capital nos
referimos a lo siguiente: aun en caso de que existieran los medios técnicos
para controlar dichos condicionamientos, la aplicación de esos medios
implicaría incrementar el monto del capital que es necesario adelantar (base
para la determinación de la tasa de ganancia) y/o el del capital consumido
para la producción (costo de ésta), de tal modo que el precio de producción
(costo de producción más ganancia correspondiente a la valorización del
capital adelantado a la tasa general de ganancia) resultante se ubicaría
por encima del correspondiente a la producción realizada sin ejercer el
control en cuestión. Por ejemplo, hoy existe la tecnología necesaria para
producir trigo en total aislamiento respecto de las condiciones climáticas
estacionales y locales; pero el precio de producción correspondiente al
trigo producido de este modo resultaría sustancialmente superior al del
trigo producido mediante la subordinación de la siembra del trigo al clima
invernal en regiones con primaveras húmedas y templadas.
Por supuesto, la renta de la tierra no brota simplemente de la existencia
de un condicionamiento natural no controlable que afecte de manera parti-
* cular a la productividad del trabajo o a la duración del período productivo
en una determinada rama de la producción social. Ésta es su base material
y, como tal, una circunstancia presente cualquiera sea el modo en que
se organiza la producción social. La renta propiamente capitalista de la
tierra, y a ella nos vamos a referir aquí, es la forma social históricamente
específica que emerge de esa base material en tanto los condicionamientos
Monopolio terrateniente sobre condicionamientos naturales.... « 5

particulares en cuestión son objeto de apropiación privada en el modo


de producción capitalista. Y la forma de esta apropiación privada es la
potestad jurídica de ejercer el monopolio sobre la porción del suelo en
que dichos condicionamientos operan.
Pasemos ahora a las distintas formas que toma la renta según el carácter
que tengan los condicionamientos naturales en relación con el monopolio
sobre ellos.
Capítulo 2

La renta de monopolio sobre


condicionamientos naturales
diferenciales

2.1 lé rtnta diferencial I


E xisten c o n d ic io n a m ie n to s n atu rales n o c o n tro la b le s cu y a variación
a lé e la a la p ro d u c tiv id a d d el trab a jo a grario o a la d u ra ció n d el p r o c e s o
p r o d u c tiv o d e un c ic lo d e p r o d u c c ió n a o tro . V en c u a n to esa variación
presenta una distribu ción e sp acial n o uniform e. cam bia la productividad del
trabajo en térm in o s relativ o s d e tina locu li/ación a otra. En co n secu en cia ,
d e un c íelo d e p ro d u cció n a otro se ve afecta d o el grado d e diferencial que
c o r r e s p o n d e a las c o n d ic io n e s n atu rales so b re las q u e cad a p ro p ieta rio
le riilo riu l e je r c e su m o n o p o lio . IV ro para estudiar la cu estió n d e la renta
en su p u re/a n e c e sita m o s etn p e/ar p o r p rescin d ir d e estas flu ctu acion es,
ló m e n lo s los c o n d ic io n a m ie n to s naturales q u e afectan d iléren cialm en te
a la c a p a c id a d p ro d u c tiv a d el trab ajo agrario o a la du ración d el p ro c e so
p ro d u c tiv o ugrario d e m anera sosten ida un c ic lo d e p rod u cció n con otro,
o sea, en su n orm alidad . P or su p a rle , la cap acid ad productiva d el trabajo
m in ero se en cu en tra som etid a, en gen eral, a con d icion am ien tos naturales
q u e n o está n su je to s a flu c tu a c io n e s c ircu n stan cia les, c o n lo cu al dich a
norm ulidad la cu ru cicrí/a d e m anera inm ediata.
D e m an era g e n e ra l, la m agn itud d e la a cu m u la ció n d e cap ital en su
unidad h a ce q u e el tam año d e la necesid ad social por una m ercancía agraria
s ó lo p u e d a s e r sa tis fe c h o a p lic a n d o c ap itu les so b re tierras q u e, a igual
m agnitud d e d e se m b o lso y d u ración d el p e río d o d e prod u cción, perm iten
reali/ar el Iraluqu c o n d istin tas p ro d u c tiv id a d es. O, tam bién, aplican do
cap itales q u e, u Igual m agnitud d e d esem b o lso y productividad del trabajo,
req u ieren d e d istin tos tiem p o s para c o m p leta r su c ic lo d e prod u cción. O,
en síntesis, a p lican d o cap itales sujetos en distintos grados a la com binación
d e am b as d e te rm in a c io n e s. D e m an era tam bién gen eral, la satisfacción
d e la n e c e sid a d so c ia l s o lv e n te p o r m erca n cía s m ineras req u iere d e la
4 ’ Juan Iñigo Carrera

aplicación de capitales sobre tierras que. a igual magnitud d e desembolso,


permiten alcanzar distintas capacidades productivas del trabajo.
La aplicación del capital sobre cualquiera de esas tierras presupone,
como mínimo, su valorización a la tasa general de ganancia. Lo cual a su vez
implica la venta de su producto al precio de producción que corresponde
a sus condiciones concretas de productividad de) trabajo y tiem po de pro.
ducckrn. Cuanto más alto resulta este precio de producción concreto, peor
es la tierra correspondiente desde el punto de vista de su capacidad para
sostener la valorización normal del capital. Pero, en tanto la satisfacción de
la necesidad social solvente requiere de la producción proveniente de estas
tierras peores abarcando aun a la peor de ellas, la aplicación efectiva de
capital sobre ésta presupone la venta del producto al precio d e producción
que le corresponde por sus condiciones concretas de operación.
En cuanto la masa de producto que fluye a la circulación resulta cuali.
tarivamente homogénea como valor de uso, su precio com ercial resulta
necesariamente el mismo para toda ella. En las ramas donde no operan
los condicionamientos naturales diferenciales, este precio comercial tiene
como determinación más simple y general las condiciones m edias de
producción que imperan en ella. A su vez, estas condiciones m edias van
resultando de la carrera entre los capitales individuales q ue integran la
rama por superar la productividad del trabajo o la duración del tiempo de
producción de los demás, en pos de la ganancia extraordinaria resultante de
vender por debajo del precio de producción general pero p o r encim a del
individual. Sin embargo, en el caso que nos ocupa, la permanencia de las
diferencias en la productividad del trabajo o en los tiempos de producción
dentro de la rama constituyen la norma misma. Tanto como la satisfacción
de la necesidad solvente tiene por condición la puesta en producción de
la peor tierra, la determinación normal del precio comercial se rige por el
precio de producción que corresponde a la aplicación de capital sobre ella.
Esto es, el valor comercial, o sea el precio comercial normal d e todo e!
producto de la rama, se encuentra regido por dicho precio de producción.
Con el precio general así determinado, los capitales aplicados sobre
tierras mejores en cuanto a sus condiciones concretas de valorización,
venden su producto por encima de su propio precio de producción. En
consecuencia, obtienen una tasa de ganancia superior a la general. De
donde la formación de la tasa general de ganancia se presenta hasta aquí
tomando forma norma] en tasas de ganancias desiguales para capitales
iguales. Esta contradicción se resuelve en la competencia por la ganancia
extraordinaria que se obtiene en progresión creciente cuanto m ejor es
la tierra en cuestión, justamente a través de la competencia p o r el uso
de dicha tierra. La ganancia extraordinaria se convierte, asi, en renta
para el terrateniente. Se trata de una renta basada en el m onopolio sobre
condiciones naturales diferenciales, o sea, de una renta diferencial. Y más
La renta de m o n o p o lio sobre con d icio n am ien tos naturales diferenciales • 9

esp ecíficam en te, d e una renta diferencial proveniente de la aplicación


extensiva del capital sobre la tierra, o renta diferencial I.'
Para mayor simplicidad de la exposición vamos a centrarnos, de aquí en
más. en el efecto diferencial de los condicionam ientos naturales no contro­
lables sobre la productividad del trabajo, prescindiendo de remarcar a cada
p aso qu e. m u ia fis m u ta n d i, las mismas determ inaciones corresponden
al e fe c to q u e d ich o s condicionam ien tos pueden tener sobre la duración
d e los p ro ceso s d e producción. Sólo vamos a hacer referencia explícita a
este segundo factor en cuanto su consideración se tom e específicam ente
relevante.
Tom em os un ejem plo sencillo (caso 1). Supongamos que la producción
total d e trigo se realiza sobre dos tierras, una a la que llamamos A , sobre
la q u e la produ ctivid ad del trabajo determ ina un precio d e producción
d e $ 110 por tonelada, y otra B, en la que, por la mayor productividad del
trabajo en razón de su mayor fertilidad, el precio de producción resulta de
$ 100 por tonelada. El precio comercial normal del trigo va a corresponder
al precio d e producción determ inado por la productividad del trabajo que
se alcan za en la tierra A , o sea, $ 110 por tonelada. En consecuencia, el
propietario d e la tierra B va a embolsar una renta de S 10 por tonelada.12

1. - Véase Karl Marx. E l capital. 3 vols. México. DF: Fondo de Cultura


Económica, 1973. vol. 3. págs. 569-613.
2. - El hecho de haber tomado el trigo como ejemplo no tiene ninguna
connotación con la observación de Marx respecto de que: «Uno de los grandes
méritos de A Smith consiste en haber expuesto cómo la renta dei suelo del capital
invertido en la producción de otros productos agrícolas, por ejemplo, de lino,
de plantas colorantes, en la ganadería como una rama independiente, etcétera,
se halla determinada por la renta del suelo que arroja el capital invertido en la
producción del medio alimenticio fundamental». Ibídcm. voi. 3, pdg. 574. Esta
observación ha sido repetida acríticamente más de una vez por muy diversos
autores (por ejemplo. Luis Oquendo. Quito, propiedad territorial y crecim iento
urbano. Quito: FLACSO. 1988. pág. 13: Kózo Uno. Principies o j PoliticalEconom y.
Sussex: Harvester Press, 1980. pág. 105). Sin embargo, se trata de una observación
que pasa por alto que. respecto de la determinación de la renta diferencial, las tierras
no son simplemente mejores o peores desde el punto de vista de la producción del
■ medio alimenticio fundamental». Son tales desde el punto de vista concreto de
sus aptitudes relativas para sostener la producción de cada una de las mercancías
agrarias para las cuales existen necesidades sociales solventes, en función de las
magnitudes de éstas y del efecto que sobre tales magnitudes tienen los precios
de producción a los cuales pueden ser satisfechas. El propio Smith condiciona su
planteo sobre esta base (Adam Smith. Im rstigacidn sobre la naturaleza y causas
d e la riqu eza d e la s naciones. México. DF: Fondo de Cultura Económica. (1776!
1958. págs. 150-156). Una determinada tierra puede ser relativamente muy mala
desde el punto de vista de la producción del «medio alimenticio fundamental» y
ser extraordinariamente propicia para la producción de una mercancía que sólo se
10 •Juan Iñigo Carrera

22 La renta diferencial II
Hasta aquí hemos considerado la aplicación d e varios c a p ita le s indivi*
duales iguales sobre tierras que permiten desarrollar d istin tas p ro d u c tiv a
dades del trabajo por la presencia de c o n d icio n am ien to s n a tu r a le s cuyo
control es incompatible con la valorización a la tasa g e n e r a l d e ganancia,
Pero la presencia de dichos condicionam ientos d e te rm in a ta m b ié n la
estructura interna de los capitales agrarios d e un m o d o q u e contrasta
con el de la generalidad de los capitales industriales.
Las estructuras materiales de la generalidad de los cap itales industriales
constituyen unidades técnicas, bloques de procesos, q u e, s ó lo c o m o tales,
son capaces de poner en acción una determinada p rod u ctivid a d d el trabajo.
La posibilidad de aplicar el capital en cuotas técn icas q u e van agregando
sucesivamente procesos sobre el mismo objeto d e trab a jo n o s e co rres­
ponde con el aumento del volumen a producir, sino con el m ejoram ien to
de los atributos cualitativos del producto. Por e je m p lo , un la v a d e r o de
lana tiene su unidad técnica mínima determinada p o r la c a p a c id a d de
procesamiento de su tren de lavado. La relación e n tre e s ta c a p a c id a d y
la de cada una de las máquinas que se utiliza en los s u c e s iv o s p r o c e so s
de carda, primer, segundo y tercer pre peinado, p e in a d o y p o s peinad o,
determina la cantidad de dichas máquinas que es n ecesario u tilizar e n cada
uno de los pasos que constituyen la unidad técnica. La o m isió n d e alguno
de estos pasos no disminuye el volumen producido, sin o q u e d e g r a d a el
valor de uso del producto. El agregado de procesos té c n ic o s p o ste rio re s
sobre el mismo objeto de trabajo tampoco afecta la escala d e la prod u cció n
en si, pero arroja un valor de uso cualitativamente d istin to; p o r ejem p lo ,
hilado en vez de lana peinada. Dada esta estructura m aterial, el desarrollo
de la productividad del trabajo opera de manera genera! s o b r e la unidad

destina al consumo parasitario de la clase capitalista. La renta q u e d e b e r á pagarse


por su uso se encontrará determinada por la posibilidad d e e ste s e g u n d o cultivo,
y no por la del primero. Por supuesto, esta determinación se e n c u e n tra su jeta al
tamaño de la necesidad social de cada tipo de mercancía. Si la necesid ad social por
la mercancía de lujo hace que rápidamente se sature la tierra fa vo ra b le a e lla , por
el uso del resto de ésta se pagará la renta que corresponda a su a p lic a c ió n a una
producción donde sus condiciones naturales son menos favorables. H oy día, la soja
está lejos de constituir el «medio alimenticio fundamental» de la socied ad argentina,
e incluso del mundo, y más bien, ni siquiera constituye un «m edio alim enticio»
directo para el consumo humano. Sin embargo, la renta d e la tierra e n la región
pampeana propicia para su producción no responde a la aptitu d d e é sta para
producir trigo. Quien intentara aplicarla a la producción d e trigo, se e n co n tra ría
con que debe pagar la renta más alta correspondiente a la producción d e soja. Y lo
mismo ocurre sobre las tierras en que, por ser muy inapropiadas para la producción
triguera, ésta permitiría pagar una renta menor a la que se apropia destinánd olas a
la cría de ganado, a! cultivo de lino, etcétera.
La renta de monopolio sobre condicionamientos naturales diferenciales •1 1

té cn ica d e m a yo r p rod u ctivid a d e x isten te, para im pulsar a ésta más allá de
su fro n tera a ctu al.
S o b re la b a s e d e la d eterm in ación m aterial exp u esta, la generalidad d e
lo s c a p ita le s in d u stria le s in d iv id u a les n o rm a les s e e n c u e n tra constituida
c o m o la m a sa d e v a lo r d e m agn itu d n e c e s a ria p a ra p o n e r e n a c c ió n la
p r o d u c tiv id a d d e l tr a b a jo r e q u e rid a p a ra p a rticip a r a ctiv a m e n te e n la
fo r m a c ió n d e la tasa g e n e ra l d e g a n an cia . T a l e s su d ete rm in a c ió n c o m o
ca p ita le s m e d io s. L a m asa referid a c o rre sp o n d e n orm alm en te a una b ase
té c n ic a q u e n o p u e d e fragm en tarse e n p o rc io n e s in d ep en d ien tes en tre si,
s o s te n ie n d o al m ism o tie m p o u n a p ro d u c tiv id a d d e l trab a jo sim ilar a la
arro jad a p o r su e s c a la to ta l ni, m u c h o m en o s, u n a p ro d u ctivid a d m ayor
a ésta. P o r lo ta n to , e n g e n e ra l, lo s ca p ita le s ind u stríales co n stitu y en una
unidad in d iso lu b le c o m o órga n o s d e la p ro d u cció n d e plusvalía.
En c o n s e c u e n c ia , p a ra la g e n e ra lid a d d e los c a p ita le s industríales, la
p rod u ctivid a d d el trab ajo gu arda una relación d irecta c o n la m asa total d e
a q u é llo s: a u n a m a y o r m agn itu d total d e cap ital c o rr e s p o n d e un a m ayor
e s c a la y u n a m a y o r m e c a n iz a c ió n , resu lta n d o am bas e n una m a yo r p r o ­
d u ctivid a d d e l trabajo. Esta m agnitud total a p a re ce te n ien d o c o m o lím ite
su p erior e n c a d a m om en to, el punto e n q u e su increm en to y a no resulta en
el d e la p r o d u c tiv id a d d e l trab ajo n e c e sa rio para so ste n e r la v alo rizació n
a la tasa g e n e ra l d e g a n an cia , p o r e sc a p a r a la c a p a c id a d d e co n tro l q u e
p e rm ite la b a se té c n ic a disponib le.
D e m a n era c o rr e sp o n d ie n te , en gen eral, d esarrollar la p rod u ctivid a d
del trab ajo c o n s is te e n transform ar, lo q u e hasta en to n ces era una sim ple
c o n d ic ió n natural, en una c o n d ició n controlada por el trabajo hum ano, es
d ecir, en una c o n d ic ió n p ro d u cid a d e m od o q u e d e d ic h o con trol resulte
una d ism in u ció n en la can tid ad total d e trabajo gastado en prod u cir cada
unidad. E ste a u m en to d e la p rod u ctivid ad del trabajo, q u e se refleja e n la
baja del va lo r d e las m ercan cías respectivas, es la c o n d ició n g e n é rica para
q u e se a p liq u e el cap ital a d icion al n ecesa rio para transform ar una sim ple
c o n d ic ió n natural e n u n a c o n d ic ió n controlada.
C o n sid e re m o s ahora el c a so d e los capitales industríales aplicados a la
p r o d u c c ió n a graria, o sea , d e lo s cap itale s agrarios, y m ás e stricta m en te,
d e c ie rta s p o r c io n e s d e é sto s. E n la d e te rm in a c ió n d e la p ro d u c tiv id a d
del trabajo a grario m edia su subordinación a cond icion am ien tos naturales
particulares c u y o control su cesivo resulta e n la m ultiplicación del volu m en
p rod u cid o d e un m ism o valor d e uso. Aquí, la unidad té cn ica está m ediada
p o r el d e s e m b o ls o in ten siv o d e p o rc io n e s su cesivas d e capital so b re la
tierra, ca d a un a d e las cu ales p o n e en a cc ió n su p rop ia prod u ctivid ad del
trabajo. Por ejem p lo, se p u ed e desem bolsar una p o rción d e capital agrario
a p lic á n d o la a sem b rar; p e r o se p u e d e agregar un a segu n da p o rc ió n para
co m b a tir las m alezas; una tercera para com batir otras plagas; una más para
fertilizar; y a ú n o tr a p a ra regar. A su v e z , c a d a u n a d e esta s a ctiv id a d e s
12 * Juan Iñigo Carrera

puede fragmentarse en una sucesión d e intensidades p ro g resiv a s d e las ,


cuales resultan productividades del trabajo distintas. Por e je m p lo , s e puede
realizar una, dos o más aplicaciones de herbicidas sobre e l m ism o c u ltiv o ,
cada aplicación puede contener una m ayor o m e n o r d o sis d e p r in c ip io
activo, etcétera. En cualquiera de los casos, cad a a p lic a c ió n a d i c i o n a l de
capital arroja un aumento en el volumen d e la p r o d u c c ió n , m a n t e n ie n d o
relativamente inalterados los atributos cualitativos d el p r o d u c t o c o m o valor
de uso.
En la base de esta estructura peculiar del cap ital a g r a r io s e e n c u e n t r a
el hecho de que el objeto sobre el cual se aplica el trab ajo e s un o rg a n is m o
vivo, vegetal o animal. Por lo tanto, el o b jeto s o b r e e l c u a l la s u b j e t i v i ­
dad humana aplica su trabajo es, él mismo, un s u je to v iv o . Y c o m o tal
sujeto vivo, encierra en su cuerpo cierta p o te n c ia lid a d p a r a a p r o p ia r s e
de su medio con el fin de reproducirse y m u ltip licarse . El g r a d o a l q u e
puede llegar en la expresión de esta p o ten cia lid a d s e e n c u e n t r a s u je to
a las condiciones de su medio. La transform ación d e c a d a u n a d e e s ta s
condiciones, de simplemente natural en condición p r o d u c id a p o r e l trab a jo
humano, a fin de que el organismo objeto de éste p u e d a e x p r e s a r su m a yo r
potencialidad, requiere de la aplicación de distintas p o r c i o n e s d e c a p ita l.
A su vez, los procesos técnicos requeridos para c o n t r o la r u n o u o t r o d e
los condicionamientos naturales en cuestión p u e d en p r e s e n t a r u n m a y o r
o menor grado de independencia entre sí. C u an d o su i n t e r d e p e n d e n c i a
es absoluta, y por lo tanto, constituyen una unidad t é c n ic a in d iv is ib le , su
aplicación va a corresponder al desem bolso de una d e t e r m in a d a p o r c ió n
de capital. Por ejemplo, la cosecha de un cultivo p r e s u p o n e su s ie m b r a ,
de modo que el capital requerido para cada una d e estas a c c i o n e s s e v a a
aplicar en dos porciones temporalmente sucesivas y la p r im e r a s o b r e la
segunda. Pero técnicamente constituyen una unidad in d is o lu b le y, p o r lo
tanto, la unidad de su desembolso se asemeja al caso d e c u a lq u ie r p r o c e s o
industrial donde la realización de un paso presupone la r e a liz a c ió n d e otro.
En este caso, no cabe considerar la existencia d e una p r o d u c t i v i d a d d el
trabajo de siembra separada de la productividad d el tr a b a jo d e c o s e c h a .
En contraste, sobre el cultivo sembrado, que su bordin ad o e x c lu s iv a m e n t e
a las condiciones de fertilidad natural del suelo va a p e r m it ir u n a c i e r t a
productividad del trabajo, se puede aplicar una po rción a d ic io n a l d e c a p ita l
que convierta a esa fertilidad en una cond ición c o n t r o la d a al i n c o r p o r a r
determinados nutrientes. Aquí sí se trata de una a p lic a c ió n i n t e n s i v a d e
capital sobre la misma tierra, de la cual resulta un in c r e m e n t o e n la m a sa
de producto, que guarda su propia proporción r e s p e c t o d e la c a n t id a d
de trabajo que se requirió para hacerla. Y otro ta n to o c u r r e c u a n d o las
condiciones naturales de humedad del suelo se c o n t r o la n m e d i a n t e el
desembolso de otra porción de capital, cuyo trabajo g e n e r a p o r sí m is m o
un aumento en la cantidad producida.

9
La renta de m onopolio sobre condicionam ientos naturales diferenciales • 1 3

En c o n s e c u e n c ia , d e m a n e r a e s p e c ífic a , e i c a p ita l a g r a r io p u e d e c o m ­
p o n e r s e d e d istin ta s p o r c io n e s a p lic a d a s u n a d e tr á s d e la o tr a e n s u c e sió n
in ten siva s o b r e la m ism a tierra , r e su lta n d o d e c a d a u n a d e esta s a p lic a c io n e s
s u c e siv a s un c ie r t o a u m e n to e n e l v o lu m e n p r o d u c id o . S e g ú n lo s atrib u to s
té c n ic o s d e c a d a p o r c ió n s u c e siv a , e l a p o r te d e é sta a d ic h o a u m e n to p u e d e
r e s u lta r d e la p u e s t a e n a c c ió n d e u n a p r o d u c t iv id a d d e l tr a b a jo m a y o r,
m e n o r o igu al a la c o r r e s p o n d ie n t e a la p o r c ió n q u e la p r e c e d e . E n sí m ism o,
c a d a c a p ita l a g r a r io s e e n c u e n t r a fo r m a d o p o r u n a s u c e s ió n d e p o r c io n e s
a p lic a d a s s o b r e la m is m a u n id a d d e tie r r a . E sta s p o r c io n e s a v a n z a n e n e l
c o n tro l d e s u c e s iv o s c o n d ic io n a m ie n to s n atu ra le s. C a d a u n a d e ella s a p o rta
e n t o n c e s a la m a s a d e l p r o d u c t o to ta l e n f u n c ió n d e la m a y o r, o m e n o r
p r o d u c tiv id a d d e l tr a b a jo q u e p o n e e n a c c ió n . P e ro , d e fin id o e l a lc a n c e d e
la a p lic a c ió n in te n siv a p o r las c o n d ic io n e s c o n c r e ta s d e l c a s o , c a d a cap ital
a g ra rio s e p r e s e n t a al e x t e r io r c o n s t it u y e n d o u n a u n id a d t é c n ic a in tegra l,
a la c u a l le c o r r e s p o n d e la p u e s ta e n a c c ió n d e u n a c ie r t a p r o d u c tiv id a d
del trab a jo c o m o tal u n id a d . D e m o d o q u e la m asa d e p r o d u c to q u e resulta
d e la c o m b in a c ió n d e la s d is tin ta s p o r c io n e s in te n s iv a s s e p r e s e n t a al
e x t e r io r c o m o si b r o t a r a in d is t in ta m e n te d e e s a u n id a d t é c n ic a m ism a .
A su v e z , la m a g n itu d d e l d e s e m b o ls o to ta l n e c e s a r io p a r a a lc a n z a r la
a p lic a c ió n in t e n s iv a a q u e d a n lu g a r la s c o n d ic io n e s c o n c r e t a s d e c a d a
c a so , d e te rm in a el m o n to d e l c a p ita l to ta l r e q u e r id o p a ra p a r tic ip a r allí d e
m an era n o rm a l en la p r o d u c c ió n a graria c o m o cap ital. Y la ren ta q u e resulta
d ife r e n c ia d a m e n t e d e c a d a p o r c ió n d e c a p ita l a p lic a d a in te n s iv a m e n te ,
a p a r e c e b r o ta n d o d e la m ism a in teg rid ad d el cap ital a p lic a d o so b r e la tierra.
El c a p ita lis ta in d iv id u a l q u e d is p o n e d e un c a p ita l q u e le p e r m ite a p lic a r
ú n ic a m e n te a lg u n a s d e las p o r c io n e s in te n s iv a s c o r r e s p o n d ie n t e s , p e r o
n o to d a s, n o p u e d e p a r tic ip a r e n la p r o d u c c ió n d e m a n e r a n o rm a l. E s te
c a p ita l s ó lo p o d r ía m a n te n e r s e e n p r o d u c c ió n a c o n d ic ió n d e c o m p e n s a r
la renta c o r r e s p o n d ie n t e a las p o r c io n e s in ten sivas q u e n o p u e d e a p lica r, a
e x p e n s a s d e su p r o p ia c a p a c id a d d e v a lo r iz a c ió n , o se a , a p r o p ia n d o u n a
tasa d e g a n a n c ia in fe r io r a la m e d ia .3

3.- «... la renta diferencial, cuando brota de la inversión sucesiva de capital en


la misma superficie total de tierra, se reduce en realidad a una medía en que los
efectos de las distintas inversiones de capital no son cognoscibles ni diferenciables
y en que, por tanto, no produce ya renta en las tierras peores, sino que i° convierten
en nuevo precio regulador el precio medio del rendimiento total obtenido, digamos,
en un acre de A, y 20 que aquellos efectos se presentan com o cambios en cuanto
a la cantidad total de capital por acre necesaria para el cultivo suficiente de la
tierra en las nuevas con dicion es y en la que se funden indistintamente tanto las
distintas inversiones sucesivas de capital com o sus efectos respectivos. Y otro tanto
acontece con las distintas rentas diferenciales obtenidas en las clases m ejores de
tierras. Estas se determinan en todo caso por la diferencia del producto m edio de
la clase de tierra d e q ue se trata, com parada con el producto de la tierra peor, a
H • Juan Iñigo Carrera

Si bien la estructura intensiva p ecu lia r e s p r o p ia d e l c a p i t a l a gra rio


en razón de que éste tiene por o b jeto d e trab a jo la r e p r o d u c c i ó n d e un
organismo vivo, ella puede llegar a presentarse e n e l c a s o d e l o s c a p ita le s
mineros. Tomemos por ejemplo el caso d e una m in a d e p l a t a d o n d e e]
mineral presenta vetas en estado puro e n tr e la z a d a s c o n o t r a s e n q u e se
encuentra mezclado con impurezas. Se puede ap lica r un a p r im e r a p o rc ió n
de capital para extraer la plata, restringiéndose lu e g o la p r o d u c i d a a la que
se encuentra en estado puro, descartando en la b o c a m in a la m e z c l a d a con
impurezas. La productividad del trabajo c o r r e s p o n d ie n t e a e s t a p o r c ió n
de capital resulta, en consecuencia, d eterm in ad a p o r la r e l a c i ó n e n tre
la plata pura producida y el trabajo total ga sta d o e n la e x t r a c c i ó n . P ero
puede aplicarse una segunda porción de capital para s e p a r a r la p la t a q u e se
extrajo mezclada con otros minerales. C on esta a p lic a c ió n , s e in c r e m e n ta
la masa total de producto obtenido en un m ism o p r o c e s o p r o d u c t iv o ,
arrojando el trabajo correspondiente a ella su p r o p ia p r o d u c t i v i d a d . Y va
a depender de esta productividad que tenga o n o s e n t i d o la a p l i c a c i ó n
del trabajo correspondiente. Pero notem os q u e n o o c u r r e lo m i s i n o , por
ejemplo, con el agotamiento de la presión natural c o n q u e s e e x t r a e el
petróleo de un yacimiento, de modo que para c o n tin u a r c o n la e x t r a c c ió n
es necesario agregar el trabajo de bom bear, y lu e g o s o b r e é s t e e l tr a b a jo
de inyectar Huidos para recuperar la presión r e q u e r id a . E n e s t e c a s o , no
se trata de la aplicación sucesiva de po rcion es in te n s iv a s d e c a p i t a l e n el
proceso de producción de una misma masa d e v a lo r d e u s o . S e t r a t a de
procesos de producción de masas del mismo valor d e u so , s e p a r a d o s entre
si, sobre la misma tierra, donde el que sigue en la s u c e s i ó n r e q u i e r e la
aplicación de capital adicional porque el anterior le h a q u it a d o a la tierra
un condicionamiento natural que favorecía la p r o d u c t iv id a d d e l tr a b a jo .
En otras palabras, por el proceso precedente, la m ism a tie r r a h a p a s a d o de
ser una mejor a una peor, respecto d e la a p lica c ió n e x t e n s i v a d e l c a p ita l
sobre la tierra.
Analicemos entonces cómo interviene en la d e te r m in a c ió n d e la ren ta
diferencial el que las sucesivas aplicaciones intensivas d e c a p it a l p o n g a n en
acción un trabajo más o menos productivo q ue a q u e lla s q u e la s p r e c e d e n .
Para analizar la cuestión en su pureza co n sid e ra m o s q u e la s u c e s i ó n r e s ­
ponde a un orden técnico estricto. En c onsecuencia, p o r m u y s u p e r i o r a la
anterior quesea la productividad del trabajo c o rr e s p o n d ie n te a u n a p o r c ió n
adicional, para que ésta pueda aplicarse efe ctiv a m en te la n e c e s i d a d s o c ia l
solvente tiene que haberse extendido lo suficiente c o m o p a r a a b s o r b e r la
multiplicación de la escala productiva.

base de la más alta inversión de capital, que es ahora la norm al». M a r x , E l rápita!,
voUpág.654.
La renta de m onopolio sobre condicionam ientos naturales diferenciales • 1 5

C o m e n c e m o s c o n e l e f e c t o d e u n a p r o d u c t iv id a d s u c e s iv a m e n t e d e ­
c r e c ie n t e . S u p o n g a m o s o t r a v e z u n a p a r c e la d e tie r r a , p e r o s o b r e la q u e
té c n ic a m e n te s e p u e d e n a p lic a r s u c e s iv a m e n te c u a tr o p o r c io n e s d e c ap ital
d e $ 10 0 (a, b , c . d), c a p a c e s c a d a u n a d e e lla s d e p o n e r e n a c c i ó n u n a
p r o d u c tiv id a d d e l tr a b a jo m e n o r a la q u e la p r e c e d e (c a s o 2). S u p o n g a m o s
q u e la c a íd a p r o g r e s iv a d e la c a p a c id a d p r o d u c t iv a d e l tr a b a jo s e r e fle ja
e n la s ig u ie n t e d is m in u c ió n d e la c a n tid a d a d ic io n a l d e tr ig o p r o d u c id a
m e d ia n te la a p lic a c ió n d e c a d a p o r c ió n d e c a p ita l:

p o r c ió n d e ca p ita l: a b c d
to n e la d a s d e trig o p r o d u c id a s a d i­
1.1 1.0 0.9
c io n a lm e n te

C o n un a ta sa g e n e r a l d e g a n a n cia d e l 10 % a n u al y v e lo c id a d d e r o ta c ió n
u n ita r ia d e l c a p it a l, la c a íd a p r o g r e s iv a d e la p r o d u c tiv id a d d e l tr a b a jo s e
re fle ja e n la sig u ie n te d e te r m in a c ió n d e un p r e c io d e p r o d u c c ió n c r e c ie n t e
p o r u n id a d p r o d u c id a :

p o rc ió n d e ca p ita l: a b c d
p r e c io d e p r o d u c c ió n p o r to n e la d a 91.667 100.000 110.000 122.222

S u p o n g a m o s q u e é s ta e s la ú n ic a tie r r a e n p r o d u c c ió n . S i la d e m a n d a
lo ta l e s d e 1,2 to n e la d a s , e l p r e c i o d e p r o d u c c ió n r e s u lta d e $ 9 1.6 6 7 p o r
t o n e la d a . C o m o e s o b v i o , e n e s t a s c o n d ic io n e s n o c a b e la a p lic a c ió n e n
s u c e s ió n in t e n s iv a d e l c a p it a l tr ig u e r o s o b r e la tie r r a . S u p o n g a m o s q u e
la d e m a n d a s o lv e n t e e s d e 2.3 t o n e la d a s . P a r a s a t is fa c e r la e s n e c e s a r io
a d ic io n a r la a p li c a c i ó n in t e n s iv a d e la p o r c ió n b d e c a p it a l. E l p r e c i o d e
p r o d u c c ió n c o r r e s p o n d ie n t e a e s t a p o r c ió n e s d e $ 10 0 .0 0 . P e r o b a s t a
c o n q u e el p r e c io d e l tr ig o s u b a a $ 93,652 p a r a q u e e s t a p o r c ió n a d ic io n a l
s e d e s e m b o ls e . E11 e f e c t o , a e s t e p r e c io , la s u m a d e la s p o r c i o n e s a y b
p u e d e v e n d e r s e v a lo r iz á n d o s e e l c a p it a l e n c u e s t ió n - a la ta s a g e n e r a l d e
g a n a n c ia . D ic h o p r e c io s e c o r r e s p o n d e c o n e l d e p r o d u c c ió n d e l c o n ju n to
d e la s d o s p o r c i o n e s s u m a d a s : la s u m a d e lo s p r e c i o s d e p r o d u c c ió n
c o r r e s p o n d ie n t e s a c a d a u n a d e las p o r c io n e s e s d e $ 220, c o n u n p r o d u c to
to ta l d e 2,3 to n e la d a s y $ 95,652 d e p r e c io d e p r o d u c c ió n u n ita r io p r o m e d io .
P o r l o t a n t o , t o d o l o q u e o c u r r e c u a n d o s e r e q u ie r e la a p lic a c ió n d e la
s e g u n d a p o r c ió n e s q u e e l p r e c i o c o m e r c ia l d e l tr ig o r e s u lta m a y o r, p e r o
n o s u r g e p o r n in g u n a p a r t e u n a r e n t a d if e r e n c ia l. L o m is m o o c u r r e s i la
n e c e s id a d s o c ia l s o lv e n te c r e c e a 3,3 to n e la d a s y c o n t in ú a n o h a b ie n d o o tr a
t ie r r a p a r a s a tis fa c e r la . P a r a q u e p u e d a a p lic a r s e la p o r c ió n in t e n s iv a c e l
16 •Juan Iñigo Carrera

precio comercia] normal d eb e subir a $ to o , c o r r e s p o n d ie n t e a l p r e c i o de


producción promedio ponderado d e las tres p o r c io n e s d e c a p i t a l a p lic a d a s
sucesivamente. Y' lo m ismo se re p ite si s u p o n e m o s o t r o c r e c i m i e n t o d e
la necesidad social solvente q u e im p o n e la a p lic a c ió n d e la p o r c i ó n d.
Llegados hasta aquí sigue sin a p a re c e r tr a z o s d e u n a r e n t a d i f e r e n c i a l
originada en la sucesión intensiva.
Supongamos ahora una evolu ción c r e c ie n t e d e la p r o d u c t i v i d a d dei
trabajo (caso 3):

porción de capital: a b c d

toneladas de trigo producidas adi-


1.1 1.2 i .3
cionalmente

En este caso, los p recios d e p r o d u c c ió n p o r u n id a d p r o d u c i d a q u e


resultan de las condiciones específicas de v a lo r iz a c ió n d e c a d a p o r c i ó n de
capital aplicada intensivamente sobre la tierra, re su lta n :

porción de capital: a b c d

precio de producción por tonelada 110 100 91.667 84.615

Si ésta es la única tierra en p rodu cción y la n e c e s id a d s o c i a l s o lv e n t e


sólo demanda 1,0 tonelada de trigo, sólo se a p lica la p o r c ió n a d e l c a p ita l,
de modo que el precio de producción q ue rige al p r e c io c o m e r c i a l s e u b ica
en S 110. Supongamos que la dem anda so lv e n te e s d e 2,1 t o n e l a d a s . C a b e
entonces la aplicación de la p orción d e ca p ita l b. C o m o la v a lo r i z a c i ó n
del capital en cuestión a la tasa gen eral d e g a n a n c ia p r e s u p o n e la v e n ta
de su producto total por S 220. el p r e cio c o m e r c ia l n o r m a l p o r t o n e la d a
cae a S 104.762. Tam poco hay aquí trazos d e q u e la a p l i c a c i ó n in t e n s iv a
de capital sobre la tierra se con stituya en c a u sa l d e l s u r g i m i e n t o d e u n a
renta diferencial. Y la cuestión no ca m b ia si c o n t in u a m o s a g r e g a n d o el
desembolso de las porciones siguientes.
Com o es obvio, si toda la tierra fu era d e igual f e r t ilid a d n o c a b r í a la
existencia de renta diferencial origin ad a e n la a p lic a c ió n e x t e n s i v a d e l
capital sobre la tierra. Y, con lo visto h asta a q u í, e n e s e c a s o t a m p o c o
cabria la existencia de renta diferencial originada e n la a p li c a c i ó n in te n s iv a
del capital, por m ucho q ue difiriera la p r o d u c tiv id a d d e l t r a b a j o c o r r e s ­
pondiente a cada porción sucesivam ente ap licad a d e e s t e m o d o . P e r o , p o r
la distribución espacial diferenciada de los c o n d ic io n a m ie n to s n a t u r a le s a
la productividad del trabajo, la tierra n o e s to d a igu al d e s d e e l p u n t o d e
vista del proceso de valorización del capital.
La renta de monopolio sobre condicionamientos naturales diferenciales •17

S u p on gam os en n uestro ca s o 2 q u e la sa tisfa cció n d e la n ecesid ad social


s o lv e n te r e q u ie re la p u e sta en p r o d u c c ió n d e la tierra A d el c a s o 1. En
c o n s e c u e n c ia , el p r e c io co m ercia l norm al se u b ica en $ 110 la tonelada. En
e stas c o n d ic io n e s , d el ca p ita l d el c a s o 2 se van a a p lic a r las tres prim eras
p o rcio n es sob re la tierra. La venta d e la 1,2 to n ela d a o b ten id a d e la p orción
a al p r e c io c o m e r c ia l a rro ja una g a n a n c ia e x tra o rd in a ria d e $ 22; la d e la
i,i ton elad a c o rre sp o n d ie n te a la p o rc ió n b, una d e % 11; y la d e la tonelada
p rod u cid a p o r la p o rc ió n c s ó lo arroja la g a n a n cia n orm al. El d ese m b o lso
d e c a d a p o rc ió n in ten siva ha a p o r ta d o en d is tin to g r a d o a la gan an cia e x ­
traordinaria total. Sin em b arg o, n o tem o s q u e e s te c o n te n id o se m anifiesta
b ajo la fo rm a c o n c r e ta d e la r e a liz a c ió n d e u n a g a n a n c ia extra o rd in aria
total d e $ 33, q u e a p a re c e b rotan d o sin en c e rra r m ás d eterm in ació n que la
ve n ta d e 3,3 to n e la d a s p o r $ 363 c o n tr a su p r e c io d e p r o d u c c ió n total d e
S330.
P asem os a h ora al c a s o 3, b ajo el su p u esto d el p r e c io c o m ercia l norm al
d e S 110 la to n e la d a . A n te to d o , e s o b v io q u e e n e s t e c a s o s e a p lica n las
cu atro p o rc io n e s d e cap ital. La prim era n o arroja renta, p ero a las siguientes
les c o r r e s p o n d e una ren ta d e $ 11, $ 22 y $ 33, r e s p e c tiv a m e n te , c o n un
total d e $ 66. N o te m o s c ó m o o tra v e z c a b e la a p a rie n c ia d e q u e e l cap ital
agrario en c u e s tió n n o se e n c u e n tr a c o m p u e s to p o r p o r c io n e s a p lica d a s
su cesivam en te. A l co n tra rio , p u e d e p a re c e r q u e. al igual q u e la generalidad
d e los c a p ita le s in d u stria les, e s tá c o n s titu id o p o r u n a u n id a d té c n ic a q u e
n o p u e d e fragm en tarse, a c u y o m o n to total c o rr e sp o n d e la esca la necesaria
p a ra p o n e r e n a c c ió n , c o m o tal u n id a d , la p r o d u c tiv id a d d e l tra b a jo q u e
c o r r e s p o n d e a la n o rm a . M á s aú n , al c o r r e s p o n d e r le e n e s te c a s o a c a d a
p o rc ió n su c e siv a d e ca p ita l una p r o d u c tiv id a d d el trab ajo m a yo r a la a n te ­
rior. se le su m a a la m a n ifesta c ió n c o n c r e ta r e c ié n señ alad a, la a p a rien cia
d e q u e la p r o d u c tiv id a d p ro m e d io c r e c ie n te re s p o n d e sim p lem e n te a una
m a y o r e f ic ie n c ia p r o d u c tiv a d e b id a a la m a y o r e s c a la d e o p e r a c ió n . En
otras palabras, p u e d e p a r e c e r así q u e la g a n a n cia extraord in aria resp o n d e,
c o m o en c u a lq u ie r o tr a in d u stria , a u n a c r e c ie n t e « e c o n o m ía d e escala» .
V o lv erem o s s o b r e e s ta a p a rie n c ia m ás a d ela n te.
El d e s e m b o ls o d e las p o r c io n e s s u c e s iv a s tie n e p o r c o n d ic ió n q u e la
e x p a n sió n d e la p r o d u c c ió n q u e e lla s a rrojan n o te n g a c o m o resu lta d o la
caíd a d el p r e c io c o m e rcia l norm al e n una p ro p o rc ió n tal q u e m ás q u e c o n ­
trarreste la g a n a n cia a d ic io n a l q u e d ic h o d e se m b o ls o aporta. S u p on ga m os
q u e la e x p a n s ió n d e la p r o d u c c ió n s o c ia l p o r a p lic a r s e la p o r c ió n d d e
ca p ita l b aja ra e l p r e c io c o m e r c ia l n o rm a l d e la to n e la d a d e trig o d e $ n o
a $ 100. En e s t e c a s o , la p o r c ió n a a rro jaría u n a p é rd id a d e $ 10 r e s p e c to
d e su p r e c io d e p r o d u c c ió n , la b arrojaría s ó lo la g a n a n c ia n o rm a l, r e c ié n
la c orig in aría un e f e c t o p o s itiv o d e $ 10 y la d u n o d e $ 20. C o n lo c u a l la
g a n a n cia ex tra o rd in a ria to ta l c a e ría a $ 20. B ajo e stas c o n d ic io n e s , p e s e a
s o s te n e r u n a m a y o r p r o d u c tiv id a d d el tra b a jo , la p o r c ió n d n o s e p o d ría
18 * juan Iñigo Carrera

desembolsar. Sólo tendrían cabida las tres a n te r io r e s , a r r o j a n d o $ o , $ n


y J n de ganancia extraordinaria re s p e c tiv a m e n te , c o n u n t o t a l d e $ 33.
Supongamos ahora que la aplicación d e la p o rció n c y a im p lic a r a u n a m asa
de producción tal que sólo pudiera ser absorbida p o r la d e m a n d a s o l v e n t e
a un precio comercial normal de $ 95. D e s e r así, la s u c e s ió n i n t e n s i v a se
detendría en la porción b, con una ganancia e x tra o rd in a ria d e $ 11 a l p r e c i o
comercial de $ 110. De agregarse la p o rció n c, la c a íd a d e d i c h o p r e c i o
a $ 95 implicaría una pérdida d e $ 15 re s p e c to d e l p r e c i o d e p r o d u c c i ó n
correspondiente a la porción a y otra d e $ 5,50 r e s p e c t o d e la b , c o n un
efecto positivo de $ 4 respecto del de la p orción c. C o n lo c u a l la g a n a n c ia
extraordinaria no sólo desaparecería sino q u e ni s iq u ie ra p o d r ía r e a liz a r s e
la tasa general de ganancia.
ü formación de la tasa genera! de g an an cia s e r e a liz a a t r a v é s d e la
competencia entre los capitales p or la g an an cia e x t r a o r d in a r ia o r i g in a d a
por la aplicación intensiva de porciones sucesivas d e c a p ita l s o b r e la tie rr a
con una productividad del trabajo superior a la q u e d e t e r m i n a a l p r e c i o
comercial del producto. La ganancia extraordinaria p asa e n t o n c e s a s e r e m ­
bolsada como renta por el terrateniente. S e trata d e u n a r e n ta p r o v e n i e n t e
del ejercicio del monopolio sobre co n d icio n e s n a tu r a le s d i f e r e n c i a l e s y,
por lo tanto, de un segunda forma de renta d iferen cial. L a p r im e r a p r o v i e n e
de la aplicación extensiva del capital sob re la tierra; e s t a s e g u n d a , d e la
aplicación intensiva del capital sobre la misma tierra, o re n ta d i f e r e n c i a l II.4
Como acabamos de ver. la posibilidad m ism a d e la e x i s t e n c i a d e e s t a
renta diferencial II presupone qu e el p re cio d e p r o d u c c i ó n p r o m e d i o
ponderado de la suma de las porciones d e ca p ita l a p li c a d a s e n s u c e s i ó n
intensiva sobre una tierra se ubique por deb ajo del p r e c io c o m e r c i a l n o r m a l
y. por lo tamo, por debajo del precio de p ro d u c c ió n c o r r e s p o n d i e n t e a la
aplicación de capital sobre la peor tierra. Esto e s, la e x i s t e n c i a d e r e n t a
diferencial II presupone, ante todo, la e x iste n c ia d e r e n t a d i f e r e n c i a l I
sobre la misma tierra.5 Por lo tanto, aquélla n o p u e d e g e n e r a r s e d e p o r sí
en la peor tierra, por mucho que el capital aplicad o s o b r e e lla s e c o m p o n g a
de porciones sucesivas, cualquiera sea la p r o d u c tiv id a d d e l t r a b a j o q u e
cada una de estas porciones pone en a c ció n r e s p e c to d e la q u e p o n e n e n
acción las otras.
Los ejemplos que analizamos inicialm en te, c u a n d o c o n s i d e r á b a m o s
aisladamente la aplicación intensiva de capital so b re la tie rr a , o l o q u e s e r ia
lo mismo, la ausencia de diferencias d e fertilid ad n a tu r a l, c o r r e s p o n d e n ,
en realidad, a la aplicación de capital sobre la p e o r tie r r a .6
Sin embargo, cabe la posibilidad de qu e sob re la p e o r tie r r a s e a p r o p i e
una renta diferencial relacionada co n la a p lic a c ió n in t e n s iv a d e l c a p i t a l,
4. - Marx. E l capital, vol. 3. págs. 625-635.
5. - Ibidem. vol. 3. págs. 626-627.
6. - Ibidem. vol. 3, págs. 688-690.
La renta de monopolio sobre condicionamientos naturales diferenciales •19

pero esta po sibilid ad no n a c e d e esta a p lica c ió n in ten siva s o b re la p e o r tie ­


rra m ism a, sino q u e n a c e in d irecta m en te d e u n a a p lic a c ió n in ten siva sob re
tierra m ejo r. E sta p o s ib ilid a d se e n c u e n t r a s u je ta a u n a d o b le c o n d ic ió n .
P rim ero, q u e la p o rc ió n a d ic io n a l d e ca p ita l a p lic a d o s o b re la tierra m ejor
p u sie ra e n a c c ió n u n a p r o d u c tiv id a d d e l tr a b a jo d e c r e c ie n t e y m e n o r a
la v ig e n te para la tie rra p e o r , a u n q u e n o ta n t o c o m o p a r a d a r c a b id a a la
in co rp o ra ció n e x te n siv a d e un a tierra aún p e o r . S eg u n d o , q u e aun cu a n d o
la p o r c ió n a d ic io n a l d e c a p ita l p u s ie r a e n a c c ió n u n a p r o d u c tiv id a d d el
trabajo in ferior a la q u e p u d iera a lc a n za r igual a p lic a c ió n in ten siva adicion al
so b re la tierra p e o r , el p r e c io d e p r o d u c c ió n in d iv id u a l c o r r e s p o n d ie n te
a ella fu e ra in fe rio r al p r e c io d e p r o d u c c ió n p r o m e d io p o n d e r a d o q u e
resultaría d e sum ar la m ism a a p lica c ió n in ten siva al ca p ita l y a en fu n cio n es
so b re d ich a p e o r tierra .7

7 .- Ibidem, vol. 3, págs. 683-686. M arx plantea adem ás o tro ca so d e posible renta
diferencial II sob re la p e o r tierra. T am b ién p arte p ara e llo d e l su p u esto d e q u e la
totalidad disponible de esta p eor tierra ya se en cu en tra e n p roducción y se presenta
un crecim iento de la n ecesidad social solven te p or la m ercancía agraria en cuestión.
Se su p o n e q u e e ste a u m e n to p u e d e ser c u b ie rto c o n una a p lic a c ió n intensiva
adiciona] d e capital so b re la p e o r tierra, a la q u e c o rr e sp o n d e una p rod u ctivid ad
del trabajo inferior a la d e la porción que ya estaba puesta en acción , p ero superior
a la q u e se alcan za ría c o n un p rim er d e se m b o lso so b re tierras aún p eo res, o un
d e se m b o lso ad icio n a l so b re tierras m e jo res. En c o n se c u e n c ia , la sa tisfacció n d e
la n ecesidad social am pliada tien e p or co n d ició n la suba del p re cio regulador. La
d e te rm in a ció n ge n era l im p lica q u e esta suba d el p re cio lo llevaría al p ro m e d io
ponderado del corresp on d ien te a la porción de capital anteriorm ente desem bolsada
y del co rr e sp o n d ie n te a la a p lic a c ió n in tensiva ad icion a l. Y así los e x p o n e M arx.
IV ro a co n tin u a ció n su p o n e un salto inicial d el p re cio regu lador d irecta m en te al
nivel del co rr e s p o n d ie n te a la p o rció n a d icion al, d e 3 a 3 3/4 libras el quarter, y
no a 3 3/8 co rr e s p o n d ie n te al p ro m e d io . Y lu ego c o n c lu y e que: •D e p e n d e ría , a
su vez, d e la m ayor o m e n o r g e n e ra liz a ció n d e la segunda in versión d e capital
en la tierra e x isten te A el q u e el p re cio d e p ro d u c ció n se c o m p e n sa se a base del
p re cio m e d io o q u e el p re c io in dividual d e p ro d u c ció n d e la segun da inversión
de capital p asase a ser el p re c io regu lador, c o n sus 3 3/4 libras esterlin as. Esto
ultim o só lo o cu rrirá cu a n d o el terra ten ien te ten ga tie m p o d e fijar c o m o ren ta la
ganancia e x c e d e n te al p r e c io d e 3 3/4 libras p o r quarter, en tan to q u e se cu b re
la demanda»-. Ibidem , vol. 3, pág. 691. E ste ra zon a m ien to n o e x p lica p o r q u é el
precio debería subir in icialm ente hasta 3 3/4 y no sim plem ente hasta 3 3/8 para que
los capitalistas q u e o p e ra n so b re la p e o r tierra co m e n za ra n a a p lica r la segun da
p orción in tensiva d e ca p ita l. M ás bien , el análisis del c a so p lan tea d o llevaría a la
con clusión inversa. Los capitalistas que op eran sob re la p eor tierra sin aplicar una
segunda p orción intensiva co n m enor p roductividad del trabajo, serian los que, al
p recio p rom edio, estarían en co n d icio n e s d e o b ten er una ganancia extraordinaria
ven dien do a 3 3/8 y. en co n se cu e n c ia , en co n d icio n e s d e pagar una renta. Pero, en
tul ca so, la in co rp o ra ció n d e la ap lica ció n intensiva ad icion al seria im p osible. Sin
em bargo. H arvev a cep ta acríticam en te este ca so para con clu ir que «la intervención
20 •Juan Iñigo Carrera

Detengámonos soba* este caso. S u p o n g a m o s q u e e l m o d o m á s e c o ­


nómico de satisfacer la necesidad social s o lv e n te c o n s i s t e e n a p l i c a r una
porción adicional de capital sobre una tierra m ejor, p e r o q u e a e s t a p o r c ió n
adicional le corresponde una p ro d u ctivid ad d e l t r a b a j o m e n o r q u e la
lograda en promedio soba* la peor tierra. C o m o v i m o s , e n la s tie r r a s
mejores no cabe incorporar porciones a d ic io n a le s d e c a p i t a l c o n m e n o r
productividad del trabajo que im pliquen la d is m in u c ió n d e la r e n t a d ife ­
rencial obtenida sin ellas. Pero la aplicación d e e stas p o r c i o n e s a d ic io n a le s
tampoco tiene por condición el aum ento d e la r e n t a d i f e r e n c i a l . B asta
para realizarlas con que se preserve la renta d ife r e n c ia l a p r o p i a d a s o b r e
esa tierra mejor en ausencia de la ap licació n in te n s iv a q u e p r e s e n t a una
productividad del trabajo inferior al prom edio p o n d e r a d o o b t e n i b l e s o b r e
la peor tierra, y que esas porciones ad icionales d e c a p ita l s e v a l o r i c e n a la
tasa general de ganancia. Sujeta a esta salvedad, c o n la a p l i c a c i ó n in te n s iv a
en cuestión ocurre lo mismo que en el c a s o g e n e r a l d e la a p l i c a c i ó n
intensiva con productividad d ecrecien te so b re la p e o r t i e r r a a s a b e r , no
hace falta que la aplicación adicionada g en ere renta s o b r e la s p o r c i o n e s de
capital aplicadas precedentemente con m ayor p r o d u c tiv id a d , p a r a q u e ella
se realice. El nuevo precio regulador del p r e c io c o m e r c i a l n o r m a l q u e d a
determinado en consecuencia. Dada la c o n d ic ió n d e p a r t i d a , e s t e p r e c io
resulta superior al promedio de los precios d e p r o d u c c ió n c o r r e s p o n d i e n t e s
a las porciones de capital que cabe aplicar in t e n s iv a m e n te s o b r e la p e o r
tierra. En consecuencia, se genera la aprop iació n d e u n a r e n t a d i f e r e n c ia l
II sobre ella.
Supongamos, por ejemplo, que el capital A o p e r a s o b r e la p e o r tierra,
mientras que el B lo hace sobre una mejor, s ien d o é s ta s la t o t a l i d a d d e las
tierras disponibles, bajo las siguientes c o n d ic io n e s (c a s o 4):

Capital A porción: a b
toneladas de trigo producidas adicionalmente 1 0.1
precio de producción por tonelada 110.000 1100.00
precio de producción promedio por tonelada 110,000 200 ,0 0 0

de la propiedad territorial afecta al valor de mercado, y la p o sició n n e u tr a l d e los


terratenientes con respecto a la acumulación es puesta en duda-. D avid H a rv e y , The
Limihto Capital. Oxford: Basil Blackwell, 1984. Hay edición en e s p a ñ o l; M éxico :
FCE. 1990, pág. 357. traducción propia.
La renta de monopolio sobre condicionamientos naturales diferenciales •21

Capital B porción: a b
toneladas de trigo producidas adicionalmente M 0,6
precio de producción por tonelada 78.57» 183.333
precio de producción promedio por tonelada 78.57» 110,000

S u p o n g a m o s q u e la s a tis fa c c ió n d e la n e c e s id a d s o c ia l s o lv e n te d e ­
m and a q u e e l ca p ita l s e a p liq u e e n la p e o r tie rra c o n la inten sidad c o rr e s ­
p o n d ie n te a la p o r c ió n a . En, c o n s e c u e n c ia , e l p r e c io d e p ro d u c ció n q u e
rige al c o m e r c ia l n o rm al e s d e $ 110 p o r to n e la d a , c o n lo c u al en la m ejo r
tierra s e p o n e ta m b ié n e n p r o d u c c ió n la in te n sid a d c o r r e s p o n d ie n t e a
la p o r c ió n a y su t e r r a t e n ie n te a p r o p ia u n a re n ta d ife r e n c ia l d e $ 44. La
p o rció n b n o p u e d e a p lica rs e s o b re e sta m e jo r tierra y a q u e, p e se a q u e el
p r e c io p r o m e d io p o n d e r a d o s e u b ic a r ía al n iv e l d e l p r e c io reg u la d o r, la
renta d ife r e n c ia l c a e ria a $ o . S u p o n g a m o s a h o r a q u e la n e c e s id a d so cia l
s o lv e n te c re c e ; lu e g o , d e b e e x p a n d ir s e la e s c a la d e la p ro d u c ció n , lo cual,
b a jo e l s u p u e s to d e n o e x is tir tie rra a d ic io n a l, im p lic a u n in c r e m e n to e n
la a p lic a c ió n in te n s iv a d e l c a p ita l s o b r e la tie rra d is p o n ib le . E sta m a yo r
in te n sid a d p u e d e a lc a n z a r s e a p lic a n d o la p o r c ió n b, s e a s o b r e la p e o r o
so b re la m ejo r tierra. En el p rim er c a s o , el p r e c io d e p ro d u c ció n q u e regiría
al p r e c io c o m e rcia l norm al subiría a $ 200,000, u b icá n d o s e p o r en cim a del
d e $ 183,333 n e c e sa rio , e n p rim era instancia, para la a p lica ció n d e la p o rció n
a d ic io n a l s o b r e la tie rra m e jo r. P o r lo ta n to , s e im p o n e e sta a p lica c ió n .
Sin em b arg o , para q u e e llo o cu rra n o e s n e c e sa rio q u e el p re c io regulador
d el p r e c io c o m e r c ia l n o rm a l su b a a lo s $ 183,333. B asta c o n q u e su b a lo
s u fic ie n te c o m o p ara q u e , p o n ie n d o e n a c c ió n la m e n o r p ro d u c tiv id a d ,
se m a n te n g a el m o n to d e re n ta d ife r e n c ia l q u e s e a p ro p ia b a a n te s d e
e fe c tu a r la n u e va a p lic a c ió n inten siva. E sto es, basta c o n q u e el p r e c io en
c u e s tió n a lc a n c e lo s $ 132,000 (o sea, e l p r e c io d e p r o d u c c ió n p r o m e d io
p o n d e r a d o r e s u lta n te d e las d o s a p lic a c io n e s in te n siva s m ás lo s $ 44 d e
renta d ife re n cia l a p ro p ia d a c o n la a p lica ció n a), para q u e se p u ed a ap licar
la p o r c ió n b s o b r e la tie rra m e jo r.8 La re n ta d ife r e n c ia l c o r r e s p o n d ie n t e

8 .- Engels co rrige acertadam ente el desarrollo original de M arx acerca d e esta


d e te rm in a ció n d e la renta d iferen cia l. M arx p lan tea c o m o c o n d ic ió n para que
se ap liq u e la p o rc ió n ad icio n a l so b re la m ejo r tierra que e l p re c io regu lador se
ubique en el nivel co rresp ond ien te a la m enor productividad específica del trabajo
q u e p o n e en a c c ió n d ich a p o rció n ad icio n al. E n gels o b serva q u e basta co n que
el p re c io regu lad o r cu b ra la v a lo riza c ió n norm al del capital total a p lica d o sob re
la m ejo r tierra (o sea. q u e se u b iq ue al nivel d el p re c io d e p ro d u c c ió n p ro m ed io
c o rresp o n d ie n te a e ste capital) más la renta d iferen cial generada p o r la aplicación
d e las p o rcio n es intensivas anteriores, para q u e la aplicación adicional tenga lugar.
M arx. E l c a p ita l, vo l. 3. págs. 655-657.
22 •juan Iñigo Carrera

a la tierra mejor se mantiene constante s o b r e la b a s e d e la d i f e r e n c i a d e


fertilidad, pero ahora el propietario de la tierra p e o r, s o b r e la c u a l s e sig u e
aplicando el capital con la intensidad anterior, s e e n c u e n t r a b e n e f i c ia d o
por una renta diferencial I! de $ 22.000. re su lta n te d e la d i f e r e n c i a e n tr e
los $ 132.000 a los que se vende el trigo p ro d u cid o s o b r e e lla y lo s $ n o de
su precio de producción.
Manteniendo los mismos datos para la tierra m e j o r B , s u p o n g a m o s
ahora que las condiciones de aplicación d e c a p ita l s o b r e la p e o r l ie r r a C
son las siguientes (caso 5):

Capital C porción: a b
toneladas de trigo producidas adicionalm ente 1 0 .6 5
precio de producción por tonelada 1 1 0 .0 0 0 169.231
precio de producción promedio por tonelada 1 1 0 .0 0 0 133.333

Resulta asi que la productividad del trabajo c o r r e s p o n d i e n t e a la p o r­


ción b del capital aplicado sobre la peor tierra es m ayo r a la c o r r e s p o n d ie n t e
a la porción respectiva del capital aplicado s o b re la tie r r a m e j o r ; e s t o es,
0,65 contra 0.60 toneladas. Sin em bargo, c o m o el p r e c i o d e p r o d u c c i ó n
promedio sobre la peor tierra sigue siendo s u p e r io r a l p r e c i o r e g u la d o r
resultante de la aplicación de la porción b sobre la tie rra m e jo r , d i c h a m ayo r
productividad del trabajo no puede ponerse e n a c c ió n . N o s e n c o n t r a m o s
así con quede las determinaciones de la renta d ife re n c ia l II p u e d e re s u lta r
una traba al desarrollo de las fuerzas productivas dei tr a b a jo s o c ia l a p lic a d o
a la producción sobre la tierra en donde d ich a ren ta s e a p r o p ia .
Dejemos el caso de la renta diferencial 11sobre la p e o r t ie r r a y v o lv a m o s
ahora al más simple donde, con p ro du ctividad d e c r e c i e n t e , e l p r e c i o
regulador se encuentra determ inado p or el p r e c io d e p r o d u c c i ó n c o r r e s ­
pondiente al capital aplicado sobre la peor tierra, o sea. c o m o u n p r o m e d io
ponderado resultante de la aplicación intensiva d e d ic h o c a p i t a l. E n e sta s
condiciones, la aplicación intensiva d e cap ital s o b r e las t i e r r a s m e j o r e s
tiene por condición que el precio regulador se u b iqu e e n un n iv e l a l m e n o s
similar al precio de producción q ue c o r r e s p o n d e a c a d a p o r c i ó n e n la
progresión decreciente. En su unidad, estas d e te rm in a c io n e s c o n t r a s t a n t e s
puede limitar la intensidad con que se ap lica el c a p ita l s o b r e u n a tie r r a
mejor. Supongamos que el capital A opera sobre la p e o r tie r r a y e l B s o b re
la mejor, en las siguientes condiciones (caso 6):
La renta de monopolio sobre condicionamientos naturales diferenciales * 23

Capital A porción: a b c d
tonelada d e trigo producid as a d icio ­
1.2 1.1 1 0,2
nalm ente
p re cio d e p ro d u c ció n p o r tonelada 91.667 100,000 110.000 550.000
p recio d e p rod ucción p ro m ed io p or
91.667 95.652 100.000 125.714
tonelada

Capital B porción : a b c d

to n e lad a s d e trigo p ro d u c id a s a d i-
i .5 i .3 1,125 0,8
cio n alm en te
p re c io d e p ro d u c ció n p o r to n elad a 73333 84.615 97.778 137.500

S u p o n g a m o s q u e p a r a s a tis fa c e r la d e m a n d a s o c ia l s e a p lic a n s o b r e
la p e o r tie rra las d o s p r im e r a s p o r c io n e s in te n s iv a s . E l t r a b a jo p u e s t o e n
a c c ió n p o r la p o r c ió n b g e n e r a 1.1 t o n e la d a s , m ie n tra s q u e e l p r e c i o d e
p r o d u c c ió n q u e rig e al c o m e r c ia l e s d e $ 95,652. E l tr a b a jo q u e p o d r ía
p o n e r e n a c c ió n la p o r c ió n c s o b r e la t ie r r a m e jo r te n d r ía u n a m a y o r
p ro d u c tiv id a d , y a q u e g e n e r a r ía 1,125 to n e la d a s . S in e m b a r g o , n o c a b e e l
agregad o in ten sivo d e d ich a p o rc ió n , ya q u e e l p r e c io d e p r o d u c c ió n q u e le
c o rr e s p o n d e se u b ica p o r e n c im a d e l c o m e r c ia l n o rm al. D a d o e s t e p r e c io ,
el agregad o d e la p o rc ió n c en c u e s tió n h a ría c a e r la g a n a n cia ex tra o rd in aria
s o b r e la tie rra m e jo r d e $ 47,826 a $ 45.434* E l c a p ita lis ta q u e p r e t e n d ie r a
a p lica r la p o r c ió n c se v e ría d e r r o ta d o e n la c o m p e t e n c ia p o r e l u s o d e la
tie rra p o r e l c a p ita lis ta q u e s ó lo a p lic a r a las d o s p o r c io n e s a n te r io r e s , y a
q u e é s te p o d ría p a g ar la d ife r e n c ia d e $ 2,391 m ás p o r e l u s o d e la tie rra.
La m ism a d e te rm in a c ió n d e la renta d ife re n cia l 11c o m o fo rm a n e c e s a ria
d e r e a liz a r s e la f o r m a c ió n d e la ta sa g e n e r a l d e g a n a n c ia - f r e n t e a lo s
c o n d ic io n a m ie n to s n atu rale s n o c o n tro la b le s p o r el ca p ita l - a trav és d e la
p ro p ie d ad p rivad a te rrito ria l, se c o n s titu y e aqu í e n u n a b arre ra al d e s a rro llo
d e las fu e r z a s p r o d u c tiv a s d e l tra b a jo so c ia l.
D e te n g á m o n o s so b re las d e te rm in a c io n e s d e la a p lic a c ió n in te n siv a d e l
ca p ita l s o b r e la p e o r tie rra y s o b r e tie rra s m e jo r e s q u e r e s u lta n e n las b a ­
rreras re c ié n vistas. Para m a y o r sim p licid ad d e la e x p o s ic ió n p re s c in d a m o s
d e l c a s o p e c u lia r e n q u e s e g e n e r a r e n t a d ife r e n c ia l s o b r e la p e o r tie rra .
Las b a rre ra s e n c u e s tió n s e p r e s e n ta n a s o c ia d a s c o n e l c o n t r a s te e n t r e e l
p r e c io d e p r o d u c c ió n q u e rig e e l lím ite d e d ic h a a p lic a c ió n s o b r e u n a y
o tra s tie rra s. S o b r e la p e o r , im p o r ta e l p r e c i o d e p r o d u c c ió n p r o m e d io
p o n d e r a d o r e s u lta n te d e las a p lic a c io n e s s u c e s iv a s . S o b r e la s m e jo r e s ,
24 •Juan Iñigo Carrera

importa el precio de producción que corresponde d e m a n e r a p a r tic u la r a


cada porción potencialmeme aplicable de manera inten siva, a u n c u a n d o el
precio de producción promedio ponderado c o rr e sp o n d ie n te a la su cesión
intensiva de la cual Ja porción en cuestión con stitu y e la ú ltim a , s e ubique
por debajo del precio regulador.
Marx desarrolla la cuesiión en dos pasos. En un p rim er p a s o , desarrolla
la determinación general del limite para la aplicación in te n siv a d e l capital.
Este límite general se presenta abstractamente similar para la p e o r tierra y
para las mejores, dado por e! precio de producción p r o m e d io p o n d era d o :

«Partiendo de una cuota decreciente de productividad de las inversiones


adicionales de capital (...) el limite a partir del cual el capital total invertido
en el acre de B deja de producir renta es aquel en que el precio individual
de producción del producto obtenido por acre de B aumenta hasta ser igual
al precio de producción por acre de A (...), Pero este punto se presenta, no
allí donde las inversiones adicionales de capital producen por d ebajo de la
media, sino allí donde las inversiones adicionales de las partes de capital
infraproductivas son tan grandes que su acción neutraliza la superproduc-
tividad de las primeras inversiones y donde la productividad del capital
total invertido resulta igual a la del capital invertido en A, y por tanto el
precio medio individual del quarter producido en B igual a l del quarter
producido en A (...). Esto quiere decir que podrá seguirse invirtiendo duran­
te mucho tiempo capital adicional infraproductivo e incluso con creciente
¡nfraproductividad, hasta llegar al momento en que el precio in d ivid u a l de
producción del quorter producido en las tierras mejores sea igual a l precio
general de producción, hasta llegar al momento en que el excedente de éste
sobre aquél y, por tanto, la ganancia excedente y la renta, desaparezcan
totalmente»’

Si el análisis se detuviera aquí, podría parecer que la re n ta d ife r e n c ia l I


se vería compensada, de manera general, por una a p lica c ió n m á s intensiva
sobre las tierras mejores que avanzara hasta el punto en q u e la p r o d u c tiv i­
dad media en ellas fuera igual a la de la peor. De este m o d o , s e esteriliza ría
la posibilidad misma de cualquier renta diferen cial, m á s a llá d e l o s casos
particulares en que quedara un residuo por no co m p e n sa rse d e m a n e r a per­
fecta las productividades del trabajo originadas en las d ife r e n c ia s naturales
y de intensidad técnica. Supongamos, por ejem p lo y e n c o n s o n a n c i a con
los esquemas anteriores, una tierra peor A y una m ejor B , ta l q u e ( c a s o 7):9

9 - Marx. El capital. vol.j, pág. 676 y 681-682.


La r e n t a d e m o n o p o lio s o b r e c o n d ic io n a m ie n t o s n a t u r a le s d if e r e n c ia le s • 2 5

Capital A porción: a b c

toneladas de trigo producidas adicionalm ente i .7 1.6 1.51


p recio de p ro d u c ción por tonelada 64,706 68750 72,848

precio de p roducción prom edio por tonelada 64706 66.667 68,607

Capital B porción: a b c d
tonelad as d e trigo p ro d u c id as a d i­
1.8 1.7 1.6 i.S
cion alm ente

p recio d e p ro d u c ció n p o r tonelada 61,111 64,706 68,750 73.333


precio d e p rod ucción prom edio por
61,111 62,857 64,706 66,667
tonelada

S u p o n g a m o s q u e la m agn itu d d e la n e c e s id a d s o c ia l s o lv e n te h a c e q u e
so b re la tie rra A s ó lo q u e p a la a p lic a c ió n d e la p rim e ra p o r c ió n inten siva,
d e m o d o q u e e l p r e c io d e p r o d u c c ió n r e g u la d o r s e u b ic a e n $ 64,706. A
la altu ra d e l a n á lis is e n q u e n o s h e m o s d e t e n id o , p a r e c e r ía q u e s o b r e
la tie rra B c a b e la a p lic a c ió n d e las tr e s p r im e r a s p o r c io n e s d e ca p ita l,
y q u e la re n ta d ife r e n c ia l o r ig in a d a e n la m a y o r fe rtilid a d n atu ra l s e v e
este riliza d a p o r una a p lica c ió n m ás inten siva d e cap ital. O tr o tan to ocu rriría
si su p u sié ra m o s q u e la n e c e s id a d s o c ia l s o lv e n te e s tal q u e so b re la tierra
p e o r c a b e la a p lic a c ió n d e la s e g u n d a p o r c ió n in te n s iv a b , c o n e l p r e c io
re g u la d o r s u b ie n d o a $ 66,667 y la a p lic a c ió n in te n siv a e n la tie rra m e jo r
lle g a n d o h a sta la p o r c ió n d. H a sta a q u í la re n ta d ife r e n c ia l s e ría $ o e n
a m b o s c a so s.
P e ro e n e l s e g u n d o p a so d e l análisis M a rx in c o r p o ra la d e te rm in a c ió n
c o n c r e ta m e d ia d a p o r la e x is te n c ia d e la re n ta d ife re n cia l m ism a;

Sin embargo, bajo la ley de la propiedad territorial (...). Habría opuesto un


límite el caso en que el capital adicional sólo produce a base del precio
general de producción. Pasado este límite tendrían que cesar las inversiones
adicionales de capital en la misma clase de tierra (...). Por tanto, aunque la
renta diferencial no es sino la metamorfosis formal de la superganancia
en renta y la propiedad de la tierra sólo permite aquí al terrateniente apo­
derarse de la ganancia excedente del arrendatario, vemos que la inversión
sucesiva de capital en la misma superficie de tierra o, lo que es lo mismo
el incremento del capital invertido en la misma superficie de tierra, a base
de una cuota decreciente de productividad del capital y de un precio re­
gulador invariable, tropieza mucho antes con su límite y, por consiguiente,
encuentra en realidad, más o menos, un límite artificial como consecuencia
de la transformación puramente formal de la ganancia excedente en renta
26 •luán Iñigo Carrera

del suelo, que se deriva de la propiedad privada sobre la tierra. £1 alza del
precio general de producción, que se desenvuelve aquí dentro de límites
más estrechos que en general no es, pues, en este caso, solam ente la razón
de que aumente la renta diferencial, sino que la existencia de (a renta
diferencial como tal renta es, al mismo tiempo, la razón de que aumente
antesy más rápidamente el precio general de producción, para asegurar de
este modo la oferta de la mayor cantidad de producto, que ahora se hace
necesaria"

En ambos de nuestros casos, sobre la tierra B s ó lo c a b e la a p l i c a c i ó n de


las porciones a y h apropiándose en ella una ren ta d i f e r e n c i a l d e $ 6471
y de S 13.333, respectivamente. Q ueda e n to n c e s p e n d i e n t e d e a b a s t o la
necesidad social solvente que podía sa tisfa ce rse c o n e l p r o d u c t o d e las
porciones c. en el primer caso, y c +- d. en e l s e g u n d o . S u p o n g a m o s que
no existen más tierras disponibles, de m odo q u e e l a b a s to e n c u e s t i ó n sólo
puede satisfacerse mediante la aplicación de la p o r c ió n c d e c a p i t a l sobre
la tierra A. Con ello, el precio regulador su b e a $ 6 8 ,6 0 7 . A e s t e p r e c io ,
la porción intensiva c sigue sin po d er ap lica rse s o b r e la t i e r r a B , p e s e a
que la productividad del trabajo que p o n e e n a c c i ó n e s s u p e r i o r a la de
su equivalente sobre A (1,6 toneladas co n tra 1.51). A e x p e n s a s d e q u e su
existencia impone este mayor gasto de trabajo s o c ia l, la r e n t a d ife r e n c ia l
sobre la tierra B sube a S 20,125"
La renta diferencial brota autom áticam ente d e l p r o c e s o d e fo r m a c ió n
de la tasa general de ganancia en presencia d e lo s c o n d i c i o n a m i e n t o s
naturales particulares no controlables p o r lo s c a p it a le s n o r m a l e s . E s , en
consecuencia, un resultado necesario de la d e te r m in a c ió n d e l o s p r e c io s
de producción. Ahora vemos que, a su v e z, la m is m a e x i s t e n c i a d e la
renta diferencial que brota com o residuo d e la fo r m a c ió n d e l o s p r e c io s
de producción se constituye en un facto r q u e i n t e r v i e n e e n la d e t e r m i­
nación del precio regulador del precio c o m e rc ia l n o r m a l. L a n e c e s id a d
propiamente capitalista de la propiedad privad a t e r r it o r ia l r e s i d e e n que
ella es la forma más simple de resolverse la ig u a la c ió n d e l o s c a p ita le s
individuales como ÓTganos del capital total d e la s o c i e d a d f r e n t e a los
condicionamientos naturales en cu estión. A h o r a n o s e n c o n t r a m o s c o n

10.- \[m.. Elcapital, vol. 3, págs. 682-684.


a - Ball y Evans sacan de la vista la complejidad de la d e te rm in a c ió n enju ego,
reduciéndola a una polémica académica acerca de la superioridad c o g n itiv a entre
un -procedimiento promedia!» y un -procedimiento marginal» s ie n d o e l p rim e ro el
-método marxista correcto- (Ball pág. 397 y 393), o entre un -e n fo q u e m arxista» y un
•enfoque ricardiano» siendo el segundo el -correcto» (Evans pág. 86). M ic h a e l BaB.
“IMereniial rent and the role of landed properly". En: InternationalJournal qf
ürbanandRegionalResearchvol, 1. n.° 1-4 (1977), págs. 380-403; A la n E v a n s. “ Oft
DifTerential Rent and Landed Property". En: InternationalJournal oJ'Urban and
RegionalResearchvol. 16. n.° t (1992). págs. 1-161.
La renta de monopolio sobre condicionamientos naturales diferenciales •27

q u e la p ro p ie d ad territo rial m ism a e m p u ja a la u n id a d d e l m o v im ie n to d el


capital total d e la s o c ie d a d fu era d e su n o rm alidad m ás sim ple, fo rza n d o la
pu esta en a c c ió n d e p r o d u c tiv id a d e s d e l tr a b a jo q u e n o s e c o rr e s p o n d e n
c o n esta norm alidad. P ero e sta c ircu n stan cia n o b ro ta d e la ex iste n c ia d e la
p ro p ie d ad territo ria l c o m o a je n a o e x te r io r a la re g u la ció n n o rm a l m ism a,
sino d e la ex iste n cia d e d ich a p ro p ie d a d c o m o fo rm a c o n c r e ta n e c e sa ria d e
dich a regu lació n norm al. P or e llo la traba en c u e s tió n su b sistiría aun en el
ca so d e q u e el cap italista a grario fu e ra al m ism o tie m p o su p r o p io te rra te ­
niente. Para superarla se n ecesitaría, p o r e je m p lo , q u e la tierra p e rte n e cie ra
al e s ta d o y é s t e im p u s ie ra el m e n o r c a n o n r e q u e r id o p a r a la a p lic a c ió n
d e las p o r c io n e s in te n s iv a s a d ic io n a le s c o n p r o d u c tiv id a d d e c r e c ie n t e ,
fo r z a n d o al m ism o tie m p o d e m a n e ra d ir e c t a a lo s c a p ita lis ta s agrario s a
realizar d ich a a p lic a c ió n a d ic io n a l. D e n o h a c e rlo , los cap italista s agrarios
in v o lu c ra d o s sa ld rían d o b le m e n t e b e n e fic ia d o s : p a g a ría n e l c a n o n m ás
bajo re q u e rid o para p o n e r e n a c c ió n la m a y o r in te n sid a d , p e ro a p licarían
la in ten sidad m en or.

2.3 Renta diferencial y localización relativa de la producción


respecto del consumo
Hasta aquí h e m o s c o n s id e ra d o las d e te rm in a c io n e s d e la ren ta d ife re n ­
cial q u e p ro v ie n e n d e los co n d ic io n a m ie n to s n atu rale s n o c o n tro la b le s q u e
afectan a la p ro d u ctivid a d d el tra b a jo agrario o m in e ro . In c o rp o re m o s a h o ra
al análisis el e fe c t o d e l c o n d ic io n a m ie n to natural n o c o n tro la b le co n s titu id o
p o r las d ife r e n c ia s re la tiv a s e n la lo c a liz a c ió n d e la p r o d u c c ió n a g ra ria o
m in ero fre n te a la lo c a liz a c ió n d e l c o n s u m o d e sus m e rca n cía s. Va d e su yo
q u e las d ife re n cia s relativas d e lo c a liz a c ió n n o s e r e d u ce n a una cu e s tió n d e
abstractas d ista n cias g e o g rá fica s e n tr e pu n tos. M e d ia e n su d e te rm in a c ió n
el re fle jo d e las c o n d ic io n e s c o n c r e t a s d e l p r o c e s o d e tr a n s p o r t e s o b r e
la p r o d u c tiv id a d d e l tr a b a jo a p lic a d o a é l. E sta s c o n d ic io n e s c o n c r e t a s
resultan d e la un id ad e n tre las q u e s e p rese n tan c o m o p u ra m en te n atu rales
y las q u e re s u lta n d e l d e s a r r o llo t é c n ic o d e lo s m e d io s d e tr a n s p o rte .
A su v e z , r e s p e c t o d e e s t e d e s a r ro llo , d e b e t e n e r s e e n c u e n t a si lo q u e
c u e s ta d is p o n e r d e e s o s m e d io s r e c a e e s p e c ífic a m e n te s o b r e lo s c a p ita le s
in d ivid u ales q u e lo s utilizan , o lo h a c e s o b re el c o n ju n to d e lo s c a p ita le s q u e
co n fo rm a n el ca p ita l to tal d e la s o c ie d a d al s e r p u e s to s a la lib re d is p o s ició n
d e a q u é llo s p o r e l e s t a d o . E n e l p r im e r c a s o , la n e c e s id a d d e u tiliz a r lo s
m e d io s d e tr a n s p o rte e n c u e s tió n a fe c ta n e g a tiv a m e n te la p o s ib ilid a d d e
a p ro p ia r ren ta d ife re n cia l so b re las tierras a fe cta d a s. E n e l s eg u n d o , d e s d e
e s te m is m o p u n to d e v is ta , e s c o m o si la d if e r e n c ia e s p a c ia l s e h u b ie r a
e s fu m a d o e n la m e d id a c o rr e s p o n d ie n te .
R e to m e m o s e l e je m p lo d e l c a s o 1, d e s d o b la n d o la tie r r a B (d o n d e e l
p r e c io d e p r o d u c c ió n e s d e $ 100 la to n e la d a c o n t r a u n p r e c io c o m e r c ia l
28 * Juan Iñigo Carrera

normal de $ 110) en dos parcelas que, m a n ten ien d o t o d a s s u s resta n tes


condiciones naturales idénticas, difieren sólo por su lo c a liz a c ió n r esp e cto
del mercado al que se destina la producción. S u p o n g a m o s , p a r a h a c e r el
caso más ilustrativo, que la primera se localiza en In g la te rra j u n t o c o n el
consumo del trigo, y la segunda en Argentina. S u p o n g a m o s q u e e l trabajo
necesario para transportar por vía marítima el trigo arg en tin o h a sta Inglate­
rra resulta en la adición de $ n al precio de producción d e te r m in a d o p o r los
condicionamientos naturales particulares a los q u e so e n c u e n t r a som etida
la productividad del trabajo en esta tierra. P ero al p r e c io d o p r o d u c c ió n
asi resultante de $ m se le opone el precio com ercial n o rm a l so c ia lm e n te
determinado de S no. La misma tierra que en Inglaterra p r o d u c e u n a renta
diferencial de S 10 por tonelada, en la .Argentina no resulta s u fic ie n te m e n te
fértil como para ser puesta en producción. De m odo q u e s e v a n a p o n e r en
producción en Inglaterra tierras cuyas condiciones n aturales s o n , d e s d e el
punto de vista de la capacidad productiva del trabajo agrario p r o p ia m e n te
dicho, peores a las de tierras que en la Argentina, p e s e a su m a y o r calidad,
no son puestas en producción. O, dicho de otro m odo, lo q u e e n Inglaterra
son tierras suficientemente buenas como para ser p u esta s e n p r o d u c c ió n ,
en la Argentina no lo son por la mediación del c o s to d e t r a n s p o r t e .
Consideremos ahora el efecto que tiene sob re la p r o d u c c i ó n agraria
misma la mediación diferencial del trabajo de transporte s o b r e la a p lic a c ió n
intensiva del capital en localizaciones de id én tico s c o n d ic io n a m ie n t o s
naturales. Retomemos el caso 2, donde teníamos:

porción de capital: a b e d
precio de producción por tonelada 91.667 100,000 110.000 122,222

Dado que el precio comercia! normal era de $ 110, se a p lic a b a n in ten si­
vamente las tres primeras porciones de capital s o b r e la m is m a p a r c e la
de tierra. Supongamos el desdoblamiento d e esta p a r c e la , u b ic á n d o la
tanto en Inglaterra como en la Argentina. En e ste ú ltim o c a s o , a l p r e c io
de producción determinado de acuerdo con la c a p a c id a d p r o d u c t iv a del
trabajo agrario debe sumársele el efecto del tran sporte m a r ít im o , o sea ,
$ 11 por tonelada. Con lo cual resulta:

porción de capital: a b c d
precio de producción por tonelada
102.667 111,00 0 m a zz
en Argentina 122.000
La renta de monopolio sobre condicionamientos naturales diferenciales •29

M ientras q u e la p o rc ió n d e cap ital c e s c a p a z d e so sten er una p rod u cti­


vid ad d el trab a jo su fic ie n te e n Inglaterra, e sta m ism a p ro d u ctivid a d , y aun
la m ayor c o rr e s p o n d ie n te a la p o rc ió n b , e s in su ficien te en la A rgentin a. O
sea q u e, s u p o n ie n d o un a tierra d e c a lid a d igual, la te rc e r a e s la p o rc ió n de
cap ital m argin alm en te a p lica b le d e m anera in ten siva en Inglaterra, m ientras
q u e e n la A r g e n tin a e l c a p ita l n o p u e d e a p lic a r s e m ás a llá d e la p rim era.
D ic h o d e m o d o g e n e r a l, e l c a p ita l s e v a a a p lic a r m á s in te n siv a m e n te en
Inglaterra q u e en la A r g e n tin a so b r e tierra s d e la m ism a c a lid a d natural.
Sin q u e m e d ie m ás e s p e c ific id a d n a c io n a l e n tr e el p r o c e s o d e a cu m u ­
lación d e cap ital en A rgen tin a y en Inglaterra q u e su d iferen te lo caliza ció n
resp e cto d e la lo c a liz a c ió n d el c o n s u m o al q u e a m b o s destin an su p ro d u c ­
ción agraria, so b re tierras inglesas d e c o n d ic io n e s naturales eq u ivalen tes a
las argentinas se va a d e se m b o lsa r m ás in ten siva m en te el cap ital q u e sobre
éstas. Al m ism o tiem p o , en Inglaterra se van a p o n e r en p ro d u cció n tierras
d e c o n d ic io n e s n a tu ra le s q u e e n la A r g e n tin a resu lta n in s u fic ie n te m e n te
fértiles p a ra h a c e rlo .
S e trata d e un a r e n ta d ife r e n c ia l q u e a p r o p ia e l te r r a te n ie n te a grario
v e n ta jo s a m e n te s itu a d o , p e r o q u e n o s e o rig in a e n u n a d ife r e n c ia d e
p r o d u c tiv id a d d e l tr a b a jo a p lic a d o a la p r o d u c c ió n a g ra ria m ism a sin o
a u n a ram a d istin ta d e l tr a b a jo s o c ia l, e l tr a n sp o rte . P u e s to e n e v id e n c ia
este e fe c t o d el c o s to d e tran sp o rte, v a m o s a p re sc in d ir d e é l e n e l análisis
q u e sigue.

24 Realidades y apariencias de la renta diferencial, en particular en


relación con diferencias nacionales del proceso de acumulación
de capital
C o m o e s o b v io , las d e te r m in a c io n e s d e la r e n ta d ife r e n c ia l I y d e
la II p u e d e n c o m b in a r s e d e lo s m o d o s m á s d iv e rs o s . A q u í s ó lo v a m o s
a c o n s id e r a r un c a s o p a r tic u la r q u e p r e se n ta r e le v a n c ia r e s p e c t o d e las
form as c o n c r e ta s c o n q u e d ic h a s d e te rm in a c io n e s p u e d e n d a r p ie a c o n ­
clu sio n e s a p a re n te s r e sp e c to d e la esp ecificid a d p rop ia d e c ie rto s p ro c eso s
n a c io n a le s d e a c u m u la c ió n d e c a p ita l, c o m o o c u r r e e n r e la c ió n c o n el
a rgen tin o.
A l so lo fin d e q u e lo s esq u em a s u tilizad o s cierren p o r sí m ism os el pun to
h a sta e l c u a l e s p o s ib le la a p lic a c ió n in te n siv a d e l c a p ita l, su p o n g a m o s
q u e la ú ltim a p o r c ió n d e c a p ita l in te n siv a m e n te a p lic a d a s o s tie n e u n a
p r o d u c tiv id a d d e l tr a b a jo in fe rio r a la q u e la p r e c e d e , c u a lq u ie r a s e a el
sen tid o en q u e h a y a e v o lu c io n a d o d ich a p ro d u ctivid a d en tre las an teriores.
S u p o n g a m o s c u a tr o p o r c io n e s su c e siv a s d e c a p ita l a p lic a d a s a la p r o ­
d u c ció n d e trigo so b re d o s tierras c u ya s c o n d ic io n e s n aturales p e rm iten , a
igual cap ital a p lica d o , un a distinta c a p a c id a d p ro d u ctiva d el trab ajo (caso 6).
L a e v o lu c ió n p r o g r e s iv a d e la c a p a c id a d p r o d u c tiv a d e l tr a b a jo s e re fle ja
30 • luán imgo Cañera

en la cantidad adiciona! de trigo producida m ediante la a p lic a c ió n d e cada


porción de capital añadida. Supongamos que lo h a c e e n la s sig u ie n te s
proporciones:

porción de capital: a b c d
tonelada> de trigo producidas adi-
1.0 1.1 0.6
cionalmente en la tierra A
toneladas de trigo producidas adi-
1.1 0.9 0,6
cionalmente en la tierra B

En la tierra A, la productividad del trabajo v a c r e c i e n d o c o n cada


aplicación nueva de capital, cayendo recién con el c u a r to d e s e m b o ls o . En
cambio, la tierra B cuerna con mejores condicion es n a tu r a le s d e entrada,
pero el avance en el control de estas condicion es n a tu r a le s m e d ia n t e el
agregado de capital sobre la misma tierra tien e un im p a c t o d e c r e c ie n t e
sobre la productividad del trabajo adicional. Ésta c o m ie n z a a d e c r e c e r
de manera inmediata, aun cuando alcance al p r in c ip io a s o s t e n e r s e por
encima de la correspondiente a la de la tierra A . En e s t e c a s o , lo s p recio s
de producción por unidad producida que resultan d e la s c o n d ic io n e s
específicas de valorización de cada porción de capital a p lic a d a e x te n s iv a e
intensivamente sobre la tierra, resultan:

porción de capital: a b c d
precio de producción por tonelada
122,222 110,000 100.000 183,333
en tierra A
precio de producción por tonelada
91.667 100,000 122,222 183.333
en tierra B

Si el precio comercial normal es de $ 109, la tierra A n o p u e d e s e r puesta


en producción. Aun aplicando intensivamente e l c a p ita l h a s t a a lc a n z a r
el máximo posible de productividad del trabajo, c o r r e s p o n d ie n t e a la
porción c, el precio de producción individual se u b ic a r ía p o r d e b a j o del
precio comercial: con 3 toneladas producidas, el p r e c io d e p r o d u c c ió n
total correspondiente a la tierra A resultaría d e $ 330, m ie n t r a s q u e el
precio socialmente imperante apenas alcanza a $ 327. En e s ta s c o n d ic io n e s ,
sólo puede ser puesta en producción la tierra B, a p lic a n d o s o b r e e l l a las
porciones a y b de capital. Esta aplicación arroja una r e n ta d if e r e n c ia l de
$ 30-70.
Pero supongamos que el precio comercial normal e s d e $ 1 n p o r to n e ­
lada. Sobre ia tierra A pueden aplicarse ahora las tres p r im e r a s p o r c io n e s
La r e n t a d e m o n o p o lio s o b r e c o n d ic io n a m ie n t o s n a t u r a le s d if e r e n c ia le s • 3 1

d e c a p ita l, a p r o p ia n d o u n a re n ta d ife r e n c ia l d e $ 3. E n c a m b io , s o b r e la
tierra B sigu e c a b ie n d o s ó lo la a p lica c ió n d e las d o s prim eras p o rcio n es de
c a p ita l, y a q u e la a p lic a c ió n d e la te r c e r a d ism in u iría el m o n to to tal d e la
ren ta q u e p u e d e a p r o p ia r s e s o b r e e lla . A p lic a n d o las p o r c io n e s a y b , la
ren ta total resu lta d e $ 35,30; p e r o la a d ic ió n d e la p o r c ió n c la red u ciría a
$ 25,20. T e n e m o s e n to n c e s q u e, en am bas tierras, el cap ital se ap lica c o n la
intensidad p len a a la q u e dan c ab id a sus resp e ctiv a s c o n d ic io n e s naturales.
P ero esta igu ald ad resu lta en una m a yo r in ten sid a d a b so lu ta en la tierra A
q u e en la B. A p e sa r d e lo cu al, la renta d iferen cia l e s m ayor en ésta q u e en
aqu élla.
O b se r v e m o s a h o ra e sta m ism a situ a ció n , n o y a d e s d e e l p u n to d e vista
d e la ren ta, sin o d e l d e la p r o d u c tiv id a d d e l tra b a jo q u e la s o c ie d a d p o n e
en a c c ió n . S u p o n g a m o s q u e c a d a p o r c ió n d e c a p ita l p o n e en a c c ió n una
unidad d e trab a jo v iv o . El trab a jo p u e sto e n a c c ió n p o r la su m a d e las tres
p o r c io n e s d e c a p ita l a p lic a d a s s o b r e la tie r r a A tie n e u n a p r o d u c tiv id a d
m ed ia d e 1,00 to n e la d a , m ien tra s q u e la d e l tra b a jo p u e s to en a c c ió n p o r
las d os p o rc io n e s d e c a p ita l a p lica d as so b re la tierra B la supera, sien d o d e
1,15. P e ro la p r o d u c tiv id a d m e d ia d e l tr a b a jo s o b r e la tie rra A ta m b ié n es
su p erad a p o r la d el trab a jo q u e p o d ría p o n e r en a c c ió n la a p lica c ió n d e las
tres p o rc io n e s d e c a p ita l so b re la tierra B, igual a 1,07 to n ela d as. D e m o d o
q ue, gracias a q u e su p r o d u c c ió n se e n c u e n tra regu lad a p o r la acu m u la ció n
d e cap ital, rig ié n d o s e é s ta p o r la fo rm a c ió n d e la ta sa g e n e ra l d e gan an cia,
la s o c ie d a d d e b e p o n e r e n a c c ió n u n e x c e s o d e tra b a jo p a ra s a tisfa ce r u n
co n s u m o to tal d a d o . E s te n o e s sin o u n c a s o m ás d e n tro d e lo s d e s p ilfa n o s
d e tra b a jo s o c ia l in h e r e n te s a l m o d o d e p r o d u c c ió n cap italista . C o m o tal,
e s e n si m ism o a je n o a to d a d e te r m in a c ió n n a c io n a l e s p e c ífic a , p o r m ás
q u e u n a tie rra s e e n c u e n t r e lo c a liz a d a e n u n p aís y la o tr a e n u n o d istin to.
P o r su p u e s to , lo s e je m p lo s n u m é ric o s a n a liz a d o s a q u í s o n p u ra m e n te
h ip o té tic o s . P e r o c u a lq u ie r a p u e d e r e c o n o c e r e n e llo s s itu a c io n e s c o m o
e l c o n tr a s te e n tr e u n a p r o d u c c ió n d e c e r e a le s q u e s ó lo p u e d e r e a liz a rs e
m e d ia n te e l r ie g o y la fe r tiliz a c ió n d e u n s u e lo p o b r e , fr e n t e a la m ism a
p r o d u c c ió n r ea liza d a s o b r e u n a tierra n atu ra lm en te ric a e n m a teria o rgá n i­
c a y c o n u n a a d e c u a d a d is trib u c ió n d e llu vias, a la q u e la fe r tiliz a c ió n y e l
r ie g o s e lim ita n a a p o r ta r u n v o lu m e n a d ic io n a l. O , m á s a ú n , s itu a c io n e s
c o m o e l c o n t r a s te e n t r e la p r o d u c c ió n d e g a n a d o s o b r e tie rra s c u b ie rta s
d e n ie v e p a r te d e l a ñ o , d o n d e la e s t a b u la c ió n y e l s u m in is tro d e fo r ra je
a cu m u la d o s o n c o n d ic io n e s d e partid a, y la p r o d u c c ió n d e g a n a d o e n clim a
te m p la d o c o n d isp o n ib ilid a d d e pa sto a lo largo d e to d o e l añ o. E n e s te caso ,
resu lta p a r tic u la rm e n te n o ta b le q u e , m ien tras e n las p rim eras c o n d ic io n e s
n a tu ra le s e l tr a b a jo a p lic a d o a la e s ta b u la c ió n e s p o r ta d o r d e u n e n o r m e
sa lto h a c ia a rrib a e n la c a p a c id a d p r o d u c tiv a m e d ia r e s p e c t o d e l a p lic a d o
a la c ría d e a n im a le s a c a m p o , e n las seg u n d a s la r e la c ió n re su lta in versa .
Pero ubiquémonos ahora en el punió d e vista d el e c o n o m i s t a e n c a n d ila
do por la apariencia de la remuneración d e los « fa cto re s d e la p r o d u c c ió n
de acuerdo con su «productividad», l a lasa d e g a n an cia a la q u e s e valoriza
el capital es idéntica en ambas alternativas. V lo m is m o o c u r r e c o n la
relación entre el salario y el tiempo d e trabajo u tilizad o . P e r o , ¿ q u é ocurre
con la tierra y su renta? Al creer que la form a e s p e c í f i c a m e n t e s o c i a l que
toma la riqueza en la sociedad capitalista, o sea, la f u r n i a d e v a l o r del
producto del trabajo, tiene entre sus fuentes a la m a t e r i a li d a d n a tu r a l de
la tierra, el economista neoclásico cre e q u e la r e la c ió n e n t r e la m a s a de
producto y la superficie utilizada para producirla p o s e e u n s i g n i f i c a d o en
si misma. Quien asi piensa pone entonces en relació n la m a s a d e p ro d u c to
con la tierra utilizada para producirla, y no p u e d e m á s q u e s o r p r e n d e r s e .
El «rendimiento» de la tierra A es de 3.0 toneladas, m ie n tra s q u e e l d e la B
es apenas de 2,3. Pero la «remuneración del factor tierra» e s d e $ o y d e $ 33,
respectivamente {con el precio a S 110). Si le qu ed a a lg ú n a t i s b o c r í t i c o , no
puede sino pensar que algo muy perverso d ebe estar o c u r r i e n d o e n relació n
con la tierra B. Cómo explicarse d e otro m o d o q u e , i n t e r r u m p i e n d o la
aplicación intensiva de capital sobre la tierra B c u a n d o e s a a p lic a c ió n
permitiría producir en ella a menor costo que la p r o d u c c ió n e fe c t iv a m e n t e
realizada sobre la tierra A, la renta de la tierra sea m a yo r e n e lla . N o le queda
sino pensar que la clave de todo esto debe estar n e c e s a r ia m e n t e e n alguna
peculiaridad del comportamiento de los in d iv id u o s d e l á m b i t o n a c io n a l
en donde se encuentra localizada la tierra B. P ero c o m o lo s e c o n o m is t a s
neoclásicos están acostumbrados a no pensar a ce rca d e las c o n t r a d ic c io n e s
que constantemente les presenta su propia c o n s t r u c c ió n t e ó r i c a , l o más
probable es que simplemente no piense nada.12

12.- U misma economía neoclásica se encarga d e p o n e r e n e v id e n c i a q u e su


explicación acerca de la determinación de la renta de la tie rra n o e s m á s q u e una
contradicción en los propios términos. Después de p ro te sta r c o n t r a e l d e sa rr o llo
de Ricardo sobre la especificidad de la renta de la tierra, W ic k s t c c d fu n d a m e n ta la
fuente de ésta afirmando que -tanto la renta com o los salario s so n p a r tic ip a c io n e s
en el producto determinadas por la eficiencia marginal: y c u a n d o t o d o s lo s facto res
han recibido su parte en la distribución marginal no q u e d a e x c e d e n t e o re sid u o
alguno*. Philip Wicksteed. The Common Sense ofPolUicat Economy and Selcctci
Papen andRei iews on Economic Theory, Vol. 2. L o n d res: R o u t le d g e & K e g a n
Paul, I1933) 1957. pág. 550, traducción propia. Luego se van agloria d ic ie n d o : «H em os
ahora establecido de manera exhaustiva la im portante c o n c lu s ió n d e q u e n o hay
ninguna propiedad especial en lo que respecta a la renta c o m o u n a p a r tic ip a c ió n
residual en el producto (...). Pero estas co n cep cio n es e r r ó n e a s a h o r a d isip a d a s
han llevado a lo que no puedo sino considerar com o d esastro sas c o n fu s io n e s tanto
en cuanto al pensamiento como en cuanto a la te rm in o lo g ía q u e h a n p o r largo
tiempo impedido el progreso de la Economía-. Ibidem, pág. 568, t r a d u c c ió n propia.
Samuelson sigue paso a paso la misma concepción q u e W ic k s t e e d , h a s t a e l pu n to
de parafrasear sus desarrollos a pesar de no citarlo e x p líc ita m e n te . P e r o , d e sp u é s
La renta de m onopolio sobre condicionam ientos naturales diferenciales • 33

N o t e m o s , d e p a s o , q u e la n a t u r a liz a c ió n d e las r e la c io n e s s o c ia le s
p r a c tic a d a p o r la te o r ía e c o n ó m ic a h a lle v a d o a q u e s e to m e la e v o lu c ió n del
« r e n d im ie n to p o r hectárea*» c o m o si f u e r a la m e d id a s in té tic a in e q u ív o c a
d e la e v o lu c ió n d e la p r o d u c tiv id a d e n e l p r o c e s o d e p r o d u c c ió n a g ra rio .15
D e te n g á m o n o s un m o m e n to e n e s t a c u e s t ió n .
L o s té rm in o s p r o d u c tiv id a d , c a p a c id a d p r o d u c tiv a o fu e r z a p r o d u c tiv a
h a c e n r e fe r e n c ia a u n a p o t e n c ia m a te r ia l d e l s u je to d e la p r o d u c c ió n : q u é
c a n tid a d d e p r o d u c t o p u e d e g e n e r a r c o n u n c i e r t o g a s to d e su p r o p ia
su b je tiv id a d . P o r lo ta n to , la c u e s tió n p a s a p o r la p re g u n ta a c e r c a d e q u ié n
e s e l s u je t o d e l p r o c e s o d e p r o d u c c i ó n . E s to e s . q u ié n e s e l q u e p o n e
e n m a r c h a e l p r o c e s o y e l q u e d e t e r m in a la fin a lid a d d e l m is m o . D e s d e
e l p u n t o d e v is t a p u r a m e n t e m a te r ia l, e l p r o c e s o p r o p ia m e n t e h u m a n o
d e p r o d u c c ió n t o m a la fo r m a e s p e c í f i c a d e un p r o c e s o d e tr a b a jo . S e
tr a ta d e l p r o c e s o e n e l c u a l e l p r o d u c t o r g a s ta su c u e r p o , r ig ie n d o e s t e
g a s to d e m a n e r a c o n s c ie n t e y v o lu n ta r ia , c o n la fin a lid ad d e tran sfo rm ar la
m a te r ia lid a d d e lo s o b je t o s e x t e r io r e s a su p e r s o n a , d e lo s c u a le s s e s ir v e
c o m o m e d io s , a fin d e c o n v e r tir lo s e n d e te r m in a d o s v a lo r e s d e u so p a ra el

de afirm ar lo m ism o q u e él re sp e cto d e la renta c o m o rem uneración del «factor


tierra* por su «productividad marginal* (véase cita en otra nota al pie más adelante),
su propia teoría lo lleva a la con clu sión ex a ctam e n te opuesta: «Para la econ om ía
com o un todo, puede d ecirse de la renta de un factor cuya cantidad total es rígida,
que es más bien el resultado q ue la causa d e los valores d e los distintos productos
fin a les... *. Paul Sam uelson. Curso d e econom ía m oderna . M adrid: Aguilar, 1964,
pág. 626. Si la renta e s el resultado y n o la causa del valor, en ton ces éste se encuentra
determ inado d e un m odo ajen o a la sum a d e las «remuneraciones d e los factores»,
mientras q ue aquélla sólo p u ede brotar del ejercicio del m onopolio sobre el «factor
cu ya can tidad total e s rígida» p o r su p ro p ie tario privado. P ero Sam uelson n o da
la m en o r señal d e q u e sem e jan te co n tra d icció n , a la q u e lo ha llevad o su p rop ia
teoría, le im pida seguir adelan te c o n el «progreso d e la economía».
13 .- A sí. el m arxista Flichm an e m p ie z a p o r ap elar a la inversión n eoclásica
para enfrentarse a la cuestión d e la existencia d e límites esp ecíficos a la aplicación
intensiva d e capital sobre la tierra en la Argentina: «De la situación existente puede
inferirse que, en gen eral, existe una gran resistencia a la ad op ción d e tecn ologías
m ás intensivas q u e im pliquen M ah orroN d e tierra (...). E n la m edida e n q u e la
p ro d u cció n n o p u e d e c r e c e r a través d e una exten sió n d el área ocu p ad a, resulta
ev id en te la n ecesid ad d e una m ayor inversión p o r unidad d e tierra para lograr un
au m en to d e la o fe rta total». G u illerm o Flichm an. «M odelo so b re asign ación d e
recu rso s en e l se c to r agropecuario». En: D esarrollo Económ ico vo l. 10, n.° 39-40
(octubre d e 1970-m arzo d e 1971), pág. 377. T an ev id en te le p a rece a Flichm an q ue
toda la cu e stió n re sid e en aum entar el ren d im ien to p o r h ectá rea m ed ian te una
m ayor a p lica ció n d e cap ital agrario so b re la tierra, q u e ni siq uiera se le ocu rra
preguntarse si e l c a m b io en la p ro d u ctivid ad d el trab ajo resultante d e d ich a
a p lica ció n ad icio n a l le daría o n o sen tid o a la m isma, p o r m u ch o q u e pudiera
aum entar aquel «rendimiento*.
34» luán Iñigo Carrera

proceso de vida humana.1 4La tierra, base natural p rim era d e t o d o proceso
de producción humano, no actúa como sujeto d e e ste p r o c e s o , s in o como
medio para él. Huelga decir que la tierra ca re c e ta n to d e f in a lid a d com o
de intencionalidad respecto de dicho proceso. Basta p a r a r e c o r d a r lo con
aquel viejo cuento que concluía: *No, en esta tierra e l t r ig o n o s e d a ..,,
ahora, si usted siembra, entonces si se da*.
Sin embargo, la ilusión de la subjetividad de la tierra s u b s is te a ú n h o y día
en dos concepciones ideológicas de carácter a p a re n te m en te co n trap u esto:
las religiones animistas y la teoría económ ica n e o c lá s ic a .1* S ó l o q u e ésta
ha extendido dicha subjetividad fantástica para d á r s e la t a m b ié n a los
medios de producción producidos por el trabajo h u m a n o , a lo s cuales
les otorga dicha subjeth idad bajo el nom bre d e c a p ita l. P o r c i e r t o , esta
inversión tiene una base real. En el modo de p r o d u c c ió n c a p it a lis t a , el
proceso de producción material, esto es, el p roceso d e tra b a jo , p r o d u c e al
mismo tiempo la relación social general m aterializada. E n o t r a s palabras,
produce al mismo tiempo la propia forma de o rg a n iza c ió n d e l p r o c e s o de
metabolismo social como una potencia objetivada en la m a te r ia lid a d d e su
producto. Asi. el proceso de producción material e s, a la p a r , u n p ro ceso
de trabajo y un proceso de producción de plusvalía, d e v a l o r i z a c ió n del
capital.16Y como relación social objetivada, el capital a p a r e c e p o n ie n d o en
marcha el trabajo social con la finalidad inmediata d e p r o d u c ir m á s d e si
mismo, o sea. más capacidad para poner en marcha el tra b a jo s o c ia l como
un proceso automático.1 7Tal es la base real de la in versió n i d e o ló g ic a que,
sustituyendo la relación social objetivada por la m a te r ia lid a d m is m a de
los medios de producción producidos por el trabajo h u m a n o , a tr ib u y e a
éstos la potestad de ser sujetos del proceso material d e p r o d u c c ió n . Luego,
esta condición invertida de sujeto productivo se e x t ie n d e a la tie r ra , o

u .“ Marx, Elcapital, vol. i. págs. 130-133. Juan Iñigo Carrera. Conocer el capital
ho\. Iw críticamente*Elcapital*. Buenos Aires; lmago Mundi. 2007, págs. 43-46*
i>- Por más que parezcan dos polos antitéticos, las d o s c o n c e p c io n e s
comparten una base material común; ambas son dos formas de regir la organización
del trabajo social cuando el limitado desarrollo de sus fu e rza s p r o d u c tiv a s no
permite a sus sujetos reconocerlas como potencias propias. P o r e l c o n tr a r io , se
las enfrentan como si fueran potencias ajenas a su propia s u b je tiv id a d , como
potencias que brotan de la materialidad natural misma de sus m ed ios d e producción
y los dominan. De ahi que la fe no sea sólo la forma d e c o n c ie n c ia p r o p ia d e la
concepción animista sino también de la teoria neoclásica, c o m o lo consagrara
Ferguson: •... confiar en la teoria económica neoclásica es una c u e s tió n d e fe. Yo,
personalmente, tengo fe-. Charles Ferguson. TheNeoclassica! Theory o f Productiva
andDistribution. Cambridge; Cambridge University Press, 1969, p á g s. xvii-xviii.
traducción propia.
16. - )Am. Elcapital vol. 1, págs. 138-147.
17. - Juan Iñigo Carrera. El capital: razón histórica sujeto revolucionario
conciencia. Buenos Aires: lmago Mundi. 2008. págs. 12-13.
La r e ñ ía d e m o n o p o lio s o b r e c o n d ic io n a m ie n t o s n a t u r a le s d if e r e n c ia le s • 3 5

sea, a los m e d io s d e p r o d u c c ió n n o p r o d u c id o s p o r e l tr a b a jo h u m an o .
L o h a c e s o b r e la m ism a b a s e d e h a b e r tr a n s fo r m a d o a d ic h o s m e d io s d e
p rod u cció n p ro d u cid o s, d e su c o n d ic ió n d e p ro d u c to s d e l trab ajo hum ano
que se sir v e p ro d u c tiv a m e n te d e e llo s , e n su je to s p r o d u c tiv o s m ateriales
e llo s m ism o s. C o n lo c u a l la in v e rs ió n c ie r r a s o b r e sí m ism a, h a b ie n d o
g e n e r a d o la a p a r ie n c ia d e q u e la c o n d ic ió n d e s u je to d e la p r o d u c c ió n
de va lo res d e u so p ara e l p r o c e s o d e m e ta b o lis m o h u m a n o e s un atributo
natural d e las co sa s, q u e actúan c o m o «factores» en d ich a p ro d u cció n en un
p ie d e igualdad su b je tiv a c o n e l trab a jo , y n o c o m o lo s m e d io s d e lo s q u e
é s te se sirve.*8 T o d a la m o d e r n a t e o r ía d e la fu n c ió n d e p r o d u c c ió n , c o n
sus «factores» r e m u n e ra d o s d e a c u e r d o c o n su « p ro d u ctiv id a d marginal»,
no es más q u e la ve rsió n p le n a m e n te d esarro llad a d e la «fórm ula trinitaria»
a la q u e M a r x ya s o m e tie r a a u n a c r it ic a a c a b a d a s o b r e la b a s e d e las
a firm a cio n e s d e la e c o n o m ía v u lg a r d e su é p o c a , aú n a n te s d e q u e e sa
e c o n o m ía h u b ie ra lle g a d o a c o n s titu irs e c o m o te o ría n e o c lá s ic a .19
En e l c a s o d e la p r o d u c c ió n a g raria la in v e rs ió n e n c u e s tió n d a un
p aso e s p e c ific o m ás. C o m o e n c u a lq u ie r ram a d e la p r o d u c c ió n social, e l
a u m e n to d e la p r o d u c tiv id a d d e l tra b a jo tie n e , c o m o c o n d ic ió n g e n e ra l,
el in cre m e n to d e la m asa d e in s tru m e n to s d e p r o d u c c ió n d e lo s c u a le s se
sirv e c a d a u n id a d d e tr a b a jo v iv o . Y d ic h o a u m e n to d e la p ro d u c tiv id a d
tien e, c o m o c o n s e c u e n c ia , el a u m e n to d e la m asa d e m aterias prim as q u e
ca d a u n id ad d e tr a b a jo v iv o e s c a p a z d e p r o c e s a r e n u n a jo r n a d a dada.
Es d e c ir, el a u m e n to d e la p r o d u c tiv id a d d e l tr a b a jo p r e s u p o n e y cau sa
el a u m e n to d e la m asa d e m e d io s d e p r o d u c c ió n d e q u e s e s ir v e ca d a
unidad d e trab ajo v iv o para rea liza r su fin p ro d u ctiv o . E ste a u m en to en la
c o m p o sició n té cn ica se refleja en el a u m en to d e la co m p o sició n d el capital
c o m o órgan o d e la p ro d u cció n d e plusvalía. En la gen eralidad d e las ramas
de la p ro d u cció n social, e ste m o v im ie n to im plica una re d u cció n relativa del
trabajo v iv o r e s p e c to d e los m e d io s d e p r o d u c c ió n q u e e s e trab ajo utiliza
(bajo la form a d e la c o rre sp o n d ie n te re d u cció n relativa d el cap ital variable
frente al constan te), m ientras q u e a esta re d u cció n relativa le co rre sp o n d e
un aum en to ab so lu to en la m asa total d e trabajo v iv o p u e sto en a cció n . N o
o cu rre lo m ism o en el caso d e la p ro d u cció n agraria, tan p ro n to co m o ésta
ya se h aya e x te n d id o c u b r ie n d o to d a la tierra q u e a p a re c e c o m o apta para
ella, d e m o d o q u e la s u p e r fic ie to ta l e n p r o d u c c ió n n o p u e d e v a ria r d e
m anera significativa. En es te caso , el au m en to e n la c o m p o sició n té cn ica d el
capital se refleja en una d ism in u ción , n o só lo relativa, sin o tam bién abso luta
d e la can tid ad total d e trabajo a p lica d o so b re la tierra. En estas co n d icio n e s,

t8 .- «Análogamente |al trabajo], la productividad marginal de la tierra es la


variación experimentada por la producción total al añadir una unidad más de tierra
al proceso productivo y mantener constantes las cantidades aplicadas de los demás
factores». Samuelson, Curso de economía moderna, pág. 600.
19.- Marx, E l capital, vol. 3. págs. 754-769-
36 • luán migo Carrera

la nulurali/acion del capital. que vacia a é s t e d e m i c o n d i c i ó n d e r e la c ió n


social nuicriali/iida para c o n ce b irlo c o m o la i n a l e r i a l i d a d m is n i í i d e su*
elementos inanimados, y de allí c o m o nn d u c t o r d e la p r o d u c c i ó n * , sirve
para degradar al trabajo, de so co n d ició n d e p o rte a c t iv a e n la p r o d u c c ió n ,
en nn d a d o r - cuya evolución a fe cta n e g a t iv a m e n te a l c r e c i m i e n t o d el
producto material. De modo que este c re c im ie n to , q u e n o e s o t r a c o s a q u e
la expresión del aum ento d e la p ro d u c tiv id a d d e l t r a b a j o , e s c o n c e b i d o
como resultado del movimiento positivo d el «lactor» c a p it a l y d e u n re s id u o
al que. para completar la apariencia, se lo d e n o m in a “ p r o d u c t i v i d a d total
de los factores-,,0 Pero ¿de q u é d e p e n d e e s ta s u p u e s t a « p r o d u c t i v id a d
total»? (alando llega el m om ento d e e x p lic a r mis b a s e s , l o d o s e r e d u c e al
cambio en las condiciones que hacen a la p r o d u c tiv id a d d e l t ru h u jo , a saber,
desarrollo técnico, aumento d e la escala, in te n s id a d d e l t r a b a j o , e t c é t e r a ,
aunque cuidadosamente vaciadas d e su v e r d a d e r o s u je t o .
Por la mediación de las distintas in ten sid a d es c o n q u e p u e d e a p lic a r s e
el capital sobre la tierra, y de la distinta p r o d u c t i v i d a d d e l t r a b a j o q u e
puede corresponder a cada aplicación in te n siv a s u c e s i v a , la p r o d u c c i ó n
por unidad de superficie y la productividad d e l t r a b a jo p u e d e n p r e s e n t a r
proporciones muy distintas. Adem ás, en la d e t e r m in a c ió n c o n c r e t a d e las
diferencias de intensidad con que se aplica el ca p ita l s o b r e t i e r r a s s im ila re s
pueden intervenir cuestiones particulares. P o r e j e m p l o , la e x i s t e n c i a de
barreras al pleno e je rcid o de la p r o d u c tiv id a d d e l t r a b a j o p o r la e s c a la
restringida con que operan los capitales agrarios in d iv id u a le s c u a n d o ello s
se encuentran recortados sobre la base d e u n id a d e s d e p r o p i e d a d te rr ito ria l
preexistentes (por caso, unidades de p ro d u cción c a m p e s in a p r o p i e t a r i a s de
la tierra),*' la aplicación de fuerza d e trabajo r e d u n d a n te p o r la p r e s e n c ia 2 1
0

20. - -Aplicando el modelo del USDA, el crecimiento del p ro d u c to e s igual a la


suma de las contribuciones del trabajo, del capital y d e los in su m o s m a te ria les, y
del crecimiento de la PTF [productividad total de los factores]. !,a c o n trib u ció n
de cada insumo es igual al producto de la tasa de cr ecim ie n to d e l m is m o p o r su
respectiva participación en el costo total Kl papel singularm ente im portante
del crecimiento de la productividad en la agricultura se h a c e m ás n o ta b le aún
por la dramática contracción del insumo trabajo en el s e c to r ... *. K ld o n Ball; Sun
LingWangy Richard Nchring. "Agricultural Productivity in th c U n ite d States:
Data Documentaban and Mcthods". En: Economir Hcsrarch S r r v ir r (U SD A ) (5 de
mayo de 2010). URL: http: //www ef $. usda. gov/Data/AgProduc t i v i ty/m ethods.
ht«. s/p. traducción propia.
21. - - U propiedad parcelaria excluye por su propia n a tu ra le za e l d e sa rro llo
de las fuerzas sociales productivas del trabajo, las formas s o c ia le s d e l tra b a jo , la
concentración social de los capitales, la ganadería en gran e sc a la , la a p lica ció n
progresiva de la ciencia (...}. Toda critica de la pequeña p ro p ie d a d te rrito ria l se
reduce en última instancia a una critica de la propiedad p rivada c o m o valladar
y obstáculo que se opone a la agricultura. Y lo mismo o cu rre c o n to d a crítica
de la gran propiedad territorial. En ambos casos u prescinde, n a tu r a lm e n te , de
La renta de monopolio sobre condicionamientos naturales diferenciales •37

d e p o b la c ió n so b r a n te laten te, las d ife re n cia s n a cio n a les e n los salarios, u


otra d iv e rsid a d d e d e te rm in a c io n e s n a c io n a le s e sp e c ifica s.
V eam os una e x p re s ió n c o n c r e ta d e la c u estió n . C o m p a re m o s los casos
d e lista d o s U nidos y d el R e in o U n id o (al q u e la fu en te agrega la R epública
d e Irlanda para m a n te n e r la unidad d e la b ase e stad ística antes y desp u és de
1922). A n te to d o , se trata d e d o s paises en d o n d e la acu m u lación d e capital
ha to m a d o h is tó r ic a m e n te lo q u e lla m a m o s u n a fo rm a n a c io n a l clásica.
P o r lo ta n to , las d ife r e n c ia s q u e p u e d a n p r e s e n ta r e n tr e sí n o p ro v ien e n
d e la e x is te n c ia d e d ife r e n c ia s e s p e c ífic a s e n ta n to ó rg a n o s d e la unidad
m undial d e la a c u m u la ció n d e cap ital, sin o d e sus particularidades al interior
d el m ism o tip o d e ó r g a n o n a c io n a l. D e n tr o d e e sta s particu larid ad es,
e n lo s lis ta d o s U n id o s la r e la c ió n e n tr e e l ta m a ñ o d e las p ro p ie d a d e s
territoriales, la e sc a la q u e a lca n za n los ca p ita le s agrarios q u e op eran sobre
ella s y la a u s e n c ia d e m a sas s ig n ifica tiv a s d e p o b la c ió n so b ra n te laten te
d u ran te la m a yo r p a rte d el p e rio d o co n s id e ra d o , no a p a recen im poniendo
lim itacio n es sign ificativas al d e sa rro llo d e la p ro d u ctivid a d d el trabajo. En
c a m b io , e l R e in o U n id o (U K ) p r e s e n ta las lim ita c io n e s r e c ié n referidas,
ta n to r e s p e c t o d e la e s c a la c o n q u e o p e r a c a d a un id ad p ro d u c tiv a c o m o
d e la p r e s e n c ia d e p o b la c ió n s o b r a n te la te n te , a u n q u e e n m e n o r g ra d o
(|ue en o tr o s p a is e s e u r o p e o s .21 A l m ism o tie m p o , lo s E sta d o s U nidos
presentan c o n d ic io n e s naturales q u e, en prom ed io, resultan m ás favorables
ul e je r c ic io d e la p ro d u c tiv id a d d el trab a jo agrario. Por últim o, se trata d e
países d o n d e existen program as d e subsidio a la prod u cció n agraria, cuando
m en os d e s d e la c risis d e 1930.
El c u a d ro 2.1 (véase pág. 38) m u estra la e v o lu c ió n h istó rica relativa d e
la p r o d u c tiv id a d d e l tra b a jo y su re fle jo - m ed ia d o p o r la inten sidad en
la a p lica c ió n d el cap ital so b re la t i e r r a - c o m o p ro d u cció n p o r unidad d e
s u p e rfic ie , so b r e la b a s e d e e s tim a c io n e s g lo b a le s para e l total d el se c to r
agrario d e lo s p a íses referid o s.
En el p ro m ed io d e los años tom ados, la productividad del trabajo agrario
en los E sta d o s U n id o s e s inás d e una v e z y m ed ia la q u e se a lc a n z a en el
c o n ju n to d el R e in o U n id o + Irlanda. A l m ism o tiem p o, la p ro d u cció n p o r
unidad d e su p erficie en el prim er país no llega a ser la mitad de la obtenida
en los segu n do s. P o r c ierto , el crite rio d e có m p u to u tilizado p or la fuen te

toda con sideración política accesoria. Este valladar u este obstáculo que cualquier
tip o d e p ro p ied a d privada so b re el suelo o p o n e a la p ro ducción agrícola y a la
explotación racional, a la con servación y a la mejora d e la tierra se desarrolla aquí
y allá bajo diversas form as, y la p o lém ica en torno a estas form as esp ecíficas del
mal hace que se pierda de vista su razón decisiva». Marx, E l c a p ita l, vol. 3, pág. 747
y 750.
x x .- Patrick O 'Bricn y U a n d ro Prados de la Escosura. ‘ Agricultura] Productivity
and E uropea» Industrialization". En: T h e E c o n o m ic H is/o ry R r v ie w vol. 4$. n.° 3
(1992). pág- 53»*
Año Producto por trabajador ¡1 Producto por hectárea | Relación UK/EEUU%

EEUU L'K * irlanda EEUU UK + Irlanda Salario industrial Prod. trabajo industrial
1890 100 80 100 286 86 50

1910 100 78 100 286 75 47


1930 100 69 100 244 68 43
1950 100 60 too 238 n 38

1960 100 61 100 244 40 4i


1970 100 47 100 278 45 44
1980 too 40 100 263 7» 52
Promedio 100 62 100 263 60 45

Cuadro 2.1. Productividad del trabajo agrario y aplicación intensiva del capital sobre la tierra (Estados Unidos y Reino Unido ♦ República de Irlanda).
Puentes-. Elaboración propia sobre las siguientes bases: Producto por truhi\jador y por hectárea, de Putrick O’Bricn y la.*andró Prados de la Kscosurn.
"Agricultura! Prf»ductivity and Europcan Industriuli/ation". Kn: The Ernnamie History Revtew vol. as, n.° ) (1992), pág. 531. (.os autores basan sus
estimaciones en las relaeiottes entre valor del producto del sector agrario a precios constantes del uño 1960 de los Estados Unidos convertidos al
tipo de cambio »ie paridad general y proyectados bacía atrás inediunte índices de precios agrarios específicos, los censos de fiter/u de trabajo rural
y las estimaciones de superficie agraria. Salario, por llora de los obreros industriales: Estados Unidos, Rees. Alhcrt, Real Haga in Manu/áeturing,
^ iftva-1914- Princeton, Princetoii Umvcrsiiy Press, 1961, pág. j); US llurcau ol the Ccnsus. Histórica/Statistics ofthr l/nitrdStates, Colonia/ '/¡mes tu ro?o.
% 197 *. series l>ftox. p.»7o; US burean of l-abor Stulistics. series EES)00oooo6. en http //data, bls .gov. Reino Unido, en libras de US Burean o/ l^ibor
Siatisiies. «International Compansons of llourly Compcnsation Cosis for Production Workcrs in Manitfacturing*. varios años, en http?//data 6Js.gov.
proyectado hacia atrás según liria» Mitchcll. Internationa/Histórica!Statistiex, Entape 17^0-1901. londrcs: MacmiMim. 1998. pág. 184. 187 y 102. l os
salarios se compararon aplicando el tipo de cambio corriente por ser éste el que relleju en los precios agrarios internos al que rige en la unidad del
mercado mundial, sobre la base de Juan Iñigo Carrera. /m /<>rma<ion económica de /a \oeiedadargentina. Vol. i: Renta agraria, ganancia industrio/ v
tienda externa. iHH2 ¿o«4 Buenos Aires-. Inmgo Mundi. 2007. cuadros Ikiyy H.ift.pág*. 2)3-140. Productividad del trabajo industrial, de Slcvc firoadherrv
oSlUI ufn l'

rhr Rrodurfirily Rwe: Rnti\h Manujat fu/éng in tnlemational Perxpeetire, iHfo-iovo Cambridge: Cambridge t'm versiiv Press 1997. págs 48.50
%
La renta de monopolio sobre condicionamientos naturales diferenciales •39

p u e d e d is to r s io n a r h a c ia a b a jo la p r o d u c t iv id a d d e l tr a b a jo , al b asa rse
s o b re el c e n s o d e fu e r z a d e tra b a jo rural y n o s o b r e c o e fic ie n te s té cn ico s.
V esta d isto rsió n a fe c ta la c o m p a ra c ió n c u a n d o e n u n o d e lo s países existe
una m a y o r p r o p o r c ió n d e s u p e r p o b la c ió n o b r e r a la t e n te q u e e n e l o tro ,
c o m o o c u r r e en e l c a s o q u e e stam o s c o n s id e ra n d o .23 R e co rd e m o s , tam bién,
q u e las e s t r u c tu r a s t é c n ic a s c o n q u e s e v a a p lic a n d o in te n s iv a m e n te el
c a p ita l s o b r e la tie r r a p u e d e n d ife r ir e n r a z ó n d e las d ife r e n c ia s e n lo s
c o n d ic io n a m ie n to s n a tu ra le s p r e s e n t e s e n c a d a país.
El análisis n o p u e d e p r e s c in d ir d e la m e d ia c ió n d e las particu larid ad es
señ a la d a s h asta a q u í. P e ro , c o n s id e r a d a p o r sí, la c o n flu e n c ia d e la m en o r
p r o d u c tiv id a d p r o m e d io y d e la m a y o r m a s a d e p r o d u c t o p o r u n id a d d e
su p e rfic ie p o n e e n e v id e n c ia q u e , p e s e a resu lta r e n una p ro d u ctivid ad del
tra b a jo d e c r e c ie n t e , la a p lic a c ió n d e c u o t a s s u c e s iv a s d e c a p ita l s o b r e
la tie rra a lc a n z a e n el R e in o U n id o u n a m a y o r in te n s id a d q u e e n lo s
E stados U nidos. N o s e han e n c o n t r a d o fu e n te s q u e perm itan evalu ar hasta
d ó n d e e s ta m a y o r a p lic a c ió n in t e n s iv a p u e d e r e s p o n d e r a la e x is te n c ia
d e m a y o re s s u b s id io s a la p r o d u c c ió n e n e l R e in o U n id o . P o r su p a rte , la
c o lu m n a d e l s a la r io r e la t iv o d e l c u a d r o 2.1 m u e s tra u n a r a z ó n r e le v a n te
para d ic h a m a y o r in te n s id a d . P e s e a c o m p a r t ir su c a r á c te r c o m o ó ig a n o s
n acio n a le s e s p e c ífic o s d e l p r o c e s o m u n d ial d e a cu m u la ció n d e cap ital, sus
p a rticu larid ad es h istó ric a s c o m o ta les s e m anifiestan en q u e e l p r e c io d e la
fu erza d e trab ajo q u e paga el c a p ita l in d ivid u al e s sign ificativam en te m en o r
en el R e in o U n id o .24 En el p r o m e d io d e lo s a ñ o s c o n s id e ra d o s , e l sa lario
b ritá n ic o e q u iv a le al 6 0 % d el n o rte a m e ric a n o .
Si. e x c lu y e n d o c u a lq u ie r d ife r e n c ia c u a lita tiv a e n los a trib u to s y c o n ­
d ic io n e s d e u tiliz a c ió n d e la fu e r z a d e tr a b a jo agraria r e s p e c t o d e la d el
secto r industrial, el m e n o r salario b e n e ficia ra e xclu sivam en te a los cap itales
agrarios, la g a n an cia e x tra o rd in a ria re su lta n te para ésto s p o d ría sum arse a
la m asa d e riq u e z a so cia l a p r o p ia b le p o r lo s te rra te n ie n te s. F o rm alm en te
a p a re ce ría c o m o una m asa d e renta d e la tierra, a u n q u e su d ete rm in ació n
en c e rra ría un c a r á c te r a je n o a é sta .25 P e ro en tanto el m e n o r salario tien e
un c a r á c te r g e n e ra l d e n tr o d e su á m b ito n acio n a l, c o m o en el c a s o inglés,

2$.- Asi lo m anifiestan los p ro p io s au to res d e la fuente. O ’Brien y Prados de


la Escosuru, 'A gricu ltu ra! P ro ductivity and E uropean Industrializaron»», pág. 516.
2 4 .- N o tem o s q u e ésta es la d iferen cia re lev an te d e sd e el p u n to d e vista de
la a p lica ció n in ten siva d el cap ital so b re la tierra, au n q u e p arte de esa d iferen cia
responda a q ue el o b re ro del R eino Unido recib e, durante el p eríod o tom ado, una
m ayor p rop orción de los m edios de vida que n ecesita para reproducir su fuerza de
trabajo b a jo la form a d e p re sta cio n e s gratuitas en su co n d ició n d e ciu d ad an o p o r
parte d e su esta d o n acional.
¿ 5 .- -S i e l c a n o n p ag a d o p o r e l a rre n d ata rio re p re se n ta una d e d u c c ió n d el
salario norm al d e sus o b re ro s o d e su p ro p ia ga n an cia m ed ia norm al, e ste ca n o n
n o será tal re n ta ... M arx, E l c a p ita l, vo l. 3. pág. 701.
40 • luán Iñigo Carrera

no constituye una fuente de ganancia extraordinaria p ara e l c a p it a l agrario


sino una determinación que hace al modo c o n c r e to c o n q u e la fo rm ació n
de la tasa general de ganancia se im pone e n d ic h o á m b it o . A h o r a e s la
última columna del cuadro 2.1 la que nos muestra la n e c e s id a d g e n e r a l del
menor salario. Sobre la base de este m enor salario , e l c a p i t a l d e l se cto r
industrial del Reino Inido sostiene su c a p a c id a d p a r a c o m p e t i r e n el
mercado mundial, pese a poner en acción una p r o d u c t iv id a d d e l trabajo
sustancialmente menor que la que pone en a cció n e l n o r t e a m e r ic a n o . En
el promedio de los años considerados, dicha p ro d u ctivid a d a p e n a s alcanza
al 45% de ésta.
Como ya señalamos, los capitales del se c to r in d u s t r ia l c o n s titu y e n
unidades técnicas que, como tales, ponen en a c c ió n u n a c i e r t a p r o d u c ­
tividad del trabajo. Frente a esta estructura u n itaria, e l m e n o r salario
extiende la permanencia en producción d e los c a p it a le s b r i t á n i c o s del
sector, pese a haber sido superados en el d e s a r ro llo t é c n i c o y la escala
de operación" Distinto es el caso de los capitales a g r a r io s . S u estru ctu ra
técnica tiene la peculiaridad de poder integrarse m e d ia n t e la a p lic a c ió n
intensiva de capas sucesivas sobre la misma tierra, a p o r t a n d o c a d a una
de ellas una productividad del trabajo que le e s p r o p ia . E l m e n o r salario
del Reino l'nido permite entonces avanzar en la a p lica c ió n in te n s iv a , pese
a hacerlo con una productividad del trabajo in fe rio r a la q u e c o n s titu y e
el limite correspondiente al salario norteam ericano. D ic h o m e n o r salario
relativo no sólo constituye una base para el so sten im ie n to d e lo s capitales
agrarios británicos en producción, tal como ocurre co n sus p a r e s d e l sector
industrial, sino que constituye una base para la m u ltip lic a c ió n d e su aplica­
ción intensiva sobre la tierra. El resultado d e esta m a y o r i n t e n s id a d es la
multiplicación de la producción obtenida por unidad d e s u p e r f ic ie . M utatis
mutandu el bajo salario relativo tiene un efecto sim ilar s o b r e la ap licación
extensiva del capital sobre la tierra. Permite p o n e r e n p r o d u c c i ó n tierras
que por sus condiciones naturales o de localización n o p o d ría n s o s t e n e r una
productividad del trabajo suficiente frente a un m ayo r p r e c io d e la fuerza
de trabajo.” Más adelante, al considerar las c o n c e p c io n e s d e la te o r ia del2
7
6

26 - Por un desarrollo pormenorizado acerca d e esta s u p e r a c ió n véase


Ste\e Broadberry. TheProductivityRme: British Manufacturing in internationé
Pmpfítirr. iSyo-tw0. Cambridge: Cambridge In iv ersitv Press, 1907.
27 - «Cuando el salario de los obreros agrícolas de un pais s e h a lla e n general
por debajo del nivel medio normal del salario y, por lo tanto, e n tra a fo r m a r parte
de la renta con carácter general una deducción del salario, una p a rte d o é l, esto no
representa ningún caso excepcional que favorezca al arren datario d e la tie rra peor.
Estos salarios bajos entran ya como un partida integrante e n e l m is m o p r e c io de
producción que hace posible el cultivo de la tierra de peo r c a lid a d , v la v e n ta dd
producto por su precio de producción no permite, por co n sigu ien te, al arrendatario
de esta tierra pagar una renta-. Marx. El capital, vol. 3. pág. 701.
La renta de monopolio sobre condicionamientos naturales diferenciales •41

« in tercam bio desigual» e n to r n o a la ren ta d e la tierra, v o lv e r e m o s sob re el


e f e c t o d e las d ife r e n c ia s n a c io n a le s d e sa lario s, en particu lar, los agrarios,
r e s p e c t o d e la a p lic a c ió n d e l c a p ita l s o b r e la tierra.
A l a n á lis is a n t e r io r d e b e m o s a g re g a r, c o n un e f e c t o sim ilar s o b r e la
m a yo r a p lic a c ió n in t e n s iv a d e c a p ita l s o b r e la tie rra c o n un a m e n o r p r o ­
d u c tiv id a d d e l tr a b a jo , la s ig u ie n t e d e t e r m in a c ió n . D u ra n te to d o e l p e ­
río d o c o n s id e r a d o , e l R e in o U n id o h a sid o un im p o rta d o r d e m erca n cía s
a grarias, y e n p a r tic u la r p a r a lo q u e h a c e a la c o m p a r a c ió n re a liz a d a , d e
m e r c a n c ía s a g r a r ia s n o r t e a m e r ic a n a s . En c o n s e c u e n c ia , au n c o n tod as
las d e m á s c o n d ic io n e s ig u a le s , e l p r e c io in te r n o al q u e lo s cap italista s
agrarios b ritá n ico s v e n d e n sus m e rca n cía s resulta su p erio r a su equ ivalen te
n o r t e a m e r ic a n o . A é s t e d e b e n s u m á r s e le lo s c o s t o s c o m e r c ia le s y d e
tran sp o rte re q u e rid o s p ara llegar a a b a s te c e r e l co n su m o en el R ein o Unido.
Si to m a m o s e l c a s o del trigo, el p r e c io re c ib id o p o r los cap italistas agrarios
d e G ran B retañ a en e l p r o m e d io del p e r ío d o 1890-1980 (con fu ertes altibajos
y c r u z a m ie n to s ) s u p e r a e n un 1 6 % a su e q u iv a le n te n o rt e a m e ric a n o .28
D e e s t a d ife r e n c ia , e n el p r o m e d io d e l p e r ío d o 1890-1913, c in c o p u n to s
c o rr e s p o n d e n e x c lu s iv a m e n te al fle te m a rítim o .29 A n te to d o , la n e ce sid ad
d el a b a s to d e im p o r ta c ió n t ie n e c o m o r e s u lta d o q u e , a ig u a ld ad d e las
r e s ta n te s c o n d ic io n e s , lo s te r r a t e n ie n t e s b r itá n ic o s a p r o p ia n un a ren ta
d ife r e n c ia l p o r lo c a liz a c ió n . A l m is m o tie m p o , e l m a y o r p r e c io in te rn o
ab re e s p a c io p a r a u n a m a y o r a p lic a c ió n in te n s iv a d e c a p ita l a g rario aun
c u a n d o la p r o d u c tiv id a d d e l tra b a jo q u e p o n e e n a c c ió n d e c r e z c a .
T a m b ié n la e x is te n c ia d e p o lític a s n a c io n a le s d ife re n cia d a s d e p r o te c ­
c ió n a d u a n e r a , s o s t e n im ie n t o d e lo s p r e c io s in te r n o s u o tro s su b sid io s
p u e d e resu ltar en un a m a y o r a p lic a c ió n in ten siva d e cap ital so b re la tierra,
aun p o n ie n d o e n a c c ió n un a m e n o r p ro d u ctiv id a d del trabajo. Sin em bargo,
al m e n o s e n e l c a s o d e l tr ig o , a p e s a r d e q u e a m b o s p a ís e s h an a p lic a d o
d ich as p o lítica s e n d iv e rsa s o p o rtu n id a d e s du ran te e l p e rio d o co n sid e rad o ,
las d ife r e n c ia s n a c io n a le s e n t r e e lla s p a r e c e n n o h a b e r c o n s titu id o u n a
fu e n te g e n e r a l p a ra la d e te r m in a c ió n e n c u e stió n .

28. - E la b o ra c ió n p ro p ia s o b re la b a se d e los p re c io s e n G ran B retaña


a ñ o c a le n d a r io d e B rian M itc h e ll y Ph yllis D ean e. B r itis h H is to r ic a i S ta tis tic s .
Cam brid ge: C a m b rid g e ü n ive rsity Press. 1988. págs. 756-758: los p recio s en Estado
Unidos son a d icie m b re en tre 1890 y 1907 d e US Bureau o f th e C en su s.H is t ó r ic a !
S ta tis tics q /'th e U n ited S ta tes. C o lo n ia l T im es to 19 7 0 .1976. URL: h t t p : / / www.nass.
u s d a . gov, serie K. 504, págs. 511-512 y recalcu lad os p or año calen dario d esd e 1908
d e U S D A N A S S . L os fa c to r e s d e c o n v e rsió n utilizados son, 1 im perial q u a rter »
8,256 US bushels; 1 tonelad a m étrica * 36,74 bushel (trigo): 1 imperial cw t = 1,867 US
bushel (trigo).
29. - D ouglass N orth. “O c e a n F reiglu Rates and E co n om ic D evelopm en t 175
1913". En: T h e Jo u r n a l o jE c o n o m ic H isto ry vol. 18, n.° 4 (1958). págs. 551-552.
42 * luán Iñigo Carrera

En conclusión, la comparación realizada m u estra q u e . c o m o resu lta d o


de la confluencia de las rentas I y 11. la renta d i f e r e n c i a l a p r o p i a d a por
unidad de superficie en el promedio de las tierras a g r a r ia s d e l o s Estados
Unidos es mayor que la correspondientem ente a p r o p i a d a e n e l Reino
Unido. Al mismo tiempo, dicha mayor renta c o r r e s p o n d e a la o b t e n c ió n
de un menor volumen promedio de producto p o r u n id a d d e s u p e r f ic i e .
Avancemos sóbrelas manifestaciones en la A r g e n t in a d e la s d e te rm i­
naciones de la renta de la tierra que hem os d e s a r r o lla d o h a s t a a q u í. Para
mayor claridad, vamos a analizar directamente los c o e f i c i e n t e s t é c n i c o s que
hacen a la cuestión. Por lo tanto, tomamos el caso d e un c u lt i v o sig n ifica tiv o
a lo largo de la historia nacional, a saber, el trigo ( v é a s e c u a d r o 2.2).

30.- Fuentes del cuadro 2.2: elaboración propia sobre las s ig u ie n te s b a se s : Trigo
Argentina: Rodolfo Frank. -Ganar el pan con el su do r d e la fr e n te : L a e v o lu c ió n
del Insumo y productividad del trabajo en la p ro d u c c ió n d e t r ig o - . E n : Anales
de laAcademiaSacional de Agronomía y Veterinaria v o l. 54, (2 0 0 0 ). p á g s . 179-
20i, actualizado con el mismo título en www. anav. o r g . a r / t r a b a j o s . p u b l i c a d o s /
7/trigo,pdf. pag. 14. Trigo Estados Unidos: 1900-1969: US B u r e a u o f t h e Census,
Histórica}Statistics ofthe inited States, Colonial Times to 1970, 1976, s e r ie s K.
443-448. pág- 500 (los datos para 1900-1910 corresponden al a ñ o 1900: lo s restantes
datos decenales son promedios simples de los datos q u in q u e n a le s pu b licad os).
1970-79: l'S Bureau o f the Census. StatisticalAbstrae/ q f the United States 2982-
8j, series 1192. pág. 675.1980-89: US Bureau o f the C e n su s . Statistical Ahstract
ofthe i nited States 1987. series 1136. pag. 638. A partir d e 1989 s e s u s p e n d e la
publicación de la serie, por lo cual los valores para 1985-89 s e e s t im a r o n sobre
la base de las horas correspondientes al quinquenio 1982-86 d e l U S B u r e a u of
the Census. StatisticalAbstract of the United States 1988, s e r ie 10 9 0 . p á g . 624
y la producción por acre se tomó del sitio del N ational A g r ic u ltu r a l Statistics
Service. http;//«*vnass.usoa.gov. 1990-2009: la p ro d u cción p o r h o r a s e estimó
proyectando la tendencia exponencial resultante de los p e r io d o s a n t e r io r e s , que
arrojo un e = 0,95;$ y la producción por unidad de su perficie se to m ó d e l sitio del
National Agricultural Statistics Sen ice. http: flvm. n a s s . u s d a . g o v , Equivalencias:
dado que la producción argentina corresponde al tipo ''d u r o - m ie n t r a s q u e la
norteamericana incluye también variedades de tipo -b la n d o - q u e a r r o ja n mayor
volumen a igual trabajo y superficie, se ajustaron los v o lú m e n e s p o r h o ra y
superficie aplicándose un coeficiente de 0.91. Este c o eficie n te resu lta d e relacionar
el rendimiento estimado para el trigo duro en Dondlinger. Peter, The fíook OJ WheaU
An Economic History andPractica/ Manual of the H'heat Imlastry. N e w York,
Orangejudd Company, 1916. pag. 324. con el rendimiento p ro m e d io d e la s e r ie base
para el periodo 1900-1909. Esta misma relación se m an tien e e n tr e e l ren d im ien to
del trigo hard red winter (variedad equivalente al tipo d e tr ig o a r g e n tin o ) y el
promedio nacional para el quinquenio 1986-1990 (U SD A E c o n o m i c R esearch
Service. Wheat Data:Yearbook Tables, en h ttp ://w w w .ers. u s d a .g o v / d a ta / w h e a tf
Los acres \ los bushel* se convirtieron hectáreas y q u in ta le s d i v i d i é n d o l o s por
04685 y 3.674. respectivamente. Salarios: totales anuales d e los o b r e r o s rurales,
vinculados mediante el tipo de cambio corriente para las e x p o r t a c io n e s agrarias,
1 ARG KEIXT | Relación ARG/EEUU en%

Año qq/liora qq/ha qq/liora qq/ha qq/hora qq/ha SR PMA PE

1900-09 0,19 7.20 0.23 8.51 81 85 63 3*4

1910-19 0,19 7.30 0.24 8.66 80 84 56 359

0
oc
0,30 81 100 241

1^
1920-29 0,25 8.55 45

1
1930-39 0.4 5 9.20 0,36 8.17 124 113 54 266

1940-49 0.63 II.40 0,64 10.40 98 110 31 359

1950-59 1.70 12,40 1.17 12,12 145 102 61 502

1960-69 3-07 13.50 2,21 16,13 139 84 23 315 92

1970-79 4.05 15.40 2,71 19.07 150 81 24 185 96


1980-89 5.66 18.IO 3.4 7 21,88 163 83 19 142 91
1990-99 8,11 21,90 5-34 23.63 152 93 18 101 93
2000-09 10,42 25,00 7,86 25,40 132 98 10 133 92
Promedio 1900-2009 122 94 37 266
Promedio 1900-1929 81 89 55 308
Promedio 1930-2009 138 30 250
95

Cuadro 2.2. Productividad del trabajo y aplicación intensiva del capital sobre la tierra en la producción de trigo (Argentina y Estados Unidos). SR*
salario rural; PMA= precio de maquinaria agrícola; PE= precio de exportación. Fuentes: véase nota 30.
La renta de m onopolio sobre condicionam ientos naturales diferenciales

44* Juan Iñigo Carrera

La posición de los Estados l nidos se ha in v e r t i d o r e s p e c t o d e $u


comparación con el Reino Unido. En el p r o m e d io d e l p e r i o d o consi.
dotado. la productividad del trabajo trigu ero e n la A r g e n t i n a s u p e ra a
la norteamericana, pero la producción po r h e c t á r e a e s m e n o r q u e ésta.
Lo cual implica que la aplicación intensiva d e c a p it a l s o b r e la tie r r a se
detiene en la Argentina, frente a la caidu e n la p r o d u c t i v i d a d d e l trabajo
agrario que resulta de esta aplicación intensiva, e n u n p u n t o e n q u e no
encuentra tal límite en el caso de Estados Unidos. En p r im e r lu g a r, c a b e la
salvedad de que. pese a que ambos paises venden en el m e r c a d o m un dial, la
exportación argentina de trigo debe absorber m a yo res c o s t o s d e operación
de los buques por el acceso a puertos de rio y la n e c e s id a d d e c o m p le t a r la
carga en Bahía Blanca, así como al mayor c o s to d e H ete h a s t a lo s puertos
históricamente dominantes de destino por ra/on es d e d is t a n c ia .3' D e modo
que, al circular la producción de ambos p aises al m is m o p r e c i o G IF en
destino, el precio FOB del trigo argentino se u b ica e n a lr e d e d o r d e un 7%
por debajo del norteamericano, a igual tipo y s u p o n ie n d o ig u a l c a lid a d , en
el promedio de los años considerados. Sin em bargo, p o r la m is m a magnitud
de las diferencias en juego, dicho menor p r e c io F O B n o b a s t a p a r a dar
cuenta de la menor intensidad media con que se a p lic a e l c a p i t a l triguero
argentino sobre la tierra. En segundo lugar, los s u b s id io s a la p r o d u c c ió n
triguera norteamericana pueden impulsar una m a yo r a p l i c a c i ó n intensiva
de capital sobre la tierra.
Dado el grado de cruzamiento entre m ayor p r o d u c t i v i d a d d e l trabajo
triguero y menor aplicación intensiva del capital s o b r e la t ie r r a e n e l caso

Argentina y tipo de cambio: Juan Iñigo Carrera. Laformación económica de la


sociedadargentina, Vol. 1: Renta agraria, ganancia industrial y deuda externa,
1$82-2004, Buenos Aires: lmago Mundi. 2007. cuadros B.6 y B.17. p á g s. 20 1-20 3 Y 23S*
237. Desde 2005 se extendió la serie hasta 2009 utilizando la m ism a fu e n t e señalada
para 2004. Estados Unidos: 1900-1928. US Bureau o f the C en su s, HistóricalStatistics
úfthel niledStates. Colonial Times101970.1976, series D739. p ág . 166; 1929-2009. US
Bureau of Economic Analvsis. ÑIPA. Table 6.6, Farms, en h t t p : //www. b e a . gov/iT
able/iTable.cfm?ReqID=9&step::l#reqid= 9& step= 3& i s u r i =1 & 903= 201. Precios
de la maquinaria agrícola (base tractor), vinculados m e d ia n te e l t i p o d e cam bio
corriente para las exportaciones agrarias, ibidem. cuadro B.27, p ágs. 258-260. Desde
2005 se extendieron las series hasta 2009 utilizando la m ism a fu e n t e s e ñ a la d a para
2004. Precios del mercado mundial: Argentina: 1960-79: tr ig o d u r o , F O B puertos
argentinos. Juma Nacional de Granos. Anuario 1981, B u e n o s A ir e s , C u a d r o V.i.
pág. 122.1980-2009. trigo pan. FOB puertos argentinos, M in isterio d e A g ric u ltu ra , en
http://wvn.m inagri.gob.ar/$cnpts/0-2/precio_g.asp. E s ta d o s U n id o s : 1960*
2009. i-Free market commodity pnces-, trigo n.° 2 H ard R e d W i n t e r (ordinary),
FOB Gulf, INCTAD. h ttp ://unctadstat.unctad.org.
31.- Sobre la base de la Dirección de Mercados A gríco las, M in is t e r io d e Agri­
cultura, Ganadería. Pesca y Alimentación, en «P ublicaciones*, www. m in a g r i .gob.
ar/ne*/0-0/programas/dma/regimenesespeciales/regimenesespeciales. php.
la renta de m onopolio sobre condicionam ientos naturales diferenciales •45

a rg en tin o , alg ú n ilu so p o d r ía c o n c lu ir q u e el sa la rio a g ra rio e n la A rge n tin a


d e b e s e r s u p e r io r al d e lo E s ta d o s U n id o s. P e r o n o , al c o n tr a r io , la fu e r z a
d e tr a b a jo e s a ú n m á s b a r a ta r e la t iv a m e n t e q u e la in g lesa . D e h e c h o , e sta
b aratu ra d e s tr u y e la a p a r ie n c ia q u e p u e d e g e n e r a r s e a c e r c a d e la e x iste n c ia
d e d o s s itu a c io n e s d istin ta s p a ra la p r o d u c c ió n a graria, a n te s y d e sp u é s de
la c risis d e l 30. D u r a n te e l p e r ío d o 1930-2009 la p r o d u c tiv id a d d e l trab a jo
tr ig u e r o a r g e n t in o e s s u s t a n c ia lm e n t e m a y o r q u e la d e l n o r te a m e r ic a n o ,
m ien tras q u e la r e la c ió n s e in v ie r te r e s p e c t o d e la p r o d u c c ió n p o r h ectá rea ,
e v id e n c ia n d o la m a y o r a p lic a c ió n in te n siv a d e ca p ita l e n lo s E sta do s Unidos.
P e ro la a p lic a c ió n m e n o s in te n s iv a a r g e n tin a y a s e h a c e p r e s e n te d u ra n te
el p e r io d o 1 9 0 0 - 1 9 2 9 . c o r r e s p o n d ié n d o s e , e n c im a , c o n u n a p r o d u c tiv id a d
d e l tr a b a jo tr ig u e r o a r g e n tin o in fe r io r a la d e l n o r te a m e r ic a n o .
E n c o n t r a s t e c o n la b a r a t u r a r e la t iv a d e la f u e r z a d e tr a b a jo agraria
a rg e n tin a , s a lta a la v is t a la s u s t a n c ia l c a r e s t ía r e la tiv a d e la m a q u in a ria
a g ríc o la e n e l p a ís. P o r su m ism a m a g n itu d , e s t a c a r e s tía a p a r e c e c o m o la
ca u sa o b v ia q u e e x p lic a la m e n o r a p lic a c ió n in te n s iv a d e l c a p ita l a g ra rio
s o b r e la tie r r a . E sa m a g n itu d p a r e c e m á s q u e c o m p e n s a r c u a lq u ie r g ra d o
d e b a ra tu ra r e la tiv a d e la f u e r z a d e tr a b a jo . P e r o la b ú s q u e d a d e la c a u s a
d e la m e n o r in t e n s id a d n o p u e d e d e t e n e r s e e n e lla . L a s r e la c io n e s e n tr e
p r o d u c tiv id a d e s d e l tr a b a jo , p r o d u c c io n e s p o r h e c tá r e a , sa la rio s y p r e c io
d e la m a q u in a r ia a g r íc o la e n t r e 1930-2009, y las d ife r e n c ia s m ism a s e n tr e
e s tr u c tu r a s p o r t u a r ia s y s u b s id io s a la p r o d u c c ió n , n o s p o n e n fr e n t e a la
e x is te n c ia d e u n a d e t e r m in a c ió n n a c io n a l e s p e c ific a q u e lim ita la a p lic a c ió n
in te n siv a d e l c a p ita l t r ig u e r o a r g e n tin o . P e r o e s ta s m ism a s c irc u n s ta n c ia s
p o n e n al d e s c u b ie r t o la e x is t e n c ia d e ig u a l t ip o d e e s p e c ific id a d n a c io n a l
d u ra n te 1900-1929- N u e v a m e n te , m u ta tis m u ta n d i, lo s r e s u lta d o s d e e s t e
an á lisis s e e x t ie n d e n ta m b ié n r e s p e c t o d e la e x is t e n c ia d e u n a lim ita c ió n
n a c io n a l e s p e c íf ic a a la a p lic a c ió n e x te n s iv a d e l c a p ita l s o b r e la tierra.
Es o b v io q u e e l d e s a r r o llo d e la u n id a d m u n d ia l d e la a c u m u la c ió n d e
c a p ita l h a d e t e r m in a d o a la A r g e n tin a y a lo s E s ta d o s U n id o s c o m o d o s
órg a n o s n a c io n a le s d e e s p e c ific id a d m a rc a d a m e n te d istin ta. El an á lisis d e
las d e t e r m in a c io n e s e l e m e n t a l e s q u e h a c e n a la r e n ta d ife r e n c ia l y a la
a p lic a c ió n in t e n s iv a y e x t e n s iv a d e l c a p ita l a g r a r io s o b r e la tie r r a a c a b a
d e p o n e r n o s f r e n t e a lo q u e b ie n p o d r ía s e r la c la v e p a r a d e s c u b r ir la
n e c e s id a d d e te r m in a n te d e la e s p e c ific id a d d e lo s p r o c e s o s n a c io n a le s d e
a c u m u la c ió n c o m o el a rg e n tin o . El a v a n c e e n e s te s e n tid o p a sa , a n te to d o ,
p o r c o m p le t a r e l d e s p lie g u e d e las d e te r m in a c io n e s g e n e r a le s d e la ren ta
d e la tie r r a a g r a r ia y m in e ra .
Capítulo 4

Renta diferencial que resulta de la renta


absoluta y de la renta de simple
monopolio

El c a n o n t o t a l q u e c o r r e s p o n d e a la r e n t a a b s o lu t a , c u a n d o la h a y , o
a la d e s im p le m o n o p o l i o , e n c a s o c o n t r a r io , n o e s u n a c if r a d e m o n t o
igual p o r u n id a d d e s u p e r f ic i e c u a lq u ie r a s e a la c a lid a d d e la tie r r a . E m p e ­
c e m o s c o n s id e r a n d o la d e t e r m i n a c i ó n d e e s t e c a n o n e n c u a n t o a p a r e c e
b ro ta n d o d e l e j e r c i c i o a c t i v o d e l m o n o p o l i o p o r p a r t e d e l p r o p ie t a r io
d e la p e o r tie r r a . P e r o la s t ie r r a s n o s o n t o d a s ig u a le s d e s d e e l p u n t o d e
vista d e la p r o d u c t i v i d a d d e l t r a b a jo q u e p u e d e d e s a r r o lla r s e s o b r e e lla s ,
d e b id o a la p r e s e n c i a d e lo s c o n d i c i o n a m i e n t o s n a tu r a le s d if e r e n c ia le s
q u e e s c a p a n al c o n t r o l d e lo s c a p it a l e s n o r m a le s . E n c o n s e c u e n c i a , p a r a
q u e el p r o p ie t a r i o d e la p e o r tie r r a p u e d a r e a liz a r p l e n a m e n t e e l c a n o n
p o r u n id a d d e s u p e r f i c i e q u e l e j u s t i f i c a p e r m it ir e l u s o d e a q u é lla , e l
p r e c io d e v e n t a u n it a r io d e l p r o d u c t o o b t e n i d o s o b r e e lla d e b e in c lu ir
la p a rte p r o p o r c i o n a l d e d i c h o c a n o n q u e r e s u lta d e p r o r r a t e a r lo e n e l
vo lu m e n p r o d u c id o . É s t e e s e l p r e c i o q u e v a a r e g ir e n t o n c e s d e m a n e r a
general en la c ir c u la c ió n . L o s c a p ita lis ta s q u e o p e r a n s o b r e tie rra s m e jo r e s
se e n c u e n t r a n c o n q u e , a l v e n d e r s u p r o d u c c ió n al p r e c i o e n c u e s t ió n ,
ob tien en un a d o b le g a n a n c ia e x tr a o r d in a r ia . A n t e to d o , la q u e c o r r e s p o n d e
a la m a y o r p r o d u c t iv id a d r e la t iv a d e l t r a b a jo q u e p o n e n e n a c c ió n , q u e a
su v e z se tr a n s fo r m a e n r e n t a d if e r e n c ia l. P e r o , a d e m á s , flu y e h a c ia e llo s
com o g a n a n c ia e x tr a o r d in a r ia la d ife r e n c ia e n tr e e l p r e c io c o m e r c ia l y e l d e
p ro d u cció n r e g u la d o r , m u lt ip lic a d o p o r e l v o lu m e n to ta l d e su p r o d u c c ió n .
La c o m p e t e n c ia e n t r e lo s c a p i t a l e s p o r e s t a s e g u n d a f u e n t e d e g a n a n c ia
e x tr a o rd in a r ia s e r e s u e l v e m e d i a n t e la tr a n s fo r m a c ió n d e e s t a g a n a n c ia
en un a r e n ta a p r o p i a d a d i f e r e n c i a l m e n t e p o r lo s t e r r a t e n ie n t e s s e g ú n la
calid ad d e su s r e s p e c t i v a s t ie r r a s . T e n e m o s a s í u n a r e n t a d if e r e n c ia l q u e
resulta d e la e x i s t e n c i a d e u n a r e n t a a b s o lu t a o d e u n a r e n t a d e s im p le
m o n o p o lio .
El an á lisis d e e s ta r e n t a a d ic io n a l re s u lta m á s s e n c illo c u a n d o la r e n ta d e
sim ple m o n o p o lio q u e le d a o r ig e n s u r g e d e l e x c e s o d e la n e c e s id a d s o c ia l
8a * )uan Iñigo Carrera

solvente respecto déla posibilidad de exp an d ir la e s c a l a d e la prod u cció n


para satisfacerla,1 En este caso, el precio d e m o n o p o lio a p a r e c e establecido
directamente como un atributo que es prop io d e c a d a u n id a d d e l producto
que fluye en la circulación. De modo que d isp o n e r d e l m o n o p o l i o s o b r e una
tierra que permite el ejercicio de una p ro d u ctivid a d d i f e r e n c i a l d e l trabajo,
y la cual en consecuencia resulta en una m asa d if e r e n c i a l d e p r o d u c t o por
unidad de superficie, se presenta in m e d ia ta m e n te c o m o l a b a s e para la
apropiación diferencial de la renta de sim ple m o n o p o li o .
Resultan notables las pocas veces que esta fo r m a d e r e n t a e s enfocada
de manera especifica. Marx descubre su ex iste n cia e n r e l a c i ó n c o n la renta
absoluta, partiendo de la manifestación m ás s i m p le d e e s t a , a sa b er, su
fijación como un canon por unidad d e s u p e r f ic ie e n la p e o r tierra . En
sus borradores de 1862/63, Marx m antiene c o m o r e n t a a b s o l u t a en sus
ejemplos numéricos el mismo monto p o r u n id a d d e s u p e r f i c i e , e incluye
de manera inespecifica en la masa de la renta d if e r e n c ia l c o r r e s p o n d ie n t e a
las mejores tierras el efecto diferencial q u e t i e n e l a r e n t a a b s o lu t a por
el hecho de encontrarse portada a p rorrata e n e l p r e c i o d e v e n ta de
las mercancías producidas sobre dicha p e o r t ie r r a .1
23P e r o , e n e l borrador
finalmente editado como tercer tomo de E l cap ita l, s e ñ a la esp ecíficam en te
que la existencia de la renta absoluta tien e un e f e c t o d i f e r e n c i a l que se
proyecta en proporción directa al volu m en d e p r o d u c t o o b t e n i d o sobre
las tierras mejores:
Si el precio del producto obtenido en la u n id a d d e s u p e r f i c i e de la
tierra peor = P * r, todas las rentas d if e r e n c ia le s a u m e n t a r á n en los
correspondientes múltiplos de r, ya que, según el s u p u e s t o d e q u e partimos, I
P r r se convierte en el precio comercia! regu lad or.*
De todos modos, Marx detiene el d e s a r r o llo d e la c u e s t i ó n e n este |
punto, sin avanzar a fin de poner en e v id e n c ia si la f u e n t e d e e s t a renta
diferencial adicional coincide con la de la sim ple r e n ta d i f e r e n c i a l o si tiene
en sí misma un contenido de renta absoluta.
Kautsky presenta un ejemplo numérico q u e r e fle ja e l e f e c t o diferencial
de la renta de simple monopolio, a la que él r e d u c e la r e n ta a b s o lu ta , como
propio de esa misma rema. Pero no se d etiene a c o n s id e r a r su conten id a4

1. - Notemos que esta circunstancia es com pletam ente a je n a a la determ inació


de ia rema absoluta, remarcando la relevancia d e d istin g u ir c o n c la r id a d a ésta de
la de simple monopolio.
2. - Karl Marx. Historia crítica de la teoria de lo plusvalía. Vol. 1. Buenos Aires
Ediciones Brumario, [1862-1863] *974. pág. 445 y 448-449.
3. - KarJ Marx. El capital. 3 vols. México, DF: Fondo d e C u ltu ra Econóraia
1973-vol. 3. pág. 708.
4. - Karl Kautsky. La cuestión agraria. Análisis d e tas tendencias de k
agricultura moderna y de la política agraria de la socialdem ocracia , México
DF: Siglo XXI, I189911974. pág. 90.
Renta diferencial que resulta de la renta absoluta... • 83

Por su p a r te , t a n t o B o r t k i e w i c z c o m o L a p id u s y O s tr o v ity a n o v r e tr o c e ­
den e n la p r e s e n t a c i ó n d e l a d e t e r m i n a c i ó n e n c u e s t ió n a lo s esq u em as
u tilizado s p o r M a r x e n s u p r im e r b o r r a d o r .5
R e c ié n B a r tr a r e t o m a la c o n s id e r a c ió n d e l e f e c t o d ife r e n c ia l q u e n os
ocupa.6 S in e m b a r g o , e s t e a u t o r c o m i e n z a p o r r e d u c ir l a r e n ta abso lu ta a
la renta d el sim p le m o n o p o lio e j e r c id o p o r e l p r o p ie ta rio d e la tierra,7 para
reducir lu e g o e s t a s e g u n d a r e n t a - a la c u a l d e n o m in a «absoluta» - a una
pura d e te r m in a c ió n d if e r e n c ia l.8 A l p r o c e d e r d e e s t e m o d o , n o s ó lo b orra
la d ife re n cia e n t r e r e n t a a b s o lu t a y d e s im p le m o n o p o lio , sin o tam bién el
origen d e la p lu s v a lía q u e c o r r e s p o n d e a c a d a u n a d e las distin tas form as
de renta. M á s a d e la n t e v o lv e r e m o s s o b r e e s t a c u e s tió n .

5. - Ladislaus von B o rtk ie w ic z . -L a teo ría d e la renta d e la tierra en Rodbertus y


doctrina d e M arx a c e r c a d e la ren ta d e la tierra absoluta». En: Cuadernos Agrarios,
n.° 7-8 ((1910-1911] 1979). pág- 213; í o s i f L a p id u s y K on stantin O strovitíanov.^/z
Outline o f Política! Economy. P olítica i Economy and Soviet Economy. Letchworth:
Martin Lavvrence, 1929, p ág . 283.
6. - Arm ando Bartra. «La re m a capitalista d e la tierra». En: Cuadernos agrario
n.° 2 (abril-junio d e 1976). págs. 72-73.
7 - Ibidem, págs. 69-70.
8 .- Ibidem . pág. 74.
Capítulo 5

La fuente de la plusvalía que constituye


la renta de la tierra

5.1 La cuestión
La a p r o p ia c ió n d e la r e n t a t ie n e e n su b a s e e l m o n o p o lio sobre la
tierra. Pero , c o m o c u a lq u ie r o t r a p o r c ió n d e riq u e z a so cia l, n o brota de
este m o n o p o lio . B ro ta d e l tr a b a jo s o c ia l r e a liz a d o d e m an era privada e
independiente, b a jo e l c o m a n d o d e l c a p ita l, p o r lo s o b re ro s vendedores
de fuerza d e tra b a jo . M á s c o n c r e t a m e n t e a ú n , e n ta n to se trata d e una
porción de d ic h o tra b a jo s o c ia l q u e e x c e d e a la re p ro d u cció n d e la fuerza
de trabajo q u e la p r o d u c e , la ren ta d e la tierra e s una p o rción del producto
del plus trabajo r e n d id o p o r lo s o b re ro s . El m o n o p o lio so b re la tierra da a
los terratenientes títu lo s s o b r e u n a p a rte d e la plusvalía e n cu ya producción,
como ya lo r e m a rc a m o s , n o h a n te n id o a rte ni p arte.
Pero el v e r d a d e r o p r o b le m a n o r e s id e a e sta altura e n saber q u e la
renta d e la tie rra e s p lu s v a lía p r im e r a m e n te a rra n c a d a a los o b re ro s po r
el capitalista, q u e lu e g o v a a p a r a r al b o ls illo d e l terraten ien te. R eside en
poner d e m a n ifie s to d e l p lu s t r a b a jo d e c u á le s o b re ro s surge en co n creto
esa plusvalía.

5.2 La representación del trabajo social materializado de manera


privada como el valor de las mercancías
Para e v ita r c u a lq u ie r c o n fu s ió n , re tro traig ám o n o s al pu n to d e partida
mismo d e la c u e stió n , e s d e c ir , a las d e te rm in a cio n e s d el trabajo productor
de valor. El va lo r e s e l tr a b a jo a b s tra c to so cia lm e n te n ecesario materializa­
do de m anera p riva d a e in d e p e n d ie n te e n sus prod u ctos, que se representa
com o la c a p a c id a d d e é s t o s p a r a r e la c io n a r s e e n tre sí e n e l cam bio, rela­
cionando así s o c ia lm e n te d e m a n e ra in d ire cta a sus productores.1 El valor
es, pues, la fo rm a s o c ia l e n q u e s e r e p re s e n ta la m aterialidad del gasto de
fuerza hum ana d e tr a b a jo e n g e n e r a l a fin d e e stab lecerse indirectam ente *

1 . - Juan Iñigo C a rre ra . C o n o c e r e l c a p it a l h oy. U sa r c rítica m en te « E l capital».


Buenos Aires: lm a g o M un d i, 2007, pág. 35.
86 • Juan Iñigo Carrera

la unidad entre la producción y el consum o s o c ia le s c u a n d o la realización


de dicho gasto material bajo sus formas útiles c o n c r e t a s s e h a organizado,
no como una potestad inmediatamente so c ia l, s i n o c o m o u n a potestad
privativa de cada una de las unidades r e c íp ro c a m e n te i n d e p e n d i e n t e s que
lo realizan. En tamo materializaciones d e tal t r a b a jo , l o s p r o d u c t o s se
encuentran determinados como m ercancías.
Como en cualquier modo de organizarse la p r o d u c c i ó n y e l consumo
sociales, el trabajo productor de m ercancías s ó lo p u e d e s e r socialm en te
útil en el momento en que se lo ejecuta. S ó lo en la p r o d u c c i ó n , e l trabajo
existe como tal. es decir, como acción; d e sp u é s, e l t r a b a j o s e encuentra
terminado y sólo existe su resultado, el prod u cto en q u e s e h a materializado.
El carácter de socialmente útil o inútil d e éste ha q u e d a d o s i g n a d o p or la
forma concreta que ha tenido el trabajo en el m o m e n to d e e je c u t a r s e , Pero,
en el modo de producción capitalista, la c o n d ic ió n d e s o c i a l m e n t e útil o
inútil que tiene el trabajo en el momento d e re a liz a rs e , s ó l o s e manifiesta a
posteriori cuando la mercancía entra en la r e la c ió n d e c a m b i o c o n otra y,
en el desarrollo general de esta relación, con el d i n e r o .2

«Si los objetos útiles adoptan la form a d e m e r c a n c ía s e s . p u r a y sim p lem en te,


porque son producios de trabajos privados independientes los unos de los otros. El
conjunto de estos trabajos privados form a el tra b a jo c o l e c t i v o d e la s o c i e d a d . Como
los productores entran en con tacto so cial al c a m b ia r e n t r e s í l o s p r o d u c t o s d e su
trabajo, es natural que el carácter e s p e c ífic a m e n te s o c i a l d e s u s t r a b a j o s privados
sólo resille dentro de este intercam bio. T am b ién p o d r ía m o s d e c i r q u e lo s trabajos
privados sólo funcionan com o eslab o n es d e l t r a b a jo c o l e c t i v o d e la s o c i e d a d por
medio de las relaciones que el cam bio e sta b le ce e n tr e lo s p r o d u c t o s d e l tra b a jo y, i
través de ellos, entre los productores. Por e so a n te é s to s , la s r e l a c i o n e s s o c ia le s que
se establecen entre sus trabajos privados aparecen c o m o l o q u e s o n ; e s d e c ir , no
co m o relaciones directamente sociales d e las p e r s o n a s e n s u s t r a b a j o s , s in o como
relaciones materialesentre personas y relaciones sociales entre cosas». K a r i M a n
El capital. 3 vols. M éxico. DF: F o n d o d e C u ltu r a E c o n ó m i c a , 1 9 7 3 , v o l . t, pág. 38.
-Toda determinación del trabajo d e b e e s ta r p le n a m e n t e p r e s e n t e e n e l m om ento
d e realizársela acción: una vez realizado e l tra b a jo , y a n o h a y n i n g ú n a t r i b u t o suyo
que pueda surgir, desarrollarse o cam biar. En la p r o d u c c i ó n , e l t r a b a j o n o e s algo
que reside en la cabeza del productor, sin o q u e la p r o d u c c i ó n e s la r e a liz a c ió n de
la plenitud del trabajo en la unidad de sus d e t e r m in a c io n e s . P o r l o t a n t o , cualquier
atributo del trabajo ha de realizarse p le n a m e n te e n e l m o m e n t o e n q u e s e realiza
el trabajo, en e l momento de la a cció n . D e s p u é s , e n e l c a m b i o , e l t r a b a j o ya no
existe por si. todo lo que existe es su p ro d u c to . D e m o d o q u e , e n e i m o m e n t o del
cam b io, el trabajo ya no puede e x p er im e n ta r t r a n s f o r m a c i ó n a l g u n a n i , mucho
m e n o s realizarse. Lo que ocurre realm en te e n la p r o d u c c i ó n m e r c a n t i l e s q u e d
trabajo efectuado de manera privada e in d e p e n d ie n t e e s s o c i a l m e n t e ú t i l o inútil
en e! momento en que se lo realiza, pero una u o tra c o n d i c i ó n s u y a r e c i é n s e pone
d e m anifiesto en el m omento del cam b io*. Iñ ig o C a r r e r a , Conocer e l capitalkop
Usarcriticamente *£/capital*, pág. 154.
La fuente de la plusvalía que constituye la renta de la tierra •87

A hora b ie n , e s ta m a n ife s t a c ió n in d ir e c ta d e l c a rá c te r útil, y por lo tanto


n ecesario, d e l t r a b a jo n o a t a ñ e s ó l o a l h e c h o d e h a b e r s e p r o d u c id o un
valor d e u s o c a p a z d e s a t i s f a c e r u n a n e c e s id a d s o c ia l so lv e n te . A tañe,
al m ism o tie m p o , a l h e c h o d e q u e e s e tr a b a jo s e h a y a re a liza d o e n las
condiciones té c n ic a s , o s e a , c o n la p r o d u c tiv id a d d el trabajo, determ inadas
por la misma u n id a d d e l p r o c e s o d e p r o d u c c ió n y c o n s u m o sociales. Dado
que esta u n id a d s e e s t a b l e c e d e m a n e r a in d ir e c ta , la d e te rm in a c ió n del
trabajo e n c u a n t o a su c o n d i c i ó n t é c n i c a d e s o c ia lm e n te n e c e s a rio se
im pone b a jo la fo r m a d e la n o r m a lid a d . E l g a s to d e fu e r z a h u m an a d e
trabajo en g e n e ra l a p lic a d o a la p r o d u c c ió n d e u n v a lo r d e u so so cia l que
excede d e la m a g n itu d n o rm a l, n o c u e n t a c o m o s o c ia lm e n te n e c e sa rio y,
por lo tanto, n o s e r e p r e s e n ta c o m o e l v a lo r d e su p ro d u cto . D e m odo que
quien haya p r o d u c id o su m e r c a n c ía e n e s ta s c o n d ic io n e s s e en contrará co n
que ha gastad o su c u o t a in d iv id u a l d e fu e r z a d e trab ajo so c ia l d e un m odo
concreto q u e , e n la m e d id a c o r r e s p o n d ie n t e , h a re s u lta d o s o c ia lm e n te
inútil y, d e a h í, in ú til p a r a s í m is m o . E s t o e s , h a b r á g a s ta d o u n a can tid ad
de trabajo a b s t r a c t o m a y o r q u e e l q u e s e r e p r e s e n ta c o m o e l v a lo r d e su
m ercancía y, p o r lo ta n t o , m a y o r a l m a t e r ia liz a d o e n las m e rca n cía s q u e
recibirá a c a m b io d e la su y a .
Por el c o n t r a r io , q u ie n p r o d u z c a c o n u n a p r o d u c tiv id a d d e l trab ajo
superior a la n o rm a l s e e n c o n t r a r á c o n q u e su g a s to m aterial d e fu erza
de trabajo e n g e n e r a l e s r e c o n o c i d o s o c ia lm e n t e c o m o si fu e ra m ayo r al
efectivam ente r e a liz a d o . H a b rá g a s ta d o u n a can tid ad d e trabajo abstracto
menor al q u e se r e p re s e n ta c o m o e l v a lo r d e su m ercan cía. L o cual le dará
el d erecho a re c ib ir a c a m b io , c o m o e q u iv a le n te , e l p ro d u cto d e cantidades
materiales d e m ás tr a b a jo h u m a n o e n g e n e r a l, d e m ás trab ajo abstracto,
que el m aterializad o r e a lm e n te e n e l su y o . P e ro e ste h e c h o n o altera ni en
un ápice la m agn itu d m ism a d e l g a s t o m a te ria l e fe ctu a d o . D esd e el pu n to
de vista d e la u n id a d d e la p r o d u c c ió n y e l c o n s u m o so cia le s v a a resultar,
asi, que la s o c ie d a d h a g a s ta d o d e m a n e ra p riva d a e indep en d ien te su masa
material total d e fu e r z a d e tra b a jo , d e la c u a l h a resu ltad o la m asa total d e
valores d e u s o s o c ia le s . S u p o n g a m o s p o r s im p lic id a d q u e to d o e l trabajo
abstracto re a liz a d o h a to m a d o fo r m a c o n c r e t a e n v a lo re s d e u so sociales,
y que tod o s e llo s h a n s id o p r o d u c id o s e n las c o n d ic io n e s n o rm a les d e
productividad. H a s ta a q u í, t o d o s lo s p r o d u c to r e s d e m ercan cías h abrán
gastado una c a n tid a d m a te r ia l d e fu e r z a d e trab a jo e n ge n e ra l y recib id o
en el cam b io e l p r o d u c to d e u n a c a n tid a d igual.
Su p on gam os a h o r a q u e , m a n t e n ie n d o e l r e s to d e las c o n d ic io n e s an ­
teriores, un p r o d u c to r p o n e e n a c c i ó n s u tra b q jo c o n u n a p ro d u ctivid ad
superior a la n orm al. T o d a s las m e rca n cía s s e cam b ian p o r su valor, e s decir,
en proporción al trab a jo a b s tra c to s o c ia lm e n te n e ce sa rio m aterializado en
ellas. Desde el p u n to d e v ista d e la fo rm a so c ia l d e l p rod u cto, la equivalencia
ha sido perfecta: c a d a u n o h a g a sta d o un a can tid ad d e trabqjo socialm ente
68 ■ lu án Iñigo Carrera

necesario idéntica a la encerrada en las m ercan cías cjue ha r e c ib id o en el


cambio. El trabajo de productividad superior ¡i la n orm al s e h a representado
en el cambio como si fuera un trabajo p o te n c ia d o e n su c a p a c id a d para
producir riqueza social, como un trabajo más in te n s a m e n te realizado.*
Consideremos la misma situación desd e el p u m o d e v ista d e la mate­
rialidad del trabajo gastado realmente por la s o c ie d a d . D e s d e e s t e punto
de vista, no hay de dónde sacar más riqueza social q u e a q u e lla eti la que se
ha materializado el trabajo realmente gastado. M a te r ia lm e n te , el trabajo
de productividad superior a la normal no cu en ta p o r m ás d e lo q u e es la
magnitud de su propia materialidad. El que puso en a c c ió n la productividad
superior a la normal se ha llevado, en el cambio, el p r o d u c to d e una cantidad
material de trabajo abstracto mayor a la que e le c tiv a m e n te g a s tó al producir
para los demás. A la inversa, éstos han gastado una c a n tid a d m aterial de
trabajo abstracto superior a la encerrada en el p r o d u c t o q u e recibieron
del primero. Lo que uno materialmente recibió d e más. e s lo q u e los otros
materialmente recibieron de menos. Al o rga n iza rse el tr a b a jo social de
manera privada, los beneficios o los perjuicios o c a sio n a d o s p o r los desvíos
respecto de la norma social no recaen sobre el c o n ju n t o d e la sociedad,
sino de manera privada sobre quienes incurren e n e llo s.
La normalidad del trabajo abstracto so c ia lm e n te n e c e s a r io realizado
privadamente tiene al promedio de los valores ind ivid u ales c o m o expresión
más simple. Pero de esta expresión del trabajo social r e a liz a d o privadamen­
te como el promedio de los valores individuales n o se d e sp re n d e , ni mucho
menos, la relación inversa de la determinación del c o n t e n id o d e valor por
el promedio de los tiempos de trabajo individuales. E sto e s, el promedio
expresa la normalidad, pero la normalidad no b ro ta d e l p r o m e d io .3
4
En cualquier sistema que rige su reproducción p o r la u n id a d entre dos
polos que se presentan como recíprocamente in d e p e n d ie n te s, o lo que es
lo mismo, en cualquier sistema cuya unidad se e s t a b le c e e n ausencia de
toda norma que la rija de manera directa, la norm alidad se m anifiesta como
el promedio al que tienden los constantes desvíos en torn o a ella .5 El valor
no es una mera materialización de trabajo hum ano a b stra c to socialmente
3. - Mirx, E l capital, vol. 1, págs. 255-256. Más adelante se transcribe el texto de
Ja cita.
4. - Sin embargo, esta inversión se encuentra fu e rtem e n te difundida entre
quienes teorizan acerca de Jas determinaciones d e la renta d iferen cial: «Visu
la masa de productos en su totalidad parece evidente q u e e l tie m p o d e trabajo
socialmente necesario para obtener una mercancía individual n o p u e d e ser mis
que el tiempo medio, calculado por la operación de sumar los tiem pos individuales
y dividir el resultado por la suma total de mercancías individuales». Arm ando Bartn
•La renta capitalista de la tierra». En: Cuadernos a g ra rio s. n.° 2 (abril-junio de 1976!.
pág. 48.
5. - «La magnitud de valor de la mercancía expresa, p o r tanto, una proporción
necesaria, inmanente a su proceso de creación, con el tiem po d e trabajo social (..l
La f u e n t e d e la p lu s v a l ía q u e c o n s t it u y e la re n ta d e la tie rra - 8 9

necesario e je c u ta d o d e m a n era p rivad a e in d e p en d ien te que se representa


como el atrib u to d e c a m b ia b ilid a d d e su p ro d u cto . Es efectivam en te esta
relación social o b je tiv a d a , d e b id o a q u e e s el m o d o en q u e se organiza la
asignación d e la fu erza d e trab a jo total d e la so cied ad a los distintos trabajos
útiles co n creto s, en a u se n cia d e una unidad d ire cta en tre los dos polos del
proceso d e m etab o lism o so c ia l, e n tr e la p ro d u cció n y el consum o sociales.
Y es co n d ició n p a ra la r e p r o d u c c ió n m a te ria l d e l c ic lo d e m etabolism o
social que sus ó rg a n o s in d iv id u a le s, o se a , sus m iem bros, caren tes d e otra
relación social c o m o n o s e a la e s t a b le c id a a trav é s d e la representación
del gasto p ro d u ctivo d e su s c u e r p o s m a te ria liza d o en sus productos com o
el valor de é s to s , p u e d a n r e p r o d u c ir s e n o rm a lm e n te c o n los atributos
productivos q u e los h a b ilita n p a ra r e in ic ia r e l c ic lo .
Para considerar la c u e s tió n e n la p u r e z a d e su d eterm inación, partamos
de una abstracta p ro d u c ció n g e n e ra l d e sim p les m ercancías. Una hipotética
sociedad d e sim p les p r o d u c to r e s d e m e r c a n c ía s p re su p o n e un desarrollo
de la p ro d u ctivid a d d e l tr a b a jo d e lo s in d iv id u o s re c íp ro ca m e n te libres
que excluye la p o sib ilid ad d e q u e u n o trab a je para o tro sin contrapartida, o
sea, gratuitamente. D e m o d o q u e e l g a s to p ro d u c tiv o q u e un individuo ha
realizado de su c u e r p o d e m a n e ra p r iv a d a e in d e p e n d ie n te para producir
valores de uso para los o tr o s , o se a . p ara re a liza r trabajo social d e manera
privada e in d e p e n d ie n te , tie n e p o r c o n d ic ió n la rep ro d u cció n del cuerpo
individualmente ga sta d o m e d ia n te el c o n s u m o del p rod u cto de una canti­
dad similar de trabajo so cial, o sea, del q u e otro s han realizado también de
manera privada e in d e p e n d ie n t e p a ra e s t e in d iv id u o . P or eso es que, en
ausencia de toda d e te rm in a c ió n natural q u e sesgu e d e m anera diferencial
la productividad del trab ajo d e los d istin to s p rod u ctores que participan en
una misma rama d e la p r o d u c c ió n s o c ia l, el va lo r d e su m ercan cía se va a
manifestar c o m o r e s u lta n te d e la p r o d u c tiv id a d m ed ia d e l trabajo q u e la
produce.
Muy distinto e s lo q u e o c u r r e c u a n d o e n una ram a d e la p rod u cció n
la normalidad c o n s is te e n p o n e r e n a c c ió n p ro d u c tiv id a d e s d el trabajo
distintas, n o p o rq u e s e u tiliz a n té c n ic a s c u y o m a y o r o m e n o r desarrollo
origina esas d istintas p r o d u c tiv id a d e s , s in o p o rq u e la satisfacción d e la
necesidad social s o lv e n te r e q u ie re d e la p u e sta en a cc ió n del trabajo bajo

Pero, en esta proporción pued e expresarse y se expresa, no sólo la magnitud de valor


de la mercancía, sino tam bién e l más o el m enos en q u e en ciertas circunstancias
puede cotizarse. Por tanto, lafo r m a p r e c io e n v u e lv e ya d e su y o la p o s ib ilid a d d e
una incongruencia c u a n tita tiv a entre el p re cio y la magnitud del valor, es decir, la
posibilidad de una d esviac ión en tre el p rim ero y la segunda. Y ello no supone un
defecto de esta forma; por el contrario, es eso precisam ente lo que la capacita para
ser la forma adecuada d e un régim en d e p ro d u cción en que la norma sólo puede
imponerse com o un ciego p rom ed io en m edio d e toda ausencia de normas». Marx,
E lcap iiat, vol. 1, pág. 63.
90 * Juan Iñigo Carrera

condicionamientos naturales d iferen ciales n o c o n t r o l a b l e s . A q u í no hay


ya una normalidad, sino que la norma se e x p re s a e n u n a m u ltip lic id a d de
normalidades. A su vez. cada una d e e sta s n o r m a l i d a d e s s e e x p r e s a de
manera simple en el valor que c o rresp o n d e, a h o r a sí. a la pro d u ctivid a d
media del trabajo aplicado bajo con d icion am ien to s n a t u r a le s sim ilares. En
consecuencia, en este caso no hay un único v a lo r s o c ia l q u e s e e x p r e s a en el
promedio que brota del conjunto de las d istin tas c o n d i c i o n e s individuales,
sino un conjunto de valores sociales que d ifie re n e n t r e sí.
El problema aqui reside en que. al m ism o t ie m p o , la a u s e n c i a d e toda
regulación directa del trabajo social, im plica q u e las d is t i n t a s u n id a d es de
un mismo valor de uso no pueden presentarse a n te e l c o n s u m o s o c ia l como
lo que son. es decir, como m a terializacion es d e d is t i n t a s c a n t id a d e s de
trabajo abstracto todas ellas igualmente n e c e s a ria s c o m o t r a b a jo social. Y
la resolución a esta contradicción tiene p o r c o n d ic ió n q u e p u e d a reprodu­
cirse la normalidad correspondiente al p r o d u c t o r p r i v a d o ind ep en d ien te
que se ha \isto forzado, por los co n d icion am ien tos n a t u r a le s diferenciales
desfavorables a los que se encuentra s o m e t id o su t r a b a j o , a ap lica r la
mayor cantidad de trabajo por unidad p r o d u c id a . E n o t r a s p a lab ras, es
condición para la reproducción del p ro ceso d e m e t a b o lis m o s o c ia l que los
productores que operan sobre la peor tierra p u e d a n d i s p o n e r normalmente
del productode una cantidad de trabajo so cial e q u iv a le n t e a la q u e pusieron
en acción. De modo que. en ausencia de tod a r e g u la c ió n d ir e c t a , el predo
comercial de la mercancía en cuestión, y n o su v a l o r s o c i a l - y a que a
éste lo sigue teniendo como una m ultiplicad d e v a lo r e s cuantitativam ente
distintos y no como un cuanto ú n i c o - se v a a r e g ir p o r la normalidad
de esta cantidad de trabajo. Lo cual im p lica q u e . q u i e n e s h a n trabajado
bajo condiciones naturales más favorables, van a r e c ib ir p a r a su beneficio
privado, bajo la apariencia de un c o n te n id o d e v a lo r , e l p r o d u c t o d e una
cantidad de trabajo social mayor a la q u e e llo s h a n m a t e r i a l i z a d o en el
producto que aportan al consumo social. A la in v ersa , e l r e s t o d e la sociedad
va a tener que sacrificar ese trabajo social, q u e ga stó , p e r o c u y o equivalente
no va a poder consumir. Es la forma de privado c o n q u e s e e f e c t ú a el trabajo
social la que impone esta situación:
Es la determinación por el valor c o m ercia l, tal c o m o s e i m p o n e a base
del régimen capitalista de producción p o r m e d io d e la c o m p e t e n c i a , que
crea un falso valor social. Esto es o b ra d e la le y d e l v a l o r c o m e r c ia l, al
que están sometidos los productos agrícolas. L a d e t e r m i n a c i ó n d e l valor
comercial de los productos, entre los q u e figu ran t a m b i é n , p o r tanto, los
productos agrícolas, es un acto social, a u n q u e s e o p e r e s o c i a lm e n t e de un
modo inconsciente y no intencional, acto q u e se b asa n e c e s a r ia m e n t e en el
valor de cambio del producto, no en la tierra y e n la d i f e r e n c i a d e fertilidad
de ésta. Si nos imaginamos la sociedad d esp o jad a d e su f o r m a capitalista y
organizada como una asociación c o n s c ie n te y s u je t a a u n p la n ( . . . ) (e)sta
La fuente de la plusvalía que constituye (a renta de la tierra * 91

socied ad n o c o m p r a r ía , p o r ta n t o , e s e p r o d u c t o a g r íc o la p o r d o s y m edia
ve ce s m ás d e t r a b a jo r e a l d e l q u e e n é l s e e n c ie r r a ( ...) . L a iden tid ad del
precio c o m e r c ia l t r a t á n d o s e d e m e r c a n c ía s d e la m ism a c la s e es el m odo
com o se im p o n e e l c a r á c t e r s o c ia l d e l v a lo r a b a s e d e l régim en capitalista
d e p r o d u c c ió n y , e n g e n e r a l , d e la p r o d u c c i ó n b a s a d a en e l ca m b io d e
m ercan cías e n t r e in d iv id u o s .6

5.3 La fuente de la plusvalía extraordinaria del capital innovador


P a s e m o s a c o n s i d e r a r q u é o c u r r e c u a n d o un c a p ita lis ta individual
incorpora una in n o v a c ió n t é c n i c a q u e l e p e rm ite au m en tar la productividad
del trabajo d e su s o b r e r o s p o r e n c im a d e la q u e h asta e n to n c e s era la norma
social en su ram a . P a r a m a y o r c la r id a d , s u p o n g a m o s q u e h asta entonces,
1. to d o s lo s c a p it a le s in d iv id u a le s d e la ram a, in c lu y e n d o ai innovador
m ism o , p o n ía n e n a c c i ó n i d é n t ic a p r o d u c tiv id a d d e l trabajo;
2. al v e n d e r s e la m e r c a n c í a p o r s u v a lo r , e l ta m a ñ o d e la n ecesid ad
so c ia l s o lv e n t e c o i n c i d í a c o n la p r o d u c c ió n d e la ram a;
3. e s to m is m o o c u r r í a e n t o d a s la s d e m á s ram a s d e la p ro d u cció n .
M arx d e s a r r o lla e s t a d e t e r m i n a c i ó n d if e r e n c ia n d o e n tr e v a lo r social
y valor in d iv id u a l.7 E l p r i m e r o e s e l v a l o r q u e r ig e c o m o e x p re s ió n d e la
norm alidad d e la s c o n d i c i o n e s d e p r o d u c c i ó n d e la ram a. En la c irc u la ­
ción, e ste v a lo r s o c ia l s e v a a p r e s e n t a r b a jo la fo r m a d e l v a lo r co m ercia l
del p r o d u c to d e la r a m a .8 El s e g u n d o , e s e l v a lo r q u e c o rr e s p o n d e a las
condicion es d e p r o d u c c ió n p r o p ia s d e c a d a cap ital individual den tro d e la
rama.
El a u m en to d e la p r o d u c t iv id a d d e l tra b a jo q u e p o n e en a cció n el capital
individual q u e i n c o r p o r ó la i n n o v a c i ó n t é c n ic a , lle v a al v a lo r individual
de su m e r c a n c ía p o r d e b a j o d e l v a l o r s o c ia l. C o m o las m erca n cía s se
venden a é s t e , la d i f e r e n c i a e n t r e a m b o s v a lo r e s c o n s titu y e u n a plusvalía
ex trao rd in aria q u e a p r o p i a e l c a p it a lis t a in n o v a d o r . P e ro , c o n la jo m a d a
de trab a jo d a d a , la m a y o r p r o d u c t i v i d a d r e s u lta e n u n a m a y o r m asa d e
m ercan cías la n z a d a a la c i r c u l a c i ó n p o r e l c a p ita lis ta in n o v ad o r, lo cual,
a su v e z, s e r e fle ja e n la m u lt ip lic a c ió n d e la m a sa to ta l p ro d u c id a p o r
la rama. E sta m a s a a m p lia d a r e q u i e r e d e u n a n e c e s id a d s o c ia l so lv en te
c o r r e s p o n d ie n t e m e n te a m p lia d a q u e la a b s o r b a . Y e s ta a m p lia c ió n d e la
necesidad s o c ia l s o lv e n t e t ie n e p o r c o n d ic ió n la d ism in u ció n d el p recio de
venta. En c o n s e c u e n c i a , la p lu s v a lía e x tr a o rd in a r ia n o su rge sim plem ente
de ve n d e r al v a lo r s o c i a l v i g e n t e , s u p e r i o r a l in d iv id u a l; s u ig e d e v e n d e r
por d eb ajo d e e s e v a lo r s o c ia l, a c o n d ic ió n d e h a c e r lo p o r en cim a d el valor

6. - M arx, E l capital, vo l. 3, pág. 614.


7. - Ibidem , vo l. 1, p ágs. 254-255.
8. - Ibidem, vol. 3, págs. 182-183 y 186-189.
92 • lu á n Iñigo Carreta

individual. De aquí resulta un m ovimiento q u e tie n d e h a c ia un n u e v o valor


social. A medida que la nueva técnica se extiend e, se e x t ie n d e la am pliación
d e la producción que llega a la circu lació n . C o n t in ú a la c a í d a d e l precio
necesario para que la necesidad social s o lv e n te s e sig a e x t e n d i e n d o en
consonancia y, en consecuencia, va c a y e n d o la p lu s v a lía ex tra o rd in a ria .
En el momento en que la ge n e ralizació n d e la n u e v a t é c n i c a igu ala el
valor social con el valor individual q u e c o r r e s p o n d e a e lla , la plusvalía
extraordinaria habrá desaparecido.
Detengámonos a analizar la fuente d e la plusvalía e x tr a o r d in a r ia . Desde
el punto de vista de la producción d e valor, el tr a b a jo d e lo s o b r e r o s que
incorporó la innovación técnica aparece p o te n cia d o . C u a n d o su producto
se presenta en la circulación lo h a ce r e p r e s e n ta n d o c o m o v a l o r - y por
lo tanto como trabajo abstracto socialm en te n e c e s a r io - u n a c a n tid a d de
trabajo abstracto superior a la e fe c tiv a m e n te m a t e r ia liz a d a e n é l. Dado
que hasta aquí estamos prescin diend o d e lo d o c a m b i o e n e l v a lo r de la
fuerza de trabajo, esta mayor p o ten cia del tra b a jo p a r a p r o d u c i r v a lo r se
traduce también com o una m ayor p o te n cia p ara a p r o p i a r p lu s v a lía . Esta
circunstancia se refleja en el aum ento d e la tasa d e p lu s v a lía d e l capital
en cuestión. Y lo hace de manera c o r r e s p o n d ie n t e e n e l a u m e n t o d e la
porción del producto material que co rresp o n d e a é sta, n o s ó lo e n términos
absolutos, sino también en térm inos relativ o s e n c u a n t o a la p o r c ió n de
la proporción en que la jorn ad a a p a re ce d iv id id a e n t r a b a jo n e c e s a r io y
plustrabajo.’ Sin embargo, surge aquí una p re g u n ta : ¿ e s t e a u m e n t o en la
plusvalía apropiada por el capitalista inn ovador e n c ie r r a un a u m e n t o en la
masa de plusvalía desde el punto de vista d e l c a p ita l to t a l d e la sociedad?
La plusvalía es la forma social h is tó ric a m e n te e s p e c í f i c a q u e tom a el
producto material del trabajo realizad o p o r los o b r e r o s p o r e n c im a del
necesario para la reproducción d e su fu e r z a d e t r a b a jo . N o s e trata de
una relación social que vincula de m anera d ire c ta a las p e r s o n a s , sino de
una relación social materializada, qu e v in c u la a las p e r s o n a s d e manera
indirecta. Y el hecho de que una m ism a m asa d e p lu s v a lía s e en cu entre
repartida en una mayor masa de valores d e u so - c o m o c o n s e c u e n c i a de
una mayor productividad del t r a b a jo - n o c a m b ia e n l o m á s m ín im o la
cuestión. Lo que importa es qué ha o cu rrid o c o n la m a sa d e p lu stra b a jo ma­
terialmente rendido por los obreros. Por lo tanto, p a ra q u e h a y a aumentado
realmente la plusvalía total, tiene q u e h a b e r a u m e n t a d o m a terialm en te
el tiempo de trabajo total en que los o b re ro s h an t r a b a ja d o g r a tis para el
capital. Empecemos por los obreros del ca p ita l in n o v a d o r . S u jo r n a d a de
trabajo perm anece constante, y otro ta n to o c u r r e - h a sta a q u í - con el
tiem po que necesitan trabajar para re p r o d u c ir su f u e r z a d e tra b a jo . En
consecuencia, estos obreros han ren d id o la m ism a c a n t i d a d m a te rial de

y .- Marx, El capital' vol. i. págs. 255-256. M ás a d e la n te s e tr a n s c rib e esta cita.


L a f u e n t e d e la p l u s v a l í a q u e c o n s t it u y e la re n t a d e la t ie rr a • 9 3

plustrabajo q u e a n te s d e in c o r p o r a r s e la in n o v a c ió n té cn ica , p o r más que


este plustrabajo se h a y a m a t e r ia liz a d o e n un a m a yo r can tidad d e unidades
de valores d e u s o y p o r m u c h o q u e s e r e p r e s e n t e c o m o un a m ayor masa
de plusvalía. E n to n c e s ¿en d ó n d e s e e n c u e n t r a lo c a liz a d o el gasto material
de fuerza h u m a n a d e t r a b a jo r e a liz a d o p o r lo s o b r e r o s , q u e co n stitu y e la
sustancia d e e s ta p lu s v a lía e x tr a o r d in a r ia ?
Pasemos d el c a p ita l q u e in c o r p o r a la in n o v a c ió n al resto d e los capitales
de su ram a q u e n o lo h a c e n . L a s it u a c ió n d e é s to s es in v ersa a la del
primero: c o n la e x p a n s ió n d e la p r o d u c c ió n o rig in a d a en el aum ento de la
productividad p u e sta e n a c c ió n p o r a q u é l, el v a lo r so cia l cae por debajo de
su valor in d iv id u a l. Y lo h a c e c a d a v e z m á s p r o fu n d a m e n te a m edida que
la nueva t é c n ic a s e v a g e n e r a li z a n d o . En c o n s e c u e n c ia , lo s ca p ita le s que
mantienen la an tig u a p r o d u c tiv id a d d e l tr a b a jo ven c a e r su tasa d e plusvalía
por debajo d e la n o rm a l. P a r te d e l tr a b a jo d e sus o b re ro s ha d eja do d e ser
socialmente n e c e s a r ia . Y e s t a c o n d ic ió n r e c a e , a n te to d o , sob re la porción
impaga d e e s e tr a b a jo ; al m e n o s e n ta n t o lo s c a p it a le s e n c u e stió n sigan
pagando los sa lario s d e su s o b r e r o s d e m a n e r a íntegra. L o q ue para el capital
innovador es un a fu e n te d e p lu s v a lía e x tr a o rd in a r ia , para los capitales que
no incorporan la in n o v a c ió n sig n ific a un a p é rd id a d e plusvalía. Sin embargo,
desde el p u n to d e v ista d e la m a te r ia lid a d d e l p r o c e s o d e p ro d u cció n , sus
obreros sig u en g a s t a n d o la m is m a m a s a d e fu e r z a h u m a n a d e trab ajo en
general, siguen r e a liz a n d o la m ism a c a n tid a d d e trab a jo abstracto. Al mismo
tiempo, sig u en r e c ib i e n d o e l p r o d u c t o m a te r ia l d e la m ism a can tid ad d e
tiempo d e tr a b a jo q u e a n t e s , p a r a r e p r o d u c ir su fu e r z a d e trabajo. Por
lo tanto, sig u en r in d ie n d o la m is m a c a n tid a d m a teria l d e plustrabajo que
antes. Sin e m b a r g o , u n a p a r t e d e é s t e h a d e ja d o d e s e r r e c o n o c id o co m o
trabajo a b stra cto s o c ia lm e n t e n e c e s a r io .
Tenem os q u e , m ie n tra s e l c a p ita l q u e in c o r p o r ó la inn ovación logra que
se le r e c o n o z c a c o m o s o c ia l m e n te n e c e s a r ia u n a c an tid ad d e trabajo abs­
tracto m ayor a la e fe c t iv a m e n t e m a te r ia liz a d a e n su m ercan cía, los restantes
capitalistas d e su r a m a s e e n c u e n t r a n e n la s itu a c ió n in versa. V eam os en
qué proporción la p lu sv a lía e x tr a o r d in a r ia d e l p rim e ro se co rresp o n d e con
la pérdida d e p lu s v a lía d e lo s s e g u n d o s . T o m e m o s un e je m p lo n u m érico
simple. A fin d e a n a liz a r lo s m o v im ie n to s d e la p lu svalía y los d e su fuente
de manera pura, lo s a is la m o s d e lo s m o v im ie n to s d el capital constan te que
los acom p añan, al h a c e r a b s t r a c c ió n d e é s te . S u p o n g a m o s, en to n c es, una
rama de la p r o d u c c ió n in t e g r a d a p o r d ie z c a p ita le s in d ivid u ales idénticos,
com puestos c a d a u n o d e e l lo s p o r $ 100 d e c a p ita l va ria b le , c o n una tasa
de plusvalía d e l 10 0 % , d e m o d o q u e e l v a lo r to ta l d e su p r o d u c to es d e
$ 200. En estas c o n d ic io n e s , c a d a c a p ita l a rro ja al m e rca d o 20 unidades de
producto, d e m o d o q u e c a d a u n id a d t ie n e un v a lo r d e $ 10, c o in cid ien d o
hasta aquí e l v a lo r in d iv id u a l c o n e l s o c ia l. S u p o n g a m o s a h o ra q u e uno
de los ca p ita le s in c o r p o r a u n a in n o v a c ió n té c n ic a q u e le p erm ite duplicar
94 • lu á n Iñigo Carrera

la productividad del trabajo de sus obreros. C o m o su c a p ita l variab le se


mantiene en $ too, con la lasa de plusvalía del 100 %, el va lo r d e su producto
sigue siendo de $ 200, sólo que ahora prorratead os e n las 4 0 unidades
producidas a consecuencia de la duplicación d e la p ro d u c tiv id a d . Por lo j
tanto, el valor individual de su mercancía pasa a ser d e $ 5 p o r unidad. Si las 1
mercancías de la rama se siguieran vendiendo a su valor so cia l anterior de !
$ 10, el capital innovador podría obtener una plusvalía total d e $ 300, de los
cuales $ 200 constituirían una plusvalía extraordinaria. Sin em bargo, con el
aumento de la productividad, llegan a la circulación 220 u n idades, o sea. 20
más que antes. Para que este mayor volumen se a a b s o rb id o , d e b e crecer
la necesidad social solvente por la m ercancía e n c u e s tió n , p a ra lo cual,
a su vez, se requiere que su precio disminuya. E m p e c e m o s suponiendo
que los determinantes de dicha necesidad social s o lv e n te h a c e n que su
magnitud se mueva en una relación inversam ente p r o p o rc io n a l respecto
del precio, de modo tal que el nuevo valor so cial s e c o r r e s p o n d a con el
promedio ponderado de los valores individuales. E n e s t e c a s o , la masa
total de valor que se presenta dem andando la p r o d u c c ió n d e la rama
permanece inalterada.10 En nuestro ejemplo, el n u evo va lo r so cia l se ubica
en $ 9,0909 y, en consecuencia, las 220 unidades se ve n d e n p o r un total de
$ 2000. El capitalista que incorporó la innovación v e n d e sus 4 0 unidades
por $ 363,6363, obteniendo en consecuencia una p lu sv alía extraordinaria
de $ 163,6363. Cada uno de los capitalistas restantes ve n d e sus 20 unidades
por S 181,8181, con lo cual pierde $ 18,1818 d e su p lu svalía. L o cual, en
el conjunto de los nueve, arroja una dism inución to tal d e $ 163,6363. La
plusvalía extraordinaria que beneficia al prim ero n o e s sin o la plusvalía
perdida por los segundos.
Supongamos que un segundo capitalista de la ram a in c o rp o ra la inno­
vación, de modo que se lanzan a la circulación 240 un id ad es c o n un valor
social de $ 8,3333 cada una. El valor comercial total sigue sien d o d e $ 2000.
Los dos capitalistas que cuentan con la mayor productividad obtienen una
plusvalía extraordinaria de i 133,3333 cada uno y d e $ 266,6666 en total. Los
ocho que no incorporaron la innovación dejan d e apropiar $ 33,3333 de plus­
valía cada uno, o sea, %266,6666 en total. Bajo los su p u esto s considerados,
los movimientos seguirían de modo semejante hasta im p o n erse com o valor
social el valor individual que corresponde a la n u e va t é c n ic a productiva,
con la escala de la producción social duplicada y el valor co m e rcia l ubicado
en los $ 5.
Volvamos a la situación inicial, con el prim er cap italista incorporando
la innovación técnica. Pero supongamos ahora qu e, p ara q u e la necesidad

10.- Notemos que no se trata de lo que en los términos invertidos del análisis de
las •elasticidades* se denomina una demanda de elasticidad unitaria; en e l supuesto
tomado, a un aumento de una cierta proporción en la cantidad n o corresponde
una disminución proporcional en el precio.
L a f u e n t e d e la p l u s v a l ía q u e c o n s t it u y e la re n ta d e l a tierra • 9 5

social solvente c r e z c a h asta a b so rb e r las 20 unidades adicionales, el precio


tiene que c a e r en u n a p r o p o r c ió n m e n o r a la con sid era d a anteriormente;
por ejemplo, a $ 9,60. A l v e n d e r sus 40 unidades a este precio, el capitalista
que incorporó la in n o v a c ió n o b tie n e una plusvalía extraordinaria de $ 184.
En cambio, los n u e v e r e s ta n te s v e n d ism in u id a su plusvalía en $ 8 cada
uno, o sea un to tal d e $ 72. Y a s a b e m o s q u e e sto s $ 72 han id o a parar a
la plusvalía e x tr a o rd in a r ia d e l c a p ita lista inn ovador, p e ro ¿de d ón de han
salido los % í u r e s ta n te s q u e la in tegran ? L a resp u e sta se h a ce evidente
cuando o b serv a m o s q u e la v e n t a d e las 220 un idades al precio com ercial
de $ 9,60 co rre sp o n d e a un a m asa d e v a lo r total d e $ 2112, Lo cual implica
que hacia la rama en c u e stió n han a flu id o $ 211 q u e, frente al menor precio
unitario de la m erca n cía d e la ram a, han d eja do d e destinarse a la compra de
las mercancías d e o tra s ram as pa ra sum arse a la necesidad social solvente
por ella. En c o n s e c u e n c ia , lo s c a p ita le s q u e ve n d ía n esas m ercancías se
han en contrado c o n q u e la n e c e s id a d so c ia l p o r ellas h a caíd o en igual
medida. D e m o d o q u e e l p r e c io c o m e r c ia l al q u e han p o d id o venderse
se ha ubicado p o r d e b a jo d e su v a lo r en la p ro p o rc ió n correspon diente.
Aunque sus v e n d e d o re s p e r t e n e c e n a ram as distintas de aquella en la que
se ha in c o rp o ra d o la in n o v a c ió n té c n ic a , el e fe c t o d e ésta ha recaído
también sob re e llo s. A l v e r s e fo r z a d o s a v e n d e r sus m ercan cías a un
precio com ercial in fe rio r al v a lo r d e éstas, ha esca p a d o a su apropiación la
porción co rresp o n d ie n te d e la plusvalía norm al q u e han extraído al trabajo
socialmente n e c e sa rio d e sus o b re ro s. In cluso, e l m en or precio comercial
puede llegar a e n c e r r a r , n o y a sim p le m e n te d ich a pérdida d e plusvalía
normal, sino la p é rd id a d e h a sta un a p o rc ió n d e l cap ital utilizado, o sea,
la plusvalia q u e lo s c a p ita le s a fe c ta d o s h abían extraído c o n anterioridad a
sus obreros y ven ían a cu m u la n d o hasta en to n ces. Tam bién en este caso la
plusvalía extraordinaria a p ro p ia d a p o r el capitalista innovador no tiene por
fuente el p lu stra b a jo d e su s p r o p io s o b re ro s, sin o e l plustrabajo rendido
por los obreros d e otros cap italistas. N uevam ente, lo que ganan unos como
plusvalía e x tra o rd in a ria e s lo q u e p ie rd e n o tro s p o r n o p o d er realizar
integramente la p lu sv a lía q u e h a n ex tra íd o a sus obreros.
Supongamos a h o r a q u e , e n fu n c ió n d e las determ in acion es concretas
que hacen a la m a gn itu d d e la n e c e s id a d so c ia l so lv en te, la venta de las
220 unidades q u e c o n s titu y e n la p r o d u c c ió n e xp an d id a requiere q u e su
precio caiga e n u n a p r o p o r c ió n m a y o r q u e la con sid erad a inicialmente;
por ejemplo, q u e e l p r e c io c o m e r c ia l s e u b iq u e e n $ 8,40 por unidad. En
este caso, el ca p ita l q u e in tro d u jo la in n o v a c ió n o b tien e una plusvalía
extraordinaria d e S 136. P o r su p a rte, c a d a uno d e los capitales de la misma
rama que n o h a n in c o r p o r a d o la in n o v a c ió n se en cuen tran c o n que no
pueden realizar $ 32 d e la p lu sv alía q u e han extraído a sus obreros; o sea,
$ 288 en total d e p lu sv a lía irr e a liz a b le p o r ellos. N uevam ente, sabemos
que $ 136 de esta plu sv alía s o n lo s q u e han pasado a ser apropiados como
96 • lu á n Iñ ig o Carrera

plusvalía extraordinaria por el capital innovador. C o n e llo , r e s ta n aún $ 152


que a primera vista parecen haberse esfum ado. Sin e m b a r g o , p o d e m o s ver
que, de la masa del valor total producida p o r el c o n ju n to d e lo s ca p ita le s de
las restantes ramas, ha bastado con $ 1848 para a b s o r b e r t o d o e l producto
de la rama donde ocurrió el aumento de la p r o d u c tiv id a d d e l tr a b a jo . Si en
las condiciones normales anteriores se requerían S 2 0 0 0 p a r a a b so rb er las
200 unidades, ahora basta con una masa d e v a lo r $ 152 m e n o r p a r a absorber
las 220. U diferencia ha quedado liberada para d irig irse a la c o m p r a de las
mercancías producidas por los capitales d e o tra s ra m a s. L a u n id a d entre
la producción normal arrojada a la c irc u la c ió n e n e s t a s o t r a s ram as y la
necesidad social solvente extraordinariamente in c r e m e n ta d a q u e surge de
dicha liberación, se restablece mediante la suba d e l p r e c io c o m e r c ia l de las
mercancías correspondientes por encima d e su v a lo r . E n e s t e te r c e r caso, la
plusvalía perdida por los capitalistas que no in c o r p o ra ro n la inn ovación en
la rama en la cual ésta tuvo lugar y que ex c ed e la p a r te d e d ic h a plusvalía que
beneficia al capitalista innovador, se c o n v ie r te - c o n la m e d ia c ió n recién
vista - en una plusvalía extraordinaria para los c a p ita lis ta s d e o tra s ramas
hacia las que fluye la capacidad de c o m p ra c o n s e c u e n t e m e n t e liberada,
También aquí, lo que unos capitales apropian c o m o p lu sv a lía extraordinaria
- s e a por haber incorporado una p ro d u ctivid a d d e l t r a b a jo s u p e rio r a la
normal en su rama, sea por encontrarse en otras ra m a s c o n u n a demanda
multiplicada por sus mercancías gracias al a b a r a ta m ie n to o r ig in a d o por
dicha incorporación en la rama ajena - e s la p lu sv a lía q u e o tr o s capitales
han extraído a sus obreros pero que el su rg im ie n to d e la in n o v a c ió n les
impide realizar.
Recapitulemos. El hecho de p o n e r en a c c ió n u n a p r o d u c tiv id a d del
trabajo superior a la que determina el valor social d e su m e r c a n c ía no le da
al capital innovador la capacidad para extra er d e su s o b r e r o s m ás trabajo
abstracto excedente, más plustrabajo a b stracto. D a d a la d u r a c ió n de la
jornada de trabajo, la única diferencia d e sd e el p u n to d e v is ta material
reside en que la misma masa de trabajo a b stracto s e h a d is tr ib u id o en una
masa mayor de unidades del valor d e u so en c u e s t ió n . P e r o la relación
social que rige la puesta en marcha privada d e e s t a m is m a p o rc ió n del
trabajo social se encuentra materializada en esa m a y o r m a sa d e unidades
producidas. Y aquí el trabajo abstracto n o c u e n ta s im p le m e n t e por su
materialidad sino por su determinación c o m o s o c ia lm e n te n e c e s a rio en el
sentido de su normalidad. La cantidad de trabajo a b s tr a c to efectivamente
materializado en cada unidad, que gracias a la m a y o r p ro d u c tiv id a d es
menor que la normal, se manifiesta, e n to n c e s, r e p r e s e n t a d a c o m o una
magnitud de valor que corresponde a una m a yo r c a n tid a d d e trabajo
abstracto socialmente necesario. Bajo la fo rm a d e l v a lo r s o c ia l ubicado
por encima del individua), el capitalista in n o v a d o r a p a r e c e detentando
un título sobre el producto del gasto m aterial d e tr a b a jo s o c ia l mayoral
L a f u e n t e d e la p l u s v a l ía q u e c o n s t it u y e la re n ta d e la tie rra • 97

que e fe c tiv a m e n te lia h e c h o g a s ta r a sus o b re ro s d e m anera privada e


independiente. Su c a p ita l n o h a a p o r ta d o trab ajo abstracto adicional a
la producción s o c ia l, p e r o p a r tic ip a e n e l estab lecim ie n to indirecto de la
unidad entre la p r o d u c c ió n y e l c o n s u m o sociales com o si lo hubiera hecho.
La productividad d e sus o b re ro s p o r en cim a d e la normal le da la potestad
de participar en una m a y o r p r o p o rc ió n d el p rod u cto d el plustrabajo rendido
materialmente, n o p o r e s o s m ism o s o b re ro s , sin o p o r los obreros que
trabajan para o tro s c a p ita lista s.
La innovación té c n ic a n o a grega d e p o r sí ni un átom o de plustrabajo al
que ya rendían los o b re ro s d e l cap ital in n ovad or ni%a/orliorí, al de los del
capital total de ia so c ie d a d . L o q u e h a c e d e m anera inmediata es modificar
los títulos que c ad a ca p ita l o ste n ta d e n tro d e la rama, y dentro del conjunto
de los cap itales d e la s o c ie d a d , s o b r e el p ro d u c to total d e la misma masa
de plustrabajo d e lo s o b re ro s .
La cu estió n c a m b ia c u a n d o p a s a m o s a co n s id e ra r la dism inución del
precio com ercial d e la m e r c a n c ía p o r e fe c t o d el increm ento en la produc­
tividad del tra b a jo , c o n la m e d ia c ió n d e la e x p an sió n d e la escala de la
producción q u e b ro ta d e e lla y la c o n s e c u e n t e n ecesid ad d e expandir la
demanda so lv en te. D ism in u c ió n q u e cu lm in a cu an d o el precio comercial
se ubica en el n ivel d e l n u e v o va lo r so cia l, determ in ad o ahora por el valor
individual c o rr e s p o n d ie n te a la p ro d u ctiv id a d increm entada.
A m edida q u e el p r e c io c o m e r c ia l va c a y e n d o de este m odo, se va
esfumando la p lu sv a lía e x tr a o rd in a r ia a p ro p ia d a por el capital innova­
dor. La ob ten ción d e una p lu svalía extraordin aria mediante la innovación
técnica es una n e c e s id a d q u e la c o m p e te n c ia im p on e com o cuestión de
vida o m uerte a to d o s lo s c a p ita le s in d iv id u a les c o n independencia de la
rama en q u e o p e r e n . D e a h í la d e te rm in a c ió n históricam ente específica
del capital c o m o u n a r e la c ió n s o c ia l g e n e ra l c u ya propia reproducción
lleva en sí la n e c e s id a d d e r e v o lu c io n a r con tin u a m en te las condiciones
materiales de la p r o d u c c ió n y, p o r lo tanto, la n ecesidad de revolucionar
continuamente la c o n c ie n c ia y la vo lu n tad d e sus sujetos; o, en pocas
palabras, d e ahí 1a d e te rm in a c ió n h istó ricam e n te específica del m odo de
producción capitalista c o m o un m od o d e producción revolucionario.11 Sin
embargo, r e s p e c to d e l p r o p io m o v im ie n to d e la valorización del capital
total de la so c ie d a d , e l a u m e n to d e la prod u ctivid ad del trabajo tiene
efectos muy d istin tos seg ú n q u e o c u rra en una rama que participa de
manera d irecta o in d ire c ta en la p r o d u c c ió n d e m ed ios d e vida para los
obreros o q u e ocu rra en una ram a q u e n o lo hace. La disminución del valor
social de una m ercan cía c u y o destino final es el consum o individual de los
capitalistas o el d e lo s te rra te n ie n te s n o h a ce sino otorgarles a estas dos*

1 1 .- Juan Iñigo Carrera. E i c a p ita l: ra z ó n h istó ric a sujeto rex olucion ario y
conciencia. Buenos A ires: lm ago Mundi, 20 0 8 . pag. 16.
98 • lu á n Iñigo Carrera

clases la capacidad de disponer de una m a yo r m a sa d e v a l o r e s d e uso a


cambiode la misma masa de plusvalía. Otra cosa o c u r r e si d is m in u y e el valor
social de una mercancía que entra d irectam en te en el c o n s u m o individual
que los obreros realizan para reproducir su fu erza d e tr a b a jo , o si lo hace el
de una mercancía que entra indirectam ente en d ic h o c o n s u m o p o r servir
de medio de producción con destino a él. En e s t e c a s o , la disminución
del valor social resulta en la corresp o n d ie n te d is m in u c ió n d e l valor de
la fuerza de trabajo, conservando ésta in tacto s su s a t r ib u t o s productivos
para el capital. En consecuencia, se a co rta la p o r c ió n d e la jo r n a d a de
trabajo que los obreros necesitan realizar para r e p r o d u c i r su fuerza de
trabajo. Con lo cual, dada la duración de la jo r n a d a d e tr a b a jo , aumenta la
porción de ésta en que los obreros trabajan gra tis p a ra e l c a p ita l. Esto es.
ahora si aumenta efectivamente el tiem po d e p lu s tra b a jo q u e lo s obreros,
cualquiera sea la rama en que operen, rinden al c a p ita l. A h o r a sí, con este
cambio en la composición relativa d e la jo r n a d a d e tr a b a jo , el aumento
de la productividad del trabajo genera e fe c tiv a m e n te u n a m a y o r masa de
plusvalía que potencia la capacidad d e a c u m u la c ió n d e l c o n ju n t o de los
capitales individuales que integran el capital total d e la s o c ie d a d . Como lo
remarca Marx, el distinguir claramente entre el c o n t e n id o históricamente
específico que rige el desarrollo de la p r o d u c tiv id a d d e l tr a b a jo en el
modo de producción capitalista - la p ro d u c ció n d e p lu s v a lía relativa - v
su forma concreta necesaria - la obtención de una p lu sv a lía extraordinaria
por el capitalista innovador - es condición para e v ita r c u a lq u ie r apariencia
invertida de que la plusvalía surge del ahorro d e tr a b a jo y n o d el gasto de
plustrabajo.12

54 Los movimientos de plusvalía en la formación de la tasa general


de ganancia
Como siguiente paso retomemos b re v e m e n te lo s m o v im ie n to s que
experimenta la capacidad de valorización de los c a p it a le s d e las distintas
ramas de la producción social en el proceso de fo rm a c ió n d e la tasa general
de ganancia. Como ya vimos, en la base d e esta f o r m a c ió n s e encuentra
el hecho de que, por la determinación del v a lo r d e las m e r c a n c ía s como
productos del trabajo, los capitales de las ram as c o n u n a composición
orgánica relativamente baja arrojan una tasa d e g a n a n c ia relativamente
alta. Los capitales que operan en las ramas d o n d e la c o m p o s ic ió n orgánica
es relativamente alta obtienen el resultado inverso. A su v e z , los capitales

12.- «Algeneralizarse la maquinaria en una rama d e p ro d u cció n , el valor social


de producto elaborado por medio de m áquinas d e s c ie n d e al n iv el d e su valor
individual y se impone la ley de que la p lu s v a lía no b ro ta d e la s Ju e r z a s d e trabajo
que e l capitalista suple p o r medio de la m áquin a, sin o d e a q u e lla s q u e la atienden *.
Marx, E l capital, vol. i. pág. 334.
La f u e n t e d e la p l u s v a l í a q u e c o n s t it u y e la r e n t a d e la tie r r a • 99

de las ramas en d o n d e la v e lo c id a d d e r o ta c ió n d e la p o rción circulante es


relativam ente a lta , o b t i e n e n u n a ta s a d e g a n a n c ia re la tiv a m e n te alta por
unidad de tiem p o , y v ic e v e r s a . L a m a y o r c a p a c id a d relativa d e valorización
de los prim eros resu lta e n la e x p a n s ió n d e la p ro d u c ció n d e la rama corres­
pondiente p o r e n c im a d e la n e c e s id a d s o c ia l so lv e n te q u e c o rresp o n d e al
valor de sus m e r c a n c ía s . L a u n id a d e n t r e p r o d u c c ió n y c o n su m o sociales
se impone en el m o v i m i e n t o d e la c ir c u la c ió n h a c ie n d o q u e el p r e c io de
venta se u b iq u e p o r d e b a j o d e l v a lo r . A la in v ersa , la m e n o r cap acid ad
relativa de v a lo r iz a c ió n d e lo s se g u n d o s c a p ita le s resulta en la contracción
de su escala d e p r o d u c c ió n . El c o n s e c u e n t e a ju s te d e la n ecesid ad social
solvente d e sus m e r c a n c í a s s e r e s u e l v e m e d ia n te la su b a del p r e c io d e
venta por e n c im a d e l v a lo r . L a u n id a d d e l m o v im ie n to d e los cap itales d e
las distintas ram as c o m o ó r g a n o s d el ca p ita l total d e la socied a d se im pone
en la c o m p e n sa ció n d e e s t o s m o v im ie n to s hasta igualarse la cap acid ad d e
valorización d e lo s c a p ita le s , c u a lq u ie r a se a la ram a en q u e o p eren . D ado
que las m erca n cía s n o s o n s im p le s p r o d u c t o s d e l tra b a jo sin o p ro d u cto s
del trabajo en a je n a d o c o m o a trib u to d el ca p ita l, y así, p ro d u cto del capital,
su valor tom a d e e s t e m o d o la f o r m a c o n c r e t a n e c e sa ria d e p r e c io d e
producción, y la p lu sv a lía la fo r m a d e g a n a n c ia m edia.
La masa d e tr a b a jo a b s t r a c t o r e c o n o c i d a c o m o c o rr e s p o n d ie n te al
socialmente n e c e s a r io m a t e r ia liz a d o d e m a n e r a p riva d a e n su p ro d u c to
permanece intacta, c a m b ie o n o su m a n ife sta c ió n cuan titativa c o m o suma
total de los p r e c io s d e p r o d u c c i ó n r e s p e c t o d e su m agn itu d d e valor.13
Otro tanto o c u r r e c o n e l a p o r t e a la m a sa to ta l d e p lu stra b a jo e x tra íd o a
sus obreros p o r lo s c a p ita le s d e c a d a r a m a .14 A s í c o m o n o se ha gen erad o
un átomo m ás d e v a lo r , t a m p o c o s e lo ha g e n e r a d o d e plusvalía. L o q u e
los capitales d e m e n o r c o m p o s i c i ó n o r g á n ic a y/o m e n o r v e lo cid a d d e
rotación d e sus p a rte s c ir c u la n te s su m a n a la plu svalía q u e han extraíd o a
sus obreros hasta a lc a n z a r la tasa g e n e ra l d e gan an cia no es sino la plusvalía
que los c ap itale s d e a tr ib u to s c o n t r a p u e s to s han e x tr a íd o a sus ob re ro s y
que escapa d e su a p r o p ia c ió n . C o m o to d a d e te r m in a c ió n in h e re n te a la
unidad del c a p ita l to ta l d e la s o c ie d a d , la fo r m a c ió n d e la tasa gen era l d e
ganancia n o e s un m o v im ie n t o q u e p u e d a to m a r fo rm a al in terio r d e la
producción d e v a lo r, s in o un m o v im ie n to q u e s e re a liz a n e c esa ria m en te
en el proceso d e la c ir c u la c ió n d e l v a lo r c o m o atrib u to d el capital.

13. - Juan Iñigo C a rr e r a . «De la sim p le m e rca n cía a la m ercancía capital. La


transformación d e los v a lo re s en p re c io s d e producción». En: D ocum en to d e
¡m itig a c ió n d e l C IC P , B u e n o s A ire s (1995).
14. - Dejam os aquí d e la d o el e v e n tu a l e fe c t o q u e pudiera ten er la expansión
relativa de la p ro d u c c ió n d e las ram as d e m en or co m p osición orgánica y la
correspondiente c o n tr a c c ió n re lativ a d e la d e las ramas d e m ayor com posición
orgánica, que no h a ce a la cu e s tió n . Al re s p e cto véase ibidem, pág. 49.
lo o • Ju a n Iñigo C arrera

El descubrim iento del carácter h is tó r ic a m e n te e s p e c i f i c o d e l trabajo


p ro d u cto r de mercancías, esto es, el d e s c u b r im ie n to d e l c a r á c t e r privado
e ind epen d ien te del trabajo social p r o d u c to r d e m e r c a n c í a s , e s e l punto
d e partida del descubrimiento de la d ife re n cia e n t r e la s u s t a n c ia d el valor
y la form a concreta necesaria de m a n ife sta rse e s t a s u s t a n c i a . AI negar
d ich o carácter histórico, Ricardo e m p ie z a p o r n o p o d e r d is t in g u ir entre
valo r y forma del valor, o sea. en tre valo r y v a lo r d e c a m b i o . P o r ello, se
enfrenta de entrada en su obra con las d e te rm in a c io n e s q u e lle v a n al valor
a tom ar la forma de precio de p ro d u c ció n , y le p a r e c e q u e s e trata de
determinaciones del valor mismo.'5 C o n fu n d e así las d e t e r m in a c io n e s que
brotan del proceso de producción con las q u e to m a n fo r m a e n el proceso
de circulación de las mercancías, d o n d e e s i m p o s ib le c r e a r v a lo r . Por su
parte, la cuestión de la determ inación d e lo s p r e c i o s d e p r o d u c c i ó n por
el valor de las mercancías ha sido o b je to d e a b u n d a n t e s d e b a t e s entre
economistas marxistas. Todos estos d ebates tie n e n e n su b a s e el h e c h o de
que sus participantes empiezan por pasar p o r a lto q u e d ic h a determ inación
toma necesariamente forma co n creta a tra v é s d e la e x p a n s i ó n d e ciertas
ramas de la producción a exp ensas d e la c o n t r a c c i ó n d e o t r a s . L o cual
implica desconocer que, en el m odo de p r o d u c c ió n c a p it a lis t a , la unidad
entre producción y consumo social toma form a n e c e s a r ia m e n t e d e manera
indirecta en la circulación p o rq u e el trab a jo s o c ia l s e r e a li z a d e manera
privada. Eso sí, en los mismos d eb ates, a n a d ie s e le h a o c u r r i d o hasta
ahora sostener el argumento d isparatad o d e q u e , c o n la f o r m a c ió n de la
tasa general de ganancia, el trabajo d e los o b r e r o s d e las r a m a s d o n d e el
precio de producción se ubica p o r e n c im a d e l v a lo r s e h a «potenciado*
y produce más valor, mientras q u e el tra b a jo d e lo s o b r e r o s d e las ramas
opuestas se ha «despotenciado- y p ro d u ce m e n o s v a lo r .

5.5 La determinación concreta de la normalidad


Salvo cuando consideramos la in co rp o ració n d e u n a in n o v a c ió n técnica,
hemos ido avanzando sobre la base im plícita d e q u e la « n o rm a lid a d - en la
productividad del trabajo en una rama de la p r o d u c c ió n c o r r e s p o n d ía a un
cuanto unívocamente dado. El trabajo m a te rializad o c o n u n a productividad
inferior a la normal no contaba com o so cia lm e n te n e c e s a r io y. p o r lo tanto
no se representaba como valor. El trabajo a p lic a d o c o n u n a productividad
superior a la norma se representaba c o m o una m a y o r m a g n itu d d e valora
la q u e materialmente correspondía. P e ro e n un m o d o i n d i r e c t o d e orga­
n izarse la unidad entre la p ro d u cció n y el c o n s u m o s o c i a l e s c o m o es el
capitalista, la -normalidad» no puede tener otra fo rm a q u e la c o n flu e n c ia de
singularidades que divergen entre sí. Esto es, la n o rm a n o p u e d e realizarse

15.- David Ricardo. Principios de economía política y tributación. M éxico. DF:


Fondo de Cultura Económica. (1817! 197*. pág. 23.
La f u e n t e d e la p l u s v a l í a q u e c o n s t it u y e la r e n t a d e la tie rr a • 1 0 1

bajo otra fo rm a q u e n o s e a la c o n f l u e n c i a d e p e rm a n e n te s d esvíos en


más o en m e n o s r e s p e c t o d e e lla . P o r lo ta n to , el v a lo r c o m e rcia l d e las
mercancías, o sea , la m a n if e s t a c ió n d e l v a lo r s o c ia l, n o está d eterm in ado
por una p r o d u c tiv id a d d e l tr a b a jo u n ív o c a . L o está p o r un co n ju n to d e
productividades s in g u la r e s , a lg u n a s m á s a ltas, o tra s m ás bajas, q u e sólo
pueden ex p res a r su u n id a d d e c o n t e n id o b a jo la form a d e un prom edio al
que tienden.
Sin em b a rg o , n u n c a d e b e o l v i d a r s e q u e é s ta n o es sin o la expresión
cuantitativa d e la c u a lid a d d e la n o rm a , y n o la d eterm in ación de la norma
misma. Esto es, n o c u a l q u i e r p r o d u c t iv id a d d e l trab a jo en tra en la d eter­
minación d el tr a b a jo s o c ia l m e n t e n e c e s a r io , a u n q u e s e la haya puesto
efectivam ente e n a c c ió n y su p r o d u c t o e n tr e en la circu lació n .
Mientras n o se a v a n z a m ás a llá d e las form as co n c re ta s más simples de
la determ in ación d e las m e r c a n c ía s , e s t o es, m ien tra s la investigación no
va más allá d e la d e te r m in a c ió n d e las m e rca n cía s c o m o sim ples productos
del trabajo, la n o rm a d e l tr a b a jo s o c ia lm e n t e n e c e s a rio se presenta vacía
de toda c u a lid a d o r g á n i c a m e n t e d e te r m in a d a . T o d o p a r e c e red u cirse a
un grado m ás o m e n o s in d e f in id o , m á s a llá d e l c u a l la pro d u ctivid a d del
trabajo a p a r e c e c o m o e x c e s i v a m e n t e b a ja p a ra s e r c o n s id e ra d a norm al.
Por ejemplo, si la m asa d e lo s te jid o s es p ro d u c id a a m áquina, sólo por ello
podría d e c irs e q u e e l t r a b a jo d e l t e je d o r m a n u a l n o resu lta socialm en te
necesario. Esta im p o s ib ilid a d d e d e fin ir s o b re una b ase orgánica el trabajo
socialmente n e c e s a r io r e s p o n d e a q u e , h asta el a lc a n c e referido, no se ha
puesto en e v id e n c ia la fo rm a c o n c r e t a q u e tom a la unidad d e la producción
vel consum o s o c ia le s r e a liz a d o s d e m a n era p rivad a e in depen dien te en el
modo de p r o d u c c ió n c a p ita lis ta .
La forma c o n c r e ta d e d ic h a u n id a d r e c ié n q u e d a en ev id en cia cuando
se rec o n o ce p le n a m e n t e a la m e r c a n c ía , n o c o m o un sim p le p rod u cto
del trabajo, sin o c o m o un p r o d u c t o d e l tr a b a jo e n a je n a d o en el capital,
o dicho d ir e c ta m e n te , c o m o un p r o d u c t o d e l ca p ita l. E sto es, cu an d o se
reconoce la d e te r m in a c ió n d e lo s c a p ita le s in d ivid u ales c o m o órganos del
capital total d e la s o c ie d a d e n e l p r o c e s o d e fo rm a c ió n d e la tasa general
de ganancia y, p o r lo ta n to , c u a n d o s e r e c o n o c e al valor d e las m ercancías
bajo su form a c o n c r e t a n e c e s a r ia d e p r e c io d e p ro d u c ció n .
La d e te rm in a c ió n d e l tr a b a jo s o c ia lm e n te n e c e s a rio q u e se representa
como el valor d e las m e r c a n c ía s d e u n a ram a cu alq u iera d e la producción
social m u estra a h o r a q u e t i e n e un t e c h o c u a lita tiv a m e n te determ in ado.
Claro está que, c o m o e s in h e r e n t e a e sta rela c ió n social general objetivada
que es el capital, to d o té r m in o c u a lita tiv o tom a la form a co n creta necesaria
de una m era d if e r e n c ia c u a n tita tiv a . S u p o n g a m o s q u e para alcan zar una
productividad d e l tr a b a jo s u p e r io r a la m a y o r h a sta e n to n c e s d isponible
en una rama, un c a p ita l in d iv id u a l d e b e in cu rrir en un consum o d e capital
constante q u e m á s q u e c o m p e n s a la d is m in u c ió n d el capital variable
1 0 2 • Juan Iñigo Carrera

ahorrado por unidad de producto.'6 O supongam os q u e p a ra a lc a n z a r dicha


niavor productividad, el aumento d e su ca p ita l lijo a d e l a n t a d o tien e un
efecto negativo sobre la lasa de ganancia q u e m i s q u e c o m p e n s a el efecto
positivo originado por la disminución d el c a p ita l c o n s u m id o , o sea. del
costo. En ambos casos, la tasa de ganancia del cap ital in d iv id u a l en cuestión
se ubicaría por debajo de la que se alca n za u tiliz a n d o las condiciones
técnicas existentes. En consecuencia, por m u ch o q u e la p rod u ctivid a d del
trabajo fuera mayor, esta mayor prod u ctivid ad n o c o r r e s p o n d e r ía a un
trabajo determinado como socialmente n ecesario.
Llegamos asi a la expresión cuantitativa p o r ta d o r a d e la determina­
ción cualitativa que rige el limite superior d e la n o r m a lid a d d e l trabajo
socialmente necesario en cualquier rama d e la p r o d u c c i ó n . P ero no se
trata de un límite exterior a la acción de los p ro p io s c a p it a le s individuales
de la rama. Por el contrario, éstos se en cu en tra n n e c e s it a d o s d e tendera
llevar la productividad del trabajo q u e cad a u n o d e e l l o s p o n e e n acción
hacia dicho limite, como condición para su p r o p ia r e p r o d u c c ió n en la
competencia. Más aún, cada capital individual se e n c u e n tra n ecesitado de
empujar hacia arriba el limite a la prod u ctivid ad d e l tr a b a jo socialmente
necesario existente en cada momento. La c o m p e te n cia tie n e precisamente
en su eje la ganancia extraordinaria que se g e n e ra lle v a n d o d e e s te modo
el precio de producción individual (el p re c io d e c o s t o in d iv id u a l más la
ganancia determinada por la tasa general r e s p e c t o d e l c a p it a l adelantado
individual) por debajo del social, y la pérdida ex tra o rd in a ria im plicada por
la relación inversa.
La norma que rige la determinación del trab ajo s o c ia lm e n t e necesario
tiene, pues, por forma, la tendencia a llevar la p r o d u c t iv id a d d e l trabajo
que cada capital individual pone en acción d e n tr o d e su ram a al techo
que se puede alcanzar en cada m om ento y a e m p u ja r e s t e te c h o hacia
arriba. Se trata de una norma en movimiento c on tin u o. P ero , p o r lo mismo,
se trata de una norma que impone a los c a p ita le s in d iv id u a le s en cuyo
movimiento toma forma concreta, la co n d ic ió n d e d is p o n e r d e l grado de
concentración requerido para ubicarse en d ic h o t e c h o y s e r un sujeto
activo en el proceso de empujarlo hacia arriba. El c a p ita l in d iv id u a l que
no posee la escala suficiente para hacerlo p ie rd e su c o n d ic ió n d e normal,
por mucho tiempo que pueda durar su agon ía e n la p r o d u c c ió n hasta
su liquidación final. Carente del atributo d e n o rm a lid a d p r o p io d e cada

16.- «Considerada exclusivamente como medio de abaratamiento delproducto.


el limite de aplicación de la maquinaria reside allí d o n d e su p ro p ia producción
cuesta menos trabajo que el trabajo que su empleo vien e a suplir. Sin embargo, para
el capital, este limite es más estricto. Como el capital no paga ei trabajo invertido,
sino el valor de la Tuerza de trabajo aplicada, para él el e m p le o d e la maquinaria
tiene su limite en la diferencia entreel valor de la máquina y el valor de lajuena
detrabajo suplidaporella». Marx, El capital, vol. i, págs. 321-322.
i d f u e n t e d e la p l u s v a l ía q u e c o n s t it u y e la r e n t a d e (a tie rra • 1 0 3

capital individual c o m o ó r g a n o d e la unidad del capital total d e la sociedad,


la productividad d e l tr a b a jo q u e p o n e e n a c c ió n n o co rre s p o n d e ya a
la socialm ente n e c e s a r ia . P o r lo ta m o , d ich a p ro d u ctiv id a d no cuen ta
para la d ete rm in ació n d e l c o n t e n id o d e v alo r d e la m ercan cía d e su rama,
contenido que tom a fo rm a c o n c r e ta e n el h e c h o d e que el m ovim iento del
capital individual e n c u e s tió n n o p a rticip a ya en la determ inación d e la tasa
general de ganancia. S e ha c o n v e r tid o e n un cap ital inferior al normal para
su rama, en un p e q u e ñ o c a p ita l. En su d ete rm in ació n más sim ple com o tal,
la ganancia qu e ap ro p ia - si a lg u n a - e s un sim p le residuo entre un precio
de producción en c u y a d e te rm in a c ió n e l cap ital en cuestión no participa, y
su precio de c o s to r e s u lta d o d e la e s c a la relativ am e n te restringida en que
opera. Su tasa d e g a n a n cia e s un a m era re la c ió n form al en tre este residuo
y el monto d e su c a p ita l a d e la n ta d o . M á s a d e la n te v o lv e re m o s so b re las
determinaciones q u e r ig en la r e p r o d u c c ió n d e lo s p e q u e ñ o s capitales.
Tenemos así q u e , e n p r im e r lugar, e l v a lo r c o m e rcia l n o alca n za su
determinación en ta n to tal c o m o e l p r o m e d io p o n d erad o qu e resultaría de
la llegada d e c a d a u n a d e la s u n id a d e s d e u n a m e rca n cía a la circulación
como portadora d e un v a lo r d e te r m in a d o p o r la can tid ad d e trabajo abs­
tracto que se gastó e fe c t iv a m e n t e en pro d u cirla, cualq uiera hubiera sido la
productividad d e e s e tr a b a jo . E s to e s , n o s e trata d e q u e cad a co n d ició n
individual d e p r o d u c tiv id a d d e l tra b a jo tie n e la ap titu d d e determ in ar el
valor individual d e su p r o d u c to , y lu e g o e l v a lo r c o m e rcia l resulta del
promedio p o n d era d o d e d ic h o s s u p u e sto s valo res individuales.
La verdadera d e te rm in a c ió n r e sid e en q u e el valor com ercial no tiene
mas forma con creta d e ex istir q u e c o m o p r e c io com ercial normal en tanto
expresión del p r e c io d e p r o d u c c ió n q u e resulta del m ovim iento continuo
de los capitales q u e p o n e n e n a c c ió n el trab ajo so cia lm e n te n ecesario,
en el proceso en q u e . c o m o e x p r e s ió n d e su cu alid ad co m ú n , o ra unos
avanzan sobre la gan an cia hasta e n to n c e s norm al d e los otros d e su misma
rama o de otras, ora ven a o tro s d e su m ism a rama o d e otras avanzar sobre
lo que era su gan an cia n orm al.
En su form a m ás s im p le y g e n e r a l, el p r e c io c o m e rcia l norm al se
presenta asi determ in ad o p o r las c o n d ic io n e s m edias de productividad del
trabajo con q u e o p e r a n lo s c a p ita le s q u e , d e s d e la rama, participan en la
formación de la tasa g e n e ra l d e g a n a n cia . N o o c u rre lo m ism o cuan do se
trata de ramas d o n d e e x is te n c o n d ic io n a m ie n to s naturales no co n tro la­
bles que tien en e f e c t o d ife r e n c ia l s o b r e la p ro d u ctiv id a d d el trabajo. La
normalidad para in te r v e n ir e n la d e te rm in a c ió n de) trab ajo socialm en te
necesario no co rre sp o n d e aqu í al p ro m e d io d e los capitales de la rama que
alcanzan el grad o d e c o n c e n t r a c ió n n e c e s a rio para te n d er hacia el te ch o
de productividad d el tr a b a jo y tr a s c e n d e r d e él. D ich a norm alidad es un
atribulo que c o n cie rn e d e m an era d ire cta al prom edio de ios capitales que,
teniendo el g ra d o d e c o n c e n t r a c ió n c o rre s p o n d ie n te , op eran bajo cada
1 0 4 • Juan Iñigo Carrera

condición natural específica. lYabajo s o c ia lm e n te n e c e s a r i o e s a q u í tanto


el que específicamente ponen en acción los c a p ita le s n o r m a le s q u e operan
en la peor condición natural com o los que lo h a c e n e n la m e jo r . P ero sólo
el de los primeros es el que entra de manera in m e d ia ta e n la determinación
del precio de producción regulador del p r e c io c o m e r c ia l n o rm a l. En este
caso, el promedio de las condiciones de p r o d u c tiv id a d n o r m a le s d e la rama
carece de significado inmediato desde el pun to d e vista d e l m o d o en que se
determina la unidad entre la producción y el c o n s u m o s o c ia le s . S e trata de
un promedio que se encuentra subsumido en esta d e t e r m in a c ió n en tanto
corresponde al gasto material total de fuerza d e tr a b a jo q u e la sociedad ha
aplicado de manera privada e independiente b ajo c o n d ic io n e s normales de
productividad a la producción de un c ie rto v a lo r d e u s o . M á s allá de este
contenido, suponer la existencia de un va lor c o m e r c ia l d e te r m in a d o por el
promedio de todas las productividades de! trab ajo e x is te n te s e n función de
los distintos condicionamientos naturales y, a p a r tir d e d ic h a suposición,
suponer que el precio regulador c o n s titu y e un d e s v í o p o s it iv o respecto
de ese supuesto valor com ercial - c o m p e n s a d o a su v e z p o r lo s desvíos
negativos correspondientes - no es más q u e una a b s t r a c c ió n . La ganancia
extraordinaria que se constituye en renta d ife r e n c ia l n o e n c ie r r a apropia­
ción alguna de valor que brote de la d iferen cia e n tr e e l v a lo r determinado
por las condiciones de producción q u e c o r r e s p o n d e n in d iv id u a lm en te a
cada calidad de tierra y las que correspon den a d ic h o a b s t r a c t o promedio;
esto es, apropiación alguna de valor q u e b r o t e d e q u e lo s c a p ita le s que
operan en tierras mejores al prom edio v e n d a n su p r o d u c c i ó n a un valor
comercial superior a su valor individual, a ex p en sa s d e q u e los q u e operan
en tierras peores al promedio lo hagan en la r e la c ió n in v e r sa .
Dada la especificidad en cuestión, recién p u e d e c o n o c e r s e la determina­
ción concreta del valor comercial de las m ercan cías en c u y a s producciones
intervienen los condicionamientos naturales d ife r e n c ia le s n o controlables
por los capitales normales después de haber d e sa r ro lla d o la form a concreta
que toma la unidad de la producción y el c o n s u m o s o c ia le s , o sea, recién
después de haber desarrollado la formación de la tasa g e n e ra l d e ganancia.17

5.6 La fuente de la renta diferencial


Con las determinaciones anteriores ya d e s a r ro lla d a s , e n tr e m o s ahora
de lleno en la cuestión de la fuente d e la p lu sv a lía q u e , a p a rtir de una
ganancia extraordinaria originada en la p r o d u c tiv id a d d ife r e n c ia l del tra­
bajo aplicado sobre una determinada tierra c o n un a c ie r t a intensidad de
capital como consecuencia de la presencia d e c o n d ic io n a m ie n to s naturales
no controlables, es apropiada com o renta d ife r e n c ia l d e la tie rra agraria,
minera, etcétera.

17.- Marx. El capital, vol. 3, pág 201.


La f u e n t e d e la p l u s v a l ía q u e c o n s t it u y e la r e n t a d e la tie rra • 1 0 5

Com o e x p u s im o s m a s a r r ib a , d p r o c e s o d e su rgim ien to d e la ganan­


cia extraordinaria y su tr a n s fo r m a c ió n e n ren ta d iferen cia l es una forma
concreta p rop ia d e la f o r m a c ió n d e la tasa g e n e ra l d e ganancia. C om o
tal, dicho p r o c e s o tr a n s c u r r e p u r a y e x c lu s iv a m e n te en la esfera d e la
circulación, por m u c h o q u e las d ife r e n c ia s en la productividad del trabajo
que lo origina tengan lugar en la p r o d u c c ió n . Y c o m o proceso cuyo ámbito
es el de la c irc u la c ió n , n o c a b e q u e d e él b ro te plusvalía adicional alguna;
lo que el te r r a te n ie n te r e c i b e c o m o re n ta d ife re n cia l es plusvalía que
escapa a otro a p ro p ia d o r d el p r o d u c to d el trabajo ajen o a título gratuito. La
cuestión reside en p o n e r al d e s c u b ie r t o el trab ajo d e quién ha producido
esa plusvalía y p o r c u á l c a m in o ella va a parar al bolsillo del terrateniente.
A n a lic e m o s la c u e s t i ó n p a s o a p a s o d e s d e e l p r in c ip io . S u p o n g a m o s
que el o b r e r o a g r a r io q u e p o n e e n p r o d u c c i ó n u n a d e te r m in a d a tierra
gasta 100 h o r a s p a r a p r o d u c i r 1 t o n e l a d a d e tr ig o e n las c o n d ic io n e s t é c ­
nicas n o rm ales c o r r e s p o n d i e n t e s a d ic h a tie r r a . S u p o n g a m o s q u e el va lo r
producido e n c a d a h o r a d e t r a b a j o s e e x p r e s a e n $ 1 v q u e la tasa d e
plusvalía es d e l 1 0 0 % . P r e s c in d im o s p o r s im p lic id a d d e l c a p ita l co n sta n te
v, en c o n s e c u e n c ia , s u p o n e m o s q u e lo s v a lo r e s s e e x p r e s a n id é n tic o s a sí
mismos b a jo su fo r m a c o n c r e t a d e p r e c i o s d e p r o d u c c ió n . P o r lo tan to ,
el valor d e la f u e r z a d e t r a b a j o a p l i c a d a e s d e $ 50 y la p lu s v a lía e x tra íd a
por el c a p ita lis ta a g r a r io s u m a o t r o t a n t o . H a s ta a q u í, n a d a d e p a rticu la r.
Pero su p o n g am o s q u e n u e s t r o c a p it a lis t a tr ig u e r o s e e n c u e n tr a c o n q u e el
trigo se ve n d e a $ 150 la t o n e la d a , p o r q u e e n la p e o r tie rra q u e e s n e ce sa rio
poner en p r o d u c c ió n p a r a s a t is f a c e r e l c o n s u m o s o c ia l s e r e q u ie r e n 150
horas para p r o d u c ir 1 t o n e la d a . L u e g o , c u a n d o llev a su to n e la d a al m ercad o ,
obtiene p o r e lla $ 150. L e p a g a al o b r e r o su s $ 50 y s e q u e d a c o n $ 100, d e
los cuales d e b e e n t r e g a r $ 50 al t e r r a t e n i e n t e c o m o re n ta . Es d e cir , e n tre
el capitalista y el t e r r a t e n ie n t e s e q u e d a n c o n la c a p a c id a d p ara d isp o n e r
del p ro d u cto d e 10 0 h o r a s d e t r a b a j o a b s t r a c t o s o c ia lm e n t e n e c e s a r io
realizado d e m a n e r a p r iv a d a e in d e p e n d ie n t e . S a lv o q u e a p e le m o s a una
m ultiplicación m ila g r o s a d e l t i p o d e la d e lo s p a n e s y lo s p e c e s , esta m asa
de valor tie n e q u e s e r e l p r o d u c t o d e un t r a b a jo s o c ia lm e n te n e c e s a r io
realizado p o r a lg u ie n q u e n o r e c i b e c o n t r a p a r t id a p o r é l. c*P u ed e s e r e s e
alguien el o b r e r o d e l c a p it a lis t a a g r a r io ? Y a s a b e m o s q u e lo e s p o r el valo r
co rresp o n d ien te a s u s 50 h o r a s d e t r a b a jo im p a g o , p e r o n o h a y fo rm a
d equ e esas 50 s e h a y a n c o n v e r t i d o m a t e r ia lm e n t e e n 100. D e m o d o q u e
la plusvalía m a t e r ia liz a d a e n lo s $ 50 a d ic io n a le s s e h a o b t e n id o a p artir
de poner e n a c c ió n su f u e r z a d e t r a b a jo , p e r o , al m is m o tie m p o , n o e s
plusvalía ex tra íd a a é l. L a g a n a n c ia e x tr a o r d in a r ia q u e se c o n v ie r te en renta
diferencial d e la tie r r a a g r a r ia (o m in e r a , e t c é t e r a ) e s u n a a p r o p ia c ió n d e
plusvalía a la q u e s e a c c e d e g r a c ia s a la p r o d u c tiv id a d d ife re n c ia l d el trabajo
aplicado sob re u n a d e t e r m in a d a tie r r a c o n u n a c ie r ta in ten sidad d e capital,
a consecuencia d e lo s c o n d ic io n a m ie n t o s n a tu ra le s d ife re n c ia le s favorables
106 ■ Juan Iñigo Carrera

ex iste n te s en ella. Por lo tanto, la a p r o p ia c ió n d e d i c h a p lu s v a lía tie n e por


c o n d ic ió n ob via la e xp lo tación d e l o b r e r o a g r a r io q u e p o n e e n a c c ió n la
productividad del trabajo favorecida p o r lo s c o n d i c i o n a m i e n t o s naturales,
p e r o la sustancia q u e la co n stitu y e n o t i e n e su f u e n t e e n la prod u cció n
agraria misma. ¿Del trabajo im pago d e q u ié n p r o v i e n e n e n t o n c e s eso s $50
d e nuestro ejemplo?
D ad o q u e la renta d iferen cial n o b r o ta d e l t r a b a j o p u e s t o e n acción
p o r e l capital agrario m ism o p e ro q u e . a l m i s m o t i e m p o , s u r g e como
u n a ganancia extraordinaria e n e l c ie r r e d e l c i c l o d e r o t a c i ó n d e éste,
e l problem a consiste en rem itirn os a las f u e n t e s d e l v a l o r q u e , bajo la
form a d el dinero, realizan d ic h o c ie r r e c o m p r a n d o la m e r c a n c í a agraria
El valor com ercial de las m erca n cía s a g r a r ia s n o s e e n c u e n t r a regid o de
m anera general por las c o n d ic io n e s m e d ia s d e p r o d u c c i ó n , s in o por las
co n d icio n es corresp on d iente al tr a b a jo a g r a r io m e n o s p r o d u c t i v o que
es necesario poner en a cció n para s a t is f a c e r la d e m a n d a s o c i a l. Luego,
este m ayor valor com ercial es p a g a d o p o r lo s c a p i t a l e s q u e c o m p r a n las
m ercancías agrarias co m o m aterias p rim as p a r a su p r o p i o p r o d u c t o y. en
consecuencia, se proyecta sobre el p r e c io d e c o s t o d e é s t e . L a valorización
normal de estos capitales a la tasa gen era l d e g a n a n c ia p r e s u p o n e , a su vez.
que dicho costo - más la ganancia norm al p o r e l d e s e m b o ls o adicion al de
capital que el mismo ha im plicado - se in clu y a e n e l p r e c i o c o m e r c ia l al que
venden sus mercancías. C on un m a yo r o m e n o r n ú m e r o d e mediaciones,
este movimiento se repite hasta llega r al p r e c i o c o m e r c i a l d e lo s medios
de vida producidos con las m aterias p rim as a g r a r ia s . L a r e s p u e s t a parece
entonces obvia: en última instancia, la renta d ife r e n c ia l d e la tie rra saledcl
bolsillo de los consumidores individuales d e lo s m e d io s d e v id a producidos
a partir de las m ercancías agrarias. Es un ra sg o p r o p io d e lo s economistas
darse por satisfechos con este tip o d e resp u e sta . P e r o d e m o s un paso más
y preguntémonos quiénes son los c o n s u m id o re s d e d i c h o s m e d io s d e vida
e n tanto sujetos esp ecífico s d e la u n id a d d e l p r o c e s o d e p ro d u c ció n y
consu m o sociales regido por la a cu m u la ció n d e c a p ita l.
A n te todo, tenem os la p a rte d e la r e n ta d e la t ie r r a q u e lo s propio:»
terratenientes gastan en la c o m p ra d e m e d io s d e v i d a d e o r i g e n agrario.
Sin em bargo, haber avanzado e s te p a s o n o h a c e s in o e n c e r r a r n o s en el
p ro b lem a inicial: la misma plusvalía q u e c o n s t i t u y e la r e n t a d e la tierra
ap rop ia d a por los terratenientes se p r e s e n t a a q u í c o m o la fu e n te que
p e rm ite realizar las m ercancías q u e p o rta n la r e m a d e m o d o q u e ésta sea
a p ro p ia d a por los terratenientes. D e b e m o s , p u e s , p a s a r a c o n s id e ra r la
plusvalía e n su afluir hacia los te rra te n ie n te s a tr a v é s d e la c o m p r a de las
m ed io s d e vid a de origen agrario p o r lo s s u je to s s o c i a le s d is tin to s de los
terratenientes. Este paso nos pone d e in m e d ia to a n te la c o m p r a d e dichos
m e d io s d e vida por quienes se o c u p a n p r im a r ia m e n t e d e la extracción
d e plusvalía, es decir, por los c ap italista s. E n lo q u e h a c e a la porción
la fuente de la p lu svalía qu e constituye la renta de la tierra •107

correspondiente d e la r e n t a d if e r e n c ia l, s e p o n e así e n e v id e n c ia q ue esta


porción brota d e la p lu s v a lía q u e e l c o n ju n t o d e lo s cap italistas industriales
ha extraído a sus o b r e r o s . D e p a g a r s e las m e r c a n c ía s agrarias al p r e c io d e
producción q u e c o r r e s p o n d e a c a d a fr a g m e n to c o n q u e se a p lica extensiva
e intensivam ente e l c a p i t a l s o b r e la tie r r a , e l c o n ju n t o d e lo s cap italistas
industríales p o d ría c o m p r a r u n a m a sa m u ltip lic a d a d e m ed io s d e vida para
si, con la m ism a m a sa d e p lu s v a lía .
Claro e s tá q u e , e n e l m o d o d e p r o d u c c i ó n c a p ita lis ta , e l o b je to d e la
producción s o c ia l n o e s e l c o n s u m o in d iv id u a l d e lo s c a p ita lista s sin o la
valorización d e l c a p it a l. D e s d e e l p u n t o d e v is t a d e e s ta v a lo r iz a c ió n , el
valor de uso d e la fu e r z a d e t r a b a jo d e l o b r e r o e s q u e su trab a jo produzca
más valor d e lo q u e c u e s ta p r o d u c ir la . Y e n e s t e c o s t o en tra e l p r e c io d e los
medios de v id a d e o r ig e n a g r a r io q u e lo s o b r e r o s c o m p r a n p ara consum ir
V. en c o n s e c u e n c ia , la p o r c i ó n d e la r e n t a d e la tie r r a p o rta d a en ellos.
Y asi com o a q u í s e e n c u e n t r a la v e r d a d e r a c la v e r e s p e c t o d e la plusvalía
que con stitu ye la f u e n t e d e la r e n t a , ta m b ié n s e e n c u e n t r a la c la v e del
[lujo cuantitativo d e r e n ta h a c ia lo s t e r r a t e n ie n te s , y a q u e e l g r u e s o d e los
medios d e v id a d e o r ig e n a g r a r io t ie n e p o r d e s t in o el c o n s u m o individual
de la p oblación o b r e r a .
La marcha flu id a d e la a c u m u la c ió n d e c a p ita l re q u ie re la rep rod u cción
normal de la fu e r z a d e t r a b a jo c o n lo s a tr ib u to s p r o d u c tiv o s q u e d e ella
demanda el c a p ita l. P a r a lo c u a l e l c a p it a l n e c e s it a c o m p r a r le al o b re ro
su fuerza d e tr a b a jo a u n p r e c i o q u e p e r m it a a é s t e a d q u irir lo s m ed ios
de vida n e c e s a rio s p a r a d e s a r r o l la r y r e p r o d u c ir d ic h o s a trib u to s. E n la
medida en q ue el p r e c io d e e s t o s m e d io s d e v id a in c lu y e renta diferencial,
dicho precio s e su m a a la d e te r m in a c ió n d e l v a lo r d e la fu e rza d e trabajo y.
en consecuencia, e n tra e n la d e t e r m in a c ió n d e l sa la rio norm al.*8 La renta
de la tierra p o rta d a e n la d i f e r e n c i a e n t r e e l p r e c i o d e p r o d u c c ió n q u e
efectivamente c o r r e s p o n d e a las c o n d ic io n e s d e o p e r a c ió n d e c a d a capital
agrario individual y e l q u e r e s u lta d e la p r o d u c tiv id a d d el trab a jo q ue rige
el valor c o m e r c ia l d e las m e r c a n c ía s a g r a r ia s s e p r e s e n ta , así, c o m o un
componente q u e e n tr a e n la d e t e r m in a c ió n ta n to d e l m o n to a d ela n ta d o
como del m o n to c o n s u m id o - o s e a , d e l c o s t o d e p r o d u c c ió n - del c o n ­
junto de los c a p ita le s in d u s t r ía le s . E n c o n s e c u e n c ia , la ren ta d ife re n cia l
no sólo resta d e !a p lu s v a lía q u e a p r o p ia d i c h o c o n ju n to , sin o q u e a fecta
negativamente a d o s p u n ta s su ta s a d e g a n a n c ia .1 19
8
Retom em os n u e s tr o e j e m p lo . P e r o s u p o n g a m o s a h o r a q u e e l abasto
de trigo p r o v ie n e e x c lu s iv a m e n t e d e la s tie r r a s d o n d e la p ro d u c tiv id a d
del trabajo e s tal q u e e l p r e c i o d e p r o d u c c ió n re su lta d e $ 100 la to n e la ­
da. Supongam os q u e , e n e s t a s c o n d i c i o n e s , e l trig o c o n s titu y e e l ú n ico

18. - Marx, El capital, v o l. 3, p ág . 608 y 614.


19. - « ... al subir el p r e c io a u m en taría la ren ta y dism inuiría la cuota d e ganan
Ibidem, vol. 3. pág. 608.
1 0 8 • l u á n Iñ ig o C a rr e ra

c o n s u m o n e c e sa rio para r e p r o d u c ir la f u e r / a d e t r a b a j o y , p o r lo tanto,


su p r e c io d eterm in a la totalidad d el v a lo r d e d i c h a f u e r z a . C o n sid e re m o s
e n to n c e s un cap ital va riab le d e $ 100 - lo c u a l i m p l i c a q u e s u s obreros
co n su m en 1 tonelada d e trigo en la r e p r o d u c c ió n d e s u f u e r z a d e trab ajo-
a p lic a d o e n una rama c u a lq u ie ra d e la p r o d u c c i ó n s o c i a l , q u e p o n e en
a c c ió n 200 horas d e trabajo. P r o d u c e , p o r fo t a n t o , u n a m a s a d e valor
d e $ 200, c o n una tasa d e p lu sv alía d e l 1 0 0 % . S u p o n g a m o s a h o r a que
la sa tisfa cció n d e la d em a n d a s o c ia l s o l v e n t e p o r e l t r i g o h a c e n ecesario
tam bién el cultivo d e la tierra d o n d e la p r o d u c tiv id a d d e l t r a b a jo determina
un p r e c io d e p ro d u cció n d e $ 150 la t o n e la d a . E l c a p i t a l i s t a d e nuestro
e je m p lo se en cu en tra co n q u e la r e p r o d u c c i ó n n o r m a ! d e la fu e r z a de*
trab ajo req u iere q u e el salario d e sus o b r e r o s p a s e d e $ 1 0 0 a $ 150. Pero
este aumento en el m onto d e su cap ital v a r ia b le d e ja in t a c t a la can tid ad de
trabajo que rinden sus ob rero s y, p o r lo ta n to , e l v a lo r d e la m e r c a n c ía que
ésto s producen. En c o n s e c u e n c ia , e l c a p ita lis ta e n c u e s t i ó n s e encuentra
co n que la tasa de plusvalía q u e ap ro p ia h a c a í d o al 33.33 % . p o r q u e $ 50 de la
plusvalía que extraía a sus o b re ro s han e s c a p a d o d e su b o l s i ll o e id o a parar j
al de éstos. Pero no por e llo los o b re ro s d is p o n e n d e u n a m a y o r capacidad 1
para com prar m edios d e v id a p ara sí q u e a n te s , y a q u e e l p r e c i o d e éstos I
ha subido en la misma m ed id a . A su v e z , lo s c a p i t a l i s t a s q u e v e n d e n los
m edios d e vida pro d u cid o s c o n el trig o s e e n c u e n t r a n c o n q u e el mayor
p re c io que reciben se rem o n ta h a c ia a trá s h a s ta l l e g a r a lo s capitalistas
trigueros. Para aquellos d e é s t o s q u e p o n e n e n a c c i ó n e l t r a b a jo agrario
menos productivo, el m ayor p re c io q u e r e c ib e n n o s ig n ific a m á s q u e haber
valorizado su capital d e m anera n orm al. P a ra lo s q u e p o n e n e n a cción el
trabajo agrario más prod uctivo, el m a yo r p r e c io s ig n ific a q u e la diferencia
con su propio precio d e p ro d u c ció n e s c a p a d e su s m a n o s p a r a ir a parar a
las del terrateniente co m o renta d ife r e n c ia l. H e a q u í e l c u r s o se g u id o por ’
los $ 50 d e plusvalía apropiada p o r el te r r a t e n ie n t e e n n u e s t r o ejem plo.
D esde el punto de vista d el c o n ju n to d e lo s c a p i t a l e s d e la socied ad , la
renta d iferen cial c o n stitu y e un «falso v a lo r s o c ia l» , ta l c o m o lo sintetiza
M a rx ,20 ya q u e ella no en cie rra c o n t e n id o a lg u n o d e t r a b a jo socialm ente
n e c e sa rio gastado p riva d am e n te pa ra p r o d u c i r la s m e r c a n c í a s agrarias y
m ineras. P ero d ich o c o n ju n to d e b e p a g a r la a lo s t e r r a t e n i e n t e s c o n una
p a rte d el valor social realm en te p r o d u c id o p o r e l t r a b a jo q u e e l conjunto
d e los obreros productivos e jecu ta p o r e n c im a d e l r e q u e r i d o p a r a su propia
reprod ucción com o fuerza de trabajo para el c a p ita l. E s to e s, e l cap ital total
d e ia sociedad paga el falso valor social c o n s titu id o p o r la r e n ta diferencial
a ex p e n s a s del va lor real e x tra íd o g r a tu ita m e n t e a s u s o b r e r o s , o sea. a

20 - «Es la determ inación p o r el v alo r c o m e r c ia l, ta l c o m o s e im p o n e a base


del régim en capitalista d e p rodu cción p o r m ed io d e la c o m p e t e n c ia , q u e crea un
falso valor social*. M arx, El capital, vol. 3, pág. 614.
L a f u e n t e d e l a p l u s v a l í a q u e c o n s t it u y e la r e n t a d e la t ie rr a * 1 0 9

expensas d e su p lu s v a lía .21 S e tr a t a , p o r l o ta n to , d e u n a a p ro p ia ció n d e


plusvalía p o r ios t e r r a t e n i e n t e s q u e a t e n t a c o n t r a a la p o te n c ia inm ediata
del capital to tal d e la s o c i e d a d p a r a a c u m u la r s e .
Para a b u n d ar, e n e l g r á f i c o 5.1 r e p r e s e n t a m o s e l c a s o sim p le anterior­
mente ex p uesto , r e f ir ié n d o lo a las m e r c a n c ía s agrarias y m ineras en general.
A la izqu ierd a r e f l e j a m o s la s i t u a c ió n e n e l c a s o e n q u e la totalidad del
abasto p r o v ie n e d e la t ie r r a 1, d e m o d o q u e n o h a y ren ta d iferen cia l. A
la derecha, la p r e s e n c i a e n p r o d u c c i ó n d e la tie r r a 2, c o n la c o n sec u en te
determinación d e l p r e c i o r e g u la d o r p o r la m e n o r pro d u ctivid a d del trabajo
que se pone en a c c i ó n s o b r e e lla , s e r e fle ja e n la sub a d e l p recio normal de
la fuerza de tr a b a jo p a r a e l c a p i t a l in d u s tr ia l e n g e n e ra l a ex p en sas d e su
plusvalía. La p lu sv a lía p e r d id a flu y e lu e g o h a c ia el c ap ital agrario o minero
de la tierra 2 c o m o s im p le p o r c ió n d e su p r e c io d e pro d u cció n . Pero, fluye
igualmente h a c ia e l c a p i t a l d e la tie r r a 1, e n e x c e s o d e su p ro p io precio
de producción, c o m o e s e « fa lso v a lo r so c ia l» q u e le d a al terraten ien te la
potestad d e a p r o p ia r s e d e l c o n t e n id o d e v a lo r rea l co rresp o n d ie n te.

G r á fic o 5.1. La fuente de la renta diferencia).

57 Las fuentes de la renta absoluta, de la renta de simple monopolio


y de (a renta diferencial originada por ambas
También la re n ta p r o v e n ie n t e d e l m o n o p o lio a b s o lu to so b re la tierra
se encuentra p o r ta d a e n e l m a y o r s a la r io n o rm a l im p lic a d o p o r la venta
de las m e rca n cía s a g r a r ia s p o r e n c im a d e su p r e c io d e p ro d u c ció n . Sin
embargo, la renta a b s o lu t a s e e n c u e n t r a c o n s titu id a p o r plusvalía extraída
directamente a los tr a b a ja d o r e s a g ra rio s, y a q u e p r o v ie n e d e la diferencia
entre el valor y el p r e c io d e p r o d u c c ió n d e las m erca n cía s agrarias. Por lo

21.- El h echo d e h a b er a rra n ca d o e n n u estro ejem p lo co n una tasa de plusvalía


del 100% para el c a p ita l a g ra rio , c o n e l trig o v e n d ié n d o s e ya a $ 200 la tonelada,
muestra cóm o la ren ta r e c a e s o b r e la p lu svalía extraíd a p o r él, n o en tanto capital
agrario, sino en tanto sim p le ca p ita l industrial en gen eral que. com o cualquier otro,
compra fuerza d e trab ajo p a g a n d o el salario q u e in clu y e la parte correspondiente
de dicha renta.
1
110 * Juan Iñigo Carrera

tanto, afecta a la capacidad d e acum ulación d e l c a p ita l to ta l d e la sociedad,


e n c u a n to s e trata d e una p o rc ió n d e p lu sv a lía s u s tr a íd a al p r o c e s o de
form ació n de la tasa general d e ganancia.
[a renta d e sim ple m o n o p o lio s o b r e la tie r r a t i e n e d ir e c t a m e n t e por
fuen te la plusvalía extraída por el c o n ju n to d e los c a p ita le s industriales. Esta
renta no se alimenta gracias a q u e una p a rte d e la p lu s v a lía p ro d u c id a por
el trabajo agrario elude el p o z o g en eral d e l c u a l lo s c a p it a le s individuales
d e tod as las ramas participan a p ro rra ta e n su c o n d i c i ó n d e porciones
alícuotas del capital total d e la so c ie d a d . A l c o n t r a r io , la r e n ta d e simple
m o n o p o lio im plica que, d e e ste p o z o g e n e r a l al q u e t o d o s a p o rta n , deba
restarse una parte por sobre la p lu svalía p r o d u c id a p o r e l tr a b a jo agrario,
en b eneficio de los terratenientes.
En el gráfico 5,2 representam os las c o n d ic io n e s d e p o s ib ilid a d parala
existencia de rema absoluta y de renta d e s im p le m o n o p o lio , a sí c om o sus
respectivas fuentes d e plusvalía. A la iz q u ie r d a , t e n e m o s e l c a s o en que
la com posición orgánica del cap ital a g r a r io / m in c r o e s in fe r io r a la inedia
social o en que su velocidad d e ro ta ció n e s s u p e r io r a la m e d ia social, de
modo que el precio d e producción d e su m e r c a n c ía e s in fe r io r al valor. A la
derecha, el caso en que la com po sición o rgá n ica d e l c a p ita l agrario/minero
es superior a la media social o en q u e su v e lo c id a d d e r o ta c ió n e s inferior
a la media social, d e m odo q u e el p r e c io d e p r o d u c c ió n d e su mercancía
es superior al valor.

Gráfico $.2. Condiciones de posibilidad para la renta absoluta y la de simple monopolio, v


sus respectivas fuentes.

La renta diferencial originada en la ren ta d e s im p le m o n o p o lio tiene la


misma fuente que ésta, Pero la rem a d ife re n cia l o rig in a d a e n la existencia
de una renta absoluta tiene una d ete rm in a ció n m ás c o m p le ja . Esta comple­
jid a d surge de! hecho de que el p rec io c o m e r c ia l n o rm a l d e las mercancías
agrarias no está regido p o r el v a lo r c o r r e s p o n d ie n t e a la productividad
d el trabajo q u e se logra sob re c a d a tierra, s in o p o r la q u e s e lo g ra sobre
la p e o r tierra. En c o n s e c u e n c ia , la m e d id a e n q u e la im p o s ic ió n d e una
renta d e m on opolio absoluto limita la p le n a e x te n s ió n d e la a p lica ció n del 1
c ap ital agrario so b re la tierra - lo c u a l, a su v e z , b a j o e l s u p u e s to de la
m en or com posición orgánica del cap ital a g rario r e s p e c t o d e l so cia l, impide
q u e el p r e c io com ercial norm al d e s c ie n d a d e s d e e l v a lo r h a sta e l precio
La fuente de la plusvalía que constituye ta renta de la tierra •1 1 1

Je producción - s e e n c u e n t r a r e la c i o n a d a d e m a n e r a d ir e c t a s ó l o c o n
las circunstancias d e l c a p ita l a p l i c a d o s o b r e d i c h a p e o r tie r r a . R e c ié n a
partir de estas c ir c u n s ta n c ia s , la m e d id a e n q u e p u e d e e x is t ir u n a re n ta
absoluta se va a p r o y e c t a r s o b r e la s c i r c u n s t a n c ia s d e lo s c a p it a le s q u e
operan sobre las tie r r a s m e jo r e s . A l m is m o t ie m p o , e n e s t a p r o y e c c ió n
median los distintos g ra d o s p o s ib le s d e a p lic a c ió n in te n s iv a d e c a p ita l s o b re
la misma tierra, así c o rn o la s d if e r e n c i a s e n la c o m p o s i c i ó n o r g á n ic a d e l
capital y la velocidad d e r o t a c ió n d e l c a p ita l c ir c u la n t e c o r r e s p o n d ie n t e a
cada una de las su ce siv a s a p li c a c i o n e s in te n s iv a s .
Tomemos un e je m p lo s e n c illo . P r e s c in d a m o s p a r a m a y o r s im p lic id a d
délas diferencias en el g r a d o p o s ib le d e a p lic a c ió n in te n s iv a y d e las d ife r e n ­
cias en la velocidad d e r o t a c ió n d e lo s c a p it a le s c ir c u la n t e s . S u p o n g a m o s
que en la peor tierra s e o b t i e n e i t o n e l a d a d e t r ig o p o r h e c t á r e a , c u y o
valores de $ z o o y c u y o p r e c io d e p r o d u c c i ó n e s d e S 10 0 p o r e f e c t o d e
la menor co m p o sició n o r g á n ic a d e l c a p i t a l t r ig u e r o r e s p e c t o d e (a m e d ia
social. Supongamos q u e la im p o s ic i ó n d e la r e n t a a b s o lu t a im p id e to d a
expansión de la p r o d u c c ió n q u e e m p u je e l p r e c i o c o m e r c i a l h a c ia e l d e
producción, por lo c u a l e l tr ig o s e v e n d e a lo s $ 2 0 0 q u e c o r r e s p o n d e n
a su valor. En estas c o n d i c i o n e s , la r e n t a a b s o lu t a e n la p e o r tie r r a e s
deSioo por h e c tá re a . S u p o n g a m o s u n a s e g u n d a t ie r r a d o n d e , p o r lo s
condicionamientos n atu rale s n o c o n t r o la b le s , la p r o d u c t iv id a d d e l tra b a jo
se encuentra m u ltip licad a p o r d ie z . S u p o n g a m o s q u e e l c a p it a l a p lic a d o
sobre esta tierra es d e m o n to igual y tie n e la m ism a c o m p o s ic ió n o r g á n ic a
que el aplicado sobre la p e o r. Kl v a lo r in d iv id u a l d e su tr ig o re su lta d e $ 20.
ye) precio de p ro d u cció n c o r r e s p o n d ie n t e , d e $ 10 p o r to n e la d a . L a v e n ta
délas 10 toneladas o b te n id a s s o b r e e sta tie r ra , al p r e c io c o m e r c ia l d e $ 200
la tonelada arroja una m a sa d e r e n t a d e $ 190 0 ( e s t o e s , $ 2 .0 0 0 d e v e n t a
menos S 100 de p r e c io d e p r o d u c c ió n ) . D e é s t o s , $ 9 0 0 c o r r e s p o n d e n a
renta diferencial pura (esto es, p r o v ie n e n d e v e n d e r 10 t o n e la d a s al p r e c io
de producción so cia l d e $ r o o c a d a u n a c u a n d o e l p r e c i o d e p r o d u c c i ó n
individual es de $ 10 c a d a una). L o s o t r o s S 1 .0 0 0 s e o r ig in a n e n la r e n ta
absoluta determinada p o r las c o n d ic io n e s c o r r e s p o n d ie n t e s al r e s p e c t o en
lapeor tierra y su m u ltip licació n d ife r e n c ia l p o r la m a y o r p r o d u c tiv id a d d e l
trabajo en la mejor tierra (e sto e s , p r o v ie n e n d e d i s p o n e r d e 10 to n e la d a s
de trigo sobre las c u a le s s e c a r g a la d i f e r e n c i a u n it a r ia e n t r e e l v a lo r y el
precio de producción d el tr ig o o b t e n i d o e n la p e o r tierra).
Sabemos ya q u e la r e n ta d if e r e n c i a l t i e n e su f u e n t e e n la p lu s v a lía
proveniente del p lu stra b a jo r e n d id o p o r lo s o b r e r o s d e l c o n j u n t o d e los
capitales industriales. P e r o s u r g e la p r e g u n t a a c e r c a d e q u é p a r t e d e la
segunda porción d e r e n ta c o r r e s p o n d e a la p lu s v a lía e x t r a íd a e s p e c í f i c a ­
mente a los ob reros e m p le a d o s p o r e l c a p it a l a g r a r io e n la m e jo r tie rra
y qué porción c o m p a r te su o r ig e n c o n la r e n t a d if e r e n c ia l. L a p r im e r a
porción no puede ir m ás a llá d e la d if e r e n c i a e x i s t e n t e e n t r e e l p r o p io
1 1 2 " Juan Iñigo Carrera

p r e c i o d e p r o d u c c ió n c o r r e s p o n d ie n t e a la s c o n d i c i o n e s im p e r a n t e s en
la m e jo r tie rra y la p r o p o r c ió n e n q u e e l p r e c i o c o m e r c i a l s e u b ic a por
e n c im a d e é s t e y hasta e l v a lo r in d iv id u a l. E n n u e s t r o c a s o , t e n e m o s que
e s t a p o r c ió n , q u e c o n s titu y e la r e n ta a b s o lu t a p u r a , e s d e $ 10 0 (esto es,
p r o v ie n e n d e ve n d e r 10 to n ela d as c u y o p r e c i o d e p r o d u c c i ó n ind ivid u al es
d e $ 10 cad a una a su valor d e S 20 c a d a u n a . p o r n o p e r m i t i r s e la expansión
d e la p r o d u c c ió n h asta lle va r e l p r e c i o c o m e r c i a l a l d e p r o d u c c ió n ) . De
m o d o q u e los restantes $ 900 c o n s titu y e n e l e f e c t o d i f e r e n c i a l d e la renta
a b s o lu ta , p r o v e n ie n te e n c o n s e c u e n c i a d e p l u s v a l í a p r o d u c i d a p o r los
o b re ro s d el c o n ju n to d e los c a p ita le s in d u s t r ía le s .
S u pon gam os ahora q u e, en la m e jo r tie r r a , s e s ig u e n o b t e n i e n d o las 10
to n ela d as d e trigo p o r h e c tá re a p e ro q u e , p a r a lo g r a r lo , e l c a p i t a l requiere
d e u n a m a yo r c o m p o s ic ió n o r g á n ic a q u e e l a p l i c a d o s o b r e la p e o r tierra.
S u p o n g a m o s así q u e , m ie n tra s e l v a lo r i n d iv id u a l s i g u e s i e n d o d e $ 20 la
to n e la d a , el p r e c io d e p r o d u c c ió n c o r r e s p o n d i e n t e e s d e $ 14. L a venta
d e las 10 to n e la d a s al p r e c io c o m e r c ia l d e $ 2 0 0 c a d a u n a a r r o ja una
m asa d e renta d e $ 1860 ($ 20 0 0 d e v e n t a m e n o s $ 1 4 0 d e p r e c io de
p ro d u c ció n ). La ren ta d ife r e n c ia l e s d e S 860 (s e v e n d e n 10 toneladas
al p r e c io d e p r o d u c c ió n s o c ia l d e $ 10 0 c a d a u n a c o n t r a u n p r e c io de
p ro d u c ció n individual d e $ 14 c a d a una). L a s u m a d e la r e n t a a b s o lu ta más
su p r o y e c c ió n d ife r e n c ia l s ig u e s ie n d o d e $ 1 .0 0 0 . P e r o , a h o r a , sólo se
d is p o n e d e re n ta a b s o lu ta o r ig in a d a e n e l p l u s t r a b a j o d e l o s o b r e r o s por
$ 60 (se v e n d e n 10 to n e la d a s, c u y o p r e c i o d e p r o d u c c i ó n in d iv id u a l es de
$ 14 c a d a u n a, a su v a lo r in d iv id u a l d e $ 2 0 c a d a u n a ). L)e m o d o q ue el
e f e c t o d ife r e n c ia l p r o v e n ie n t e d e la p lu s v a lía e x t r a í d a a l o s o b r e r o s del
c o n ju n to d e los c a p ita le s in d u s tría le s s e e x t i e n d e a S 9 4 0 .
T o m e m o s un te rce r caso , en e l cu al la c o m p o s i c i ó n o r g á n i c a d el capital
a p lic a d o s o b r e la m e jo r tie rra n o s ó lo s ig u e s i e n d o m e n o r q u e la media
s o c ia l sin o q u e ta m b ié n lo e s r e s p e c t o d e l c a p i t a l a p l i c a d o s o b r e la peor
tierra, d e m o d o q u e ei va lo r in d ivid u al s ig u e s ie n d o d e S 2 0 la to n e la d a pero
su p r e c io d e p ro d u c ció n e s d e S 8. L a r e n t a to t a l r e s u lt a d e $ 1920 í$ 2000
d e v e n ta m e n o s S 80 d e p r e c io d e p r o d u c c ió n ) . L a r e n t a d i f e r e n c ia l es de
$ 920 (se ve n d e n 10 to n elad as al p r e c io d e p r o d u c c i ó n s o c ia l d e S 100 cada
u n a c o n tra un p r e c io d e p r o d u c c ió n in d iv id u a l d e S 8 c a d a un a). La suma
d e la renta absoluta m ás su e fe c t o d ife r e n c ia l s e m a n t i e n e e n S 1.000. pero
a h o r a $ 120 p ro v ie n e n d e la p lu sv a lía e x t r a íd a a lo s o b r e r o s d e l capitalista
q u e o p e r a s o b r e la m e jo r tie rra (se v e n d e n 10 t o n e l a d a s , c u y o p r e c io de
p r o d u c c ió n in d iv id u a l e s d e $ 8 c a d a u n a . a su v a l o r in d i v id u a l d e S 20
c a d a una) y s ó lo $ 880 p r o v ie n e n d e la p lu s v a lía e x t r a íd a a lo s o b re ro s del
c o n ju n t o d e lo s c a p ita le s in d u stria les.
S u p o n g a m o s a h o ra q u e e l c a p ita l a p l i c a d o s o b r e la m e j o r tie r r a tiene
u n a c o m p o s ic ió n o rg á n ic a q u e n o s ó lo e s s u p e r io r a la d e l c a p it a l aplicado
s o b r e la p e o r tierra, s in o q u e s e u b i c a p o r e n c i m a d e la m e d ia social.
La fuente d e la p lu sv a lía qu e constituye la renta de la tierra • 1 1 3

de m odo q u e e l v a l o r i n d i v i d u a l s i g u e s i e n d o d e $ 20 p e r o e l p r e c io d e
producción in d iv id u a l e s d e $ 24 . L a r e n t a to t a l r e s u lta d e $ 1760 ($ 2000
de venta m e n o s $ 2 4 0 d e p r e c i o d e p r o d u c c i ó n ) . L a r e n ta d ife r e n c ia l e s
de $ 760 (se v e n d e n 10 t o n e l a d a s al p r e c i o d e p r o d u c c ió n s o c ia l d e $ 100
cada una c o n tra un p r e c i o d e p r o d u c c i ó n in d iv id u a l d e $ 24 c a d a una). En
este caso, n o c a b e la a p r o p i a c i ó n d e u n a r e m a a b s o lu t a , y a q u e e l p r e c io
de p rod ucción in d iv id u a l s e u b i c a p o r e n c im a d e l v a lo r in d iv id u a l. P ero la
proyección d ife r e n c ia l d e la r e n t a a b s o lu t a c o r r e s p o n d ie n t e a la p e o r tierra
resulta e n u n a a p r o p i a c i ó n d e r e n t a d e $ 1 .0 0 0 p a r a e l p r o p ie ta r io d e la
mejor tierra, p r o v i n i e n d o t o d a e lla d e p lu s v a lía p r o d u c id a p o r e l c o n ju n to
de los o b re ro s p r o d u c t i v o s d e l c a p i t a l to t a l d e la s o c ie d a d .
S u p on ga m os p o r ú l t i m o q u e e l c a p i t a l a p l i c a d o s o b r e la p e o r tierra
tiene una c o m p o s i c i ó n o r g á n i c a s im ila r a la m e d ia s o c ia l, m ie n tra s q u e
el aplicado s o b r e la m e j o r t i e r r a t i e n e u n a i n f e r i o r a é s t a . E n e s t e ca so ,
el precio d e p r o d u c c i ó n r e g u l a d o r e s ig u a l a l v a l o r c o r r e s p o n d ie n t e a la
producción o b te n id a s o b r e la p e o r tie r r a , o s e a , $ 20 0. P o r lo tan to, n o se
apropia renta a b s o lu t a s o b r e e lla . S u p o n g a m o s , r e p itie n d o las c o n d ic io n e s
establecidas e n n u e s t r o t e r c e r e j e m p l o p a r a e l c a p it a l a p li c a d o s o b r e la
m ejortierra, q u e e l v a l o r i n d i v id u a l d e su p r o d u c t o s ig u e s ie n d o $ 20 la
tonelada y su c o r r e s p o n d i e n t e p r e c i o d e p r o d u c c i ó n $ 8. L a re n ta to ta l
suma $ 1920 (S 2 0 0 0 d e v e n t a m e n o s $ 80 d e p r e c i o d e p r o d u c c ió n ). A
primera vista, p a r e c e t r a t a r s e in t e g r a m e n t e d e r e n ta d ife r e n c ia l, y a q u e ella
resulta d e la v e n t a d e la s 10 t o n e l a d a s al p r e c i o d e p r o d u c c i ó n s o c ia l d e
$ 200 cada una c o n t r a u n p r e c i o d e p r o d u c c i ó n in d iv id u a l d e $ 8 c a d a una.
Sin em bargo. $ 160 d e e s a r e n t a n o p r o v i e n e n d e la p lu s v a lía e x tr a íd a al
conjunto d e los o b r e r o s d e l c a p i t a l in d u s t r ia l (el c u a l in c lu y e o b v ia m e n te ,
en la m edida c o r r e s p o n d i e n t e , a! p r o p i o c a p i t a l a g r a r io ) s in o q u e tie n e n
por fuente la p lu sv a lía e x t r a íd a d i r e c t a m e n t e a su s o b r e r o s p o r e l cap italista
individual e n c u e s t i ó n . E s t o e s , p r o v i e n e n d e r e a li z a r la d i fe r e n c ia e n tr e
los $ 20 d e v a lo r y lo s $ 8 d e p r e c i o d e p r o d u c c i ó n d e la s 10 to n e la d a s
producidas.
Como ve m o s, la r e n ta a p r o p i a d a p o r la p r o y e c c ió n d ife r e n c ia l d e la r en ­
ta absoluta p u e d e o n o c o n t e n e r u n r e s i d u o d e p lu s v a lía e x tr a íd a al p ro p io
obrero agrario d e l c a p i t a l q u e p o n e e n a c c i ó n u n a m a y o r p r o d u c tiv id a d
del trabajo, según la r e la c ió n q u e p r e s e n t e la c o m p o s i c i ó n o rg á n ic a d e e ste
capital y la p r o d u c tiv id a d d e su t r a b a jo r e s p e c t o d e las q u e c o r r e s p o n d e n
al capital c u y o p r e c i o d e p r o d u c c i ó n e s e l q u e r ig e la d e t e r m in a c ió n d el
precio c o m ercia l.
Capítulo 6

Componentes del canon de arriendo que


no constituyen estrictamente renta
capitalista de la tierra

La renta d e la tierra q u e a p r o p ia el te rr a te n ie n te fluye h acia él bajo la for­


ma concreta del c a n o n q u e le a b o n a el c a p ita lista agrario. La productividad
del trabajo a grario s e e n c u e n t r a s o m e tid a a o s c ila c io n e s particularm en te
agudas de un c i c lo d e p r o d u c c i ó n a o t r o d e b id o a las o s c ila c io n e s q ue
experimentan sus c o n d ic io n a m ie n t o s n a tu ra le s n o co n tro la b le s. A su vez,
el efecto d e d ic h a s o s c i l a c i o n e s d e la p r o d u c tiv id a d s o b r e los p recio s de
producción y s o b r e lo s v o lú m e n e s p r o d u c id o s s e v e n m u ltip lica d o s por
el efecto q u e lo s m is m o s c o n d ic io n a m ie n t o s n a tu ra le s n o co n tro la b le s
tienen sobre el p r o c e s o d e c ir c u la c ió n d e las m e r c a n c ía s agrarias. Frente
a estas o sc ila c io n e s, el c a n o n fija d o p a ra el a rr e n d a m ie n to d e la tierra en
un ciclo d e p r o d u c c ió n , e n p a r t ic u la r si s e lo e s t a b le c e p o r adelan tado,
puede q u ed arse c o r t o y d e j a r e n m a n o s d e l c a p ita lis ta a rren d a ta rio una
porción de la renta. P e r o ta m b ié n p u e d e p a sa rse d e largo y avanzar sobre
la ganancia n o rm a l d e l c a p it a lis t a e , in c lu s o , s o b r e un a p o rc ió n d e su
capital. En c o n s e c u e n c ia , la n o rm a lid a d d e la ren ta, q ue se c o rresp o n d e a
la coincidencia e n tr e el c u a n to d e su c o n t e n id o cu a lita tiv o y el m onto del
canon, sólo p u e d e i m p o n e r s e a tr a v é s d e p e r m a n e n te s o s c ila c io n e s q ue
favorecen, ora al c a p ita lis ta , o r a al te r r a te n ie n te .
Más allá d e e sta s d iv e r g e n c ia s c ir c u n s t a n c ia le s del c a n o n d e arrien do
respecto de su c o n t e n id o d e r e n ta , d ic h o c a n o n p u e d e in clu ir otros c o m ­
ponentes cuyas d e te r m in a c io n e s son a je n a s a las d e la renta capitalista d e
la tierra. Esto es, son a je n a s a la ren ta d ife re n cia l, la absoluta y la d e simple
monopolio.
Para e m p e za r, c u a n d o e l p r o d u c t o r a g r a r io d ir e c t o e s un sim p le p ro ­
ductor in d e p e n d ie n te d e m e r c a n c ía s , un c a m p e s in o q u e utiliza su propia
fuerza de trabajo y la d e su fa m ilia , e l te r r a t e n ie n te p u e d e ap rop iar vía e!
canon de a rrien d o e l v a lo r q u e e x c e d e e l n e c e s a r io para la rep ro d u cció n
de la fuerza d e tr a b a jo d e la fa m ilia c a m p e s in a . P u e d e in c lu so avanzar
sobre el valor p r o d u c id o p o r e l c a m p e s in o m á s p ro fu n d a m e n te d e lo
1 1 6 • Juan Iñigo Carrera

q u e p o d r í a h a c e r l o u n c a p it a lis t a s o b r e e l p r o d u c i d o p o r su s obreros
a s a la r i a d o s . E l c a m p e s in o s e e n c u e n t r a a t a d o e n su r e p r o d u c c ió n como
ta l a s u p r o p ie d a d s o b r e su s r e s t a n t e s m e d i o s d e p r o d u c c i ó n . A l mismo
t ie m p o , p e n d e s o b r e su c a b e z a la a m e n a z a d e s e r d e s p la z a d o a la condición
d e p o b la c ió n s o b r a n te la te n te y d e t e n e r q u e m ig r a r p a ra so b reviv ir.' Pero,
a d if e r e n c ia d e l a s a la ria d o ru ral s u je t o a e s t a m is m a a m e n a z a , el hecho de
d is p o n e r d e m e d io s d o p r o d u c c ió n s e c o n s t it u y e e n u n a b a s e para subsistir
e n p r o d u c c ió n a e x p e n s a s d e l d e s g a s t e d e e l l o s h a s ta a g o t a r su utilidad, y
d e la p r o d u c c i ó n p a r a e l a u t o c o n s u m o . I ) c m o d o q u e la po sibilid ad que
t ie n e e l te rr a te n ie n te d e a v a n z a r s o b r e e l v a lo r p r o d u c id o p o r el campesino
p u e d e e x t e n d e r s e in c lu s o h a s ta e l p u n t o e n q u e é s t e ni siq u ie ra puede
r e t e n e r p a r a si e l e q u iv a le n t e a l s a la r io q u e p e r c i b i r í a si abandonara su
c o n d ic ió n d e v e n d e d o r d e m e r c a n c ía s a g ra ria s y s e c o n v irtiera en vendedor
d e f u e r z a d e tra b a jo .
Y a h ic im o s r e f e r e n c ia al c a s o e n q u e la s c i r c u n s t a n c i a s concretas de
la c o m p r a v e n t a d e la f u e r z a d e t r a b a jo ru ra l h a c e n q u e e l sa lario agrario
r e s u lt e e s p e c í f i c a m e n t e d is m in u id o r e s p e c t o d e l n iv e l g e n e r a l vigente
d e n t r o d e l á m b it o n a c io n a l, c o n i n d e p e n d e n c i a d e l o q u e correspondaa
la s d i f e r e n c ia s r e la tiv a s e n la in t e n s id a d y la c o m p l e j i d a d d e l trabajo. Eo
e s t e c a s o , v im o s q u e la p lu s v a lía a d ic i o n a l lib e r a d a p o r e l m en o r salario
a g r a r io n o q u e d a p a ra b e n e f ic io d e lo s c a p it a lis t a s q u e e m p le a n la fuera
d e tr a b a jo c o r r e s p o n d ie n t e . Q u e d a p a r a b e n e f i c i o d e q u ie n e s detentan
e l m o n o p o li o s o b r e la c o n d i c i ó n n o r e p r o d u c i h le p a r a p o n e r en acción
la f u e r z a d e tr a b a jo p r o v e e d o r a d e la p lu s v a lía a d ic io n a l, o sea. parad
b e n e f i c i o d e lo s te r r a t e n ie n te s .
T a m b ié n p u e d e o c u r r ir q u e e l t e r r a t e n i e n t e s e a e l b eneficiario de
la p lu s v a lía g e n e r a d a p o r lo s o b r e r o s d e l p e q u e ñ o c a p it a l agrario y que
e s c a p a a la a p r o p ia c ió n p o r é s t e , c o m o fo r m a c o n c r e t a d e realizársela
d e te r m in a c ió n d e la tasa g e n e ra l d e g a n a n c ia . En e s t e c a s o , el terrateniente
p u e d e r e t e n e r p a r a sí la d i f e r e n c i a q u e e v e n t u a lm e n t e q u e d e entre d
p r e c i o c o m e r c ia l d e la m e r c a n c ía a g ra ria al q u e v e n d e e l p e q u e ñ o capital,
u n a v e z d e s c o n t a d o d e é s t e la v e r d a d e r a r e n t a d e la tie r r a , y el precio
q u e c o r r e s p o n d e a la s u b s is te n c ia d e l p e q u e ñ o c a p it a l e n producción. El
p e q u e ñ o c a p ita l s e d e fin e c o m o tal p o r c a r e c e r d e la e s c a la requerida para
p o n e r e n a c c i ó n la p r o d u c t iv id a d d e l t r a b a jo n e c e s a r i a p a ra participar
a c t iv a m e n t e e n la fo r m a c ió n d e la ta sa g e n e r a l d e g a n a n c ia . P or eso tiene
c o m o lím it e m ás s im p le d e su s u b s is te n c ia e n p r o d u c c ió n el punto en que
e l p r e c i o c o m e r c ia l le p e r m it e v a lo r i z a r s e p o r e l e q u iv a le n t e a la tasarle

i . — K a rl M a rx . FJ capital. 3 v o ls . M é x ic o , D F : F o n d o d e C u ltu ra Económica.


1973. v o l. 1, pág. 544.
Componentes del canon de arriendo que no constituyen... • 117

interés sobre su va lor d e liq u id a c ió n . Y e s t e lím ite in c lu s o p u e d e e x te n d e r s e


aun más allá, sob re las m ism a s b a s e s v is t a s p a r a e l c a m p e s in o .1
Por otra parte, o c u r r e c o m ú n m e n t e q u e la t ie r r a a r r e n d a d a y a tie n e
construidos sob re e lla m e d io s d e p r o d u c c i ó n q u e c o n s t it u y e n e le m e n t o s
del capital fijo a s e r u tiliz a d o s p o r e l a r r e n d a ta r io . E sta p o s ib ilid a d p u e d e
llegar a exten d erse s o b r e o t r o s m e d i o s d e p r o d u c c i ó n p e r t e n e c i e n t e s al
terrateniente a u n q u e n o s e e n c u e n t r e n a d h e r id o s a la tie r r a q u e v a n a
conformar el capital fijo, y h a sta el c a p ita l c ir c u la n te , a s e r u tiliz a d o p o r el
arrendatario. En e sto s c a s o s , e l c a n o n d e a r r ie n d o in c lu y e , ta n to la re stitu ­
ción al terrateniente d e la p a r te d e l v a lo r d e d ic h o s m e d io s d e p r o d u c c ió n
que se consuma p r o d u c tiv a m e n te d u r a n te e l p e r ío d o d e a rr ie n d o , c o m o los
intereses sobre el cap ital c o r r e s p o n d ie n t e . El t e r r a t e n ie n te n o in te r v ie n e en
este sentido en su calid ad d e tal, s in o e n su c a lid a d d e c a p ita lis ta q u e presta
sucapital a otro, por lo cual é s t e d e b e r e in t e g r á r s e lo c o n m ás lo s r e sp e c tiv o s
intereses al c o m p leta rse e l té r m in o d e l p r é s t a m o . El te r r a t e n ie n t e r e v is te
aqui este carácter d e c a p ita lis ta q u e p r e s t a a i n t e r é s , s e a q u e lo s m e d io s
de producción en c u e s tió n le p e r t e n e z c a n p o r h a b e r l o s a d q u ir id o d e su
bolsillo, sea que se lo s h a y a a p r o p i a d o g r a t u i t a m e n t e d e un a r r e n d a ta r io
anterior.5
Tomemos un e je m p lo s im p le q u e h a c e a un c a s o p a r tic u la r d e n tr o d e
esta cuestión. S u p on gam os d o s tie r r a s s o b r e las c u a le s e l c a p ita l s e p u e d e
desembolsar con id é n tic a p r o d u c t i v i d a d d e l tr a b a jo e n la p r o d u c c ió n d e
trigo. Pero la primera d e b e e sta c o n d i c i ó n a q u e s e e n c u e n t r a n a tu r a lm e n te
nivelada, mientras q u e p a r a la s e g u n d a la m ism a c o n d i c i ó n e s e l r e su lta d o
de una aplicación p r e v ia d e c a p i t a l. S u p o n g a m o s q u e la v id a ú til d e la
nivelación tiene una d u r a c ió n ilim it a d a , al m e n o s p a r a e l h o r i z o n t e d e
rotación de los c a p ita le s in d iv id u a le s . P o r lo ta n t o , s e tr a ta d e un c a p ita l
cuyo valor no se va a tra n sferir al v a lo r d e l p r o d u c to , y a q u e su m a teria lid a d
se va a conservar intacta in c o r p o r a d a a la tie r r a . D e s d e e l p u n to d e v ista d el
capitalista agrario q u e a rr ie n d a e s t a s tie r r a s , e l v a lo r d e u s o d e la se g u n d a
parece ser tan p r o d u c to d e la n a t u r a le z a c o m o e l d e la p r im e r a . S o b r e
ambas va a pagar e x a c ta m e n te e l m is m o c a n o n d e a r r ie n d o e n c o n c e p t o d e
lo que aparece c o m o si lu c r a u n a s im p le r e n t a d if e r e n c ia l 1. S u p o n g a m o s
que, para la p ro d u cció n c o r r i e n t e , e l a r r e n d a t a r io d e s e m b o ls a un c a p ita l
de $ 100. sobre el c u a l c o r r e s p o n d e u n a ta s a g e n e r a l d e g a n a n c ia d e l
10%. de donde resulta un p r e c i o d e p r o d u c c i ó n d e S 110 p a r a e l trig o
producido, frente a un p r e c i o c o m e r c i a l n o r m a l d e S 20 0 . El c a n o n d e * 3

2.- Para el desarrollo d e las d e te r m in a c io n e s d e l p e q u e ñ o cap ital y sus lim ites


de subsistencia, asi c o m o el d e las d e la a p r o p ia c ió n d e p a r te d e la p lu sva lía q u e
extrae a sus obreros p or otros su je to s s o c ia le s , v é a s e Juan Iñigo C arrera. El capital:
razónhistórica sujeto revolucionario y conciencia. B u e n o s A ire s: lm a g o M un di.
200S. págs. 140-145.
3 - Marx, El capital, vol. 3, p ág s. 577-578.
1 1 8 • luán Iñigo Carrera

a rrie n d o resulta asi de $ 90. a trib u ib le p rim a j a s r i e e n a m b o s c a so s a la


ren ta d iferen cial I. L o es, sin d ud a, p a ra la p r i m e r a d e la s tie r r a s . Pero si
ob serv am o s más d eten id am en te el c a s o d e la s e g u n d a , la s it u a c ió n no es
tan simple. Supongamos q u e la n iv ela ció n d e la t ie r r a h a c o s t a d o $ 150, los
cu ales se encuentran transform ados e n un c a p ita l q u e , c o m o s e consideró
inicialm ente, se en cu en tra in c o r p o r a d o p a r a s i e m p r e a d i c h a tierra. En
co n secu en cia , el d esarrollo d e c a d a c i c l o d e p r o d u c c i ó n a n u a l d e trigo
so b re ella presupone, n o só lo e l d e s e m b o ls o d e lo s $ 1 0 0 d e capital del
capitalista arrendatario, sin o ta m b ié n la e x i s t e n c i a d e l c a p i t a l d e $ 150
aplicados a la nivelación. El p recio d e p r o d u c c ió n d e l tr ig o p r o d u c id o sobre
esta tierra no es d e $ 110 sin o d e $ 125. D e m o d o q u e la r e n t a diferencial
I apropiada so b e ella n o e s d e $ 90 s in o d e $ 75, p o r m u c h o q u e esta
circunstancia le sea c o m p le ta m e n te in d ife r e n t e a l c a p i t a l i s t a agrario que
paga la renta, y hasta al prop io te rra te n ie n te q u e la r e c i b e ; m á s aún si se ha
apropiado gratuitam ente d el ca p ita l a p li c a d o a la n i v e l a c i ó n p o r haberle
sido devuelta la tierra nivelad a a e x p e n s a s d e un a r r e n d a t a r i o anterior.
D e todos m od os la c u e stió n n o te r m in a a q u i. A s í c o m o e l precio de
producción del trigo es realm ente d e S 125, el t e r r a t e n i e n t e n o ha aportado
el capital d e S 150 m a terializad o e n la n i v e l a c i ó n a t i t u l o d e capitalista
industrial activo sino a titulo d e c a p ita lista q u e p r e s t a su c a p it a l para que
sea utilizado p o r un capitalista en a c t iv o , o s e a , a t í t u l o d e c a p ita lista que
presta a interés. S u p on gam os q u e la ta sa d e i n t e r é s e s d e l 5 % anual. En
su c o n d ic ió n d e cap italista a c tiv o , al c a p it a lis t a a g r a r i o l e corresponden
$ 7.50 de los $ 15 d e ganancia norm al s o b r e d ic h o c a p it a l, c o m o ganancia del
empresario. Los otros S 7,50 le c o rr e s p o n d e n al t e r r a t e n ie n t e , c o m o interés
so b re el cap ital q u e presta. Sin e m b a r g o , e n n u e s t r o e j e m p l o , la mejora
p ro d u c id a a través d e la a p lic a c ió n d e c a p ita l a la n i v e l a c i ó n d e l terreno
ha h e c h o q u e éste adquiera atrib u to s p r o d u c tiv o s in d i f e r c n c i a b l e s de una
c o n d ic ió n natural. L u ego , la c o m p e t e n c ia e n t r e lo s c a p i t a l e s agrarios, la
cu al im plica pagar $ 90 d e pura ren ta p o r e l u s o d e la t ie r r a naturalmente
n iv ela d a , va a h a ce r q u e la g a n a n c ia n o r m a l ín t e g r a s o b r e e l c a p ita l apli­
c a d o a ia n ivelación artificial vaya a p a ra r al b o ls illo d e l te rr a te n ie n te . De
m o d o q u e el m on to d el c a n o n q u e p e r c i b e e s t e t e r r a t e n i e n t e e s igual al
q u e p e rc ib e el p rop ieta rio d e la tie r r a n a t u r a lm e n t e n iv e l a d a , p e s e a que
e n c ie rra n co n ten id o s distintos.
S u p o n g a m o s a h o ra q u e e l c a p ita l m a t e r i a l i z a d o e n la n iv e la c ió n no
tie n e un a v id a útil ilim itada r e s p e c to d e l h o r i z o n t e n o r m a l d e rotación de
los ca p ita le s individuales. Por ejem p lo , q u e la tie r r a n iv e la d a artificialmente
va a ir d esn ivelá n d o se grad ualm en te ha sta p e r d e r su c u a lid a d d e tal y, con
ella, to d o valor d e uso para la p r o d u c c ió n , al c a b o d e 10 a ñ o s . E n este caso,
el p r e c io d e p ro d u cció n d e l trigo p r o d u c id o s o b r e e lla i n c lu y e , ju n t o con la
g a n a n c ia norm al d e $ 15 so b r e e l c a p ita l a p l i c a d o d e $ 150, l o s $ 15 que co­
rresp o n d en al co n su m o anual d e e s te c a p ita l fijo . D e m o d o q u e e s te precio
Componentes del canon de arriendo que no constituyen... •119

de producción re su lta d e $ 140 y la r e n ta d ife r e n c ia l I d e $ 60. D e a cu e rd o


con el c o n t e n id o e s t r i c t o d e s u s c o m p o n e n t e s , e l c a n o n d e a r r ie n d o d e
la tierra a r tific ia lm e n te n iv e la d a d e b e r í a in c lu ir e s t o s $ 60 d e re n ta , m ás
S 15 de rotación d e l c a p ita l c o n s u m id o q u e p e r t e n e c e al te rra ten ie n te , más
$7,50 de in terés s o b r e e l c a p it a l d e s e m b o ls a d o q u e ta m b ié n le p e r te n e c e
al terrateniente. A l c a p ita lis ta a g r a r io le c o r r e s p o n d e r ía n lo s m ism os $ 7,50
del ejemplo in icial, e n c o n c e p t o d e g a n a n c ia d e l e m p re sa rio . S in em b argo,
también en e s t e c a s o la c o m p e t e n c i a e n t r e lo s c a p ita lis ta s a g ra rio s p o r el
uso de esta tie rra a r t if ic ia lm e n t e n iv e la d a q u e a p a r e c e c o m o id é n tic a a
otra nivelada n a tu r a lm e n te h a c e q u e la g a n a n c ia n o rm a l s o b r e e l c a p ita l
aplicado a d ich a n iv e la c ió n s e a a p r o p ia d a p o r e l te rr a te n ie n te . C la r o está
que ahora éste n o p u e d e g a s ta r s e a le g r e m e n te los $ 90 q u e re c ib e , sin o q u e
debe reservar lo s $ 15 p r o v e n ie n t e s d e la r o t a c ió n d e l c a p ita l a p lic a d o a la
nivelación a fin d e p o d e r r e n o v a r é s ta al c a b o d e su v id a útil. En c a s o d e q u e
no lo haga, cu a n d o su tie r r a te r m in e d e p e r d e r p o r c o m p le t o su v a lo r d e uso
para la prod u cció n p o r h a b e r v u e lt o a su e s t a d o d e d e s n iv e la c ió n natural y
no disponer d e l c a p ita l n e c e s a r i o p a r a r e p o n e r la a su e s t a d o p r o d u c tiv o ,
habrá perdido c o n e llo la p o s ib ilid a d d e r e c ib ir r e n ta d ife r e n c ia l alguna.
Hasta aquí h e m o s c o n s id e r a d o d o s e j e m p lo s d e l c a s o d e u n a m e jo r a
que se torna in d ife r e n c ia b le r e s p e c t o d e u n a c o n d ic ió n n a tu ra l. C o m o e s
obvio, muy d istin to e s e l c a s o d e la s m e jo r a s c u y a m a terialid ad c o r p ó r e a es
claramente d ife r e n c ia b lc d e la d e la tie r r a , a u n q u e la p rim e ra s e e n c u e n tre
irreversiblemente a s e n ta d a s o b r e la s e g u n d a . L a d ife r e n c ia e n tr e u n a tierra
que cuenta c o n in s ta la c io n e s p a r a e l o r d e ñ e y o t r a n a tu r a lm e n te id é n tica
pero que c a r e c e d e t a le s in s t a la c io n e s , n u n c a p u e d e p a s a r p o r u n a d ife ­
rencia d e c a r á c te r n a tu r a l. E n lo q u e r e s p e c t a a d ic h a s in s ta la c io n e s , e l
terrateniente d e b e r á c o n fo r m a r s e c o n q u e e l c a n o n d e a r r ie n d o in c lu y a la
reposición d el c a p ita l fijo c o n s u m id o m á s la ta s a d e in t e r é s s o b r e e l v a lo r
desembolsado d e l m is m o c a p it a l, p e r o la g a n a n c ia d e l e m p r e s a r io s o b r e
éste va a q u ed ar e n m a n o s d e l c a p it a lis t a a g r a r io e n a c t iv o .
Puede o cu rrir c ir c u n s t a n c ia lm e n te q u e la v id a útil d e lo s e le m e n to s q ue
constituyen un c a p ita l in c o r p o r a d o a la tie r r a s e p r o lo n g u e p rá ctic a m e n te ,
aun con un u so n o rm a l, m á s a llá d e lo s c i c l o s d e r o ta c ió n r e le v a n te s para
el horizonte d e lo s c a p it a le s in d iv id u a le s . D e o c u r r ir e s t o , la v id a ú til d e
este capital e x c e d e d e l t i e m p o e n q u e e l c o n s u m o g r a d u a l d e su v a lo r
y la particip ación d e é s t e e n e l m o n t o d e s e m b o ls a d o in t e r v ie n e n e n la
determinación d e l p r e c i o d e p r o d u c c i ó n d e la m e r c a n c ía r e s p e c t iv a . E n
términos de la c o n t a b ilid a d d e e m p r e s a s , su s c o m p o n e n te s m a teria les van
a seguir prestan do s e r v ic io s d e m a n e r a n o rm a l a u n c u a n d o se e n c u e n tre n
totalmente a m o r t iz a d o s . A l c a p it a lis t a a r r e n d a t a r io e s t a c ir c u n s t a n c ia le
es ajena en ta n to n o s e tr a ta d e u n c a p it a l q u e le p e r t e n e z c a . P o r lo ta n to
el canon d e a r r ie n d o v a a s e g u ir d e t e r m i n á n d o s e c o m o si lo s e le m e n t o s
en cuestión e n c e r r a r a n a ú n v a lo r . E s ta s it u a c ió n p u e d e p r e s e n ta r s e tan to
12 0 • Juan Iñigo Carrera

e n e l ca s o d e que la existencia d el ca p ita l e n c u e s t ió n q u e d e oculta tras


la ap arien cia d e tratarse de un atrib u to n atu ral d e la tie rra c o m o en el
c a s o e n q u e se la reco n o zca c o m o un d e s e m b o ls o in e q u ív o c o d e capital
fijo. L o ú n ico que va a cam biar en u n o y o tr o c a s o r e s p e c t o d e lo visto
anteriorm ente es que el terrateniente n o n e c e s ita ya se g u ir reservándola
parte del canon que repone el valor d e ios e le m e n to s p u e sto s a disposición
d e l capitalista agrario, su p o n ien d o q u e ya h u b ie r a c o n s titu id o la reserva
co rresp o n d ie n te. L o q u e d e ningún m o d o p u e d e lle g a r a s u c e d e r es que
alguien cre a q u e una instalación d e o r d e ñ e ha p a s a d o a se r una parte
constitutiva d e la tierra virgen.
Incorporem os a nuestro análisis u n a ú ltim a d e te rm in a c ió n . Puede
ocurrir que la reproducción d el c ic lo p r o d u c tiv o d e l ca p ita l agrario sobre
la tierra m ejore la calidad d e ésta, sin q u e s e h a y a d e s e m b o ls a d o capital
adicional esp ecíficam en te a e s te fin. E sto e s, t o d o e l ca p ita l aplicado a
la producció n agraria realizada s o b r e la tie r r a h a r e to r n a d o en su ciclo
d e rotación integrando el p re c io d e p r o d u c c ió n co rre sp o n d ie n te , pero
el h e ch o d e haberse en co n tra d o a p lic a d o s o b r e la tie rra ha dejado un
residuo material q ue favo rece su fertilidad. P o r e je m p lo , la reiteración de
los procesos de laboreo pu e d e ir m ejo ran d o la e stru c tu ra d e un suelo o ir
incorporando a éste materia orgánica o m in erales en p ro p o rció n mayor a
la extracción que resulta del cultivo. C la ro está q u e tam bién pu ed e tener el
e fe c to contrapuesto, deteriorando la estru ctu ra d e l su e lo o intoxicándolo
c o n agroquím icos. Un ejem p lo in d iscu tid o d e la p rim era situación es
el b o ste o de los anim ales criad o s a c a m p o . L o s resid u o s alimenticios
q u e form an la bosta no constitu yen un cap ital p e rd id o para el capitalista
ganadero, sino que el capital m a terializad o en los a lim e n to s consumidos
p o r el ganado entra de m anera ín tegra e n la d e te rm in a c ió n del valor de
é ste . El resultado resp e cto d e la fertilid ad d e la tie rra es q u e ésta mejora
su fertilidad gracias a la realizació n s o b r e e lla d e un p r o c e s o de trabajo
hum ano que, al mismo tiempo, no im plica la m aterializació n d e éste bajo la
form a d e capital incorporado a la tierra. N o se trata ya d e una tierra virgen
e n sen tid o estricto, pero sí d e una tierra q u e , d e s d e el p u n to de vista del
capital, p o see atributos productivos q u e son aje n o s a él y, po r lo tanto, que
s e le presentan com o propios d e la naturaleza. T o d a d iferen cia relativa en la
productividad del trabajo agrario q u e su ija d e esta circunstan cia va a operar
c o m o si tu viera su origen en una d ife r e n c ia p u r a m e n te natural. Lo hará
para bien del terrateniente, co n stitu yen d o una fu e n te d e renta diferencial
si su tierra resulta mejorada, o para m al suyo, a ten tan d o co n tra su renta, si
el p ro p io p ro c e so d e p ro d u cció n d e g ra d a lo s a trib u to s productivos de la
tierra.
Capítulo 7

El caso de la identidad
capitalista-terrateniente o
terrateniente-capitalista

Hasta aquí hem o s d e s a r ro lla d o las d e te r m in a c io n e s d e la renta d e


la tierra sobre la base m ás s im p le d e la s e p a r a c ió n e n tr e la p ro p ie d ad
del capital agrario y la p ro p ie d a d te rrito ria l. E sto es, h e m o s co n s id e ra d o
que el capitalista y el te rr a te n ie n te so n d o s in d iv id u o s d istin to s, q u e se
relacionan socialm ente e n tre sí c o m o p e r s o n ific a c io n e s , e l p rim e ro d el
capital, el segundo d e la tierra. Su fu n c ió n c o m o ta le s p e rs o n ific a c io n e s
es absolutamente co n trap u e sta. El te rr a te n ie n te e s un p u ro parásito , q u e
participa en el producto del trabajo so cial sin te n e r p ap e l a ctiv o alguno en
surealización. Por el contrario, el cap italista tie n e a su c arg o la organización
pnvada del trabajo social. Salvo, cla ro está, q u e d e le g u e esta fu n ción en un
asalariado suyo, en cu yo ca s o va a p a rar a la m ism a c o n d ic ió n parasitaria
del terrateniente. Por otra p arte, a u n q u e los d o s gu ste n d e ad o rn arse co n
el nombre de -productor», e l ú n ic o p r o d u c t o r d ir e c t o e s el o b re ro q u e
realiza el trabajo agrario.
Pero no nos vam os a d e te n e r a h o r a a c o n s id e r a r las d ife r e n c ia s q u e
existen en el ser social y en el p o d e r s o c ia l c o n q u e la p ro p ie d a d privada
sobre los medios de p rod u cció n q u e re sp e ctiva m e n te Ies p e rte n e ce n inviste
a terrateniente y capitalista. L o q u e im p orta aqu í e s v e r si la posibilidad d e
que ambas p erso nificacion es c o n flu y a n e n u n a m ism a p e rs o n a m o d ifica
las determinaciones d e la ren ta q u e v e n im o s d esa rro lla n d o .
Empecemos c o n sid e ra n d o la re n ta d ife r e n c ia l. É sta su rg e c o m o un
resultado automático d e l p r o c e s o d e fo r m a c ió n d e la tasa g e n e ra l d e
ganancia ante la presencia d e lo s c o n d ic io n a m ie n to s naturales d iferenciales
a la productividad d el trab ajo , n o c o n t r o la b le s p o r lo s c a p ita le s m ed io s.
Laganancia extraordinaria q u e re su lta d e u n a p ro d u c tiv id a d d e l trab ajo
superior a la que determina el p r e c io re gu lad o r flu y e h acia el cap ital agrario
correspondiente sin que m ed ie ninguna a c c ió n d ire cta p o r parte d e éste que
laengendre, A su vez, dich a gan an cia extrao rd in aria fluye, ya bajo la form a
de renta, a manos del terrateniente a través d e la sim ple co m p e te n cia entre
1 2 2 * lu á n Iñigo Carrera

l o s c a p i t a l e s a g r a r io s p o r la p o s ib ilid a d d e a p l i c a r s e s o b r e la tie rra mejor.


L a i d e n t id a d e n t r e t e r r a t e n ie n t e y c a p it a lis t a n o h a c e m á s q u e ahorrar este
ú l t i m o p a s o . C o m o lo s in t e t iz a M a r x :

«La renta diferencial se caracteriza porque en ella la propiedad territorial


sólo absorbe la ganancia excedente, que se em bolsaría el arrendatario $¡
a q u é lla no se interpusiese (...) La propiedad de la tierra no es, aquí, sino
la causa de la transferencia de una persona a otra, del capitalista al terra­
teniente. de aquella parte del precio de la m ercancía creada sin su ínter
vención (por obra de la competencia, al determ inar el precio de producción,
regulador del precio com ercial) y que se reduce a la ganancia excedente
Pero la propiedad de la tierra no es, en los casos de renta diferencial, la
causa que crea esta parte integrante del precio o la elevación del precio
que es prem isa de e lla » .1

V e a m o s a h o r a q u é o c u r r e e n e l c a s o d e q u e la g a n a n c i a extraordina­
r ia p r o v i e n e d e la e x i s t e n c i a d e u n p r e c i o d e s i m p l e m o n o p o li o parala
m e r c a n c í a a g r a r ia , o r ig in a d o e n la i m p o s ib ilid a d p e r m a n e n t e o transitoria
d e s a t i s f a c e r la n e c e s i d a d s o c i a l s o l v e n t e c o r r e s p o n d i e n t e al p recio de*
*
p r o d u c c i ó n p o r e x is t ir u n a lim it a c ió n n a tu r a l a b s o lu t a a la disponibilidad de
la t ie r r a a p t a p a r a p r o d u c i r la m e r c a n c ía e n c u e s t i ó n . E n la determinación
d e l p r e c i o d e m o n o p o li o n o m e d ia a q u í la v o lu n t a d d e l te rra te n ie n te , ni su
a c c i ó n d e r e tir a r tie r r a d e la p r o d u c c i ó n p a r a r e s t r in g ir é s t a . Simplemente
e x i s t e u n lím it e n a tu r a l a b s o lu t o a la c a p a c i d a d p a r a s a t is f a c e r d e manera
n o r m a l la n e c e s i d a d s o c i a l s o l v e n t e . E n e s t e c a s o , n o e s la propiedad
t e r r it o r ia l la q u e c a u s a la e x i s t e n c i a d e l s o b r e p r e c i o y, lu e g o , d e la ganancia
e x tr a o r d in a r ia s u s c e p tib le d e c o n v e r tir s e e n r e n t a p a r a e l propietario
t e r r i t o r ia l . D e m o d o q u e la i n e x is t e n c i a d e la s e p a r a c i ó n e n t r e capitalista
a g r a r i o y t e r r a t e n i e n t e n o a lt e r a e n l o m á s m í n i m o la g e n e r a c ió n déla
g a n a n c i a e x t r a o r d in a r ia , y e n d o é s t a a p a r a r d i r e c t a m e n t e al b o lsillo deesa
p e r s o n ific a c ió n d o b le .
H a s t a a q u í, la id e n t id a d e n t r e c a p it a lis t a a g r a r io y te r r a t e n ie n te no tiene
e f e c t o e s p e c í f i c o a lg u n o s o b r e la g e n e r a c i ó n d e la g a n a n c ia extraordinaria
a p r o p i a d a p o r e s t e s u je t o d o b le . A su v e z , d e s d e e l p u n t o d e vista del modo
e n q u e la f o r m a c i ó n d e la t a s a g e n e r a l d e g a n a n c i a r ig e la u n id ad déla
p r o d u c c i ó n s o c i a l , la a p r o p i a c i ó n fin a l d e la g a n a n c i a extrao rd in aria le
c o r r e s p o n d e e n su c o n d i c i ó n d e t e r r a t e n i e n t e . D e s d e e l p u n to d e vista de
la v a l o r i z a c i ó n d e l c a p it a l, e l h e c h o d e a p r o p i a r la g a n a n c ia extraordinaria
n o s i g n i f i c a q u e d i c h a v a l o r i z a c i ó n s e e n c u e n t r e p o t e n c i a d a resp e cto de
la n o r m a l i d a d . L a ú n i c a d i f e r e n c i a s i g n i f i c a t i v a r e s i d e e n lo siguiente. De
m a n e r a g e n e r a l , la r e n t a d e la tie r r a q u e e x c e d e d e l c o n s u m o individual del
t e r r a t e n i e n t e s e c o n v i e r t e e n c a p it a l p r e s t a d o a in t e r é s af q u e acceden los

i . - K a rl M a rx . E l ca p ita l, 3 vo ls. M é x ic o , D F: F o n d o d e C u ltu ra Económica.


*973. v °l* 3. pág- 700.
El caso de la id e n tid a d ... • 1 2 3

capeles industriales p ara p o t e n c i a r su e s c a l a d e a c u m u l a c i ó n . L a v e n t a ja


para el cap italista -te rrate n ie n te f r e n t e a lo s s i m p l e s c a p i t a l i s t a s r e s i d e e n
que. en la medida q u e a lc a n c e , p u e d e d i s p o n e r d e la f u e n t e e n c u e s t i ó n
para multiplicar su cap ital sin p a s a r p o r la m e d i a c i ó n d e l c r é d i t o . P e r o e s ta
diferencia no hace a la g e n e r a c ió n m is m a d e la g a n a n c i a e x t r a o r d i n a r i a ni
a su apropiación, en últim a in s ta n c ia , e n la c o n d i c i ó n d e p r o p i e t a r i o d e la
tierra.
Distintos se presentan lo s c a s o s d e la r e n t a d e s im p le m o n o p o l i o b a s a d a
el ejercicio a ctiv o p o r e l t e r r a t e n i e n t e d e su m o n o p o l i o s o b r e la tie r r a
v de la renta absoluta. M a r x s e r e f i e r e a e s t e s e g u n d o c a s o d e l s i g u i e n t e
modo:

«Encambio, cuando la clase peor de tierra A no puede ser cultivada - a u n ­


que su cultivo arrojase el precio de producción - hasta que arroje un rema^
nente sobre este precio de producción, una renta, la propiedad de la tierra
actúa como la causa creadora de esto alza del precio. E s l a m ism a p r o p i e d a d
territorial lo q u e e n g e n d r a l o r e n t a » 1

Ya respecto d e la situ a c ió n e s p e c í f i c a e n q u e e l c a p i t a l i s t a e s al m is m o
tiempo el propietario te rrito ria l, M a r x c o n c l u y e :

«Yla propiedad territorial como traba persiste aún a llí donde desap arece la
renta det suelo como rentadíferencial, es decir, en la d a s e A. Sí exam inam os
leseases en que, en un país de producción cap italista, puede invertirse
capital en la tierra sin pagar una renta, verem os que todos e llo s im plican,
de hecho, aunque no jurídicamente, la supresión de la p ropiedad territo­
rial!. .). En p r im e r lu g a r , cuando el mismo terrateniente es el cap ita lista o
éste es, al mismo tiempo, el terrateniente. En este caso, cuando el precio
comercial haya subido lo bastante para sacar de la clase de tierra A el
preciode producción, es decir, para resarcirse de su cap ital m ás la g an an cia
media, puede e x p lo t a r d i r e c t a m e n t e la tierra de su propiedad. Pero, ¿p o r
cué? Porque no se interpone ante él la propiedad territo rial com o traba
que le impida invertir su capital. El puede co nsid erar la tierra com o sim p le
elemento natural y, por tanto, dejarse guiar exclusivam ente por el criterio
de la valorización de su capital, por razones puram ente c a p ita lis ta s » .3

Sin embargo, el c a r á c te r a n t a g ó n i c o d e la r e l a c i ó n d e l t e r r a t e n i e n t e
con quienes p ersonifican al c a p i t a l n o s e li m it a a la r e l a c i ó n i n m e d i a t a
que tiene con su capitalista a r r e n d a ta r io , s u p r i m i d a a q u í p o r la i n t e g r a c i ó n
de ambas perso n ificacion es b a j o u n m i s m o s u j e t o . P o r e n c i m a d e d i c h a
relación inmediata, d e a lc a n c e j u r í d i c o p r i v a d o , e l t e r r a t e n i e n t e s e e n f r e n t a
antagónicamente con e l c o n ju n to d e lo s c a p i t a l i s t a s i n d u s t r i a l e s , n o im p o r t a
qué produzcan éstos: la renta q u e e l t e r r a t e n i e n t e a p r o p i a e s p l u s v a l í a q u e

1 - Ibidem, vol. 3, pág. 700.


Ibidem. vol. 3, págs. 696-697.
f
124 • J u a n Iñ ig o C a rre ra

lo s c a p italista s industriales se han e n c a r g a d o d e e x t r a e r a su s obreros y


q u e se les esc a p a rum bo al b olsillo d e l a p r o p ia d o r p a r a s ita r io .
L u eg o , el te rra te n ie n te -ca p ita lista a g r a r io n o v a a p o n e r simplemen­
te su tierra en p ro d u c ció n j u z g a n d o si su c a p ita l in d iv id u a l s e valoriza
n o rm a lm e n te o no. A n tes, va a ju z g a r si n o le r e s u lt a m á s conveniente
a n te p o n er a esta apropiación d e plusvalía a títu lo d e c a p ita lis ta individual,
la a propiació n co n la que se p u e d e b e n e fic ia r a e x p e n s a s d e l conjunto de
lo s cap itale s, si restringe el u so d e su tie r r a . D e s p u é s d e t o d o , si se dan
las c o n d ic io n e s a d ecu ad a s, e l e je r c ic io d e su m o n o p o li o s o b r e la tierra
n o tie n e para él más c o s to q u e la p é r d id a d e p lu s v a lía q u e resulta de la
existencia de una renta absoluta o d e sim p le m o n o p o lio e n e l prorrateo de
su cap ital individual c o m o p a rte a líc u o ta d e l c a p it a l to t a l d e la sociedad
En cam b io , tien e para gan ar el fru to ín te g r o d e d ic h a s r e n ta s . Más aún,
en tanto capitalista individual, siem p re tie n e la p o s ib ilid a d d e trasladar su
capital a otra rama de la p rod u cció n so cia l, a u n q u e m ás n o s e a c o m o capital
prestado a interés, si la renta co n q u e se va a b e n e fic ia r c o m o terrateniente
más que com pensa los p e iju ic io s q u e su friría c o m o c a p ita lis ta .
En co n clu sió n , aun la id e n tid a d in m e d ia ta e n t r e c a p it a lis t a y terrate­
niente no im plica n ecesa ria m en te la su p e r a c ió n d e las tr a b a s q u e impone
la p ro p ie d ad privada te rrito ria l a la a c u m u la c ió n d e c a p it a l a través de
las rentas absolutas y d e sim p le m o n o p o lio . El e j e m p l o c o n c r e to más
e x p re s iv o en e s te sen tid o lo c o n s titu y e la p a r t ic ip a c ió n e n la OPEP de
e sta d o s n acio n a les q u e, al m ism o tie m p o q u e s o n p r o p ie ta r io s de las
tierras p etroleras, actú an c o m o c a p ita lis ta s in d u s t r ia le s e n e l p roceso de
e xtra cció n .
P or otra parte, hay caso s en q u e la m a te r ia lid a d m is m a d e l m odo de
subordinación de la productividad del trab ajo al d e s a r r o llo d e los procesos
orgánicos, levanta una barrera a la s e p a ra c ió n d e la figu ra d e terrateniente
d e d e capitalista agrario. En los c u ltivo s d e p la n ta c ió n p e r e n n e , com o es el
c a s o d e lo s frutales, d e b e esp e ra rse v a r io s a ñ o s d e s d e e l d e se m b o lso del
cap ital en la plantación hasta que ésta a lc a n za la m a d u r a c ió n suficiente para
en trar en producción. A partir d e allí, la vid a útil d e la p la n ta c ió n se extiende
p o r varias décadas. El recu p ero del cap ital a p lic a d o m ás la correspondiente
gan an cia m edia, en caso de tratarse d e un p u ro c a p ita lista q u e cubriera am­
bas fases del p ro c e so d e pro d u cció n , r e q u e riría un a d u r a c ió n d el contrato
d e a rr ie n d o q u e sob rep a sa ría la rg a m e n te e l a lc a n c e t e m p o r a l general de
lo s c o n tra to s privados. Y aun el a rrie n d o d e la p la n t a c ió n p a r a la cosecha
anual, presup on dría la aplicación d el c a p ita l n e c e s a r io p a ra la implantación
sin q u e é s te se h u b iera p o d id o v a lo r iz a r d u ra n te lo s a ñ o s d e maduración
d e la planta. D e m odo que, incluso so b re e sta b a se , e l te rr a te n ie n te tendría
q u e h a b er a ctu ad o c o m o su p rop io c a p italista d u ra n te e s o s añ os. Otro caso
agudo en este sentido es el d e las p la n ta c io n e s fo r e s ta le s p a ra la producción
d e m adera. A quí, el árbol n o só lo c o n s titu y e el o b je to d e tra b a jo durante su
El caS0 d e la ld
maduración para transform arse l UePn .
de » # » •sino <Ju e c o n s e r v a la prim er* ' n stru n ie m o „

arí ° d e su vicia
Capítulo 8

El precio de la tierra

Desde el p u n to d e v is t a d e la p r o p ie d a d p r iv a d a , la ren ta e s un d e r e c h o
a participar e n la a p r o p i a c i ó n d e la p lu s v a lía e x t r a íd a a lo s o b r e r o s q u e
tiene en su b a s e e l e j e r c i c i o d e l m o n o p o l i o s o b r e c o n d ic io n a m ie n t o s
naturales a la p r o d u c tiv id a d d e l t r a b a jo n o c o n t r o la b le s p o r é s t e en fu n ció n
de la v a lo r iz a c ió n n o r m a l d e l c a p i t a l. El h e c h o m is m o d e tr a ta rs e d e
condicion am ien tos n a t u r a le s q u e e s c a p a n al c o n t r o l d e l tr a b a jo h u m a n o
pone en e v id e n c ia q u e , c o m o s u s t r a t o m a t e r ia l s o b r e e l q u e s e e je r c e
el m onopolio, la t ie r r a e n c u e s t i ó n i n t e r v i e n e e n la p r o d u c c ió n d e los
valores de u so a g r a r io s y m i n e r o s s ó l o e s t r i c t a m e n t e e n ta n t o c o n s titu y e
un medio de p r o d u c c ió n n o p r o d u c id o p o r d ic h o trab a jo . E sto es, en tanto
fuentejurídica d e re n ta, la p r o p ie d a d te r r ito r ia l lo e s p u ra y e x c lu siv a m e n te
como propiedad p r iv a d a s o b r e la tie r r a v ir g e n . J u s ta m e n te c o m o c o n d ic ió n
material o p u e s ta al s e r p r o d u c t o d e l t r a b a jo h u m a n o , la tie r r a c a r e c e d e
valor.
En cam bio, c o m o c u a lq u ie r o t r o títu lo j u r í d i c o q u e d a d e r e c h o a p a rtici­
par en la plusvalía, la tie r r a t i e n e p r e c io . Y , al igual q u e p ara c u a lq u ie r o tro
de estos títu los, la d e t e r m i n a c i ó n m á s s im p le d e l p r e c i o d e la tie r ra e s el
valor actual d el flu jo fu tu r o d e r e n t a e n fu n c ió n d e la ta sa d e in te ré s vig en te,
o sea, la c a p ita liz a ció n d e la r e n t a fu tu r a . Si, d e n tr o d e l h o r iz o n te te m p o ral
relevante d e sd e e l p u n to d e v is t a d e lo s t e r r a t e n ie n te s in d iv id u a le s, la renta
se presenta c o m o la p o s i b i li d a d d e u n flu jo a n u a l d e d u r a c ió n ilim itad a a
ser percibido al c o m p le t a r s e c a d a c i c l o d e r o ta c ió n a n u a l (Rn ), c o n la tasa
de interés i, e l p r e c i o d e la t ie r r a (P T ) r e s u lta :

Ri R2 R3
PT0 = (8.1)
(1+i) (1+i)2 (1+i)3
Si se su p o n e un flu jo u n if o r m e a lo la r g o d e l tie m p o , e s t o e s Ri = R2 =
R3 = • • •, se tie n e u n a s u c e s i ó n in fin ita c u y a s u m a re su lta :

(M
1
1 2 8 • ju a n Iñigo Carrera

E s ta e s la fo rm a m ás s im p le d e d e t e r m in a c ió n d e l p r e c i o d e la tierra. A
e lla c o r r e s p o n d e u n p r e c io u n ifo r m e a lo la r g o d e l t i e m p o . S i. e n cambio,
s e s u p o n e u n flu jo d e r e n ta c r e c i e n t e a l o la r g o d e l t i e m p o , e s t o e s. R| <
< R3 < ■ • •, e l p r e c i o d e la t ie r r a v a a ir s u b i e n d o d e u n a ñ o a otro,
e s t o e s . PTo < PTi < PT¿ < . d a d o q u e , a u n q u e s e t r a t e d e un flujo
in fin ito , y a e l p rim e r v a lo r d e la s e r ie p a r a un a ñ o e s s u p e r i o r al p rim ero que
r ig ió p a r a la s e r ie d e l a ñ o a n te rio r . L o m is m o o c u r r e , p e r o e n la dirección
in v e r s a , si s e s u p o n e un flu jo d e c r e c i e n t e d e r e n t a a n u a l. P o r su parte, si
s e s u p o n e u n a o s c i la c i ó n c í c l i c a d e la r e n t a a n u a l, e s t a o s c i la c i ó n se va a
r e f le ja r e n la c o r r e s p o n d ie n t e o s c i l a c i ó n c í c l i c a d e l p r e c i o d e la tierra. A
su v e z , u n a ta sa d e in te r é s m á s a lta h a c e b a ja r e l p r e c i o d e la tierra, ya que
d is m in u y e e l v a lo r a c t u a l d e l flu jo d e s c o n t a d o . U n a t a s a m á s b aja tiene el
e f e c t o c o n t r a r io .
S i h a sta a q u í la d e te r m in a c ió n d e l p r e c i o d e la t ie r r a p a r e c e n o encenar
m a y o r c o m p le jid a d , n o s u c e d e l o m is m o c u a n d o a v a n z a m o s so b re sus
fo r m a s c o n c r e ta s . E n p r im e r lug ar, e l flu jo d e r e n t a q u e e n tr a e n la determi­
n a c ió n d e l p r e c io d e la tie rra n o e s u n f lu jo d e e x i s t e n c i a e fe c t iv a , sino un
flu jo e s p e r a d o . D e m o d o q u e e l m o v im ie n t o r e a l d e la r e n t a p u e d e fluir en
u n a d ir e c c ió n , p e r o la s e x p e c t a t iv a s d e lo s c o m p r a d o r e s y v e n d e d o re s de
t ie rr a p u e d e h a c e r le s c r e e r q u e v a a ir e n o tr a . U n e j e m p l o c o n c r e t o notable
e n e s t e s e n t id o e s l o o c u r r i d o c o n e l p r e c i o d e la t ie r r a a g r a r ia argentina
e n 1976. L a e x p e c t a t iv a d e lo s t e r r a t e n i e n t e s e r a q u e la r e n t a mantuviera
lo s n iv e le s d e l p e r i o d o 1973-1974, p e r o q u e la d ic t a d u r a m ilita r, que los
t e n ía e n tr e sus p r in c ip a le s s o s te n e d o r e s , la h a ría flu ir ín te g ra a sus bolsillos.
S in e m b a r g o , c o m o r e p r e s e n t a n t e p o l í t i c o g e n e r a l d e la reproducción
d e l p r o c e s o n a c io n a l d e a c u m u la c ió n d e c a p i t a l , la d ic t a d u r a militarse
e n c a r g ó , fr e n te a la c a íd a e n la m asa d e re n ta q u e a flu ía h a c ia d ic h o proceso
a c o n s e c u e n c ia d e la crisis m u n d ia l, d e m a n t e n e r la s fo r m a s d e apropiación
d e la r e n t a v ig e n t e s h a sta e n t o n c e s . E l r e s u lt a d o d e e s t a d iv e r g e n c ia entre
la s e x p e c t a t iv a s p u e s ta s d e m a n ifie s t o e n la s c o m p r a v e n t a s d e tierras y el
m o v im ie n t o r e a l d e la re n ta a p r o p ia d a p o r lo s t e r r a t e n ie n t e s fu e una suba
e x p l o s i v a d e l p r e c i o d e la tie rr a , a l m i s m o t i e m p o q u e la r e n t a apropiada
p o r lo s t e r r a t e n ie n t e s s e e s f u m a b a h a s t a t o r n a r s e n e g a t iv a . E s to es. los
t e r r a t e n ie n t e s q u e e r a n a l m is m o t ie m p o c a p it a lis t a s a g r a r io s n o pudieron
a p r o p i a r s iq u ie r a la g a n a n c ia n o r m a l q u e le s c o r r e s p o n d í a e n su segunda
c o n d i c i ó n , m ie n t r a s q u e lo s c a p it a lis t a s a g r a r io s q u e p a g a b a n can o n de
a r r i e n d o d e b i e r o n d e s t in a r a é s t e u n a p a r t e d e l o q u e h u b ie r a sido su
g a n a n c i a n o r m a l e n t a n to c a p it a le s in d u s t r ia le s .'

1 . - S o b re la b a se d e Juan Iñigo C a rre ra . Lajormación económica de la sociedad


argentina. V ol. 1: Renta agraria, ganancia industrialy deuda externa. 1882-2004.
B u e n o s A ir e s : lm a g o M u n d i, 2 00 7, c u a d r o B .11, p á g . 219, p a r a la re n ta apropiada
p o r lo s te r r a te n ie n te s ; N o r b e r to R a s y R o b e r to L e v is . E l precio de la tierra, su
El precio d e la tierra • 129

En segundo lugar, la d e t e r m i n a c i ó n d e la ta s a d e in t e r é s c o n c r e t a a la
que se capitaliza la r e n t a t i e n e s u s p r o p ia s c o m p l e j i d a d e s . D i c h a ta s a s e
corresponde c o n la c o l o c a c i ó n f i n a n c i e r a a lt e r n a t i v a a la q u e s e p o d r ía
valorizar una m asa d e v a lo r e q u i v a l e n t e a l p r e c i o p a g a d o p o r la tie r r a
si se la colocara c o m o u n c a p i t a l p r e s t a d o a i n t e r é s . P e r o , a d if e r e n c ia
de lo que p u e d e o c u r r ir c o n u n t i t u l o d e c r é d i t o o u n d e p ó s i t o b a n c a r io
que devengan una ta sa n o m in a l d a d a e n m o n e d a c o r r i e n t e , la r e n ta d e
la tierra agraria m a n tie n e s u v a l o r r e a l f r e n t e a la e v e n t u a l p é r d id a d e l
poder adquisitivo d e la m o n e d a . E s t o o c u r r e e n t a n t o lo s p r e c i o s a g ra rio s
se mueven a co m p a ñ a n d o e l m o v i m i e n t o d e l n iv e l g e n e r a l d e p r e c io s q u e
corresponde a d ic h a p é r d id a . E n c o n s e c u e n c i a , e n la d e t e r m i n a c i ó n d e l
precio de la tierra n o i n t e r v i e n e s i m p l e m e n t e la ta s a d e in t e r é s n o m in a l
rigente para los d e p ó s ito s y c o l o c a c i o n e s n o m in a d o s e n m o n e d a c o r r ie n ­
te. Si no existe a lte r n a tiv a p a r a la c o l o c a c i ó n d e l c a p it a l a p r é s t a m o e n
condiciones q u e a ju s ta n e l v a l o r n o m in a l d e l c a p i t a l c o l o c a d o d e m o d o
de compensar la p é r d id a d e p o d e r a d q u i s i t i v o d e la m o n e d a n a c io n a l
(por ejemplo, d e p ó s ito s i n d e x a d o s o e n m o n e d a e x t r a n je r a n o s u je ta al
mismo efecto), e n la d e t e r m i n a c i ó n d e l p r e c i o d e la t ie r r a m e d ia la ta sa
de interés real q u e c o r r e s p o n d e a d i c h a t a s a n o m in a l. E n la A r g e n tin a , la
tasa de interés real d e la s c o l o c a c i o n e s e n e l s i s t e m a b a n c a r io e n p e s o s
ha sido negativa e n la m a y o r ía d e l o s a ñ o s d e s d e m e d i a d o s d e l s ig lo X X ,
cuando menos. C o n u n a ta s a d e i n t e r é s r e a l n e g a t iv a , s e i n v ie r t e e l p e s o
que tiene en la s u c e s ió n c a d a t é r m i n o a m e d i d a q u e s e a le ja d e l p u n to
actual De m odo q u e , e n u n a s u p u e s t a s u c e s i ó n in fin ita d e té r m in o s , e l
precio de la tierra te n d e r ía a in f in it o . E n t é r m i n o s p r á c t i c o s , c u a n t o m ás
negativa se haga la tasa, m ás v a a s u b ir e l p r e c i o d e la tie r r a , a u n q u e la ren ta
permanezca c o n s ta n te e n t é r m i n o s r e a le s y a u n s i e s t u v i e r a c a y e n d o . En
contraste, si los c o n t r a t o s d e a r r e n d a m i e n t o n o p u e d e n r e s c in d ir s e y su
canon se encuentra c o n g e la d o n o m in a lm e n t e p o r a lg u n a r e g u la c ió n d ire cta
del estado nacional, a n te la p é r d id a d e l p o d e r a d q u is itiv o d e la m o n e d a , e l
precio de las tierras su je ta s a ta le s c o n d i c i o n e s s e v a a d e te r m in a r d e igual
modo que si se tratara d e u n t ít u lo d e c r é d i t o a ta s a n o m in a l.
En tercer lugar, p u e d e o c u r r i r q u e e l c o m p r a d o r d e la tie r r a n o se a
un simple terraten ien te, s in o u n c a m p e s i n o p r o d u c t o r in d e p e n d ie n t e d e
mercancías o un p e q u e ñ o c a p it a lis t a . E n e s t e c a s o , e l p r e c i o a l q u e s e le
vende la tierra va a in c lu ir la c a p i t a l i z a c i ó n d e la s f u e n t e s a d ic io n a le s d e l
canon de arriendo a las q u e n o s r e f e r i m o s e n e l p u n t o a n te r io r . D e igu al
modo, cuando la tie rra o b j e t o d e la c o m p r a v e n t a t i e n e in c o r p o r a d o s e l e ­
mentos que constituyen un c a p ita l fijo p a r a e l c o m p r a d o r , a su p e c io c o m o

evoluciónentre los años 1916y 197S. B u e n o s A ir e s : S o c ie d a d R ural A rg en tin a , sin


fecha, pág. 10, para el p r e c io d e la tie rra .
1 3 0 • J u a n Iñ ig o C a r r e r a

tal tie rra s e le sum a el v a lo r re sid u a l q u e d i c h o s e l e m e n t o s manifiestan


te n e r e n e s e m om en to.
En cu arto lugar, entran otras d e te rm in a c io n e s q u e h a c e n a las condicio­
n es c o n c r e ta s d e una so cied a d d ada. Por e je m p lo , la fa n ta sía d el aspirante
a te rr a te n ie n te q u e. co n su fo rtu n a a c u m u la d a c o m o un v u lg a r capitalista
in d u strial o c o m e r c ia l, está c o n v e n c id o d e q u e su s a n g r e s e tornará azul
en c u a n to c o m p re un titulo so b re la p r o p ie d a d territorial/* En este caso, el
p r e c io d e la tierra p u ed e in d e p e n d iz a rse d el Ilujo d e ren ta q u e s e apropia en
ella. A la inversa, si los terraten ien tes están c o n v e n c id o s d e q u e, pese a que
su prosp eridad p resen te se re p r o d u c e una y o tra v e z , van a s e r expropiados
al d ía sigu ien te, e l p r e c io d e la tierra s e va a d e s p lo m a r .
P or c ie rto , d e s d e el p u n to d e v ista d el t e r r a t e n ie n t e in d iv id u a l, existe
una d ife r e n c ia sig n ifica tiv a e n tr e h a b e r a c c e d i d o o r ig in a r ia m e n te a la
p rop ied ad territorial a título g ra tu ito o cu a si g r a tu ito , y h a b e rla adquirido a
u n o d e e so s p ro p ie ta rio s o rig in a rio s p a g á n d o la al p r e c i o correspondiente
a la ren ta fu tu ra c a p ita liz a d a . E n e s t e c a s o , e l v e n d e d o r h a b r á realizado
d e un g o lp e la ren ta p re v ista p a ra e l h o r i z o n t e d e t i e m p o q u e interviene
en la d e te rm in a c ió n d el p r e c io , sin h a b e r t e n id o q u e d e s e m b o ls a r en su
m om en to el m on to c o rr e s p o n d ie n te para d is p o n e r d e e s t e d e r e c h o , y podrá
d estin a r el im p o rte r e c ib id o a g a s ta r lo e n su s v ic io s o a c o n v e r tir lo en un
cap ital en d in ero d estin a d o a s e r p re sta d o a in te ré s, si q u ie r e c o n s e j a r su
c o n d ic ió n d e «rentista». A su v e z . el c o m p r a d o r h a b r á te n id o q u e aplicar
un capital en d inero del q u e d isp o n ía , y d ich a a p lic a c ió n le dará derecho a
p e r c ib ir la ren ta anu al en v e z d e l in te r é s q u e p o d r ía o b t e n e r si lo dejara
c o lo c a d o c o m o un ca p ita l a p r é s ta m o . El p r im e r o h a b r á re a liz a d o de un
g o lp e el b e n e fic io d e h a b e rs e a p r o p ia d o o r ig in a lm e n te d e la tierra a bajo
o n in gú n p r e c io , m ien tra s q u e el s e g u n d o o b t e n d r á e l flu jo normal de
re n ta al q u e tie n e d e r e c h o c o m o c o m p r a d o r , a h o r a n o r m a l, d e la tierra.
A u n q u e , incluso, co n un flujo d e ren ta c u y o c r e c im ie n to c la ra m e n te excede
el h o r iz o n te d e cap italiza ció n q u e d e te rm in a e l p r e c io d e la tierra en cada
m o m e n to , aun el segu n d o se e n c o n tra rá c o n q u e , al fin y al c a b o , también
é l h a lle g a d o a la p r o p ie d a d d e la tie r r a a un p r e c i o m u y p o r deb ajo del

i - «Bajo la presión d e una superestructura cultural q u e s ó lo da las satisfacciones


c o m p le m e n ta ría s d el éx ito so cia l s eg ú n lo s c á n o n e s d e la v ie ja c la s e , [la nueva
b u rg u esía] b u sc ó á v id a m en te la fig u ra ció n , el p r e s tig io y e l b u e n to n o (...). Esta
n u e v a b u rg u esía e v a d ió gran p a rte d e sus r e c u rs o s h a c ia la constitución de
p r o p ie d a d e s territo ria les y ca b a ñ a s q u e le a b rie ra n e l status d e a sc e n s o al plano
s o c ia l q u e b u sc a b a (...) p erd ió el ru m b o ( ...) . S e e x tr a v ió a q u i nom ás, entre
San Isid ro y l j R e c o le ta , y no la llev a ro n d e la m a n o lo s g ra n d e s señ ores de la
a risto cracia eu ro p ea , sino unos prim os p o b res d e la o lig a rq u ía q u e ju ga ro n ante ella
el p a p e l d e v ieja clase». A rtu ro J a u re tc h e . E l medio pelo en la sociedad argentina
(Apuntes para una socioiogia nacional). B u e n o s A ir e s : P e ñ a L illo editor. 1967.
págs. 50-51.
r

El precio de Id tierra • 131

correspondiente al flu jo d e r e n t a ( ju e t e r m in a a p r o p i a n d o . P e r o , d e s d e
el punto de vista d e l p r o c e s o d e a c u m u l a c i ó n d e c a p it a l e n su u n id a d , e l
dinero que retira d e la c ir c u la c ió n e l c o m p r a d o r p a r a p a g a r la tie r r a n o e s
sino el que llega a h o ra a la c i r c u l a c i ó n d e la m a n o d e l v e n d e d o r q u e h a
convertido su d e r e c h o a p e r c i b i r u n flu jo d e r e n t a a fu t u r o e n e s e d i n e r o
contante y son an te. T o d o lo q u e o c u r r e , d e s d e e l p u n t o d e v is t a d e la
unidad de la p ro d u cció n y e l c o n s u m o s o c ia le s e s q u e u n a fig u ra in d iv id u a l
ha sustituido a la o tra y v i c e v e r s a . I ) e m o d o q u e , e n t a n t o c la s e , la d e lo s
propietarios te rrito ria le s n o h a b r á c a m b i a d o e n u n á p i c e su g é n e s i s e n la
apropiación gratuita o c u a s i g r a tu ita d e la tie r r a . K n o t r a s p a la b r a s , p o r m ás
que un terrateniente in d iv id u a l h a y a d e s e m b o l s a d o e l p r e c i o ín t e g r o q u e
correspondía a la tie rr a e n su m o m e n t o , d e s d e e l p u n t o d e v is t a d e lo s
terratenientes c o m o c la s e n o h a h e c h o s in o s u s titu ir a o t r o m ie m b r o d e la
misma clase. Por lo ta n to , a p a r tir d e la a p r o p i a c i ó n p r iv a d a o r ig in a r ia d e
¡atierra, todo c a m b io d e n o m b r e s d e n t r o d e la c la s e t e r r a t e n i e n t e , s e a a
titulo gratuito o a titu lo o n e r o s o , n o h a c e s ir io c o n s e r v a r y r e p r o d u c i r la
condición originaria c o n q u e d i c h a c l a s e h a v e n i d o al m u n d o . S i la t ie r r a
«apropióoriginariam ente d e m a n e r a g r a tu ita , e s t e b e n e f i c io s ig u e s ie n d o
ípropiadopor la d a s e t e r r a t e n ie n t e e n la p e r s o n a d e su a c tu a l p r o p ie t a r io ,
si la tierra pasó a él ta m b ié n g r a t u i t a m e n t e , o h a s id o r e a l i z a d o p o r o t r o
miembro de la cla se t e r r a te n ie n te , si su a c t u a l p r o p ie t a r io h a c o m p r a d o la
tierra pagando la ren ta fu tu r a c a p it a liz a d a .
A modo de ilu s tr a c ió n , p a r a e l p e r í o d o 1 8 0 9 - 2 0 1 0 . la c o r r e l a c i ó n d e l
precio de la tierra v irg e n e n la p r o v in c ia d e b u e n o s A ir e s c o n la s u m a d e l
total nacional d e la re n ta d e la t ie r r a a p r o p i a d a p o r lo t e r r a t e n i e n t e s e n
cada año (excluyendo 1975 > *976. p o r la p a r t ic u la r id a d e x p u e s t a m á s a rr ib a ),
arroja un co eficien te d e d e t e r m in a c i ó n d e r 2 — 0 , b 4 . JV -

V- Obtenido m e d ia n te r e g r e s ió n lin e a l, s o b r e la b a s e d e I ñ ig o C a r r e r a . R e n ta
ipana. ganan» ¡a in d u s tria l y d e u d a e x te rn a . 1882-2004. c u a d r o B .1 1 . p á g s . 2 1 7 -
iw. para la renta a p ro p ia d a p o r lo s t e r r a t e n i e n t e s . P r e c i o d e la t ie r r a : 2 0 1 0 -1 9 7 7 .
promedio simple d e los p r e c io s e n d ó la r e s p a r a la s c u a t r o r e g io n e s p r in c ip a le s d e la
pronneia de Buenos A ire s, M árgenes A g ro p e c u a rio s , v a r io s n ú m e r o s , c o n v e r t i d o s
a pesos según • c o tiz a c ió n d e l m e r c a d o p a r a le lo » . l e c h i n t . B o le tín In fo r m a tiv o
Ttáint.vmos núm eros: 19 76 -19 16 . p r o m e d io s im p le d e lo s p r e c io s p a r a la s c u a t r o
regiones principales d e la p r o v in c ia d e B u e n o s A ir e s , R a s y L e v is . E l p r e c io d e
la tiara, su n o lu iió n en tre lo s a ñ o s 1918 y 1978. p á g . 10 : 1 9 1 5 -1 9 0 4 . p r o y e c c i ó n
del precio de 1916 se g ú n v a r ia c i ó n r e g is t r a d a p o r lo s p r e c i o s d e v e n t a p r o m e d i o
del total de la p ro v in c ia d e B u e n o s A i r e s , M i n i s t e r i o d e A g r ic u l t u r a . A n u a r io d e
nladüticaagropecuaria, 192^-26. B u e n o s A ir e s , 1926. c a p ít u lo IV; 19 0 3 -18 9 9 . íd e m .
Ministerio de .Agricultura. E s ta d ís tic a s A g ríc o la s , 1905, B u e n o s A ir e s . 1913. N ó t e s e
que se relaciona la m a sa d e la r e n t a a p r o p i a d a p o r lo s t e r r a t e n i e n t e s e s t i m a d a
para el total de la e c o n o m ía n a c i o n a l , c o n e l p r e c i o d e la t ie r r a li b r e d e m e jo r a s
estimado para el p ro m e d io s im p le d e la s c u a t r o r e g io n e s a g r o g a n a d e r a s c lá s ic a s d e
la provincia de B u en os A ire s .
Capítulo 9

Sobre la renta diferencial II

U reñía d ife r e n c ia l II r e s u lt a d e la a p l i c a c i ó n d e p o r c i o n e s s u c e s iv a s
de capital sobre la m ism a tie r r a , e n ta n to a lg u n a o a lg u n a s d e e sta s d istin tas
porciones p o n en en a c c i ó n p r o d u c t i v i d a d e s d e l tr a b a jo s u p e r io r e s , e n
mayor o m enor g r a d o , a la q u e d e t e r m i n a e l p r e c i o d e p r o d u c c i ó n al q u e
corresponde el p r e c i o c o m e r c i a l n o r m a l d e la m e r c a n c í a a g r a r ia . M a r x
deja en claro el c o n t e n id o d e e s t a d e t e r m i n a c i ó n :

«Pero, en última instancia, la renta diferencial sólo era. intrínsecamente,


resultado de la distinta productividad de capitales iguales invertidos en
la tierra. ¿Puede suponer alguna diferencia el hecho de que las masas de
capital de distinta productividad se inviertan sucesivamente en la misma
tierra o se inviertan sim ultáneam ente en tierras distintas, siempre y cuando
que los resultados que se obtengan sean los m ism os? (...). Trátase siempre
de un capital de 10 libras esterlinas, cuyas partes de valor de 2 1/2 libras
cada una, sucesivamente invertidas, ya se inviertan simultáneamente en 4
acres de distinta fertilidad o en un solo acre sucesivamente, arrojan por ser
distinto su producto, salvo una parte que no produce ganancia extraordina­
ria alguna, una ganancia extraordinaria proporcional a la diferencia entre su
rendimientoyeldeaquella inversión que no arroja renta (...). Las ganancias
extraordinarias y las distintas cuotas de la ganancia extraordinaria según las
diversas partes de valor del cap ital se forman por igual en ambos casos. Y la
renta no es sino una forma de esta ganancia extraordinaria, que constituye
su sustancia».'

La p rod u ctivid a d d e l t r a b a j o p u e s t o e n a c c i ó n p o r c a d a p o r c i ó n d e
capital aplicada i n t e n s i v a m e n t e s o b r e la t ie r r a p u e d e s e g u i r u n o r d e n a s ­
cendente, d e s c e n d e n te o m o v e r s e a lt e r n a t i v a m e n t e e n u n a u o tr a d i r e c c i ó n
según el avance en el c o n t r o l d e lo s c o n d i c i o n a m i e n t o s n a tu r a le s q u e c a d a
una de ellas a p o r te . D e m a n e r a g e n e r a l , e n t a n t o c a d a p o r c i ó n s u c e s i v a
¿porte una p r o d u c tiv id a d d e l t r a b a j o q u e s e u b i q u e p o r e n c im a d e la q u e
determina al p r e c io d e p r o d u c c i ó n r e g u la d o r , n o im p o r ta si e n p r o p o r c ió n

1.- Karl Marx. E l capital. 3 vols. México, DF: Fondo de Cultura Económica,
1973. vol. 3, pág. 625.
13 6 • juan Iñigo Carrera

c r e c i e n t e o d e c re c ie n te , a m ayo r m a g n itu d to ta l d e l c a p ita l a p lica d o va a


c o r r e s p o n d e r una m ayor m agnitud total d e ren ta.
S u p on gam os que sobre una tierra, q u e n o e s la p e o r , c a b e e l desembolso
d e tres p o rcio n es sucesivas d e cap ital, c a d a u n a d e $ 100, correspondiéndo­
le al p ro d u cto total arrojado po r c ad a una d e e lla s un p r e c io d e producción
d e $ u o . Supongam os que las tres p o rc io n e s p o n e n e n a c c ió n la misma can­
tid ad d e trabajo vivo, pero q u e p o r la m e d ia c ió n d e lo s condicionam ientos
n atu rales no controlables, lo h a ce n c o n d istin ta p r o d u c tiv id a d : la primera
p o rc ió n p ro d u ce i unidad, sien d o ésta la p r o d u c tiv id a d q u e corresponde a
la d e te rm in a c ió n d el p r e c io d e p r o d u c c ió n q u e r ig e e l p r e c i o comercial
norm al, la segunda p rod u ce 4 un id ad es y la te r c e r a 2 u n id a d es. Supongamos
q u e este orden d e aplicación su cesiva resu lta in e lu d ib le , p o r imponerlo así
la estru c tu ra té c n ic a d el p r o c e s o p r o d u c t iv o . S u p o n g a m o s q u e se aplica
so b r e la tierra un capital d e $ 200, o sea , q u e a lc a n z a p ara p o n e r en acción
las d o s p rim eras p o rc io n e s su c esiv a s. En e s ta s c o n d i c i o n e s s e obtienen 5
un id ad es, q u e se ve n d e n p o r $ 550, c o n un c o s t o d e p r o d u c c ió n d e í 200.
u n a g a n a n cia norm al d el 10 % s o b r e e l c a p ita l y u n a re n ta diferencial íl
d e $ 330. S u p o n g a m o s a h o ra q u e o tr o c a p ita lis ta a p lic a e n las mismas
c o n d ic io n e s un cap ital d e $ 300, d e m o d o q u e p r o d u c e 7 unidades, que
v e n d e a $ 770, c o n un p r e c io d e c o s t o d e $ 300, u n a g a n a n c ia normal del
10 % y una ren ta d iferen cia l IJ d e $ 440.
S i se d e s c o n o c e n las d e te rm in a c io n e s d e la r e n ta d ife r e n c ia l II. puede
p a r e c e r q u e ella b rota in m e d ia ta m e n te d e l m a y o r m o n t o to ta l del capital
a p lica d o sob re la tierra. En c o n s e c u e n c ia p u e d e p a r e c e r q u e . simplcmentea
m a y o r m on to d e capital a p lica d o s o b r e la tierra y v a lo r iz a d o nornialmentea
la tasa genera! d e gan an cia, c o r r e s p o n d e u n a m a y o r g a n a n c ia extraordinaria
q u e s e c o n v ie r te en ren ta d ife r e n c ia l II. D e d o n d e , p u e d e p a r e c e r que la
re n ta d ife re n cia l II n o e s sin o la p r o y e c c ió n a la p r o d u c c ió n agraria de lo
q u e l e o c u r r e al cap ital industrial e n g e n e r a l. E s to e s q u e . a m ayor monto
d e cap ital a p licad o, m ayor es la p r o d u c tiv id a d d e l tr a b a jo p u e sto en acción
y, e n c o n s e c u e n c ia , m a yo r e s la g a n a n c ia e x t r a o r d in a r ia q u e se puede
o b t e n e r p o r d is p o n e r s e d e d ic h o m a y o r m o n t o d e c a p ita l p o r sobre el
c a p ita l del q u e d ispo n en los restan tes c a p ita lis ta s in d iv id u a le s d e la misma
ram a . En o tras p alab ras, p u e d e p a r e c e r q u e la r e n ta d ife r e n c ia l íl es una
g a n a n c ia e x tra o rd in a ria a la q u e s e a c c e d e p o r d is p o n e r s e d e un capital
m a y o r q u e el d e los d em ás, a ra íz d e q u e d i c h o c a p ita l m a y o r permite
p o n e r en a c c ió n una p ro d u c tiv id a d d e l tr a b a jo ta m b ié n m a yo r. Basta con
o b s e r v a r la e v o lu c ió n d e la p r o d u c tiv id a d d e l tr a b a jo e n n u e stro ejemplo
p a r a q u e esta c a d e n a d e a p a rie n c ia s s e v e n g a a b a jo . E l p a s o d e l capital de
$ 2 0 0 a l d e $ 300 im p lica un a u m e n t o d e l 50 % d e l tr a b a jo a p lica d o ; pero
d e e s t e a u m e n to ap en a s ha re su lta d o u n a u m e n t o d e l 4 0 % e n el producto
to ta l. C o n s id e r a d o e n su u n id a d , e l s e g u n d o c a p i t a l p o n e e n acción una
Sobre la renta diferencial II •137

productividad de! trab a jo 6 ,6 6 % m e n o r q u e e l p r im e r o , al m ism o tie m p o


quegenera una renta d ife re n cia l II 33.33% m a y o r q u e é s te .
La renta diferencial II n o b r o ta d e u n a d if e r e n c ia e n la m agn itu d a b ­
soluta del capital a p lic a d o s o b r e la tie r r a s in o d e las d ife r e n c ia s en la
productividad que resultan d e la a p lic a c ió n s u c e siv a d e las p o rc io n e s q u e
integran técnicamente d ich o cap ital. P e ro es o b v io q u e para p o d er alcanzar
laintensidad de aplicación p le n a d e la c u al su rg e la p le n itu d d e e sta renta
diferencial.el capitalista agrario d e b e d is p o n e r d e la m asa integra d e capital
correspondiente. M arx s e ñ a la e s ta c ir c u n s t a n c ia , a je n a e n sí m ism a a la
determinación de la renta d ife re n cia l II, p e ro q u e m ed ia en su a p ro p ia ció n
plena:

«En Id renta diferencial bajo su forma II se añaden, por contraste con la


fertilidad, las diferencias que afectan a la distribución del capital (y del
crédito) entre los arrendatarios. En la industria en sentido estricto, pronto
$e establece un mínimo propio de volumen de negocios para cada rama
industrial y, de acuerdo con ello, un mínimo de capital por debajo del cual
nopuede acometerse con éxito una sola empresa. Se establece asimismo en
cada rama industrial una medía normal de capital que rebasa ese mínimo y
déla cual tiene que disponer y dispone en efecto la masa de los productores,
loqje excede de ella puede producir una ganancia extraordinaria; lo que
no llega a ella no obtiene la ganancia media (...). El régimen capitalista
de producción sólo se hace extensivo a la agricultura de un modo lento
y desigual Esta circunstancia hace que los verdaderos arrendatarios
capitalistas puedan apropiarse una parte de la ganancia extraordinaria; no
ocurriría asi, por lo menos en lo tocante a este punto, si el régimen capita­
lista de producción se hallase desarrollado en la agricultura tan por igual
comoen la industria».2

Sean cuales fueran las fo rm as in c ip ie n te s q u e to m a el d e s a r ro llo d e la


acumulación de capital en el c a m p o , la p o s ib ilid a d d e q u e un c a p ita lis ta
agrario retenga para si una p a rte d e la g a n a n c ia e x tra o rd in a ria en c u e s tió n
sobre la base del insuficiente c a p ita l d e los resta n tes, s e va es fu m a n d o c o n
ese mismo desarrollo. T a n to la a c c i ó n d e l t e r r a t e n ie n t e q u e p e r s o n ific a
el monopolio sobre la tierra, c o m o la c o m p e t e n c i a e n t r e los p r o p io s
capitalistas agrarios para a c c e d e r a la tie r r a e n p o s d e la v a lo r iz a c ió n
normal de sus capitales, s e o c u p a n d e b o r r a r d e l m a p a a l c a p ita lis ta d e
capital insuficiente. El t e r r a t e n ie n te va a e x ig ir q u e s e le p a g u e e l c a n o n
correspondiente a la a p lic a c ió n in te n siv a p le n a d e l c a p ita l s o b r e su tierra
como condición para o to rg a r la e n u s o . L o s c a p ita lis ta s q u e d is p o n e n
del capital necesario para a lc a n z a r la in t e n s id a d p le n a v a n a e m p u ja r la
competencia por el uso d e la tierra h a sta e l p u n to e n q u e la ren ta a b s o rb a
toda la ganancia extraord in aria p o t e n c i a lm e n t c a p r o p ia b le . P u n to q u e s e

2 - Marx, El capital, v o l. 3, p á g s. 627-6 28 .


13 8 • Juan Iñigo Carrera

u b ic a m ás allá d e d o n d e los c a p ita le s in s u f ic ie n t e s p u e d e n llegar. Marx


m ism o señ ala al respecto:

«En cambio, en ía medida en que la formación de la ganancia extraordinar^


se determina por la cuantía del capital de explotación, la cuantía de (a renta,
partiendo de una cierta magnitud de aquel capital, se calcula a base de (a
renta media del país en su conjunto, procurándose por tanto, que el nuevo
arrendatario disponga del capital suficiente para proseguir el cultivo en el
mismo plano intensivo» .1

Sin em b argo, s e ha c o n v e r tid o e n un lu g a r c o m ú n e n t r e diversos teó­


r ic o s m arxistes la a firm a ció n d e q u e la r e n ta d if e r e n c ia l II s e encuentra
d eterm in ad a, en si, p o r la d ife r e n te m a g n itu d a b s o lu t a e n t r e los capitales
d e q u e d isp o n en d istin tos c a p ita lis ta s a g r a r io s p a r a a p lic a r s o b r e iguales
tierras. A una m ayor escala total d e c a p ita l a g r a r io a p lic a d o correspondería
d e m an era u n ív o ca una m a yo r p r o d u c tiv id a d d e l tr a b a jo . D e esta mayor
productividad resultaría una g a n an cia e x tr a o rd in a r ia p a ra e l capital agrario
en c u estió n , la cu al s e tran sfo rm aría e n r e n ta d if e r e n c ia l II. P o r ejemplo,
según H arvey:

«Si todos los productores invirtieran exactamente el mismo monto de capí


tal sobre su tierra - llamemos a éste el capital "normal'' invertido- entonces
tampoco habría renta diferencial II. Pero si algunos productores invirtieran
más que el capital "normal", y obtuvieran mayores rendimientos a escala
sobre el capital que invierten, entonces su precio de producción individual
sería menor que el valor de mercado fijado por la aplicación del capital
"normal". Toda o parte de esta diferencia puede ser entonces apropiada
como renta diferencial II».4

El p u n to d e partida d e e s ta s c o n c e p c i o n e s r e s id e e n d e sc o n o c e r la
m od alid ad esp ecífica q u e p rese n ta la c o n s titu c ió n té c n ic a d el capital agra­
rio . S e g ú n ellas, e l ca p ita l in d u stria l a g r a r io n o p r e s e n t a especificidad
alguna en cu an to a en con trarse té c n ic a m e n te c o n s titu id o p o r la aplicación
s u c e s iv a d e distintas p o rc io n e s su y a s, c a d a u n a d e la s c u a le s aporta su
p r o p ia p ro d u c tiv id a d d el trab ajo . E s te a p o r t o s u c e s iv o p u e d e seguir un
c u r s o c re c ie n te , d e c re cie n te , c o n s ta n te o a lte r n a d o . L a s u c e s ió n de estas
a p lica c io n e s intensivas sobre la m ism a tierra s e e x tie n d e en m ayor o menor
g r a d o . E s te g a d o d e p e n d e d e si e l a v a n c e e n la s u c e s ió n im plica o no I
un p r e c io d e p r o d u c c ió n in d iv id u a l p o r e n c im a d e l q u e rig e el precio
c o m e r c ia l norm al, en c o n ju n ció n c o n la s d e t e r m in a c io n e s d e la magnitud
d e la n e c e s id a d so c ia l s o lv e n te p o r la m e r c a n c ía a g r a r ia e n cu estió n que

y - M a rx , Elcapital, vol. 3. p ág . 626.


4 . - D a v id H a r v e y . TheUmits to Capital. O x f o r d : B a s il B la c k w e ll. 1984- Hay
e d ic ió n e n e sp a ñ o l: M é x ic o : F C E . 1990. p á g . 355 * t r a d u c c ió n p r o p ia .
Sobre (a renta diferencial II • 13 9

déla unidad d e l p r o c e s o d e a c u m u l a c i ó n d e l c a p i t a l to t a l d e la

piedad-
En cambio . para las c o n c e p c io n e s q u e n o s o c u p a n , lo s c a p it a le s in d u s-
agrarios estarían t é c n i c a m e n t e c o n s t i t u i d o s c o m o c u a l q u i e r o t r o
industrial, a saber, c o m o u n id a d e s t é c n ic a s n e c e s a r ia m e n t e in te g r a ­
d la s que. de manera g e n e ra l, c o r r e s p o n d e un a p r o d u c tiv id a d d e l tra b a jo
i -finteenrelación co n su m o n to . L a ú n ic a p a r tic u la r id a d r e sid iría e n q u e ,
^ estos teóricos, la m e d ia c ió n d e la p r o p ie d a d te r r ito r ia l a g r a r ia d a ría
! a que la ganancia d ife r e n c ia l o r ig in a d a e n la m a y o r p r o d u c t i v i d a d d e l
' jabajopuesta en acción p o r e l m a y o r c a p ita l a g r a r io , s e c o n s t it u y e r a e n una
¿anariciaextraordinaria q u e p a sa ría a s e r a p r o p ia d a p o r io s te r r a t e n ie n te s
j ^órenla diferencial.
I Tomemos como prim era e x p r e s ió n d e e s ta s c o n c e p c i o n e s la p r e s e n ta d a
- por Flichman:
«Consideramos que conviene considerar como renta diferencial ll solam en-
tealaprovementedelatrasodel desarrollo del capitalism o en la agricultura,
quepermite que et precio de producción individual para algunos arrendata­
rios capitalistas sea inferior al correspondiente a la peor tierra, no por ser
más fértiles los terrenos en los que invierten su capital, sino por disponer
ce más recursos y mejor tecnología Esas ganancias extraordinarias fluirán
a los terratenientes, en virtud de su posibilidad de aumentar el canon de
arrendamiento hasta el punto en que los capitalistas agrarios obtengan sólo
!atasa media de ganancia» .4

Para llegar a esta r e d e fin ic ió n d e la r e n t a d i f e r e n c i a l IL F li c h m a n


empieza por redefinir la re m a d ife r e n c ia l I a fin d e i n c l u i r e n e lla la r e n ta
proveniente de la aplicación d e p o r c io n e s s u c e s iv a s d e c a p it a l c o n d is tin ta
productividad del trabajo, a la q u e c o n s id e r a un a:

«... diferencia en la distribución del capital en distintas tierras de fertilidad


dispar[quel no surge por "diferencias que afectan la distribución del capital
ydel crédito entre los terratenientes", como plantea Marx que ocurre en la
renta diferencial ll» 6

la conclusión a la q u e lleg a F lic h m a n t i e n e i m p l í c i t o e l s i g u i e n t e r a ­


zonamiento: a) en cu alq u ier ram a d e la in d u s tr ia e n g e n e r a l , lo s c a p i t a l e s
individuales que no a lc a n za n el m o n t o n e c e s a r i o p a r a p o n e r e n a c c i ó n
lamayor productividad d el tr a b a jo s o n r á p i d a m e n t e d e s p l a z a d o s , e n la
competencia, por los c a p ita le s in d i v id u a le s q u e a l c a n z a n d i c h o m o n t o ,
siendo éste ei que c o r r e s p o n d e a la d e t e r m i n a c i ó n d e la ta s a g e n e r a l d e
guianciay, luego, a la d el p r e c i o d e p r o d u c c i ó n ; b) e n la p r o d u c c i ó n

Guillermo Flichman. La renta d e l su elo y e l d esa rrollo agrario argen tino.


Meneo.DF: Siglo XXI, 1977. pág. 27.
6.- Ibidem.
14 0 •Juan Iñigo Carrera

agraria, j u m o c o n Jos cap itales e q u iv a le n te s a lo s d o m in a n te s e n las ramas


in d u stria les, sub sisten d e m a n era s o s te n id a c a p it a le s d e l tip o que sería
d e s p la z a d o d e esas m ism as ram as in d u stria le s, d e te r m in á n d o s e entonces
la ta sa g e n e ra l d e g a n a n cia p a ra las ram a s a g r a r ia s, y lu e g o su precio de
p ro d u cció n , p o r e l prom ed io e n tre a m b o s tip o s d e c a p ita l; d) la mayor tasa
d e gan an cia resp e cto d e la m edia c o m p u ta d a s o b r e e s ta b a se q u e obtienen
los cap itales agrarios d e m ayor esc a la s e tra n sfo rm a e n la ren ta diferencia]
II redefin ida p o r Flichm an.
V ayam os p a so a p a so . En p r im e r lu gar, si la g a n a n c ia extraordinaria
q u e los c a p ita le s d e m ayo r e s c a la a p r o p ia r a n al v e n d e r al p r e c io de pro­
d u c c ió n su p u esta m en te d e te rm in a d o p o r las c o n d ic io n e s prom edio de
pro d u cció n s e con virtiera en renta para el te rr a te n ie n te , só lo ellos estarían
e n c o n d ic io n e s d e p agarla. L o s r e s ta n te s c a p it a le s n o c o n ta ría n con tal
c a p a c id a d d e p ago. C o n lo c u a l é s t o s s e v e r ía n d e s p la z a d o s p o r dichos
c a p ita le s d e m a y o r e sc a la e n la c o m p e t e n c ia p o r e l u s o d e la tierra, o
d eb ería n pagar la ren ta a e x p e n s a s d e lo q u e s u p u e s t a m e n t e constituye
su gan an cia normal, en c u y o c a so a ca b a ría n ig u a lm e n te d esp lazados de la
producción. Por lo tanto, afirm ar la e x iste n c ia d e una ren ta originada en que
el p recio d e producción in d ivid u alm en te c o r r e s p o n d ie n t e a unos capitales
se ubica por sobre el p recio d e p r o d u c c ió n s o c ia lm e n te v ig e n te constituye
una c o n tra d ic c ió n en los té rm in o s. A l m is m o t ie m p o , n o d e b e pasarse
p o r alto q u e la circ u la c ió n d e las m e r c a n c ía s a su s p r e c io s d e producción
p r e s u p o n e la fo rm a c ió n d e la ta sa g e n e r a l d e g a n a n c ia . A su vez, esta
form ación p resup on e un c ie rto d esa rro llo g e n e ra l d el m o d o d e producción
cap italista .7 P resu p on e, p o r lo tanto, q u e e s t e m o d o d e p ro d u c ció n se ha
d e sa rro lla d o ta m b ién e n e l c a m p o h a s ta e l p u n t o d e s u p e r a r cualquier
lim ita c ió n e s p e c ífic a al m o v im ie n to d e l c a p ita l a g r a r io p ro v en ien te de
form as sociales anteriores. A firm ar q u e las m e r c a n c ía s agrarias circulan de
m a n era g e n e ra l a sus p r e c io s d e p r o d u c c ió n p e r o q u e , al m ism o tiempo,
s e re p ro d u c e n d e m anera in d e fin id a las b a r r e r a s a la v a lo r iz a c ió n normal
d e l cap ital agrario c o m o re sa b io d e r e la c io n e s s o c ia le s a je n a s al modo de
p r o d u c c ió n cap italista e n e l c a m p o , c o n s t it u y e o t r a c o n t r a d ic c ió n en los
térm inos. El p ro p io Flichm an tom a n o ta d e la d o b le c o n tr a d ic c ió n implícita
e n su d efin ició n d e la renta d ife re n c ia l II. P e r o su c o h e r e n c ia lógica no le
s ir v e m á s q u e p a ra r e fo r z a r su n e g a c ió n d e la e s p e c if ic id a d prop ia déla
v e rd a d e ra renta d iferen cia l II, r e d u c ié n d o la a u n f e n ó m e n o transitorio:

«Suponiendo un pleno desarrollo del capitalismo en el sector agrícola, un


tipo de ganancia extraordinaria originada en La desigualdad en el desarrollo
tecnológico puede ser sólo transitoria, del mismo modo que en la industria.
En una situación de equilibrio los capitalistas invertirán hasta el punto en
el cual sus ganancias marginales igualen a la tasa media de ganancia, y no

7 . - M a rx , E l c a p ita l v o l. 3, p ág . 151,
Sobre la renta diferencial ll •14 1

podrá haber renta diferencial IIC...). Cabe aclarar nuevam ente que en este
desarrollo se supone en forma explícita que el capitalism o en la agricultura
está poco y desigualmente desarrollado, de otro modo no puede haber ren­
tadiferencial II (Nota 20: Esto permite apreciar qu e este tipo de renta puede
aparecer en condiciones históricas particulares, no siendo generalizable al
modo de producción capitalista en general)» *

En segundo lugar, e l r a z o n a m ie n t o d e F lic h m a n r e d u c e la fo r m a c ió n d e


|i tasa general de g a n a n cia a un m e r o p r o m e d io d e las ta sa s d e g a n a n c ia s
que resultan de las c o n d ic io n e s s in g u la r e s d e v a l o r i z a c i ó n d e c a d a u n o
de los capitales in d iv id u a le s q u e p a r t ic ip a n e n la p r o d u c c i ó n t o t a l d e la
sociedad. Pero, r e to m a n d o a q u í lo e x p u e s t o m á s a r r ib a al r e s p e c t o , la
formación de la tasa g e n e ra l d e g a n a n c ia n o e s e s t e m e r o p r o m e d io . E s e l
proceso en que cada c a p ita l in d iv id u a l r e a liz a su d e t e r m in a c ió n c o m o ó r-
¿anoconcreto del capital to tal d e la s o c ie d a d , o se a , c o m o ó r g a n o in d iv id u al
portador de la unidad in d ir e c ta d e l p r o c e s o d e p r o d u c c i ó n s o c ia l. C o m o
ules órganos, los cap itales in d iv id u a le s s u p e r a n t o d a d ife r e n c ia c u a lita tiv a
asu capacidad d e v a lo rizació n q u e re su lta d e su s d ife r e n te s c o m p o s ic io n e s
orgánicas o tiempos d e r o ta c ió n d e su s p o r c io n e s c ir c u la n te s . P o r lo tan to ,
ponandicha unidad in d irecta c o m o s im p le s p a r te s a líc u o ta s d e l c a p ita l total
dela sociedad, entre las c u a le s s e h a b o r r a d o t o d a d i f e r e n c i a c u a lita tiv a .
Sinembargo, esta m ism a in d if e r e n c ia c u a lit a t iv a s e c o n s t i t u y e , a su v e z ,
en una condición c u a lita tiv a ; s ó lo lo s c a p i t a l e s c a p a c e s d e a lc a n z a r la
magnitud requerida p ara p o n e r e n m a r c h a la p r o d u c t iv id a d d e l tr a b a jo
que les permite re p ro d u c irse d e m a n e r a n o r m a l e n la c o m p e t e n c i a p o r la
determinación de la n o rm a d e p r o d u c t iv id a d q u e d e te r m in a e l v a lo r d e su
mercancía, participan a c t iv a m e n t e e n la f o r m a c i ó n d e la ta s a g e n e r a l d e
ganancia. De más está d e c ir q u e d ic h a m a g n it u d c r e c e c o n t in u a m e n t e en
el proceso de co n cen tració n y c e n t r a liz a c ió n d e lo s c a p it a le s in d iv id u a le s.
Los capitales in d iv id u a le s q u e . p o r s u s c i r c u n s t a n c ia s s in g u la r e s , so n
incapaces de m ultiplicar su e s c a la al r itm o r e q u e r id o , re s u lta n a n iq u ila d o s
comoórganos individuales d e la p r o d u c c ió n s o c ia l. S e v e n e n t o n c e s c o n d e ­
nadosa liquidar sus resto s y a c o n v e r tir s e , si a lg o d e e llo s q u e d a , e n c ap itale s
colocados a interés. S in e m b a r g o , p u e d e n s o b r e v i v i r e n p r o d u c c ió n si la
masa de ganancia resu ltan te d e la d ife r e n c ia e n tr e e l p r e c io d e p ro d u c c ió n
al que venden (d e te rm in ad o e n s u r a m a p o r lo s c a p it a le s d e e s c a la n e c e -
| sana para participar e n la f o r m a c i ó n d e la t a s a g e n e r a l d e g a n a n c ia ) y su
mayor costo de p ro d u cció n (d a d o p o r su m e n o r e s c a la y, e n c o n s e c u e n c ia ,
menor productividad d el tr a b a jo q u e p o n e n e n a c c ió n ) s u p e ra a la m asa d e
interés que recibirían d e liq u id a rs e y tr a n s fo r m a s e e n c a p ita le s c o lo c a d o s a
. préstamo. Cn ese caso, p u e d e n s u b s is tir e n p r o d u c c ió n c o m o c a p ita le s q u e
' se valorizan a una tasa d e g a n a n c ia i n f e r i o r a la g e n e r a l o m e d ia , s ie n d o

8- Flichman. La renta d el suelo y e l desarrollo agrario argentino, pág. 27 y 2 9 -


1* 2 • ]uan Iñigo Carrera

im p o te n te s al m ism o tie m p o p a ra p a r tic ip a r a c t iv a m e n t e e n la formación


d e e s ta . N o s e r e p r o d u c e n y a c o m o c a p it a le s in d u s t r ia le s n orm a les sino
c o m o p e q u e ñ o s cap itales. M u ta tis m u ta n d i. o t r o ta n t o o c u r r e en el ámbito
d e lo s c a p ita le s c o m e rc ia le s.
H e d e s a r r o lla d o las fo rm a s c o n c r e t a s q u e to m a la d e te rm in a c ió n de
lo s c a p ita le s in d u stria les in d iv id u a le s c o m o p e q u e ñ o s c a p ita le s con an­
te r io r id a d .’ A q u í in e v o v a lim ita r a p r e s e n t a r e n e l c u a d r o 9.1 diversos
c a s o s p r o v e n ie n te s d e l e s tu d io d e r a m a s d e la p r o d u c c ió n agraria, los
c u a le s p o n e n d e m a n ifie sto q u e la m a g n itu d d e la d if e r e n c ia cuantitativa
e n lo s m o n to s d e c a p ita l e n c ie r r a u n a d if e r e n c ia d e c a r á c t e r cualitativo
r e sp e c to d e la p a rticip a ció n e n la d e te r m in a c ió n d e la p ro d u c tiv id a d normal
d e l tra b a jo , e n c o n s e c u e n c ia e n la d e t e r m in a c ió n d e l v a lo r y. d e ahí, en
la p a r tic ip a c ió n o n o e n e l p r o c e s o d e fo r m a c ió n d e la ta sa general de
g a n a n cia .9
10

L eche abasto de Buenos Aires (ado sem 1969-


1 II i ii IV
1er sem 1979)
participación en cantidad de agentes (%) 60 29 10 l
participación en producción (%) 10 37 8
capital industrial fo o o $ de 2010) 481 1306 9781
capital industrial * renta capitalizada ( 000 $ de
1.213 1.960 3.417 12.184
2010)
capital aplicado por hectárea fo o o $ de 2010) 5.9 7.1 S-6 36.8
tasa de ganancia antes de renta (%) -0.7 0.4 U.S U .3
tasa de ganancia neta de renta capitalizada (%) -0.3 0.2 S.1 M.5
tasa de ganancia promedio del sector industrial (%) <3.1
cuadro 9.1. continúa en la página siguiente

9. - J u a n Iñ ig o C a r r e r a . E l capital: razón histórica sujeto revolucionario y


conciencia. B u e n o s A ire s: lm a g o M u n d i, 2008. p á g s. 140-145.
10. - L o s e s t u d io s u tiliz a d o s f u e r o n r e a liz a d o s a l o la r g o d e tres décadas,
p o r lo c u a l su s d a t o s o r ig in a le s c o r r e s p o n d e n a p u n to s d if e r e n t e s d en tro de los
m o v im ie n to s c í c l i c o s y e l t r a n s c u r s o e s p e c í f i c o d e la a c u m u la c ió n d e capital en
A rg e n tin a .
Sobre la renta diferencial ll • U 3

-¡.*1 aolicauo pu. -------------------------------------- 4.3 2.2 3.2 1A

■ ^¡XwñancilMtes de renta (%) -12.1 -10.7 - 2.9 17.7 36.2

TT^ÓüüTcia neta de renta capitalizada (%) - 7-8 -6,2 - 1.5 8.5 14.0

■ ^Tlípiññciá promedio del sector industrial (%) 9.4

"rirricoTintre Ríos (i w >-»995 ) I II III IV V

participación en cantidad de agentes (%) >3 68 8 ti 0

participación en producción (%) 3 47 14 36 0

capital industrial fooo $ de 2010) MS 348 948 1.621 3-754

capital industrial ♦ renta capitalizada ('000 S de 422 1958 4.687


J74 1.136
2010I
capital aplicado por hectárea fo o o $ de 2010) 16,1 *5.9 18,2 17.7 15.9

tasade ganancia antes de renta (%) -4.2 - 1.7 6.1 9 14.5

tasade ganancia neta de renta capitalizada (%) - 3.5 -M 5.1 7*4 11,6

tasadeganancia promedio del sector industrial (%) 10.1


continúa en la página siguiente
1 4 4 • Juan Iñigo C a rre ra

cuadro 9.1. viene de la página anterior


Urna Chubut (1996*2000) 1 II III IV
participación en cantidad de agentes (%) 65 3» 3 1
participación en producción (%) 11 s» *5 ¿3

capital industrial (000 $ de 2010) 1S4 175 » 4.868 ~~


capital aplicado por hectárea fooo S de 2010) O.07 0.07 0,07 0.12
tasa de ganancia antes de renta (%) -10.5 -M 7 •4,88 1,26
tasa de ganancia promedio del sector industrial (%) 12.9

Cuadro 9.1. Diferenciación especifica entre capitales agrarios respecto de la formación de


la tasa general de ganancia. Fuentes; elaboración propia sobre la base de. respectivamente:
Juan Iñigo Carrera. Estudio de las trabas especi/ieas a l desarrollo técnico que resultan délos
procesos de gestión y creí imiento de los establecimientos tamberos de /a cuenca de abasto de
Buenos Aires. Buenos Aires: Franklin Consult. 1980; Juan Iñigo Carrera; Patricia Lambruschmi
y Néstor Carllinni. Programa de barrera sanitaria para la mosca de los fru tos en la región
patagónica. Estudio de!efecto económico sobre los agentes de ¡aproduce ion/hetiróla. Buenos
Aires: PROMSA. IASCAV y SAGINA, 1993: Juan Iñigo Carrera; Patricia I.ambruscluni y Néstor
Carllinni. Programa de pm ención y erraetieaeión d elpicudo mexicano delalgodonero en ¡a
región M£4 . Evaluación del impacto económico sobre los agentes de la producción algodonero
y de su capacidad para absorber e l eosto de! programa. Buenos Aires: PROMSA. IASCAV
y SAGPyA. 1995: Juan Iñigo Carrera: Patricia Lambruschini y Néstor Carllinni. Programa de
combate de la cancrosis de tos cítricos en la región MEA. Evalúen ion de! impélelo económico
sobre los agentes de la producciónfruticola y ele su ceipeie idad para absorber el costo del
programa. Buenos Aires: PROMSA. IASCAV y SAGPyA. 1997; Juan Iñigo Carrera. «Modelos
de medición de la tasa de ganancia de capitales tipo». E11: Determinación ele la rentabilidad
de agentes de la cadena lanera y definición ele un programa operativo en las Pren inc 'm
de Rio Megro y Chubut. Ed. por Sergio Levin. Buenos Aires: CFI. 2003. Bases: tasa de
ganancia neta refleja la mediación de la renta de la tierra de manera indirecta, por medio
de su capitalización en el precio de la tierra en el cual el capitalista agrario se ve necesitado
de esterilizar una porción de su capital potencial. Se utiliza este criterio debido a que. en
todos los casos considerados, el capitalista agrario es al mismo tiempo propietario del suelo.
La fuente correspondiente a la rama lanera no computa este efecto. En los casos en que el
resultado es negativo, el criterio utilizado resulta en una disminución de la tasa de perdida, aI
sumarse al capital efectivo el precio de la tierra. El capital aplicado por hectárea corresponde
a la suma del capital lijo, valuado al promedio de su vida útil, más el capital circulante utilizado
durante el año. Los montos de capital se expresan en miles de pesos de poder adquisitivo
correspondiente al promedio de 2010 según el índice de precios al consumidor.

El abism o que separa la capacidad d e va lo riza ció n d e un os y otros capi­


tales p o n e p o r sí m ismo en ev id en cia el sin sen tid o d e s u p o n e r que ía tasa
general de ganancia se forma com o un p ro m ed io - sim p le o ponderado,)1
en este caso, sea p o r la participación d e c a d a tip o d e a g e n te en el total de
éstos, sea por la participación d e cad a tip o en la p ro d u c c ió n total - entre
su jetos p rivad os d e la p ro d u c ció n so c ia l tan d ife r e n te s c o m o los que se
registran d en tro d e las m ism as ram as a grarias e n la A rg e n tin a . Mientras
los cap itale s agrarios m ás c o n c e n tr a d o s s e v a lo r iz a n a tasas d e ganancia
Sobre la renta diferencial II • 14 5

, sc asemejan - d e s c o r n a d o e l e f e c t o d e la r e n ta - a la s d e l p r o m e d io
je los capitales d e la In d u stria m a m if a c t u r e r a ," lo s c a p i t a l e s m e n o r e s s e
valorizan a lasas s u s ta n c ia lm e n te m e n o r e s y, e n su m a y o r ía , s o b r e v iv e n a
expensas de con su m irse m ás o m e n o s a c e le r a d a m e n t e a sí m ism o s.
l a reproducción d e los c a p it a le s s o b r e la tie r r a e s tá le jo s d e p r e s e n ta r
lapresunta tendencia sim p le a la c o n v e r g e n c ia d e l tip o d e c a p ita l q u e p o n e
inacción la m ayor p r o d u c t iv id a d d e l t r a b a jo , c o m o p o s t u la F lic h m a n .
A sim ism o, una m ayor in ten sid a d a b s o lu ta e n la a p lic a c ió n d e l c a p ita l s o b r e
la (ierra no resulta n e c e s a r i a m e n t e e n u n a m a y o r ta s a d e g a n a n c ia , ni
antes ni después d e c o n s id e r a r e l e f e c t o d e la re n ta . A su v e z , en to d o s lo s
casos, los estudios c o n s id e r a d o s r e g is tra n e l m is m o p r e c i o p o r u n id a d d e
superficie para la tierra v irgen d e n t r o d e c a d a ra m a , in d e p e n d ie n t e m e n t e
de la escala del capital y la p r o d u c t iv id a d d e l tr a b a jo q u e s e a p liq u e s o b r e
ella. De modo que ta m p o c o se p o n e d e m a n ifie s t o la e x is te n c ia d e una tasa
diferencial de renta d e n tro d e c a d a ra m a p o r e l h e c h o d e p o n e r e n a c c ió n
una productividad del tra b a jo s u p e r i o r a la in e d ia , c o m o ta m b ié n p o s tu la
la teoría de Flichman a c e r c a d e la r e n ta d i f e r e n c i a l II.
Dejemos d e lado, c o m o p r o p o n e F li c h m a n , t o d a p o s ib ilid a d d e q u e
los capitales más c o n c e n t r a d o s te n g a n c a p a c i d a d p a r a p a g a r u n a m a y o r
renta diferencial q u e lo s p e q u e ñ o s c a p i t a l e s , p o r in c lu i r e l d e s e m b o ls o
intensivo de más p o r c io n e s s u c e s i v a s d e c a p i t a l c o n u n a p r o d u c t i v i d a d
del trabajo superior a la q u e c o r r e s p o n d e a la d e t e r m i n a c i ó n d e l p r e c i o
comercial normal. S o b re esta b a s e , la c o m p e t e n c i a e n t r e u n o s y o tr o s p o r
el uso de la misma tierra se va a d e f in ir s e g ú n q u e , lo s m e n o r e s c o s t o s d e
los primeros resp e cto d e los s e g u n d o s , m á s q u e c o m p e n s e n o n o su ta sa
general de ganancia, su p e rio r a la c o n c r e t a a la q u e s u b s is te n é s to s .
Supongamos ahora q u e no h a y d if e r e n c ia e n las c o n d i c i o n e s n a tu r a le s
de las distintas tierras y q u e to d o s lo s c a p it a le s q u e s e d e s e m b o ls a n s o b r e
ellas son normales. S u p o n g a m o s q u e a lg u n o d e e s t o s c a p it a le s s e e n c u e n ­
tra técnicamente m ás a v a n z a d o q u e e l p r o m e d i o . S u p o n g a m o s q u e e s t e
capital compitiera para e x p a n d ir s e e n e l u s o d e la tie r r a , o f r e c i é n d o l e al
terrateniente c ed erle una p a r te d e la g a n a n c ia e x t r a o r d in a r ia q u e p e r c i b e
por poner en a cció n una p r o d u c t i v i d a d d e l t r a b a jo s u p e r i o r a la m e d ia
normal. En este c a so , n o s e r ía p r e c i s a m e n t e e l t e r r a t e n i e n t e q u ie n , e n
vistas de la mayor p r o d u c tiv id a d d e l tr a b a jo q u e p o n e e n a c c ió n e l c a p ita l
en cuestión, le im p on d ría e l p a g o d e l p lu s d e r e n t a . P o r e l c o n t r a r io , e s t e i

ii - Debe considerarse que, ju s ta m e n te p o r su c o n d ic ió n d e prom ed io, esta


tasase encuentra afectada negativam ente por la subsistencia en el sector industrial
decapitales equivalentes a los más pequ eños del secto r agrario, aunque con m enor
participación relativa. Por su parte, la ex cep ció n presentada por los capitales laneros
más concentrados responde a la crisis p ro fu n d a sufrida p o r el sec to r durante el
período considerado. Así y todo, el a b ism o d e d ife re n cia se co n serv a fren te a lo
que ocurre con la tasa de ganancia d e los cap itales m en os concen trad os.
146 •iuan Iñigo Carrera

m ism o capital sería el su jeto q u e a c t iv a m e n t e o f r e c e r í a la m a yo r renta


para avanzar desplazando a sus c o m p e tid o re s . El c a s o s e re d u ciría así a un
m ovim ien to circunstancial d e la c o m p e t e n c i a , a je n o a la determ inación
d e la rem a diferencial por la a p lica c ió n in te n s iv a d e c a p ita l so b r e la tierra
M ás aún. exactam ente lo m ism o s u c e d e r ía si, le jo s d e tr a ta r s e d el capital
más concen trado, las circunstan cias p e r m itie r a n a lo s p e q u e ñ o s capitales
apropiar lo que para ellos es una ga n a n cia e x tr a o r d in a r ia p o r so b re la tasa
con creta que rige su subsistencia, m ien tra s q u e las m ism a s circunstancia*
só lo les perm itieran a los ca p ita le s n o rm a le s v a lo r i z a r s e a la tasa general
de ganancia. En este segundo caso , los p e q u e ñ o s c a p ita le s estarían en con­
d iciones d e com petir ven tajosa m en te p o r e l u s o d e la tie rra , cediéndoles
a sus propietarios d ich a gan an cia e x tr a o r d in a r ia c o m o r e n ta . C o n lo cual
desplazarían a los capitales m ed io s d e e s a ra m a d e la p r o d u c c ió n agraria
N uevam ente, la renta en c u e stió n n o te n d r ía n a d a q u e v e r c o n la renta
diferencial, y ni qué d ecir co n una p r o v e n ie n te d e la m a y o r intensidad con
q ue se aplica el capital sob re la tierra.12
Un par d e años d esp u és d e la p u b lic a c ió n d e F lic h m a n , surge otra
versión sobre la renta diferen cial II q u e ta m b ié n p r e t e n d e atribuirla a una
ganancia extraordinaria q ue ob ten d ría n lo s c a p ita le s a g ra rio s más concen­
trados. n o por la cap acid ad para a p lic a r in t e n s iv a m e n t e m ás porciones
sucesivas con productividades del trab ajo s u p e r io r e s a la q u e determina el
precio com ercial normal, sino p o r p o n e r e n a c c ió n una productividad dd
trabajo mayor a la normal gracias a su m a yo r e s c a la a b s o lu ta .'3 A diferencia
de Ftichman. Fine se d etien e en la d e te r m in a c ió n d e l v a lo r com ercial por
los valores individuales corresp on d ien tes a c a d a p r o d u c tiv id a d del trabajo
prescindiendo d e la d ete rm in a c ió n d e lo s p r e c i o s d e p r o d u c c ió n por la
form ación de la tasa general d e ga n an cia :

«la teoría de la renta diferencial (RD) de Marx para la agricultura se entiende


más fácilmente una vez que se la ve basada sobre (a competencia al interior

u . - «Pero, aun p re scin d ie n d o d e e s t e e le m e n t o , c a b e la p o sib ilid a d de que ci


canon de arrendam iento entre, en p arte y e n c ie r t o s c a s o s en su totalid ad , es decir,
c o a una ausencia total d e la verd ad era ren ta d e l s u e lo y. p o r ta n to , a b ase de la total
c a r e n c ia e fe c tiv a d e v a lo r d e la tie r ra , u n a d e d u c c i ó n d e la g a n a n c ia media, dd
salario norm al o de am bos a la ve z . E sta p a r te d e la g a n a n c ia o d e l salario aparece
aq ui b a jo la form a d e renta d e l s u e lo p o r q u e , e n v e z d e a d ju d ic a r s e al capitalista
industrial o al o b re ro asalariado, c o m o s e r ía lo n o r m a l, s e le p a g a al terrateniente
b ajo la form a d e canon d e a rren d am ien to. E c o n ó m ic a m e n t e h a b la n d o , ni una pane
ni otra constituyen verdadera renta d e l su e lo ; p e r o , p r á c t ic a m e n te , constituyen una
ren ta d el p ro p ieta rio d e la tierra, u n a v a lo r i z a c ió n e c o n ó m i c a d e su monopolio,
e x a c ta m e n te lo m ism o q u e la v e r d a d e r a r e n ta d e l s u e l o y c o n t r ib u y e n lo mismo
q u e ésta a d eterm in ar el p re c io d e la tierra*. M a r x , E l capital, v o l. 3, pág. 583.
13.- B en Fine. "O n M arx's th e o r y o f a g ricu ltu ra l r e n t" . En: Economy andSociety
vol. 8. n.° 3 (1979)-
S o b re la renta d ife re n cia l 11 • 147

del sector agrario (...) esto implica que ella concierne a la formación de
los valores comerciales a partir de los diferentes valores individuales, los
cuales a su vez rinden ganancias extraordinarias Estos procesos son en si
mismos previos a la competencia mtersectorial, la cual establece los precios
comerciales a partir de los valores comerciales*»M

Notemos, d e en tra d a , q u e p e se a referirse a los valores de las mercancías.


Fine no h a ce r e fe r e n c ia a la e x iste n cia d e plusvalías extraordinarias, sino de
ganancias ex tra o rd in arias. P e ro la existencia de estas ganancias presupone
la formación d e la tasa g e n e ra l d e ganancia. ¿Cuál es el sentido de incurrir
en esta c o n tra d icc ió n ? En v e / d e e x p licar la base propiamente capitalista
de la p ro p ie d ad te r r ito r ia l a p a rtir d e exp licar la renta diferencial por la
formación d e la tasa g e n e r a l d e gan an cia. Fine invierte la cuestión: según
él. la ex iste n cia d e la p r o p ie d a d territorial explica la formación del valor
de las m ercan cías a grarias:

«En el caso de la RD l. el valor comercial no se forma a partir del valor


promedio o normal, sino por el peor m é t o d o de producción Esto no se
debe a que el peor método es el predominante, sino a que la interven
oón de la propiedad territorial modifica la formación soaal del valor en
la agricultura...».'*

En cu an to e x is te n c o n d ic io n a m ie n t o s naturales no controlables a la
productividad d el trab ajo , q u e im plican la aplicación extensiva o intensiva
del capital so b re la tie rra c o n p ro d u ctivid a d diferenciada, las mercancías
agrarias no p u e d en v e n d e rs e sim p lem ente a su valor medio. Esta situación
es ajena a la e x is t e n c ia o in e x is te n c ia d e la propiedad territorial. Los
distintos lo te s d e una m ism a m e r ca n cía no pueden afluir a la circulación
con distintos p r e c io s , se g ú n la p ro d u ctivid ad individual que corresponde
a la porción d e c a p ita l q u e p r o d u jo cad a uno d e esos loles. Y para que la
peor porción pueda ser a p lica d a , es necesario que el precio de producción
que rige al p r e c io c o m e r c ia l n o rm al se encuentre determinado por la
productividad d e l tr a b a jo q u e c o rr e s p o n d e a dicha peor porción (sin
olvidar la salved ad ya e x p u e s t a a c e r c a d e la posibilidad de la aplicación
intensiva de cap ital s o b r e una tierra m ejor con m enor productividad que
la alcanzada s o b re la p e o r tierra). D e m o d o que. hacia los capitales que
individualmente p o n e n e n a c c ió n una m avor productividad del trabajo
(gracias a la e x is te n c ia d e c o n d ic io n e s naturales no controlables que la
favorecen), a flu y e u n a g a n a n c ia e x tra o rd in an a. exisla o no la propiedad
territorial. El v e rd a d e r o c o n t e n id o d e la cuestión es inverso al planteado
por Fine: la p r o p ie d a d te rr ito r ia l e s la form a concreta más simple con
que la unidad d el m o v im ie n to d e l cap ital total de la sociedad resuelve la

U-~ Ibidem. pág. 249. t r a d u c c ió n p ro p ia .


1$.- Ibidem. p ág. 2$o, t r a d u c c ió n p ro p ia .
14 8 * Juan Iñigo Carrera

contradicción que implica la existencia d e c a p ita le s in d iv id u a le s que tienen


distintas capacidades de valorización so b re la b a s e d e los eondicionamien.
tos naturales no controlables. La prop iedad te rrito ria l e s la form a concreta
más simple en que la ganancia e x tra o rd in a ria e n c u e s t ió n se esteriliza
respecto de los capitales individuales - d e m o d o q u e é s t o s actúan como
órganos indiferenciados de capital total d e la s o c i e d a d - convertida en
renta diferencial a favor del dueño de la tierra. Kn a u s e n c ia d e la propiedad
territorial, la resolución de las d ife re n cia s e n t r e las tasas d e ganancia de
los capitales agrarios individuales n e c e s ita ría t o m a r fo rm a concreta, por
ejemplo, en la existencia de una estructura im positiv a q u e específicamente
gravara dichas ganancias extraordin arias d e m a n e r a d ife re n cia d a . Otra
forma concreta podría ser la venta fo rz o s a al e s t a d o d e t o d o el producto
agrario, al precio de producción que in d iv id u a lm e n te c o rre s p o n d e a cada
lote, para que luego el estado re v e n d ie ra d i c h o p r o d u c t o , sea al precio
promedio, sea al precio correspondiente a la p e o r p o rc ió n - en cuyo caso
el estado retendría para si el e q u iv a le n te a la r e n t a d e la tierra - sea al
precio determinado por otras circu n stan cias c o n c r e ta s .
Pero Fine sigue adelante con su in v e rs ió n . B o r r a e l h e c h o de que la
especificidad de las d eterm in acion es d e la r e n ta d ife r e n c ia l nace de la
existencia de condicionamientos naturales p a rticu la re s no controlables por
el capital de manera normal, sim plem ente afirm a n d o q u e q u ie n reconoce la
existencia de dicha especificidad está en realid ad p re te n d ie n d o imponerla
como la determinación general del v alo r c o m e r c ia l. E sto es. Fine niega la
existencia de la especificidad por la sim p le v ía d e im p u ta r le falsamente
a quien afirma su existencia la p reten sió n d e q u e r e r p r o y e c ta rla sobre la
determinación general, o sea, sobre la d e te rm in a c ió n d el va lo r comercial
en ausencia de los condicionamientos n atu rales n o c o n tro la b le s. No tiene
para ello más argumento que em p ezar c o n la c o n fu s ió n ricardiana acerca
de la renta diferencial 11 sobre la peor tierra, para te rm in ar c o n el consabido
anatema con invocación del nom bre d e M a rx in clu id a:

«En condiciones de competencia "perfecta", el capital fluiría intensivamente


hacia todas las tierra hasta que el margen fuera el mismo para cada una
de ellas. Habría diferentes rentas de acuerdo con la cantidad y fertilidad
de los capitales en cada tierra que superaran el margen uniforme Si esta
fuera la teoria de la RD II de Marx, entonces requeriría el abandono de su
teoría del valor. Esto se debe a que el fundamento aplicado para el marger
intensivo no depende de la intervención de la propiedad territorial Este
fundamento implica que tas ganancias extraordinarias toman la forma de
renta, pero implica que los valores de las mercancías deberían siempre estar
determinados por el margen intensivo uniforme y no por el valor comercial
(en general, el pro m ed io de los valores individuales )» .16

16 .- Fine, *On Marx’s tb eory o f agricu ltu ra l rent», p á g . 251, tra d u cció n propia.
Sobre Id renta diferencial II •149

Sobre esta b a s e , F in e in v ie r te la d ete rm in ació n d e la renta diferencial


ll. No se trata y a d e q u e e lla b ro ta d e la fo rm ació n d e la tasa general de
ganancia tren te a la e x is te n c ia d e co n d icio n am ien to s naturales diferencia­
les en relación c o n la a p lic a c ió n intensiva del capital sobre la tierra. Por el
contrario, para él s e trata d e u n a renta q u e brota d e la diferenciación de
la escala abso lu ta d e lo s c a p itu le s agrarios individuales en relación con la
existencia d e la p r o p ie d a d te rrito ria l:

«... para la teoria de Marx, la RDM existe en tanto se realicen inversiones


de capital mayores que la normal. Estos cultivos intensivos deben rendir
economías de escala en el uso del capital (...). El resultado consiste en
reducir el valor individual por debajo del valor comercial, crear ganancias
extraordinarias, las cuales, sin embargo, son apropiadas bajo la forma de
renta».'7

A sem ejanza d e F lich m a n , F in e c r e e q u e las ganancias extraordinarias


en cuestión son c ir c u n s t a n c ia le s , p e ro a d iferen cia de aquél, cre e que la
misma transform ación d e d ich a s gan an cias en renta traba la entrada de los
capitales de m ayo r e s c a la . D e m o d o q u e su supuesta renta diferencial II se
reproduce en el tie m p o :

«Evidentemente, es posible que no toda la ganancia extraordinaria que for­


ma la base potencial de la RDM vaya a parar al terrateniente. Con el tiempo
se erosiona en tanto el tamaño anormal de la inversión en cuestión deviene
normal, pero este proceso, paralelo al de la industria, se ve embotado por
la apropiación de la RDII».'*

Pero, e n to n c e s , F in e d e b e r ía d e te n e rs e a exp licar cóm o es posible


que coexistan d o s c á n o n e s d e a rr ie n d o d iferen ciad os para exactam ente
la misma tierra: u n o m a y o r p a ra lo s c ap itale s que alcanzan la ganancia
extraordinaria s u p u e sta m e n te origin ada en su mayor escala absoluta y otro
menor para los c a p ita le s q u e n o a lc a n z a n dicha escala. Esto es, debería
explicar bajo q u é fo rm a s c o n c r e t a s po d ría existir un canon de arriendo
diferenciado que im p u sie ra un m ayo r pago a los capitales más concentrados
y. como tales, d e m a y o r p o d e r e c o n ó m ic o frente a los terratenientes,
mientras los c a p ita le s m e n o r e s , e c o n ó m ic a m e n te más débiles, pagarían
alegremente un c a n o n m en o r. Sin em bargo, su im potencia por desarrollar
la cuestión y e n d o m ás allá d e una abstracta referen cia a la com petencia,
con cita sacada d e c o n t e x t o in c lu id a , p o n e crudam ente en evidencia la
vacuidad de su p la n te o :

«Existe una tendencia para la competencia entre los terratenientes a esta­


blecer rentas iguales para tierras iguales, pero esto a su vez *va a depender17
8
17. - Ibidem, p ág. 252. t r a d u c c ió n p ro p ia.
18. - Ibidem, p ág. 253. tr a d u c c ió n p ro p ia .
150 • lu á n Iñigo Carrera

de la competencia entre los agricultores que se encuentran en situación de


realizar el mismo avance extra de capital" (III, p 706) » . "

Hasta llegar a este punto en la c o n s t r u c c ió n d e su su p u esta renta


diferencial II, Fine ha venido a firm a n d o u n a y o tr a v e z q u e esta rema
corresponde al verdadero análisis realizad o p o r M a rx al re sp e cto . Pero.de
pronto, parece haber cam biado d ia m e tra lm e n te d e id ea :

•El argumento de Marx sobre la RDM en el Volumen III de E l c a p it a l nunca


sigue un curso de análisis del tipo expuesto aquí La RDM no se encuentra
estudiada en la forma pura de aplicaciones desiguales de capital sobre
tierras iguales» “

¿A qué responde sem ejante c a m b io d e fr e n t e ? I fa s ta a q u í Fine venía


tratando a la renta diferencial II c o m o o r ig in a d a e n u n a m a y o r producti­
vidad del trabajo debida sim p lem ente a la m a g n itu d a b s o lu t a del capital.
Pero, ahora, no puede seguir a d e la n te sin e n f r e n t a r s e al h e c h o deque
el desarrollo realizado por M arx m u estra q u e d ic h a r e n ta se origina de
manera inequívoca en la a p lica ció n in te n s iv a d e p o r c i o n e s sucesivas de
capital, cada una de las cuales pone en a cc ió n una p r o d u c tiv id a d del trabajo
superior o inferior a la de las qu e la p r e c e d e n o s ig u e n , p o r e fe c to de los
condicionamientos naturales q u e e n fre n ta . Q u e d a e n t o n c e s en evidencia
que la disponibilidad de un m on to d e c a p ita l to ta l d a d o e s una condición
para que la aplicación intensiva g e n e re la to t a lid a d d e la ren ta diferencia]
II potencialmente apropiable. p e ro q u e e s t a r e n t a n o t ie n e p o r caúsala
existencia misma de dicho m onto total. Sin e m b a rg o , e n v e z d e enfrentarse
criticamente a su propia inversión, F in e n o h a c e m á s q u e reafirmarse en
ella mediante el simple exp ed ien te d e im p u ta r le a M a r x falta d e lucidez:

•Marx encara la determinación cuantitativa de la renta diferencial comour


todo antes de resolver adecuadamente estos problemas (...). Sin embargo,
este modo de proceder tiende a ocultar las relaciones en juego y es par­
cialmente responsable de la identificación que se hace comúnmente de la
teoría de Marx con la teoría de Ricardo sobre la RD».2‘

Notemos, por otra parte, c ó m o las c o n c e p c i o n e s d e F lich m an y Fine


comparten una inversión peculiar. Para a m b o s , la r e n ta d iferen cia l II tiene
su origen en una ganancia extraordinaria q u e , e n la g e n e r a lid a d d e las ramas
de la producción social, seria a p ro p ia d a p o r e l c a p it a l q u e p o n e en acción
una productividad del trabajo p o r e n c im a d e la q u e d e te r m in a el valor social
de la mercancía correspondiente. D e m o d o q u e la s u p u e s ta transformación
de dicha ganancia extraordinaria e n r e n t a p a r a e l p r o p ie t a r io territorial

19 .- Fíne, «On M arx’s (h eo ry o f a g ric u ltu ra ! r e n t - , p á g . 253, tra d u c c ió n propia.


io .- ibidem, pág. 254. tra d u cció n p ro p ia .
2u- Ibidem, págs. 255-256. tra d u c c ió n p r o p ia .
Sobre la renta diferencial ll •1 5 1

no c o n s titu y e la n o r m a s in o la e x c e p c ió n . En cam b io , en su verdadera


d ete rm in ació n , la e x c e p c i ó n r e s p e c t o d e la norm alidad d e la fuente de
la gan an cia e x t r a o r d in a r ia q u e c o n s titu y e la renta diferencial II. reside
en que d ic h a g a n a n c ia p u e d e q u e d a r circu n stan cialm en te en p o d er del
capitalista a grario , en v e z d e p asar al bolsillo del terrateniente. Marx pone
de m anifiesto e s t a p a r tic u la rid a d d el m o d o siguiente:

«Las ganancias extraordinarias y las distintas cuotas de la ganancia extra­


ordinaria según las diversas partes de valor del capital se forman por igual
en ambos casos [ya se inviertan simultáneamente en 4 acres de distinta
fertilidad o en un solo acre sucesivamente]. Y la renta no es sino una forma
de esta ganancia extraordinaria, que constituye su sustancia. Es cierto que
el segundo método opone ciertas dificultades para la transformación de
la ganancia extraordinaria en renta, es decir, para esta mutación de forma
que implica la transferencia de las ganancias extraordinarias de manos del
arrendatario capitalista a manos del propietario de la tierra (...). La explica­
ción de esto está en que la renta se establece al arrendarse la tierra, con lo
cual las ganancias extraordinarias obtenidas por las inversiones sucesivas
de capital van a parar al bolsillo del arrendatario, mientras permanece en
vigor el contrato de arriendo. De aquí también la lucha de los arrendatarios
por conseguir contratos a largo plazo, y a la inversa, la multiplicación de los
contratos rescindióles anualmente ( t e n a n c ie s a t w ill ) por la prepotencia de
los terratenientes».11

C o m o s e ñ a la m o s m á s a rr ib a , si m ien tras está vigen te el contrato d e


arriendo p o r un c a n o n fija d o e n fu n ció n d e las condicion es de productivi­
dad dadas c o m o n o r m a le s e n su m o m e n to , o cu rre un cam b io en d ich as
condiciones, e n g e n e r a l s e v a a v e r a fe c ta d o el m onto d e la ganancia
extraordinaria d i f e r e n c i a l q u e flu y e h a c ia e l cap ital agrario en cu estió n.
En ese c a so , e l c a n o n d e a r r ie n d o e s t a b le c id o se va a ind ep en d izar del
contenido d e d ic h a g a n a n c ia ex tra o rd in aria. Esta situación puede originarse
en un c a m b io e n lo s c o n d i c i o n a m i e n t o s naturales m ism os qu e rigen la
productividad d e l t r a b a jo q u e p o n e e n a c c ió n d ich o capital agrario en
particular, r e s p e c t o d e lo s q u e in te r v ie n e n en la determ inación general del
precio c o m e rcia l n o rm a l. O , ta m b ié n , e n un cam bio en las condiciones de
circulación d e la m e r c a n c ía a graria. D e tratarse d e un cam bio favorable, el
capitalista a grario va a v e r in c r e m e n ta rs e el flujo d e ganancia extraordinaria
hacia sus m a n o s , sin q u e e s t e in c r e m e n t o e s c a p e d e sus b olsillos co m o
renta de la tierra, e n ta n t o e l c a n o n d e a rrien d o perm anezca fijado. De darse
la evolución in v ersa , e l c a p ita lis ta a grario se va a encontrar con un flujo de
ganancia e x tr a o rd in a r io c o n t r a íd o , y va a te n e r que sacrificar una parte de
su ganancia n o rm a l, o d ir e c t a m e n t e d e su capital, si ha d e seguir pagando
el canon d e a rr ie n d o c o n v e n id o . H asta aqu í hem o s considerado dos causas

22.- M a rx . E l cap ita l, vol. 3, págs. 625-626.


152 * lu á n Iñigo Carrera

d e divergencia en las que no m edia la v o lu n ta d d e l c a p it a lis t a agrario. En


contraste, lo que es propio de la renta d ife r e n c ia l 11 e n e s t e sen tid o es que.
c o m o en la posible generación d e d ic h a d i v e r g e n c i a in e d ia e l grado con
que se aplica el capital sobre la tierra, to d o c a m b io e n las c o n d icio n es de
valorización del capital agrario respecto d el c a n o n d e a r r ie n d o d ado se va a
presentar mediado por la acción voluntaria d e l c a p ita lis ta agrario. Y si éste
logra incorporar una innovación técn ica q u e le p e rm ita au m entar, no ya la
productividad absoluta de sus obreros (en c u y o c a s o t o d o lo q u e va a ocurrir
es que cuando la nueva técnica se g e n e ra lic e va a d e s a p a r e c e r la ganancia
extraordinaria correspondiente) sin o el e f e c t o d i f e r e n c i a l d e alguna de
las porciones sucesivas que integran su c a p ita l, la g a n a n c ia extraordinaria
resultante va a quedar en su p o d er en ta n to sig a e n v i g e n c i a el canon de
arriendo anterior.
Pasemos ahora a considerar una segu n da in v e rsió n r e s p e c t o d e la apro­
piación de la renta diferencial ll. q u e r e s p o n d e a u n a a p a r ie n c ia opuesta
a la anterior. Ésta consiste en s u p o n e r q u e la g a n a n c ia extraordinaria
proveniente de la aplicación intensiva d e p o r c io n e s d e c a p ita l con mayor
productilidad del trabajo que aqu ella q u e d e t e r m in a al p r e c io comercial
normal es retenida de manera general p o r e l c a p ita lis ta a grario y que, sólo
en el caso particular de las «mejoras perm anentes»* s e c o n v ie r t e en renta
para el terrateniente:

«Pero también está la renta diferencial ll, que es la renta que surge porto$
sucesivas m ejo ra s in t r o d u c id a s p o r la in v e r s i ó n d e c a p i t a l e n la tierra. En
la medida en que esas mejoras se incorporan de manera permanente a la
tierra, son pasibles de ser usufructuadas por el terrateniente en futuros con­
tratos. Para verlo, supongamos que en nuestro caso anterior un capitalista
arrendatario introduce una mejora en el riego de la tierra (...) según Juan
Iñigo Carrera, la renta diferencial se genera por sucesivas inversiones de
capital de productividad decreciente, que hacen que el producto agrícola se
venda al precio comercial determinado por el precio de producción corres­
pondiente a la última porción de capital, de productividad más baja. ¿Es ésta
la explicación de Marx? Categóricamente no. En la teoría de Marx, la renta
diferencial ll surge por las mejoras en la tierra que introduce el capitalista en
procura de elevar sus ganancias. Si tiene éxito, en tanto dure el contrato de
arrendamiento, el capitalista se embolsará esas plusganancias. Cuando ven­
za el contrato, si las inversiones de capital mejoraron de manera duradera
la fertilidad del suelo, el terrateniente estará en condiciones de apropiarse
esa plusganancia bajo la forma de renta. Esta es la renta diferencial ll».”

Esta concepción d e la renta d ife re n cia l II e x c l u y e c o m o fuente suya,


por ejemplo, a la ganancia extraordinaria q u e p u e d e p ro v en ir d e la aplica*

23.- Rolando Astarita. Economía política de la dependencia y e l subdesarrolk


Tipo de cambioy renta agraria en la Argentina. Bernal (Buenos Aires): Universidad
Nacional de Quilines, 2010, pág. 20$ y 225.
S o b re la re n ta d ife re n c ia l ll • 15 3

ción más in te n siv a d e fe r tiliz a n te s o d e agroquím icos, de una siembra de


mayor precisión o d en sid a d , d e una m ayor suplem entación de nutrientes al
ganado, e tc é te r a . N in g u n a d e e stas a p lica cio n e s más intensivas de capital
responde al c o n c e p t o d e «m ejoras q u e se incorporan de manera permanen­
te a la tierra- y. sin e m b a rg o , son claras fuentes permanentes de ganancias
extraordinarias en c u a n t o a e lla s co rresp o n d an mayores productividades
del trabajo q u e a q u e lla q u e d e te rm in a el p recio com ercial normal. Por lo
tanto, son cla ras fu e n te s d e ren ta d iferen cial II.
A la inversa, ya v im o s el c a s o d e las aplicaciones de capital que quedan
fijas a la tierra y pasan, se a a títu lo gratuito u oneroso, a manos del terrate­
niente al fin alizar el c o n t r a to d e arrien d o . En la medida correspondiente,
el terrateniente s e c o n v i e r t e e n un cap italista que presta su capital a los
arrendatarios p o s te r io r e s . El c a n o n d e arriendo pasa entonces a incluir
la rotación d e d ic h o c a p ita l y el in terés sobre él, com ponentes que no
constituyen v e r d a d e r a re n ta ca p ita lista d e la tierra. Marx presenta esta
circunstancia d el s ig u ie n te m o d o :

«El capital puede unirse a la tierra, incorporándose a ella, de un modo


más bien transitorio, como ocurre con las mejoras de carácter químico, los
abonos, etcétera, o de un modo más bien permanente, que es el caso de los
canales de desagüe, las obras de irrigación, los desmontes, los edificios de
explotación, etcétera. En otro sitio he llamado al capital incorporado a la tie­
rra de este segundo modo la t e r r e -c a p it o l. Este capital entra en la categoría
del capital fijo. El interés correspondiente al capital incorporado a la tierra y
las mejoras introducidas en ella para mantenerla apta como instrumento de
producción puede constituir una parte de la renta que el arrendatario abona
al terrateniente, pero no es nunca la verdadera renta del suelo que se abona
por el uso de la tierra como tal, ya se halle en estado natural o en estado
de cultivo (...). También los capitales fijos incorporados a la tierra, capitales
de carácter más permanente y que tienen un plazo más largo de desgaste,
son en gran parte y en ciertas esferas casi exclusivamente aportaciones
hechas por el arrendatario. Pero una vez que expira el plazo contractual
del arrendamiento (...) las mejoras incorporadas a la tierra entran, como
accidente inseparable de la sustancia de la tierra misma, en propiedad del
terrateniente. En el nuevo contrato de arrendamiento concertado por él, el
propietario de la tierra añade a la verdadera renta del suelo los intereses
correspondientes al capital que ha sido incorporado a aquélla, lo mismo si
se la arrienda al mismo capitalista autor de las mejoras que si se la arrienda
a un tercero. De este modo, se incrementa su renta, o, sí se decide a vender
la tierra (...), aumenta el valor de ella. No vende simplemente la tierra, sino
la tierra mejorada, el capital incorporado a ella y que a él no le ha costado
nada».*4

24-- Marx, E l capital, vol. 3, págs. 577-578-


154 * luán Iñigo Carrera

Y.

«Desde un punto de vista práctico, se considera renta del suelo, natural­


mente. todo aquello que el arrendatario paga al terrateniente en forma
de canon por (a autorización de explotar su tierra Cualesquiera que sean
los elementos integrantes de este atributo y las fuentes de que proceda,
tiene de común con la verdadera renta del suelo el hecho de que es el
monopolio ejercido sobre una porción del planeta el que permite al llamado
terrateniente percibir este tributo, imponer este gravamen. Tiene de común
con la renta del suelo en sentido estricto el hecho de determinar el precio
de la tierra, el cual no es, como hemos señalado más arriba, otra cosa que
la renta capitalizada del arriendo de la finca. Ya hemos visto que uno de
estos elementos extraños incrustados en la renta del suelo, elemento que
tiende a representar un aditamento cada vez más considerable dentro del
total de rentas de un país a medida que avanza el desarrollo económico, es
el interés por el capital incorporado a la tierra».252
6

Sólo en la medida en que el capital q u e h a p a s a d o a p r o p ie d a d del térra*


teniente tenga el carácter de una a p lica c ió n in t e n s iv a c a p a z d e sosten er una
productividad del trabajo su p erio r a la q u e r ig e la d e t e r m in a c ió n d el precio
regulador, el canon d e arriendo d e la tierra a la c u a l s e h a in c o r p o r a d o dicho
capital tendrá por contenido a la ga n a n cia e x t r a o r d in a r ia q u e constituye la
verdadera renta diferencial II. Más allá d e e s t e c o n t e n id o g e n u in o de renta,
el canon de arriendo s e va a e x t e n d e r s u m a n d o la c o m p e n s a c i ó n por el
consum o del capital en c u e s tió n q u e v a a r e a l i z a r e l a r r e n d a t a r io más el
interés determinado sobre su m o n to .
Allí donde lo que hay es rotación d e c a p ita l e in t e r é s s o b r e é s te . Astarita
c re e ve r renta d iferencial II; allí d o n d e h a y r e n t a d i f e r e n c i a l II, ni se le
o cu rre verla. Por m uy « c ate gó ricam e n te » q u e s e p r o n u n c i e , A starita no
tiene idea d e qué es la renta d ife re n cia l II. P o r e s o , fie l a su co stu m b re de
imputar su propia necedad a los d em ás, c u y o s d e s a r r o llo s s e vanagloria de
n o necesitar leer para saber h a sta la r a z ó n p o r la c u a l h a n s id o escritos,
com pleta su inversión pro clam a n d o q u e :

«[Juan Iñigo Carrera] sostiene que la renta diferencial II no es re n t o , sino el


interés sobre el capital equivalente por el período de vida útil normal del
mismo».*

25. - Marx. E l capital\ v o l 3, págs. 582-583.


26. - Astarita, Economía política de la dependencia y e l subdesarrollo. Tipo de
cambio y renta agraria en la Argentina, pág. 224.
Capítulo 10

La reducción de la renta absoluta a


renta de sim ple monopolio y viceversa

Ambas ren tas tie n e n e n su b a s e el e je rc ic io de un m onopolio absoluto


sobre la tierra y lle v a n al p r e c i o c o m e r c ia l norm al por encim a del p recio
de producción r e g u la d o r . P e r o s e d ife re n cia n , en lo que resulta clave, por
la frente d e la p lu s v a lía q u e las c o n s titu y e . Y en el caso d e la renta de
simple m o n o p o lio o r ig in a d a p o r circu n stan cia s d e la circulación indepen­
dientes de la v o lu n ta d d e l te rr a te n ie n te , p o r el mecanismo al que deben su
formación.
Marx re fie re d e m a n e r a e s p e c íf ic a el térm ino «absoluta* a la renta que
tiene por fu e n te la p lu s v a lía p r o d u c id a p o r el o b re ro agrario que co rres­
ponde a la d ife r e n c ia e n t r e e l p r e c io d e producció n y el valor en el caso en
que la co m p o sició n o r g á n ic a d e l c a p ital agrario es inferior a la media social,
en cuanto d ich a d ife r e n c ia e s a p ro p ia d a p o r el propietario territorial por el
ejercicio de su m o n o p o lio a b s o lu t o s o b re la tierra. Contrapone así la renta
absoluta a la r e s u lt a n t e d e la v e n t a d e la m ercan cía agraria a un p recio
comercial s u p e rio r al d e p r o d u c c ió n , sie n d o éste a su vez superior o igual
al valor, o a un p r e c i o c o m e r c i a l s u p e r io r al valor, sien do éste inferior al
precio d e p r o d u c c ió n . E n e s t o s c a s o s , s e trata d e una renta originada en
un simple p r e c io d e m o n o p o lio :

«En todo caso, esta renta absoluta que nace del remanente del valor sobre
el precio de producción es simplemente una parte de la plusvalía agrícola, la
transformación de esta plusvalía en renta, su absorción por el propietario de
la tierra; del mismo modo que la renta diferencial nace de la transformación
de la ganancia excedente en renta, de su confiscación por el terrateniente,
a base del precio general de producción regulador. Estas dos formas de
renta son las únicas formas normales. Fuera de ellas, la renta sólo puede
responder a un verdadero precio de monopolio, no determinado ni por el
precio de producción ni por el valor de las mercancías, sino por las necesi­
dades y por la solvencia de los compradores, y cuyo estudio tiene su lugar
en la teoría de la competencia, donde se investiga el movimiento real de
los precios del mercado (...). Si la composición media del capital agrícola
fuese la misma o más alta que la del capital social medio, desaparecería la
156 •juan Iñigo Carrera

renta absoluta, siempre en el sentido que hemos expuesto; es decir, la renta


que se distingue tanto de la renta diferencial como de la renta basada en
un verdadero precio de monopolio (...). La renta absoluta explica algunos
fenómenos que, a primera vista, parecen atribuir la renta a un simple precio
de monopolio».1

Sin embargo, apenas publicado el te r c e r to m o d e E l ca p ita l, surge entre


los teóricos marxistas que se o c u p a n d e l t e m a u n a lla m a t iv a tend en cia a
reducir, ora la renta absoluta a una d e s im p le m o n o p o li o , o r a to d a rema
d e simple m onopolio a una renta a b so lu ta. P o r c i e r t o , la c o n fu s ió n entre
arabas rentas puede ampararse en e l p r o p io t e x t o d e M a r x , y a q u e en un
capitulo posterior al d e la renta a b so lu ta a p a r e c e la s ig u ie n t e afirmación:

«... la renta absoluta presupone o bien un remanente realizado del valor


del producto sobre su precio de producción o bien un precio de monopolio
que exceda del valor del producto»1

La contradicción advierte de m an era p a r t ic u la r m e n t e c la r a acerca de


los riesgos implícitos en el uso a critico d e u n t e x t o q u e , e n su original, no
ha pasado de ser un borrador, incluso p o r m u y m e t ic u lo s o y m eritorio que
haya sido el trabajo de revisión d e E n gels p a ra p u b lic a r lo .
En contraste co n la re d u cc ió n q u e n o s o c u p a , e n s u a n á lis is pionero
del planteo d e Marx, D iehl r e c o n o c e q u e:

«De acuerdo con Marx, la renta de la tierra tiene tres formas, las cuales
examinó sucesivamente; ellas serían: 1) renta diferencial, 2) renta absoluta,
3) renta basada en el precio de monopolio de los productos » .* 3
2

Apenas un año d esp u és d e l r e c o n o c im ie n t o d e D ie h l y a cin co de


publicado e l tom o III, K au tsk y a rra n c a r e m a r c a n d o q u e la e x iste n cia de
renta absoluta se encuentra su jeta a q u e e f e c t iv a m e n t e e l c a p ita l agrario
presente una co m p o sición o r g á n ic a i n f e r io r a l a m e d i a s o c ia l, la cual
habilite la posibilidad d e que e l p r e c io d e p r o d u c c ió n s e u b iq u e p o r debajo
d el valor. M ás aún, tom a e n c u e n ta la d u r a c ió n r e la t iv a m e n t e larga del

l - Karl Marx. E l capital. 3 vols. M éxico, DF: Fon do d e Cultura Económica,


1973, vol. 3, págs. 708-709 y 712. Véase también la c ita rep rod u cid a más arriba de
Pág. 715-
2. - Ibidem, voL 3, pág. 745.
3. - Karl Diehl. „Die Gnmdrententheorie im ó k on om isch en System von Ka
Marx". En:JahrbtícherJur Nationalókonom ic und S ta tistik vol. III, n.° 17 (1899),
pág. 434, traducción propia. Graciosamente, D iehl está c o n v en cid o d e que «Man
no deriva en modo alguno sus ideas socialistas d e su teoría del valor» (pág. 479) y
termina por concluir que «la teoría de la renta basada e n la teoría de la plusvalía
no puede ser considerada, sin embargo, una so lu ción satisfactoria al problema»
(pág. 480).
la reducción de (a renta absoluta a renta de simple monopolioy viceversa •157

tiempo d e r o t a c ió n d e l c a p it a l a g r a r io c irc u la n te resp ecto de la media


social c o m o f a c t o r - n o c o n s id e r a d o e x p líc ita m e n te por M arx - que se
contrapone a la p o s ib le e x is t e n c ia d e la b a se d e la renta absoluta:

«Rodbertus cayó, pues, en error cuando suponía que de la baja composición


del capital agrícola debía por fuerza derivar una ganancia extraordinaria, si
los productos agrícolas eran vendidos a su valor. En primer lugar, la com­
posición de este capital no es necesariamente baja; en segundo lugar, los
efectos pueden ser más que compensados por la lentitud de la rotación del
capital en la agricultura» *

Y r e c o n o c e q u e e l s im p le m o n o p o lio s o b re la tierra p uede llevar al


precio del p ro d u c to a g r a r io p o r e n c im a d e su valor, cualquiera sea éste. Sin
embargo, p e s e a q u e h a a n a liz a d o fu n d a d a m e n te las bases d e existencia
efectiva de la ren ta a b s o lu ta , d e ja d e lad o la diferen cia de contenido entre
ella y la de sim p le m o n o p o lio , e n g lo b a n d o am bas bajo el título de «renta
absoluta*, en el n o m b r e d e M a rx :

«Pero si Rodbertus ha ido demasiado lejos cuando ha querido demostrar


que de La baja composición del capital agrícola debe resultar una forma
particular de renta, por lo menos dejó señalada la vía por la cual era posible
descubrir como ella puede originarse. Estaba reservado a Marx estudiar las
leyes de esta renta particular, que él ha llamado rento absoluta. Como todos
los precios de monopolio, también el precio de los medios de subsistencia
determinados por el monopolio de la propiedad territorial puede aumentar
más allá del valor de estos medios de subsistencia. La medida de este
aumento depende solamente de la vigencia que continúen teniendo las
leyes de la concurrencia en los límites del monopolio...».1

De manera in v e r s a , L e n in p r e s c in d e e n su análisis d e la renta de simple


monopolio, r e s t r in g ie n d o la p o s ib ilid a d d e q u e el precio comercial se
ubique p o r e n c im a d e l p r e c i o d e p r o d u c c ió n regulador a la existencia de
la renta absoluta: 4
5

4. - Karl Kautsky. L a cu estión agraria. A n á lisis de las tendencias de la


agricultura m oderna y d e la p o lítica agraria de la sociatdemocracia. México,
DF: Siglo XXI, I189911974» pág. 89.
5. - Ibidem. A l id en tificar la renta absoluta con la renta de simple monopolio
Kautsky no puede r eco n o ce r la diferente fuente de plusvalía que constituye a una y
aotra. Así. pasa com pletam ente por alto que la renta absoluta es plusvalía producida
por el obrero del cap ital agrario q u e queda excluida de la formación de la tasa
general de ganancia, mientras que la de simple monopolio es plusvalía producida por
los obreros productivos del conjunto del capital total de la sociedad, a expensas de
lamasa que este conjunto aporta a dicha formación. Para él, ambas son simplemente
plusvalía de la misma fu en te : «sólo es posible por vía de una sustracción de los
valores existentes, q u e e l p rop ietario terrateniente toma para sí; una sustracción
de la masa de plusvalía: p o r tanto, una disminución de la ganancia...» (pág. 92).
158 > luán Iñigo Carrera

«Por eso deben mantenerse incondicionalmente separadas estas dos clases


de monopolio [el que responde a la limitación de las tierras y el de la
propiedad privada sobre la tierra] y, por consiguiente, es necesario reco­
nocer al lado de la renta diferencial la existencia de una renta absoluta,
nacido de la propiedad privada sobre la tierra. Marx explica la posibilidad
de que la renta absoluta nazca de la plusvalía del capital agrícola diciendo
que en la agricultura la participación del capital variable en la composición
orgánica total del capital es superior a la media (hipótesis absolutamente
natural, sí se tiene en cuenta el indiscutible atraso de la técnica agrícola
en comparación con la técnica industrial). Y partiendo de aquí, se sigue
que el valor de los productos agrícolas es siempre superior a su precio
de producción y la plusvalía superior a la ganancia. El monopolio de la
propiedad privada sobre la tierra impide, sin embargo, que este remanente
entre en su totalidad en el proceso de compensación de la ganancia, y la
renta absoluta nace de este remanente».*

Con el terreno preparado de este m o d o p a r a la c o n fu s ió n en tre renta


absoluta y renta de simple m o n o p o lio p o r lo s p r o p io s te ó r ic o s marxistas,
no se hace esperar la entrada d e lo s e c o n o m is ta s r ic a r d ia n o s , siempre
dispuestos de sostener que no p u e d e e x istir m á s r e n ta q u e la d e carácter
diferencial. Cuentan para ello c o n su n e c e s id a d d e n e g a r to d a distinción
entre contenido y forma, y más c o n c r e ta m e n te , e n t r e v a lo r y form a del
valor, entre plusvalía y ganancia, y e n tr e v a lo r y p r e c i o d e producción.
Tomemos e l planteo d e B ortkiew icz:7

«... el único motivo aportado por Marx [para sostener que la ley originaria
del valor es el medio para averiguar la verdadera naturaleza de la renta de
la tierra], es decir, la referencia a la 'impotencia'' del capital frente a la pro­
piedad de la tierra en sí y para sí, no tiene ningún nexo con la determinación
de magnitud de la renta de la tierra absoluta, que constituye, justamente, la
esencia de la construcción marxista. ¿Por qué la diferencia entre el ‘valor’ y
el ‘ precio de producción”tiene que dar una medida para la renta absoluta?,
¿qué tiene que ver con esta medida el motivo que, según la exposición de

6 .- Lenin, V. I. [1901I, «El problema agrario y los ucriticos d e Marx"», en Mao,


E lcapital, voL 3, págs. 847-848.
7-- En el caso particular de Bortkiewicz, la necesidad de borrar toda diferencia
entre forma y contenido alcanza expresión plena cuando pasa por alto que la
determinación de los precios de producción de las mercancías por sus valores toma
forma concreta mediante la expansión de la p roducción en las ramas de menor
composición orgánica y la contracción de la producción en las ramas de mayor
composición orgánica, y pretende dar cuenta de la determ inación cuantitativa de
los precios de producción por los valores utilizando un m odelo que se basa en dejar
constantes tos volúmenes producidos en cada rama. Ladíslaus von Bortkiewicz.
«Contribución a una rectificación de los fundamentos de la construcción teórica de
Marx en el volumen III deB l capital*. En: Econom ía burguesa y economía socialista.
Buenos Aires: Cuadernos de Pasado y Presente, [1907] 1974» págs. ioi-zz$.
La reducción de La renta absoluta a renta d esim ple monopolio y viceversa * 159

Marx, induce al propietario de la tierra a poner a disposición del capitalista


su terreno únicamente en cambio de una compensación? A esto se agrega
que Marx, aceptando como totalmente normales los casos en los que La
renta absoluta de La tierra se disminuye arbitrariamente, es decir, resulta
menor a la diferencia entre el valor y el precio de producción, ha decapi­
tado su teoría. Por consiguiente, el único significado que le queda a esta
diferencia - y para Marx todo gira en torno a ella - es ser un límite superior
de la renta de la tierra absoluta. Pero la crítica no puede considerar válida
la construcción marxista ni siquiera en este sentido limitado. En efecto, no
se puede entender por qué los precios del mercado de Los productos del
suelo no pueden ir aún más allá de su "valor", si este aumento debe estar
condicionado por el hecho de que la propiedad de la tierra tiene el poder
de oponerse a que los productos agrícolas estén subordinados a Las reglas
generales de la formación capitalista de los precios y de imponer desvia­
ciones a su propio favor respecto a estas reglas. ¿Qué es lo que confiere al
Valor", en el sentido m a r x i s t a , la capacidad de actuar aquí como barrera?
¿Por qué el poder de la propiedad de la tierra llega solamente hasta este
punto preciso?».8

En prim er lu gar, l o q u e B o r t k ie w ic z n o logra e n ten d er (el impersonal


■ nose entiende» e s u n e u fe m is m o ) e s q u e e l conten id o d e la renta absoluta
es plusvalía a rran cad a a l o b r e r o a grario y sustraída al proceso de formación
de la tasa g e n e ra l d e g a n a n c ia , p e r o q u e la realizació n d e dicha plusvalía
como tal renta s ó lo p u e d e to m a r fo rm a co n cre ta en la circulación porque,
a diferencia d e lo q u e c r e e n lo s ric a rd ia n o s , e n e l m odo de producción
capitalista e l tr a b a jo n o e s in m e d ia ta m e n te social. En la circulación es
donde se p o n e d e m a n iñ e s t o la u n id a d in d irecta entre la producción
y el consum o s o c ia le s . Y e s ju s t a m e n t e e s te carácte r indirecto el que
hace que, e n la c i r c u la c i ó n , la s d e te rm in a c io n e s más simples se realicen
con la m e d ia ció n d e la m u ltitu d d e circu n stan cia s concretas, las cuales
hacen que, o r a u n a p e r s o n if ic a c ió n d e re lacio n e s económ icas aparezca
como p o rtad o r d e u n a m a y o r f u e r z a so cia l, ora otro o cu p e ese lugar. Lo
que ninguna d e e s t a s p e r s o n if ic a c io n e s p u e d e h a ce r e s pretender que
su fuerza tra s cie n d a d e la fu e n t e d e su determ in ación . En segundo lugar,
Bortkiewicz ta m p o c o p u e d e e n t e n d e r q u e la d eterm inación d e la fuerza
de los te rra te n ie n te s c o m o s im p le s m on o p o listas los h a ce portadores de
la capacidad p o r a v a n z a r , n o y a s o b r e la plusvalía d el obrero agrario que
constituye la re n ta a b s o lu ta , s in o s o b re la plusvalía generada por los obreros
del conjunto d e lo s c a p i t a l e s in d u s tria le s d e la sociedad, que se resta de
la formación d e l a ta s a g e n e r a l d e g an an cia b ajo la forma d e una renta de
simple m o n o p o lio .

8.- Ladislaus von B ortkiew icz. «La teoría de la renta de la tierra en Rodbertus
y la doctrina de M arx a ce rc a d e la renta de la tierra absoluta». En: Cuadernos
Agrarios, n.°7-8 (11910-1911] 1979), págs. 216-217-
16o •Juan Iñigo Carrera

Resulta ilustrativo el p ro c e d e r d e B o r t k i e w ic z p a r a transform ar la


unidad entre contenido y forma en una a p a re n te c o n t r a d ic c ió n en la expo­
sición de Marx. Presenta citas textuales d el b o rr a d o r d e 1862/63 (publicados
luego bajo el título de H istoria critica de la teo ría d e la p lu sv a lía ) en donde
Marx, previa abstracción explícita d e la p o sib ilid a d d e un sim p le precio de
monopolio,9 apenas ha alcanzado a e n fre n ta r s e a las d ete rm in acio n es de
la renta absoluta com o si la n ecesidad d e su m a g n itu d fu e r a directamente
la diferencia entre el valor y el p recio d e p r o d u c c ió n , y e n d o n d e,

«En este sentido - afirma - tienen razón quienes hacen derivar la renta de la
tierra del monopolio (...). Pero quienes hacen derivar la renta de la tierra del
monopolio, se equivocan al creer que el monopolio permite al terrateniente
hacer subir el precio de la mercancía más arriba de su valor. Esto consiste,
por el contrario, en mantener el valor de la mercancía por arriba de su precio
de producción, en vender la mercancía no por arriba sino a su valor».10

En la referencia que da de esta cita, B o r t k ie w ic z r e m ite tam bién a unas


páginas de E l c a p i t a l , aunque n o r e p r o d u c e su c o n t e n id o , dando así a
entender que M arx sim plem ente re p ite e n e lla s lo d i c h o e n su borrador
más primitivo. Sin embargo, en d ich a s p á g in a s M a r x a firm a lo siguiente:

«La traba que opone la propiedad territorial hace que el precio comercial
tenga que subir hasta un punto en que la tierra arroje un remanente so­
bre el precio de producción, es decir, en que pueda devengar una renta.
Pero, como, según el supuesto de que partimos, el valor de las mercancías
producidas por el capital agrícola es superior a su precio de producción,
esta renta (exceptuando un caso que enseguida examinaremos) constituye
el remanente del valor sobre el precio de producción o una parte de él.
El que la renta absorba la diferencia íntegra entre el valor y el precio de
producción o solamente una parte más o menos grande de ella dependerá
en absoluto del estado de la oferta y la demanda y de la extensión de la
tierra nueva lanzada al cultivo. Mientras la renta no sea igual al remanente
del valor del producto agrícola sobre su precio de producción, una parte de
este remanente entrará siempre en la corriente de compensación general y
distribución proporcional de toda la plusvalía entre los distintos capitales
individuales. Tan pronto como la renta equivalga al remanente del valor
sobre el precio de producción, la parte de la plusvalía que exceda de la
ganancia media quedará íntegramente al margen de este juego de com­
pensación. Pero, lo mismo sí esta renta absoluta representa el remanente
íntegro del valor sobre el precio de producción que sí representa solamente

9. - Karl Marx. Historia critica de la teoría de la p lu sva lía . Vol. 1. Buenos Aires:
Ediciones Bnimario, [1862-1863) 1974, pág. 338.
10. - Bortkiewicz, «La teoría de la renta de la tierra en Rodbertus y la doctrina
de Marx acerca de la renta de la tierra absoluta», pág. 209, citando a Marx, Historia
critica de la teoria de la plusvalía, párrafo que en la edición d e dicha obra utilizada
aquí se encuentra en pág. 375.
La reducción d e la r e n t a a b s o l u t a a r e n t a d e s im p le m o n o p o lio y viceversa • 16 1

una parte de él, los productos agrícolas se venderán siempre a un precio de


monopolio, no porque su precio sea superior a su valor, sino porque es igual
a éste o inferior a él, pero superior desde luego, a su precio de producción
(...). Fuera de ellas [la renta diferencial y la renta absoluta], la renta sólo
puede responder a un verdadero precio de monopolio, no determinado ni
por el precio de producción ni por el valor de las mercancías, sino por las
necesidades y por la solvencia de los compradores, y cuyo estudio tiene su
lugar en la teoría de la competencia, donde se investiga el movimiento real
de los precios del m ercado».11

¿Dónde se afirm a a q u í q u e la ren ta a bso lu ta deba ser automáticamente


igual a la d ife r e n c ia e n t r e e l v a lo r y el p r e c io d e producción inferior a
él? ¿Dónde, q u e e l m o n o p o li o s o b r e la tierra no p u ed a llevar al precio
comercial por e n c im a d e d i c h o va lo r? D e sd e su borrador de 1862/63 al de
1864/1865, p u b lica d o lu e g o p o r E n g els, M a rx ha avanzado sustancialmente
en el d esc u b rim ien to d e las d e te r m in a c io n e s co n c reta s d e la renta abso­
luta. B ortkiew icz a p e la c o m o fu e n t e p rin cip a l para su crítica al borrador
primitivo y m a n ip u la la r e f e r e n c i a al d e fin itiv o para borrar este avance,
imputándole a M a rx , s o b r e s e m e ja n te b ase, un desarrollo incoherente. Es,
en este sen tid o, un p i o n e r o e n la p r á c tic a m iserab le d e presentar como
expresión plena d e l a v a n c e r e a liz a d o p o r M arx un texto suyo más primitivo,
borrador o p u b lic a d o , q u e l u e g o e l p r o p io M a rx reelaboró, com o ocurre,
entre otras, c o n la p r e t e n s ió n a c e r c a d e q u e al verdadero Marx hay que
buscarlo en lo s G ru n d risse e n c o n tr a p o s ic ió n c o n el de E l ca p ita l?
Una vez se n ta d a la fa ls a in c o h e r e n c ia , lo s ricardianos consideran sufi­
ciente con in v o c a r a B o r t k i e w i c z p a r a afirm ar q u e «la argumentación de
Marx es m uy endeble»* y « re fu ta r la e x is te n c ia d e la renta absoluta o bien
explicar c o r r e c ta m e n te su fo r m a c ió n » .1
23 P ara «explicar correctam ente la
1
formación» d e lo q u e v a a lla m a r « renta absoluta» sin salirse del terreno
ricardiano, K lim o v s k y a p e la a «integrar ( ...) la renta absoluta en el esquema
de la transform ación d e v a lo r e s e n p r e c io s d e producción*,14 de modo que
queda exclu id a la p o s ib ilid a d q u e e lla n a z c a d el ejerc ic io del monopolio
sobre la tierra y q u e te n g a su fu e n t e e n una d iferen cia entre precio de
producción y v a lo r , y a q u e « estam o s p o r lo tanto obligados a considerar a
la renta absolu ta c o m o u n e le m e n t o d el p re c io producción [sic]».15 Luego
define a su r e n ta a b s o lu t a c o m o u n a v a ria b le en d ógen a d e su m odelo,16

11. - Marx, E l cap ital, vol. 3, págs. 707-709.


12. - Moishe Postone. Tim e, labor and socia l domination, A reinterpretation o
M arx'scriticaltheory. Cam bridge: Cambridge University Press, 1996, pág. 21.
13. - Edith Klimovsky. «La teoría de la renta absoluta*. En: Economía: Teoria y
Práctica, n.° 3 (1983), pág. 129.
14 - Ibidem, pág. 132.
15- Ibidem.
16.- Ibidem, pág. 134.
1$2 •Juan Iñigo Carrera

para lo cual «la solución consiste pues en in tro d u c ir un n u e v o m étodo de


producció n de trigo» sobre la m ism a tierra,*7 s ie n d o q u e la consistencia
interna del m odelo implica q u e «dos m é t o d o s d if e r e n t e s d e producción
d e trigo pueden em plearse uno ju n t o al o t r o ú n ic a m e n t e e n la tierra
marginal»,*8 cerrando entonces su co n clu sió n ric a rd ia n a d o n d e sólo caben
las determinaciones diferenciales y ninguna d ife r e n c ia e n tr e va lo r y precio
de producción, ni m onopolio absoluto:

«la renta absoluta resulta por lo tanto de la aplicación de dos métodos


distintos de producción en una misma calidad de tierra. La renta absolu­
ta tiene pues el carácter de una renta intensiva. Esta conclusión no debe
sin embargo sorprendemos puesto que la renta intensiva constituye un
elemento del precio».*

Tampoco d ebe sorprendem os q u e, g ra cia s al c a m in o q u e h a seguido,


Klimovsky ponga broche final a su a rtícu lo a firm a n d o :

«Por otra parte, la condición de positividad de la renta absoluta supone


que el método que produce más trigo por hectárea debe asimismo tener un
costo unitario más alto. Por consiguiente, la intensificación de los cultivos
sólo puede llevarse a cabo sobre la base de la presencia de rendimien­
tos decrecientes ya que en cualquier otro caso no estaría asegurada la
positividad de la renta absoluta. No es por lo tanto correcta la crítica de
Marx a Ricardo sosteniendo que también pueden existir en la agricultura
rendimientos crecientes o constantes».10

Klimovsky expulsa del m undo real la p o s ib ilid a d d e q u e , p o r ejemplo,


la aplicación de una segunda p o rció n in te n siva d e c a p ita l s o b r e una tierra
semiárida para regar un cultivo, s e m b rad o m e d ia n te la a p lic a c ió n de una
primera porción, arroje una prod u ctivid ad d e l tr a b a jo proporcionalm ente
m ayor... porque esta circunstancia es in c o m p a tib le c o n su m o d e lo . Tal es el
calibre de los sinsentidos a los que se llega cu a n d o , e n v e z d e enfrentarse a
las determinaciones reales en búsqueda d e su n e c e s id a d , se p reten d e sacar
esas determinaciones de la vista a p ela n d o a m o d e lo s v a c ío s d e contenido.
D e todos m odos, com o ve re m o s e n s e g u id a , e l d e lo s m o d e lo s no es el
único camino por el cual el dogm a term ina o b n u b ila n d o a la razó n hasta el
punto d e llevarla a afirmar crudos sin sen tid o s e n t o m o a la cu estió n de la
renta absoluta.
Volvam os ahora al en fo q u e d e B artra, y a r e f e r id o m á s arriba. Pese
a partir reco n o cien d o la su p erio rid ad d e l b o r r a d o r d e 1864/65 sobre el1
0
2
9
8
7

17. - Klimovsky, «La teoría de la renta absoluta», pág. 135.


18. - Ibidem.
19. - Ibidem.
20. - Ibidem, pág. 137.
la reducción d e la r e n t a a b s o l u t a a r e n t a d e s im p le m o n o p o lio y vice ve rsa • 16 3

de i862/63.11 B artra d e ja d e la d o el a v a n c e rea liza d o en el segundo y


apela al prim ero p a r a im p u ta r le a M a rx una identidad inmediata entre
el monto de la re n ta a b s o lu t a y la d ife r e n c ia d e magnitud entre valor y
precio de p r o d u c c ió n .*
22 M á s a ú n , b o rr a a b ierta m en te la diferencia en el
desarrollo en tre a m b o s b o r r a d o r e s , r e d u c ié n d o la a un supuesto carácter
•más sistemático- d el s e g u n d o , p a ra lu e g o d eclarar con el mayor descaro
que va a basar su c rític a en el b o rr a d o r su p era d o porque el definitivo no le
ofrece los flancos s o b r e lo s c u a le s se p r o p o n e operar:

«Para este resumen nos hemos basado, ante todo, en la exposición de 'El
Capital" que tiene un carácter más sistemático, al pasar al análisis crítico
nos apoyaremos principalmente en la 'Historia Crítica ..’ por cuanto ahí
aparecen en primer plano los aspectos que a nuestro juicio son más débiles
y unilaterales».2’

La segunda b a s e d e su c r ít ic a r e s id e en c o n tra p o n erle al método de


conocimiento se g u id o p o r M a r x - c o n s is te n te en descubrir la necesidad
délas formas c o n c r e ta s r e p r o d u c ie n d o el desarrollo de su determinación
mediante el p e n sa m ien to - 24 un m é to d o b asado en la supuesta verificación
de identidades c u a n tita tiv a s e n tr e c a te g o ría s abstractas:

«... sólo si se ha demostrado previamente que los productos agrícolas se


venden por su valor y que la renta absoluta es la diferencia entre este valor y
el precio de producción, la composición orgánica relativa de la agricultura se
transforma en una condición inmediata y directa de la renta. Precisamente,
porque discrepamos de tal determinación cuantitativa de la renta, creemos
también que la inferioridad relativa de la composición orgánica del sector
agrícola no es directamente y por sí misma la condición de la renta absoluta,
Marx por el contrario, da por cierta esa determinación y en consecuencia ve
en la baja composición orgánica de la agricultura la condición de posibilidad
de la renta absoluta».25

Sobre estas b a se s. B a rtra d a p o r elim in ad a la verdadera renta absoluta


y pasa a darle e s te n o m b r e a la q u e su rg e d el sim ple m onopolio sobre la
tierra.262
L uego, r e d u c e la n o rm a lid a d d el e je rc ic io del monopolio absoluto
7
sobre la tierra a u n a « c o m p e te n c ia p erfecta» en tre los propietarios,*7 que
excluye «las rentas e x c e p c io n a le s q u e p u e d en provocar ciertos latifundistas

zi.> Armando Bartra. «La renta capitalista de la tierra». En: Cuadernos agrarios,
i 02 (abril-junio de 1976), pág. 53.
22. - Ibidem, págs. 59-61.
23. - Ibidem, pág. 58.
24. - Juan Iñigo C arrera. E l capital: razón histórica sujeto revolucionario y
conciencia. Buenos Aires: lm ago Mundi, 2008, págs. 237-285.
25.- Bartra, «La renta capitalista de la tierra», pág. 65.
26. - Ibidem, pág. 69.
27.- Ibidem, pág. 70.
164 * Juan Iñigo Carrera

al especular con la tierra, es d e c ir ( ...) la p o s ib ilid a d d e m o n o p o lio s al


interior de la clase terrateniente».18 C o n c lu y e e n t o n c e s q u e d e dicha
com petencia normal resulta autom áticam ente, c o m o «renta absoluta», una
suerte de renta diferencial q u e b ro ta d e la d if e r e n t e p r o d u c tiv id a d del
trabajo entre la peor tierra pu esta en p r o d u c c ió n y la inm ediatam ente
inferior:

«Si como suponemos hay concurrencia entre terratenientes, esta renta ab­
soluta en los peores tierras tendrá un límite m áxim o fijad o por la diferencio
entre los costos de producción en las peores tierras cu ltivad as y los costos
que supondría la explotación de las peores tierras aún no cultivadas (...).
En conclusión la renta total -absoluta y diferencial - se nos muestra, tanto
por su origen como por su distribución, como una renta diferencial».^

En el mundo real que trasciende del « c o n te x to te ó ric o » e n q u e Bartra


afirma moverse, la diferencia d e p r o d u c tiv id a d e n t r e e l tr a b a jo aplicado
sobre la peor tierra en p ro d u cció n y la q u e p o d r ía a lc a n z a r s e sobre las
inmediatamente peores, no pasa d e se r u n o d e lo s lím ite s c o n c r e to s con
que choca la realización plena d e la d ife r e n c ia e n t r e v a lo r y p recio de
producción como renta absoluta, d e darse el c a so , o e l e je r c ic io del simple
monopolio por parte de los terratenientes. D e h e c h o , c o r r e s p o n d e agregar
su consideración a los análisis d e s a rro lla d o s p o r M a r x p a r a llegar a la
conclusión, que ya citamos a nteriorm en te, d e q u e :

«Cuando la verdadera renta agrícola sea simplemente un precio de monopo­


lio, éste sólo podrá ser pequeño, del mismo modo que aquí la renta absoluta,
en circunstancias normales, sólo puede ser pequeña, cualquiera que sea el
remanente del valor del producto sobre su precio de producción».*0

Pero para Bartra no se trata d e una m e r a lim it a c ió n al e je r c ic io del


m onopolio por los terratenientes cu yas tierras c a b e n e n p ro d u c ció n , sino
de una fuente de renta tan autom ática c o m o p ara se g u ir e x istie n d o aun eli­
minado el monopolio de la clase te rraten ie n te m e d ia n te la «nacionalización
d e la tierra»:

«En este contexto teórico la nacionalización de la tierra no se nos presenta


ya como el medio idóneo para terminar con la renta absoluta (...). Aún
[sic] sobre la base de la nacionalización de la tierra el producto agrícola
tenderá a venderse en torno al precio de producción de las mejores tierras
no cultivadas como precio regular de mercado (...) y este precio supone
un "pago de más", un "tributo" cuyo monto es la suma de la renta diferen­
cial más la renta absoluta. Esta renta total aparece como super-ganancia2 0
3
9
8

28. - Bartra, «La renta capitalista de la tierra», pág. 72.


29. - Ibidem, pág. 69 y 74.
30. - Marx, E l capital, vol. 3, pág. 715.
La reducción d e la r e n t a a b s o l u t a a r e n t a d e s im p le m o n o p o lio y v ic e v e rsa • 165

de los capitalistas agrarios en tanto que ejercen monopolicamente [sic]


la apropiación económica de las tierras cultivadas y los contrapone como
‘terratenientes" al resto del capital cuya ganancia media se ve recortada».41

C uriosam en te, p a r a B a r tr a , la « n a c io n a liz a c ió n d e la tierra», o sea, su


conversión en p r o p ie d a d e s t a t a l, e s s in ó n im o d e disponibilidad directa
de la tierra p o r u n o s c i e r t o s c a p it a lis t a s agrario s liberad os d e com petir
con otros q u e t a m b ié n q u e r r ía n s e r lo . M ás allá d el co b ro de la renta
diferencial por el e s t a d o , lo s ca p ita lis ta s co m p e tirían entre sí para disponer
de las tierras en c u a n t o e l p r e c i o d e la m erca n cía agraria les permitiera su
valorización a la tasa g e n e r a l d e g a n a n cia . N o necesitarían para ello esperar,
ni mucho m e n o s p o d r ía n h a c e r l o , a q u e e l p r e c io co m ercia l superara al
de producción s o b r e la p e o r tie r r a a s e r p u e sta en cultivo. Para justificar
el carácter s u p u e s ta m e n te a u t o m á t ic o d e su «renta absoluta», Bartra saca
por la puerta al m o n o p o lio d e lo s te rra te n ie n te s sobre la tierra, pero mete
por la ventan a al m o n o p o li o s o b r e e lla d e u n os capitalistas agrarios en
particular.
Bartra p o n e e n e l c e n t r o d e la c u e s t ió n e l o rige n d e la plusvalía que
constituye la fu e n t e d e la s d is tin ta s fo r m a s d e renta d e la tierra.51 Pero,
bajo la consigna d e q u e « h oy s e im p o n e rescatar a M arx contra las propias
omisiones d e M a rx» ,55 su a fá n p o r n e g a r la d ife re n cia esp ecífica respecto
de esa fu en te e n t r e la r e n t a a b s o lu t a y la d e sim p le m on opolio termina
llevando su d e s a r r o llo a la in c o h e r e n c ia .
Com o v im o s a n t e r io r m e n t e , e s p r o p io d e los ricardianos no poder
entender la d ife r e n c ia e n tr e la d e te rm in a c ió n del contenido de plusvalía de
la renta absoluta y la fo r m a d e su re a liz a ció n m ediada por las condiciones
concretas im p e r a n t e s e n la c ir c u la c ió n . A su v e z, si el análisis se detiene
en dicha form a d e r e a liz a c ió n , o se a , e n la form a que presenta el ejercicio
del m on op o lio p o r lo s p r o p ie t a r io s te rrito ria le s, se borra la diferencia
de conten ido e n t r e la r e n t a a b s o lu t a y la d e sim p le m on opolio. Esto es,
se borra la d ife r e n c ia e n t r e las fu e n t e s d e la plusvalía apropiada por los
terratenientes e n u n o y o t r o c a s o : p lu sv a lía arran cada al obrero agrario,
en el prim ero, p lu s v a lía a r r a n c a d a al c o n ju n to d e los obreros del capital
total de la s o c ie d a d , e n e l s e g u n d o . E n e s te sen tid o, la confusión entre
ambas fu en te s p r e s e n t a u n c a r á c t e r n o ta b le en el en fo q u e desarrollado
por Vergopoulos.
Vergopoulos tie n e e n c la r o , y lo rem arca repetidam ente, que la verdade­
ra cuestión en to r n o d e la p r o p ie d a d territorial en el m odo de producción
capitalista n o s e r e d u c e a b s t r a c t a m e n t e a ella misma, sino que reside en
la fuente d e la p lu s v a lía a p r o p ia d a c o m o ren ta d e la tierra y el efecto de 3
*
2
1

31. - Bartra, «La renta capitalista de la tierra», pág. 14.


32. - Ibidem, pág. 72.
33- Ibidem. pág. 59.
166 •Juan Iñigo Carrera

esta apropiación sobre la acum ulación del capital correspondiente .14 Sin
embargo, al mismo tiempo, borra la d iferen cia entre la fuente de la renta
absoluta y la de la renta de sim ple m onopolio repitiendo a Bortkiewicz;

«En la teoría de la renta absoluta, hay una barrera suprema más allá de
la cual el precio no puede subir, es e l valor de los productos agrícolas.Si
imaginamos el monopolio de la propiedad com o la fuente de la que surge la
renta, tendríamos verdadero trab ajo en com prender porqué losmonopolios
deberían respetar los valores»

Sobre esta base, Vergopoulos afirma que:

«Aparentemente, Marx, aunque se niega a fijar un tipo de interés "natural",


se permite interpretar la operación idéntica al tratar de la renta absoluta
Los limites que Marx propone para la renta ab so lu ta "natural", es decir, e.
valor como limite máximo y el precio de producción como límite mínimo,no
están menos exentos de este espíritu pedante o caprichoso que él mismo
denuncia cuando se trata del tipo de interés».16

Concluye entonces reduciendo toda renta a la originada en un simple


precio de monopolio, sea cual sea el origen de la plusvalía que la constituye:

«. la renta es una posibilidad de mercado (...) La única condición de la


existencia del beneficio extraordinario, convertible en renta, no es la pro­
piedad de la tierra sino la escasez relativa de los productos agrícolas, ba­
sada en la escasez relativa del factor tierra De igual manera, según el con­
cepto marxista, el tipo de interés se determ ina por la competencia en el
mercado».17

Vergopoulos ya no puede detenerse:

«En resumen, ha sido difícil ver las razones que llevaron a Marx a tratar
la renta absoluta de manera diferente al tipo de interés (...) Sólo falta
que la renta esté presentada como un beneficio extraordinario, mientras
que el interés esté presentado como un descuento sobre el beneficio. Asi
pues, sólo se trata de un problema term inológico Si definim os el beneficio
como la parte que queda después del pago del interés, éste inmediatamente
se considerará como un beneficio extraordinario (...). Lo más importante
es que en el conjunto del sistema, tanto la renta de la tierra como el in­
terés constituyen absorciones de la p lu svalía so cial, y. por consiguiente,
disminuyen la tasa de ganancia cap italista en general».

34*- Rostas Vergopoulos. -E l capitalismo diforme. El caso de la agricultura


en el capitalismo-. En: La cuestión cam pesina y e l capitalism o. Ed. por Rostas
Vergopoulos y Samir Amin. Barcelona: Editorial Fontanela, 1980. págs. 79-81.
3$.- Ibidem. pág. 71.
36. -* Ibídern. pág. 75.
37. - Ibidem, pág. 76.
38. - Ibidem. pág. 77.
ta reducción de la renta a b so lu ta a renta de sim ple monopolio y viceversa •167

Vava con el -p ro b lem a te rm in o ló g ico -. A esta altura Vergopoulos ya ni


siquiera puede darse c u e n ta d e q u e el capitalista que presta a interés es
quien ha adelantado de m anera indirecta una porción del capital industrial,
vque como tal capitalista tien e d erech o sobre una parte de la plusvalía que
esemismo capital engendra, m ientras q ue el terrateniente no ha adelantado
capital alguno capaz de e n g e n d ra r plusvalía, pese a lo cual tiene derecho
sobre parte de ella. E l p ro b le m a d e Vergopoulos no reside en que le -ha
sido difícil ver las razones que llevaron a Marx a tratar la renta absoluta de
manera diferente a! tipo d e in te ré s-, sino en que le ha sido imposible.
En oposición a los autores que reducen la renta absoluta a la renta de
simple monopolio. M u rra y c re e un d eber reivindicar la necesidad de )a
existencia de aquélla c o m o ca u sa de que sobre toda tierra en producción
sepague, de hecho, renta:

«El segundo conjunto de o b je cio n e s se relaciona con la dependencia de la


renta absoluta de la b aja com posición orgánica del capital. La cuestión ha
surgido en la d iscu sió n acerca de la renta y los minerales. Muchos minera-
les se producen con a lta s co m p o sicio n e s orgánicas. ¿Significa esto que la
tierra marginal no a p ro p ia renta7 Evidentemente no, si acordamos con la
objeción de Marx a R icard o Pero si por la tierra minera marginal se paga
renta, ¿no debería e sa renta se r vista como una renta absoluta?, y. en tal
caso, ¿no habría d e jad o de estar ligada esa renta a la composición orgánica
del capital? Hemos rem arcado el porqué Marx insiste en la conexión entre
renta absoluta y co m p o sició n orgánica. No se trataba de algo accidental smo
que se encontraba en e l centro m ism o de su teoría. El concepto de renta
absoluta resulta re d u n d an te si se e lim in a la noción de la baja composición
orgánica. ¿Cómo e x p lica m o s entonces la cuestión autoevidente surgida en
la discusión sobre la m in e ría ? Sim plem ente reconociendo que la 'renta
absoluta" cargada por el propietario del lote marginal en la producción
minera es la renta a b so lu ta d el sector agrario y no del sector minero. La
agricultura establece lo s lim ite s para otros usos de la tierra. La mina margi­
nal sólo será puesta en p roducción si la renta pagada compensa por la rema
perdida de haberse u sa d o la tierra como un terreno de cultivo marginal. Un
razonamiento sim ila r se a p lica a la tierra urbana» *

L a posibilidad de la e x iste n c ia d e una renta absoluta planteada por


Marx, se convierte aq u í en el dogm a de su existencia inevitable. De la
posibilidad de la existen cia de una com posición orgánica del capital inferior
a la media social dada p o r las circunstancias del desarrollo técnico, se pasa
a la convicción de q u e la tal m en o r com posición orgánica debe subyacer
inevitablemente en a l# ú n la d o , p or m ás lejos que haya que ir a buscarla.
Murrav ni siquiera pued e detenerse a observar que una parte significativa
de los yacimientos m in e ro s, y m ás bien la mayoría, se encuentra ubicada

39.- Robín Murrav. - Valué and Theory of Rent: Parí One-. En: Capital Class
vol 1. n.°j (1977), págs. 111*112, traducción propia.
T

168 •luán Iñigo Carrera

en territorios cuyos suelos no sólo no p u e d e n ser p u e s to s en producción


agraria con carácter marginal, sino q u e n o sirven p ara e sa producción en
absoluto. Ni qué decir de la afirm ación ya c r u d a m e n te a bsu rd a acerca de
que la renta sobre la peor tierra urbana tenga a lgo q u e v e r co n su eventual
existencia com o la peor tierra agraria.
Pero hay quien pretende ir a buscar la fu e n te d e la renta absoluta aún
más lejos, incluso más allá del prop io m o d o d e p r o d u c c ió n capitalista. Asi.
según Rey;

«Pero nada impide que una propiedad que arrendada a un capitalista no


produciría sino el beneficio medio y aun uno inferior al medio, luego ningún
beneficio excedente convertible en renta (teniendo en cuenta los precios de
mercado), pueda de todos modos arrendarse a un no capitalista y producir
una renta. La tasa de esa renta se determina entonces no en el contexto
del modo de producción capitalista sino en el del modo de producción
feudal. Es incluso la única condición de que el sistema de determinación
de la renta como beneficio excedente dentro del marco del modo de pro­
ducción capitalista pueda permitir que la renta absoluta no se acerque a
cero. Efectivamente, el terrateniente no aceptará un desarrollo capitalista
de la producción en sus tierras sino en el caso de que ese desarrollo le
permita obtener una renta por lo menos igual a la determinada en el caso
del modo de producción precedente. Así, no hay solamente competencia
de los capitales sino también de las tierras, que tienen por característica
el poder soportar una explotación por diferentes modos de producción
Todos los razonamientos de Marx son válidos en este caso, teniendo en
cuenta el hecho de que el paso de un modo de producción a otro no se
traduce por un aumento absoluto del volumen de la producción, como en
el caso del cultivo de tierras vírgenes, sino por un aumento relativo ligado al
aumento de la "fuerza productiva del trabajo" cuando se pasa de un modo
a otro. En nuestra perspectiva, son ciertamente relaciones de producción
las que determinan la renta "capitalista" de la tierra. De todos modos, esas
relaciones de producción no oponen a clases del modo de producción ca­
pitalista sino a clases de otro modo de producción. Vemos así aparecer
la solución del problema que nos planteábamos acerca de la índole del
obstáculo "propiedad territorial"; ciertamente, esta propiedad territorial no
es más que una "ficción jurídica", pero la presencia de esta ficción jurídica
por si sola no permite rendir cuenta de la existencia de una renta absoluta
no infinitamente pequeña; si existe esta renta absoluta y está efectivamente
muy lejos de ser desdeñable, es porque detrás de la ficción jurídica hay de
hecho relaciones de producción reales, pero ajenas al modo de producción
capitalista».40

En prim er lugar, Rey su scribe la c o n c e p c ió n q u e n ie g a q u e los modos


d e p rod u cción sean los m o d o s g e n e r a le s d e o r g a n iz a r s e la unidad de la

4 0 .- Pierre-Philippe Rey. L a s a l i a n z a s d e c l a s e s . M éxico, DF: Siglo XXI. 19A


págs. 68-69.
La reducción d e la r e n t a a b s o lu t a a r e n t a d e s im p le m o n o p o lio y viceversa • 169

producción so c ia l, y p o r lo ta n to , d e la vida social, en que toman forma


concreta cada una d e las g r a n d e s m od alid ad es históricas del desarrollo
délas fuerzas p r o d u c tiv a s d e l tra b a jo social. Para dicha concepción, los
modos de prod ucción se red u ce n a ser diferentes formas de organizarse la
producción al in terio r d e c a d a unidad productiva, mientras que la unidad
social general resulta d e la c o n flu e n c ia d e distintos modos de producción
así definidos. S o b re la b a se d e esta c o n c e p c ió n , el -no capitalista- de Rey
no es un sujeto p ro p io d el m o d o d e producción capitalista sino un sujeto de
la sociedad feudal, o sea, d e una so cied a d en la que la organización general
de la vida social gira en to rn o a las relacion es de dependencia personal y no
a la producción p rivad a e in d e p en d ien te, en la que intervienen individuos
recíprocamente lib res. E sto es, para Rey, el cam pesino -no capitalista-
actual es alguien q u e, p o r estar ante tod o sometido a relaciones de depen­
dencia personal r e s p e c t o d e l d u e ñ o d e la tierra, se ve forzado a producir
mercancías para re n d ir su trib u to perso n al, y no alguien cuya relación
social general está m a terializa en su m ercancía, para cuya producción debe
arrendar la tierra a un p r o p ie ta r io privado.
Ni siquiera se trata a q u í d e q u e se esté confundiendo, al canon que el
productor in d e p e n d ie n te d e m erca n cía s o el pequeño capitalista pagan a
expensas de 110 p o d e r r e p o n e r sus m edios de producción o el equivalente
al valor de su fu e r z a d e tra b a jo , c o n las determ inaciones esenciales de
la renta de la tierra e n el m o d o d e p ro d u cció n capitalista. De lo que se
trata es que Rey afirm a d ire cta m e n te que el contenido de la renta absoluta
se explica por la v ig e n c ia d e re la c io n e s d e dependencia personal. Y que
esta determinación p e n d e c o m o una amenaza competitiva sobre la cabeza
del capitalista q u e n o e s t é d isp u e sto a pagar esa renta que Rey denomina
•absoluta-.
Hagamos a b s tr a c c ió n h a sta d e l sin sen tido consistente en creer que
alguna relación feud al p u e d a regir h o y la unidad del movimiento del capital
total de la s o c ie d a d . A u n a si, e l su p u e sto de que un campesino feudal
pueda a cercarse r e m o ta m e n te a la productividad del trabajo necesaria,
no sólo para p agar u n a ren ta s u p e rio r a la que puede pagar un capitalista
agrario - sea é s t e n o rm a l o p e q u e ñ o - sino siquiera para operar a los
precios d ete rm in a d o s h o y d ía p o r la productividad del trabajo propia de
la producción c a p ita lis ta , n o r e siste el m en or análisis. En el mundo real,
los campesinos a ctu a le s - q u e ciertam en te no tienen nada que ver con los
campesinos tr ib u ta r io s fe u d a le s - se ve n brutalmente desplazados de la
tierra, justam ente p o r q u e n o p u e d e n pagar la renta que engendra la acción
del capital y p o rq u e n o tie n e n m o d o d e competir con éste. Y, sin embargo,
en el mundo fa n tá s tic o d e R e y , la c o m p e ten cia que los campesinos del
«modo de p r o d u c c ió n feudal» o p o n e n al capital es «la única condición de
que el sistem a d e d e t e r m in a c ió n d e la renta com o beneficio excedente
dentro del m arco d e l m o d o d e p ro d u cció n capitalista pueda permitir que
170 ’ Juan Iñ ig o C arrera

la renta absoluta no se a ce rq u e a c e r o * y q u e d ic h a c o m p e te n c ia •crsti


efectivam en te muy lejos d e ser d e s d e ñ a b le - . La n e c e s id a d que exhibe
R ey d e encerrarse en su c o n s tru c c ió n e s p e c u la t iv a y asilarse de toda
determ inación real tiene tal v e z su e x p re s ió n m ás sin té tic a en lo siguiente:
su libro se publica en el m o m en to en q u e lo s t e r r a t e n ie n te s petroleros
vienen de constituir un órgano in tern a cio n a l p ara el e je r c ic io sistemático
d e su m onopolio absoluto so b re la tie rra , la O P E P , c o n la consecuente
m ultiplicación del precio del cru d o . En e sta s c o n d ic io n e s , hay que tener
m ucha necesidad d e cegarse id e o ló g ic a m e n te p a ra q u e r e r c re e r que los
operadores -no capitalistas- d e p o zo s p e tr o lífe ro s m ed ia n d e alguna forma
en ellas, y, más bien, que dich os o p e r a d o r e s h a y a n e x is tid o alguna vez en
la historia.
Consideremos, por último, otra m o d a lid a d d e a le ja r la fu en te de la renta
absoluta, en este caso, d e c arácte r e s p a c ia l. S e g ú n F lich m a n :

«No ha/ ninguna razón para suponer que la renta absoluta tuviera algara
importancia aquí [la región pampeana argentina], ni tampoco una renta
diferencial entre distintos tipos de tierra dentro de nuestro país Basarros
esta afirmación en el hecho indiscutible de que la "tierra peor', est^.c
siempre fuera de nuestro territorio» 41

Dentro del territorio arg en tin o e x is t e u n a m a sa d e tierra s cuyas con­


d icio n es naturales p erm iten el e j e r c ic i o d e u n a c a p a c id a d productiu
del trabajo estrictam ente a grario in a lc a n z a b le e n las m e jo r e s tierras de
otros países consum idores de las m erca n cía s agrarias argen tinas. La misma
relación d e superioridad p rese n ta el p r o m e d io d e las tierra s puestas en
producción en Argentina resp e cto d el d e e s o s o tr o s p a íses. Se tiene, pues
que en su determinación más sim ple, la ren ta d ife r e n c ia l d e la mejor tierrc
agraria d e la región pam pean a a rg e n tin a s u p e r a , p o r e je m p lo , a la de la
m ejor tierra agraria inglesa, a b stra cció n h e c h a d e su d ife r e n te localización
respecto de la ubicación del co n su m o . O tr o ta n to c a b e en relación con las
respectivas tierras d e calidad p r o m e d io .42

41. - Guillerm o Flichman. L a ren ta d e l s u rto y e l d e s a r r o llo a g ra rio argrntm


M éxico. DF: Siglo XXI, 1977. pág. 100.
42. - -Sí (...) consideram os la renta p o r a c r e o p o r h e c tá r e a d e toda la tierra
cultisada, com o suele hacerse en las obras d e estad ística , co m p a ran d o entre sil..)
distintos países en la misma ép oca (...), v e m o s q u e la cu an tía m edia de la renta por
acre y también, por tanto, el total d e rentas c o r r e s p o n d e n en ciertas proporciono
( ...) no a la fertilidad relativa, sin o a la fe rtilid a d a b so lu ta d e la agricultura en un
país, es decir, a la masa de los p ro d u cto s q u e su m in istra p o r térm in o medio enli
misma superficie. Pues cuanto m ayor sea la p a r ticip a c ió n q u e las ciases mejores de
tierra tengan dentro de la superficie total, m ayo r será la m asa d e productos, a base
de la misma inversión de capital y d e la m ism a su p e rfic ie d e tierra, y tanto masorla
rem a media por acre (...). De este m od o p a r e c e c o m o si la ren ta se determinase por.
j r « ju c a ó n d e la r e n t a a b s o l u t a a r e n t a d e s im p le m o n o p o lio y viceversa • 171

Esto no significa q u e. en la Argentina, la aplicación extensiva del capital


agrario sobre la tie rra d e b a d e te n e r s e antes de alcanzar el punto en que
ya no se obtiene m ás q u e la tasa norm al concreta de ganancia. Es decir, la
última porción d e c a p ita l a g ra rio ap licad a extensivam ente sobre la tierra
en Argentina, es in c a p a z d e arrojar renta diferencial. En otras palabras, la
tierra marginal, o se a la p e o r tierra puesta en producción, se encuentra
en Argentina n o m e n o s q u e en Inglaterra. En la región pampeana, la
capacidad productiva d el trab ajo agrario va decayendo hacia el oeste por la
disminución de las lluvias, hasta q u e llega un punto en que todo lo que hay
son arenales so b re lo s q u e se h a c e im p o sib le producción agraria alguna.
La ultima tierra p u e s ta e n p ro d u c c ió n antes de llegar a estos arenales,
resulta tan estéril, d e s d e el p u n to de vista de la apropiación de una renta
diferencial, c o m o lo e s la p e o r tierra puesta en producción en Inglaterra.
En contraste c o n F lich m a n . G a stia zo ro recon o ce que en la Argentina
existen tierras d e fe r tilid a d tan b aja c o m o las utilizadas en otros países,
pero que. sin e m b a rg o , aqu i n o son puestas en producción:

«Aunque es un hecho la existencia de ese beneficio diferencial, porque


siempre hay tierras mejores y peores, es dudoso pensar que en nuestro país
se haya llegado al “límite" de las tierras explotables económicamente y que
sólo sea posible ampliar la producción con fuertes erogaciones de capital
(en maquinarias, regadíos, abonos, etcétera) a rendimientos decrecientes, lo
q„e implicaría un aumento extraordinario de los costos agrarios en relación
a los industriales».4’

Atribuye esta lim it a c ió n e s p e c ific a del proceso argentino de acumu­


lación de cap ital a lo q u e d e fin e c o m o la propiedad latifundista de la
tierra:

«El problema (.. ) es la limitación que al acceso del capital a la tierra provoca
ia existencia de la propiedad privada y no cualquier propiedad privada, que*

do por la proporción d e fertilid ad diferencial, sino por la de la fertilidad absoluta,


anulándose así la ley d e la renta d iferen cial (...) fenómeno que tiene su base, pura
y simplemente, en el h e c h o d e q u e la proporción del total de rentas (...) siendo
la misma la fertilid ad d e la tierra q u e no arroja renta y los mismos, por tanto, los
precios de p ro d u c c ió n e id é n tic a la d iferen cia entre las distintas clases de tierra,
se halla d eterm in ada n o s ó lo p o r la renta por acre o por la cuota de renta sobre
el capital, sino ta m b ié n p o r el n ú m e ro proporcional de acres de cada clase de
tierra dentro de la cifra total d e acres cultivados (...). Es curioso que hasta ahora se
haya pasado por alto esta circunstancia». Marx. El capital, vol. 3, págs. 620-621. Es
posible que la c o n c e p c ió n e rr ó n e a d e Flichm an se base en esta confusión entre
fertilidad relativa y fertilid a d ab solu ta, determ inada ésta por la mayor proporción
de tierras m ejores en la A rg en tin a .
4}.- Eugenio G a stia zo ro . Argentina hoy. Capitalismo dependientey estructura
declases. B uenos A ires: P o le m o s Editorial. 197*. pág. *S-
172 • Juan Iñig o C arre ra

en otros países existe y limita (pero esos lím ites ya se confunden con los
del propio capitalismo), sino la propiedad privada latifundista ».44

Para llegar a esta con clu sión , G a s t ia z o r o a r r a n c a r e c o n o c ie n d o que la


renta absoluta es la parte de la plusvalía p r o d u c id a p o r el o b r e r o agrario que
debería pasar, en la form ación d e la ta s a g e n e r a l d e g a n a n c ia , a capitales
d e otras ramas por e fe c to d e la m e n o r c o m p o s i c i ó n o r g á n ic a del capital
agrario, pero que resulta apropiada p o r el t e r r a t e n ie n t e . R e c o n o c e , así, que
la renta absoluta fuerza la venta d e las m e r c a n c ía s a g r a r ia s p o r encima de
su precio de producción, lo cual a su v e z le v a n ta u n a b a r r e r a a la extensión
qu e alcanza la aplicación del ca p ita l a g r a rio s o b r e la tie rr a :

«La renta absoluta se origina en la limitación que el acceso del capital al


campo, en relación a la industria, sanciona la propiedad privada del suelo
(...). El atraso relativo del campo, que se manifiesta en una composición
orgánica del capital menor que en el conjunto de la economía (...) permite
una mayor tasa de ganancia, aunque la tasa de plusvalía sea igual (...). Pero,
¿qué es lo que impide que se produzca la normal compensación de las
tasas de ganancia, es decir, que el capital emigre hacia el sector de más
baja composición orgánica, hasta igualar las tasas de ganancia? Pues, la
existencia del monopolio que implica la propiedad privada del suelo, con
su derecho a exigir la renta absoluta, impide que el remanente (la diferencia
entre tasas de ganancia) entre dentro del proceso de compensación».45

C o n lo cual, G astiazo ro m ism o e s t á p l a n t e a n d o q u e , d e n o existir la


renta absoluta, la g anancia p r o p o r c io n a lm e n t e m a y o r d e l ca p ita l agrario
fluiría, en vez d e hacia el t e r r a te n ie n te , h a c i a l o s c a p i t a l e s d e ramas con
mayor com posición orgánica, al e x p a n d i r s e e x t e n s i v a m e n t e el capital
agrario hasta el límite c o r r e s p o n d ie n t e a la d e t e r m i n a c i ó n d e su precios
de producción. D e m od o q u e la p lu s v a lía e n c u e s t i ó n , p r o d u c id a por el
obrero agrario, nunca qu ed aría e n m a n o s d e l c a p it a lis t a a g ra rio , llevando
su tasa de ganancia po r en cim a d e la m e d ia . Y a f u e r a a tr a v é s d e la rema
absoluta, ya a través d e la fo r m a c ió n sin o b s t á c u l o s d e la ta s a general de
ganancia, la tasa de ganancia del ca p ita l a g ra rio s e ría d e t o d o s m odos igual
a ésta.
Sin embargo, a continuación, G a s t ia z o r o a firm a q u e la ex isten cia déla
renta absoluta atenta co n tra la tasa d e g a n a n c i a d e l c a p i t a l agrario. Más
aún, afirma que dicha renta n o p r o v ie n e s ó lo d e las b a r r e r a s q u e impone la
m enor com posición orgánica d e l c a p ita l a g r a r io a la f o r m a c ió n de la tasa
general de ganancia, sino que la c o n fu n d e c o n las fo r m a s d e apropiación por
parte del terrateniente d e p o rc io n e s d e r iq u e z a s o c ia l q u e n o constituyen

44. - Gastiazoro, Argentina hoy. Capitalism o dependiente y estructura de clase


págs. 25-26.
45. - Ibidem, págs. 16-17.
La re d u cció n d e la r e n t a a b s o l u t a a r e n t a d e s im p le m o n o p o lio y v ic e v e rs a • 173

renta en se n tid o e s t r ic t o s in o o tr a s m o d a lid ad e s - propias de condiciones


concretas d e l d e s a r r o ll o d e l m o d o d e p r o d u c c ió n capitalista y qu e n o se
reducen a m e ro r e s a b io d e r e la c io n e s p recap italista c o m o cree Gastiazoro -
de apropiación g r a t u it a d e l p r o d u c t o d e l trab ajo ajeno:

«... nos interesa destacar la traba que provoca el desarrollo del capitalismo
en el campo, el hecho de que el capitalista agrario (...) se vea 'expropiado"
(a través de la renta absoluta) de parte de su ganancia como capitalista,
cuando surja de la explotación de obreros agrícolas, o del producto de su
propio trabajo como chacarero, lo que es el caso común de los campesinos
pobre y medios » .46

G astiazoro v a c í a d e tal m o d o d e c o n t e n id o a la renta absoluta q u e


termina a firm a n d o q u e :

«Si el capital no está dispuesto a pagar la renta (es decir, si los precios
de la producción no son tales que, además de los costos y la ganancia
media, dejen renta) ya sea capital del propio terrateniente o del capitalista
arrendatario, se quita parte de la tierra a los cultivos y se echan vacas (...).
El hecho de que la demanda externa haya perdido su "dinamicidad’ (...)sin
que los terratenientes quisieran sacrificar parte de la renta o prefiriendo
en ese caso “guardarse" la tierra, echando vacas hasta que vengan tiempos
mejores, explica el estancamiento relativo de la zona pampeana».47

En la c o n c e p c i ó n d e G a s t i a z o r o , « ech a r vacas* n o es una ap licació n


alternativa d e c a p ita l a g r a r io s o b r e la tie rra, p o n ién d o la o m anteniéndola
en p ro d u cció n , c o n lo c u a l s e e s ta r ía m u ltip lica n d o o cu an d o m en o s
conservando la o f e r t a d e t ie r r a p o r lo s te rra ten ien tes. Por el contrario,
dicha a p lic a c ió n d e c a p i t a l a g r a r io s e c o n c ib e invertida bajo la categoría
•guardarse la tie r r a * . N i s i q u i e r a lo g r a v e r q u e , p o r un lado, el capital
ganadero p u e d e t e n e r u n a m a y o r c o m p o s ic ió n o rgánica y m enor v e lo ­
cidad d e r o t a c ió n q u e e l c a p i t a l a g r íc o la , d ism in u yé n d o se así el m argen
para la e x is t e n c ia d e la r e n t a a b s o lu t a , m ie n tra s qu e. por el otro, p u ed e
implicar una m u lt ip lic a c ió n d e la r e n ta d ife re n cia l y de simple m onopolio
si las c o n d ic io n e s d i f e r e n c i a l e s o a b s o lu ta s le so n más favorables q u e las
correspondientes a la a g r ic u lt u r a .
Tam poco s e le o c u r r e q u e la s tie rr a s d e m en o r calidad que en la Argenti­
na no se e n c u e n tr a n e n p r o d u c c ió n m ien tras q u e en otros países sí lo están,
circunstancia q u e h a a tr ib u id o a la v o lu n ta d d e los terratenientes por ejercer
la «propiedad p r iv a d a la tifu n d is ta » , n o le p e r te n e c e n necesariam en te a
los mismos t it u la r e s q u e la s q u e s e e n c u e n tr a n e n p rod u cció n . Y la clase
terrateniente p o d r á c r e e r s e u n a h e r m a n d a d d e sangre azul, pero cuando
llega el m o m e n to d e h a c e r la s c u e n ta s , n in gu n o está dispuesto a sacrificar

46.- Ibidem, pág. 17.


47 - Ibidem. págs. 27-28.
174 •luán Iñigo Carrera

su renta sacando su tierra d e p r o d u c c ió n p a r a q u e lo s o tr o s s e llenen ios


bolsillos de renta dejando las suyas e n p r o d u c c i ó n .
La cuestión no reside, co m o p r e te n d e F lic h m a n , e n q u e e n la Argentina
no existe la tierra peor. La cu estión re sid e , c o m o lo p la n t e a Gastiazoro, en
la existencia en la Argentina de tierras d e fe r tilid a d in f e r i o r a la p e o r puesta
en producción aquí, que, sin em bargo, so n p u e s ta s e n p r o d u c c ió n en otros
países. Pero la cuestión tam poco resid e, c o m o c r e e G a s t ia z o r o , en explicar
esta situación apelando al d e s c o n o c im ie n t o y la i n c o h e r e n c i a respecto
de las determinaciones d e la renta y d e l c a p ita l a g r a r io , p a ra p o d e r poner
como causa de dicha situación a la v o lu n ta d d e lo s t e r ra te n ie n te s , por muy
latifundistas que ellos sean. C o m o ya lo s e ñ a la m o s , la v e r d a d e r a cuestión
reside en desplegar las d ete rm in acio n es e s p e c í f i c a s d e l p r o c e s o argentino
de acumulación de capital, del cual la a p r o p ia c ió n d e la re n ta , la propiedad
territorial y la concien cia d e los t e r r a t e n ie n te s s o n fo r m a s co ncretas.

A
Capítulo 11

La concepción d e la r e n t a d if e r e n c ia l
como plusvalía producida por el o b re ro
agrario que trabaja sobre las tierras
mejores

En el p u n to r e s p e c t i v o h e m o s d e s a r ro lla d o c ó m o la renta d iferen cial


surge en el p r o c e s o d e c i r c u l a c i ó n , e n ra z ó n d e q u e la sa tisfa cció n d e
la necesid ad s o c i a l s o l v e n t e im p o n e c o m o p r e c io c o m e rcia l norm al al
precio de p r o d u c c ió n c o r r e s p o n d ie n t e a la p o rció n de capital agrario q u e
-d ad o s los c o n d i c i o n a m i e n t o s n a tu r a le s d ife re n cia le s no c o n tro la b le s -
pone en a c c ió n la m e n o r p r o d u c t iv id a d del trabajo com patible co n d ich a
satisfacción. E ste h e c h o e s a je n o al p r o c e s o d e producción mismo, y co m o
tal no tiene m o d o d e a lt e r a r la m asa d e plusvalía producida por los obreros
agrarios q u e tr a b a ja n s o b r e c o n d ic io n a m ie n t o s naturales más favorables.
Por lo tanto, d e ja in t a c t o s lo s p r e c i o s d e p ro d u c ció n del pro d u cto d e los
capitales a g r a r io s q u e d i s p o n e n d e la m a y o r p ro d u ctivid ad del trabajo
co rresp o n d ie n te. L a r e n t a d if e r e n c ia l resu lta e n to n c e s d e la d iferen cia
entre el p r e c io c o m e r c i a l r e g id o p o r e l p r e c io d e p ro d u cció n q u e resulta
del uso d e la p e o r t ie r r a y lo s p r e c io s d e p ro d u c ció n determ inados po r el
uso de tierras m e jo r e s . N o s e trata p u e s d e q u e los obreros de los capitales
en cuestión han r e n d id o m á s tr a b a jo ab stra cto socialm ente necesario, por
el solo h e c h o d e q u e h a y a q u e p o n e r e n a cc ió n a otros m enos productivos.
Loque pasa e s q u e e l p r o d u c t o d e l trab a jo abstracto socialm ente necesario
rendido p o r e llo s e n tr a e n la c ir c u la c ió n c o m o si representara una cantidad
de dicho t r a b a jo m a y o r al e f e c t iv a m e n t e m a te ria liza d o en él. Esto es, se
trata del p r o d u c t o d e u n a c a n t id a d d e trab a jo so cia l realizado de manera
privada e i n d e p e n d i e n t e q u e e n la c ir c u la c ió n se rep rese n ta c o m o una
cantidad d e v a lo r m a y o r q u e su p r o p io c o n te n id o d e valor. El valor social,
determinado c o m o e x p r e s ió n c o n c r e t a d e la norm alidad del trabajo social
realizado d e m a n e ra p r iv a d a e in d e p e n d ie n te , a p a re ce así. por la mediación
de la c o m p e te n c ia , c o m o la r e p r e s e n ta c ió n d e un a m asa d e trabajo social
176 • Juan Iñigo C arre ra

m ayor que la materializada en la m asa d e la m e r c a n c í a a g raria, y por lo


tanto como un «falso valor social». R e to m em o s la c ita h e c h a anteriormente:

«Es la determinación por el valor comercial, tal como se impone a base


del régimen capitalista de producción por medio de la competencia, que
crea un falso valor social. Esto es obra de la ley del valor comercial, al
que están sometidos los productos agrícolas. La determinación del valor
comercial de los productos, entre los que figuran también, por tanto, los
productos agrícolas, es un acto social, aunque se opere socialmente de un
modo inconsciente y no intencional, acto que se basa necesariamente en el
valor de cambio del producto, no en la tierra y en la diferencia de fertilidad
de ésta».1

Ahora bien, por muy falso q u e sea , e s t e e s e l v a lo r s o c ia l con el que


las mercancías producto del trab ajo a g r a r io s e c a m b ia n p o r los otros
productos en los que se ha m a te ria liza d o tr a b a jo s o c ia l d e manera pri­
vada e independiente. Y frente a esto s p r o d u c to s , las m e r c a n c ía s agrarias
aparecen representando una m ayor c a n tid a d d e tr a b a jo so c ia l que la que
verdaderamente encierran:

«Si nos imaginamos la sociedad despojada de su forma capitalista y orga­


nizada como una asociación consciente y sujeta a un plan, los 10 quorters
de trigo representarán una cantidad de tiempo de trabajo independiente
igual a la que se contiene en los 240 chelines. Esta sociedad no compraría,
por tanto, ese producto agrícola por dos y media veces más de trabajo real
del que en él se encierra, con ello desaparecería, pues, la base sobre la que
se sustenta una clase de terratenientes. Seria exactamente lo mismo que si
el producto se abaratase en la misma cuantía por la importación de grano
extranjero (...). La identidad del precio comercial tratándose de mercancías
de la misma clase es el modo como se impone el carácter social del valora
base del régimen capitalista de producción y, en general, de la producción
basada en el cambio de mercancías entre i n d i v i d u o s».*

Luego, la masa de los com pradores d e m e r c a n c ía s agrarias aparece, en


primera instancia, aportando el p ro d u c to d e una m a y o r can tid ad material
de trabajo social que se cam bia c o m o e q u iv a le n t e p o r la m en or masa
material encerrada realmente en d ich as m e r c a n c ía s:

«Lo que la sociedad, considerada como consumidor, paga de más por los
productos agrícolas, lo que representa una diferencia de menos en la reali­
zación de su tiempo de trabajo en productos de la tierra, representa ahora
una diferencia de más para una parte de la sociedad: los terratenientes» 11
3
2

1. - Karl Marx. E l ca p ita l. 3 vols. M é xico , DF: F o n d o d e C u ltu ra Económica.


1973. vol. 3, pág. 614.
2. - Ibidem , vol. 3. pág. 614.
3. - Ibid em . vol. 3, pág. 614.
La c o n c e p c i ó n d e la re n ta d if e r e n c ia l co m o p lu s v a lía ... • 177

Hasta aqu í t e n e m o s a la «sociedad» c o m o el consum idor que pone la


diferencia a fa v o r d e lo s te rra te n ie n te s. P ero así com o el falso valor social
no contiene m ás s u s ta n c ia real d e valo r q u e la que corresponde al trabajo
social m a te rialm e n te g a s ta d o e n p ro d u c ir las m ercancías agrarias, mucho
menos p u e d en e n c e r r a r é stas m ás su stan cia d e plusvalor. Por lo tanto, es
el plusvalor p e r t e n e c i e n t e e n su o rige n p ro d u ctivo a otro explotador del
trabajo aje n o c o n t r a e l q u e lo s te rrate n ie n te s pueden hacer valer el falso
valor social. A q u í m e d ia la d e te rm in a c ió n normal del salario - e n que se
expresa el v a lo r d e la f u e r z a d e trab a jo - p o r el precio de los medios de
vida del o b rero :

«... el descenso del producto de una inversión adicional de capital en cual­


quiera de las clases de tierra A, B, C o D sólo llevaría aparejada el alza del
precio de producción y el del precio comercial regulador en el caso de que (a
demanda de trigo aumentase de tal modo que el precio comercial excediese
del precio de producción de A, razón por la cual el producto sobrante en A.
en B o en cualquier otra tierra sólo pudiese suministrarse por un precio
superior a 3 libras esterlinas. Y si esta situación se consolidase durante
largo tiempo y no determinase el cultivo de tierra adicional de A (o, por lo
menos, de la calidad de A) o mediasen otras influencias que provocasen una
oferta más barata, el encarecimiento del pan, suponiendo que las demás
circunstancias permaneciesen invariables, haría subir los salarios, con lo
que la cuota de ganancia bajaría proporcionalmente».4
Marx p o n e así en e v id e n c ia q u e la renta diferencial de la tierra agraria
tiene su fuen te en la p lu sv alía q u e el conju n to de los capitales industriales
de la sociedad (c o n ju n to q u e in c lu y e o b via m en te a los propios capitales
agrarios, c u a lq u ie ra s e a la p r o d u c tiv id a d de sus obreros, en un pie de
igualdad co n los d em á s) e x tr a e n a sus obreros.
Va de suyo q u e si la renta d iferen cial tuviera por sustancia una plusvalía
adicional p r o d u c id a p o r lo s o b re ro s d e los capitales agrarios aplicados
extensiva o in ten siva m en te so b re la tierra con una productividad del trabajo
superior a la q u e d e te rm in a el p r e c io com ercial regulador, el aumento de
dicha renta, o m ás aú n su m e ra e x iste n c ia , dejarían intacta la capacidad
de valorización d e l c o n ju n t o d e los cap itale s d e la sociedad. Esto es. los
terratenientes a p ro p ia ría n m ás plusvalía bajo la forma de renta diferencial,
pero com o e ste a u m e n t o c o rr e s p o n d e ría a la masa de plusvalía adicional
producida p o r los o b r e r o s a g rario s más productivos, la masa total de
plusvalía d estin a d a a s e r a p r o p ia d a c o m o ganancia normal por el capital
total de la s o c ie d a d n o s e v e ría a fe c ta d a en lo más mínimo. Pasara lo que
pasara con el trabajo agrario m en o s productivo, capitalistas)'terratenientes
no tendrían m o tiv o para e n fre n ta rs e antagónicam ente com o clases.
Ricardo n o p o d ía d ife r e n c ia r e n tre va lo r d e cam bio y precio de pro­
ducción, ni p o d ía r e c o n o c e r la u n id ad del plusproducto rendido por los

4 - Ibidem, v o l. 3, p ág . 631.
17 8 • Ju a n Iñ ig o C a rre ra

o b re ro s del capital total d e la s o c ie d a d b a jo su f o r m a s o c ia l específica


d e plusvalía en co n trap o sició n c o n las fo r m a s c o n c r e t a s d e ésta como
gan an cia y renta. En co n s e cu e n cia , m al p o d ía a n a liz a r la co m p le jid ad de
las formas concretas que presenta la e v o lu c ió n d e la re n ta d iferen cia l según
com o se com binen las diferencias d e fe rtilid ad , d e p r o d u c tiv id a d intensiva,
d e disponibilidad d e tierras y d e e v o lu c ió n d e la n e c e s i d a d so cia l por las
m ercan cías agrarias. Sin em b arg o , s e d a b a c l a r a m e n t e c u e n t a d e que la
renta diferencial - la única cuya e x iste n c ia r e c o n o c ía - b r o ta b a a expensas
d e la ganancia del conjunto d e los c a p ita le s in d u s tria le s :

«Este caso, en que la fertilidad decreciente de los capitales invertidos adi*


cionalmente en las clases de tierras ya en cultivo puede conducir a un alza
del precio de producción, a la baja de la cuota de ganancia y a la form ación
de una alta renta diferencial -p u es, en las condiciones de que se parte,
ésta aumentarla en todas las clases de tierra exactamente igual que sí
ahora el precio comercial se hallase regulado por tierras peores que A-
es erigido por Ricardo en caso único, en el caso normal, al que reduce toda
la formación de la renta diferencial II».56

El descubrim iento d e q u e la p lu s v a lía q u e s e t r a n s fo r m a en renta


diferencial no se origina en el p lu s tr a b a jo e x t r a íd o al o b r e r o agrario que
opera en co n d icio n es n atu rales m ás fa v o r a b le s , s in o q u e p rov ien e del
plustrabajo extraído al con ju n to d e los o b re r o s d e l c a p ita l industrial por la
m ediación d e la co m p e te n c ia - a lg o q u e h a s ta R ic a r d o e n sus términos
limitados ya podía vislum brar - se c o n v ie r t e e n a b o m in a c ió n para más de
un marxista.
Tom em os, para em p e z ar, la a fir m a c ió n d e q u e la r e n ta diferencial
p rovien e del trabajo d e l o b r e r o a g r a rio d e p r o d u c t iv i d a d superior a la
qu e determ ina el p re c io c o m e rc ia l n o r m a l, tal c o m o s e d esa rro lla en la
URSS. Según Lapidus y O stro vityan o v :

«Acabamos de establecer que la renta diferencial surge de la mayor pro­


ductividad del trabajo sobre la tierra más fértil o sobre tierra situada venta­
josamente (o de la mayor productividad de algunas inversiones de capital)
(...). Por lo tanto, la renta de la tierra, que constituye una ganancia extra
por encima la ganancia media, es creada por la productividad más alta de
los obreros empleados sobre tierras mejores, esto es, representa una parte
de la plusvalía creada por los obreros. Esta plusvalía adicional creada por
los obreros en razón de la mayor productividad de su trabajo sobre suelos
mejores constituye una fuente de ganancias extra para el arrendatario».*

5. - Marx, E l capital, vol. 3, págs. 631-632.


6. - Iosif Lapidus y Konstantin Ostrovitianov.yJw O u ilin e o f PoliticalEconomy-
P olitica l Economy and Soviet Econom y. L etch w orth : M artin Lawrence, 19*9-
pág. 279, traducción propia.
La c o n c e p c ió n d e la re n t a d ife re n c ia l com o p lu s v a lía ... • 179

La A cad em ia d e C ie n c ia s d e la URSS consagra esta misma concepción,


aprovechando la o p o r t u n id a d p a ra h a c e r gala d e su práctica habitual de
presentar un a a fir m a c ió n y, a ren g lón seguido, presentar otra afirmación
que se da d e p a ta d a s c o n la an terior:

«La renta diferencial (...) se debe al hecho de que los productos agrícolas
obtenidos en distintas condiciones de productividad del trabajo se venden
a los mismos precios de mercado (...). R e n ta d ife re n cia l es el excedente
de la ganancia sobre la ganancia media, obtenido en las tierras explotadas
en condiciones más favorables de producción (...). Esta ganancia adicional,
como toda plusvalía obtenida en la agricultura, la crea el trabajo de los
obreros agrícolas» .7

La A cad em ia c o m ie n z a , así, afirm ando que la renta diferencial tiene su


origen en la c ir c u la c ió n , e n d ó n d e no p ued e generarse plusvalía adicional
alguna, y, a c o n tin u a c ió n , afirm a q u e la renta diferencial tiene su origen en
una generación a d ic io n a l d e plusvalía en el proceso de producción agrario.
La Academ ia p r e t e n d e a v a la r la segun da de sus afirmaciones apelando al
recurso de to m a r u n a c ita d e l m an uscrito de 1862/63:

«Para llegar a una concepción certera de la renta, lo primero era, natural­


mente, darse cuenta de que la renta no nace de la tierra misma, sino del
producto de la agricultura, es decir, del trabajo, del precio del producto del
trabajo, por ejemplo, del trigo. Del valor del producto agrícola, del trabajo
aplicado a la tierra, no del suelo mismo».8

En prim er lugar, la A c a d e m ia fu e r za la cita sacándola de contexto, en


donde no hay re fe r e n c ia e s p e c ífic a a la renta diferencial, como la presenta
el M anual. En s e g u n d o lu ga r, to m a un borrador más primitivo y omite
toda referen cia al «falso v a lo r social» q u e M arx incorpora en el borrador
de 1864/65, ú ltim o q u e lle g a a ela b o ra r. M ás aún, la Academia omite las
referencias c o n c r e ta s q u e h a c e M arx en el mismo borrador de 1862/63 a Ia
determinación d e l v a lo r in d iv id u a l del prod ucto obtenido sobre la tierra
mejor:

«... el grado de productividad del trabajo difiere según el grado de producti­


vidad de la mina o de la clase de tierra, es decir, con arreglo al factor natural.
Pero la concurrencia se encarga de fijar un valor comercial a estos produc­
tos que tienen distinto valor individual. Sin embargo, este valor comercial
no puede nunca exceder del valor individual del producto obtenido en la
tierra menos fértil o en la mina menos rica (...). Si, por el contrario, el valor

7. - Academia d e C ie n c ia s d e la URSS, ed .Manual de economíapolítica. Buenos


Aires: Editorial F u n d am en tos, 1962, pág. 176.
8. - Ibidem, pág. 76; te x to c ita d o d e Karl M arx. Historia critica déla teoria de
hplusvalía. Vol. 1. B u e n o s A ires: E d icion es Brumario, [1862-1863] 1974- pág. 4*9*
18 0 • lu á n Iñigo C arrera

individual de los productos de una clase de minas (o de tierra) es inferior


al valor comercial, el valor vigente en su rama o valor comercial arrojará un
excedente sobre su valor individual».*

Aqui queda en claro, primero, q u e el tr a b a jo a p lic a d o s o b r e las tierras


mejores no produce más valor que el in d iv id u a l d e su p r o d u c to , de modo
que la diferencia entre éste y el valor c o m e r c ia l n o e s p r o d u c to del trabajo
del obrero agrario que trabaja so b re e s a s tie r r a s m e jo r e s . S egundo, que
dicha diferencia surge de la com p eten cia, e s d e c ir, d e la circ u la c ió n , donde
no puede generarse valor alguno. T e r c e r o , q u e , p o r lo tanto, la rema
diferencial correspondiente sólo p u e d e t e n e r p o r c o n t e n id o una masa
de valor cuya fuente es un trabajo q u e t r a s c i e n d e d e l a grario. Pero la
Academia tiene motivos para negarlo.
Es la Academia misma la q u e se e n c a r g a d e p o n e r e n evidencia la
necesidad ideológica de c o n c e b ir d e e s t e m o d o la f u e n t e d e la rema
diferencial. Lo hace cuando avan za s o b r e lo q u e d e n o m in a «el modo de
producción socialista», o sea, cuando se d e d ic a a ju s t ific a r p o r qué después
de declarar abolido el m odo d e p r o d u c c ió n c a p it a lis t a e n la URSS, rigen
allí todas las formas concretas de la r e la c ió n s o c ia l g e n e r a l propia de este
modo de producción:

«La rento d ife re n cia l de los koljoses es el ingreso neto adicional, en especie
o en dinero, creado en los koljoses que disponen de tierras más fértiles
o mejor situadas o que aprovechan tierras, de un modo más productivo
con relación a los koljoses que trabajan en tierras peores, más alejadas
o aprovechadas de un modo menos productivo. La renta diferencial del
socialismo, a diferencia de la del capitalismo, no es el fruto de la explotación
del trabajo por el capital, sino el resultado colectivo de los trabajadores de
una empresa socialista. En el socialismo, la renta diferencial no reviste la
forma de un canon pagado por el arrendamiento de la tierra y no favorece a
la clase de los grandes terratenientes, sino a los koljoses, a los koljosianos
y al Estado socialista».9 10

Reconocer que la renta diferencial n o p r o v ie n e d e la m ayor productivi­


dad del trabajo agrario sino del p lu s p ro d u c to r e n d id o p o r el conjunto de
los obreros productivos, implicaría r e c o n o c e r q u e lo s «koljosianos» se ven
«favorecidos», no d ebido al «resultado c o le c t iv o » d e su tra b a jo , sino por
apropiarse sin contrapartida del p lu sp ro d u c to d e o tr o s trabajadores, o sea.
com o «fruto de la explotación del trabajo » a je n o . Y e s t e reconocim iento
se daría de patadas con el d iscu rso i d e o l ó g i c o p o r t a d o r d e la unidad del
proceso nacional de acum ulación d e c a p ita l e n la U R S S , sin tetizad o en:

9. - Marx, Historia critica de la teoría de la p lu sv a lía , págs. 453-454.


10. - Academia de Ciencias de la URSS, M anual de econom ía política , pág.
La c o n c e p c i ó n d e la re n t a d if e r e n c ia l c o m o p lu s v a lía ... • 181

«Al triunfar el socialismo y acabarse con la explotación del hombre por


el hombre, dejaron de existir en la U.R S.S. las clases antagónicas, las con­
tradicciones irreductibles de clase. Las relaciones de clase se caracterizan
dentro de la sociedad socialista por la amistad irreductible y la fraternal
colaboración de la clase obrera, los campesinos y los intelectuales»."

Por la m ism a r a z ó n , e n C h in a , al m en o s antes de que el «pensamiento


de la Triple R e p r e s e n t a d v id a d * h ic ie ra el notable descubrim iento de que
el e n riq u ec im ien to p e r s o n a l a e x p e n s a s del trabajo ajeno es prueba de la
participación a c tiv a e n el d e s a r ro llo d e las fuerzas productivas del trabajo
social, resulta q u e

«El consenso entre los economistas chinos es que la renta diferencial cier­
tamente existe bajo el socialismo, aunque algunos prefieren otros términos,
tal como “ingreso neto diferencial’ ».*1

La c u e stió n d e la f u e n t e d e la p lusvalía q ue constituye la renta d ife­


rencial a d q u ie r e s ig n ific a c ió n p r o p ia en relación con la especificidad de
los paises q u e . d e n t r o la d iv is ió n in tern a cio n a l del trabajo, se presentan
especializados e n la e x p o r t a c ió n d e m ercan cías agrarias o mineras hacia
los paises q u e c o n c e n t r a n la p r o d u c c ió n d e m ercancías industriales, d e
los cuales a su v e z im p o r ta n e s ta s m e rca n cía s industriales. La capacidad
de estos á m bito s n a c io n a le s d e a cu m u la ció n para competir en el mercado
mundial c o n su s m e r c a n c ía s a g ra ria s o m ineras se basa, precisam ente,
en la alta p r o d u c t iv id a d r e la tiv a d e l tra b a jo aplicado a la producción de
dichas m e r c a n c ía s p o r lo s c o n d ic io n a m ie n to s naturales favorables que
presentan sus te r r it o r io s . E s to n o q u ie r e d ecir, c o m o desplegam os más
arriba, q u e n o e x is t a n e n e llo s tie r r a s m arginales. Q uiere d ecir que, de
manera gen eral, la p r o d u c tiv id a d d el trabajo en el promedio de sus tierras
se ubica m a rc a d a m en te p o r e n c im a d e la q ue determina el precio comercial
normal d e las m e r c a n c ía s c o rr e s p o n d ie n te s .
En c o n s e c u e n c ia , h a c ia e s t o s p a ise s a flu ye una masa de renta d ife­
rencial d e la tie r r a , c u y a fu e n t e e s la plusvalía producida por los obreros
del capital in d u stria l e n c u y o c o n s u m o individual entran las mercancías
agrarias o m ineras, o s e a . c u y a fu e n te es la plusvalía generada en los países
importadores d e las m e r c a n c ía s agrarias y mineras. Esto es, a los primeros
paises afluye una m asa d e r iq u e z a so cia l generada en los segundos. Lo cual
implica q ue. b a jo la fo r m a d e re n ta d iferen cia l, el producto de una parte
del trabajo so c ia l g a s ta d o e n lo s p a ises im portadores de las mercancías en
cuestión es a p r o p ia d o sin c o n tra p a rtid a en los exportadores, de modo que,
en éstos, la c a p a c id a d p a r a d is p o n e r d e d ic h o p rod u cto es mayor que la
que c o rre sp o n d e al tr a b a jo s o c ia l m a terialm en te efectuado en ellos.

11.- Ibidem , pág. 409.


n . - N ai-R uenn C h e n . « T h e T h e o r y o f Price Formation in Communist China».
En: The China Quaríeriy, n.° 27 (1966), pág. 45. traducción propia.
1 $ 2 • Juan Iñigo Carrera

Es común que. al aflujo de renta d iferen cial, se le su m e la posibilidad de


que el precio de las mercancías agrarias o m ineras ex p o rta d a s sea portador
de una renta de simple m on opo lio . M ás aú n . en v a r io s c a so s, los condi­
cionamientos naturales aptos para la p r o d u c c ió n d e d ic h a s mercancías se
encuentran de manera exclusiva en los p a ise s en c u e s tió n . C o m o vimos
en su momento, también la renta de sim ple m o n o p o lio a b so lu to proviene
de plusvalía producida por los obreros en c u y o c o n s u m o individual entra,
directa o indirectamente, la m erca n cía agraria o m in e ra . D e modo que
también cuando se trata de una renta d e s im p le m o n o p o lio q u e afluye al
ámbito nacional exportador de dichas m ercan cías, la plu svalía que la forma
tiene su origen en la exp lotación d e los o b r e r o s p r o d u c tiv o s del ámbito
nacional que las importa. N u evam en te, en el p a ís d o n d e se producen las
mercancías portadoras de la renta se apropia el p r o d u c to d e una cantidad
de trabajo social mayor a la que se gasta p r o d u c tiv a m e n te en él.
Por último, considerem os la eventual e x is te n c ia d e renta absoluta. En
tal caso, la parte correspon diente d e la p lu sv a lía e x tr a íd a a los obreros
productores de las m ercancías agrarias o m in e ra s en el país exportador
no sale de él. Esto es, n o fluye h a cia lo s p a is e s d o n d e el capital tiene
una mayor com posición orgánica en el p r o c e s o d e fo rm a c ió n de la tasa
general de ganancia. En otras palabras, se apropia d en tro del país de origen
el producto de valor del trabajo agrario o m in e ro r e a liz a d o en él que
constituye la sustancia de la renta absoluta.
Sin embargo, la existencia del flujo in te r n a c io n a l d e renta diferencial
y de simple m onopolio contrasta d e e n tra d a c o n el h e c h o de que la
acumulación de capital en los países b e n e ficia rio s d e d ic h o flujo presenta
limitaciones específicas que se m uestran a u se n te s en los países de donde
éste proviene. Y a este contraste se sum a el e fe c to d e la even tu al existencia
de renta absoluta. Por cierto, existen m ás q u e n u m e ro so s estudios acerc3
de los flujos internacionales de dinero origin ad os en los p recio s de las mer­
cancías agrarias y mineras que se com ercian en el m erca d o mundial. Y otro
tanto ocurre acerca de los rasgos es p e c ífico s q u e p rese n ta la acumulación
de capital en los países q ue in tervien en e n la d iv is ió n internacional del
trabajo como exportadores de dichas m ercan cías. Sin em b argo, constituyen
una excepción absoluta los estudios qu e se d e tie n e n a considerar, primero,
que se trata de un flujo internacional d e ren ta d e la tierra y, segundo, que
este flujo implica la apropiación en el país e x p o rta d o r d e plusvalía generada
en el país importador.
La omisión en cuestión no responde sim p lem e n te al h e c h o obvio de la
dominancia absoluta de las c o n c e p c io n e s e c o n ó m ic a s n eoclásicas - a las
que se suman las clásicas en su negación d e la plusvalía - q u e fundamentan,
explícita o implícitamente, d ich o s estu d io s. A u n e n tr e lo s autores que
reconocen en la renta de la tierra una fo rm a c o n c r e t a d e apropiación
d e la plusvalía extraída a los ob re ro s p r o d u c tiv o s , s o n c o n ta d o s quienes
La c o n c e p c ió n d e la re n ta d ife re n c ia l com o p lu s v a lía ... • 18 3

enfrentan a b ie rta m e n te el asu nto del origen de la plusvalía que fluye como
renta d iferen cial y d e sim p le m o n o p o lio desde el capital industrial de los
paises im p o rta d o re s, a lo s p a íse s ex p ortad ores de mercancías agrarias o
mineras.
La suba e x p lo s iv a d e la ren ta d iferen cial y de simple monopolio que
fluye hacia V e n e z u e la en la d é c a d a d e 1970 por la exportación de petróleo,
sumada a la c o n d ic ió n del e stad o nacional com o el terrateniente petrolero,
constituyen una b a se p a rticu la r q u e fuerza el reconocimiento de la fuente
de esas rentas. A sí y to d o , Baptista, por ejemplo, considera que la cuestión
concierne sim p lem e n te a la «teoría de la distribución del ingreso público»,13
de modo que ni siq u ie ra h a c e referen cia al contenido de plusvalía enjuego,
aun cuando r e c o n o c e q u e:

«... la intervención [del Estado] resulta de la percepción de una elevada ren­


ta internacional tanto diferencial como absoluta debida con ocasión de la
producción de petróleo. Es decir, que el cuantioso ingreso de que dispone el
Estado y que vuelca sobre la economía nacional, no se genera internamente,
sino que proviene de una transferencia de poder internacional de compra
desde el resto del mundo a su favor, y por su condición de propietario del
subsuelo venezolano» .141 5

En otro trabajo, B a p tista p o n e el eje en que la renta realizada mediante


las exportaciones p e tr o le r a s n o b rota d el trabajo nacional:

«Para insistir en el argumento, esa significativa porción del excedente de


operación del negocio petrolero que capta el propietario del recurso en su
condición de tal [la renta del petróleol no se origina en el esfuerzo producti­
vo representado por el trabajo y el capital nacionales, y en tal sentido debe
quedar por fuera de los cálculos».1*

Por su parte, M o m m e r tam b ién reco n o ce el origen extem o de la renta


realizada m ed ian te la e x p o r ta c ió n petrolera:

En Venezuela, en cambio, los consumidores son no residentes (no nos in­


teresa aquí aquella parte de la producción petrolera destinada al consumo
interno). Por lo tanto, al procederse en las cuentas nacionales venezolanas
análogamente a los EEUU, si bien se capta la transferencia explícita de la
industria petrolera al Estado terrateniente, escapa la transferencia implícita
13. - Asdrúbal Baptista. «Gasto público, ingreso petrolero y distribución del
ingreso*. En: Renta d elsuelo y economía internacional. Ed. por Guillermo Flichman;
Leo Hagedoom y Jean Stroom. Ámsterdam: Centro de Estudios y Documentación
Latinoamericanos (CEDLA), 1981, pág. 157. Notemos que Baptista utiliza el término
*renta absoluta» en lugar del de renta de simple monopolio.
14. - Ibidem, pág. 166.
15. - Asdrúbal Baptista. «El capitalismo rentístico. Elementos cuantitativos de la
economía venezolana». En: Cuadernos del CE1 VDES vol. 22. n.° 60 (2005), pág. 102.
1 8 4 * lu á n Iñigo Carrera

en los precios del petróleo pagados por los consumidores extranjeros Así,
si bien no hay problema con el ingreso nacional, sí lo hay con el GNP.‘‘

Pero Mommer no se pregunta po r el c u rso c o m p le to q u e sigue ia renta


co m o determinante de la form a n a c io n a l e s p e c if ic a d e la acumulación
d e capital en Venezuela, sino q u e se c o n fo r m a c o n d a r p o r terminado el
circuito de apropiación de la renta en la a p a rien cia d el c o n s u m o individual
interno:

«Y, en verdad, en todas partes el Estado procede a distribuir la renta petrole­


ra por este mecanismo entre sus ciudadanos, sólo que no son ellos los con­
sumidores del petróleo... ¡exportado! De la que se trata es de una renta dife­
rencial internacional. Empero, ¿quién puede exigir en serio que los Estados
en cuestión distribuyeran la renta entre los consumidores extranjeros?».*

Al detener su análisis d e este m o d o , M o m m e r c o n c lu y e qu e las limi­


taciones específicas que presenta el p r o c e s o n a c io n a l d e acumulación
venezolano tienen en su base el h e c h o d e q u e su e s ta d o nacional pretende
abusarse de su condición d e p r o p ie ta rio te rr ito r ia l su m a n d o a la renta
diferencial una renta de sim ple m o n o p o lio :

«... cabe preguntarse sobre la posibilidad de una política petrolera alter­


na que pudiera conducir a un compromiso estable entre las partes mvo
lucradas. Esta política consistiría, por parte de la OPEP, en renunciar a la
aspiración de imponer, adicionalmente, una renta monopólica, la verdadera
manzana de discordia entre ambas partes. (...). En cambio, sí es aceptable
para los países consumidores y, más aún, sí han aceptado en la práctica,
que la renta diferencial o ganancia extraordinaria que surgiera en la pro­
ducción petrolera sea apropiada íntegramente por los países exportadores
(...). La política propuesta puede resumirse en que la OPEP deja de aspirar
a determinar los p r e c io s y acepta que éstos se determinan por la produc­
ción marginal de los países productores-consumidores, en primer tugarlos16 7

16. - Bemard Mommer. «La renta petrolera, su distribución y las cuentas


nacionales: El ejemplo de Venezuela». En: Cuadernos d el CENDES%n.° 5 (1#)-
pág. 9-
17. - Bemard Mommer. «<Es posible una política petrolera no rentista?» En:
Revista delBanco Centralde Venezuela vol. 4, n.° 3 (1989), pág. 37. Digamos, de paso,
que Mommer afirma fundar su concepción d e la «renta de la tierra internacional’
en el desarrollo de una serie de modelos abstractos basados en «el teorema déla
ventaja en los costos comparativos de David Ricardo» los cuales no reflejan las
relaciones de valor entre las mercancías, ni m ucho m enos las determinaciones d*
los precios en el mercado mundial. Bemard Mommer. «Valores internacionales y l°*
términos absolutos de intercambio del petróleo venezolano, 1917-1977». En: Re*1*
del suelo y economía internacional. Ed. por Guillerm o Flichman: Leo Hagedoot*
yjean Stroom. Ámsterdam: Centro de Estudios y Docum entación Latinoamericano*
(CEDLA), 1981, págs. 39-60.
U c o n c e p c ió n d e la ren ta d ife re n c ia l com o p lu sv alía ... •18 5

Estados Unidos. La OPEP se limitaría entonces, para decirlo así, a maximizar


la renta diferencial. En consecuencia, la actividad productiva estaría sujeta
a restricciones mínimas, incorporándose plenamente al desarrollo nacional
e internacional».'*

En el n o m b re d e l m o v im ie n to fluido del proceso de acumulación


de capital en su u n id a d m undial, M om m er les pide a los terratenientes
petroleros q u e d e je n d e co m p o rta rs e com o lo que son, es decir, como
terratenientes d ete rm in ad o s por esa misma unidad mundial en su condición
de m onopolistas a b s o lu to s so b re la tierra. Com o todo ricardiano, sólo
puede ace p ta r la e x is te n c ia d e una renta diferencial; pero a diferencia
de los ricard ianos c o m u n e s , se enfrenta a una situación concreta donde
salta a la vista la e x iste n cia d e una renta de simple monopolio. Su solución
consiste en to n ces en afirm ar la necesidad de que esta renta sea eliminada,
de modo que la realid ad p a re zca ajustarse a su teoría.
Ahora b ien , se g ú n el p r o p io M om m er, la concepción dominante a la
que debe c o n t r a p o n e r su e n fo q u e de la «renta internacional» no es que
la renta d e la tie rra p e tr o le r a p ro v ie n e del trabajo del obrero petrolero;
ni mucho m en o s q u e se trate d e plusvalía arrancada a este obrero. La
concepción d o m in a n te p r o v ie n e d e la teoría neoclásica, que cree que el
precio es un a trib u to n atural d e to d o objeto útil y escaso:

«En la literatura económica moderna podemos diferenciar, con respecto a


la renta de la tierra, dos visiones, una micro y otra macroeconómíca. La pri­
mera, como expresión teórica del capitalista individual, percibe a cualquier
recurso natural de propiedad privada como una especie de capital natural;
su adquisición le costó tal o cual suma de dinero, o bien su venta generaría
tal o cual suma (...). En la discusión acerca de la naturaleza del ingreso
petrolero en Venezuela uno se encuentra, desde luego, con los mismos dos
puntos de vista ya reseñados. (...). En este caso, debido a la propiedad es­
tatal nacional, es la nación que se comporta como individuo, representado
por el Estado, frente a la economía internacional Por esta misma razón el
punto de vista microeconómico, individual, tiene que identificarse con una
posición nacionalista en cuanto a petróleo se refiere, lo que explica porque
(sic) es sostenido y compartido por prácticamente todos los economistas
profesionales del país, si bien existe una u otra excepción. En cambio, el
punto de vista macroeconómico, universal por caracterizar la renta de la
tierra como una transferencia internacional de ingreso a favor de Venezue­
la, forzosamente tiene que verse marginado políticamente, por lo que se
encuentra solamente muy de vez en cuando en uno u otro autor, y con una
notable excepción se ha desarrollado con muy poco rigor».**9 8
1

18. - Mommer, «¿Es posible una política petrolera no rentista?», págs. 39


19. -- Mommer, «La renta petrolera, su distribución y las cuentas nacionales: E
ejemplo de Venezuela», pág. 5.
1 8 6 • lu á n Iñigo Carrera

Pero pasemos al terreno d e la ren ta d e la tie r r a a g ra ria . A q u í aparece


abiertamente el enfrentamiento entre, d e un la d o , el r e c o n o c im ie n to de que
la renta diferencial realizada m ediante la v e n ta d e las m c rc a n c ia s agrarias o
mineras en el mercado mundial está c o n s titu id a p o r p lu sv alía extraída por
los capitales industriales de los países im p o rta d o re s a sus o b re ro s y, d d otro
lado, la concepción de la renta d ife r e n c ia l c o m o p lu s v a lía generada por
los obreros productores de d ich as m e r c a n c ía s . Y r e s u lta n o ta b le , en este
sentido, que aun quienes re c o n o c e n el o r ig e n d e la re n ta q u e nos ocupa,
retroceden ante su mismo d e sc u b rim ie n to , c o m o si é s t e lo s descolocara
respecto de la unidad de su p rop io p e n s a m ie n to .
Tomemos una primera e x p re sió n d el r e c o n o c i m i e n t o d e la renta di­
ferencial com o plusvalía extraíd a a lo s o b r e r o s d e l c o n ju n to del capital
industrial de la sociedad y q u e e s c a p a a la a p r o p ia c ió n d e éstos. Bartra
pone este reconocimiento c o m o una c u e s tió n c e n tra l:

«Creemos que si bien para Marx lo que se trataba de resaltar era la forma
que adoptaba este remanente al ser pagado a los dueños de la tierra, es
para nosotros absolutamente indispensable insistir en su origen y mostrar
sus sucesivas transformaciones» / 0

Reconoce así a la renta diferencial c o m o p lu sv alía g e n e ra d a fuera de la


producción agraria, concibiend o su a p ro p ia c ió n c o m o una -transferencia
de valor»:

«El remanente sobre el precio de producción real que Engels llama “tributo
que la sociedad vendrá obligada a pagar..." coincide cuantitativamente con
la suma de las rentas diferenciales que arrojan las diferentes tierras, pues
estas rentas constituyen en todos los casos, la diferencia entre el precio
de producción individual y el precio regulador de mercado y su suma total
coincide con la diferencia entre la suma de los precios individuales de pro­
ducción y el precio total calculado en base al precio regulador de mercado
(...). En primer lugar parece necesario insistir en que hay efectivamente una
transferencia relativa a la agricultura cuya magnitud es al igual al monto
total de la renta diferencial. Ciertamente Marx habla de esta transferencia
como un 'pago de más" y la remite a un "falso valor social" y Engels, unas
páginas más adelante, se refiere nuevamente a ella, calificándola de 'tri­
buto" (...) en la agricultura, el precio de producción se fija agregando la
ganancia media al costo individual en las peores tierras, de tal modo que
actúa como precio de costo un falso valor social, un costo siempre superior
al real costo de producción entendido como costo social o costo medio. Es
por que [sic] en el precio de los productos agrícolas está incluido este falso
costo que puede hablarse de transferencia de valor a favor de la agricultura
(...). Hemos dicho ya en páginas anteriores que el “falso valor social' que*

20,- Armando Bartra. «La renta capitalista de la tierra». En: Cuadernos agraria
n.° 2 (abril-junio de 1976), pág. 23.
I ,i ( o n (« '|»( io n d o l.i re n t a c liío ro rif.i.il co rn o p lu s v a lía .,. • 18 7

asumo <*t p m dm lo .H’ricol.i .it fijarse los pronos do producción on Paso al


costo om la *. p c o H " . tiorr.o. implica una "transforonna relativa" favorable a
la agricultura»/'

Bartra c a m b ia la lisu ra d d te rraten ie n te por la de un ambiguo -sector


agrícola», y para p o d e r m a n te n e r este desplazam iento convierte a la apro­
piación d e la p lu s v a lía c o m o renta d iferen cial en una -transferencia de
valor» en d o s p a so s , d o n d e la u n icid ad d e la plusvalía apropiada aparece
invertida c o m o un a « c o in c id e n c ia cuantitativa» entre dos masas de valor
de d eterm in ació n in d e p e n d ie n te en tre sí. Pero no deja dudas de la fuente
de la plusvalía (pie c o n s titu y e la renta diferencial ni de que, por lo tanto, en
sus términos, e x is te una «transferencia de plusvalía» del sector industrial al
sector a g ríco la . Ks e n t o n c e s q u e Bartra bloquea las consecuencias impli­
cadas en su p r o p io d e s a r ro llo , relativizan d o el sentido de la transferencia
(«transferencia relativa» ) s o b r e la b ase d e im putarle al capital agrario, no
ya la p o sib ilid ad d e un a c o m p o s ic ió n orgánica inferior a la media, sino la
certeza a c e r c a d e su e x is te n c ia :

«En el caso del desarrollo desigual de industria y agricultura, la inferior com­


posición orgánica de la primera esta íntimamente vinculada a un proceso de
trabajo que incluye como factor fundamental a la tierra (...). En el caso de la
agricultura, podemos adelantar que el establecimiento de la cuota media de
ganancia implica la cesión de una parte de la plusvalía ahí obtenida a otras
ramas de composición orgánica superior, de tal modo, que la transferencia
favorable de que se beneficia al imponerse en el precio un falso costo
es más o menos neutralizada por las transferencias desfavorables que la
impone la nivelación de la ganancia ».11

La n e ce sid ad q u e m u estra Bartra d e afirmar la existencia de una com ­


posición o rgán ica d e l c ap ital agrario inferior a la inedia social a fin de que
la «transferencia d e valor» q u e con stitu ye la renta no pase de ser «relativa»,
nos remite a su r e c h a z o a la renta absoluta, al cual nos referimos más arriba.
Si la c o m p o s ic ió n o r g á n ic a d e l cap ital agrario fuera inferior a la media,
pero el p recio d e p r o d u c c ió n d e sus mercancías inferior al valor de éstas se
encontrara c o m p e n s a d o p o r In p resen cia de una renta absoluta, entonces
no cabría ya re la tiv id a d alg u n a en la «transferencia de valor» a favor de la
agricultura.
En el c h o q u e d e Bartra con tra su propio reconocimiento de la «transfe­
rencia de valor» d e la Industria hacia la agricultura subyace su concepción
de los c a m p e s in o s c o m o su je to s exp lo tad o s por el capital - específica­
mente por el n o a grario - y la negación de la condición de aquéllos como
apropiadores d e p lu s v a lía e x tra íd a al con jun to d e la clase obrera bqjo la2 1

21. - Ibidem, págs. 23-24 y 28.


22. - Ibidem, pág. 16 y 24.
1 8 8 • Juan Iñigo Carrera

forma de renta diferencial o de simple monopolio, en su condición de


pequeños propietarios territoriales:
«El eventual pago de rentas al campesinado no es, en el proceso global,
más que una apariencia que se neutraliza con la retribución de la fuerza
de trabajo por debajo de su valor (...) al subsumirse este proceso de pro­
ducción no capitalista [campesina] dentro del ciclo del capital en el terreno
de la circulación, puede constituirse en un proceso de valorización no por
extraordinario menos eficiente y naturalmente tal proceso de valorización
supone necesariamente una relación de explotación particular ».15

Levantada este barrera ideológica y aun en los propios términos de


Bartra, su reconocimiento de la fuente de la renta diferencial pone de
inmediato ante la evidencia de que, en el caso de la exportación de mer­
cancías agrarias portadoras de renta diferencial, existe una «transferencia
de plusvalía» desde el sector industrial externo hacia el sector agrícola
nacional. Y, más aún, dada la separación que establece entre los pasos de
esta transferencia, pone ante la evidencia de que no necesariamente la
plusvalía en cuestión va a parar a los bolsillos de la clase terrateniente. Por
lo cual pone ante la necesidad de dar cuenta del papel quejuega esta apro­
piación de plusvalía en la determinación de la forma nacional específica
que toma la acumulación de capital en un país con fuerte presencia de la
exportación de mercancías agrarias y, en su caso, mineras.
Pasemos ahora a Laclau, donde el reconocimiento de la fuente de
plusvalía y el propio retroceso ante este reconocimiento, se presentan de
maneraabierta. Laclau comienza definiendo la «dependencia» del siguiente
modo:
«... la dependencia económica tal como la hemos definido -como la ab­
sorción estructural y permanente de excedente económico de un país por
parte de otro...-».44

Luego reconoce explícitamente la fuente y la magnitud de la renta


diferencial que afluye hacia la Argentina:
«... si el monopolio de la tierra determinó el surgimiento de la renta como
una categoría significativa dentro de la organización rural argentina, la renta
diferencial, al actuar como un multiplicador de su magnitud, la transformó
en la categoría clave. Pero la renta diferencial -s u rg id a de los menores
costos, que benefician a su poseedor con una elevada superganancia- es
plusvalía producida por el trabajador extranjero e ingresada al país en razón2 *
4
3

23. - Bartra, «La renta capitalista de la tierra», pág. 9 y 37.


24. - Ernesto Laclau. «Modos de producción, sistemas económ icos y población
excedente. Aproximación histórica a los casos argentino y chileno». En: Revista
Latinoamericana de Sociología vol. 5, n.° 2 (julio de 1969), pág. 291.

A
L a c o n c e p c ió n d e la re n ta d ife re n c ia l com o p lu s v a lía ... • 18 9

de la amplitud de la demanda de materias primas en el mercado mundial.


De ahí que la Argentina, al absorberla, lograra tener un elevado ingreso per
cápita que no guardaba relación con su esfuerzo productivo».15

Pues bien, hasta aquí se diría que Laclau ha definido como países
•dependientes» a los que importan las mercancías agrarias argentinas, ya
que la renta diferencial que afluye hacia este país implica la «absorción
estructural y permanente de excedente económico de un país por parte
de otro». Así, Inglaterra caería dentro de la categoría de «dependiente» y
Argentina de «metrópolis».
Al mismo tiempo, debemos notar que Laclau hace referencia, primero,
al -surgimiento de la renta» y, después, al efecto «multiplicador de su
magnitud» por la renta diferencial. Suponer la existencia de una renta
anterior a la diferencial misma, implica la existencia de una renta absoluta
ode simple monopolio. De modo que Laclau no sólo está reconociendo
que el precio comercial normal de las mercancías agrarias que se exportan
desde Argentina está determinado por un precio de producción ubicado
muy por encima del promedio argentino, sino que dichas mercancías se
venden por encima de su precio de producción regulador. Esto es, está
reconociendo que si la composición orgánica del capital agrario fuera
inferior a la media, las mercancías agrarias se estarían vendiendo de todos
modos hasta por su valor, si se trata de una renta absoluta, o por encima de
éste, si se trata de una renta de simple monopolio. Y, efectivamente, Laclau
notiene dudas sobre la existencia de esa menor composición orgánica.
Pero, lejos de preguntarse por las implicancias de su propio reconoci­
miento, Laclau invierte la cuestión cayendo en la incoherencia de afirmar
que:
«... la dependencia económica tal como la hemos definido -como la absor­
ción estructural y permanente de excedente económico de un país por parte
de otro- no implica necesariamente la subsistencia de formas precapita­
listas en el país dominado. Puede existir en ambos un modo hegemónico
de producción capitalista y, sin embargo, existir una relación que suponga
dependencia en el sentido indicado. Sería el caso de dos países económica­
mente, vinculados, en que la división del trabajo resultante determinara una
más baja composición orgánica del capital en uno de ellos. En las condicio­
nes de un flujo mundial de capitales la tasa media de ganancia resultante
implicaría que el país con menor composición orgánica del capital cede al
otro parte de su excedente económico. Esta situación seria reforzada por el
lugar clave que en el complejo industrial ocupan las industrias con una ele­
vada composición orgánica del capital, lo que se traducirla en una multitud
de manipulaciones monetarias y financieras que a través de mecanismos
rigurosamente capitalistas asegurarían una elevada superganancia. Tal sería

25.- Ibidem, pág. 294.


19 0 • Juan Iñigo Carrera

el caso, por ejemplo, de un país agrícola-ganadero con cierto desarrollo


industrial liviano en el medio siglo anterior a la crisis de 193o».262
7

Así, la Argentina sería el país «dependiente» e Inglaterra la «metrópolis».


Por una parte, Laclau afirma que hacia la Argentina fluía como renta
diferencial una masa «clave» de plusvalía generada exteriormente que «no
guardaba relación con su esfuerzo productivo» y que las mercancías agrarias
se vendían en el mercado mundial por encima de su precio de producción
regulador. Por la otra parte, Laclau afirma que desde la Argentina fluía
hacia el exterior una masa de plusvalía generada internamente porque
las mercancías agrarias se vendían en el mercado mundial a un precio de
producción regulador inferior a su valor, no compensado por el efecto
•multiplicador» de la renta diferencial. Así, lo único consistente que resta
del texto de Laclau es la evidencia de que la categoría «dependencia* está
vacía de todo contenido, como no sea uno crudamente ideológico.
A su vez, Flichman considera necesario analizar la fuente de la plusvalía
queconstituye larentadiferencial en conjunto con la que constituye larenta
absoluta. Mete así en la misma bolsa el resultado de dos determinaciones
completamente independientes entre sí: por una parte, el efecto de las
productividades diferenciales al interior del trabajo agrario, por el otro,
el efecto eventual de la existencia de una también eventual composición
orgánica del capital agrario inferior a la media social no compensada por su
menor velocidad relativa de rotación de su porción circulante. Enseguida
veremos que Flichman no es una excepción en esto de mezclar las dos
determinaciones en cuestión, porque esta mezcla juega un papel en tomo
a la misma contradicción en la que incurre Laclau. Flichman reconoce,
entonces, a la apropiación de la plusvalía que resulta de la compensación
entre las dos formas de renta como un «traspaso de plusvalía del sector no
agrario al agrario», diciendo:
«... la condición n e c e s a ria y s u f ic ie n t e para que no haya traspaso de plus­
valía del sector no agrario al agrario es que el precio comercial de los pro­
ductos agrícolas no supere el valor. Los factores que inciden en la relación
son: el nivel de la renta diferencial, de la renta absoluta, las diferencias
de composición orgánica de los capitales y las de velocidad de rotación de
los mismos. Puede suceder perfectamente, que (...) el precio comercial sea
superior al valor, aun sin considerar la existencia de renta absoluta. Esto
puede suceder porque el precio comercial es igual al precio de producción
en la peor tierra, el cual es superior al precio de producción media (sic)».17

26. - Laclau, «Modos de producción, sistemas eco n ó m ico s y población


excedente. Aproximación histórica a los casos argentino y chileno», pág. 291.
27. - Guillermo Flichman. La renta d el suelo y e l desarrollo agrario argentino.
México, DF: Siglo XXI, 1977. pág. 34 *
La c o n c e p c i ó n d e la re n ta d if e r e n c ia l co m o p lu s v a lía ... • 1 9 1

Luego, Flichman cita textualmente el párrafo en que Laclau marca


el origen externo de la renta diferencial, intercalando en el mismo la
observación «a escala internacional» -aclaración redundante dado que la
acumulación de capital es mundial por su contenido y nacional sólo por su
forma- y concluye:
«Resulta realmente aguda la observación precedente según la cual, enton­
ces, los beneficios que obtenía el imperialismo en nuestro país eran, en
cierta medida, participación en la capacidad de absorción de plusvalía eu­
ropea originada por las ventajas de que gozaba la producción pampeana, y
no sólo plusvalía generada en el país».**

Tan ajena a sus concepciones ideológicas le resulta a Flichman la unidad


que él mismo acaba de poner en evidencia, que necesita desmembrar en
dos al mismo sujeto de la apropiación de la plusvalía producida por sus
obreros: por una parte, pone al «imperialismo», o sea al capital inglés, y
por la otra, a la «plusvalía europea», o sea, al capital inglés. Sólo mediante
este desmembramiento puede no seguir avanzando y enfrentarse a que la
especificidad del proceso nacional argentino de acumulación de capital
tieneen su eje la reapropiación por los capitales ingleses de la plusvalía que
se les escapa como renta de la tierra hacia los terratenientes argentinos.
De hecho, es en este mismo punto que Flichman pone fin a su desarrollo
sobre la relación entre las determinaciones de la renta y la acumulación
nacional de capital, para no retomarlo más.
Tenemos así que Laclau y Flichman reconocen, aunque de manera
limitada y plagada de contradicciones, que la renta diferencial tiene por
fuente la plusvalía extraída por el conjunto de los capitales de la sociedad a
los obreros productivos. Reconocen, en particular, que la renta diferencial
realizada mediante la venta de las mercancías agrarias que la portan en el
mercado mundial está constituida por plusvalía extraída específicamente
porlos capitales de los países importadores a sus obreros productivos. Fren­
tea estos reconocimientos, volvemos a encontramos con la concepción
de la renta diferencial como plusvalía extraída a los obreros productores
de las mercancías agrarias. Así, Salvatore cuestiona a Laclau porque:
«El componente de valor generado por el productor argentino que constitu­
ye la renta diferencial se esfuma: tal excedente provendría del “trabajador
extranjero". Laclau . . . » . 19

Parecería entonces que Salvatore va intentar fundamentar la razón


por la cual considera que la renta diferencial es plusvalía generada por9
2
8

28. - Ibidem, pág. 76.


29. - Sergio Salvatore. «La renta diferencial internacional. Una teorí
inconsistente». En: Cuadernos d el PfEA, n.° 2 (1997). pág. 16.
192 •Juan Iñigo Carrera

el obrero agrario. Pero en todo su trabajo no hay ningún avance en este


sentido. Salvatore desvia la cuestión: no se trata ya de la fuente de plusvalía
que constituye la renta diferencial, sino de que la renta diferencia] no
formaba parte de la renta apropiada por los terratenientes argentinos. Con
este objetivo, empieza por sostener que el grueso de la renta proveniade
la apropiación por los terratenientes de lo que hubiera sido la ganancia
normal de los capitalistas agrarios arrendatarios y del pago de la fuerzade
trabajo agraria por debajo de su valor:
«Para que pueda determinarse que los terratenientes argentinos se apropia­
ban una cuantiosa "renta diferencial internacional" debería verificarse, en
principio, que los arrendatarios obtenían la ganancia media. Si esto no ocu­
rriera puede presumirse que lo que Q p a r e c e como renta diferencial pueda
resultar parte de la ganancia "normar del arrendatario que el terrateniente
se embolsa a costa del productor. O sea, que se trate de una forma rentística
en parte no capitalista; más exactamente precapitalista (...). Ahora bien,el
monopolio de la propiedad del suelo detentado por los terratenientes sobre
esta porción de la "superficie del planeta", excluía de dicha propiedad a los
arrendatarios y los obreros rurales a r g e n t i n o s , y, en consecuencia, la renta
de la cual se apropiaban tomaba la forma de una fuerte extorsión de plus-
trabajo proveniente de los productores argentinos y no de los consumidores
e u ro p e o s (...). Así, pues, una parte muy importante del producto agrario era
plusvalía extraída a los proletarios y semiproletarios del campo»*

Notemos, como acabamos de señalar, que este argumento no pone


cuestión la fuente de la renta diferencial sino que apunta a negar su
existencia. Pero, el hecho de que pudieran existir las fuentes de rentaque
menciona, no prueba por sí mismo la inexistencia de la diferencial. U
que se requiere en tal caso es el cómputo correspondiente. En cambio, el
argumento de Salvatore se limita a la ambigüedad impresionista: «si esto
no ocurriera puede presumirse», «una parte muy importante».
Como siguiente argumento en contra de la existencia de renta diferen­
cial, Salvatore transcribe una cita de Marx:
«sobre el particular se ha señalado que "es un supuesto falso el de que,
en colonias y en general en países jóvenes, que pueden exportar granos a
precios más baratos, el suelo es por ello, necesariamente, de mayor fertili­
dad natural En este caso, el cereal no sólo se vende por debajo de su valor.
sinoademá5 por debajo de su precio de producción, [compárese con Latesis
de laclau] es decir por debajo del precio de producción determinado poda
tasa media de ganancia en Los países más antiguos". Y agrega a continuación
Mane "Por eso, si, teniendo en cuenta su juventud y el número relativamente
reducido de su población, parecen producir una cantidad muy grande de

30.- Salvatore, «La renta diferencial internacional. Una teoría inconsistente»,


págs. 23-24.
L a c o n c e p c i ó n d e la r e n t a d if e r e n c ia l co m o p lu s v a lía ... * 19 3

producto excedentario, ello no se debe a la fertilidad desu suelo, ni tampoco


a la fecundidad de su trabajo, sino a la forma unilateral de su trabajo y por
tanto del producto excedentario en el que el mismo se presenta"».31*

Para su argumento, Salvatore toma el -no necesariamente» de Marx


en cuanto a que las tierras en cuestión sean más fértiles y lo convierte en
un «necesariamente no lo son». No en vano omite citar dos aspectos que
siguen en el texto de Marx:
«En zonas menos fértiles de esta clase, el sobrante no se produce por (a
gran fertilidad del suelo, es decir, por el rendimiento que ésta da por acre,
sino por (a masa de acres que pueden cultivarse de un modo superficial,
ya que esta tierra no cuesta nada a quien la cultiva o cuesta una cantidad
insignificante, si se la compara con países más viejos (...). A esto hay que
añadir lo que supone la posibilidad de sostener una ganadería casi sin
gastos en pastos naturales, sin necesidad de recurrir al forraje artificial. Lo
que decide, en estos casos, no es la calidad, sino la cantidad de tierra. Claro
está que la posibilidad de este cultivo superficial se agota más o menos
pronto, en razón inversa a la fertilidad de la nueva tierra y en razón directa
a la cantidad en que se exporten sus productos».*1

Las tierras de la región pampeana están lejos de ser las «menos fértiles
deesta clase», o sea de las que se ubican en los «países nuevos», y el «más
o menos pronto» del agotamiento del cultivo superficial viene durando
más de un siglo. Así como la observación de Marx no puede ser tomada
acriticamente para la época en que fue formulada, mucho menos podía
tomarse hacia fines del siglo X X como referencia para el caso argentino.
Por último, Salvatore arremete directamente contra la determinación
misma de la renta diferencial. En su argumento, el precio de las mercancías
agrarias deja de estar determinado por la productividad del trabajo que se
alcanza en la peor tierra que es necesario poner en producción, para pasar
aestar determinado por la productividad del trabajo que ocupa un lugar
preponderante en la producción:
«En este caso, el precio comercial regulador deja de ser el precio de pro­
ducción del productor del Reino Unido y se ubica alrededor del valor inter­
nacional del trigo, determinado por el de la masa principal de la oferta, es
decir, por la cantidad de trabajo socialmente necesario para reproducirlo
en América».33

En primer lugar, Salvatore se olvida de que el precio internacional


del trigo es el que corresponde al de producción sobre la peor tierra, sin
31.- Ibidem, pág. 23.
$í . - Marx, E l c a p it a l, vol. 3, pág. 623.
33.- Salvatore, «La renta diferencial internacional. Una teoria inconsistente*,
1 9 4 * lu á n Iñig o C arrera

importar que desde esta tierra se abastezca o no ai mercado mundial. Pero,


en segundo lugar, se ohida de sus propios razonamientos, ya que poco
más adelante le objeta con razón a Flichman el hecho de que éste cree
que en la Argentina no se apropia renta absoluta porque, según él, la peor
tierra sólo se encuentra en Inglaterra.*4
La concepción de la renta diferencial como plusvalía extraída específi­
camente al obrero agrario, en contraposición a su reconocimiento como
plusvalía extraída al conjunto de los obreros del capital industrial, aparece
ya como eje en los planteos de Astarita:
«El profesor Juan Iñigo Carrera, de la Universidad de Buenos Aires, es uno
de los mayores exponentes de la tesis de que la renta no se origina en el
trabajo agrícola, sino en la industria (...). El fondo del argumento de luán
Iñigo Carrera es que. según la teoría de Marx, cuando el trabajo se aplica
en una tierra de productividad superior, ese trabajo n o p u e d e g e n e ra r más
valo r q u e el tra b a jo m e n o s p r o d u c t iv o . Por lo tanto, sostiene que si el trabajo
aplicado a la tierra de mayor fertilidad no genera más valor que el trabajo
aplicado a la tierra de menor fertilidad, no hay posibilidad de que la renta
sea plusvalía generada por el trabajo agrícola. Por eso también afirma que el
trabajo que en cualquier rama de la industria utiliza una tecnología superior
a la media no g e n e ra m á s v a lo r q u e e l t r a b o j o s o c i a l m e d i o d e e s a ramo
Este razonamiento evidencia la incomprensión de la teoría de Marx del
valor y, específicamente, de la plusvalía extraordinaria. Va hemos explicado
que la plusvalía extraordinaria surge porque en las empresas con ventajas
tecnológicas el trabajo actúa como trabajo potenciado, y genera más valor
por unidad de tiempo que el trabajo promedio de la rama. La renta dife­
rencial de la tierra se explica por este mecanismo. En varios pasajes de su
obra. Marx insiste en que no hay diferencias conceptuales de fondo entre la
renta diferencial y la plusvalía extraordinaria que obtiene una empresa que
utiliza mejor tecnología (...). La renta es una ganancia extraordinaria que
se hace permanente porque la tierra es monopolizable. Y por eso también
es p lu sg o n o n c io g e n e r a d a e n e l t r a b a jo a g r í c o l a . Es que si la plusganancia
del capital industrial se origina en el trabajo potenciado, y si la renta no se
diferencia, en cuonto o s u f u e n t e , de cualquier otra plusganancia, hay que
concluir que. en la teoría de Marx, la renta se origina en el trabajo agrícola».15

Vayamos paso a paso. Primero, Astarita confunde al capital industrial,


esto es. al capital que en su movimiento abarca la unidad de los ciclos del
capital dinero, del capital productivo y del capital mercancías, y quepor
lo tanto incluye al capital agrario, con la porción del capital industrial que

34.- Salvatore. «La renta diferencial internacional. Una teoria inconsistente»,


pág. 31.
3S-- Rolando Astarita. Economía p olítica de la dependencia y e l subdesarrolk
Tipo de cambio y renta agraria en la Argentina. Bem al (Buenos Aires): Universidad
Nocional de Quilines. 2010, págs. 221-223.
L a c o n c e p c ió n d e la re n t a d if e r e n c ia l co m o p lu s v a lía ... • 19 5

opera bajo la categoría descriptiva de «sector industrial»*. La cuestión es


que la renta diferencial es plusvalía extraída al conjunto de los obreros del
capital industrial, el cual incluye genéricamente a los obreros agrarios, y
no plusvalía extraída a los obreros agrarios de manera específica.
Segundo, Astarita atribuye la «productividad superior» a la tierra, y no al
trabajo aplicado sobre ella. Como ya vimos, la productividad es un atributo
del sujeto de la producción, y no de los medios de los cuales se sirve este
sujeto. Hoy día, apelar a la productividad de la tierra para fundamentar la
renta diferencial no implica simplemente un desliz de expresión: la catego­
ría «productividad de la tierra** es propia de la absolutamente dominante
teoria de los factores de la producción de la economía neoclásica, que
cree que las cosas materiales producen relaciones sociales. Nuevamente,
la renta diferencial no brota de la «productividad de la tierra» sino de la
productividad del trabajo aplicado sobre la tierra. De hecho, aunque haya
quien califique a la soja de «yuyo», la tierra pampeana ha mostrado ser
absolutamente improductiva por sí de tal yuyo. Y recordemos, nuevamente,
aquello de que en la tierra el trigo «no se da», salvo que el trabajo la utilice
como instrumento para realizar su fin.
Tercero, Astarita me atribuye la pretensión de hablar en el nombre de
•lateoría de Marx**. En este sentido, proyecta sobre mí lo que es su propio
dogma, de acuerdo al cual se autoproclama el infalible iluminado por «la
luz de la teoria del valor trabajo de Marx».36Mi posición es completamente
distinta, y la he sintetizado del siguiente modo:
«En El c a p it a l, Marx despliega por primera vez en la historia la reproducción
en el pensamiento de la necesidad que determina la razón histórica de
existir del modo de producción capitalista y a la acción de la clase obrera
como la portadora de la superación revolucionaria del mismo en el desa­
rrollo de la comunidad de los individuos libremente asociados; es decir,
de los individuos capaces de regir su acción por conocer objetivamente
sus propias determinaciones más allá de toda exterioridad aparente. Y lo
hace dándole a ese conocimiento original una existencia social objetiva
que lo torna apropiable por otros, la forma de un texto publicado. A partir
de El c a p it a l, toda reproducción en el pensamiento que avance sobre las
determinaciones desplegadas en él, es un proceso de reconocimiento desde
el punto de vista social. Pero, como ya he planteado en otra parte. *no
se trata de l e e r E l c a p i t a l ; ni siquiera de e s tu d ia rlo . Se trata, verdadera­
mente, de enfrentar por nosotros mismos a las formas reales del capital
para reproducirlas idealmente, con la potencia que adquirimos al disponer
de la reproducción ideal de las mismas desarrollada en El ca p ita l’ (...).
Todo lo cual nos marca nuestra responsabilidad como sujetos históricos
cuya acción superadora del modo de producción capitalista pasa por la
producción colectiva de la conciencia capaz de regir la propia acción con la

36.- Ibidem, pág. 11.


1 9 6 • lu á n Iñigo C arre ra

potencia objetiva del conocimiento dialéctico. Sin más intención que darle
una expresión cruda a la relación crítica entre conocimiento y reconoci­
miento, también podríamos decir que, lo que importa, es lo que cada uno
encuentra al desplegar su propio proceso de conocimiento dialéctico. Y loes,
justamente, porque lo que cada uno está produciendo es la organización de
su propia acción como órgano de la vida social. Lo que encontraba Marx al
hacer su desarrollo era el problema de Marx; lo que encontramos nosotros
en el concreto real que enfrentamos, sea o no lo mismo que encontraba
Marx, ese es nuestro problema».57

Cuarto, en ningún lugar me baso en afirmar que «el trabajo más pro­
ductivo no puede generar más valor que el trabajo menos productivo». En
lo que me baso es en que, dado que el valor es el trabajo materializado en
su producto, iguales cantidades de trabajo abstracto socialmente necesario
generan siempre iguales magnitudes de valor. La única diferencia que
cabe en este sentido es que, según la productividad del trabajo, la misma
magnitud de valor se va a encontrar prorrateada entre una mayor o menor
cantidad de valores de uso de la misma clase. Y, en consecuencia, cada
unidad de la mercancía en cuestión va a encerrar una magnitud menor o
mayor de valor:

«El mismo trabajo rinde, por tanto, d u r a n t e e l m i s m o t ie m p o , id é n t ic a con-


tid ad d e valor, por mucho que cambie su capacidad productiva. En cam­
bio, puede arrojar en e l m is m o t ie m p o c a n t i d a d e s d i s t i n t a s d e v alo res de
uso , mayores o menores según que su capacidad productiva aumente o
disminuya».11

Puesta en claro esta determinación de partida, nos enfrentamos a la


forma concreta con que la determinación del contenido de valor de las
mercancías seva realizando en el proceso de desarrollo de la productividad
del trabajo por los capitales individuales. ¿A qué ámbito pertenece esta
forma concreta? Una vez expuesta la determinación del contenido de la
plusvalía relativa, Marx señala explícitamente cuál es dicho ámbito:
«No hay que confundir las tendencias generales y necesarias del capital con
las formas q u e re v iste n . Aquí no tratamos de analizar cómo se manifiestan
en (a dinámica externa de los capitales las l e y e s i n m a n e n t e s d e la produc­
c ió n c a p ita lista , cómo se imponen como otras tantas l e y e s im p e r a t iv a s de
la c o n c u r r e n c ia y cómo, por tanto, se revelan a la c o n c i e n c i a del capitalista
individual como m o tiv o s p r o p u ls o r e s ; pero lo que desde luego puede asegu­
rarse, por ser evidente, es que para analizar científicamente el fenómeno de
la concurrencia hace falta comprender la estructura interna del capital, del3 8
7

37. - Juan Iñigo Carrera. Conocer e l ca p ita l hoy. U sar críticam ente *E l capital*.
Buenos Aires: lmago Mundi, 2007, págs. 7-8.
38. - Marx, E l capital, vol. 1, pág. 13.
La concepción de la renta diferencial como plusvalía... •157

mismo modo que para interpretar el movimiento aparente de los astros es


indispensable conocer su movimiento real, aunque imperceptible para los
sentidos. Por lo que se refiere, sin embargo, a la producción de la plusvalía
relativa, y para facilitar su inteligencia, podemos observar, partiendo de los
resultados que dejam os establecidos, lo que sigue».*

Se trata del ámbito de la concurrencia entre los capitales individuales,


que como tal escapa al estudio del proceso de producción de plusvalía.
Marx remarca la diferencia entre el estudio del contenido y el de la forma
de realizarse éste, y pone en claro que va a dejar por el momento de lado
al primero para avanzar brevemente sobre la segunda. Y es recién en este
terreno de la concurrencia donde surge la necesidad de desarrollar la
relación entre el valor individual y el valor social:
«Si representamos una hora de trabajo por una cantidad de oro de 6 pe­
niques o medio chelín, tendremos que en 12 horas de trabajo se producirá
un valor de 6 chelines (...). Supongamos ahora que un capitalista consigue
duplicar la fuerza productiva del trabajo, produciendo al cabo de la jornada
de doce horas 2 u piezas en vez de 12 (...). Como se ve, a pesar de haberse
duplicado la fuerza productiva, la jornada de trabajo sigue produciendo un
valor nuevo de 6 chelines, aunque este valor se distribuya ahora entre el
doble de productos que antes (...). El v a lo r in d iv id u a l de esta mercancía
seria in f e r i o r a su v a l o r s o c i a l , es decir, costaría menos tiempo de trabajo
que la gran masa del mismo artículo producido en las condiciones sociales
medidas (...). Pero, el valor real de una mercancía no lo indica su valor
in d iv id u a l, sino su valor s o c i a l ; es decir, no se mide por el tiempo de tra­
bajo efectivo que exige del productor en cada caso concreto, sino por el
tiempo de trabajo socialm ente necesario para su producción. Por tanto, sí
el capitalista montado sobre los nuevos métodos vende su mercancía por
su valor social de 1 chelín, la venderá 3 peniques por e n c im a de su valor
individual, realizando así una plusvalía extraordinaria de 3 peniques. Mas
(...) para dar salida al producto de u n a jornada de trabajo, este productor
necesitará contar con d o b l e d e m a n d a o con un mercado doblemente mayor
(...). El fabricante colocado en esta situación veráse, pues, obligado a vender
sus productos por e n c i m a de su valor individual, pero p o r d e b a jo d e s u v a lo r
s o c ia l (...). Esto le permitirá, a pesar de todo, sacar de cada pieza vendida
una plusvalía extraordinaria . . . » . 3 40
9

Marx pone en claro que el trabajo más productivo «sigue produciendo»


el mismo valor que antes, por lo que la plusvalía extraordinaria no resulta de
haber producido más valor, sino del hecho de que el menor valor individual
aparece en la circulación representado por el mayor valor social. Marx
prosigue su exposición remarcando que la plusvalía extraordinaria tiene su
fuente, no en un mayor valor producido, sino en el abaratamiento relativo
39 - Ibidem, vol. 1, págs. 253*254.
40 .- Ibidem, vol. 1, págs. 254-255.
198 * Juan Iñigo Carrera

de la fuerza de trabajo por la divergencia entre el valor producido y su


expresión necesaria en dinero:
«Sin embargo, aun en este caso, la producción mayor de plusvalía tiene su
fuente en la reducción del tiempo de trabajo necesario y en la consiguiente
prolongación del trabajo excedente (.. .). Al mismo resultado se llega por el
camino siguiente. El v a lo r d e l p r o d u c t o de la jornada de trabajo de 12 horas
es de 20 chelines. De ellos, 12 chelines corresponden al valor de los medios
de producción, valor que se limita a reaparecer en el producto. Quedan, por
tanto, 8 chelines como expresión en dinero del valor en que se tradúcela
jornada de trabajo. Esta expresión en dinero rebasa la expresión en dinero
del trabajo social medio de La misma clase, puesto que 12 horas de éste
sólo se traducen en 6 chelines. El trabajo, cuando su fuerza productiva es
excepcional, actúa como trabajo p o t e n c ia d o , creando en el mismo espacio
de tiempo valores mayores que el trabajo social medio de la misma clase
Sin embargo, nuestro capitalista sigue calculando los mismos 5 chelines
de antes por el valor de un día de fuerza de trabajo. Por tanto, el obrero
sólo necesita, para reproducir este valor, que antes le costaba 10 horas,
7 1/5. Es decir, que su trabajo excedente es ahora 2 4 / 5 horas mayor y la
plusvalía que produce aumenta de 1 chelín a 3 - Esto permite al capitalista
que aplica métodos de producción perfeccionados apropiarse en forma de
trabajo excedente una parte mayor de la jornada en comparación con los
demás capitalistas de la misma rama industrial. Hace individualmente lo
mismo que hace en grande y en conjunto el capital en La producción de la
plusvalía relativa. Pero esta plusvalía extraordinaria desaparece tan pronto
como el nuevo método de producción se generaliza, borrándose con ello la
diferen cia entre el v a lo r in d iv id u a l de las mercancías producidas en condi­
ciones de mayor baratura y su valor soc/al. La misma Ley de la determinación
del valor por el tiempo de trabajo, que Los capitalistas dotados de métodos
nuevos perciben en el hecho de poder vender sus mercancías por menos de
su valor social obliga a sus competidores, por la f u e r z a de la concurrencia,
a implantar los nuevos métodos de producción» .41

Aquí, lapotenciación del trabajo no consiste en que éste produce un


mayor valorque el trabajo socialmente necesario en el mismo tiempo, sino
en que produce«mayoresvalores», esto es, una mayor cantidad de unidades
de mercancía en el mismo tiempo, por lo cual la expresión en dinero de su
producto se ubica porencima de la que corresponde a una cantidad similar
de trabajo socialmente necesario. Por lo mismo, la plusvalía extraordinaria
resulta del hecho de que se dispone de una cantidad adicional de unidades
para vender respecto de las requeridas para comprar la fuerza de trabajo
correspondiente. En otras palabras, el trabajo más productivo no produce
más valor, sino que aparece representado por su producto en la circulación
comosi fueraun trabajo más intensivo. Esta es la situación que se manifiesta

41.- Marx. E l capital, vol. 1, págs. 255-256.


L a c o n c e p c i ó n d e la r e n t a d if e r e n c ia l c o m o p lu s v a lía ... • 19 9

abiertamente al quedar congelada en el tiempo, en cuanto el recorte de


losámbitos nacionales de acumulación de capital constituye un límite a la
Huido/ de* la concurrencia:
«... en el mercado m undial el trabajo nacional más p r o d u c t iv o se considera
al mismo tiempo como más intensivo, siempre y cuando que la nación más
productiva no se vea obligada por la concurrencia a rebajar el precio de
venta de sus mercancías hasta el límite de su valor».41

Marx reafirma de manera directa esta misma comparación entre el


trabajo más productivo dd capitalista innovador con lo que ocurre en el
mercado mundial, mientras la competencia le da lugar, donde dicho trabajo
noproduce mas valor sino que permite a su capitalista disponer de un
mayor plusproducto que puede vender por debajo del valor social y por
encima del individual:
«Los capitales invertidos en el comercio exterior pueden arrojar una cuota
más alta de ganancia, en primer lugar porque aquí se compite con mercan­
cías que otros países producen con menos facilidades, lo que permite al
país más adelantado vender sus mercancías por encima de su valor, aunque
más baratas que los países competidores. Cuando el trabajo del país más
adelantado se valoriza aquí como un trabajo de peso especificosupenor.se
eleva la cuota de ganancia, ya que el trabajo no pagado como un trabajo
cualitativamente superior se vende como tal (...). Exactamente lo mismo
que le ocurre al fabricante que pone en explotación un nuevo invento antes
de que se generalice, pudiendo de este modo vender más barato que sus
competidores y, sin embargo, vender por encima del valor individual de su
mercancía, es decir, valorizar como trabajo sobrante la mayor productividad
específica del trabajo empleado por él. Esto le permite realizar una ganancia
extraordinaria».4’

Marx vuelve sobre la determinación en cuestión, remarcando cómo la


plusvalía extraordinaria no brota de la producción de más valor sino de la
diferencia entre el valor individual y el valor social. Más aún, remarca que
laplusvalía extraordinaria no brota de que el trabajo produzca más valor
sino, por el contrario, del menor gasto de fuerza de trabajo:
«la máquina produce p l u s v a l í o r e la t iv a no sólo porque d e p re c io directa­
mente la fuerza de trabajo, abaratándola además indirectamente, al abara­
tar las mercancías que entran en su reproducción, sino también porque en
sus primeras aplicaciones esporádicas convierte el trabajo empleado por
su poseedor en trabajo p o t e n c ia d o , exalta el valor social del producto de
la máquina por encima de su valor individual y permite así al capitalista
suplir el valor diario de la fuerza de trabajo por una parte más pequeña

4*.- Ibidem, vol. i. págs. 469-470.


43.- Ibidem, vol. 3, pág. 237.
20 0 • J u a n Iñ ig o C a rre ra

de valor de su producto diario. Durante este p e r í o d o d e t r a n s ic ió n , en que


la explotación de las máquinas constituye una especie de monopolio, las
ganancias tienen un carácter extraordinario (...). Al g e n e r a l i z a r s e la maqui­
naria en una rama de producción, el valor social de producto elaborado por
medio de máquinas desciende al nivel de su valor individual y se impone la
ley de que /a plusvalía n o b r o t a d e l a s f u e r z a s d e t r a b a j o q u e e l capitalista
s u p l e p o r m e d io d e la m á q u in a , s i n o d e a q u e l l a s q u e l a a t i e n d e n » 4*

Claro está que el ahorro de fuerza de trabajo no puede generar porsi


un plusproducto. En el punto correspondiente vimos cómo el capitalista
innovador apropia, bajo la forma de plusvalía extraordinaria, el producto
del plustrabajo arrancado por otros capitalistas - ante todo de su misma
rama, pero también eventualmente de otras - a sus propios obreros.
En relación con la plusvalía extraordinaria apropiada mediante la in­
novación técnica, Astarita toma una determinación que es propia de la
competencia, y por lo tanto de la circulación, donde no cabe la generación
de valor alguno, como si lo fuera de la producción y, más concretamente,
de la producción de valor. La única coherencia que tiene su concepción
es que hace lo mismo respecto de la renta diferencial. Y lo hace pese a
que, en este caso, la confusión salta más aún a la vista, al intervenir en
la determinación de la renta diferencial, no sólo la formación de la tasa
general de ganancia, sino específicamente la del precio comercial normal
de las mercancías agrarias. Sólo una ceguera dogmática puede llegar a
confundir estos dos procesos propios de la circulación y la concurrencia
con un proceso de generación de valor.
Una vez más, la determinación del precio comercial normal de la mer­
cancía agraria por la productividad del trabajo aplicado sobre la peor tierra,
de donde resulta la renta diferencial, no es un fenómeno de la producción
de mercancías. Es un fenómeno de la circulación de mercancías, y mas
concretamente, es un fenómeno de la competencia:
«La propiedad de la tierra no es, aquí, sino la causa de la transferencia de
una persona a otra, del capitalista al terrateniente, de aquella parte del pre­
cio de la mercancía creada sin su intervención (por obra de la competencia,
al determinar el precio de producción, regulador del precio comerciaOyque
se reduce a la ganancia excedente».4'

La circulación misma de las mercancías es posible porque éstas entran


a ella con su valor determinado, o dicho más simplemente, como valores
que la preexisten. Por lo tanto, mal puede modificarse su valor por un
fenómeno de la circulación, por mucho que en ésta puedan venderse muy
por encima o por debajo de ese valor. De ahí que, en tanto las mercancías

4 4 -- Marx, E l capital, vol. i, pág. 334.


4 5 .- Ibidem, vol. 3. pág. 700.
La c o n c e p c ió n d e la r e n t a d i f e r e n c i a l c o m o p l u s v a l í a . .. • 2 0 1

agrarias producidas c o n u n a m a y o r p r o d u c t iv id a d s e v e n d e n al p r e c io
correspondiente a las p r o d u c id a s c o n la m e n o r , la d ife r e n c ia e n tr e su va lo r
individual y el q ue se im p o n e c o m o v a lo r s o c ia l, c o n s titu y e un fa ls o v a lo r
social.
Sinos diéramos p o r s a t is f e c h o s p a r a f r a s e a n d o a A s ta r ita , p o d r ía m o s
concluir respecto d e su c o n c e p c i ó n d e la g a n a n c ia e x t r a o r d in a r ia q u e
constituye la renta d iferen cia l d e la tierra : -¿E s é s ta la e x p lic a c ió n d e M arx?
Categóncamente no». P e ro la v e r d a d e r a p r e g u n t a q u e c a b e h a c e r s e aq u í
esotra:-Cómo es p o sib le c o n fu n d ir u n a d e t e r m in a c ió n d e la c ir c u la c ió n
como fuente de la p ro d u c ció n d e valo r? P o d ría s e r s im p le m e n te ig n o ran cia
o necedad. Pero si s e s u p o n e a lg u n a c o h e r e n c i a , e n t o n c e s b a jo d ic h a
confusión debe subyacer la c r e e n c ia d e q u e e l v a lo r s u rg e d e la c ir c u la c ió n
misma. Y, efectivam ente, e s t o e s lo q u e A s ta r ita c r e e :

De ahí la necesidad de que, para que exista el valor -e s to es, el trabajo


humano como trabajo co agulado - la mercancía tela deba encontrar un
equivalente en el cual expresar su valor V al hacerlo, al encontrar la forma
de expresión del valor, el trabajo humano invertido en la fabricación de la
telase objetiva, s e c o n v ie r t e e n v a l o r Insistimos, para que el valor pueda
ser una propiedad d e lo mercancía - o sea, de una cosa que se independiza
hasta cierto punto del productor- es necesario que el valor se exprese
a través de una r e la c ió n e n t r e c o s a s (...). Sólo de esta manera el trabajo
privado contenido en la mercancía deviene trabajo social. Pero no como
trabajo vivo, sino en cuanto trabajo coagulado, objetivado. Para que esto
ocurra, el contenido del valor necesita la forma del valor. Forma que va a
encontrar su expresión desarrollada en el dinero, el equivalente general, la
encarnación por excelencia del valor 46

Para Astarita el v a lo r n o e x i s t e h a s t a t a n t o lle g a e l m o m e n t o e n q u e


la mercancía en cu en tra u n e q u i v a le n t e c o n e l c u a l c a m b ia r s e , c o s a q u e
ocurre en la circu lació n . N i s e le o c u r r e e x p li c a r c ó m o e s p o s i b le q u e
algo acerca del cual se a firm a q u e h a s t a a h í n o e x is t e , p u e d a e x p r e s a r s e .
Para Astarita, sólo c u a n d o la m e r c a n c í a e n c u e n t r a u n e q u iv a le n t e e n la
circulación, el trab ajo h u m a n o s e o b j e t i v a e n e lla c o m o tr a b a jo s o c ia l, o
sea, que las m ercan cías n o s o n o b j e t i v a c i ó n d e tr a b a jo s o c ia l h a s ta q u e
se cambian. Ni se le o c u r r e e x p li c a r c ó m o e s p o s ib le q u e allí d o n d e e l
trabajo humano se c o n v ie r te d e a c c ió n e n o b je t o , o sea . e n la p r o d u c c ió n ,
no existe su o b je tiv a c ió n y, a la in v e r s a , a llí d o n d e e l tr a b a jo h u m a n o
no actúa ob jetiván dose e n su p r o d u c t o , o s e a , e n e l c a m b io , e x is t e tal
objetivación. Para A starita e l tr a b a jo n o e s s o c ia l en e l m o m e n to e n q u e se
lo realiza y, por lo tanto, la m e r c a n c ía n o e s p r o d u c t o d e l tr a b a jo a b s tra c to
socialmente n e c e sa rio e n e l m o m e n t o e n q u e s e la p r o d u c e d e m a n e r a

46- Rolando Astarita. Valor, m ercado m undialy globa liza ción . B uenos Aires:
Ediciones Kaicron, 2006, pág. 74.
203 • lu á n Iñigo Carrera

privada c independíenle. Sólo adquiere esta c o n d ic ió n , y p o r lo tanto valor,


en el cambio. Ni se le ocurre explicar c ó m o e s p o s ib le q u e el cuerpo de la
mercancía adquiera los atributos q u e lo h a c e n un v a lo r d e u so social, un
valor de uso para otros, y por lo tanto el trab a jo q u e lo p r o d u c e se afirme
com o un trabajo social, allí d o n d e el tra b a jo p r o d u c t iv o y a no actúa. En
síntesis, Astarita pretende ex p licar la e x is te n c ia d e l v a lo r p o r el cambio,
en vez de explicar la existencia del c a m b io p o r el va lo r. T o d o lo contrario
de la síntesis hecha por Marx:

«... las propiedades de un obieto no brotan de su relación con otros obje­


tos, puesto que esta relación no hace más que confirmarlas (...). Nuestro
análisis ha demostrado que la forma del valor o la expresión del valor de la
mercancía brota de la propia naturaleza del valor de ésta, y no al revés, el
valor y la magnitud del valor de su modalidad de expresión como valor de
cambio».4'

En realidad, Astarita no hace más q u e rep e tir las in v ersio n es de Rubín,


otro marxista que se vanagloria d e e x p lic a r el v a lo r p o r la existencia de!
cambio, para lo cual se con sid era tan ilu m in a d o p o r h a b e r seguido *Ij
teoria del trabajo abstracto d e M a rx e n su to ta lid a d » q u e em pieza por
condenar al propio Marx a la c o n d ic ió n d e un in c o h e r e n t e q u e -dedicó
al trabajo abstracto en la s e c c ió n s e g u n d a d e l c a p ít u lo l d e E l capital*
«unas pocas frases- cu ya « in terp retación lite r a l- «no p u e d e en modo al­
guno ser com patible con la totalid a d d e la t e o r ía d e l v a lo r d e Marx-.4*
Sobre esta base. Rubín construye la c a te g o ría « trab ajo abstracto» como el
atributo históricam ente e s p e c ífic o d e las m e r c a n c ía s , e n contraposición
con el descubrim iento h e c h o p o r M a rx d e l tr a b a jo a b s tra c to como el
gasto material de fuerza humana d e trab a jo e n g e n e r a l y, c o m o tal. común
a toda forma de sociedad. D e e s te m o d o . R u b ín s a c a d e la vista que la
verdadera especificidad histó rica d e la m e r c a n c ía s u r g e d e la realización
del trabajo social de m anera p riv a d a e i n d e p e n d ie n t e , p o r la cual el tra­
bajo abstracto socialm ente n e c e s a rio m a te r ia liz a d o e n las m ercancías se
representa com o la capacidad social d e éstas p a ra r e la c io n a r s e entre si en
el cam bio, relacionando así d e m a n e ra in d ir e c ta a s u s p ro d u cto res. Esto
es. el trabajo abstracto so c ia lm e n te n e c e s a r io m a te r ia liz a d o en las mer­
cancías carece, com o tal. d e toda e s p e c ific id a d h is tó ric a ; se trata del gasto
productivo genérico de fuerza hu m an a d e tr a b a jo m a te ria lm e n te aplicado
a la producción de valores d e u so p a ra o tr o s e n c o n d i c i o n e s normales.
Lo que es históricam ente e s p e c ific o d e e s te tr a b a jo e s su representación
social com o el atributo de c a m b ia b ilid a d d e las m e r c a n c ía s , p o r haberse4
8
7

47. - Ma xx. E l capital, vol. 1, pág. 24 y 27.


48. - Isaak Rubín. -Ensayos sobre la teoria m arxista del valor I1927I-. En:
Cuadernos de Pasado y Presente, n.° 53 (1974). pág. 188.
l a c o n c e p c ió n d e la ren ta d ife re n c ia l co m o p lu sv alía .. • 20 3

realizado su m a te ria liza c ió n de manera privada e independiente, o sea, su


representación c o m o el v a lo r d e las m ercancías.
He d esarrollado d e te n id a m e n te la critica a las concepciones de Rubín
en dos o p o rtu n id a d es a n te rio re s, por lo cual no vamos a detenernos más
en la cuestión a q u í.4V P e ro la referen cia a esas concepciones nos permite
avanzar sobre el m é to d o q u e em p lea Astarita para llegar a sus conclusiones
sobre la renta de la tierra. Según él, la serie de contradicciones que hemos
señalado r e sp e cto d e su últim a cita no son sino expresión de su «enfoque
dialéctico ».s° L u eg o , e s te e n fo q u e suyo se sintetiza en:

«... [en la sociedad capitalista] el contenido, el tiempo de trabajo humano,


necesita objetivarse, como hemos explicado, y lo hace a través de la forma
del valor. Es en este sentido que el trabajo abstracto sólo existe en la socie­
dad mercantil; éste sería el elemento de verdad en la tesis de Rubín (...) es
importante tener conciencia de la determinación social del trabajo abstrac­
to Sin embargo, mmusvalorar su contenido fisiológico, en cuanto constituye
gasto humano de energía - un sesgo que se advierte en la interpretación
de Rubín - puede llevar a pensar que el valor es un fenómeno puramente
de mercado».'1

Al m enos R u b ín e s c o h e r e n t e co n sig o mismo en su inversión del tra­


bajo abstracto c o m o un a trib u to pu ram en te social. En cambio, Astarita
quiere estar d e a c u e r d o c o n M a rx en cu an to a que la materialidad del
trabajo a b stra cto c a r e c e d e e sp e c ific id a d histórica, pero también quiere
estar de a cu e rd o c o n R u b ín e n c u a n to a q ue el trabajo abstracto, y no su
representación c o m o va lo r, e s h istóricam ente especifico. Para la dialéctica
de Astarita, la in v ersió n d e R ubín tien e un lado bueno y un lado malo, «un
elemento d e v e r d a d - y un « sesgo- q u e p u e d e apartar de la verdad. Marx
va ha definido e sta d ia lé c tic a :

« . para el señor Proudhon, cada categoría económica tiene dos lados,


uno bueno y otro malo Considera las categorías como el pequeño burgués
considera a las grandes figuras históricas- Napoleón es un gran hombre; ha
hecho mucho bien, pero también ha hecho mucho mal El lodo bueno y el
lado malo, la ventaja y el inconveniente, tomados en conjunto, forman según
Proudhon la contradicción inherente a cada categoría económica».*1

A partir d e s e m e ja n te m é t o d o y d e las inversiones que le son propias,


*e hace im p o sib le d e s c u b r ir las d ete rm in a c io n es de la fuente de la renta

49 - Véase Juan Iñigo C arrera. E l capital: razón histórica sujeto rn olucionario


)' conciencia. B u e n o s A ire s: lm a g o M undi. 2008. págs. 325-354 v Iñigo Carrera,
Conoceré! capital hoy. Usar críticamente *El capital«, págs. 146-163.
50.- Astarita. Valor, mercado mundial y globalización. pág. 81.
51 - Ibidem, págs. 82-83.
52.“ Karl M arx. Obras escogidas. Vol. V il: Miseria de lafilosofía. Buenos Aires:
Ciencias del H om bre. 1973. p ág. 75.
204) * )uan Iñigo Carrera

diferencial, en particular, y las d e te r m in a c io n e s d e la s fo rm a s nacionales


específicas de la acumulación d e cap ital, e n g e n e r a l.
Tom emos ahora otra ve rtie n te d e la a tr ib u c ió n d e la plusvalía que
constituye la renta diferencial al trabajo d el o b r e r o a g rario . Según Oquendo:

«En la agricultura, debido al “monopolio de la explotación económica déla


tierra", el valor comercial del producto se determina en función del valor de
los bienes producidos en condiciones peores (...). De otro modo, el valor
de la producción agraria en general, está en función del tiempo de trabajo
socialmente necesario para la producción que tiende a ser equivalente al
volumen de trabajo vivo que demanda la producción en condiciones peores,
lo cual implica un grado de sumisión formal del trabajo al capital en la
agricultura. En consecuencia, cualquier ahorro de trabajo en la producción
del bien sea que provenga de la mayor fertilidad del suelo, o mejor situación,
sólo interesa al productor en tanto que dism inuye costos de producción
abriendo la posibilidad de la ganancia extraordinaria. La disminución del
trabajo vivo en un conjunto limitado de unidades productivas, no contrae el
volumen de plusvalor generado en la rama porque aquel tiempo de trabajo
individualmente necesario es equivalente a un mayor volumen de trabajo
socialmente necesario para la producción (...). La formulación teórica mar­
xista de la renta demuestra, entonces, que la plusvalía generada en el sector
agrícola constituye la fuente de las formas normales de la renta del suelo.la
ganancia del capital agrícola y las ganancias extraordinarias (renta absoluta
y diferencial) en conjunto, son equivalentes a la plusvalía producida en la
rama».'5

Aquí no se trata ya de su p o n e r q u e e l tr a b a jo a p lic a d o sobre una


tierra mejor tiene una mayor p rod u ctivid a d d e v a lo r. A l con trario , se trata
de que el valor unitario d e la m e r c a n c ía a g r a r ia - n o y a su precio de
producción regulador - se e n c u e n tra d ir e c t a m e n t e d e te rm in a d o por la
cantidad de trabajo que necesita a p lic a r se s o b r e la p e o r tierra. Oquendo
invierte directamente la forma de rea liza rse la d e te rm in a c ió n del contenido I
de valor en la circulación, o sea, la d e t e r m in a c ió n d e l p r e c io comercial
normal por el precio de p ro d u c ció n c o r r e s p o n d ie n t e al trab a jo aplicado
sobre la peor tierra, com o si fuera la d e te rm in a c ió n m ism a d el contenido de
valor generado en el proceso d e p ro d u c c ió n . S u fu n d a m e n to para ello no
pasa de la declaración de que se trata d e un c a s o p a rtic u la r d e subsunción
formal del trabajo al capital, d eb id o al m o n o p o lio s o b r e la tierra.
Por otra parte, se en cuentran e n la b ib lio g r a fía r e fe r e n c ia s a que el
señalamiento d e Marx a la renta d ife r e n c ia l c o m o un «falso valor social*
provocó un «gran debate en Japón so b re el s ig n ific a d o d e e sta expresión*.*

53. -* Luís Oquendo. Quito, propiedad territorial y crecim iento urbano. Qui
FLACSO, 1988, págs. 13-24.
54. - Hayashi Hiroyoshi. M arxs Labor Thcory o f Valué. A Defense. Nebras
iüniverse, 2005, pág. 293, traducción propia.
La concepción de la renta diferencial como plusvalía... * 205

El desarrollo d e e s t e d e b a t e p a r e c e no h aber trascendido fuera del ámbito


de la lengua ja p o n e s a . P e r o c o n re fe re n cia s aparentes a él se encuentran
los d esarrollos d e I t o h q u e h a c e n p articu lar h in cap ié sobre la diferencia
entre la d e te r m in a c ió n d e l c o n t e n id o d e valor y su form a de realizarse.**
Resulta e s p e c ia lm e n te in te re s a n te la coin cid en cia con lo que venimos plan­
teando hasta a q u í s o b r e la c u e s tió n , asi co m o la divergencia respecto del
término «falso v a lo r so cia l» m ism o . Itoh co m ien za planteando la cuestión
del siguiente m o d o :

«Según Marx, “ésta es una determinación por el valor comercial que surge
de la competencia sobre la base del modo de producción capitalista; es
la competencia que crea un falso valor social" (III, pág. 799). Este concepto
de "falso valor social" parece contradecirse a sí mismo. De acuerdo con el
punto de vista básico de Marx, la competencia entre los capitales no puede
producir ninguna sustancia de valor, y en general el valor no puede ser
falso. La escuela de Rubin podría argumentar que el valor comercial de 600
chelines representa, en este caso, ese mismo valor trabajo estimado en el
mercado. Otro punto de vista aparentemente opuesto es que ese “falso valor
social" se crea en el proceso de producción por un trabajo intensificado bajo
mejores condiciones de producción, tal como la plusvalía extra debida a
un mejor método productivo realizado en el proceso de producir plusvalía
relativa. En mi opinión, ambas posiciones interpretan al valor trabajo de
manera ficticia, como algo remoto del tiempo real de trabajo materializado
en las mercancías y no son convincentes. También Marx mismo reconoce
que el "falso valor social" no representa el cuanto real del tiempo de trabajo
materializado en los productos (...). Entonces, la fuente de "falso valor so­
cial" a ser transformado en renta diferencial sigue pendiente de explicación.
Marx sugiere. ..» .s6

Hasta a q u í, Ito h h a p r e s e n t a d o sim p lem e n te su critica form al a las


posibles c o n c e p c io n e s a c e r c a d e q u e la renta diferencial sea plusvalía
generada p o r el tr a b a jo d e l o b r e r o agrario o que surja de la determinación
del valor en la c ir c u la c ió n . P e ro , asi c o m o va a avanzar ahora en la critica
real a dichas c o n c e p c io n e s s o b r e la b ase de recon o cer la diferencia entre
contenido y fo r m a d e l v a lo r , p o n e ya en ev id en cia las lim itaciones d e su
propia c o n c e p c ió n . É s ta r e s p o n d e a la seu do rigurosidad practicada por la
escuela de K ó z ó U n o c o n su te o ria del «capitalismo puro*, que se sirve de
ella para b orrar la u n id a d d e l c o n te n id o con su forma necesaria. Asi. a Itoh
le parece q u e e l t é r m in o « falso v a lo r social» en cie rra una contradicción
inadmisible, p o r q u e si in c lu y e la p alab ra «valor» en ton ces tiene que estar
refiriéndose al c o n t e n id o «puro» d e él. N o p u e d e darse cuenta de que,
justamente, e l t é r m in o « falso v a lo r social» se refiere a una forma que

55.- Makoto Itoh. The B a sic Theory o f Capitalim : The Forrns and Substame
ofthe Capífalis/ Economy. Nueva Jersey: Barnes & Noble Books, 1988.
$6.- Ibidem. pág. 241, traducción propia.
2 0 6 • lu á n Iñigo C arrera

presenta la apariencia de en cerra r el c o n t e n id o rea l, c u a n d o no lo tiene,


pero que opera a los fines de la ap ro p iació n d el p r o d u c to social como si lo
tuxiera.
Itoh despliega el contenido real de la d e te r m in a c ió n d e la fuente de la
plusvalía que constituye la renta d ife re n cia l, s ig u ie n d o la diferencia entre
la magnitud de la forma de valor y la m agnitud d el c o n t e n id o de valor dado
por el trabajo abstracto so cialm e n te n e c e s a r io e l e c t iv a m e n t e contenido
en las mercancías agrarias hasta llegar, c o m o h ic im o s a q u í, a las mismas
determinaciones respecto del o b re ro q u e c o n s u m e ta les mercancías:

*Así, desde el punto de vista de las formas del valor, como consumidores
los obreros asalariados parecen pagar 360 chelines de renta diferencíale'
este caso. Sin embargo, por debajo de las formas del valor, los obreros deber
obtener los medios de subsistencia necesarios que incluyen el tiempo de
trabajo necesario igual a la sustancia de valor de la fuerza de trabajo, e
cual no puede, en principio, ser recortado por la renta diferencial Por ‘c
tanto, a la luz de nuestra distinción teórica entre las formas y la sustancia
del valor, podemos estar seguros que la sustancia de la renta diferente
Cebe ser vista, no como una porción tomada de la sustancia de valor de ía
fuerza de trabajo, sino como una transferencia de plusvalía social a tra.es
de las transacciones sociales de la mercancía fuerza de trabajo, del trigo)
del pago de la renta bajo las formas del v a lo r» ,7

Itoh concluye entonces:

«Marx era consciente de la cuestión, pero no resolvió enteramente el proole


ma con su tosco concepto de falso valor social. La teoria marxista convencio­
nal del "promedio técnico’ del valor comercial fue incapaz de resolver el pro­
blema. La reformulación por Uno de la teoría del valor comercial, así como
su cuidadosa distinción entre las formas y la sustancia del valor encontró
el camino hacia delante (. .). Así, en contraste con la noción tradicional
del valor de los productos de la tierra desde Ricardo, la sustancia, no :a
forma, del valor de los productos de la tierra debe ser determinada por las
condiciones totales o medias de la tierra, y no por las peores condiciones
marginales».**

Tenemos aqui el reconocim iento d e la fu e n te d e p lu sv alía sobre la base


de diferenciar entre determ inación del c o n t e n id o d e v a lo r y determinación
específica de su forma. Pero resu lta n o t a b le c ó m o e s t a conclusión , que
surge de reconocer lo desarrollado po r M a rx al r e s p e c t o , se presenta como
si sólo hubiera sido po sible s o b re la b a s e d e u n a c o n c e p c ió n que, para
disolver la unidad de sustancia y fo rm a d e l v a lo r y, d e a h í, d e ser social

57.- Itoh, The Basic Theory o f Capitalista: The Form s and Substame oftht
Capitalist Economy, pág. 242. traducción propia.
$8.- Ibidem, pág. 243. traducción propia.
La c o n c e p c ió n d e la ren ta d ife re n c ia l com o p lu s v a lía ... • 207

y con cien cia, e m p ie z a p o r rech aza r que el conocim iento pleno de las
determ inaciones d e l va lo r y d e sus form as tiene por clave el estudio de
la m ercancía. Al final. p e s e a la ju ste z a del análisis realizado por Itoh, tal
vez haya q ue d a rle algo d e créd ito a la siguiente observación de Hirovoshi
(quien, d ich o sea d e p a so, r e c o n o c e que la renta es plusvalía proveniente
del total de la s o c ie d a d aunque da por cerrada la cuestión sin identificar el
mecanismo c o n c r e to a través del cual fluye a los terratenientes):

«£n su mayor parte, sin embargo, este debate no se levantó por encima del
nivel de palabrería pedante, en particular en cuanto a las ideas expresadas
por los seguidores de Kózó Uno y Óchi Hideaki»*

Hiroyoshi, M arx's Labor Theory o f Valué. A Defense, pág. 2?3-


k
Capítulo 12

El «intercambio desigual» puesto en


relación con las fuentes de la renta de la
tierra

Volvamos a L a c la u . R e c o n o c ía e l origen d e la renta diferencial portada


en las m e rca n cía s a g r a r ia s e x p o rta d a s c o m o plusvalía producida p o r el
obrero del país im p o rta d o r. L u e g o , definía la «dependencia» com o el flujo
sistemático d e v a lo r g e n e r a d o e n un país hacia otro. Parecía, entonces, que
concluiría q u e In gla terra e ra e l p aís d ep en d ie n te respecto de la Argentina.
Pero, en c a m b io , sin m á s ni m ás afirm aba lo contrario apelando a la
determinación d e lo s p r e c io s d e p ro d u cció n d e las mercancías agrarias por
debajo de su v a lo r e n r a z ó n d e una presupuesta baja com posición orgánica
relativa del cap ital q u e las p r o d u c e , fren te a la determinación opuesta para
las mercancías in d u stria le s im p o rtad as. Esto es, apelaba a lo que se ha dado
en llamar e l « in te r c a m b io desigu al» . F re n te a la cuestió n d e los flujos de
apropiación d e la p lu s v a lía - n o s ó lo en cu an to se encuentran recortados
intem acionalm ente s in o e n c u a n to in volu cran a distintos sujetos sociales
como la cla se c a p ita lis ta y la c la s e terrateniente - e s necesario detenem os
en la relación e n tr e re n ta d e la tierra y d ich o intercambio.
El planteo d e l in te r c a m b io d esigu al e n tre naciones se remonta a Bauer:

«La Teoría de los precios de Marx nos da la clave para tratar de desentrañar
económicamente el contraste entre dos regiones que poseen diferentes
niveles de desarrollo capitalista, pero que realizaron un intercambio recípro­
co de mercancía. La masa de plusvalor producida en ambas regiones está
determinada por (a masa de plustrabojo generada por los trabajadores de
ambas regiones. ¿Qué parte del plusvalor, sin embargo, les toca a los capi­
talistas de cada una de las dos regiones? El capital del país más altamente
desarrollado posee la composición orgánica más elevada, lo cual significa
que en (as regiones de capitalismo más avanzado recae sobre el mismo
volumen de capital variable un mayor volumen de capital constante que en
el país más atrasado. Ahora bien; Marx nos ha ensenado a comprender que
-gracias a la tendencia a la nivelación de las tasas de ganancia * no son los
trabajadores de cada uno de los dos países los que producen el plusvalor
210 • luá n Iñigo Carrera

para sus respectivos capitalistas, sino que el plusvalor generado por los
trabajadores de ambas regiones es dividido entre los capitalistas de ambos
paises, no según la cantidad de trabaio que fue realizado en cada uno de
ellos, sino según el volumen de capital que está en actividad en cada uno
de los dos paises. Puesto que ahora en el país mas desarrollado, sobre la
misma cantidad de trabaio realizado recae más capital, entonces el país más
desarrollado atrae para sí también una parte mayor del plusvalor de la que
corresponde a la cantidad del trabajo realizado en dicho país. Es como si
el plusvalor producido en ambos países fuera primeramente reunido en un
solo montón, y luego repartido a los capitalistas según el tamaño del capital
de cada uno. Los capitalistas de los países más desarrollados explotan por
lo tanto no solamente a sus propios obreros, sino que se apropian también
constantemente de uno parte del plusvalor que fue producido en el país
menos desarrollado. Si observamos tan sólo los precios de las mercancías,
cada país recibe en el intercambio tanto como da; si en cambio fijamos la
vista en los valores, vemos que los que se intercambian no son equivalentes
En los productos que suministra el país de más alta composición orgánica
del capital hay menos trabajo objetivado que en las mercancías que recibe
el país de menos composición del capital. El país más desarrollado realiza
entonces para el atrasado, con el que mantiene relaciones comerciales,
menos trabajo que el que debe realizar éste para el país más avanzado
El capital del país más desarrollado se apropia de una parte del trabajo del
país menos desarrollado».1

Por su parte, Grossman agrega la e s p e c ific a c ió n d e q u e se trata de un


movimiento que ocurre en la esfera d e la c ir c u la c ió n :

«... dado que en el comercio internacional no se intercambian equivalentes,


porque aquí, lo mismo que en el mercado interno, existe la tendencia a
la nivelación de las tasas de ganancia, entonces las mercancías del país
capitalista altamente desarrollado, o sea de un país con una composición
orgánica media del capital más elevada son vendidas a precios de produc­
ción, que siempre son mayores que los valores, mientras que, al contrario,
las mercancías de países con una composición orgánica del capital infe­
rior son vendidas en libre competencia a precios de producción que por
regla general deben ser inferiores a sus valores (...). De esta manera en el
mercado mundial se producen, dentro de la esfera de la circulación, trans­
ferencias del plusvalor producido en el país poco desarrollado al capitalista
altamente desarrollado, dado que la distribución del plusvalor no se realiza
según la cantidad de obreros ocupados sino según la magnitud del capital
en función».*

l- Otto Bauer. La cuestión de las nacionalidades y la socialdemocraña


México, DF: Siglo XXI. (1907) 1979. págs. 243-244.
2.- Henryk Grossman. La ley de la acumulación y d el derrumbe del sistema
capitalista. México, DF: Siglo XXI, [192911984. págs. 278-279.
r

£1 « in t e r c a m b io d e s ig u a l» p u e s t o en r e la c ió n •2 11

N otem os, q u e ta n t o el d e s a r r o llo d e B au cr c o m o el d e G ro ssn u n se


mueven so b re una d u a lid a d en la d ete rm in ació n d e la mayor o menor c o m ­
posición o rg á n ic a . Al e m p e z a r , plantean una diferen cia en la com posición
orgánica m e d ia e n t r e p a is e s c o m o c o n s e c u e n c ia d e su d iferen te grado
de -d esa rro llo -. E sta a fir m a c ió n p r e s u p o n e q u e , por ejem p lo, en el pais
•más o a lta m e n te d e s a r r o lla d o - las m e rca n cía s agrarias se producen c o n
una c o m p o s ic ió n o r g á n ic a d e l c a p ita l m ás alta q u e en el pais -m en o s o
poco d e s a r r o lla d o -. P e r o e l p a s o sig u ie n te d el desarrollo, basado en el
efecto a trib u id o a la fo r m a c ió n d e una tasa d e ganancia general, tien e
implícito q u e las d ife r e n c ia s en la c o m p o sició n orgánica responden a que
el pais - más o a lt a m e n te d e s a r ro lla d o - esta esp ec ia liza d o en las ramas d e
producción q u e r e q u ie r e n u n a m a y o r c o m p o sic ió n orgánica del capital
y el «menos o p o c o d e s a r r o lla d o - lo está en las ramas que requieren una
menor c o m p o sició n o rg á n ic a . Es n ecesa rio , en ton ces, dejar en claro que el
argumento del in te r c a m b io d esigual gira sob re esta segunda diferenciación
internacional d e la c o m p o s ic ió n orgán ica.
Puestos y a e n la c u e s t ió n , c o m e n c e m o s c o n el sentido del nom bre
mismo de -in te rc a m b io d e sig u a l-. El cap ital es la relación social general, o
sea. la forma g e n e ra l en q u e se orga n iza la producción y el consumo sociales.
Pero el o b jeto in m e d ia to q u e rige esta producció n y consum o sociales no
es la sa tisfa cció n d e las n e c e s id a d e s hum anas. Su o b jeto inm ediato es la
multiplicación d e l c a p ita l, o s e a . la m u ltip licació n d e la cap acidad pitra
poner en m archa el tra b a jo so cia l d e m anera privada e independiente con
el objeto in m ed iato d e m u ltip licar esa cap acidad. Los capitales indis iduales
rigen su a cció n c o m o ó rg a n o s d el cap ital total d e la sociedad sobre la base
de la igualdad en su c a p a c id a d para realizar dicha multiplicación, o lo que
es lo mismo, a través d e la fo rm a c ió n d e la tasa general de ganancia. C om o
simples pro d u cto s d e l trab a jo , la eq u iva len cia en el cam bio de mercancías
corresponde a la c o n d i c i ó n d e é s ta s c o m o iguales m aterializacion es d e
trabajo a b stra c to s o c ia lm e n t e n e c e s a r io rea liza d o d e manera privada, o
sea, a su c o n d ic ió n d e v a lo r e s . P e ro las m erca n cía s n o son sim ples p ro ­
ductos del trab a jo : so n p r o d u c to s d el trabajo en ajenado en el capital, son
productos del ca p ita l. C o m o ta les prod u ctos, su equivalencia en el cambio
no corresponde a b s tra c ta m e n te a su co n d ició n d e valores iguales, sino a su
condición c o n c r e ta d e v a lo r e s igualm en te valorizad os.' Desde el punto de
vista de la o r g a n iz a c ió n d e la p r o d u c c ió n y el consum o sociales en el modo

3.- -D e lo q u e s e trata a q u i n o e s solo , co m o en el caso de las mercancía


autónoma, de q u e se v e n d a a su valor, sin o d e qu e se venda a su valor tprecio) en
cuanto portadora del cap ital ad elan tad o para su producción y por ende en cuanto
parte alícuota d el producto total del capital (...). En un com ien zo concebíam os
autónomamente la mercancía singular, co m o resultado y producto directo de
determinado c u a n to d e trab a jo . A h o ra , cu an d o ella |cs] resultada, producto del
capital, el asun to v a ri ¿form alm ente (y más adelan te realmente en las precios de
2 12 • lu á n Iñigo Carrera

de producción capitalista, el in te r c a m b io a lo s p r e c io s d e producción


com o forma concreta del valor e s e l v e r d a d e r o in t e r c a m b io igualitario
Por lo con tra ría un supuesto in te r c a m b io a lo s s im p le s valores, o sea
en proporción a las cantidades d e tra b a jo a b s t r a c t o m a te ria liza d o en las
mercancías, éste sí que seria un v e rd a d e ro in t e r c a m b io desigual.
Volvamos, sobre esta base, al c a s o d e la r e la c ió n d e intercam bio entre
dos procesos nacionales de acum ulación e n e l m e r c a d o m undial. El primero
exporta al segundo mercancías producidas p o r las ram as que, en la unidad
mundial, tienen una com posición orgá n ica d e l c a p ita l in fe rio r a la media
el segundo, exporta al prim ero m e r c a n c ía s p r o d u c id a s e n las ramas de
composición orgánica superior a la m ed ia.
Por mucho que el p roducto d e u n a p o r c ió n d e l p lu stra b a jo realizade
en el primero sea apropiado en e l s e g u n d o c o m o g a n a n c ia media, esu
apropiación no mutila en lo m ás m ín im o la c a p a c id a d norm al de acu
mutación que le corresponde al ca p ita l d e l p r im e r o , ni m ultiplica la qu<
le corresponde al capital d el se g u n d o , e n su c o n d i c i ó n d e órganos d<
la unidad mundial propia del m o d o d e p r o d u c c ió n c a p ita lista . Tampoa
genera razón alguna para q u e e l v a lo r d e la fu e r z a d e tra b a jo difiera d<
un pais a otro, a iguales intensidades d e l tra b a jo , d u r a c io n e s d e la jomad
laboral y atributos productivos d e lo s r e s p e c t iv o s o b r e r o s . El hecho di
que en el pais de menor com po sición o r g á n ic a h a y a q u e p o n e r en acciói
una masa adicional de trabajo viv o c u y o p lu s p r o d u c to n o qu ed a reteñid
en él. podrá parecerle injusto a la m oral d e l p e q u e ñ o b u rg u é s producto
independiente de mercancías. Pero d e sd e un p u n to d e vista objetivo, nunc
puede explicar que la acumulación n acio n a l d e c a p ita l c o b re , de este lad
de la frontera, una forma e sp ecífica d istin ta a la q u e tie n e d el otro lado. E
término «intercambio desigual» b a s a d o e n la s d ife r e n t e s composicione
orgánicas no tiene más con ten id o q u e la fu n c ió n id e o ló g ic a d e presenta
invertida la verdadera igualdad c o n c r e ta , c o m o si la ig u a ld a d abstracta
como tal, verdadera desigualdad c o n c r e ta , fu e r a la ig u a ld a d esencial qu
debería regir la organización d e la p r o d u c c ió n y e l c o n s u m o sociales en <
modo de producción capitalista.
Distinto es el caso d e la ren ta d ife r e n c ia l y d e la ren ta d e simpl
monopolio. Estas rentas restan d e la p lu sv a lía d e lo s c a p ita le s industríale
de ambos lados de la frontera. M ás aún, si se g u im o s su p o n ie n d o la menc
composición orgánica del cap ital a g r a r io , p r o p o r c io n a lm e n t e parece
recaer en mayor proporción s o b r e é s t e , e n c u a n t o e lla s s e reflejan e
el precio de la fuerza de trabajo. Sin e m b a rg o , e n p r im e r lugar, esta mayi
incidencia es en sí misma un fa c to r q u e i n t e r v i e n e e n la formación d
los precios d e producción, su b ie n d o r e la t iv a m e n t e e l d e las mercancú

producción)...*. Karl Marx. E l capital, libro /, capitulo V i (inédito), Buenos Ain


Siglo XXI, 1974. pág. u 8 y 131.
El «intercambio desigual» puesto en relación... •213

producidas c o n m e n o r c o m p o s ic ió n orgánica, al tener proporcionalmente


más p e so e l c a p ita l v a r ia b le e n las ram as corresp ondientes. En segundo
lugar, c o n s id e re m o s la situ a c ió n d e s d e el punto d e vista d e cada p roceso
nacional d e a c u m u la c ió n e n su unidad. Los capitalistas industriales del
pais que e x p o rta las m e rca n cía s agrarias no pueden apropiar la parte de la
plusvalía g e n e ra d a p o r sus o b re ro s qu e escapa al po zo común constituido
en la unidad m u n d ia l al tran sfo rm arse en renta diferencial o de simple
monopolio. E sta p lu s v a lía s e le s e sca p a , co m o a cualquier otro en la
unidad m undial, v ia e l m a y o r p re c io que tienen que pagar por la fuerza de
trabajo q u e c o m p r a n . P e ro , al m ism o tiem p o, esta plusvalía va a parar a
los b olsillos d e lo s p r o p ie ta r io s te rrito riales del pais donde se producen
las m ercan cías a g r a r ia s y , e n c o n s e c u e n c ia , fluye co m o renta diferencial
o renta d e s im p le m o n o p o lio al in te rio r del mismo ámbito nacional. A
su vez, flu y e sin c o n t r a p a r t id a h a cia e ste ám bito nacional la plusvalía
correspondiente a las re n ta s d iferen cia l y d e simple m onopolio portadas
en el p re cio d e las m e r c a n c ía s agrarias exportadas. Esta plusvalía es, ni
más ni m e n o s, la g e n e r a d a p o r lo s o b re ro s del capital industrial de los
paises im p o rta d o re s, q u e e s c a p ó al p o z o com ún constituido en la unidad
mundial al fo rm arse la tasa ge n e ral de ganancia, por corresponder a dichas
rentas. Plusvalía q u e a h o ra sale c o m o tal del ámbito nacional, con destino
a los te rr a te n ie n te s d e l p a is e x p o rta d o r d e las mercancías agrarias. En
tanto ca p ita le s in d u s tría le s , la c a p a c id a d d e acum ulación es la misma
de uno y o tr o la d o d e la fr o n te ra . P e ro en tanto ám bitos nacionales de
acumulación d e c a p ita l, u n o r e tie n e la po rció n d e plusvalía que escapa
del po zo c o m ú n y r e c ib e la c o rr e s p o n d ie n te porción puesta por el otro,
mientras qu e é s t e s im p le m e n te v e a esa segunda porción cruzar la frontera
hacia el e x te r io r sin c o n t r a p a r t id a . O . m e jo r d ich o, e so es lo que parece
hacer hasta a q u í; p e r o t o d a v ía n o s falta avanzar en las determ inaciones
que estamos d e s a rro lla n d o p ara p o n e r e n evidencia que su actitud dista de
ser contem plativa.
Por otra parte, lo s te ó r ic o s q u e exp lican la especificidad de los procesos
nacionales d e a c u m u la c ió n d e c a p ita l caracterizad os po r la producción
de m ercancías a g ra ria s y m in e ra s p a ra e l m ercado mundial por efecto del
«intercambio d e sig u al* e n r a z ó n d e las distintas com posiciones orgánicas,
dan por c ierta la e x is te n c ia d e u n a m en or com posición orgánica del capital
agrario, n o c o m p e n s a d a p o r la re lativ am e n te baja velocidad de rotación
de su porción circ u la n te . Sin e s te presup uesto, la teoria en cuestión pierde
todo sentido. C o n tr a é l s e lev an ta n los indicadores que vimos anteriormen­
te al re sp e cto . P e r o , si d e to d a s fo rm as se p ostula la m enor com posición
orgánica, e n t o n c e s , e n lo s té rm in o s d e la misma teoría, resulta inevitable
considerar la e x is t e n c ia d e re n ta abso luta. Y si ésta alcanzara su tope
superior - o se a , b a jo e l s u p u e s to d e la com posición orgánica inferior a la
media, qu e las m e r c a n c ia s agrarias s e vendieran po r su valor - la vacuidad
214 • Juan Iñigo C arrera

de la teoria en cuestión quedaría en e v id e n c ia , n o y a p o r un a cuestión de


contenido, sino simplemente d e form a.
Bauer reconoce abiertam ente q u e la e x is t e n c ia d e la ren ta de la tierra
realiza la critica práctica de la te o ría q u e n o s o c u p a :

«En el caso en que el país más adelantado sum inistra productos industriales
en el intercambio y el atrasado frutos de la agricultura, la existencia de la
renta de la tierra contrarresta por cierto la explotación del país agrario. La
propiedad de las tierras da al país agrario el poder de anticipar una parte
del plusvalor en forma de renta fundiana y de sustraerla de la división entre
los capitalistas según el tamaño del capital em pleado».4
Ahora bien, resulta m anifiesto q u e la e x i s t e n c i a d e re n ta d e la tierra
en el tipo de país al que se refiere B a u e r s e e x t i e n d e igualm en te a los
especializados en la producció n m in era. Y fu e r a d e lo s p a íse s agrarios y
mineros, no quedan muchos otros para e n trar en la re la c ió n d e intercambio
con los países «más desarrollados» en el m e r c a d o m u n d ia l. Sin embargo,
Bauer deja de lado la cuestión del « in te r c a m b io d e sig u al» en este punto,
sin reconocer que, en realidad, y c o m o se e v id e n c ia d e l análisis crítico de
su propia exposición, su supuesta te o ría c a r e c e d e o b je t o real.
Igualmente notable en el m ism o s e n tid o e s la r e s p u e s ta d e Emmanuel.
cuya versión peculiar del in te rca m b io d e s ig u a l a n a liz a r e m o s enseguida,
al no poder dejar de en frentarse a la e x is t e n c ia d e la re n ta diferencial y.
en particular, a la de la renta abso lu ta. A n t e t o d o , E m m a n u e l recházala
existencia de esta renta apelando al tip o d e c ritic a q u e ya hem o s visto por
parte de los ricardianos y citan d o, c o m o é s t o s , s ó lo a la H istoria crítica
aunque proyecta sus c o n ce p cio n e s a E l cap ita l'.

«Se conocen las fallas del argumento de la renta absoluta y no tenemos in­
tenciones de profundizarlas aquí. Es, quizá, el capítulo más débil de la teoría
marxista (...). No se puede descubrir ningún fundamento al postulado de
Marx según el cual, presionado por la renta, el precio mercantil sube hasta
la competencia del valor individual del más malo pues se detiene y no sube
más. Si nada puede impedirle subir hasta ahí, ¿qué le impide ir más allá?(...)■
Esto no logra entenderse (,..). Para ser un escrito marxista, estos pasajes
carecen singularmente de rigor. Es im posible im aginar a Marx formulando
semejantes afirmaciones gratuitas si fue él mismo quien preparó ese texto
para su publicación (...) y Marx tenía razón, a pesar de que el desafortunado
borrador que nos ha dejado traiciona lamentablemente su causa».5
Luego, reduce la renta abso lu ta a u n a s u e r t e d e re n ta diferencial, a la
que denomina, de todos modos, abso luta.6 L le g a d o a e s t e punto, concluye:

4. - Bauer, La cuestión de tas nacionalidades y la socialdcmocracia, pá


5.- Arghiri Emmanuel. E l intercambio desigual: ensayo sobre los antagonismo
en las relaciones económicas internacionales. M éxico, DF: Siglo XXI, 1979*
págs. 246-247,249 y 255.
6. - Ibidem, pág. 251.
E l « in t e r c a m b io d e s ig u a l» p u e sto en r e la c ió n ... • 2 1 5

«Así pues, la renta absoluta existe y ella es, innegablemente, un factor de


precio y de intercambio desigual».78

R especto d e la r e n ta d ife r e n c ia l, Emm anuel afirma que:

«Es claro que, bajo estas condiciones [de la industrial, el precio no puede
subir más arriba del precio de producción medio, y la renta diferencial
queda excluida. Sucede todo lo contrario si la producción en una rama
depende de un monopolio cualquiera, patente, licencia, royolty, propiedad
del suelo, etcétera. Podemos concluir, pues, que aun si la competencia de
los propietarios de la tierra impidiera la formación de la renta absoluta, el
solo hecho de la existencia de la propiedad de suelo, esté o no separada de
la del capital, provoca el encarecimiento de producto comparándolo con la
situación en la que esta propiedad del suelo no existiera, y en esta forma
hace pagar al comprador extranjero, en caso de exportación, un tributo que
no corresponde a ningún servicio productivo y que no cuesta nada a la
colectividad exportadora, ni en trabajo ni en tiempo».*

Pese a su p r o p ia s c o n c lu s io n e s a c e rc a del e fe cto d e ambas rentas de


la tierra, E m m a n u el n o s e d e tie n e a con sid era r siquiera la posibilidad de
que la e x is te n c ia d e e lla s c o n tr a r r e s te d e m anera significativa, o incluso
supere, la d e te r m in a c ió n q u e él c o n c ib e c om o causante del «intercambio
desigual».9 D e h a c e r lo , s e en fre n taría a la vacuidad de su teoría. En cambio,
pretende dar p o r r e s u e lto el p ro b lem a negándole relevancia a la existencia
misma de la ren ta y r e d u c ié n d o la a un a suerte d e accidente:

«Finalmente este tributo no es ni útil ni necesario para el desarrollo del


capitalismo en general. La propiedad del suelo, aunque aflija a la mayoría
de los modelos capitalista reales, no es un elemento constitutivo de todo
posible modelo capitalista. Se puede aun decir que la tendencia del capita­
lismo en general ha sido siempre el restringir la renta del suelo o evitar su
creación».10*
7. - Ibidem, pág. 253.
8. - Ibidem, págs. 256-257.
9. - Resulta notable có m o los teóricos del intercambio desigual, no sólo
desconocen toda posibilidad d e existencia de las rentas diferencial, absoluta o de
simple monopolio que contrarreste el efecto de la presunta relativamente menor
composición orgánica del capital aplicado a la producción primaria, sino que pasan
por alto la posibilidad de que la relativamente baja velocidad de rotación del capital
circulante agrario actúe en el mismo sentido. Con lo cual afirman, sin más, que el
intercambio en el mercado mundial de mercancías agrarías/mineras por industríales
conlleva necesariamente un traspaso de trabajo social realizado en el país productor
de las primeras en beneficio del pais productor de las segundas. Completan luego su
concepción declarando la necesaria existencia de una «dependencia» consistente
en dicho traspaso sistemático.
10. - Emmanuel, E l intercambio desigual: ensayo sobre los antagonismos en las
relaciones económicas internacionales, pág. 257.
2 1 6 • Juan Iñigo Carrera

Esta misma negación va a r e a p a re c e r im p líc it a c u a n d o Emmanuel


trata sobre los impuestos a la e x p o r ta c ió n d e las m e rca n cía s agrarias.
No puede reconocerlos en su c o n d ic ió n d e fo r m a d e apropiació n , por el
estado nacional del país exportador, d e la plu sv alía q u e constituye la renta
diferencial o de simple m on opolio q u e flu y e h a c ia a llí d e s d e el mercado
mundial.11 Por el contrario, los p resen ta c o n su d e te r m in a c ió n invertida,
como un «factor» cuyo «precio» se agrega a la d e te r m in a c ió n del precio
comercial en el mercado mundial, r eten ien d o así d e n tr o d el país exportador
la plusvalía normal generada en él p o r el tr a b a jo a g ra rio em pleado por el
capital de baja composición orgánica relativa:

«Tal como lo dijimos en el primer capítulo, los impuestos indirectos cumplen


las condiciones de nuestra definición del factor, ya que indudablemente
constituyen un derecho establecido sobre un primer reparto del producto
económico de la sociedad (...). De lo anterior resulta que el impuesto a la
exportación puede ser un instrumento muy útil, especialmente entre las
manos de los países subdesarrollados con objeto de reparar sus términos
de intercambio (...) el único medio que les queda a estos países para impe­
dir que el excedente de la plusvalía se vierta al exterior por intermedio del
intercambio desigual, es compensar la desigualdad de la tasa de la plusva­
lía por un impuesto a la exportación. El impuesto aumenta el contravalor
monetario de la mercancía sin aumentar ni los costos reales sociales de su
producción, ni (a ganancia del capital productor».1*
Semejante concepción p r e su p o n e u n a in v e r s ió n e n la unidad del en­
foque mismo con que se está e n fre n ta n d o la c u e s t ió n . Y esta inversión,
presente a todo lo latgo del d e sa rro llo d e E m m a n u e l, a lca n za aquí una
expresión grosera:

«Por último, aquí no hay ninguna disputa posible sobre el sentido de la


determinación. Los impuestos indirectos son el efecto de un acto voluntario,
independiente de las leyes “objetivas" del mercado y aun previo a (a acción
de esas leyes».'*
3
Emmanuel está convencido d e q u e los fa c t o r e s «institucionales» tienen
vida propia, ajena a su determ in ación c o m o fo r m a s c o n c r e ta s necesarias
de realizarse cada modalidad n a c io n a l e s p e c í f i c a e n q u e tom a cuerpo la
unidad mundial del proceso d e a cu m u la ción d e c a p ita l c o n que la sociedad
humana organiza actualmente su e xiste n cia. Y, c o m o to d o institucionalista.
atribuye esa vida propia a «un a c to d e v o lu n ta d » . P e r o , ¿qué queda si se
le pide explicar esta voluntad? E m m a n u el s e d a p o r s a tis fe c h o divagando
acerca de «el punto de vista de la é tic a d e las r e la c io n e s internacionales*.14

l l . - Nos detendremos sobre esta cuestión más adelante.


ia .- Emmanuel, E l intercambio desigual: ensayo sobre los antagonismos enla
relaciones económicas internacionales, pág. 260 y 266.
13. - Ibidem, pág. 261.
14. - Ibidem, pág. 269.
E l « in t e r c a m b io d e s ig u a l» p u esto en re la c ió n .. * 2 1 7

Si, como to d o in stitu cio n a lista es un co nven cid o practicante de la inversión


idealista d e q u e la c o n c ie n c ia d eterm in a al ser social.
L i va cu id ad d el p la n te o llega hasta el punto de que Emmanuel cae en
la contradicción d e afirm ar - c o m o ya lo c ita m o s - que los impuestos a la
exportación son el «único m ed io q u e les queda a estos países para impedir
que el e x c e d e n t e d e la p lu sv a lía se vie rta al exterior por interm edio del
intercambio desigual** m ien tra s q u e, al m ism o tiem po, recon o ce que «en
los paises su b d esa rro lla d o s los ingresos aduaneros constituyen la parte más
importante del presupuesto» .'* Una d e dos, o pese a constituir «la parte más
importante d el p resu p u esto » , los im puestos a la exportación han resultado
hasta aquí in o c u o s p a ra la s u p e ra c ió n del «intercambio desigual» o, más
bien, la ex isten cia d e d ic h o s im puestos no tiene por sí misma participación
alguna en la d e te r m in a c ió n d e los precio s en el m ercado mundial.
Nos falta t o d a v ía c o n s id e r a r la b ase particular que da Emmanuel al
•intercambio desigual». E m m an u el rech aza la versión basada simplemente
en la diferente c o m p o s ic ió n orgánica, a la que llama «intercambio desigual
en el sentido am plio», c o n s id e ra n d o q u e ella no es relevante para explicar
las diferencias e s p e c ífic a s e n tre p ro ceso s nacionales de acumulación, y le
contrapone la q u e c o n c e p c ió n q u e d efin e com o «intercambio desigual en
sentido propio»:

«... el intercambio desigual es la relación de precios de equilibrio que se


establece en virtud de la perecuación de las ganancias entre regiones con
tasas de plusvalía “institucionalmente" diferentes (...) habíamos distingui­
do dos formas de desigualdad: Una primera forma aparente, proveniente
de la transformación de los valores en precios de producción, mientras las
tasas de salarios son iguales y las composiciones orgánicas desiguales; y la
que hemos llamado desigualdad en sentido propio, con salarios y composi­
ciones orgánicas desiguales. Nos hemos rehusado a considerar la primera
forma como un intercambio desigual y hemos centrado nuestra definición
sobre la segunda».'6

Para Emmanuel la clave del «subdesarrollo» está en las diferencias na­


cionales de salario. El país que exporta las mercancías agrarias tiene salarios
•institucionalmente» más bajos que el que exporta productos industriales.
Estos salarios más bajos se proyectan disminuyendo relativamente el peso
que tiene el capital adelantado en el primer país como parte del capital
total de la sociedad mundial. A su vez, este menor peso relativo implica
demanera específica que, en la determinación de los precios comerciales
normales por la formación internacional de la tasa general de ganancia, una
porción de la plusvalía extraída a los obreros del primer país es apropiada
enel segundo.6 15
15. - Ibidem, pág. 268.
16. - Ibidem, pág. 104.
2 1 8 • )uan Iñigo Carrera

Emmanuel parte de invertir la relación d e d e te r m in a c ió n entre los atri­


butos productivos con que el capital p r o d u c e la fu e r z a d e trabajo del obrero
y el salario. No explica el segu n do p o r lo q u e d e m a n d a concretamente
el capital de los primeros, d em an d a q u e a su v e z t o m a form a concreta
determinándolas modalidades «institucionales» n a c io n a le s correspondien­
tes. A la inversa, supone que el sa lario e s tá d e t e r m i n a d o p o r diferencias
«institucionales» nacionales abstraídas d e to d a r e la c ió n c o n la producción
de los atributos productivos de la fuerza d e tra b a jo y q u e , en consecuencia,
éstos se generan de igual manera cu alq u iera sea a q u é l. E sto es, supone que
salarios significativamente distintos gen era n c a p a c id a d e s para trabajar con
la misma productividad, intensidad y c o m p le jid a d . L u e g o , sob re estábase,
supone que dichas capacidades resultan ta m b ié n ig u a le s en cuanto al valor
que produce su funcionamiento. S e o lv id a d e q u e u n a p o rc ió n del trabajo
del obrero cuyo salario no incluye los m e d io s n e c e s a r io s para desarrollarlos
atributos productivos requeridos para p o n e r e n a c c ió n la técn ica de mayor
productividad existente, no va a c o n s titu ir tr a b a jo s o c ia lm e n te necesario.
En consecuencia, no se va a r e p r e s e n ta r c o m o v a l o r ni, m ucho menos,
como plusvalía.
De todos modos, a los fines del análisis p r e s c in d a m o s d e toda diferencia
en los atributos productivos y, d e ahí, en la c a p a c id a d p ara generar valor y
plusvalía, originada en las d iferen cias sa lariales n a c io n a le s . En este caso, a
iguales atributos productivos, un m en o r sa la rio n a c io n a l es, ante todo, una
fílente de plusvalía extraordinaria para los c a p ita lista s d el m ism o país. Si los
capitalistas de los otros países só lo p u e d e n p r o d u c ir la m ism a mercancía
con un precio de producción individual m a y o r p o r e f e c t o d el mayor salario
que «institucionalmente» d eb en p a g a r a su s o b r e r o s , e l m enor capital
desembolsado por los capitalistas b e n e fic ia rio s d e l m e n o r salario nacional
no va a contar com o una m en or b a s e e n e l p r o r r a t e o d e la plusvalía totá
Por el contrario, va a contar co m o una v e n ta ja in d iv id u a l en la apropiación
de dicha plusvalía. Se trata d e una ve n taja sim ilar a la q u e cuenta el capital
de un país que pone en a cc ió n un tr a b a jo m á s p r o d u c t i v o q ue pasa por
más intensivo en el mercado m undial. Y al igual q u e e n e s te caso, la ventaja
en cuestión se mantiene hasta tanto la c o m p e t e n c ia im p o n e su disolución.
Cuando se alcanza esta d iso lu c ió n , e l p r e c i o d e p r o d u c c ió n que rige el
valor comercial en el m erca d o m u n d ia l s e fija e fe c t iv a m e n t e en el nivel
correspondiente al país de m en or salario. L o c u a l im p lic a , en primer lugar,
que el capital pasa allí a v a lo r iz a r s e s i m p l e m e n t e a la tasa general de
ganancia. Pero, en segundo lugar, im p lica q u e lo s c a p ita le s q u e producen la
misma mercancía en los países d e m a y o r s a la r io v a n d e r e c h o a la quiebra,
arrastrando consigo a los «factores in stitu cio n a les» corresp on d ien tes a ese
mayor salario.
Supongamos ahora, ceteris p a r í bus, q u e , g r a c ia s a la m ediación de los
«factores institucionales», el m en o r sa la rio v ig e n te e n un país no responde
E l « in t e r c a m b io d e s ig u a l» p u e sto en r e la c ió n ... • 2 1 9

al menor va lo r d e la fu e rz a d e trabajo en él sino, lisa y llanamente, a la venta


de la fu erza d e tr a b a jo p o r d e b a jo del valor. A nte todo, esta circunstancia
no es razó n p a ra q u e las m e rca n cía s prod u cid as en d ich o país deban
venderse en e l m e r c a d o m u n d ial p ro p o rcio n alm en te por d ebajo de su
precio d e p r o d u c c ió n . Su p r e c io d e p ro d u cció n corresp on d e ju stam en te
la norm alidad p a ra el c o n ju n to d e los capitales de la sociedad. Sobre esta
base, el s a la rio n a c io n a l in fe rio r al valor d e la fuerza de trabajo actúa
como una fu e n te d e g a n a n cia extraordinaria para los capitales del país. Sin
embargo, e s t o s c a p it a le s p u e d e n sacrificarla, ced ién d o la indirectam ente
al conjun to d e lo s c a p it a le s en c u y o c ic lo entra directa o indirectam ente
la m ercan cía e n c u e s t ió n m ie n tra s e llo s se valorizan a la lasa general de
ganancia, c o m o arm a p ara c o m p e tir en el m ercado mundial. Les basta con
llevar el p re c io c o m e r c ia l al nivel q u e resulta de sumarle, a su menor precio
de costo (re su lta n te d e p a g a r la fu e rza d e trabajo por debajo de su valor),
la ganancia n o rm a l c a lc u la d a s o b r e el m en o r capital que efectivam ente
adelantan (r e s u lta n te d e igu al m otivo). T am bién aquí, lejos d e constituir
una barrera a la p o t e n c ia d el p r o c e s o nacional de acumulación de capital,
la baratura re la tiv a d e la fu e r z a d e trabajo constituye una ventaja de éste
para c o m p e tir e n e l m e r c a d o m undial. Ventaja que se sostiene, en este
caso, a e x p e n s a s d e la r e p r o d u c c ió n norm al de la fuerza d e trabajo d e la
población o b r e r a n a c io n a l. P ero , p o r d e cirlo una ve z más, en el m odo de
producción ca p ita lista , la p u e sta en m archa del trabajo social no tiene por
objeto in m e d iato la p r o d u c c ió n d e valores de uso para la vida humana sino
la m ultiplicación d e l c a p ita l, aun a exp en sas d e la vida humana.
Un c ru d o e je m p lo d e las d e te rm in a c io n e s vistas aquí lo constituye el
caso actual d e C h in a . L o s c a p ita le s industriales que operan en ese país
vuelcan su p r o d u c c ió n al m e r c a d o m undial sobre la base de los m enores
precios que logran m e r c e d a los bajos salarios que pagan a sus obreros. Estos
bajos salarios m á s q u e c o m p e n s a n la m en o r productividad q u e pueden
poner en a c c ió n lo s o b r e r o s c h in o s , a so ciad a p recisam ente a las mismas
condiciones b ru ta le s d e r e p r o d u c c ió n y consum o de su fuerza de trabajo
(condiciones q u e , d ic h o s e a d e p aso, no se basan sobre abstractos «factores
institucionales)» s in o s o b r e la h isto ria co n cre ta reciente de dichos obreros
como una p o b la c ió n c a m p e s in a a p lica d a al trabajo colectivo disciplinado
del cu ltivo b a jo r ie g o , c o n v e r t id a lu e g o m asivam ente en superpoblación
obrera laten te). S in e m b a r g o , e l p r o c e s o n acional ch in o d e acum ulación
de capital e s t á le jo s d e v e r s e e stra n g u la d o p o r el supuesto «intercambio
desigual» en el q u e in c u r re al v e n d e r sus productos en el mercado mundial
a los bajos p r e c io s a s í d e te r m in a d o s . P o r el con trario , d ich o proceso se
expande a u n a v e l o c i d a d q u e lo s d e lo s p aíses «desarrollados» se ven
im posibilitados d e a lc a n z a r, e n tr e o tras razon es, po rqu e los capitales que
producen d e s d e e llo s s o n a n iq u ila d o s en la co m p e ten cia por los capitales
220 • Juan Iñigo C arrera

que producen desde China. D e más está d e c ir q u e la b a s e d e la cuestión


reside en la explotación esp ecíficam en te a g u d iz a d a d e lo s ob rero s chinos.
A su vez, los ejem plos d e Jap ón , T a iw á n y C o r e a d e l S ur muestran
cóm o esta base lleva consigo la c o n t r a d ic c ió n d e q u e la expansión del
proceso nacional de acumulación que b rota d e e lla im p o n e la necesidad de
reproducir la fuerza de trabajo c o n a trib u to s p r o d u c tiv o s q u e chocan con
ella misma. Esto es, en los paises en c u e stió n lo s s a la r io s tien d en a perder
su baratura relativa, no por c u e stio n e s « in s titu c io n a le s» , sin o porque, a
ellos, la fuerza de trabajo no puede a lc a n za r lo s a trib u to s productivos con
los que el capital la necesita. Y e s e n to n c e s q u e e s t a tran sform ación de
las condiciones materiales d e r e p r o d u c c ió n y e x p lo t a c ió n d e la fuerza
de trabajo toma la forma c o n c reta d e tr a n s fo r m a c io n e s «institucionales*
portadoras del incremento salarial.
Con voluntarismo apologético, E m m a n u el p r o p o n e la superación del
«subdesarrollo» mediante el aum ento «institucional» d e l sa lario en los paises
«subdesarrollados».171
8En el cú m u lo d e v u lg a r id a d e s q u e co m p o n en esta
exposición no podía faltar la c o n s a b id a c o n c e p c ió n a c e r c a d e que las
diferencias entre los Estados U nidos y lo s p a ís e s la tin o a m erica n o s han
brotado de una diferencia en el ánim o q u e im p u lsa b a a q u ie n e s realizaron
la colonización:

«Pues esto se basa sobre el hecho de que los hombres que colonizaron los
Estados Unidos y Australia en esas épocas provenían de ciertas regiones
europeas ya desarrolladas y que tenían un nivel de vida superior a los
otros y que al emigrar exigían naturalmente ingresos todavía superiores No
fue éste el caso de los españoles y portugueses que colonizaron América
Central y la del Sur, ni tampoco para los franceses que colonizaron Québec
(Ha resultado que Québec ha permanecido subdesarrollada con relación
al resto de Canadá, y América Latina ha permanecido subdesarrollada con
relación a los Estados Unidos, mientras que exceptuando algunas regiones,
las condiciones y los recursos naturales eran sensiblemente iguales en una
y otra parte).»-

Más allá de olvidarse del p a p e l h is tó r ic o c la v e q u e h a n ju gad o en el


desarrollo de la acum ulación d e c a p ita l e n lo s E s ta d o s U n idos las nulas
«“exigencias” de los hom bres q u e [[lo]] h a n p o b la d o » 19 e n e l caso de los
africanos esclavos, los irlandeses fa m élico s y d e m á s inm igrantes miserables,
porque no encajan en su c o n c e p c ió n a p o lo g é tic a m e n t e invertida, Emma­
nuel no duda en imputarles los bajos salarios a c tu a le s d e sus descendientes
a la propia voluntad «institucional» d e éstos:

17. - Emmanuel, E l intercam bio d esig u al: ensayo sobre lo s antagonism os en les
relaciones económ icas internacionales, págs. 161-173.
18. - ibidem, pág. 161.
19. - Ibidem, pág. 167.
E l « in t e r c a m b io d e s ig u a l» p u e sto e n r e la c ió n ... • 2 2 1

«Al vivir aislados, estos inmigrantes conservan indefinidamente su tipo tra­


dicional de consumo y el bajo nivel de sus necesidades. Generalmente alcan­
zan salarios correspondientes, mucho más bajos que los de los americanos
anglosajones. En un país como Estados Unidos, esos inmigrantes resienten
menos la necesidad del automóvil que si se hubieran quedado en su país
de origen (...). Pues los automóviles que pasan por la calle son demasiado
anónimos, demasiado desconocidos, demasiado alejados de ellos, como
para servirles de aguijón o de ejemplo».10

F in alm en te la v u lg a r id a d d e E m m an uel transparenta el delirio racista


que su b y ace e n t o d o c o lo n ia lis ta :

«Supongamos que el día de mañana los [[colonialistas]! sudafricanos exter­


minaran a los bantúes, en vez de emplearlos como obreros a bajo salario
y los reemplazaran por colonos blancos con altos salarios (...) el resultado
final será un salto hacia delante de África del Sur, que alcanzará rápidamen­
te a los países más desarrollados. Se trata de una coyuntura terrible, esta­
mos conscientes de ello, pero está de acuerdo con la realidad del régimen
capitalista».2'

E m m anuel lla m a a su s v u lg a r id a d e s «interacción dialéctica»,2 212


0 3d e la
cual es e x p r e s ió n s in t é t ic a la s ig u ie n te co n clu sió n digna d e manual d e
autoayuda:

«La riqueza engendra la riqueza (...). La pobreza engendra la pobreza»21

Ante to d o , e l p la n t e o d e E m m a n u e l guarda la misma relación co n las


d ete rm in acio n es d e lo s p r e c io s d e p ro d u c ció n en el m ercado mundial
por la unidad d e l p r o c e s o d e a cu m u la ció n d e capital que la afirmación de
que, si los c a p ita lista s d e c u a lq u ie r país se presentaran allí declarando que
sus precios d e p r o d u c c ió n s o n a h o ra m ás altos, estos precios más altos se
impondrían e f e c t iv a m e n t e . P e r o h a ga m o s d e cu en ta que se trata d e una
posibilidad real.
En su c o n c e p c ió n in v e rtid a, Em m anuel no se detiene a considerar que
un aum ento «institucional-* d e l salario norm al, independiente de determ i­
nación p o r un c a m b io e n lo s atrib u to s productivos que el capital demanda
de la fuerza d e tra b a jo , im p lic a d e m o d o inm ediato en sus propios términos,
primero, la d is m in u c ió n d e la p lu sv a lía total y, segundo, el aum ento del
capital d e s e m b o ls a d o p o r lo s cap italistas del país en cuestión. Implica, por
lo tanto, una c a íd a e n la ta sa g e n e ra l d e ganancia en la unidad mundial de
la a cu m u lació n y la c o r r e s p o n d ie n t e ca íd a a nivel nacional. E implica un

20. - Ibidem, pág. 161.


21. - Ibidem. pág. 164.
22. - Ibidem. pág. 167.
23. - Ibidem, pág. 171.
222 • Juan Iñigo Carrera

aumento específicamente mayor del cap ital q u e e s n e c e s a r io desembolsar


en el país donde ha ocurrido el aum ento salarial. D e m o d o q u e, por mucho
que se den las proporciones q u e resu lta n e n e l i n c r e m e n t o d e la masa
de plusvalía generada internam ente q u e s e a p r o p ia e n e l país, lejos de
acelerarse, la acumulación de capital en el é s te s e v e e n to r p e c id a . Y no sólo
entorpecida, sino entorpecida en m ayor g ra d o q u e en e l país «desarrollado.,
donde sólo tiene efecto inm ediato la d is m in u c ió n d e la ta sa d e ganancia,
pero no el aumento del capital que es n e c e s a rio a d e la n ta r. R e cién de modo
mediato, esto es, cuando se refleje e n el c a p ita l a d e la n t a d o en éste tipo
de país el mayor precio de las m e rca n cía s im p o r ta d a s , d ic h o capital va a
tener que ser mayor. Y. más aún, en c u a n to d ic h o m a y o r p r e c io se refleje
sobre el valor de la fuerza de trabajo d el p a ís «desarrollado»., n o sólo va a
caer nuevamente la tasa general d e g a n a n c ia p o r e f e c t o d e l incremento
en el capital adelantado, sino p o rq u e e l m a y o r s a la r io v a a restar de la
plusvalía apropiada. D icho sea d e p a so , e s t e a u m e n t o v a a contrarrestar,
en la medida correspondiente, el su p u e sto e f e c t o d e l a u m e n to del salario
en el país «subdesarrollado
Después de todo, si el a u m en to «institucional», d e lo s salarios nacio­
nales fuera un determinante de los p r e c io s d e p r o d u c c ió n e n el mercado
mundial capaz de multiplicar la p lu sv a lía a p r o p ia d a e n e l pais, los países
«desarrollados» podrían practicarlo ig u a lm e n te p a r a a p r o p ia r s e de más de
la plusvalía generada en los «subdesarrollados». Sin e m b a r g o , para desdicha
de las clases obreras de unos y otros p a íses, lo s ta le s a u m e n to s no existen.
Y no existen porque el o b jeto in m e d ia to d e la p r o d u c c i ó n so cia l no es la
multiplicación del consumo d e la c la s e o b r e r a s in o la m ultiplicación de la
capacidad del capital para acum ularse.
Ocurre que, al igual que los ricard ian os, E m m a n u e l n o p u e d e terminar
de distinguir entre el valor y e l p r e c io d e p r o d u c c i ó n . P u e d e construir
esquemas que representen la tr a n s fo r m a c ió n d e lo s v a lo r e s en precios
de producción, pero no p u e d e r e c o n o c e r e n é s t o s la fo rm a concreta
necesaria con que aquél se im p o n e c o m o r e g u la d o r d e la organización
del trabajo social realizado d e m an era p r iv a d a e in d e p e n d ie n te . Bajo esta
forma concreta, la capacidad p ara m u ltip lic a r la p u e s t a e n marcha del
trabajo social por parte d e los c a p ita le s in d iv id u a le s c o m o órganos del
capital total de la sociedad no se r e la c io n a c o n la p lu s v a lía q u e cada uno
extrae a sus propios obreros. Por eso , la c o n d ic ió n d e un cap ital individual
como órgano del capital total d e la s o c ie d a d n o s e v e m u tilad a porque una
porción de la plusvalía que e x tra e a sus o b r e r o s p a s e a s e r apropiada por
otros capitales industríales en el p r o c e s o d e fo r m a c ió n d e la tasa general
de ganancia. En cam bio, se v e e fe c t iv a m e n t e m u tila d a p o r la baja de la
tasa general de ganancia, por m u ch o q u e a u m e n te , e n té rm in o s relativos e
incluso absolutos, la porción de la p lusvalía p r o d u c id a p o r sus obreros que
quede en sus manos.
E l « in t e r c a m b io d e s ig u a l» p u e sto e n r e la c ió n ... • 223

Resulta n o ta b le q u e asi c o m o E m m an u el está con ven cid o de que el


aumento «institucional» d e lo s sa lario s es la panacea para el desarrollo de
cualquier p r o c e so n a c io n a l d e acu m u la ció n de capital, no se pregunte por
qué a quienes r e p re se n ta n p o litic a m e n te esos procesos nunca se les ocurre
adoptarla. Bien c a b e d e r e c o r d a r aquí la ob servación de Petty citada por
Marx:

«Si la riqueza de una nación -d ic e Petty- pudiera decuplicarse mediante


un decreto, habría que maravillarse de que nuestros gobiernos no dictasen
decretos de éstos a cada paso».14

Considerem os a b o r a un a últim a versión del «intercambio desigual* en


relación con las d e te r m in a c io n e s esp ec ífica s del desarrollo de la acumula­
ción de capital en un p a ís c a r a c te r iz a d o por la exportación de mercancías
agrarias. Según M arin i:

«Teóricamente, el intercambio de mercancías expresa el cambio de equi­


valentes, cuyo valor se determina por la cantidad de trabajo socialmente
necesario que incorporan las mercancías. En la práctica, se observan dife­
rentes mecanismos que permiten realizar transferencias de valor, pasando
por encima de las leyes del intercambio, y que se expresan en la manera
como se fijan los precios de mercado y los precios de producción de las
mercancías. Conviene distinguir los mecanismos que operan en el interior
de la misma esfera de producción (ya se trate de productos manufacturados
o de materias primas) y los que actúan en el marco de distintas esferas que
se interrelacionan (...). En el segundo caso - transacciones entre naciones
que intercambian distintas clases de mercancías, como manufacturas y ma­
terias primas - el mero hecho de que unas produzcan bienes que las demás
no producen, o no lo pueden hacer con la misma facilidad, permite que las
primeras eludan la ley del valor, es decir, vendan sus productos a precios
superiores a su valor, configurando así un intercambio desigual. Esto implica
que las naciones desfavorecidas deban ceder gratuitamente parte del valor
que producen (...). Frente a estos mecanismos de transferencia de valor,
fundados (...) en el monopolio de producción...».15

Marini da por probada la existencia de este «intercambio desigual»


sobre la base de la siguiente evidencia:
«Trátase del hecho sobradamente conocido de que el aumento de la oferta
mundial de alimentos y materias primas ha sido acompañado de la declina­
ción de los precios de esos productos, relativamente al precio alcanzado por
las manufacturas. Como el precio de los productos industriales se mantiene2 5
4

24. - Karl Marx. E l c a p ita l. 3 vols. México, DF: Fondo de Cultura Económic
1973. vol. 1, pag. 62.
25. - Ruy Mauro Marini. «Dialéctica de la dependencia: la economí
exportadora». En: S o cie d ad y D e sa rro llo , n.p 1 (enero-marzo de 1972), págs. 43*44’
224 * Juan Iñigo C arre ra

relativamente estable, y en todo caso declina lentamente, el deterioro de


los términos de intercambio está reflejando de hecho la depreciación de
los bienes primarios».*

Detengámonos a analizar esta e v o lu c ió n r e la tiv a d e los precios, a lacuaJ


ya el término «deterioro» p a re c e h a c e rla p o r ta d o r a d e un a determinación
om inosa para el desarrollo d e lo s p r o c e s o s n a c i o n a l e s d e acumulación
d e capital exportadores d e m a terias p r im a s , y e s p e c íf ic a m e n t e aqui, de
mercancías agrarias. Efectivam ente, la r e la c ió n e n tr e lo s p rec io s agrarios)
los industríales muestra una m arcad a c a íd a e n e l s ig lo q u e va desde 1910ala
actualidad, con los primeros r e tr o c e d ie n d o un 60 % e n su p o d e r adquisitivo
relativo (véase gráfico 12.1).

Gráfico 12.1. Evolución de los precios agrarios respecto de los industríales (términos
de intercambio). Fuente; elaboración propia sobre la base de Stephan Pfaífenzdkr.
Paul Newbold y Anthony Rayner. “A Short Note on Updating the Grilli and Yang Commodity
Pnce Index”. En: The World Bank Econom ic R cview vol. 21, n.° 1 (2007), págs. 151-153- B
índice elaborado corresponde al promedio simple de los índices de productos agrarios
no alimenticios y alimenticios (GYCPINF y GYCPIF) dividido por el índice de productos
industríales (MUV). Los valores se actualizaron a partir de 2003 mediante las seríes de lo to
de precios AgrícuJture y MUV (5 países). World Bank. Com m odiiy M arkcts, H istoriad átii-
Sin fecha. URL- http://econ.worldbank.org.

La teoría de Prebisch-Singer considera a esta evolución de la relación


de precios como una limitante clara al desarrollo de los -países periféricos».
Prebisch la sintetiza del siguiente modo:*

26.- Marini, «Dialéctica de la dependencia: la econ om ía exportadora», págs. ty


4*-
E l « in t e r c a m b io d e s ig u a l» p uesto en r e la c ió n ... • 2 2 5

Un razonamiento simple, acerca del fenómeno que comentamos, nos per­


mite formular las siguientes consideraciones: Primero: Los precios no han
bajado conforme al progreso técnico, pues mientras, por un lado, el costo
tendía a bajar, a causa del aumento de la productividad, subían, por otra
parte, los ingresos de los empresarios y de los factores productivos (...).
Segundo: Si el crecimiento de los ingresos, en los centros industriales y
en la periferia, hubiese sido proporcional al aumento de las respectivas
productividades, la relación de precios entre los productos primarios y los
productos finales de la industria no hubiese sido diferente de la que habría
existido si los precios hubiesen bajado estrictamente de acuerdo con la
productividad, v dada la mayor productividad de la industria, la relación
de precios se habría movido en favor de los productos primarios. Tercero:
Como, en realidad, la relación, según se ha visto, se ha movido en contra de
los productos primarios (...) es obvio que los ingresos de los empresarios
y factores productivos han crecido, en los centros, más que el aumento de
la productividad, y en la periferia, menos que el respectivo aumento de la
misma. En otros términos, mientras los centros han retenido íntegramente
el fruto del progreso técnico de su industria, los países de la periferia les
han traspasado una parte del fruto de su propio progreso técnico.17

Prebisch completa el planteo atribuyendo las diferentes capacidades


quetienen los «factores productivos» de los «centros» y los de la «periferia*
arazones «institucionales»:
La mayor capacidad de las masas, en los centros cíclicos, para conseguir
aumentos de salarios en la [[fase]] creciente y defender su nivel en la men­
guante, y la aptitud de esos centros, por el papel que desempeñan en el
proceso productivo, para desplazar la presión cíclica hacia la periferia, obli­
gando a comprimir sus ingresos más intensamente que en los centros, expli­
can por qué los ingresos en éstos tienden persistentemente a subir con más
fuerza que en los países de la periferia, según se patentiza en la experiencia
de América Latina. En ello está la clave del fenómeno, según el cual, los
grandes centros industriales no sólo retienen para si el fruto de la aplicación
de las innovaciones técnicas a su propia economía, sino que están asimismo
en posición favorable para captar una parte del que surge en el progreso
técnico de la periferia.1*

Ahora bien, todo este planteo parte de la base de que la productividad


del trabajo se ha desarrollado de manera sostenida en mayor grado en la
producción industrial que en la producción agraria, más allá de la división
internacional del trabajo entre paises exportadores de mercancías indus­
triales y exportadores de mercancías agrarias. Seria de esperar, entonces,82
7
27. - Raúl Prebisch. «El d esarrollo económ ico de la América Latina y algunos
de sus principales problem as». En: Desarrollo Económico vol. 26, n.° 103 ([1950]
»986), pág. 483.
28. - Ibidem, pág. 485.
226 • Juan Iñigo C arrera

que este texto donde P reb sich e stá f u n d a n d o la t e o r í a d e l «subdesarro­


llo» a causa del «deterioro d e lo s té r m in o s d e in te r c a m b io » , empezara
presentando evidencia in e q u ív o c a a c e r c a d e l c r e c i m i e n t o relativo de la
productividad del trabajo industrial r e s p e c t o d e l a g r a r io . P ero no es así. La
única evidencia que presenta P reb isc h en e s t e s e n t id o e s una referencia a
un trabajo del otro fundador d e su m ism a te o r ía , S in g e r :

«En general, parece que el progreso técnico ha sido más acentuado en la


industria, que en la producción primaria de los países de la periferia, según
se hace notar en un reciente informe sobre las relaciones de precios».19

La referencia nos rem ite a las p r u e b a s q u e p r e s e n t a Singer en este


sentido:

«Pese a la falta casi completa de datos estadísticos acerca de las tasas dife­
renciales de crecimiento en la productividad de la producción primaria en
los países subdesarrollados y de la producción de artículos manufacturados
en los países industriales (...). Poca duda cabe que la productividad ha cre­
cido más rápidamente en los países industrializados que en la producción
primaria en los países subdesarrollados. Esto es puesto en evidencia por el
crecimiento más rápido en los niveles de vida en los países industrializados
durante el largo período abarcado desde 1870 al presente».2 303
9 1

¿Cuál es la evidencia c o n c r e ta q u e P r e b is c h y S in g e r n os presentan


acerca del mayor crecim iento d e la p r o d u c tiv id a d d e l trab a jo en el sector
industrial respecto del agrario, p a r a f u n d a m e n ta r su te o ría ? «En general,
parece», «falta casi completa de d atos estad ístico s» , «poca duda cabe», «esto
es puesto en evidencia por el c r e c im ie n t o m á s r á p id o e n los niveles de
vida». Ni una sola evidencia estad ística , sin o p u r o im p resion ism o.51 Y este
impresionismo sigue rep itié n d o se h a sta h o y e n lo s a b u n d a n te s trabajos
escritos acerca del «deterioro d e los té rm in o s d e in terca m b io» y su efecto
sobre el «subdesarrollo» o la «periferia». S e trata p u ra y sim plem ente de un
prejuicio que ha adquirido la firm e za d e u n h e c h o n atu ra l. Y así lo repite
Marini:

29. - Prebisch, «El desarrollo eco n ó m ico d e la A m é ric a Latina y algunos de sus
principales problemas», pág. 482.
30. - Hans Singer. R e la tiv e P n c e s o f E x p o rts a n d Im p o rts o f U n der-dcvdopd
C ou ntrics. A stu dy o f p o st-w a r term s o f tra d e b e tw e e n u n d er-d e vc lo p cd and
in d u stría liz ed co u n tries. Nueva York: United Nations, Department o f Economic
AfTairs, 1949» pág. 126, traducción propia.
31. - Más aún, el impresionismo de Singer y P rebisch pone en evidencia que
to d o lo que hay d etrás suyo son las concepciones de la teoria económica neoclásica,
que pretende ocultar la extracción de plusvalía tras el argumento de que al obrero se
le paga el valor integro que corresponde a la productividad de su trabajo, mientras
que la ganancia y la renta brotan de la «productividad» del capital y de la tierra.
E l « in t e r c a m b io d e s ig u a l» p u e sto en r e l a c i ó n . . . • 2 2 7

«Es evidente que tal depreciación [ d e lo s bienes p rim a rio s ] no p u e d e co­


rresponder a la desvalorización real de esos bienes, d e b id o a un a u m e n to
de productividad en los países no industriales, ya que es p re c isa m e n te a llí
donde la productividad se eleva más lentamente».*2

Hagamos lo q u e n o h a c e n los te ó ric o s del «deterioro de los términos


de intercam bio-. C o m p u t e m o s la e v o lu c ió n relativa de la productividad
del trabajo en el s e c to r a g ra rio y en el se c to r industrial. Dado que se trata
de analizar el p r e s u n to v ín c u lo d e d ich a evolución con las diferencias en
las especificidades n a c io n a le s , su c ó m p u to necesita partir de considerarla
aislada del e fe c to d e esta s d iferen cia s. Para ello, empezamos reflejando en
el gráfico 12.2 la e v o lu c ió n en cu estió n para el caso de los Estados Unidos,
como expresión n a c io n a l g e n e ra l del curso seguido por la acumulación de
capital, allí d o n d e n o se p rese n tan barreras al desarrollo de la productividad
del trabajo a g ra rio e n r a z ó n d e la p ro p ia especificidad nacional. Como
vimos a n te rio rm e n te , el siste m a esta d ístico norteamericano estima la
cantidad de trab ajad ores agrarios sob re dos bases distintas (USDA, ÑIPA); a
fin de evitar c u a lq u ier duda so b re la evolución relativa de la productividad
del trabajo a grario , s e g u im o s c o n s id e ra n d o para nuestro análisis ambas
bases.
A la inversa del su p u esto en q u e se basan las teorías de la «dependencia»
y del «subdesarrollo» v in c u la d o co n el «deterioro de los términos de inter­
cambio», la p ro d u c tiv id a d d el trab ajo agrario crece en los Estados Unidos
sostenida y m a rc a d a m e n te p o r en c im a d e la productividad del trabajo
industrial. M ientras la p rim e ra se m ultiplicó entre 1910-1919 y 2000-2009
por 35 (base U SD A ) o p o r 40 (b ase ÑIPA), la segunda sólo lo hizo por 12.
Esta evolución relativa n o e s d e extrañar si se tiene en cuenta el acelerado
crecimiento de la c o m p o sic ió n té cn ica del capital agrario respecto de la del
sector industrial q u e o b serv a m o s anteriorm ente en el gráfico 3.1. Asimismo,
la igualación d e las v e lo c id a d e s d e crecim ien to de ambas productividades
a partir de las d é c a d a s d e 1980/1990 se correspon de con la disminución
relativa d e la d ife r e n c ia e n tr e d ich a s com po sicion es técnicas. La fuerte
centralización q u e e x p e rim e n ta n los cap itales agrarios constituye una
segunda d e te rm in a c ió n q u e in te r v ie n e en el acelerado incremento de
la productividad d e l tra b a jo q u e p o n e n en acción. Para 1914 se registra la
existencia de 6,447 m illo n es d e establecim ientos con una superficie media
de 57 hectáreas, c o n u n a fu e r z a d e trabajo de 2,1 (base USDA) o 1.5 (base
ÑIPA) personas p o r esta b le c im ie n to y 27 o 39 hectáreas, respectivamente,
trabajadas por p e rso n a . P ara 2002 los establecim ientos se han reducido a
2,129 millones co n 178 h ectá rea s d e superficie media, que ocupan 1,2 o 0,8
personas por e s ta b le c im ie n to , e sto es, 145 o 213 hectáreas trabajadas por

32.- Marini, «Dialéctica de la dependencia: la economía exportadora», pág. 42.


2 2 8 • Juan Iñigo Carrera

G ráfico 11.2. Evolución de la productividad del tra b a jo a g ra rio r e s p e c to d e la del trabajo


industria] Estados Unidos. 1910-19x9 * 100. Fuente: e la b o ra c ió n p ro p ia m ediante la relación
entre los indicadores sectoriales de volum en físic o d e p r o d u c c ió n y la cantidad total de
puestos de trabajo, sobre la base de: US Bureau o f th e C e n s u s , H isto rica l Statistics ofthe
United States, Colonial Times to 1970,1976. Indices d e p ro d u cció n : 1910-1929 agraria serie K
414. pág. 499:1910-1946 industrial series P 13 y 15. pág. 667. C a n tid a d d e trabajadores: 1910-
1970 agrarios asalariados, titulares y fam iliares s e ríe s K 174-176. págs. 467-468; 1910-1929
industríales asalariados y titulares seríes P 3-5, pág. 666 (los a ñ o s 1920/2/4/6/8, se obtuvieron
por interpolación; el valor para la década 1910-19 co rre sp o n d e al añ o 1914). US Department of
Agrí culture. AgriculturalStatistics Artnual, va n o s a ñ os, c a n tid a d d e trabajadores titulares y
familiares), 1971-2010 (dado que el USDA interrum pió la p u b lica ció n d el conjunto de titulares
y familiares entre 2002-2009. se lo estim ó m ediante c o rre la c ió n - r 2 = 0,986 - con la serie
de trabajadores por cuenta propia de la fuente que se in d ica a co n tin u ació n ; no se incluyen los
trabajadores de «servicios agrarios* porque el aporte d e p ro d u c to im p u tad o a ellos tampoco
se incluye en el indicador de volumen). Bureau o f E c o n o m ic A n a lysis. National Income and
Product A ccountsTibies. http://wwM.bea.gov. ín d ic e s d e p ro d u c c ió n : 1929-2009 agraria
tabla 1.3.3; 1947-1997 industrial G D P byln d-V A -N A IC S; 1998-2009 in dustrial GDPbylnd-GO*
NA1CS. Cantidad de trabajadores asalariados y p o r c u e n ta p ro p ia: 1929-2009 tablas 64 y 6.7.

persona.33 Esto es, desarrollo d e la c o m p o s ic ió n t é c n ic a y centralización


del capital mediantes, no só lo se h a m u lt ip lic a d o la prod u ctivid ad del
trabajo agrario en el grado antes s e ñ a la d o , s in o q u e e s t a multiplicación
se manifiesta asimismo en la m ás q u e q u in t u p lic a c ió n d e la superficie de
tierra trabajada por persona em p leada.
Vista la evolución de las prod u ctivid ad es d e l tra b a jo agrario e industrial
al interior de un ámbito nacional d e a cu m u la ció n d e c a p ita l q u e no muestra
encerrar limitaciones específicas al d e sa rro llo d e la p rim era, la baja relativa
de los precios agrarios no im plica d e p o r sí su a b s t r a c t o «deterioro». La
relación concreta relevante se p o n e d e m a n ifie sto e n el g rá fico 12.3, donde

33.- Elaboración propia sobre la base de; US Bureau o f the Census. H istorical
Sta tistics o/the U nited States, C o lo n ia l T im es to 19 7 0 ,1976, series K 4 y 7, para 191*
US Department of Agriculture, A g ric u ltu ra l S ta tis tic s A n n u a l z o o j, Table 9-2. para
2002; empleo, según fuentes y criterios señalados para el gráfico 4.2.
E l « in t e r c a m b io d e s ig u a l» p u e s to e n r e la c ió n ... • 2 2 9

se refleja la r e la c ió n a ju s ta d a p o r las d ife re n cia s en el cre cim ie n to d e la


productividad d e l tr a b a jo .

Gráfico 12.3. Evolución de los precios agrarios respecto de los industriales (términos de
intercambio). Fuente: elaboración propia sobre la base de los gráficos 12.1 y 12.2.

A partir d e la d é c a d a d e 1930, la re la ció n d e p recio s neta del m ovi­


miento de la p r o d u c tiv id a d d el trab ajo se torna favorable a los agrarios. La
baja continua d e l n iv e l r e la tiv o d e l p r e c io nom inal se encuentra más que
compensada p o r el c r e c im ie n to m ás q u e prop orcional de la productividad
del trabajo a g rario fr e n t e al in d u strial. A partir d e la década de 1970 (base
USDA) o d e la d e 1960 (b ase ÑIPA), los p recio s agrarios superan el nivel re­
lativo, neto d e p r o d u c tiv id a d , q u e tenían al com en zar el periodo analizado,
alcanzan su p ic o e n la d é c a d a d e 1980, para entrar en una fase de ligero
retroceso que, d e to d o s m o d o s, los d eja significativam ente por encima del
nivel inicial.
Prim afascie, la su b a d e la relació n d e los precios netos de la evolución
de las re sp e ctiv a s p r o d u c t iv id a d e s im p lica el aum ento d e la renta de la
tierra. Lejos d el s u p u e s to flu jo d e plu svalía desd e los países exportadores
de mercancías ag rarias h a c ia los e x p o rta d o re s de mercancías industriales,
el com ercio in t e r n a c io n a l e n tr e u n o s y o tro s nos p o n e ante la probable
existencia d e un flu jo in v e r s o . L o cu a l a ce n tú a más aún la necesidad
de contestarnos a c e r c a d e la e s p e c ific id a d q u e encierran los procesos
nacionales d e a c u m u la c ió n d e ca p ita l que, p e se a nutrirse con dicho flujo,
presentan un c u rso q u e c o n tra sta negativam en te con el desarrollogeneral
de las fuerzas p r o d u c tiv a s d e la so c ie d a d p ro p io del m odo de producción
capitalista.
Ahora bien, p o d ría o c u rr ir q u e el cre cim ien to relativo de la productivi­
dad del trabajo a grario fu e ra un fe n ó m e n o exclusivo de los países com o los
Estados Unidos. E m p e c e m o s e n to n c e s considerando la cuestión mediante
un análisis b a s a d o e n la e v o lu c ió n c o m p a ra tiv a d e la productividad del
trabajo que resu lta d e la a p lic a c ió n d e Jas técn icas definidas com o de uso
normal en d ich o país y en la A rgen tin a para dos cultivos de la significación
del trigo y d el m a íz. D e lo s d a to s d e l c u a d ro 2.2 resulta que d e 1900-09 a
230 • Juan Iñigo Carrera

1980-89 (último decen io para el c u a l s e e n c u e n t r a n p u b lic a d o s los datos


norteamericanos), la productividad d e l tr a b a jo t r ig u e r o s e m ultiplicó por
30 en la Argentina, mientras que s ó lo lo h iz o p o r 15 e n lo s Estados Unidos.
Si extendemos la comparación so b re la b a s e d e la p r o y e c c ió n incluida en el
mismo cuadro para las dos décadas s ig u ie n te s e n lo s E sta d o s Unidos, entre
1900-09 y 2000-09 la productividad d el tr a b a jo tr ig u e r o s e m ultiplicó por 5$
en la Argentina y lo habría h ech o p o r 34 en a q u e l p a ís. P o r su parte, de 1900-
09 a 1980-89, la productividad del trab a jo m a ic e r o s e m u ltip lic ó por 28 en la
Argentina y por 49 en los Estados U n idos. D e to d o s m o d o s , para el período
1900-09 a 2000-05, la p ro d u ctivid a d d e l m is m o tr a b a jo s e m ultiplicó por
102 en el caso argentino. Si para u n ifo rm a r e l p u n t o d e p artid a con el del
gráfico 12.2 se toma el p e río d o 1910-19 a 198 0 -8 9 . la p rod u ctivid ad del
trabajo triguero se multiplicó por 14, y la d e l tr a b a jo m a ic e r o por 45, en los
Estados Unidos.343
5En la Argentina, los m ism o s a u m e n to s fu eron de 29 y 26.
respectivamente. Si la prod u ctivid ad d e l tr a b a jo a p lic a d o a la producción
de maíz creció durante el p e r ío d o d e m a n e r a m a r c a d a m e n te mayor en
los Estados Unidos,33 el cre cim ie n to d e la p r o d u c t iv id a d correspondiente
a la producción de trigo siguió el o r d e n in v e r s o . N o t e m o s , además, que
la productividad del trabajo m a ic e r o e n A r g e n t in a s e m u ltip lic ó por 3,7
y la del triguero por 2,4 d e sd e 1980-89 a 2 0 0 0 -0 5 ,36 si b ie n n o es posible

3 4 - Elaboración propia según cuadro2.2 para trigo y las siguientes bases para
maíz: Argentina: Rodolfo Frank. Evolución d el insum o d e trabajo, rendimiento y
productividad del trabajo en los cultivos. Sin fech a. URL: http://www.anav.org.
ar/sites.personales/ 5/INSUMTRA.doc. Estados Unidos: 1900-1969: US Bureau of
the Census, Historical Statistics o f the United States, C olon ial Times to 1970.1976.
series K 445-454, pág. 500; 1970-79: US Bureau o f the Census, StatisticalAbstrae! of
the United States 1982-83, serie 1192, pág. 675; 1980-89: US Bureau o f the Census.
StatisticalAbstract o f the United States 1987, serie 1136. pág. 638. A partir de 1989 se
suspende la publicación de la serie, por lo cual los valores para 1985-89 se estimaron
sobre la base de las horas correspondientes al quin q uenio 1982-86 del US Bureau
o f the Census, StatisticalAbstract ofth e United States 1988, serie 1090, pág. 624y
la producción por acre se tomó del sitio del National Agricultural Statistics Service.
http://www.nass.usda.gov.
35. - Este mayor crecimiento no es ajeno a la predom inancia del maíz dentado
en dicho país, en contraste con la del liso (flint) en la A rgentin a, particularmente
hasta la década de 1980. Pero también in tervien e en él la incorporación tardía
de las variedades híbridas aquí, las cuales apenas corresp on d ían al 10 % del total
en 1960. mientras que en los Estados Unidos ya represen tab an la totalidad de la
superficie sembrada. Daniel Rossi. «Evolución de los cultivares de maíz utilizados
en la Argentina». EmAgromensajes de la Facultad, n.° 32 (2011). URL: h ttp ://«**•
fc a g r . unr. edu. ar/agromensa j e s . htm.
36. - Elaboración propia según cuadro 2.2 para trigo y sob re la base de Frank,
Evolución del insumo de trabajo, rendimiento y productividad d el trabajo en ios
cultivos, para maíz.
E l « in t e r c a m b io d e s ig u a l» p u e sto e n r e la c ió n ... • 2 3 1

efectuar la c o m p a r a c ió n c o n lo o c u rr id o en los Estados Unidos por haberse


discontinuado allí la p u b lic a c ió n d e l d a to correspon diente.
Hasta a q u í, n o c a b e c o n s id e r a r q u e la ev o lu ció n relativa d e las té c ­
nicas c o n s id e r a d a s c o m o n o r m a le s p ara la p roducción de trigo y maíz
en la A rg e n tin a s e h a y a c o n t r a p u e s t o al au m en to de los p recios agrarios
mundiales a ju s ta d o s p o r p r o d u c t iv id a d r e sp e cto d e los mism os precios
de los p r o d u c to s in d u s t r ia le s . Sin e m b a rg o , el panoram a cam bia cuando
pasamos, d e la e v o l u c ió n d e la p r o d u c tiv id a d estim ada sobre las bases
técnicas h ip o té tic a m e n t e d o m in a n te s en la producción de los dos cultivos
pampeanos, a la e v o lu c ió n q u e m u estra para el conjunto del sector agrario
argentino. A l c o n s id e r a r la e v o lu c ió n relativa del producto y del em pleo
agrarios to ta le s , la p r o d u c t iv id a d d e l trab ajo agrario argentino sólo se ha
multiplicado p o r 9 d e 19 10 -0 9 a 2ooo-09,i7 en contraste con las 35 veces de
los Estados U n idos. A l in t e r io r d e l p e río d o resalta un crecimiento idéntico
de la productividad d e l tr a b a jo en am b os países hasta la década de 1930-39
inclusive, q u e c o m ie n z a a d iv e rg ir ligeram en te en las dos décadas siguientes,
abriéndose la b r e c h a d e m a n e r a sustan cial y crecien te a partir de la década
de 1960-1969.
El c r e c im ie n to m a r c a d a m e n t e m e n o r d e la productividad del trabajo
agrario arg en tin o r e s p e c t o d e l n o rte a m e rica n o en el conjunto del periodo
tiene una prim era b a s e e n la d ife r e n c ia en el crecim iento de la composición
técnica del cap ital a g r a r io e n u n o y o tro país. C o m o vimos anteriormente,
a lo largo d e la s e g u n d a m ita d d e l sig lo X X , en los Estados Unidos, la
composición t é c n i c a d e l c a p it a l a g r a r io ronda a la del capital del sector
industrial en c u a n t o a la u t iliz a c ió n d e m aquinaria, y la supera en cuanto
a co n stru ccio n e s. Si b ie n n o s e d is p o n e d e datos com parables, resulta
razonable c o n s id e ra r q u e , d a d a s las c o n d icio n e s técnicas imperantes en la
agricultura y la in d u stria c o n a n te rio rid ad al periodo referido, difícilmente
la com posición té c n ic a d e l c a p ita l agrario tuviera tal nivel relativo a princi-

37.- Elaboración prop ia so b re las siguientes bases: Volumen de producción:


PBI a precios constan tes de un año base, a partir de las fuentes señaladas en
Juan Iñigo Carrera. L a form a ción económ ica de la sociedad argentina. Vol. 1:
Renta agraria, ganancia in d ustrial y deuda externa. 1882-2004. Buenos Aires:
(mago Mundi. 2007, pág. 132, con las series empalmadas hacia atrás por la tasa
de variación anual (se utiliza este criterio com o aproximación al aplicado por
las fuentes norteam ericanas para el índice de volumen físico). Empleo: total de
varones, mujeres y niños (los transitorios a razón de un mes por persona ocupada),
tomando com o puntos d e referen cia las estimaciones para 1914,1937.1947 y 1960
según Raúl Bisio y Floreal Fom i. Empleo rural en la República Argentina: i9 J7-J9¿9-
Buenos Aires: CEIL. 1977, pág. 24,35,51 y 53 (los transitorios se recalcularon según
pág. 58) y para 1988 y 2002 los respectivos Censos Nacionales Agropecuarios. El
empleo transitorio para 1988 se estim ó en la misma proporción que el dato para
1960. Los años interm edios se interpolaron por tasa de crecimiento exponencial
entre años censales.
2 3 2 * Juan Iñigo Carrera

pios del siglo XX. A un crecim iento re la tiv o a c e le r a d o e n la composición


técnica, resulta un crecim iento c o r r e s p o n d ie n t e m e n t e acelerad o en la
productividad del trabajo. Pero, c o m o ta m b ié n v im o s anteriormente, el
capital agrario argentino está lejos d e a lc a n z a r tal e q u iv a le n c ia en el grado
de composición técnica, ni siquiera e n r e la c ió n c o n el cap ital que opera
en el sector industrial local. Al m o strarse im p o t e n t e p a ra pasar del grado
de composición técnica presuntam ente e x is te n te a c o m ie n z o s del período
analizado, a uno equivalente al a lca n za d o p o r e l c a p ita l agrario norteame­
ricano en la segunda mitad del p e río d o , e l c a p it a l a g r a r io argentino no
puede sostener el ritmo d e c re c im ie n to d e la p r o d u c tiv id a d del trabajo
que tiende a reflejarse en la e v o lu ció n d e lo s p r e c io s d e sus productos en
el mercado mundial.
A su vez, la relación entre la d ife r e n c ia e n e l c r e c im ie n t o de la pro­
ductividad del trabajo agrario n o r t e a m e r ic a n o y a r g e n tin o , po r un lado,
y la disminución relativa d e los p r e c io s a g r a r io s t e n d ie n d o a reflejar el
movimiento del primero, por el otro, p o n e e n e v id e n c ia un segundo factor
que subyace al menor cre cim ien to e n c u e s t ió n . S e tra ta d e q u e el mayor
desarrollo técnico en q u e se b asa e l c r e c i m i e n t o d e la productividad
del trabajo agrario n o rteam e rican o h a p e r m it id o a é s t e avanzar en el
control de condicionam ientos n a tu ra le s q u e , a n t e r io r m e n t e , constituían
ventajas para la productividad d e l tr a b a jo a g r a r io p a m p e a n o . Más aún.
la evolución de la relación q u e e s ta m o s a n a liz a n d o m u e s tra que lo que
eran originalmente c o n d ic io n a m ie n to s n a tu r a le s fa v o r a b le s frente a la
posibilidad de controlarlos m e d ia n te e l d e s e m b o ls o a d ic io n a l de capital
agrario, se han trastrocado en d e s fa v o r a b le s e n a u s e n c ia d e tal control.
Una vez más, todo apunta a la p re g u n ta a c e r c a d e la fo r m a nacional que
caracteriza al proceso argen tino d e a c u m u la c ió n d e c a p ita l por la cual,
a pesar de tener un peso s ig n ifica tiv o e n la p r o d u c c i ó n agraria para el
mercado mundial, encierra lim ita c io n e s e s p e c í f i c a s al desarrollo de la
productividad del trabajo agrario.
Un tercer factor que se refleja en el m e n o r c r e c im ie n t o d e la producti­
vidad del trabajo agrario argentino, y q u e n o t ie n e q u e v e r co n diferencias
de especificidad nacional, resid e e n la e x p a n s ió n d e la fron tera agraria
sobre tierras que, presuntamente, p r e s e n ta n c o n d i c i o n e s naturales menos
favorables. Entre 1914 y 2002, la s u p e rfic ie a g ra ria to ta l c r e c ió en los Estados
Unidos un 3 %, mientras que en la A r g e n tin a lo h iz o e n u n 7 % (considerando
para 2002 sólo las unidades co n lím ites d e fin id o s ) o e n u n 21 % (si se suman
a las anteriores las de límites in d e fin id o s y s e le s im p u ta a éstas la superficie
media d e aquéllas).38

38.- Elaboración propia sobe la base d e las fu en tes cen sales señaladas en U
nota anterior.
El « in t e r c a m b io d e s ig u a l» p u e sto en re la c ió n ... • 233

En cuarto lugar, el p r o c e s o d e cen tra lizació n del capital agrario en la


Argentina p r e s e n ta un a v a n c e n o ta b le m e n te m enor que en los Estados
Unidos, En 1914 se registran 307 mil unidades productivas censales, con una
superficie m edia d e 531 h e c tá re a s, co n una fuerza de trabajo de 4,8 personas
equivalentes po r u n id a d y 112 h ectá rea s trabajadas por persona. Para 2002,
el total de un idades c e n sa d a s a scie n d e a 334 mil, de las cuales 297 mil tienen
límites definidos, c o n ta n d o éstas c o n una superficie media de 588 hectáreas,
una fuerza de trab a jo d e 2,5 p e rso n a s por unidad y 235 hectáreas trabajadas
por p erso n a.* C u a lq u ie r a p u e d a ser el e fe c t o originado por el cam bio
en la d efin ición d e la u n id a d c e n s a l (de establecim iento a explotación
agropecuaria), el in c r e m e n to d e l 11 % en la superficie media sobre la cual
se aplica cada c a p ita l a g ra rio , c o n tra sta con el 212% de igual crecimiento
en los Estados U n id o s. A su v e z , al sum arse esta mayor centralización del
capital al a c e le r a d o c r e c im ie n t o d e la c o m p o sició n técnica, resulta un
aumento del 4 4 4 % e n la s u p e r fic ie trabajada por persona ocupada en los
Estados Unidos, c o n t r a un 1 1 0 % e n la Argentina.
En q uin to lugar, la b r e c h a e n la p ro d u ctiv id a d del trabajo agrario se
abre de m an era s ig n ific a tiv a y c r e c ie n t e a partir del m om ento en que la
acumulación d e c a p ita l en la A rg e n tin a co m ien za a poner en evidencia sus
límites para la tr a n s fo r m a c ió n d e la su p erp o b la c ió n obrera que queda
en estado la te n te e n e l a g r o , e n p o b la c ió n ob rera en actividad en los
centros u rb a n o s, d e s p u é s d e d o s d é c a d a s d e acelerada transformación
en este sen tid o . E n c o n s e c u e n c i a , y v is to el p e so que el trabajo familiar
sigue tenien do d e n tr o d e l e m p le o agrario,40 resulta razonable considerar
que el registro c e n s a l d e la b a s e d e e m p le o contra la cual se com puta la
productividad, in c lu y e en la A rg e n tin a una masa proporcionalmente mayor
de población s o b r a n te la te n te .
En c o n c lu sió n , lo q u e p a r a la A r g e n tin a se ha co n ceb id o bajo la apa­
riencia in m e d ia ta d e tr a t a r s e d e un a b stra c to deterioro de los términos
de intercambio, n o e s tal. E s, e n rea lid a d , la expresión de la existencia de
una lim itación n a c io n a l e s p e c i f i c a al d e sa rro llo d e la productividad del
trabajo agrario m e d ia n t e e l in c r e m e n t o d e la com p o sición técnica, a la
que se agregan la lim ita c ió n q u e la m ism a especificidad nacional impone a
la venta de la fu e r z a d e t r a b a jo a g ra ria p o r su valor y a la absorción de la
superpoblación o b r e r a q u e q u e d a la te n te en el ámbito agrario, condenada
al subempleo y a p r e s io n a r e l sa la r io a la baja.
A modo d e sín te sis d e lo e x p u e s to , los cuadros 12.1 y 12.2 presentan los
datos reflejados e n lo s g r á fic o s y an á lisis an teriores. 3
9

39 - Elaboración propia sobre la bases de las fuentes censales señaladas en la


i
nota anterior.
40.- La suma de titulares y familiares representa el 71% de la fuerza de trabajo
permanente, según el C e n so N acional Agropecuario 2002.
Relación de Precios Agrario s/ín dustria les Productivid ad del trabajo
Estados Unid os Argentin a
sin productividad con productiv id ad Agrario Industrial Agrario /Industrial Agrario T. I. aparentes
1910-J9 100.0 100.0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0

1920-29 75.5 7M 112,0 118,9 94.2 115,0 73.o

1930-39 57.9 58,0 130,8 130.5 100,2 130,1 57,7

1940-49 67.2 70,9 178,2 168.8 105.5 155.4 61,9

1950-59 71,8 85.5 248,6 208,7 119,1 217.5 74.8

1960-69 60.3 89.6 412.2 277.3 148.6 294.2 64,0

1970-79 63.5 118,2 671.3 360,5 186.2 361,7 63.7


1980-89 50.8 140.7 1319.1 476.5 276.9 445.5 47.5
1990-09 41.7 124*4 2050.7 687,4 298.3 606,8 36.8
2000-09 40,4 116.2 3512.5 1220.6 287.8 870,6 28,8

Cuadro 12.1. Términos de intercambio agrarios/industrinles y productividad del trabajo 1910-2009 (trabajo agrario en EEUU base USDA). Fuentes:
señaladas en el texto.
•Juan Iñigo Carrera

$
E l « i n t e r c a m b i o d e s ig u a l » p u e s t o e n r e l a c ió n .. . . 2 3 5

T r ig o M aíz
A r g e n tin a EEUU A rgen tin a EEUU
1910-19 10 0 ,0 100,0 100,0 100.0
1920-29 12 7 .5 124,0 114.5 112,7
1930-39 231,9 149.3 116,7 115.6
1940-49 326,2 262,1 119,0 202,3
1930-59 888,3 479-8 294.1 494*4
1960-69 1.624,1 909,0 1-157.5 1483.3
1970-79 2.097,6 1.112,3 1.779.1 2.966.7
1980-89 2.937.5 1.426.7 2.585.5 4450,0
1990-09 4205.8 4374.8
20 0 0 -0 9 7059.9 9600,3

Cuadro x*.a. Productividad estimada del trabajo e n trigo y m aíz 1910-2009. Fuentes: señaladas
texto.
Capítulo 13

La teoría de la «renta internacional»

Arceo ha c o n c e b id o la c a te g o ría de «renta internacional«. contrapo­


niéndola a las d e te rm in a c io n e s d e la renta diferencial:

«La renta diferencial existe por la limitada cantidad de tierra de una cierta
calidad a la que pueden acceder los capitales que operan en un mismo cam­
po de socialización del trabajo y que obtienen la misma tasa de ganancia La
renta internacional constituye, en cambio, un tributo que impone, merced
al control exclusivo que ejerce sobre su territorio, el capital que opera en el
país nuevo al conjunto del capital del centro».’

Para arribar a e sta c o n c lu s ió n , A rc e o parte de concebir la unidad


mundial d d p r o c e s o d e a cu m u la ció n d e capital regida por la formación
de la tasa general d e g a n a n c ia , c o m o si no pudiera tener más forma que
una abstracta «libre» m o v ilid a d internacion al de los capitales y la fuerza
de trabajo. Pasa p o r a lto q u e la ex iste n cia de procesos nacionales de
acumulación d iferen cia d o s, y las con secu en tes barreras con que aparecen
delimitados, son fo rm as c o n c r e ta s n ecesarias de realizarse dicha unidad
mundial. La cu estió n es e x p lic a r las razones por las cuales la determinación
general se presenta bajo form as co n cretas que parecen negarla. En cambio.
Arceo se aferra a la in m e d ia te z d e estas form as concretas para alimentar
la apariencia d e q u e la u n id a d d el p ro c e so de metabolismo social bajo el
modo de producción cap italista no es mundial por su contenido y nacional
por su forma, sin o q u e e l c o n t e n id o d e la unidad mundial brota de la
confluencia de p r o c e s o s n a c io n a le s esencialm ente externos entre si.
Sobre esta base, afirm a q u e los p recios agrarios en el mercado mundial
carecen d e tod a u n id a d d e d e te rm in a c ió n , fuera de la productividad del
trabajo agrario a lca n /a b le en el «centro-, en relación con la tasa de ganancia
igualada al in terio r d e él:

«En cambio, si no existe formación de precios internacionales de producción


y el intercambio se produce entre un centro qu