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liberalismo es una doctrina que se basa en la defensa de las iniciativas

individuales y que busca limitar la intervención del Estado en la vida


económica, social y cultural.

Se trata de un sistema filosófico y político que promueve las libertades


civiles y que se opone al despotismo. La democracia representativa y los principios
republicanos se basan en las doctrinas liberales.
Aunque suele hablarse del liberalismo como un todo uniforme, es posible distinguir
entre distintos tipos de liberalismo. El liberalismo económico es el más
difundido ya que es defendido por las grandes corporaciones y los grupos
económicos más fuertes. Se basa en limitar la intromisión estatal en las relaciones
comerciales, promulgando la reducción de los impuestos y eliminando las
regulaciones.
El liberalismo económico cree que, al no intervenir el Estado, se garantiza la
igualdad de condiciones y se establece un mercado de competencia perfecta. La
falta de intervención del Estado, sin embargo, no permite la ayuda social (se
cancelan los subsidios, por ejemplo).
El liberalismo social, por su parte, defiende la libertad en las conductas privadas
de los individuos y en sus relaciones sociales. La legalización del consumo de
drogas está avalada por el liberalismo social.
El liberalismo político, por último, entrega el poder a los ciudadanos, quienes
eligen a sus representantes de manera libre y soberana. Los funcionarios estatales,
por lo tanto, son elegidos por el poder popular de la democracia.
Cada una de estas doctrinas del liberalismo, por supuesto, cuenta con variantes y
defensores más o menos acérrimos de las libertades promovidas.
DEFINICIÓN SIGUIENTE →

Lee todo en: Definición de liberalismo - Qué es, Significado y


Concepto http://definicion.de/liberalismo/#ixzz3JiquG6Ov

Liberalismo
Para otros usos de este término, véase Liberalismo (desambiguación).
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Figuras alegóricas del Monumento a la Constitución de 1812 en Cádiz.

El liberalismo es una corriente filosófico, económico y político que promueve las libertades
civiles y se opone a cualquier forma de despotismo. Constituye la corriente en la que se
fundamentan tanto el Estado de derecho, como la democracia representativa y la división de
poderes.
Aboga principalmente por:

 El desarrollo de las libertades individuales y, a partir de éstas, el progreso de la sociedad.


 El establecimiento de un Estado de derecho, donde todas las personas sean iguales ante
la ley, sin privilegios ni distinciones, en acatamiento de un mismo marco mínimo de
leyes que resguarden las libertades y el bienestar de las personas.
El liberalismo surgió de la lucha contra el absolutismo, inspirando en parte en la organización
de un Estado de derecho conpoderes limitados —que idealmente tendría que reducir las
funciones del gobierno a seguridad, justicia y obras públicas— y sometido a una constitución,
lo que permitió el surgimiento de la democracia liberal durante el siglo XVIII, todavía vigente
hoy en muchas naciones actuales, especialmente en las de Occidente. Al promover la libertad
económica, el liberalismo despojó de las regulaciones económicas del absolutismo a las
sociedades donde pudo aplicarse, permitiendo el desarrollo natural de la economía de
mercado y el ascenso progresivo del capitalismo.

Índice
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 1 Características
 2 Liberalismo social y económico
 3 Liberalismo benthamiano y paretiano
 4 Véase también
 5 Bibliografía
o 5.1 Historia de las ideas liberales
o 5.2 Principales obras
 6 Enlaces externos

Características[editar]
Sus características principales son:

 El individualismo, que considera al individuo primordial, como persona única y en ejercicio


de su plena libertad, por encima de todo aspecto colectivo.
 La libertad como un derecho inviolable que se refiere a diversos aspectos: libertad de
pensamiento, de expresión, de asociación, de prensa, etc., cuyo único límite consiste en
no afectar la libertad y el derecho de los demás, y que debe constituir una garantía frente
a la intromisión del gobierno en la vida de los individuos.
 El principio de igualdad entre las personas, entendida en lo que se refiere a diversos
campos jurídico y político. Es decir, para el liberalismo todos los ciudadanos son iguales
ante la ley y ante el Estado.
 El derecho a la propiedad privada como fuente de desarrollo e iniciativa individual, y como
derecho inalterable que debe ser salvaguardado y protegido por la ley.
 El establecimiento de códigos civiles, constituciones e instituciones basadas en la división
de poderes (Ejecutivo, Legislativo y Judicial), y en la discusión y solución de los problemas
por medio de asambleas y parlamentos.
 La tolerancia religiosa en un Estado laico.

Liberalismo social y económico[editar]


Artículos principales: Liberalismo social y Liberalismo económico.
Fusilamiento de Torrijos y sus compañeros en Málaga en 1831, quienes intentaron sin éxito acabar con la
política absolutista de Fernando VII. Óleo de Antonio Gisbert Pérez (1834-1901).

El liberalismo normalmente incluye dos aspectos interrelacionados: el social y el económico.


El liberalismo social es la aplicación de los principios liberales en la vida política de los
individuos, como por ejemplo la no intromisión del Estado o de los colectivos en la conducta
privada de los ciudadanos y en sus relaciones sociales, existiendo plena libertad de expresión
y religiosa, así como los diferentes tipos de relaciones sociales consentidas, morales, etc.
Esta negativa permitiría (siempre y cuando sea sometida a aprobación por elección popular
usando figuras como referendos o consultas públicas, ya que dentro del liberalismo siempre
prevalece el Estado de derecho y éste en un Estado democrático se lleva a su máxima
expresión con la figura del sufragio) la libertad de paso, la no regulación del matrimonio por
parte del Estado (es decir, éste se reduciría a un contrato privado como otro cualquiera,
pudiendo ser, por tanto, contratado por cualquier tipo de pareja), la liberalización de la
enseñanza, etc. Por supuesto, en el liberalismo hay multitud de corrientes que defienden con
mayor o menor intensidad diferentes propuestas.
El liberalismo económico es la aplicación de los principios liberales en el desarrollo material de
los individuos, como por ejemplo la no intromisión del Estado en las relaciones mercantiles
entre los ciudadanos, impulsando la reducción de impuestos a su mínima expresión y
reducción de la regulación sobre comercio, producción, etc. Según la ideología liberal, la no
intervención del Estado asegura la igualdad de condiciones de todos los individuos, lo que
permite que se establezca un marco de competencia justa, sin restricciones ni manipulaciones
de diversos tipos. Esto significa neutralizar cualquier tipo de beneficencia pública, como
aranceles y subsidios.

Liberalismo benthamiano y paretiano[editar]


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Monumento a los liberales del siglo XIX situado en el barrio Agra del Orzán, La Coruña, España.

Una división menos famosa pero más rigurosa es la que distingue entre el liberalismo
predicado por Jeremías Bentham y el defendido por Wilfredo Pareto. Esta diferenciación surge
de las distintas concepciones que estos autores tenían respecto al cálculo de un óptimo de
satisfacción social.
En el cálculo económico se diferencian varias corrientes del liberalismo. En la clásica y
neoclásica se recurre con frecuencia a la teoría del homo œconomicus, un ser perfectamente
racional con tendencia a maximizar su satisfacción. Para simular este ser ficticio se ideó el
gráfico Edgeworth-Pareto, que permitía conocer la decisión que tomaría un individuo con un
sistema de preferencias dado (representado en curvas de indiferencia) y unas condiciones de
mercado dadas. Es decir, en un equilibrio determinado.
Sin embargo, existe una gran controversia cuando el modelo de satisfacción se ha de
trasladar a una determinada sociedad. Cuando se tiene que elaborar un gráfico de satisfacción
social, el modelo benthamiano y el paretiano chocan frontalmente.
Según Wilfredo Pareto, la satisfacción de que goza una persona es absolutamente
incomparable con la de otra. Para él, lasatisfacción es una magnitud ordinal y personal, lo que
supone que no se puede cuantificar ni relacionar con la de otros. Por lo tanto, sólo se puede
realizar una gráfica de satisfacción social con una distribución de la renta dada. No se podrían
comparar de ninguna manera distribuciones diferentes. Por el contrario, en el modelo de
Bentham los hombres son en esencia iguales, lo cual lleva a la comparabilidad de
satisfacciones y a la elaboración de una única gráfica de satisfacción social.
En el modelo paretiano, una sociedad alcanzaba la máxima satisfacción posible cuando ya no
se le podía dar nada a nadie sin quitarle algo a otro. Por lo tanto, no existía ninguna
distribución óptima de la renta. Un óptimo de satisfacción de una distribución absolutamente
desigual sería, a nivel social, tan válido como uno de la más absoluta igualdad (siempre que
estos se encontrasen dentro del criterio de óptimo paretiano).
No obstante, para igualitaristas como Bentham no valía cualquier distribución de la renta. El
que los humanos seamos en esencia iguales y la comparabilidad de las satisfacciones llevaba
necesariamente a un óptimo más afinado que el paretiano. Este nuevo óptimo, que es
necesariamente uno de los casos de óptimo paretiano, surge como conclusión lógica
necesaria de la ley de los rendimientos decrecientes.

Véase también[editar]
Neoliberalismo
En el plano económico, se identifica a Milton Friedman (1ª imagen) como el principal exponente de lo que se
ha venido a llamar neoliberalismo, mientras que en el plano político es el antiguopresidente de Estados
UnidosRonald Reagan (2ª imagen), junto a la antigua primera ministra británica Margaret Thatcher.

El neoliberalismo –también llamado nuevo liberalismo o liberalismo tecnocrático– es la


corriente económica y política inspirada y responsable del resurgimiento de las ideas
asociadas al liberalismo clásico o primer liberalismo desde las décadas de 1970 y 1980.1 2 Los
defensores del neoliberalismo apoyan una amplia liberalización de la economía, el libre
comercio en general y una drástica reducción delgasto público y la intervención del Estado en
la economía en favor del sector privado, que pasaría a desempeñar las competencias
tradicionalmente asumidas por el Estado.3 4 5 Sin embargo, el uso y definición del término ha
ido evolucionando en las últimas décadas6 y no hay un criterio unificado para determinar qué
es «neoliberalismo».
Originalmente el neoliberalismo era una filosofía económica surgida entre los eruditos liberales
europeos en la década de 1930 que trataban de encontrar un «tercer camino» o un «camino
entre medias» de la disputa que en ese momento se libraba entre el liberalismo clásico y
laplanificación económica.7 El impulso de desarrollar esta nueva doctrina surgió del deseo de
evitar nuevos fracasos económicos tras la Gran Depresión y el hundimiento económico vivido
en los primeros años de la década de 1930, fracasos atribuidos en su mayoría al liberalismo
clásico. En las décadas siguientes la teoría neoliberal tendió a estar en contra de la
doctrina laissez-faire del liberalismo, promoviendo unaeconomía de mercado tutelada por un
Estado fuerte, modelo que llegó a ser conocido como la economía social de mercado.
En la década de 1960, el uso del término disminuyó en gran medida. El término se introdujo de
nuevo en la década de 1980, debido a las reformas económicas realizadas en Chile durante
la dictadura de Augusto Pinochet y que fueron impulsadas y supervisadas por economistas de
la llamada Escuela de Chicago, los Chicago Boys. A partir de aquí, el término empezó a
adoptar connotaciones peyorativas y a ser empleado por los críticos de estas reformas, al
tiempo que el neoliberalismo pasó de defender una postura liberal moderada a una más
radical que incluía la defensa a ultranza del laissez-faire y el capitalismo en general. El término
es a menudo asociado a los trabajos de los economistas liberales Friedrich Hayek y Milton
Friedman.6 También representa y se asocia al conjunto de políticas económicas introducidas
por Margaret Thatcher en el Reino Unido y Ronald Reagan en los Estados Unidos.1 Una vez
que se estableció el nuevo significado del término entre los estudiosos de habla hispana,
pronto empezó a ser habitual en los estudios económicos de autores anglosajones.6
En la actualidad el término mantiene sus connotaciones negativas y es utilizado por sus
críticos como una condena general al liberalismo económico y sus políticas, esto es, la
privatización de empresas estatales y la apertura y desregularización de los mercados.4 6 La
adopción de las políticas neoliberales y la aceptación de su teoría económica desde la década
de 1970 por la mayoría de los países desarrollados se ven como la causa del hundimiento del
sistema financiero internacional del año 2007 y 2008 que más tarde se manifestó en la
llamada Gran Recesión.8

Índice
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 1 Historia del término


o 1.1 Uso inicial
o 1.2 Consolidación del término
o 1.3 Otros usos
 2 Orígenes
o 2.1 Coloquio Walter Lippmann
o 2.2 Posguerra
 3 Políticas neoliberales
 4 Usos divergentes del término
o 4.1 Uso crítico
o 4.2 Uso liberal
o 4.3 Usos históricos del término
o 4.4 Usos actuales del término
 5 Véase también
 6 Referencias
o 6.1 Notas
o 6.2 Bibliografía

Historia del término


Uso inicial
El término neoliberalismo fue acuñado por el académico alemán Alexander Rüstow en 1938,
en un coloquio. Entonces se definió el concepto de neoliberalismo como «la prioridad
del sistema de precios, el libre emprendimiento, la libre empresa y un estado fuerte e
imparcial». Para ser neoliberal es necesario requerir una política económica moderna con la
intervención del estado. El intervencionismo estatal neoliberal trajo consigo un enfrentamiento
con los liberales clásicos laissez-faire, como Ludwig von Mises oFriedrich Hayek. En los años
60 el término dejó de usarse regularmente, para referirse a políticas defendidas por
economistas como Milton Friedman o Robert Lucas.
Consolidación del término
Durante el Régimen Militar de Augusto Pinochet en Chile, los estudiosos opositores usaron el
término para describir un conjunto de reformas políticas y económicas efectuadas bajo este
gobierno, usando el término de forma peyorativa. El gobierno de Pinochet contó con la
asesoría directa de Milton Friedman y personas que habían estudiado con él en la Universidad
de Chicago, razón por la que se les denominó los Chicago boys. El término "neoliberalismo" y
la expresión Chicago boys acabaron difundiéndose entre los hispanohablantes. En las últimas
dos décadas el término no se define sino que se utiliza para describir una ideología o una
teoría económica y, además, es usado por los críticos de izquierda para condenar la
liberalización económica.
Según Boas y Gans-Morse, el término neoliberalismo es utilizado por la izquierda
peyorativamente para criticar las políticas de liberalización del sector privado tendentes a
aumentar su rol en la economía. Hoy en día el uso del término se orienta a describir las
políticas económicas que «eliminan los controles de precios, desregulan los mercados de
capital y reducen las barreras al comercio», además de reducir la influencia del estado en la
economía, especialmente mediante la privatización y la austeridad fiscal.
Otros usos
El movimiento anterior no debe confundirse con otro movimiento surgido en 1981 en EEUU y
que se denominó también neoliberal. Este otro movimiento nació como movimiento de
izquierda y se usaba el término neoliberal para describir su ideología. Los "neoliberales" de
este otro movimiento se unieron alrededor de dos publicaciones, The New Republic y
el Washington Monthly. El vocero de este neoliberalismo era el periodista Charles Peterers,
que en 1983 publicaba el Manifiesto Neoliberal. Los dos políticos más influyentes de este
movimiento fueron Bill Clinton, 42º presidente del gobierno, y el exvicepresidente Al Gore.

Orígenes
Coloquio Walter Lippmann
En la década de los 30 el estado de ánimo general era antiliberal por la Gran Depresión. Para
unir fuerzas un grupo de 25 liberales organizaron el coloquio Walter Lippman, un encuentro
internacional que tuvo lugar en París en agosto de 1938. Entre estos liberales se
encontraban Louis Rougier, Walter Lippmann, Friedrich von Hayek, Ludwig von
Mises, Wilhelm Röpke y Alexander Rüstow. Rüstow, Lipmann y Rougier concluyeron que el
liberalismo laissez-faire había fracasado y que el nuevo liberalismo debía tomar el relevo. No
obstante, Mises y Hayek no estaban convencidos de ello. Aun así, todos los participantes del
coloquio se unieron en su llamado para un nuevo proyecto liberal. En base a la
recomendación de Rüstow llamaron a este proyecto neoliberalismo.[cita requerida]
El planteamiento que emanó del coloquio estaba de acuerdo en alejarse de la idea de
una libertad sin restricciones propia del liberalismo clásico y orientar la economía de mercado
hacia una economía regentada por un estado fuerte. Fue, en definitiva, una forma de formular
una «tercera vía» anticapitalista y anticomunista.
Durante el coloquio las diferencias entre los verdaderos liberales y los "liberales clásicos" se
hicieron patentes. Mientras que los verdaderos liberales exigían la intervención del
estado para corregir las estructuras del mercado indeseables, Von Mises siempre había
insistido en que el único papel legítimo del Estado era abolir las barreras para la entrada en el
mercado libre. También existían diferencias de opinión similares en otras cuestiones, como la
política social y las posibilidades de intervencionismo.
Posguerra
En teoría, el neoliberalismo suele defender algunos conceptos filosóficos del viejo liberalismo
clásico del siglo XIX, aunque sus alineamientos políticos y su implicación con ideas
posteriores, hace de él una doctrina diferente de dicho liberalismo clásico.9
Entre las cuestiones ampliamente promovidas por el neoliberalismo están la extensión de la
iniciativa privada a todas las áreas de la actividad económica o la limitación del papel del
Estado. Entre las ideas y los principios introducidos por el neoliberalismo y ausentes en el
liberalismo clásico, están el principio de subsidiariedad del Estado(desarrollado por
los ordoliberales alemanes, que habían puesto en marcha algunas de sus propuestas en el
denominado Milagro alemán de posguerra), y en especial, elmonetarismo de la Escuela de
Chicago encabezada por M. Friedman que, desde mediados de los años 50, se convirtió en
crítico opositor de las políticas de intervención económica que se adoptaban en todo el
mundo, junto con aportaciones del enfoque macroeconómico keynesiano.
A finales de los años 70, estas teorías ganaron amplia popularidad en el mundo académico y
político como alternativa al fracaso del keynesianismo en la gestión de la crisis de 1973. Las
ideas keynesianas sugerían una relación inversa entre inflación y desempleo, tal como sugiere
la curva de Phillips. Sin embargo Milton Friedman había señalado que esa relación no era
necesaria, como quedó demostrado por el fenómeno de la estanflación. El nuevo escenario
estanflacionario desafiaba los postulados keynesianos, en esas circunstancias, las ideas
monetaristas revivieron audiencia y credibilidad, como consecuencia se implementaron
nuevas medidas antikeynesianas como simultanear acciones antirrecesivas y
antiinflacionarias. La crítica de los monetaristas tenía tres vertientes:

1. Discutían el uso del aumento de la masa monetaria como instrumento para


crear demanda agregada, recomendando mantener fija dicha magnitud;
2. Desaconsejaban el uso de la política fiscal, especialmente el uso del constante déficit
presupuestario, poniendo en duda el multiplicador keynesiano; y
3. Recomendaban una reducción en los gastos del Estado como única forma práctica de
incrementar la demanda agregada.
Corrientes políticas en Latinoamérica (actualización: abril 2010):
Ideología comunista (Marrón Oscuro);
Izquierda (Marrón);
Socialdemocracia (Marrón claro);
Centroderecha (Azul);
Derecha (Azul oscuro);
Neoliberalismo (Celeste). O liberalismo tecnocrático, sin embargo como se verá en el contenido del
artículo no hay un criterio unificado para determinar qué es "neoliberalismo".

La mayor parte de los aportes teóricos fueron rápidamente aceptados poniendo fin a la
predominancia que el keynesianismo tenía en la mayoría de las escuelas de pensamiento
económico desde los años 30. Tanto Margaret Thatcher como la administración de Ronald
Reagan pusieron en práctica estas teorías con resultados desiguales[cita requerida]. En el Reino
Unido, se realizó una fuerte reducción en el tamaño del sector público que, si bien tuvo
consecuencias negativas en el corto plazo en el terreno social, reactivó la economía y dio un
gran dinamismo al sector productivo. En los Estados Unidos, similares medidas chocaron con
el aparato político y la vocación militaristadel entorno de Reagan, por lo que solo se logró
crear un gran déficit fiscal (las iniciativas de reducción de impuestos prosperaron pero no las
de control del gasto social o del gasto militar, que eran las principales partidas del gasto
público).
Se aprecia en el régimen militar de Augusto Pinochet en Chile, un modelo económico
monetarista con algunos rasgos keynesianos, siendo estos manejados por su equipo de
economistas, los Chicago Boys. Estos serían vitales para la reestructuración económica de
Chile marcada por las crisis mundiales y la nacionalización del cobre realizada durante el
gobierno popular de Salvador Allende en el año 1971, siendo llamado este proceso el Milagro
de Chile.
De estas experiencias y de las dificultades para aplicar esas políticas a países en desarrollo,
surge una versión keynesiana con inclinación monetarista, que incorporaba la aversión
al déficit presupuestario y a la fabricación de dinero, pero no al concepto de intervención
pública en la economía (ejemplo Consenso de Washington, término acuñado en 1989 por el
economista John Williamson, para referirse al tipo de políticas fiscales y monetarias
recomendadas para los países en desarrollo por los organismos con sede enWashington,
léase Banco Mundial, FMI, y Tesoro estadounidense, entre otros).
Por ello se lo relaciona con la tecnocracia de los organismos públicos internacionales, debido
a que sus políticas son principalmente impulsadas desde el Banco Mundial, la Organización
Mundial del Comercio, y el Fondo Monetario Internacional (FMI), organismos que no dependen
de las Naciones Unidas y están por ello exentos del control directo de la comunidad
internacional de países y a los que en ocasiones se acusa de ejercer presión política y
extorsión. En la práctica, estas políticas toman como modelo de economía (salvo en lo
referente al proteccionismo) a la estadounidense (véase: sistema americano, capitalismo
democrático).10
El neoliberalismo, como política tecnocrática y macroeconómica (y no propiamente filosófica),
tiene una dimensión geopolíticamercantilista ajena en la práctica al liberalismo
económico propiamente dicho, es decir el neoliberalismo no es necesariamente sinónimo
de mercado libre -sin trabas burocráticas ni privilegios sectoriales-, razón que explicaría que
sea asociado al corporativismo internacional.

Políticas neoliberales
El neoliberalismo propone que se deje en manos de los particulares o empresas privadas el
mayor número de actividades económicas posible. Igualmente propone una limitación del
papel del Estado en la economía; la privatización de empresas públicas y la reducción del
tamaño del Estado, es decir, una reducción del porcentaje del PIB controlado o administrado
directamente por el Estado. Respecto al derecho laboral, mercantil y las regulaciones
económicas generales el neoliberalismo propone la"flexibilización" laboral, la eliminación de
restricciones y regulaciones a la actividad económica, la apertura de fronteras para
mercancías, capitales y flujos financieros.
Las políticas macroeconómicas recomendadas por teóricos o ideólogos neoliberales (en
principio recomendaciones a países tanto industrializados, como en desarrollo) incluyen:

 Políticas monetarias restrictivas: Aumentar tasas de interés o reducir la oferta de


dinero hasta lograr una inflación cercana a cero y evitar el riesgo de devaluaciones de la
moneda. Los partidarios del neoliberalismo creen que estas medidas, evitan los
llamados ciclos del mercado.
 Políticas fiscales restrictivas: Aumentar los impuestos sobre el consumo y reducir los
impuestos sobre la producción, la renta personal y los beneficios empresariales. También
proponen eliminar regímenes especiales y disminuir el gasto público.
 Liberalización/desregulación: Los partidarios de políticas neoliberales defienden la
liberalización o desregulación para el comercio como para las inversiones por
considerarlas positivas para el crecimiento económico. Igualmente se considera positiva la
eliminación de muchas reglas y restricciones, reduciéndolas a un mínimo necesario (sobre
todo la garantía del régimen de propiedad y de la seguridad). En particular abogan por
aumentar la movilidad de capitales y la flexibilidad laboral.
 Privatización: Se considera que los agentes privados tienden a ser más productivos y
eficientes que los públicos y que el Estado debe achicarse para ser más eficiente y
permitir que el sector privado sea el encargado de la generación de riqueza.
En todos los casos, los teóricos denominados neoliberales afirman que la mejor manera de
alcanzar la distribución de la riqueza y el bienestar de los individuos es mediante un
crecimiento total del producto, que por su propia dinámica permea al total de los integrantes
de la sociedad (la llamada trickle down policy política del derrame económico); como liberales
promueven «mediante el beneficio individual, alcanzar el beneficio de toda la sociedad».

Usos divergentes del término


Un cartel contrario al neoliberalismo.

Uso crítico
El término es usado tanto por detractores del capitalismo (socialistas, comunistas, etc.) como
algunos partidarios críticos del capitalismo (proteccionistas, postkeynesianos, Nueva
economía internacional). Estos y otros grupos suelen usar el concepto como una
generalización para referirse a cualquier posición que se oponga a limitar los mercados o
reducir la intervención del Estado en la economía. En ocasiones el término se ha usado como
término peyorativo o descalificatorio para personas que arguyen en favor de una economía de
mercado, usando la palabra como sinónimo de corporativismo.

Según algunos autores, el neoliberalismo es un liberalismo heterodoxo, desgajado del tronco


principal de la ideología burguesa del que procede.11Considera al neoliberalismo propio del
Estado de bienestar implantado en los países capitalistas más desarrollados después de
1945, del que sería uno de los tres pilares básicos, junto a la democracia cristiana y
la Socialdemocracia, con los que considera que hubo una convergencia ideológica tras 1945
en torno al Estado social.12 Sectores sindicales lo usan asimismo como epíteto frente a los
intentos de recortar derechos laborales, conseguidos tras largos años de lucha.

Manifestantes el 19 de junio de 2011 en Madrid, dirigiéndose hacia Atochapor la calle Ronda de Valencia. La
pancarta reza: "Neoliberalismo: Tóxico, para el hombre, para el planeta".

Los proteccionistas sostienen que el neoliberalismo multiplica dramáticamente el impacto de


las crisis de confianza, culpabilizándolo del alcance de diversas crisis financieras a escala más
o menos global, ocurridas entre 1990 y 2008 (ponen de ejemplo el Efecto
Tequila de 1994, Crisis asiática de 1997). También consideran sus críticos que las políticas de
control del gasto público generan problemas crecientes de tensión, exclusión y violencia social
en determinados países.13 En América Latina por ejemplo es común identificar el término
"neoliberal" con las recomendaciones del Consenso de Washington.
Algunos economistas institucionalistas consideran que las políticas neoliberales minusvaloran
la influencia que el gasto público ha tenido históricamente en muchos casos tanto en el
crecimiento como para el desarrollo (comparar históricamente ejemplos de países
industrializados); para la protección de nuevos sectores vulnerables de la economía y la
población; y para la estabilidad social y económica en general.
También se ha señalado que las políticas neoliberales minusvaloran los efectos negativos de
la desigualdad económica14 y el hecho de que los impuestos sobre el consumo son regresivos
y castigan más a los contribuyentes de menos ingresos.
Uso liberal
Originalmente la teoría que limitaba el poder del Estado y entregaba la economía a los
agentes privados era el liberalismo, y hasta bien entrado el siglo XX los partidarios de estas
ideas siguieron siendo llamados liberales. Sin embargo, la crisis de 1929, el New Deal, el auge
del keynesianismo, el incremento del gasto público y el rol del Estado en Occidente,
condujeron a que el “liberalismo” modificado y adoptado por diversos gobiernos de los años
1980 recibiese otro nombre, siendo éste el de neoliberalismo.
Con neoliberalismo no se está haciendo alusión a una teoría política o económica en
particular, sino más bien se está refiriendo a una generalización de escuelas y teorías
económicas (muchas veces opuestas entre sí), por lo que resulta algo complejo compararlo
con el liberalismo ortodoxo. Mientras el antiguo concepto de liberalismo resulta más claro de
limitar.15
Los defensores del liberalismo político y económico, especialmente el asociado al liberalismo
clásico y el liberalismo libertario (ej. minarquismo) sostienen al menos dos opiniones en
general al respecto del neoliberalismo:

 Rechazan el uso antimercado o intervencionista del término neoliberalismo como una


etiqueta falaz usada por algunos sectores de izquierda y de centro (e incluso de derecha)
para descalificar sumariamente a sus adversarios políticos.
Me considero liberal y conozco a muchas personas que lo son y a otras muchísimas más que no lo
son. Pero, a lo largo de una trayectoria que comienza a ser larga, no he conocido todavía a un solo
neo-liberal. [...] Un “neo” es alguien que es algo sin serlo, alguien que está a la vez dentro y fuera
de algo, un híbrido escurridizo, un comodín que se acomoda sin llegar a identificarse nunca con un
valor, una idea, un régimen o una doctrina. Decir “neo-liberal” equivale a decir “semi” o “seudo”
liberal, es decir, un puro contrasentido. O se está a favor o seudo a favor de la libertad, como no se
puede estar “semi embarazada”, “semi muerto”, o “semi vivo”. La fórmula no ha sido inventada para
expresar una realidad conceptual, sino para devaluar semánticamente, con el arma corrosiva de la
irrisión, la doctrina que simboliza, mejor que ninguna otra, los extraordinarios avances que al
aproximarse este fin de milenio, ha hecho la libertad en el largo transcurso de la civilización
humana. - Mario Vargas Llosa16

 Opinan que la reducción del Estado debe ser real hasta limitarlo a lo completamente
imprescindible, siguiendo los principios liberales clásicos y no los neoliberales (aquí
algunos liberales identificarían el término neoliberalismo con el fenómeno
del corporativismo). Consideran que parte importante de la derecha política, a la cual se
oponen, se reduce al mercantilismo empresarial y político, esto es la entrega de
preferencias a grupos de presión, multinacionales, o a socios del sector privado del poder
político.17
De igual forma los liberales rechazan a los organismos internacionales o públicos
supraestatales (FMI, OMC, BM, etc.) debido a que los consideran “monstruos burocráticos,
intervencionistas e inútiles” que serían responsables del mantenimiento de regímenes
corruptos e ineficientes que no podrían conseguir crédito en el mercado libre,18 19 y de
establecer una liberalización del comercio internacional regulada, planificada por instancias
tecnocráticas y no por agentes privados, lo cual conduciría al corporativismo en vez de al
capitalismo.20
Usos históricos del término
No se puede dar una definición estática de neoliberalismo debido a que su significado ha ido
cambiando en el transcurso del tiempo y no es idéntico en todos los países del
planeta.[cita requerida] Las pesquisas realizadas sobre el tema21 revelan que la palabra fue usada
por primera vez, de manera asistemática, por destacados economistas liberales, entre los que
se cuentan:

 Ludwig von Mises. La edición inglesa (1927) de su libro Liberalismus usa el


término neoliberalism para traducir lo que en alemán von Mises denominó neuen
Liberalismus(nuevo liberalismo). En este libro Von Mises usa el término para designar a
los socialistas que se hacen pasar por liberales (término que después reemplazó
porseudoliberales), mientras que en su posterior libro, Socialismo, lo aplica a los liberales
partidarios de la entonces nueva teoría subjetiva del valor, como Carl Menger.
 Louis Baudin, en su obra de 1953, L'aube d'un nouveau libéralisme (El alba de un nuevo
liberalismo), relata que el término neoliberalismo fue deliberadamente acuñado y usado
para su posterior difusión en el coloquio de destacados pensadores liberales realizado
en París en agosto de 1938, cuando ya se anunciaba la inevitabilidad de laSegunda
Guerra Mundial. Su objetivo fue diferenciarse del entonces desacreditado liberalismo
político, al que se atribuía una importante responsabilidad por haber llegado a ese callejón
sin salida. Participaron en el coloquio destacados líderes de opinión del movimiento liberal
como Friedrich Hayek, Ludwig von Mises, Jacques Rueff, Alexander Rüstow, Wilhelm
Röpke, Detauoff, John Bell Condliffe, Michael Polanyi y el propio Baudin.
 Edgar Nawroth, en su libro Die Sozial-und Wirtschaftsphilosophie des
Neoliberalismus (1961), califica como neoliberales a los partidarios de la Escuela de
Friburgo) y deMúnich, destacando las contribuciones de Wilhelm Röpke y de Alexander
Rüstow, partidarios de la Economía Social de Mercado y de la coordinación del libre
mercado, así como del Estado de Bienestar
 Economistas del Centro de Investigación para la Comparación de Sistemas de Dirección
Económica de la Universidad de Marburgo definieron al neoliberalismo como: {{cita|Un
concepto global bajo en que se incluyen los programas de la renovación [[de la mentalidad
liberal clásica, cuyas concepciones básicas del orden están marcadas por una inequívoca
renuncia a las ideas [[genéricas del laissez faire y por un rechazo total a los sistemas
totalitarios.}} Entre los rasgos esenciales del neoliberalismo incluyen la garantía legal de la
libre competencia y la convicción de que al libre mercado deben agregarse otras
consideraciones sociales.
 Alfred Müller-Armack, uno de los teóricos de la Economía social de mercado, acusa a los
neoliberales (que no identifica con precisión) de "no haber prestado la debida atención a
los problemas sociales y sociológicos".22 De su obra surgen como posturas extremas el
liberalismo tradicional o paleoliberalismo, el neoliberalismo que se le opone, y la
intermedia Economía Social de Mercado.

 En Latinoamérica el término suele usarse por sus detractores para hacer referencia al
conjunto de políticas recomendadas en la década de 1990 por el Consenso de
Washington, a las que consideran responsables de los problemas sociales de años
posteriores a su aplicación, poniendo como ejemplo la crisis argentina del 2001.

 En la última década del siglo XX y la primera del siglo XXI, el término ha sido
crecientemente usado con carácter peyorativo. El escritor Mario Elgue, por ejemplo,
afirma:23

Ya no quedan dudas de que el modelo neoliberal es incapaz de dar respuesta a los principales
problemas que siguen aquejando a la sociedad: altos índices de desempleo, trabajo en negro,
pobreza y exclusión social. Su debacle fue el resultado de la aplicación de las políticas del
"derrame", según las cuales bastaba con el crecimiento de los grandes grupos concentrados
ya que estos últimos difundirían los beneficios hacia el resto de la sociedad productiva y
laboral. Pues bien, ahora está claro que este "goteo" no llegó; que no hubo un correlato
distributivo y de cohesión de la base social.
En consecuencia, y como es también usual con las diferentes acepciones del término liberal,
no se puede hablar de una definición universalmente aceptada, uniforme en el espacio y
constante en el tiempo, sino sólo de usos del término neoliberalismo en diferentes contextos.
Usos actuales del término
Diversos términos a los que hace referencia la palabra "neoliberalismo":

 Neomercantilismo: una vuelta a las ideas mercantilistas que combatió Adam Smith y los
liberales clásicos. Estas ideas consistían en defender a determinadas empresas (sobre
todo dedicadas a la exportación) de la competencia extranjera.
 Corporativismo, lobbismo o amiguismo: que el estado defienda los intereses de algunos
familiares, amigos, conocidos o aliados del gobernante o de grupos de poder
especialmente poderosos para el chantaje.
 Anarcocapitalismo: es una postura política que pide la eliminación del estado pero no de la
propiedad privada. Defiende que los tratos sean voluntarios. También reciben el nombre
de "ultraliberales" por parte de sus detractores.
 Monetarismo neoclásico: es una escuela económica, que tuvo su centro en Chicago y
cuyo más famoso representante es Milton Friedman, que surgió en una época donde la
economía capitalista era keynessiana mayoritariamente. Abogaban por volver al
liberalismo clásico en algunas cosas. Ronald Reagan encarnó en la política de forma más
o menos fiel esta idea económica. Algunos llamaron "revolución neoliberal" a esta vuelta
parcial al liberalismo clásico. En esta acepción el neoliberalismo sería una mezcla de
keynesianismo y liberalismo clásico.
 Socioliberalismo: Una mezcla de la socialdemocracia y el liberalismo progresista. Frente al
liberalismo clásico donde el estado se limitaba a garantizar seguridad y justicia, hay hoy
corrientes liberales (las mayoritarias) que abogan porque el estado garantice igualdad,
progreso y bienestar a través de la educación, la investigación y la sanidad pública sin
dejar de defender las libertad individuales y derechos civiles. Un ejemplo de libre mercado
y estado del bienestar lo presentan los países nórdicos.
 Minarquismo: Reducción del estado al mínimo. Esta es la definición de neoliberalismo en
la RAE aunque no aclara cual es ese mínimo o si se trata de algo subjetivo que decide
cada uno.
Al ser un término tan ambiguo se desaconseja el uso de esta palabra siendo preferible utilizar
cualquiera de los términos que aquí se han expuesto para matizar el sentido que se desea
darle. Hay que añadir que se ha ido convirtiendo en un insulto usado para describir cualquier
conducta avarienta o injusta que se produzca en economías capitalistas.

efinición de Neoliberalismo
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El neoliberalismo es un modelo económico que se


enmarca dentro de las doctrinas del liberalismo económico, a su vez dentro del sistema capitalista.
Quienes defienden al neoliberalismo, llamados neoliberales, muestran su claro apoyo a la liberalización
en materia de economía, lo cual implica que los mercados sean totalmente abiertos, fomentando de este
modo el libre comercio, a partir de una desregulación de los mercados.
Además, el neoliberalismo tiene otra característica fundamental que es la privatización, por la idea de
que la administración privada es más eficiente y adecuada que la administración pública. Por eso, de este
modo se “achica” la intervención del Estado tanto en lo que hace referencia a la regulación del
mercado como así también al gasto e inversión pública en materia de caminos y rutas, educación, salud,
etc.
El neoliberalismo surgió en 1930, como una manera de superar la crisis de la Bolsa de Nueva York en
1929, que puso en jaque al mercado de valores. Además, en su conjunto de teorías e ideologías, el
neoliberalismo impulsa el fortalecimiento de las economías nacionales, pero a partir de una división
del trabajo pensado a gran escala, para de ese modo poder ingresar en un proceso de globalización, lo
cual se denominó división internacional del trabajo, donde cada país fortalecía e impulsaba su
economía en un sector específico: en el caso de los países de América Latina, la agricultura, la
ganadería y otras actividades primarias fueron los principales motores de inserción en esa división
internacional, mientras que los países europeos y Estados Unidos empujaron su capacidad
industrial y desarrollo tecnológico.
Como un “revivir” de esa división internacional del trabajo, durante los años ’90 se relató el Consenso
de Washington, que se trataba de un listado que incluía políticas económicas aconsejadas para América
Latina con el objetivo de empujar su crecimiento. Este listado fue elaborado por diferentes organismos
financieros a escala internacional en la ciudad de Washington DC y se transformó en el programa
aplicado por varios países de América Latina, como Argentina, Brasil, Colombia, Perú y Chile.
Algunas medidas tomadas por los gobiernos, de acuerdo a ese programa general que era el Consenso de
Washington fue privatizar la recaudación de aportes a la seguridad social, el achicamiento del gasto
público en salud y educación, que llevó a la creación de escuelas privadas y de servicios de medicina
paga, la no inversión en el sector del transporte público, la casi nula presencia de programas sociales a
sectores sociales vulnerables, etc.

desde Definicion.mx: http://definicion.mx/neoliberalismo/#ixzz3JirMEUty

Populismo
Populismo es un término de gran ambigüedad, ampliamente utilizado, aunque no recogido en
el DRAE,1 que sí recoge "populista" con el significado de "perteneciente o relativo
al pueblo"2 (idénticamente a la primera acepción de "popular"3 -ambas palabras proceden de
la latina popŭlus, ‘pueblo’-) indicando como ejemplo la expresión "Partido populista", que en
realidad no es de uso común en castellano, aunque sí en francés (Parti populiste -Francia,
2005-)4 y en inglés (Populist Party -Estados Unidos, de 1891 a 1908-).5 En cambio, el mismo
diccionario sí recoge "popularismo" (definido como "tendencia o afición a lo popular en formas
de vida, arte, literatura, etc.",6 lo que también se designa con los términos "casticismo" o
"folclorismo").
El uso de los términos "populismo" y "populista" se hace habitualmente en
contextos políticos y de forma peyorativa, sin que del término se desprenda una evidente
identificaciónideológica (dentro del esquema o espectro político izquierda-derecha), sino más
bien con procedimientos políticos (demagogia)7 y con rasgos como la
simplificación dicotómica, el anti-elitismo (propuestas de igualdad social o que pretendan
favorecer a los más débiles), el predominio de los planteamientos emocionales sobre los
racionales, lamovilización, el liderazgo carismático, la imprevisibilidad u oportunismo, etc.8

Índice
[ocultar]

 1 Significados de populismo
o 1.1 Populismo en sentido negativo
o 1.2 Populismo en sentido positivo
 2 Factio popularium en la antigua Roma
 3 Populismo a partir del siglo XX
o 3.1 Populismo en América Latina
o 3.2 Populismo en Estados Unidos
 4 Véase también
 5 Referencias
 6 Bibliografía adicional
 7 Enlaces externos

Significados de populismo[editar]
"Populismo" se usa para designar a la corriente ideológica que sostiene la reivindicación del
rol del Estado9 como defensor de los intereses de la generalidad de una población10a través
del estatismo, el intervencionismo11 y la seguridad social12 con el fin de lograr la justicia
social13 y el Estado de bienestar.14
En sentido general, sectores socialistas y comunistas han utilizado el término "populista" para
definir a los gobiernos que, aún favoreciendo a los "sectores populares" (principalmente a
la clase obrera), no pretenden terminar con el sistema capitalista. Desde un punto de vista
opuesto, los sectores conservadores han utilizado el término "populista" para definir a los
gobiernos que presentan los intereses de las clases económicamente más altas (grandes
grupos económicos, etc.) como separados y contrarios a los de las más bajas consideradas
como una mayoría permanente con intereses homogéneos autoevidentes que no requerirían
así del pluralismo político, destruyendo la posibilidad del disenso político y del crecimiento
económico por vías privadas.
Los populistas se presentan a sí mismos como una representatividad diferente a la clásica:
la democracia estaría encarnada en un movimiento político que demuestre representar
aquellos intereses de las clases populares en términos de redistribución pública, sin las
limitaciones clásicas y poliárquicas de la democracia liberal, vistas como una
imposición oligárquica de una minoría económica a la clase política.
Populismo en sentido negativo[editar]
El populismo con una significación peyorativa, que es la principalmente usada, es el uso de
"medidas de gobierno populares", destinadas a ganar la simpatía de la población,
particularmente si ésta posee derecho a voto, aún a costa de tomar medidas contrarias
al estado democrático. Sin embargo, a pesar de las características anti-institucionales que
pueda tener, su objetivo primordial no es transformar profundamente las estructuras y
relaciones sociales, económicas y políticas (en muchos casos los movimientos populistas
planean evitarlo) sino el preservar el poder y la hegemonía política a través de la popularidad
entre las masas.
De acuerdo con esta significación, algunos movimientos populistas darían a amplias capas de
la población beneficios limitados o soluciones a corto plazo que no ponen en peligro el orden
social vigente ni le otorgan a los ciudadanos capacidades reales de autodeterminación, sino
que sirven para elevar o mantener la popularidad de los dirigentes del movimiento (caudillos)
reforzando su poder. En estos casos, a pesar del discurso contra ellos, los sectores
económicos estratégicos (industriales, bancarios, etc.) y los intereses eclesiásticos y militares
mantienen vigente su poder, habiendo un mero cambio de manos dentro de estos grupos. O
sea, la desigualdad de clases y la tergiversación del estado democrático como institución que
capta recursos de la ciudadanía para redistribuirlos entre los poderosos, continúa a pesar de
la retórica populista.
Los discursos oficiales de estos regímenes y movimientos deben ser digeribles y del buen
agrado de la población en general (para darle seguridad y satisfacción) por lo que no apelan
a ideologías definidas, e incluso pueden tener tintes más o menos conservadores y
hasta reaccionarios, pero siempre carismáticos. Se diferencia de la demagogiaporque se
refiere no sólo a discursos, sino también a acciones. Así, se le puede entender como una
táctica de uso limitado, o bien como una forma permanente de hacer política y permanecer en
el poder distinta a la partitocracia usual de las democracias contemporáneas. De hecho,
usualmente los líderes y/o movimientos populistas surgen al margen de, y contra, los partidos
considerados tradicionales--y parte de su atractivo reside en su rechazo a los partidos políticos
por considerarlos elementos consustanciales a la sociedad estratificada y a la co-optación del
Estado en manos de los poderosos cuyos intereses son opuestos al "pueblo". Después de
todo, si el pueblo es un solo sujeto colectivo--el único sujeto colectivo legítimo de la
democracia según los movimientos populistas--no debería estar dividido por ideologías
integradas en partidos distintos, sino que debería ser capaz de unirse en torno a reclamos
fundamentales que aseguren su bienestar, desechando como asuntos secundarios o
innecesarios aquellos que son esenciales para las identidades partidistas.
Tanto la economía keynesiana, como una posición crítica de la política exterior de los Estados
Unidos15 han sido prácticas sustanciales del populismo latinoamericano, tanto de los años
1930-1950, como la más reciente ola de la "nueva izquierda" de los 2000. En el caso europeo
de los 2010, la crítica principal es a la hegemonía y dominio de los intereses políticos
alemanes y el sector financiero global.
La crisis de la representación política es una condición necesaria pero no una condición suficiente
del populismo. Para completar el cuadro de situación es preciso introducir otro factor: una "crisis en
las alturas" a través de la que emerge y gana protagonismo un liderazgo que se postula
eficazmente como un liderazgo alternatia y ajeno a la clase política existente. Es él quien, en
definitiva, explota las virtualidades de la crisis de representacción y lo hace articulando las
demandas insatisfechas, el resentimiento político, los sentimientos de marginación, con un discurso
que los unifica y llama al rescate de la soberanía popular expropiada por el establishment partidario
para movilizarla contra un enemigo cuyo perfil concreto si bien varía según el momento histórico -
"la oligarquía", "la plutocracia", "los extranjeros"- siempre remite a quienes son construidos como
responsables del malestar social y político que experimenta "el pueblo". En su versión más
completa, el populismo comporta entonces una operación de sutura de la crisis de representación
por medio de un cambio en los términos del discurso, la constitución de nuevas identidades y el
reordenamiento del espacio político con la introducción de una escisión extra-institucional.16
Populismo en sentido positivo[editar]
Varios movimientos socio-políticos a través de la historia mundial moderna han pretendido que
"el pueblo", es decir, los agricultores y campesinos, los obreros, los pequeños empresarios, el
bajo clero, las clases profesionales (médicos, maestros, profesores, contables, ingenieros,
empleados públicos, etc.), sea quien ostente el poder en los estados democráticos, en contra
así de las élites o clases dominantes 17 . Estos movimientos populistas se han basado en las
ideas políticas de la cultura autóctona sin necesariamente reivindicar el nacionalismo, y
oponiéndose siempre al imperialismo. Ejemplos de este tipo han sido el populismo ruso y el
populismo norteamericano del siglo XIX (éste último llamado también productivismo);
el cantonalismo español; el agrarismo mexicano; y los carbonarios italianos. Pueden estar
influenciados (o no) por una o varias ideologías o proyectos políticos definidos, sin embargo
normalmente no se adhieren a ellos de forma explícita.
En su crítica de la novela Todos los hombres del rey, del premio Pulitzer Robert Penn Warren,
Estéban Hernández hace un interesante análisis de la relación entre populismo y aristocracia.
Hernández sostiene que, mientras en los países menos desarrollados, el populismo va de la
mano con la lucha contra el hambre, en los países más desarrollados el populismo se
relaciona con la centralización del poder, el aumento de impuestos y la supeditación del
mundo empresarial a la política, tal como fue planteado por Franklin Delano Roosevelt en los
Estados Unidos con el New Deal. Hernández señala que el "populismo" definiría una
alternativa a la aristocracia, mucho más probable que elcomunismo, y que por esa razón ha
sido (y es) denostado por los sectores conservadores.18

Factio popularium en la antigua Roma[editar]


En el período de la última república romana, aparecieron una serie de líderes
llamados populares (o factio popularium, 'partido de los del pueblo') que se opusieron a la
aristocracia tradicional conservadora y apostaron por el uso de las asambleas del pueblo para
sacar adelante iniciativas populares destinadas a la mejor distribución de la tierra, el alivio de
las deudas de los más pobres y la mayor participación democrática del grueso de la población.
Entre sus líderes están varios de los Gracos, Publio Clodio Pulcro,Marco Livio Druso el
Tribuno, Sulpicio Rufo, Catilina, Cayo Mario o Julio César.
Este grupo (factio) contó con la oposición acérrima del partido aristocrático de
los optimates encabezado por Cicerón, que usó su poder político y su retórica para eliminar el
poder político (y a veces la vida) de los líderes de los populares.

Populismo a partir del siglo XX[editar]


Populismo en América Latina[editar]
En América Latina los primeros ejemplos de gobiernos considerados populistas fueron Lázaro
Cárdenas en México, José María Velasco Ibarra en Ecuador, Juan Domingo
Perón en Argentina,19 el primer gobierno de Carlos Andrés Pérez en Venezuela, Rafael Ángel
Calderón Guardia en Costa Rica20 21 , Luis Muñoz Marín en Puerto Rico, y Getúlio
Vargas en Brasil.22
En esta línea de crítica política, han sido cuestionados como populistas, tanto gobiernos de
derecha como de izquierda: los primeros identificados con el sistema capitalista y el liderazgo
de los Estados Unidos, y los segundos identificados con posiciones nacionalistas y una
posición desligada de los Estados Unidos.[cita requerida]
En 2006, el ex presidente de Brasil, Fernando Henrique Cardoso, quien realizara en su país
reformas desrregulatorias, en un artículo titulado "El populismo amenaza con regresar a
América latina", sostiene que entre los elementos que hacen que un gobierno no sea
populista, se encuentran tener «políticas públicas prudentes y sensatas», así como un mayor
acercamiento a Estados Unidos.
Francisco Panizza ofrece una lectura del populismo como un espejo de la democracia cuyo
punto de discusión central es la posibilidad de poner al pueblo en un lugar de realidad objetiva.
El populismo no es posible sin la artículación retórica de un pueblo "construido" en tanto actor
social colectivo pero abstracto. En estos procesos los líderes no sólo hablan en nombre del
pueblo, sino que recurren al sentido de emergencia para introducir políticas que de otra forma
serían rechazadas.23
Por su parte, Ernesto Laclau afirma que el populismo es la mejor forma de organización
política pues da mayor lugar y representatividad a clases que hasta el momento estaban
relegadas.24 No obstante, algunos especialistas post-marxistas como Maximiliano. E
Korstanje sugieren que si bien el populismo permite una mayor participación política, esa
participación es a costo de un proceso de des-inversión. El riesgo y el interés resguardan al
orden capitalista. Cuando un orden populista introduce cambios de base en la distribución, el
capital es repatriado hacia otros países generando un aceleramiento en la desinversión. Como
resultado, el estado debe intervenir en la mayoría de las instituciones democráticas, afectando
seriamente la gobernabilidad. Según el estudioso, el populismo paradójicamente sienta las
bases para el gobierno totalitario pues incapacitado para crear confianza en los mercados, y
en la búsqueda de legitimidad necesaria para funcionar, debe intervenir en los otros poderes
republicanos. La dictadura nace como mecanismo político empleado para que las elites
mantengan su legitimidad.25
Populismo en Estados Unidos[editar]
Mientras que tanto el New Deal de Franklin Delano Roosevelt como "La Nueva Frontera"
de John F. Kennedy han sido considerados iniciativas del populismo progresista,
históricamente, la BBC ha calificado el gobierno del presidente de Estados Unidos, Ronald
Reagan, como «populismo conservador»,26
En 2007, Paul Krugman, ganador del Premio Nobel de Economía en 2008, sostuvo que los
Estados Unidos precisaban un «contragolpe populista» (populist backlash) para revertir el
aumento de la desigualdad social.27
En Estados Unidos, al igual que en América Latina, se ha recurrido al término "populismo"
para calificar las características de los candidatos tanto de derecha como de izquierda. En la
campaña para las elecciones presidenciales de 2008, tanto Hillary Clinton como Obama, han
sido calificados de populistas.28 Por su parte, el presidente George W. Bush, también ha sido
considerado como populista.29
opulismo es un término que no forma parte del diccionario de la Real Academia Española
(RAE) pero que, sin embargo, es de utilización muy frecuente en la lengua castellana.
Se trata de un concepto político que permite hacer referencia a los movimientos
que rechazan a los partidos políticos tradicionales y que se muestran, ya sea en la
práctica efectiva o en los discursos, combativos frente a las clases dominantes.
El populismo apela al pueblo para construir su poder, entendiendo al pueblo como las clases
sociales bajas y sin privilegios económicos o políticos. Suele basar su estructura en la denuncia
constante de los males que encarnan las clases privilegiadas. Los líderes populistas, por lo
tanto, se presentan como redentores de los humildes.
El término populismo tiene sentido peyorativo, ya que hace referencia a las medidas políticas
que no buscan el bienestar o el progreso de un país, sino que tratan de conseguir la aceptación
de los votantes sin importar las consecuencias. Por ejemplo: “Sancionar a las empresas
norteamericanas es una decisión propia del populismo, que tiene consecuencias nefastas
desde el punto de vista económico”, “El populismo de izquierda ha ahuyentado las inversiones
y sumido a la población en la pobreza”, “Quienes nos acusan de populismo son aquéllos que
gozaron durante años de ganancias inmensas a costa de la pobreza del resto de la sociedad”.
Cuando la noción de populismo se utiliza de manera positiva, se califica a estos movimientos
como propuestas que buscan construir el poder a partir de la participación popular y de la
inclusión social.
Del éxito al ajuste

Se sabe que los grupos populistas no conforman


un conjunto homogéneo, sino que muestran ciertas diferencias notables en cuestiones políticas
y económicas. Por otro lado, tienen muchos puntos en común que los opone a quienes no
participan de su ideología, la cual se basa principalmente en la promoción forzosa del consumo
y la distribución. En los años 70 y 80, no hubo experiencia populista regional que no
atravesara cuatro fases bien diferenciadas: el éxito al inicio, los desbalances,
la aceleración de los mismo y, por último, el ajuste.
En la primera de ellas no importa el proceder, ya que todo parece funcionar. Aumenta
el empleo y el salario real, el efecto de la inflación parece desvanecerse y las políticas de tipo
fiscal y monetario expansivo ven una reactivación. Se trata de momentos históricos en los
cuales un país cree haber encontrado el modelo económico que realmente funciona para su
pueblo, la revolución que todos estaban esperando y que cambiará para siempre su calidad de
vida.
Pero todo esto tiene sus consecuencias. Es luego de esta etapa inicial que aparecen los
desbalances: aumenta con más fuerza la tasa de inflación, crecen las deudas, aparecen los
conocidos cuellos de botella externos (disminuye o se estanca el volumen de exportación pero
aumenta el de importación) y se ve la caída de las reservas internacionales. Frente a dicha
situación, el accionar del gobierno suele girar en torno a controlar los precios y los cambios, lo
cual acarrea una inflación reprimida, entre otros males.
Seguidamente, en la aceleración de desbalances, crece violento el déficit fiscal y la necesaria
emisión monetaria para su financiación, aumenta la falta de divisas a pesar de controlar los
cambios (con la consiguiente devaluación de la moneda), comienza la caída de la demanda de
dinero, empeora la inestabilidad de la inflación y disminuye el salario real, para citar algunas
de las terribles consecuencias de la fase anterior.
Por último, el ajuste intenta rearmar el país, como si de un gran rompecabezas se tratara. Cabe
mencionar que este proceso toma unos cuantos años y cada paso es el resultado de decisiones
tomadas fríamente, a sabiendas de los riesgos que acarrean. El mundo actual hace que la
duración y el impacto de cada una de las fases varíe con respecto a lo que nos enseña la historia
de unas cuantas décadas atrás, pero el cuadro final es siempre el mismo.

Lee todo en: Definición de populismo - Qué es, Significado y


Concepto http://definicion.de/populismo/#ixzz3JirbLh5y

Neopopulismo
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Es posible que a causa de ello haya lagunas de contenido o deficiencias de
formato. Si quieres puedes ayudar y editar, pero por favor antes de realizar
correcciones mayores contacta a los redactores en sus páginas de discusión, o en
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El neopopulismo es un término empleado para designar al resurgimiento de la corriente


populista en Latinoamérica, tras las dictaduras de la década de los 80 en la región. La ciencia
política lo define como "el conjunto de ideas que a veces pueden parecer doctrina, en el cual
se afirma tener como objetivo primordial la defensa del pueblo, indicando como tal a la
población menos favorecida, dentro del entramado socioeconómico y político."1
Aunque el modelo populista como tal tiene sus orígenes en Rusia y Estados Unidos en el siglo
XIX, es en América Latina donde el neopopulismo encuentra una permanencia más
prolongada con el binomio “populismo de la calle” pero también “populismo en el poder”.

Índice
[ocultar]

 1 Características del Populismo Histórico o clásico


 2 Corrientes del Populismo y neopopulismo
 3 Características del Neopopulismo
 4 Sistema neopopulista en Venezuela
 5 Neopopulismo en Argentina
 6 Neopopulismo en Nicaragua
 7 Referencias
 8 Bibliografía recomendada
 9 Véase también
Características del Populismo Histórico o clásico[editar]
En Latinoamérica, la vertiente clásica del populismo tiene lugar en la década de 1940. Surge
como una respuesta a las nuevas demandas económicas, sociales y políticas tras las
migraciones campo-ciudad.2 Según Jesús Reyes, el populismo destaca por tener, en primer
lugar, una elite que no desea mantener el estatus-quo, es decir, el orden de las cosas tal cual
están. En segundo lugar, una masa movilizada por el factor esperanza o un cambio creciente
de las expectativas y en tercer lugar la presencia de un discursodemagógico de amplio
contenido emocional.3 En cuanto a su relación con la democracia, existen dos principios que la
relacionan con el populismo, uno es de diferencia y otro de semejanza. El primero se
caracteriza por ceder la mayoría de las facultades políticas a un representante que se define
como el mejor para llevarlas a cabo; el segundo, es que al igual que en la democracia el
pueblo se siente identificado con el líder y por eso escogen a individuos con modismos y habla
con los cuales se sienten familiares4 .
Además de estas características, la mayor parte de estos regímenes cuentan con un líder
carismático que es en gran medida responsable por la política tanto económica como social de
su nación. Mediante la estructura gubernamental, se involucran a las masas y sectores
populares, esto se logró mediante la utilización de distintos mecanismos como
el sindicalismo y el corporativismo.
Así, Abad 2 resume sus características de la siguiente manera:

1. Un líder carismático al que se le atribuyen características excepcionales o "meta-


presidenciales".
2. Una relación directa líder-electorado.
3. El éxito de esta relación depende de la movilización de amplios segmentos de la
población (masas).
4. Una relación ambigua con la democracia, es decir, aunque hace mención del voto no
es un régimen democrático.
5. Emplea una retórica que apela al “pueblo” y crea un discurso de "nosotros contra ellos"
para buscar la unión de este.
6. Sostiene que el voto y la movilización pública son los principales medios de
legitimación.
7. La puesta en marcha de mecanismos, que pueden ser proyectos o reformas sociales.
Corrientes del Populismo y neopopulismo[editar]
De acuerdo a los diferentes enfoques de política pública es posible identificar tres “olas”,
según Sussane Gratius 5 :

 El populismo nacional de la década de 1940, ejemplificado por Juan Domingo


Perón, Getúlio Vargas y Lázaro Cárdenas en México. El objetivo de este fue
fundamentalmente incluir a las clases populares al Estado y así crear una unidad nacional.
Es también una respuesta a las condiciones de desigualdad social y a la crisis en el
Estadooligárquico liberal.
 El neo-populismo o populismo de derecha de la década de 1980 y 1990 con líderes
como Carlos Menem en Argentina o Alberto Fujimori en Perú. Este tipo de populismo
aplicó políticas económicas neoliberales que iban de acuerdo a las recomendaciones del
Consenso de Washington y el Fondo Monetario Internacional.
 Más recientemente el populismo de izquierda, dentro del cual entran el presidente Hugo
Chávez en Venezuela, Néstor Kirchner en Argentina, Evo Morales en Bolivia yRafael
Correa en Ecuador. Esta "tercera ola" puede ser diferenciada de la primera por su
discurso político y por su rechazo a mantener un modelo económico basado en la
sustitución de importaciones; de la segunda por sus política públicas y su oposición al
sistema neoliberal ortodoxo.
De igual manera se pueden identificar de acuerdo a su inclinación política6 en:

 Populismo autoritario: La vertiente autoritaria se presenta como un cese a la democracia


representativa y una alternativa a esta. Es un tipo de “socialismo para el siglo XXI” que
promueve independencia nacional de las esferas de influencia de países como Estados
Unidos y promueve la igualdad social.
 Populismo “democrático”: este tipo tiene un giro más modernizador y pragmático en sus
políticas de reforma estructural pero sigue siendo eminentemente nacionalista
ycolectivista7 .
Características del Neopopulismo[editar]
En contraposición con el populismo, el neopopulismo tiene algunas divergencias. En primer
lugar, a diferencia de las políticas principalmente opositores a la intervención americana de
gobiernos como el de Perón y Vargas, los líderes neopopulistas de la segunda ola han
buscado políticas de buenas relaciones con Estados Unidos de Norteamérica y una apertura
comercial a este, en lugar de una acelerada industrialización y economía centrada en el
mercado nacional.8 De igual manera, contrario al populismo de los años 40 o 50 que solía ser
más conservador, específicamente en términos morales, el neopopulismo tiende a ser
ideológicamente más radical, apegándose de manera más exacta a los ideales de izquierda o
derecha, según sea el caso. El neopopulismo moderno se podría definir como:“Una forma de
gobierno concreto que puede ser articulado desde lo político con una teoría marxista.
Implicando redistribución, atención a los de abajo, y protagonismo de los que están más
excluidos del sistema económicocapitalista puro".9
El neopopulismo se separa del populismo latinoamericano anterior en el sentido en que no
parece buscar una conciliación de sectores sociales con vistas a la modernización, como
ocurría en la época de las grandes industrializaciones de mitades de siglo, sino que ha
heredado del marxismo tradicional un lenguaje de confrontación social. Esta confrontación, por
otra parte, no es en el sentido de clases, sino que se apega a un enfrentamiento entre los
sectores modernos y no modernos de las sociedades latinoamericanas en donde este modelo
triunfa.10
Sistema neopopulista en Venezuela[editar]
El caso de Venezuela es un ejemplo del neopopulismo autoritario. Según Hellinger y Ellner, la
condición política de Venezuela antes de Chávez era la de una república bipartidista; un sector
de la población se inclinaba por el partido Acción Democrática (AD), mientras que los que se
encontraban en mejores condiciones sociales lo hacían así por el conservador Partido
Demócrata Cristiano Copei. La combinación de crisis económica, desigualdad y reformas
neoliberales provocó una fragmentación en la sociedad civil, lo cual se reflejaba en la
disminución de la participación de los sindicatos como canales de representación política
popular. Asimismo había un gran desencanto debido a la corrupción y el dominio total ejercido
por el AD y el Copei, quienes aparecían en el último lugar en las encuestas sobre confianza en
las instituciones nacionales. El 4 de febrero de 1992, Hugo Chávez intentó un golpe de
Estado en Venezuela. Más tarde sería capturado por el Presidente Carlos Andrés Pérez y
enviado a prisión. Después de ser liberado, Chávez viajó por el país contactando a
simpatizantes izquierdistas y antiguos militares para unirlos así a un nuevo movimiento en el
cual se comprometía a combatir la corrupción, detener el régimen de los partidos dominantes
y el deterioro social provocado por el modelo neoliberal. Cuando Chávez llegó al poder,
gracias al gran apoyo de sus simpatizantes y promesas de campaña, se marcó un colapso
definitivo al sistema de partidos que habían dominado la escena política en Venezuela hasta
entonces y comenzó una nueva etapa en la que el gobierno residía casi exclusivamente en la
persona del presidente.11
Neopopulismo en Argentina[editar]
Argentina es un ejemplo más del populismo debido a que ha experimentado las "tres olas" o
modelos del mismo. El exponente del neopopulismo en este país es Néstor Kirchner, y más
recientemente su esposa Cristina Fernández de Kirchner, ambos representantes de un
sistema de populismo "más democrático", sin los componentes de sistema autoritario o
militarismo. En este sentido, según Gratius, este gobierno es más cercano al populismo
histórico que al populismo de su predecesor Carlos Ménem.5
El escenario populista diseñado por Perón era favorable, de manera que Kirchner solo
rediseñó esta estrategia para adecuarse al contexto histórico de la Argentina de principios del
siglo XXI. Lo que buscaba con este nuevo enfoque Kirchnerista era la construcción del país
para que este se unificara, fuese incluyente e identificará como ciudadanos a todos los
habitantes. Evitando la exclusión social y reforzando el país en términos de progreso
económico, político y social, el neopopulismo Kirchneriano adquirió fuerza y reconocimiento a
medida que construía la búsqueda por una recuperación general del país y alentaba la idea de
cambio.
Estos ideales fueron postulados en su discurso titulado "Cambio Profundo" del 25 de mayo de
2003. De manera que el neopopulismo en Argentina desde el discurso de Néstor Kirchner
implicó la reconstrucción de una Argentina en términos políticos, sociales pero también en
términos de identidad, reforzando la idea del Estado y la indirecta debilitación del capitalismo a
través de la justa repartición de la riqueza y el apoyo al trabajo en comunidad.12
Neopopulismo en Nicaragua[editar]
El caso del populismo en Nicaragua es especial porque, como afirma Chamorro, a diferencia
de otros países latinoamericanos, Daniel Ortega no ganó las elecciones presidenciales del
2006 con una vasta mayoría y así no tenía el mismo poder de convocatoria que otros líderes
como Evo Morales o Rafael Correa. Este presidente está afiliado al Frente Sandinista de
Liberación Nacional, grupo que surgió en 1961 y que ha tenido una gran importancia en los
procesos políticos de Nicaragua y en la Revolución de este país, que derrotó a Anastasio
Somoza Debayle y lo llevó al poder por primera vez en 1985.
El mandato de Ortega es un resultado de los deseos de los nicaragüenses que buscaban
luchar contra la pobreza y una transformación en las instituciones. En materia económica, a
pesar de que sí tiene políticas que se oponen al neoliberalismo ortodoxo, muestra una actitud
pragmática en sus relaciones con Washington negociando un pacto con el Fondo Monetario
Internacional ratificando la participación de Nicaragua en el Tratado Centroamericano de Libre
Comercio (CAFTA). Su propuesta populista conlleva a, en palabras del propio Ortega
"entregar todo el poder a la gente" logrando esto mediante la creación de Consejos de Poder
Ciudadano que permiten la participación de estos, aunque esta participación es mediada por
el sistema.13