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Numeros 13 Y Jehová habló a Moisés, diciendo:

2 Envía tú hombres que reconozcan la tierra de Canaán, la


cual yo doy a los hijos de Israel; de cada tribu de sus
padres enviaréis un varón, cada uno príncipe entre ellos.

17 Los envió, pues, Moisés a reconocer la tierra de Canaán,


diciéndoles: Subid de aquí al Neguev, y subid al monte,
18 y observad la tierra cómo es, y el pueblo que la habita,
si es fuerte o débil, si poco o numeroso;
19 cómo es la tierra habitada, si es buena o mala; y cómo son
las ciudades habitadas, si son campamentos o plazas
fortificadas;
20 y cómo es el terreno, si es fértil o estéril, si en él hay
árboles o no; y esforzaos, y tomad del fruto del país. Y era
el tiempo de las primeras uvas.
21 Y ellos subieron, y reconocieron la tierra desde el
desierto de Zin hasta Rehob, entrando en Hamat.
22 Y subieron al Neguev y vinieron hasta Hebrón; y allí
estaban Ahimán, Sesai y Talmai, hijos de Anac. Hebrón fue
edificada siete años antes de Zoán en Egipto.
23 Y llegaron hasta el arroyo de Escol, y de allí cortaron un
sarmiento con un racimo de uvas, el cual trajeron dos en un
palo, y de las granadas y de los higos.
24 Y se llamó aquel lugar el Valle de Escol,[a] por el racimo
que cortaron de allí los hijos de Israel.

25 Y volvieron de reconocer la tierra al fin de cuarenta


días.

26 Y anduvieron y vinieron a Moisés y a Aarón, y a toda la


congregación de los hijos de Israel, en el desierto de Parán,
en Cades, y dieron la información a ellos y a toda la
congregación, y les mostraron el fruto de la tierra.

27 Y les contaron, diciendo: Nosotros llegamos a la tierra a


la cual nos enviaste, la que ciertamente fluye leche y miel;
y este es el fruto de ella.

28 Mas el pueblo que habita aquella tierra es fuerte, y las


ciudades muy grandes y fortificadas; y también vimos allí a
los hijos de Anac.

29 Amalec habita el Neguev, y el heteo, el jebuseo y el


amorreo habitan en el monte, y el cananeo habita junto al
mar, y a la ribera del Jordán.
30 Entonces Caleb hizo callar al pueblo delante de Moisés, y
dijo: Subamos luego, y tomemos posesión de ella; porque más
podremos nosotros que ellos.

31 Mas los varones que subieron con él, dijeron: No podremos


subir contra aquel pueblo, porque es más fuerte que nosotros.

32 Y hablaron mal entre los hijos de Israel, de la tierra que


habían reconocido, diciendo: La tierra por donde pasamos para
reconocerla, es tierra que traga a sus moradores; y todo el
pueblo que vimos en medio de ella son hombres de grande
estatura.

33 También vimos allí gigantes, hijos de Anac, raza de los


gigantes, y éramos nosotros, a nuestro parecer, como
langostas; y así les parecíamos a ellos.

CANAAN

La tierra de Canaan estaba compuesta de ciudades-estados individuales. Cada


una de estas ciudades tenía su propio rey. Por lo tanto, conquistar la tierra
significó derrotar cada ciudad una a la vez puesto que no había gobierno central
en Canaan. Hacia el final de la conquista encontramos algunas de las ciudades
que congregan juntos contra su enemigo común (capítulos 10, 11). Estas ciudad-
estados en Canaan estaban bien presentadas y avanzaban bien cultural y
técnicamente. Había comercio exterior extenso con Mesopotamia, Egipto y
Chipre. Las casas cananitas eran de un buen diseño con los pisos pavimentados o
enyesados. La mayoría de las ciudades habían desarrollado alcantarillados. Había
artesanos del oro, cobre y estaño. Algo de la cerámica más fina ha sido escavado
allí.

Es también importante tener presente que Canaan era solamente uno de los
enemigos de Israel en aquella época. En última instancia, sin embargo, ella era
la peor. Solamente algunas de las batallas se registran en Josué

El énfasis está en que Israel conduce a los habitantes de la tierra para que ellos
pudieran conquistar su herencia. Ellos tuvieron que conquistar las influencias
paganas de aquella tierra.

LA RELIGION CANAANITA: Los habitantes eran inmorales, ofrecían


sacrificios de niños, las sacerdotisas del templo eran prostitutas, Los Sodomitas
eran prostitutos masculinos del templo, etc.
Los templos de Baal, de Ashtoreth y de otros canaanitas eran centros del vicio.
Baal era el dios principal de los canaanitas, y su esposa Ashtoreth era su diosa.
Ella era la personificación del principio reproductivo en naturaleza. Su nombre
babilónico era Ishtar, Astarte su nombre griego. Lo que hizo la adoración
cananita de Baal fue la abrogación de Israel sostenida de ser el dios del tiempo y
de las cosechas fértiles. La adoración de estos dioses canaanitas consistió en
orgías extravagantes en sus templos centrados. La indulgencia inmoral era los
medios de la adoración para los canaanitas paganos, y asesinaban a sus niños
recién nacidos como sacrificio a los mismos dioses

Descubrimientos arqueológicos revelan el hallazgo de jarrones conteniendo


restos de niños y recién nacidos que fueron sacrificados a Baal.

Sin embargo, JHVH es santo y su gente debe ser santa. Dios alentó a Israel,
para que castigara ejecutando lo más último sobre ellos por ser naciones
crueles. Israel fue advertido solemnemente que si ellos participaran de los
pecados de aquella gente de la tierra ellos serían echados fuera de la tierra.
Eso fue exactamente lo qué sucedió. Los acuerdos de Dios con Israel fueron
más severos que sus arreglos con los canaanitas. Dios no hará una tregua
con el pecado. Asiría y Babilonia se convirtieron en última instancia en los
instrumentos de Dios para ocuparse del pecado de Israel. Conocemos de
jueces 2:11.15 …que se permitió a muchos canaanitas permanecer en la
tierra y consecuentemente Israel sufrió su influencia espiritual.
Apostasía de Israel, y la obra de los jueces

11
Después los hijos de Israel hicieron lo malo ante los ojos de Jehová, y sirvieron a los
baales.

12
Dejaron a Jehová el Dios de sus padres, que los había sacado de la tierra de
Egipto, y se fueron tras otros dioses, los dioses de los pueblos que estaban en sus
alrededores, a los cuales adoraron; y provocaron a ira a Jehová.

13
Y dejaron a Jehová, y adoraron a Baal y a Astarot.

14
Y se encendió contra Israel el furor de Jehová, el cual los entregó en manos de
robadores que los despojaron, y los vendió en mano de sus enemigos de alrededor; y
no pudieron ya hacer frente a sus enemigos.

15
Por dondequiera que salían, la mano de Jehová estaba contra ellos para mal,
como Jehová había dicho, y como Jehová se lo había jurado; y tuvieron gran aflicción.

Los qué tuvieron que ser destruidos fueron los nichos paganos y sus dispositivos
ritualisticos. Dondequiera que la religión cananita fuera tolerada los Israelitas la
absorbían rápidamente.
PROBLEMAS ÉTICOS EN JOSUE

Porque Dios mando a Israel a exterminar la gente que vivía en la Tierra


Prometida?

Cf. Deuteronomio 9:4–6; 12:30–32; Levítico 18:21–30; Números 25:1–5, 16–18;


Josué 6:17–21; 8:21–29.

Deuteronomio 9
4
No pienses en tu corazón cuando Jehová tu Dios los haya echado de delante de ti,
diciendo: Por mi justicia me ha traído Jehová a poseer esta tierra; pues por la
impiedad de estas naciones Jehová las arroja de delante de ti.

No por tu justicia, ni por la rectitud de tu corazón entras a poseer la tierra de


5

ellos, sino por la impiedad de estas naciones Jehová tu Dios las arroja de delante
de ti, y para confirmar la palabra que Jehová juró a tus padres Abraham, Isaac y
Jacob.

Deuteronomio 12

Advertencias contra la idolatría

29
Cuando Jehová tu Dios haya destruido delante de ti las naciones adonde tú vas para
poseerlas, y las heredes, y habites en su tierra, 30 guárdate que no tropieces yendo
en pos de ellas, después que sean destruidas delante de ti; no preguntes acerca de sus
dioses, diciendo: De la manera que servían aquellas naciones a sus dioses, yo también
les serviré.

No harás así a Jehová tu Dios; porque toda cosa abominable que Jehová
31

aborrece, hicieron ellos a sus dioses; pues aun a sus hijos y a sus hijas
quemaban en el fuego a sus dioses.

32
Cuidarás de hacer todo lo que yo te mando; no añadirás a ello, ni de ello
quitarás.(D)

Levítico 18

Actos de inmoralidad prohibidos

1
Habló Jehová a Moisés, diciendo:

2
Habla a los hijos de Israel, y diles: Yo soy Jehová vuestro Dios.
3
No haréis como hacen en la tierra de Egipto, en la cual morasteis; ni
haréis como hacen en la tierra de Canaán, a la cual yo os conduzco, ni
andaréis en sus estatutos.

4
Mis ordenanzas pondréis por obra, y mis estatutos guardaréis,
andando en ellos. Yo Jehová vuestro Dios.

5
Por tanto, guardaréis mis estatutos y mis ordenanzas, los cuales
haciendo el hombre, vivirá(A) en ellos. Yo Jehová.