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Annie Besant - Sus Comienzos como Teósofa

Pablo D. Sender

Annie Besant ingresó a la Sociedad Teosófica en 1889, cuando era


una de las líderes del Socialismo Fabiano. En el pasado, había visto que
la religión ortodoxa no ofrecía ni ayuda ni oportunidad para el avance de
la humanidad. Se había convertido entonces al ateísmo, adoptando la
ciencia y el materialismo como el evangelio de la verdad.

Aunque se encontraba bajo una asunción filosófica errónea, su


maravilloso trabajo por los oprimidos y su lucha contra los prejuicios
sociales atrajeron la atención de Mme. H. P. Blavatsky ya en el año 1882.
HPB escribió en The Theosophist:
La buena Annie Besant, a pesar de no creer en . . . su propio
espíritu, habla y escribe cosas tan sensatas y sabias que casi
podríamos decir que uno de sus discursos o capítulos contiene más
elementos para beneficiar a la humanidad que los ofrecidos durante
toda la carrera oratoria de un moderno vidente. [1]

Y no sólo HPB, sino también el Mahatma KH, hizo referencia a la


Sra. Besant algunos años antes de que ella conociera la Sociedad
Teosófica. Existe una carta no fechada, recibida probablemente en 1884,
donde el Maestro le aconseja a Sinnett que se ponga en contacto con
ella, tal vez previendo su futuro rol en la ST:

Mientras tanto, haga todo el esfuerzo posible para desarrollar tal


relación con A. Besant que sus trabajos puedan proceder en líneas
paralelas y en completa simpatía. . . . Puedes, si lo crees
conveniente, mostrarle esta nota a ella, solamente. [2]

Se sabe que su Maestro vigilaba a Annie Besant desde temprano en


su vida. Ella escuchó su Voz dos veces antes de conocer a HPB. La
segunda de tales ocasiones ocurrió en 1889, cuando la Sra. Besant
estaba en su oficina. Estaba desesperada porque la Verdad parecía
inalcanzable, ya que ni el materialismo le daba respuestas ni la ciencia le
ofrecía una solución para el sufrimiento humano. Fue entonces que
escuchó la conocida Voz diciendo: “¿Estás dispuesta a sacrificar todo
para encontrar la Verdad?” Ella respondió: “Sí, Señor”. Entonces la voz
continuó: “Pronto la encontrarás”. Pasaron 15 días y su amigo, el Sr.
William Stead, el famoso Editor del Pall Mall Gazette, le envió los tomos
de La Doctrina Secreta para escribir una reseña sobre ésta. Habiéndose
sentido iluminada por el libro, Annie Besant vio la Verdad en él y le envió
una nota a la autora pidiéndole si podía ir a visitarla. HPB le respondió en
una carta:

Yo también he deseado por largo tiempo conocerte, ya que no hay


nada en el mundo que admire más que el valor, y el poco común
coraje de salir y pronunciar audazmente lo que uno opina en la cara
de todo el mundo. [3]

Cuando Annie Besant conoció a HPB, reconoció inmediatamente


que la Teosofía era lo que ella había estado buscando. Pero ahora se
enfrentaba a un paso muy difícil de dar. Como escribió en su
autobiografía:

Fui allí y pregunté sobre la Sociedad Teosófica, deseosa de


hacerme miembro, pero luchando contra esto. Porque veía . . . lo
que eso significaría. Yo ya había conquistado en su mayor parte el
prejuicio público contra mí, por el trabajo que realicé en el Consejo
de la Escuela de Londres, y ahora se extendía frente a mí un camino
llano, donde mis esfuerzos por ayudar serían reconocidos, no
criticados. ¿Tenía que sumergirme en un nuevo remolino de lucha y
hacerme blanco del ridículo . . . y llevar adelante de nuevo la fatigosa
lucha por una verdad no popular? ¿Debía volverme contra el
Materialismo y afrontar la vergüenza de confesar públicamente que
había estado equivocada, engañada por mi intelecto que me llevó a
ignorar al Alma? ¿Debía dejar el ejército que había batallado por mí
con tanto valor, y los amigos que habían permanecido a mi lado a
través de toda la brutalidad y el ostracismo social? Y él [Charles
Bradlaugh], el más fuerte y verdadero de mis amigos . . . ¿debía él
sufrir el tormento de ver a su compañera de trabajo y de lucha, de
quien estaba tan orgulloso, por quien había sido tan generoso,
unirse a las huestes opuestas dejando las filas del Materialismo? [4]

Un paso muy difícil, en verdad. Pero a pesar de todo, Annie Besant


se unió a la ST, y su decisión generó tal tormenta de crítica que fue
necesario que diera una explicación pública por su cambio de visión. Así,
ofreció una conferencia titulada: “Por qué me hice Teósofa”, la cual
termina de la siguiente manera:

Me ha causado suficiente sufrimiento, y más, el admitir que el


Materialismo, de quien esperaba todo, me ha fallado, trayendo con
tal admisión la reprobación de algunos de mis más cercanos amigos.
Pero aquí, como en otras ocasiones de mi vida, no voy a intentar
comprar la paz con una mentira. Una necesidad imperiosa me fuerza
a decir la verdad, como la percibo, más allá que mis palabras gusten
o no, produzcan alabanza o crítica. Debo mantener inmaculada mi
lealtad hacia Verdad, sin importar las amistades que me fallen o los
lazos humanos que se rompan. Ella puede llevarme a parajes
desolados, pero tengo que seguirla, ella puede despojarme de todo
amor, pero debo ir tras ella, aunque me destruyera, seguiría
confiando en ella, y no pido otro epitafio en mi tumba que el de “Ella
trató de seguir la Verdad”. [5]

El carácter de Annie Besant fue evidentemente consistente con su


ardiente búsqueda de la Verdad, porque HPB le escribió en una carta:
“TÚ, honesta como el día, sincera y leal”; y en una carta a W. Q. Judge,
HPB se refirió a ella como: “Un alma de honor y verdad sin concesiones .
. . Inegoísmo y Altruismo es el nombre de Annie Besant.” [6]

En un corto tiempo nació un profundo afecto entre HPB y la Sra.


Besant. Esto se evidencia al examinar las cartas que Mme Blavatsky le
escribió. Éstas empiezan con frases como: “MI QUERIDA AMADA”, o “MI MÁS
QUERIDO ALTER EGO”, o “Annie Besant: La mejor y la única”. De acuerdo a
la Condesa de Wachtmeister, HPB estaba muy feliz de haber conocido a
Besant porque, luego de previas desilusiones, había encontrado al fin al
sucesor que el Maestro le había prometido algunos años atrás. [7]

La Sra. Besant desarrolló todas sus cualidades espirituales en


potencia extraordinariamente rápido, revelando su valía en forma
progresiva. Cinco meses después de que se hubieran conocido, HPB le
escribió: “Estoy orgullosa de ti, te amo, y te rindo honores. Eres, y
siempre lo serás, la estrella de salvación para todo hombre.” Y en otra
carta: “Siempre tuya, a quien cada día respeto más—HPB.”

El Cnel. Olcott también reconoció inmediatamente en Annie Besant


una gran Alma. La conoció en la casa de HPB, cuando varios teósofos
estaban en contra de esta Militante Socialista recientemente ingresada.
Él escribió sobre tal reunion en Old Diary Leaves (Historia de la Sociedad
Teosófica): “Al tiempo de mi [primera] visita tuve la oportunidad de ver de
cuánta ternura infinita y compasión inegoísta era capaz la Sra. Besant”
[8], y “Ella es nuestro más importante ingreso desde Sinnett.” [9]

Sólo tres años después que Besant se uniera a la ST tuvo que


afrontar una pesada responsabilidad. Mme Blavatsky había muerto y, de
acuerdo a los deseos del Maestro, se le confirió el gran deber de ser su
sucesora. Los Maestros también instruyeron al Cnel. Olcott sobre esto,
en un episodio descrito por él en su Diario:

El 10 de febrero de 1892 recibí clariaudientemente un mensaje muy


importante de mi Gurú diciéndome, entre otras cosas, que un
mensajero suyo vendría y que debía estar preparado para ir a su
encuentro. No se me dijo nada más que esto, ni se indicó el nombre
de la persona o el momento de su arribo. [10]

El Cnel. Olcott no tuvo ninguna otra indicación por un año y medio.


Entonces, estando con Besant en su primera gira dando conferencias por
India, escuchó de nuevo la familiar voz diciendo: “Éste es el mensajero
sobre el que te dije estar preparado para ir a su encuentro: ahora, cumple
con tu deber.” Olcott agregó en su Diario:

El desarrollo de las relaciones de la Sra. Besant con nuestro trabajo


en India ha sido, además, lo que para mí es la mejor evidencia
posible de que ella es, de hecho, el agente elegido para fructificar las
semillas que habían sido plantadas por HPB y por mí durante los
quince años previos. Ella ha barrido con todo vestigio de
desconfianza sobre nuestra misión en India, como la que tenía el
gran cuerpo de Brahmines ortodoxos, quienes nos veían a mi colega
y a mí como agentes secretos para una propaganda Budista y los
posibles destructores del Hinduismo. [11]

Annie Besant trabajó vigorosamente por la ST, mostrando una gran


devoción y capacidad. El Cnel. Olcott no tuvo la oportunidad de apreciar
el asombroso trabajo que ella llevaría a cabo como Presidente de la ST,
pero lo que vio en esos primeros tiempos le fue suficiente para trazar un
paralelo entre Annie Besant y HPB. En su diario escribió:

Probablemente nadie como HPB volverá a nacer para ocupar su


lugar. [Pero] al mismo tiempo el caso de la Sra. Besant ha
demostrado que es posible para otra persona el tener un rol tan
importante como el suyo, y hacer tanto como ella para difundir la
Teosofía por todo el mundo.

Podemos decir que hubieron dos aspectos que marcaron la vida de


Annie Besant: El primero es su búsqueda por la Verdad sin concesiones,
desde sus días como cristiana hasta su período agnóstico, pasando por
el movimiento de librepensamiento y el socialismo, hasta que encontró la
ST, continuando entonces como Teósofa su incesante búsqueda por la
Verdad. Y el segundo aspecto es la inagotable energía que dedicó para
el beneficio de la humanidad, con una compasión que llenaba su corazón
desde sus primeros días de trabajo social. Ella es un ejemplo para todos
nosotros, ya que nosotros también estamos llamados a seguir el mismo
Sendero. Expresado en sus palabras:

Este mismo camino de conocimiento que estoy hollando está abierto


a todos aquellos que están dispuestos a pagar el peaje que se
demanda en su entrada—y ese peaje es el estar dispuesto a
renunciar a todo por la verdad espiritual, y estar dispuesto a ofrecer
toda verdad que se ha ganado para el servicio del hombre, sin
dejarse nada para sí mismo. [12]

Referencias

[1] The Theosophist, Junio 1882.


[2] Las Cartas de los Mahatmas a A. P. Sinnett, No. 33.
[3] Carta de HPB a Annie Besant, 15 de marzo de 1889.
[4] Annie Besant, Una Autobiografía.
[5] ibid.
[6] The Messenger, marzo 1915, p. 468.
[7] ibid., marzo 1915, p. 467.
[8] H. S. Olcott, Old Diary Leaves (ODL), Forth Series, p. 192.
[9] ibid., p. 184.
[10] ODL, Fifth Series, pp. 93-94.
[11] ibid., p. 95.
[12] Annie Besant, Una Autobiografía