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Antibióticos β-lactámicos.

 
ESTRUCTURA. 
Todos  los  fármacos  pertenecientes  a  este  grupo  presentan  en  su  estructura  química  el  anillo 
β-láctamico,  que  resulta  de  la  unión  de  alanina  y  β-dimetilcisteína.  A  este  anillo  se  encuentra 
unido  un  anillo  tiazolidínico  de  cinco  componentes  en  el  caso  de  las  penicilinas,  o  un  anillo 
dihidrotiacínico de seis componentes en el caso de las cefalosporinas. 

 
Los  carbapenemes  se  caracterizan  porque  su  anillo  β-lactámico  se  encuentra  unido  a un anillo de 
cinco  componentes,  que  es  insaturado  y  que  contiene  un  átomo  de  carbono  en  sustitución  del 
átomo de azufre típico de las penicilinas.  
Los  monobactámicos cuyo único representante es aztreonam, se caracterizan por presentar como 
única estructura central el anillo β-lactámico. 
Los  inhibidores  de  las  β-lactamasas,  son  compuestos  que  evitan  que  estas  enzimas  se  fijen a los 
antibióticos β-lactámicos y los destruyan. Son el ácido clavulánico, sulbactam y tazobactam. 
 
MECANISMO DE ACCIÓN. 
La  pared  bacteriana  está  constituida  por  un  complejo  polímero  de  polisacáridos  y  polipéptidos 
con  enlaces  cruzados,  el  péptido  glucano  (mureína  o  mucopéptido).  El  polisacárido  contiene 
azúcares  aminados  alternantes,  N-acetilglucosamina  y  ácido  N-acetilmurámico,  que  termina  en 
D-alanil-D-alanina.  las  proteínas  fijadoras  de  penicilinas  (PBP)  retiran  la  alanina  terminal  en  el 
proceso  de  formación  del  enlace  cruzado  (síntesis  de  la  pared  celular bacteriana). Recordar que 
estos  antibióticos  afectan  de  fácilmente  a  las  bacterias  grampositivas  ya  que  el  peptidoglicano 
se  encuentra  muy  cerca  de la superficie hallándose separado únicamente por macromoléculas que 
configuran la cápsula. 
Para  producir  el  efecto  los  β-lactámicos  deben  alcanzar  el  lugar  en  el  que  se  encuentran  estas 
isoenzimas,  es  decir,  las  proteínas  fijadoras  de penicilinas (PBP). Las bacterias producen hasta 4 
tipos distintos de PBP. 
Los  antibióticos  de  este  tipo  realizan la inhibición enzimática irreversible de las transpeptidasas 
y  transcarboxilasas  que  conduce  a  la  lisis  bacteriana,  acetilan  el  núcleo  activo  de  serina  de  las 
isoenzimas  que  se  transforman  en  isoenzimas  peniciloil.  En  el  proceso  de  muerte  celular 
participan  autolisinas  y  es  alterada  la  morfogénesis  de  la  pared  celular.  Los  antibióticos 
β-lactámicos  eliminan  las  células  bacterianas  sólo  cuando  se  encuentran  en  procesos  de 
crecimiento activo y síntesis de pared celular. 
 
RESISTENCIA. 
Mecanismos generales: 
1) inactivación  de  antibióticos  por  la  β-lactamasas  (reacción  de  hidrólisis;en 
microorganismos:  ​Staphylococcus  aureus,  Haemophilus  influenzae,  Escherichia  coli, 
Pseudomonas aeruginosa, Enterobacter spp​.) 
Las  bacterias  grampositivas producen gran cantidad de β-lactamasas que excretan al LEC 
(líquido  extracelular).  Son  penicilasas  codificadas  por  plásmidos,  inducibles  y que pueden 
ser  transferidas  a otras bacterias por bacteriófagos. En las bacterias gramnegativas, las 
β-lactamasas  se  encuentran  en  menor  cantidad  localizadas  en  el espacio periplásmico. En 
estas  bacterias  dichas  enzimas  están  codificadas  en  cromosomas  o  plásmidos  y  pueden 
ser constitutivas o inducibles, con afinidad por las penicilinas, cefalosporinas o ambas.   
  
Ambler  (1980):  Clasifica  las  enzimas  en  cuatro  clases  según  su  estructura  molecular  (A, 
B,  C,  D).-  donde  A,  C y D son enzimas cuyo centro activo es una serina (Serinoproteasas); 
B  son  metaloenzimas,  los  átomos  de  Zn2+  interactúan  con  un  residuo  de  cisteína  y  tres 
residuos de histidina en el sitio activo. 
 
Bush,  Jacoby  y  Medeiros  (1995):  Tienen  en  cuenta  la  localización  genética,  perfil  de 
sustratos,  la  sensibilidad  a  inhibidores  y  algunas  características  físicas  como  punto 
Isoeléctrico, Peso Molecular y la clase molecular. 
 
2) modificación  de  las  PBP’s  (resistencia  a  meticilina  en  estafilococos,  resistencia  a 
penicilina en neumococos y enterococos) 
3) alteración  de  la  penetración  del  fármaco  a  la  PBP/incapacidad  para  penetrar  en  el  lugar 
de acción. (bacterias gramnegativas).  
Los  antibióticos  atraviesan  la  membrana  externa  y  penetran  en  los  microorganismos  a 
través  de  los  conductos  proteínicos  de  la  membrana  externa  (porinas).  La  ausencia  del 
conducto apropiado o la disminución de su producción altera la entrada. 
4) eflujo antibiótico. (bombas de eliminación) 
Son  componentes  citoplasmáticos  y  proteínas  periplásmicas  que  transportan  de  modo 
eficaz los antibióticos desde el periplasma de retorno a través de la membrana externa. 
 
ABSORCIÓN 
Dentro de las penicilinas, su absorción depende de la estabilidad en el medio ácido, como la 
Penicilina G, meticilina o con actividad frente a ​Pseudomonas aeruginosa​ y algunas otras se 
comparan como la mejor elección del fármaco entre dos antibióticos que ejercen la misma acción. 
Las cefalosporinas de primera y segunda generación, así como las de amplio espectro presentan 
una absorción adecuada después de su administración por vía oral. La absorción de las 
cefalosporinas en forma de ésteres, es favorecida porque ocurre una reacción de hidrólisis en el 
tubo digestivo. 
El ácido clavulánico y el sulbactam se absorben de forma adecuada desde el aparato 
gastrointestinal, pero los monobactámicos y los carbapenemes no se absorben. 
DISTRIBUCIÓN 
Los fármacos circulan unidos a las proteínas del plasma, casi siempre a la albumina. La 
distribución de las penicilinas en el líquido extracelular de la mayoría de los órganos y tejidos es 
buena. 
La mayoría de las penicilinas presentan excreción biliar, por lo que alcanza concentraciones altas 
de la bilis. Las cefalosporinas son de distribución parecidas a las penicilinas. Mientras que los 
carbapenemes presentan una escasa eliminación biliar. Todos estos antibióticos atraviesan la 
barrera hematoplacentaria, pero tienen una baja toxicidad, la cual no causa daño en el embrión. 
ELIMINACIÓN 
El mecanismo fundamental de eliminación de todos los antibióticos β-lactámicos es la excreción 
renal de la molécula sin que metabolice. La eliminación se realiza por filtración glomerular y, 
además, por secreción tubular activa e inhibida por probenecida, y este fármaco compite con los 
β-lactámicos en los lugares de unión a la albúmina, por lo que hay mayor concentración del 
antibiótico en sangre. Las cefalosporinas se eliminan en su mayoría por la orina. 
REACCIONES ADVERSAS 
Los β-lactámicos no son malos, pero se han descrito distintos efectos secundarios, como: 
REACCIONES DE HIPERSENSIBILIDAD 
Se pueden presentar los siguientes síntomas: Fiebre, anafilaxia, dermatitis exfoliativa, entre 
otras. La mayoría de los pacientes con son alérgicos a las penicilinas, pueden tratarse con 
cefalosporinas, pero es 4 veces más fácil desarrollar hipersensibilidad a las cefalosporinas 
pacientes que han tenido ya una reacción alérgica a las penicilinas. 
ALTERACIONES GASTROINTESTINALES 
Se piensa que la ampicilina causa diarrea y la administración intravenosa de carbapenemes se 
asocia a náuseas y vómitos. 
Macrólidos:  Fármacos  bacteriostáticos,  cuya  actividad  antibacteriana  depende  de  la 
concentración  en  el lugar de la infección. Indicaciones terapéuticas principales: son sustitutos de 
las  penicilinas  en  muchas  de  sus  indicaciones  en  pacientes  alérgicos.  Son  eficaces  en  el 
tratamiento  de  diferentes  infecciones  intracelulares  y  las  producidas  por  muchas  bacterias 
atípicas. 
Ketólidos:  Fármacos  bacteriostáticos  activos  frente  a  patógenos  respiratorios,  con  especial 
actividad  frente  a  ​Streptococcus  pneumoniae  (​es  un  microorganismo  patógeno  capaz  de  causar 
en  humanos  diversas  infecciones  y  procesos  invasivos  severos.  Se  trata  de  una  bacteria  Gram 
positiva​)  resistentes  a  Penicilina.  Están  asociados  en  el  tratamiento  de  infecciones  de  las  vías 
respiratorias adquiridas en la comunidad. 
Lincosamidas:  Fármacos  bacteriostáticos,  que  se distribuyen ampliamente, con actividad también 
sobre anaerobios. 
Glucopéptidos:  Son  fármacos  con  una  distribución  limitada  por  su  gran  tamaño,  que  se  eliminan 
fundamentalmente  por  el  riñón.  La  vancomicina  y  la  teicoplanina  se  diferencian  en la eliminación, 
mucho más rápida en el caso de vancomicina, y en la tolerancia. 
Daptomicina:  Fármaco  de  administración  únicamente  parenteral,  con  gran  actividad  frente  a 
bacterias  grampositivas.  Su  efecto  es  dependiente  de  la  concentración.  Presenta  una 
distribución limitada y se elimina fundamentalmente por el riñón.