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Cobranza coactiva debe

detenerse al prescribir
deuda tributaria
Tribunal Fiscal ordena a recaudadores que detengan cobranza coactiva
de deudas tributarias con más de 4 años de vencidas

Sunat: cuando se perciben dos sueldos, mejor es informarlo

09.02.2016 / 12:03 pm

El Tribunal Fiscal emitió una resolución que obliga a los


organismos de administración tributaria (Sunat,
municipalidades, etc.) a dejar de realizar cobranzas coactivas
una vez que la deuda tributaria del contribuyente a
preescrito.

La doctora Lourdes Chau, socia de Impuestos y Servicios


Legales de PwC, explica en seis puntos de qué trata esta nueva
norma.
¿Cuándo deben dejar de cobrar una deuda los organos
recaudadores?
La ley establece que la cobranza de una deuda tributaria debe
hacerse dentro de un plazo establecido que, por lo general, es de
cuatro años. Luego de ese plazo, el contribuyente puede
oponerse al cobro coactivo alegando que la facultad de cobranza
del acreedor tributario ya ha prescrito por haber mantenido una
actitud pasiva por parte del ejecutivo.

¿Porqué era necesaria una norma al respecto?


Lo que la resolución busca, es otorgar seguridad jurídica al
contribuyente ante la negligencia del acreedor tributario; y que
cuando la cobranza esté en una etapa de
procedimiento coactivo, el deudor puede alegar la prescripción
de su deuda, lo cual es reconocido por el Tribunal Fiscal. Se dan
casos en que los contribuyentes informan al ejecutor sobre la
prescripción de la deuda tributaria y este prosige con la
cobranza coactiva. Lo que menciona esta resolución, es que el
ejecutor se pronuncie sobre lo que el contribuyente está
solicitando; en caso contrario, el contribuyente puede acercarse
al Tribunal Fiscal, y vía una queja, manifestar lo que está
haciendo el ejecutor coactivo.

¿Qué beneficio implica para el contribuyente?


Principalmente, le permite defenderse de la cobranza coactiva
mediante la prescripción de su deuda, siendo respaldado por el
Tribunal Fiscal. Este órgano evaluará la situación planteada por
el contribuyente, e inclusive, corregirá la decisión que pudo
haber tomado el ejecutor coactivo, pudiendo ordenar la
finalización de la cobranza.

¿Cuáles son las condiciones que se deben cumplir para


que el Tribunal Fiscal se pronuncie a favor del
contribuyente?
Para que el Tribunal Fiscal pueda pronunciarse sobre la queja
que el contribuyente ha presentado, es fundamental que
primero se manifieste la prescripción al ejecutor coactivo. En
caso que el ejecutor coactivo la rechace, ya sea porque no ha
transcurrido el plazo de tiempo señalado en la ley, el Tribunal
verificará si lo que ha dicho el ejecutor es correcto.
Puede que el contribuyente solicite al ejecutor coactivo revisar
la prescripción de la deuda tributaria, y este manifieste que
no es responsabilidad suya, sino de otra área de la
administración, por lo que finalmente termine derivándola a
dicha área. Es en este caso que el Tribunal Fiscal ya no podrá
intervenir en el asunto. En mi opinión, este punto debería
solucionarse, señalando tal vez que ante una oposición vía una
solicitud de prescripción dirigida ante el ejecutor coactivo, este
esté obligado a pronunciarse sobre dicha solicitud.

¿En qué otras circunstancias esta normativa no puede


proceder?
Continuando con lo anterior, en caso que la solicitud de
prescripción logre derivarse a otra área administrativa y la
misma haya analizado su procedencia, emitiendo una
resolución que la rechace, y frente ello el contribuyente haya
presentado una apelación contra esa resolución. Al derivar en
otro trámite, el Tribunal Fiscal ya no podrá intervenir.
Puede suceder también que el contribuyente solicite al ejecutor
que declare prescrita la acción del cobro de la deuda, sin haber
cobranza coactiva de por medio, iniciando un procedimiento no
contencioso de solicitud de prescripción. Ante este caso, el
Tribunal Fiscal señala que iniciado ya un procedimiento no
contencioso de solicitud de prescripción, el contribuyente
deberá esperar que se resuelva esta solicitud, para
posteriormente poder prescribir la deuda.
Puede ser que la administración demore en resolver la solicitud
y que el ejecutor empiece con el cobro coactivo de la deuda
tributaria; es ahí que hasta que finalice este procedimiento, el
contribuyente puede verse afectado ya sea por embargo, u otras
formas de pago forzoso. Es por ello que debería verse una
solución para que frente a estas situaciones, se dé prioridad a la
evaluación inmediata de la solicitud, a fin de no generar
desventajas en el contribuyente.

¿Cuáles son los pasos y documentación a presentar por


el contribuyente?
En primer lugar, el contribuyente tiene que demostrar que hay
una cobranza coactiva iniciada en su contra, con la copia de la
resolución de ejecución coactiva o cualquier otro documento
emitido en un procedimiento de cobranza coactiva. Segundo,
necesita acreditar que solicitó al ejecutor coactivo que evalúe la
prescripción que habría operado respecto de su deuda; lo cual
puede acreditarlo con el cargo del escrito presentado ante el
ejecutor. Posteriormente, con estos documentos, el
contribuyente debe presentar un escrito de queja ante el
Tribunal Fiscal.