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Claves prácticas para estudiar a distancia con éxito proyectos de vida.

Está comprobado que los millennials prefieren llevar un ritmo de vida que responda a sus con-
vicciones y que logre un balance entre los “múltiples roles” que quieren cumplir. Un estudio de
la firma Deloitte en el 2016, revela que las metas de los millennials cubren varios campos de forma
simultánea: buscan un equilibrio entre su vida personal y el trabajo, es decir, aspiran a construir su
propio hogar, encontrar un compañero de vida y tener estabilidad económica para vivir, ahorrar e
invertir, sin sacrificar sus valores y principios. Adicional a ello, priorizan sus oportunidades de ca-
pacitación y formación para su desarrollo profesional.

Comprendido esto, sabemos que uno de tus conflictos puede ser: ¿cómo estudiar con éxito mientras
emprendo, trabajo, viajo o construyo una familia? Existen algunos consejos prácticos para estudiar
a distancia y no morir en el intento que te pueden ser de mucha utilidad, pero hoy te presentamos un
“versus” oficial de las cosas clave que debes hacer y no hacer cuando estudias en esta modali-
dad. Seguramente cuando llegues al final de este post, te sentirás agradecido.

1. Organizar el tiempo vs. postergar actividades

Cuando estudias a distancia, el primer reto que debes asumir es lograr que tus responsabilidades
personales, laborales y académicas entren en las 24 horas que tiene un día. ¿Cómo hacerlo?

En lugar de dejar que tu lista infinita de actividades por realizar te agobie y consuma tu tiempo de
forma desmesurada, toma una actitud proactiva, planifica tus días y establece metas específicas
para cada hora. Evita aplazar esas tareas complejas que no te agradan tanto y opta por resolverlas
al inicio de tu jornada, cuando tienes más energía y receptividad.

2. Ser disciplinado vs. confiar en la suerte

Estudiando a distancia, en algunas ocasiones puedes llegar a tener la “tentación” de dejar todo para
el final y no mantener un ritmo constante de inmersión en los conocimientos de tus materias. Pero si
eres consciente de que hoy estás construyendo el profesional del futuro que anhelas ser, asumirás
ese compromiso de aprendizaje contigo mismo y la disciplina (motivación + decisión + fuerza
de voluntad + paciencia + constancia + perseverancia) vendrá por añadidura.

Además de que estudiar un día antes del examen o entregar un trabajo dos minutos antes de
que se cierre el plazo, es una postura conformista; la verdad es que nunca sabes cuando las cir-
cunstancias del destino pueden hacer de las suyas. Si estudias con tan solo un día de antelación, no
tendrás oportunidad de solventar aquellas inquietudes que se despiertan en tu interior y que te impi-
den asimilar por completo un tema específico, y lo mismo ocurre con la entrega de trabajos: no pre-
dices cuando tu conexión de Internet puede caerse.

3. Investigar vs. copiar

Cuando recorremos el ADN de un estudiante a distancia, observamos que una de sus característi-
cas principales es su perfil investigador, porque quedarse con la perspectiva de un autor sobre una
teoría, es solo descubrir el inicio de un ovillo de hilo.

Investigar en varias fuentes de información, te ayuda a contrastar puntos de vista y obtener una
concepción particular sobre un tema, teniendo entonces la pauta para ser el propio constructor del
conocimiento. Elimina la posibilidad de copiar una definición de Internet para presentar un tra-
bajo o participar en un chat o foro virtual; si bien puede tener validez con puntos académicos, eso
no justificará el plagio que se contrapondrá con tus valores y el valor nulo que aportará a tu forma-
ción integral.

4. Consultar al docente vs. quedarse con la duda

Ser autodidacta en algún momento de la vida, le viene bien a todos; pero cuando estudias a distancia
tienes un gran plus: un docente que te guía. Aprovechar las ventajas de esta modalidad de estu-
dios es fundamental para resolver dudas y profundizar en temas de actualidad que probable-
mente aún no se abordan de forma oficial en textos físicos o ebooks.

Quedarse con la duda jamás ha sido una buena opción. A pesar de que en la modalidad de estudios a
distancia no tienes la presencia física del docente, las nuevas tecnologías nos ayudan a combatir esa
barrera. Lo ideal es que cuando surja en ti una inquietud, la puedas despejar de forma inmediata, ya
que mientras más pase el tiempo y desarrolles otras actividades es probable que olvides el núcleo
del problema que te agobiaba. Por ello te recomendamos que aproveches los chats o videoconfe-
rencias para plantear tus preguntas y debatir en tiempo real, obteniendo respuestas y solucio-
nes con inmediatez.

5. Analizar vs. memorizar

Memorizar, al igual que copiar, es una actividad que no contribuye a un verdadero proceso de
aprendizaje. En algunos casos específicos, existe la necesidad de memorizar fórmulas, leyes o con-
ceptos, pero eso no quiere decir que antes de esta fase no se haya realizado primero un ejercicio de
análisis y profundización en el tema que permita su comprensión con razonamiento y no de
forma mecánica.

La mejor forma de analizar un tema es aplicando algunas técnicas de estudio que fortalezcan la
lectura comprensiva que realices en primera instancia. Algunas de las más funcionales son: reali-
zar apuntes propios en una libreta personal; hacer una lluvia de ideas; crear mapas mentales; resol-
ver ejercicios, casos prácticos y autoevaluaciones en Internet; o aprovechar las bondades de los
ebooks subrayando ideas principales y agregando notas en partes específicas de la información.

5 consejos para estudiar a distancia y no morir en el intento

Estudiar a distancia para convertirte en el profesional que anhelas ser, es el ideal de muchos. Pero
al mismo tiempo trabajar, practicar tu hobby preferido, ir al gimnasio, pasar tiempo con tu familia,
tener vida social, cuidar de tu mascota, ocuparte de los quehaceres del hogar y hasta consentirte con
una película de Netflix desde la comodidad de tu cama, ¡vaya que es un super poder!

Aunque seguramente ya estás al límite con consejos maternales, libros de autoayuda para equilibrar
la vida, tips para aumentar tu productividad y litros de café para mantener tu energía; aquí te presen-
tamos algunos consejos prácticos y realistas que te vendrán de maravilla para estudiar a distan-
cia la carrera de tus sueños y no morir en el intento.

1. Descubre tu método de estudio

El mundo evolucionó y hoy existen mil y un maneras dinámicas de estudiar. Así como puedes
aprender a cocinar con: a) la receta de la abuela, b) los libros de cocina de mamá, o c) el paso a paso
de 3 minutos en videos de Facebook; con esa misma versatilidad puedes elegir el método de estudio
que mejor te venga para comprender y poner en práctica los contenidos de tu carrera universitaria.
Lo ideal es que te sumerjas en el siglo XXI y abraces todas las posibilidades que se presentan frente
a tus ojos. Aprovecha los ebooks y sus bondades tecnológicas para leer, escribir, subrayar, agre-
gar notas y hasta escuchar en audio los textos escritos. Puedes combinarlos con técnicas tradicio-
nales, tomando nota de los aspectos importantes en tu libreta de apuntes para que tus ideas más pre-
ciadas, ¡estén siempre contigo! Prueba también con la elaboración de resúmenes, el diseño de es-
quemas o mapas mentales, la asociación de conceptos con imágenes o la recitación en voz alta si
necesitas memorizar algún dato.

2. Encuentra tu horario y lugar

Para estudiar con ánimo necesitas sentirte en tu ambiente, donde puedas tener una verdadera expe-
riencia de inmersión. Por ello, definir un horario en el que te sientas más fresco y con apertura
para ejercitar tu mente, así como un espacio que puedas llamar “funcional-inspirador” porque
tus ideas fluyen y te sientes cómodo, es un aspecto fundamental que te tomará tiempo pero agrade-
cerás toda tu vida.

Durante una semana, intenta estudiar cada día en un espacio diferente. Fíjate durante qué horas lo-
gras mayor concentración –al amanecer antes de ir al trabajo, después de tu almuerzo o en la noche
al llegar a casa–, y en qué lugares tienes menos distracciones y dispones de los elementos que re-
quieres para organizar tus útiles y materiales de consulta. Si sientes que el tiempo vuela y aún tienes
tanto por aprender: ¡bingo, encontraste tu combinación ideal!

3. Controla tu progreso

No esperes el último día para enviar tus trabajos, realizar actividades o rendir evaluaciones. Lo me-
jor es que hayas creado un hábito de estudio que te permita cumplir con determinadas obligaciones
a tiempo y así puedas valorar tu aprendizaje de forma permanente.

Si bien responder una prueba no es muy divertido a simple vista, es una herramienta indispensable
para realizar un seguimiento a tus avances. Utiliza los recursos pedagógicos que generalmente se
encuentran al final de los capítulos en los libros y guías, como test y casos de estudio, u opta por
investigar en Internet y plantéate retos con ejercicios desconocidos que pondrán a prueba tus cono-
cimientos fuera de tu zona de confort.

4. Haz tuyas las nuevas tecnologías

Internet, redes sociales y dispositivos móviles, son herramientas que te permiten estar interconecta-
do con el mundo entero desde tu hogar. Si estás a un clic de conversar con tu mejor amigo que vive
en Argentina, Estados Unidos, Bélgica o Madrid, ¿por qué no estarlo con tus compañeros de mate-
ria?

Estudiar a distancia y no encontrarte en un aula física, no significa que estás solo. Aprender de
forma colaborativa, compartir ideas y solventar dudas con tus compañeros y docentes, ¡es posible!
Aprovecha al máximo los recursos online que tienes a tu alcance, como chats, tutorías y foros
virtuales, o crea grupos en WhatsApp y Facebook para que puedas realizar trabajos en equipo y
relacionarte con personas, tal como lo hicieras en una modalidad de estudios presencial. ¡Sabes que
el networking es importante!

5. Motívate y diviértete

Tener metas a largo plazo, está bien, pero tenerlas a siglos de distancia, no hace más que hacerte
sentir un poco enfrascado. Dicen: pequeñas acciones, grandes logros. ¡Prueba hacerlo!
Si divides tu meta en pequeños pasos, será más fácil ver resultados, medir los avances y motivarte
por lograrlo. Si tienes que leer tres capítulos de tu libro, proponte leer la mitad hasta una hora de-
terminada y cuando lo hagas, prémiate cambiando de actividad: puedes tomar un respiro, escu-
char música, comer un snack o jugar con tu mascota y volver a tus estudios.

Estudiando a distancia, tú eliges tu forma y tu ritmo de aprendizaje. Puedes hacerlo cuándo y


dónde quieras, sin olvidar la responsabilidad y disciplina que conlleva.