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DESARROLLO PERSONAL Y EVOLUCIÓN GRUPAL:

MODELO SEPTADIMENSIONAL DEL CRECIMIENTO INTERPERSONAL


DE LA ESCUELA DE PATO VARAS SANTANDER.
("Cómo saber cuándo hacer qué" en facilitación)

Víctor Hugo Kuschel

Los Grupos de Encuentro o de Crecimiento Interpersonal llevan, implícita o


explícitamente, dos objetivos simultáneos: el desarrollo personal de los individuos que lo
componen y la evolución del grupo de participantes.

El propósito de este trabajo es formular el modelo conceptual y


metodológico que define la orientación de las experiencias que son trabajadas en los grupos
de Crecimiento Interpersonal realizados por Patricio Varas (rf. 15) o que asumen sus
lineamientos.

El modelo explica cómo se entiende el Desarrollo Personal y la Evolución


Grupal y las relaciones entre ambos fenómenos. Es también la base para que el facilitador
formado en esta orientación aprenda a escoger y secuenciar las experiencias que ofrecerá a
los participantes de los grupos que él conduzca.

EVOLUCIÓN GRUPAL

El modelo utiliza como eje el enfoque de William Schutz (rf. B,16) para
entender la evolución del grupo. Él propone tres etapas de desarrollo grupal: Inclusión,
Confrontación y Afecto.

Dado que estos conceptos ya han sido presentados en otro lugar (obras
citadas), aquí solamente se indican algunos énfasis, enriqueciendo la reseña con algunos
aportes de Carl Rogers (rf. 11), en torno al progreso de la confianza y a la madurez.

En la etapa de Inclusión, los participantes se presentan y tantean el terreno.


La confianza es escasa e incipiente; la intimidad y autorrevelación, raras y superficiales
-más bien hay preocupación por "cuidar la imagen". Se juega el participar, "meterse" o no
en el grupo y si aceptar como compañeros de experiencias a otros o segregarlos.

La etapa de Confrontación es aquella donde se define quién es quién, para lo


cual es necesario conocerse y confrontarse, tanto en lo Interpersonal -en la interacción con
los demás- como en lo Intrapersonal -hacia adentro de uno mismo. La confianza es aquí un
problema a veces álgido de enfrentar, ya que cuesta mostrarse, cuesta confrontar e incluso
se hace difícil acercarse para conocer al otro. Aquí el grupo madura en la medida que
identifica a cada uno de sus miembros y es capaz de valorar sus aportes y aceptar sus
características.

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A la etapa de Afecto también la llamamos de Realización, ya que es en ésta
donde el grupo obtiene logros o resultados tangibles de su quehacer y donde justamente se
evoca sentimientos de autorrealización y de éxito. Para llegar a la madurez se pasa por las
dificultades para ser espontáneo, para expresar los sentimientos y para aceptar el éxito y el
fracaso en el quehacer; se llega a ella en la medida que en el grupo se da un clima de
confianza, y en que hay transparencia, fluidez, creatividad y realización.

Entonces, en la medida que el conductor del grupo efectivamente facilita,


éste va evolucionando a través de estas etapas, durante el tiempo que dure el proceso.

Según dure el período de trabajo grupal -sesiones, días, semanas, meses-,


según el grado de resistencias del grupo, de las técnicas de facilitación y experiencias de
aprendizaje aplicadas y de la destreza del facilitador, será la profundidad y fluidez del
avance o evolución. Sin embargo, se supone que en todo trabajo grupal se pasa por las tres
etapas, a menos que el trabajo sea interrumpido abrupta y sorpresivamente. Es decir, podrá
evolucionar en mayor o menor medida en cuanto a la madurez lograda, pero igualmente se
transitará por Inclusión, Confrontación y Afecto.

Esta evolución se concibe con un sentido positivo, constructivo, en la


medida que los esfuerzos del conductor del grupo, el Facilitador, son efectivos. Podría
decirse que el grupo madura, se realiza, se actualiza en lo que le es más propio; llega a ser
un ente con su propia identidad. Esta identidad muchas veces es impredictible y sorprende
al Facilitador como a los participantes, a medida que va manifestándose.

Por supuesto que no debe desconocerse la posibilidad de que no se produzca


una evolución en sentido positivo, constructivo; sino negativo o pernicioso: ello también
puede ocurrir. Por ejemplo, fracaso en la etapa de Inclusión es la temprana disolución del
grupo; de la Confrontación, rencillas mal resueltas y desorganización; de Afecto,
inexpresividad, falta de espontaneidad, desconfianza e improductividad.

Finalmente, cabe señalar que esta evolución tiene su correlato en los


individuos: ellos van aprendiendo y madurando -respecto a sus propias potencialidades- de
acuerdo a estas mismas dimensiones. El participante, por ejemplo; en inclusión, va
descubriendo sus dificultades para integrar el grupo o para trabajar con algunos
participantes; en confrontación, aprende a conocerse y conocer a los demás y a confrontar;
en Afecto, a expresarse, a intimar (rf. 12).

DESARROLLO PERSONAL

Más allá del progreso individual como correlato de la evolución grupal, el


modelo propone experiencias de aprendizaje en cuatro esferas de Desarrollo Personal:
Sensorial-Corporal, Emocional, Interaccional y Transpersonal.

La esfera de lo -Corporal-Sensorial corresponde al contacto y conocimiento


del propio cuerpo y a la ampliación del campo de los sentidos. A través de ejercicios
psicofísicos (usando el término "psicofísicos" en su acepción más amplia) las personas van

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aprendiendo a contactarse consigo mismas, a sentir las sensaciones de movimiento, de
peso, tensión, calor; en general, a percibir su cuerpo. También hay experiencias de
contacto interpersonal en esta esfera, donde se explora las resistencias a hacerlo y se
promueve actividades lúdicas de énfasis corporal.

La exploración Sensorial enfatiza el uso de sentidos alternativos a la visión


y, si se trata de ella, usos no convencionales. Se privilegia el olfato y el tacto, como
caminos a una ampliación de conciencia sensorial.

Los aportes de M. Feldenkrais (3), O. Ichazo (4), Raynaud de la Ferriere (9),


Lowen (6) y Stevens (4) son, entre otros, destacables para esta dimensión.

Si bien lo Emocional está presente en cada actividad o experiencia, hay un


momento en que el trabajo se focaliza en ello: fundamentalmente se trata de vivencias
donde la emoción se da con un fuerte componente corporal y sin promover particularmente
su análisis de entendimiento a nivel conceptual. Aquí los participantes van recuperando su
capacidad de vivir plenamente sus afectos, positivos y negativos.

En esta esfera tienen especial relevancia los aportes de los Neo-Reichnianos


(10), como Lowen (6) y Leonard (5.5), por ejemplo.

La esfera Interaccional abarca los distintos procesos de contacto


interpersonal y la comunicación en general. Se ha preferido el uso del término
"interraccional" por sobre el de "comunicacional" ya que tiene una connotación más
vivencial y menos verbal, que corresponde mejor a lo que se propone en las experiencias.
Estos procesos también incluyen el contacto Intrapersonal; esto es, el aprendizaje de vías de
comunicación interna o consigo mismo, de formas de entenderse y captar los mensajes del
organismo.

El contacto interpersonal promueve la confrontación, incentiva las


posibilidades de expresar y decir lo que se siente y piensa de los demás, a la vez que
muestra medios para hacerlo. También se enfatiza la capacidad de verbalizar -o traducir a
palabras- los sentimientos e intuiciones.

En toda esta dimensión destacan, entre otros, los aportes de Perls (7), Rogers
(5), Bateson (0) y Erickson (18).

La esfera Transpersonal -como su nombre lo indica- apunta más allá de lo


personal: se promueve las vivencias de religiosidad, de contacto de la divinidad y el
conocimiento de eventos que van más allá del control, perceptivo y manipulativo, habitual
sobre el mundo. Por ejemplo, se explora con técnicas meditativas diversas -Tai Chi,
meditaciones budista y de Osho (Rajneesh) (8)-, cabalísticas -trabajos con naipes, I Ching
(17)- y otras -como las experiencias de Castañeda (1) y las danzas sufies.

En este campo se pone especial cuidado en el trabajo de las resistencias


-dogmatismo, fanatismo, escepticismo- y se evita el uso de aproximaciones convencionales,
que normalmente están cargadas de peyoratividad, para favorecer la reconciliación de los

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individuos con este aspecto de su identidad y la actualización de una serie de
potencialidades que la cultura tiende a excluir.

SÍNTESIS: LOS SIETE ASPECTOS DEL CRECIMIENTO INTERPERSONAL

El desarrollo personal va dándose según estos cuatro aspectos o esferas,


mientras que, simultáneamente, el grupo va evolucionando según las tres etapas enunciadas
anteriormente. En la práctica, se organiza las experiencias en forma de promover una
secuencia como la que se siguió en la exposicion. Para facilitar la visualización del
Modelo, puede examinarse la Figura 1.

cs e

I C

Fig. 1: “Gráfica del Modelo Septadimensional de Crecimiento Personal”

Esto significa que se avanza desde los procesos de Inclusión (I), pasando por el Desarrollo
Corporal – Sensorial (cs), hacia la Confrontación (C), mientras comienza a explorarse lo emocional (e) y,
luego, lo Interaccional (i), para llegar a lo Transpersonal (t), en la etapa de Afecto (A).

El hecho de que los triángulos del Desarrollo Personal estén dentro del
triángulo de la Evolucion Grupal, se entiende como que ésta es el contexto de aquél. Sin
embargo, hay también influencias recíprocas entre ambos procesos.

El círculo representa la unidad y coherencia de todos estos avances o


progresos, tanto en lo individual, grupal, como en la síntesis metodológica de ambos
procesos que se traduce en vivencias, experiencias integradas para los participantes.

En una aproximacion más técnica, el proceso puede ser descrito como en la


Figura 2. Esta gráfica permite describir en forma más precisa las intersecciones entre las
etapas de la Evolución Grupal y los aspectos del Desarrollo Personal. Por ejemplo, se

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visualiza que la etapa de Confrontacion incluye aspectos Emocionales e Interaccionales o
que el trabajo Transpersonal se realiza en la etapa de Afecto.

EVOLUCION GRUPAL DESARROLLO


PERSONAL

(Afecto-Realización) A t (transpersonal)

(Confrontación) C i (interaccional)

e (emocional)

(Inclusión) I cs (corp.-sensorial)

- Tiempo de trabajo –
- Proceso

Fig. 2: “Evolución Grupal y Desarrollo Personal en procesos de Crecimiento


Interpersonal”.

LINEAMIENTOS DE PRÁCTICA

Una aplicacion de este modelo gráfico puede ser hecha para enfrentar el
problema de “cuándo hacer qué”, en cuanto a la elección de las experiencias de
aprendizaje que neesita hacer el Facilitador.

En la absisa (horizontal) se sitúa el tiempo del que se dispone para el trabajo


–en términos de jornadas, talleres, sesiones o duración de la sesión- y, en la ordenada, las
dimensiones del Crecimiento Interpersonal. Debe cuidarse que la absisa y las ordenadas
tengan el mismo largo. La diagonal permitirá ir situando los momentos del trabajo-
proceso.

Por ejemplo, si imaginamos un trabajo-proceso de 12 sesiones (se divide la


absisa en 12 segmentos), podemos visualizar (ver figura 3.) que en las cuatro primeras
sesiones se trabaja principalmente lo Corporal y Sensorial –en la etapa de Inclusión; en la
sesión 5 se inicia el trabajo Emocional y en la 7 el Interaccional –ambas en la etapa de

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Confrontación; las últimas sesiones se centrarían en experiencias de Afecto y
Transpersonales.

A t

i
C

e
I
cs
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12

Fig. 3: “Ilustración de aplicacion del Modelo

ALCANCES DEL MODELO.

Este modelo es una abstraccion, una generalización conceptual que describe,


predice lo que ocurre en un proceso-trabajo de Crecimiento Interpersonal conducido con
este enfoque. Sin embargo, por supuesto que es sólo una aproximación que pretende
orientar los esfuerzos del conductor o facilitador y raramente permitirá interpretar cada uno
de los múltiples eventos que se dan en el campo del Desarrollo Personal y la Evolución
Grupal, ni en la secuencia que ocurren. Justamente, uno de los esfuerzos del trabajo de
facilitación va a incrementar nuestra impredictibilidad, nuestra creatividad como seres
humanos.

Por otra parte, si bien este Enfoque puede entenderse como una concepción
del Hombre y sus potencialidades, también es necesario recalcar que no hay dogma en ello;
sino un afán fundamentalmente metodológico, de ordenar efectivamente las experiencias de
aprendizaje. A este respecto cabe también recordar que las experiencias aplicadas surgen
de una diversidad de escuelas o líneas de trabajo en el campo del Crecimiento
Interpersonal, como se desprende del número de autores citados y de la apertura
permanente a nuevos aportes. En general, eso sí, debemos reconocer que asumimos una
postura y un accionar Humanista.

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BIBLIOGRAFÍA

BATESON, G. “Doble vínculo (doble fondo) y esquizofrenia”. En pasos


hacia una Ecología de la mente. Ed.

CASTAÑEDA, C. “Las enseñanzas de don Juan”. Ed.

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(Barcelona, 1985).

KUSCHEL, V. “Desarrollo de actitudes y habilidades para promover el


crecimiento interpersonal: Técnicas de Facilitación
Rogerinas”. Ed. El Observador (Santiago, 1988)

LEONARD, J. & Laut, Ph. “Rebirthing”. Ed. Trinity Publication (Cal., USA, 1983).

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PERLS, F. “Sueños y Existencia”. Ed. Cuatro Vientos, (Santiago,


1976).

RAJNEESH, B.S. “Psicología de lo Esotérico”. Ed. Cuatro Vientos (Santiago,


1980).

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VARAS, Patricio Programa de Cursos “Teoría y Práctica de la Facilitación


Grupal” (Nivel I); Práctica de la Facilitación Grupal” (Nivel
III); Facilitación en Sistemas Residentes (III). Ed. CPEIP
(Santiago, 1990).

VARAS, Patricio, & Rivera, Y. ”Aportes teóricos a la Facilitación del Desarrollo Personal
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los Encuentros”. Ed. CPEIP (Santiago, 1990).

WILHELM, R. “I Ching”. Ed. Cuatro Vientos (Santiago, 1976).

ZALAQUETT, C. Apuntes sobre Milton Erickson. Ed. Universidad Católica


de Chile (Santiago, 1988).