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Hayden White, “El texto histórico como artefacto literario”, Tropología,

discurso y modos de conciencia humana, El texto histórico como artefacto


literario, Paidós – I. C. E. – U. A.B., Barcelona, 2003, pp. 63-139.

White inicia su texto con el capítulo “tropología, discurso y modos de conciencia


humana”, el autor plantea su teoría tropológica. Para explicar esta teoría
tropológica hay que comenzar en lo que se define como un tropo, que en palabras
de autor se puede definir como “no solo es una desviación desde un significado
posible, propio, sino también de una desviación hacia otro significado, concepción
o ideal de lo que es correcto, propio y verdad en realidad” (White, 2003). Por otra
parte, para los teóricos del lenguaje los tropos son desviaciones del uso literal,
convencional o propio del lenguaje, desvíos de locución que no están sancionados
ni por la costumbre ni por la lógica. Lo tropos generan figuras tanto de habla como
de pensamiento, dentro de la teoría de White existen 4: la metáfora, la metonimia,
la sinécdoque y la ironía

Seguido de esto Hayden White expone en tres escritores para contemplar los
tropos, en primera encontramos a Piaget y el uso de los tropos de la metáfora y la
ironía para analizar el desarrollo lingüístico de una persona a lo largo de su vida,
hay que abrir un paréntesis y señalar que Piaget no ha sido el único en usar los
tropos como modelo de las formas de asociación mental característica de la
conciencia humana ya sea considerada como proceso o como estructura. Dicho
esto, White introduce a Freud con su “La elaboración onírica” de La interpretación
de los sueños, básicamente en este ensaño Freud da bases para el esquema de los
tropos en la figuración en el inconsciente donde se sintetiza los contenidos reales
de diferentes formas. Finalmente, White presenta a Thompson y el uso del tropo
metafórico para el análisis de la clase obrera inglesa como si se tratara del
desarrollo de una persona en desarrollo, de igual manera usa el tropo de la ironía
al momento de escribir el ascenso de la conciencia de clase a autoconciencia, sino
también de la fractura del movimiento del proletariado

Por otra parte debemos concluir que esta teoría tropológica nos proporciona una
estrategia a seguir para clasificar los diferentes discursos que yacen ante nosotros
en torno a los modelos lingüísticos que predominan en estos mismos discursos,
igualmente estos lo podemos utilizar no solo en esta clase de discursos sino ampliar
el espectro a discursos tales como a temas de fenómenos sociales o tipos de
discurso “formal” tales como juegos, novelas, etc

En la segunda parte “el texto histórico como artefacto literario”, White plantea una
problemática frente al estatus de la narrativa histórica, si bien se consideras como
un artefacto verbal que intenta ser referente de modelo de estructuras y procesos
muy antiguos, y por ende, no sujeto a controles experimentales u observacionales.
El autor nos lleva a plantear que los historiadores conocen el carácter momentáneo
de las representaciones históricas y que pueden ser revisadas cualquier cantidad de
veces, sin embargo, dice, que los teóricos literatos se muestran se han mostrado
evasivos a considerar las narrativas históricas como ficciones verbales cuyos
contenidos son tanto inventados como ciertos

Claramente este encuentro de la “conciencia mítica” y la histórica ofenderán a


algunos historiadores y molestará a aquellos teóricos literarios cuya concepción de
la literatura presupone una oposición radical ente historia y ficción, o entre hecho
y fantasía. Con esto, White cita a Frye donde señala que lo histórico es lo opuesto
a lo mítico.

El mismo Frye asegura «cuando el esquema de un historiador llega a un cierto


punto de amplitud, se vuelve mítico en forma, y entonces se acerca a lo poético en
su estructura». De esta manera, Frye habla de cuatro tipos diferentes de mitos
históricos:

 Mitos novelescos: basados en una búsqueda o peregrinaje hacia la


Ciudad de Dios o una sociedad sin clases.
 Mitos cómicos: de progreso a través de la evolución y la revolución.
 Mitos trágicos: de decadencia y caída.
 Mitos irónicos: de recurrencia o catástrofe casual.

Frye parece creer que estos mitos sólo funcionan en historiadores cuyo interés por
la capacidad constructiva del pensamiento humano ha atenuado su responsabilidad
con los datos encontrados. Desde el punto de vista de Frye, la historia pertenece a
la categoría de escrito discursivo, de manera tal que cuando el elemento ficcional
está obviamente presente en ella, la historia deja de ser historia y se convierte no
propiamente en un género, que resulta de la unión entre historia y poesía. Aun así,
White rescata en parte que lo propuesto por Frye en las “ficciones”, se pueden
argumentar en que las historias gana parte de su “efecto explicativo” por su
capacidad de construir relatos a partir de crónicas y a partir de lo que se denomina
tramado (codificación de los hechos contenidos en las crónicas como componentes
de tipos específicos de estructuras de trama)

Dicho esto, White sabe que si los historiadores reconocemos la ficción dentro de
las narraciones, no necesariamente esto sería un degradante para la historiografía.
Más bien, este acercamiento a la sensibilidad literaria daría la capacidad de
reconocimiento frente al elemento ideológico del ficticio, no solo frente a otros
historiadores sino también a nuestro estilo.