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Los intercambiadores de calor también pueden ser clasificados por su función en un

sistema particular. Una clasificación común es

 Intercambiador regenerativo.
 Intercambiador no-regenerativo.

Un intercambiador regenerativo es aquel donde se utiliza el mismo fluido (el fluido


caliente y el fluido frío es el mismo) como se muestra en lo figura. Esto es, el fluido
caliente abandona el sistema cediendo su calor a un regenerador y posteriormente
regresando al sistema. Los intercambiadores regenerativos son comúnmente
utilizados en sistemas con temperaturas altas donde una porción del fluido del sistema
se remueve del proceso principal y éste es posteriormente integrado al sistema. Ya
que el fluido que es removido del proceso principal contiene energía (energía interna,
mal llamado calor), el calor del fluido que abandona el sistema se usa para recalentar
(regenerar) el fluido de regreso en lugar de expeler calor hacia un medio externo más
frío lo que mejora la eficacia del intercambiador. Es importante recordar que el término
"regenerativo/no-regenerativo" sólo se refiere a "cómo" funciona el intercambiador de
calor en un sistema y no indica el tipo de intercambiador (carcaza y tubo, plato, flujo
paralelo, contraflujo).
En un intercambiador no regenerativo, como se muestra en la figura, el fluido con
mayor temperatura es enfriado por un fluido de un sistema separado y la energía
(calor) removida no es regresaba al sistema.

 Los intercambiadores de calor regenerativos usan el mismo fluido para calentar


y enfriar.
 Los intercambiadores de calor no-regenerativos usan fluidos separados para
calentar y enfriar.
Funcionamiento de los intercambiadores de calor
Como hemos visto hasta ahora, la función general de un intercambiador de calor es
transferir calor de un fluido a otro. Los componentes básicos de los intercambiadores
se puede ver como un tubo por donde un flujo de fluido está pasando mientras que
otro fluido fluye alrededor de dicho tubo.
Existen por tanto tres intercambios de calor:
1. Transferencia de calor convectiva del fluido hacia la pared interna del tubo
2. Transferencia de calor conductiva a través de la pared del tubo
3. Transferencia de calor convectiva desde la pared externa del tubo hacia el
fluido exterior.

Formas de transferencia de calor: conducción, convección y radiación

Existen tres formas de transferencia de calor: conducción, convección y radiación. En


nuestro día a día presenciamos estas tres diferentes formas de transmisión de calor,
ya que hacemos uso de ellas al calentar la casa, cocinar lo alimentos, tomar el sol…
Conocer con exactitud la diferencia entre las tres es importante tanto para comprender
correctamente el funcionamiento de los sistemas de calefacción como el de algunas
energías renovables.

1. Conducción
El calor por conducción se produce cuando dos objetos a diferentes temperaturas
entran en contacto. El calor fluirá a través del objeto de mayor temperatura hacia el de
menor buscando alcanzar el equilibrio térmico (ambos objetos a la misma
temperatura).
Un ejemplo lo tenemos a la hora de cocinar. Cuando estamos cocinando en una
sartén, si se nos ocurre dejar un cubierto metálico apoyado en el borde, al cogerlo
notaremos que se ha calentado (incluso puede que nos quememos). El calor se ha
transferido de la sartén al cubierto por conducción.
2. Convección
La transmisión de calor por convección tiene lugar en líquidos y gases. Ésta se
produce cuando las partes más calientes de un fluido ascienden hacia las zonas más
frías, generando de esta manera una circulación continúa del fluido (corriente
convectiva) y transmitiendo así el calor hacía las zonas frías.
Los líquidos y gases, al aumentar de temperatura disminuyen de densidad,
provocando la ascensión. El hueco dejado por el fluido caliente lo ocupa el fluido más
frío (de mayor densidad).
En el caso de un calefactor que incorpora un ventilador sería convección forzada. El
ventilador fuerza el flujo de aire.

3. Radiación
La transferencia de calor por radiación no necesita el contacto de la fuente de calor
con el objeto que se desea calentar. A diferencia de la conducción y convección, no
precisa de materia para calentar.
El calor es emitido por un cuerpo debido a su temperatura. Para este caso podemos
tomar como ejemplo el sol. El calor que nos llega del sol viaja por el espacio vacío y
calienta la superficie de la Tierra.
De entre todas las energías renovables es la energía solar la que más aprovecha la
radiación, pero en concreto la energía solar térmica juega con estas formas de
transferencia de calor. Los tubos por los que transportan el agua están al vacío, de
manera que todo el calor lo captan mediante radiación y evitan todas las pérdidas que
se producirían por convección.