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Número 8

ISBN: 1690-6616
Depósito Legal
Momento Narrativo Fundaci n
Aguas de Mayo

PP200301CS654 Órgano de divulgación de la Fundación Aguas de Mayo


Caracas, agosto de 2008

El encanto de la dominación tiene el encanto de la crueldad.

ME PEGARON CONTRA LA PARED


Al llegar a La Rinconada, empequeñecer y pe-
Lisbeth Hernández mis compañeros de garme más a la pared del
vagón se levantaron y se fulano vagón. Al principio
Estoy aquí desde hace seis pararon frente a las puer- respiraba, con dificultad,
meses, mirando a la gente que tas del mismo. Parecía pero lo hacía. Luego fue
pasa. Nadie me ve, ni me escu- que iban a enfrentarse al más lento el proceso,
cha. Algunos se sientan frente a enemigo en una lucha hasta que me acostum-
mí y cuando se dan cuenta de que cuerpo a cuerpo, tal era bré a respirar cada diez
estoy allí, se asustan. Ven aque- la actitud y la posición de minutos, al principio.
llas dos cosas pequeñas, almen- sus cuerpos. Cuando las Después, en la medida
dradas y marrones que se puertas se abrieron, ¡ay que me hacía más pe-
mueven desesperadamente y vol- mi madre, fue el aca- queña, en esa misma
tean hacia otro lado. Es que ellos bose!, empujones, carte- medida, me hacía menos
no están acostumbrados a ver razos, jalones de pelo, falta el aire. Sólo mirar.
cosas así y menos en las paredes. relojes y zapatos iban y Así fueron pasando los
Ahora voy a contarles cómo lle- venían. Una joven muy meses: uno, dos, tres,
gué aquí. Fue un lunes temprano, delgada y de baja esta- hasta llegar a los seis
tuve que salir a hacer una diligen- tura que estaba justo de- meses. Y por eso, en mi
cia y pensé que el Metro sería la lante de mí, se convirtió, desesperación, buscaba
mejor opción. El tren, para ser de pronto, en una lucha- a alguien que me escu-
más específica. dora de sumo, empu- chara y que no se asus-
Pues bien, llegué al andén de la jando y golpeando hasta tara de mis ojos, que fue
estación El Valle, no hubo dificul- que salió de ese vaporón. lo único que me dejaron
tad para entrar al vagón. El pro- Luego se sacudió, volvió a ser el fondo de ese maldito vagón y los demás, para contarles la histo-
blema fue para salir. Claro, era la ella y siguió su camino. aunque grité, empujé y patee, no ria de mi nueva vida en mi nuevo
primera vez que yo hacía esa ruta Yo no. Yo, de pendeja ignorante, logré nada. hogar: un par de ojos en una
y no sabía que me encontraría en me paralicé. Cuando entró ese re- Me fueron arrinconando cada vez pared de un vagón del Metro.
más hasta que mi miedo me hizo

Gravitación del alma


el medio de ese tremendo bululú. molino de gente me llevaron hasta

respuestas a los misterios de la vida,


María Eugenia por una parte, y el absurdo de la exis-
tencia, por otra, se convierten en una
Estuve releyendo los poemas de Las Una cosa me entristece y es que Bau- quimera, y el poeta se siente conde-
flores del mal de Baudelaire. En ese delaire parece decirnos que el mal flo- nado al sufrimiento; por ello, solo
poemario se nos ofrece la posibilidad rece en el jardín del alma, pues es puede reconocerse en lo más íntimo,
de asistir a uno de los espectáculos inherente a la esencia misma del ser, y en medio del misterio y la nocturnidad,
más maravillosos y terribles del negarlo sería asumir una actitud hipó- como el único espacio para la supera-
mundo: la existencia efímera del hom- crita frente a una verdad inocultable. ción o aceptación del dolor. Es el con-
bre, tal como la fugacidad de una flor, Ver sólo una parte de una gran verdad vencimiento del hastío del hombre en
única e irrepetible. equivale a una conciencia a medias, una sociedad incongruente.
Pero para el poeta, ese espectáculo como pensar un paraíso sin infierno o Lo paradójico es que, tal como uno ob-
debe ser mostrado con toda su cru- la vida sin la muerte. Por ello, el poeta serva al hombre en la actualidad, pa-
deza para poder explicar lo inefable. nos encara a esa verdad incomoda, rece que las cosas no han cambiado
Por ello se vale de ese oxímoron casi pero incuestionable, del quehacer hu- mucho: el mismo hombre, el mismo
imposible, vale decir, la unión de dos Charles Baudelaire mano; allí no tengo más que darle la hastío, la misma vida pecaminosa y
imágenes muy distintas: la hermosura razón. El gran mérito del poeta es su vacía. Entonces me pregunto ¿Es que
y sutileza de una flor y el lado oscuro bras y penetrar en lo más recóndito facultad de no engañarse, en ver sólo acaso no hemos cambiado en nada
de la existencia; de allí “las flores del del alma humana. Es asumir una pos- lo bello, sin percatarse de las peque- desde que Baudelaire escribió Las flo-
mal”. tura, digamos, de éxtasis idílico, con la ñas miserias del ser humano. El males- res del mal? y ¿no estará Baudelaire
Y es que ver en el alma la bondad y el que puede percatarse de lo bello y lo tar al que Baudelaire hace un tanto decepcionado de nosotros?
mal simultáneamente constituye, sin sublime al mismo tiempo, tal como se constantemente referencia, pudiera ser (bueno, si eso es posible).
duda, una capacidad que sólo el poeta, percibe lo perenne en lo instantáneo y interpretado como el mal espiritual en En un ejercicio de imaginación, Baude-
con su virtud de vidente, es capaz de lo transitorio en lo perenne, para luego el que él mismo se siente inmerso, ex- laire pareciera decirnos ahora, un tanto
percibir, pues su privilegiado estado transcribir en poética ese lenguaje que trañado; sin embargo, ello se extiende irónico, pero más desencantado: “…y
poético le permite hacerse de las som- proviene del espíritu. al hombre en general. La búsqueda de sin embargo florecen”, a pesar de todo.
2 Momento Narrativo Caracas, agosto de 2008

Momento Narrativo Director:


Cristóbal Deffit Silva
Ilustraciones: Oswaldo Ramos
Diseño: Mirko Ypsa
La Fundación Aguas de Mayo, a acontecer, al devenir, en el contar
Coordinadora:
Yajaira Brito Colaboradores;
través del proyecto “El Leer como y relatar de nuestro decir; una vía Comité de redacción: Luis Alberto Crespo
proceso de integración personal y a la novedad, propiciadora de Lourdes Sifontes William Colmenares
colectivo”, trata en sus talleres, asombro, de poesía, de maravilla, Iván Malchiodi Hospital Psiquiátrico de Caracas
entre facilitadores y participantes, de humor, de disfrute y libertad,
Guillermo Morillo Casa Nacional de las Letras An-
Jesús Pérez Quijada drés Bello
junto con este órgano divulgativo frente al caos, el tedio, el apego y María Alejandra Pérez Hospital Neuropsiquiátrico Dr.
Momento Narrativo, un acceso al el control. Guido González Jesús Mata Gregorio
Alicia Inojosa

Editorial
La Atención
Información y sugerencias: Teléfonos: 0416 802 59 52 - 0424 1731760 e-mail: momentonarrativo@hotmail.com

Contexto

Cristóbal Deffit decimos personal nos referimos al rasgo, producto del mente, en un elemento de obstrucción y distorsión de
pacto de sociedad en el cual el hombre-humano se la percepción. Nuestro sistema valorativo, sentimen-
halla inserto históricamente. Pues si bien este evento tal, de rito, con su carácter trágico, no porque sea una
¿A qué responde esta facultad de ver, de escuchar, nos coloca como sujetos en estado de evolución, de ilusión el éxito y toda su presunción, por la omisión al
de oler, de gustar, de sentir? ¿Acaso, a un estado progreso, de ciencia y especialización; tal como el recuerdo y el olvido, que nos sitúa en un limbo donde
profundo de conciencia, a un darse cuenta? Si ésta bisturí, nos ha ocasionado una mirada separadora, un nada pasa y todo se estanca y se vuelve densamente
es aquélla que funda la razón y más tarde las leyes, sesgo de distinción, de clase, marginal, en una pers- aburrido. La negación a la vida.
propio del Sujeto consciente, sea de occidente como pectiva del trabajo excluyente y explotadora, causada Muchas veces nos vamos con la familia a la playa,
del oriente, con todas y sus vidas anteriores incluidas por la sobrevivencia, la dominación y el temor. pero una vez que nos acostamos sobre la arena, ce-
(reencarnaciones), se quedaría corta frente a la pre- La capacidad de atención no está circunscrita a algún rramos los ojos y no queremos que nada se mueva.
sencia de un niño, a ese estado de novedad en la nombre o designación, no es propiedad de Pedro o Sin embargo, la tierra no deja de rodar como un bolo
participación, de creatividad, que no guarda ninguna de Luisa, de perro o planeta. En todo caso la nomina- sobre los pines, o rumbo sobre esa canal que se re-
referencia con el pasado, ninguna deuda. Un niño ción no pasa de ser un accidente lingüístico, cultural. pite. No depende de nosotros mismos, de que yo se
como el animal no domesticado, como un alga o cria- Y esta delimitación e instrumento personal es la que llame Julio o pantera, pero sí de que lo vea, lo sienta,
tura, contiene esta ventana para la más alta intuición, restringe nuestra capacidad de captar la realidad de lo huela, lo deguste, lo oiga, lo atienda como un otro
la mirada, nada personal, de la observación. Cuando manera expedita y directa. Lo que en principio es un cualquiera, sólo así podremos aproximarnos a nues-

Rarramarsha
mecanismo de defensa, se torna más tarde, general- tra soledad como a la compañía.

La verdad no recuerdo si esa capacidad de vislum- - Así lo haré – dije con firmeza - y nos despedimos.
brar el futuro se le manifestó antes o después del te- Durante algún tiempo me dediqué a investigar en bi-
rremoto. bliotecas, hemerotecas y hasta en internet el signifi-
Lo cierto es que aquella tarde fuimos a visitarla Omaira González cado de la bendita palabra, sin obtener resultado
luego de clases. Ella se alteró mucho con la presen- alguno. Un día en una feria de la Nueva Era, pre-
cia de Panchita y aunque se saludaron como viejas gunté a uno de los expositores, quien me dijo que
amigas, cuando Panchi comenzó a hablar de los án- era una palabra en arameo y tenía una raíz que sig-
geles, ella se fue transformando poco a poco, a tal nificaba algo así como “movimiento telúrico”. Esa in-
punto que se levantó de la silla con una fuerza im- formación, más que satisfecho, me dejó
presionante, gritaba palabras desconocidas, saltaba desconcertado.
enfurecida y con un tono de voz ronco, algo mascu- Cierto día del mes de julio del año 97, al salir de la
lino dijo: clase de yoga, me enteré de un temblor ocurrido en
- ¡Rarramarsha! ¡Rarramarsha! el oriente del país. Pensé en mi amigo Benjamín,
En ese instante, Panchi me dijo: quien recientemente se había mudado a Carúpano,
Ya en la calle, Panchi me preguntó - ¿Qué fue lo
- Anota, anota ahí… luego de su separación de mi amiga Panchita.
que ocurrió en el 67?
Yo visiblemente confundido, metí la mano en el bol- Llegué a mi casa y busqué la tarjeta de presentación
- En realidad no lo tengo muy claro – respondí -
sillo de mi chaqueta y saqué una tarjeta en la que que él me dio al irse a la provincia. Estuve largo
hacía mucho tiempo que no la veía así. Recuerdo
escribí en el reverso, la palabra que escuché: “Rarra- tiempo tratando de comunicarme con él a través del
que a finales del 66, ella se enfermó debido a una
marsha”. hilo telefónico y no fue sino hasta las cinco de la ma-
decepción amorosa. A raíz de eso perdió el hilo de la
Acto seguido, ella entró en una especie de letargo, ñana siguiente cuando pude hablar.
realidad y fue internada en una clínica en Los Te-
sudaba mucho y con una voz temblorosa preguntó - En cuanto me atendieron dije:
ques. Un fin de semana la dejaron ir a casa y lle-
¿Qué ocurre? - ¿Por qué me ven así? - - Llamo desde Caracas, quiero hablar con Benjamín.
gando a Caracas ocurrió el terremoto del 67.Desde
Panchi y yo nos miramos y yo le dije: Una voz quejumbrosa me respondió:
ese momento recuperó la cordura.
- No es nada, te transformaste cuando Panchi men- - Él falleció en el terremoto de Cariaco y en este mo-
- Ahora bien, luego de tantos años… la verdad… no
cionó los ángeles, luego te desmayaste. Acaso… mento lo estamos velando.
sé explicarlo…
¿no recuerdas? – pregunté. - Lo siento – dije, colgando el teléfono.
- Mejor dejémoslo así - sugirió Panchi - sin embargo
- No, no recuerdo - respondió - sólo sentí que el piso Me di cuenta de que la tarjeta se me había caído, al
– agregó - debes averiguar el significado de esa ex-
se movía a mis pies, como en el 67 –continuó - y me recogerla casi me desmayo al ver escrita por el re-
traña palabra.
dio mucho miedo. verso la palabra “Rarramarsha”.
GANAS DE VIVIR
Caracas, agosto de 2008 Momento Narrativo 11

Elio Montero

El hospital estaba lleno y más de la


mitad de los visitantes eran familiares
de la señora Edna Castro, de noventa
y siete años de edad, quien llevaba
unas horas hospitalizada por una su-
bida de tensión. Todos sus familiares
estaban regados por sectores: en la
sala de espera, en la cafetería, los so-
brinos carismáticos del Sagrado Cora-
zón, en la capilla, los hijos y nietos,
evangélicos, orando en el jardín; todos
muy preocupados por la matriarca
madre de ocho hijos, abuela de veinti-
siete nietos, y no seguiremos bus-
cando ramas a este árbol genealógico,
por que de seguro no terminaremos.
Aunque todos estaban preocupados,
sólamente Aurora, la hija mayor de
Edna, era quien, tácitamente, había
agarrado el mando para hablar con los
médicos tratantes, por esas cosas de
jerarquía familiar que todos sabemos
sin hablarlo, sin consultarlo; el médico
llamó a los familiares y los hizo pasar a
la habitación, en presencia de la hospi-
talizada, empezaron las recomenda-
ciones:
–Señora Aurora, debido a que su
madre ha sufrido una recaída por ten-
sión alta, debemos suprimirle la sal,
los condimentos, las bebidas muy ca-
lientes, el café...-. va a matar de tristeza. Usted tiene mal, no me morí antes de que los in- – Doctor, usted no sabe lo importante
– ¿El café? ¡Vaya al carajo!, doctor si edad para ser mi nieto y no voy a se- ventaran, o una buena parrilla con cho- que es la comida para mi mamá, ¿será
yo no tomo café, me sentiré muy mal-. guir prohibiciones de alguien que rizo; todas las carnes, una ración de necesario ser tan estrictos con su
–Bueno, señora, si quiere mejorar puede ser mi nieto-. yuca harinosa, guasacaca y salsa de dieta?-.
será mejor que siga mis instrucciones; –Bueno, ya eso no es mi problema, ajo puro. ¡Comer, eso si es vivir!, nada El doctor ya dulcemente resignado
además para evitar un cuadro diabé- eso queda de parte de sus familiares – de esas pendejadas sin azúcar y sin contestó:
tico se le debe prohibir también el azú- dijo el médico un poco intimidado por sal. Con todo el respeto doctor, si ya – No se preocupe doña Aurora, es mi
car, la leche completa, las frutas la señora. terminó, para que mi familia me saque trabajo decir lo que digo pero sé que
dulces y, para prevenir problemas con –¡Igualito , ninguno de ellos me va a de aquí, para darme mi buen banquete hay cosas del alma que la medicina no
el colesterol, se le restringirá la carne decir qué comer y qué no. ¡Qué vaina en mi casa-. supera, deje que su madre haga lo que
de cerdo, carnes rojas. Esto sólo, si es esa!, ¡dizque para vivir más!, con El doctor sonrió en silencio y dijo: quiera pues su verdadera enfermedad
quiere vivir –culminó el galeno. noventa y siete años uno lo que tiene –Ya firmaré para darle de alta, pero es la que la tiene respirando aún-.
–Mire doctor –dijo Edna –a esta edad es que comer. Usted como que no ha de usted depende su cuidado-. – ¿Y que enfermedad es esa, doctor?-
que yo tengo es poco lo que usted probado esos dulces de mango, que –¡Bah!- respondió la anciana. preguntó Aurora ingenuamente, a lo
puede hacer para que yo pueda vivir, y ponen melosa la boca con su agridulce Los parientes en el pasillo llamaron al que el doctor respondió sin dudar:
con tantas prohibiciones, más bien me sabor, ni los helados de cereza. Menos doctor, Aurora preguntó: – Ganas de vivir-.

Cada vez que necesitas ser un hombre te llevas un cigarrillo a la boca.

Un saludo para la Red de Apoyo


Quienes desde 1985 promueven y defien- las víctimas de la violencia policial, con un Mayo trata la historia de vida de estas perso-
den los Derechos Humanos en nuestro país, trabajo de orientación que prácticamente nas, permitiéndoles expresar, tanto su re-
como bien dice su frase: por la justicia y la atiende todas las áreas. Y muy especial- clamo como su propia voz. Vaya hacia esta
paz. Esta asociación civil, sirve de apoyo a mente, al igual que Fundación Aguas de Red de Apoyo nuestro reconocimiento.
MUJERES GRISES
Caracas, agosto de 2008 Momento Narrativo 3

Iba de pie, sostenida en el respaldo


de uno de los asientos ¡Dios mío, Neida Almedo
armando tarantines, mujeres grises
se elevan por el aire, cuerpos desnu-
Poema
tanta gente! –Pensé – Al lado del dos sobrevuelan de un lugar a otro,
chofer había un puesto vacío y al piré profundo!... Podía ver al chofer, sin cabezas, con cabezas, sin cabe- Jeanny Rolland
frente se podía leer con claridad un manipulaba tremendo equipo de so- llos, sin miradas, bustos, con soste-
cartel “sólo para chicas”, miré a mí al- nido, se escuchaba la música, una nes algunas, ya de pie, luciendo I
rededor, había varias mujeres, nin- salsa “¡No, no se juega así con el seductoras ropas. Aquella, tirada Despierto en la mañana de
guna era tan chica y yo… tampoco, el amor de nadie!… la va a pagar. No, boca abajo, su cuerpo desnudo de un día suave
puesto siguió vacío. no se juega así… ¡tienes que contorneadas caderas, a la espera de Río sobre la línea de mi me-
Pegada al vidrio de moria a lo largo de tu cuerpo
la puerta estaba Ma- Mi vida, se mueve, en tu
falda que con la bo- tacto, en tus labios, en tu
cota abierta grita sexo,
¡córrase hacia atrás! y mis piernas entre las sába-
Dónde carajo me nas.
voy a correr – pensé Me miro a través de una ciu-
– si aquí no hay dad sin muertos,
lugar ni para una sin los crímenes sabatinos.
sardina más. Sobre una torre de libros
Alguien gritó: ¡Pa- que poco a poco están a
rada!... Aquello se punto de caerse
convirtió en una es- Mientras las flores secas por
trujadera, codos que la luz palpitante de un país
le perforaban a una lleno de esperanza
las costillas, carte- Despertaremos con un
ras, maletines y poema en la mañana en paz
¿qué sé yo? De al- Despertaremos en un día
guna manera había sin violencia.
que esquivarse de II
aquello para no per- Antiguamente las mujeres
der un ojo. danzaban, salvajemente en
A una señora, se le la montaña,
enredaron los cabellos en los botones pagar!...” que su dueño seleccione para ella al- cantando en las fiestas or-
de alguna camisa, y la pobre daba El chofer, contorsionaba sus hombros guna vestimenta insinuadora. giásticas, botando de sí el
gritos. al ritmo de la salsa. Miré por la venta- Todo, parecían escenas de las pelí- amor desordenado
Bajaron unas cuantas personas y nilla… estábamos justo frente al Ca- culas de Buñuel o un cuadro de Sal- Quizás era yo, en el exilio,
logré apoderarme de un asiento, ¡res- pitolio, convulsionado de buhoneros vador Dalí… en la montaña
Buscando a un Dios, a la
memoria de mi vida desga-
nado desde enton- rrada
Tula Rojas ces. o despejada del sueño de la
Otras veces, cuando niñez.
1 llovía en las tardes y Pero, a mi lado solo tengo
No recuerdo el día, ni el mes, ni todo se impregnaba de
un médico,
el año. Si estaba nublado o la un olor a tierra mojada,
me invadía una melan- con una palabra salvadora y
luz del sol bañaba la ciudad. No mis grandes ojos con una
colía que hería tanto,
recuerdo su cara, ni su voz, ni
que comenzaba a gemir máscara,
sus palabras. No sé si nos
muy quedo, despacito, y tal vez danzaba.
dimos un último beso. No re-
hasta transformarse en Pero, ahora sólo alcanzo a
cuerdo nada. No lo vi más.
un llanto ahogado. En- tocar la mano de un médico
A veces soñaba con él, que tonces, lo dejaba salir,
había estado buscándolo du- le gritaba, corría hacia él sin al- y en el recuerdo los frag-
desbordarse, inundarlo todo,
rante mucho tiempo y al fin lo canzarlo, hasta que su figura agotarse y agotarme. mentos de una música le-
hallaba. No tenía rostro, pero se esfumaba en la lejanía. Hoy, luego de tantos años, jana
era él, yo lo sabía. No me veía, Me despertaba afligida, con siento el dolor de ese día. Sólo ¿Quizás mi propia música?
pasaba frente a mí y seguía de esa sensación de desam- eso, un dolor aquí en el pecho
largo. Desesperada lo llamaba, paro que no me ha abando- que me hace suspirar.
10 Momento Narrativo Caracas, agosto de 2008

Fundaci n
Aguas de Mayo

II Concurso Nacional de Poesía


Rafael José Muñoz
El Ministerio del Poder Popular para la Cultura a través de la bolívares fuertes (1.000 Bs. F.) y el tercer premio es de ochocien-
Casa Nacional de las Letras Andrés Bello y la Fundación Aguas tos bolívares fuertes (800 Bs. F.). Además se entregará un di-
de Mayo, invitan a todos los pacientes psiquiátricos del país a par- ploma de reconocimiento a cada ganador.
ticipar en el II Concurso Nacional de Poesía Rafael José Muñoz. 5. Los participantes deberán enviar sus poemas inéditos a la si-
guiente dirección: Casa Nacional de las Letras Andrés Bello, Co-
Bases del Concurso: ordinación General de Proyectos, parroquia Altagracia, esquinas
de Mercedes a Luneta. Caracas 1010, Venezuela. Teléfonos:
(0212) 5625584 y (0212) 562 73 00.
1. Pueden participar todos los pacientes psiquiátricos del país que 6. El plazo de recepción de los trabajos se cerrará el 31 de agosto
consignen un original de sus poemas, con extensión mínima de de 2008 y se tomará esta fecha en consideración para la recep-
cinco (5) y un máximo de diez (10) páginas, presentado en idioma ción de los trabajos enviados por correo.
castellano y de tema libre. 7. Los originales no serán devueltos y no se emitirá acuse de re-
2. Tanto el autor como la obra deben ser inéditos y no pueden cibo.
estar comprometidos en otro concurso. 8. El jurado está integrado por poetas y especialistas de la Salud
3. Al final de la obra presentada, deben figurar los siguientes Mental que serán anunciados oportunamente.
datos del autor: nombres y apellidos, teléfono y dirección, igual- 9. La lectura del veredicto será el 24 de octubre de 2008 en la
mente los datos del médico tratante: nombres, apellidos y teléfo- sede de la Casa Nacional de las Letras Andrés Bello.
nos. 10. La Casa Nacional de las Letras Andrés Bello se reserva el
4. El concurso está dotado para el primer premio de mil quinientos derecho de publicar los trabajos que considere pertinentes.
bolívares fuertes (1.500 Bs. F.); el segundo premio consta de mil 11. Lo no previsto en las bases será resuelto por el jurado.

II Concurso Nacional de Narrativa


Aguas de Mayo
El Ministerio del Poder Popular para la Cultura a través de la bolívares fuertes (1.000 Bs. F.) y el tercer premio es de ochocien-
Casa Nacional de las Letras Andrés Bello y la Fundación Aguas tos bolívares fuertes (800 Bs. F.). Además se entregará un di-
de Mayo, invitan a todos los pacientes psiquiátricos del país a par- ploma de reconocimiento a cada ganador.
ticipar en el II Concurso Nacional de Narrativa Aguas de Mayo. 5. Los participantes deberán enviar sus relatos inéditos a la si-
guiente dirección: Casa Nacional de las Letras Andrés Bello, Co-
ordinación General de Proyectos, parroquia Altagracia, esquinas
Bases del Concurso: de Mercedes a Luneta. Caracas 1010, Venezuela. Teléfonos:
(0212) 5625584 y (0212) 562 73 00.
1. Pueden participar todos los pacientes psiquiátricos del país que 6. El plazo de recepción de los trabajos se cerrará el 31 de agosto
consignen un original de su cuento, con extensión mínima de de 2008 y se tomará esta fecha en consideración para la recep-
cinco (5) y un máximo de diez (10) páginas, presentado en idioma ción de los trabajos enviados por correo.
castellano y de tema libre. 7. Los originales no serán devueltos y no se emitirá acuse de re-
2. Tanto el autor como la obra deben ser inéditos y no pueden cibo.
estar comprometidos en otro concurso. 8. El jurado está integrado por escritores y especialistas de la
3. Al final de la obra presentada, deben figurar los siguientes Salud Mental que serán anunciados oportunamente.
datos del autor: nombres y apellidos, teléfono y dirección, igual- 9. La lectura del veredicto será el 24 de octubre de 2008 en la
mente los datos del médico tratante: nombres, apellidos y teléfo- sede de la Casa Nacional de las Letras Andrés Bello.
nos. 10. La Casa Nacional de las Letras Andrés Bello se reserva el
4. El concurso está dotado para el primer premio de mil quinientos derecho de publicar los trabajos que considere pertinentes.
bolívares fuertes (1.500 Bs. F.); el segundo premio consta de mil 11. Lo no previsto en las bases será resuelto por el jurado.
Destino
4 Momento Narrativo Caracas, agosto de 2008

Sonia Croce

Abrió el libro al azar y encontró, aplas-


tado entre sus páginas un trébol de cua-
tro hojas. Recordó haberlo puesto allí
hace mucho tiempo, suspiró pensando en
la suerte que éste le había traído. Lo
había conseguido en un paseo al campo,
cuando él y Mercedes eran novios. Ahora,
muchos años después, recordaba como
si fuera ayer, el momento en que lo tomó
en sus manos, enseguida se volteó hacia
ella, ofreciéndoselo se miraron a los ojos
sonriendo. La había amado profunda-
mente, sentía un nudo en la garganta y
su corazón se encogía cuando pensaba
en ella. Estaba muy solo y se consolaba
pensando en lo felices que habían sido.
La vida tiene muchos altibajos, pero siem-
pre hay excepciones, la de ellos había
sido cómoda y tranquila hasta aquel fatí-
dico día. Habían pasado la noche en vela
con los nervios crispados debido a los au-
llidos de un perro en los alrededores. trada del jardín. Entró a la casa, saliendo rada perdida en el vacío.
Cerca del mediodía escuchó los gritos de pocos segundos después, arrastrando Fue una carrera contra el tiempo, tardó
ella en el jardín. Cuando salió la encontró tras de sí mantas y cobijas, las colocó casi diez minutos en llegar a casa del mé-
encorvada sobre sí misma. Mercedes le en la parte de atrás acomodando a dico. Se encontraba frente a la casa, pre-
señaló sobre su mano izquierda la morde- Mercedes de manera que los baches venido éste por los gritos de auxilio.
dura de una serpiente, luego se desmayó. no la indispusieran demasiado. Ella Cuando la bajaron ya estaba muerta. Los
Se quitó la camisa y le hizo un torniquete, había recobrado el conocimiento, pero días que siguieron fueron demasiado tris-
salió corriendo a enganchar los caballos sudaba mucho, estaba temblando, tes y no quiso recordarlos. Cerró el libro
de la carreta, llevando ésta hasta la en- tenía la boca un poco torcida y la mi- suspirando de nuevo.

Vacía
Sentándote así eres toda una dama

Y por dentro, vacía


Mayly France como recipiente resentido por un golpe.
¿Sabrá el tiempo agotar las ganas de
Ya no hay remordimientos… animarte
Sólo las ganas de alcanzar la inmortalidad, o comerte de un solo bocado y por fin
a cualquier precio todo termine?
a cualquier precio la gracia y la cadencia
Ya se encuentra el ala rota de tantas rever- Ya no hay precio, ya no hay ganas
beraciones, ya no reservo en secreto –el secreto-
sin alcanzar el éxito en los demás Es que no hay secreto
me reservo en secreto mis pequeños lo- Lo sabía desde hace tiempo
gros… pero nadie me lo preguntó
Esos logros que me hacen verte a la cara Vacía por fuera, vacía por dentro
y hacerte que me mires de una vez por y pensar que falta mucho para llegar a la
todas… nada.
Caracas, agosto de 2008 Momento Narrativo 9

El arácnido
Llegaba el hombre ataviado luego de fluían; las porcelanas encubridoras eran turbulencia donde chapoteaban los pies
haber consumado las energías latentes salpicadas por gruesos goterones, del humano. Por suerte el insecto pudo
que guardaba en su cofre (lleno de frivo- cuando inadvertidamente, una araña asirse a un hilo tensor y comenzó a es-
lidades). Se incorporó al inmueble larguirucha descendía de emergencia a calar meticuloso, con las patas arquea-
abriendo la puerta de un jalón soberbio. contener la hilada que se iba a la deriva. das que doblegaba diestramente,
De un estampido la cerró y con cierto La lluvia que arreciaba Ascendía perseverante
aire paranoico le propició dos vueltas a Carlos Blanco dañó las diminutas amarras e inundó la asentándolas concienzuda.
la cerradura. Venía sudoroso, extenuado magnífica red elástica que había cons- Cuando ya palpaba los arrabales de su
de un desahogo de saturación mundana, de baño, que irrumpió con un descaro de truido en la parte inferior de la jabonera. familiar madriguera, colectó las humildes
que acumulaba con recelo durante la se- dominador del terreno, excluyendo de Mientras el coloso atestaba, el animalejo apetencias y el maravilloso tejido; se re-
mana, repleta de laboriosidad, la cual ese paraíso iluminado a las plácidas ma- logró establecer el orden en la guarida; tiró a su claustro, bajo el saliente y apa-
asumía con seriedad recia de sociedad riposas que revoloteaban en el contorno, había recuperado grandes trozos del ciguada conservó la calma, recogida con
lujuriosa. Continuó la trayectoria a través junto con menudencias de insectos. aparejo y a las pequeñas presas atrapa- lo necesario en aquel lugar. Luego el
del salón hasta la habitación. Sus ojos Luego se dispuso a bañarse abriendo el das. hombre frívolo cerró el paso del agua y
daban a conocer una gélida vida espiri- grifo bruscamente y entró a empaparse En forma inesperada, el sonido de aque- fue a conciliar las horas de sueño.
tual. Era un desertor de la nobleza hu- de agua. lla cascada gigante cesó. La araña se El hombre había chapoteado a su antojo
mana que inmodestamente lucia en las Aquel mortal parecía un titán vanidoso, hallaba instalada debajo del estante ja- no pudiendo con la astuta lucidez de la
noches de festejo. ocupando el recinto a sus anchas, no bonoso, cuando otra vez cayeron gotas criatura, que laboriosa y discreta, traba-
Una vez detenido en su pieza se liberó dando espacio a las innumerables criatu- voluminosas que produjeron una co- jaba fiel su telar para usarlo en cualquier
de la vestimenta. Como en quejidos mur- ras sutiles y cargadas de frescor que rriente que bajaba por las losas despo- eventualidad. En los días siguientes el
muraba la bulliciosa velada. Luego de también habían escogido el lugar como jándola de la hendidura, y se precipitó al hombre persistió en bañarse egoísta-
unos momentos se introdujo en el cuarto morada nocturna. Lanzazos torrenciales vacío hasta casi perecer ahogada en la mente donde la araña vivía inadvertida.

El escritor
Sádico es, dejar una olla con restos de comida en la hornilla de la cocina por una semana.

niños jugar ajedrez.


Orlando Contreras Noté que había una niña entre
ellos. Hago un esfuerzo para
Es de noche. Al atardecer llovió continuar el relato, a pesar que
tremendo palo de agua. Pienso los niños hacen bulla o ruido.
en el día sábado, en que se Espero y aspiro que este relato
leerá este relato. Tengo culebri- o narrativa esté aceptable. Ojala
lla y me estoy aplicando cata- que hoy sábado 6 de octubre en
plasmas de hierba mora; partes la noche los muchachos en la
de cremas tópicas, así como de noche del viernes hasta el sá-
comprimidos para atacar el her- bado a las 4 a.m. junto con un
pes zoster. perro. Yo le dije que había dor-
Mi querida y amada mamá está mido toda la noche, y que no
de vacaciones. Estoy escri- había sentido ningún ruido.
biendo en la sala de la casa Esos muchachos son unos
vampiros o murciélagos. Hasta
este relato. Sin embargo qui- los mismos malandros viejos les
siera que hubiese más silencio. temen a esos vampiros jóvenes.
Se oye lo que hablan loas mu- Consecuentemente continuo mi
chachos del Bloque. Ojala que relato. El cual resulta muy im-
se vayan del pasillo. En la parte portante porque confluyen va-
de atrás de la casa se oyen los rios acontecimientos en pleno
carros. desarrollo. Resulta que uno de
Ha dejado de llover. Mi mamá esos casos interesantes, es la
sale de su cuarto y me saluda participación estudiantil venezo-
con amor y se alegra porque lana en el acontecer político dia-
estoy escribiendo. Ella se dirige toda la sala-comedor. También tengo que ir a bioanálisis del rio. Son muchos estudiantes en
a la cocina y deja algo prepa- hacia la puerta de la casa. Es- Sebucán en ayunas para que la patria venezolana y universi-
rado para la mañana. pero y aspiro que me vaya bien me tomen una muestra de san- dades protestan en contra de la
En este momento recuerdo que en este escrito. gre para el 10 de octubre. Me Reforma. Jóvenes, y muchos jó-
tengo que despertar temprano Tengo que continuar el relato y siento mejor aquí en la Biblio- venes en marchas estudiantiles
el jueves para traer una bom- para hacerlo me ubico en el teca y/o salón de lectura de la en las calles y avenidas de las
bona de gas llena. salón de lectura de la Plaza Bo- Plaza Bolívar. Al momento en- diversas ciudades del país. Los
¿Cómo será este año, el Cordo- lívar. ¡Qué calor hace de tarde! tran los niños y empiezan a medios de comunicación social
nazo de San Francisco, día 4 de Medito y pienso en lo que ha- jugar ajedrez. Se les reclama tienen un gran trabajo reporteril,
octubre o un día después? bría de escribir. Ya previamente por parte del encargado de la prensa, radios y televisión.
Tengo sed, pero me abstengo me comí un pastelito de carne y Sala, por el bullicio que hacen. Me viene a la mente y pensa-
de tomar agua = ( h20). he tomado un marrón pequeño Entran dos militares, mujer y miento aquel testamento de San
Me estoy inspirando, ya previa- de taza. hombre con sus radios. Hay Luis Rey de Francia antes de
mente antes de escribir prendí Me siento más fresco y recon- calma y cada quien lee perió- morir… En uno de sus fragmen-
un palo de incienso aromatiza- fortante. No se me olvidará que dico y/o revistas. Apenas se oye tos dice a su hijo lo siguiente:
dor desde el baño, con su tomé tratamiento para el herpes el ruido de los niños y me entu- “… Hijo, cuando no estés se-
puerta abierta y así la casa se zoster y otras adicionales. siasmo al verlos jugar. Me re- guro de la verdad, inclínate más
impregna de olor agradable por En este momento preciso que cuerdo de mi infancia al ver los al pobre que hacia el rico.”
Caracas, agosto de 2008 Momento Narrativo 5

Estad stica
con postre
ques, que la persona que llamaba debía ser uno de testar el teléfono, porque siempre me ha resultado
Daniela Colmenares esos tipos asalariados que vende paquetes de afilia- incomodo eso de hablarle a una maquinita dejando
ción a seguros funerarios por teléfono. Dude al aten- un mensaje que puede que no sea escuchado, o
Me despierto a las 10 am. Batamba no está. Yo tam- der, mientras lo decidía, me volví a tirar en la cama y cuando se escuche ya no tenga la misma importan-
poco estoy, pero igual me levanto. Levantado, me me puse a ver con detalle a la araña tejiendo en la cia inicial. Gran grito de auxilio estridente me ras-
vuelvo a acostar. Cuando me había acostado y mis pared. El animalito se movía sigilosamente. De un gaba el oído desde el cable del teléfono, atendí
patas de bicho descansaban, suena el teléfono. lado a otro. De arriba hacia abajo. Se detenía y vol- confiado que podía ser numero equivocado, pero la
Siempre el teléfono. Esto podía ser una buena señal, vía a comenzar. Araña tejiendo su nido, desesperada voz me resulto familiar, no era una llamada anónima,
quizá la llamada entrante era la Sra. Filgimina, la Sra por montar su red para atrapar otros insectos. Urna y resulta que hoy 6 de Febrero es mi cumpleaños y el
de lentes de pastas azules y cabello violeta que se sepultura para animalitos poco cuidadosos. Uno de único extraviado soy yo. Me cantó el japi berdei y
viste de negro desde que murió su esposo, quizá era ellos, una hormiga, avanzaba, batallaba, trataba de luego hizo bromas acerca de mis 45 años con pre-
ella la que llamaba para decirme que finalmente mi salvarse, inclinaba la cabeza, apelaba a sus últimos matura impotencia sexual. Habló de mi vida sexual
trabajo había sido aceptado. Luego quise que fuera recursos de salvación cuando en fila india se des- con las arañas e incluso me recordó que tú no me
mi vieja amiga de la universidad que no pudo termi- prendió un ejercito de bachacos en su rescate, pero llamarías, que tus labios abultados ahora buscan los
nar la carrera porque quedo embarazada del pen- la disputa estaba desde un inicio más que perdida. bigotes del maracucho del 704. Se me extravió la
dejo de Rafael. El teléfono seguía sonando. Batalla ganada con risas y ella que celebra su cena. cortesía y le tranque el teléfono sin agradecer la lla-
Comencé por pensar que la persona que llamaba no Cadáver exquisito para la araña. Terminada la dis- mada, me fui a mi cuarto y me puse a contar arañas.
era ni Noelia ni la Sra. Filgimina y mucho menos tú. tracción y debatida la ambigüedad me decido a con- Ellas me dan festín y torta entre sus nidos.
Intuí que por la insistencia de los constantes repi-

Sentándote así eres toda una dama

nerme en ella y si tengo que dejar a un se acuerda de ti? Sólo aquella persona
Luisa Fernández lado algunas cosas termino cediendo y no que te lavará y te guardará como lo mejor
te tengo. que tiene en su casa.

Rosas Olla Equilibrio


Eres tan hermosa pero no me gustas. Eres grande, fiel. Cada vez que haces falta Te necesito, te quiero tener. Eres algo que
Un día me regalaron un ramo te utilizan y hablan maravillas de ti. Un do- no tengo, por eso te veo lejos de mí y
Y dije para qué me traes eso, si no me mingo, un cumpleaños o un fin de año, tengo que hacer que otra persona lo tenga
gustan. Son bellas en manos de otras per- eres maravillosa. Lo que hacen allí alcanza por mí. Eso me duele, pero no aprendí a
sonas. No en las mías. para todos ellos. Y así quedan satisfechos, valorar ese pedacito de mí y dejé que otros
pero llega el final del día y después ¿quién lo tuviesen y no sé cómo recuperarte.
Árbol
Es la sombra que das, esa
paz y tranquilidad que nece-
sito, esa quietud debajo de ti.
Sí me gustaría quedarme allí,
horas y horas, y dejar que el
tiempo pase y no regresar.
Sólo dejar que el tiempo
pase.

Firmeza
Me gustaría conocerte, pero
dudo que aprenda a soste-
nerla. Sólo sé que cuando
hago las cosas para mí, hago
un gran esfuerzo por mante-
nerme en ella. Sé que cuando
hago las cosas para mí, hago
un gran esfuerzo por mante-
El desnudo de Isaías
8 Momento Narrativo Caracas, agosto de 2008

rado toda la tarde para que les conti-


Drago Miskiewicz nuara enseñando los secretos del juego
de ajedrez. Isaías les dijo que ya el frío
La conferencia dictada por el Prof. Cai- lo tenía un poco indispuesto y les pro-
cedo acerca de “Los Inminentes Peli- metió la clase para el día siguiente. Los
gros del Hambre Calagurritana” estaba jovencitos se largaron y nosotros subi-
en la cúspide de su interés cuando entró mos hasta su apartamento.
a la sala Isaías, completamente des- No bien abrimos la puerta, cuando la
nudo. El asombro de todos fue total y el mujer al ver a su marido gritó desafo-
conferencista, igualmente sorprendido, rada: “¡Isaías, engendro del averno!
procedió a preguntarle con lo superfluo, ¿Cómo puedes presentarte así ante tu
con lo primero que se le vino a la mente, familia?; y luego, dirigiéndose a mí si-
con un simple: “¿Entonces qué?”, a lo guió desgañitándose: “¡Y tú, flaco per-
que Isaías sin inmutarse respondió: “Fuí verso y corruptor, fuera de aquí!”. De la
víctima de un atraco, seguido de la ope- gritería pasó a la acción y en fracciones
ración desnudo y en vez de hacer el ri- de segundo un biselado y pesado ceni-
dículo tapándome con papel o algún fesores, estudiantes, hombres y muje- fijarse en el estado de mi amigo, le co- cero de vidrio pasó a milímetros de mi
trapo, decidí afrontar la situación y que- res deliberaron con mi compañero de la mentó acerca del complejo y grave pro- cráneo.
darme en cueros hasta regresar a mi manera más sincera y diríase que a blema suscitado en el sótano del Huí. A grandes zancadas devoré los es-
hogar”. La tensión desapareció como poco nadie se percató de su desnudez. edificio, al anegarse éste por completo, calones, mientras arriba seguían los
por encanto cuando el profesor asentó: Igual ocurrió cuando abordamos el a causa de la inexperiencia de un mal- bramidos y mugidos de la obesa vaca
“Bueno, bueno, siéntese y prosigamos”. Metro, una sorpresa inicial en los usua- dito plomero novato. Mi compañero, pre- sagrada (todavía vivíamos la época de
Isaías se sentó a mi lado y ya nadie se rios, luego la naturalidad y hasta la indi- sidente de la junta de condominio, las reses gordas), esposa de mi aliado.
ocupó del desabrigo de mi compañero. ferencia casi completa. Pienso que la prometió que llamaría a la empresa para Toqué fondo y cuando le di un sosiego a
La charla terminó y nos dirigimos al ca- espontaneidad de Isaías evitó los co- armarle un cuesco de los buenos, pues mi agitada respiración, comprendí toda
fetín para proseguir la discusión fuera mentarios de algunos echadores de ya todo el mundo estaba harto de sus la tragedia de Isaías: pertenecía éste a
de cátedra acerca del espinoso tema de broma tales como: “amarren a ese loco” irresponsabilidades hídricas. En esos una no tan escasa estirpe de seres, raza
las siete vacas flacas que tal vez nos o “árbol grande, maní pequeño”. dimes y diretes estaba, cuando unos por todos comprendida, menos por sus
devoren en el futuro. Caicedo, otros pro- Al llegar a su residencia el conserje, sin niños lo llamaron, pues lo habían espe- más allegados.

Lo cotidiano
Le volvió a dar click al comando de la tele. bastante simplona creyendo en án-
No había nada interesante, a pesar de que geles y bobadas de esas que le oía
recorrió los 178 canales. Pensó que lo hablar con las amigas. Por curiosi-
mejor era leer un poco o volver a la compu- dad comenzó a hojearlo y fue
tadora. Ana dormía a su lado. No tenia ni cuando leyó que según esta civili-
pizca de sueño. zación su calendario terminaba el
Y otra vez como solía suceder en los últi- 22 de diciembre del año 2012, en
mos 10 años pensó lo mismo: ¿qué diablos unos ciclos que llamaban baktunes
he hecho con mi vida? El trabajo, las reu- y de ahí en adelante no habría
niones y la casa, la cena casi muda y a dor- nada igual a lo que se tenía. Todo
mir. Ya las mujeres habían salido de su desaparecería por un cambio pla-
mente y de sus deseos. Ana era una santa netario, drástico inimaginable o
que nunca lo dejó. apocalíptico.
Estaba tan aburrido de todo, que ni se des- Esa noche Rubén soñó con tsuna-
esperaba porque no veía solución y apático mis, ríos de lava hirviendo, terre-
llevaba su vida. Hacía mucho que no ha- motos que hacían desaparecer
bían risas, sólo muecas con las que contes- ciudades enteras, tifones y huraca-
taba a las pocas preguntas de Ana. No le nes como grandes escobas que
interesaba nada. A veces se contentaba un barrían el mapa, catástrofes de
poco con los nietos, pero sólo un ratito por- todo tipo, la gente corría despavo-
que hacían mucho ruido y por eso se esca- rida, todo parecía perdido. Les daba la No dejó de soñar todo esto por un tiempo…
paba a la biblioteca a ver los estantes de mano a muchos hombres para sacarlos de De ahí en adelante, durmió feliz por primera
madera tornasol. grandes agujeros. Tomaba cargados a los vez en años. Renació una esperanza. Tenía
Buscó qué leer y vio sobre la mesa de pequeños y los colocaba en altas rocas li- una gran sonrisa.
noche de Ana un libro azul brillante que bres de peligro. Se veía repartiendo cobijas, Dentro de 5 años más o menos, algo muy
decía en grandes letras: “Astrología Maya”. dándole biberón a un chiquito. Sirviendo de grande iba a suceder para sacarlo de la ru-
Pensó que su mujer seguía en una onda bastón a otros. tina.
Personalismo, Alienación
6 Momento Narrativo Caracas, agosto de 2008

y Consumismo
mando las oportunidades que el medio deración permanente de las característi- dando o dejando atrás lo esencialmente
Iván Malchiodi ofrece para adquirir la satisfacción de cas del entorno donde se formó. Esta humano. Algunos explotan, otros se so-
necesidades . Las pone a prueba, las noción de individuo, al ser sacada de su meten a la explotación a plena concien-
La forma como cada quien construye selecciona, decide poner en práctica, al- contexto originario, pierde su esencia y cia, casi todos consumen para lograr un
su Personalidad a partir del momento gunas e integra, en la misma estructura se convierte en un elemento ahistórico, efímero confort: poseer o soñar con
que nace y comienza su interacción con funcional, las que no le sirvieron en un aislado, sin sustento fundamental. Lo tener vehículos, artefactos, lujos de
el mundo circundante tiene como punto momento dado para su activa construc- que inicialmente tiene el objetivo de ser toda índole, viajes, marcas de ropa,
de partida un cerebro que, a pesar de ción. Este es el proceso esencial. De un medio que posibilita la vida en tipos de comida se convierten en nece-
ser el más evolucionado en la Escala Fi- manera que, sin duda alguna, quien común con el entorno que le dio origen, sidades de primer orden para este
logenética, no muestra funciones autó- marca el camino es el medio, pero la se convierte en un fin en si mismo, que pobre ser alienado que no es capaz de
nomas. El camino que seguirá la posibilidad de cambiar, a partir de un desprecia a ese entorno y que termina, encontrarse a si mismo. Mientras más
adquisición de estas funciones psíqui- momento determinado, el camino an- entonces, imposibilitando lo que debe consumen, menos satisfechos se sien-
cas está mediado por un dinámico pro- dado forma parte esencial del funciona- facilitar. Por su propia debilidad, esta ten y más intensos son los esfuerzos
ceso en el que la actividad del propio miento psíquico y esto es posibilitado noción de Individuo es instrumento fácil que se concentran en estas actividades,
ser, para satisfacer necesidades de di- por la puesta en práctica de uno o más para la reproducción de actitudes con- en un errado proceder que lo aliena y
versa índole que van surgiendo en el de tantos modos de acción sobre el en- trarias a la supervivencia de la forma- que los lleva, incluso, a evadir tan dolo-
nuevo ambiente donde debe subsistir, torno que antes resultaron inservibles, ción social originaria, puesto que ni la rosa realidad mediante el uso de sus-
constituye el punto de partida. La plasti- pero que fueron incorporados a la Es- respeta ni la cuestiona para cambiarla tancias que lo aíslan transitoriamente de
cidad cerebral, dada por esa especie de tructura Dialéctica. constructivamente, simplemente la ig- la realidad. Sin embargo, es posible,
neutralidad cerebral al momento de La noción de individuo no nace con el nora, se desprende de ella, la siente como se ha dicho, el cambio. En algún
nacer, es la que permite esa construc- ser. Se construye progresivamente en como un simple lugar donde se vive, momento ese hombre neurótico, divor-
ción que tendrá materiales de índole di- función del grupo humano, el ambiente donde establece unas relaciones con ciado de su propia esencia, amplía su
versa para formar estructuras físico y las relaciones interpersonales
funcionales, en las que los elementos sus semejantes, guiadas por un Ego- conciencia, se percata de su lamentable
que prevalecen en el entorno del ser en ísmo que se retroalimenta a si mismo, al estado y aparece el elemento transfor-
constituyentes provienen del ambiente formación. Es por eso una vana preten-
físico-social y la organización de los no tener una referencia grupal en fun- mador. Es esa la esperanza del cambio
sión aspirar a un Individualismo abso- ción de la cual existir. Este individua- posible. Es ese el fundamento de la ac-
mismos responde a circunstancias, luto. Es imposible arribar a esta
tanto internas como externas, que de- lismo tenido como absoluto, al perder la ción concreta destinada a hacer que
situación y, por tanto, quien se pretenda vinculación con la fuente esencial que le vuelva sobre sus pasos, retome su
terminan los caminos a seguir en esa individuo sin referencia grupal se aliena.
ardua tarea, de diferenciarse el ser que da razón de ser, busca desesperada- esencia ontológica y se reasuma como
Y es este un punto central de nuestra mente en si mismo lo que no está. Y co- un ser integrado a una comunidad de
nace del ambiente nuevo al que llega. cultura, en la que se destaca la auto-
No se trata de una fuerza esencial- mienza la tragedia humana de nuestra semejantes con valores primarios, abso-
percepción como individuo sin sentido civilización: la búsqueda de fuentes de lutos como la solidaridad, la participa-
mente interna, llamada por Freud ener-
de pertenencia. Se ha pervertido el fe- autocomplacencia que tienen como fac- ción, la libertad, el amor, el verse
gía libidinosa, la causa fundamental de
nómeno de la necesaria adquisición de tor común la acumulación de cosas, la reflejado en el otro que posibilitan el
dicha construcción. Tampoco lo es la
la noción de individuo, dándole un valor búsqueda del bienestar imposible por el bienestar verdadero. La resistencia a la
simple adaptación al medio como lo han
absoluto y único, desvinculándola de hecho simple del vivir, la negación de si alienación está en cada ser alienado.
propuesto los Conductistas. Se trata de
sus orígenes genéticos, desintegrándola mismo en función de la obtención de Hurgar en si mismo, encontrarla y po-
un proceso más complejo, de carácter
de su proceso constitutivo, que, por beneficios que no tienen límite. Se trata nerla de manifiesto en acciones concre-
esencialmente dialéctico, en el que el
esencia y naturaleza, involucra la consi- de encontrarle un porqué a la vida, olvi- tas, es la alternativa única.
ser que busca su individuación, va to-

La decisión
rabia. En un instante él había dejado de ser
Cecilia Requena mi papá, para convertirse en un traidor. Me
preguntaba: ¿cómo era que se atrevía a
Un sábado por la mañana mi mamá me irse, a dejarnos, y lo que era peor, cómo se
dijo: Tu papá quiere hablar contigo, te está atrevía a pedirme que abandonara mi casa,
esperando en el cuarto. Me extrañó muchí- mi cuarto, a mis hermanos y a mi mamá?
simo, puesto que yo no había hecho nada El guardó silencio, esperando una res-
para que él me regañara. puesta. Entonces, viéndolo fijamente y lle-
Al entrar al cuarto lo encontré sentado en nándome de valor le dije, categórica: Si tú
la mecedora, en cuanto me vio sonrió, al te quieres ir, vete, pero nosotras nos que-
tiempo que me invitaba a sentarme al damos. Me levanté y salí del cuarto, pro-
borde de la cama. fundamente molesta y decidí que si se iba
Manteniendo su dulce sonrisa y hablando le pondría la cruz, sin derramar ninguna lá-
pausadamente, en pocas palabras me ex- grima.
plicó que él se iba de la casa, que quería Al final no se fue, y yo me convencí de que
palabreado.
que las tres hijas mayores lo acompañaran había jugado un papel importante en esa
Con mucha rapidez me sobrepuse a la sor-
a vivir a un apartamento que él ya tenía situación.
presa y la confusión inicial, me llené de
Caracas, agosto de 2008 Momento Narrativo 7

John Nash
o el juego apenas
comienza
Ensayo
Cuando el guionista de Una No es exagerado afirmar sobre el deseo
mente maravillosa puso en como ya lo sostienen algunos,
boca de Russel Crowe la ex- que la Teoría de los Juegos es
presión "sólo en las misterio- "una de las diez más grandes chas veces nos lleva como seres
sas ecuaciones del amor teorías del siglo XX". Su papel Paúl Briceño Velásquez senti-mentales, a necesitar de otros
puede uno encontrar lógica y en el desenlace de la II Guerra para conseguir lo deseado y, la ausen-
razón" tal vez no haya agre- Mundial y, sobre todo, lo que cia de esa otra persona puede termi-
gado nada nuevo al extensí- aportó a las fuerzas militares “Los deseos de tu corazón son orde- nar viciando el deseo.
simo panegírico que todas las norteamericanas durante la lla- nes”. Así dice un refrán por ahí, que Así como la distancia juega un papel
artes, a lo largo de la historia, mada Guerra Fría no es todo lo cito en la oportunidad para escribir importante al desear, lo mismo sucede
han construido en torno al que puede señalarse para acerca del deseo. con la ausencia debido a que ésta es
amor. Lo que sí logró fue apor- apuntalar esa aseveración. El deseo es la consecuencia de senti- su causa, porque nuestra relación con
tar una perspectiva, sin duda, Sería, desde nuestro punto de mientos insatisfechos que advienen ella se puede plantear por medio del
poco usual: alabarlo desde el vista, lo menos trascendente de las personas y de un largo proceso siguiente axioma: la costumbre a vivir
ángulo de la ciencia abstracta para el verdadero progreso de de interiorización; que en oportunida- con ella o en valentía para cambiarla.
por naturaleza, las matemáti- las especies sobre El Planeta. des son retardados de forma volunta- Sobre este aspecto, bien puede plan-
cas. Y usamos el plural no por una ria o involuntaria, siendo sus bases las tearse: “¿Qué deseamos cuando sen-
Ya se sabe que la película que concesión graciosa, sino por- emociones y los afectos. Debido a que timos?”. Seria incorrecto dar una
intenta recrear la vida del ma- que estamos convencidos de las emocionas proporcionan el im- respuesta para esta reflexión, por
temático norteamericano que que también otras especies de pulso e ímpetu para emprender la con- aquello de que el deseo no es unísono
tumbó 150 años de teoría eco- las que conviven con nosotros quista de lo que se desea, mientras dependiendo, así, de ausencia que
nómica (neo)liberal, no es un y que deberíamos procurar que que los afectos nos guían hacia esa habita en nuestra vida.
documental ciento por ciento fi- sigan conviviendo per sécula búsqueda; bien puede inferirse que Bien puede decirse que el deseo se
dedigno, pero por algo esa seculorum, se benefician direc- opera bajo la relación: causa – efecto. presenta ante las personas con doble
obra cinematográfica ganó tamente con la utilización que Este sincretismo nos lleva a transitar rostro. Uno es aquel que permite pre-
cuatro Oscares, incluido el de el hombre haga de esta herra- por un mundo espinoso, pero a la vez cisar la carencia en todas sus formas
Mejor Película. Ese hecho fác- mienta del conocimiento prove- agradable y complejo, que arrastra, y cuya satisfacción sería un puente a
tico habría que tenerlo en niente de las abstracciones cautiva y embelesa a cualquier per- la felicidad; mientras, la otra se tra-
cuenta a la hora de juzgar el matemáticas. Son tantos los sona, siendo la distancia el vector duce en exceso y como todo llevado a
film como obra de arte pero, si campos en el terreno de la donde descansa lo deseado, el medio ese nivel suele afectar nuestras vidas,
queremos adentrarnos en ecología y, particularmente, en social tiende a engañarnos y nos in- hay quienes le llaman ambición o codi-
otras aristas más cercanas al la frágil sobrevivencia de algu- cita a desear cosas que no necesita- cia, pero igual es deseo.
personaje que le sirvió de mo- nas especies sobresaturadas mos. Pero como no estoy haciendo un Con lo precisado hasta aquí puede
tivo, habría necesariamente por la presencia homo sapiens, juicio de valor para decir si esto es entenderse que el deseo, en todas
que indagar en otras fuentes. que ese sólo hecho, ya justifi- bueno o es malo, no me detendré en sus formas, es un maná para nues-
Afortunadamente la abundante caría el reconocimiento para este asunto. tras vidas, nos invita a emprender la
literatura impresa y las diver- quienes emplean los postula- El deseo se apertrecha en nuestra búsqueda de lo que se quiere.
sas y numerosas páginas en dos matemáticos aportados alma, depende de las antípodas per- Sin él nuestra vida seria fútil, porque
la red son un excelente terreno por Nash y otros investigado- sonales pero hay puntos donde estos diariamente estamos deseando y de-
se entrecruzan y este paralelismo mu- sear es sinónimo de vida.
para pasearnos ampliamente res. Quienes vieron la película
por el tema y será siempre gra- sobre Nash y observaron cómo
tificante el constatar que cada él escrutaba detenidamente el
día son más las personas inte- movimiento y la interacción de
resadas en conocer e investi- un grupo de palomas, en los No es la palabra lo que media
gar sobre este ganador del jardines de la Universidad de
Nobel 1994 y su relación con la Princeton, en función de definir entre un tipo y una tipa,
Teoría de los Juegos ¿De un algoritmo que permitiera es el carro, la ropa y el dinero
dónde vendrá ese inusitado in- procesar matemáticamente
terés?, ¿en qué grado la im- esa interacción, tienen allí una

Vientos del Sur


pronta de los largos períodos muestra anecdótica de lo que
de reclusión en psiquiátricos podría hacer la Teoría de los
ha estado influyendo en ese Juegos en función de conocer
interés?, ¿qué es lo que fas- la compleja dinámica, bajo la
cina a toda ese gentío que que sobreviven muchas espe-
cada día busca información cies sobre El Planeta. La so-
sobre lo que aporta la Teoría brevivencia de ellas y de
de los Juegos al universo del nosotros lo requiere con urgen- Zulma Kabana
conocimiento y la cotidianidad cia. De no hacer algo es muy
Blancura fugaz Agua nerviosa
humana? En las líneas que si- probable que el juego de la au-
guen intentaremos resumir lo todestrucción apenas esté co- De viaje por el espacio ce- Corriendo por mi mente
que a nosotros nos fascinó menzando. leste Muero cada noche
cuando tuvimos los primeros Infinito azul Sin poder atrapar mis sueños
roces con el tema. Jesús Pérez Quijada Que no puedo penetrar Vacío desconocido
Para descubrir Ya no me causas temor.
12 Momento Narrativo Caracas, agosto de 2008

Fundación Aguas de Mayo Fundaci n


Aguas de Mayo

Un espacio para la poesía

Oximorón
El Oximorón vino hasta mí, era peludo, -¡Qué tipo tan raro ese!-
engrinchado, - Es mi mejor amigo, de decir muy atildado.
tenía unos ojos saltones y rojos, Cuando estoy a su lado me dan ganas de
gruñía: ¡jua,jua!, reír,
era muy sabia su conversación y apaci- Javier Salazar Castillo me siento contristado.
guada, Es una añoranza lo que siento,
tenía un dejo de no estar estando, sabio y loco, es un algo que ha naufragado y a su
y gracioso, de vez en cuando soltaba sus rudo y delicado, puerto arriba.
chistes, amaba a mujeres y amaba a hombres, -Pero, ¿cómo se llama?-.
¡qué vacilón el Oximorón!, no teniendo mujer, alguna se casaba con -No sé cómo decírtelo,
Vino de lejos con sus maleta gastadas, todos, su nombre mucho lo han negado.
traía un cuento nuevo, uno que yo no novio y viudo, de su pueblo viudo, recién Pero, chico, decir su nombre es encerrarlo
había oído, casado, todo,
me hablaba de un maestro que andaba divorciado, pues, de quien más amaba. negándolo todo. Decir su nombre no basta,
merodeando -¿Quién es ese?- le pregunté. es preciso conocerlo,
por una tierra en conflicto, -Es un tipo medio choreto, que camina así, morir para pronunciar su nombre nuevo!
andrajoso y pulcro, vestía de lino, rengo y musculoso, pero también moreno y -¿Cómo se llama?
buen conversador y a veces taciturno, rubio. -Jesús, mi pana, se llama mi maestro.
se apartaba a lugares solitarios, Rubio como las mejillas de mi novia tras su El Oximorón vivo que late después de
público y amado, popular y aclamado, velo. muerto.
rechazado, Un amante consumado, las prostitutas lo Dios-hombre. La flor roja que brilla en el
justo y delincuente, persiguen. estiércol.

AGUAZAY
Hank
Vivir de cubos
de basura
Trina Quiñones El viento sopla fuerte esta
Para mamá noche
Y es viento frío
Carmen tenía los senos bonitos Charles Bukowski Y pienso en los chicos
decía mi abuelo ya octogenario De la calle.
cuando seguramente una rá- Hank no
Espero que algunos tengan
faga de cundeamor alborotaba Responderá. Una botella de tinto.
sus cabellos blancos y veía Cuando estás en la calle
ante sí saliendo de aquellos re- No es mi muerte lo que Es cuando te das cuenta de
secos matorrales de Aguazay a Me preocupa, es mi mujer que
aquella mulata trastornante que Que se quedará con este Todo
era mi abuela vestida por una Tiene dueño
Montón de Y de que hay cerrojos en
cascada anillada de cabellos Nada. Todo.
negriazules, de piel perfecta, Así es como funciona la demo-
ojos de pozo nocturno y temblo- Quiero que cracia:
rosos senos erguidos que le ha- Coges lo que puedes,
Sepa
cían dudar entre huir de ese Intentas conservarlo
Sin embargo Y añadir algo
matorral o quedarse para siem-
pre. Que todas las noches Si es posible.
Que he dormido a su lado Así es también como funciona
La dictadura
Incluso las discusiones Sólo que una esclaviza
Perki Vásquez Y la otra destruye a sus
Más inútiles Que siempre temí Desheredados.
Siempre hay una luna espe-
Siempre fueron Decir Nosotros simplemente nos olvi-
rando
Algo espléndido Pueden decirse damos
Diferentes tonalidades de ver De los nuestros.
Lo que nos rodea Ahora:
Y esas difíciles En cualquier caso
Aromas que purifican el alma Es un viento
El tiempo es parte de un todo Palabras Te amo. Fuerte
Que no se detiene Y frío.

No desvinculo el dolor que de mis necesidades viene, negarlo sería


la reproducción morbosa de máscaras que nada tienen que ver con el hombre

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