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Estimación del Efecto Frontera entre Arica (Chile) y Tacna (Perú)

Avances del Estudio

El estudio del Efecto Frontera entre Arica y Tacna ha convocado la realización de una
tesis de grado en Ingeniería Comercial y otra del Magister en Políticas Públicas ambas
de la Universidad de Tarapacá. Como producto de estas tesis se ha logrado
determinar el intercambio comercial entre Arica y Tacna para los años 2010 al 2012
desagregado por empresas y por sectores productivos clasificados según código
aduanero.
Del mismo modo, se han realizado estimaciones preliminares del Efecto Frontera
mediante la técnica de calibración, es decir, eliminando los efectos fijos y calculando
algunos parámetros de intercambio.
Una versión de estos trabajos se presentó en el IV Encuentro de Economía Regional
de Chile.
Los trabajos reseñados han permitido el financiamiento del presente estudio
mediante el Fondo de Proyectos Mayores (2015) de la Universidad de Tarapacá.

Tema de tesis propuesto

La convocatoria consiste en organizar una base de datos de comercio intrarregional


entre Tacna y las otras ciudades de Perú. Las ciudades identificadas deberán contar
con datos de población, PIB y distancia respecto de Tacna y cualquier otro
antecedente que se estime influya en el volumen de intercambio comercial. Los datos
deben referirse a los años 2010 al 2012 para aprovechar los antecedentes de avance
disponibles.

Con dichos antecedentes, se deberá estimar el coeficiente de elasticidad distancia


para el comercio interregional en Perú y sus variaciones si fueran significativas.

Finalmente se deberá estimar el “efecto frontera” mediante el modelo gravitacional,


en el sentido Perú –Chile y calcular las pérdidas de comercio derivadas de la
existencia de frontera.

Un breve Marco Teórico

Existe acuerdo en que la apertura al comercio internacional genera mayor bienestar y


crecimiento. Sin embargo la apertura comercial mundial es relativamente reciente y al
parecer más difícil de lo esperable.
Dos razones para ello:
1- El comportamiento estratégico. Por ejemplo el uso de “tarifas óptimas” y/o
políticas de empobrecimiento del vecino. Los países, habida cuenta de su soberanía
pueden tener comportamientos oportunistas para apropiarse de la riqueza de sus
socios comerciales.
2- Los efectos distributivos de la transición: Todas las teorías sobre integración
económica muestran que en la apertura se producirán ganadores y perdedores,
aunque sea en términos relativos.
La integración, entonces, supone que los países están dispuestos a hacer sacrificios de
corto plazo para maximizar el bienestar en el largo plazo. Además promoverán el
intercambio equitativo con sus socios comerciales.
Quizás lo anterior no es tan evidente en el caso de las economías fronterizas. Las
fronteras son territorios sensibles en los que la cooperación para el desarrollo conjunto
puede resultar más difícil.
Sin embargo, en la medida que los países aceptan las reglas del juego internacional, se
hace más difícil sostener políticas regionales discriminatorias (positiva o
negativamente). Tradicionalmente se considera que la concentración de actividades
económicas y productivas sigue al tamaño de los mercados (Myrdal 1957). Sin
embargo los trabajos de Fujita (1989), Venables (1996) y otros, pero especialmente
Krugman (1991) generan un cuerpo teórico formal (denominado modelo centro
periferia) asociado a las externalidades que existirían en las aglomeraciones urbanas.
De esos trabajos se puede decir que existen fuerzas centrípetas y centrífugas que
determinan finalmente la concentración o dispersión de las actividades económicas.
Entre las primeras encontramos las ventajas locacionales que tienden a concentrar la
actividad económica y entre las segundas, las fuerzas que las contrarrestan, tales
como los costos de transporte, de la propiedad y de la mano de obra.
La existencia de bienes no transables y factores fijos de producción y consumo
generan vinculaciones “hacia adelante” (acceso de trabajadores y clientes y bienes y
servicios para la producción) “hacia atrás” (menores costos de transporte y
producción) que determinan la localización de las actividades productivas.
Las fronteras pueden alterar estas fuerzas y alterar las posibilidades de desarrollo local
en las zonas fronterizas (Besides y Venables, 1996).
Niebuhr & Stiller (2002) encuentran que la disminución de los costos del comercio
internacional en regiones fronterizas puede desencadenar procesos migratorios y
alterar la distribución espacial de las actividades industriales.
Niebuhr & Stiller (2002), Elizondo y Krugman (1996), Fujita y otros (1999) encuentran
también que la disminución de los costos de transacción fronteriza pueden alterar los
equilibrios geográficos –económicos dentro de los países. Es decir, la integración
económica puede afectar la localización de centros productivos previos dentro de los
países. Empresas, consumidores, trabajadores y factores de producción pueden re
localizarse dentro de cada país.

La teoría del Efecto Frontera

La discrepancia de precios entre la economía doméstica y la extranjera se deriva de la


existencia de fronteras físicas o institucionales. El efecto frontera es una medida de la
dificultad de integración económica entre regiones con independencia de los esfuerzos
integradores que se desarrollen. McCallum (1995) analiza este efecto para la frontera
entre Canadá y USA. De hecho encuentra que el intercambio entre regiones similares
nacionales es 21 veces el que se desarrolla entre regiones separadas por la frontera
nacional. Es el “sesgo de economía doméstica” en palabras de Gil- Pareja (2006).
Numerosos estudios Helliwell y Verdier (2001), Wolf (2004) y Head y Mayer (2002),
Wei (1996), Evans (2003), para países de la UE y otros de la OCDE, entre muchos
otros, que además consideran otros aspectos del efecto frontera, tienden a confirmar
este efecto.
El movimiento a través de fronteras es motivado por razones económicas. Entre ellas
diferentes regímenes tributarios, precios diferentes para productos iguales,
diversificación de portfolios, regulaciones aduaneras favorables, productos especiales
con impuestos diferentes (alcohol, cigarrillos, etc.).
El movimiento de personas a través de las fronteras puede afectar los negocios a
ambos lados de las fronteras. Principalmente los ingresos fiscales nacionales y las
políticas de gobierno se ven alteradas por este movimiento. Ello explica en alguna
medida los esfuerzos por atraer inversiones hacia los mercados domésticos de las
comunidades fronterizas.
El Modelo Gravitacional es ampliamente usado para medir los efectos de las
instituciones (uniones aduaneras, medidas integracionistas, etc.), las políticas
cambiarias y los sistemas de intercambio sobre los flujos de comercio internacional
(Anderson y Van Wincoop (2003), Subhani y Khokhar 2011), etc.). El modelo supone
que las importaciones y exportaciones son resultado de fuerzas “gravitacionales” que
atraen masas a ambos lados de una frontera. Matemáticamente es una ecuación que
relaciona directamente el comercio bilateral con el tamaño de las economías e
inversamente proporcional a las barreras al comercio (distancia geográfica, aranceles y
tarifas, sesgo doméstico, etc.).
Una expresión simple para esta ecuación será:

𝑃𝐼𝐵
𝐿𝑛(𝑇𝑟𝑎𝑑𝑒𝑖𝑗 ) = 𝛼 + 𝛽1 𝐿𝑛(𝑃𝐼𝐵𝑖 𝑃𝐼𝐵𝑗 ) + 𝛽2 (𝐿𝑛 ) + 𝛽3 𝐿𝑛(𝐷𝑖𝑠𝑡𝑖𝑗 ) + 𝛽4 (𝑅𝑇𝐴𝑖𝑗 ) + 𝜖
𝑝𝑜𝑏 𝑖𝑗
En esta expresión Tradeij es el volumen de comercio entre localidades fronterizas de
dos países i, j. PIB es el producto interno bruto, pobi,j es la población conjunta de
ambas localidades, disti,j es la distancia entre ambas localidades.
RTA es una variable cualitativa (como podrían haber, entre otras, lenguaje común,
políticas especiales de comercio, diferencias macroeconómicas relevantes, etc.).
Esta ecuación permite verificar si es que existe potencial de crecimiento del
intercambio entre localidades fronterizas. En la literatura sobre el “efecto frontera” se
suelen incorporar otras variables que se juzgan importantes en la determinación de la
intensidad del comercio, como los términos de intercambio, tipo de cambio real, etc.
Por otra parte, el comercio electrónico y otros cambios técnicos, parecen derribar todo
tipo de fronteras administrativas de los territorios. No obstante McCallum (1995)
analizó el comercio bilateral entre los estados de Estados Unidos y las provincias de
Canadá, a través del modelo gravitacional, encontrando que ante igualdad de
proximidad y tamaño económico, las provincias canadienses comerciaban veinte veces
más entre sí que con los estados de Estados Unidos. Lo importante de este estudio
radica en la gran brecha que existe entre el comercio internacional y el intranacional,
considerando que las regiones en estudio son economías de libre mercado, hablan el
mismo idioma, tienen aspectos culturales similares, llevan décadas de cooperación
mutua, etc.
Anderson y Wincoop (2003), recogen el modelo gravitacional de McCallum,
introduciendo la variable “multilateral resistence”, que trata de capturar los efectos de
las barreras comerciales. Su estimación reduce la brecha del efecto frontera, no
obstante estadísticamente sigue existiendo el efecto frontera.
Fernández y Barrios (2002), estiman el efecto frontera para la Península Ibérica con
datos anuales de empleo para el periodo 1975 – 1998, a través de cuatro métodos: i)
correlaciones parciales entre las regiones analizadas; ii) Correlación media entre dos
regiones de un mismo país; iii) el coeficiente I de Moran y; iv) utilizan la metodología
propuesta por Clark y Wincoop (2001), que utilizan la siguiente ecuación:

ρ=βX+ϵi

Donde ρ es el coeficiente de correlación entre dos regiones, X el conjunto de variables


explicativas y ei es el término de error. La varianza del vector de coeficientes de
correlaciones entre dos regiones se estima a través del método generalizado de
momentos propuesto por Ogaki (1993) y se calcula la varianza del vector de
correlaciones estimado utilizando el método Newey-West (1987), con dos retardos.
Las estimaciones se hacen para periodos de 1975 – 1987 y 1988 – 1998, en el cual
encuentran que el efecto frontera es significativo, pero ha ido disminuyendo a lo largo
del tiempo. La principal explicación radica en la integración económica no solo de
intercambios comerciales y relaciones de inversión sino también de procesos de
difusión tecnológica, generación de externalidades, existencia de mercados comunes
de factores y similitudes de carácter político o institucional.
Minondo (2003), mide el efecto frontera entre el País Vasco y el resto de España, a
través del modelo gravitacional y uno ampliado:

xij=a+byi+cyj+d〖dist〗ij+eEspaña+ μij

Donde x representa el logaritmo de las exportaciones del país i al país j, y es el


logaritmo del PIB, dist el logaritmo de la distancia entre el país i al país j y España una
variable ficticia que calcula el sesgo domestico que toma el valor 1 para el comercio
entre el País Vasco y España, y 0 para el resto de los casos.
Las ampliaciones consisten en agregar variables como idioma, área comercial,
población, renta per cápita, si es limítrofe y si el país tiene costa. De acuerdo a esto
encuentra que el País Vasco comercia entre 20 26 veces más con España que con otros
países. Encuentran que el sesgo domestico se puede explicar entre un 70% a un 85%
por hablar el mismo idioma, ser parte de la misma área comercial y ser países
limítrofes. Una limitante importante del estudio es que no controla el efecto del índice
de precios de cada país que tiene sobre el comercio bilateral del País Vasco.
Whalley – Xin (2009), buscan darle sustento a la ecuación gravitacional utilizada por
McCallum, explicando su origen a través de modelos de equilibrio general. Sus
resultados muestran que la descomposición mediante cálculos de equilibrio general,
recoge influencias separadas de diversos sesgos sobre los “efectos frontera”. La
presencia de sesgos en las preferencias de las regiones en todos los niveles genera un
cálculo de efecto frontera casi igual al medido por los datos correspondientes a 2001.
Los sesgos en las regiones de Canadá generan un efecto frontera de 5,68 y los EE.UU
de 2,27. El sesgo reduce el efecto frontera Canadá-Estados Unidos. El sesgo nacional
en las regiones de Canadá genera un efecto frontera de 41.39, en los EE.UU 4,62 y el
resto de 0,59. Sesgos regionales en las preferencias de las regiones canadienses
reducen fuertemente el efecto frontera entre Canadá y EE.UU. Los resultados también
sugieren que los sesgos en las preferencias de diferentes regiones y orientaciones
comerciales pueden tener diferentes impactos en Canadá y Estados Unidos.
Liu-Whalley-Xin (2010), en busca de resolver el puzle del efecto frontera investiga los
impactos de los bienes no transables en Canadá y Estados Unidos. Estiman el “efecto
frontera” sobre la base del modelo gravitacional derivado por Anderson y van Wincoop
(2003) y luego evalúan la influencia de los bienes no transables en los datos. Este
trabajo sostiene que la estimación convencional del efecto frontera en base a los
ingresos regionales que no integra los bienes no transables, exagera sustancialmente
el comercio y reduce el efecto de la frontera nacional. El ajuste por los efectos de los
bienes no transables reduce el efecto frontera Canadá-Estados a 2,11. Estos resultados
se ilustran utilizando un modelo numérico con los parámetros calibrados a los datos de
2001.

EL CASO ARICA –TACNA


Las estadísticas económicas regionales peruanas muestran que Tacna es una región de
324.000 habitantes (Tacna aporta 298.000 a ese total) y tiene un PIB de alrededor de
M. $ 2.666.589 (2011) equivalentes a M.US$ 968.011.En otras palabras, tiene un PIB
per cápita (sin controlar por ppp) de US$ 2.987.
Arica es una región de 213.000 habitantes cuyo PIB del 2011 lo estima el Banco
Central en alrededor de MM $ 599.846,4 equivalentes a MM. US$ 1.276,3. Es decir un
PIB por persona (sin controlar por ppp) de US$ 5.991,9. Ambas ciudades se localizan a
una distancia de sólo 45 Kms. y sus economías podrían ser fuertemente
complementarias.
Sin embargo, no existen estadísticas confiables de intercambio comercial entre Arica y
Tacna. Las cifras de comercio internacional entre Chile y Perú no identifican el origen o
destino del intercambio comercial.
De esa manera si se espera cuantificar el potencial de intercambio económico entre la
zona fronteriza de Arica y Tacna, se debiera realizar una estimación consistente del
efecto frontera.
Para ello, el primer paso consiste en construir las bases de datos de intercambio
comercial de Arica con otras regiones del país y con Tacna. Lo mismo debe hacerse en
el caso peruano con el intercambio de Tacna con el resto del Perú y con Arica. Estas se
pueden construir a partir de las declaraciones de ventas y compras en los registros de
Aduanas y/o del SII y de sus equivalentes en Perú. El segundo paso es proponer y
estimar un modelo que capture el efecto frontera, el sesgo doméstico y el comercio
intrarregional, que nos permita proponer políticas de efecto permanente para el
desarrollo del comercio de la región y simular el efecto de estas políticas.

HIPOTESIS

Existe un “efecto frontera” entre Arica (Chile) y Tacna (Perú) que podría contribuir a
explicar las inconsistencias observadas entre tránsito de personas y movimiento
comercial, cantidad de empresas exportadoras y valor de exportaciones y otras
inconsistencias observadas. Este “efecto frontera” puede medirse con un modelo
gravitacional y enriquecerse incorporando elementos geográficos.

METODOLOGÍA

Considerando las diversas maneras en que se ha medido el “efecto frontera”, en el


presente trabajo se ha optado por estimar este efecto mediante un modelo
gravitacional que explicará el intercambio comercial de Arica y Tacna con las demás
regiones de Chile y Perú respectivamente. Considerando los parámetros del modelo se
comparará con el intercambio efectivo que se mida con la ciudad de Tacna (Perú). A
modo de contraste se hará lo mismo con la ciudad de Tacna. Es decir, se obtendrán los
parámetros que explican el comercio intrarregional de Tacna con el resto de las
ciudades de Perú y se comparará con las mediciones que se obtengan del intercambio
comercial con Arica. De esa manera se podrá obtener un antecedente que no están
presente en trabajos previos, el grado de simetría que pueda tener el “efecto frontera”.
En ambos casos se obtendrán “pooles” de datos de intercambio durante 3 años entre
Arica y otras ciudades de Chile (si se tratara de regiones se obtendrían 15 datos por
cada año). De manera análoga se hará lo mismo con la ciudad de Tacna y el resto de
las ciudades de Perú. En cada modelo se probará la relevancia explicativa de variables
geográficas como la cantidad y calidad de las vías de comunicación y transporte,
episodios cíclicos como sequías, heladas u otros.
Los datos se obtendrán de los registros de Aduanas y del Servicio de Impuestos
Internos y sus equivalentes peruanos. Estos registros reflejan todo el intercambio
comercial de Arica pues, debido al régimen de excepción aduanera, todas las
transacciones de bienes son controladas en los diversos pasos fronterizos y avanzadas
aduaneras que rodean a la región. En efecto, debido a la existencia de una zona franca
industrial y comercial y controles fitosanitarios, la región de Arica y Parinacota tiene
controles en todas las vías de acceso a la ciudad. Hacia el resto de Chile, en el control
regional de Cuya con un doble control en Quillagua. Los movimientos comerciales hacia
Bolivia en Chungará y hacia Perú en Chacalluta. De esa manera se pueden obtener
registros completos de facturas y guías de despacho en todas las vías de acceso a la
región. Algo similar ocurre en Tacna (que también tiene un régimen de excepción
tributaria).
Los “pooles” de datos permitirán mediciones econométricas de mejor calidad. Como se
sabe, tanto en Chile como en Perú la evolución económica de las regiones es
heterogénea y ello influye en los términos de intercambio intrarregional y, por ello, en
el intercambio comercial intrarregional. Otros parámetros (como población, distancia,
infraestructura) cambian poco en el tiempo, pero también son muy variados dentro de
cada país.
La versión del modelo gravitacional que se espera usar para estas estimaciones del
“efecto frontera” incorporará variables como los términos de intercambio.
Finalmente, como propuesta de investigación futura, se espera estimar el flujo informal
de bienes, es decir aquel intercambio comercial que hacen las personas y que no se
declara en frontera.