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Instituto de Superación Ministerial

Seminario I
Monterrey, N. L. 5ta. Sede

Materia: Consejería pastoral


Prof. Raymundo Gutiérrez Arredondo

“Ensayo”

Alumno: Arturo Emmanuel Aguilar De León


Fecha: 09 de Junio de 2017.
Consejería pastoral para nuevos creyentes

Introducción
La consejería pastoral constante y cercana para los nuevos creyentes es esencial. El
nuevo convertido pasa por un proceso de regeneración espiritual y por supuesto
necesita la ayuda del consejero espiritual para encausarlo, amonestarlo,
reafirmarlo, corregirlo, animarlo y ayudarlo en su camino hacia la madurez
cristiana. Fue por un consejo la razón por la cual una persona creyó en la verdad, el
Espíritu Santo ayudó a que el evangelio fuera entendido, interiorizado y produjera
en el aconsejado la necesidad de reconocer su pecado y tomara una decisión
definitiva por seguir a Cristo. Después por el consejo del emisor espiritual y la
buena actitud del receptor salvado aun “bebé espiritual” es que llegará a ser sabio
y entenderá el propósito de Dios para su vida. Ese es el ideal. También por el
consejo se ayudará al nuevo convertido a corregir acciones incorrectas de su vida,
me refiero a los pecados que la persona practicaba estando en ignorancia que
puedan estar todavía queriéndose asomar en su vida, malas actitudes que pudieran
ser causal de estorbo en su relación personal con Cristo y con la iglesia. Y además
por el consejo el recién convertido comprenderá que hay un mundo espiritual que
puede ejercer influencia sobre el mundo y sobre su vida.
Sin duda, el buen consejo proveniente de una fuente bíblica, me refiero a un
consejero espiritual consagrado tendrá excelentes resultados para el recién
convertido como dice el libro de Proverbios 27:9: "El ungüento y el perfume
alegran el corazón, Y el cordial consejo del amigo, al hombre."
Desarrollo
No existe algo más hermoso en el mundo que tener cerca de ti un consejero que le
interese tu vida y se preocupe por tu relación con Cristo, por esa razón en este
ensayo se mencionarán algunos consejos que el siervo de Cristo debe tomar en
cuenta y trabajar en base a ellos en su ministerio de consejería.
1.- Asistencia a la iglesia (He 10:25)
El nuevo convertido debe de tener claro y entender la importancia de congregarse
en la iglesia local para la adoración, el compañerismo fraterno y ser instruido en la
palabra.
2.- Lectura Bíblica (Jn 15:3)
La fe del nuevo creyente crecerá, será edificada y fortalecida a través de una
constante lectura y meditación de la Biblia. Se debe insistir a que se desarrolle el
hábito de la lectura diaria de la Biblia.
3.- Compartir el evangelio (Mt 29:20)
Se debe animar al nuevo creyente a que comparta el evangelio empezando con su
familia y amigos. Guíelo, prepárelo y resuelva todas sus dudas para que pueda
hablar con seguridad y resistir las malas reacciones a las que se pueda enfrentar.
4.- Rechazar el pecado (Jn 8:10-11)
Hay pecados con los cuales el nuevo creyente luchará más en abandonar. Por lo
tanto, recomendarle a que debe de alejarse de los lugares, personas y de todo
aquello que le tiente a cometer pecado. Hable con él acerca del arrepentimiento
genuino, el perdón de Dios, y las consecuencias de pecar.
5.- Busca un mentor
No cometa el error de dejar solo y a la deriva al nuevo creyente, acérquelo con
alguien maduro de la iglesia de su confianza para que este al pendiente de él. El
mentor es fundamental para guiar, orientar en el entendimiento de la Biblia,
aconsejar, y velar por el crecimiento espiritual.
6.- Amistades cristianas (Pr 13:20)
Una de las situaciones más difíciles para el nuevo creyente es que empieza a
experimentar el rechazo de sus cercanos a quienes no les pareció bien que fueran
cristianos. Asegúrese de que sea bien tratado y que se junte con personas que sean
de buen testimonio y que tengan una sana influencia y amistad.
7.- Oración (Mt 6:1-6)
La vida devocional es de suma importancia para el caminar cristiano contribuye en
el crecimiento espiritual, la oración es una disciplina que no debe faltar en nuestro
desarrollo cristiano. Enseñe al nuevo creyente a que tenga el hábito de la oración y
la lectura diaria de la Biblia.
8.- Servicio a Dios (Ro 6:22)
La vida cristiana es una vida de servicio, entrega y sacrificio. El nuevo creyente debe
servir a Dios desde el momento de su conversión. Busque incluirlo en algún área
disponible de la iglesia en donde pueda ir desarrollándose. Evite darle mucha
responsabilidad en esta etapa temprana.
9.- El buen testimonio (Mt 5:16)
Es comprensible que los nuevos creyentes comentan errores en su testimonio y
puedan tener acciones dignas de reprender. Edúquelo con amor para que entienda
la importancia de nuestro testimonio cristiano delante de las personas.
10.- Amar a Dios (Mr 12:30)
Jesús dijo que el mandamiento principal es “amar al Señor con todo tu corazón, y
con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas (Mr 12:30).
Discipular al nuevo convertido a amar a Dios es una de las tareas más gratificantes,
si lo hace bien podrá ver cómo pasa el tiempo y empieza a ver en él un amor
genuino, constante y creciente por Dios.
Conclusión
Todo creyente es un potencial consejero. Aconsejar es una tarea difícil, es una
responsabilidad que no muchos están dispuestos a aceptar, es un compromiso, una
renuncia, pero es de las tareas más necesarias e importantes en el cuerpo de
Cristo. Cuando se trata de dar consejo a un nuevo creyente hay que hacerlo con
toda seriedad sabiendo bien que Dios puso a nuestra responsabilidad un alma que
el compró con su sangre y él nos demandará o recompensará según lo que
hubiéramos hecho con ella. Alguien dijo una vez: El ministerio donde uno está
sirviendo ya, requiere que uno sea un consejero. El asunto importante aquí no es
adquirir un puesto, sino dar el consejo correcto.