Você está na página 1de 10

Acta Bioethica 2018; 24 (1): 85-94

ABORTO, SEXUALIDAD Y BIOÉTICA EN DOCUMENTOS Y ENCÍ-


CLICAS VATICANAS
Pablo Gudiño Bessone1
Resumen: Las formas en que la Iglesia católica interviene en los debates sobre anticoncepción, aborto y fertilización asistida
invitan a abordar la capacidad de dicha institución para afirmar su pensamiento y doctrina en la emergencia de nuevos actores,
prácticas y discursos. Este ensayo se propone como objetivo una lectura crítica de un conjunto de documentos y encíclicas
vaticanas, comenzando por la lectura de Humanae Vitae de Pablo VI, ello a fin de reparar en la politización del conocimiento
científico y médico y en el planteo de la sexualidad y la defensa del derecho jurídico de la vida de los fetos/embriones en el
campo discursivo de la bioética católica personalista.

Palabras clave: Iglesia católica, sexualidad, aborto, bioética

Abortion, sexuality and bioethics in documents and Vatican Encyclicals

Abstract: The ways in which the Catholic Church is involved in discussions about contraception, abortion and assisted fer-
tilization invite to observe the ability of the institution to assert its thought and doctrine into the emergence of new actors,
practices and discourses. This essay has as objective a critical reading of a set of documents and Vatican encyclicals, starting with
reading of Humanae Vitae of Paul VI. This in order to repair in the politicization of scientific and medical knowledge and the
posing of sexuality and defense the legal right to life of fetuses/ embryos in the discursive field of Catholic personalist bioethics.

Key words: Catholic Church, sexuality, abortion, bioethics

Aborto, sexualidade e bioética em documentos e encíclicas do Vaticano

Resumo: As maneiras em que a Igreja Católica está envolvida em discussões sobre métodos contraceptivos, aborto e fertilização
assistida nos convida para abordar a capacidade da instituição para fazer valer o seu pensamento e doutrina na emergência
de novos atores, práticas e discursos. Este ensaio pretende direcionar uma leitura crítica de um conjunto de documentos e
encíclicas do Vaticano, começando com a leitura da Humanae Vitae de Paulo VI, com a finalidade de destacar a politização
dos conhecimentos científicos e médicos e a questão da sexualidade e a defesa do direito da vida dos embriões e fetos no campo
discursivo da bioética Católica personalista.

Palavras chave: Igreja católica, sexualidade, aborto, bioética

1
Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y T écnicas, c on s ede e n e l C entro d e I nvestigaciones S ociales d el I nstituto de
Desarrollo Económico y Social (CIS-IDES/ CONICET). Universidad Nacional de Villa María en el Instituto Académico
Pedagógico de Ciencias Sociales (IAPS-UNVM), Argentina
Correspondencia: pablo.gbessone@yahoo.com.ar

 85
Aborto, sexualidad y bioética en documentos y encíclicas vaticanas - Pablo Gudiño Bessone

Introducción que la abstinencia sexual periódica y el ejercicio de


la procreación responsable debían ser considera-
Desde mediados de los año 70’, y en particular dos los métodos adecuados en lugar de optar por
con la publicación del documento vaticano De- el uso ilícito de la anticoncepción artificial. Pablo
claración sobre el aborto procurado de 1974(1), la VI resultó duramente crítico de los argumentos
Iglesia católica adopta una notoria política de opo- que justificaban la necesidad de implementación
sición a las demandas de interrupción voluntaria de políticas de control adulterado de la natalidad,
del embarazo. Dicho documento se inscribe en el argumentando que el problema del retraso y sub-
desarrollo de la bioética católica personalista, modo desarrollo de las naciones más pobres no se debía
en que la Iglesia católica argumenta su postura a la explosión demográfica sino a la inequidad en
política antiabortista en un lenguaje cientificista y la distribución geopolítica de las riquezas. Asimis-
secular, basado en la defensa de los derechos perso- mo, la encíclica tuvo la particularidad de afrontar
nales y jurídicos de los fetos/ embriones. La bioé- en contra de la anticoncepción hormonal femeni-
tica católica tiene como antesala la publicación de na, por entender que fomentaba la infidelidad en
la encíclica Humanae Vitae de 1968(2), en la que el matrimonio y atentaba en contra de la institu-
el Papa Pablo VI cuestiona el uso de los métodos ción de la familia. Para el Papa, los anticonceptivos
anticonceptivos, a la vez que repudia el impulso resultaban ser dispositivos políticos imperialistas,
de las políticas demográficas de control artificial implementados para el control y disciplinamien-
de la natalidad. Ésta se erigirá posteriormente en to geopolítico de los Estados Nación más pobres;
un dispositivo político y discursivo de condena a al mismo tiempo, consideraba que el recurso a la
la anticoncepción, al aborto y a las técnicas de pro- contracepción artificial distorsionaba el significa-
creación artificial asistida durante los pontificados do de la sexualidad, desvinculando a ésta del acto
de Juan Pablo II y de Benedicto XVI. El objetivo natural de la procreación humana.
de este ensayo es hacer un recorrido genealógico
por los principales documentos y encíclicas va- Los años ‘60 y la emergencia de la “píldora anti-
ticanas en las que los fundamentos de la bioética conceptiva” significaron un escenario de tensiones
católica personalista adquieren un lugar central en que comprendió a una diversidad de actores, entre
el discurso de la Iglesia católica, para contrarrestar ellos, científicos, estadistas, religiosos y feministas.
el ingreso del aborto y de los derechos sexuales y Múltiples debates giraron en torno al problema de
reproductivos como tema de agenda en el plano la explosión demográfica y a la construcción de
político transnacional. En otras palabras, se abor- nuevos sentidos sobre la sexualidad, no restringi-
darán los aggiornamientos discursivos del catoli- dos al acto biológico de la procreación. En Amé-
cismo en la conformación de un discurso políti- rica Latina, uno de los principales ejes de la discu-
co antiabortista, que tiene como particularidad sión fue si las pastillas anticonceptivas debían ser
la activación de aristas seculares provenientes del consideradas como un medium para la liberación
campo médico, jurídico y bioético, como forma sexual femenina o si, por el contrario, resultaba
de plantear la defensa de la vida humana desde la un instrumento para el control de la natalidad en
concepción hasta la muerte natural. términos coactivos y disciplinarios, esto es, para
la imposición de políticas imperialistas de control
I. Humanae Vitae (1968) y las reticencias a las demográfico en la región(3). Con la publicación
políticas de control artificial de la natalidad. de Humanae Vitae, la Iglesia católica se afirma en
esta última línea argumentativa. Afirma que, ante
La encíclica Humanae Vitae de Pablo VI(2) es pu- las presiones ejercidas por parte de los Estados ca-
blicada en 1968 en medio de un contexto político pitalistas de poder económico concentrado y sus
transnacional de debate sobre el problema de la avances políticos sobre los denominados “países
explosión demográfica y la responsabilidad que los en situación de subdesarrollo”, era necesario des-
Estados Nación debían asumir en el control del mitificar la idea de que el problema de la pobreza
crecimiento poblacional. Con la publicación de era ocasionado por la superpoblación. Es así que
la encíclica, el sumo pontífice interviene de modo Pablo VI pone como centro de sus críticas a las
estratégico en el debate político sobre el proble- injusticias estructurales y a las asimetrías econó-
ma de la superpoblación demográfica, admitiendo

86 
Acta Bioethica 2018; 24 (1): 85-94

micas de poder que interceden en el problema del encíclica se caracterizó además por incitar al com-
subdesarrollo y en la distribución inequitativa de promiso de la comunidad de católicos laicos en la
las riquezas a nivel global. defensa de los derechos personales y jurídicos de
los no nacidos. Esto último como forma de con-
En la encíclica, Pablo VI denunciaba que la anti- trarrestar los avances políticos y culturales de una
concepción subvertía el modo de concebir la rela- mentalidad anticonceptiva y abortista, conside-
ción natural entre sexualidad y procreación, a la rada por la Iglesia católica de menosprecio por la
vez que advertía sobre los perjuicios que para el vida humana naciente. La denominada “corriente
futuro de la humanidad podía implicar el hecho bioética católica personalista” tiene su anteceden-
de poner los avances de la ciencia al servicio de la te en 1968, escenario de debate y de intervención
manipulación e interrupción arbitraria de la vida. de Pablo VI respecto de la ilicitud de los métodos
En la misiva, el pontífice reconoce a la abstinencia anticonceptivos y de las políticas de planificación
sexual y el recurso a los periodos infecundos de la familiar.
mujer como único medio lícito para la planifica-
ción de los nacimientos, en contraposición al uso II. Declaración sobre el aborto procurado
de anticonceptivos. Concluye que los métodos de (1974), Instrucción Donum Vitae (1987) y la
regulación artificial de la natalidad implican un creación de la Pontificia Academia para la Vida
atentado y atropello para la vida humana nacien- del Vaticano (1994). Bioética, persona y vida
te y provocan riesgos nocivos para la salud de las desde la concepción
mujeres. Dejaba en claro su preocupación por el
modo en que el uso de anticonceptivos abría las La publicación de la carta encíclica Humanae Vi-
puertas a la infidelidad conyugal y a la intromisión tae fue una respuesta concreta del Vaticano a la
de los poderes públicos de los Estados en la vida “revolución sexual” de los años ‘60 y significó una
privada de las parejas: negativa a los métodos anticonceptivos para la
planificación familiar y al impulso de las políticas
“La Iglesia es coherente consigo misma cuando antinatalistas de control poblacional. La recep-
juzga lícito el recurso a los periodos infecun- ción de la misma supuso en años posteriores un
dos, mientras condena siempre como ilícito replanteamiento por parte de la Iglesia católica de
el uso de medios directamente contrarios a la los debates por la defensa de la vida y el estatuto
fecundación (…). En realidad, entre ambos ca- de “persona jurídica” de los fetos/embriones, ante-
sos existe una diferencia esencial: en el primero poniendo para ello argumentaciones provenientes
los cónyuges se sirven legítimamente de una de la ciencia genética, la embriología y la biome-
disposición natural; en el segundo impiden el dicina. Tales argumentos de defensa de los fetos/
desarrollo de los procesos naturales”(2). embriones como “personas jurídicas” y “sujetos de
derechos” desde la concepción fueron adquiriendo
La carta encíclica Humanae Vitae tuvo el distintivo centralidad política en distintos documentos vati-
de sentar las bases teológicas a partir de las cuales canos, entre estos la Declaración sobre el aborto pro-
la Iglesia católica ordenó posteriormente su dis- curado, de 1974(1), y la Instrucción Donum Vitae,
curso de oposición a las políticas de planificación de 1987(5), publicados por la Congregación para
familiar y a los derechos sexuales y reproductivos. la Doctrina de la Fe. Dichos pronunciamientos
Mediante dicho documento, el Vaticano logró fueron de rechazo explícito al tema de la anticon-
intervenir en términos políticos en el tema de la cepción y el aborto, pero también de oposición a
anticoncepción y el aborto, ubicando a éstos como las técnicas de procreación artificial asistida y a la
objeto de reflexión, tanto de la religión como de experimentación científica con embriones.
las ciencias médicas y jurídicas. Si bien el cardenal
y teólogo italiano Elio Sgreccia es considerado el En la Declaración sobre el aborto procurado, de
padre fundador de la Bioética Católica Personalista 1974(1), la Iglesia católica procede a la incorpo-
Ontológicamente Fundada(4), dicha corriente re- ración de un lenguaje científico y bioético como
ligiosa y epistémica de defensa de la vida huma- variable explicativa sobre los inicios y fines de la
na desde la concepción tiene su base ideológica vida humana. En dicho documento se procedió a
y espiritual en la tradición de Humanae Vitae. La afirmar que la vida comienza con la fecundación,

 87
Aborto, sexualidad y bioética en documentos y encíclicas vaticanas - Pablo Gudiño Bessone

que no se trata solo de una hipótesis teológica sino científica” sobre el carácter de persona jurídica de
de un hecho científico con demostración experi- los fetos/embriones. Dichos postulados religio-
mental. En dicha Declaración la Iglesia Católica sos y bioéticos serán posteriormente la base de la
introduce el tema de la objeción de conciencia en creación de la Pontificia Academia para la Vida del
los médicos y en los agentes de la salud, al mismo Vaticano, en 1994, y de la formación de institu-
tiempo que se exhorta a las autoridades de los Es- tos de investigación en bioética en el seno de las
tados Nación a la no aprobación de legislaciones universidades católicas a nivel transnacional. Pun-
y políticas públicas que sean favorables a la inte- tualmente, la Pontificia Academia para la Vida del
rrupción voluntaria de los embarazos. El aborto Vaticano es fundada por iniciativa del Papa Juan
es retratado en el documento como un “crimen” y Pablo II, el genetista católico francés Jerónimo
como una discriminación asentada en el no reco- Lejeune y el cardenal Elio Sgreccia. Dicha enti-
nocimiento de los derechos personales y jurídicos dad es considerada, desde sus inicios, un espacio
de los fetos/embriones, a la vez que como un acto para el desarrollo de la bioética católica personalista
de violencia y obstrucción hacia el derecho a la y emerge como una institución vaticana encarga-
vida de personas inocentes en el vientre materno. da de monitorear, estudiar y formar cuadros de
profesionales —tanto laicos como eclesiásticos—
Por su parte, la Instrucción Donum Vitae(5) es un sobre los principales problemas en biomedicina y
documento vaticano cuyos lineamientos se carac- bioderecho relativos al aborto, la contracepción, la
terizaron por ejercer fuertes condenas a las técnicas procreación artificial asistida, la experimentación
de procreación artificial asistida y a los usos de las genética con embriones y la eutanasia(6).
ciencias biomédicas con fines ilícitos. El docu-
mento denuncia a las técnicas de fertilización in Como antecedente previo a la creación de la Pon-
vitro por considerar que promueven la procreación tificia Academia para la Vida, en 1990 y en el
sin la necesidad del acto sexual. Para ello recurre marco de la publicación Constitución Apostólica,
al uso de términos específicos, como los de “cigo- ex Corde Ecclesiae sobre las Universidades Católicas,
to”, “pre-embrión”, “embrión” y “feto” con el pro- de 1990(7), Juan Pablo II fomentaba la apertu-
pósito de hacer referencias desde un vocabulario ra de comités y centros de investigación y estu-
biomédico a los distintos estadios biológicos del dio en bioética al interior de los espacios de las
desarrollo embrionario. Esto último con el propó- universidades católicas. A propósito de ello, en
sito de atribuirles una impronta cientificista a las Latinoamérica tuvo lugar la inauguración de una
concepciones ético-religiosas sobre la defensa de la proliferación de institutos, como el Núcleo de Fe
vida humana, haciendo principal hincapié en el e Cultura, de la Pontificia Universidade Católica
estatuto de persona jurídica de los fetos/ embrio- São Paulo de Brasil, el Instituto de Bioética de la
nes: Pontificia Universidad Javeriana de Colombia, el
Centro de Bioética de la Facultad de Medicina
“El ser humano debe ser respetado y tratado de la Pontificia Universidad Católica de Chile,
como persona desde el instante de su concep- el Instituto de Bioética de la Pontificia Universi-
ción y, por eso, a partir de ese mismo momento dad Católica Argentina (UCA), entre otros. En
se le deben reconocer los derechos de la per- la actualidad, estos centros actúan como espacios
sona, principalmente el derecho inviolable de de formación, dirigidos a profesionales de la sa-
todo ser humano inocente a la vida (…). Los lud para su desempeño al interior de los comités
embriones humanos obtenidos in vitro son se- intrahospitalarios de bioética. También ofrecen el
res humanos y sujetos de derecho. Su dignidad dictado de cursos orientados a diversos actores de
y su derecho a la vida deben ser respetados des- la sociedad civil; entre estos, profesionales de la
de el primer momento de su existencia”(5). justicia, políticos y legisladores, activistas y líde-
res pro-vida, teniendo en cuenta el protagonismo
Argumentos religiosos de respeto hacia la vida hu- que estos actores emprenden en la esfera público-
mana, como “regalo y don de Dios”, son reforza- política y en los estamentos institucionales y parla-
dos en el marco de los documentos mencionados mentarios; por ejemplo, en la oposición que ejer-
con justificativos antiabortistas de orden secular, cen a la aprobación de legislaciones favorables a la
centrados éstos en la construcción de una “verdad despenalización del aborto.

88 
Acta Bioethica 2018; 24 (1): 85-94

La Iglesia católica hace de los supuestos epistemo- dad: el racismo tenía por finalidad purificar la
lógicos de “verdad” que derivan de la ciencia gené- raza”(9:373).
tica un elemento central de su retórica política an-
tiabortista. Desde la bioética católica personalista La Iglesia católica incursiona en el campo de la
—cuyo principal referente e ideólogo es el carde- bioética y del saber médico-jurídico como una
nal E. Sgreccia— se sostiene la idea de que el abor- manera de proyectar y reforzar sus principios mo-
to constituye un atentado directo contra la vida rales y éticos sobre la sexualidad y la reproducción.
de inocentes, por lo que las mujeres embarazadas Así, el relato bioético personalista toma centrali-
víctimas de abusos sexuales no tienen derecho a dad política en el discurso de la Iglesia católica,
reclamar la interrupción voluntaria del embarazo, en tanto una herramienta orientada a la defensa
pues se considera que la obligación de los Estados dogmática sobre la inviolabilidad y sacralidad de
y de los profesionales de la salud es primar por el la vida humana en rechazo a la legalización del
cuidado de la vida humana naciente y por la salud aborto. Dicha corriente de pensamiento bioético
física y psíquica de las mujeres embarazadas. Des- resulta de la intersección entre supuestos deriva-
de la bioética católica personalista se asevera que dos del campo de la religión católica y su relación
desde el instante mismo de la fecundación se ini- con principios epistemológicos de verdad perte-
cia la existencia de una nueva persona, un nuevo necientes al campo científico y biomédico(10).
sujeto de derechos, dotado de un código genético Con relación a ello, en su Manual de Bioética Elio
único e irrepetible, no idéntico ni al de la madre Sgreccia sostiene que la bioética personalista debe
ni al del padre. Pues el respeto por la vida huma- actuar como punto de encuentro entre creyentes y
na, así como su defensa y promoción, representan no creyentes, y como marco de referencia para el
para esta corriente teológica el primer imperati- accionar profesional de los médicos en su compro-
vo ético del hombre para consigo mismo y para miso con la defensa de la vida humana naciente.
con los demás. La vida es considerada inviolable Para el cardenal, el respeto por la persona en todas
y se sostiene que el derecho civil no debe estar en las fases y etapas del desarrollo de la vida bioló-
contradicción con los preceptos de la ley natural gica implica una serie de deberes y límites éticos
y con la dignidad de persona(8). Es así que, ante en el accionar del hombre, en particular en aque-
los argumentos esgrimidos por las organizaciones llos involucrados con la profesión médica(9), pues
feministas, sobre los problemas que conciernen al la vida constituye un valor fundamental del que
derecho a la vida de las mujeres que mueren en no se puede disponer de modo arbitrario: en ello
contextos de vulnerabilidad sanitaria por abor- consiste el aspecto central de la bioética católica
tos clandestinos, la Iglesia católica considera que personalista.
ello no es una excusa válida para dar curso legal
a la “muerte de personas inocentes en el vientre III. Los pontificados de Juan Pablo II y Bene-
materno”. Tampoco las demandas de legalización dicto XVI. Bioética y política en Evangelium
del aborto con fines terapéuticos, catalogados este Vitae (1995), Instrucción Dignitas Personae
por la Iglesia misma como una práctica con “fines (2008) y Caritas In Veritate (2009)
eugenésicos”, “racistas” y “genocidas”, de avasalla-
Los pontificados de Juan Pablo II y de Benedic-
miento y menosprecio hacia los derechos huma-
to XVI se caracterizaron por fomentar el discurso
nos de los no nacidos:
de la bioética personalista en la Iglesia católica. La
“… se procede al aborto, a menudo incluso “inviolabilidad de la vida humana” y el carácter de
con autorización legal, para impedir el na- “persona jurídica” del “no nacido” fueron ejes cen-
cimiento de sujetos tarados, malformados o trales del discurso político antiabortista de ambos
discapacitados, a fin de impedir, según se dice, pontífices. En esta línea, la carta encíclica Evan-
que estos sujetos inicien una ‘vida no huma- gelium Vitae(11) de Juan Pablo II destacó por su
na’, pero, sobre todo, para evitar una carga duro cuestionamiento al uso de anticonceptivos y
de sacrificios para las familias y la sociedad. al aborto, exponiendo para ello argumentos doc-
Aunque de inmediato se pretende distanciarse trinarios y religiosos en intersección con supuestos
de la ideología racista en función de la finali- de verdad científica provenientes del campo mé-
dico y jurídico. En el conjunto de temas tratados

 89
Aborto, sexualidad y bioética en documentos y encíclicas vaticanas - Pablo Gudiño Bessone

en la encíclica, el pontífice establece allí una estre- las demandas por la legalización del aborto y de-
cha conexión entre el uso de anticonceptivos y el tracta a las autoridades de los Estado Nación que
aborto, haciendo alusión explícita a las formas en se comprometen en garantizar políticas de salud
que los “componentes químicos” de las píldoras sexual y reproductiva contrarias a la defensa y el
anticonceptivas son generadores de efectos abor- cuidado de la vida humana naciente. Evangelium
tivos durante las primeras fases del desarrollo em- Vitae se erigió así como un documento baluarte
brionario. del discurso bioético católico antiabortista. La
vehemente oposición hacia los derechos sexuales
En Evangelium Vitae, Juan Pablo II afirma que el y reproductivos y a la legalización del aborto que
siglo XX se trató de una época de vulneraciones dicha epístola manifiesta tuvo la particularidad
y ataques en contra de la vida humana. Sobre el de no quedar circunscripta a la mera exposición
aborto, define dicha práctica como la destrucción de postulados y dogmas religiosos. Por cierto, la
masiva de vidas de ciudadanos inocentes, al mis- inscripción que el pontífice allí hace del deba-
mo tiempo que realiza un paralelismo entre éste y te por el aborto en el campo científico y secular
distintos acontecimientos de guerras y genocidios tiene como objetivo operar a nivel de lo político
acaecidos a lo largo de la historia de la humanidad. y de la conciencia colectiva. La idea consistía en
En consecuencia, cuestiona a los colectivos y a las desmitificar al aborto en términos de “derechos de
organizaciones feministas que, en nombre de la li- las mujeres”, para caracterizarlo y definirlo como
bertad y de los derechos humanos de las mujeres, “homicidio” y “crimen” contra el derecho a la vida
justifican el “derecho a matar” a personas inocen- de “personas inocentes”.
tes en el vientre materno. Asimismo, define como
un accionar “tiránico” y “genocida” a la actitud de En el transcurso de su pontificado, Benedicto XVI
aquellos Estados Nación y organismos internacio- continuó con el reforzamiento del discurso bioéti-
nales —en particular, el Fondo de Población de co católico. En distintas ocasiones, Joshep Ratzin-
Naciones Unidas— que con sus intervenciones ger hizo referencias a las técnicas de fecundación
intentan promover la legalización del aborto en in vitro y al aborto terapéutico como una “sistemá-
el mundo. En la encíclica, el pontífice discute el tica planificación eugenésica” de los nacimientos.
modo en que los avances del conocimiento cien- Advertía sobre los avances de la biomedicina, por
tífico, genético y biotecnológico son puestos al considerar que conllevaban el peligro del absolu-
servicio de la agresión y menosprecio por la vida tismo de la técnica. Respecto del aborto y las téc-
humana. En base a ello, convoca al compromiso nicas de procreación asistida, afirmaba que el uso
y a la responsabilidad de los científicos católicos de la ciencia con fines ilícitos habilitaba a crear en
para que, desde la verdad que emana de la legiti- la conciencia de los hombres la potestad de creer-
midad de sus conocimientos científicos y técnicos, se con la facultad totalitaria de decidir “quiénes
puedan aportar testimonios sobre la existencia de tienen derecho a nacer y quiénes no”. Del mismo
vida humana desde el momento de la concepción. modo, y con relación a la eutanasia, en la Carta
Para el pontífice, el ser humano debe ser respeta- Encíclica Cáritas In Veritate, de 2009, Benedicto
do y tratado como persona desde el instante de XVI criticaba dicha práctica, en tanto entendía
su fecundación y, por eso, a partir de ese mismo que fomentaba en la conciencia social la idea de
momento se le deben reconocer los derechos de la la existencia de vidas que ya “no son ni deben ser
persona, principalmente el derecho inviolable de consideradas digna de ser vividas”(13).
todo ser humano inocente a la vida(11).
En un discurso destinado a los participantes de la
A lo largo la encíclica(11) Juan Pablo II plantea XVII Asamblea General de la Pontificia Academia
un antagonismo entre una “cultura de la vida” y para la Vida, en 2011(14), Benedicto XVI se di-
el devenir de una “cultura de la muerte”(12). Esta rige al Consorcio de Médicos Católicos de Italia,
última reflejada, según el mismo, en las acciones exhortándoles sobre la responsabilidad que los
impulsadas por las Naciones Unidas y las organi- profesionales de las ciencias médicas deben asu-
zaciones feministas alineadas a los intereses po- mir en la defensa del derecho a la vida de los no
líticos e imperialistas del capitalismo occidental. nacidos. En dicha alocución el pontífice exige a
Bajo el lema “cultura de la muerte” el Papa define los médicos un sentido de responsabilidad ética en

90 
Acta Bioethica 2018; 24 (1): 85-94

la tarea de “liberar la falsa conciencia” de aquellas principales aliados políticos a las ONGs y colec-
mujeres convencidas de que el aborto significa la tivos de activistas católicos laicos, autodenomina-
“solución a sus dificultades”, así como en la nece- dos pro-vida. La expansión y accionar de dichos
sidad de erradicar en la sociedad la idea del aborto grupos antiabortistas en el plano transnacional
como un accionar “terapéutico”. Al igual que Juan ha sido clave en el modo en que la Iglesia católica
Pablo II, Benedicto XVI se caracterizó por ser un fue reacomodando sus estrategias de intervención
impulsor de la bioética católica y la objeción de política en la esfera pública, a los fines de con-
conciencia, instando en este caso a los profesiona- trarrestar los avances del feminismo y el impulso
les de la salud a no actuar en contra de sus creen- de políticas y legislaciones estatales vinculadas al
cias y convicciones religiosas. reconocimiento y ampliación de los derechos se-
xuales y reproductivos. Estos grupos de católicos
Por otro lado, Dignitas Personae. Sobre algunas laicos, opositores al aborto, se caracterizan por no
cuestiones de bioética(15) es un documento publi- permanecer ajenos a los enclaves discursivos de la
cado en 2008 por la Congregación para la Doc- bioética católica, pues los mismos propagan en el
trina de la Fe del Vaticano, con la dirección y la marco de sus intervenciones de acción colectiva el
aprobación de Benedicto XVI. Dicho documento discurso bioético sobre la defensa de los derechos
resultó ser la continuidad y actualización de las en- personales y jurídicos de los “no nacidos”.
señanzas que, sobre bioética, habían sido desarro-
lladas en la Instrucción Donum Vitae de 1987(4), Hoy el pontificado de Francisco ostenta una clara
cuando el entonces cardenal Ratzinger presidía continuidad en la condena al aborto y se erige en
dicha congregación. Dignitas Personae(15) es un defensa de la sacralidad de la vida humana, con
instrumento de reflexión crítica sobre la ilicitud base en los principios de la bioética católica perso-
de las técnicas de fecundación in vitro, por supo- nalista. A poco tiempo de su asunción, Francisco
ner que promueven el “descarte” voluntario de había impresionado con señales de una posible fle-
embriones, porque fomentan la “eugenesia” en xibilidad en la Iglesia católica respecto a la moral
la procreación e incitan el “no respeto” hacia los sexual. Declaraciones de misericordia como: “Si
derechos personales y jurídicos de los embriones una persona es gay y busca al Señor y tiene buena
“eliminados” como resultado del accionar de di- voluntad, ¿quién soy yo para juzgarlo?”(16), o el
chas intervenciones. Benedicto XVI es reconocido pedido de no excomunión y de reinserción a la
por su labor intelectual y por haber impulsado en comunidad de la Iglesia católica de las personas di-
la Iglesia católica el desarrollo de temas relaciona- vorciadas, provocaron alarma y estupor en el seno
dos con la bioética y la relación entre ciencia y fe. de los círculos católicos ultraconservadores. Tam-
Cabe señalar que temas como la contracepción, el bién los cuestionamientos hacia la propia figura de
aborto, la procreación artificial asistida, la clona- Francisco, por el llamado que hizo a los obispos y
ción, la eutanasia, el divorcio y la homosexualidad cardenales a absolver y a otorgar la indulgencia y
son asociados por parte del pontífice con la idea de el perdón a aquellas mujeres que han incurrido en
una crisis social y antropológica de la humanidad, el “pecado del aborto”.
con base en el desprecio por la vida humana y por
la institución de la familia. Las declaraciones de misericordia mencionadas
en el párrafo anterior fueron consideradas en su
Como se mencionó, los pontificados de Juan Pa- momento, por parte de los medios de comunica-
blo II y de Benedicto XVI tuvieron la particula- ción, como posibles gestos de apertura y vísperas
ridad de estar atravesados por intensos enfrenta- de cambios radicales en la Iglesia católica, más no
mientos políticos con el accionar de las organiza- como una muestra de pragmatismo político del
ciones feministas. Ambos papas ponderaron en Vaticano. Es así que la reafirmación que el mismo
la Iglesia católica un fuerte conservadurismo en Francisco hace de la idea del aborto como “peca-
materia de sexualidad, que se hizo manifiesto en do” supone, en sus palabras, la consolidación de
sus reiterados descréditos a los avances sociales y un “no matarás” en términos de mandamientos
culturales de las “ideologías de género”. Con re- y juicios religiosos. Un “no matarás” que se hace
lación al aborto, las contraofensivas discursivas también presente en la enunciación que del abor-
mostradas por Wojtyla y Ratzinger tuvieron como to el pontífice hace como “crimen” y “asesinato”,

 91
Aborto, sexualidad y bioética en documentos y encíclicas vaticanas - Pablo Gudiño Bessone

recurriendo para ello a la activación política de un con un verdadero apostolado laical, que tenga
lenguaje secular con base en argumentaciones ju- como horizonte ético la protección y cuidado de
rídicas y legales. Esto último permite observar el la vida, esta última considerada sagrada, válida e
modo en que la bioética católica opera como un inviolable, y que en tanto objeto de la profesión
discurso instituyente de derechos, pues de allí el médica debe ser “amada” y “defendida” en todas
planteamiento de litigios entre los derechos de la sus instancias, desde la concepción hasta la muerte
mujer gestante con relación a los derechos perso- natural.
nales y jurídicos de los no nacidos.
Para terminar, en su etapa anterior como arzobis-
En definitiva, al igual que los pontificados que po de Buenos Aires, Jorge Bergoglio —Francis-
lo antecedieron, Francisco mantiene un discur- co— se caracterizó por ser un actor político clave
so de oposición al aborto en su definición como en la oposición que la Iglesia católica argentina
“crimen” contra el derecho a la vida de personas hizo a la aplicabilidad del Programa de Salud Se-
inocentes. Declaraciones como “… suscita horror xual y Procreación Responsable impulsado desde
sólo el pensar en los niños que no podrán ver nun- el gobierno nacional. El excardenal fue un aliado
ca la luz, víctimas del aborto”(17) o pronuncia- político clave de las campañas y movilizaciones
mientos frente al Movimiento por la Vida Italiano antiabortistas emprendidas por los grupos de mi-
como “… el nonato en el seno materno es el ino- litantes católicos laicos pro-vida, y era convocado
cente por antonomasia (…) el aborto y el infanti- por dichos colectivos a oficiar las misas de celebra-
cidio son crímenes abominables”(18), evidencian ción del “Día del Niño por Nacer” en la Catedral
su postura reticente a las demandas sociales que Metropolitana, todos los 25 de marzo de cada año,
se movilizan en pedido de leyes que garanticen la acontecimiento de culminación y cierre de las de-
interrupción voluntaria de los embarazos. Sobre el nominadas “Marchas por la Vida y la Familia”. En
rol que los profesionales de la salud deben cumplir 2011, en un documento emitido desde la Confe-
en la defensa de la vida, en noviembre de 2014, rencia Episcopal Argentina en su carácter de presi-
en un discurso dado en Roma ante la Asociación dente, repudió la aprobación de la “Guía Técnica
de Médicos Católicos Italianos, con motivo del 70 para la Atención de casos de Abortos No Punibles”
aniversario de su fundación, Francisco alega que, en los hospitales públicos de la Ciudad Autóno-
si bien los progresos científicos y médicos han ma de Buenos Aires. En la misiva afirmaba que
contribuido a aumentar las posibilidades de cura- “La biología manifiesta de modo contundente, a
ción física, sin embargo, la medicina, en algunos través del ADN, con la secuenciación del genoma
aspectos, parece haber disminuido su capacidad humano, que desde el momento de la concepción
de hacerse cargo de la persona, sobre todo cuando existe una nueva vida humana que ha de ser tute-
ésta sufre, es frágil e indefensa. En el mismo dis- lada jurídicamente”(20). Estos antecedentes com-
curso el pontífice admite su preocupación por el prueban a la figura de Francisco como un férreo
actual pensamiento dominante en medicina, que opositor al aborto y un indudable continuador de
muchas veces propone la idea de una falsa compa- los principios de la bioética personalista en la Igle-
sión: “… la que considera una ayuda para la mujer sia católica.
favorecer el aborto, un acto de dignidad facilitar
la eutanasia, una conquista científica producir un Conclusión
hijo considerado como un derecho en lugar de
acogerlo como don; o usar vidas humanas como El presente ensayo pretendió ser una reconstruc-
conejillos de laboratorio para salvar posiblemente ción de las intervenciones que, en materia de se-
a otras vidas”(19). En dicha disertación, Francisco xualidad y salud reproductiva, se dieron durante
agrega que el aborto no es un problema exclusiva- los pontificados de Pablo VI, Juan Pablo II y Bene-
mente religioso ni filosófico: “… es un problema dicto XVI, así como las posturas que sobre el tema
científico, porque allí hay una vida humana y no se hacen manifiestas en el transcurso del reciente
es lícito eliminar una vida humana para resolver pontificado de Francisco. Dicho de otra manera,
un problema”(19). Enseguida, exhorta a los mé- se intentó reparar en los modos en que, desde las
dicos católicos del mundo a estar comprometidos esferas del Vaticano, se fue haciendo frente a la
proliferación de nuevos escenarios de conflictos

92 
Acta Bioethica 2018; 24 (1): 85-94

que tuvieron como nudo problemático la defensa rechos sexuales y reproductivos, con base en la ac-
de la moral sexual y de la vida humana naciente. tivación de argumentos seculares provenientes de
Los pontífices mencionados a lo largo de este ar- las ciencias médicas y jurídicas, reflejan el grado de
tículo fueron actores claves de distintas instancias pragmatismo político de la Iglesia católica y su ca-
históricas, de antagonismos que implicaron para pacidad de aggiornamiento a los debates presentes
la Iglesia católica la necesidad de afrontar la emer- en las sociedades contemporáneas. En resumen,
gencia de temas como: el impulso de las políticas los diversos documentos vaticanos analizados en
de control demográfico con base en la planifica- este escrito invitan a seguir profundizando sobre
ción de los nacimientos; la irrupción en el merca- las formas en que la Iglesia católica refuerza su dis-
do farmacéutico de las “píldoras anticonceptivas” curso político de defensa de la vida y de la moral
durante la década de los ‘60; los avances de los sexual, en la recurrencia a dispositivos epistemo-
derechos sexuales y reproductivos como tema de lógicos de verdad derivados del saber científico y
agenda en el escenario político transnacional de bioético y la no circunscripción de dicho debate a
los ’90; las actuales demandas de legalización y la mera dimensión religiosa.
despenalización del aborto en el mundo, así como
las vigentes disputas bioéticas respecto de las téc- Agradecimientos
nicas de procreación artificial asistida, entre otras
cuestiones. En relación con los debates mencio- Al Programa de Ciudadanía y Derechos Humanos
nados, ha sido notable el afianzamiento que a lo del Centro de Investigaciones Sociales del Institu-
largo de los últimos tiempos tuvo la corriente de la to de Desarrollo Económico y Social (CIS-IDES/
bioética personalista en el seno de la Iglesia cató- CONICET). A Elizabeth Jelin, Mario Pecheny,
lica. Por cierto, las reconfiguraciones políticas que Eleonor Faur, Daniel Jones, Mónica Gogna y Sara
los propios actores eclesiásticos fueron haciendo Perrig.
de sus discursos de oposición al aborto y a los de-

 93
Aborto, sexualidad y bioética en documentos y encíclicas vaticanas - Pablo Gudiño Bessone

Referencias

1. Congregación para la Doctrina de la Fe. Declaración sobre el aborto procurado, Roma, 18 de noviembre de 1974. Dispo-
nible en: http://w2.vatican.va/content/vatican/es.html
2. Pablo VI. Carta Encíclica Humanae Vitae, Roma, 25 de julio de 1968. Disponible en: http://w2.vatican.va/content/
vatican/es.html
3. Felitti K. La revolución de la píldora. Sexualidad y política en los sesenta. Buenos Aires: Edhasa; 2012.
4. Bochatey A. Bioética y persona. Escuela de Elio Sgreccia. Buenos Aires: EDUCA.
5. Congregación para la Doctrina de Fe. Instrucción Donum Vitae. Sobre el respeto de la vida humana naciente y la dignidad
de la procreación, Roma, 27 de febrero 1987. Disponible en: http://w2.vatican.va/content/vatican/es.html
6. Di Pietro ML. Sexualidad y procreación humana. Buenos Aires: EDUCA; 2005.
7. Juan Pablo II. Constitución Apostólica, ex Corde Ecclesiae sobre las Universidades Católicas, Roma, 15 de agosto de 1990.
Disponible en: http://w2.vatican.va/content/vatican/es.html
8. Fornero G, Mori M. Laici e cattolici in bioética: storia e teoría di un confronto. Firenze: Le Lettere; 2012.
9. Sgreccia E. Manual de Bioética. México: Editorial Diana; 1996.
10. Mujica J. Microscopio. De la bioética a la biopolítica. Perú: PromSex; 2009.
11. Juan Pablo II. Carta Encíclica Evangelium Vitae, Roma, 25 de marzo de 1995. Disponible en: http://w2.vatican.va/
content/vatican/es.html
12. Vaggione JM. La cultura de la vida. Desplazamientos estratégicos del activismo católico conservador frente a los dere-
chos sexuales y reproductivos. Religiao y Sociedade, Río de Janeiro 2012; 32: 57-80.
13. Benedicto XVI. Carta Encíclica Caritas In Veritate, Roma, 29 de junio de 2009. Disponible en: http://w2.vatican.va/
content/vatican/es.html
14. Benedicto XVI. Mensaje en el marco de la XVII Asamblea General de la Academia Pontificia para la Vida, Roma, 24 de
febrero de 2011. Disponible en: http://w2.vatican.va/content/vatican/es.html
15. Congregación para la Doctrina de la Fe. Instrucción Dignitas Personae. Sobre algunas cuestiones de bioética, Roma, 8 de
septiembre de 2008. Disponible en: http://w2.vatican.va/content/vatican/es.html
16. Francisco. Viaje apostólico a Rio de Janeiro con ocasión de la XXVIII Jornada Mundial de la Juventud. Conferencia de prensa
del Santo Padre Francisco durante el Vuelo de regreso a Roma, 28 de julio de 2013. Disponible en: http://w2.vatican.va/
content/vatican/es.html. La Nación, lunes 29 de julio de 2013.
17. Francisco. Discurso del Santo Padre Francisco a los miembros del Cuerpo Diplomático acreditado ante la Santa Sede, Roma,
13 de enero de 2014. Disponible en: http://w2.vatican.va/content/vatican/es.html
18. Francisco. Discurso del Santo Padre ante el Movimiento por la Vida Italiano, Roma, 11 de abril de 2014. Disponible en:
www.aciprensa.com
19. Francisco. Discurso del Santo Padre a los participantes en el congreso conmemorativo de la Asociación de Médicos Católicos
Italianos con motivo del 70 aniversario de su fundación, Roma, 15 de noviembre de 2014. Disponible en: http://w2.va-
tican.va/content/vatican/es.html
20. Conferencia Episcopal Argentina. Declaración de la 159º de la Comisión Permanente del Episcopado Argentino. No una
vida, sino dos, Buenos Aires, 18 de agosto de 2011. Disponible en: http://www.episcopado.org/portal/component/k2/
item/550-declaracion-de-la-159-comision-permanente-del-episcopado-argentino.html

Recibido: 11 de mayo de 2016


Aceptado: 27 de diciembre de 2016

94 

Você também pode gostar