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1 DE MAYO DIA DEL TRABAJO

El Día Internacional de los Trabajadores o Primero de Mayo es la fiesta del movimiento obrero mundial pero muchos
desconocen por qué se celebra cada día 1 del mes mayo.

Es una jornada de homenaje a los Mártires de Chicago, sindicalistas anarquistas que fueron ejecutados en Estados Unidos
por participar en las jornadas de lucha por la consecución de la jornada laboral de 8 horas, que tuvieron su origen en la
huelga iniciada el 1 de mayo de 1886 y su punto álgido 3 días más tarde, el 4 de mayo, en la Revuelta de Haymarket. A
partir de entonces se convirtió en una jornada reivindicativa de los derechos de los trabajadores en sentido general que
es celebrada en mayor o menor medida en todo el mundo. Algunos países se niegan a dar este reconocimiento a la lucha
obrera. Por ejemplo en EEUU y Canadá no se celebra.

El germen que dio lugar a esta fecha está contextualizado en los albores de la Revolución Industrial en los EEUU. A fines
del siglo XIX, Chicago era la segunda ciudad en número de habitantes del país y miles de trabajadores en paro llegaban
cada año por ferrocarril, creando las primeras villas humildes que albergaban a cientos de miles de trabajadores. Una de
las reivindicaciones básicas de los trabajadores era la jornada de ocho horas. Uno de los objetivos prioritarios era hacer
valer la máxima de: "Ocho horas de trabajo, ocho horas de ocio y ocho horas de descanso".

EL 1º. DE MAYO EN EL ECUADOR

Los primeros núcleos de clase obrera aparecen en Ecuador solo a fines del siglo XIX e inicios del XX. Pero su precaria
situación recordaba a la de los trabajadores de los países capitalistas centrales. Y también en Ecuador comenzaron las
luchas por mejorar salarios, reducir jornadas y conquistar derechos laborales mínimos.

Con motivo del Centenario del Primer Grito de Independencia, el 10 de agosto de 1909 se realizó el Primer Congreso
Obrero Ecuatoriano. En 1911, por iniciativa de la Asociación de Abastecedores del Mercado de Guayaquil, se conmemoró,
por primera vez, el 1º. de Mayo, que los trabajadores ecuatorianos continuaron recordando en los siguientes años. El
gobierno de Leonidas Plaza Gutiérrez, mediante decreto del 23 de abril de 1915, consagró “el Primero de Mayo de cada
año, día feriado para los obreros del Ecuador”. Al año siguiente (1916) se decretó en el país la jornada de 8 horas, aunque
fue sistemáticamente burlada.

Hubo protestas, huelgas y reivindicaciones de la clase obrera ecuatoriana no solo para avanzar en la conquista de sus
derechos, sino también para lograr el respeto y la generalización de la jornada de 8 horas. En Guayaquil, la huelga obrera
convocada con estos propósitos fue reprimida el 15 de noviembre de 1922 con una escandalosa matanza de trabajadores.

Reconociendo esa trayectoria de luchas del incipiente proletariado ecuatoriano, la Revolución Juliana de 1925, además
de modernizar al Estado, institucionalizó la atención a las clases trabajadoras mediante la creación del Ministerio de
Previsión Social y Trabajo, la Caja de Pensiones, la expedición de las primeras leyes laborales e incluso la introducción del
impuesto a la renta, del que fueron excluidas las clases asalariadas. Tras esos primeros esfuerzos, fue la Constitución de
1929 la primera en reconocer los derechos laborales y recién en 1938 se dictó el Código del Trabajo, que consagró los
principios fundamentales de protección a los trabajadores y las garantías básicas de sus derechos.

En décadas posteriores se incorporaron nuevas instituciones y derechos para la protección a las clases trabajadoras del
Ecuador. Creció la idea de que el desarrollo económico nunca sería suficiente sin crear condiciones de bienestar para la
mayoría nacional. Sin embargo, la resistencia de las clases concentradoras del poder económico no logró revertir las
herencias históricas de la marginación, la pobreza, la miseria, el desempleo, el subempleo, la difícil situación de los
trabajadores ocupados y la escandalosa concentración de la riqueza en minorías dominantes.