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LA CEBADA

1.1. Definición
La cebada (Hordeum vulgare) es un cereal consumido desde la
antigüedad y originario de la zona de Israel. Nutricionalmente contiene
una cantidad de proteína similar a la del trigo pero contiene más lisina que
otros cereales al igual que el centeno aunque este siga siendo el
aminoácido limitante. Contiene gluten aunque en menor cantidad que el
trigo. Contiene alto contenido en carbohidratos de absorción lenta y un
alto contenido en fibra similar al centeno. Su aporte graso en bajo
destacando su aporte en poliinsaturados sobre todo omega-6 seguido de
omega-3 y algo de omega-9. El aporte vitamínico es importante
destacando el grupo vitamínico B y la vitamina E. La cebada contiene un
mineral muy rico en minerales aportando gran variedad de los mismos
como calcio, cobre, hierro, fósforo, potasio, magnesio, manganeso…
destacando el aporte de minerales antioxidantes como zinc y selenio.
Tradicionalmente la cebada es el cereal más usado para producir cerveza
y otros licores como el whisky. Es importante consumir cebada procedente
de cultivo ecológico para evitar el consumo de contaminantes o de
organismos modificados genéticamente.

1.2. PROPIEDADES DE LA CEBADA

Gran cantidad de propiedades tiene la cebada: es emoliente,


reconstituyente, digestiva, diurética, desintoxicante, tónica, ligeramente
vasoconstrictora, antiinflamatoria, laxante, alcalinizante, antiséptica,
mineralizante y galactagoga (incrementa la producción láctea). Es un
cereal muy digerible si está bien cocinado. Estimula el sistema
neurovegetativo, siendo aconsejado como tónico nervioso y cardiaco. Útil
tanto para el trabajo físico, como para la tarea intelectual.

Es indicado para las curas hepáticas de primavera. Además es


desintoxicante, sobre todo a nivel estomacal, intestinal y pulmonar. En el
germen posee una sustancia (hordeina) que actúa como antiséptico
intestinal, siendo indicada en enteritis, colitis, diarreas, cólera e
infecciones varias. El agua de cebada (se maceran 50g en un litro de
agua, se hierven durante 15/20’, se cuela y se puede endulzar con
melaza) es un remedio popular que se utilizaba contra tuberculosis y
afecciones intestinales. También es útil para desintoxicar el bazo y los
riñones.

En EEUU descubrieron en la cebada la presencia de sustancias


inhibidoras (tocotirenoles) que bloquean la producción hepática de
colesterol LDL (considerado como “malo”). El efecto anticolesterol de la
cebada se potencia por su contenido de fibra soluble (beta glucanos). Esta
fibra también protege las mucosas intestinales irritadas y es responsable
del efecto hipoglucemiante, en asociación con su buen contenido de
cromo.

Varios investigadores han hallado un efecto anticancerígeno en la cebada,


sobre todo a nivel del aparato digestivo, debido a la presencia de ciertas
enzimas. También la actividad digestiva general se ve tonificada por su
contenido enzimático (diastasas), razón por la cual se lo aconseja en la
alimentación de niños, ancianos y convalecientes.

La Universidad de Tel Aviv (Israel) comprobó la propiedad laxante de la


cebada: con la ingesta diaria de un tercio de taza cocinada, fue suficiente
para que el 79% de los pacientes eliminara el estreñimiento. Esto se debe
al buen contenido de fibra soluble, imprescindible para el equilibrio de la
flora intestinal.

En resumen, el consumo de cebada es indicado para: nefritis, cistitis,


próstatitis, afecciones pulmonares, gastritis, acidez, colesterol elevado,
anemia, convalecencias, debilidad, infancia, arteriosclerosis, afecciones
coronarias, diabetes, depresión, ansiedad, estreñimiento, menopausia
(aporta fitohormonas de efecto estrogénico), tumores (especialmente de
estómago y colon), dispepsia, osteoporosis, lactancia, rigidez articular,
edemas, reuma, estrés, problemas hepáticos y biliares.
1.3. Formas de uso de la cebada
Agua de cebada: se pone a cocer unos 50g de cebada en grano en 1L de
agua a fuego lento durante unos 25 minutos. Luego se cuela y se endulza
con azúcar de caña. También puede añadirse limón y/o canela.
Grano: puede usarse los granos pelados para añadirlos a distintos guisos
como sopas, pastas, salteados, ensaladas… Su harina se usa en
panadería de forma tradicional sola o mezclada con otras harinas.
También se usa en repostería. La cebada se usa como sustitutivo del café
para los que no pueden tomar cafeína. Para cocer el grano de cebada hay
que ponerlo en remojo durante 8 horas al menos. Luego se pone 1 parte
de cebada y 3 de agua con sal y se cuece a fuego medio durante 1 hora
y 15 minutos.
Cebada hinchada o en copos: es una forma fácil y cómoda de consumir
cebada ya que se compran así y se consume directamente añadiéndola a
cereales de desayuno junto a lácteos o añadiéndolo a batidos, zumos,
ensaladas, galletas… Los copos de cebada también se pueden cocer
reduciéndose mucho el tiempo de cocción siendo de 1-5 minutos.

1.4. Beneficios de la cebada

Dolor de estómago, acidez y dispepsias: El agua de cebada es consumida a


pequeños sorbos a lo largo del día para este tipo de afecciones , por sus
propiedades emulcentes y suavizantes de las mucosas que le confiere su
contenido en mucílagos.
Aftas bucales: el agua de cebada se usa para hacer enjuagues bucales en casos
de aftas por sus propiedades suavizantes y regeneradoras de las mucosas
Enfermedades infecciosas respiratorias: También se consume el agua de
cebada en catarros, anginas… al calmar la irritación y la tos
Deshidratación: Por el alto y variado aporte de minerales de la cebada se usa el
agua de cebada por su alta capacidad de calmar la sed y rehidratar el organismo
en casos de diarrea, deportistas…
Regulador tránsito intestinal y estreñimiento: el consumo de cebada en grano e
infusión regula el tránsito intestinal por su alto contenido en fibra soluble e
insoluble
Prevención de enfermedades cardiovasculares: Por su alto contenido en fibra,
evita la absorción de parte del colesterol que se consume en la dieta y atrapa
sales biliares que se han usado en la digestión eliminándolas por las heces y
reduciendo así el colesterol total de nuestro organismo. Además aporta una
grasa cardiosaludable y favorece el buen estado y funcionamiento de los vasos
sanguíneos manteniéndolos flexibles. El aporte de minerales antioxidante evita
la oxidación de las placas de ateroma y su alto aporte de minerales potencia su
efecto diurético ayudando a mantener los niveles correctos de la tensión arterial.
Diabetes: Su alto contenido en fibra y sus carbohidratos de absorción lenta,
hacen que sean un alimento ideal para diabéticos al mantener estables los
niveles de azúcar en sangre.
Síndrome premenstrual y problemas de la piel: su alto aporte de omega-6
favorece la mejora de enfermedades inflamatorias de la piel como psoriasis,
eczemas, atopías… y los síntomas asosciados al síndrome premenstrual como
hinchazón, dolor mamario, decaimiento anímico…
Prevención de piedras en la vesícula: su fibra arrastra sales biliares que se
eliminan por las heces y mantiene limpia la vesícula impidiendo que se formen
piedras.
Remineralizante: su alto y variado aporte de minerales hace que sea un alimento
ideal para embarazo, lactancia, crecimiento, osteoporosis, anemia, fortalecer
pelo y uñas…
Depresión, ansiedad e insomnio: es el cereal que más triptófano contiene
superando a otros granos como la quinoa. Sólo el amaranto lo supera en aporte
de triptófano. El triptófano es el precursor de la serotonina que se encuentra
disminuido en estados de depresión y de la melatonina que es considerada la
hormona del sueño.
Reguladores del sistema inmune: por su alto contenido en minerales
antioxidantes e inmunorreguladores como el zinc y el selenio.
Dietas de adelgazamiento: Su alto contenido en fibra proporciona sensación de
saciedad prolongada. Al mantener los niveles de azúcar en sangre más estables,
también ayuda a proporcionar asa sensación de saciedad
Dietas vegetarianas y veganas: es un alimento que aporta gran cantidad de
nutriente y que debe considerarse para estas dietas
Dietas de deportistas: es muy energizante y remineralizante.
Propiedades nutricionales de la cebada
Se dice que la cebada es el cereal más antiguo cosechado y empleado por el
hombre. Posee muy buenas ventajas en relación al resto, con más proteínas
que el trigo pero menos gluten, por lo que el pan de cebada es más compacto y
menos esponjoso. En algunas regiones se realiza una mezcla entre ambos
cereales para aprovechar los beneficios en conjunto.
A su vez, la cebada es una gran fuente de vitaminas del grupo B, evitando la
rigidez de los capilares, regulando el colesterol, evitando la acumulación de
grasas en el hígado, actuando como tónico cardíaco, protegiendo el sistema
nervioso y combatiendo la depresión y la ansiedad. También ofrece vitamina K
y ácido fólico.

Se sabe también que la cebada contiene minerales benéficos como ser el


potasio, el fósforo y el magnesio, así como oligoelementos (cobre, zinc, azufre,
hierro, yodo). Es un alimento ideal para los niños que tienen problemas de
crecimiento.

La cebada es el cereal que más cantidad de fibra soluble ofrece (un 17% de su
composición), esto la convierte en un alimento que retrasa la absorción de
glucosa en sangre y reduce el colesterol. Tiene muy buenos antioxidanes que
protegen del cáncer y los radicales libres.

Algunas propiedades de la cebada: digestiva, emoliente, desintoxicante, tónica,


reconstituyente, diurética, antiinflamatoria, mineralizante, antiséptica, laxante,
vasoconstrictora y galactagoga. Se digiera sin problemas cuando está bien
cocinado. Es útil para el trabajo físico y también intelectual, estimula el sistema
neurovegetativo y protege los sistemas nervioso y cardíaco.