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ATENEOS III

3º año

Trabajo Práctico N° 1

PIEL – IMPLICANCIAS EN LA PSICOLOGÍA

Profesor: Lic. Emanuel Gómez

Alumno: Liliana María Piana

DNI: 16855457
ACTIVIDADES:

-Que funciones cumple la piel?


-Que implicancias tiene esto desde lo psicológico?
-Ejemplificar con algún trastorno el vínculo entre enfermedad dermatológica y
depresión
DESARROLLO

La piel es el órgano más grande del cuerpo humano y el más pesado. No toda la
piel del cuerpo tiene el mismo grosor. Por ejemplo en las palmas de las manos y
de los pies es más gruesa que en otras partes del cuerpo humano. Su principal
función, entre otras, es la protección. También hay otras funciones en la piel:

Protección: La piel protege el cuerpo humano de cualquier tipo de ataque


externo. Como por ejemplo de golpes, quemaduras, presión, pérdida de agua y
calor, acciones de agentes químicos, penetración de gérmenes. Selecciona
aquello que es dañino para el cuerpo y lo que es beneficioso.

Mantenimiento de la hidratación: La piel es un 70% agua y es lo que permite la


vitalidad en ella. Por esta razón, cuando la cantidad de agua disminuye la capa
córnea puede llegar a perder elasticidad y es cuando decimos que tenemos la piel
seca. Cuando la piel está bien hidratada se regeneran las células cutáneas que
como consecuencia renuevan la piel, a su vez tiene una mayor flexibilidad
facilitando una mejor cicatrización y prevención de surgimiento de arrugas.

Nutrición: Cuando hay una necesidad de nutrición es que hay una falta
de lípidos. Los lípidos ayudan a restaurar la función barrera de la piel y a
restablecer las membranas celulares. Por ello cuando faltan lípidos la función
barrera se ve debilitada y hay un aumento de la deshidratación, se pierde
elasticidad y se vuelve más vulnerable la piel, y hasta pueden llegar aparecer
arrugas.

Reproducción: Las células vivas se reproducen mediante la mitosis eliminando


las células viejas por las células nuevas.

Secreción: Las glándulas de secreción pueden ser ecrinas -segregan líquido y


sudor-, apocrinas y holocrinas o sebáceas. Su origen es a causa de la
desintegración y diferenciación celular completa.

Pero también es una gran superficie de proyección donde se muestran procesos


psicosomáticos, dos planos: físico (la piel se eriza, latidos), psicológico
(emociones). El 30-40 % de los pacientes dermatológicos presentan compromiso
en el plano psicológico. Problemas de contacto, roce y relación, estrés, miedo.
Angustia, sensación de amenaza y conflicto de separación (contacto deseado),
falta de calor humano, conflicto de límites y fronteras.

En general, la piel se relaciona con la valoración de sí mismo ante el exterior, el


ser humano funciona pues de una manera integrada, adaptada al medio ambiente
y en el plano de la estructuración del psiquismo, es importante la piel, el apego, lo
táctil desde el nacimiento, por ello una persona que quiera saber qué imagen tiene
de sí misma solo tiene que describir su piel, cualquier problema en la piel se
relaciona con la vergüenza que la persona afectada siente de sí mismo, pues en
toda patología o trastorno, se inscribe en una subjetividad, lo que el paciente
puede decir o no puede decir. ¿Su trastorno es propio o ajeno? se pregunta por su
padecer, relacionándolo con su vida.

¡Soy psoriásico! Hay una identidad y muchas veces se quisiera “mudar de piel”
es decir, cambiar por completo. Existe múltiple evidencia en relación a la
asociación entre enfermedades crónicas y depresión. La psoriasis es una
enfermedad inflamatoria crónica que afecta del 1% al 3% de la población mundial.
Se caracterizada típicamente por placas y pápulas eritematosas bien delimitadas,
cubiertas por escamas blanco-plateadas, hiperplasia epidérmica y descamación.
Hay varios tipos clínicos, siendo la más frecuente la psoriasis en placa. El análisis
histológico revela infiltrados inflamatorios y angiogénesis capilar. Se asocia a un
deterioro en la calidad de vida, incluso en los casos leves, además de aumentar el
riesgo cardiovascular y la mortalidad. Su duración y las características clínicas
varían de paciente a paciente. La etiología es desconocida, pero se han
identificado ciertos factores genéticos y ambientales que parecen estar
relacionados con el desarrollo de la enfermedad. Esta interacción de múltiples
genes y factores ambientales resulta en un estado de inflamación crónica de la
piel, sangre y tejido conectivo mediado por células T helper 1 (TH1), productores
de citoquinas proinflamatorias, queratinocitos epidérmicos, factores de
proliferación vascular, etc. El promotor de la enfermedad es aún desconocido. Es
lógico pensar que la elevación de estos factores proinflamatorios no va a actuar
solo sobre la piel, sino también sobre otras vísceras con la consiguiente
repercusión sistémica. Múltiples estudios han reportado que en estos pacientes
existe un deterioro en la calidad de vida siendo las áreas más afectadas las
relaciones sociales y el bienestar psicológico. Para entender estos efectos es
necesario tener en cuenta que las placas pueden cubrir gran parte de la superficie
corporal y son a veces difíciles de ocultar, causando problemas de vergüenza,
baja autoestima y desvalorización de la imagen corporal. Por lo tanto, los
pacientes con psoriasis pueden experimentar dificultades con las interacciones
sociales, y, como consecuencia, deteriorar su salud mental. Los síntomas de
ansiedad y depresión son comunes, pero la gravedad del deterioro psicológico
está relacionada con la severidad de la misma. La hipótesis de las citoquinas,
propuesta originalmente por Smith a principios de 1990, sugiere que la acción
crónica de citoquinas pro-inflamatorias en el SNC puede inducir una serie de
respuestas de comportamiento que reconocemos como síntomas de depresión. La
inflamación es la respuesta normal del cuerpo a la infección que se sabe causa un
conjunto de cambios de comportamiento colectivamente llamados
“comportamiento de la enfermedad”. La psoriasis puede tener un profundo impacto
en la calidad de vida del paciente. Muchos estudios han documentado la angustia,
el estrés y el impacto tanto emocional como social que provoca esta enfermedad
en la vida cotidiana de los pacientes, interfiriendo incluso en sus relaciones con los
demás y en la autoestima. Respecto a la percepción sobre el tratamiento, muchos
de los pacientes, en especial si presentan enfermedad severa, se sienten
frustrados con la gestión de su enfermedad y por la ineficacia percibida de sus
terapias y es ahí donde la intervención desde un enfoque integrativo, un trabajo
interactivo de dermatólogo, psiquiatra, psicólogo y enfermera psiquiátrica,
generen un vinculo o alianza terapéutica para que desde la conceptualización de
enfermedad, como un acto simbólico, intentar corregir de modo mágico la historia
personal de un paciente.