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LA FE PÚBLICA

DEFINICIÓN

Es la garantía que el Estado da en el sentido de que los hechos que


interesan al Derecho son verdaderos y auténticos. Lo anterior, por cuanto en la
realidad social existen una serie de hechos y actos con relevancia jurídica que si
bien no todos los ciudadanos pueden presenciar, deben ser creídos y aceptados
como verdad oficial.

La fe pública impuesta por el legislador a los actos notariales, coadyuvan a


la seguridad jurídica y a la certeza, tanto en los instrumentos cuanto a las
relaciones de derecho que nacen, se desarrollan o expiran por medio de ellos. Los
efectos de dicha fe, se sustentan además en la objetiva imparcialidad del
escribano. A través de su actuar, la ley otorgar perdurabilidad a los actos jurídicas,
documentados a través de las escrituras públicas.

Definimos la fe pública como aquella manifestación del estado publico


delegada en ciertos funcionarios, los que una vez en posesión de sus cargos,
tienen la facultad de dotar de autenticidad y fuerza legal a los instrumentos que
autorizan.

Couture expresa que el concepto de fe pública se asocia a la función


notarial de manera más directa que a cualquier otra función. ¿Qué es la fe
pública? Podemos conceptuarla como aquella cualidad ínsita en los documentos
emitidos por el Estado o por quienes este autoriza para resguardar su veracidad y
seguridad. Este concepto general puede ser aplicado a los instrumentos públicos
de la norma civil.

FUNDAMENTOS DE LA FE PÚBLICA

La fe pública se encuentra fundamentada en la soberanía del pueblo


establecida en el artículo 141 de la Constitución Política de la República de
Guatemala, la cual es ejercida a través del poder del Estado establecida en el
artículo 152 de dicho cuerpo legal.

La Fe Pública legislativa, judicial y registral se encuentra principalmente


establecidos en los artículos del 171 al 177 del Decreto 2-89 del Congreso de la
República de Guatemala, Ley del Organismo Judicial.

Enfocándonos en la Fe Pública Notarial su principal fundamentación la


encontramos en el artículo 1 del Decreto número 314 del Congreso de la
República de Guatemala, Código de Notariado, el cual nos establece claramente
que “El Notario tiene fe pública para hacer constar y autorizar actos y contratos en
que intervenga por disposición de la ley o a requerimiento de parte.”

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La fe pública es un valor jurídico tutelado, por lo cual, si se comete un delito
en contra de la fe pública, se sancionará conforme los artículos del 313 al 334 del
Código Penal, así mismo existen otros delitos que no se encuentran establecidos
en el Código Penal pero, que también atentan contra la fe pública.

Podemos mencionar como los fundamentos primordiales de la Fe Pública,


los siguientes:

 La realización normal del derecho; y


 La necesidad que tiene la sociedad de dotar a las relaciones jurídicas de
certeza.

CLASES DE FE PÚBLICA

FE PÚBLICA JUDICIAL

Esta clase de fe pública la reconoce el Estado con relación a los secretarios


de los juzgados y tribunales, con el propósito de que se deje constancia y prueba
de las actuaciones que realiza el juez y de los documentos, pruebas y demás
elementos constitutivos del proceso especifico que se trate y que obran en el
expediente.

El juez actúa en su función jurisdiccional libremente y con independencia;


como sujeto activo que decide, ordena, resuelve, acepta o rechaza actos
procesales que para el desarrollo e impulso del proceso le atañe conocer en su
función, nadie puede interferir en su desempeño.

El secretario del juzgado o tribunal, por su parte, únicamente es espectador


de todas las actuaciones del juez; sin embargo, la ley le atribuye la fe pública
judicial para que reconozca todo lo que se hubiere actuado en el proceso.

Calidad que conlleva una fuerza probatoria privilegiada, derivada de la


actuación del Secretario judicial (o quien le sustituya legalmente). Este fedatario,
en virtud de la función que le ha atribuido el Estado, garantiza la realización del
acto y el cumplimiento de las formas que la ley impone para su realización.

Es la que tienen los documentos autenticados por los tribunales de justicia,


o sea las resoluciones y certificaciones que expiden. La fe pública judicial compete
esencialmente al Secretario de los Tribunales, cuya función autenticadora es muy
parecida a la del Notario y se diferencia únicamente en los modos de intervención.

Legalmente así lo establecen la Ley del Organismo Judicial en los artículos


171 y 173 es este último un artículo muy importante, por su relación con lo
anteriormente expuesto, el cual establece: Si el Secretario del tribunal fuere
Notario podrá dar fe plena de las actuaciones judiciales de que conozca el tribunal

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al cual sirve, sin precisar la intervención de ningún otro funcionario, bajo su
responsabilidad, al dejar una razón en autos.

FE PÚBLICA ADMINISTRATIVA

Tiene por objeto dar notoriedad y valor de hechos auténticos a los actos
realizados por él Estado o personas de Derecho público dotados de soberanía,
autonomía o de jurisdicción.

Esta se ejerce a través de los documentos expedidos por las propias


autoridades que ejercen la gestión administrativa en los que se consignan
órdenes, comunicaciones y resoluciones de la administración.

Él notario actúa con plena y total independencia y constituye eficaz garantía


de los derechos de los administrados, esta es la postura tradicional, defendida,
según la cual con la escritura Pública se otorga a la relación del derecho una
firmeza, estabilidad y autenticidad que sin ella no tiene.

FE PÚBLICA REGISTRAL

Es la calidad que el Estado otorga a una serie de personas en virtud de la


cual se consideran ciertos y veraces de los hechos que reflejan, produciendo los
efectos privilegiados que el Derecho otorga.

El Registro de la Propiedad surgió a instancias del crédito territorial y en la


búsqueda de otorgar seguridad y protección a los terceros adquirientes y no a las
partes contratantes, entre las que rigen las reglas civiles que sean de aplicación al
caso.

La fe pública registral tiene por objeto fundamental establecer que el


Registro no es sólo exacto, sino que también es íntegro y que, en consecuencia,
cualquiera puede confiar en sus declaraciones incontrovertibles, indiscutibles en
beneficio de los terceros adquirientes que hayan confiado en ellas.

En términos técnicos, el tercero merece ser protegido en tanto en cuanto ha


confiado en el Registro y ha adquirido el bien de quien registralmente se
encontraba legitimado para enajenarlo.

Es la que poseen los registradores, para certificar la inscripción de un acto


que consta en un registro público, el cual tiene autenticidad y fuerza probatoria
desde que fue inscrito.

El documento auténtico se hace público por medio de otro que lo copia para
desplegar la autenticidad, su fuerza probante del acto a favor o en contra de
cualquier interesado, desde la fecha de su inscripción.

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FE PÚBLICA NOTARIAL

Es la que corresponde a los escribanos, en virtud de la potestad legal del


Estado, que le ha sido delegada, bajo cuyo amparo determinados hechos son
considerados auténticos, siempre que actúen en la órbita de su competencia y
haya recibido la investidura.

Abarca:

a) Actos protocolares: los que pasan en los folios de protocolo del escribano
(escrituras de Compraventa)
b) Actos extra protocolares: comprenden las certificaciones, sean de firmas,
de fotocopias y certificados en general.

Segregada la función notarial de los estrados judiciales, heredada la misión


que durante siglos estuvo a cargo del juez, el notario, por virtud de la ley, es el
nuevo órgano que en el orden jurídico constituye el elemento activo de la verdad a
la que confiere certeza objetiva y la consiguiente eficacia sin que haya cambiado
el fundamento ni la estructura lógica jurídica de su formación, producto de la
ciencia y conciencia notarial: evidencia; coetaneidad de visu e auditu; sensibus de
la fe pública originaria. La fe pública notarial, depurada de móviles circunstanciales
o eventuales es paradigma de la institución.

La fe pública impuesta por el legislador a los actos notariales, coadyuvan a


la seguridad jurídica y a la certeza, tanto en los instrumentos cuanto a las
relaciones de derecho que nacen, se desarrollan o expiran por medio de ellos. Los
efectos de dicha fe, se sustentan además en la objetiva imparcialidad del
escribano. A través de su actuar, la ley otorgar perdurabilidad a los actos jurídicas,
documentados a través de las escrituras públicas.

Es la facultad del estado otorgada por la ley al Notario. La fe del Notario es


pública porque proviene del Estado y porque tiene consecuencias que repercuten
en la sociedad.