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Consulta Integral de Homeopatía

El día 25 de octubre de 2014 asistí a un seminario de Oligoterapia a cargo de la Dra.


Marta Tuda y promovida por los Laboratorios Labcatal. Fue muy interesante –
como todos los que Labcatal promueve y además nos sirvió de actualización para
las patologías crónicas e invernales. Muchísimas gracias desde aquí a la Dra. Tuda
y a Marisa Rodríguez, encargada y representante del Laboratorio.

La salud es una cualidad dinámica que le permite al individuo ejercer todas las
funciones orgánicas, psíquicas y sociales y que le permiten adaptarse al medio que lo
rodea. La vida es un proceso continuo de transformaciones, de adaptaciones y de
reacciones a condiciones cambiantes del entorno. Nuestras células y nuestros órganos
no funcionan de manera óptima si su entorno no presenta unas características
biológicas precisas. Este adecuado funcionamiento se ve comprometido en caso de
carencia de aminoácidos, vitaminas, etc…, exceso de toxinas y radicales libres y
desequilibrio del sistema nervioso vegetativo.

La producción de radicales libres en nuestro organismo son el resultado fisiológico


que se produce y que fabrica el cuerpo como combustible para quemar a fin de
conseguir energía, pero su poder destructivo es enorme. Los radicales libres se
producen continuamente en el organismo, todos los días, las 24 horas del día, e
incluso las fabrica el propio organismo en las fases de desintoxicación. La principal
fuente de formación de radicales libres es el oxígeno, mediante reacciones
bioquímicas llamadas redox (reducción-oxidación): estas reacciones son normales en
el metabolismo celular para obtener energía. La primera defensa en el interior de la
célula para eliminar los radicales libres está dada por las enzimas antioxidantes. Son
endógenas, es decir, se sintetizan en el interior del organismo y su acción depende de
la presencia de ciertos oligoelementos como Hierro, Cobre, Magnesio, Zinc o Selenio.
El desequilibrio entre la producción de radicales libres y la defensa antioxidante
provoca un daño orgánico conocido como estrés oxidativo, que lleva a una variedad
de cambios fisiológicos y bioquímicos que ocasionan el deterioro y la muerte celular.

Para activar los procesos enzimáticos y corregir un terreno en desequilibrio es


esencial favorecer y acompañar esta renovación celular, mediante una detoxificación
hepática y mediante la aportación de macro y micro nutrientes necesarios, según las
características de cada individuo. El tratamiento deberá tener una duración mínima
de tres meses para conseguir una eficacia máxima.

Los oligoelementos son elementos químicos que se encuentran en los seres vivos en
cantidades inferiores a 1mg/kg de peso corporal. Son esenciales para el organismo y
tienen influencia directa sobre el metabolismo: su carencia o exceso produce la
aparición de una patología. Un oligoelemento no puede ser reemplazado por otro. El
principal papel biológico de los oligoelementos se debe a su capacidad de actuar como
cofactores de enzimas. A este hecho se le llama catalizar una reacción. Catalizar
significa modular una reacción química en el interior de las células. Las reacciones
enzimáticas no son aisladas, sino que se encadenan sucesivamente en largas cadenas.
A cada enzima corresponde uno o varios oligoelementos precisos, por ejemplo, la
citocromo oxidasa, implicada en la respiración celular, es catalizada por el Cobre y la
enzima superóxido dismutasa, que cataliza la dismutación de superóxido en oxígeno y
peróxido de hidrógeno, es activada por el Zinc y el Cobre dentro del citoplasma y por
el Manganeso dentro de la mitocondria.

Se pueden distinguir dos tipos de oligolementos:


Catalizadores: Cobre, Flúor, Zic, Magnesio, Fósforo, Potasio, Azufre, Manganeso,
Zinc-Cobre, Manganeso-Cobre.
Nutricionales: Selenio y Cromo.

Las principales indicaciones de los oligoelementos son patologías de: infección,


inflamación, alergias, asma, obesidad, colesterol, hipotiroidismo, artrosis, distonías
neurovegetativas, disfunciones orgánicas, refuerzo del sistema inmunológico,
astenias, problemas circulatorios, etc…

Es importante recordar que un oligoelemento simple y un compuesto, aunque


contengan el mismo oligoelemento, no tienen la misma función ya que actúan en
grupos enzimáticos diferentes. Por ejemplo, Manganeso tiene función
antihistamínica, mientras que Manganeso-Cobre sirve como refuerzo en la esfera
ORL.Los oligoelementos no pueden ser sintetizados por los seres vivos, por lo que
deben ingerirse a través de la alimentación y del agua o de formas biodisponibles. La
forma de presentar un oligoelemento es de vital importancia, pues de ello depende su
biodisponibilidad y absorción.
Los oligoelementos Base, pertenecientes a los oligoelementos catalizadores, son
aquellos que regulan el terreno del paciente con una acción general y profunda. Este
terreno es la predisposición de respuesta del cuerpo ante un estímulo externo (por
defecto o por exceso). Estos oligoelementos solo se prescriben en patologías crónicas
o de repetición: artrosis, diabetes, hipotiroidismo, faringitis, etc… Su posología
habitual será de una ampolla por la mañana en ayunas. Estos oligoelementos son:
Manganeso-Cobre, Zinc-Cobre, Manganeso, Magnesio y Selenio.

Los terrenos son:

Hiper-reactivo: patologías como migrañas, eczemas alérgicos, asma, rinitis,


neuralgias, artritis, hipertiroidismos, etc. El oligoelemento base correspondiente
es: MANGANESO.
Hipo-reactivo: patologías como fragilidad respiratoria, infecciones ORL,
sinusitis, diarrea, hipotiroidismo, anemia, acné, psoriasis, lipotimias, enuresis,
etc. El oligoelemento base correspondiente es: MANGANESO-COBRE
Distónico: patologías como alteraciones circulatorias, artritis, cefaleas difusas,
gastralgias, artrosis, parestesias, vértigos, disnea, ansiedad, etc. El oligoelemento
base correspondiente es: MAGNESIO.
Anérgico: patologías como infecciones severas, depresiones, enfermedades
reumatológicas degenerativas, degeneraciones tisulares, envejecimiento, etc. El
oligoelemento base correspondiente es: MANGANESO-COBRE (en niños) y
MANGANESO-COBRE y SELENIO (en adultos)
Neuroendocrino: patologías hipofiso genital (enuresis, criptorquidia, impotencia
sexual, síndromes prostáticos) e hipófiso pancreático (diabetes, obesidad). Los
oligoelementos base correspondientes son: ZINC-COBRE para el primero y
CROMO para el segundo.

En general el esquema de prescripción de oligoelementos se hace combinando: un


oligoelemento base, uno complementario de acción sintomática y uno
neuroendocrino que regule las funciones hormonales.

En el siguiente enlace de Laboratorios Labcatal de Francia se puede encontrar


información puntual sobre cada uno de los oligoelementos y sus funciones:
http://www.labcatal.com/index.php?
option=com_content&view=category&layout=blog&id=1&Itemid=26
Oligoterapia aplicada

Obesidad: es una enfermedad crónica de origen multifactorial prevenible que se


caracteriza por la acumulación excesiva de grasa o hipertrofia general del tejido
adiposo en el cuerpo. Es factor de riesgo para enfermedades cardiovasculares,
diabetes mellitus, apnea del sueño, ictus, osteoartritis. Tratamiento con
Oligoterapia: Potasio (en los casos en que haya retención hídrica); Cromo
(normaliza las cifras de glucosa, triglicéridos y colesterol por lo que es
interesante en los casos de obesidad asociada a síndrome metabólico); Zinc-
Cobre (solo en los casos en que la obesidad tenga un componente hormonal);
Yodo (fundamental en el metabolismo tiroideo.
Es evidente que habrá que modificar los hábitos nutricionales e instaurar una
dieta hipocalórica equilibrada, junto con un programa de actividad física.
Síndrome metabólico: es la conjunción de varias enfermedades o factores de
riesgo en un mismo individuo que aumentan su probabilidad de padecer una
enfermedad cardiovascular o diabetes mellitus. El tratamiento habrá de basarse
en cambiar a un estilo de vida sano, una restricción calórica y a un aumento de la
actividad física (controlándose la glucemia, el colesterol y la hipertensión si fuera
necesario). Tratamiento con Oligoterapia: Manganeso-Cobre (como regulador
del síndrome hiporreactivo y estimulador de los sistemas de defensa); Zinc-
Cobre (como regulador del eje hipofiso-adrenal); Cromo (normaliza las cifras de
glucosa, triglicéridos y colesterol); Selenio (según la edad y el estado general del
paciente, pues regula el sistema inmunitario).
Diabetes Tipo I: Conocida como diabetes juvenil o diabetes mellitus insulino
dependiente, es una enfermedad autoinmune y metabólica caracterizada por una
destrucción selectiva de las células beta del páncreas, causando una deficiencia
absoluta de insulina.
Diabetes Tipo II: caracterizada por altos niveles de glucosa en sangre, debido a
una resistencia celular a las acciones de la insulina, combinada con una
deficiente secreción de insulina por el páncreas.
Diabetes gestacional: una forma de diabetes mellitus inducida por el embarazo.
No se conoce una causa específica, pero se cree que las hormonas del embarazo
reducen la capacidad que tiene el cuerpo de utilizar y responder a la acción de la
insulina.
Tratamiento con Oligoterapia: Indicado especialmente en la diabetes gestacional
y en la diabetes tipo II. Cromo (favorece el metabolismo de los lípidos y es
indispensable para el funcionamiento de la insulina); Zinc (ejerce funciones
relacionadas con el almacenamiento de la insulina y su liberación. Se cree que
inhibe la secreción de glucagón);
Hiperlipidemias: Es el aumento de la concentración de lípidos en el plasma
sanguíneo. Es necesario pautar una dieta que reduzca el nivel de colesterol y
aumentar la actividad física. Tartamiento con Oligoterapia: Cromo (favorece la
conversión del colesterol en glucosa, normalizando las cifras de colesterol).
Azufre (como depurativo hepático).
Hipertensión arterial: Enfermedad caracterizada por el incremento continuo de
las cifras de la presión sanguínea en las arterias. Es de origen multifactorial y
relacionada con el estilo de vida. Tratamiento con Oligoterapia: Manganeso
(como oligoelemento base); Magnesio (para disminuir la vasoconstricción y
como relajante del sistema nervioso): Cromo (por su acción hipolipidemiante);
Selenio (antioxidante en patologías degenerativas y regulador del sistema
inmunitario).
Fibromialgia: Enfermedad reumática crónica que no afecta a las articulaciones y
que se manifiesta sobre todo por dolor y cansancio. Es necesario instaurar un
tratamiento donde haya apoyo psicológico, ejercicio físico, masajes, calor local y
estiramientos y evidentemente, evitar factores agravantes como el estrés. El
proceso corrector empezaría por realizar una detoxificación hepática, corregir la
disbiosis intestinal, corregir el estreñimiento, aportar macro y micronutrientes
necesarios según las características individuales (cisteína y taurina) y aportar los
antioxidantes y los oligoelementos necesarios. Tratamiento con Oligoterapia:
Manganeso (como elemento base regulador del exceso del sistema nervioso
simpático); Zinc-Cobre (como regulador del eje hipofiso adrenal); Magnesio
(para disminuir los síntomas musculares y como relajante del sistema nervioso);
Selenio (como antioxidante y regulador en patologías degenerativas); Cobre
(como antiinflamatorio y antioxidante).
Esclerosis Múltiple: Enfermedad desmielinizante, neurodegenerativa y crónica
del sistema nervioso. Puede presentar una serie de síntomas que aparecen en
brotes o que progresan lentamente a lo largo del tiempo. Se cree que en su origen
actúan mecanismos autoinmunes. Tratamiento con Oligoterapia: Manganeso-
Cobre (útil en enfermedades que disminuyen las funciones del individuo y
regulador del sistema inmune); Selenio (como antioxidante en patologías
degenerativas y como regulador del sistema inmunitario); Magnesio (como
regulador de la conducción nerviosa).
Artritis Reumatoide: Enfermedad crónica y degenerativa, sistémica, autoinmune
que se caracteriza por provocar inflamación en la membrana sinovial de las
articulaciones. Puede afectar a diversos órganos y sistemas, como los ojos,
pulmones y pleura, corazón y pericardio, piel o vasos sanguíneos. Tratamiento
con Oligoterapia: Manganeso-Cobre, Magnesio, Cobre y Selenio.
Artrosis: Enfermedad degenerativa de las articulaciones y produce el desgaste
del cartílago. Tratamiento con Oligoterapia: Manganeso-Cobre (terreno
hiporreactivo); Magnesio (disminuir síntomas musculares y relajante del sistema
nervioso); Selenio (antioxidante y regulador del sistema inmunitario); Cobre
(antiinflamatorio y antioxidante); Azufre (síntesis del tejido conjuntivo); Potasio
(papel fundamental en el equilibrio hídrico tisular).
Osteoporosis: Disminución generalizada y progresiva de la masa ósea que
provoca una disminución de la resistencia del esqueleto por disminución de la
proporción de elementos minerales/ elementos orgánicos. Tratamiento con
Oligoterapia: Manganeso-Cobre (regulador del terreno hiporreactivo); Magnesio
(disminuir los síntomas musculares y relajante del sistema nervioso); Selenio
(antioxidante y regulador del sistema inmunitario); Flúor (por su acción
reguladora en el metabolismo del calcio y ayuda en la formación del hueso y lo
refuerza).
Psoriasis: Enfermedad crónica, inflamatoria, mediada por mecanismos inmunes
pero también con un componente genético y ambiental importante. Se
caracteriza por su gran heterogeneidad clínica, con periodos de remisión y de
exacerbación. Tratamiento con Oligoterapia: Manganeso (oligoelemento base
que aumenta la producción de inmunoglobulinas y mejora la capacidad de
inactivar la histamina); Azufre (regenerador de mucosas); Selenio (disminuye los
efectos adversos de las reacciones peroxidativas de las células); Zinc (regula los
tejidos en crecimiento, siendo necesario para el buen estado de la epidermis);
Magnesio (relajante del sistema nervioso); Manganeso-Cobre (aplicación tópica
para mejorar infecciones e inflamaciones).
Fragilidad respiratoria: síntomas y signos que se caracterizan por la disminución
de la capacidad de defensa de la mucosa respiratoria. Tratamiento con
Oligoterapia: Manganeso-Cobre (regulador de las defensas y la acción antiviral,
antiinflamatoria y antiinfecciosa del Cobre); Selenio (como antioxidante y
regulador del sistema inmunitario); Azufre (mejora la calidad de la mucosa
respiratoria).
Faringitis crónica: Inflamación crónica de la mucosa de la faringe. Tratamiento
con Oligoterapia: Manganeso-Cobre (regulador del sistema de defensa); Selenio
(regulador del sistema inmunitario); Azufre (mejora la calidad de la mucosa
respiratoria); Cobre (antiinflamatorio y antiinfeccioso); Fósforo (en casos de
accesos de tos irritativa).
Bronquitis crónica: Enfermedad inflamatoria de los bronquios asociada con
exposición prolongada a irritantes respiratorios no específicos. Tratamiento con
Oligoterapia: Manganeso- Cobre, Azufre.
Infecciones respiratorias. Tratamiento con Oligoterapia: Cobre (ayuda a bajar la
fiebre y a combatir infecciones bacterianas y víricas); Manganeso-Cobre
(predisposición a constipados, faringitis, bronquitis…)
Faringitis vírica o bacteriana. Tratamiento con Oligoterapia: Manganeso-Cobre y
Cobre.
Bronquitis bacteriana. Tratamiento con Oligoterapia: Manganeso-Cobre, Cobre y
Azufre.
Alergia respiratoria: es una reacción desproporcionada de nuestro sistema
inmunológico ante determinados estímulos externos que afectan a la mucosa
respiratoria, que en individuos normales no generaría ninguna respuesta.
Tratamiento con Oligoterapia: Manganeso (mejora la inactivación de la
histamina); Azufre (regenerador de mucosas); Fósforo (acción sobre las
manifestaciones espasmódicas como estornudos o ataques de tos).
Rinitis crónica: Inflamación de la mucosa nasal, estornudos repetidos,
congestión nasal y abundante secreción de moco, generalmente acompañados de
inflamación de la membrana que recubre el ojo. Tratamiento con Oligoterapia:
Manganeso-Cobre, Azufre, Fósforo.
Asma alérgico: Enfermedad inflamatoria de los bronquios que hace que estos se
obstruyan y sean muy sensibles frente a una gran cantidad de estímulos del
ambiente. La inflamación de los bronquios causa un aumento en la producción
del moco que, además, es más viscoso, por lo que se expulsa con dificultad.
Tratamiento con Oligoterapia: Manganeso-Cobre (regulador del terreno);
Manganeso (modulador de la histamina); Selenio (regulador del sistema
inmunitario); Azufre (regulador de las mucosas); Fósforo (acción sobre
manifestaciones espasmódicas).
Dispepsias funcionales: Molestias que aparecen frecuentemente, de carácter
variable, con dolor epigástrico y que se suelen acompañar de aerofagia,
alteraciones biliares, espasmos y cólicos. Tratamiento con Oligoterapia:
Manganeso (oligoelemento base); Fósforo (dolor o espasmos en la zona
epigástrica); Magnesio (espasmos y cólicos que se manifiestan en la parte baja
del abdomen).
Gastralgia funcional. Tratamiento con Oligoterapia: Fósforo (dolor
espasmódico); Azufre (ardor, regenerador de mucosa); Cobre (inflamación).
Colopatía espasmódica. Magnesio (dolor en la parte baja del abdomen) y Fósforo
(dolor en la parte alta del abdomen).
Estreñimiento. Tratamiento con Oligoterapia: Magnesio (relajación de las
paredes intestinales y movilización del bolo alimenticio).
Estreñimiento crónico. Tratamiento con Oligoterapia: Manganeso-Cobre, Azufre
y Magnesio
Hemorroides. Tratamiento con Oligoterapia: Magnesio (mejora el trtánsito
intestinal) y Azufre (mejora las paredes vasculares).

Dosificación en niños y adultos

Niños mayores de 6 años: igual que adultos.


Niños menores de 6 años: Preventivo (2 o 3 ampollas a la semana); patología aguda
(aumentar la dosis hasta el nivel de un adulto)
Adultos: una ampolla al día, en ayunas o alejada de las comidas y con la boca limpia.

Dedicado a Mónica y a Manuel,


grandes amigos y estímulos en mis estudios y trabajos.

Orígenes

Que la herencia es un factor importante en el desarrollo de las enfermedades es algo


que casi nadie rechaza, tanto desde la medicina oficial, como desde la medicina
natural. Sin embargo, el carácter de las medicinas empleadas y de los estudios y
protocolos aplicados, hace bien difícil el que se pueda dar solución a problemas
generados por la herencia. La prevención y el cuidado antes de que aparezca no da
demasiados buenos frutos y, por otro lado, el tratamiento una vez aparecidos los
efectos también tiene grandes dificultades.

Es curioso que fuera Hahnemann quien escribiera una de sus obras más importantes,
“Las enfermedades crónicas” (1828), en los últimos años de su vida. Y la escribió
cansado de comprobar que curaba y curaba enfermedades y síntomas por medio de su
Homeopatía y sin embargo recidivaban o se transformaban en otras diferentes, más o
menos tenaces o enjundiosas, dependiendo de los pacientes. Tras todos sus estudios y
atenciones llegó a la conclusión que detrás de cada enfermedad, aguda o crónica –
aunque mucho más frecuente en las crónicas-, subyacía algo que mantenía ese foco
del que surgían y volvían a surgir todo tipo de enfermedades. Y estableció que lo que
subyacía a esas enfermedades, lo que habitaba en los pacientes –debido
especialmente a la herencia aunque también al desarrollo posterior por cualquier otro
tipo de influencia- eran “los miasmas”.

Así el término miasma quedó unido a esa tendencia a enfermar que cada sujeto
hereda de sus padres, abuelos y ancestros y que va degenerando y extendiéndose a lo
largo de su vida, generando enfermedades de distintos tipos, pero unidos por
denominadores comunes.

Como comprobó estudiando pacientes y casos, muchos de ellos surgían de una rama
común, caracterizada por la exacerbación y el desorden, la agitación y el descontrol.
No pudo averiguar cuál era el origen primero de tal miasma, pero por los síntomas
que presentaba la llamó PSORA y la relacionó con la scabies o sarna, que en su
tiempo afectaba a gran número de personas y que se extendía sin control,
produciendo señales en la piel junto con síntomas como el picor y la irritación.

El segundo miasma que definió fue el de la SYCOSIS, caracterizado por la aparición


de verrugas, excrecencias en forma de “higo” (sycos) y por la disfunción de los
órganos debido en muchos casos al exceso y al abuso. Comprobó también sus
relaciones heredadas del contagio de la gonorrea, otro de los males de su tiempo,
ampliamente extendido entre los más humildes.

Y finalmente alcanzó a definir el último miasma, al que llamó LUESIS, por haber
establecido vínculos de herencia entre la sífilis y los signos que presentaban ciertos
pacientes, que se caracterizaban por la ulceración, la degeneración y la destrucción.

Sobre todo esto escribió en los últimos años de su vida y su obra quedó ahí, como
tantas veces, demasiado avanzada, demasiado innovadora y de una visión abierta e
inteligente, a la espera de que los siguientes homeópatas le dieran el valor adecuado y
ampliaran las investigaciones.

Más tarde, otros homeópatas darán cuenta de la existencia de otros miasmas que
presentan ese carácter hereditario, que se dejan curar difícilmente siguiendo sus
síntomas y que muestran características diferentes de los tres anteriores. Y así
aparece el miasma TUBERCULÍNICO (llamado también pseudo-psora), que no es
sino una mezcla de dos miasmas originales: la psora y la luesis, si bien presenta
características de la sycosis en muchos aspectos.

El CANCERINISMO o miasma CÁNCER es también el resultado de una mezcla de


los miasmas originales,donde predomina el miasma sycosis. Excitación, agitación,
disfunción, neoplasia y degeneración son los rasgos más marcados de este miasma.

Y hasta aquí llegaron los homeópatas en su investigación miasmática. Hoy mismo


todavía hay homeópatas e investigadores que valoran la posibilidad de dar carta de
naturaleza a otros nuevos miasmas, como el del SIDA o el de la TIÑA, con sus rasgos
característicos y también con su efectos sobre la herencia.

Es interesante señalar que los más cercanos seguidores de Hahnemann estudiaron y


valoraron su aportación y la tuvieron siempre presente, aunque no siempre supieron
qué hacer con ella. Pero a medida que avanzaba el tiempo y se alejaban de los textos
originales, empezaron a dejar a un lado esta cuestión de los miasmas, principalmente
porque entroncaba con realidades que no tenían medios para investigar y tampoco
querían seguir el camino marcado por Kent, que llegó a identificar el miasma psórico
con el pecado original. Evidentemente, en tiempos modernos todavía rechina en la
mente de muchos homeópatas el hecho de que todos nuestros problemas tengan que
ver con enfermedades de algún modo originadas en el sexo. Demasiado
complicado.Sin embargo, si somos capaces de una mínima distancia, deberíamos
considerar que Hahnemann –que no tenía ni un pelo de tonto- lo único que hizo fue
comparar y relacionar con todo lo que hasta ese momento se había descubierto,
estudiado o de lo que se poseía información probada y válida. Y de ahí su relación con
las enfermedades de transmisión sexual.

Probablemente si Hahnemann hubiera vivido en nuestra época, la relación de los


miasmas con otros síntomas, signos y herencias se habría determinado de modo
diferente, aunque con resultados semejantes.

Ha habido investigadores y homeópatas ingeniosos, maravillosos, observadores,


sabios y tenaces que han continuado sin miedo la obra de Hahnemann en este punto.
Nombres como Ghatak, Burnnet, Sánchez Ortega, Farok Master, S.K. Banerjea… son
desde mi punto de vista piezas clave en esta nueva etapa de los tratamientos
homeopáticos de las enfermedades crónicas.

Bases del tratamiento homeopático

Antes de adentrarnos en la técnica de la prescripción miasmática, conviene aclarar


ciertos puntos que son esenciales en los miasmas, pero que además nos ayudarán a
ver de otro modo este tema.

1.- Los miasmas son predisposiciones del organismo de carácter hereditario, que igual
que se heredan, son susceptibles de ser transmitidos a los hijos.

2.- Los miasmas no son enfermedades. Es decir, una persona puede heredar el
miasma tuberculínico de sus padres sin necesidad de sufrir la tuberculosis. Lo que
heredará será la predisposición a que los síntomas y las enfermedades sigan una
pauta o presenten síntomas propios de un miasma.

3.- Los miasmas pueden permanecer latentes y no presentar síntomas durante años.
También pueden activarse a edades muy tiernas debido a estímulos externos o
internos: vacunas, medicaciones, shocks o traumas, etc.

4.- Los miasmas se entrelazan entre ellos. Si aceptamos el trabajo de Hahnemann, el


punto de partida siempre es la activación de la psora. A partir de ahí, los síntomas se
irán desarrollando en función de las predisposiciones presentes y se irán
superponiendo sus síntomas como “capas de cebolla”, es decir, una encima de otra.

5.- La curación provendrá de la desaparición y curación de las distintas capas de


cebolla, pertenecientes a uno de los miasmas presentes. La supresión de síntomas no
hará otra cosa que agravar y favorecer su aparición en otros estadios cronológicos de
la enfermedad. Muchas veces con el tratamiento homeopático se curan capas y
síntomas con facilidad y precisión, pero hay que estar preparado porque la capa
inferior sobre la que se asentaba la actualidad del paciente, puede surgir con
agravaciones de síntomas que no estaban presentes desde mucho tiempo atrás.

6.- Los nosodes (remedios preparados con restos patológicos de las enfermedades) no
son necesariamente indicados para el tratamiento de los miasmas. Su identidad, más
que su semejanza, no los hace imprescindibles en los tratamientos homeopáticos. Así
una persona con síntomas del miasma luético no mejorará necesariamente por la
prescripción de Syphillinum; o un paciente con síntomas del miasma sycósico no
mejorará por la prescripción de Medorrhinum, al igual que un psórico con la toma de
Psorinum.

7.- Según las últimas investigaciones de preciados homeópatas, tanto los remedios
homeopáticos como los síntomas y signos pueden ser clasificados con precisión como
pertenecientes a alguno de los miasmas. En general, los remedios homeopáticos son
capaces de actuar sobre cualquier de los miasmas, sin embargo, es totalmente cierto y
esclarecedor que hay remedios que son más efectivos en el tratamiento de algunos
miasmas que en otros, aunque por su acción global, puedan producir efectos positivos
aun sin ser propios del miasma.

8.- El tratamiento miasmático es básico y necesario en enfermedades crónicas,


porque es la única posibilidad terapéutica para evitar las supresiones de síntomas. En
el caso de patologías agudas, es conveniente el estudio miasmático para comprobar y
verificar su relación o no con miasmas subyacentes.

9.- El hecho de que haya remedios homeopáticos más proclives a un miasma, no


quiere decir que necesariamente ese remedio cure esa capa o esa patología. Para la
selección del remedio adecuado es necesario el estudio del caso –como ya veremos- y
la selección por similitud, como es habitual y necesario en cualquier tratamiento
homeopático.

10.- El tratamiento miasmático es posiblemente algo más lento y necesita de


paciencia, sin embargo, es la forma mejor de evitar que la enfermedad se propague, se
extienda y se haga fuerte. El estudio ha de ser más detallado y prolijo, siendo esencial
la cronología de la enfermedad y de la sintomatología.
Prescripción miasmática

El primer paso para la prescripción miasmática es la toma del caso detallada y lo más
precisa posible. Es tremendamente importante la cronología o la historia médica del
paciente, porque de ese modo sabremos con certeza total los miasmas que hay
presentes, el detonante y “el hoy” del paciente, es decir, la situación actual sobre la
que trabajaremos primero.

Una vez que tengamos el caso tomado, será fácil ver qué síntomas presenta en la
actualidad el paciente y qué miasmas están implicados y su grado de acción. Muchas
veces –por no decir generalmente- los miasmas nunca aparecen solos y únicos, sino
que, como ya antes he dicho, aparecen anidados y mezclan sus síntomas en el hoy del
paciente.

Nuestra misión es recoger aquellos síntomas que son valiosos, sin olvidarnos de los
demás, ya que pueden servirnos a la hora de gestionar adecuadamente el caso. Sobre
estos síntomas valiosos, podemos ir marcando el miasma al que pertenecen,
ayudándonos de ese modo a saber qué miasma es el que está más activo en la
actualidad y enfocando a este miasma y a estos síntomas la prescripción homeopática.

Sobre esos síntomas seleccionados y activos pertenecientes a un miasma, podemos


repertorizar como habitualmente, quedándonos con una selección de uno o dos
remedios que pueden ser adecuados. Para la selección final, contaremos con las tablas
de asignación miasmática de los remedios, donde podremos saber la efectividad que
tienen los distintos remedios sobre cada uno de los miasmas. Una vez que hemos
repertorizado, seleccionado dos o tres remedios que pueden ser adecuados y una vez
que sabemos sobre qué miasma son más efectivos esos remedios, solo nos queda
prescribirlos en la dinamización y la dosis adecuada. De este modo, estaremos
tratando la sintomatología del paciente, la capa miasmática actual y el hoy del
paciente. Y lo que es mejor, podremos tener más datos del comportamiento del
remedio y de su efectividad por la actividad de los síntomas mismos o por los otros
que dejamos apartados momentáneamente.

Será misión nuestra saber cuándo debemos dar paso al tratamiento de la siguiente
capa y cómo dar continuidad al tratamiento para que sea lo más efectivo, curativo,
rápido y menos molesto para el paciente.
Como se puede ver en este pequeño resumen, es esencial conocer bien las distintas
caras de los miasmas, los síntomas y sus patologías, así como tener experiencia en el
uso de las dinamizaciones y de las dosis.

En estas enfermedades crónicas, así como en el tratamiento miasmático, son de mi


elección preferente las dinamizaciones quincuagesimales (LM), ya que son profundas
en su efecto, constantes en su uso (se pueden tomar diariamente) y ayudan
perfectamente a saber el recorrido del remedio y su efecto terapéutico.

Bibliografía

Para todos aquellos a los que les guste profundizar en los temas y saber más, la
siguiente bibliografía está más que recomendada.

1.- De Schepper, Luc. Hahnemann Revisited. Santa Fe, Full of Life Publishing, 2001
2.- Banerjea, S.K. Diagnóstico miasmático. New Delhi, B. Jain Publishers, 2001
3.- Banerjea, S.K. Miasmatic Prescribing. Chelmsford, Edición del autor, 2006
4.- Sánchez Ortega, Proceso. Notes on miasms. New Delhi, National Homeopathic
Pharmacy, 1980
5.- Watson, Ian. The Homeopathic miasms: a modern view. Devon, Cutting Edge
Pub., 2009
6.- Hahnemann, Samuel. Las enfermedades crónicas. México, Editorial Porrúa, 2001
7.- Subramanian, Raju y Raaji. Miasms and their effects on human organism. New
Delhi, B. Jain Pub., 2001
8.- Ghatak, N. Enfermedades crónicas: su causa y su curación. Madrid, Dilema,
2003
9.- Choudhury, Harimohon. Indications of miasm. New Delhi, B. Jain Pub., 2006
10.- Master, Farokh. Vergüenza sycósica. New Delhi, B. Jain Pub., 2001
11.- Varios. Chronic diseases and theory of miasms. New Delhi, B. Jain Pub., 2006
12.- Allen, J. H. The chronic miasms. New Delhi, B. Jain Pub., 2006
13.- Murphy, Robin. Case analysis and prescribing techniques. New Delhi, B. Jain
Pub., 2005