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UNIVERSIDAD DE TALCA

FACULTAD DE CIENCIAS DE LA SALUD


ESCUELA DE FONOAUDIOLOGÍA
MAGISTER EN TRASTORNOS DEL LENGUAJE Y DEL HABLA

ROL DEL (LA) FONOAUDIOLOGO (A) EN EL SECTOR SALUD EN CHILE, A


PARTIR DE LA AUTOREFLEXION DEL DESEMPEÑO PROFESIONAL

TESIS PARA OPTAR AL GRADO DE MAGISTER EN TRASTORNOS DEL


LENGUAJE Y DEL HABLA

ALUMNO: Mg YURI VEGA RODRÍGUEZ


PROFESOR GUÍA: Mg EXEQUIEL PLAZA

TALCA, CHILE
2013
RESUMEN

La Fonoaudiología es una disciplina del área de la salud. En Chile, desde la


década 1990 el Fonoaudiólogo se ha desempeñado mayoritariamente en el área
de la Educación al alero de normativas públicas en este sector. Sin embargo, el
campo de acción de la Fonoaudiología es más amplio pudiendo participar en el
equipo de salud atendiendo diversas patologías en las cuales puede diagnosticar
e intervenir. En la actualidad, la mayoría de estas prestaciones se realizan en los
niveles secundarios o terciarios de salud, provocando que el acceso a estas
atenciones no sea expedito ni con la periodicidad requerida; situación que
cambiaría radicalmente si se incluyera al fonoaudiólogo en el nivel primario de
atención de salud. El conocer cuál es el rol del fonoaudiólogo que trabaja en el
sector salud en Chile, ayuda a la configuración de su actuar, generando una gama
de habilidades y técnicas que debe dominar, que pueden retroalimentar a la
academia respecto de la formación de futuros profesionales, a los programas de
formación continua para la creación de programas especializados y esto facilitara
la transición del fonoaudiólogo a otros ámbitos dentro del propio sector de salud,
como es el caso de la atención primaria.

Palabras clave: Atención Primaria en Salud, Rol del fonoaudiólogo,


Desempeño profesional

2
ABSTRACT

The Speech and Language Pathology SLP is a discipline of the health area.
In Chile, since the early 1990 Speech pathologists have worked mainly in the area
of Education under public policies in this sector. However, the scope practice of
SLP is wider, and SLPs may participate in health teams providing services to
individuals with a number of pathologies, which can diagnose and treat. At present,
most of these services are performed in secondary or tertiary levels of health,
causing access to these attentions isn´t expedited or with the frequency required; a
situation that would change radically if the SLPs would be included in the primary
level of health care. Knowing what is the role of SLPs working in health care in
Chile, would help defining their role, would define the set of skills and techniques
that they must master. That can inform the academy regarding the formation and
training of future professionals, to develop programs devoted to form specialized
professionals that facilitate the transition of SLP to other areas within the health
sector itself, such as at primary level in health care.

Key Words: Primary Level in Health Care, Rol of Speech and Language
Pathology, profesional performance

3
INDICE

1. INTRODUCCIÓN 6
2. MARCO TEORICO 9
2.1. Revisión teórica 9
2.1.1 Fonoaudiología una mirada internacional 9
2.1.2. Fonoaudiología en Chile 11
2.1.3 Organización del Sistema de Salud 12
2.1.4 Calidad de los servicios de Salud 17
2.1.5 Componentes de la Calidad de Fonoaudiología 21
2.1.6 Experticia Fonoaudiológica 26
2.1.7 Desempeño Profesional 36
2.1.8 Gestión del Desempeño Profesional 41
2.1.9 De la Evaluación del Desempeño 43
2.2. Problematización 50
2.3. Variables 59
3. OBJETIVOS 60
4. METODOLOGIA 62
4.1. Tipo y Diseño de la Investigación 62
4.2. Sujetos 63
4.2.1. Muestreo 63
4.2.2. Descripción de los sujetos 63
4.3. Instrumentos. 64
4.3.1. Instrumentos para la selección de los sujetos. 64
4.3.2. Instrumentos y/o tareas para la obtención de los datos empíricos. 64
4.4. Procedimientos. 68
4.4.1. Selección de la muestra 68
4.4.2. Obtención de datos 69
4.4.3. Análisis de Datos 70

4
5. RESULTADOS 71
5.1. Análisis de datos 71
5.2. Construcción propuesta de Rol 77
6. DISCUSION 89
BIBLIOGRAFIA 97
ANEXOS 104

5
INTRODUCCIÓN

La Fonoaudiología es una disciplina del área de la salud encargada de la


evaluación, diagnóstico, rehabilitación, promoción y prevención de los trastornos
del lenguaje, habla, deglución, audición, voz y comunicación. En Chile, desde la
década 1990 el Fonoaudiólogo se ha desempeñado mayoritariamente en el área
de la Educación por su vínculo con los trastornos del lenguaje y habla infantil y al
alero de normativas públicas de educación. Sin embargo, el campo de acción de la
Fonoaudiología es más amplio del que históricamente se le ha atribuido, pudiendo
el profesional participar en el equipo de salud atendiendo diversas patologías en
las cuales puede diagnosticar e intervenir.

Al respecto es importante mencionar que al revisarse la literatura no se


identifica de manera clara cuál es el rol que debe cumplir el fonoaudiólogo en el
sector salud, aceptando que dicho sector tiene características y objetivos
particulares que determinan un rol fonoaudiológico específico.

Es así como se hace necesario el levantamiento de información del quehacer


profesional que responda a las necesidades particulares de dicho ámbito y que
adicionalmente oriente y optimice el rol del fonoaudiólogo al interior de los
establecimientos pertenecientes a los servicios de salud, como una respuesta ante
las múltiples demandas que existen hoy en día desde dicho sector hacía el
profesional.

La identificación de las funciones profesionales y de las habilidades en éstas,


es el punto de partida para la creación del rol en dicho sector, porque permite
6
distinguir cuáles de estas habilidades en su conjunto constituirán el rol del
fonoaudiólogo para el ejercicio de la profesión en este sector. En efecto, a partir de
este rol se dará cuenta de las funciones y habilidades que puede ejecutar un
fonoaudiólogo en determinado contexto y, por tanto, ello viene a orientar el foco
de la formación.

A lo largo del presente trabajo se hará una revisión histórica del quehacer
fonoaudiológico internacional, políticas en salud y su respuesta a las necesidades
de los usuarios de este sector, haciendo un especial énfasis en la forma como se
ha ido involucrando al fonoaudiólogo dada la naturaleza y el objeto de estudio de
su profesión. También se revisará el estado de arte de la disciplina, determinando
cual ha sido la respuesta que la profesión ha dado a las múltiples demandas que
actualmente se le hacen desde los servicios de salud, poniendo de manifiesto la
necesidad de tener claro cuál es el alcance de la practica fonoaudiológica que
permita la creación de un rol que responda a este ámbito laboral.

La manera en la que se obtuvo esta información fue a partir de la aplicación de


un protocolo de “Autorreflexión del desempeño profesional” propuesto por la ASHA
(2006), que facilita el entendimiento de las prácticas actuales y que nos permitió
proponer un Rol a partir de las demandas laborales generadas desde un área
específica de trabajo, identificando las habilidades dentro del desempeño de las
funciones en la atención en salud en Chile. Finalmente se analizó cada una de las
habilidades observando las funciones en las que el fonoaudiólogo valora en mayor
o menor grado el manejo de éstas, y a partir de ello se identificó cuáles son las
que describen de mejor manera el rol que cumple el fonoaudiólogo en dicho
sector.

7
Los resultados obtenidos permiten la discusión del alcance de la práctica
fonoaudiológica en el sector salud, orientando el proceso formativo de futuros
profesionales, mencionando necesidades que pueden ser consideradas desde la
propuesta de cursos de formación continua y así mismo, la inclusión del
profesional fonoaudiólogo en sectores donde aún no se ha configurado su
quehacer, como es el caso de la atención primaria.

8
2. MARCO TEORICO

2.1 Revisión teórica

2.1.1. Fonoaudiología una mirada internacional

Internacionalmente existe una nomenclatura amplia, para denominar la


profesión conocida en Chile como Fonoaudiología. Regionalmente se encuentran
variadas formas. En Europa, se advierte que: en España se utiliza el término
Logopeda, en Checoslovaquia Foniatra, en Francia Ortofonista, en Gran Bretaña
Terapeuta del habla, en Rusia Logopeda de educación especial, en Suecia
Logopeda y terapeuta del habla, en Austria Logopeda y maestro de escuela
especial. En América también existen variantes en la denominación de este
profesional. En Perú se denominan Tecnólogos en terapia de voz, audición y
lenguaje; en Venezuela Terapeutas del lenguaje, en Ecuador Tecnólogo en
terapia del lenguaje, en Puerto Rico Patólogo del habla y lenguaje, en México
Terapeuta del habla y del lenguaje y maestro del deficiente auditivo, en Estados
Unidos encontramos a los terapeutas del habla y del lenguaje y a los audiólogos.
En Asia, se observa la definición de Maestro de educación especial, esto en la
República Popular China, etc. (Martínez, Cabezas, Labra, 2006).

Actualmente se aceptan dos orígenes claramente definidos de la profesión. En


Europa se desarrolló la disciplina de foniatría, hacia el siglo XIX, como parte de la
9
otorrinolaringología con un enfoque eminentemente vocológico. Ya con su
desarrollo profesional y científico, dichos especialistas incluyeron en su práctica
los trastornos de la palabra y del lenguaje, entiéndase con esto: retrasos del habla,
tartamudez, trastornos relacionados con los déficits auditivos, entre otros. Acto
seguido y considerando las fuertes influencias de la fisiatría, la disciplina decantó
en la rehabilitación médica de enfermedades y/o trastornos.

Por otra parte, en los Estados Unidos de América, el oficio comenzó a


gestarse en el tratamiento de escolares con dificultades de habla y con
necesidades directamente relacionadas con sus problemas de comunicación, esto
en el ámbito educativo; en tanto, en el ámbito clínico, supuso la actuación
rehabilitadora enfocada en sujetos sobrevivientes de las guerras mundiales.

Ya en 1924, se fundó la Asociación Internacional de Logopedia y Foniatría


(IALP), sin embargo su carácter multinacional no tendría un impacto considerable
en el ámbito científico y gremial, sino hasta los años 80’ una vez la disciplina se
comienza a globalizar. Actualmente posee un instrumento de divulgación científica
llamada Folia Phoniatrica, con publicaciones en inglés, francés y alemán.

En 1989, se fundó la Asociación de Asuntos Internacionales, como un grupo


profesional relacionado con la Asociación Americana de Lenguaje, Habla y
Audición (ASHA). El rol de la ASHA en cuanto al desarrollo de la profesión, es
fundamental en tanto representa a la mayor “industria” productiva de investigación
científica y profesional. Desde la década de los 90’, se han publicado informes de
este organismo, respecto al desarrollo de la profesión en 16 zonas del orbe:
Australia, Suráfrica, Micronesia, Grecia, Dinamarca, México, Brasil, Israel, Gran

10
Bretaña, Corea del Sur, Zimbahue, India, China, Canadá, Francia y la Franja de
Gaza.

La investigación científica se ha diversificado a diversas zonas y lenguas del


mundo, encontrándose por ejemplo en convenciones anuales de la ASHA,
ponencias de más de 18 países, ya desde 1995.

En Latinoamérica, en 1993 se llevó a cabo el Primer Encuentro


Iberoamericano de Fonoaudiología en la Universidad del Valle (Colombia). Entre
los temas tratados, se observan tópicos relacionados con la calidad, eficacia y
eficiencia en la prestación de los servicios fonoaudiológicos; la formación de los
profesionales; la evolución en lo relativo a la ética en el ejercicio; la influencia y el
impacto de la fonoaudiología en los diferentes países; y la importancia de los
gremios en la consolidación de las profesiones.

El Segundo Encuentro Iberoamericano de Fonoaudiología se realizó en 1997


en Santiago de Chile. Paralelamente se realiza la Segunda Jornada Chileno-
Argentina de Fonoaudiología y el XVI Congreso Chileno de Fonoaudiología. La
cuestión a tratar en el encuentro fue: “Comunicación e Integración para el Tercer
Milenio”.

2.1.2. Fonoaudiología en Chile

11
Hacia 1955, surge la necesidad de contar con un profesional dedicado a los
problemas de la comunicación oral que apoye la labor del otorrinolaringólogo.

En 1956 comienza el curso de fonoaudiología dictado por médicos


otorrinolaringólogos de la Universidad de Chile y fonoaudiólogas argentinas,
graduándose hacia 1958 la primera generación de fonoaudiologistas. Sólo en el
año 1972, se abre la carrera de Fonoaudiología en la Universidad antes
mencionada, cuyo currículo tenía una orientación eminentemente técnica y
colaborativa. Durante el año 1973, el programa es cerrado temporalmente para
volver a comenzar su funcionamiento durante el año de 1974.

Con el curso del tiempo se han realizado modificaciones curriculares, con


objeto de responder a las exigencias inherentes a la profesión. En 1995 se agrega
un quinto año a la formación original, otorgándose el título de Licenciado en
Fonoaudiología y Fonoaudiólogo. En 1983, se funda el Colegio de Fonoaudiólogos
de Chile, contando con un estatuto, código de ética y reglamento que norman la
profesión, sin embargo su alcance en términos legales y reguladores, es limitado.

De aquel entonces hasta el día de hoy, existen cincuenta programas vigentes


de formación de diversas entidades de educación superior, a lo largo del territorio
nacional. (Consejo Nacional de Educación - MINEDUC, 2011).

2.1.3. Organización del Sistema de Salud

12
El sistema de salud - sector del quehacer nacional - está compuesto por todas
las personas naturales o jurídicas, de derecho público o privado, que realicen o
contribuyan a la ejecución de las acciones de promoción, protección y
recuperación de la salud y de rehabilitación de la persona enferma (COLEGIO
MEDICO).

En sus aspectos generales, los componentes o subsistemas del sistema


global de salud pueden ser identificados en base a cuatro tipos de criterios:

 Grado de formalidad de la organización: formal e informal o tradicional.


 Rol institucional en el sistema: previsional-financiero, proveedor de servicios
asistenciales o mixtos.
 Rol institucional en el sistema: previsional-financiero, proveedor de servicios
asistenciales.
 Fines de lucro: con y sin fines de lucro.

Por lo tanto, el sector está integrado por instituciones, organismos y entidades


pertenecientes al sector público y el sector privado, constituyendo un sistema de
salud mixto. El subsector público representado principalmente por FONASA en su
aspecto financiero y por SNSS en su componente de prestación de servicios. Por
otra parte, el subsector privado principalmente representado por las ISAPRE y
mutuales en su aspecto financiero previsional y los profesionales y centros
asistenciales privados en su componente de prestación de servicios.

13
2.1.3.1. Sistema Nacional de Servicios de Salud (SNSS)

La organización del SNSS se basa en el Reglamento Orgánico de los


Servicios de Salud (DS de 1980). Está compuesto por el Ministerio de Salud y sus
organismos dependientes: los Servicios de Salud, el Fondo Nacional de Salud, el
Instituto de Salud Pública y la Central de Abastecimiento. Además, participan del
Sistema todas aquellas instituciones que realizan convenios, destacando los
municipios y servicios delegados.

Al Ministerio de Salud le corresponde ejercer la función que le compete al


Estado de velar por el desarrollo de la salud nacional y de garantizar el libre e
igualitario acceso a las acciones de fomento, protección, recuperación de la salud
y de rehabilitación de los enfermos. Fundamentalmente, están a su cargo el
dictado de normas, la formulación de planes y programas, la supervisión,
evaluación y control del cumplimiento de las políticas y planes de salud, y de la
coordinación de las actividades que tienen incidencia sobre el estado de salud,
tanto de los organismos de su propio sistema, como con otras instituciones del
sector y con otros sectores. La red asistencial de los Servicios está constituida por
Hospitales, Consultorios Generales Urbanos y Rurales, Postas Rurales de Salud y
Estaciones Médico Rurales.

2.1.3.2 Organización Asistencial del SNSS

14
Para llevar a cabo sus funciones, el SNSS se ha estructurado en una red
asistencial de establecimientos y niveles de atención; éstos últimos organizados
de acuerdo a su cobertura y complejidad asistencial.

a) Nivel Primario: tiene mínima complejidad y amplia cobertura realiza


atenciones de carácter ambulatorio en las Postas Rurales de Salud y en los
Consultorios Generales, Urbanos y Rurales. Allí se ejecutan principalmente los
Programas Básicos de Salud de las Personas. Para su realización se cuenta con
medios simples de apoyo diagnóstico y un arsenal terapéutico determinado y de
acuerdo a las prestaciones que se brindan. El tipo de personal que realiza las
acciones de salud varía según la magnitud de la población a atender y la
naturaleza de las actividades a cumplir, abarcando desde el auxiliar rural hasta un
equipo que incluye médicos generales y otro personal de colaboración.

Las actividades que se efectúan en este nivel son fundamentalmente:


Controles, Consultas, Visitas Domiciliarias, Educación de Grupos, Vacunaciones y
Alimentación Complementaria.

b) Nivel Secundario corresponde a una complejidad intermedia y de


cobertura media. La característica fundamental de este nivel es que actúa por
referencia y que sus acciones involucran tanto atención ambulatoria como de
hospitalización en establecimientos hospitalarios, en los cuales la atención
ambulatoria se presta en una unidad de apoyo (consultorio adosado) de dicho
establecimiento.

Los recursos involucrados para satisfacer las demandas de este nivel son más
complejos, es decir, existe mayor participación profesional con cierto grado de
15
diferenciación y mayor proporción de elementos de apoyo diagnóstico y
terapéutico que en el nivel primario.

c) Nivel Terciario se caracteriza por su alta complejidad y cobertura reducida.


Está destinado a resolver aquellos problemas que sobrepasan la capacidad
resolutiva de los niveles precedentes, debiendo actuar como centro de referencia
no sólo para la derivación de pacientes desde de su propia área de influencia, sino
que con frecuencia tal derivación tiene carácter regional, supraregional y en
oportunidades nacional.

Al igual que el nivel intermedio, a este nivel le corresponde realizar tanto


acciones de tipo ambulatorio, efectuadas en los consultorios adosados de
especialidades de estos hospitales, como de atención cerrada en sus diversos
servicios de hospitalización. Sus recursos humanos son los de la más alta
especialización y los elementos de apoyo clínico diagnóstico y terapéutico, los de
mayor complejidad técnica. El hecho de que estos establecimientos hospitalarios
realicen actividades de alta complejidad, no los exime de desarrollar las funciones
correspondientes al nivel secundario, ya que tienen también la responsabilidad de
solucionar los problemas de frecuencia intermedia en la población a su cargo.

Además del SNSS, existen otras instituciones del subsector público que
cuentan con sistemas propios de salud, destinados a dar atenciones de salud a su
personal y cargas familiares, para lo cual cuentan con establecimientos y unidades
asistenciales de atención abierta y cerrada; destacar los establecimientos de las
Fuerzas Armadas y de Orden, Penitenciaría, Empresa Nacional del Petróleo y
Universidad de Chile, entre otras.

16
2.1.4. Calidad de los servicios en Salud

Según el Instituto de Medicina de la Academia de Ciencias de los Estados


Unidos de Norteamérica, la calidad en salud es el grado por el cual los Servicios
(de Salud) aumentan la probabilidad de obtener los resultados deseados y éste es
consistente con el conocimiento profesional actual.

Dicha definición implica al menos dos elementos mencionados por Blumenthal


D. (1996), que deben ser articulados con objeto de alcanzar tal objetivo: 1) La
excelencia técnica, esto es, decisiones adecuadas y oportunidad en la toma de las
mismas, habilidad en el manejo de algunas técnicas y buen juicio para proceder.
En otras palabras, "hacer lo correcto, correctamente”; 2) Adecuadas
interacciones entre los agentes involucrados en dar y obtener salud, las que deben
caracterizarse por fluidez en las comunicaciones, confianza, empatía, honestidad,
tacto y sensibilidad.

Si bien, los conceptos anteriores hacen referencia a un sistema macro,


representado por el sistema general, es factible aplicar dichos conceptos al ámbito
estructural, en tanto está constituido por individuos, es decir, personas que como
profesionales son los prestadores de servicios especializados de manera
primaria.

Respecto a la definición de calidad, se presenta la dificultad lingüística


derivada de su descripción, toda vez que dicho acto declarativo represente
parámetros disímiles en tanto sea referido por autores diferentes. Galán M. (2000),
refiere que para Trifus, calidad es dar al cliente aquello que espera, por otra parte
17
Crosbi decide que calidad es conformidad con las especificaciones, Taguchi en
tanto apela al hecho de producir bienes y servicios demandados, al menor costo
posible para la sociedad. Rosselot E. (1999) menciona la calidad en los servicios a
las personas como un hacer bien las cosas, como una condición o atributo del
objeto que debe ser verificado y comprobado por el usuario, o como una meta
para el usuario.

Lo anterior evoca por sí mismo una visión integradora de los agentes


participantes de la transacción, es decir, la calidad no es una cuestión
unidereccional, muy por el contrario, constituye un acto recíproco en el cual tanto
el prestador del servicio como el usuario que lo recibe deben participar en su
construcción.

Según Baeza R. (1999) La Fundación Europea para la Gestión de Calidad,


promueve el proceso como un acto auto-evaluativo y propone como definición un
examen global, sistemático y regular de las actividades y resultados de una
organización, comparados con un modelo de excelencia. Es decir, parte de la
calidad, estará determinada no tan solo por el producto final de la entrega de un
servicio, sino por la satisfacción usuaria, respecto al mismo, en tanto constituya
una acción o serie de acciones realizados por un ser humano sobre otro(s).

La misma fundación modela nueve criterios analizables, de la calidad:


Liderazgo, Planificación y Estrategia, Gestión de Personal, Procesos, Recursos,
Satisfacción del cliente, Satisfacción del personal, Impacto en la Sociedad y
Resultados de la organización. Lo dicho facilita la comprensión del fenómeno de la
calidad, como parte de un proceso auto-evaluativo, que no es particular a un acto
acreditador, en el cual se deben cumplir criterios de presencia/ausencia de rasgos,
18
actitudes o conductas; sino más bien constituye una empresa continua,
participativa, inclusiva, activa y tolerante, cuyos objetivos estén enfocados en la
búsqueda permanente de la excelencia.

Actualmente los diferentes gobiernos, se encuentran realizando esfuerzos


considerables con objeto de definir parámetros de calidad, que permitan acreditar
tanto a instituciones como a sujetos que entregan un servicio (intangible)
determinado, esto, a partir de la acreditación. Acto reciente en los países sub-
desarrollados, pero con una data considerable y modelos probados en el primer
mundo.

En Chile, junto a los cambios epidemiológicos y epistémicos en el enfoque


salubrista, con el tránsito paralelo del modelo biomédico a uno integrador y
biopsicosocial, se han desarrollado una serie de procesos políticos y legislativos
en post de la calidad de los servicios públicos.

Chile, cuenta con un modelo de garantías en salud, diseminadas en cuatro


áreas estratégicas particulares: 1) oportunidad; 2) acceso; 3) protección financiera
y; 4) calidad. El Ministerio de Salud de acuerdo al Decreto Fuerza de Ley N°1 del
2005 tiene como función:

1. Establecer los estándares mínimos que deberán cumplir los prestadores


institucionales de salud, tales como hospitales, clínicas, consultorios,
centros médicos, con el objetivo de garantizar que las prestaciones
alcancen la calidad requerida para la seguridad de los usuarios. Dichos
estándares se fijarán de acuerdo al tipo de establecimiento y a los niveles
19
de complejidad de las prestaciones, y serán iguales para el sector público y
el privado. Deberá fijar estándares respecto de condiciones sanitarias,
seguridad de instalaciones y equipos, aplicación de técnicas y tecnologías,
cumplimiento de protocolos de atención, competencias de los recursos
humanos, y en toda otra materia que incida en la seguridad de las
prestaciones.

2. Establecer un sistema de acreditación para los prestadores institucionales


autorizados para funcionar.

Lo anterior obliga a disponer de una actitud salubrista distinta que buscaría


alcanzar la universalidad del acceso, cohesión del sistema y aseguramiento de la
calidad y equidad. Esto no sólo a partir de la acreditación de los profesionales
sino también con la participación y educación de la comunidad. Para ello, la
Superintendencia de Salud debe cumplir una serie de acciones con fin de
desarrollar y mantener un sistema nacional de acreditación (de carácter
voluntario), y con el objetivo de contar hacia el año 2013 con la cantidad suficiente
de prestadores para la entrada en vigencia de la Garantía de Calidad.

En cuanto a la garantía de calidad, el sistema a través de la ley Nº 19.937,


artículo 11 norma que los establecimientos de salud deberán acreditarse para
otorgar las prestaciones asociadas a las Garantías Explícitas en Salud (GES)
desde el Nivel primario al nivel Terciario, según lo exija el Decreto del ministerio
que fije las (GES) para el año 2013. Sin embargo mantiene una dualidad de
prestadores, como a) registrado y b) acreditado. En el primer caso estaría
determinado como un prestador individual y en el segundo como un prestador
institucional.

20
La acreditación estaría determinada en el Decreto Fuerza de Ley, como el
proceso periódico de evaluación respecto del cumplimiento de los estándares
mínimos señalados, de acuerdo al tipo de establecimiento y a la complejidad de
las prestaciones. Como puede evidenciarse, al menos en su declaración es
rigurosamente poco exitista, en tanto la exigencia de aceptación es mínima.

Como se observa, la calidad constituye un derecho y a pesar de su


heterogeneidad, se ha operacionalizado con objeto de poder observarla, medirla y
mejorarla en post de la entrega eficiente y eficaz de los servicios. En este
respecto, se definen ámbitos o dimensiones de la calidad como sigue: 1) equidad;
2) acceso y oportunidad; 3) continuidad; 4) seguridad; 5) calidad técnica; 6)
satisfacción usuaria; 7) eficacia; 8) eficiencia.

En fonoaudiología no existen sistemas evaluadores de calidad, así como


tampoco un organismo gestor que organice en sus presentaciones una política de
excelencia particular, toda vez que no se ha declarado un margen evaluativo de la
calidad en la disciplina, así como tampoco los elementos constitutivos de la
misma.

2.1.5. Componentes de la calidad en fonoaudiología

Considerando lo multifactorial del proceso evaluativo de la calidad, organismos


internacionales han determinado componentes medibles de la entrega del servicio,
21
según Cuervo (1988) estos serían: la estructura, el proceso y los productos o
resultados.

La Asociación Americana de Habla, Lenguaje y Audición (ASHA) definió estos


elementos como sigue: a) La estructura se refiere a los componentes del
suministro de servicios que se relacionan con la capacidad de un programa para
ofrecer atención (e.g., calificaciones del personal, espacio físico, equipo,
proporción personal/clientes); b) El proceso tiene que ver con los componentes del
suministro de servicios que se relacionan con la provisión real de la atención (e.g.,
enfoques para tamizaje, métodos de evaluación y tratamiento, procedimientos,
instrucciones a la familia/personal) y; c) El producto corresponde a los
componentes del suministro del servicio que se relacionan con el resultado final de
la atención (e.g., ejecución del usuario después del tratamiento, precisión de un
diagnóstico, satisfacción del usuario y las posibles complicaciones que resultan de
la intervención).

Las partes constituyentes de cada uno de estos elementos, deben ser


declaradas por los especialistas que de forma aquiescente determinan cuales son
las partes específicas del sistema, que permiten aumentar la probabilidad del éxito
o logro de una actuación de calidad. Según Paganini, J.M. (1993), los acuerdos
se logran a partir de la experiencia acumulada y las opiniones de esos expertos en
el ámbito de la prestación de los servicios. Lo anterior, facilita la determinación de
guías, parámetros, normas, criterios y estándares que permiten medir la calidad.

En el ámbito fonoaudiológico, los componentes de la estructura según Cuervo


(1998) son:

22
 Espacio físico
 Equipos, materiales y tecnología
 Planta de personal
 Disponibilidad de servicios de apoyo
 Previsión para responder por responsabilidad legal de los profesionales
 Medidas de seguridad y control de riesgos
 Presupuesto

Los componentes del proceso:

 Misión, metas y objetivos del programa de fonoaudiología


 Gerencia y administración de la institución y del programa
 Adhesión a principios éticos
 Definiciones: alcance de la práctica, patrones de ejercicio o procedimientos,
posiciones oficiales, guías de práctica clínica, protocolos, flujos/rutas de
atención, requerimientos básicos
 Estándares para servicios profesionales
 Programa de evaluación y mejoramiento de la calidad

Respecto al resultado, se advierte:

 Años de Vida Saludable


 Costo-efectividad
 Eficacia de los procedimientos basada en evidencia científica.

23
o Precisión diagnóstica
o Cambios estructura y actividad biológicas (deficiencia)
o Cambios en el comportamiento comunicativo
 Medidas de comunicación funcional
 Medidas de productos:
o Duración de la estadía (días)
o Número de unidades de atención
o Cambio entre la admisión y la salida en medidas funcionales
o Costo
o Eficiencia de la duración de estadía
 Medidas de la calidad de vida
 Medidas de satisfacción del usuario
 Ubicación laboral

La óptima presentación de estos elementos, aseguraría la prestación de un


servicio de calidad. Así mismo, los puntos mencionados son factibles de
operacionalizar y medir, abordando la calidad como un proceso que per se, estaría
formado por diferentes elementos.

Según Kulpa, J.I., Bradley, M.E., Isaacs, G.J., Reisberg, M.H. & Sexton,
J.E.(1993), el mejoramiento de la calidad es una estrategia organizacional para
cumplir o exceder la satisfacción de las necesidades y expectativas de los
consumidores. Involucra la seguridad de que los procesos de trabajo están
cumpliendo con aquellos objetivos para los cuales fueron diseñados. El manejo
total de la calidad es un proceso continuo más bien que un programa finito, una
filosofía que resulta en nada inferior a un cambio de cultura

24
La ASHA, recomienda la adopción de los 10 pasos propuestos por la Comisión
Conjunta de Acreditación de Organizaciones de Salud (JCAHO) para establecer
procesos de mejoramiento de la calidad. Los diez pasos sugeridos por esta
agencia internacional son los siguientes:

1) Asignación de responsabilidades
2) Especificación del alcance de la atención
3) Identificación de los aspectos importantes de la atención
4) Identificación de indicadores de calidad
5) Establecimiento de umbrales para la evaluación
6) Recolección y organización de datos
7) Valoración de la atención
8) Establecimiento de un plan de acción

9) Evaluación de las acciones emprendidas y recolección de información


adicional para documentar los avances
10) Comunicación de los hallazgos a la dirección general de mejoramiento de
la calidad, a todo el personal involucrado y a los consumidores externos a la
institución.

El contar con un programa de calidad desarrollado con una visión sistémica y


procesal, puede facilitar la evaluación, identificación y desarrollo de programas de
acción encaminados al logro de la excelencia en la entrega del servicio
especializado.

Es por esto que se hace necesario dirigir la mirada hacia el desempeño de los
profesionales fonoaudiólogos para establecer criterios que permitan evaluar la

25
calidad en la prestación de los servicios; sin embargo, en Chile al no existir
claridad respecto de los roles o funciones del profesional en diferentes contextos
laborales, es mucho más compleja la reflexión sobre este aspecto, lo que hace
imperante hacer un análisis del rol del fonoaudiólogo al interior de los diferentes
ámbitos laborales, que permita posteriormente la reflexión sobre el propio actuar
en términos de calidad.

2.1.6. Experticia fonoaudiológica

La fonoaudiología, constituye un servicio que puede ser transado, en términos


económicos. Las transacciones acordadas entre dos partes interesadas
(especialista y usuario), deben, al igual que los productos físicos (bienes), cumplir
con ciertos criterios que aseguren la calidad de dicho acto.

En el caso particular de la fonoaudiología, el servicio se encuentra restringido


a la entrega de herramientas que faciliten el desarrollo de habilidades, en post de
optimizar la calidad de los intercambios comunicativos y del acto deglutorio. Esta
transacción salubrista, requiere de la participación explícita y activa del
“comprador” (usuario) en tanto, las habilidades trabajadas deben ser aprendidas
por este último. Eventualmente, en caso de discapacidades severas, el rol de
aprendizaje puede transitar del usuario a la familia o su cuidador (Cuervo, 1998).

El éxito del contrato entre cliente y agente (usuario y tratante), se valorará a


partir del bienestar comunicativo/deglutorio y/o la disminución del impacto del
26
trastorno en el ámbito psicosocial/alimentario, del sujeto tratado. Esto, como
producto del servicio suministrado, entiéndase por ello: el desarrollo de
habilidades que permitan actos comunicativos y deglutorios funcionales.

Cuervo (1998), propone ciertos elementos constituyentes de la experticia


fonoaudiológica: 1) base dinámica de conocimientos; 2) habilidades técnicas y
procedimentales; 3) juicio o razonamiento clínico; 4) actitudes interpersonales y
terapéuticas y; 5) comportamiento profesional.

Los elementos mencionados anteriormente constituyen un complejo


interrelacionado cuyo producto emergente puede comprenderse como experticia,
en el ámbito de la fonoaudiología. Ahora bien, el concepto de emergencia derivado
de teorías relacionadas con los sistemas dinámicos implica per se que el resultado
de la organización, es decir, de las relaciones entre los constituyentes del sistema
es algo disímil y más complejo que la estructura. Por lo tanto y considerando que
el campo arquitectónico en el que se plantean dichos elementos no es estático y
corresponde al ámbito actitudinal-procedimental y consecuentemente psicológico,
la experticia podrá comprenderse como el resultado “emergente” de la compilación
e interacción funcional de los puntos numerados anteriormente.

2.1.6.1. Base dinámica de conocimientos

El conocer, es una materia que actualmente se discute en términos filosóficos y


neurobiológicos, sin embargo se acepta dentro del ámbito académico como
conocimiento válido, aquel construido a partir de la contrastación empírica
sistemática de teorías y a partir de la utilización del método científico con objeto de
27
responder preguntas específicas, derivadas de la realidad de forma organizada,
objetiva y confiable.

El conocimiento en fonoaudiología, proviene de manera general de áreas tan


diversas como la física, filosofía, biología molecular, fisiología, neurología,
psiquiatría, lingüística, psicología, etc., sometiéndose al profesional a un
enfrentamiento contextualizado, de diferentes ramas del conocimiento humano. A
partir de la identificación y parcelación del conocimiento, en el ámbito
fonoaudiológico, se ha transitado a la generación y posterior adquisición de un
conocer fonoaudiológico específico, que puede contribuir a la propia disciplina por
una parte, y encontrar resonancia en áreas de convergencia natural, por otra.
La amplitud de los campos y procesos abordados por la profesión, se enfocan
en otorgar un cuántum de información útil y relevante, que permita abordar la
complejidad de la comunicación y deglución humana, así como sus trastornos.

Esta universalidad no es restrictiva a una enfoque investigativo; en


consideración de que el objeto de estudio es el ser humano, se propicia una
dinámica creativa y asociativa que permite el intercambio teórico e intelectual,
lográndose con esto, la apropiación de información relevante que facilita abordar
la complejidad estudiada, intervenirla y potenciarla. Particularmente, en países de
habla hispana existen pocas publicaciones en medios oficiales, manteniendo la
hegemonía del trabajo científico los países desarrollados que, a pesar de contar
solamente con el 23% de la población mundial, evidencian un fomento
considerable a la investigación y publicación en el ámbito de las ciencias.

28
Se considera que el 1% de los científicos del planeta son latinoamericanos y el
94% corresponde a investigadores del primer mundo. Actualmente en Chile se
realizan estudios científicos en el ámbito de la fonoaudiología, empero su
frecuencia y número es considerablemente bajo, respecto a lo observado en
países de habla inglesa.

La base dinámica de conocimientos, en consideración de su amplitud se podrá


valorar solo actitudinal y procedimentalmente a partir de la actuación crítica y
reflexiva de los profesionales tratantes. Dicho rigor debe considerarse no tan sólo
en la práctica del especialista, sino también en su razonamiento general, su forma
de expresión y relación con su ambiente, etc.

2.1.6.2. Habilidades técnicas y procedimentales

Según Del Río, P. & Álvarez, A. (1991), cuando no se integra el conocimiento


teórico, con el práctico surge un practicismo no consciente e incapaz de
comprender y adaptarse, o un teoricismo inútil y superpuesto a prácticas
totalmente ajenas. En consecuencia la expresión de habilidades técnicas y
procedimentales adecuadas, se evidencian una vez el fonoaudiólogo o
fonoaudióloga deben relacionarse con uno o varios usuarios, con objeto de
realizar promoción, prevención, tamizaje, evaluación, intervención, seguimiento,
etc., de trastornos de la comunicación y la deglución; el cómo realiza dicho acto
acusará la relación contrastiva o complementaria entre la teoría y el
procedimiento.

29
Las habilidades han de requerirse en cualquier acto profesional del
especialista, en tanto entregue un servicio en post de lograr un bienestar
comunicativo y/o deglutorio. Entiéndase con esto que el fonoaudiólogo o la
fonoaudióloga, debe ser capaz de recopilar información clínica relevante, escoger
protocolos e instrumentos psicométricos atingentes a la realidad biopsicosocial del
sujeto a tratar, realizar entrevistas tanto al usuario como a su familia y/o entorno
en caso de ser necesario, analizar la información recopilada de manera eficiente,
relacionar los datos obtenidos con objeto de decidir una hipótesis diagnóstica,
desarrollar informes y programas de intervención atingentes a las necesidades
particulares de los usuarios, entregar herramientas que faciliten el aprendizaje de
habilidades comunicativas o deglutorias funcionales y fisiológicas, realizar
derivaciones en caso de ser necesario, redactar prognosis realistas y seguir la
evolución de los usuarios tratados, generar espacios de intercambio comunicativo
útiles, utilizar un lenguaje acorde a los niveles educativos y comprensivos de sus
clientes y colegas, entregar instrucciones claras y precisas, generar criterios
operativos para valorar el logro de los objetivos terapéuticos, adecuar la estructura
y material de las sesiones, a las necesidades particulares de los usuarios, entre
otras.

Las habilidades desarrolladas por cada profesional deben flexibilizarse de


manera continua y sistemática ya en su aplicación a diferentes usuarios, ya en su
aplicación a un mismo cliente.

2.1.6.3. Juicio clínico

30
Este elemento hace referencia a la capacidad del profesional, de tomar
decisiones teóricamente justificadas y éticamente responsables, en consideración
de la multifactorialidad del fenómeno estudiado. La toma de decisiones no es un
proceso unidireccional ni estático, muy por el contrario, supone una actividad
compleja que puede variar de un momento a otro, en consideración de las
circunstancias y factores que afecten el acto en cuestión.

Debe comprenderse este elemento como parte de un proceso constante en la


relación entre tratante y usuario. Ha de privilegiarse cierto curso de acción en
detrimento de otro, sin negar la posibilidad virtual y eventual de tomar el camino
desechado. Según Waggoner, K.M.(1993), el desempeño no puede calificarse
como experto, sino se identifican todas las opciones posibles al comenzar el
proceso.

Cuervo (1988), informa que la aplicación del juicio clínico implica


necesariamente procesos de razonamiento inductivo y deductivo; habilidades de
pensamiento crítico; formación de hipótesis; emisión de juicios morales y
valoraciones éticas; y el uso de la intuición informada.

En este punto, se observan principios éticos que han de considerarse, como por
ejemplo: (a) la obligación de proteger la seguridad, la salud y el bienestar de los
usuarios; (b) el deber de preservar la integridad de la profesión de la cual se es
miembro; y (c) la obligación de respetar las disposiciones administrativas y
políticas establecidas para la prestación de los servicios.

31
De acuerdo a Records, N. L. & Weiss, A. L. (1993), el ejercicio del juicio clínico
no es otra cosa que el manejo inteligente y acertado de todos los datos
disponibles y provenientes de todas las fuentes, incluyendo las experiencias
pasadas del profesional, a fin de derivar diagnósticos precisos, ofrecer
recomendaciones acertadas para la intervención y atinar en las microdecisiones
“en línea” que se toman durante las sesiones reales de tratamiento y en las
macrodecisiones que pueden incidir en la vida futura del usuario de los servicios
fonoaudiológicos.

El carácter de experto en la toma de decisiones, involucra la capacidad de


reconocer las limitaciones del sistema utilizado para la ejecución, dentro de estas
se cuentan: (a) las capacidades restringidas de la atención y de la memoria
productiva, las fallas en reconocer comportamientos importantes o la incapacidad
para integrar la información disponible; (b) la tendencia a simplificar un conjunto
complejo de información a fin de transformarlo en algo “manejable”; (c) la
inclinación a concluir con generalizaciones apresuradas; y (d) los prejuicios de
cualquier origen, incluyendo los estereotipos y aquellos que tienen que ver con la
ética y los sistemas de valores.

Paralelamente es necesario identificar los factores que mediaticen una


disminución de dicho margen natural, con objeto de realizar elecciones que
resulten en actos provechosos para la salud y bienestar de los usuarios. Kamhi, A.
G. (1994), en su modelo de experticia fonoaudiológica incluye un elemento
denominado la filosofía clínica, que es definida como la comprensión totalizante,
personalizada y madura de la acción fonoaudiológica. Esto implica el
razonamiento natural que considera los resultados de la toma de decisiones o
juicio clínico de un profesional, sobre un usuario.
32
El juicio clínico es entonces una actividad compleja, cuyas implicancias van
más allá de las acciones independientes del especialista, debido a que su
ejecución afecta de forma directa a un cliente que compra un servicio, en este
caso, de fonoaudiología.

2.1.6.4. Habilidades y actitudes interpersonales y terapéuticas

Según Bolles, R.N. (1993), el efecto de las acciones de los profesionales recae
directamente sobre personas y no sobre datos, información o cosas. Refiriéndose
con esto a los profesionales cuya materia de práctica es el cuidado de otros. De
acuerdo a Singer, P. (1993), la antropología comparada ha mostrado que la
inclinación a cuidar a otros es un rasgo universal tanto masculino como femenino y
esto impacta de manera profunda, en las conductas, habilidades y actitudes de los
sujetos que hacen de este gesto, su profesión. Considerando que la
fonoaudiología es una profesión cuyos servicios se dirigen a personas, es
necesario considerar ciertas habilidades mínimas, como parámetros que guíen las
relaciones con usuarios, con otros profesionales, con familias, etc.

Kamhi, A. G.(1994), comunica respecto del fonoaudiólogo que: es un


profesional caracterizado por su disposición afectiva de interés, atención y cuidado
hacia otro ser humano. Es entusiasta y desarrolla empatía con los usuarios desde
el primer encuentro. Es sensitivo a las necesidades de las personas, cálido,
sincero, flexible, creativo y de buen humor. Sus acciones no se interpretan como
33
amenazantes. Demuestra confianza en sí mismo y se comunica de manera
asertiva y honesta.

Las habilidades interpersonales y terapéuticas no se restringen a la


expresión oral como marco único de presentación, sino son extensivas a la
comprensión y escucha activa del otro, a la expresión escrita, al lenguaje no
verbal, a la proxemia y kinésica que el fonoaudiólogo o fonoaudióloga utilice en su
relación con los demás. Entre las actitudes interpersonales y terapéuticas, ha de
incluirse el respeto por el otro como un ser legítimo en igualdad de condiciones
que el profesional, en tanto se resguarda el respeto por sus derechos humanos y
se evita el abuso de poder.

Como se advierte, las habilidades interpersonales suponen un proceso


madurativo ya que su complejidad es transversal a lo emocional, psicológico y
moral. En consecuencia un desempeño adecuado del profesional en este punto,
estará determinado por la capacidad de integrar de manera armónica sus
habilidades personales y profesionales, en post de alcanzar relaciones humanas
de calidad. Esto se verá expresado en un trato adecuado del especialista con
otros profesionales, con los usuarios, con las familias, con la comunidad, con los
administrativos, etc.

2.1.6.5. Comportamiento profesional

34
Fairchild, P. H. (1966), define profesión como un tipo particular de ocupación
caracterizada por un poder social considerable y por un elevado status social, por
ejemplo, la medicina, la abogacía, la enseñanza universitaria, la ingeniería, etc. y
por un grado notable de institucionalización. Se caracteriza así mismo por un alto
grado de capacidad técnica que supone una preparación especializada, por lo
general, en instituciones reconocidas de enseñanza, por la existencia de
reglamentación y licencias de carácter oficial, por un fuerte sentimiento del honor
de clase y de solidaridad manifestado en las asociaciones profesionales
establecidas para asegurar el monopolio del servicio, así como por los códigos de
moral que prescriben la responsabilidad de la profesión frente a la colectividad a la
que sirve.

Lo anterior obliga a tomar una disposición conductual, referente al ejercicio y no


solo a la declaración de apegarse a la institucionalidad de la disciplina, tanto en el
seguimiento de sus lineamientos éticos, como en la aceptación de políticas
gremiales, gestión institucional, adecuación de lineamientos profesionales, etc.

El comportamiento profesional debe adecuarse a los perfiles formativos


dictados por la academia por una parte y a las máximas morales, del medio en
que el especialista se desenvuelve. La experticia en este ámbito se reflejará en un
sujeto activo en cuanto a la prestación de sus servicios por una parte y a la
asistencia que su colectividad pueda requerir, por otra. De igual forma, se
encuentran elementos que no son restrictivos de la fonoaudiología, sino
universales respecto a los sujetos formados en casas de estudio superior, estos
elementos hacen referencia a un profesional reflexivo, crítico, informado, solidario,
con capacidad de gestión, equilibrado, capaz de resolver problemas complejos,
cordial, entre otros.

35
En el caso particular de la fonoaudiología, como disciplina preocupada de la
comunicación humana, es imperante la explicitación de habilidades comprensivas
y expresivas, tanto en lenguaje oral, escrito y no verbal. Según Cuervo (1988), los
rasgos del comportamiento profesional incluyen: la aceptación de la soberanía
institucional de la colectividad asociada; la conciencia del bien común; el uso del
derecho a la participación; el trabajo corporativo para asegurar el cumplimiento de
la misión de la organización profesional; las habilidades gerenciales y financieras;
la actuación propia de la persona que se formó en el nivel de educación superior;
la presentación personal impecable y la actuación respetuosa con los usuarios del
servicio; y por último, el comportamiento inherente al ciudadano civilizado y
comprometido con su país.

2.1.7. Desempeño profesional

Según la Organización Internacional del Trabajo (1997), el concepto de


desempeño laboral surge en un marco de transformación de la producción y de
nuevas exigencias respecto a la forma de actuación del individuo en el sitio de
trabajo. Es decir, en principio el desempeño del profesional debe ser
operacionalizado con objeto de tornar medibles las habilidades utilizadas en la
entrega de sus servicios. Esto, como parte integradora del concepto general de
organización y no como una cualidad aislada dentro de la misma, como sistema.

En este respecto, Vargas (2000) refiere que las competencias clásicas


evaluadas en el desempeño profesional como son disciplina, puntualidad y
obediencia, han sido relegadas a las demandas laborales de la actualidad,
36
incluyendo estas, conceptos como: capacidad de análisis, trabajo en equipo,
negociación, capacidad de aprendizaje permanente, solución de problemas, etc.
Las exigencias del mundo del trabajo se han enfocado en cuestiones
considerablemente más abstractas, relacionadas con habilidades psicológicas
superiores, lo que hace en ocasiones difícil su metría.

En el ámbito de la fonoaudiología en tanto, es necesario previo al análisis del


desempeño, identificar aquellas características que dibujan el rol del profesional,
cuestión central para la valoración, comprendida como un ejercicio creativo y
dinámico, en que el manejo de conocimientos si bien es una parte importante de la
actuación de un especialista, no representa todas las habilidades (complejas)
consideradas en la perspectiva actual de desempeño.

Según la ASHA (2000), entre los roles y responsabilidades de los


fonoaudiólogos, se encuentran:

 Prevención
 Tamizaje
 Evaluación
 Re-evaluación de diferencias, retrasos y trastornos de la comunicación
 Desarrollo de programas educativos individualizados
 Manejo de carga laboral,
 Intervención
 Asesoría
 Servicios de transición
 Alta fonoaudiológica

37
 Supervisión
 Investigación
 Documentación
 Liderazgo profesional
 Defensa

De acuerdo a las sugerencias de la Asociación Americana de Habla,


Lenguaje y Audición, la determinación de dichos roles y responsabilidades, implica
la declaración particular del profesional en tanto expresa las características
propias de la entrega de sus servicios. A partir de esto se puede decir que en
Chile el campo laboral de los fonoaudiólogos contempla cuatro áreas de
desempeño:

 Salud
Corresponde al ejercicio de la profesión en cuanto a los servicios de salud
pública se refiere (en donde el tipo de atención se hace en los niveles secundario
y terciario), clínicas privadas, centros de rehabilitación, centros médicos, CRS,
entre otros. En esta área el (la) Fonoaudiólogo(a) conforma equipos
multiprofesionales con especialidades como: otorrinolaringología, audiología,
neurología, pediatría, odontología, malformaciones craneofaciales, medicina física
y rehabilitación, psiquiatría, entre otros.

 Educación
En este sector, el fonoaudiólogo cumple el rol de prevención, evaluación y
tratamiento de trastornos de la comunicación que presenten niños y niñas en edad
pre-escolar y escolar; integrando equipos multidisciplinarios en escuelas de
lenguaje, proyectos de integración escolar en colegios y escuelas regulares.

38
 Artística y de las comunicaciones
En éste ámbito sus acciones van dirigidas a trabajar con profesionales de
medios de comunicación, cantantes, actores, locutores así como a todo aquel que
desee perfeccionar su voz y habla.

 Académica
El fonoaudiólogo que se desempeña en esta área está incluido dentro de
universidades donde conforma equipos docentes en programas de pregrado,
como fonoaudiología, periodismo, carreras de educación, medicina y psicología,
música, teatro, letras, entre otros. Integra de la misma forma equipos de
investigación desarrollando líneas en lo conceptual, terapéutico y tecnológico
disciplinar. Esta incluido también en programas de postgrado y especialización

Cada una de las áreas anteriormente descritas precisan de las siguientes


competencias definidas por la, ASHA (2012).

 Detección, intervención y diagnóstico fonoaudiológico, recuperación


terapéutica de los trastornos de la comunicación humana y de la motricidad
oral (habla, voz, lenguaje, audio-vestibular, respiración, succión, deglución,
masticación y estética facial)

 Acciones de prevención y promoción, recuperación y rehabilitación de la


salud de las personas, dentro de los límites de su competencia.

 Docencia, investigación, planificación, dirección, administración, evaluación,


asesoramiento y auditoría de incumbencia fonoaudiológica; así como
cualquier otra tarea relacionada con lo ya enunciado y que se apliquen a
actividades de índole sanitaria, social y/o educacional y las de carácter
39
laboral – jurídico – pericial, consideradas también como actividades propias
del ejercicio profesional.

Por su parte, la Asociación Internacional de Logopedia y Foniatría (IALP)


plantea: “la profesión para la cual los alumnos son preparados es independiente
pero cooperativa, y no es una en la que sus practicantes sean vistos como
asistentes educacionales, como asistentes médicos o como asistentes sociales”.
Respecto al profesional definido como “logopeda” observa: Un logopeda es un
profesional independiente (responsable de) la prevención, evaluación,
intervención, manejo y estudio científico de los trastornos de la comunicación
humana. La comunicación, en este contexto, comprende a todos aquellos
procesos y funciones asociados con la producción del habla y con la comprensión
y producción de lenguaje oral y escrito, así como las formas de comunicación no
vocal. Para ello requieren tanto del conocimiento científico como de la
competencia clínica a fin de obtener niveles óptimos para la atención de los
pacientes.

Los logopedas tienen los siguientes roles: prevención; examen, evaluación y


diagnóstico de trastornos en la comunicación; intervención terapéutica;
comportamiento profesional; y educación continua y estudio científico. La IALP
indica que el núcleo de la profesión incluye: Las variedades de la comunicación
anormal, sus características y posibles factores causales (etiología) y las
interpretaciones de su naturaleza desde las perspectivas biológica, cognitiva y
socio-cultural; Teorías del establecimiento y/o recuperación de la función del
lenguaje; Métodos y recursos para la evaluación; Métodos y recursos para la
intervención (terapéutica); Métodos para evaluar la efectividad de la intervención;
Las consecuencias que los trastornos de la comunicación acarrean a las familias y
sus interferencias en los contactos sociales de los individuos, así como métodos
de orientación y consejería; y la situación social y organización de los lugares en
40
los cuales trabajan los logopedas, con respecto a salud, educación, el trabajo de
profesiones asociadas y vinculadas, aspectos legales y éticos, uso de recursos y
responsabilidad profesional (legal y ética).

2.1.8. Gestión del desempeño profesional

El desempeño es sensible de ser medido y por lo tanto, de someterse a


gestión, con el objeto de mejorar los estándares en la entrega de los servicios.

Según London (2003), la administración del desempeño es una de las tantas


ramas existentes en la nueva manera de entender las organizaciones. Consiste en
generar un proceso que pretende disminuir individual y colectivamente los
desempeños no deseados e incrementar los deseados, la cual además ayuda a
detectar fortalezas y debilidades así como su temprana estimulación o superación,
respectivamente.

North (2004) informa que la administración del desempeño se hace cargo del
proceso mediante el cual los individuos se desenvuelven alineados con las metas
de la organización, asimismo define las prácticas a través de las cuales las labores
son definidas y evaluadas, las capacidades son desarrolladas y las eventuales
recompensas son distribuidas.

41
La importancia de esta idea en el ámbito del desarrollo de las organizaciones
es considerable, ya Armstrong y Baron (1998), informan que el concepto gestión
de desempeño fue introducido hacia los años 70’, pero solo en los últimos años de
la década siguiente, fue reconocido como un proceso per se.
La gestión del desempeño se define como:

 Un proceso cíclico donde el administrador/supervisor y el empleado


trabajan un plan de manera conjunta, monitorean y evalúan los objetivos o
metas del trabajo del empleado y su contribución a la organización.

 Un proceso sistemático a través del cual una organización involucra a sus


empleados como individuos y miembros de un grupo, en mejorar la
efectividad organizacional en el logro de la misión y objetivos de ella.

 El establecimiento y medición de resultados y actividades organizacionales


deseadas – sus componentes individuales así como sus equipos de trabajo,
quienes contribuyen en el logro de la visión estratégica de la organización.
Es un proceso multinivel que comienza con la estrategia global y se
propaga a la administración y evaluación del desempeño individual.

Según Martínez (2001), ha existido una transición desde un ránking de méritos


a una administración por objetivos o evaluación de desempeño. Den Hartog, D.,
Boselie, P. y Paauwe, J. (2004), comunican que este paradigma va más allá de
concretizar las habilidades de los trabajadores, con objeto de medirlas alcanzando
procesos integrados en los cuales los administradores trabajan en conjunto con
sus empleados en la definición de expectativas, la medición y evaluación de
resultados, y la compensación del desempeño de manera de mejorar el mismo en

42
los trabajadores con el fin último de afectar de manera positiva el éxito
organizacional.

El desempeño por una parte, y la gestión del mismo por otra, constituyen por si
mismos empresas con ribetes y complejidades inherentes a su objeto de estudio.
Considerando que lo analizado son conductas y habilidades humanas,
enmarcadas en un acervo cultural y psicosocial, no es posible exigir el
seguimiento irrestricto de parámetros determinantes del desempeño, sin embargo
es posible manipular en términos organizacionales las actuaciones de los
trabajadores, con fin de maximizar la prestación de un servicio, en este caso, de
fonoaudiología.

2.1.9. De la evaluación del desempeño

Según Danielson (2001), los cuatro objetivos más importantes para realizar
una evaluación del desempeño, son: a) garantizar la calidad; b) el desarrollo
profesional; c) mejorar el rendimiento y; d) la retroalimentación.

Actualmente no existen instrumentos formales que valoren los roles,


responsabilidades y desempeño de los fonoaudiólogos y fonoaudiólogas. La
ASHA (1993), recomienda un proceso de auto-reflexión profesional, que pueda
incorporarse a los sistemas generales de evaluación.

43
Brown, (2000), McCarthy, (2003), Saras, (2003), Vega-Barachowitz, (2003),
advierten que la incorporación de un componente auto reflexivo, al proceso de
evaluación del desempeño profesional, es importante en tanto otorga una
retroalimentación positiva en miras de hacer evidentes aquellas áreas en que el
especialista demuestra una entrega deficitaria de su servicio. Por otra parte,
sugieren que la investigación sobre la enseñanza demuestra que una práctica
efectiva se vincula con la investigación, la reflexión y el desarrollo profesional
continuo. Ya en 1987, Schon, D., introduce el concepto de práctica reflexiva como
un proceso crítico de refinamiento de un arte u oficio, en una disciplina
determinada.

Según Stones (1994), existen tres elementos necesarios para que suceda la
autorreflexión: a) experiencia práctica; b) un amplio conocimiento como base y; c)
la interacción con otros.

Una revisión eficaz del desempeño profesional tendría la capacidad de


informar a evaluado y evaluador, hacia donde dirigir los esfuerzos en lo que a
desarrollo profesional respecta. Considerando la formación continua como una
parte integral del plan estratégico de desarrollo académico.

Otro beneficio de la evaluación del desempeño es la mejora del rendimiento,


según Gitlin, A., & Price, K. (1992), el cambio (en el desempeño) se logra de mejor
forma, cuando los individuos y los grupos tienen la libertad de examinar
críticamente lo que están haciendo. Los procesos de evaluación deben ayudar a
los participantes en la búsqueda de una comprensión adecuada de la enseñanza.

44
La ASHA (2006), considera que el ejercicio de evaluación del desempeño,
debe ser flexible por una parte, y responder a las necesidades profesionales del
evaluado, desde el principiante hasta el experto, por otra.

En este contexto emergen los instrumentos de evaluación del desempeño


para fonoaudiólogos (as), y enmarcan su estructura en los cinco pasos indicados
por la ASHA, en lo que a evaluación del desempeño profesional respecta: a)
autorreflexión; b) auto evaluación; c) definición del rol; d) diálogo abierto y e)
retroalimentación.

a) Autorreflexión: Implica la revisión de actividades propias, roles,


responsabilidades y carga laboral.

b) Auto-evaluación: Implica la valoración de fortalezas, desafíos y necesidades


individuales.

c) Definición de rol: Implica que evaluado y evaluador tomen un punto de


observación, en el cual cada uno define su propio rol, revisa los pasos
involucrados en el proceso de evaluación y discute los posibles usos de los
resultados de la valoración.

d) Diálogo abierto: luego de tomar un punto de observación, el fonoaudiólogo y


el evaluador externo, discuten las fortalezas, necesidades y desafíos del
primero. En este paso, el evaluador puede ser informado de los roles,
responsabilidades y carga de trabajo del especialista. Esto puede ser
utilizado como evidencia de calidad.

45
e) Retroalimentación: implica discusiones que sirvan como: a) evidencia que
garantice la calidad; b) ideas para el desarrollo profesional; c) objetivos para
mejorar el rendimiento; d) retroalimentación positiva. Juntos, fonoaudiólogo
(a) y evaluador (a) externo (a), crean un plan de desarrollo profesional,
determinan los tiempos y recursos necesarios para el logro de los objetivos
propuestos, entre otras cosas. El evaluador (a) externo (a), puede servir en
este punto como defensor del especialista, al documentar la necesidad del
financiamiento de educación continua, por ejemplo. Los documentos y
materiales resultantes del proceso de evaluación del desempeño, pueden
ser incorporados a un “portafolio profesional”, con objeto de contar con la
información como antecedente histórico.

La misma asociación (ASHA), asegura que el proceso de los cinco pasos,


otorga al fonoaudiólogo (a), la oportunidad de comprometerse en la auto-reflexión,
auto-calificación y la modificación de prácticas por iniciativa propia, previo a la
realización de conversaciones con un evaluador externo.

Rizo (2005), plantea que el proceso evaluativo debe privilegiar una profunda
reflexión en torno a las posibilidades de mejoramiento, como arma esencial para
potenciar la capacidad transformadora que coadyuve a la solución de las más
sentidas problemáticas siempre en pro de una sociedad más justa y humana. En
este sentido, la evaluación no se concibe como una herramienta en que el
profesional se encuentra como la parte vulnerable del proceso, muy por el
contrario, constituye una oportunidad en la cual quedan de manifiesto aquellas
áreas que requieren fortalecimiento y desarrollo por una parte y las que evidencian
dominio del servicio.

46
Schulmeyer (2002) por su parte, refiere que la evaluación del desempeño
profesional constituye la identificación y medición de los objetivos de la labor que
realiza el individuo, la forma en que utiliza los recursos para cumplir esos objetivos
y la gestión del rendimiento humano de las organizaciones. Es decir, la evaluación
necesaria para determinar la calidad de un servicio, aborda diferentes campos del
desempeño profesional, concibiéndose a si misma como un proceso amplio y no
como un juicio temporal y arbitrario.

Al constituir una labor y excelencia, por otra. Todo en un contexto declarativo y


progresista, en que las evaluaciones no constituyen una cuestión restrictiva ni
negativa, sino un proceso natural dentro de las políticas generales de gestión en
pro de la mejora, en la entrega
compleja, la evaluación de la calidad, puede acusar errores inherentes a la
aplicación de un juicio sobre una materia abstracta, en este respecto London
(2003) y Lencioni (2003), informan que las equivocaciones más comunes a la hora
de evaluar la calidad son:

 Condescendencia: tendencia de entregar una evaluación favorable en todas


las dimensiones de desempeño, aunque esta sea superior al desempeño
real.

 Severidad: tendencia de entregar una evaluación negativa en todas las


dimensiones de desempeño aunque esta sea inferior al desempeño real

47
 Efecto Halo: tendencia a permitir que percepciones de una dimensión de
desempeño particular influencie las evaluaciones de otras dimensiones que
no están relacionadas.

 Similitud: tendencia de entregar una evaluación favorable a quienes poseen


características similares que no están relacionadas con el desempeño (por
ejemplo: edad, raza, género, etc.)

 Tendencia Central: tendencia de entregar evaluaciones promedio en todas


las dimensiones de desempeño, aunque esta sea diferente de su
desempeño real (Evaluar con 3 en evaluaciones de 1 a 5)

 Primera Impresión: Tendencia de permitir que una primera impresión afecte


las evaluaciones de desempeño. Esto es especialmente relevante en
Entrevistas de Empleabilidad, pero también es posible aplicarlo al evaluar a
los empleados cuando un Administrativo desarrolló una Primera Impresión
de un nuevo empleado, luego permitiendo que esta impresión empañe los
juicios subsecuentes a todos los empleados.

 Efecto Reciente: Tendencia de permitir que un incidente reciente influencie


el juicio en las dimensiones de desempeño para todo el periodo en
evaluación.

Las evaluaciones pueden ser realizadas por dos fuentes: a) externas; b)


internas. La fuente interna corresponde a la percepción que un individuo tiene de
48
su propio desempeño y a la percepción que tiene el resto de su equipo tiene del
mismo. Las Evaluaciones Externas se basan en la percepción que terceros tienen
sobre un equipo o individuo particular. Ambas, son fuentes de las cuales se puede
obtener información valiosa a la hora de realizar una evaluación de la entrega de
servicios.

Según Muñiz (2007), considerando la información obtenida a partir de la


valoración del desempeño, es posible mejorar la comunicación interna, cuya
importancia se manifiesta entre otras cosas por:

 Construir una identidad de la empresa, organización o incluso una identidad


como equipo en un clima de confianza y motivación.
 Profundizar en el conocimiento de la empresa, organización o equipo como
entidad.
 Informar individualmente a los individuos.
 Hacer públicos los logros conseguidos por el equipo/individuo
 Permitirle a cada uno expresarse ante el equipo, los superiores, e incluso
los subalternos, y esto cualquiera que sea su posición en la escala
jerárquica de la organización.
 Promover una comunicación a todas las escalas.

La evaluación, constituye un instrumento cuya utilidad se expresa de manera


transversal en la creación de un material inexistente, en tanto representa de
manera procesal el alcance de logros profesionales, de equipo y/o institucionales,
que previamente no existía. Facilita la expresión reduccionista de factores
determinantes de calidad y mediatiza la identificación de errores, debilidades y

49
fortalezas de los profesionales evaluados, mejorando la comunicación con los
equipos, la auto-identificación de áreas susceptibles al desarrollo y la entrega de
un servicio humano que cumpla con altos estándares de calidad.

2.2. Problematización

¿Quiénes somos? y ¿Qué hacemos? Son las principales interrogantes que se


hace la población general cuando hablamos del profesional fonoaudiólogo y más
aún si éste pretende la inserción en un sector social y productivo el cual ha sido
siempre dirigido por médicos, el sector Salud.

Al situarnos en este sector, en primera instancia, debemos hacer referencia al


concepto en sí mismo: Desde la OMS (2000) “La salud es un estado de completo
bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o
enfermedades”, ha sido definido desde visiones más clínicas como el nivel de
eficacia funcional o metabólica de un organismo tanto a nivel micro (celular) como
en el macro (social), sin embargo, debe entenderse que el concepto salud abarca
el estado biopsicosocial, que le permite al individuo desempeñarse en diferentes
aspectos. Con estas proposiciones queda de manifiesto que el hablar de salud no
solo debe hace referencia al tratamiento de la enfermedad por parte del médico
sino a la intervención de todos los profesionales que están involucrados en la
búsqueda del bienestar y calidad de vida de las personas.

50
Hemos visto así disciplinas como la terapia física y la nutrición que se han
insertado dentro del sector salud siendo parte fundamental dentro del grupo de
profesionales con los que cuentan hospitales y centros de salud familiar. Aun así,
si tenemos en cuenta que la salud tiene dos componentes básicos que están
siempre presentes: la protección de la salud y los problemas de salud o
enfermedades y que el objetivo del Ministerio de Salud es procurar fomentar y
desarrollar el primer componente, para tratar de impedir llegar al segundo, hacen
falta esfuerzos ya que la calidad de vida de las personas se ve influenciada
también por la forma en que el individuo se inserta dentro de un grupo social y
esta inserción esta mediada por el uso y competencia lingüística y comunicativa
que el individuo posee; ahora bien las alteraciones en algunos de los
componentes que intervienen en ésta son evaluados e intervenidos por
Fonoaudiólogos.

En este orden La Fonoaudiología es una disciplina en la cual se ejecutan


labores de evaluación, diagnóstico, rehabilitación, promoción y prevención de los
trastornos del lenguaje, habla, audición, voz y comunicación. En el sector
educativo Chileno, el fonoaudiólogo ha tenido bastante presencia en función de la
relación que se tiene con los trastornos del lenguaje y habla infantil, influenciada
por normativas de subvención. Aun así, el trabajo fonoaudiológico abarca un
campo más extenso del que en el paso de los años se le ha atribuido, logrando el
profesional involucrarse en el equipo de salud en la atención de diferentes cuadros
en los que puede diagnosticar e intervenir. Algunos de aquellos cuadros son:
secuelas de accidentes cerebrovasculares, secuelas de traumatismos
encéfalocraneanos (TEC), Alzheimer y Demencias, Fisuras Labiopalatinas,
Rehabilitación Auditiva en el adulto mayor, Intervención Vocal en pacientes
laringectomizados o con cáncer de cuello que impliquen áreas bucales o
laríngeas, etc.

51
El Régimen General de Garantías en Salud. Ley 19.966, es un instrumento de
regulación sanitaria que forma parte integrante del Régimen de Prestaciones de
Salud a que se refiere el artículo 4º de la ley Nº 18.469, elaborado de acuerdo al
Plan Nacional de Salud y a los recursos de que disponga el país. El Ministerio de
Salud dentro de este régimen establece las prestaciones de carácter promocional,
preventivo, curativo, de rehabilitación y paliativo, y los programas que el Fondo
Nacional de Salud deberá cubrir a sus respectivos beneficiarios, en su modalidad
de atención institucional, conforme a lo establecido en la ley Nº 18.469.

El Régimen General de Garantías contiene, además, Garantías Explícitas en


Salud (GES-AUGE) relativas a acceso, calidad, protección financiera y
oportunidad con que deben ser otorgadas las prestaciones asociadas a un
conjunto priorizado de programas, enfermedades o condiciones de salud que
señale el decreto correspondiente. El Fondo Nacional de Salud y las Instituciones
de Salud Previsional deberán asegurar obligatoriamente dichas garantías a sus
respectivos beneficiarios. Dentro de estas Garantías Explicitas en Salud (GES-
AUGE) encontramos:

 Código 0102005 – GES Consulta Fonoaudiólogo

 Guía clínica de fisura labiopalatina (Ministerio de Salud, 2005)

El tratamiento integral del paciente fisurado es complejo, comprende el trabajo


en equipo de una gran variedad de especialistas, donde además, no hay
esquemas rígidos de tratamiento y cuyo objetivo es mejorar la calidad de vida del
niño o niña afectado, desde el manejo de la alimentación, patologías
52
otorrinolaringológicas, odontológicas, estéticas, de lenguaje, funcionales y manejo
psicológico. El resultado final va a depender de los procedimientos terapéuticos
llevados a cabo, del patrón de crecimiento cráneo-facial de cada individuo y, muy
especialmente, de la severidad de las alteraciones anatómicas, funcionales,
estéticas y psicológicas del niño.

Los problemas fundamentales a considerar por el profesional fonoaudiólogo


en los pacientes fisurados, son:

Retraso del lenguaje, alteraciones del habla y la voz asociadas a insuficiencia


velofaríngea, la que habitualmente se traduce en hipernasalidad, consonantes
orales débiles y articulaciones compensatorias.
El apoyo en el proceso reeducativo del profesional fonoaudiólogo en los pacientes
con fisura labiopalatina es fundamental desde el tercer mes, hasta la adolescencia
inclusive.

 Guía clínica enfermedad de Parkinson (Ministerio de Salud, 2005):

Los pacientes portadores de Mal de Parkinson en el curso de la enfermedad


presentan alteración progresiva de habla, deglución y lenguaje, por lo que se
diagnostica Disartria Hipocinética, Disfagia y Trastorno Cognitivo – Comunicativo
respectivamente, que afectan en distintos grados de severidad su estado general y
en pacientes portadores de Mal de Parkinson, se encarga de la evaluación y
terapia de estos trastornos. La atención fonoaudiológica se implementaría de
acuerdo al siguiente esquema, considerando la fase de la enfermedad en que se
encuentre el paciente, sea esta preventiva, avanzada o de postración. La

53
evaluación y reevaluación se realizará individualmente en cada paciente y
contemplará evaluación de habla, deglución y lenguaje.

 Guía clínica hemorragia subaracnoidea secundaria a rotura de aneurismas


cerebrales (Ministerio de Salud, 2005):

El profesional fonoaudiólogo es un apoyo fundamental en el trabajo con este


tipo de pacientes, caso específico en los trastornos de la deglución. Los trastornos
de la deglución son la principal complicación en estos pacientes con una
frecuencia que varía entre 64-90% La evidencia indica que la evaluación de la
deglución realizada por profesionales entrenados, antes de iniciar la ingesta,
reduce el riesgo de que se produzca la complicación antes mencionada. Se
propone utilizar el “Protocolo de Tamizaje para Disfagia”. El tamizaje debe ser
realizado por un fonoaudiólogo o un profesional debidamente entrenado.

 Guía clínica para el manejo del ataque (accidente) cerebrovascular


isquémico en el adulto (Ministerio de Salud, 2005)

El paciente debe iniciar su terapia de rehabilitación lo más precoz posible. Una


vez alcanzada la estabilidad médica, se recomienda que sea evaluado por un
especialista de Medicina Física y Rehabilitación, de existir el recurso humano
especializado. El propósito es establecer un plan de rehabilitación integral (motora,
cognitiva y emocional) que le permita la máxima independencia funcional e
integración familiar, social y laboral, de acuerdo a sus capacidades remanentes.
En aquellos establecimientos en que haya disponibilidad del recurso humano
especializado, el paciente debe ser evaluado y manejado durante su atención
54
intrahospitalaria, además de lo señalado en los puntos 4.5 y 4.6 de esta guía, por
un equipo interdisciplinario orientado a la rehabilitación, formado por fisiatra,
kinesiólogo, terapeuta ocupacional, fonoaudiólogo, psiquiatra, psicólogo y
asistente social, en conjunto con el paciente y su familiar o cuidador, de acuerdo a
sus necesidades.

 Guía clínica hipoacusia bilateral en personas de 65 años y más que


requieren uso de audífono (Ministerio de Salud, 2005):

En esta patología, el fonoaudiólogo debe intervenir en las fases de diagnóstico


e implementación auditiva. En una fase posterior, la labor se centra en la fono
educación del uso y manejo de la prótesis auditiva.

 Guía clínica hipoacusia neurosensorial bilateral del prematuro (Ministerio de


Salud, 2005):

El Programa contempla 5 fases o etapas que abarcan desde el período


neonatal con la Sospecha precoz de Hipoacusia Neurosensorial en la población de
riesgo, se continúa con la etapa de estudio y confirmación diagnóstica de la
hipoacusia en la población con examen positivo en screening para continuar con la
etapa de Implementación o Tratamiento en los casos confirmados de hipoacusia
neurosensorial bilateral (implementación de audífonos y/o implante coclear ) hasta
su inserción a una Rehabilitación fonoaudiológica que le permita su inserción
escolar integrada. Se considera además la etapa de Seguimiento hasta los 3 años
de edad para los niños con hipoacusia uni o bilateral y para la población que pasa
el screening pero presenta factores de riesgo auditivo neonatal.
55
De esta manera, el Ministerio de Salud a través de sus guías clínicas
establece la necesidad de incorporar al Fonoaudiólogo en el equipo de salud para
intervenir en:

Evaluación y Rehabilitación de:

 Trastornos de la Deglución (Disfagia)


 Trastornos del Lenguaje
 Trastornos de la Comunicación
 Trastornos del Habla
 Alteraciones de la Audición
 Trastornos de la Voz

Prevención de:

 Trastornos de la Deglución
 Trastornos del Lenguaje
 Trastornos del Habla

En la actualidad, la mayoría de estas prestaciones se realizan en los niveles


secundarios o terciarios de salud, lo que provoca que el acceso a estas atenciones
por parte de los pacientes no sea expedito ni con la periodicidad que se requiere.
Situación que cambiaría radicalmente si se incluyera al fonoaudiólogo en el nivel
primario de atención de salud, pudiendo atender a los pacientes con mayor

56
frecuencia y más cercanamente al lugar de residencia de ellos. Un ejemplo de
esta necesidad, se da en adultos mayores, donde el fonoaudiólogo tiene un rol
importante en rehabilitación de alteraciones comunicativas y de la deglución,
tomando como referencia datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE, 2005)
que revelan que la población mayor de 65 años, en el año 2005 correspondía al
7,6% de la población y se proyecta que hacia el año 2050 será de 21,6%.

Los datos anteriores nos muestran el impacto directo en el aumento de


enfermedades derivadas de la ancianidad y aquellas asociadas a
neurodegeneración, que provocan frecuentemente trastornos del lenguaje y el
aumento de la demanda de atención para estas patologías, en el caso particular
de la región del Bío Bío los hospitales base no darán abasto para atenderlas con
los escasos fonoaudiólogos que están contratados en el sistema público ya que
hasta fines del año 2010, sólo 9 fonoaudiólogos estaban contratados por los
Servicios de Salud de la Región, siendo solamente 2 los profesionales que
formaban parte de la planta de los hospitales. De ellos, la totalidad se
desempeñaban en Hospitales. Esa cifra contrasta alarmantemente con el número
de personas que presentan discapacidad en esta región (305.132) y más
específicamente aquellas que presentan dificultades para oír y de comprensión y
comunicación (288.774 personas) (FONADIS, 2005).

Todo lo expuesto anteriormente nos hace meditar en la necesidad de


aumentar la contratación de fonoaudiólogos en los Centros de Salud Familiar para
atender a toda esa población que no está siendo cubierta. Actualmente en el
sector salud el fonoaudiólogo ha sido vinculado en atención terciaria, dando
atención a pacientes que presentan alteraciones de la comunicación y deglución.
Esta atención ha sido extendida a usuarios que bajo la política GES-AUGE,
presenten algún tipo de alteración que bajo la guía de atención requieran los
57
servicios del profesional, sin embargo, de acuerdo a las estadísticas anteriormente
mencionadas la contratación de fonoaudiólogos en el sector salud no permite dar
cobertura a las necesidades de la población y eso si solo tenemos en cuenta una
visión rehabilitadora, pues a la fecha no existe ninguna política ni programa que
contemple la participación de dicho profesional en funciones de prevención o
promoción, por ejemplo, en programas de prevención de alteraciones
comunicativas y cognitivas en adultos mayores, lo que aleja aún más la posibilidad
de transición del fonoaudiólogo de un modelo clínico a un modelo biopsicosocial.
Esto puede deberse a diversos factores que han sido mencionados a lo largo de
esta revisión teórica, por un lado, la falta de evidencia e investigación que respalde
el actuar del fonoaudiólogo en el contexto nacional, por otro lado, la falta de
definición del actuar, que facilite la integración del profesional en diferentes
equipos de trabajo y que permita generar la prestación de servicios de calidad,
que puedan ser evaluados y constantemente mejorados.

Podríamos entonces afirmar que el quehacer fonoaudiológico es muy


complejo y son muchas las prestaciones a las que se adscribe en salud. Pero esta
variedad de patologías que el fonoaudiólogo debe conocer, las técnicas que debe
dominar y las competencias que debe manejar, configuran el problema de la
presente investigación, implicando que se defina ¿cuál es el rol del fonoaudiólogo
que trabaja en el sector salud en Chile?, interrogante que si logramos resolver,
ayudaría a la configuración de su actuar, generando una posible gama de
habilidades y técnicas que debe dominar, que pueden retroalimentar a la
academia respecto de la formación de futuros profesionales, a los programas de
formación continua para la creación de programas especializados y que facilitaría
la transición del fonoaudiólogo a otros ámbitos dentro del propio sector de salud,
como es el caso de la atención primaria.

58
2.3 Variables

a. Desempeño del profesional fonoaudiólogo dentro del rol que cumple en el


sector salud. Dicho desempeño se observara a partir de los roles,
responsabilidades, funciones y Habilidades que evidencia el fonoaudiólogo
manejar en diferentes grados según el instrumento de autorreflexión del
desempeño profesional (ASHA, 2006)

59
3. OBJETIVOS

Generales

 Conocer la percepción de los fonoaudiólogos sobre sus habilidades en su


quehacer profesional en el sector salud dentro del contexto nacional
Chileno
 Generar a partir de la autoreflexión del quehacer de los profesionales
fonoaudiólogos en el sector salud, una propuesta del Rol del profesional en
dicho contexto laboral.

Específicos

• Identificar las responsabilidades presentes en el rol del


fonoaudiólogo en el sector salud
• Establecer el tiempo de dedicación a cada una de las funciones y
actividades dentro del rol del fonoaudiólogo en el sector salud.
• Analizar el desempeño de las habilidades asociadas al rol del
fonoaudiólogo en el ámbito de la salud a partir de la autorreflexión.
• Describir a partir del análisis del desempeño cuales son los
componentes que estructuran la propuesta del rol del fonoaudiólogo
en el sector salud.

60
Para el logro del tercer objetivo se consideraron los diferentes aspectos
involucrados en la sección “ autorreflexión” del instrumento aplicado: prevención,
identificación, evaluación, intervención, capacidad de gestión, habilidades
interpersonales y profesionales, conocimiento de la cultura del servicio y
supervisión.

61
4. METODOLOGIA

4.1 Tipo de estudio y Diseño de investigación

El estudio tiene un enfoque cuantitativo obteniendo datos numéricos que


posteriormente van a permitir generar cualidades del quehacer profesional a partir
de un análisis de la información que no se basa solamente en los datos obtenidos
a partir del instrumento, sino en la reflexión del actuar del profesional,
caracterizado en superficie y por su apertura al enfoque del investigado. Es
además descriptivo ya que según Hernández, Fernández y Baptista (2001) estas
investigaciones se llevan a cabo cuando el objetivo es describir situaciones
específicas, es decir, la manera en que se manifiesta un fenómeno en particular,
decir cómo es y cómo se manifiesta el fenómeno de interés, su objetivo no es
indicar cómo se relacionan las variables medidas.

El diseño se define como no experimental, pues este estudio se realiza sin una
manipulación deliberada de las variables. Es decir, en esta investigación no se
hacen cambiar intencionalmente las variables estudiadas. Lo que hacemos en la
investigación no experimental es observar fenómenos tal y como se dan en su
contexto natural para después analizarlos. Como señala Kerlinger (2002) “la
investigación no experimental o expost-facto es cualquier investigación en la que
resulta imposible manipular variables o asignar aleatoriamente a los sujetos o a las
condiciones”. De hecho, no hay condiciones o estímulos a los cuales se expongan

62
los sujetos del estudio. Los sujetos son observados en su ambiente natural, en su
realidad.

El tipo de investigación es analítico descriptivo, transversal ya que trata de


describir cuales son los elementos preponderantes, las habilidades existentes en
un grupo y momento determinados. Estos resultados nos permiten realizar un
análisis a partir del cual se pretende generar una propuesta del rol del
fonoaudiólogo en el sector salud en chile basado en la autorreflexión del
desempeño.

4.2 Sujetos

4.2.1 Muestreo

Para la presente investigación se usó un muestreo no probabilístico,


intencionado y en cadena.

4.2.2 Descripción de los sujetos

63
Según Selltiz (1974) la población es definida como el conjunto de todos los
casos que concuerdan con una serie de especificaciones, en el presente estudio
corresponde a fonoaudiólogos y fonoaudiólogas tituladas en universidades
chilenas y extranjeras, que se desempeñen en el área de la salud privada y
pública de Chile, considerando dentro de estos campos todos los niveles de
atención: primaria, secundaria y terciaria; además de esto, que su mayor carga
horaria semanal la presentara en este sector en este sector. La experiencia, fue
clasificada en consideración de los años de práctica profesional, como sigue: 1er
ranago: de 1 año a 2 años 11 meses; 2do: de 3 años a 4 años 11 meses; 3er
rango: de 5 años en adelante.

4.3 Instrumentos.

4.3.1 Instrumentos para la selección de los sujetos.

Para la selección de los sujetos, se identificaron participantes clave que


cumplían con el criterio de trabajar la mayor parte de su carga semanal en el
sector salud, lo anterior a través de correos electrónicos, redes sociales: Twitter,
Facebook y Blogs Fonoaudiológicos

4.3.2 Instrumentos y/o tareas para la obtención de los datos empíricos.

64
La obtención de los datos empíricos, fue por medio de la aplicación del
protocolo “Self-Reflection Professional Performance Review Instrument for the
School-Based Speech-Language Pathologist” ASHA (2006) el cual se le aplico
validación de la traducción y de la adaptación al ámbito de salud quedando con el
nombre “Autorreflexión del desempeño profesional en Salud” (Anexo 1)

La evaluación auto reflexiva del desempeño profesional como instrumento


para fonoaudiólogos en el ámbito escolar (Self-Reflection Professional
Performance Review Instrument for the School-Based Speech-Language
Pathologist), así como la evaluación del desempeño (Performance Review), son
constructos desarrollados como lineamientos para el proceso de evaluación de la
actuación de fonoaudiólogos (as) en el sector ya mencionado. Fueron
desarrollados por un comité conjunto de la ASHA, en su división (11) de
administración y supervisión, y división (16) de temas escolares. Los autores son
Trici Schraeder, Sheryl C. Amaral, Susan Bartlett, Susan Floyd, Erin Dyer, DeAnne
Wellman Owre, Jeri Berman (2005–2006), and Michelle Ferketic (2006). Celia
Hooper, vicepresidenta para prácticas profesionales en fonoaudiología (2003–
2005) y Brian Shulman vice presidente para prácticas profesionales en
fonoaudiológica (2006– 2008) sirvieron como monitores para su construccción.
Dichos documentos fueron aprobados por el consejo legislativo de la ASHA el 31
de Agosto de 2006.

Los protocolos delinean el proceso de evaluación del desempeño profesional,


con el propósito de promover el desarrollo de fonoaudiólogos y fonoaudiólogas
dentro de un sistema de evaluaciones periódicas y considerando dicho proceso
como garantía de calidad en la entrega de un servicio.

65
El protocolo se encuentra constituido por 3 apartados; el primero es de datos
sociodemográficos como género, edad y años de experiencia; el segundo es
acerca de roles y responsabilidades está dividida en 7 secciones, definidos como:

1) Identificación
2) Propósito de la evaluación
3) Roles y responsabilidades
4) Carga de trabajo
5) Número de horas de servicio entregado (promedio semanal)
6) Número y distribución de casos
7) Composición de casos según área (articulación, fluencia, voz, etc.)

El tercer apartado es un componente auto evaluativo organizado en ocho


ítemes:

1) Prevención
2) Identificación
3) Evaluación
4) Intervención
5) Capacidad de gestión
6) Habilidades interpersonales y profesionales
7) Conocimiento de la cultura escolar
8) Supervisión (si corresponde)

Cada uno de los puntos anteriores cuenta con sub-ítemes de número variable,
con un mínimo de 2 y un máximo de 14.

66
Para su respuesta cuenta con una escala Likert de cuatro puntos, de 0 a 3:

0= No responde
1= Creo que necesito más información y práctica en esta área
2= Creo que estoy desarrollando esta habilidad de forma satisfactoria
3= Creo que esta es un área de fortaleza

Cuenta con espacio destinado a comentarios.

También se tradujo el protocolo de evaluación de desempeño “Performance


Review”, generado por la ASHA (2006) junto con el anterior. Este segundo
protocolo se estructura en tres partes: individualización, resumen de la
observación y roles y responsabilidades. Este último ítem se subdivide en siete
secciones: Prevención; Identificación; Valoración; Evaluación; Administración de
casos; Habilidades personales y profesionales; Supervisión (cuando corresponda).
Para su respuesta, cuenta con una escala Likert de seis puntos, de acuerdo al
formato original, con los siguientes valores:

0= no aplicable
1= insatisfactorio
2= inconsistente
3= cumple con las expectativas
4= fortaleza
5=demuestra excelencia

67
Dispone de un espacio para comentarios

Este último protocolo no fue aplicado ya que no era el objetivo de la presente


investigación, pero se aporta con la validación de la traducción y adaptación para
futuras investigaciones.

4.4 Procedimientos.

4.4.1 Selección de la muestra

Para la selección de los sujetos, se identificaron participantes clave que


cumplían con el criterio de trabajar la mayor parte de su carga semanal en el
sector salud, independiente de la institución y de los años de desempeño; a partir
de allí se les consultó por otros profesionales que trabajaran en el mismo ámbito y
que cumplieran los mismos criterios, a los cuales se les invito a participar por
medio del correo electrónico. También se hizo publicación en redes sociales como
Facebook, Twitter y Blogs fonoaudiológicos, en los cuales se apoyó la difusión del
instrumento de recolección de datos empíricos para que fuera contestado por los
sujetos. Se obtuvo una muestra correspondiente a 19 sujetos, compuesta por
fonoaudiólogos y fonoaudiólogas chilenas y extranjeras que desarrollan sus
labores profesionales en el área de la Salud, con diversos grados de experiencia

68
4.4.2 Obtención de datos

En una primera etapa se realizó la traducción de los protocolos originales, del


idioma inglés al español de Chile. A continuación, se realizó la adaptación del
contenido de los instrumentos a la realidad socio-profesional de los
fonoaudiólogos y fonoaudiólogas en el país. Dicha traducción fue sometida a una
validación de la traducción y de adaptación, presentando los protocolos a 4
fonoaudiólogos jueces, con manejo del idioma ingles y con experiencia
profesional y docente de más de 5 años (Anexo 2 y 3). Tras dicha validación, se
procedió a realizar las modificaciones sugeridas por los jueces con objeto de
modificar ítems y secciones para la recolección de la información deseada, de
acuerdo a los objetivos planteados. En cuanto a esta validación, las apreciaciones
de los jueces fueron en función de la redacción y de la inclusión de elementos que
permitieran obtener mayor información, y exclusión de otros que no eran
indispensables para los objetivos.

Los instrumentos finales, mantuvieron la estructura general de los originales,


eliminándose las secciones destinadas a individualización, propósito y resumen de
la evaluación. Según sugerencias de expertos, se remplazó la sección de datos
personales, por información sociodemográfica y de práctica profesional, así mismo
se eliminó el espacio correspondiente a comentarios

El protocolo final que se aplicó se configuró como un formulario de


Googledocs; dicho formulario se encontró en la red internet con una dirección a la
69
cual los participantes llegaban desde enlaces que se hicieron desde correos de
otros participantes conocidos o desde las diferentes redes sociales. Los
participantes llegaban a dicho formulario, lo llenaban de forma anónima y al
terminar su resolución, lo enviaban y esta información se encontraba
inmediatamente a disposición para ir teniendo un conteo de cuantas personas se
iban sumando a la muestra.

4.4.3 Análisis de datos

Los datos de salida que da el formulario de googledocs, los hace en una


planilla Excel sobre la cual se tabulo la información para luego ser analizada en el
paquete estadístico SPSS versión 20.0.

En primera instancia se calcularon medias y desviaciones estándar para medir


datos cuantitativos generales. Con lo anterior se analizaron los datos
sociodemográficos y las responsabilidades y se determinó la consistencia interna
con el α-Cronbach. Para establecer diferencias en los puntajes entre las
respuestas de la autorreflexión del desempeño profesional en cuanto a la
valoración de la escala de Likert, se usó diferencias de proporciones con la prueba
de χ2.

70
5. RESULTADOS

5.1 Análisis de datos

Se estudió a fonoaudiólogos que trabajaran en el sector salud y que la mayor


parte del tiempo la dedicaran a dicho sector, por medio de un muestreo
intencionado en cadena. Sus principales características se muestran en la tabla 1

Tabla nº 1
DATOS SOCIODEMOGRAFICOS
Características generales n %
Sexo
Femenino 12 63,2
36,8
Masculino 7
30.79 ± 5.42
Edad (años)
7.63 ± 5.50
Años de desempeño (años)

Clasificación de años de desempeño


1er rango 5 26.3
2do rango 1 5.3
3er rango 13 68.4

Rol principal del fonoaudiólogo


Tratante 13 68.4
Tratante y supervisor 6 31.6

En la tabla anterior se puede observar que la población conto con 19


participantes, 63,2% de sexo femenino. El promedio de edad de los participantes
fue de 30.79 años ± 5.42; en cuanto a los años de desempeño se clasificaron en

71
1er rango para los que tenían un rango de 1 a 2 años 11 meses, los cuales fueron
el 26.3%; 2do rango para 3 años a 4 años 11 meses los cuales fueron 5.3% y 3er
rango para 5 años en adelante los cuales fueron 68.4%. En cuanto al rol que
cumple en la institución, el 100% son fonoaudiólogos tratantes, sin embargo hay
un 31% que además cumple el rol de supervisor.

Respecto a la identificación de las responsabilidades presentes en el rol del


fonoaudiólogo, se muestran en la tabla nº2

Tabla nº 2
RESPONSABILIDADES
Responsabilidad n %
Evaluación Si 19 100.0
No 0 0
Tamizaje Si 5 26.3
No 14 73.7
Intervención Si 17 89.5
No 2 10.5
Prevención Si 6 31.6
No 13 68.4
Asesoría Si 12 63.2
No 7 36.8
Derivación Si 14 73.7
No 5 26.3
Colaboración Si 15 78.9
No 4 21.1
Investigación Si 6 31.6
No 13 68.4
Tutoría Si 10 52.6
No 9 47.4
Otras Si 4 21.1
No 15 78.9

Según la tabla anterior podemos observar en cuanto a las responsabilidades


que manifiestan tener los fonoaudiólogos en el sector salud, pudiendo seleccionar
más de una con respuestas de si y no, que el 100% cumple con labores de
72
evaluación; en cuanto a las otras responsabilidades, de total de los participantes el
26,3% hace tamizaje; el 89,5% hace intervención; el 31,6% hace prevención; el
63,2 manifiesta hacer asesoría; el 73,7 hace derivación; el 78,9% realiza labores
de colaboración; 31, 6 % manifiesta realizar labores de investigación; el 52,6% de
tutoría y el 21.1% de otras actividades.

Las horas de dedicación a las diferentes funciones se encuentran en la Tabla


nº 3

Tabla nº 3
HORAS A LA SEMANA FUNCIONES

Características generales
Horas de tamizaje 2.82 ± 2.82
Horas de evaluación 8.63 ± 5.19
Horas de intervención 18.35 ± 8.26
Horas de programación 2.17 ± 1.59
Horas de observación 2.88 ± 1.36
Horas de asesoría 3.55 ± 2.46
Horas de colaboración con otros profesionales 2.73 ± 2.37
Horas para preparación de sesiones 2.88 ± 2.32
Horas de reuniones de trabajo con equipo
1.94 ± 1.29
multidisciplinario
Horas de documentación legal / fichas 1.36 ± 0.93
Horas de recopilación de datos 2.30 ± 2.41
Horas de supervisión 6.40 ± 7.03
Otras (Horas) 1.80 ± 1.79

En la tabla anterior se puede observar que en cuanto a las horas de


dedicación a la semana en las diferentes responsabilidades, la intervención y la
evaluación son las más altas con 18.35 ± 8.26 y 8.63 ± 5.19 respectivamente;
73
seguidas por horas de supervisión con 6.40 ± 7.03; las responsabilidades con más
pocas horas son las reuniones de trabajo con equipo multidisciplinario y las horas
de documentación, con 1.94 ± 1.29 y 1.36 ± 0.93 respectivamente.

Las horas de dedicación a las diferentes actividades se encuentran en la Tabla


nº 4

Tabla nº 4
HORAS A LA SEMANA ACTIVIDADES

Características generales

Horas de reuniones facultad / escuela 2.55 ± 2.25


Horas anexos al servicio 2.33 ± 1.50
Horas formación continua 6.63 ± 6.09
Horas intervención en box 13.71 ± 10.70
Horas intervención en sala hospitalizados 3.70 ± 3.56
Horas intervención en domicilio 1.21 ± 1.48
Horas conferencias para familias / otros
1.45 ± 1.57
profesionales
Horas de otros 5.90 ± 12.11
Número actual de usuarios 56.20 ± 47.92
Promedio semanal de usuarios durante el año 38.00 ± 25.53
Horas de articulación / fonología 6,57 ± 8,881
Horas de fluencia 0,80 ± 1,229
Horas de voz y/o resonancia 7,71 ± 11,472
Horas de audición
Horas de deglución 18,817 ± 18,817
Horas de lenguaje expresivo y comprensivo 15.13 ± 16.64
Horas de aspectos sociales 3.89 ± 7.08
Horas de aspectos cognitivos 9.54 ± 14.38
Horas de sistema de comunicación aumentativa /
5.17 ± 12.49
alternativa

74
En la tabla anterior se puede observar que el promedio de usuarios que tienen
los (as) fonoaudiólogo (as) es de 56.20 ± 47.92, y el promedio semanal durante el
año es de 38.00 ± 25.53; en cuanto a las horas que dedican a intervención en box
son de 13.71 ± 10.70, de intervención en sala de hospitalizados 3.70 ± 3.56, y a
domicilio 1.21 ± 1.48; en cuanto a las horas de trabajo en cada una de las áreas
de estudio de la fonoaudiología, las horas de dedicación la área de deglución son
18,817 ± 18,817, en el área de lenguaje expresivo y comprensivo son de 15.13 ±
16.64; las horas destinadas a aspectos cognitivos es de 9.54 ± 14.38; en voz y/o
resonancia es de 7,71 ± 11,472; en articulación y fonología es de 6,57 ± 8,881; en
implementación de SCAA 5.17 ± 12.49; y en último lugar se encuentran horas en
aspecto sociales y en fluencia con 3.89 ± 7.08 y 0,80 ± 1,229, respectivamente.

El análisis de confiabilidad se encuentra en la Tabla nº 5

Tabla nº 5
ANÁLISIS DE CONFIABILIDAD
Dimensiones ± sd α – Cronbach
Prevención 3.05 ± 1.81 0.715
Identificación 36.79 ± 6.20 0.760
Evaluación 16.79 ± 3.91 0.811
Intervención 56.37 ± 7.82 0.859
Capacidad de gestión 25.21 ± 4.47 0.900
Habilidades interpersonales y profesionales 37.26 ± 4.81 0.909
Conocimiento de la cultura del servicio de salud 7.58 ± 3.40 0.806
Supervisión 16.84 ± 16.67 0.985
Escala total 199.89 ± 28.073 0.885

En la tabla anterior se observa la confiabilidad del instrumento por cada uno


de las dimensiones que la componen, de la cual se obtuvieron valores superiores
a 0,7; en donde la Prevención y la Identificación obtuvieron 0.715 y 0.760
75
respectivamente; y la Capacidad de Gestión, las Habilidades Interpersonales y
profesionales, y la supervisión obtuvieron valores de 0.9, 0.9 y 0.985
respectivamente.

Para el análisis del desempeño partir de la autorreflexión, se analizaron dentro


de cada una de las funciones, solo las valoraciones 1: Creo que necesito más
información y practica en esta área; y 3: Creo que esta es un área de fortaleza. Lo
anterior ya que estas dos afirmaciones corresponden a información acerca de lo
que ellos manifiestan tener. Para facilitar la presentación de los resultados, solo
se exhibe el item que representa la función general; las actividades específicas de
cada función se presentan más detalladas en el anexo 4

Tabla nº 6
ANALISIIS DEL DESEMPEÑO APARTIR DE LA AUTOREFLEXIÓN

1: Creo que necesito 3: Creo que esta


más información y es una área de
Items de la escala practica en esta área fortaleza p

Prevención (número total de menciones) 5 (50,0) 5 (50,0) 1,000

Identificación (número total de menciones) 37 (22,29) 129 (77,71) <0,001

Evaluación (número total de menciones) 13 (14,61) 76 (85,39) <0,001

Intervención (número total de menciones) 30 (13,22) 197 (86,78) <0,001

Gestión (número total de menciones) 12 (9,76) 111 (90,24) <0,001

Habilidades interpersonales (número total de


menciones) 2 (1,05) 188 (98,95) <0,001

Conocimiento de la cultura del servicio de


salud (número total de menciones) 10 (29,41) 24 (70,59) 0,026

Supervisión (número total de menciones) 2 (2,38) 82 (97,62) <0,001


2
Prueba de χ para diferencias de proporciones; n/c= no calculado por presentar celdas con valor cero.

76
En la tabla anterior se puede observar que para el total de menciones de la
función Prevención, el Creer que ésta es un área de fortaleza versus el Creer
necesitar más información y practica en esa área, se presenta en un 50% de las
veces, pero la diferencia no es estadísticamente significativa (p 1.0). En cuanto a
la función de identificación, el Creer que esta es un área de fortaleza versus Creer
necesitar más información y practica en esa área, se encontró en un 77,71% de
menciones y la diferencia es estadísticamente significativa (p<0.001) . De la
misma forma el Creer que la Evaluación es un área de fortaleza se encontró un
85,39% de las menciones y la diferencia es estadísticamente significativa
(p<0.001).

En relación a la función de intervención, el creer que esta es un área de


fortaleza se encuentra en el 86,78 % y la diferencia es estadísticamente
significativa (p<0.001). En el ítem de Gestión, el Creer que esta es un área de
fortaleza se presentó en un 90,24% con un p<0.001; de la misma forma en las
habilidades interpersonales, el Creer que esta es un área de fortaleza aparece en
un 98,95% de las menciones y con un p<0.001. En cuanto al Conocimiento de la
cultura de servicio, el creer que esta es una área de fortaleza versus el Creer que
se necesita más información y practica en esta área, aparece en con un 70,59%
de las menciones con un p<0.026 y el ítem de Supervisión, aparece con un
97,62% de menciones y la diferencia también es estadísticamente significativa
(p<0.001)

5.2. Construcción del Rol

77
A partir de la información anterior, se hace la descripción de los componentes
que estructuran la propuesta del rol del (la) fonoaudiólogo (a) en el sector salud, el
cual se irá configurando a medida que avanza el análisis.

En cuanto a las responsabilidades que se logran identificar en el rol que


cumple el (la) Fonoaudiólogo (a) en este sector, se puede observar como dato
relevante que el 100% cumple con la responsabilidad de evaluar, pero solo un
26.3% ejecuta labores de tamizaje que le permitieren derivar a evaluaciones
formales. La responsabilidad de intervención le sigue a la de evaluación con un
89.5%, que si bien es alto, evidencia que existen otro tipo de labores, como la
colaboración 78.9%, la derivación 73.7%, la asesoría 63.2%, y la tutoría 52.6%
son responsabilidades que están emergiendo significativamente en el quehacer
del fonoaudiólogo. Sin embargo la investigación que es una de las acciones clave
para el fortalecimiento de cualquier disciplina, solo se encuentra con un 31.6%

Con base en estos datos, para iniciar con la construcción de la Propuesta de


Rol del (la) fonoaudiólogo (a) en el sector salud, podemos decir que en cuanto a
las responsabilidades incluidas en este:
Los fonoaudiólogos y fonoaudiólogas ejecutan como
responsabilidad principal acciones de Evaluación y diagnóstico
que le permiten no solo llevar a cabo procesos de Intervención,
sino también de derivación colaboración y asesoría; Los(as) y las
fonoaudiólogos (as) están habilitados (as) para emprender
labores, prevención, promoción y tamizaje en pro de la calidad de
vida de los usuarios

78
En cuanto al número de horas de dedicación de las diferentes funciones, se
encuentra que la intervención es la función en la que más dedican tiempo los (as)
fonoaudiólogos (as) (18.35 ± 8.26) y que si bien la evaluación (8.63 ± 5.19) era
una responsabilidad que el 100% realizaba, no se le dedica tanto tiempo a la
semana como si a la intervención. Cabe destacar que aun cuando la intervención
es a lo que más se le dedica horas a la semana, se podría esperar que se contara
también con varias horas de preparación de sesiones, aun así solo se encuentran
2.88± 2.32 horas para preparar las intervenciones. Horas de supervisión emergen
con 6.40 ± 7.03, mientras que labores de Tamizaje, programación, colaboración
con otros profesionales, y recopilación de datos fluctúan entre 2 y 4 horas; y se
destaca que horas de reuniones de trabajo con equipo multidisciplinario y horas de
documentación legal y fichas se encuentran por debajo de las 2 horas de
dedicación.

En cuanto a la dedicación de horas a las actividades en las áreas de acción


fonoaudiológica, dentro del Rol se pudo observar que a lo que más le dedican
tiempo los profesionales fonoaudiólogos es al área de deglución (18,817 ± 18,817)
seguida de trabajo en el área de lenguaje (15.13 ± 16.64) esto deja en evidencia la
apertura que se tiene en el campo clínico en esta área con usuarios de corte
neurológico y se relaciona con el sistema de garantías GES donde se exige
explícitamente la intervención fonoaudiológica de patologías dentro de esta área.
Aun así el Lenguaje que es una de las áreas, con la que más se relaciona el
trabajo fonoaudiológico, no está por encima de la deglución pero obtiene la
segunda posición.

Las horas de dedicación a aspectos cognitivos emergen fuertemente (9.54 ±


14.38) evidenciando la perspectiva desde otros enfoques del trabajo
fonoaudiológico. Áreas como voz y/o resonancia, y articulación y fonología (7,71 ±
79
11,472; 6,57 ± 8,881 respectivamente) ocupan el cuarto y el quinto lugar
evidenciando la poca demanda de usuarios en esta área, ya que no son derivados
desde los servicios por no estar incluidos dentro de las GES. Llama la atención la
dedicación a la implementación de SCAA (5.17 ± 12.49), que evidencia el uso de
otras herramientas y de tecnologías en pro de la calidad de vida comunicativa.
Existe poca dedicación a factores sociales a la semana (3.89 ± 7.08). Y un área
que se ve poco explorada es la de fluencia (0,80 ± 1,229) lo cual evidencia la falta
de derivación y dedicación en este sector a esa área.

Para avanzar en la construcción del Rol del fonoaudiólogo en el sector salud,


agregando la información en cuanto a las horas de dedicación a funciones y
actividades en las áreas de acción, se puede decir que:

Los fonoaudiólogos y fonoaudiólogas ejecutan como


responsabilidad principal acciones de Evaluación y diagnostico
con una dedicación horaria acorde, que les permiten no solo llevar
a cabo procesos de Intervención, dedicando mayor tiempo a esta
labor junto con preparación de sesiones y programación, sino
también de derivación colaboración y asesoría; todo lo anterior en
las áreas de Deglución, Lenguaje, Aspectos cognitivos, Voz,
Resonancia, Articulación, Fonología, SCAA, aspectos sociales y
Fluidez, derivadas de patologías de base que conlleven
desordenes en esta áreas; Los(as) fonoaudiólogos(as) están
habilitados (as) para emprender labores de prevención promoción
y tamizaje en pro de la calidad de vida de los usuarios. Dentro de
sus acciones dedican tiempo a la colaboración con otros
profesionales, reuniones de trabajo con equipo multidisciplinario,
recopilación de datos y documentación legal, destacando también
80
horas de tutoría y supervisión tendientes a la formación de más
profesionales, en las áreas anteriormente mencionadas.

Continuando con el análisis de las habilidades presentes en el Rol del


Fonoaudiólogo en el Sector Salud, y dirigiendo la mirada a la sección
“autorreflexión del desempeño”, del instrumento que se aplicó, Schulmeyer (2002)
refiere que la evaluación del desempeño profesional constituye la identificación y
medición de los objetivos de la labor que realiza el individuo, la forma en que
utiliza los recursos para cumplir esos objetivos y la gestión del rendimiento
humano de las organizaciones. Es decir, la evaluación necesaria para determinar
la calidad de un servicio, aborda diferentes campos del desempeño profesional,
concibiéndose a sí misma como un proceso amplio y no como un juicio temporal y
arbitrario.

A partir de esto se hace el análisis de las habilidades involucradas dentro de


cada una de las funciones de la sección “autorreflexión del desempeño”. Para
esto se analizaron dentro de cada una de las funciones, solo las valoraciones 1:
Creo que necesito más información y practica en esta área; y 3: Creo que esta es
un área de fortaleza. Lo anterior ya que estas dos afirmaciones corresponden a
información acerca de lo que ellos manifiestan presentar.

a. En cuanto a las 2 habilidades presentes en prevención en salud,


encontramos que el “promover prácticas de vida saludable” ellos creen es un área
de fortaleza con un 75% de las menciones, no así el “fomentar la prevención de
otros trastornos de la comunicación”, para lo cual sienten que necesitan más
información y practica en esa área 66,7%; aun así estas diferencias de
proporciones no son significativas.
81
b. Al evaluar el desempeño de las habilidades en identificación, con un total de
17, se encuentra que en tamizaje (2), el creer que ésta es una área de fortaleza,
se encuentra la acción de administrar, valorar, analizar e interpretar resultados de
protocolos con un 62.5% y acción fomentar la prevención de otros trastornos de la
comunicación 72.7%; En acciones de valoración (2), se encuentra porcentajes
más altos en cuanto al creer que es una área de fortaleza, como el obtener
información a partir de diferentes fuentes con un 100% y relacionar la información
de la historia clínica con el propósito y los resultados con un 86.7%; en actividades
dirigidas a protocolos de evaluación (4), se encuentra que el que los protocolos
sean cultural y lingüísticamente sensibles (54.5%) es algo para lo que se necesita
más información y práctica; en cuanto a acciones de evaluación (9), todas estas
se encuentran en porcentajes altos en cuanto a creer que es una área de fortaleza
sin embargo la más baja con un 60% es el valorar de forma precisa todos los
protocolos de evaluación lo que se relaciona con el ítem anterior, evidenciando la
falencia que se encuentra en el medio en el uso de instrumentos.

c. En cuanto a las acciones dentro de la función de Evaluación con un total de


7 ítems, el creer que esta es una área de fortaleza, contó con porcentajes sobre
los 80 puntos en cada acción, con un 86.8% en las acciones de integración de
resultados (3) y con un 84.3% en las acciones de recomendaciones (4). Dentro de
estas acciones se destaca, que en la integración de resultados, el hacer esto y
proponer una hipótesis diagnóstica obtiene un 92% de menciones en cuanto a
creer que es una área de fortaleza; y en las acciones de recomendaciones, el
Colaborar con miembros del equipo de salud, sintetizando la información
evaluativa para: Determinar el área de intervención (Lenguaje, habla o audición) a
tratar, obtiene el 91% de las menciones en cuanto a creer que esta es una área de
fortaleza, lo que evidencia el componente de trabajo multidisciplinario con el cual
82
cuentan los (as) fonoaudiólogos (as) que trabajan en este sector, para hacer cada
día mas riguroso el proceso diagnóstico.

d. En cuanto a las acciones involucradas en la función de Intervención, 25 en


total, dentro de las acciones de desarrollo de programas (3), el creer que esta es
un área de fortaleza se observa en un 55.6% y en un 70% en la colaboración del
equipo de salud para crear programas de intervención, basado en guías clínicas
con objetivos medibles a corto y a largo plazo respectivamente; no así el escoger
el modelo de intervención que responda a las necesidades de los usuarios donde
el creer que esta es una área de fortaleza aparece con el 100%.

En las acciones acerca de la prestación del servicio (14), el creer que esta es
una área de fortaleza, solo dos de las 14 acciones se encuentran por debajo del
80%, preparar las sesiones de intervención a fondo incorporando estrategias de
intervención con un 60% e incorporando materiales adecuados con un 75%; seis
de las 14 acciones obtuvieron el 100% entre las cuales están: el adecuarse a los
estilos de aprendizaje del usuario, el crear actividades de aprendizaje adecuadas,
el usar un lenguaje que sea consistente al nivel de comprensión del usuario, el
utilizar estrategias de enseñanza para mejorar la participación y aprendizaje de los
usuarios, el ofrecer un servicio eficiente y eficaz maximizando el tiempo disponible
para lograr una ejecución óptima de las tareas propuestas al usuario y por último
realizar derivaciones a otros profesionales o servicios, cuando es necesario
(odontólogo, médico, psicólogo, trabajador social).

En cuanto a las habilidades en la relación teórico práctica (3), el creer que esta
es un área de fortaleza, en la acción selecciona y defiende estrategias de
intervención utilizando prácticas basadas en evidencia y teoría relacionada con la
83
población atendida, se encuentra con un 76.9%, la acción Comprende modelos
teóricos de intervención (sociolingüístico, evolutivo, ecológico, etc.) con un 84.6%
y la acción relaciona las necesidades de los usuarios con modelos de intervención
apropiados y realiza las adecuaciones necesarias con un 100%.

En cuanto a la recopilación de datos (5) el creer que esta es un área de


fortaleza, aparece en la Utilización sistemas de recolección de datos que son
significativos y manipulables con un 75%; Recopila datos cuantitativos con un
62.5%, este valor tiene relación con la aplicación de protocolos analizada
anteriormente evidenciando la falencia que se encuentra en el país de contar con
instrumentos que permitan recoger datos de manera valida y confiable; Recopila
datos cualitativos con un 88.9%, Utiliza e interpreta los datos para medir los
avances relacionados con el plan de terapia general y otras necesidades
(adecuaciones) asociadas al trastorno del usuario con un 87.5% y Utiliza los datos
para modificar el programa de intervención si es necesario con un 100%.

e. La capacidad de gestión con 10 ítems en total, emerge como un área de


fortaleza ya que el 80% de acciones allí presentes se encuentra con porcentajes
sobre los 80 puntos de las cuales 3 se encuentran en un 100% siendo estas:
Sigue los lineamientos establecidos al ingresar, mantener o dar de alta a los
usuarios tratados, Proporciona atención de forma oportuna y consistente en el
tiempo, y Cumple con toda la normativa legal vigente y las políticas regulatorias en
lo relativo a la salud de los usuarios. Lo anterior muestra la fuerte competencia
que han desarrollado los (as) fonoaudiólogos (as) en este ámbito para poder
abrirse camino y campo de acción en dicho sector profesional, atendiendo a las
exigencias del medio tanto en políticas públicas, como en programas propios de
los centros de salud.

84
f. En las habilidades interpersonales que suman un total de 14, de la misma
forma en el 85% de las acciones el creer que esta es un área de fortaleza se
encuentran con un 100%, las cuales son: Se expresa claramente, utilizando una
buena gramática, sintaxis y articulación. Demuestra adecuadas habilidades de
comunicación no verbal, Demuestra habilidades de escucha activa hacia los
demás (ej.: otros profesionales, padres, familias y colegas), Respeta las
necesidades y valores culturales de otros, Mantiene el profesionalismo durante las
interacciones con otros (ej.: otros profesionales, padres, familias y colegas),
Proporciona información, asesoría y apoyo a las personas, familias, equipo de
salud y otros en relación al trastorno de la comunicación del usuario, Demuestra
buenas competencias en comunicación oral y escrita, Acepta sugerencias y
retroalimentación con objeto de mejorar su práctica, Mantiene el secreto
profesional/confidencialidad, Identifica sus necesidades/limitaciones y desarrolla
un programa de superación de las mismas, Planifica y ejecuta un plan de
educación continua para el crecimiento profesional. Las acciones Crea
transiciones exitosas para el usuario, a través de la colaboración y comunicación
con otros sujetos del medio, y Expone propuestas de desarrollo profesional a los
profesores, administrativos u organizaciones comunitarias se localizan con un
92.9% y 88.9% respectivamente. Todo lo anterior evidencia una carga de
competencias básicas para el desempeño y un fuerte componente humano en el
quehacer de los (as) fonoaudiólogos (as) en pro de la calidad de vida comunicativa
de los usuarios.

g. En cuanto a las habilidades en la función conocimiento de la cultura del


servicio de salud que son 4, el creer que esta es un área de fortaleza, aparece en:
Conoce y entiende la administración de la salud pública en sus distintos niveles
(Ej.: comunal, provincial, regional, nacional) con un 57.1%, Entiende y defiende los
derechos y responsabilidades de los usuarios, padres, familias y otras partes
85
involucradas en el proceso rehabilitador con un 90%, Entiende como el proceso
presupuestario afecta el trabajo del fonoaudiólogo en salud con un 87.5, y la
habilidad en la que creer que necesitan mayor información y practica con un 55,6
es Entiende como la organización de la salud pública y de los CESFAM en
particular afecta la atención de los usuarios. Que evidencia lo anterior, que si bien
los (as) Fonoaudiólogos (as) se están abriendo camino en el sistema de salud,
mejorando en habilidades de gestión, se hace indispensable manejar
conocimientos previos desde la academia con respecto a la administración pública
del sistema, que no vayan solamente ligados a la prestación directa del servicio a
usuarios, sino que se logre tener una mirada más holística de lo que significa el
sistema de salud con todas sus aristas, políticas, legislación, administración etc.

h. Por último en las 12 habilidades que están dentro de la función supervisión,


el 83.3% aparece con un 100% en cuanto a creer que es un área de fortaleza en
acciones como: Define claramente las expectativas a los supervisados, Establece
relaciones de trabajo positivas, Proporciona apoyo continuo y retroalimentación,
Modela una conducta profesional y una práctica ética, Responde a las inquietudes
de manera oportuna, Modela competencias culturales, De acuerdo con el
supervisado, realiza recomendaciones pertinentes a las habilidades que se deben
desarrollar, perfeccionar y/o fortalecer, Resume y documenta el resultado de todas
la evaluaciones de desempeño y comparte el resultado con el supervisado,
Administra documentación con eficacia, Acepta y fomenta la individualidad.
Acciones como Adhiere a los horarios de las supervisiones planeadas y Realiza
evaluaciones regulares del desempeño de los supervisados, ambas aparecen con
un 85.7%. Estas habilidades evidencian el compromiso que existe por parte de los
(as) fonoaudiólogos (as) en la formación de nuevos profesionales, desde las
propias experiencias y a partir del estado de arte

86
Todas las habilidades y funciones anteriores enmarcan la evaluación del
quehacer de los (as) fonoaudiólogas (as) desde la autorreflexión del desempeño;
en este punto la evaluación, constituye un instrumento cuya utilidad se expresa de
manera transversal en la creación de un material inexistente, en tanto representa
de manera procesal el alcance de logros profesionales, de equipo y/o
institucionales, que previamente no existía. Facilita la expresión reduccionista de
factores determinantes de calidad y mediatiza la identificación de errores,
debilidades y fortalezas de los profesionales evaluados, mejorando la
comunicación con los equipos, la auto-identificación de áreas susceptibles al
desarrollo y la entrega de un servicio humano que cumpla con altos estándares de
calidad.

Finalizando entonces con la construcción de la propuesta del rol incluyendo


los datos de esta sección de “autorreflexión del desempeño” se puede decir que:

Los fonoaudiólogos y fonoaudiólogas ejecutan como


responsabilidad principal acciones de Evaluación y diagnostico con
una dedicación horaria acorde; en dichas acciones los (las)
fonoaudiólogos (as) obtienen información a partir de diferentes
fuentes y logran relacionarla con el propósito y con los resultados;
lo anterior hace que gracias a la integración de estos resultados,
más la generación de hipótesis diagnosticas y la colaboración con
miembros del equipo de salud, la Evaluación sea un área de
fortaleza en el quehacer profesional, evidenciando competencias
de trabajo multidisciplinario que hacen más riguroso el proceso
diagnostico.

Los fonoaudiólogos y fonoaudiólogas de la misma manera


dedican una carga horaria acorde que les permiten llevar a cabo
87
procesos en la labor de Intervención, en la que preparan sesiones
de tratamiento incorporando estrategias y materiales adecuados,
seleccionando y definiendo modelos teóricos, colaborando con el
equipo de salud para crear programas de tratamiento que
respondan a las necesidades y adecuándose a los estilos de
aprendizaje de los usuarios, mejorando la participación de estos,
sumando también acciones de derivación, colaboración y
asesoría. Todo lo anterior en las áreas de Deglución, Lenguaje,
Aspectos cognitivos, Voz, Resonancia, Articulación, Fonología,
SCAA, aspectos sociales y Fluidez, derivadas de patologías de
base que conlleven desordenes en esta áreas.

Los fonoaudiólogos y fonoaudiólogas están habilitados (as)


para emprender labores de prevención, promoción y tamizaje en
pro de la calidad de vida de los usuarios, promoviendo prácticas de
vida saludable, fomentando la prevención de otros trastornos de la
comunicación. Dentro del quehacer se evidencia capacidad de
gestión, siguiendo lineamientos de las instituciones de salud,
proporcionando atención de forma oportuna y consistente en el
tiempo, cumpliendo con la normativa legal vigente. Dentro de sus
acciones dedican tiempo a la colaboración con otros profesionales,
reuniones de trabajo con equipo multidisciplinario, recopilación de
datos y documentación legal, destacando también horas de tutoría
y supervisión tendientes a la formación de más profesionales, en
las áreas anteriormente mencionadas.

88
7. DISCUSIÓN

Rizo (2005), plantea que el proceso evaluativo debe privilegiar una profunda
reflexión en torno a las posibilidades de mejoramiento, como arma esencial para
potenciar la capacidad transformadora que coadyuve a la solución de las más
sentidas problemáticas siempre en pro de una sociedad más justa y humana. En
este sentido, la evaluación no se concibe como una herramienta en que el
profesional se encuentra como la parte vulnerable del proceso, muy por el
contrario, constituye una oportunidad en la cual quedan de manifiesto aquellas
áreas que requieren fortalecimiento y desarrollo por una parte y las que evidencian
dominio y excelencia, por otra; todo en un contexto declarativo y progresista, en
que las evaluaciones no constituyen una cuestión restrictiva ni negativa, sino un
proceso natural dentro de las políticas generales de gestión en pro de la mejora,
en la entrega del servicio.

Respecto a las actividades profesionales, la ASHA refiere que no existe una


delimitación rígida de las mismas, esto debido al continuo desarrollo de la
profesión. Sin embargo menciona funciones que determinan el alcance de la
práctica de los fonoaudiólogos, entre ellas: suministrar servicios de tamizaje,
identificación, evaluación, diagnóstico, tratamiento, intervención (prevención,
restauración, atenuación, compensación) y seguimiento para desórdenes del
habla; del lenguaje; de las funciones oral, faríngea, cervical esofágica y funciones
relacionadas; de los aspectos cognoscitivos de la comunicación; y de los aspectos
sociales de la comunicación (ASHA, 2006).

89
En este sentido, dirigiendo la mirada al primer objetivo específico, a partir de
las responsabilidades que se proponen en el instrumento, se evidenció que las
responsabilidades de evaluación e intervención son las que cobran mayor
importancia, seguidas de la colaboración, la asesoría, la tutoría, y con un bajo
porcentaje se encuentran actividades de prevención y tamizaje. Esto confirma lo
que planteado inicialmente en la problematización, es evidente la falta de apertura
del trabajo fonoaudiológico en atención primaria en salud, ya que la mayoría de las
prestaciones se realizan en los niveles secundarios o terciarios, lo que provoca
que el acceso a estas atenciones, por las dificultades propias del sistema, no sea
expedita ni con la periodicidad que se requiere. Esta situación cambiaría
radicalmente si se incluyera al fonoaudiólogo en el nivel primario de atención de
salud, donde no se requieren grandes infraestructuras ni equipamiento, pudiendo
en primera instancia realizar prevención de desórdenes de la comunicación, y por
otra, atención a los pacientes con mayor frecuencia dentro de los centros de salud
cercanos al lugar de residencia de los mismos, evitando la espera de atención en
instituciones de mayor complejidad y aportando a la descongestión de niveles más
complejos de atención.

Esta situación en que las responsabilidades son mayoritariamente en


evaluación e intervención, también se da por la visión externa de la población con
respecto a los servicios fonoaudiológicos, ya que al indagar de manera informal, el
colectivo reconoce las acciones de evaluación e intervención del fonoaudiólogo,
pero sobretodo en el área de educación en población infantil, por un tema de
normativas, no así en el ámbito de salud donde a pesar que se encuentran
insertos en la Garantías Explicitas de Salud, no hay normativa en atención
primaria, CESFAM y Consultorios, que exija la contratación del profesional.
Concretamente el profesional fonoaudiólogo podría participar efectivamente, en al
menos los siguientes programas con los que cuentan los centros de salud hoy en
día:
90
 Programa de salud mental: Usuarios con trastorno de la comunicación,
lenguaje, voz y audición asociados a cuadros psiquiátricos y psicológicos.
Realizando detección, evaluación, tratamiento y seguimiento.
 Salud del niño: Infantes de 0 a 9 años con retraso y/o trastorno del
desarrollo. Déficit atencional que presenten alteración del lenguaje, habla,
voz, deglución y audición, Retos múltiples y niños con trastornos
específicos y/o asociados del lenguaje y habla.
 Salud del adolescente: Usuarios con alteración a nivel de discurso,
Razonamiento y memoria verbal. Tartamudez, Muda Vocal. Estimulación de
la comunicación.
 Salud del adulto: Usuarios con trastornos de habla, lenguaje y voz.
Establecimiento de estilos comunicativos efectivos y saludables. Usuarios
con hipoacusia.
 Salud de la mujer: Mujeres en situación de riesgo social que necesiten
modelos de intervención a nivel de comunicación efectiva.
 Salud del adulto mayor: Alteración de la memoria, comprensión y expresión
del lenguaje. Mantención y estimulación de las capacidades cognitivas y
comunicativas. AVE, TEC. Trastorno de lenguaje, habla, voz. Trastorno de
la deglución. Estimulación y prevención de deterioro en Usuarios postrados.
 Salud odontológica: Usuarios con alteración lingual dinámica en deglución y
fonación. Manejo de alteraciones linguales funcionales o restrictivas en
discapacitados. Tratamiento pre aparataje ortodóncico.

Con todo lo anterior se discute y se plantea la importancia y real necesidad


que tiene la apertura de plazas laborales en el sistema de salud en general para
fonoaudiólogos, con mayor relevancia en la atención primaria, de manera de
ampliar la cobertura a patologías que no llegan derivadas desde GES- AUGE y, de
esta manera lograr una mayor capacidad de atención a usuarios que presenten

91
alguna alteración comunicativa y/o deglutoria, y fomentar la participación en
programas que contribuyan a la prevención y promoción de la salud.

Con respecto al segundo objetivo de tiempo de dedicación a cada una de las


funciones y actividades dentro del quehacer fonoaudiológico, se evidencia que
los(as) fonoaudiólogos(as) dedican más tiempo, en primera instancia, a la
intervención y luego a la evaluación, seguido de actividades de supervisión, y
asesoría, posteriormente con la menor carga horaria se encontró la preparación de
sesiones, la observación, la recopilación de datos la programación y las reuniones
de trabajo en equipo multidisciplinario. Se puede deducir de lo anterior, que
existen muy pocas horas dedicadas a actividades de gestión, que permitan una
mejor calidad en la prestación del servicio, en general existe la tendencia de poca
contratación de personal, lo que conlleva una sobre carga en la atención, con poco
tiempo de dedicación a responsabilidades que permiten una atención integral de
los usuarios, como es la reunión con equipos multidisciplinarios y la preparación
de sesiones.

En cuanto a las actividades que no tienen que ver con atención directa de
usuarios, como la supervisión, se observaron más horas que en acciones propias
del quehacer; esto manifiesta el aumento de estudiantes en práctica de
fonoaudiología, lo que genera un sesgo respecto de la percepción que existe en la
contratación de profesionales de fonoaudiología en el sector salud y en la
cobertura de las necesidades de la población, pues dicha atención se genera por
las necesidades que tienen las academias de garantizar espacios prácticos en
diferentes sectores, pero que no corresponden a contrataciones que se hagan por
parte del sector salud, lo que culmina en el egreso de profesionales que al salir a
la vida laboral, se enfrentan a una realidad diferente a la conocida en las prácticas
de pregrado, ya que no existen plazas de contratación, sino que el campo de
92
acción se ve reducido a lo que establece la normativa sobre todo en la prestación
de servicios en educación, siendo dificultoso el acceso a contextos laborales en
salud.

Todas las habilidades y funciones anteriores enmarcan la evaluación del


quehacer de los (as) fonoaudiólogas (as) desde la autorreflexión del desempeño,
en este punto la evaluación, constituye un instrumento cuya utilidad se expresa de
manera transversal en la creación de un material inexistente, en tanto representa
de manera procesal el alcance de logros profesionales, de equipo y/o
institucionales, que previamente no existía. Facilita la expresión reduccionista de
factores determinantes de calidad y mediatiza la identificación de errores,
debilidades y fortalezas de los profesionales evaluados, mejorando la
comunicación con los equipos, la auto-identificación de áreas susceptibles al
desarrollo y la entrega de un servicio humano que cumpla con altos estándares de
calidad.

Con respecto al tercer objetivo de evaluación de desempeño a partir de la


autorreflexión (valorado como: creo que necesito más información y práctica en
esta área y creo que esta es una área de fortaleza), y haciendo la integración con
la información anterior, se pudo observar que dentro de las responsabilidades que
tienen los fonoaudiólogos en el sector salud, la evaluación y la intervención son
las que cobran mayor importancia en el ejercicio por la cantidad de horas
destinadas a las actividades en cada una de ellas; sin embargo no se sienten con
fortaleza en el manejo de estas.

Todos manifestaron realizar actividades enfocadas a la evaluación de sujetos


que pueden presentar algún tipo de alteración en la comunicación. Esta función
93
cobra gran relevancia en el quehacer fonoaudiológico ya que es la que todos
realizan, sin embargo los y las fonoaudiólogos (as) manifiestan que la acción de
administrar, valorar, analizar e interpretar resultados de protocolos, así como el
usar protocolos cultural y lingüísticamente sensibles, que son acciones dentro de
la evaluación y tendientes a un proceso diagnóstico, no son de gran fortaleza,
evidenciando la falencia que se encuentra en el medio en el uso de herramientas
estandarizadas (Puyuelo, 2000), con validez y sensibilidad que permitan llevar a
cabo una evaluación diagnóstica con criterios adecuados a nivel psicométrico y
evolutivo.

Ahora bien, dentro de la función de evaluación en pro de lograr una hipótesis


diagnóstica, los y las fonoaudiólogos (as) sienten que su mayor fortaleza está en
que ellos y ellas logran la obtención de información a partir de diferentes fuentes,
integrar resultados, sintetizar la información evaluativa y a partir de esto no solo
proponer la hipótesis diagnóstica, sino poder determinar el área de intervención y
plantear objetivos de tratamiento. En cuanto a la función de intervención, si bien
como se dijo anteriormente se dedica junto con evaluación la mayor parte de la
carga horaria semanal, las acciones concretas y objetivas en las que se podría
esperar que se sientan fuertes como el desarrollo de programas, el preparar las
sesiones a fondo, el incorporar materiales adecuados, no se presentan con tanta
fortaleza, a diferencia de la comprensión de modelos teóricos de intervención, y la
relación de estos con las necesidades de los usuarios, elementos que evidencian
a pesar la poca fortaleza y horas de dedicación, la responsabilidad y compromiso
con los usuarios.

Dentro de esta reflexión como se logró analizar en el primer y segundo


objetivo las acciones involucradas dentro de la prevención no se evidencian como
un área de fortaleza; a partir de esto se podría decir que es por la falta de inclusión
94
de la labor del fonoaudiólogo en los servicios primarios de salud que coadyuve a
que esta función, que es de importancia en el quehacer profesional –por las
implicancias sociales que tiene en los individuos el presentar alteraciones de la
comunicación, que pueden ser prevenidas-, se llevará a cabo si existiera
normativa que contemplara que los usuarios se favorecieran del servicio.

Una función que emerge con bastante fortaleza es la de Gestión, y esto podría
deberse a que el número de los y las fonoaudiólogos (as) aumentan y se hace
necesario que cada vez más sean ellos mismos quienes inicien la apertura del
espacio dentro de las diferentes instituciones de salud. Ha sido gracias a estas
habilidades que, a pesar de que la legislación no favorece la incorporación del
profesional, algunos hayan logrado posicionarse dentro de las instituciones de
salud, mostrando eficacia en su gestión y en la prestación de servicios que
aportan a la acreditación de las instituciones, por la percepción que tienen los
usuarios de todos los servicios de éstas.

Por último se encuentran las acciones dentro las habilidades interpersonales,


donde los y las fonoaudiólogos (as) manifiestan con un muy alto porcentaje sentir
que esta es una área de fortaleza en su quehacer profesional. Esto como se dijo
anteriormente evidencia el gran compromiso que se tiene con la profesión y con el
servicio humano y que hace, que a pesar de que no se cuente ni con instrumentos
para la evaluación, ni con dedicación horaria para la preparación y programación,
que los servicios que se prestan sean acordes a las necesidades de los usuarios
cumpliendo con la responsabilidad social que se adquiere al decidir ejercer como
fonoaudiólogo y como profesional de la comunicación humana.

95
Esto cobra valor en la presente investigación ya que se pretende que desde
los datos recopilados se pueda iniciar el camino hacia la concepción del rol que
ejerce el fonoaudiólogo en el sector salud a partir de lo que ellos manifiestan
tener como fortaleza y en el caso de las áreas en las que necesitan más práctica y
desarrollo, y por ello se hace la propuesta de rol planteada en el análisis de datos,
y evidenciar a la academia dichas demandas en pro de mejores prácticas
pedagógicas y profesionales.

96
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103
ANEXO 1

104
UNIVERSIDAD DE TALCA
FACULTAD DE CIENCIAS DE LA SALUD
ESCUELA DE FONOAUDIOLOGÍA
MAGISTER EN TRASTORNOS DEL LENGUAJE Y HABLA

Autorreflexión del desempeño profesional


Instrumento de evaluación para Fonoaudiólogos

Estimado fonoaudiólogo el siguiente cuestionario consta de cuatro secciones, individualizadas como: a) datos
sociodemográficos; b) roles y responsabilidades; c) auto-reflexión y; d) evaluación de desempeño.
El objetivo de este instrumento es valorar el rol del fonoaudiólogo (a) en el área de trabajo en que se desenvuelve.
Instrucciones:
 De los datos sociodemográficos: complete los espacios, con los datos solicitados con letra legible.
 De los roles y responsabilidades, marque con una (x) en el espacio destinado para ello (__) todas y cada una de
las opciones que representen su labor. En la sub-sección “carga laboral”, utilice números arábigos legibles para
su llenado.
 De la autorreflexión: Lea con atención cada afirmación realizada y marque con una (x) el casillero que considera
más representativo de su opinión, considerando la escala de valoración dispuesta en cada hoja para ello.
 De la evaluación del desempeño: Lea con atención cada afirmación realizada y valórela utilizando el número
arábigo que represente, más fielmente su opinión, considerando la escala de valoración dispuesta en cada hoja
para ello.
La información recopilada a través de este instrumento es de carácter confidencial y no requiere la individualización del
encuestado.

a) Datos Sociodemográficos:

Género: Años de experiencia:


Edad: Área de desempeño:

b) b) roles y responsabilidades

Roles y responsabilidades actuales Responsabilidades


Roles ___Evaluación
___ Fonoaudiólogo tratante ___Tamizaje
___ Supervisor ___Intervención
___Prevención
___Asesoría
___Derivación
___Colaboración con otros profesionales
___Investigación
___Tutoría
___Otro

Carga de trabajo
Horas/semana, en las siguientes servicios/actividades
1. Servicio directo a los ___Programación ___Reuniones de equipo
usurios ___Observación multidisciplinario
___Tamizaje ___Asesoría ___Documentación
___Evaluación ___Colaboración con otros legal/fichas
___Intervención profesionales ___Recopilación de datos
Total: ___Preparación de ___Supervisión
2. Servicios relacionados sesiones ___Otros
105
3. Horas/semana, en los siguientes servicios/actividades profesionales y
responsabilidades

___Reuniones de facultad/escuela
___Deberes anexos del servicio (act. extraprogramática, etc.)

___Formación continua (diplomado, magíster, especialización, etc.)


Total:____hrs.
Carga laboral total/semana:_____

4. Número de horas de servicio prestado (promedio semanal)

___Intervención en box
___Intervención en sala (hospitalizados)
___Intervención en domicilio
___Conferencias para familias/otros profesionales.
___Otros (ej.: apoyo a la educación general)

5. Casos: tamaño y distribución

___ Número actual de usuarios


___ Promedio semanal, durante el año

6. Composición de la carga de trabajo actual según área:

___ Articulación/fonología
___ Fluencia
___ Voz y/o resonancia
___ Audición
___ Deglución
___ Lenguaje expresivo y comprensivo
___ Aspectos sociales
___ Aspectos cognitivos
___ Sistemas de comunicación aumentativa/alternativa

Pág. Siguiente:

106
c) Autorreflexión.
Escala de valoración: 0= No responde ; 1= Creo que necesito más información y práctica en esta área; 2=
Creo que estoy desarrollando esta habilidad de forma satisfactoria; 3= Creo que esta es un área de fortaleza

Habilidad 0 1 2 3

A. Prevención
Promueve prácticas de vida saludable para la prevención de condiciones
que resulten en desórdenes de la comunicación en el ámbito de la salud

Fomenta la prevención de otros trastornos de la comunicación no tratados


directamente en su práctica profesional

B. Identificación
1. Tamizaje
a. Administra, valora, analiza e interpreta resultados de protocolos
de tamizaje con precisión
b. Entrega recomendaciones atingentes

2. Valoración
a. Historia clínica
i. Obtiene información a partir de diferentes fuentes, incluyendo:
entrevistas, cuestionarios, revisión de archivos, y reuniones
para obtener información relevante
ii. Relaciona la información de la historia con el propósito y los
resultados de la evaluación
3. Protocolos de evaluación
a. Incluye estrategias de evaluación que no sean discriminatorias y
estén basadas en evidencia o principios científicos.
i. Utiliza herramientas, protocolos y estrategias actualizadas y
basadas en evidencia
ii. Las estrategias y herramientas utilizadas se relacionan con la
población evaluada
iii. Los protocolos utilizados están basados en evidencia y en
principios teóricos
iv. Los protocolos son cultural y lingüísticamente sensibles

4. Procedimientos de evaluación
a. Administra medidas estandarizadas de acuerdo a lo propuesto
por los protocolos utilizados
b. Complementa las medidas estandarizadas con:
i. Observaciones en sala (hospitalizados)
ii. Actividades basadas en las guías clínicas

iii. Procedimientos de evaluación dinámica (informales)

iv. Otros parámetros de salud relevantes, relacionados con los


estándares del entorno
c. Valora de forma precisa todos los protocolos de evaluación
estandarizados que utiliza
d. Valora de forma precisa los datos de las demás fuentes

e. Analiza e interpreta la información de los protocolos de


evaluación estandarizados
107
f. Analiza e interpreta la información de todas las otras fuentes y
evaluaciones (no estandarizadas)
C. Evaluación
1. Integra los resultados e información de todo el proceso evaluativo
a) Integra todos los resultados de el proceso de evaluación y propone una
hipótesis diagnóstica
b) Construye un perfil del desarrollo

c) Construye un perfil de necesidades funcional, según los requerimientos


del usuario
2. Recomendaciones
a. Colabora con miembros del equipo de salud, sintetizando la
información evaluativa para:
i. Determinar si existe un trastorno y su grado de severidad
ii. Determinar el impacto del trastorno en el ámbito psicosocial del
usuario

iii. Determinar el área de intervención (lenguaje, habla o audición) a


tratar.
b. Contribuye garantizando el debido proceso y el acceso a una
opción de salud apropiada, en el ambiente menos restrictivo para
el usuario
D. Intervención
1. Desarrollo de programas de intervención
a. Colabora con el equipo de salud para crear programas de
intervención basados en las guías clínicas que, incluyan:
i. Objetivos terapéuticos relevantes y medibles a largo plazo
ii. Objetivos terapéuticos relevantes y medibles a corto plazo y
puntos de referencia relacionados con dichas metas
b. Escoge modelos de intervención que respondan a las
necesidades individuales de los usuarios
2. Prestación del servicio

a. Prepara las sesiones de intervención a fondo:


i. Organizando los materiales
iii. Seleccionando/adaptando materiales, equipamiento, dispositivos
para satisfacer las necesidades de los usuarios
iii. Incorporando actividades de las guías a las estrategias de
intervención, para lograr los objetivos planteados.
b. Se adecua a los estilos de aprendizaje de cada usuario

c. Desarrolla estrategias para la participación exitosa de los


usuarios, según el plan de salud

d. Ofrece oportunidades de aprendizaje efectivos y eficaces

e. Crea actividades de aprendizaje adecuadas desde los puntos de


vista cultural, lingüístico y evolutivo

f. Utiliza un lenguaje didáctico que sea consistente con los niveles


de comprensión de los usuarios

g. Utiliza estrategias de enseñanza para mejorar la participación y

108
aprendizaje de los usuarios, dentro de su plan terapéutico

h. Permite a los usuarios desarrollar habilidades de auto monitoreo

i. Ofrece un servicio eficiente y eficaz y maximiza el tiempo


disponible para:

i. Lograr una ejecución óptima de las tareas propuestas al


usuario

ii. Promover el progreso de los usuarios

j. Promueve la generalización de habilidades, como un resultado de


la intervención

k. Realiza derivaciones a otros profesionales o servicios, cuando es


necesario (odontólogo, médico, psicólogo, trabajador social, etc.,)

3. Relación teórico-práctica
a. Selecciona y defiende estrategias de intervención utilizando
prácticas basadas en evidencia y teoría relacionada con la
población atendida
b. Comprende modelos teóricos de intervención (sociolingüístico,
evolutivo, ecológico, etc.)
c. Relaciona las necesidades de los usuarios con modelos de
intervención apropiados y realiza las adecuaciones necesarias

4. Recopilación de datos

a. Utiliza sistemas de recolección de datos que son significativos y


manipulables
b. Recopila datos cuantitativos
c. Recopila datos cualitativos
d. Utiliza e interpreta los datos para medir los avances relacionados
con el plan de terapia general y otras necesidades
(adecuaciones) asociadas al trastorno del usuario
e. Utiliza los datos para modificar el programa de intervención si es
necesario
E. Capacidad de gestión
1. Elabora y mantiene una agenda eficiente y eficaz para las
funciones y responsabilidades inherentes a su rol en salud
2. Prioriza el trabajo

3. Mantiene un registro (bitácora) actualizado

4. Cumple con los requisitos del servicio respecto al registro


oportuno de los usuarios y su actualización en el sistema

5. Documenta de forma clara y objetiva las actividades practicadas y


el número de casos atendidos
6. Escribe de forma clara y concisa la información de registro,
derivación o correspondencia.

109
7. Organiza el espacio de trabajo, materiales y equipamiento

8. Sigue los lineamientos establecidos al ingresar, mantener o dar


de alta a los usuarios tratados
9. Proporciona atención de forma oportuna y consistente en el
tiempo
10. Cumple con toda la normativa legal vigente y las políticas
regulatorias en lo relativo a la salud de los usuarios
F. Habilidades interpersonales y profesionales
1. Se expresa claramente, utilizando una buena gramática, sintaxis
y articulación
2. Demuestra adecuadas habilidades de comunicación no verbal

3. Demuestra habilidades de escucha activa hacia los demás (ej.:


otros profesionales, padres, familias y colegas)
4. Respeta las necesidades y valores culturales de otros

5. Mantiene el profesionalismo durante las interacciones con otros


(ej.: otros profesionales, padres, familias y colegas)
6. Proporciona información, asesoría y apoyo a las personas,
familias, equipo de salud y otros en relación al trastorno de la
comunicación del usuario
7. Crea transiciones exitosas para el usuario, a través de la
colaboración y comunicación con otros sujetos del medio
8. Demuestra buenas competencias en comunicación oral y escrita

9. Cumple con tareas, responsabilidades y documentación en los


tiempos requeridos.
10. Acepta sugerencias y retroalimentación con objeto de mejorar su
práctica
11. Mantiene el secreto profesional/confidencialidad

12. Identifica sus necesidades/limitaciones y desarrolla un programa


de superación de las mismas.
13. Expone propuestas de desarrollo profesional a los profesionales
del servicio, administrativos u organizaciones comunitarias
14. Planifica y ejecuta un plan de educación continua para el
crecimiento profesional
G. Conocimiento de la cultura del servicio
1. Conoce y entiende la administración de la salud pública en sus
distintos niveles (Ej.: comunal, provincial, regional, nacional)
2. Entiende como la organización de la salud pública y de los
cesfam en particular afecta la salud de los usuarios
3. Entiende y defiende los derechos y responsabilidades de los
usuarios, padres, familias y otras partes involucradas en el
proceso rehabilitador
4. Entiende como el proceso presupuestario afecta el trabajo del
fonoaudiólogo en salud
H. Supervisión (Si corresponde)
1. Define claramente las expectativas a los supervisados

2. Establece relaciones de trabajo positivas

3. Proporciona apoyo continuo y retroalimentación

4. Modela una conducta profesional y una práctica ética

110
5. Responde a las inquietudes de manera oportuna

6. Adhiere a los horarios de las supervisiones planeadas

7. Modela competencias culturales

8. Realiza evaluaciones regulares del desempeño de los


supervisados
9. De acuerdo con el supervisado, realiza recomendaciones
pertinentes a las habilidades que se deben desarrollar,
perfeccionar y/o fortalecer.
10. Resume y documenta el resultado de todas la evaluaciones de
desempeño y comparte el resultado con el supervisado
11. Administra documentación con eficacia

12. Acepta y fomenta la individualidad

111
d) Evaluación del desempeño

Escala de valoración: 0= no aplicable; 1= insatisfactorio; 2= inconsistente;3= cumple con las expectativas; 4=


fortaleza; 5=demuestra excelencia

II. Roles y responsabilidades (Usando la escala de evaluación de 0-5) Puntaje

1. Prevención
a. Educa y colabora con los otros profesionales, las familias y la comunidad, para prevenir la
aparición y desarrollo de trastornos de la comunicación, minimizando la exposición a
factores de riesgo
b. Coordina, supervisa y/o lleva a cabo tamizajes.

2. Identificación
Participa en el proceso de identificación de usuarios que pueden necesitar evaluación
para determinar si es pertinente una intervención especializada, o si es necesario realizar
la derivación a servicios relacionados.

3. Valoración
Lleva a cabo una evaluación exhaustiva, adecuada y equilibrada del discurso, lenguaje y/o
comunicación, utilizando un plan de valoración integral. Aplica modelos de evaluación que
incorporan procedimientos y herramientas estandarizadas y no estandarizadas. Recopila
información utilizando una variedad de fuentes, incluyendo: entrevistas, documentos
clínicos, portafolios, observación directa, etc.

4. Evaluación
Interpreta los datos obtenidos, para determinar la naturaleza y severidad del trastorno de
la comunicación del usuario, retraso o diferencia; y su impacto en el ámbito psicosocial.

Resume toda la información relativa a la historia del usuario: diagnóstico y otros factores
relevantes como edad, atención, cognición, déficit sensorial, desarrollo socio/emocional y
diversidad lingüística o cultural. Contribuye al proceso de selección de servicios
pertinentes a las necesidades del usuario, y realiza recomendaciones adecuadas para el
equipo de salud.

5. Administración de casos

Utiliza las opciones de prestación de servicio de manera eficiente y eficaz. Cumple las
funciones de administrador de casos, según lo exigido por su institución. Cumple con las
responsabilidades y obligaciones para con los usuarios que tiene como caso. Sigue los
procedimientos de prevención de riesgos. Mantiene registros claros y completos e informa
a los padres y familias respecto al progreso de los usuarios.

112
6. Habilidades personales y profesionales:
Crea un ambiente de aprendizaje positivo para los usuarios y colegas. Promueve las
relaciones interpersonales positivas a través de una comunicación abierta, honesta y
respetuosa. Toma responsabilidades y actúa de manera ética. Protege a los estudiantes.
Busca el desarrollo profesional continuo. Participa en actividades de investigación cuando
es oportuno. Proporciona orientación y liderazgo al equipo de salud.

7. Supervisión (cuando corresponda)


Asesora a los supervisados con objeto de desarrollar metas para la evaluación y el logro
de conocimientos y habilidades. Evalúa habilidades y conocimientos de los supervisados
con el propósito de realizar revisiones periódicas del desempeño, cumplir los requisitos de
acreditación (si corresponde) y ascenso profesional.

113
ANEXO 2 Formatos de Validación

114
UNIVERSIDAD DE TALCA
FACULTAD DE CIENCIAS DE LA SALUD
ESCUELA DE FONOAUDIOLOGÍA
MAGISTER EN TRASTORNOS DEL LENGUAJE Y HABLA

PAUTA DE EVALUACIÓN PARA EXPERTOS TRADUCCIÓN

Validación de la traducción de: Self-Reflection Professional Performance Review


Instrument for the School-Based Speech-Language Pathologist. (ASHA, 2006).

Nombre: __________________________________________________________
Profesión:__________________________________________________________
Años de ejercicio de la profesión: __________Fecha de Evaluación: ___________

Instrucción: Marque con una (X) en el espacio destinado para ello, la alternativa
que represente más fielmente su opinión:

Ítem De acuerdo Ni en acuerdo ni En desacuerdo


en desacuerdo
Se respetan los conceptos originales
del documento
El número de ítemes traducidos, es
igual al del original
Las adecuaciones lingüísticas
realizadas en la traducción, no
distorsionan el sentido primigenio de
las afirmaciones
Las adecuaciones gramaticales, no
afectan el sentido original del texto
Se respeta la estructura general del
documento en la traducción
No se alteran los sub-ítemes del
instrumento en su número
No se alteran los sub-ítemes del
instrumento en su organización
Las escalas de medida representan
de forma idéntica, los criterios
originales

Comentarios:_______________________________________________________
__________________________________________________________________

115
UNIVERSIDAD DE TALCA
FACULTAD DE CIENCIAS DE LA SALUD
ESCUELA DE FONOAUDIOLOGÍA
MAGISTER EN TRASTORNOS DEL LENGUAJE Y HABLA

PAUTA DE EVALUACIÓN PARA EXPERTOS ADAPTACIÓN

Validación de la adaptación al ámbito de la Salud de: Self-Reflection Professional Performance


Review Instrument for the School-Based Speech-Language Pathologist. (ASHA, 2006).
Nombre: _______________________________
Profesión:__________________________________________________________
Años de ejercicio de la profesión: ________Fecha de Evaluación: _____________

Instrucción: Marque con una (X) en el espacio destinado para ello, la alternativa que represente
más fielmente su opinión:
Ítem De acuerdo Ni en acuerdo ni En desacuerdo
en desacuerdo
Las adecuaciones lingüísticas
responden a la realidad chilena en el
ámbito de la salud
El número de reactivos es suficiente
La redacción de los reactivos es
adecuada
Se evalúan las responsabilidades de los
evaluados
Se evalúan los roles de los evaluados
Se consideran los ámbitos de actuación
de los evaluados
Se evalúan habilidades actitudinales
relacionadas con el desempeño de los
evaluados
Se evalúan habilidades
procedimentales relacionadas con el
desempeño de los evaluados
Las escalas de medida utilizadas,
reflejan las posibles opiniones de los
evaluados
La estructura del instrumento facilita la
recopilación de datos relevantes

Comentarios:
__________________________________________________________________
__________________________________________________________________
________________________________________________________________

116
ANEXO 3 Validación Traducción y Adaptación

A cada juez se le entregó un formato de validación, cuya respuesta exigía


seguir una instrucción claramente explicitada al inicio del documento, con objeto
de plasmar a partir de una escala likert, la opinión particular respecto a
características de la adaptación y de la traducción.

Una vez realizada la devolución de dicha información se procedió al análisis


de los datos y la configuración final de la prueba. Para esto se tomó como
referencia el índice de validez de Lawshe (1987) en esencia el método consiste
en determinar el consenso entre evaluadores o jueces respecto a cuán esencial
puede ser un reactivo en particular, Lawshe propuso que cada evaluador
respondiera a la siguiente pregunta para cada uno de los reactivos: “¿la habilidad
o conocimiento medido por este reactivo es Esencial, Útil pero no esencial o No
necesaria para el desempeño del trabajo?”. En este caso como no se evaluaba el
contenido sino características de la traducción y validación, se uso: De acuerdo, Ni
en acuerdo ni en desacuerdo, y en Desacuerdo. Lawshe desarrolló una fórmula
denominada “razón de validez de contenido” (CVR):

CVR= Ne – (N/2) / (N/2)

CVR corresponde a la razón de validez de contenido, Ne al número de


expertos que indican “esencial” y N al número total de expertos. La razón de
validez de contenido puede dar negativa, cero o positiva dependiendo del total de
expertos y del número de jueces que estima el reactivo como esencial. Si CVR da
negativa, quiere decir que menos de la mitad de los expertos indican “esencial”, si
CVR da cero, quiere decir que exactamente la mitad de los expertos indica
“esencial” y cuando CVR es positiva, es porque más de la mitad de los expertos,
pero no todos, indican “esencial”.

Para validar una prueba es necesario calcular la CVR para cada reactivo,
Lawshe recomienda que el reactivo debe eliminarse si la cantidad de acuerdo
117
observado tiene más de 5% de probabilidad de ocurrir al azar. (Hernández et al.
2006). En este caso particular como se mencionó anteriormente, no se validaron
los reactivos sino características por lo cual donde no hubo 100% de acuerdo lo
que se procedion fue hacer las adecuaciones pertinentes según las observaciones
de los jueces

Experto 1 Experto 2
Nombre: Hugo Segura Pujol Nombre: Carola Cabezas Orellana
Profesión: Fonoaudiólogo Profesión: Fonoaudióloga
Años de ejercicio de la profesión: 16 años Años de ejercicio de la profesión: 12 años

Experto 3 Experto 4
Nombre: Bethsabe Bobadilla Nombre: Camila Spoerer
Profesión: Fonoaudiólogo Profesión: Fonoaudiólogo
Años de ejercicio de la profesión: 8 años Años de ejercicio de la profesión: 5 años

Criterio para la validación de los reactivos

D N E

Ni acuerdo ni en En
De acuerdo
Desacuerdo Desacuerdo

118
Validación adaptación

Expertos
Itemes 1 2 3 4
Las adecuaciones lingüísticas responden a la realidad chilena D D D D 100
en el ámbito de la salud
El número de reactivos es suficiente D D D 75

La redacción de los reactivos es adecuada D D D D 100

Se evalúan las responsabilidades de los evaluados D D D D 100

Se evalúan los roles de los evaluados D D D 75

Se consideran los ámbitos de actuación de los evaluados D D D 75

Se evalúan habilidades actitudinales relacionadas con el D D D D 100


desempeño de los evaluados
Se evalúan habilidades procedimentales relacionadas con el D D D D 100
desempeño de los evaluados
Las escalas de medida utilizadas, reflejan las posibles D D D D 100
opiniones de los evaluados
La estructura del instrumento facilita la recopilación de datos D D D D 100
relevantes

Validación Traducción

Expertos
Itemes 1 2 3 4
Se respetan los conceptos originales del documento D D D D 100

El número de ítemes traducidos, es igual al del original D D 50

Las adecuaciones lingüísticas realizadas en la traducción, no D D D D 100


distorsionan el sentido primigenio de las afirmaciones
Las adecuaciones gramaticales, no afectan el sentido original D D D D 100
del texto
Se respeta la estructura general del documento en la traducción D D D D 100

No se alteran los sub-ítemes del instrumento en su número D D D D 100

No se alteran los sub-ítemes del instrumento en su organización D D D D 100

Las escalas de medida representan de forma idéntica, los D D D 75


criterios originales

119
ANEXO 4 Análisis Detallado de Actividades por Funciones

Tabla 5 A

1: Creo que necesito 3: Creo que esta


Items de la escala más información y es una área de p
practica en esta área fortaleza

Prevención (número total de menciones) 5 (50,0) 5 (50,0) 1,000


A1 1 (25,00) 3 (75,0) 0,317
A2 4 (66,7) 2 (33,3) 0,414

Identificación (número total de menciones) 37 (22,29) 129 (77,71) <0,001


Bt1 3 (37,5) 5 (62,5) 0,480
Bt2 3 (27,3) 8 (72,7) 0,132
Bv1 0 11 (100,0) n/c
Bv2 2 (13,3) 13 (86,7) 0,005
Bpt1 2 (22,2) 7 (77,8) 0,096
Bpt2 1 (11,1) 8 (88,9) 0,020
Bpt3 2 (16,7) 10 (83,3) 0,021
Bpt4 6 (54,5) 5 (45,5) 0,763
Bpd1 1 (10,0) 9 (90,0) 0,011
Bpd2 1 (25,0) 3 (75,0) 0,317
Bpd3 3 (27,3) 8 (72,7) 0,132
Bpd4 1 (10,0) 9 (90,0) 0,011
Bpd5 3 (30,0) 7 (70,0) 0,206
Bpd6 4 (40,0) 6 (60,0) 0,527
Bpd7 1 (12,5) 7 (87,5) 0,034
Bpd8 4 (28,6) 10 (71,4) 0,109
Bpd9 0 3 (100,0) n/c

Evaluación (número total de menciones) 13 (14,61) 76 (85,39) <0,001


Ci1 1 (7,1) 13 (92,9) 0,001
Ci2 2 (20,0) 8 (80,0) 0,058
Ci3 2 (14,3) 12 (85,7) 0,008
Cr1 2 (13,3) 13 (86,7) 0,005
Cr2 3 (21,4) 11 (78,6) 0,033
Cr3 1 (8,3) 11 (91,6) 0,004
Cr4 2 (20,0) 8 (80,0) 0,058
Prueba de χ2 para diferencias de proporciones; n/c= no calculado por presentar celdas con valor cero.

Tabla 5B

120
Creo que necesito Creo que esta es
Items de la escala más información y una área de p
practica en esta área fortaleza

Intervención (número total de menciones) 30 (13,22) 197 (86,78) <0,001


Dd1 4 (44,4) 5 (55,6) 0,739
Dd2 3 (30,0) 7 (70,0) 0,206
Dd3 0 9 (100,0) n/c
Dp1 2 (25,0) 6 (75,0) 0,157
Dp2 1 (11,1) 8 (89,9) 0,020
Dp3 2 (40,0) 3 (60,0) 0,655
Dp4 0 11 (100,0) n/c
Dp5 1 (11,1) 8 (88,9) 0,020
Dp6 1 (12,5) 7 (87,5) 0,034
Dp7 0 5 (100,0) n/c
Dp8 0 11 (100,0) n/c
Dp9 0 7 (100,0) n/c
Dp10 2 (18,2) 9 (81,8) 0,035
Dp11 0 7 (100,0) n/c
Dp12 1 (11,1) 8 (88,9) 0,020
Dp13 1 (9,1) 10 (90,9) 0,007
Dp14 0 15 (100,0) n/c
Drt1 3 (23,1) 10 (76,9) 0,052
Drt2 2 (15,4) 11 (84,6) 0,013
Drt3 0 8 (100,0) n/c
Drd1 2 (25,0) 6 (75,0) 0,157
Drd2 3 (37,5) 5 (62,5) 0,480
Drd3 1 (11,1) 8 (88,9) 0,020
Drd4 1 (12,5) 7 (87,5) 0,034
Drd5 0 8 (100,0) n/c
Prueba de χ2 para diferencias de proporciones; n/c= no calculado por presentar celdas con valor cero.

Tabla 5C

Creo que necesito Creo que esta es


Items de la escala más información y una área de p
practica en esta área fortaleza

Gestión (número total de menciones) 12 (9,76) 111 (90,24) <0,001


E1 3 (27,3) 8 (72,7) 0,132
E2 1 (8,3) 11 (91,7) 0,004
E3 2 (12,5) 14 (87,5) 0,03
121
E4 1 (8,3) 11 (91,7) 0,004
E5 1 (8,3) 11 (91,7) 0,004
E6 1 (8,3) 8 (88,9) 0,020
E7 3 (21,4) 11 (78,6) 0,033
E8 0 11 (100,0) n/c
E9 0 12 (100,0) n/c
E10 0 14 (100,0) n/c

Habilidades interpersonales (número


total de menciones) 2 (1,05) 188 (98,95) <0,001
F1 0 15 (100,0) n/c
F2 0 15 (100,0) n/c
F3 0 15 (100,0) n/c
F4 0 14 (100,0) n/c
F5 0 16 (100,0) n/c
F6 0 17 (100,0) n/c
F7 1 (7,1) 13 (92,9) 0,001
F8 0 14 (100,0) n/c
F9 0 12 (100,0) n/c
F10 0 13 (100,0) n/c
F11 0 16 (100,0) n/c
F12 0 10 (100,0) n/c
F13 1 (11,1) 8 (88,9) 0,020
F14 0 10 (100,0) n/c
Prueba de χ2 para diferencias de proporciones; n/c= no calculado por presentar celdas con valor cero.

Tabla 5D

Creo que necesito Creo que esta es


Items de la escala más información y una área de p
practica en esta área fortaleza

Conocimiento de la cultura del servicio


de salud (número total de menciones) 10 (29,41) 24 (70,59) 0,026
G1 3 (42,9) 4 (57,1) 0,705
G2 5 (55,6) 4 (44,4) 0,739
G3 1 (10,0) 9 (90,0) 0,011
G4 1 (12,5) 7 (87,5) 0,034

Supervisión (número total de menciones) 2 (2,38) 82 (97,62) <0,001


H1 0 8 (100,0) n/c
H2 0 8 (100,0) n/c
H3 0 9 (100,0) n/c
H4 0 9 (100,0) n/c
H5 0 7 (100,0) n/c

122
H6 1 (14,3) 6 (85,7) 0,059
H7 0 4 (100,0) n/c
H8 1 (14,3) 6 (85,7) 0,059
H9 0 7 (100,0) n/c
H10 0 6 (100,0) n/c
H11 0 6 (100,0) n/c
H12 0 6 (100,0) n/c
Prueba de χ2 para diferencias de proporciones; n/c= no calculado por presentar celdas con valor cero.

123