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El elogio de la técnica

Imagen tomada de: http://saraskingdom.blogspot.com. Obra: M.C. Escher, 1948. Diseño: Natalia Bedoya Hernández, Gimnasio Campestre.
15 ARTICULO DE REFLEXI oN
ó

EL ELOGIO DE LA TÉCNICA: TÉCNICA


Y SUBJETIVIDAD
Daniel Díaz Moreno
Centros de Estudios Sociales - CES, Gimnasio Campestre
Correspondencia para el autor: ddiaz@campestre.edu.co

Recibido: 29 de agosto de 2014


Aprobado: 1 de octubre de 2014

RESUMEN SUMMARY
El presente artículo explora la relación This article explores the relationship
entre la técnica y el pensamiento social between art and the classical social
clásico del siglo XIX y la primera mitad thought of the nineteenth century and
del siglo XX. El argumento de la primera the first half of the twentieth century.
parte del texto es que las ciencias so- The argument of the first part of the
ciales mantuvieron una relación trágica text is that the social sciences held a
y de menosprecio frente a la técnica. tragic relationship and contempt against
La segunda parte del artículo sugiere technique. The second part of the article
la posibilidad de desarrollar una econo- suggests the possibility of developing a
mía política de la técnica que consiste policy on technique. Basically, it involves
básicamente en establecer relaciones establishes relationships between the
entre la producción de subjetividad y la production of subjectivity and technical
producción técnica. production economy.

Palabras clave: técnica, sub- Key words: Technique, subjecti-


jetividad, cuerpo, ciencias socia- vity, social science, political
les, economía política, Gilbert economy, Gilbert Simondon, hu-
Simondon, humanismo, posthu- manism, posthumanism, Karl
manismo, Karl Marx. Marx.

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INTRODUCCIÓN política de la técnica en la que se trata


de articular la técnica y la producción
Estamos imbuidos de técnica. De prin- de subjetividad en un mismo proceso de
cipio a fin la técnica nos constituye. producción.
Técnicas de nacimiento y de muerte,
técnicas para pescar, cosechar y cazar,
técnicas para caminar, para comer, para HUMANISMO Y RESENTIMIENTO:
dormir, técnicas para vigilar, para gober- LA TRAGEDIA DE LA TÉCNICA
nar y para cuidar de sí mismos. Incluso
toda nuestra vida transcurre sobre un MODERNA EN EL PENSAMIENTO
articulado de objetos técnicos: desde los SOCIAL CLÁSICO
ladrillos y el pavimento que componen
la ciudad hasta la vestimenta o las rece- La reflexión y el pensamiento técnico
tas de cocina. Podría decirse que somos son propios de nuestro tiempo. Es difícil
seres técnicos, pero sería más preciso no sentir un distanciamiento al revisar
decir que somos seres constituidos técni- el modo como pensadores clásicos y hu-
camente. La artificialidad como natura- manistas abordaron el problema técnico,
leza. Si el humano es un animal técnico sobre todo cuando hoy en día las máqui-
es en la medida en que se reconoce que nas inteligentes configuran gran parte de
éste se ha constituido técnicamente. El nuestra existencia y gozan de un lugar
primer acto técnico es la crianza de seres privilegiado en nuestra cotidianidad. La
humanos en la horda primitiva que se distancia no es otra cosa que una dis-
encarga de transmitir todo un repertorio tancia histórica, aunque tal vez se trate
de habilidades técnicas (Castro-Gómez, más de un abismo histórico. En efecto,
2012, p. 66). Al proponer una categoría los padres fundadores del pensamiento
como la de antropotécnica, Sloterdijk social clásico del siglo XIX tuvieron que
reconoce que el humano se ha formado vérselas con un tipo de máquina que hoy
a través de un proceso técnico: las antro- ocupa un lugar secundario en nuestras
potécnicas moldean al animal humano. vidas: la máquina mecánica. El siglo XIX
estuvo dominado por el energetismo
Lo que queremos en este breve artículo termodinámico que se expresó en
es bosquejar algunos de los problemas de violación de la naturaleza, conquista
la cuestión técnica. Para esto recorrere- del mundo y captura de energías. Fue
mos dos polos de análisis. El primero es allí, en ese momento histórico y con
la sospecha de que el pensamiento social ese tipo de máquinas termodinámicas,
clásico y el humanismo despreciaron la donde la máquina se convirtió en ad-
técnica, de que generalmente sus análisis versario del hombre y aquella tomó el
no dan cuenta de la técnica en sí misma lugar de este; el hombre se convirtió
como objeto digno de consideración sino en apéndice de la máquina y, sometido
de otra cosa que recae sobre la técnica: a las fuerzas productivas que él mismo
una apropiación, un significado, un uso, creó, vio cómo son extraídas sus propias
un tipo de racionalidad. El segundo polo energías vitales para ser convertidas en
recoge la sugerencia de Sloterdijk de que fuerza de trabajo. Sobre este panorama
el animal humano es producido técnica- no es difícil entender el resentimiento
mente. Proponemos pues una economía humanista contra el objeto técnico.

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Hoy, por otro lado, la termodinámica se tipo de máquinas son relevadas por otras
ve desplazada por la teoría de la informa- nuevas. Se trata más bien de que la
ción donde la máquina es lo que aumenta máquina cibernética encarna un nuevo
la cantidad de información, acrecentando horizonte histórico, una nueva episteme.
la neguentropía, es decir, oponiéndose La cibernética es ante todo un aconteci-
a la degradación energética lo que no miento cultural pues nos lleva a reconsi-
significa otra cosa que oponerse a la derar los límites entre los sistemas vivos
muerte de un sistema. Tenemos entonces y las máquinas. Por lo menos desde la
ya no un tipo de máquina que extrae las década del cincuenta, de la mano de la
energías del mundo, sino un nuevo tipo biología molecular, la vida no es otra cosa
de máquina: la máquina cibernética. La que sistemas abiertos que intercambian
máquina organiza la vida, la estabiliza, interminablemente energía e informa-
evita el desorden, “la máquina es aquello ción. Energía e información, componen-
por medio de lo cual el hombre se opone
tes mismos de la vida, son también los
a la muerte del universo; hace más lenta,
componentes de los sistemas cibernéti-
como la vida, la degradación de la ener-
cos. De allí que hoy sea posible hablar
gía, y se convierte en estabilizadora del
de prótesis, ensamblajes tecnológicos y
mundo” (Simondon, 2007, p.38).
miles de articulaciones posibles entre la
materia viva y los sistemas cibernéticos.
Este cambio no es simplemente una
Esto, ciertamente, constituye un desafío
transformación tecnológica donde un
para los límites de lo humano. De allí que
se hable de la muerte del hombre: las
fuerzas (vida, trabajo y lenguaje) que
componen la forma hombre entran en
relación con nuevas fuerzas: los genes,
el silicio y lo agramatical. “Las fuerzas
del hombre entran en relación con fuer-
zas del afuera, las del silicio que toman
su revancha sobre el carbono, la de los
componentes genéticos que toman su
revancha sobre el organismo, la de los
enunciados agramaticales que toman su
revancha sobre el significante” (Deleuze,
1987, p. 169). Se han transformado no
sólo los objetos técnicos con la invención
de las máquinas de tercer tipo, sino que
también se han transformado los saberes
y las prácticas, abriendo así un campo
de posibilidades para reconfigurar lo
humano.

Sobre este horizonte histórico de trans-


Tomada de: http://2.bp.blogspot.com/_tgOUCtcoD-I/TARZVa- formaciones, no es difícil entender el
YeefI/AAAAAAAAA_4/Eq-pIXWgcQU/s1600/Hombremaquina.
jpg gran cúmulo de investigaciones sobre

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los problemas de las nuevas tecnologías la superioridad de lo intelectual. Incluso


y las transformaciones culturales y cor- el mito de Pandora (Sennett, 2009, p.11),
porales: ciberculturas, tecnoculturas, diosa de la invención, y su caja maldita
cyborgs, postorganismos, posthumanis- recoge varios de los peligros y precau-
mo, entre otras. No se trata simplemente ciones asociadas a las técnicas y a la sed
aquí de una nueva moda investigativa, de conocimiento humano: aunque las
tal vez pasajera, sino que estas nuevas personas producen cosas no comprenden
temáticas hablan de una transformación lo que hacen, he ahí la semilla de su
de la episteme contemporánea. En este propia destrucción. La técnica aparece
sentido, definitivamente ya no somos aquí como el predicado de un sujeto, “los
modernos. De ahí que la distancia entre hombres usan herramientas…” El objeto
la reflexión clásica y humanista sobre la técnico se configura así como una pura
técnica y la reflexión actual no sea otra exterioridad al hombre y su cultura, de
cosa que un abismo. ahí que “se la quiere dominar. El querer
dominarla se hace tanto más urgente,
“Por todas partes permanecemos pre- cuanto más amenaza la técnica con es-
sos, encadenados a la técnica, aunque capar al control del hombre” (Heidegger,
apasionadamente la afirmemos o la ne- 1997, p.115).
guemos” (Heidegger, 1997, p.113). Este
enunciado ilustra muy bien acerca del En el pensamiento social clásico la
ánimo teórico con que el problema de la reflexión sobre la técnica osciló entre
técnica fue abordado por el pensamiento ver en el objeto técnico una fuerza
social clásico y el humanismo. La técnica productiva y el análisis sobre lo trágico
apareció como un elemento foráneo, y perverso de la racionalidad técnica
ajeno a la cultura. La técnica provoca moderna. En el primer caso, tenemos a
un extrañamiento; ajena al Hombre por Karl Marx quien desarrolló sus análisis
la artificialidad que produce y que ella sobre el papel de la maquina en la mo-
misma encarna, alerta a los modernos derna economía burguesa y sus efectos
de sus peligros y las contradicciones perversos sobre los trabajadores fabriles.
que encierra, pues la técnica moderna La máquina obrará un efecto desgarra-
le sirve al hombre para dominar al mun- dor sobre el cuerpo y el espíritu de los
do y extraer fuerzas y materiales. Sin trabajadores quienes serán alienados por
embargo, también la técnica amenaza los ritmos ajenos que ésta les impondrá
constantemente al hombre pues lo aleja a hombres, mujeres y niños. Equiparar al
de su humanidad: el hombre, que tiene obrero con la máquina sólo podría hacer-
la potencia de crear medios técnicos, se a costa de la degradación del obrero
contempla la posibilidad de ser engullido quien debe someterse ahora a un ritmo
y sometido por sus propias creaciones ar- que le es ajeno (Marx, 2010, p. 55). Mal
tificiales. Esta visión acerca de la técnica haríamos, sin embargo, en extraer de
tiene su origen en supuestos teóricos de ahí que Marx considere como nociva o
vieja data; al menos desde Platón y su alienante en sí misma a la máquina. Todo
concepción desafortunada de la técnica lo contrario. En tanto que fuerza pro-
se estableció una separación tajante en- ductiva, la máquina encarna para Marx
tre la inferioridad de lo manual-técnico y el desarrollo de la potencia productiva

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humana. Marx despreciaba las relaciones ciones religiosas; se prescinde de la cosa


de producción desplegadas por la clase en sí misma (Sennett, 2009, p.19).
burguesa, pero al mismo tiempo admi-
raba profundamente los medios técnicos Si se le ha negado un plano de análisis
dispuestos por estos mismos burgueses a la técnica en sí misma es porque las
(Marx, 2008, p.47). El problema no es la ciencias sociales han despreciado la téc-
máquina, sino las relaciones de produc- nica. Lo que debemos tratar de rastrear,
ción que se le imponen a esta, en este entonces, es la raíz de ese desprecio,
caso el problema es que la máquina, en hacer su genealogía, trazar sus líneas
tanto que medio de producción, ha sido de procedencia. Su semilla, ya lo vimos,
apropiada por la clase burguesa para se remonta a distinciones platónicas del
acumular riquezas. Si la máquina en el mundo antiguo. Sin embargo, es en el
capitalismo aliena no es por la naturaleza pensamiento social clásico y el huma-
nismo donde se forja una visión trágica
de su mecanismo, sino por que encarna y
sobre la técnica, con su exterioridad
reproduce la contradicción entre capital
maldita que recae sobre lo humano. Al
y trabajo. El análisis de ese objeto téc-
ser vista por el humanismo como una
nico en sí mismo se diluye en función del
mera herramienta para alcanzar un fin,
análisis de las relaciones sociales que se
la técnica fue ubicada en el lugar de
imponen sobre la máquina y la atraviesan lo artificial en contraste con la natural
en todos sus efectos. El pensamiento so- interioridad humana; un medio artifi-
cial clásico somete el elemento técnico a cialmente creado que podría someter
un plano de trascendencia analítico que al humano y convertirlo en esclavo de
no da cuenta de la dimensión técnica sus propias creaciones. La técnica aleja
en sí misma, en su inmanencia, sino que al hombre de su humanidad (Heidegger,
lo técnico se analizará siempre a partir 1997, p.139).
de su relación social. No se trata de que
las ciencias sociales no hayan tenido en
cuenta la dimensión técnica o que le
hayan dado un lugar secundario. El pro-
blema es que se supeditó lo técnico a los
usos, los significados o las apropiaciones
por parte de una clase de los medios
técnicos disponibles en un momento
histórico determinado.

Con frecuencia, al menos en las ciencias


sociales, la expresión “cultura material”
desprecia las telas, los tableros de circui-
Tomada de: http://www.midiaindependente.org/pt/
tos o el pescado al horno como objetos red/2010/09/477417.shtml
dignos de consideración por sí mismos;
en cambio, considera que la formación Además de los análisis de Marx sobre
de esas cosas físicas es reflejo de normas la máquina y sus vínculos con las rela-
sociales, intereses económicos o convic- ciones de producción, la otra visión

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paradigmática sobre el problema téc- mantienen unido el todo social” (Adorno


nico en el pensamiento social clásico y Horkheimer, 1998, p.166). Nos encon-
remite a Max Weber. Al preguntarse por tramos aquí con el momento más trágico
la especificidad de la racionalidad occi- y pesimista sobre el problema técnico.
dental moderna, Weber asocia un tipo En efecto, es desgarradora su visión pues
de racionalidad al mundo moderno: la la técnica moderna se convierte en sí
racionalidad instrumental. Se trata de misma en condena: esquematismo del
un tipo de racionalidad que se orienta pensamiento, asesinato de la cultura,
por el cálculo entre los medios y los alienación de las masas, círculo de ma-
fines. La técnica es un medio para un nipulación. Es indistinto si se trata del
fin. Este tipo de racionalidad, que nace cinematógrafo como objeto técnico o si
del ascetismo intramundano de algunas se trata de las técnicas del marketing
corrientes protestantes en los inicios publicitario, finalmente todas ejercen su
de la modernidad, se transmutará en efecto de dominio y estandarización. La
una racionalidad económica, técnico- técnica aquí no forma parte de la cultura
instrumental, que constituirá el espíritu propiamente dicha, todo lo contrario. La
del capitalismo (Weber, 2004). Ahora técnica moderna se opone a la cultura,
bien, Weber, al igual que Marx, tampoco al menos a la verdadera y “alta cultura”
le da un lugar de análisis a la dimensión que pregonan Adorno y Horkheimer; si
técnica en sí misma, sino que hace de los medios técnicos modernos producen
la técnica la piedra angular del ethos cultura es porque se trata de una falsa
capitalista. Lejos se encuentra Weber de cultura, de una cultura de masas.
analizar los objetos técnicos o siquiera
las técnicas del trabajo. Si lo hace es El resentimiento humanista ha impedido
para mostrar cómo las técnicas buro- analizar la dimensión técnica como parte
cráticas, por ejemplo, encarnan un tipo integral de la cultura. Convierte al obje-
de racionalidad técnico-instrumental. to técnico y a la técnica en sí misma en
Racionalidad que se presenta como una un elemento aditivo a la cultura, desco-
totalidad capaz de subsumir todas las nociendo así su potencial constitutivo. El
esferas del mundo de la vida. La raciona- humanismo ve en la máquina un ensam-
lidad técnico-instrumental, es la misma blaje de materia, un mero apéndice de la
en todos los casos, es Una. Por nuestra cultura que procura garantizar una utili-
parte, creemos que así como el capita- dad (Simondon, 2007, p.32). O bien, hace
lismo no es Uno, sino muchos, también del objeto técnico una simple máquina
las racionalidades técnicas son muchas que amenaza la existencia del hombre,
y no sólo una. Donde mejor vemos las que atenta contra su esencia natural. En
consecuencias de los supuestos teóricos su resentimiento, los humanistas creen
weberianos sobre el problema técnico es que las máquinas desproveen al hombre
en los análisis de Adorno y Horkheimer de su humanidad constitutiva.
sobre la técnica moderna. “La raciona-
lidad técnica es hoy la racionalidad del La cultura se ha constituido en sistema
dominio mismo. Es el carácter coactivo de defensa contra las técnicas; ahora
de la sociedad alienada de sí misma. bien, esta defensa se presenta como una
Los automóviles, las bombas y el cine defensa del hombre, suponiendo que los

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objetos técnicos no contienen realidad Hacer una economía política es trazar


humana (…) La oposición entre cultura y el mapa de las múltiples determinacio-
técnica, entre hombre y máquina es falsa nes que configuran lo concreto. Cuando
(Simondon, 2007, p.31). Deleuze y Guattari, por ejemplo, se
proponen hacer una economía política
del deseo lo que tratan de visibilizar es
APUNTES PARA UNA ECONOMÍA que el deseo está formado de determi-
POLITICA DE LA TÉCNICA naciones múltiples: sociales y animales
Lenz se colocó más allá de la distinción y vegetales y tecnológicas y…y…; esto,
hombre-naturaleza, en contra de la edipización del deseo
más allá de todos los puntos de efectuado por el psicoanálisis que re-
referencia que esta distinción con- conocía la familia burguesa como única
diciona. determinación fundamental (Deleuze y
No vivió la naturaleza como naturale- Guattari, 1985). El problema de la eco-
za, sino como proceso de producción. nomía política no es tanto el que seamos
Ya no existe ni hombre ni naturaleza, naturalmente productores, sino el que
únicamente el proceso seamos incesantemente producidos.
que los produce uno dentro del otro y Siempre un resultado: somos esa mul-
acopla las máquinas. tiplicidad de fuerzas y determinaciones
(Deleuze & Guattari, 1985, p. 12) que nos constituye.

¿Qué significa hacer una economía ¿Qué significa entonces hacer una eco-
política? Básicamente dar cuenta del nomía política de la técnica? Lo primero
proceso de producción. “Individuos que nos plantea es una relación entre la
que producen en sociedad, o sea la producción de subjetividad y la técnica.
producción de individuos socialmente Una economía política de la técnica es
determinada: este es naturalmente el analizar no sólo el mundo de la dimensión
punto de partida” (Marx, 1982, p.33). de la producción técnica, sino recompo-
El punto de partida pues, no es otro que ner los procesos mediante los cuáles se
la producción social de la vida. Los in- forma “un sujeto para el objeto”, esto
dividuos producen materialmente cosas es, se produce determinada subjetivi-
y medios de subsistencia, los cuales, a dad concreta, se despliega un mundo,
su vez, producen a los individuos que se configura un ethos. Una economía
producen, “de modo que la producción política de la técnica consiste en pensar
no solamente produce un objeto para las potencias productivas de la técnica:
el sujeto sino también un sujeto para capaz de producir modos de vida y de
el objeto” (Marx, 1982, p. 42). Que los desplegar mundos para vivir.
individuos producen no es el punto de
partida, sino que el individuo es síntesis Nosotros, animales humanos, produci-
de múltiples determinaciones. Es, por mos constantemente técnicas para ser
lo tanto, un resultado histórico, una aplicadas al mundo, consumidas, usa-
contingencia, un punto de llegada, un das. Algo es producido (desde objetos
entrecruzamiento de fuerzas en un mo- técnicos como una flecha, un martillo o
mento histórico determinado. un automóvil, hasta técnicas de trabajo

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los rebaños” (Simondon, 2007, p.106).


Ciertamente el modelo del pastorado no
fue exclusivo del mundo hebreo sino que,
también, fue empleado por el cristianis-
mo que hará del pastor el modelo de una
tecnología de gobierno, en este caso, del
gobierno de las almas (Foucault, 1990).
Podríamos sugerir otros ejemplos en los
que a partir de un consumo técnico se
producen modelos de conducta, estilos
y modos de vida. Son muchas y diversas
las técnicas que brindan esquemas de
Tomada de: http://ounae.com/stelarc-cuerpo-humano-dispo- pensamiento y modelos prácticos para
sitivo-obsoleto/ formar la subjetividad: el tiro al arco y
la práctica del zen; la agricultura y los
como la agricultura, la caza, la guerra Evangelios; la navegación y Cicerón; las
o el pastoreo de ovejas) para ser consu- técnicas de guerra de la antigua China
mido (sembrar y recoger cosechas, cazar y los manuales de liderazgo empresarial
un animal, someter un oponente o criar en el neoliberalismo.
ovejas). Tenemos entonces una produc-
ción consumidora. Por otro lado, como Pensar una economía política de la
parte del mismo circuito productivo, el técnica ha sido posible gracias a Marx,
consumo es productivo, “el consumo, en desde luego, pero sobre todo es gra-
cierto modo, produce al hombre” (Marx, cias a Simondon que es posible pensar
1982, p. 40). Esto significa, en nuestro en una articulación “positiva” entre el
caso concreto, que el consumo técnico objeto técnico y la subjetividad. Sin
es capaz de producir subjetividad. Así lugar a dudas es hoy Gilbert Simondon
por ejemplo, la técnica de la crianza de el filósofo por excelencia de la técnica.
ovejas fue capaz de producir un estilo Fue él quien analizó el mundo de los
de vida, un modo de sujeción de las objetos técnicos al nivel de su propia
almas, un pueblo de pastores y ovejas inmanencia. Simondon rastrea la génesis
e incluso una consciencia de rebaño. La del objeto técnico a partir, no de una
dimensión técnica por sí misma tiene exterioridad al objeto técnico como lo
la potencia de producir estilos de vida, sería por ejemplo su uso, sino desde la
ethos, y de desplegar mundos posibles. racionalidad que le es propia: los obje-
Las técnicas pastorales ocupaban un lu- tos técnicos evolucionan, a su modo, y
gar privilegiado en la historia del pueblo se inscriben en linajes filogenéticos que
hebreo; una técnica noble en contraste comparten sus propios esquemas de fun-
con la agricultura, técnica inferior que cionamiento, se transforman en virtud
trabaja sobre la tierra considerada como de sus propias necesidades internas y no
maldita en la tradición bíblica. “La bi- como consecuencia de factores econó-
blia contiene una multitud de esquemas micos o exigencias prácticas. Simondon
de pensamiento y paradigmas extraído revitalizará la reflexión sobre el proble-
de la forma en que se hacen prosperar ma técnico al reconstituirle un nivel de

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análisis a la técnica y a su propio modo


de existencia, un mundo compuesto por
individuos técnicos y conjuntos tecno-
lógicos. Aunque Simondon no se da a la
tarea explícita de pensar la articulación
entre la subjetividad y la técnica, sí nos
abre un nuevo prisma de análisis al anu-
lar la distinción entre técnica y cultura,
hombre y máquina (Simondon, 2007,
p.31). La técnica se dispone así sobre
un mismo plano de composición junto Tomada de: http://elblogdeliher.com/wp-content/
uploads/2014/07/fondo-ojo.jpg
a la cultura y al humano. Si existe una
relación de alienación entre el hombre Comenzamos por Simondon no porque él
y la máquina no es porque ésta se haya haya sido en primero en pensar la relación
puesto en función de los intereses par- entre la subjetividad y la técnica, sino
ticulares de una clase, sino porque la porque es hoy día el pensador más em-
máquina se experimenta como herra- blemático de la técnica y la condición de
mienta, como objeto extraño, ajeno a
posibilidad teórica de nuestra economía
sí mismo, anulando así una articulación
política de la técnica. Ya antes de Simon-
orgánica entre la subjetividad y ese in-
don, Walter Benjamin se dio a la tarea
dividuo técnico que es la máquina. “La
de articular la técnica y la subjetividad.
alienación del hombre en relación con la
A diferencia de sus contemporáneos,
máquina no tiene solamente un sentido
Adorno y Horkheimer, Benjamín no ex-
económico-social; tiene también un sen-
tiende ese halo trágico sobre la técnica,
tido psico-fisiológico; la máquina ya no
prolonga el esquema corporal, ni para ni tampoco ve en el objeto técnico una
los obreros ni para quienes la poseen” pura dominación y falsa consciencia, sino
(Simondon, 2007, p.136). El objeto téc- que le reconocerá a éste posibilidades
nico no es una herramienta, o más bien, múltiples; dominación sí, pero también
el experimentar el objeto técnico como resistencias posibles, reconfiguraciones
herramienta provoca una alienación, un de los sentidos. Benjamin concibe la
extrañamiento, una separación entre el técnica como instrumento capaz de aco-
objeto y el sujeto. En contraposición, plarse a los sentidos para prolongarlos
hacer del objeto técnico un instrumento y expandir sus posibilidades. Lejos está
es prolongar y adaptar el cuerpo para Benjamin de concebir los sentidos como
obtener una mejor percepción; el ins- dato natural; los sentidos son también un
trumento es herramienta de percepción resultado de múltiples determinaciones.
(Simondon, 2007, p.132). Al anular la La percepción sensorial se modifica re-
separación hombre/máquina Simondon organizándose constantemente no sólo
abre un nuevo horizonte en el que se por los condicionamientos naturales,
hace posible pensar un mismo plano en sino también históricos (Benjamin, 1989,
el que el hombre y la máquina pueden p.4). La técnica ocupa un lugar funda-
articularse, ensamblarse, acoplarse en mental pues es considerada, por derecho
un mismo proceso productivo. propio, una fuerza determinante en la

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configuración de la percepción sensorial. preguntas, tela por cortar y problemas a


Este aspecto del pensamiento de Benja- plantear. Ese, sin embargo, fue nuestro
min fue bellamente captado por Martín- propósito desde el inicio; proponer una
Barbero al señalar que técnicas como la mirada, abrir preguntas, sembrar dudas
fotografía o el cine producen todo un y ofrecer elementos para una crítica de
nuevo sensorium. El enriquecimiento la economía política de la técnica.
perceptivo que el cine nos aporta nos
permite ver, no tanto cosas nuevas sino
otra manera de ver viejas cosas y hasta LISTA DE REFERENCIAS
la más sórdida cotidianidad (Martín- Adorno, T. & Horkheimer, M. (1998) Dialéctica de
Barbero, 1998, pp.64-65). Si Benjamin la ilustración. Fragmentos filosóficos. Valladolid:
concibe la técnica como un instrumento Trotta.
es en la medida en que considera que Benjamin, W. (1989) La obra de arte en la época
la aparición de nuevos objetos técnicos de su reproductibilidad técnica. En: Discursos
ininterrumpidos. Buenos Aires: Taurus. Disponible
amplían las posibilidades perceptivas de en: http://diegolevis.com.ar/secciones/Infoteca/
los órganos. La fotografía, por ejemplo, benjamin.pdf
es capaz de expandir las posibilidades Castro-Gómez, S. (2012) El concepto de antropo-
perceptivas del ojo humano; “con la técnica en Peter Sloterdijk. En: Revista de estudios
ayuda de ciertos procedimientos como sociales. No. 43. Bogotá, agosto.
la ampliación o el retardador, (el ojo) Deleuze, G. (1987) Foucault. Barcelona: Paidos.
retendrá imágenes que se le escapan Deleuze, G. & Guattari, F. (1985) El anti-edipo.
sin más a la óptica humana” (Benjamin, Capitalismo y esquizofrenia. Barcelona: Paidos.
1989, p.3). Tenemos entonces hermosos Foucault, M. (1990) Tecnologías del yo y otros textos
fragmentos de lo que llamamos una afines. Barcelona: Paidos.
economía política de la técnica. Faltaría Heidegger, M. (1997) La pregunta por la técnica. En:
analizar en que medida una figura como Heidegger, M. Filosofía, ciencia y técnica. Chile:
la del flâneur nos brinda elementos para Editorial universitaria.
una economía política de la técnica, Martín-Barbero, J. (1998) De los medios a las me-
esto, si consideramos la ciudad como un diaciones. Comunicación, cultura y hegemonía.
Santafé de Bogotá: Convenio Andrés Bello.
articulado de objetos técnicos, un medio
artificialmente producido, un milieu. Marx, K. (1982) Introducción general a la crítica
de la economía política/1857. México: Siglo XXI.
_______ (2008) El manifiesto comunista. Madrid:
Estos son tan solo dos ejemplos que nos
Alianza.
sugieren modelos para analizar el proceso
_______ (2010) Manuscritos de economía y filosofía.
de producción técnica de la subjetividad. Madrid: Alianza.
Pero los ejemplos podrían multiplicarse.
Mauss, M. (1997) Las técnicas del cuerpo. En: Crary,
Marcel Mauss (1996) y las técnicas del J y Kwinter, S (Comps) Incorporaciones. Madrid:
cuerpo, Richard Sennett (2009) y sus Cátedra.
trabajos de filigrana que analizan la ar- Sennett, R. (2009) El artesano. Barcelona: Ana-
ticulación entre el cuerpo y la técnica, grama.
Michel Foucault (1990) y sus tecnologías Simondon, G. (2007) El modo de existencia de los
de gobierno en las que se articulan modos objetos técnicos. Buenos Aires: Prometeo Libros.
de subjetivación y sujeción, técnicas y Weber, M. (2004) La ética protestante y el espíritu
saberes. Quedan pues abiertas muchas del capitalismo. Madrid: Alianza.

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