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Sermón Nº 4:

El cántico de Simeón:
El Nunc Dimittis.
Lucas 2:25-35.
Lectura Bíblica: Lucas 2:25-35.

25Ahora bien, en Jerusalén había un hombre llamado


Simeón, que era justo y devoto, y aguardaba con
esperanza la redención de Israel. El Espíritu Santo
estaba con él 26 y le había revelado que no moriría sin
antes ver al Cristo del Señor. 27 Movido por el Espíritu,
fue al templo. Cuando al niño Jesús lo llevaron sus
padres para cumplir con la costumbre establecida por
la ley, 28 Simeón lo tomó en sus brazos y bendijo a
Dios:
29 «Según tu palabra, Soberano Señor,
ya puedes despedir a tu siervo en paz.
30 Porque han visto mis ojos tu salvación,
31 que has preparado a la vista de todos
los pueblos:
32 luz que ilumina a las naciones

y gloria de tu pueblo Israel.»


33 El padre y la madre del niño se quedaron
maravillados por lo que se decía de él.34 Simeón
les dio su bendición y le dijo a María, la madre
de Jesús: «Este niño está destinado a causar la
caída y el levantamiento de muchos en Israel, y
a crear mucha oposición, 35 a fin de que se
manifiesten las intenciones de muchos
corazones. En cuanto a ti, una espada te
atravesará el alma.»
Introducción
La esperanza mesiánica.
• José y María llevan a Jesús al templo para que
sea circuncidado.

• “25 Ahora bien, en Jerusalén había un hombre


llamado Simeón, que era justo y devoto, y
aguardaba con esperanza la redención de
Israel. El Espíritu Santo estaba con él 26 y le
había revelado que no moriría sin antes ver al
Cristo del Señor. 27 Movido por el Espíritu, fue al
templo” (Lucas 2:25-27a).
• Simeón era alguien que anhelaba ardientemente
la consumación de las profecías mesiánicas.
• Además, el Espíritu le había mostrado que se
mantendría vivo hasta ver al Mesías prometido.
• Simeón encarna la motivación por la que fue
creado el templo: el servicio a Dios.
• Lo que busca Lucas no es sólo relatar el
cumplimiento de la Ley de los padres de Jesús,
sino la exaltación del Hijo de Dios.
Simeón tomó al niño en sus manos y bendijo a Dios.
En este sermón veremos como
la esperanza de la redención de
Dios en Cristo, se ve
manifestada en Simeón quien
canta y profetiza.
I. El cántico de Simeón.
1. Soberano-Siervo.

“29 «Según
tu palabra, Soberano Señor,
ya puedes despedir a tu siervo en paz”.

• Simeón adora y exalta a Dios con intensidad.


• Es un reconocimiento de la soberanía de Dios.
• Su automirada es la de quien se ve a sí mismo
como un siervo que se somete a la voluntad de
su señor.
2. La salvación para todos los pueblos.

“30 Porque han visto mis ojos tu salvación,


31 que has preparado a la vista de todos los pueblos:
32 luz que ilumina a las naciones

y gloria de tu pueblo Israel.»”.

• El Dios de toda gracia no hace distinción entre


pueblos.
• La salvación es para todas las familias de la tierra.
3. La salvación como luz y gloria.

“32 luzque ilumina a las naciones


y gloria de tu pueblo Israel.»”.

• La salvación es luz que traspasa y acaba con las


tinieblas de los gentiles.
• La salvación es gloria que usa a Israel como
instrumento de paz y bendición para todas las
familias de la tierra.
II. La profecía de Simeón.
1. El evangelio: bendición y ofensa.

“34Simeón les dio su bendición y le dijo a María, la madre


de Jesús: «Este niño está destinado a causar la caída y el
levantamiento de muchos en Israel, y a crear mucha
oposición, 35 a fin de que se manifiesten las intenciones de
muchos corazones”.

• Algunos rechazarán a Cristo, quedando excluidos del


Reino.
• Otros por la gracia soberana, aceptarán a Cristo, siendo
recibidos en el Reino.
2. La cruz: espada que traspasará el alma de María.

“35 a fin de que se manifiesten las intenciones de muchos


corazones. En cuanto a ti, una espada te atravesará el
alma”.

• Una espada ancha, símbolo de dolor y angustia


atravesaría el alma de María.
• Ella estuvo a los pies de la cruz.
• Fue consolada por la Resurrección. Fue cuidada por el
discípulo amado de Jesús.
3. La radicalidad del mensaje de Cristo.

“34 »No crean que he venido a traer paz a la tierra. No vine a


traer paz sino espada.35 Porque he venido a poner en
conflicto ‘al hombre contra su padre, a la hija contra su
madre, a la nuera contra su suegra; 36 los enemigos de cada
cual serán los de su propia familia’. 37 »El que quiere a su
padre o a su madre más que a mí no es digno de mí; el que
quiere a su hijo o a su hija más que a mí no es digno de
mí; 38 y el que no toma su cruz y me sigue no es digno de
mí. 39 El que encuentre su vida, la perderá, y el que la
pierda por mi causa, la encontrará” (Mateo 10:34-39).
“Pues resulta que el verdaderamente
sediento está dispuesto a tomar agua
desde cualquier recipiente, aunque resulte
algo difícil […] El verdaderamente sediento
siempre ha encontrado en la Biblia misma
y en una fundada prédica bíblica, aunque
haya sido poco contemporánea, el agua
viva –y constituye una grave decadencia
de la fe el que la pregunta por la
actualización del mensaje se vuelva
demasiado audible como pregunta
metodológica” (Bonhoeffer).
Para reflexionar y practicar.
• Reconozcamos a Dios como Señor nuestro,
sometiéndonos como sus siervos a su voluntad.

• Agradezcamos el don de la salvación, la que nos


trajo verdadera luz.

• Anunciemos la verdad del Evangelio sin dejar de


lado ni la bendición ni la ofensa.

• En Navidad: cantemos, oremos y anunciemos.