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La Madre es la vida

El 25 de marzo de 2010, ocurrió un suceso sorprendente en un hospital de Sídney,


Australia: un bebé muerto revivió. El bebé era un gemelo prematuro que vino al
mundo a las veintisiete semanas de gestación. El médico manifestó que el bebé
había muerto veinte minutos después de nacer. Desconsolada e incapaz de dejarlo
ir, la madre sostuvo a su hijo sobre su pecho para despedirse de él. Era la primera y
última oportunidad de abrazarlo. Sin embargo, unos minutos después, el bebé, que
se pensaba que estaba muerto, comenzó a vivir poco a poco, y después de dos
horas estaba respirando en los brazos de su madre como cualquier otro bebé. Fue
un momento milagroso.

Hace poco, una emisora de televisión transmitió un momento increíble a través de


un programa llamado “El Método Canguro: Un milagro en los brazos de una madre”.
¿Qué fuerza salvó al bebé muerto? Fue el “método madre canguro”, en el que una
madre abraza a su bebé, y sus cuerpos entran en contacto. Los expertos dicen que
fuerzas misteriosas tienen lugar en el interior, a pesar de que este método de
cuidado para el bebé podría ser una acción tan simple como abrazar.

Cuando la piel desnuda del bebé, desde el ombligo hasta el pecho, entra en
contacto con la madre, se envía una señal de placer al cerebro mediante la
estimulación de una fibra sensorial especial en el bebé. La señal pasa a la corteza
insular y se secreta oxitocina. Esta oxitocina va hasta el tallo cerebral y hace que el
cerebro del bebé se estabilice y se conforte. Además disminuye el dolor que el bebé
atravesará en el proceso del tratamiento, como una inyección o la toma de una
muestra de sangre. Es decir, un bebé se siente más feliz y cómodo en los brazos de
su madre, lo cual disminuye el dolor. Incluso un bebé muerto pudo volver a la vida
milagrosamente.

Este suceso no es fruto de la casualidad, sino de una providencia misteriosa en el


interior del cuerpo humano. Entonces, ¿quién creó esta providencia?

 Romanos 1:20 “Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se
hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas
por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa.”

Cuando Dios el Creador hizo todas las cosas, puso su poder y su naturaleza divina
dentro de sus creaciones. ¡El bebé muerto que volvió a la vida en los brazos de su
madre y recibió allí la mayor comodidad! Esto también contiene el poder y la
naturaleza divina de Dios. De la misma manera, nuestros espíritus también necesitan
una Madre espiritual que reviva nuestras almas. Una madre es aquella que nos da
la mayor comodidad, sosteniendo a sus hijos en sus brazos. Entonces, ¿tenemos
realmente a una Madre de nuestro espíritu?

 Gálatas 4:26, 31 “Mas la Jerusalén de arriba, la cual es madre de todos


nosotros, es libre. […] De manera, hermanos, que no somos hijos de la esclava,
sino de la libre.”

La Biblia testifica que nosotros, los hijos que serán salvos, tenemos a la Madre
Jerusalén celestial. Además, está profetizado que Ella descenderá a esta tierra para
dar la vida eterna a sus hijos junto con el Espíritu, Cristo que viene por segunda vez
en esta última época.

 Apocalipsis 22:17 “Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven.
Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida
gratuitamente.”

Ahora, Dios Madre, la Esposa, dice a sus hijos que reciban el agua de la vida. Si
somos abrazados por la Madre, seremos consolados enormemente.