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dearq 18.

ARQUITECTURA Y URBANISMO PARA LA PAZ Y LA RECONCILIACIÓN

El diseño social: espacio de interrelación


transdisciplinaria. Algunos aportes para
la convivencia
Social design – a space of transdisciplinary interrelation: some contributions to
help coexistence

O desenho social: espaço de inter-relação transdisciplinar. Algumas


contribuições para a convivência
Recibido: 16 de agosto de 2015. Aprobado: 18 de marzo de 2016. Modificado: 7 de abril de 2016
DOI: http://dx.doi.org/10.18389/dearq18.2016.03
Artículo de reflexión

Resumen
A partir del trabajo de campo de una investigación-acción en la zona rural del municipio de Guada-
lajara, de Buga, se reflexionó acerca de convocar la participación de la arquitectura en proyectos
pertinentes. Igualmente, se evaluó la percepción y la valoración de la relación campo-ciudad y el
sentido de convivencia por parte de los habitantes comprometidos en el desarrollo de tal actividad.
El concepto articulador del proceso es diseño social, desde el cual las aproximaciones a la relación
arquitectura, psicología social y saberes sociales son centrales para comprender la temática de con-
vivencia, pues señala aspectos territoriales de tipo rural-urbano. Dos conclusiones: el carácter com-
plejo de los resultados obtenidos y el requerimiento del abordaje con una óptica transdisciplinaria.

Palabras clave: diseño social, transdisciplinariedad, arquitectura, psicología social saberes sociales.

Abstract
This paper reflects on the act of bringing together the participation of architecture in relevant pro-
jects through field-work that was part of an action research undertaken in the rural area of the Gua-
dalajara de Buga municipality. We evaluated the perception and the assessment of the relationship
between the city and the countryside in terms of the how the people who are involved in this live
together. For the social design process, which is the concept mentioned in the title, approximations
of the relationships between architecture, social psychology, and social knowledge are key to being
able to understand coexistence as it determines rural-urban territorial features. Two conclusions are
reached: that the nature of the results obtained is complex and that there is a need for a transdisci-
plinary approach.

Key words: social design, transdisciplinarity, architecture, social psychology, social knowledge.

Resumo
A partir do trabalho de campo de uma pesquisa-ação na zona rural do município de Guadalajara, de
Buga, refletiu-se acerca de convocar a participação da arquitetura em projetos pertinentes. Igual-
mente, avaliaram-se a percepção e a valorização da relação campo-cidade e o sentido de convivên-
cia por parte dos habitantes comprometidos com o desenvolvimento de tal atividade. O conceito
articulador do processo é desenho social, a partir do qual as aproximações à relação arquitetura,
psicologia social e saberes sociais são centrais para compreender a temática de convivência, pois
aponta aspectos territoriais de tipo rural-urbano. Duas conclusões: o caráter complexo dos resulta-
dos obtidos e o requerimento da abordagem com uma ótica transdisciplinar.

Palavras-chave: desenho social, transdisciplinaridade, arquitetura, psicologia social, saberes sociais.

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Henry Granada E.
 granadahe@gmail.com

Miembro del Grupo Ambiente y Desarrollo Humano, Univalle, Buga, Colombia. Este
grupo está compuesto por los psicólogos Daliana López, Héctor F. Carmona, William
Yepes, Christian Molina y Henry Granada, el ingeniero y contador Luis E. Malagón y
el comunicador social José M. Granada

Introducción len superar los propósitos y las restricciones que


planifican los equipos técnicos, la comunidad
Ya en 1992 Lynch expresaba que la tradición del afectada y la misma administración pública. Par-
diseño ligado al poder y sostenido por una racio- te de esta problemática sobre el territorio y sus
nalidad positivista ha tenido que ceder en sus pre- consecuencias en la calidad del hábitat es señala-
tensiones al mejorar no solo el conocimiento, sino da también por Carrizosa.3
la conciencia de los habitantes acerca de sus de-
rechos y del ejercicio de la participación ciudada- Por su parte, Long4 considera que la aproxima-
na.1 Aunque los nuevos criterios puedan ser menos ción teórica desde la perspectiva del actor-inter-
científicos u obedecer a otras racionalidades, pau- faz sobre procesos de desarrollo, especialmente
latinamente vienen ganando lugar en las interven- rural, permite entender los encuentros entre los
ciones socioterritoriales. Para el autor, cada una expertos o profesionales y quienes son etique-
de estas ramas del diseño (dura versus laxa) puede tados como beneficiarios. Si se toma en cuenta
aprender de la otra. La racionalidad sistemática y el contexto rural, la noción de desarrollo local re-
la intuición creativa no son irreconciliables: quiere la comprensión de los puntos de vista de
los actores y los campos en los que interactúan.
El hecho de que un sitio sea urbano o rural, que En este mismo sentido, la noción de interfaz social
su manejo sea individual o plural, rico o pobre, “es un punto crítico de intersección entre diferen-
tiene un efecto sobre las técnicas y criterios que tes campos, dominios o niveles de orden social
se utilicen. A pesar de esto, siempre hay principios en donde frecuentemente se presentan discon-
subyacentes y métodos de diseño y análisis que tinuidades sociales, basadas en discrepancias de
son comunes a ambos extremos. Podemos enfren- valores, intereses, conocimiento y poder”.5 En
tar problemas tan distintos como los de los bos- el presente documento, el diseño social (DS) es
ques, los parques, las áreas históricas o los centros el espacio desde donde emergen los elementos
urbanos. Aquellas dos ramas deberían entretejerse descritos en la interfaz como nuevo sistema de
para alcanzar la solvencia suficiente para dar cuen- conocimientos, fruto de la interacción entre los
ta de un rango más amplio de aspectos. El tema actores del caso.
que las une podría ser la forma como el sentido de
una región afecta la vida de sus habitantes.2 ¿Por qué entonces plantearse el asunto del DS?
¿Cómo pueden concurrir algunas disciplinas para
Las dificultades para impulsar diseños ambien- su configuración, por ejemplo, la arquitectura y la
tales adecuados se relacionan más con aspectos psicología social ambiental? ¿Cómo pensar y con-
sociales que con aspectos técnicos o financieros. figurar una especie de interfaz entre arquitectura,
Suprapoderes como los de los inversionistas sue- psicología social y saber ciudadano o comunita-

1 Lynch, Administración del paisaje.


2 Ibid., 18. Las cursivas son del autor.
3 Carrizosa, Desequilibrios territoriales.
4 Long, 2013

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rio? Las respuestas a estas preguntas constituyen tectos al papel del formalismo. Además, intenta
los objetivos del presente documento. la recuperación y cierta validez de los ordena-
mientos espaciotemporales informales, más
A tal efecto, la atención se centra en la relación centrados en el hábitat. Puede decirse entonces
arquitectura-psicología social ambiental, en los que el DS y el diseño formal (DF) constituyen un
puntos de vista de los campesinos encuestados campo de interacción importante en que ciencias
sobre la relación campo-ciudad y en el tema de sociales y ciencias aplicadas o tecnológicas pue-
la convivencia como matriz o punto nodal del di- den retroalimentarse y constituir un campo de
seño de las interacciones sociales más significa- interés.
tivas. Se realiza, además, una breve contextuali-
zación del entorno rural, general y local, para la Granada afirma que el fundamento del enfoque
mejor comprensión del contenido del presente del DS implica una concepción hermenéutica ba-
documento. Este punto toma como fuente par- sada en estudios históricos, interdisciplinarios e
cial el documento del Grupo Ambiente y Desarro- interculturales.8 Rapoport dice al respecto que los
llo Humano.6 efectos del ambiente en las personas combinan
propiedades dinámicas de variación-uniformi-
dad, continuidad-discontinuidad y centralidades-
Marco teórico
periferias, que constituyen un objeto complejo.9
En los siguientes párrafos se desarrollan conden- La misma ciudad no solo se diseña y se construye
sadamente los componentes clave del documen- desde las vías y el espacio público, sino también
to: la noción de DS, las relaciones de proximidad desde las calidades de los microsistemas (vivien-
entre arquitectura y psicología social ambiental y da o vecindario): allí se gestan parte de los com-
algunos aspectos de la convivencia. portamientos ciudadanos y se aprenden y trans-
fieren aprendizajes clave en el control social. El
La noción de diseño social DS desborda la dimensión técnico-social y se in-
crusta en la dimensión cultural. En ello coinciden
Para Granada7 el ordenamiento espaciotemporal autores como Susan Ward, Luz Estela Velásquez y
es una necesidad para el cuerpo humano (y ani- Harold Martínez.10 Por consiguiente, en este gran
mal, ¡por supuesto!): los ritmos, los descansos, las campo interactúan arquitectura, ingeniería, pla-
velocidades, las posiciones… requieren manteni- nificación, antropología y psicología social am-
miento, flexibilidad, fortalecimientos de arqui- biental. En esta línea de reflexión, es pertinente
tecturas óseas fisiológicas y son condición de la la afirmación del papa Francisco:
interacción con objetos y seres humanos. Sin em-
bargo, la llamada cultura organizacional-produc- Dada la interrelación entre el espacio y la conduc-
tiva de corte occidentalizante quiere subordinar ta humana, quienes diseñan edificios, barrios, es-
tales ordenamientos a la productividad. pacios públicos y ciudades necesitan del aporte de
diversas disciplinas que permitan entender los pro-
Los ordenamientos pueden tener dos dimensio- cesos, el simbolismo y los comportamientos de las
nes: la formal (institucional) y la informal (social), personas. No basta la búsqueda de la belleza en el
ambas eficaces a su manera. La inequitativa dis- diseño, porque más valioso todavía es el servicio a
tribución de tales ordenamientos para el goce, el otra belleza: la calidad de vida de las personas, su
trabajo, la cultura, la vivienda genera conflictos adaptación al ambiente, el encuentro y la ayuda
y estructuran formas de convivencia, tanto en lo mutua. También por eso es tan importante que las
formal como en lo informal. En tal dirección, el perspectivas de los pobladores siempre completen
DS surgió como crítica en la formación de arqui- el análisis del planeamiento urbano.11
5 Ibid., 19.
6 Grupo Ambiente y Desarrollo Humano, Formación de la convivencia.
7 Granada, Dimensiones psicosociales.
8 Ibid.
9 Rapoport, History and Precedent.
10 Ward, La morada; Velásquez, Sostenibilidad urbana; Martínez, La relación cultura.
11 Papa Francisco, Carta encíclica, 116 y 117.

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Estos puntos, que corresponden solamente a al- en el campo de diseño del paisaje, tanto urbano
gunos del amplio panorama ecológico-social pre- como rural, pues en cuanto unidad está media-
sentado en la Encíclica en mención, definen muy da por una reflexión basada en la riqueza de los
cercanamente lo que este acápite señala: el DS, escenarios que los respaldan, el conjunto de in-
entendido como la convergencia participativa de teracciones entre sus componentes y la estrecha
saberes y disciplinas que pretenden construir un relación que existe entre paisaje y ser humano.14
espacio de vida para quien: En la misma dirección, Aponte señala que:

[…] el ambiente no es un espacio neutro ni exento […] el paisaje es la expresión colectiva, más local
de valores pues se encuentra culturalmente y particularmente propia de una comunidad hu-
marcado. Es canalizador en cuanto tales signifi- mana, y es a su vez determinante en la identidad
caciones son parte integrante del funcionamiento cultural de cada grupo humano. Manifiesta la ma-
cognitivo y comportamental del individuo….El nera como dicho grupo se relaciona con el lugar en
ambiente proporciona, ante todo, el sentido de la términos de valoración, afecto y comportamiento,
identidad, situando al individuo social, económica y también la manera como el lugar influye en su
y culturalmente. 12
manera de ser, carácter o idiosincrasia.15

En tal sentido, además de los satisfactores con- De la misma manera, Granada afirma que la bús-
vencionales (infraestructura, educación, energía, queda de articulación entre los aspectos subjeti-
salud, etc.), la calidad de la convivencia debe ser vados (experiencias, valoraciones, atribuciones)
una característica y un indicador clave del desa- y otros más “objetivados” que proponen los ar-
rrollo humano y social. quitectos, planificadores, ambientalistas y profe-
sionales afines permitirían un abordaje más inte-
Relaciones arquitectura y psicología social- gral y holista de la complejidad y relevancia de la
ambiental calidad del paisaje que la consideración de cada
experto por aparte, especialmente si se considera
Aunque en el trabajo de campo efectuado no que la calidad del paisaje mejora la convivencia
participaron arquitectos, el presente documen- entre las personas y entre éstas y la naturaleza.16
to quiere señalar la relevancia de su papel en la Aunque varias críticas a la falta de incorpora-
construcción de espacios y significados vitales ción de tales comprensiones tanto al trabajo ar-
para un territorio urbano o rural. Su importancia quitectónico como al técnico en general fueron
es reconocida por profesionales e investigado- realizada por Rapaport desde hace unos treinta
res en diferentes contextos. Romice menciona, años,17 los esfuerzos que se hacen para remediar
por ejemplo, que las presiones por participar en tal situación no han avanzado significativamente.
proyectos, especialmente de carácter urbanos, Considera Romice que esa interdisciplinariedad
implican un desafío para los diseñadores, arqui- es un modo de desarrollar la arquitectura en su
tectos y planeadores, pues el diseño tiene gran- complejidad para superar sus limitaciones y en-
des efectos en la vida de las personas y la calidad trar en diálogo con otras áreas a partir de una re-
de su ambiente.13 En consecuencia, debe basarse lación equilibrada y “la psicología ambiental es un
en una profunda comprensión de las relaciones espacio ideal para los diseñadores no solo sobre
entre las personas, los grupos, las comunidades aspectos relacionados con planeación y diseño
y su entorno, lo cual implica inter y transdiscipli- sino con la ejecución y evaluación posterior de sus
nariedad. En tal dirección, esa interrelación es intervenciones”.18
ampliamente reconocida como una necesidad

12 Moser y Weiss, Espaces de vie, 13.


13 Romice, “Psicologia ambiental”.
14 Gómez, “Una aproximación”.
15 Aponte, “El paisaje en palabras”, 21.
16 Granada, “Percepciones/conocimientos”,
17 Rapoport, Aspectos humanos.
18 Romice, “Psicologia ambiental”, 307.

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Muntañola manifiesta, por su lado, que tal diá- afectar el tipo, la duración y la calidad de la convi-
logo estimula el surgimiento de nuevos cami- vencia.22 Los pares (niños, jóvenes, adultos o vie-
nos y temáticas en la psicología ambiental, a la jos) establecen formas y “normas” de convivencia
vez que esta genera conocimientos útiles para el en que sus características etéreas y el momento
trabajo arquitectónico. Esa perspectiva compar- de socialización y perspectiva vital matizan enor-
tida convoca y densifica tal interfaz inicial con la memente los valores predominantes (sin que
participación de otro componente clave: el saber desaparezcan otros). El perfil sociocultural de los
común, ojalá socialmente organizado (comuni- diferentes grupos, organizaciones o actores re-
dades).19 quiere tener en cuenta tanto sus características
como la de los diferentes contextos y los códigos
La noción de diseño participativo o social,20 al implícitos y explícitos de comportamiento: for-
proponerse planear ambientes más humaniza- mas de convivencia varían si el contexto es labo-
dos, configura una importante y exitosa manera ral, escolar, religioso (templo), recreacional (club,
de cubrir algunos de los baches planteados, lo parque natural), artístico, callejero, de modo que
que permite incorporar un concepto que estable- es importante individualizar un tanto el enfoque
ce claramente la interdisciplinariedad: la identi- y tratamiento aunque a partir de las nociones ge-
dad de lugar o la identidad con el lugar,21 aspecto nerales mencionadas anteriormente.
ligado al de apropiación territorial.
A pesar de cierta ambigüedad y amplitud del térmi-
Concepto de convivencia no, algunas características pueden mencionarse:
1. La convivencia es un proceso estructural de la
La calidad de la convivencia se convierte en un vida cotidiana. En todos los momentos y en
factor clave y duradero de la calidad de vida y todos los contextos se está en contacto, vo-
del desarrollo humano. Una convivencia sana luntario o no, con otras personas y no siempre
deviene en un satisfactor sinérgico de muchas se tiene la oportunidad de elegir con quiénes
necesidades; además, indirectamente permite la se comparten las dimensiones de espacio y
satisfacción de otras. Las necesidades de afecto, tiempo, aunque se tiene cierta libertad de
de seguridad multidimensional, de apoyo y de va- elección sobre cómo se establecen las rela-
loración del sí mismo y del grupo encuentran su ciones. Existe, implícita o explícitamente, una
mejor oportunidad en tal tipo de convivencia, lo negociación del sentido de la interacción.
cual promueve, sin duda, la calidad de vida (ca- 2. Las sociedades organizan las formas de con-
lidad de satisfactores para necesidades funda- vivencia según valores apreciados: tolerancia,
mentales) y la potenciación de los haberes socia- competencia, solidaridad, eficacia, etc., aun-
les (desarrollo humano). La misma posibilidad de que no siempre todos los miembros de una
libertad y autonomía se facilitan enormemente, sociedad ni todos sus grupos y organizaciones
pues no hay las restricciones del temor, la coac- los asumen con igual dedicación. Los contex-
ción o el constreñimiento que la “inseguridad” en tos diferenciados y el carácter de ciertos acto-
sus múltiples manifestaciones impone. El estilo res hacen hincapié en algunas formas de con-
pacífico de resolución de diferencias y conflictos vivencia sobre otras: escenarios deportivos
permite que el espacio del respeto, la diversidad, y relaciones de competencia (leal-desleal);
la autoafirmación y valoración de los otros florez- escenarios laborales y la productividad; es-
can sin muchos obstáculos. Tal convivencia per- cenarios escolares y la calidad de la relación
mite que el mejor legado de los lugares adquiera profesor estudiantes y la calidad del proceso
su máximo valor: las interacciones significativas y enseñanza aprendizaje; el espacio público y
civilizadas en el espacio público. relaciones de ocupación, apropiación, inva-
sión, tolerancia, violencias, que definen un
Es conveniente mencionar que los diferentes punto clave de la calidad de la vida y del desa-
contextos y los valores predominantes pueden rrollo civilizatorio.

19 Muntañola, “Impacto físico”.


20 Glifford, citado en Granada, Dimensiones psicosociales.
21 Canter, Psicología del lugar.

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3. Los códigos de convivencia son elaboraciones Ahora bien, a estas alturas es necesario recor-
sociales y se establecen especies de contratos dar que como la base empírica de la presente
(explícitos e implícitos) sociales en los cuales reflexión se realizó en zona rural, es conveniente
la equidad, la justicia distributiva, la recipro- caracterizar brevemente el contexto general (Co-
cidad de la acciones-reacciones y el ejercicio lombia) y el contexto específico o local (zona rural
legítimo de la autoridad se convierten en cri- de un municipio de Buga).
terios de aceptación o rechazo de las formas
de convivencia y pueden originar solidaridad,
Marco contextual
apoyo, fortalecimiento de algunas de ellas
o, por el contrario, oposición, diferenciación, La descripción del contexto rural, general y espe-
conflictos y hasta violencia en otros. La ten- cífico, es necesaria para significar los respectivos
sión entre apoyo-obstaculización, conflicto- escenarios y dar sentido a las acciones de los di-
armonización y convergencia-diferencia ha- ferentes actores, incluidos los investigadores. Sin
cen parte constitutiva de la convivencia social, embargo, por restricciones de espacio solamente
no sus excepciones.23 se señalan algunos puntos bastante generales.
4. La convivencia implica un aprendizaje y una
socialización encaminados a “culturizar” o Contexto rural general
hacer valorar los atributos sociales de la con-
vivencia deseada: armonía, tolerancia, jus- El Programa de las Naciones Unidas para el Desa-
teza, equidad, libertad de expresión, apoyo rrollo (PNUD) critica la noción de estructura agra-
psicosocial… Este aprendizaje y socialización ria, entendida como tenencia de la tierra, pues
la ejercen diversos actores con cierto predo- esta es solo uno de los componentes que se re-
minio en ciertos contextos: la familia, la es- fiere a las relaciones jurídicas con la propiedad.24
cuela, la calle (espacio público en general), el Salazar también analiza el concepto de ruralidad
trabajo, los escenarios artísticos y culturales. y coincide en lo fundamental, pues no es la acti-
Así mismo, cada vez en mayor medida, los vidad agropecuaria la única que lo caracteriza y ni
medios masivos e individualizados de co- siquiera la forma campesina de producción, pues
municación intervienen con mayor energía nuevos actores, intereses y aplicaciones de ciencia
e impacto en todos los escenarios de la vida y tecnología se inscriben en el territorio.25 En sín-
social, asumiendo liderazgos y muchas ve- tesis, aspectos de la modernidad se han vinculado
ces entrando en conflicto con los valores que al campo, aunque haya asimetrías en amplitud y
ciertos sectores de la sociedad preconizan: profundidad en las distintas regiones del país.26
la modelización con base en la valoración de
modelos culturales y sociales extraños tie- El documento del PNUD menciona varias razones
nen doble efecto, pues abren perspectivas y para que la estructura agraria en Colombia se haya
expectativas no conocidas o apropiadas por convertido en un obstáculo para el desarrollo:
ciertos grupos sociales (padres, maestros, 1. Impide el acceso libre a la tierra: la produc-
líderes políticos, organizaciones civiles), a la ción, la inversión y el ahorro se restringen y el
vez que cierran canales de comunicación con crecimiento es bajo. Lo obstaculiza la supe-
el entorno inmediato, pues los referentes no ración de la pobreza y el mejoramiento de la
coinciden. Esta situación genera dificultades calidad de vida de los habitantes rurales.
en la convivencia y la manera de ser resueltas 2. El conflicto de uso del suelo y la ganadería
separa una sociedad “cívicamente desarro- extensiva impiden generar suficiente em-
llada” de otra, con posibles condiciones de pleo, dificultan el aumento del ingreso rural y
vida más altas, pero “cívicamente en la bar- mantienen altos niveles de pobreza y miseria,
barie”. lo que se traduce en baja competitividad del

22 Alcázar, “Convivencia y disciplina escolar”.


23 Domínguez, Los campesinos kollas.
24 Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Colombia rural.
25 Salazar, El desarrollo rural.
26 Dirven, “Corta reseña”.

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sector agropecuario y restricción de la oferta Esta parte de la región se caracteriza por la pro-
alimentaria. ducción de café, banano, plátano, maíz, fríjol, cí-
3. El control de las mejores tierras o de las ubi- tricos, ganadería de engorde y leche, porcicultura
cadas en corredores estratégicos restringe la y avicultura. A esta zona pertenece parte de la re-
democracia, la libertad y el libre movimiento serva forestal natural protectora nacional y allí se
de la población rural. origina el río Guadalajara, principal fuente hídrica
4. Una estructura muy concentrada de la tenen- del municipio. La conforman veintiuna veredas
cia de la tierra genera innumerables conflictos que cuentan con varias asociaciones y sus respec-
sociales con los sectores que se la disputan en tivas juntas comunales. En esta región hay tres
sociedades con altos desequilibrios sociales importantes centros poblados: La María, Mon-
y económicos, como Colombia, y alimenta la terrey y La Habana-La Magdalena. En cada uno
migración hacia zonas de frontera y áreas ur- de estos centros hay una institución educativa
banas incapaces de asimilarlos dignamente. con énfasis agropecuario o ambiental. En vías de
5. El poder político local fundamentado en la comunicación existe la vía Buga-La Habana pavi-
posesión de tierras impide la modernización mentada; el resto de vías son destapadas. Hacia
y actualización del catastro rural, así como el el sur se comunica con la zona rural del municipio
pago de mayores tributos para el desarrollo de Guacarí, y hacia el norte, con la parte rural del
de las mismas regiones y el logro de conver- municipio de San Pedro.
gencia rural-urbana.
Es importante anotar que la zona rural del muni-
Sin embargo, el documento argumenta: cipio, especialmente La Habana-La Magdalena
1. El campesinado es dinámico y varía según no ha sido ajena al conflicto armado que vive el
condiciones del cambio del sistema mismo. país, y que ha afectado y sigue afectando de for-
2. No ha desaparecido como forma de produc- ma directa a su población. Como resultado de
ción aunque ha variado según las resistencias esta situación se han presentado desplazamien-
que ha generado por su gradual y creciente tos, masacres, pérdida de bienes, propiedades
estado de vulnerabilidad. y deterioro social y cultural de las comunidades,
3. Han desarrollado gran número de capacida- aunque en menor medida en el corregimiento de
des que los convierten en multiactivos y capa- Monterrey. Al respecto de Monterrey, Collazos
ces de negociar con diversos actores, que per- y Tovar expusieron que para el año 2025, de no
manecen y recuperan formas de persistencia. intervenir sobre las variables críticas que afec-
tan los cambios factibles en la región, se tendrá
Se puede observar el carácter incierto, retador y un escenario deteriorado.28 Allí la dimensión so-
dialéctico de la realidad rural en cuanto oportuni- cial fue considerada crítica en su doble papel de
dades y costos, retos y beneficios y la necesidad afectar y ser afectada por las demás dimensiones,
de cualificar los actores que gestionen sus pro- pues muestran aspectos sobresalientes como los
yectos de vida. siguientes:
• Falta de presupuesto para inversión en el co-
Contexto rural específico legio, que genera pérdida de espacios físicos y
estructurales.
Según la Administración de Guadalajara de Buga, • Rezago tecnológico por parte de los estudian-
este municipio tiene 832 kilómetros cuadrados tes del colegio respecto de sus pares urbanos,
(km2), comprende un sector rural conformado además de bajo nivel de pertinencia rural en el
por 16.138 habitantes, equivalente al 14 % del to- contenido del currículo.
tal del municipio. La zona rural se divide en alta, • Conflictos dentro de la Junta de Acción Comu-
media y plana. La atención se centró en la zona nal de Monterrey, que limita su accionar terri-
media, que cuenta con 145 km2 y cuenta con 5647 torial.
habitantes, pues allí se desarrolló el proyecto • Deficiencias en gestión empresarial en organi-
base del presente documento. zaciones sociales, que provoca desintegración.

27 PNUD, Colombia rural.


28 Collazos y Tovar, Diagnóstico social y formulación.

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• Contaminación fuentes de agua, que aumen- momentos del desarrollo de la actividad general.
ta la consulta respectiva en materia de salud, Se combinaron diferentes escenarios del terri-
y ausencia de un sistema de promoción de sa- torio para llevar a cabo las actividades: aula co-
lud continuo, que agrava este y otros aspectos munal, senderos y casas de familia durante los
de la atención. recorridos; conocimiento de los cultivos y formas
• Falta adecuación de carreteras, que dificulta productivas del corregimiento; visitas a organiza-
la comercialización y el acceso de visitantes. ciones comunitarias para compartir experiencias
• Pocas parcelaciones, pero que generan pre- y momentos de reflexión, y síntesis sobre las ex-
sión sobre fuentes hídricas y cierto sobrepo- periencias. La cartografía social temática y gene-
blamiento. ral sobre las veredas y el corregimiento cumplió
• Pérdida o disminución de ciertas prácticas un papel importante tanto en la motivación y efi-
agrícolas por falta de continuidad por parte cacia de la participación como en la espacializa-
de las nuevas generaciones y la influencia de ción de los núcleos y contenidos de los conflictos
medios de información en la zona con valores y posibles soluciones, lo mismo que ganancias en
señaladamente urbanos. convivencia.

En sesiones de discusión correspondientes den- Se utilizaron diferentes técnicas para acceder a


tro del proyecto del 2015, los habitantes señala- la información: la observación y los apuntes de
ron logros en la superación de algunos problemas campo durante los recorridos (siete en total); la
mencionados; pero aceptaron que, en el fondo, entrevista in situ y en el aula; el juego de roles;
no hay una actividad integral, sostenida que per- los grupos focales; la cartografía social y algunos
mita superar las limitaciones señaladas y acceder cuestionarios pertinentes. Precisamente uno de
a un desarrollo social y humano más cualificado. estos momentos, el cual se tomó como fuente
Aun así, como se verá en el análisis de los resul- para presente análisis, fue el desarrollo de algu-
tados, se consideran y aceptan como actores nas sesiones donde se aplicaron los cuestionarios
importantes del diseño de sus proyectos de vida para conocer el significado que los participantes
en el territorio y no solo receptores pasivos de tenían sobre las nociones de ruralidad, campo,
proyectos de índole pública o privada que vaya campesino, zona urbana, zona rural y sus relacio-
a beneficiarlos. Al mismo tiempo, valoran los as- nes de dependencia. En el contexto del proyecto
pectos positivos de la zona sobre los negativos y, integral, estas informaciones adquieren sentido
al menos los adultos en su gran mayoría, definen y fundamentación, pues superan la impresión de
su estadía y permanencia en el lugar. información “aislada” o descontextualizada. El
número de participantes fue dieciocho.
Metodología
El proyecto duró ocho meses desde la socializa-
El proyecto de investigación-acción Estrategias ción inicial, su reconstrucción con los participan-
de diagnóstico e intervención para la promoción de tes, la planeación al detalle, la ejecución del tra-
la convivencia en el contexto rural (2015) se pro- bajo de campo, el análisis y socialización continua
puso caracterizar participativamente formas y y su presentación final ante comunidad e institu-
significados de la convivencia en el corregimiento ciones partícipes.
de Monterrey, al tiempo que se formaba al grupo
de personas en la identificación, la caracteriza- Procedimiento
ción y la valoración de la relación entre conflictos,
convivencia, calidad de vida y desarrollo huma- Con base en una lista breve de razones de la situa-
no, con el fin de prepararlos para la prevención, ción agraria,29 se averiguó con los participantes
el afrontamiento y las soluciones adecuadas a los el efecto de cada una en la situación del corregi-
diferentes conflictos. miento. Las personas respondieron en una hoja
de papel qué piensan, qué sienten o qué imaginan
El enfoque fue participativo y se efectuó como cuando escuchan las palabras campo, campesino,
estrategia básica el seminario-taller en variados zona urbana y zona rural. Asimismo, completan

29 PNUD, Colombia rural.

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las frases “el campo me gusta mucho porque…” y con él especialmente a través del trabajo. Ade-
“el campo no me gusta nada porque…”. más, este tiene otras propiedades: básicamente
trabajo familiar, no monetarizado completamen-
En una sesión posterior se abrió el espacio de dis- te (relaciones de canje, mano amiga, mingas), lo
cusión y análisis acerca de la relación campo-ciu- cual plantean como diferencia clave con la vida
dad. Los participantes señalaban cuáles necesi- urbana donde todo se adquiere con “dinero”.
dades deberían satisfacer acudiendo a las ofertas Una participante decía al respecto “el campo es
de la ciudad y cuáles, a su vez, el campo le ofrecía el lugar donde se cultiva el alimento, también es
a la ciudad. cultura y sociedad”. En este sentido, el DS tendría
como propósito contribuir a la configuración de
En otro momento se realizó un ejercicio por agru- un espacio para el trabajo, la vida, el disfrute del
pamiento veredal, donde se respondían pregun- paisaje y sanas relaciones entre los habitantes.
tas relacionadas con la noción de convivencia,
sus características, las causas que alteran la sana La palabra campesino fue asociada con una per-
convivencia, cómo mantenerla y qué relación tie- sona que vive en el campo, tiene el saber y la
ne con la calidad de vida en el sitio. idoneidad para labrarlo y cosecharlo y le atribu-
yen valores como amabilidad, honradez, senci-
llez, humildad y valentía, pues es un luchador en
Resultados y análisis
cuanto su trabajo es permanente y debe superar
A continuación se condensan los resultados obte- dificultades. La migración urbana-rural crea algu-
nidos en cada una de las situaciones y se realiza el nas oportunidades; pero superado cierto umbral
análisis correspondiente. No se incorporan tablas crítico, especialmente la pérdida de control terri-
ni detalles, debido a las restricciones espaciales torial, se convierte en intruso y cambia el núcleo
del presente documento. de las relaciones campesino-lugar, pues se afec-
tan relaciones de poder, de tenencia de la tierra y
Situación 1. Significados de campo, usos del suelo. En este sentido, un DS que vincule
campesino, zona rural, zona urbana y la resiliencia y el empoderamiento comunitariro
completación de frases y organizativo de los habitantes y su localización
permitiría disminuir vulnerabilidades futuras,
La palabra campo tiene significados altamente tanto en lo económico como en lo social-cultural.
positivos relacionados con el buen vivir: desarro- Por supuesto, la comunicación campo-ciudad y el
llo y calidad de vida (calidad del paisaje, fuente intercambio de valores culturales diferentes pue-
de vida, naturaleza y verdosidad, no contamina- de enriquecer sin empobrecer ni sustituir valores
ción…). Aun reconociendo el efecto negativo que que los habitantes reconocen y defienden como
tienen algunas de sus prácticas con relación a re- identitarios.
siduos sólidos y líquidos sobre aspectos de la ca-
lidad del ambiente físico, biótico y social, adjudi- Sobre la zona urbana plantean tres ideas: 1) aglo-
can casi que intrínsecamente a las características meración de personas y viviendas, ruido, conta-
del campo la posibilidad de las ofertas ambienta- minación, drogadicción e inseguridad; 2) espacio
les mencionadas, especialmente paisaje verde. de comercialización e industrialización, y 3) rup-
tura campo/ciudad, por cuanto esta no valora al
El trabajo es la relación más mencionada y de ma- campesino. Empero, señalando reiteradamente
yor relevancia con el medio. El trabajo familiar, la su contexto negativo desde la calidad de vida y
soberanía alimentaria y el ambiente natural son convivencia, no se niega su papel importante en
conceptos que aparecen fuertemente vinculados. la proyección del campo, pues este en varios as-
Con base en esa propiedad, trabajo, diferencian pectos depende de la ciudad y de sus planes de
muy bien al campesino del migrante urbano, desarrollo.
quien básicamente se “recrea” y disfruta de los
bienes que la naturaleza provee. Así queda claro Zona rural. La catalogan positivamente: hábitat
que el campesino no es solo quien vive o habita de paz, tranquilidad, humanismo, aire puro, re-
periódicamente el campo, sino quien se relaciona cursos naturales, trabajo y comida. Sin embargo,

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algunos reconocen que la población campesina a desaparecer. En el caso de valoración positiva,


carece de oportunidades como vías, distracción es más como territorio para descansar, comprar
para los jóvenes, apoyo del Estado y de los cita- y vivir cómodamente sin los sobresaltos de la ciu-
dinos. En el balance costo-beneficio multidimen- dad pero sin el esfuerzo que implica la vida cam-
sional de permanecer en el campo o irse para la pesina.
ciudad, la población adulta y con trayectoria de
trabajo en la región prefiere la vida allí, aunque Se reconoce la dependencia de la oferta y puesta
reconoce la necesidad y el derecho a mejorar as- en marcha de los servicios del caso: salud, ener-
pectos relacionados con la salud, la educación, la gía, acueducto y alcantarillado, telefonía fija y
recreación, la infraestructura y otros que están móvil, aspectos relacionados con la recreación
por fuera de su gestión endógena; necesidad que y la educación. Sin embargo, el agua, las micro-
reconocen como derecho a ser satisfecha y no a la cuencas, los bosques, su mantenimiento y cuida-
espera de la benevolencia de candidatos o lobbies do son condición para que la ciudad tenga bien-
especiales con la administración pública. estar. También lo expresan con el control de la
propiedad del suelo, aunque mencionen algunas
Al completar la frase “el campo me gusta mucho contradicciones y conflictos con sus usos, como
porque…”, diversos motivos aparecen, pero giran la ganadería extensiva, poco cuidado de las mi-
alrededor del concepto de calidad de vida y con- crocuencas, vertimiento inadecuado de residuos
vivencia relativamente pacífica: “con mi trabajo y algunas ventas de propiedades para citadinos
produzco el alimento para mi familia y todos los que las convierten en recreación, con lo cual des-
que comen”, “se puede vivir con tranquilidad”, aparece lentamente el componente productivo.
“hay más naturaleza, más aire limpio y gente
amable”, “vivo feliz”. Además de las atribuciones La debilidad de sus organizaciones productivas
positivas a la naturaleza y vida del campo señalan dificulta un control en la comercialización y la
la calidad amable de su gente. intermediación. A pesar de ello, reconocen la ne-
cesidad de establecer conexiones con la ciudad y
Frente a la frase “el campo no me gusta nada con las entidades que allí hacen mercadeo, pues
porque…”, la mayoría no encontró motivos explí- ambos espacios se necesitan. Consideran, em-
citos, aunque sí reconozcan aspectos negativos, pero, que tal relación debe estar mediada por un
basados más en la intervención humana que en fortalecimiento organizacional y autogestionario.
la propia naturaleza. Puede entenderse como una
sobrevaloración de lo positivo y subvaloración de La relación con la Administración Municipal se
lo negativo en parte como un mecanismo de re- acepta como necesaria; pero la plantean como
solución de disonancias sociocognitivas y conflic- deber del Estado y no como “buenas acciones”.
tos actuales. Sin embargo, varios afirman que el La formulación participativa de los planes de de-
factor clave para las situaciones no deseables en sarrollo la conciben como derechos y no como be-
el campo es el abandono estatal. nevolencia. Así mismo, hacen hincapié en capaci-
tación y formación variada, sólida y eficaz para la
Situación 2. Relación campo-ciudad participación idónea en los planes de desarrollo
y de ordenamiento territorial. Existe una combi-
Se buscaba conocer la descripción y la valora- nación interesante de valoración y protección de
ción de la relación campo-ciudad. Al respecto y valores tradicionales y de apertura a las necesi-
sin ser exhaustivos se mencionan los siguientes dades de información y capacitación para tener
resultados: “competencias” en las actividades desarrolladas
en terrenos diferentes a los de su región. Este
Existe concordancia en varios aspectos señalados punto es extremadamente importante para ser
en la situación 1: la ciudad no ofrece garantía al vinculado dentro de la filosofía del DS, pues reto-
campesino en la medida en que tiene una actitud ma, críticamente, ciertas expresiones de los habi-
negativa hacia ellos. No se valoran como recursos tantes que pueden ser complementados con las
importantes para la ciudad, sino como un modo experiencias y propuestas de científicos sociales
de vida relativamente atrasado y casi condenado y técnicos que se articulen en tal espacio de dis-

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Figura 1. De izquierda a derecha: Camilo Salazar (moderador del panel 7) y los ponentes Diego Samper, Paula Andrea Cifuentes, Carolina Meza y Henry Granada
(autor del presente artículo). 1er Simposio internacional Revista Dearq “Arquitectura y urbanismo para la paz y la reconciliación”, septiembre 14 y 15 de 2015.
Fotografía de Oscar Prieto Novoa.

Figura 2. Juan Pablo Aschner, Director Revista Dearq. Fotografía de Oscar Prieto Novoa.

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cusión toma de decisiones y proyectos de ejecu- Para mantener una sana convivencia se mencio-
ción. Ese campo de reflexión-acción compartido nan aspectos como solidaridad y diálogo, lo cual
se convierte en una especie de aula pedagógica y se relaciona abiertamente con el proceso educa-
de convivencia por excelencia que desacademisa tivo para saber afrontar diferencias y evitar que se
en parte el saber universitario y reincorpora y re- conviertan en conflictos. El aspecto educativo, no
significa, en parte al menos, el saber de la expe- obstante, no se refiere solamente al aspecto for-
riencia, en ocasiones sistematizado y tecnificado mal, escuela o colegio, sino al contexto familiar y
por el acceso a capacitaciones. del vecindario (veredal): el territorio es un espacio
de formación.
Esperan mayor autonomía territorial con base
en el proceso de incorporación de la agricultura Afecta positivamente la CV, en cuanto se confor-
agroecológica y de un creciente; pero débil mer- ma un ambiente de respeto, sensación de segu-
cado de productos limpios, salubres y nutritivos. ridad y bajo estrés; se comparten tareas y ayu-
das en caso de necesidad; soporte para mingas
Reconocen su dependencia de la ciudad y, al mis- y trueques sin interés monetario. La sensación y
mo tiempo, aspectos fuertes del campo y la reci- experiencia de pertenecer a una o varias redes y
procidad parcial en esa relación con la ciudad, al de alimentar, con matices, la confianza es un fac-
señalarla como codependencia. La gran mayoría tor clave de la CV y de la habitabilidad de la zona.
manifiesta su aceptación por la innovación en el
campo y no solo la de carácter tecnológico, sino
Comentarios y conclusiones
la social. Las valoran como pertinentes si consul-
tan “sus” necesidades. El DS significa trabajar con la gente, más que tra-
bajar para ella, pues compromete a las personas
Situación 3. Aspectos de la convivencia en la planeación y manejo de los espacios que las
rodean; supone educarla creativamente para el
Los resultados se asocian con la convivencia en logro de balances armoniosos entre los compo-
varios espacios. Sin entrar en la filigrana de los nentes ambientales. Las decisiones, las imple-
factores que afectan positivamente o no la con- mentaciones y las validaciones periódicas de los
vivencia en la vida cotidiana (lo cual daría para un avances dentro del proyecto general mostraron
documento aparte), se resume a continuación lo la bondad de esta práctica, donde la experiencia
relevante y grueso: de la comunidad y la participación de psicólogos,
ingenieros, comunicador social y algunos técnicos
La convivencia significa saber vivir, tener una señalaron derroteros y logros de importancia para
sana relación con los demás, aprender a tolerarse la continuidad de otras acciones a mediano plazo.
y respetarse, prestar ayuda recíproca, valorar la El DS es un mecanismo no solo de respeto entre
opinión ajena, tener una sana relación entre ve- actores, sino de sostenibilidad de propuestas.
cinos. Supone comunicación y diálogo, y no se si-
túa solamente en la ausencia de conflictos, sino en La convivencia es un valor de alta aceptación,
actitudes y comportamientos propositivos y de pues estructura la vida humana al dotarla de
promoción social. Entre los factores que afectan atributos cualitativamente importantes (CV), de
negativamente la convivencia se mencionan: fal- modo que el concurso de la comunidad, la psico-
ta de confianza, inequidad percibida, inadecuado logía social ambiental y la arquitectura tendrían
manejo de residuos, ganado invasivo, linderos y una interfaz de convergencia no solo fructífera,
agua. También se indican elementos como auto- sino éticamente obligante, en cuanto contribu-
ritarismo (familia o colegio), competencia e indi- ción al buen vivir y a la prevención del sufrimiento
vidualismo, rumores y chismes, desacuerdos no humano. El diseño social para la convivencia de
resueltos entre creencias religiosas, desacuerdos calidad atraviesa todos los aspectos del territorio:
en el interior de organizaciones productivas y so- físicos, bióticos y antrópicos de manera interco-
ciales de la región, lo cual afecta componentes de nectada, no sectorial. La propuesta de trabajo
confianza y participación. comunidad-psicología socioambiental y arqui-
tectura es una puerta de ingreso a todas las disci-

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plinas que se sientan concernidas; pero requiere temporales; 5) la preservación y mejoramiento de


un esfuerzo amplio, de largo aliento y anclado en ciertos hitos, materiales o simbólicos, que afec-
resultados de distinto alcance. tan el arraigo y sentido de pertinencia, mejoran la
experiencia ambiental de “sentirse en casa”.
Si el campesino es trabajador y luchador, el DS
aportaría dignificación a sus condiciones de vida. Se configura, entonces, a la luz de lo anterior, una
La conjugación del diseño espaciotemporal (cam- pregunta: ¿existe en este documento la fuerza
po especial de la arquitectura) que promueva ac- centrípeta que pueda convocar a la participación
tividades de cooperación, aprendizajes y afron- de arquitectos en la mejora de la CV y la conviven-
tamiento de retos en el contexto territorial, haría cia en sectores rurales?
que la cotidianidad tuviera ese efecto pedagógi-
co y educativo que los participantes reclaman de
Bibliografía
la educación para la convivencia. Además de un
“aula magna”, conformaría una interfaz clave, en 1. Alcázar, José Antonio. “Convivencia y disciplina es-
cuanto a la construcción del sentido en que una colar: el gobierno de la clase”. http://fresno.pntic.
región afecta la vida de sus habitantes. mec.es/~emod0002/disciplina.htm

2. Aponte, Gloria. “El paisaje en palabras”. En Mede-


Muntañola plantea que la psicología ambiental llín en perspectiva de paisaje. Medellín: ITM-Alcaldía
puede aportarle a la arquitectura:30 a) generación, de Medellín-Todos por la Vida, 2015.
invención y participación de arquitectura y urba- 3. Cámara de Comercio de Buga (y otras institucio-
nismo; b) evaluación y diagnóstico de viviendas y nes). Componente rural del proyecto de revisión y
ciudades construidas, y c) clarificación teórica y ajuste del plan de ordenamiento territorial. Buga,
práctica del funcionamiento de ciudades y edifi- 2014.
cios. Al respecto, el trabajo de Granada y Carmo-
4. Canter, David. Psicología del lugar. México: Con-
na sobre la calidad ambiental de Buga relieva tal
cepto, 1975.
temática aunque se queda en deuda en cuanto al
contexto rural se refiere.31 5. Carrizosa, Julio. Desequilibrios territoriales y soste-
nibilidad local: conceptos, metodologías y realida-
des. Bogotá: Universidad Nacional de Colombia-
Para Corral,32 un proyecto sostenible debe permitir
IDEA, 2006.
anticipar, además de los efectos negativos de las
conductas destructivas de las personas, conocer y 6. Collazos, C. y L. Tovar. “Diagnóstico social y for-
valorar los aportes positivos para la salud, la edu- mulación de líneas estratégicas para un plan de
desarrollo comunitario, vereda Monterrey, corre-
cación, la recreación y la convivencia que posee.
gimiento de Monterrey de Guadalajara de Buga”,
Tales personas se esforzarían en ser responsables
trabajo de grado, Universidad del Valle, Colombia,
en el cuidado ambiental, pues se fomenta la iden-
2011.
tidad con el sitio y cierto sentido de pertenencia.
7. “Convivencia y Desarrollo Sustentable”. Revista Fu-
En síntesis: 1) existe una interrelación compleja turos 2, n.º 5 (2004).

entre espacio y sociedad que no se agota en la 8. Corral, Víctor. Psicología de la sustentabilidad. Mé-
dimensión física, como lo señalan la nociones de xico: Trillas, 2010.
lugar y arraigo; 2) es preciso incorporar dimensio- 9. Dirven, Martine. “Corta reseña sobre la necesidad
nes simbólicas y culturales, pues esta compleji- de definir ‘rural’”. En Hacia una nueva definición
dad requiere el concurso articulado, de diferentes de “rural” con fines estadísticos en América Latina,
enfoques y actores; 3) reconocer el aspecto esté- 9-10. Santiago de Chile: Cepal, 2011. http://www19.
tico vinculado al diseño, pero subordinar este a la iadb.org/intal/intalcdi/PE/2011/08534.pdf
consecución de la dignidad y CV; 4) la perspectiva 10. Domínguez, Diego Ignacio. Los campesinos kollas y
de los habitantes debe complementar la base de la autonomía: entre el conflicto y el desarrollo. Qui-
toma de decisiones sobre intervenciones espacio- to: Flacso, 2002.

30 Muntañola, “Impacto físico”.


31 Granada y Carmona, Calidad ambiental urbana.
32 Corral, Psicología de la sustentabilidad.

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11. Francisco I, papa. Carta Encíclica sobre el cuidado de 26. Salazar, Carlos Hernando. “El desarrollo rural co-
la casa común. Roma, 2015. lombiano y los retos de la institucionalidad”, do-
cumento procedente del Seminario Internacional
12. Gómez, R. D. “Una aproximación al concepto de
Bogotá, Colombia, agosto de 2000.
paisaje”. En Medellín en perspectiva de Paisaje. Me-
dellín: ITM-Alcaldía de Medellín-Todos por la Vida, 27. http://bibliotecavirtual.clacso.org.ar/ar/libros/rja-
2015. ve/mesa4/salazar.pdf

13. Granada, Henry. Dimensiones psicosociales del am- 28. Velásquez, Luz Estela. “Sostenibilidad urbana en
biente: su relación con el desarrollo humano. Buga: América Latina”, tesis doctoral, Universidad de Ca-
Impretec, 2007. taluña, Barcelona, 2003.

14. Granada, Henry. “Percepciones/conocimientos/ 29. Ward, Susan. La morada del hombre. México: Fon-
valoraciones del paisaje: perspectiva psicosocial- do de Cultura Económica, 1976.
ambiental”. En Medellín en perspectiva de paisaje.
Medellín: ITM-Alcaldía de Medellín-Todos por la
Vida, 2015.

15. Granada, Henry. Psicología ambiental: introducción


temática. Barranquilla: Uninorte, 2002.

16. Granada, Henry y Héctor Fabio Carmona. Calidad


ambiental urbana: imaginarios, bondades y contras-
tes. El caso de Guadalajara de Buga. Buga: Univer-
sidad del Valle-Buga CVC-Alcaldía Municipal de
Buga-TEPA-Fundación Univalle-Buga, 2009.

17. Grupo Ambiente y Desarrollo Humano. Formación


de la convivencia para el desarrollo rural: corregi-
miento de Monterrey. Buga. Inédito.

18. Lynch, Kevin. Administración del paisaje. Bogotá:


Norma, 1992.

19. Martínez, Harold. La relación cultura naturaleza en


la arquitectura occidental. Cali: Univalle, Facultad
de Arquitectura, 2001.

20. Moser, Gabriel y Karine Weiss. Espaces de vie: As-


pects de la relation home-environment. Paris: Ar-
mand Colin, 2003.

21. Muntañola, Josep. “Impacto físico: social y cultu-


ral de la arquitectura”. En Arquitectura dialógica y
psicología ambiental, 61-65. Barcelona: Ediciones
Barcelona UPC, 2000.

22. Programa de las Naciones Unidas para el Desarro-


llo (PNUD). Colombia rural: razones para la esperan-
za. Bogotá, 2011.

23. Rapoport, Amos. Aspectos humanos de la forma ur-


bana. Barcelona: Gustavo Gili, 1978.

24. Rapoport, Amos. History and Precedent in Environ-


mental Design. New YorkL: Plenum Press, 1990.

25. Romice, Ombretta. “Psicologia ambiental e arqui-


tetura: investigación en acción de proyectos comu-
nitarios”. En Psicologia e ambiente, editado por Eda
Tassara y otros, 305-315. São Paulo: EDUC, 2004.

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