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Estudios Atacameños

CULTURA,
N° 26, pp. 71-80
IDENTIDAD
(2003) Y PODER EN LAS REPRESENTACIONES DEL PASADO:…

Cultura, identidad y poder en las representaciones del pasado:


El caso de los zapotecos serranos del norte de Oaxaca, México

SALVADOR AQUINO C.1

RESUMEN varias, aunque la más evidente es que mientras


las barreras nacionales –varios enfoques han aso-
La memoria histórica de los pueblos indígenas ha estado
ciado la formación de las identidades individua-
ligada a las instituciones políticas coloniales y a las ins-
tituciones que han sido parte de la formación del Estado. les y colectivas a la formación del Estado-nación–
Los indígenas, sin embargo, han reformulado estas insti- se han visto minadas por fenómenos transnacio-
tuciones para formar memorias sociales e identidades al- nales como la formación de redes globales de pro-
ternativas. A través de la creación de hegemonías locales ducción, circulación de mercancías, circulación de
y con base en su experiencia histórica asociada a la ex- información y movilidad de la población, las co-
plotación y la opresión, los indígenas han creado nuevas
munidades involucradas en estas dinámicas
fórmulas culturales y políticas para construir proyectos
sociales alternativos y reclamar derechos ante el Estado. globales han movilizado la memoria histórica para
construir identidades alternativas.
Palabras claves: pueblos indígenas – memoria histórica
– memoria social – identidad – hegemonía – zapotecas. Este fenómeno ha adquirido relevancia mundial,
pues tanto las minorías étnicas en las sociedades
occidentales como las sociedades indígenas en
ABSTRACT
América Latina han encontrado en la memoria
Indigenous peoples’ historical memory has been linked to histórica fuentes alternativas para luchar contra la
colonial political institutions and to institutions that have opresión.
taken part in the construction of the contemporary State.
Indigenous peoples have nonetheless reformulated these Aunque los pueblos indígenas han estado
institutions to shape social memories and alternative
identities. By creating local hegemonies, and on the basis
involucrados en aquellas redes globales, dichas
of their historical experience of exploitation and comunidades han desarrollado la creatividad y las
oppression, they have generated new political and cultu- ideologías para movilizar la memoria histórica
ral forms in order to construct alternative social projects para construir proyectos alternativos de identidad.
and claim their rights.
En este ensayo intentaré demostrar que las socie-
Key words: indigenous peoples – historical memory –
social memory – identity – hegemony – zapotecs.
dades indígenas han reconstruido algunas de las
instituciones que el colonialismo y la formación
Recibido: marzo 2004. Manuscrito revisado aceptado: junio 2004. del Estado moderno utilizaron para dominar a di-
chas sociedades. Los espacios sociales en donde
los indígenas desarrollan su vida diaria, y que son
Hegemonía y memoria histórica en muchos casos las instituciones que la sociedad
dominante ha establecido, han llegado a ser de-
Recientemente el estudio de la memoria social y terminantes para que las sociedades indígenas
su relación con las identidades sociales ha adqui- construyan contrahegemonías basadas en la me-
rido relevancia en la antropología.2 Razones hay moria social y en identidades colectivas para le-
gitimar su historicidad y su participación política
en los Estados nacionales.3
1 CIESAS, México, y Programa de Doctorado en Antropología
Social en el Departamento de Antropología de la Universidad La formación de la memoria histórica de los pue-
de Arizona, Estados Unidos. Calle Federico Ortiz Armengol
blos indígenas sin duda ha estado asociada a la
nº 201, Colonia Reforma, Oaxaca, Oax, México C. P. 68050,
MEXICO. Email: salvador@juarez.ciesas.edu.mx
2 Véanse Boyarin 1994; Climo y Cattell 2002; Connerton 3 Véase un amplia discusión sobre la política de la identidad
1989; Florescano 1994; Gillis 1994; Lowenthal 1985; Olick y su relación con la política de la memoria histórica en
y Robbins 1998; Rappaport 1990. Hale (1997).

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formación de los Estados nacionales en América se les ha construido como parte de un pasado in-
Latina. Las grandes narrativas asociadas a la for- memorial y sin tiempo, conceptos que tienen re-
mación de las sociedades nacionales se fundamen- lación con las nociones hegemónicas occidenta-
taron en la noción de crear entidades homogéneas, les de tiempo y espacio que han predominado en
proceso en el que las historias locales y las lu- la antropología.4 Enfoques antropológicos recien-
chas cotidianas de las sociedades indígenas que- tes, sin embargo, han visto a la memoria histórica
daron fuera de las narrativas oficiales. como la capacidad de individuos y colectividades
de actualizar y de maniobrar con el pasado a par-
Las narrativas de los nacionalismos en América tir de sus luchas cotidianas dentro de las institu-
Latina dieron prioridad a los discursos homoge- ciones que el colonialismo y el Estado han cons-
neizadores de una nación criolla (Stavenhagen 1984 tituido en hegemónicas.
y 1988). Estas historias oficiales olvidaron las ba-
tallas locales que las sociedades subalternas libra- La antropología de la memoria social ha hecho
ban por la identidad y por construir proyectos al- importantes contribuciones para entender la for-
ternativos. Estas historias locales asociadas a la mación y cambio en las identidades. Varios estu-
memoria histórica, sin embargo, han cobrado rele- dios han demostrado, por ejemplo, cómo las re-
vancia en las actuales reivindicaciones por la auto- presentaciones del pasado cambiaron con la in-
nomía política y los derechos de los indígenas. troducción del cristianismo y la formación de las
nociones hegemónicas acerca del espacio y el
Es importante subrayar que las sociedades indí- tiempo que introdujo la administración colonial.
genas no han estado aisladas de procesos más A partir de su contacto con las instituciones do-
amplios de cultura y poder. Estas sociedades se minantes, las sociedades locales también manio-
han reconstituido a partir de una constante rela- braron bajo nuevas condiciones políticas para re-
ción con las instituciones dominantes, a partir de clamar derechos sobre el territorio y algunos de-
las cuales han reconstruido la identidad y rechos políticos ante la administración colonial.5
reformulado el pasado. Los poderes coloniales y
del Estado moderno se incorporaron a la Este proceso de negociación de identidades se ha
cotidianidad de las sociedades indígenas de ma- ido renovando y cambiando a través del tiempo y
nera que han llegado a ser parte fundamental de ha respondido a circunstancias históricas especí-
la memoria y la identidad. Por ejemplo, las leyes ficas para reclamar, por ejemplo, la posesión te-
coloniales asociadas a la regulación de la tierra y rritorial y otros derechos políticos como veremos
la religión católica son en la actualidad factores más adelante. Otros estudios han mostrado cómo
críticos en la memoria y la identidad. Esta rela- la formación de la memoria histórica y de identi-
ción de los indígenas con las instituciones domi- dades en América Latina ha estado ligada a la
nantes y las características de la memoria históri- formación homogeneizadora y totalizadora del
ca proveen nuevas posibilidades para el estudio Estado-nación, proceso que ha producido diver-
de la formación de la memoria colectiva entre las sos niveles de estima social y poder político para
sociedades indígenas. las comunidades étnicas. De la misma manera se
ha demostrado cómo el colonialismo y la forma-
Si definimos a la memoria histórica como una ción del Estado moderno produjeron ideologías y
constante revisión de pasado a partir de determi- memorias tanto para los grupos dominantes como
nadas condiciones políticas y sociales en el pre- para los grupos subalternos.6 Considérense, por
sente, entonces tendríamos que estudiar cómo el
pasado y el presente se relacionan y afectan entre 4 Boyarin (1994) y Fabian (1983) han discutido cómo las no-
sí. El pasado y el presente tienen una relación ciones de tiempo y espacio que han predominado en la an-
dialéctica; pensamos “con el pasado” no pensa- tropología han sido decisivas en la definición de las socieda-
mos “acerca del pasado”. Esta perspectiva cues- des no occidentales como parte de un pasado que los sitúa al
tiona a quienes consideran a la memoria histórica margen de los alcances del colonialismo y el capitalismo.
5 Miller (1991) hace un análisis de cómo lo zapotecos del
como la posibilidad de transmitir remembranzas,
norte de Oaxaca reconstruyeron la memoria y la identidad
y a quienes otorgan a la memoria cierta perma-
a partir de los cambios que ocasionó el uso de la escritura
nencia e inalterabilidad a través del tiempo. Esta en español en la delimitación de los territorios comunales
inalterabilidad de la memoria ha sido parte de una entre 1560 y 1700.
antropología en donde a las sociedades indígenas 6 Véanse Alonso 1994; Segal 1994; Smith 1987.

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ejemplo, las definiciones dominantes de las iden- la dominación construyen alternativas y alianzas
tidades de los indígenas en las formaciones na- estratégicas. Un aspecto fundamental en esta pro-
cionales en América Latina. Básicamente, esta puesta es la participación y agencia social de los
construcción social del Estado-nación ha produ- grupos subalternos en la reformulación del pasa-
cido ciertas nociones hegemónicas de las comu- do a partir de prácticas políticas y de situaciones
nidades étnicas, las cuales están asociadas al ori- específicas del presente. Debemos notar que esta
gen nacional, costumbres, descendencia común, agencia social implica una participación activa en
estilos de vida, lenguaje, religión, incluyendo ca- el uso de medios que son considerados “externos”,
racterísticas fenotípicas. espurios o no “propios” de las sociedades indíge-
nas.7 Dentro de esta perspectiva, la construcción
Un elemento crucial en estas definiciones es que de la memoria histórica ha sido considerada como
han estado asociadas a la discriminación y el ra- una constante revisión y recomposición del pasa-
cismo, redefiniendo así la memoria histórica de do mediada por las experiencias del presente, pro-
estas comunidades. Estas inscripciones sociales ceso en que las categorizaciones e identidades
han sido determinantes en el ejercicio de la domi- hegemónicas entran en constante revisión, recom-
nación y el estatus político asignado a las comu- posición y negociación.
nidades étnicas, en particular a los pueblos indí-
genas. El concepto de hegemonía8 de Raymond Williams
es útil para explicar las múltiples maneras en que
Menos atención se ha destinado a investigar cómo el pasado es utilizado para formar hegemonías y
las identidades y memorias hegemónicas fueron contrahegemonías. La hegemonía según Williams
redefinidas por los indígenas. Esta es una cues- es un proceso activo que constantemente incorpo-
tión de importancia en contra de las ideas de con- ra prácticas, ideologías y significados que podrían
ceptuar a los indígenas como pueblos que se han parecer aún distantes y contradictorios. Las ver-
mantenido con “costumbres inmemoriales” que siones dominantes acerca del pasado que han ali-
sólo se transmiten de una generación a otra. La mentado las formaciones nacionales en América
antropología de la memoria social ha realizado Latina son un ejemplo de cómo la selección de
un movimiento teórico importante recientemente, tradiciones específicas resultan cruciales en la
que demuestra que los indígenas se han formación de identidades y memorias colectivas.
involucrado en la reconstrucción y redefinición de
las identidades hegemónicas (Nugent y Alonso La formación de memorias alrededor de las ideo-
1995; Roseberry 1994). logías del mestizaje en México es un ejemplo de
cómo la selección de un pasado se convierte en
De la consideración de que las memorias se man- hegemónico. Estas identidades hegemónicas es-
tenían más o menos intactas a través del tiempo, tán sujetas, sin embargo, a contestaciones, esto
y de que las memorias e identidades acuñadas por es, a la formación de contrahegemonías basadas
las élites constituían grandes narrativas comparti- también en una selección estratégica del pasado.
das por los miembros de un Estado-nación En esta noción de hegemonía, el uso e invocación
(Anderson 1999; Smith 1995), hemos pasado a de la memoria social asociada a la “tradición se-
una perspectiva que da prioridad al poder de los lectiva” adquiere singular importancia.
grupos subalternos en la formación de memorias
e identidades alternativas. Las relaciones entre los Considero a la tradición en su sentido histórico,
grupos dominantes y los grupos subalternos se esto es, la tradición no como reminiscencia o
caracterizan por la disputa, la confrontación y los
argumentos (Roseberry (1993).
7 Véase Warren y Jackson (2002) para una discusión más
De acuerdo con esta perspectiva, la formación de amplia acerca de cómo los indígenas han movilizado la len-
inscripciones culturales se ha producido dentro de gua española y otros medios de comunicación creados por
una relación dialéctica entre la cultura dominante la sociedad dominante para construir estrategias de resis-
tencia y fortalecimiento étnico.
y la cultura subalterna de manera que las identi- 8 Véase Williams (1977) para una discusión más amplia so-
dades hegemónicas han sido reformuladas, con- bre tres conceptos básicos en la configuración de los pro-
testadas y reutilizadas por los grupos subalternos. cesos hegemónicos, a saber, tradiciones, instituciones y
Las clases subalternas lejos de aceptar pasivamente formaciones.

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sobrevivencia del pasado, sino como una fuerza Memoria histórica e identidad en la sierra
selectiva que forma presentes significativos en la zapoteca del norte de Oaxaca, México
construcción de identidades:
Para mostrar cómo se reconstruye la memoria y
“Lo que tenemos que ver es no solo una tradición cómo se liga a la formación de contrahegemonías
sino una tradición selectiva: una versión del pa- me referiré a la Sierra Zapoteca de Oaxaca, Méxi-
sado elegida intencionalmente que da forma al co. La región zapoteca se localiza al norte del
presente, la cual a su vez opera de manera muy Estado de Oaxaca y se compone de dos distritos
poderosa en los procesos de identificación y en (Ixtlan y Villa Alta), los que a su vez están dividi-
los procesos de definición social y cultural” dos en 51 municipalidades y 71 agencias munici-
(Williams 1977: 115). pales (Figura 1). Cada municipio posee sus tie-
rras comunales y sus autoridades municipales que
La tradición selectiva, entonces, reformula el pa- son elegidas localmente. En esta región, las ideo-
sado para formar presentes significativos, concepto logías e identidades introducidas por el Estado
que es útil para entender cómo los grupos domi- mexicano después de la Revolución Mexicana
nantes y las poblaciones oprimidas reconstituyen junto con las instituciones políticas introducidas
el pasado. La consideración de la tradición como durante la época colonial han resultado ser críti-
un proceso selectivo implica que la tradición está cas en la formación de identidades alternativas.
sujeta a modificaciones conforme individuos y
comunidades constituyen unidades políticas en Es pertinente aclarar que las instituciones colonia-
donde se producen movilizaciones para confor- les y las correspondientes a la formación del Esta-
mar ideologías que sustentan la memoria históri- do contemporáneo han desempeñado su papel de
ca y la identidad. dominación, pero también han sido reutilizadas por
las poblaciones indígenas para construir ideologías
La selección de tradiciones implica contestación que han sustentado identidades colectivas.
a las identidades dominantes y es crucial en la
formación de contrahegemonías. La conformación El Estado mexicano edificó varias instituciones
de estas contrahegemonías ligadas a la memoria
políticas en la Sierra Norte de Oaxaca para desa-
social da cuenta de que los pueblos indígenas y
rrollar su proyecto de introducir memorias
otros grupos subalternos han edificado sus identi-
hegemónicas. Por ejemplo, la reglamentación de
dades como parte del contacto permanente con
la propiedad comunal, la formación de municipa-
fuerzas hegemónicas, desafiando así las versiones
lidades y la escuela rural llegaron a ser las insti-
que han visto a las sociedades indígenas como
tuciones a través de las cuales el grupo étnico
pueblos “sin historia”. Por ejemplo, varios estu-
dominante introdujo versiones del pasado relati-
dios han demostrado que las memorias se entre-
lazan e incorporan cambios locales y cambios re- vas a la construcción de una cultural nacional. Las
gistrados más allá del mundo cotidiano de las ideologías del indigenismo (Aguirre Beltrán 1958;
sociedades indígenas. Algunos antropólogos9 han Caso 1958) y del mestizaje, por ejemplo, llega-
demostrado cómo las sociedades andinas han lo- ron a ser cruciales en la imposición de memorias
grado utilizar tanto la memoria oral como la es- hegemónicas relacionadas con la formación de la
crita para reclamar derechos de posesión de sus nación y el Estado.10
resguardos. En este caso, los indígenas han utili-
zado las tecnologías de poder que introdujo el La idea de un pasado común basado en los mitos
colonialismo tales como la escritura y los funda- étnicos acerca de la fundación de Tenochtitlán y
mentos legales de la administración colonial en las representaciones del Imperio Azteca tanto en
aspectos agrarios para defender la posesión co- libros de texto como en sus representaciones
munal de su territorio. Estos usos de la memoria museográficas, así como las ideologías del nacio-
entre los pueblos indígenas en América Latina han nalismo basado en la supuesta mezcla racial y
variado a través del tiempo y han registrado una cultural producida en 1521 han sido las principa-
gran diversidad dependiendo de las particularida- les ideologías que han alimentado las narrativas
des históricas que los indígenas han enfrentado.

10 Considérense, por ejemplo, las ideologías del mestizaje de


9 Véase Rappaport 1990 y 1994. Vasconcelos (1925).

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0 10 20 30

Kilómetros

Figura 1. Ubicación de la región zapoteca, al norte del Estado de Oaxaca.

hegemónicas acerca del pasado y de la construc- contribución en el movimiento de Independencia


ción de la nación mexicana (Gutiérrez 1999). En de México en el siglo XIX y de algunos de los
la edificación de la nación mexicana contemporá- dirigentes que participaron en la Revolución Mexi-
nea otros iconos se incorporaron a las ideologías cana han formado las principales fuentes para la
del nacionalismo en México y que han tenido memoria colectiva en México, y en particular de
consecuencias para los indígenas zapotecos. La la memoria social de los zapotecos serranos. Es-
imagen de Benito Juárez, un indígena zapoteco tas han sido las principales ideologías del nacio-
que llegó a ser Presidente de México, constituyó nalismo que el Estado introdujo a la Sierra de
uno de los principales símbolos del nacionalismo Zapoteca en el siglo XX. Estas identidades
del siglo XX en México, y también un símbolo hegemónicas, sin embargo, encontraron contesta-
de identidad de los indígenas zapotecos. De ma- ciones en una sociedad fuertemente organizada en
nera similar, la creación oficial de varios mitos identidades étnicas, quienes reconstruyeron así la
acerca de varios dirigentes políticos relativa a su memoria histórica y la identidad.

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Aquellas narrativas del nacionalismo borraron de siglo XIX en el sur de México han sido incorpo-
la memoria oficial las historias locales de los pue- radas en el imaginario de algunas comunidades.
blos zapotecos. Estas historias se recrean en la Benito Juárez, quien fue Presidente de México en
vida diaria y están guardadas en los archivos lo- el siglo XIX, ha llegado a formar parte de la me-
cales y en la memoria colectiva que se ha cons- moria y la identidad colectiva en esta región
truido a través de varias generaciones. Aunque las autodenominada Sierra de Juárez. Varios pueblos
ideologías del nacionalismo produjeron cambios adquirieron la denominación asociada a Juárez
en la cultura local, al mismo tiempo los zapotecos tales como Ixtlán de Juárez, Guelatato de Juárez.
se reinventaron a sí mismos con base en su expe- “Aquí somos Juaristas” afirman varios indígenas
riencia histórica para formar proyectos comuna- de esta región. Pero no solamente Juárez ha sido
les y supracomunales. Las alianzas sociales y importante en las memorias de estos pueblos.
políticas en el ámbito familiar, comunal y regio- Otros intelectuales del siglo XIX que nacieron en
nal han sido una fuente crucial y permanente en estos pueblos y que inicialmente fueron parte de
la construcción de la memoria histórica cuyos la historia oficial se convirtieron en héroes loca-
principales objetivos han sido formar alianzas les. Las autoridades indígenas de estos pueblos se
políticas y culturales regionales. Estas fuentes de apropiaron de estas memorias para diferenciarse
la memoria se producen, por ejemplo, en las re- de las comunidades vecinas y adquirir poder para
uniones familiares, en las fiestas comunales, en negociar recursos ante el gobierno.
las asambleas comunales para la toma de decisio-
nes colectivas en asuntos que son determinantes Las autoridades indígenas, en algunos casos, se
para la organización política comunal y regional. movilizaron para que la Legislatura del Estado de
Oaxaca hiciera oficial la identificación de sus
La construcción de la memoria social entre los pueblos con el nombre de aquellos personajes. En
zapotecos serranos tiene relación no solamente con 1936, por ejemplo, las autoridades indígenas de
las condiciones políticas del presente, sino tam- Capulalpam se movilizaron para adquirir el nom-
bién con las experiencias del pasado que a veces bre de Miguel Méndez quien fue un intelectual
es idealizada y a veces reinventada para construir liberal del siglo XIX que nació en esta comuni-
identidades colectivas. Estas memorias reflejan las dad y quien participó en los movimientos políti-
variadas experiencias históricas que los zapotecos cos que llevaron a la promulgación de las Leyes
serranos han enfrentado a través de varios siglos de Reforma. Por un Decreto de la Legislatura del
de colonialismo, explotación y dominación. Con- Estado de Oaxaca, en 1936 se le asignó el nom-
sidérese, por ejemplo, cómo los zapotecos han bre de Capulalpam de Méndez a la comunidad
manejado la noción de comunidad introducida por indígena de Capulalpam (Cosmes 2003). Las au-
los conquistadores. La administración colonial toridades de Capulalpam adquirieron este nom-
estableció en la Sierra Norte de Oaxaca fronteras bre para diferenciarse de sus vecinos de Guelatato
territoriales y unidades políticas asociadas a un quienes se autodenominan como Guelatato de
santo patrón y a la administración política del Juárez.
Estado colonial. Más tarde el Estado mexicano
introdujo la noción legal de propiedad comunal y De manera similar, otras comunidades zapotecas
la conformación de jurisdicciones municipales. adquirieron nombres alternativos como el caso de
Estas identidades hegemónicas han servido para Teococuilco de Marcos Pérez, Ixtlan de Juárez y
construir identidades más amplias, como veremos Talea de Castro. Cada nombre expresa diferentes
más adelante. intereses e historias, diferentes concepciones de
la comunidad y la nación. En este caso, las co-
Pero la formación de la idea de comunidad ha munidades retomaron las denominaciones
pasado por una permanente recomposición no sólo hegemónicas creadas desde el Estado y escogie-
por parte del Estado sino también por parte de los ron los nombres que les daban mayores posibili-
indígenas. Varias comunidades, por ejemplo, se dades de identificarse local y regionalmente. Usan-
han apropiado de algunos de los iconos que el do estas autodenominaciones, estos pueblos han
nacionalismo mexicano del siglo XX edificó. Las reafirmado su pertenencia a la comunidad y ad-
representaciones oficiales de algunos intelectua- quirido poder para negociar recursos económicos
les liberales del siglo XIX nacidos en la Sierra y y políticos ante el gobierno del Estado de Oaxaca.
que participaron en los movimientos liberales del

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En las memorias colectivas de estos pueblos se del país. El museo también ilustra la forma en
entrelazan las reconstrucciones del período pre- que la gente de Natividad se involucró en la pro-
colonial, la época de la Independencia y la for- ducción minera por casi dos siglos. Este espacio
mación del Estado mexicano que ha tenido lugar presenta fotografías de varias generaciones de
después de la Revolución de 1910. El pasado co- obreros trabajando en la extracción de minerales
lonial, por ejemplo, es invocado en el presente y las diferentes tecnologías y procesos para la
para probar la propiedad de las tierras comunales. obtención de oro y plata que se utilizaron por más
San Juan Chicomezuchitl posee un lienzo de 1560 de un siglo.
que representa los nuevos límites territoriales que
le asignó la administración colonial en el siglo Podría parecer obvio que los pobladores locales
XVI. El lienzo también ilustra la conquista en representen el pasado de esta manera; sin embar-
donde varios indígenas son decapitados por los go, es importante mirar esta representación en un
conquistadores. contexto histórico para ver cómo este pasado ad-
quiere relevancia en un momento en el que la
Irónicamente, este lienzo es ahora utilizado por explotación minera está llegando a su fin debido
los indígenas de San Juan para legitimar la pose- a la disminución de los yacimientos minerales.
sión de sus tierras comunales y para establecer Además, la emigración ha aumentado de manera
sus límites territoriales con comunidades vecinas. dramática. La gente de Natividad ha emigrado a
Este lienzo junto con otros documentos legales varias ciudades de México y California. Los indí-
de los siglos XVII y XIX han sido utilizados con- genas de Natividad están reconstruyendo su pasa-
tra la privatización de sus tierras comunales. “He- do justo ahora que la minería está desaparecien-
mos usado varios documentos para demostrar que do, y tienen el propósito de:
somos los legítimos propietarios de estas tierras”
dice un comunero de San Juan. Para las comuni- “no pasar por desapercibidos. Queríamos tener
dades fundadas en el período precolonial, como un espacio para que los niños y las nuevas gene-
es el caso de la mayoría de las comunidades de la raciones se den cuenta de dónde venimos y que-
Sierra, el pasado precolonial es crucial para de- remos también que nuestros paisanos que se fue-
mostrar la previa posesión-ocupación de sus te- ron del pueblo conozcan sus raíces y que no se
rritorios, y les permite demostrar la propiedad te- olviden de nuestro pueblo”,
rritorial.
como dice orgullosamente Rosa María, quien está
Otras reconstrucciones del pasado han sido im- a cargo de la administración del museo. No quie-
portantes en las identidades de estas comunida- ren pasar inadvertidos después de haber sufrido
des. Los indígenas de Natividad, por ejemplo, un siglo y medio de explotación. En otras pala-
establecieron un museo en el 2001 para “dar a bras, el establecimiento de su museo y la forma
conocer la historia del pueblo” según los respon- en que lo definen es un llamado en contra del
sables de la administración del museo. Contraria olvido, y un llamado a no desaparecer su historia
a las versiones hegemónicas que aparecen en local de opresión junto con el cierre de la empre-
museos del Estado en donde generalmente se des- sa minera.
cribe a los pueblos indígenas como entidades ho-
mogéneas y como parte de un pasado inmemo- Estas representaciones muestran que los grupos
rial, en el museo de Natividad los comuneros cons- subalternos han creado sus propias versiones del
truyeron un espacio para reconstruír el origen de pasado para construir identidades alternativas a las
la comunidad y su historia local ligada a la ex- ideologías de mestizaje y de una nacionalidad
plotación minera. El museo describe el origen y homogénea como la que han imaginado las élites
fundación de la comunidad. Los jóvenes pintaron mexicanas. Las memorias e identidades locales
un mural en donde representan a los fundadores contestaron las inscripciones hegemónicas intro-
de la comunidad ayudando a los propietarios de ducidas por el Estado y fraguaron lo que Foucault
la mina a empujar una enorme bomba de agua llamaba contramemorias (Hutton 1993). Las me-
hacia las montañas de la Sierra en el siglo XIX. morias asociadas a la explotación minera, a las
Este mural también representa el origen de la co- diversas formas que ha adoptado la formación del
munidad fundada por hombres y mujeres que vi- Estado y la nación en la Sierra zapoteca dan cuenta
nieron de varias partes de la sierra y otros lugares de las variadas formas en que los indígenas han

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transitado por las luchas por la identidad. Pero “Exigimos que se nos reconozca como auténticos
las memorias comunales como las que he men- mexicanos. Nosotros a la llegada de los españoles
cionado han permitido a los serranos formar alian- teníamos nuestro sistema de gobierno. Somos an-
zas regionales para formular proyectos de largo teriores al gobierno y a los españoles por eso nos
plazo fundadas en las memorias colectivas. deben reconocer como territorio no como tierras,
esto abarca desde el subsuelo y los recursos natu-
A mediados de 1996 se desarrollaron varias re- rales. Exigimos respeto a nuestras costumbres que
uniones de autoridades e intelectuales indígenas hemos conservado a base de sacrificios”.13
en esta región de México. Discutimos un proyec-
to de autonomía regional en donde definimos nue- Otras comunidades mencionaban que:
vas perspectivas políticas. ¿Era posible formular
un proyecto de autonomía política sin la memoria “nuestra identidad es producto de una gran di-
histórica? ¿Era posible recurrir a la amnesia co- versidad cultural, nuestras raíces son milenarias,
lectiva y resolver el tema de la autorrepresentación tenemos cultura, somos una cultura que durante
política y social? el proceso histórico ha sufrido los embates del
colonialismo y capitalismo, por como somos nos
En estas reuniones la memoria se reconstruía de han marginado, pero vivimos y tenemos muchas
diversas formas y variaba de acuerdo a circuns- necesidades, no somos ignorantes como lo pien-
tancias específicas en que estos pueblos habían san muchos”.14
sido oprimidos en el pasado. La evocación del
pasado no era simplemente remembranzas, sino Las ideologías asociadas al “somos” pasan nece-
construcciones políticas a partir de un presente sariamente por las instituciones dominantes como
específico: el de construir un Estado-nación más las reglamentaciones que el Estado introdujo para
incluyente en donde se incorporaran las múltiples regular la tenencia comunal de la tierra y las
voces e historias de las comunidades a través de municipalidades introducidas por el Estado mexi-
una propuesta de autonomía regional. cano en el siglo XIX, pero los indígenas han uti-
lizado estas instancias para formar hegemonías
Las autoridades indígenas de Capulalpam, por locales y regionales.
ejemplo, proponían que el aprovechamiento de los
recursos mineros debería quedar en manos de los Varias organizaciones supracomunales han surgi-
pueblos indígenas de la región, y en particular do de la conciencia histórica para buscar alterna-
exigían que la exploración y explotación de los tivas a los proyectos de las clases dominantes. En
recursos del subsuelo fueran manejadas por los los años ‘90, por ejemplo, nace UNOSJO (Unión
pueblos y comunidades. “El aprovechamiento de de Organizaciones de la Sierra Juárez), una orga-
los recursos naturales del subsuelo debe estar bajo nización que aglutinaba a varias municipalidades,
la responsabilidad de nuestros pueblos” para dis- a uniones de comunidades y a una variedad de
poner de ellos “de acuerdo a nuestras necesida- organizaciones de base de la Sierra. UNOSJO se
des”.11 En su discurso las autoridades menciona- propuso tomar en sus manos el desarrollo regio-
ban que las minas de la región habían sido explo- nal basado en las experiencias de cada pueblo y
tadas por los españoles en tiempos de la Colonia organización de la región. UNOSJO tomó en sus
y por empresas privadas a partir de 1775. “Sabe- manos los manejos de una parte de los recursos
mos que la riqueza que se ha extraído asciende a que el gobierno federal destinaba a las comunida-
elevadas sumas y que nuestra comunidad no ha des indígenas.
recibido ningún beneficio social”.12
Otra experiencia asociada a la memoria y a la
Otros pueblos zapotecos como el de Solaga, en identidad ha sido la formación de organizaciones
su reclamo de autonomía regional invocaban el indígenas no gubernamentales por parte de inte-
pasado colonial y exigían la construcción de una lectuales indígenas. Establecimos varios proyec-
nación multiétnica: tos de video en donde se recuperaba gran parte

11 Titza’ Keriu; Nuestra Palabra, 1996, p. 13. 13 Titza’ Keriu; Nuestra Palabra, 1996, p. 10.
12 Titza’ Keriu; Nuestra Palabra, 1996, p. 14. 14 Titza’ Keriu; Nuestra Palabra, 1996, p. 19.

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CULTURA, IDENTIDAD Y PODER EN LAS REPRESENTACIONES DEL PASADO:…

del trabajo de las organizaciones locales y regio- clara conciencia de un pasado común en términos
nales en varios ámbitos del trabajo productivo y de opresión y dominación, han resultado ser
cultural. Empezamos a publicar una Revista cruciales en la construcción de la identidad étnica
Zapoteca en donde publicamos varios artículos y en la formación de proyectos políticos como la
haciendo referencia a la historia de opresión en autonomía.
estos pueblos. De la misma manera fundamos una
radio comunal en donde se transmiten programas Es importante definir a las sociedades indígenas
radiales hechos por y para los indígenas discu- como parte activa del cambio social y, en conse-
tiendo programas de interés regional. La memo- cuencia, como parte activa en la definición de las
ria histórica la hemos reconstruido para formular identidades y de proyectos locales basados en
proyectos alternativos, lo que significa al mismo reinterpretaciones de las identidades hegemónicas,
tiempo una batalla en contra del olvido y una en particular de las identidades dominantes del
batalla para ser parte de la modernidad. colonialismo y de nacionalismo de los siglos XIX
y XX. Comprendiendo a las sociedades indígenas
Conclusiones como nuestras contemporáneas nos ofrecen la
posibilidad de observar cómo estas sociedades han
Un enfoque que aborda las diversas maneras en utilizado las ideologías dominantes en la defini-
que los grupos subalternos han reconstruido las ción de sus memorias e identidades. Debemos
tecnologías de poder introducidas por el colonia- investigar cómo las sociedades subalternas han
lismo y la formación del Estado moderno en creado nociones alternativas de espacio y tiempo
América Latina ofrece varias posibilidades en el para formular proyectos políticos incluyentes en
estudio de los usos de la memoria entre los pue- las sociedades multiétnicas de las Américas.
blos indígenas de las Américas. Por ejemplo, po-
demos analizar cómo el poder está sujeto a nego- Agradecimientos Agradezco a Viviana Manríquez
ciaciones y modificaciones y cómo es utilizado y a Sandra Sánchez (q.e.p.d.) la aceptación de este
por los grupos subalternos para negociar identi- escrito en el simposio: “Los usos de la memoria
dades. La formulación de contrahegemonías es entre los pueblos indígenas de las Américas”, 51º
uno de los usos de la memoria más efectivos que Congreso Internacional de Americanistas, Santia-
los indígenas han desarrollado para reclamar sus go, Chile, 14-18 de julio de 2003 “Repensando
derechos. Las representaciones del pasado han las Américas en los Umbrales del Siglo XXI”.
sido utilizadas para formar identidades colectivas Agradezco también al Departamento de Antropo-
y alianzas más allá del ámbito de la comunidad logía de la Universidad de Arizona y al CIESAS
local. La formación de lo que Raymond Williams por los recursos y facilidades otorgados para asis-
llamaba “estructuras de experiencias”, esto es, la tir a dicho Congreso.

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