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UNIVERSIDAD TECNICA

“LUIS VARGAS TORRES”


NOMBRE:

ESTUPIÑAN PLAZA
JENNIFFER KARINA

TEMA: MEDIOS DE CULTIVO

MATERIA:

BIOTECNOLOGÍA

17/08/2017 | COLON Y RICAUTTE


Medio de cultivo:
Un medio de cultivo es una técnica de laboratorio (véase microbiología) que consta de un gel o
una solución que contiene los nutrientes necesarios para permitir, en condiciones favorables
de pH y temperatura, el crecimiento de virus, microorganismos, células, tejidos vegetales o
incluso pequeñas plantas. Según lo que se quiera hacer crecer, el medio requerirá unas u otras
condiciones. Generalmente se presentan desecados en forma de polvo fino o granular antes
de ser preparados; ya preparados pueden encontrarse en estado sólido, semisólido o líquido.
El objetivo último del cultivo es variado: antibiograma, identificación, multiplicación.

Uno de los sistemas más importantes para la identificación de microorganismos es observar su


crecimiento en sustancias alimenticias artificiales preparadas en el laboratorio. El material
alimenticio en el que crecen los microorganismos es el Medio de Cultivo y el crecimiento de los
microorganismos es el Cultivo. Se han preparado más de 10.000 medios de cultivo diferentes.

Para que las bacterias crezcan adecuadamente en un medio de cultivo artificial debe reunir
una serie de condiciones como son: temperatura, grado de humedad y presión de oxígeno
adecuado, así como un grado correcto de acidez o alcalinidad. Un medio de cultivo debe
contener los nutrientes y factores de crecimiento necesarios y debe estar exento de todo
microorganismo contaminante.
Cuáles son los factores que influyen en los medios de cultivo
Disponibilidad de nutrientes adecuados
Un medio de cultivo adecuado para la investigación microbiológica ha de contener, como
mínimo, carbono, nitrógeno, azufre, fósforo y sales inorgánicas. En muchos casos serán
necesarias ciertas vitaminas y otras sustancia inductoras del crecimiento. Siempre han de estar
presentes las sustancias adecuadas para ejercer de donantes o captadores de electrones para
las reacciones químicas que tengan lugar.

Consistencia adecuada del medio


Partiendo de un medio líquido podemos modificar su consistencia añadiendo productos como
albúmina, gelatina o agar, con lo que obtendríamos medios en estado semisólido o sólido. Los
medios solidificados con gelatina tienen el gran inconveniente de que muchos
microorganismos no se desarrollan adecuadamente a temperaturas inferiores al punto de
fusión de este solidificante y de que otros tienen la capacidad de licuarla.

Actualmente los medios sólidos son de uso universal, por su versatilidad y comodidad, pero
hay también gran cantidad de medios líquidos cuyo uso está ampliamente extendido en el
laboratorio.

Presencia (o ausencia) de oxígeno y otros gases


Gran cantidad de bacterias pueden crecer en una atmósfera con tensión de oxígeno normal.
Algunas pueden obtener el oxígeno directamente de variados sustratos. Pero los
microorganismos anaerobios estrictos sólo se desarrollarán adecuadamente en una atmósfera
sin oxígeno ambiental. En un punto intermedio, los microorganismos microaerófilos crecen
mejor en condiciones atmosféricas parcialmente anaerobias (tensión de oxígeno muy
reducida), mientras los anaerobios facultativos tienen un metabolismo capaz de adaptarse a
cualquiera de las citadas condiciones.

Condiciones adecuadas de humedad


Un nivel mínimo de humedad, tanto en el medio como en la atmósfera, es imprescindible para
un buen desarrollo de las células vegetativas microbianas en los cultivos. Hay que prever el
mantenimiento de estas condiciones mínimas en las estufas de cultivo a 35-37ºC
proporcionando una fuente adecuada de agua que mantenga la humedad necesaria para el
crecimiento de los cultivos y evitar así que se deseque el medio.

Luz ambiental
La mayoría de los microorganismos crecen mucho mejor en la oscuridad que en presencia de
luz solar. Hay excepciones evidentes como sería el caso de los microorganismos fotosintéticos.

pH
La concentración de iones hidrógeno es muy importante para el crecimiento de los
microorganismos. La mayoría de ellos se desarrollan mejor en medios con un pH neutro,
aunque los hay que requieren medios más o menos ácidos. No se debe olvidar que la presencia
de ácidos o bases en cantidades que no impiden el crecimiento bacteriano pueden sin
embargo inhibirlo o incluso alterar sus procesos metabólicos normales.

Temperatura
Los microorganismos mesófilos crecen de forma óptima a temperaturas entre 15 y 43 oC.
Otros como los psicrófilos crecen a 0 oC y los temófilos a 80 oC o incluso a temperaturas
superiores (hipertemófilos). En líneas generales, los patógenos humanos crecen en rangos de
temperatura mucho más cortos, alrededor de 37 oC, y los saprofítos tienen rangos más
amplios.

Esterilidad del medio


Todos los medios de cultivo han de estar perfectamente estériles para evitar la aparición de
formas de vida que puedan alterar, enmascarar o incluso impedir el crecimiento microbiano
normal del o de los especimenes inoculados en dichos medios. El sistema clásico para
esterilizar los medios de cultivo es el autoclave (que utiliza vapor de agua a presión como
agente esterilizante)

Otras aspectos a considerar


Prepararlos sólo a partir de productos que provengan de fabricantes o proveedores que
suministren productos de calidad.
Utilizar agua destilada o desmineralizada con una calidad microbiológica y fisicoquímica
adecuada.
Utilizar materiales de vidrio bien lavados y enjuagados con agua destilada o desmineralizada.
Controlar el tiempo y la temperatura recomendada durante su esterilización. Nunca se deben
exceder las condiciones señaladas por el fabricante.
Almacenamiento de los Medios de cultivo
Los medios de cultivo deshidratados se deben almacenar en envases sellados bajo las
condiciones que señale el fabricante. Generalmente se almacenan en un lugar fresco (entre 15
y 25o), con poca humedad y protegidos de la luz solar directa. Nunca se deben almacenar
cerca de autoclaves, hornos, ni otra fuente de calor o vapor.

Los medios de cultivo deshidratados son higroscópicos. Cuando los envases de estos medios
de cultivo deshidratados son abiertos para su uso inicial, se debe tener la precaución de
cerrarlos tan pronto como sea posible y mantenerlos bien cerrados para prevenir la entrada de
humedad. La absorción de agua produce cambios de pH, formación de grumos, decoloraciones
del polvo, etcétera, lo cual indica que deben ser descartados porque pueden haber sufrido
cambios químicos o estar contaminados.
Una vez que el medio de cultivo ha sido preparado y esterilizado, puede almacenarse a
temperatura ambiente por un periodo máximo de 2 semanas protegido de la luz, o por
periodos mayores a 12–15 oC. Sin embargo, almacenados bajo refrigeración entre 2 y 8 oC se
prolonga la vida útil de los mismos, (nunca por debajo de 0oC porque se destruye la estructura
del gel). Los medios de cultivo se deben mantener en recipientes bien cerrados para evitar su
deshidratación y cuando se usa tapón de algodón, se debe colocar por encima una envoltura
de papel (Craft).

Otro punto importante a tomar en cuenta, es que cada lote de medio de cultivo preparado
debe pasar por un riguroso proceso de control de calidad, en donde se determinan sus
propiedades fisicoquímicas (apariencia, pH) y microbiológicas (esterilidad y promoción de
crecimiento) verificando que cumplan con los requisitos de calidad establecidos y por ende
demostrar que son aptos para su uso.

Técnicas de medición del crecimiento microbiano


Los sistemas de medida del crecimiento celular se han adaptado técnicamente para poder ser
utilizados como sistemas online. No es necesario extraer la muestra del cultivo para realizar la
medida. Esto es muy importante en el caso de fermentaciones en gran volumen porque
permite realizar medidas en tiempo real y disminuye los riesgos de contaminación.
Los métodos para el seguimiento de la evolución de un cultivo microbiano pueden clasificarse
en directos e indirectos.
Los métodos directos se basan en la medida de la evolución del número de células vivas
(técnicas de plaqueo) o del número de partículas (técnicas microscópicas y de contadores de
partículas).
5. Los métodos indirectos se basan en la medida de algún parámetro del cultivo que nos
permite deducir información sobre la evolución del número de microorganismos. La elección
de un método de seguimiento del cultivo en concreto depende de las características del cultivo
y del proceso.
6. Entre los métodos principales de recuento de microorganismos podemos destacar: Las
técnicas de recuento microscópico de células sin fijar usando microscopía de contraste. Para
ello se cuenta el número de partículas en un volumen determinado usando una célula de
Petroff-Hauser o de Neubauer (portaobjetos en el que una rejilla nos permite conocer el
volumen observado).
7. CONTEO DE PARTICULAS POR MEDIO DEL SISTEMA Coulter Counter. La operación de estos
sistemas es sencilla y permite rápidamente determinar el número de partículas presentes en
una suspensión y la distribución de sus tamaños. NO distingue entre células vivas y muertas
ni entre células y agregados de material insoluble presente en la suspensión del cultivo.
8. RECUENTO EN PLACA Técnicas de recuento en placa, basadas en colocar en un medio de
cultivo adecuado un volumen determinado de muestra. Cada una de las células aisladas dará
lugar, después de la incubación correspondiente, a una colonia de forma que el número de
estas nos permitirá estimar el número de células presentes en la muestra plaqueada
(sembrada).
9. TÉCNICAS TURBIDIMETRICAS. Basada en la medida de la turbidez de los medios de cultivo
en los que crecen microorganismos unicelulares. La turbidez es proporcional a la masa de las
partículas en suspensión (células) y su medida nos permite observarlas.

10. MEDIDA DE PESO SECO. El sistema consiste en la filtración del cultivo a través de una
membrana que retenga las células y su posterior desecación hasta peso constante.
11. MEDIDA DEL ATP Basada en la emisión de luz por la luciferasa de luciérnaga en presencia
de O2 y de ATP. De esta forma se puede medir la concentración de ATP en un volumen dado
de cultivo. La concentración de ATP decae rápidamente en las células muertas, de forma que
esa medida indirecta detecta únicamente las células vivas.