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Revista Jurídica Cajamarca

INTRODUCCIÓN

En esta oportunidad me complace mucho presentar este trabajo, en el cual


he puesto mi mayor esfuerzo, ya que el tema tratado en él resulta ser
trascendental en todo Estado Moderno de Derecho: “El Control Constitucional”.

En el desarrollo del tema iremos viendo la gran importancia que tiene el


mantener la supremacía de la Constitución en cada ordenamiento jurídico
interno, puesto que limita el actuar de las personas que tienen en sus manos el
poder, además de esto, otorga seguridad a todos y cada uno de nosotros como
integrantes de un Estado.

En esta oportunidad he tratado de rescatar los puntos más importantes en lo


que se refiere al tema , desde un punto de vista netamente jurídico, con la
finalidad de que se pueda entender con suma claridad lo que implica el Control
Constitucional .

El tema resulta ser bastante amplio, por lo cual sería ingenuo imaginar que
en la monografía que presento queda agotado todo lo referente a esta materia
jurídica. En realidad e tratado de considerar los elementos esenciales, y
fundamentales por supuesto, con la finalidad de tener un conocimiento pleno de
lo que implica el Control de la Constitucionalidad y sentar el cimiento para
iniciar una amplia investigación acerca de del tema en referencia.

Asimismo debo manifestar que más que una simple descripción, he tratado
por sobre todas las cosas hacer un análisis crítico del tema, y no por un simple
capricho, sino porque creo que esa actitud crítica es lo que debe caracterizar a
los alumnos de Derecho.

EL CONTROL CONSTITUCIONAL.

I. EL PRINCIPIO DE LA SUPREMACÍA DE LA NORMA


CONSTITUCIONAL:

Como tema introductorio necesario para el desarrollo de lo referente a lo


que es el Control Constitucional, está el Principio de la Supremacía de la Norma
Constitucional; puesto que la existencia del primero es consecuencia directa del
segundo. Es menester aclarar en este punto, que al referirme a una consecuencia
concretización, de este principio, es necesario contar con mecanismo que
permitan asegurar a la Constitución como suprema norma. Mas no me refiero a
que la simple existencia del Principio de la Supremacía de la Constitución da
lugar al mecanismo de control constitucional; así la Constitución de 1856
señalaba en su artículo 10 que “es nula toda ley contraria a la Constitución”, sin
embargo la incorporación de este principio no determinaba de por sí la
existencia de la institución del Control Constitucional.(1)

Teniendo en cuenta que la Constitución de un país es la norma jurídica que


rige su vida, su destino y sobre todo otorga seguridad en el actuar de
absolutamente todos los integrantes de un Estado, es evidente su naturaleza de
superioridad sobre cualquier otra norma. Y digo "absolutamente
todos”refiriéndome tanto a quienes ejercen el poder político como a cualquier
otro ciudadano. Así Herrera Paulsen señala “La ley es el procedimiento de
gobierno y ella debe ligarse a la idea de Derecho, vale decir, al documento
escrito que la expresa: la Constitución”.(2)

El Principio de la Supremacía de la Norma Constitucional implica que el


legislador en función del correcto desempeño de sus funciones, tiene
terminantemente prohibido aprobar leyes que contradigan en el fondo y en la
forma el contenido de la Constitución; si éste hiciese lo contrario estaría
atentando contra él mismo, puesto que destruye o le niega validez al documento
que le otorga formalidad a su actuar como tal. Además de esto, citando
nuevamente a Herrera Paulsen “se excedería en su competencia ya que
desconocer la Constitución equivale a modificarla y sólo el órgano especial que
la propia Constitución suele preceptuar, está calificado para proceder a su
revisión”.

Con respecto a lo que acabo de afirmar en líneas anteriores -considerar a la


Constitución como norma de normas- Carlos Sáchica Aponte hace la siguiente
crítica : “Lo primero que yo encuentro es un afán de totalizar, de universalizar
los efectos de la norma jurídica constitucional, hasta que el punto de que todo el
orden jurídico esté predeterminado e inmerso en las cláusulas y en los esquemas
de la Constitución. Creando así una especie de sistema cerrado, ciego a toda
consideración de aquello que no haya sido previsto en la Constitución”(3).

Al respecto debo manifestar que sigo manteniendo mi punto de vista puesto


que la supremacía de la Norma Constitucional limita y guía el actuar del
legislador. Me pregunto ¿qué sucedería si la Constitución no ocupara el lugar
que ostenta? Pues creo que no tendría sentido su existencia, por eso es necesario
aclarar que la última frase de lo citado da a entender que la Constitución cierra