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Universidad Nacional Autónoma de México

Facultad de Filosofía y Letras


Licenciatura en Filosofía
Sistema de Universidad Abierta y a Distancia

Materia: Historia de la Filosofía II: Edad Media y Renacimiento


Tutor: Dra. Elizabeth Valencia

Ensayo

Crítica a la Universidad como Institución generadora


de conocimiento.
Por

Germán Tapia Galván


(509009713)

Ciudad de México a 22 de mayo del 2018


Crítica a la Universidad como Institución
generadora de conocimiento

Contenido

Contenido ............................................................................................................................................ 2
Introducción ........................................................................................................................................ 3
Antecedentes históricos ...................................................................................................................... 4
La academia..................................................................................................................................... 4
Transmisión del conocimiento. ....................................................................................................... 4
Neoplatonismo .................................................................................................................................... 5
Nuevas ideas en cuanto al conocimiento ....................................................................................... 6
San Agustín ...................................................................................................................................... 6
Las primeras instituciones ................................................................................................................... 7
La corporación de la universidad ........................................................................................................ 7
El mercantilismo de las instituciones .............................................................................................. 8
¿Qué es un dispositivo? ...................................................................................................................... 9
Dispositivo en Foucault ................................................................................................................... 9
Conclusión ......................................................................................................................................... 10
Bibliografía ........................................................................................................................................ 12
Introducción
La Universidad hoy en día es una institución con un papel preponderante en la formación
académica y profesional de las personas. Forma parte de todo un sistema político, económico
y social que, independientemente de la ideología de dicho sistema, el factor común en
cualquiera de ellos es la Universidad.

La literatura coincide que el surgimiento de las universidades como instituciones con una
organización más formal, surgen entre el siglo XII y el siglo XIII, quizá por un conflicto entre
el estado y la iglesia, de donde, como resultado se desprenden las organizaciones de
estudiantes y maestros, quienes a la posteridad habrán de conformar lo que es la Universidad.

En el presente trabajo se trata de hacer un recorrido a través del tiempo para establecer cuales
serían en principio de cuentas, los motivos que impulsaban la creación de una institución
como la universidad, o hasta antes de este concepto, las agrupaciones que se reunían con el
fin de compartir conocimiento.

Después se introduce un concepto que en épocas más recientes plantearon filósofos como
Foucault, Deleuze y Agamben: Dispositivo.

Este concepto viene acompañado de todo un bagaje de conceptos e ideas filosóficas


conocidas como postestructuralistas, en las que, su idea principal es exponer cómo este
dispositivo es una red que interconecta todo lo que hace que un sistema funcione como
maquinaria, entrelazando las reglas que habrán de jugarse en dicho sistema, definir las
instituciones que representan o dan soporte al propio sistema, de tal forma, que un dispositivo
es como un sistema de engranajes diversos (reglas, instituciones) que en conjunto formulan
un modo de vida que sin saberse, están ya implantados en cada ser humano, incluso desde
antes de nacer.

Finalmente, se realiza un análisis para determinar si, el origen de las universidades mantiene
hasta estos días, su vocación de formar académica y culturalmente a las personas o bien, su
función ahora es formar parte de ese entramado de un dispositivo, en cuyo principal objetivo
es, dotar de mano de obra, profesionistas capacitados o especializados en una sola área de
conocimiento o habilidad técnica, con el único fin de fortalecer este dispositivo al hacer
crecer las instituciones con personas que su único objetivo es lograr terminar una profesión

3
para que el engranaje que conforma dicho dispositivo, siga funcionando como una
maquinaria perfecta.

Antecedentes históricos
La academia
Platón nace en el año 427 a.c., funda la Academia en Atenas alrededor del año 387 a.c.
considerada como el antecedente histórico más antiguo de las universidades como hoy día se
conocen.

Después de algunos viajes de Platón, principalmente por motivos políticos, decepcionado de


la democracia recién ascendida en Atenas, cuando condenan a Sócrates, migra a Megara
donde es alumno de Euclides, quien a su vez es discípulo de Sócrates, después regresa a
Atenas para posteriormente viajar a Egipto donde es apresado y esclavizado por unos piratas
para finalmente ser rescatado y regresa a Atenas. Establecido ya en Atenas, compra unos
terrenos en Academos, donde forma la Academia, escuela de justicia, medida, matemática y
virtud que, con este nombre, como lo dice Xirau en (Xirau, 2000), habrá de pasar a la historia.

Transmisión del conocimiento.


Antes de Platón, hubo muchos filósofos que transmitieron su conocimiento a través de
escritos, muchos de los cuales se tiene constancia y muchos otros de los cuales no se tiene
evidencia de su existencia.

Para el estudio de estos filósofos llamados presocráticos, muchos de los pensadores


posteriores se refieren a sus trabajos a través de citas directas y otros a través de testimonios.

Por un lado, Platón, mezcla sus citas directas con paráfrasis muchas veces como lo
mencionan en (Kirk, Raven, & Schofield, 2014) hace uso de “la ironía y el divertimiento”
sin ser objetivo. Mientras que, por otro lado, Simplicio, un neoplatónico, hace uso de citas
fieles de los filósofos presocráticos como Parménides, Empédocles y Anaxágoras.

Esto ha servido como un referente para el estudio de estos filósofos, pero, además, también
nos sirve para determinar el cómo, el conocimiento puede ser transmitido a través del trabajo
de pensadores predecesores de quienes los estudian, y sobre esto, existe hoy en día como un
atributo cualitativo en las universidades actuales.

4
Aristóteles también usó citas directas relativamente escasas y su valor principal radica en su
carácter de recapitulador y crítico de los pensadores precedentes.

Además de las citas directas, se contaban con testimonios como parte de la transmisión del
conocimiento de pensadores previos. Como ya se mencionó, Platón hizo uso muchas veces
del divertimento y la ironía, haciendo de sus testimonios un poco parciales o exagerados.
Salvo esto, la información que nos provee Platón en algunos de sus diálogos son de gran
utilidad para el estudio de sus predecesores, así como de temas que en siglos posteriores
serían preocupaciones de los filósofos de esa época.

Aristóteles por su parte, en referencia a los testimonios, “comienza alguno de sus tratados
con un examen formal de sus opiniones y aporta muchos juicios críticos, agudos y valiosos
con un cúmulo de positiva información.”1

Estos son algunos ejemplos de los métodos que, al menos hasta nosotros han llegado los
pensamientos de los filósofos presocráticos, que, más allá de ese hecho, lo importante a
resaltar aquí, es cómo esto gestó un método o mecanismo de transmisión del conocimiento
no sólo en generaciones de pensadores antiguos, sino incluso cómo hasta el día de hoy, en
las universidades, una de las mejores tareas que tienen como instituciones de formación
educativa y cultural, mantienen algunos de esos principios dentro de la investigación
académica.

Neoplatonismo
Después de la época de Platón y su fundación de la Academia, se desarrolla una escuela
principalmente en Alejandría: escuela neoplatónica. Esta se desarrolla en un contexto donde
las tradiciones griegas y romanas tienden a desaparecer y Xirau nos dirá de esta época que:

“Los padres de la iglesia cristiana, desarrollan un pensamiento que es ‘escándalo’ para


griegos y romanos ya a partir del siglo II. La escuela neoplatónica que inició Plotino está
en presencia de una serie de ideas, creencias y sentimientos que nada tienen que ver con los
de la Grecia clásica, ni aun con los de la Grecia de los siglos III y II.”2

1
(Kirk, Raven, & Schofield, 2014)
2
(Xirau, 2000)

5
Xirau nos dirá también que poco a poco, el cristianismo penetra en Roma, cuyo
acontecimiento marcaría en el futuro cercano el curso de la creación de las primeras
universidades.

Nuevas ideas en cuanto al conocimiento


Hasta este punto, el conocimiento habría sido por llamarlo de alguna manera, racional, esto
es, los antiguos filósofos que durante siglos habían hecho uso de la lógica de la razón,
pareciera que se ven opacados por una nueva aceptación de realidades basadas en la fe,
aceptándolo como una guía de vida que ofrece el verdadero sentido que dirige al hombre a la
salvación eterna del alma. Este es el primordial cambio que viene a surgir en cuanto al
conocimiento mismo cuando menciona Xirau que “conocer es, principalmente, creer”. 3

San Agustín
Pocos filósofos como San Agustín llegarían a tener tanta influencia en el fenómeno de la
conversión al cristianismo, misma conversión que él viviría en carne propia.

De acuerdo con Xirau, un problema es el que a San Agustín le inquieta tanto en lo vivido
como en lo pensado, este es el problema del mal. Durante algún tiempo cree encontrar la
solución a su problema en la doctrina de los maniqueos, quienes sostenían que el mundo
estaba regido por dos principios: el bien y el mal. Una mezcla de fe y racionalismo
promulgado entre los maniqueos es lo que atrae a San Agustín. Sin embargo, cuando un
doctor maniqueo, Fausto, le revela que no pueden ser resueltos racionalmente todos los
problemas que se plantea, desilusionado cae en una etapa de escepticismo.

Su siguiente etapa como pensador, estaría influenciada por tres escuelas: la primera la de los
neoacadémicos, quienes eran discípulos ya lejanos de la escuela de Platón, la de Ambrosio,
obispo de Milán y la de su madre Mónica, quien fue siempre apegada a la religión cristiana.

La duda de San Agustín menciona Xirau, es más bien una duda vital, en contraparte con la
duda de Sócrates que era parte de un método para llegar más allá de la duda, al saber mismo,
y en contraparte con la duda cartesiana, que consiste en dudar más que los escépticos mismos
para quedar seguros de que si se encuentra una verdad, esta verdad sería indudable.

3
Ibid

6
En este sentido, San Agustín, forma parte de una escuela en la que, inaugura un nuevo género
literario, tal como lo menciona Xirau, ya que no sólo aporta con sus confesiones, un
planteamiento de duda, sino que, refuerza lo que antes se mencionó como la aceptación del
conocimiento solo por el acto de creer.

Las primeras instituciones


Carlomagno, uno de los emperadores romanos, cuya preocupación principal fue la
transformación cultural de sus súbditos, fundó las principales escuelas de los primeros siglos
de la edad media. Una de estas escuelas, tomó el nombre de la Escuela del Palacio, las demás
fueron solo escuelas adjuntas a los principales conventos y se enfocaron en la educación de
los monjes.

Carlomagno designó a un monje inglés llamado Alcuino, para que reorganizara la Escuela
del Palacio y lo nombró ministro de cultura de su imperio. Alcuino desarrolla la escuela
palatina, donde se formaliza la enseñanza de las siete artes liberales; el trívium (gramática,
retórica y dialéctica) y el quadrivium (geometría, aritmética, astronomía y música). Esta
división en “letras” y “ciencias”, menciona Xirau, se mantuvo ampliada y detallada en el
curso de la Edad Media y dio lugar a la enseñanza universitaria del siglo XIII.4

En esta etapa, incluyendo a Alcuino, no existen generadores de pensamiento, todos son


considerados como organizadores o repetidores, sin embargo, menciona también Xirau, Juan
Escoto Erígena es el primer gran pensador original de la Edad Media, cuya influencia
proviene en gran parte de las enseñanzas de San Agustín y de los neoplatónicos.

En resumen, esta época está claramente marcada por la influencia, en tanto en la generación,
como en la divulgación del conocimiento, por el cristianismo.

La corporación de la universidad
El nacimiento de un nuevo actor dentro de la sociedad medieval, que, junto al surgimiento
de las nuevas ciudades, la industria y el comercio, posee nuevas características que lo
distinguen por no pertenecer directamente al clero, pero que tienen esa posibilidad de adquirir
el privilegio de ser los transmisores de conocimiento en las diferentes disciplinas hasta

4
(Xirau, 2000)

7
entonces conocidas y otras nuevas como la ética, la dialéctica y la física. Este personaje es el
intelectual, siendo su principal función la de crear, ser artesano, fabricador, originador de
nuevos conocimientos, tal como lo plantea Le Goff, en su libro Los intelectuales en la Edad
Media.

Detrás del surgimiento de este nuevo actor de la sociedad, viene la previsible consecuencia
de organización de grupos de intelectuales que, sin ser exactamente el origen de la
universidad como corporación, si llegan a consolidar y, sobre todo, a lograr una cierta
autonomía de la iglesia y de los sectores laicos.

En este mismo texto de Le Goff, se plantea una estructura en la organización de la


corporación universitaria que consta de dos partes: la organización administrativa y la
organización profesional.

Como ya se mencionó anteriormente, la corporación universitaria no se deslindó por


completo de la corporación eclesiástica, esto debido a que el papado brindó su apoyo para
que esta corporación universitaria, lograra la autonomía de la corporación laica, quedando de
alguna manera en deuda con la corporación eclesiástica, que, aunque lograron quitarle al
clérigo el poder de entregar la licencia a los profesores para enseñar, Le Goff, nos da a
conocer que la corporación universitaria seguía dependiendo en gran parte de la iglesia.

El mercantilismo de las instituciones


A raíz de la separación de la universidad como institución, del clérigo, comienza una
reorganización que, en principio de cuentas, aún depende mucho de las influencias de los
representantes de la iglesia.

El nuevo intelectual, consiente de su oficio, comienza a entender la relación necesaria entre


ciencia y enseñanza; está persuadido de que la ciencia debe ser puesta en circulación:

Las escuelas son talleres de los que salen ideas, como mercancías.5

Tal vez, es en este punto en donde comienza a desvirtuarse el principal motivo de la


existencia de este tipo de instituciones, Goff, dice atinadamente lo siguiente:

5
(Goff, 1996)

8
En esta gran fábrica que es el universo, el intelectual debe cooperar desde su lugar
y con sus aptitudes propias en el trabajo creador que se realiza. Por lo demás, como
instrumentos sólo posee su espíritu y los libros que son sus herramientas de obrero.
¡Qué lejos estamos aquí de la enseñanza oral de la Alta Edad Media!6

Llegamos aquí a este punto, a la razón de ser del presente trabajo, el cuestionamiento de la
verdadera esencia de las universidades como instituciones transformadoras del hombre, entes
reveladores, dadoras de luz, generadoras de nuevo conocimiento a través ya sea de un método
socrático, cartesiano, agustiniano o incluso generador de nuevos métodos de llegar a él.

La siguiente sección apunta a una explicación de cómo estas instituciones pueden llegar a
formar parte de un mecanismo de engranaje, descrito por filósofos modernos, en el cual, bien
podrían caber las universidades como elementos de esta red que forman un dispositivo7.

¿Qué es un dispositivo?
Avanzando algunos años en la historia, nos encontramos con filósofos modernos como
Foucault, que propone un concepto conocido como Dispositivo, el cual, consiste, de acuerdo
a cada uno de los diferentes autores que trataron de interpretarlo, en lo siguiente:

Dispositivo en Foucault
Para (Fanlo, 2011), el dispositivo que describe Foucault tiene tres niveles de
problematización: El dispositivo como red, la naturaleza de la red y dispositivo y
acontecimiento.

En la primera problematización, se indica que un dispositivo es el conjunto de todos los


elementos, lo dicho y lo no dicho, a saber, discursos, leyes, instituciones, los enunciados
científicos, las proposiciones filosóficas, morales o filantrópicas, etc.

En la segunda problematización, que es la naturaleza de la red, se refiere al vínculo que pueda


existir entre todos sus elementos: “Así pues, ese discurso puede aparecer bien como

6
Ibid.
7
Como se verá en secciones correspondientes, Dispositivo en este contexto se refiere a una red que
interconecta, conceptos, reglas, instituciones y que, para algunos filósofos como Foucault, representan el
mecanismo o la maquinaria perfecta en la que el individuo dentro de la sociedad juega un papel previsto por
este mismo dispositivo. 9
programa de una institución, bien por el contrario, como un elemento que permite justificar
y ocultar una práctica, darle acceso a un campo nuevo de racionalidad”. 8

Y, finalmente, en la tercera problematización, se refiere a que, en un momento dado, este


dispositivo tiene como función principal la de responder a una urgencia.

En (Agamben, Buenos Aires), siguiendo la misma idea, porque dado que todo parte de una
entrevista que se le realizó a Foucault en 1977 donde mencionó esas palabras acerca del
término dispositivo, pero cada autor le da una interpretación propia, decía pues, para
Agamben, a partir del concepto de dispositivo, se plantea lo siguiente:

“Probablemente no sería errado definir la fase extrema del desarrollo capitalista que
estamos viviendo como una gigantesca acumulación y proliferación de dispositivos.
Es cierto que hubo dispositivos desde que apareció el homo sapiens, pero parecería
que hoy no hay un solo instante en la vida de los individuos que no esté modelado,
contaminado o controlado por algún dispositivo.”

Tomando en cuenta la definición del concepto que para Foucault tiene el dispositivo, y cómo
Agamben nos plantea la posibilidad de que el capitalismo es una acumulación y proliferación
de dispositivos, es donde cabe nuestra inquietante duda, ¿Qué es hoy en día la Universidad?
¿Sigue teniendo las mismas normas o principios que se visualizaron incluso cuando Platón
concibió la idea de la Academia, o incluso, cuando en la Edad Media, se crearon las primeras
instituciones universitarias?

Conclusión
La interrogante planteada en este trabajo pareciera en primera instancia, tendenciosa y fácil
de responder, sin embargo, va mucho más allá de la simple pregunta acerca de si la
universidad como institución ha perdido su esencia como formadora y creadora de seres
humanos intelectuales, generadores de nuevo conocimiento. Tomando en cuenta que siglos
atrás, ya Goff planteaba el uso de las universidades como mercados de conocimiento, en el
que el intelectual ya no solo compartía su conocimiento sino por meros métodos establecidos
en un mercado que demandaba a personas más bien preparadas en ciertos oficios.

8
(Fanlo, 2011)

10
Hoy en día es más evidente que toda universidad, no como institución, pero si como parte de
un engranaje o sistema económico como lo menciona Agamben, en el creciente capitalismo,
tiene una función deformada de los principios en que originariamente fueron pensadas estas
instituciones. Hoy en día, una universidad prepara a las personas para desenvolver un oficio,
una profesión, especializarlos en un único tema, dejando de lado las principales áreas de
conocimiento que, todo hombre debiera tener por principio de cuentas, como la misma
filosofía, las matemáticas, la astronomía, tópicos que se han dejado fuera de todo programa
académico porque estos estorban para el propósito de todo dispositivo, cuyo engranaje o
maquinaria, está únicamente pensada para continuar generando nuevos dispositivos, que
demanden nuevos oficios, todos ellos, con el afán de mantener ocupado al hombre, y
desocupada su mente.

11
Bibliografía

Agamben, G. (Buenos Aires). Qué es un dispositivo. Seguido de El amigo y La Iglesia y el Reino.


Traducción de Mercedes Ruvituso. 2014: Adriana Higalgo Editora.

Fanlo, L. G. (2011). ¿Qué es un dispositivo?: Foucault, Deleuze, Agamben. A parte rei, 74.

Goff, J. L. (1996). Los intelectuales en la Edad Media. Barcelona: Gedisa.

Hipona, A. d. (1962-1969). Obras Completas I. Introducción General y primeros escritos. Madrid:


BAC.

Kirk, G., Raven, J., & Schofield, M. (2014). Los filósofos presocráticos. Madrid: Gredos.

Xirau, R. (2000). Introducción a la historia de la filosofía. México: Universidad Nacional Autónoma


de México.

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