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AXIOLOGIA

ANGEL ALEXIS VERAGARA DIAZ


CODIGO 80121777

Trabajo sobre propuesta ética y axiología de Immanuel Kant

UNIVERSIDAD LA GRAN COLOMBIA


FACULTAD DE INGENIERIA CIVIL
BOGOTA 10 DE SEPTIEMBRE DE 2018
En que consiste la propuesta ética y axiología de Immanuel Kant

Kant partía del punto de vista de que la diferencia entre el bien y el mal
era algo realmente real, para Kant todos los seres humanos disponemos
de la capacidad de razonar en cada momento si algo es bueno o es malo
moralmente, por lo tanto la capacidad de distinguir entre el bien y el mal
es innata como el resto de cualidades de la razón.

Para llegar al bien supremo de la razón práctica para Kant hay tres
postulados que se deben cumplir:

Primer postulado: la libertad. El mundo del fenómeno está regido por la


necesidad, mientras que el mundo de la razón práctica esta regido por la
libertad.

Segundo postulado: la inmortalidad del alma. Llegar al bien supremo


supone la santidad, perfecta conformidad entre la voluntad y la ley moral,
lo que sólo es posible suponiendo la inmortalidad del alma.

Tercer postulado: la existencia de Dios. Lograr el bien supremo requiere


también llegar a la felicidad adecuada a la moralidad y para ello tenemos
que postular la existencia de Dios como realidad en la que el bien supremo
se cumple

Estos tres postulados posibilitan la ampliación el conocimiento.

Para Kant todo hombre o mujer posee la capacidad de distinguir el bien y


el mal moral, una acción moral correcta para Kant es cuando se hace uso
de esa capacidad para hacer el bien sin importar las consecuencias, lo
único que cuenta es la intención.

Kant se caracterizó por la búsqueda de una ética o principios universales


como la ciencia.

Kant separó las éticas en:

*éticas empíricas (todas las anteriores a él)

*éticas formales (ética de Kant).


Por esta separación Kant se considera el padre la filosofía moderna.

La razón teórica formula juicios frente a la razón práctica que formula


imperativos. Estos serán los pilares en los que se fundamenta la ética
formal kantiana. La ética debe ser universal, por ello sin contenido
empírico, pues de la experiencia no se puede extraer conocimiento
universal. Debe, además, ser a priori, es decir, anterior a la experiencia
y autónoma, esto es, que la ley le viene dada desde dentro del propio
individuo y no desde fuera.

Los imperativos de esta ley deben ser categóricos y no hipotéticos que


son del tipo "Si quieres A, haz B".

El imperativo categórico tiene tres formulaciones:

-"Obra sólo según una máxima tal, que puedas querer al mismo tiempo
que se torne en ley universal."

-"Obra de tal modo que trates a la humanidad, tanto en tu persona como


en la de cualquier otro, siempre como un fin y nunca solamente como un
medio."

-"Obra como si por medio de tus máximas fueras siempre un miembro


legislador en un reino universal de los fines".

Kant sintetiza su pensamiento en tres preguntas:

*¿Qué debo hacer? (moral)

*¿Qué puedo saber? (análisis del saber)

*¿Qué me está permitido esperar? (religión)

Que se puede resumir a:

*¿Qué es el hombre?

Kant concluye su estudio dándole mayor importancia al deber, que es


donde reside la virtud de toda acción. Al hacer coincidir la máxima de
cualquier acción con la ley práctica, el ser humano habrá encontrado el
principio objetivo y universal del obrar.

Kant e la axiología
Decíamos que lo ideal se caracteriza por su no realización, pues de lo
contrario sería real. ¿Cuál es entonces su función? La explicación es clara,
mientras que lo real existe en la experiencia, es algo fáctico, lo ideal no
existe en la experiencia, sino que su lugar es el pensamiento, como guía
o modelo para la experiencia. El mundo de las ideas no es la realidad física
sino la realidad del pensamiento. Por ejemplo, la casa ideal y la casa real
son muy diferentes (como el amor ideal y el real). Entre ambas hay una
diferencia cualitativa, pero la casa-idea sirve de modelo y guía para la
casa-cosa. Y esta es precisamente a naturaleza de los principios morales.
Los ideales morales, son ideales, es decir, modelos al que debemos
ajustar nuestra conducta. Por se decíamos que el problema de la
moralidad no es el de la realidad de nuestra conducta, la que de hecho
es, pues sería real, sino la que debe ser. Por lo tanto, en la razón práctica
no se trata de juicios de hecho sino de lo que Kant llama imperativo
categórico, que no es otra cosa que juicios de estructura similar a los de
hecho, sujeto más predicado, pero unidos no con ser sino con deber ser.
Por ejemplo, un juicio del tipo "los hombre son razonables" es de hecho;
pero si dijéramos "los hombre deben ser razonables" sería un juicio moral.
En primer caso, ya son razonables. En el segundo, no. Si la base de la
razón teórica es la experiencia, la de la razón práctica son las ideas
entendidas como reglas para la experiencia. Mientras que los conceptos
son nociones de algo, las ideas son nociones para algo, para una finalidad,
que en el caso de la conducta es la realización de un ideal o principio
moral. Así pues, el conocimiento moral se formula en imperativos
categóricos, juicios del deber ser.

Kant arroja un dualismo en el que el reino de los fines y del valor se


distancia del de los juicios teóricos. Propugna, además, una ética sin,
llamada formal, frente a las éticas materiales de naturaleza prescriptivas..
Lo único que nos movería a actuar moralmente sería el puro deber,
independientemente de la utilidad o satisfacción de lo. En este sentido,
habría que someterse al denominado por él “imperativo categórico",
mandato general de la razón que en sus diferentes formulaciones viene a
decir que actuemos como quisiéramos que todo el mundo actuara con
nosotros. Esto no es algo con realidad propia y definida, sino un ideal qué
reside en nuestra subjetividad racional. Recordemos que toda la filosofía
de Kant trata de los límites del hombre y concluye su imposibilidad para
acceder a supuestas realidades absolutas (como eran los valores para
Platón). Los ideales o los valores corresponden a la subjetividad del
hombre. Son sus ideas (siempre relativas al propio ser humano) las que
orientan y determinan la conducta.

Kant ha tratado los valores; más la problemática axiológica se plantea


con especial relevancia en la polémica decimonónica entre el subjetivismo
y el objetivismo. Estas posturas representan dos respuestas distintas
acerca de la naturaleza de los valores. La primera ubica el valor en el
ámbito de la fisiología y psicología del individuo que valora, mientras que
la segunda considera su existencia independiente del sujeto.