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1.

Importancia de los antecedentes patológicos y la enfermedad actual:

Los antecedentes personales y familiares del paciente que lo sufre dejan ver muchas veces factores de riesgo que,
controlados, ayudan a prevenir el accidente cerebrovascular.

Para prevenir un ataque cerebral, debemos modificar todos aquellos factores de riesgo que favorecen su ocurrencia.
Uno de ellos es la hipertensión arterial, que es el más frecuente. En la Argentina, casi el 80 por ciento de los
pacientes con ACV tienen antecedentes de hipertensión arterial mal controlada.

Otra enfermedad que es factor de riesgo es la diabetes, que está presente hasta en el 20 por ciento de los pacientes
que padecen un ACV. El control de esa patología crónica disminuye la probabilidad de padecerlo. Por otro lado, el
riesgo de tener un ACV se incrementa entre un 50 a 70 por ciento en fumadores, con mayor impacto en mujeres. El
control del tabaquismo tiene un fuerte impacto en la disminución del riesgo. Luego de 12 meses de haber dejado el
tabaco, el riesgo rápidamente pasa a ser el mismo que el de la población general.

El colesterol elevado facilita la obstrucción de los vasos arteriales y el consumo elevado de alcohol tiene estrecha
relación con el aumento de las hemorragias cerebrales. Finalmente, otros factores modificables son el sedentarismo,
la obesidad y el consumo de drogas ilegales.

Sin embargo, también hay factores de riesgo no modificables. Uno de ellos es la edad: luego de los 55 años, el riesgo
de sufrir un ACV se duplica. Con respecto al género, los varones tienen mayor riesgo que las mujeres y la incidencia
también se incrementa en las personas que tienen familiares que tuvieron antecedentes de ACV o enfermedad
cardiovascular.

2. ¿Qué arteria ha sido afectada?

3. ¿Qué es una afasia global y que arteria está afectada?

La afasia global es la forma más


grave de afasia, debido a que
todos o gran parte de los
diferentes aspectos del lenguaje
se encuentran afectados y
alterados por una lesión cerebral.

Las personas que la padecen


tienen severas dificultades tanto
en la comprensión como en la
expresión oral y generalmente
también escrita. Del mismo modo,
los sujetos afectados por afasia
global presentan una mala
capacidad de imitación. Si son
capaces de emitir lenguaje oral es
frecuente que empleen área
telegráfica y estereotipada, siendo
pocas sus posibilidades de
establecer comunicación por vía
del lenguaje verbal. También pueden llegar a comprender ciertas palabras o verbos.
Además de ello tienden a ser incapaces de escribir o bien limitarse a un automatismo como la capacidad de
firmar. También la lectura se ve afectada. Es posible que a nivel escrito puedan reproducir un texto copiándolo,
aunque guiándose por las formas y no por su contenido. La capacidad de articulación, la fluencia verbal y el uso
del léxico y la gramática se ven severamente disminuidas y perjudicadas. Debido a que la lesión que provoca la
afasia global es masiva, suelen aparecer otros síntomas como apraxia ideomotora (no saben emplear los objetos
para su auténtico propósito) e ideatoria (presentan incapacidad para seguir secuencias de acción en el orden
correcto), hemiplejia o parálisis de medio cuerpo. La afasia global per se no provoca ninguna dificultad a nivel
cognitivo, estando preservada la inteligencia y la mayoría de funciones ejecutivas. Sin embargo es posible que
presenten dificultades cognitivas e intelectuales debido al daño neuronal, limitándoles aún más

4. ¿Por qué se presentan los signos de Babinsky y Hoffman?

Signo de Babinski: el estímulo de la planta del pie con el mango del martillo, rascando su lado externo desde el talón
hacia el metatarso, y luego siguiendo este hasta su borde interno, con ligera a moderada presión, produce la
extensión del dedo gordo y, a veces, apertura en abanico de los dedos restante. Su presencia indica alteración de la
vía piramidal

Signo de Hoffman:

Signo de Hoffman: se sostiene con la mano izquierda del explorador la mano del enfermo con la palma orientada
hacia abajo y los dedos relajados; se toma el dedo medio del enfermo entre los dedos índice y medio y se aplica un
rápido pellizco a la extremidad de este dedo produciendo una flexión brusca sobre la falange distal. El signo se halla
presente si se produce una flexión de la falange distal de los dedos índice y pulgar. Implica compromiso piramidal por
lesión ubicada por encima de C5. Puede producirse el signo de Hoffman en la extremidad superior y, si esta
presente, es un signo de lesión de la neurona motora superior. Para buscar el signo de Hoffman, pellizque la uña del
dedo medio del paciente. Normalmente no debe haber alguna reacción. La flexión de la falange terminal del
pulgar y de la segunda y tercera falanges de otro dedo constituyen una reacción positiva.

 Accidente Cerebrovascular. Relato: ¿Qué sientes cuando sufres un ictus?. [Internet]. Precoin Prevención. 2017
[citado 21 de agosto de 2018]. Disponible en: http://precoinprevencion.com/accidente-cerebrovascular-relato-
que-sientes-cuando-sufres-un-ictus/
 ¿Es un ACV? - Artículos - IntraMed [Internet]. [citado 21 de agosto de 2018]. Disponible en:
https://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoID=86065
 Accidente Cerebro Vascular [Internet]. [citado 22 de agosto de 2018]. Disponible en:
https://www.smiba.org.ar/revista/vol_02/02_05.htm

 Rueda R, Miguel J, Polanco Rodríguez F, Bacallao O, Orlando L, Chávez P, et al. Comportamiento de la


enfermedad cerebrovascular en un período de dos años. Revista Cubana de Medicina Militar. diciembre
de 2006;35(4):0-0.

 ACV: una emergencia con una historia atrás [Internet]. [citado 22 de agosto de 2018]. Disponible en:
http://www.lavoz.com.ar/salud/acv-una-emergencia-con-una-historia-atras