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Anatomía de un reporte de análisis de

lubricante
20 de noviembre de 2015

Esta es la quinta entrega de la serie de lecciones de “anatomía” en lubricación de maquinaria.


En esta ocasión, no vamos a disecar algún dispositivo u objeto sino más bien vamos a
analizar el contenido proporcionado en un reporte de análisis de lubricantes típico, incluyendo
cómo interpretar los resultados y otras recomendaciones. Esta interpretación puede ser la
diferencia entre el costo de una falla y el paro de una máquina y el poder evitarla.

La interpretación de un reporte de análisis de lubricante puede resultar muy abrumadora para


un ojo inexperto. El análisis de lubricantes no es económico, ni tampoco la máquina de la cual
el análisis revela la información. Cada año, las plantas pagan millones de dólares a
laboratorios comerciales para analizar muestras de lubricantes nuevos y usados.
Desafortunadamente, la gran mayoría del personal de la planta que recibe los resultados del
laboratorio no conoce los principios fundamentales para interpretarlos adecuadamente.

Lo que debe buscar cuando recibe un reporte de


análisis de lubricantes
1. Identificación del tipo de máquina o componente de donde proviene
la muestra

2. Tipo de lubricante analizado (marca, grado de viscosidad, nivel de desempeño, etc.)

3. Fecha de toma de muestra (verificar si la frecuencia es consistente a las horas o km


establecidos), fecha de recepción del laboratorio y fecha del reporte del laboratorio

4. Horas o km de uso del lubricante (desde el último cambio)

5. Rellenos de lubricante efectuados durante las horas o km de uso

6. Fecha del último cambio de aceite

7. Si el reporte tiene los resultados de la línea de base (aceite nuevo) y los objetivos y límites
establecidos para cada una de las tres categorías del análisis de lubricante (salud,
contaminación, desgaste)

8. Verificar que los resultados de las propiedades de salud del lubricante estén completas
(viscosidad, AN, BN, oxidación, nitración, sulfatación, aditivos, etc.), comparar contra los
objetivos y límites y las tendencias para generar el diagnóstico y el pronóstico de las
propiedades de salud

9. Verificar que los resultados de las pruebas relacionadas con la contaminación estén
completas (agua, metales contaminantes, glicol, hollín, combustible, conteo de partículas,
etc.), comparar contra los objetivos y límites y las tendencias para generar el diagnóstico
y el pronóstico de las pruebas relacionadas con la contaminación del lubricante

10. Verificar que las pruebas relacionadas con el desgaste de los componentes de la máquina
estén completas (metales, índice PQ, densidad ferrosa, ferrografía analítica, etc.),
comparar contra los límites y las tendencias para elaborar el diagnóstico y el pronóstico en
cuanto a las condiciones de desgaste de la máquina

11. Si el reporte contiene gráficas para verificar las tendencias de cada propiedad y si se
muestran tendencias cruzadas de aquellas que detectan un modo de falla específico o
varios modos de falla

12. Verifique si las condiciones ambientales de la máquina y del aceite se mantienen y si se


reportan cambios en las condiciones de operación, si se ha efectuado un cambio de aceite,
o si se ha filtrado el aceite recientemente

13. Revise los límites y objetivos y ajuste en caso de ser necesario

14. Verifique si contiene un diagnostico general basado en los diagnósticos y pronósticos de


salud, contaminación y desgaste

15. Si existe retroalimentación de las recomendaciones dadas sobre los resultados de las
muestras anteriores y si los resultados indican que han sido implementadas y se están
dando o no los resultados esperados

La gran mayoría de los reportes de análisis del lubricante traen una sección con un resumen
escrito donde colocan las recomendaciones en términos sencillos. Sin embargo, dado que el
laboratorio nunca ha visto la máquina ni conoce su historia completa, estas recomendaciones
son genéricas y no se ajustan a las condiciones individuales de cada máquina. De ahí que es
responsabilidad del personal de la planta que recibe los resultados del laboratorio el tomar sus
propias acciones basadas en los conocimientos que tiene de la máquina, del ambiente y de
las tareas de lubricación recientemente realizadas.

Por qué hacer análisis de lubricantes


Una razón obvia para hacer un análisis de lubricante es para conocer su condición, pero al
mismo tiempo se desea conocer la condición de la máquina desde la última toma de muestra.
Hay tres categorías del análisis del lubricante: salud (propiedades del fluido), contaminación y
desgaste.

Salud (propiedades del fluido)

Este tipo de análisis se enfoca en identificar las condiciones físicas y químicas del lubricante,
así como estimar su vida útil remanente (RUL, por sus siglas en inglés). Está diseñado para
dar respuestas a preguntas como:

 ¿Coincide la muestra con el aceite especificado?


 ¿Es correcto el aceite utilizado?
 ¿Están los aditivos activos y son los correctos?
 ¿Se han agotado los aditivos?
 ¿Ha cambiado la viscosidad con respecto a la esperada? Si es así, ¿por qué?
 ¿Cuál es la vida útil remanente del lubricante (RUL)?

Contaminación

Detectando la presencia de contaminantes destructivos y localizando sus posibles fuentes


(externas o internas), el análisis de lubricantes ayuda a responder preguntas tales como:

 ¿Está el aceite limpio?


 ¿Qué tipo de contaminantes hay presentes en el lubricante?
 ¿De dónde provienen los contaminantes?
 ¿Hay síntomas de contaminación con otro tipo de lubricante?
 ¿Hay alguna indicación de fugas internas?

Desgaste

Esta categoría del análisis del lubricante es usada para determinar la presencia e
identificación de las partículas producidas como resultado del desgaste mecánico, la corrosión
u otro tipo de degradación de la superficie. Responde a una serie de preguntas relacionadas
con el desgaste, incluyendo:

 ¿Se está degradando anormalmente la máquina?


 ¿Se están produciendo partículas de desgaste?
 ¿De cuál componente interno de la máquina es probable que se esté originando el
desgaste?
 ¿Cuál es el modo de desgaste y qué lo está causando?
 ¿Qué tan severo es el desgaste?

En última instancia, usted necesita saber si se han tomado acciones para mantener la
máquina saludable y extender la vida útil del lubricante. El análisis del lubricante de una
máquina puede ser comparado con el análisis de sangre del cuerpo humano. Cuando un
doctor extrae una muestra de sangre, la coloca en una serie de máquinas analizadoras,
cuidadosamente estudia los resultados y reporta sus conclusiones basado en su
conocimiento, en investigación y en preguntas detalladas hechas al paciente. Del mismo
modo, en el análisis del lubricante se toman muestras cuidadosamente y máquinas
sofisticadas producen los resultados de las pruebas. El personal del laboratorio interpreta los
resultados en la medida de sus posibilidades, pero sin detalles importantes sobre la máquina,
por lo que el diagnóstico y el pronóstico pueden ser potencialmente inexactos. Algunos de
estos detalles importantesson:

 Las condiciones ambientales de la máquina (temperaturas extremas, elevada


humedad, vibración excesiva, etc.)
 El tipo de máquina (turbina de vapor, bomba, etc.), marca y modelo
 Tipo de lubricante usado
 Número de identificación del componente y la ubicación exacta del puerto de muestreo
 Los procedimientos de muestreo correctos para asegurar una toma de muestra
consistente y representativa
 Cambios de lubricante y rellenos, así como la cantidad de rellenos desde la fecha del
último cambio
 El uso de carros de filtración en el intervalo de la toma de muestras
 Horas totales de operación de la máquina o componente, desde su fecha de
adquisición o desde la última reparación mayor
 Tiempo de uso del lubricante desde el último cambio
 Cualquier otra actividad inusual o que valga la pena destacar realizada sobre la
máquina, que pueda causar cambios en el lubricante

Pruebas del análisis del lubricante


Para una máquina estándar incluida en un programa normal de análisis de lubricantes, el
paquete de pruebas estaría constituido básicamente por pruebas de “rutina”. Alternativamente,
en caso de requerir pruebas adicionales para resolver problemas no detectados con las
pruebas de rutina, se tendrían que considerar las pruebas de “excepción”. Las pruebas de
rutina varían de acuerdo al tipo de máquina y las condiciones ambientales, y por lo general
siempre incluyen las pruebas de viscosidad, análisis de elementos metálicos
(espectrométrico), humedad, conteo de partículas, infrarrojo por transformadas de Fourier
(FTIR) y número ácido (AN). Otras pruebas basadas en el tipo de máquina incluyen ferrografía
analítica, densidad ferrosa, demulsibilidad y número básico (BN).

Tabla 1. Pruebas más utilizadas en cada una de las tres categorías del análisis del lubricante

Viscosidad

Existen varios métodos para determinar la viscosidad de los lubricantes, la cual se reporta en
términos de viscosidad absoluta o cinemática. La mayoría de los lubricantes industriales se
clasifican por grados de viscosidad de acuerdo con la norma ISO 3448. Esto no implica que un
grado ISO VG 320, tenga exactamente 320 centiStokes (cSt). De acuerdo con dicho estándar,
cada lubricante se considera que corresponde a un grado de viscosidad determinado si su
viscosidad cae dentro de un rango de más/menos 10 por ciento de la viscosidad media de
dicho grado (típicamente la del grado ISO VG).

La viscosidad es la característica más importante de un lubricante. El monitoreo de la


viscosidad es un elemento crítico porque cualquier cambio puede ser el síntoma de otros
problemas, tales como oxidación, contaminación con glicol o estrés térmico.
Valores altos o bajos de viscosidad pueden ser ocasionados por un lubricante incorrecto, corte
mecánico del lubricante y/o del mejorador del índice de viscosidad, oxidación del lubricante,
contaminación con anticongelante, o con combustible, refrigerante o con un solvente.

El establecimiento de límites para los cambios de viscosidad depende del tipo de lubricante
analizado. Sin embargo, se establece un límite de advertencia de 10 por ciento y un límite
crítico de 20 por ciento por encima o por debajo del valor obtenido de la línea de base del
lubricante nuevo.

Número ácido y número básico

Las pruebas de número ácido y número básico son similares, pero se utilizan para caracterizar
diferentes tipos de lubricantes y aspectos relacionados con los contaminantes. En un análisis
del lubricante, el número ácido representa la concentración de sustancias ácidas en el
lubricante, mientras que el número básico representa la reserva alcalina del lubricante. Los
resultados de ambas pruebas se expresan en términos de la cantidad de hidróxido de potasio
en miligramos que se requieren para neutralizar los ácidos en un gramo de lubricante. La
prueba de número ácido es usada principalmente en lubricantes no usados en motores de
combustión interna (turbinas, compresores, engranajes –industriales y automotrices-, sistemas
hidráulicos, bombas, etc.), mientras que el número básico se utiliza principalmente en
lubricantes para motores de combustión interna.

Un número ácido demasiado alto o demasiado bajo puede ser el resultado de la oxidación del
lubricante, de la presencia de un lubricante incorrecto o del agotamiento de los aditivos. Un
número básico muy bajo puede originarse por un elevado paso de gases de combustión al
cárter del motor (combustible, hollín, etc.), la presencia de un lubricante incorrecto, fugas
internas de contaminantes (glicol) o por un intervalo de cambio de lubricante extendido y/o por
elevadas temperaturas.

Infrarrojo por transformadas de Fourier (FTIR)

FTIR es una prueba rápida y sofisticada para determinar algunos parámetros, incluyendo
contaminación con combustible, agua, glicol y hollín; también detecta productos de la
degradación del lubricante como compuestos de oxidación, nitración y sulfatación; así como la
presencia de aditivos como el dialquil ditiofosfato de cinc (ZDDP) y fenoles. El equipo infrarrojo
reconoce cada una de estas características midiendo los cambios en la absorción de la luz
infrarroja en rangos o numeroso longitudes de onda específicos. Muchos de los parámetros
observados pueden no ser concluyentes, por lo que a menudo estos resultados son
corroborados con otras pruebas para dar un mayor apoyo a los resultados. En la Tabla 2 se
muestran los parámetros identificados por cambios en la absorbancia de luz infrarroja a
diferentes números o longitudes de onda.
Tabla 2. Números de onda específicos por tipo de parámetro determinado por FTIR

Análisis de elementos metálicos

El análisis de elementos metálicos trabaja bajo el principio de la espectrometría de emisión


atómica (AES, por sus siglas en inglés), a veces llamada análisis de metales de desgaste.
Está diseñada para determinar la concentración de metales de desgaste, contaminantes y
aditivos en el lubricante. Dos de las tecnologías de espectrometría de emisión atómica son las
de electrodo de disco rotatorio (RDE – chispa) y la plasma inductivamente acoplada (ICP).
Ambas tienen limitaciones en cuanto al tamaño de partícula. Para el RDE el tamaño de
partícula está limitado a menos de 8 a 10 micrones, mientras que para el ICP el tamaño de
partícula es de menos de 3 micrones. Sin embargo, son muy útiles porque se pueden llevar
tendencias con sus resultados. En la Tabla 3 se presentan las fuentes más comunes de
metales en el lubricante.

La mejor forma de monitorear estos resultados en determinando primero qué se espera


encontrar en el lubricante. Un efectivo reporte de análisis del lubricante proporciona datos de
referencia del lubricante nuevo (línea de base), de manera tal que los metales de los aditivos
pueden ser fácilmente distinguidos de los metales de los contaminantes. Además, debido a
que varios elementos metálicos pueden ser encontrados en alguna proporción (por ejemplo
contaminantes en ciertos ambientes operacionales), es mejor analizar las tendencias en lugar
de enfocarse en la medición de algún elemento específico en los resultados del análisis de
metales.

Tabla 3. Fuentes más comunes de metales en el lubricante

Conteo de partículas

El conteo de partículas mide el tamaño y la cantidad de partículas en el lubricante. Existen


varias metodologías para evaluar el contenido de partículas, típicamente reportado con el
estándar ISO 4406:99. Este consta de tres números separados por una diagonal y cada
número se correlaciona con el conteo de partículas mayores de 4, 6 y 14 micrones. Para ver
una ilustración de cómo se asignan los códigos de limpieza ISO en función de la cantidad de
partículas determinadas en cada rango, lea este artículo ¿Qué tan importante es el código de
contaminación sólida ISO 4406:99?

Análisis de humedad (agua)

El contenido de humedad (agua)en una muestra de lubricante se determina normalmente con


la prueba de titulación Karl Fischer. Los resultados se reportan en partes por millón (ppm),
aunque a menudo se indican en porcentaje. Este método determina el contenido de agua en
sus tres formas: disuelta, libre y emulsionada. La prueba de crepitación y de la plancha
caliente son pruebas no instrumentales de discriminación que se realizan antes de ejecutar la
prueba de Karl Fischer. Resultados altos o bajos de agua pueden ser causados por ingresión
a través de escotillas o respiradores abiertos, condensación interna por cambios de
temperatura o fugas por los sellos.

Interpretando el reporte de análisis de lubricantes

Lo primero que hay que verificar en un reporte de análisis de lubricantes es la información


concerniente al cliente, el tipo de máquina y/o componente y el lubricante, en la parte superior
del reporte (Fig. 1). La inclusión de estos datos es responsabilidad del cliente. Sin esta
información, la efectividad del reporte se verá disminuida. Conocer la máquina de donde fue
tomada la muestra de lubricante repercute en la capacidad para identificar las fuentes
potenciales de las propiedades evaluadas, especialmente las partículas de desgaste. Por
ejemplo, el tipo de máquina ayuda a asociar las partículas de desgaste reportadas con ciertos
componentes internos. La información del lubricante nuevo proporciona una línea de base
para algunas de las propiedades, como el grado de viscosidad esperado, los aditivos activos y
los valores de los números ácido/básico. Estos detalles pueden parecer sencillos, pero
normalmente son olvidados o ilegibles en la etiqueta de identificación de la muestra o en el
formato de requisición.

Fig. 1- Encabezado de un reporte de análisis de lubricante

Otra sección del reporte de análisis del lubricante presenta información relacionada con el
lubricante y la muestra aportada por el cliente, como por ejemplo el fabricante del lubricante, la
marca, el grado de viscosidad y el intervalo de servicio (horas/km), así como si el lubricante
fue cambiado y si se han efectuado rellenos. Estos datos son importantes, ya que
proporcionan una explicación para lo que podrían ser falsos positivos cuando se presenten
resultados alarmantes.
Fig. 2- Información de la muestra

En la sección de “pruebas físicas y químicas” del reporte se ofrecen detalles de la viscosidad


del lubricante a 40 y 100°C, índice de viscosidad, así como el número ácido, el número básico
y oxidación, nitración y sulfatación por FTIR. Para lubricantes industriales, la viscosidad es
medida a 40°C, para así clasificarla dentro del grado de viscosidad ISO VG correspondiente.
La viscosidad de los aceites de motor es medida a 100°C, para así clasificarla dentro del
grado de viscosidad SAE correspondiente. Si se requiere calcular el índice de viscosidad, por
ejemplo de un aceite de motor, se le debe determinar la viscosidad a 40°C. Los números ácido
y básico deben ser tomados como referencia para determinar cualquier cambio en sus
tendencias. Estos son unos de los mejores indicadores de la degradación del lubricante, que
deben ser tomados en cuenta para determinar rápidamente si se debe cambiar
inmediatamente o programar el cambio del lubricante.
Fig. 3 – Resultados de la salud del lubricante

Luego viene la sección de contaminantes (Fig. 4), donde además de los elementos metálicos
se muestran los resultados de agua, hollín, glicol, combustible y conteo de partículas. Para
cada uno de ellos se utilizan pruebas específicas como agua por crepitación, Karl Fischer o
FTIR, hollín y glicol por FTIR, combustible por FTIR o Fuel Sniffer, y conteo de partículas de
acuerdo con el estándar ISO 4406:99. Los límites y alarmas en estas propiedades van a
depender del tipo de máquina y de lubricante.

En la siguiente sección del reporte del análisis del lubricante (Fig. 4) se examinan los
resultados de los elementos metálicos. Estos resultados ayudan a identificar metales de
contaminantes, de desgaste y de aditivos presentes en el lubricante. Estos se reportan en
partes por millón (ppm). Sin embargo, esto no significa que una contaminación con partículas,
por ejemplo, puede sólo ser indicada por incrementos en sodio, potasio o silicio. En el ejemplo,
el incremento en silicio y aluminio podría potencialmente indicar una contaminación con
polvo/tierra como la causa raíz del problema. Una probable explicación de estos incrementos
es que el polvo (silicio) ingresa en el lubricante desde una fuente externa, ocasionado
abrasión de tres cuerpos en la máquina, produciendo incrementos en partículas de desgaste
de aluminio, hierro y níquel.
Fig. 4 – Resultados de contaminación del lubricante

Conociendo la metalurgia de los componentes de la máquina, cualquier incremento en los


metales de desgaste puede ser correlacionado para llegar a la conclusión de cuál de los
componentes de la máquina está experimentado dicho desgaste. Tenga presente para el
análisis de la tendencia es importante que la muestra sea tomada con la frecuencia adecuada
y sin interrupciones.

Fig. 5 – Análisis de elementos metálicos (Ref. Noria Latin America)

Además de los resultados que se muestran en todo el reporte de análisis del lubricante, los
gráficos pueden ayudar a ilustrar las tendencias de dichos resultados (Fig. 6). En estos
gráficos se muestran ejemplos de tendencias obtenidos de los resultados analizados. Junto a
dichos gráficos se deben mostrar los promedios típicos, los límites normales y de advertencia.
Estos límites deben ser modificados dependiendo de los resultados obtenidos, del tipo de
lubricante y de las condiciones de operación de la máquina.
Fig. 6 – Los gráficos en un reporte de análisis de lubricante ayudan a ilustrar las tendencias de
los resultados (Ref. Analyst)

Con los resultados de los elementos relacionados con los contaminantes y el desgaste, se
establecen las alarmas por incrementos en las tendencias de los resultados. Para los
elementos relacionados con los aditivos, se establecen las alarmas por tendencias a la baja.
Tener la línea de base del lubricante nuevo como referencia es esencial para determinar el
tipo de aditivo y su concentración. Esta línea de base es establecida para determinar cualquier
reducción significativa que se presente con los aditivos.
Fig. 7 – Selección de las pruebas del análisis de lubricante por tipo de máquina

La última sección del reporte de análisis del lubricante generalmente proporciona el


diagnóstico y el pronóstico en cada una de las tres categorías del análisis del lubricante y las
recomendaciones proactivas y preventivas, para que se mantengan las condiciones y
frecuencias de muestreo si el escenario es normal con tendencia estable o para devolver a la
máquina y al lubricante a un escenario normal si los resultados indican un escenario anormal
con variación moderada o rápida. Estas recomendaciones son colocadas manualmente por el
personal del laboratorio que interpreta los resultados y están basadas en la información
suministrada por el cliente y los resultados obtenidos en el laboratorio. Si hay que dar alguna
explicación de los resultados que se derivan de alguna situación no comentada por el cliente,
los resultados deben ser reinterpretados por un consultor experto (Fig. 8) o por personal del
cliente que esté familiarizado con el historial de la máquina respecto a sus condiciones de
operación y el ambiente operacional. Comprender la información suministrada en esta parte
del reporte es de suma importancia. Recuerde, siempre habrá una explicación cuando se haya
excedido algún límite, y se debe investigar la causa raíz del mismo.
Fig. 8 – Interpretación de resultados y diagnóstico efectuado por un experto

Los límites estándar serán establecidos por el laboratorio donde se realizan los análisis del
lubricante. Sin embargo, si por alguna razón hay que ajustar estos límites hacia arriba o hacia
abajo, estos deben ser identificados correctamente. Por ejemplo, los límites que deben ser
ajustados a la baja so aquellos que se establecen para las máquinas más críticas o que están
consistentemente saludables. Un pequeño incremento en alguno de los resultados podría ser
el motivo para realizar una prueba de excepción o tomar inmediatamente una segunda
muestra para analizarla. En tales casos, esa segunda muestra debe garantizar que los
resultados que se obtengan son representativos de las condiciones del lubricante y de la
máquina y no un simple error en el muestreo o en el análisis de dicha muestra. Si se requiere
una prueba de excepción, la Fig. 7 muestra cuáles pruebas deben ser realizadas cuando las
pruebas de rutina no determinan el modo de falla presente.