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La Importancia del

Fundamentalismo
LA IMPORTANCIA DEL FUNDAMENTALISMO

August 1, 2018

TBC Staff

Yo soy un fundamentalista...y espero que todos los que se consideren Cristianos bíblicos puedan declararlo de
la misma manera. El término, sin embargo, hoy en día se utiliza de una manera despectiva por muchas personas.
No sé por qué, aparte del hecho que muchos simplemente no les gusta el Cristianismo, especialmente el
Cristianismo bíblico. Pero independientemente de aquellos que piensan sus detractores, el fundamentalismo es
un concepto muy valioso.

Déjeme darle una ilustración del mundo del deporte. Durante las temporadas de fútbol americano, ya sea al nivel
universitario o al nivel profesional, los horarios de los equipos incluyen generalmente una semana de descanso.
Esta es una semana que no hay juego programado, ya que se dedica a practicar el juego básico y éstas prácticas
raramente implican juegos difíciles o juegos nuevos. En vez, el enfoque es casi siempre en regresar a los
fundamentos del deporte.

Durante toda la temporada, los jugadores a menudo tienen la tendencia de alejarse de las técnicas fundamentales
y a desarrollar algunos malos hábitos que disminuyen su eficiencia. Pero poniendo aparte el deporte, si los
fundamentos están equivocados en cualquier área de la vida de uno, los resultados no van a ser buenos.

En el Cristianismo bíblico, sana doctrina es fundamental, y cuán sólida es la doctrina depende de si es o no


fundamentalmente sana. Existen numerosas doctrinas importantes a lo largo de las Escrituras, pero quiero
enfocarme en una sola, que creo firmemente que es la parte fundamental más importante de la enseñanza, y me
refiero al Evangelio en sí.

Nadie es salvo a menos que haya oído y creído el Evangelio, ya sea por haberlo escuchado, o haberlo leído, y
luego el haberlo creído. El evangelio no es complejo. De hecho, incluso un niño puede escucharlo, creerlo y ser
salvo. Pero aún así, muy a menudo, el mensaje de "salvación" es dado sin contener un evangelio
fundamentalmente sólido.
Estaba hablando en una conferencia en Kansas City hace unos años, y el día domingo un amigo mío me llevó a
una iglesia que era bastante popular. El orador invitado fue un evangelista bien conocido. El pastor quien lo
introdujo estaba muy contento que el orador iba a dar uno de sus "mensajes evangelísticos clásicos". Después
del mensaje, hubo una llamada al altar y cerca de 250 personas, por lo menos un tercio de toda la congregación
en ese servicio, pasaron adelante. Yo me quedé estupefacto.

¿Por qué? ¡Durante la prédica del mensaje, el evangelio no estuvo presente en ningún momento! Era puramente
una apelación emocional. Escribí al pastor después, preguntándole acerca de la carencia del evangelio en el
mensaje dado ese día. Lo que realmente quería preguntar era que si no le preocupaba que tantos de sus
congregantes habían pasado adelante, lo cual indicaba que no eran salvos, pero decidí a no hacer tal pregunta
hasta que hubiera recibido una respuesta de parte de él, una respuesta que nunca recibí. Si estas personas que
respondieron al llamado del altar no eran salvos antes, ciertamente no lo serían ahora que habían respondido a
un mensaje careciente del evangelio. Fue una situación penosa.

Por otra parte, en muchas iglesias, incluso cuando el mensaje del evangelio es predicado he incluye suficiente
información para que una persona ponga su fe en Jesús para obtener la salvación eterna, muy pocas veces hay
una explicación satisfactoria. ¿Por qué creo yo que eso es tan importante? Porque aquellos a quienes se les ofrece
aceptar el evangelio también se les es requerido que hagan una decisión que va a tener consecuencias eternas.
¿Cuántas decisiones importantes hacemos nosotros sin explicaciones en cuanto a lo que debemos hacer y las
consecuencias que están involucradas? Espero que sean muy pocas.

Proverbios 4:7dice, "Sabiduría ante todo; adquiere sabiduría; y sobre todas tus posesiones adquiere inteligencia".
Hay numerosas razones por las cuales la inteligencia o entendimiento es muy importante, especialmente en la
evangelización. Una explicación del Evangelio no solamente es crítica, sino que también el oyente debe ser
ayudado a comprender las bases fundamentales necesarias para la vida y el crecimiento en Cristo Jesús. Además,
¿qué pasa después que una persona ha recibido, por gracia de Dios, el don de la vida eterna? ¿Qué va a hacer el
creyente con ese regalo?

En el libro de Mateo, nos recuerda que lo que un creyente ha recibido libremente, él o ella también tiene que
darlo "libremente" (Mateo 10:8). Jesús vino a salvar a los pecadores. Es mi entendimiento que una vez que
somos salvos y hemos recibido el don de la vida eterna, tenemos que "dar libremente" la información que
consiste en ese regalo y cómo puede ser obtenido. Eso es conocido en las Escrituras como la "Gran Comisión".
En Marcos 16:20, leemos que "Y ellos saliendo, predicaron en todas partes, ayudándoles el Señor y confirmando
la palabra con las señales que la seguían. Amén".

La "Gran Comisión" es para cada creyente en Cristo. ¿Qué manera mejor en que usted podría pasar la vida que
siendo usado por el Señor para guiar a alguien a pasar la eternidad con Cristo Jesús? Nuestra vida puede ser
muy fructífera en un sentido secular. Algunos de nosotros podríamos ser médicos, cirujanos del corazón,
oncólogos, enfermeras, educadores, militares, cuidadores, etcétera. Podemos ser muy buenos padres o buenos
hijos con los padres. Tales esfuerzos son significativos, pero son de poco o de ningún valor más allá de este
mundo, tomando en consideración las recompensas que se obtendrían como resultado de dichas profesiones. Por
favor, no malinterprete lo que estoy diciendo aquí. Yo sólo estoy comparando las cosas buenas que hacemos
temporalmente con aquellas cosas que tienen valor eterno, que son mucho mejor. ¿Qué podría ser más
importante que el ser usado por el Señor de tal manera que daría lugar a la salvación eterna para alguien? Nuestra
vida temporal dura un promedio de unos 75 años. ¡Comparemos eso con el vivir para siempre con Jesús!

¿Pero que podría ser obstáculo para cualquiera de nosotros el dar libremente lo que libremente hemos recibido?
De hecho, casi todo gira en torno al yo, a uno mismo, al amor propio, a la autoestima, a la preocupación por sí
mismo, y sobre todo la auto-estima, son los obstáculos principales que nos impiden a testificar.

Con respecto a la timidez, a nadie le gusta ser considerado como estúpido o ignorante. Muy pocos disfrutaríamos
en encontrarnos en una situación en la cual no tendríamos las palabras necesarias para dar una respuesta
satisfactoria o inteligente a una pregunta importante. Esto ciertamente se aplica a los creyentes con respecto a
su comprensión del Evangelio, o quizás, para algunos, una carencia o debilidad en esa área. La falta de una
comprensión con seguridad y convicción del evangelio, la cual a menudo crea una situación embarazosa y evita
que el creyente pueda compartir el evangelio con otros.

¿Quién podría atentar explicar algo de importancia si la persona no estuviera segura del tema, y quiero decir
realmente el estar convencido de la materia que intenta explicar? Lamentablemente, la mayoría de las personas
que se llaman cristianas no comparten el Evangelio porque: 1) Nunca han escuchado o aceptado el evangelio
bíblico, o 2) Han escuchado suficiente verdad en el evangelio para ser salvos, pero no han crecido en su
confianza y comprensión del mismo. Muchos Cristianos que afirman creen en la Biblia, no pueden o tienen
grandes dificultades para explicar el Evangelio, así que simplemente no lo comparten.

Espero que estos artículos puedan ayudar a aumentar nuestra comprensión del evangelio de una manera en que
podamos estar más seguros y ser más audaces, mientras que el Señor nos provee oportunidades para compartir
Su mensaje de esperanza con otros. Romanos 1:16 nos exhorta, "Porque no me avergüenzo del evangelio, porque
es poder de Dios para salvación a todo el que cree". A veces, debido a algunas de las razones que he mencionado,
no nos damos cuenta que el no compartir el evangelio es, en cierto sentido, estar "avergonzado" de Él. Tenemos
que mantener ese entendimiento en el fondo de nuestras mentes a medida que avanzamos y así poder entender
mejor la Buenas Noticias.

Así que, exactamente ¿qué es el evangelio? La palabra misma significa "Buenas Noticias." ¿Qué tiene realmente
de bueno? Bueno, soluciona un problema. De hecho, soluciona el mayor problema de la humanidad, que es que
la humanidad, desde el principio, fue separada de su Creador a causa de la desobediencia.

Al principio de la raza humana, Dios le dio a Adán un mandato que no debía comer de cierta fruta en el jardín
del Edén, un mandato que Eva y luego Adán, desobedecieron. Dios les había advertido que la pena de cometer
un pecado era la muerte, lo que significaba que los separaría de Dios espiritualmente y luego físicamente, a
través de la muerte. La condenación es eterna. La realidad irremediable fue que una vez que ellos pecaron, no
habría nada que ellos pudieran hacer excepto el pagar la pena infinita, que es imposible para los seres humanos
pagar, quienes son por naturaleza finitos.

La Escritura nos dice que la paga del pecado es muerte y que todos hemos pecado. Por lo tanto, la perfecta
justicia de Dios exige que todos los que pecan esten bajo la pena del pecado, que es separación de Él para
siempre. Sin embargo Dios, siendo Él misericordioso, tenía una solución para reconciliar a la humanidad a Sí
mismo.

Lo vemos primero en Génesis 3:15 justo después de que Adán y Eva habían desobedecido a Dios. Hablando a
Satanás, quien exitosamente había tentado a Eva a probar el fruto prohibido, el Señor dijo, "Y pondré enemistad
entre ti y la mujer y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar".
Esta es una profecía concerniente a Cristo (la simiente de la mujer), quién iba a pagar la pena por toda la
humanidad, de tal modo y destruir las obras de Satanás y así dar a la humanidad la oportunidad de reconciliarse
con Dios. El versículo 15 se conoce como el "primer Evangelio".

A través del Antiguo Testamento podemos encontrar profecías que nos dirigen a la solución de Dios
concerniente a una humanidad condenada, al ser rescatada a través del Mesías de Israel, Jesucristo.

Consideremos los sacrificios de Abel y Caín, los dos hijos de Adán y Eva. El sacrificio de Abel fue aceptado
por Dios, pero el de Caín no lo fue. ¿Por qué? El sacrificio de Abel fue un ofrecimiento de la sangre de un
cordero sacrificado que era necesario para la expiación del pecado, un "tipo" (o una sombra) que señala a Jesús,
el cordero de Dios, quien quita el pecado del mundo. Hebreos 9:22
nos dice que sin el derramamiento de sangre no hay remisión de pecado. Caín hizo su propia cosa, ofrecer sus
verduras en lugar de lo que Dios había mandado.

El Antiguo Testamento está lleno de representaciones y conceptos que nos dirigen a la venida del Salvador del
Mundo. Simbolizaban al Mesías que va a venir, y así los que vivían en ese período de tiempo antes de Su llegada
podrían mirar hacia Él - por fe - y así ser salvos.

Limitación de espacio me restringe de dar solo un par de ejemplos, sin embargo, son asombrosas por su
significado. Consideren a Abraham en su obediencia a Dios por el inminente sacrificio de Isaac, su único hijo,
promesa del hijo de Dios (Génesis 22:2-16). Como el padre de tres hijos, no me imagino yo en esa situación,
sin temblar incontrolablemente de dolor. Pero la Escritura nos dice:"Creyó Abraham a Dios, y le fue contado
por justicia" (Romanos 4:3). ¿Por qué creyó él? Él sabía que si mataba a Isaac en obediencia a Dios, aun así,
Dios levantaría a Isaac de entre los muertos. Incluso había dicho a sus siervos que volvería desde el Monte con
su hijo Isaac.

Si alguien no puede ver la relación de este incidente con Dios Padre sacrificando a Su Hijo unigénito, no sé lo
que puedo añadir, salvo quizá el mencionar lo siguiente. En Isaías 53 se encuentran versículos que profetizan lo
que experimentaría el Mesías, Jesucristo, cuando Él pagó la pena por nuestros pecados, pasado, presente y
futuro. Veamos a Cristo nuestro Salvador, "despreciado y rechazado de los hombres; un hombre de dolores y
familiarizado con el dolor "(Isaías 53:3).

"Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por
herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de
nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados. Todos nosotros nos descarriamos como ovejas,
cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros. Angustiado él, y afligido,
no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció,
y no abrió su boca. Por cárcel y por juicio fue quitado; y su generación, ¿quién la contará? Porque fue cortado
de la tierra de los vivientes, y por la rebelión de mi pueblo fue herido. Y se dispuso con los impíos su sepultura,
mas con los ricos fue en su muerte; aunque nunca hizo maldad, ni hubo engaño en su boca. Con todo eso,
Jehová quiso quebrantarlo, sujetándole a padecimiento. Cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado,
verá linaje, vivirá por largos días, y la voluntad de Jehová será en su mano prosperada. Verá el fruto de la
aflicción de su alma, y quedará satisfecho; por su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos, y llevará
las iniquidades de ellos. Por tanto, yo le daré parte con los grandes, y con los fuertes repartirá despojos; por
cuanto derramó su vida hasta la muerte, y fue contado con los pecadores, habiendo él llevado el pecado de
muchos, y orado por los transgresores" (Isaías 53:4-12).

¡Este es el Creador del universo, el Creador de todas las almas vivientes (identificadas aquí como transgresores),
quien intercedió por nosotros! Palabras que apenas pueden dar el significado de esto en una manera que
realmente podamos entender. Ni ahora, ni tal vez en toda la eternidad. Todo lo que puedo pensar como respuesta
es, "¡Gracias, Jesús! ¡Gracias, Jesús!"

Resumiendo: vemos que el Evangelio está indicado en todo a lo largo del Antiguo Testamento, y es a esto que
los creyentes Judíos de la época miraban hacia el futuro y se aferraban por fe y fueron salvados. Pero no fueron
sólo los Israelitas. Job vivió en la época de los patriarcas y no era Judío sino más bien un Gentil. Su creencia en
el Salvador venidero está bien claro en Job:19:15
"Porque yo sé que mi redentor vive, y que deberá presentarse en el último día sobre la tierra".

¿Por qué estudiar el Antiguo Testamento, teniendo en cuenta que algunos lo ven solamente como un libro
histórico? ¡Porque sienta las bases para "los primeros principios de los oráculos de Dios" (Hebreos 5:12)! Sin el
Antiguo Testamento, la Biblia no tendría sentido. Cristo y la Cruz no tendrían significado. Aún así, muchos que
profesan ser Cristianos han abandonado la Palabra inerrante de Dios, como aquellos quienes están enamorados
de la pseudociencia, como los teístas evolucionistas, que niegan las enseñanzas bíblicas fundamentales como el
diluvio universal y la creación hecha en literalmente seis días. Últimamente son Cristianos altamente influyentes
que buscan dar cabida o adoptarse a la cultura actual y que quieren convertir el Antiguo Testamento en una
forma favorable al solicitante, evitando, o incluso eliminando, la verdad de la Palabra de Dios, la cual no
concuerda con el mundo actual.

En la segunda parte de estas series, enfocaremos el Nuevo Testamento, donde encontramos las profecías del
Antiguo Testamento acerca de nuestro Salvador perfectamente cumplidas confirmando los fundamentos del
Cristianismo Bíblico.

Durante uno de los viajes misioneros del Apóstol Pablo él visitó la ciudad Griega de Berea. Allí predicó en la
sinagoga de los Judíos. Lucas, escribiendo en el libro de los Hechos, menciona la experiencia de Pablo en ése
lugar elogiando a los Judíos (17:10-11) por ser de noble mente. ¿Por qué? Porque ellos escucharon lo que Pablo
tenía que decir, y escudriñaban las Escrituras diariamente para ver si lo que estaba diciendo era fiel a las
profecías del Antiguo Testamento. Muchos, por lo tanto, creyeron en Jesús como su Mesías, porque Él había
cumplido con lo que declaraba la Palabra de Dios, que ellos esperaban a la venida de su Salvador.

El Nuevo Testamento contiene no sólo el cumplimiento de las profecías del Antiguo Testamento, sino también
continuamente explica y aclara el Evangelio fundamental. Vamos a empezar con un verso que para la mayoría
de nosotros fue uno de los primeros que aprendimos Juan 3:16, que dice: "Porque tanto amó Dios al mundo, que
ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en él no perezca, mas tenga vida eterna".

Este versículo está repleto de información. En primer lugar comienza con el arrepentimiento. Aunque no se
indica directamente, está obviamente sobreentendido. Arrepentimiento significa volverse o entregarse a Dios, y
uno no puede "creer" en el Hijo sin volverse hacia Él (Dios Padre). El verso también indica el "por qué" (por el
amor de Dios) y el "qué" (Dios el Padre envió a Su hijo Jesús) del Evangelio. Además, indica que aquellos que
no creen en Él perecerán. Esa condición es subrayada en Juan 3:36: "El que cree en el Hijo tiene vida eterna;
pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él."

Dave Hunt, quien está ahora con el Señor, escribió: "En Hebreos 2:3
la pregunta vital es, ' ¿Cómo escaparemos nosotros, si descuidamos tan gran salvación?' No hay ningún escape.
La Biblia menciona este hecho con bastante claridad. El añadir, substraer o de alguna otra manera pervertir o
adoptar un sustituto al 'Evangelio de Dios' es perpetuar la rebelión iniciada por Adán y Eva y dejar a uno
eternamente separado de Dios y bajo Su ira. No es de extrañar que Pablo escribió, 'Conociendo, pues, el temor
del Señor, persuadimos a los hombres...' (2 Corintios 5:11). Por lo tanto debemos persuadir a través del
Evangelio."

Para hacer esto en una forma efectiva debemos tener un conocimiento profundo del evangelio. El poder lograr
tal conocimiento tiene enormes beneficios, ya que va mucho más allá de ser simplemente un estímulo para
testificar. Por un lado, nos fortalece en la fe, a lo que Judas llama "el contender ardientemente." También nos
permite mantenernos firmes en el Evangelio "perseverando" y "por el cual también somos salvos" (1 Corintios
15:1-2). Esto es más importante en nuestros días, a lo que Jesús caracterizó en Mateo 24 como una época de
creciente apostasía y engaño.

Una vez más, aportamos aquí un poco más de conocimiento bíblico de Dave Hunt: "[el Evangelio] es simple y
preciso, sin dejar espacio para malentendidos o negociaciones: '...que Cristo murió por nuestros pecados según
las Escrituras; que fue sepultado y que resucitó al tercer día según las Escrituras (1 Corintios 15:3-4). Este
'evangelio eterno' (Apocalipsis14:6) fue prometido 'antes de que comenzara el mundo" (2 Timoteo 1:9) y no
puede cambiar con el tiempo ni con la cultura. No hay ninguna otra esperanza para la humanidad, no hay otra
manera de ser perdonado y regresar a Dios, excepto a través de esta 'puerta estrecha y camino angosto' (Mateo
7:13). Cualquier otro camino ancho nos va a conducir a la destrucción [eterna]. El único evangelio verdadero es
el "evangelio de la gracia de Dios,' que Dios nos ofrece como nuestra salvación y que consta de tres elementos:

1.- ¿Quién es Cristo? - Él es totalmente Dios y es perfecto, hombre sin pecado en una persona (si fuera menos
no podría ser nuestro Salvador).

2.- ¿Quiénes somos nosotros? - Somos pecadores sin esperanza, ya condenados a la muerte eterna (o no
necesitaríamos ser salvos).

3.- ¿Qué ha logrado la muerte de Cristo? - El pago completo por nuestros pecados (cualquier intento de nuestra
parte para pagar de alguna manera rechazaría lo que ocurrió en la Cruz)."

Voy a compartir una lista que incluye diferentes descripciones del Evangelio, que son las buenas noticias, que
nos instruye y nos informa de lo que Jesús ha hecho para salvarnos de una eternidad que significaría una
separación de Dios para siempre.

En Hechos 16:30, el carcelero Filipense gritó: "¿qué debo hacer para ser salvo?" La respuesta a esa sencilla
pregunta (v. 31) fue igualmente simple: "cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo." Hay que darse cuenta que
en esta respuesta no dice o sugiere ninguna otra cosa excepto que la fe. No menciona las buenas obras, ni rituales,
ni sacramentos. Nada, únicamente la fe y la fe solamente.

Efesios 2:8, 9: "Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no
por obras, para que nadie se gloríe." Algunos confunden este versículo con Efesios 2:10 que dice: "Porque somos
hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que
anduviésemos en ellas." Ellos erróneamente añaden las "buenas obras" como condición para la salvación, de
manera que leen el verso que somos salvos por "buenas obras." ¡No, eso no es lo que dice! Por otra parte
contradeciría Efesios 2:9, que declara que la salvación es "no por obras." Además, nadie puede hacer "buenas
obras" que puedan tener valor eterno hasta que él o ella sean salvos.

Muchos de nosotros estamos familiarizados con los versículos que he mencionado, pero hay muchos otros
versículos que a veces uno no se percata pero que también se relacionan con el Evangelio, ¡literalmente cientos
más! No se me ocurre de un incentivador más grande, un mejor generador de confianza en la fe, junto con la
experiencia de un más profundo sentido de admiración y agradecimiento por lo que Jesús ha hecho por nosotros
que simplemente leer y permitir que estos versículos relacionados con el Evangelio hablen a nuestros corazones
y mentes. Aquí están solo algunos de ellos:

"Y todo aquel que invocare el nombre del Señor será salvo" (Hechos 2:21).
"De éste (Jesús) dan testimonio todos los profetas, que todos los que en él creyeren, recibirán perdón de pecados
por su nombre" (Hechos 10:43).

"Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo… (Romanos
5:1).

"Mas ¿qué dice? Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón. Esta es la palabra de fe que predicamos:
que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos,
serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación. Pues la
Escritura dice: Todo aquel que en él creyere, no será avergonzado" (Romanos 10:8-11).

"Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando
reconciliados, seremos salvos por su vida" (Romanos 5:10).

"Pues no me envió Cristo a bautizar, sino a predicar el evangelio; no con sabiduría de palabras, para que no se
haga vana la cruz de Cristo. Porque la palabra de la cruz es locura a los que se pierden; pero a los que se salvan,
esto es, a nosotros, es poder de Dios" (1 Corintios 1:17-18).

"Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en
él" (2 Corintios 5:21).

"Gracia y paz sean a vosotros, de Dios el Padre y de nuestro Señor Jesucristo, el cual se dio a sí mismo por
nuestros pecados para librarnos del presente siglo malo, conforme a la voluntad de nuestro Dios y Padre"
(Gálatas 1:3-4).

"Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, más vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la
carne, lo vivo en la fe de Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí" (Gálatas 2:20).

"para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado, en quien tenemos redención
por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia" (Efesios 1:6-7).

"aún estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos)" (Efesios
2:5).

"Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre
de Cristo. Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de
separación, aboliendo en su carne las enemistades, la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas, para
crear en sí mismo de los dos un solo y nuevo hombre, haciendo la paz, y mediante la cruz reconciliar con Dios
a ambos en un solo cuerpo, matando en ella las enemistades" (Efesios 2:13-16).

"Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados. Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó
a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante" (Efesios 5:1-2).

"y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas, así las que están en la tierra como las que están en los
cielos, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz. Y a vosotros también, que erais en otro tiempo extraños
y enemigos en vuestra mente, haciendo malas obras, ahora os ha reconciliado en su cuerpo de carne, por medio
de la muerte, para presentaros santos y sin mancha e irreprensibles delante de él" (Colosenses 1:20-22).

"Porque no nos ha puesto Dios para ira, sino para alcanzar salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo,
quien murió por nosotros para que ya sea que velemos, o que durmamos, vivamos juntamente con él" (1
Tesalonicenses 5:9-10).

"Palabra fiel y digna de ser recibida por todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de
los cuales yo soy el primero. Pero por esto fui recibido a misericordia, para que Jesucristo mostrase en mí el
primero toda su clemencia, para ejemplo de los que habrían de creer en él para vida eterna" (1 Timoteo 1:15-
16).

"aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo,
quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio,
celoso de buenas obras" (Tito 2:13-14).

"Porque nosotros también éramos en otro tiempo insensatos, rebeldes, extraviados, esclavos de concupiscencias
y deleites diversos, viviendo en malicia y envidia, aborrecibles, y aborreciéndonos unos a otros. Pero cuando se
manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor para con los hombres, nos salvó, no por obras de
justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la
renovación en el Espíritu Santo, el cual derramó en nosotros abundantemente por Jesucristo nuestro Salvador,
para que justificados por su gracia, viniésemos a ser herederos conforme a la esperanza de la vida eterna" (Tito
3:3-7).

"Finalmente, sed todos de un mismo sentir, compasivos, amándoos fraternalmente, misericordiosos, amigables"
(1 Pedro 3:8).

"y de Jesucristo el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos
amó, y nos lavó de nuestros pecados con su sangre" (Apocalipsis 1:5).

"y cantaban un nuevo cántico, diciendo: Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos; porque tú fuiste
inmolado, y con tu sangre nos has redimido para Dios, de todo linaje y lengua y pueblo y nación" (Apocalipsis
5:9).

Esos son solo algunos de los centenares presentados a lo largo de las Escrituras. A veces hay frases que encuentro
inesperadamente cuando estoy en busca de otras enseñanzas. Por ejemplo, yo puedo estar buscando versículos
para alentar el discernimiento entre los líderes de la iglesia, como en Hechos 20:28, "Por tanto, mirad por
vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del
Señor, la cual él ganó por su propia sangre." ¡Qué maravilla! ¡No puedo dejar de pensar que éste es el Creador
del universo, que se convirtió en un hombre, y nos compró, a usted y a mí, pagando la pena completa por nuestros
pecados en la Cruz!

Como Charles Wesley escribió en uno de sus himnos, "¿Increíble amor, cómo puede ser, que tú mi Dios haya
muerto por mí?" Como he mencionado anteriormente, es un amor tan profundo, y puede tardar una eternidad
para analizar y comprender sus maravillosas profundidades. Sin embargo en este día, de enseñanzas falsas y
persuasivas y del escepticismo, algunos cuestionarían esto, preguntando, "Si Jesús pagó la pena completa por
los pecados del mundo, ¿por qué no todos son salvos?" Una herejía popular, traída a nosotros por el libro y la
película titulada "La cabaña," nos enseña el universalismo, la creencia de que todo el mundo termina en el cielo
no importa qué haya hecho en ésta vida.

No hay duda alguna que Cristo pagó por cada pecado, pasado, presente y futuro. Él "se dio a sí mismo en rescate
por todos… por precio fuisteis comprados" (1 Timoteo 2:6; 1 Corintios 7:23). Ese pago sería como un cheque
que está hecho para todos y cada uno. Su nombre está en tal documento, pero si el cheque no es cobrado, no
tiene ningún valor.

El Evangelio, como se mencionó anteriormente, no se puede recibir sin arrepentimiento. Eso no significa que
uno debe "limpiar su vida" antes de entregarla a Jesús. Eso sería imposible. Los que están perdidos no tienen el
poder para hacerlo. La santificación se puede lograr sólo después de convertirse en un creyente y con la ayuda
del Espíritu Santo que mora dentro de cada Cristiano nacido de nuevo. El arrepentimiento consiste simplemente
en un cambio de corazón, desear cambiar nuestro propio camino y buscar a Dios para hacer las cosas a Su
manera. Su forma es la única manera de salvación. "Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre
bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos" (Hechos 4:12). Jesús dijo, "Yo soy el camino, y
la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí" (Juan 14:6). Simplemente creyendo y recibiendo lo que
Jesús ha hecho por nosotros es la forma en que el cheque puede ser cobrado. Esa es la manera - la única manera
- para uno recibir el regalo gratis de vida eterna.

Espero que todos los que estén leyendo esta publicación entiendan la verdad fundamental del Evangelio y hayan
"cobrado ese cheque" o están listos para hacerlo. Yo oro y ruego que si usted humildemente nunca ha entregado
su vida a Jesús pero se está dando cuenta que Él ha estado preparando su corazón, aún en estos momentos,
cuando usted está leyendo las palabras en estas Escrituras, espero que se encuentre listo y preparado para hacerlo
ahora, y que finalmente su mente y su corazón haya sido tocado y entregue su vida a Cristo.