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CORRIDOS

LA ADELITA para llevarla a bailar al cuartel.


Corrido
Y después que terminó la cruel batalla
En lo alto de una abrupta serranía
y la tropa regresó a su campamento
acampado se encontraba un
por la vez de una mujer que sollozaba
regimiento
la plegaria se oyó en el campamento.
y una moza que valiente lo seguía
locamente enamorada del sargento.
Y al oírla el sargento temeroso
de perder para siempre su adorada
Popular entre la tropa era Adelita,
escondiendo su dolor bajo el reboso
la mujer que el sargento idolatraba
a su amada le cantó de esta manera…
que además de ser valiente era bonita
que hasta el mismo coronel la
Y se oía que decía
respetaba.
aquel que tanto se moría…

Y se oía que decía


Y si acaso yo muero en la guerra,
aquel que tanto la quería…
y mi cadáver lo van a sepultar,
Adelita, por Dios te lo ruego,
Si Adelita se fuera con otro
que por mí no vayas a llorar.
la seguiría por tierra y por mar,
si por mar en un buque de guerra
si por tierra en un tren militar.

Si Adelita quisiera ser mi esposa,


y si Adelita ya fuera mi mujer,
le compraría un vestido de seda
FELIPE ÁNGELES preparen muy bien sus armas
Corrido y apúntenme al corazón.

En mil novecientos veinte Apúntenme al corazón,


señores, tengan presente no me demuestren tristeza,
fusilaron en Chihuahua a los hombres como yo
a un general muy valiente. no se les da en la cabeza.

De artillero comenzó Ya con esta me despido


su carrera militar, por las hojas de un granado,
y en poco tiempo llegó aquí termina el corrido
a ser un gran general. de un general afamado.

El gobierno comprendió
los males que iba a causar,
y mandó que lo persiguieran
pa’ mandarlo a fusilar.

Con veinte hombres que traía


puso cuatro de avanzada,
para ver si no le tendían
una terrible emboscada.

En el cerro de la mora
le toco la mala suerte,
lo tomaron prisionero,
lo sentenciaron a muerte.

El reloj marca las horas


se acerca la ejecución,