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La Ascendente Oposición

al Cristianismo
LA ASCENDENTE OPOSICIÓN AL CRISTIANISMO

TBC Staff

T.A. McMahon

Agosto 2017

Hace varios años cuando comencé a hablar en conferencias de profecía, yo estaba intrigado
por el hecho de que durante las sesiones de preguntas y respuestas del panel, siempre había
algunas preguntas relacionadas con el Anticristo. Fue un poco inquietante, probablemente
porque sabía poco sobre esa figura bíblica de los últimos días y además, porque no tenía
mucho interés. Por lo tanto, evitaba expresar mis comentarios mal informados y
generalmente pasaba el micrófono al individuo que estaba a mi derecha o izquierda. Pero
llegó una ocasión en que el no hablar ya no era una opción, y tenía que decir algo. En la forma
en que yo recuerdo, mi comentario fue algo que yo creí que era bien perspicaz, pero que en
realidad era un despliegue de ignorancia limitando con la estupidez, es decir, lo que dije fue
algo como "¿por qué debemos preocuparnos con el Anticristo cuando nosotros los creyentes
seremos raptados antes de que él venga a la escena?" Conozco personas que piensan en esa
forma hoy en día, pero desistí de mantener esa idea errónea desde el principio, y aquí está el
porqué.

La Biblia es muy clara en sus declaraciones con respecto al Anticristo y lo que logrará, que
incluye engañar a todo el mundo con el propósito que se sometan a él, tomando el control de
la economía mundial, manifestando un poder militar sin precedentes, exhibiendo poderes
sobrenaturales y estableciendo un sistema religioso que implicará la adoración mundial hacia
él. Durante los años privilegiados que trabajé con Dave Hunt, pude observar como él, como
muy pocos, pudo desenmascarar y traer a la luz el aumento de la apostasía que estaba
seduciendo al Cristianismo. Entonces comencé a darme cuenta que lo que él estaba
demostrando era que estos hechos estaban dirigidos hacia un evento o condición, que sería
sin precedentes en la historia de la humanidad. Como mencionamos en la publicación de
Junio 2017, el conjunto de falsas creencias religiosas, dogmas y prácticas, que aunque
parecieran diferir mucho uno del otro, han siempre sido arraigadas y mezcladas juntas para
el mismo fin. Mi actitud con respecto a la importancia del Anticristo y su religión, cambió
con la realización de algo que debería haber sido obvio desde el principio: todo lo
concerniente con el engaño del mundo por el Anticristo y la seducción del Cristianismo no
va esperar al que el rapto de la iglesia ocurra para manifestar las consecuencias de su engaño
y tampoco para que sus efectos se puedan observar. Estos engaños están bastante claros desde
la decepción de Satanás a Eva en el jardín del Edén en Génesis capítulo 3, y ha continuado y
continuará más agresivamente, hasta la culminación que ocurrirá durante el reinado del "hijo
de perdición".

Obviamente, el rapto todavía tiene que ocurrir. La apostasía, sin embargo y su impacto en el
Cristianismo, indudablemente crece exponencialmente, y la Escritura no nos da ninguna
indicación que los efectos terribles del programa del adversario, por su Anticristo van a ser
disminuidos; por ejemplo, que un avivamiento en todo el mundo o algún tipo de
arrepentimiento colectivo o reforma vaya a ocurrir que cambiaría las cosas. Sin embargo,
Jesús amonesta y exhorta a su novia, la iglesia, como dirige a las siete iglesias en los tres
primeros capítulos de Apocalipsis, dándoles instrucciones que, si obedecieran serían eficaces
para su gloria y su fecundidad. La apostasía no puede impedir a esos obreros en Cristo, firmes
en la fe y fortalecidos por el Espíritu Santo. Esto no quiere decir que una batalla espiritual no
va a ocurrir, resultando en pruebas y tribulaciones mientras batallamos la buena batalla de
fe, pero continuando siendo obedientes y perseverantes en la gracia de Dios, Él nos permitirá
lograr la buena obra. Yo estoy convencido que el resultado será el rescate de muchos de los
que han sido engañados, ya sea entre los perdidos o entre nuestros hermanos y hermanas en
Cristo. Estamos ahora en una situación que podemos llamar "operación de rescate", tratando
de llegar a "cualquier persona" que tenga "oídos para oír" con la verdad; y en cuanto al cuerpo
de Cristo, "El que tiene oídos para oír, que oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias" (Marcos
4:23; Apocalipsis 2:17).

Aunque a través de los últimos años he estado tratando de exponer y sacar a la luz los varios
aspectos de la religión venidera mundial, también puedo decir que me da un gran agrado saber
que gente a quien yo respeto han confirmado mis escritos sobre este tema. Una de esas
personas me recomendó que leyera un libro que él creía me daría aún más aliento y apoyo.
Conseguí tal libro y lo leí. Si Dave Hunt hubiera leído este libro hubiera dado un grito de
exclamación y aprobación. Este libro lo podría categorizar como un previa confirmación de
lo que ya hemos estado describiendo con relación a la apostasía con la distinción increíble
que fue escrito en 1898.

El título es "El Cristianismo y el Anti-Cristianismo en su Conflicto final". En la publicación


de este mes y en el mes siguiente, espero poder presentar algunas de las observaciones y
evaluaciones bíblicas, que son bastante extensas y que cubren principalmente los años durante
la última década de los años 1800's. Aún así, el tema tratado es como si estuviera sucediendo
hoy en día, porque son parte del plan del adversario para establecer la religión del Anticristo
y su reino. El autor, Samuel Andrews, no pretende tener ninguna percepción o intuición
profética especial. Él simplemente está exhortando a todos los Cristianos a lo que deben
hacer, es decir el escrudiñar las Escrituras para aprender su información profética y así poder
discernir las cosas que están ocurriendo en nuestros días. Él quiere que los creyentes sean
como los hijos de Isacar (1 Crónicas 12:32) quienes tenían el conocimiento de los tiempos y
sabían lo que Israel debería hacer.

El valor de esto para cada creyente debería ser obvio. Escribe Andrews: "Es a la luz del tiempo
presente que debemos reexaminar los problemas proféticos del pasado. Observando que el
propósito de Dios se acerca a Su cumplimiento, eventos pasados, nos muestran en sus
características distintivas, la naturaleza de ese cumplimiento. Es, por lo tanto, para nosotros
importante tener hoy en cuenta las tendencias religiosas del presente y considerar
cuidadosamente su implicación de cómo el propósito divino afecta al ser humano como se
nos ha dado a conocer en las Escrituras. Para aquellos que creen que Dios, quien conoce el
fin desde el principio, y que por intermedio de Sus profetas y de Su hijo ha declarado este
objetivo para la dirección de Sus hijos, nuestra investigación es de un interés
profundo. 'Podemos preguntar ¿en qué momento o en qué etapa estamos nosotros en Su
propósito divino? ¿Cuáles son las características religiosas de la actualidad?'"
Él continúa: "El ignorar al Anticristo de quien se nos ha advertido, es exponer a la iglesia a
un estado indefenso a sus artimañas, engaños y ataques ... Pero para todos aquellos quienes
aceptan las Escrituras como una revelación inteligible de un propósito Divino, lo primero es
saber lo que nos enseñan. Poniendo a un lado todos los prejuicios y creencias falsas, debemos
pedir lo que el Espíritu Santo, hablando por los profetas de la antigüedad y por el Señor y por
Sus apóstoles, nos ha dicho acerca de la fase final del gran conflicto entre el bien y el mal que
se ha batallado por tanto tiempo en este mundo y de sus actores principales en éstos últimos
tiempos. Es sólo a través de la luz bíblica que podemos conocer completamente el carácter y
la obra del Anticristo; y es a esta luz de vital importancia que le prestamos atención... No
podemos decir que este hombre y su reino son simplemente accidentes del tiempo presente;
ha habido un proceso largo de preparación. Es así como nuestro Señor nos lo advierte.
Ocurrirá una 'plenitud de los tiempos' su aparición, y esto no sucederá hasta que se haya
extendido la 'levadura' en contra del Cristianismo".

Aunque Andrews identifica mucho lo que "levadura" implica, subraya la enfermiza condición
espiritual de la iglesia, que inicialmente ha permitido esa levadura entrar y penetrar el cuerpo
de Cristo: "Si ahora nos preguntamos por la causa de este cambio, su raíz más profunda, la
encontramos en las palabras del Señor dirigidas desde el cielo a la iglesia en Éfeso, el
representante de la iglesia de la edad apostólica: "Pero tengo contra ti, que has dejado tu
primer amor" (Apocalipsis: 2:4). Aquí fue el primer paso en la caída. Por lo demás el Señor
elogia altamente la iglesia. Tengamos en cuenta la importancia de este primer paso hacia
abajo con cuidado: La pérdida del primer amor... Amor es el vínculo de la verdadera unidad
espiritual y la comunión y su alcance máximo se encuentra en la relación de la iglesia con su
cabeza. Si esto no existe, entonces lo que ocurre es distanciamiento, separación. Si la iglesia
pierde su unión con su cabeza a través de su pérdida de amor, entonces ella ya no tiene plena
comunión con Él, no puede crecer en Él en todas las cosas y tampoco va a poder alcanzar la
medida de la estatura de Su plenitud. Él agrega, "ahora notemos lo que dijo el Señor de la
condición espiritual de la Iglesia, justo antes de Su regreso. Ella estaría involucrada en las
cosas del mundo. 'Y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará'"
(Mateo: 24:12).

En el libro de los Hebreos leemos esta advertencia: "Por tanto, es necesario que con más
diligencia atendamos a las cosas que hemos oído, no sea que nos deslicemos" (Hebreos
2:1). El énfasis de Andrews hacia los creyentes quienes han permitido que su amor se
"deslice", es un aspecto crítico de su juicio, enfocando la disminución y desobediencia a Sus
mandamientos, lo cual establece su libro aparte de muchos otros que he leído y que ponen el
énfasis en el discernimiento bíblico. Muy a menudo estos otros libros enfocan en los síntomas
(características de una enseñanza falsa) y no ven la causa principal. Andrews identifica la
causa que comienza con el proceso del deslizamiento que separa de la verdad de la Palabra
de Dios y luego describe muchas de las consecuencias desastrosas que esa tendencia había
afectado a la iglesia a lo largo de la historia y especialmente durante los últimos años de la
década de los 1800s.

¿Cuáles son algunas de las consecuencias que él menciona hace ciento dieciocho años?
Veamos si podemos reconocer alguna relación con las creencias erróneas, prácticas y
programas religiosos y políticas de nuestros días.
Aquí están algunos flagrantes temas que él menciona:

1) El antagonismo creciente del mundo hacia el Cristianismo bíblico.

2) La apostasía que crece exponencialmente dentro del Cristianismo.

3) El aumento en la creencia que un renacimiento va a ocurrir y que todo el mundo será


convertido y el Cristianismo logrará un dominio universal antes que Cristo retorne.

4) La idea que una "nueva era" ya se avecina, con el panteísmo como su doctrina principal.

5) La enseñanza de que Dios es todo y está en todo.

6) La esperanza de que la ciencia finalmente revelará todo el conocimiento.

7) La creencia de que la evolución es cómo se formó el mundo.

8) El concepto que la humanidad está evolucionando hacia la divinidad.

9) El argumento de que estas falsas creencias unificará a la humanidad.

Andrews describe cómo estos conceptos no eran sólo el dominio de los líderes religiosos de
su época, sino que también se expandía hacia las masas por medio de los filósofos y
científicos y a través de los autores literarios, poetas, artistas, novelistas populares, periódicos
y revistas de moda.

La manera en que el autor discernía los tiempos en los cuales él vivía, fue bastante simple y
única, pero fundamentalmente bíblica. Él muestra que lo que decretan las Escrituras será la
culminación de la historia, antes del regreso de Jesucristo. Ese final incluirá el establecimiento
del reino del Anticristo, seguido por su destrucción total. Andrews también extrae de la
Palabra de Dios las muchas características de ese hombre de pecado, quien es revelado como
tomado por el poder demoníaco, para ser la epítome de decepción y presenta esas
características a su propia era. Por ejemplo, la Escritura nos dice que el Anticristo se sentará
en el templo de Dios, mostrándose como si fuese Dios y que debe ser adorado como Dios (2
Tesalonicenses 2:4). Andrews señala que para que el mundo pueda creer y aceptar esa idea,
debe existir un previo y tal vez un largo proceso de acondicionamiento que precede tal evento.
Luego Andrews considera la población de su propio día (hace 118 años) para ver si la
deificación de un ser humano podría ser racionalmente aceptable.

Él no tuvo que ir muy lejos. La idea básica fue promovida al parecer por todas partes.
Unitarios, Trascendentalistas, la ciencia Cristiana de Mary Baker Eddy y también la teosofía
de Helena Blavatsky. El entusiasmo por el naturalismo, socialismo, evolución y panteísmo
que agresivamente ya había rechazado al Cristianismo bíblico y exaltado la humanidad a
través de los diversos medios de comunicación. Los escritores favoritos de ese día, como
Thoreau, Emerson y Whitman, todos habían aceptado y habían propagado la creencia en la
divinidad de la humanidad. Estos autores obtuvieron su conocimiento mayormente de los
escritos sagrados del Hinduismo, que hoy reconocemos que son parte central de las creencias
y prácticas del movimiento de la Nueva Era. La creencia en la divinidad para la humanidad
era la esperanza de la "nueva era" del día de Samuel Andrews. Él observa, "La filosofía y la
ciencia de muchos representantes eminentes, quienes están de acuerdo en afirmar que no
existe un Dios personal, sólo un universal, impersonal espíritu o energía, y que todo lo que
existe es solamente una parte. Esto, visto por el lado material, es ateísmo; en lo espiritual, es
panteísmo" (es decir, Dios es todo y en todo). Cuando Andrews utiliza el término "nueva era",
sin embargo, que lo hace a lo largo de su libro, él lo menciona como un cambio completo del
Cristianismo bíblico: "Hemos llegado a una nueva era, y una nueva era debe traer consigo
una nueva religión, no una revivificación del pasado; algo basado en un nuevo concepto de
Dios, algo simple, integral, y algo equipado a ser una religión mundial". Esa "nueva era" y
"nueva religión" están incorporadas en la religión del Anticristo.

"El Cristianismo y el Anti-Cristianismo en su Conflicto final" fue bastante polémico, y el


autor contestó a sus críticos en la segunda impresión de su libro. Algunos se opusieron a lo
que ellos consideraban el "tono pesimista" del trabajo de Andrews, y otros estuvieron
trastornados por el hecho de que pintó un cuadro de que "el mundo estaba empeorándose en
vez de mejorarse". Los que se profesaban ser Cristianos y algunos creyentes de su día, fueron
grandemente influenciados por el pensamiento evolucionista y por la creencia que la
humanidad estaba evolucionando ascendentemente. Como consecuencia, ellos no podían
"encontrar ninguna serie de eventos que podría ocasionar un desarrollo de algo maligno y de
un Anticristo." La respuesta de Andrews fue la siguiente: "Acerca de todas las preguntas
referentes al futuro de la humanidad, debemos tener en cuenta lo que nosotros creemos que
tal futuro pueda ser o aceptar la revelación Divina. Y es "Revelación Divina", la Palabra
escrita de Dios, que establece el curso de su libro.

En la segunda parte de estas series, mencionaremos más ideas de este increíble libro que fue
escrito hace más de un siglo, pero parece que hubiera sido escrito hoy. Hay dos cosas que
me vienen a la mente mientras preparo el segundo artículo de esta publicación:

1) La Palabra profética de Dios ha sido y está siendo manifestada por cada generación
creyente para la protección espiritual y productividad de aquellos que la lean y actúen en
obediencia a sus advertencias.

2) Es muy alentador saber que las generaciones anteriores eran conscientes de lo que vemos
tomar lugar hoy en día. Sólo los personajes del adversario han cambiado, así como el aumento
y la intensidad de la apostasía.

Nuestra esperanza es volver a imprimir "El Cristianismo y el Anti-Cristianismo en su


Conflicto final" y tenerlo disponible para el Otoño. Deseamos y apreciamos sus oraciones
para esta tarea.

Solía ser que si uno quisiera una confirmación de lo que Dave Hunt y yo estábamos
escribiendo acerca de los cambios espirituales que observábamos y que tenían lugar en los
Estados Unidos y, más concretamente en el Cristianismo, hablábamos con misioneros quienes
habían regresado después de haber pasado un par de años ministrando en el extranjero.
Muchos fueron bastante sorprendidos por lo que había ocurrido aquí durante su ausencia,
especialmente en sus iglesias locales. Entre los cambios que pudieron ver fueron las fuertes
influencias de la supuesta Psicología Cristiana, el enfoque en métodos seculares para obtener
el crecimiento de la iglesia, el militante Calvinismo, la teología de reemplazo con su tendencia
al anti-semitismo, el movimiento contemplativo, los movimientos de las Raíces del Hebreo,
el movimiento de la iglesia Emergente, el Reino Unido, etc. Algunos de estos misioneros se
vieron en una situación de decidir si podrían continuar atendiendo en la iglesia que les había
enviado al campo misionero y que era su apoyo principal. Los términos "desgarrador" y
"angustioso" describen parcialmente sus reacciones.

En el pasado las reacciones o respuestas de estos misioneros eran claras indicaciones de los
cambios que ocurrían aquí en los Estados Unidos aunque uno no se percataba inmediatamente
ya que tales cambios sucedían en una forma muy lenta y sutil. Se asemeja a la parábola de
la "rana en la olla," en la que una rana es colocada en una olla de agua tibia, a medida que la
temperatura del agua es aumentada ligeramente. La rana se adapta al agua caliente hasta que
finalmente es cocinada hasta que muere. Algo parecido está sucediendo con el Cristianismo
en la actualidad, se está cocinando a un ritmo de comida rápida. Falsos maestros han
abandonado el método de instruir las "nuevas enseñanzas" y ahora han dejado por lado todo
modo de pretensión ya que están enseñando herejía tras herejía. Un ejemplo entre muchos es
que en muchas iglesias evangélicas las bancas se han desplazado a un lado con el propósito
de hacer lugar para la práctica del Yoga de Jesús, el Yoga de Iahveh, el Yoga Santo y el Yoga
Santo Infantil; los movimientos de alabanza, la Fe del Yoga o, Cristoga. Olvídense de la
sutileza, ¡esto es Anti-Cristianismo a máxima velocidad!

¿Cómo ha podido suceder esto? El libro de Samuel Andrews titulado "El Cristianismo y la
Oposición al Cristianismo en el Conflicto Final" nos da las respuestas. Pero, ¿cómo pudo él
haber adquirido este conocimiento tan sofisticado? Simplemente de la misma fuente que él
desafía a los lectores de su libro a buscar respuestas con respecto a este tipo de cosas, y se
refiere a la Biblia: "es sólo a través de la luz de las Escrituras que podemos conocer
completamente el carácter y la obra del Anti-Cristo; y es a esta luz, de vital importancia que
debemos prestar atención, porque estamos advertidos que él se presentará a sí mismo ante los
hombres bajo un aspecto que será ideal para facilitar su engaño." Andrews no pretende tener
visiones proféticas especiales, y aunque su enfoque es algo único, no es complejo. La lectura
de la Biblia y el tomar la Palabra de las Escrituras seriamente es el primer requisito. Las
Escrituras declaran proféticamente que la apostasía tomará lugar en los últimos días antes de
que Jesús regrese y empieza con la advertencia en el libro de Hebreos 2:1:" Por lo tanto, es
necesario que con más diligencia atendamos a las cosas que hemos oído, no sea que nos
deslicemos." Ese deslizamiento se ha convertido en una avalancha hoy en día. Jesús es más
específico en Apocalipsis 2, cuando se dirige a la iglesia en Éfeso, primero reconociendo sus
buenas obras y luego diciendo: "Pero tengo algo contra ti, porque tú has dejado tu primer
amor."

El desvío o la salida del amor de Jesús, por más pequeña que sea, sigue siendo un abandono.
Las buenas obras, no importa qué tan bien intencionadas lo sean, sin el amor de Cristo,
resultará en un deslizamiento. ¿Y cuál es el costo? Jesús le dijo a la "iglesia de muchas buenas
obras" que si no regresaban a su amor por Él, Él les quitaría el candelero (es decir, la luz que
se les da), y ya no reflejarían a Jesús, quien es esa "luz verdadera" (Juan: 1:9). Y así es cómo
comienza el deslizamiento de la novia de Cristo hacia la apostasía.
Andrews se dio cuenta de que si existe una desviación de la fe eso tendrá graves
consecuencias y que aumentará llegando a una conclusión terrible dando por resultado un
devastador naufragio espiritual. Él encontró que esto afirma, en términos no inciertos, el libro
de Apocalipsis. El enfoque singular de Andrews era comprobar todo lo que la Escritura dice
acerca de los últimos días antes del regreso de Cristo y, en particular, acerca del hombre quien
es la encarnación de la maldad, el Anticristo. Usando las características del "hombre de
pecado" y lo que es permitido hacer por intermedio de Satanás, Andrews busca a través de
la cronología de la Biblia y la historia de la iglesia, por rastros y rasgos de la apostasía y sus
numerosos elementos que contribuyen a la formación de la religión del Anticristo.

Andrews nos da un ejemplo basado en esta declaración: "Nadie los engañe de ninguna
manera; porque esto no sucederá sin que venga primero la apostasía y se manifieste el hombre
de iniquidad, el hijo de perdición. Este se opondrá y se alzará contra todo lo que se llama Dios
o que se adora, tanto que se sentará en el templo de Dios haciéndose pasar por Dios" (2
Tesalonicenses 2:3-4). Andrews supone que la recepción por el mundo entero de alguien que
pretende ser Dios y que le adoren como Dios no es algo que la humanidad fácilmente aceptará
sin haber de por medio una gran causa y una gran expectativa. Él reconoce que el
acondicionamiento del mundo por Satanás es necesario para hacer su "hombre de pecado"
creíble: "Tenemos que afirmar que este hombre y su reino no son causa de algo espontáneo
sino que es el resultado de un largo proceso de preparación." El rechazo de Cristo de parte
del mundo, el único Dios verdadero manifestado en la carne, demuestra que debe existir algo
más para convencer a la gente para adorar a este hombre de pecado (más que al Dios-hombre
sin pecado), algo que sea ventajoso y adecuado. Andrews encuentra en las Escrituras lo que
ha sido denominado "la mentira" (Romanos 1:25), la creencia de que los seres creados finitos
pueden ser como Dios, o ser parte de Dios. La mentira comenzó en el cielo cuando Lucifer
declaró, "Yo seré como el Altísimo" (Isaías: 14:14). La mentira vino a la tierra en forma de
una oferta de Satanás a Eva: "Porque Dios sabe que en el día lo que comeréis, serán abiertos
vuestros ojos, y seréis como dioses, sabiendo el bien y el mal" (Génesis: 3:5).

A través de las Escrituras y la historia encontramos ejemplos de personas que adoran a


hombres mortales, desde los Césares, así como también los dioses Romanos y Griegos a
individuos como Herodes Agripa (Hechos 12:22). Incluso al apóstol Pablo se le pensó que
era un Dios por los bárbaros en la isla de Melita, y la gente de Listra, refiriéndose a él,
exclamaron: "Dioses bajo la semejanza de hombres han descendido a nosotros" (Hechos
14:11). Pero esos incidentes locales están muy lejos de lo que se llevará a cabo en relación
con la adoración de todo el mundo al Anticristo.

El enfoque de Andrews con respecto a la profecía de los últimos tiempos no es complicado.


El leyó lo que la Biblia declara que va a tomar lugar justo antes del retorno del Señor, y
entonces examinó el tiempo en que él vivía (los finales de 1800) para ver si lo que era popular
en ésa época tenía alguna relevancia con el cumplimiento de la profecía de los últimos
tiempos. A diferencia de nuestro tiempo presente, que algunos en nuestros días convierten
cada evento de noticias en un cumplimiento profético literal, Andrews enfocó lo que ocurría
durante su tiempo y llegó a la siguiente conclusión: la humanidad llegará a creer
universalmente en la deificación y la adoración del hombre. La evidencia es abundante de
que este concepto ya estaba en desarrollo durante los tiempos en que Andrews vivía, debido
principalmente a la creencia en el panteísmo y el panenteísmo. Esto es la creencia de que Dios
no es personal sino que es una fuerza, una sustancia de que todo consiste y que está en todo.
Por lo tanto, el hombre es Dios o es una parte de Dios.

La enseñanza de que Dios es una fuerza impersonal es una creencia fundamental del
Misticismo Oriental, especialmente el Hinduismo. En el oeste, Andrews vio que los filósofos
quienes eran de bastante influencia en su época (Kant, Hegel, Espinoza, etc.) manifestaban
sus conceptos de Dios basados en conceptos místicos Orientales. Él cita a un historiador bien
conocido a principios de 1800 quien observaba lo mismo: "Entre los distintos sistemas, que
son ayudados por la filosofía que pretende explicar el universo, creo que el Panteísmo es uno
de las mejores equipados para seducir la mente humana en las edades democráticas..."

La creencia en el Panteísmo fue promovida en gran escala por conocidas figuras literarias
(Emerson, Thoreau, Whitman, Shelley, Browning, etc.), cuyos escritos avanzaron la creencia
de la exaltación de la naturaleza y la deificación de la humanidad. Muchos en el campo de las
ciencias se unieron a éste modo de pensar basados en las aprobaciones de Huxley y otros
quienes promovían la evolución, especialmente el rechazo de la existencia de un Creador.

A medida que la afinidad por la seudociencia de la evolución aumentó, ideas fueron agregadas
para reforzar la creencia en la evolución de la humanidad a un estado superior. Darwin
vaticinó que "en un futuro lejano el hombre será una criatura más perfecta de lo que es ahora."
Andrews escribe, "Es esta creencia acerca del futuro del hombre, que los principales
evolucionistas... ven principalmente la evolución gradual de la humanidad bajo la ley de la
supervivencia del más apto... Muchos de los eminentes representantes están de acuerdo que
basado en la filosofía y en la ciencia no existe un Dios personal, sólo un universal, impersonal
espíritu o energía, que todo lo que existe es una parte. Esto, visto por el lado material, es
ateísmo; en lo espiritual, es panteísmo (con sus correspondientes afirmaciones de deidad)."

Andrews escribió extensamente de muchas cosas que ocurrían en su época de hace 120 años
que promovían la idea de que toda la humanidad es Dios. La abundante información sobre
este singular punto profético lo llevó a una conclusión de que era evidente en gran parte lo
que él observaba: adorando al Anticristo sin duda alguna incluiría el reconocimiento de la
propia divinidad. Él explica más adelante: "cabe recordar que el dar homenaje a quien se
manifieste como el rival de Cristo, los hombres no darán homenaje a aquel quien es diferente
de su propia naturaleza, es decir de sí mismos y superior a ellos; sino que darán homenaje a
su propia naturaleza que está encarnada en él. En exaltar al Anticristo se exaltan ellos
mismos," y reconocen en él como alguien a quien una medida más grande de divinidad ha
sido dada."

"El Cristianismo y la Oposición al Cristianismo en el Conflicto Final" nos da la impresión de


que hubiera sido escrito hoy en día, con dos diferencias: 1) todas las cosas que Andrews
identificaba en su época se encuentran hoy en día aunque en versiones ampliamente diversas,
pero son todas conectadas y ampliadas y 2) su exposición y promoción en nuestros días parece
estar ocurriendo a nivel mundial y con una velocidad de luz por comparación.

El siguiente breve resumen de algunos de sus puntos de vista nos deja asombrados de su
discernimiento bíblico e histórico:
• Como consecuencia de la pérdida del enfoque principal de parte de la novia, que es el amor
por Cristo, su deseo de agradarlo a través de la obediencia a sus mandamientos, va a
disminuir, y la apostasía va a continuar.

• Aunque un remanente permanecerá constante, la iglesia de los últimos tiempos suplantará


el liderato de Cristo con el gobierno de los hombres, y con las organizaciones y el
estado. Todos los intentos dentro del Cristianismo para establecer el Reino de Cristo antes
de Su regreso fracasarán.

• El estado gobernará la iglesia muy probablemente con alguna forma de socialismo, y a


Cristo se le considerará solamente como un simple modelo de corrección social y moral.

• El mundo estará deseando a un ser humano más altamente evolucionado en lugar de mirar
hacia atrás, a un pasado arcaico, como Jesús.

• El Cristianismo Bíblico será menospreciado y rechazado, especialmente con la doctrina del


hombre pecaminoso, junto con su necesidad de salvación a través de Cristo solamente.

• El Neo-Cristianismo se ajustará a las formas, medios y creencias del mundo.

• Cristo, cuando a Él se le considere, se dirá que es simplemente un revelador de la divinidad


que existe en toda la humanidad.

• La humanidad verá todos los logros de la ciencia como prueba de su potencial superior
humano.

• El Panteísmo, como se señaló anteriormente, será la creencia principal que preparará el


escenario para reconocer y adorar al Anticristo, como también a la divinidad de la humanidad.

• El Anticristo será el principal adversario de Cristo como también será un substituto


falsificado que establecerá un reino falso en todo el mundo. Él y su reino serán destruidos
cuando Jesús regrese a establecer su Reino del Milenio.

Samuel Andrews es indudablemente el "Vigilante en la Muralla" quien, a través de las


Escrituras y de su entendimiento de los tiempos, ha puesto sobre aviso al cuerpo de Cristo
del mal que se avecina y el costo que va a ocasionar ya sea en aquellos quienes profesan ser
o son verdaderos Cristianos. Su libro fue criticado en su época de ser demasiado negativo,
aunque la "prueba" de su supuesta negatividad fue extraído de Pablo, Pedro, Judas, Juan, sin
dejar de mencionar las palabras de Jesús a las siete iglesias en el libro de Apocalipsis. Algunos
de sus detractores pensaban que él debería poner la humanidad en una luz más positiva,
reconociendo que el hombre evoluciona en forma ascendente, aunque tal idea no tiene ningún
apoyo escritural. Profecía, por supuesto, fue menospreciada al igual que lo es hoy en día. Sin
embargo, Andrews advirtió que "Aquellos quienes desprecian la Palabra profética, y no creen
en la aparición y venida del Anticristo, serán atraídos y encadenados por la fuerza de su propia
persona; y aquellos cuyo concepto de él como un descarado blasfemo de Dios, un enemigo
acérrimo de toda religión, detestable por sus vicios, no lo reconocerán por lo que es cuando
se manifieste como un Salvador de la sociedad y un líder religioso."
Nosotros creemos que las Escrituras enseñan que el Anticristo no se revelará hasta después
de que la iglesia se haya retirado del mundo en el rapto (2 Tesalonicenses 2:2-8, John:14:1-3
), y durante el regreso de Cristo Sus santos lo acompañarán (Judas: 1:14) cuando Él destruya
al maligno, (2 Tesalonicenses 2:8). Sin embargo, la aceptación del reino del Anticristo y su
religión, como Andrews bien lo manifiesta a través de la Palabra de Dios y lo que atestigua
la historia de la iglesia, implica "un proceso preparatorio largo" que finalmente seducirá a
todo el mundo. El sucumbir a este engaño espiritual que se está acelerando en nuestros días,
puede ser prevenido solamente por la gracia de Dios mientras profesamos en primer lugar
nuestro amor por Jesús, ser diligentes en leer y hacer lo que dice Su Palabra, orando sin cesar
y manteniendo comunión con creyentes de ideas afines.

Uno de los endorsan "El Cristianismo y la Oposición al Cristianismo en el Conflicto Final"


James M. Gray, quien tomó el lugar de D. L. Moody y R. A. Torrey como presidente (1904-
1934) del Instituto Bíblico de Moody (Moody Bible Institute) escribió, "Pastores, misioneros,
maestros de escuela dominical y trabajadores sociales, paciencia conmigo si les digo, que
ustedes deben leer el libro de Samuel J. Andrews. Aquí no existe ninguna fantasía, ningún
ajuste a los tiempos ni estaciones, tampoco hay crudas interpretaciones sensacionales de
profecía, sino un lugar tranquilo y sereno de lo que la Biblia nos dice sobre el tema más
importante para estos tiempos. El líder Cristiano que no sabe estas cosas no es un líder, es
como si fuera un ciego guiando a otro ciego. ¡Y, oh, hay muchos de esos líderes!" A todo
esto nosotros solamente podemos añadir nuestro "Amén."