Você está na página 1de 4

UNIVERSIDAD DE SAN CARLOS DE GUATEMALA

Facultad de Humanidades
Departamento de Letras
Curso L1.6 Taller de redacción

Documento de apoyo

Los signos de puntuación

Son dosificadores de la información en una composición escrita. Al utilizarlos apropiadamente se


logra claridad, se delimitan las ideas y se marca la estructura y la actitud del hablante. De ellos
depende en gran parte la correcta expresión y comprensión de los mensajes escritos.

El idioma español cuenta con los siguientes signos de puntuación:

Punto . Corchetes [ ]
Coma , Raya —
Punto y coma ; Comillas “ ”
Dos puntos : Guión -
Puntos suspensivos … Signos de interrogación ¿?
Paréntesis ( ) Signos de exclamación ¡!

El punto
Es el signo de mayor importancia estructural, pues es la barrera que separa oraciones. El punto y
seguido separa enunciados que integran un párrafo, por ejemplo: La creación de la caballería feudal
constituye una de las innovaciones militares en la historia de Occidente. Esta medida transforma un
órgano del poder central en una fuerza casi ilimitada dentro del Estado.
El punto y aparte separa dos párrafos distintos, que desarrollan, dentro de la unidad del texto,
contenidos diferentes. Ejemplo: Las comunicaciones son vitales para agilizar cualquier mercado. Los
caminos rurales, en particular, son necesarios para el buen funcionamiento del sector agrícola.
La reducción de los costos de transporte tiene un impacto positivo para la población rural, que va
desde la reducción del costo de los insumos, hasta la facilitación de los servicios públicos.
El punto final es el que cierra un texto. El punto se utiliza también después de las abreviaturas,
como por ejemplo: Dr. Andrade, Licda. Meneses. Se coloca punto después de los paréntesis de cierre,
si con ellos concluye la expresión del sentido completo del enunciado. Ejemplo: Es importante
destacar que la emigración es más frecuente en la población masculina que en la femenina (72.7% y
27.3%, respectivamente). No se coloca punto si los paréntesis encierran un elemento incidental o
aclaratorio en el enunciado. Ejemplo: Por otro lado, un importante número de personas que antes de
migrar estaban fuera de la PEA (85,861), trabaja ahora en el sector servicios y ventas.

La coma
Se emplea para separar las partes de una enumeración, salvo las que va precedidas por alguna
conjunción (y, e, o, u). Ejemplo: Urge satisfacer la necesidad de agua potable, saneamiento básico,
energía y caminos. Se escribe coma delante de y, o cuando la conjunción sigue a una enumeración e
introduce un término que no forma parte de ella. Ejemplo: Los migrantes recibieron atención médica,
alimentos y ropa, y se marcharon.
La coma también se usa para intercalar un enunciado de carácter incidental (que aclara, amplía o
precisa) dentro de una oración. Ejemplo: Entre ambas aristocracias existía una alianza que, aunque
no siempre era expresa, se mantenía continuamente.
Con la coma también se puede señalar que se ha suprimido el verbo, por ejemplo: Los gastos en
infraestructura aumentaron 10% y en educación, 0.6%. Con ella se aíslan vocativos, interjecciones o
locuciones conjuntivas (a saber, sin duda, en general, por consiguiente, por el contrario, etc.).
Ejemplo: El presupuesto disponible para la implementación del proyecto es, sin duda, bastante
conservador.
Otro uso de la coma es delante de la conjunción como, cuando esta introduce una explicación.
Ejemplo: Existen diversas fuentes de energía, como el viento, el agua, el Sol y los combustibles.
También se coloca una coma antes de pero, mas, aunque, sino, en las oraciones coordinadas
adversativas; antes de conque, así que, de manera que, en las oraciones consecutivas; y en las
oraciones causales lógicas y explicativas. Ejemplos: Los resultados fueron favorables, aunque falta
examinar algunos datos. Los aspirantes al puesto ya llegaron, pues se observa una larga fila a la
entrada de la oficina.
Los enlaces esto es, es decir, o sea, en fin, por último, por consiguiente, sin embargo, no
obstante, además, en tal caso, por lo tanto, en cambio, en primer lugar, y a veces los adverbios o
locuciones generalmente, posiblemente, en general, quizás, colocados al principio de una oración, se
separan del resto mediante una coma. Ejemplo: Generalmente, las mujeres de la finca salen de su
casa alrededor de las cinco de la mañana. Si estas expresiones van en medio de una oración, se
escriben entre comas: Las mujeres de la finca salen de su casa, en general, alrededor de las cinco de la
mañana.
Se escribe una coma para separar los términos invertidos (en el orden lógico), por ejemplo:
Hauser, Arnold. Historia social de la literatura y del arte. En este caso, se ha colocado primero el
apellido y después el nombre, cuando lo usual es al contrario.
Debe evitarse separar con coma el sujeto y el predicado. Es mejor: El encargado pretende ofrecer
la impresión más clara posible, y no El encargado, pretende ofrecer la impresión más clara posible.

Punto y coma
Se escribe este signo para separar los elementos de una enumeración cuando se trata de
expresiones complejas que incluyen comas. Ejemplo: Del total de remesas recibidas en el año 2001, el
82% fue enviado en efectivo; el 2%, en especie y el 16% , en efectivo y especie.
Suele escribirse punto y coma, en vez de coma, delante de pero, mas, aunque, sin embargo, por
tanto, por consiguiente, en fin, cuando los periodos que coordina son largos. Ejemplo: Las
asignaciones presupuestarias para el año 2001 bastan para alcanzar las metas definidas; sin
embargo, se requiere que los partidos políticos y las organizaciones de la sociedad civil participen
activamente en el proceso.

Dos puntos
Son utilizados para introducir proposiciones que son consecuencia, explicación o resumen de la
que precede. Ejemplos: Los pobres no gozan de los mismo niveles de servicios públicos que los no
pobres: menos de la mitad de los hogares pobres tienen acceso a alguna forma de conexión a la red
de agua, apenas uno de cada diez cuenta con desagües y menos de la mitad tiene servicio eléctrico.
Se escriben dos puntos después de anunciar una enumeración. Ejemplo: La población
guatemalteca económicamente activa que vive en el extranjero, reside principalmente en los
siguientes países: Estados Unidos, México, Canadá, Belice y en otras naciones del istmo
centroamericano. También se usan para separar la ejemplificación del resto de la oración, por
ejemplo: Las mujeres manifestaron que viven con estrés y ansiedad: la violencia, la inseguridad y la
delincuencia son preocupaciones constantes.
Se usa mayúscula después de los dos puntos únicamente cuando introducen una cita textual.
Ejemplo: El botanista Pehr Kalm se refiere a los rasgos sociales: “La gente común de Canadá es más
civilizada y más ingeniosa que en cualquier otra parte del mundo donde haya estado antes”.

Guion
Es utilizado para dividir las palabras al final de la línea; para separar los elementos de las palabras
compuestas que no han llegado a fundirse y dos fechas que indican el principio o el fin de un periodo.
Ejemplos: hispano-francés, Ciudad-Estado, La Segunda Guerra Mundial (1939-1945). Los monosílabos,
las siglas y las abreviaturas no pueden dividirse.

Raya
La raya tiene doble longitud que el guión. Se utiliza para aislar las aclaraciones o comentarios
intercalados en una oración. En este caso, se coloca una raya de apertura antes de la aclaración y otra
de cierre al final. Ejemplo: Otros 18 millones de personas —más de cinco veces el número de 20 años
atrás— han dejado sus países como refugiados.
La raya también se utiliza para señalar cada una de las intervenciones en un diálogo. Ejemplo:
— ¿Alguna vez ha sido usted víctima de un asalto?
— Sí, hace un año.

Paréntesis
Se emplean para interrumpir el sentido del discurso con alguna aclaración, comentario,
explicación, traducción, etc. Ejemplo: Creo que a los investigadores habrá que reconocerles un día el
papel trascendental que jugaron, no sólo en la educación (formal y no formal), sino en el campo de la
constitución de los centros educativos modernos. / La OMS (Organización Mundial de la Salud) divulgó
ayer un comunicado de prensa. / Cada etnia se asienta en un territorio determinado (“core territory”),
y de allí se dispersa hacia otras regiones.
Los paréntesis y rayas tienen una función similar. Los primeros deben reservarse para los incisos
acusadamente al margen del discurso; y las segundas, para los que podrían ir entre comas, pero que
las rayas refuerzan y diferencian con claridad.

Comillas
Son utilizadas para encerrar palabras textuales o destacar partes del texto. Ejemplo: Dijo Asturias
“El partido político campesino sería un partido de cooperación, constructor, sumador de energías”.
Con las comillas también se realzan las palabras usadas en sentido figurado o irónico; a veces, las
palabras extranjeras, los neologismos, los seudónimos y sobrenombres. Ejemplo: El interés por
coleccionar para luego exponer los bienes culturales de las tierras americanas “descubiertas” nació en
manos de los mismos españoles jesuitas.
Actualmente, el uso de la computadora permite diferenciar partes del texto con letras en negrita
o itálica. Por lo general, la primera se emplea para resaltar palabras o conceptos importantes;
mientras que la segunda es útil para destacar partes del texto, como citas textuales y ejemplos, entre
otros. En ambos casos, no es necesario entrecomillar las palabras resaltadas, a menos que se trata de
un caso particular (como en algunos ejemplos de este texto). Es importante conservar un estilo
uniforme en cuanto al uso de letras en negrita e itálica.

Puntos suspensivos
Son únicamente tres. En los textos científicos, el uso más frecuente de los puntos suspensivos es
para indicar que se ha omitido parte de una cita textual. En este caso, se deben encerrar entre
paréntesis (…), por ejemplo: Los camioneros que recorren largas distancias son objeto de especial
interés por parte de los programas de control de enfermedades (…). Viajan con frecuencia (…) y, como
están lejos de sus hogares por largos periodos, pueden tener numerosos compañeros sexuales
diferentes.

Signos de interrogación y de exclamación


Son dos en cada caso: los que indican apertura (¿ ¡) y cierre (? !). En el idioma español es
obligatorio poner ambos signos, y no suprimir el primero a imitación de lo que ocurre en otras
lenguas.
El signo de apertura se coloca donde inicia la pregunta o la exclamación. Ejemplo: Usted viene de
lejos, ¿verdad? / A pesar de lo difícil del ascenso, ¡es tan alegre venir al volcán!
Si una pregunta no es directa, no se utilizan los signos de interrogación. Ejemplo: Le pregunté qué
buscaba.