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beret ae Peek ttf Ure ee conn oes ae Le6n Bloy Exégesis de lugares comunes Ediciones Carlos Lohlé Buenos Aires - México dos los derechos reservados. eda hecho el depdsito que previene la ley n? 11,723 1977 Carlos Lohlé s.a., Tacuarf 1516, Buenos Aires limera edicidn, agosto de 1977 : 3.000 ejemplares ipreso en la Argentina finted in Argentina ] Presentacién Leén Bloy, segundo de los seis bijos del matrimonio Jean- Baptiste Bloy y Marie-Anne Carreau, nacié en Périgueux el 11 de julio de 1846. Mucho tiempo después, él mismo rela- ciond esta fecha con otro suceso ocurrido ese mismo alto: “Dos meses después de mi nacimiento, la Virgen se aparecié Horando sobre la montaiia de La Salette. ;Y habia realmente sobrados motivos para ello!” Estas relaciones inesperadas entre bechos, palabras, expe- riencias, nombres y acontecimientos que en apariencia se hallan totalmente desvinculados, el répido viraje de algo ab- solutamente cotidiano hacia la mas \profunda seriedad del misterio de la vida de Dios o bacia lo enormemente cémico constituyen los rasgos mas caracteristicos, como hombre y como escritor, del pensamiento la visién de Bloy, de todo ‘su ser inclinado a lo absoluto y a la fe. Dusde nifo y adolescente, Leon se distinguié de los de- més muchachos de su edad. Era introvertido, taciturno, con explosiones de célera y una gran disposicién para el sufri- miento tehido de romanticismo. En una de las bermosas cartas que a los cuarenta afios escribid a su novia, le contaba: “Recuerdo que cuando nitio, apenas un muchachito, me negaba a menudo, con rebelde indignacién, a compartir un juego o una diversion, a pesar de que su sola idea me Henaba de loca alegria, por la simple razon de que me parecia mas heroico y honroso el sufrinsien- 10 » el padecimiento impuestos que implicaba el alejarme de todo ello.” Leén no fue un muchacho facil; como escolar sus pro- gresos ¢ interés dejaron bastante que desear y motivaron que su padre, educador severo, lo sacara del Liceo ¢ hiciera de este hijo un autodidacta. La formactén religiosa del joven Ledn, entre un padre librepensador y una madre piadosa, unido todo al peso de las convenciones que bicieron més mat que bien al solitario nifio, no le permitieron el acercamiento 7