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HE ESCRITO ESTAS LÍNEAS, CON MUCHO AMOR, CON DEDICACION Y A


VECES CON DESESPERACION Y SIN GANAS.

HACIENDO RECOPILACIONES, YA QUE NADA PUEDO INVENTAR


ACERCA DE DIOS, PUES YA TODO SE HA DICHO A TRAVÉS DE LA
BIBLIA E IDEAS DE VARIOS ESCRITORES ACERCA DE CRISTO, NO
TENGO MERITOS DE ESCRITOR, SINO DE UN BUSCADOR DE LA
PALABRA DIVINA.

AHORA QUE HE TERMINADO ME PREGUNTO:

¿ALGUNA VEZ ALGUIEN LO LEERA?

ME CONFORMO CON LEERLO Y RELEERO YO MISMO, PODER ENTENDER


LO QUE HE ESCRITO, ENTONCES ME DARÉ POR BIEN SERVIDO Y
BENDECIDO.
DOY GRACIAS A DIOS, PORQUE A PESAR DE SER UN PECADOR ME DA
LA CAPACIDAD Y LA POSIBILIDAD DE BUSCARLO Y SE MUY BIEN QUE
EL ME ESPERA PARA PERDONARME.

SOLO TENGO QUE ENTREGARME DESDE ESTE MOMENTO EN CUERPO Y


ALMA A ESA BUSQUEDA DENTRO DE MI MISMO.

SI LA MUERTE ME SORPRENDE ANTES DE QUE ESTO PASE, DIOS SABE


QUE EL INTENTO LO HE HECHO CON SINCERDIAD, AUNQUE TENGO
QUE RECONOCER QUE LOS APEGOS QUE TENGO A LO MATERIAL Y A LO
MUNDANO, A LOS AFECTOS Y A LA VANIDAD, HAN SIDO OBSTACULOS
MUY GRANDES QUE ME HAN HECHO TROPEZAR CONTINUAMENTE Y ME
HACEN CAER CON FRECUENCIA.

“SEÑOR, DIOS PADRE TODO PODEROSO, SOLO TU SABES QUE LO QUE


DIGO; ES VERDAD”

DIOS ME PERDONE Y ME DE LA POSIBILIDAD DE VER LA LUZ.

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DIOS YA ESTA AQUÍ, ENTRE NOSOTROS, PARA CUMPLIR SU PROMESA.

Aunque la noche esta muy oscura, eso, nos anuncia, que ya va a


amanecer y todos estaremos bajo esa Luz matinal llena del Espiritu de
Dios, un hermoso amanecer.

Llenos del Amor Divino de Jesucristo.


Es el momento que debemos prepararnos como Maria, la madre de
Jesús, la llena de Gracia, la elegida entre millares por el eterno Amor,
un Espiritu Superior para ser la madre del verbo encarnado, Salvador de
la Humanidad.
Cuando fue llevada al Templo para servir a su Señor, ahí entre las
vírgenes de Sion, llena del Espiritu Divino, meditaba los grandes
anuncios de los libros Santos y meditaba en los oficios sagrados.

Blanca de su alma como su vestimenta de Lino blanco, cantando


alabanzas y salmos con el gran fervor de que era capaz su virginal
corazón, presentando en sacrificio su alma pura.
Dispuesta siempre a la Voluntad de Dios.
Queriendo ser siempre la “Esclava del Señor”.

Cuando hacia las tareas que le asignaban y oraba, la envolvía el Amor


Divino y meditando elevaba su Espiritu hasta contemplar al creador en
el hermoso espejo de su alma.

Maria es la “Estrella de la mañana” porque ella anuncia al Sol


naciente, la Luz verdadera, que es Cristo.
Ella no brilla por sí misma, sino que es un reflejo de Cristo. Cuando
María aparece, entonces tenemos la seguridad de que detrás de ella
viene Cristo. Él está cerca. Él es, como dice el libro del Apocalipsis, el
Alfa y el Omega, el Principio y el Fin. María es la Aurora que anuncia el
gran Día, la venida de Cristo.

“María es la hermosa Estrella del firmamento, a la que debemos seguir


con nuestra fe y comportamiento, mientras damos tumbos en el mar
borrascoso, tormentoso, tempestuoso de la vida.
Ella es el faro que nos iluminará para creer en Cristo, nacido de ella
para nuestra salvación”.

Si se levantan los vientos de la tentación, si nos arrastran hacia los


acantilados de la desesperación... miremos la Estrella, invoquemos a
Jesús a través de María.

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Si estamos a punto de ahogarnos en las olas de la soberbia, la
ambición, la envidia, la rivalidad... miremos la Estrella, invoquemos a
Jesús a través de María.

Maria, Reina de los Ángeles envuelta por ellos en castísimos y sutiles


velos, tejidos por ellos, con infinito Amor.

Que la presencia de Jesús en nuestros corazones, inunde de luz


nuestras mentes y nuestros cuerpos, para que las personas que se
acerquen a nosotros, sientan la presencia del Amor Divino.

Preguntemos al Señor, ¿Qué quieres de mi Señor?, levantémonos cada


mañana en oración de agradecimiento y abandono en Dios nuestro
Señor, Pidiéndole que nos llene de Paz, de Sabiduría, de fuerza.
Para que la Luz del Sol inunde nuestra vista y la chispa Divina llene de
luz nuestros corazones y que el Ángel Gabriel visite nuestras almas y
nos anuncie que ya somos dignos de que el Cristo nazca en nosotros.
Para que el Dios del cielo, nuestro Padre Celestial este en nosotros y
bendiga nuestras mentes y seamos verdaderos hijos de Dios.

Pidamos a Dios:
Que nuestra Oración del Padre Nuestro, baste para que comprendamos
que Dios esta aquí y lo adoremos con alabanzas y cantos con un gozo
infinito dentro de nosotros.

Que aprendamos a meditar, para que esa voz interior nos llame y nos
muestre que Jesús es nuestro guía y nuestro Salvador, Que nos
llenemos de Fe y la mostremos al Mundo, con Paz, tranquilidad y
relajados nuestros corazones.

Que nos lleve a nuestro Yo Interno, ese lugar apartado, para que
estemos en el Mundo sin ser del Mundo, para que alcancemos al Cristo
con la voz del Silencio, como lo hizo la Madre de Jesucristo.

Esa voz del silencio nos dará el alumbramiento en nuestras almas y los
cielos se convertirán en miel para todos los que se acerquen a nosotros,
porque el Hombre Luz, el Hijo de Dios ya esta trabajando dentro de
nosotros y entonces todos juntos entonaremos el celestial canto.
” Gloria a Dios en lo mas alto de los cielos y Paz en la tierra a los
hombres de buena voluntad.”

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Porque ocurrirá en nosotros el Divino nacimiento y hará de nuestros
corazones, santuarios donde se alabe al Señor con Salmos y digamos al
unísono:
“Alabemos a Dios porque es bueno, porque es eterna su misericordia”.

Cuando logremos la meditación profunda, aparecerá Jesús como un


Rayo de Luz, el Hijo de Dios, el Ungido, que envolverá en su Amor
misericordioso a todos cuantos le reciban, le busquen y le amen. Y el
nos dirá en silencio:
“Soy Jesús, el amador, que busca a sus amados, Soy el amigo sincero,
que busca a sus amigos ausentes por tanto tiempo, Soy la luz para los
que caminan en tinieblas, Soy el agua para el sediento y el pan para el
hambriento, Soy la Paz, Soy la Misericordia, Soy el Perdón”
“Soy el guía de ustedes, para ayudarlos a encontrarse a si mismos para
que cumplan su Misión en este Mundo, Con esta humanidad”

No importa que tan amenazados nos encontremos con el pecado, Dios


viene a nosotros a Través de Jesucristo, para darnos redención.
El tiempo pasa rápidamente, por eso purifiquemos nuestras almas con
la Oración y la Palabra de Jesús, consagremos nuestros corazones,
siendo templos de reposo para Jesús
Para que su presencia nos llene de Paz.
El corazón de cada ser humano será entonces El Bethel, “Dios en la
Casa de Dios” donde ofreceremos sacrificios de Amor Divino.
Conozcamos y reconozcamos a Jesús como el Mesías, el salvador de la
Humanidad.
Ahora, solo a Jesús, por siempre hemos de seguir, pues junto a el,
segura es la Victoria. Porque Jesús nos llena de Divina Sabiduría, y nos
unirá a todos con amor fraterno, seremos verdaderos hermanos, hijos
de un mismo Padre.

Cuando alcancemos la meditación verdadera, aparecerá la primavera en


nuestras almas y nadie podrá matar nuestra Fe, porque nuestros
corazones son templos del Dios vivo, no perdamos la Fe y ninguna
amenaza nos alcanzará.
Corramos como Maria, en Busca de Jesús, no importan las tempestades
y los malos tiempos en nuestras vidas, perseveremos, que nuestros
intentos de alcanzar la palabra Divina, sean más continuos y más
persistentes, a pesar de nuestras caídas.

Nuestro invierno termina, prendamos luces de Oración, acción y Fe,


vayamos al Hermon, al Reino de Dios, al Lugar sagrado de nuestros
corazones, para que seamos bendecidos por el Señor, a través del verbo
encarnado, la Palabra Divina, el Evangelio.

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Así, cada corazón será la Divina estancia de nuestro Salvador.

Nuestro crecimiento en la palabra de Dios, hará que nuestro pasado


muera y que nuestro Espiritu, nuestra mente y nuestro cuerpo; sean
una trinidad entregada a seguir a Jesús a través de nuestras
actividades, acciones y entrega al servicio de los demás.
Eso nos llevara a un estado de Paz dentro de nosotros, apartados del
exterior para reunirnos con el Señor en nuestros corazones; en eterna
oración.
En el silencio total que nos sana el alma, con la ayuda de Dios, porque
El es nuestro amigo eterno. El nos muestra que antes que el cuerpo se
alimente, debe alimentarse el alma.
Dios nos sana continuamente, nos levanta de nuestro cansancio
espiritual, diciéndonos que nuestro Dios es Yahvé y estando con el,
estaremos en el jardín del Edén. Pidámosle pues a Dios, alimento para
nuestras almas, nuestro pan de cada día.

Hagamos pues, que nuestra alma sea esposa de Jesucristo, para que
nos fecunde con su preciosa sangre y nos limpie de pecado. Porque el
Padre celestial esta en Jesús y Jesús en el Padre y nadie llega al Padre,
si no es a través de Jesús.
Todo cuanto nos rodea es Dios, Eso que nos rodea, nos envuelve, nos
hace reír con alegría, ese caminar por senderos de Dios, Orar con
entrega y sinceridad, eso que nos aleja de los miedos de las tinieblas,
todo eso es Dios. Porque el Padre nos envuelve a través de Jesucristo.

Debemos trabajar día con día, con entrega a Jesús, porque eso sana
nuestras almas nos protege de la persecución de los malos
pensamientos y nos hará celebrar con gozo, una gran fiesta, en El jardín
de Dios.

Oremos todos juntos, oremos con hermandad:


“Que Cristo nazca en nosotros, Que los aspectos de Dios nos
envuelvan, para que el Señor nos bendiga y nos guarde, nos
muestre su rostro y tenga misericordia de nosotros. Vuelva el
señor su rostro hacia nosotros y nos conceda la paz”
Amen.

Jesucristo es el mensajero de Dios Padre, su palabra nos prepara el


camino para alcanzar la Salvación. Nos muestra su invariable amor,
nos corrige de nuestros errores y derrama su vida a través de su
palabra para el perdón de nuestros pecados, no importa el grado de
malicia e insolencia en el que nos encontremos en este momento, solo

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entreguémonos a el y nos perdona, nos da paz y tranquilidad en
nuestras almas.
Pone orden en nuestras mentes para elevarnos en el Espiritu, aunque
nos duela y tengamos que pasar por el calvario de poner resistencia a
ser cambiados. Pero si nos arrepentimos con sinceridad, Jesús intercede
por nosotros, para que Dios nos llene de bendiciones y seamos
auténticos hijos del Padre Eterno. Dejemos que el Niño Dios nazca en
nuestros corazones.

Que seamos imagen y semejanza de Dios, aquí en la Tierra, como lo es


Jesucristo que vive con nosotros, que llego al mundo para ya no
abandonarnos, protegiéndonos a través del Espiritu Santo. Que nos dejo
el Ejemplo de Maria, su Madre Santísima, seamos como ella, para que
Cristo nazca en nuestros corazones.

LOS ASPECTOS DE DIOS

Que los principales aspectos de Dios Padre, reinen dentro de nosotros,


para alcanzar la Gracia de ser hijos de Dios.
Busquemos pues, esos aspectos:

VIDA

La Vida en Dios, es vida a través de Jesucristo, porque Dios es la Vida, y


Es vida eterna, esa vida nos pertenece, ante Dios la Muerte no existe,
por eso como hijos del Padre, viviremos para Siempre.
La Vida se Manifiesta en todo el Universo, en toda la creación, La vida,
es la manifestación de Dios ante nuestros ojos y ante nuestro ser, solo
sintamos nuestros corazones, que no dejan de latir mientras estamos en
este mundo.

La Vida es invencible. Lo que vemos en todas partes a través de Sus


manifestaciones; debemos conservar nuestra mente abierta para
reconocerle posibilidad de vida a todo, por extraño que nos parezca.

La Vida tiene tres condiciones inequívocas:


Salud, alegría, entusiasmo.
Estos son tres iguales = Felicidad.

Diariamente demos gracias al Padre porque tenemos Vida, porque El se


está manifestando a través nuestro, en su aspecto Vida.

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Nuestro corazón está latiendo, luego tenemos a Dios, la Vida, presente
en nosotros, EL LATIDO DEL CORAZÓN ES LA PPRIMERA PRUEBA DE
VIDA.

Meditemos sobre la Vida, Mientras más la pensemos, la analicemos,


más la manifestaremos, más alegres nos sentiremos, más salud
demostraremos, más felices seremos.

Cuando sabemos que Dios es nuestra Vida; que no puede morir; que es
alegría, salud y dicha constante, no podemos darle cabida a la tristeza.
La Biblia dice: "Los hijos de Dios gritan de dicha".

También dice: "La dicha del señor es mi fortaleza".

Cuando estemos tristes, comencemos a darle gracias a Dios de que la


Verdad es Vida y Alegría, Salud, Dicha, y a los pocos momentos nos
sentiremos otros.
La Vida es movimiento. Los niños están llenos de Vida y lo manifiestan
en su inquietud.
Cuando haya un enfermo, cúralo pensando en que él es Vida, la Vida es
Salud, es Dios, y no puede estar enfermo.
Está moviéndose, nuestro corazón está latiendo, luego Dios se está
manifestando en él. Rétalo mentalmente:
"No puedes estar manifestando una mentira". Se curará.

Contra la indiferencia, la falta de ambición, la apatía, la displicencia, el


conformismo, el estancamiento, el atraso, la parálisis, la poliomielitis,
háblales mentalmente y digamos que son mentira, que no tienen poder
alguno porque la única Presencia y el único Poder es Dios y Dios es
Vida, Entusiasmo, Salud, energía, Dicha. Luz en tu camino.

Dios es Vida. Dios existe en todos lados. Así también la Vida. La Vida es
Dios. Es el Primer Aspecto de Dios y es indestructible, de modo que la
muerte no existe. Lo que nosotros llamamos y tenemos pensado por
muerte es solo la transformación de una forma de vida en otra, es decir,
la transición de un estado de vida a otro. La muerte no permanece, la
Vida, sí.
El individuo en cuestión termina con una etapa de su evolución y se
gradúa a otra.

La Vida toda es una sola, la tuya, la mía, la del insecto, la del ave, etc.
Es una inmensa fluencia de energía en la cual nosotros flotamos.
“Somos cada uno una esponja en un océano de vida”.

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La vida. Es un manantial inmenso, inagotable e indestructible. No le
puede ocurrir absolutamente nada. Ella no puede morir. Ella fluye a
través de nosotros. Nos penetra y por tanto nos mantiene vivientes, es
decir, nosotros somos seres vivientes porque estamos en ella.
La Vida es continua. No se detiene jamás. Dentro de millones de años
estaremos vivos en alguna parte, evolucionando, involucionando.
TRANSFORMÁNDONOS.

Dios es La Vida, por tanto al manifestarse la vida a través de las cosas,


el mismo Padre es quien se manifiesta. En este momento PODEMOS
sentirlo manifestarse a través de NOSOTROS.
El propio latido de nuestros corazones es la prueba de ello. Dios es la
Vida infinita y esa vida es nuestra providencia, es nuestro suministro,
No nos hace falta nada, todo lo tenemos, todo lo poseemos, porque Dios
es nuestro creador y el nos sostiene y el Espiritu divino, todo nos provee
y todo lo previene.

¿Qué cosa puede comunicarle vida a la Vida misma, si ella es la dadora


de Vida? La Única Presencia, El Único Poder es Dios y Dios es la Vida.
Meditemos acerca de este aspecto y demos gracias por ser parte de Él.

LA VERDAD
La Verdad, la ley suprema es La Armonía Perfecta, la belleza, la bondad,
la justicia, la libertad, la salud (Vida), inteligencia, sabiduría, amor,
dicha. Todo lo opuesto es apariencia. Es contrario a la ley suprema de
la Armonía Perfecta luego es mentira porque es contrario a la Verdad.

La Verdad.- Es una Presencia Imperante, eterna y constante. No


importa la mentira que se esté representando o hablando, la Verdad
está ahí, viviente, presente, Invoquémosla y se manifestará. Es una
Entidad Viviente, porque es una Aspecto de Dios. ES DIOS MISMO
ACTUANDO. Invoquemos Su Presencia y veremos Su Manifestación. El
es la Verdad. La Verdad Absoluta, reconozcamos que la Verdad
Absoluta está presente y la veremos con nuestros ojos. La Verdad es el
ser mismo de todas las cosas.

Jesús dijo:
"Conoced la Verdad y Ella os hará libres".
Fijémonos como él la trata; como persona, como entidad, ELLA.
La Verdad es la gran sanadora junto con el Aspecto Vida.
La Verdad se encuentra en plena circunstancia porque la Verdad es Dios
y está en todas partes. Cuando lo confesemos, sabiendo que estamos
invocándolo veremos el Espíritu Divino actuando entre los hombres. La
verdad SIEMPRE está de parte nuestra.

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El reconocimiento de Dios en la Verdad te evitará horas de trabajo y
cansancio.
Invoquemos la Verdad, ella siempre va a estar de nuestro lado.

ESPIRITU

Dios es Espíritu
Y que todo aquel que le adore tiene que adorarle en Espíritu y en
Verdad. Adorarle en Espíritu quiere decir lograr un entendimiento
espiritual de Su naturaleza.
Definir a Dios sería limitarle.

Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen


claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por
medio de las cosas hechas...
La esencia del ser de Dios es espíritu, no hay elemento material en su
ser.
Dios no es materia, no depende de la materia ni tiene cuerpo.
Necesitamos pensar en Dios como en una energía con vida mental y
moral, más que en algo material.
Dios es espíritu, y los que lo adoran deben hacerlo en espíritu y en
verdad" (San Juan 4:22-24)

No podemos ver a Dios ni alcanzarlo por ninguna forma de percepción


sensorial. Pero sí podemos tener comunión con Él por medio de la fe.
Por medio de esta experiencia espiritual, conocemos a Dios como un
poder invisible y espiritual que opera dentro de cada cristiano.

Dios piensa, habla y crea. Su pensamiento es voz, ya que no tiene


boca. Y como nunca piensa mal jamás crea algo inadecuado. Si a los
ángeles creó perfectos y algunos de éstos se
Rebelaron, eso Él ya lo sabía. Igual cosa con los humanos: nos creó
libres y dispuso de antemano la redención para perfección de su criatura
(Apocalipsis 13:8; 1 Pedro 1:19,20)

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AMOR

Como todos los aspectos de Dios, el Amor también es invisible pero muy
real. El Amor es una manifestación de la bienaventuranza en la cual el
universo se funda y a partir de la cual ha sido creado.

"Dios es Amor", y todos amamos a alguien o a algo y siempre se da, el


Amor siempre está presente de una u otra forma. El Amor es el Bien y
el Bien está en todas partes y en todo Infalible. El amor es una fuerza
que el autor del Universo hizo descender hasta la realidad material
inerte y oscura con el fin de que los habitantes de nuestro mundo
retornasen a Él. Signo del verdadero gozo, pues el Amor es
deleite. Y con este despertar al Amor, en el mundo ingresó la
posibilidad de volver a la realidad Divina.

INTELIGENCIA

Es el cuarto aspecto principal de Dios. Dios es LA INTELIGENCIA y


sabemos que DIOS está en todas partes, entonces todo contiene
Inteligencia. No sólo los seres humanos, sino también los animales y
las plantas y hasta los objetos aparentemente inanimados, todos
contienen Dios y por lo tanto contienen Inteligencia. Sabemos que si se
destruye el átomo se transforma en Energía, por tanto se transforma
en Dios, se transforma en Inteligencia.

Entonces todo lo que existe contiene a Dios, contiene Inteligencia. En


suma si tenemos este concepto claro, nada puede funcionar mal en
nuestra vida.

UNIDAD

Dios es UNO. Tú y yo somos chispitas de Dios individualizadas de ese


Dios único. Pero ¡cuidado! no nos estamos refiriendo a tu yo físico,
hablamos de tu Cristo, de tu Yo Superior, de la Presencia de Dios
individualizada que va contigo donde vayas. Es tu Dios interior, nada
tiene que ver con tu cuerpo físico que es sólo un envase, que te permite
actuar y movilizarte en el mundo terrenal. Es el templo de tu Dios
Interior.

No estamos tan separados de todo lo que existe, somos parte de


un mismo TODO.

Por eso "debemos amar al prójimo, como a nosotros mismos", todos y


todo es creación de un mismo Creador.

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PRINCIPIO

Es el séptimo Aspecto Principal de Dios. Los principios son únicos,


invariables, imperecederos, lo fueron, lo son y lo serán por siempre bajo
cualquier circunstancia. Dios es el principio de la Armonía Perfecta por
eso todo lo que haga el Creador o se exprese en su nombre debe
responder a esa Armonía Perfecta. Si no lo vemos, el error está en
nosotros, en nuestra visión interna o externa.

Lo que la Religión llama AMOR, la Ciencia le dice Ley de Atracción. En


Religión se hable de ESPÍRITU en la Ciencia de Causa y Efecto. La
Ciencia llama Ley de Generación a lo que la Religión llama VIDA. A lo
que los religiosos llaman UNIDAD, los científicos llaman Ley de
Mentalismo. La Religión dice BUENO y MALO, la Ciencia Positivo y
Negativo, o Polaridad. La Religión dice, DIOS es el PRINCIPIO de todas
las cosas y para la Ciencia es Causa y sus Principios.

TEMOR DE DIOS

Aunque tantas veces hemos rechazado a Cristo, el siempre permanece


con nosotros, Lleno de Gloria y de Justicia. Hoy en este momento,
estamos decididos a cambiar a entregarnos a Jesucristo, para que El,
amorosamente nos ponga en orden y nos santifique en el temor de
Dios.

Porque el temor de Dios, no es otra cosa que:

La Comunión Intima con Dios, estar en Dios, Amar a Dios con un


corazón limpio.
Dios esta en su Santo templo, que es un corazón dedicado a el.

Es el miedo saludable a desagradarle pero no es el miedo a ser


castigados por Dios. Es el rechazo al pecado y el rechazo a alejarnos de
Dios, cuando estamos guiados por la presencia del Espíritu Santo.

Estar en comunión con Dios, es tener temor de Dios, es tener confianza


en Dios.
"Dios temible en la gran congregación de los santos, y formidable sobre
todos cuantos están alrededor de él". (Sal. 89:7).

El Temor de Dios nos acerca a el, en vez de alejarnos de el.

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"Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para
alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro" (Heb.
4:16).

Prov. 8:13, "El temor de Yahvé es aborrecer el mal; la soberbia y la


arrogancia, el mal camino, y la boca perversa, aborrezco".

Prov. 16:6 "Con misericordia y verdad se corrige el pecado, y con el


temor de Yahvé los hombres se apartan del mal".

La Adoración es:
La reverencia, homenaje, devoción a Dios, y se puede ver claramente la
afinidad entre la adoración de Dios y el temor de Dios. Sin el temor de
Dios es imposible darle homenaje, es imposible adorarle. Muchos no
adoran a Dios porque no le temen.

C. Juan 2:16
"y dijo a los que vendían palomas: Quitad de aquí esto, y no hagáis de
la casa de mi padre casa de mercado".
La gente que no teme a Dios corrompe la adoración de Dios, corrompe
su corazón (el templo de Dios).
De la falta de temor de Dios resulta también la falta de respeto por el
templo de Dios. La falta de respeto por nuestro propio corazón.

El templo de Cristo es el corazón de cada ser humano que se entregue


a el. (1 Cor. 3:17; Efes. 2:19-20). Todo el mundo que teme a Dios
respetará también su templo.

Todos los cristianos hagamos todo lo posible por guardar limpio este
templo, porque el temor de Dios y el respeto del templo son dos cosas
inseparables. No basta con lamentar la corrupción del templo, sino nos
conviene imitar el ejemplo de Jesús y esforzarnos por limpiar el templo.
La Iglesia tiene que ser limpia en todo sentido: en la doctrina, en el
culto, en la organización, en la obra; en fin, todo tiene que ser conforme
al dechado. La vida personal de todo miembro debe conformarse a la
santidad.

Los ancianos y toda la membresía deben insistir en esto. Cuando Jesús


limpió el templo en Jerusalén, "se acordaron sus discípulos que está
escrito: El celo de tu casa me consume" (Juan 2:17). ¿Dónde está
nuestro celo? Se demuestra en purificar a la iglesia; y esto también
demuestra que hay temor de Dios entre nosotros. No forzamos a nadie
a ser miembro de la iglesia. Cristo invita, pero nadie es forzado a
aceptar. Sin embargo, los que entran en el templo de Dios (su iglesia),

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tienen que mantenerse limpios y no hacer nada para corromper el
santuario de Dios. Que es el corazón de cada uno de los que forman la
Iglesia.

ORACIÓN A JESUS.

"Señor Jesús, te doy gracias por tu amor y porque viniste al mundo a


morir por mí.
Confieso que he dirigido mi propia vida y que por lo tanto, he pecado
contra Dios.
Ahora quiero depositar mi confianza en ti y recibirte en mi vida.
Te pido que perdones mis pecados.
Hazme la persona que tú quieres que sea.
Haz que tu voluntad se haga en mí y en todas tus criaturas.
Te doy gracias por haber contestado mi oración y porque ahora estás en
mi vida.
Amén."

APARTARSE DEL MUNDO

Ya es tiempo que nos apartemos del Mundo aunque estemos en el. Para
que entremos al Santuario del Espiritu santo, para Sanar nuestra
mente, nuestro cuerpo y nuestros corazones, para alcanzar la
iluminación divina, pues hemos sido perseguidos por la maldad y los
apegos del mundo en nuestras mentes, elevémonos a Dios, Porque
Cristo es nuestra fortaleza, fortalezcámonos en Dios., pues Dios es
nuestra salvación.

Dios, aumenta nuestra Fe, para que sea firme, fuerte, sólida como una
roca, para que cumplamos nuestra misión en la vida, pues Dios nos
escucha, con compasión cuando entramos a su santuario, que es
nuestro corazón limpio y puro.

En este tiempo seamos nuevos seres, hijos del Dios vivo, crezcamos en
el Espiritu, que nuestras almas sean elegidas por Dios, para entrar en
ese estado hermoso, que es la Paz del corazón. Porque Jesucristo vive
en ese lugar, es su lugar permanente de descanso.
Ese estado de Paz que solo se encuentra siguiendo a Jesús. Que nos da
poder en el Espiritu para llegar al Padre, el poder absoluto en el cielo y
en la tierra.

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Dios escucha nuestras suplicas, y si nuestro corazón se limpia, el nos
regala la Virtud, para poder platicar con Jesucristo a través del
Evangelio y de nuestro silencio, llenos de Paz y de tranquilidad.

No podemos mentir, ni tener excusas de nuestro retraso para alcanzar


a Cristo Jesús, aunque nos de vergüenza, pongamos nuestra confianza
en Jesús y el nos recibe con gran alegría, para llevarnos a la Patria
celestial.

Acerquémonos a Maria la madre de Jesús, porque ella nos dice como


acercarnos a Jesús, Poner a Dios por sobre todas las cosas y personas.

Esa es nuestra mas grande misión en el mundo, para una vida feliz,
vistámonos del alma de Maria, para que nazca el niño Dios en nosotros
a través de una fe firme.

En nuestro corazón iluminado, guardemos la palabra de Dios. Para


poder llegar a ese gran mar de la sabiduría de Dios.
Para que proclamemos la Verdad, la Justicia y el Bien, pero sobre todas
las cosas, el Amor.
Cuando eso suceda habrá fiesta en nuestros corazones, pues habrá
crecimiento en nuestros Espíritus, porque nos acercaremos al sueño de
Jesucristo Nuestro amado Jesús.
El Sol que nos trae la luz a nuestras almas, nuestro Príncipe que nos
salva de la oscuridad de las tinieblas, fortalece nuestros espíritus para
que cambiemos nuestros ambientes de vida.
Meditemos sobre Jesús, su vida y obra, su cuerpo entregado a la
crucifixión para redimir nuestros pecados, evolucionemos para dar a
conocer la grandeza del Reino de los cielos, pues Jesús es nuestro
amigo, todo el tiempo, en todos los tiempos.
Ahora hagamos un apostolado renovado siempre en la imagen de Dios,
Nuestro padre eterno, seamos mansos y pacíficos, para cantar
alabanzas a Dios, Pidamos sabiduría, apliquemos nuestra inteligencia en
el bien y con amor con una lenta pero constante evolución hacia
nuestra perfección espiritual, para alcanzar la luz Divina, la Paz y el
tiernísimo Amor de Dios, que nos pertenece por derecho propio. La
atracción de la Justicia Divina y el orden de la Santísima Trinidad en
nosotros.

Estemos despiertos a la iluminación del Padre, para ser ungidos como


hijos auténticos de Dios, los elegidos del Padre eterno.

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Todo se resume en la tarea de seguir a Jesús el Cristo a quien el Padre
lo glorifica.
Reconozcamos a Jesucristo como nuestro Salvador, crucificado por amor
y permanezcamos tranquilos en su santuario, que no es otra cosa que
un corazón limpio y puro donde el tiene su lugar de descanso
permanente.
Que la duda ya no penetre nuestros corazones, porque Dios ya esta aquí
con Nosotros, arrepintámonos, porque el Reino de Dios ya esta entre
nosotros. Paz y amor a todos los que son de Cristo por toda la
eternidad.
Emprendamos nuestra caravana hasta ese lugar de Paz que nos trae la
meditación, para que la Luz llegue a nuestras mentes y tengamos la
protección Divina para llegar a nuestra meta con Alma y cuerpo sanos.
Sigamos el camino que Dios nos marca en nuestra vida mediante la
fuerza de la Instrucción del Evangelio, pues iremos en los hombros de
nuestro guía, nuestro señor Jesucristo, Para entrar en la casa de Dios y
ahí guardar nuestros corazones.

En la casa de Dios estaremos como niños, rebosantes de alegría


escuchando la voz de Dios en nuestras mentes, porque eso es lo que
pediremos, tener comunicación con nuestro creador, Pidámosle a Dios,
exaltemos el Nombre del Señor, pues hoy reclamamos nuestro
crecimiento en Dios a través de la búsqueda de Jesús nuestro Salvador.

Dios ha nacido en nosotros, Dios es bueno y grande es su misericordia,


La Paz de Dios nos trae bondad a nuestras almas., vayamos pues al
interior de nosotros, para preparar el Templo de bondad, en nuestros
corazones.

Cuando nos iniciamos en el proceso de cambio, para nuestro bien


espiritual, nos preguntamos, ¿como será Jerusalén? ¿Como es un
corazón lleno de paz?, pero en nuestro amanecer espiritual nos daremos
cuenta, porque nuestro estado anímico, será de tranquilidad y alegría,
mientras tanto, alimentémonos, con la palabra de Dios y meditemos
sobre ella, para que la luz llegue a nosotros como Sol de Medio día, para
sanarnos el alma y llenarnos de santidad.
Jesús es la sanacion, es la luz que nos cura la lepra de la Soberbia y del
egoísmo que nos aleja de nuestros semejantes y de todo lo bueno, esa
lepra, que nos mete en riesgos de ser despreciados y de que
despreciemos y solo La oración y la Fe en la palabra de Jesús hará que
salgamos de esa terrible enfermedad, por eso pidamos con Gran
determinación y paz
“Que Dios nos ayude en nuestras vidas”, Entremos en silencio, como lo
hacia nuestra Señora, Maria, la Madre de Jesucristo, Seamos silenciosos

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y humildes, perdámonos en el Misterio del Señor, estemos disponibles y
receptivos a los detalles donde se manifiesta Dios. Seamos solícitos y
atentos con nuestros hermanos, para fortalecerlos en Dios.
Que resplandezca en nosotros la madurez humana, Porque Maria es
señora de si misma, antes de ser Nuestra Señora.
Que no exista dispersión en nosotros, que nos centremos en Dios y solo
en Dios, porque Dios esta sobre todo y sobre todos, que nuestras almas
estén inmóviles y pacificas ante la presencia de Dios y de la palabra de
Jesucristo, para que estemos dentro de Dios y Dios este dentro de
nosotros.

Cuando meditemos la palabra Divina, de seguro caeremos como en un


éxtasis y Dios iluminara nuestras almas, nuestras mentes y nuestros
cuerpos con un fuego tan intenso que consuma todo el mal que existe
en nosotros, El Espiritu santo, el agua viva nos limpiara, y nos dará ese
hermoso entusiasmo de hacer todas las cosas y actividades con un
inmenso Amor, sin embargo todo esto se dará en un silencio total,
callados sin preocupaciones de nuestra parte, con nuestra mente total
mente limpia, blanca, para que Dios se manifieste en nosotros. Así
llegaremos a nuestra Jerusalén, ese estado de paz en nuestros
corazones, que embellece nuestras almas.

Cuando sanemos de nuestros corazones, serán templo del Señor,


desapercibidos para la mayoría, pero, para los que crean en Dios,
brillaran como estrellas en la oscuridad.

LA IRA DE DIOS

Si hablamos de Ira de Dios o de la cólera del Señor, es que aun no lo


conocemos, porque Dios es Amor, Amor que siempre inspira y sana, la
ira de Dios no es otra cosa que esa gran actividad que se manifiesta en
nosotros, cuando nos resistimos a ser sanados de las negatividades de
nuestra alma. Pues esa resistencia, nos causa dolor, frustración y
angustia.
Dios no tiene cólera y no castiga a nadie, porque Dios es Esencia
Divina, es Luz, es Vibración eterna. La esencia Divina no se encoleriza,
lo que sucede que cuando estamos poniendo orden en nuestras vidas,
todo parece Patas arriba y aun mas, cuando oramos, a veces las cosas
parecen empeorar, pero si persistimos, nuestras almas estarán en paz,
sanaran nuestros corazones y estaremos llenos de gozo y jubilo.
Por eso rechacemos los falsos dioses, ya no creamos en las limitaciones,
ni abriguemos pensamientos negativos.
Sabemos que las circunstancias nos atacan y se convierten en
problema, pero si persistimos en nuestra oración con Fe, decretamos

17
que somos verdaderos hijos de Dios, desharemos el daño hecho a
nuestras almas, trayendo paz y armonía a muestras vidas.
La Biblia dice que estando en la palabra de Dios, cualquier problema e
infortunio, siempre termina en Armonía y jubilo, porque Dios esta con
nosotros.
Dios no se encoleriza, porque no es un hombre que esta hecho de
grosera materia, el Padre nunca ofende a sus hijos ni a su creación,
pero si creemos en el miedo, la frustración y la tristeza, entonces no
veremos ni conoceremos al Padre Celestial; seamos valientes como
Josué y sigamos al pie de la letra la palabra Divina y no nos separemos
ni un instante de ella, meditemos y estudiemos la Palabra de Dios para
entender la profundidad del Misterio de Dios.

Seamos valientes, no como retadores, sino como hijos que quieren


conocer al Padre. Encolerizarse es cambiar y mutarse, por eso es un
gran error y pecado querer atribuir al Padre tales aberraciones. Porque
La Ley Divina dice:
“Amaras al Señor tu Dios, con todo tu corazón, tu alma y tus fuerzas y
sobre todas las cosas”
El Padre quiere que lo amemos y lo conozcamos, porque nadie ama lo
que no conoce.
Cuando Dios nos hable en nuestra mente y en nuestro corazón,
guardemos silencio, porque el Mesías que tanto esperamos, esta
amando a sus amados. Jesucristo ya esta aquí,
Junto a Jesús segura es la Victoria, porque nuestra bendición a través
de El; viene del Padre Dios.
Agradezcamos a Dios, demos gracias a nuestro Padre Eterno, Alabemos
a nuestro Señor, que a través de Jesús, nos manifiesta la palabra del
Altísimo.

JESUCRISTO ESTA ENTRE NOSOTROS

Jesucristo esta entre nosotros, para enseñarnos la Divina Sabiduría,


Tengamos puro y sencillo el corazón, para que el venga a nosotros con
toda su luz y toda su claridad, busquemos a Dios en Espiritu y Verdad,
para que lo encontremos en todas las cosas en cada lugar y momento,
porque Jesucristo es la Palabra eterna, es el Mesías.
Dios es la Palabra eterna y Jesús el Mesías es el rayo de luz que ilumina
nuestro camino para que no tropecemos en este mundo.
Dios es el único poder y Jesús es la manifestación del poder del Padre,
Jesucristo es esa energía que nos llega a través de su evangelio que
esta por encima de todo.
Ahora, debemos estar seguros, que Dios ha surgido en nosotros, vive en
nosotros, piensa y siente en nosotros, ahora y por toda la Eternidad.

18
Por eso somos espíritus divinos, así debemos creerlo, para que nuestras
almas se libren de temores, de debilidades y de miserias.

El Padre y el Hijo son uno, son el Infinito y por ellos se mueven todos
los mundos, y el principal mandamiento que debemos cumplir, es Amar
al Padre al Hijo y al Espiritu Santo.
Este mandamiento es la ley que nos lleva a las alturas supremas del
Amor.
La Justicia de Dios, no se puede detener ni prevenir; es inevitable, ni
desconoce la Ley Suprema de las Causas y los efectos, que rige sin
excepción a todos los mundos del Universo. Sin embargo, Dios esta por
encima de todas las leyes, porque Dios es Gratuidad.
Guardemos silencio ante esta Ley y nuestra será la Victoria y
meditemos sobre la misma Ley para entender a Nuestro Salvador.

I. Jesús, es nuestro amanecer, nuestra resurrección, la chispa Divina


en nuestros corazones, que nuestro fervor en Dios, solos con
nuestros pensamientos en Jesús, nos haga escuchar a Dios que
nos dice:
“Yo estoy en ustedes y ustedes en mi, porque somos una misma
esencia, por lo tanto amemos al Padre, por sobre todo y por sobre
todos.

Hagamos de nuestros corazones, templo de oración y no de sacrificios


por lo mundano.
Viajemos al Espiritu Divino ,donde nuestro Señor llega, donde nuestra
felicidad será parecida a la de los niños, debemos vencer a nuestra
tozudez y emprendamos el viaje hacia Dios, para beber del manantial
de la Sabiduría y comer del Pan de cada día en la palabra de Jesús que
nos prepara nuestra Salvación. Sanando nuestras mentes y nuestros
corazones, con el propósito de que nuestra misión se cumpla, como Dios
lo disponga y el Nos ayudara en nuestra actividad diaria, y la luz Divina
dará esplendor a nuestras vidas como al alma Reina que es Maria
nuestra madre santísima.
Invitemos a Jesús a nuestro interior y dejemos que se siente en nuestra
mesa, en nuestra mente, en nuestro corazón, para que el hijo amado
comparta el pan con sus amados, nosotros los que buscamos al Verbo
Encarnado.

Hagamos de nuestros humildes corazones, un Santuario a donde Dios


llegue a visitarnos, Cantemos Hosannas al Padre Eterno, porque Jesús
esta aquí para Salvarnos.

19
“Sembremos de flores la senda del Justo que trae a la tierra la verdad
Salvadora” porque Jesús viene a calmar nuestro llanto y a darnos la
Esperanza, que nos abre camino en la oscuridad de nuestras vidas.

Así, nuestras almas estarán en la gracia de Dios, porque venimos


huyendo del pecado que nos persigue sin clemencia, y pedimos a Jesús
nos de una mente limpia que nos traiga paz, que nos bendiga y nos
sane, porque Jesús es ternura y nos bendice en el nombre de nuestro
Padre celestial.
Jesús nos aconseja con su sabia palabra y nos cura las heridas del alma
en el Nombre de Dios nuestro Señor.

Entremos a la soledad de nuestro interior y agradezcamos a Dios todo lo


que hace por nosotros, porque es una fuente infinita de donde brotan
aguas limpias, claras y dulces, que nos reconforta en El Oasis de
nuestro desierto Espiritual.
Si abrimos nuestros corazones, Jesús nos recibe a plenitud para
sanarnos. Nos guía y nos hace justicia, es tiempo ya de proclamar,
“Arrepiéntanse, porque el Reino de los cielos ya esta aquí entre
nosotros”
Jesús es la luz de Dios que alumbra nuestro camino sobre la tierra para
que no tropecemos.

Jesús nos sana, corta de tajo nuestros pecados, nos limpia la mente y el
corazón, nos purifica, porque Dios jamás olvida a sus hijos, debemos
esperar con paciencia y fe porque Dios ya esta aquí y lo sentimos en la
luz del Sol, el vientecillo de la tarde que ondula nuestros cabellos.

Ya no lloremos, porque el amor que siempre hemos esperado, ya esta


aquí, Jesucristo nuestro Mesías, nuestro guía.
Ha venido a traernos la alegría, ya no habrá mas desconsuelo porque la
palabra de Jesús es para consuelo eterno y Paz duradera, porque la
Energía del Espiritu Santo estará con nosotros para elevarnos hacia El
Reino de los Cielos, evoquemos con nuestras oraciones la Presencia de
Jesús en nosotros y la Presencia de la Trinidad en nuestras vidas.

El Amor ya nos sale al encuentro, ese Amor que tanto hemos esperado,
cantemos como Ruiseñores del Amor Divino, soltemos nuestras alas
hasta el espacio infinito acompañados del Espiritu Santo, porque así
como nosotros esperamos, ahora Jesús nos espera en su Santuario,
nuestros corazones limpios y humildes, ahora que estamos con vida,
aun tenemos tiempo de regresar al Padre.

20
Vayamos pues al santuario del Padre, que es un corazón limpio lleno de
paz.
Vayamos con Fe a ese lugar en nuestro interior y Dios descenderá sobre
nosotros, para ver nuestro nuevo amanecer porque el Reino de Dios ya
esta aquí.
Oremos a cada momento, por las mañanas, por las tardes, por las
noches, hagamos de nuestras vidas una constante oración. El Padre
celestial ya tiene marcado nuestro tiempo, pues nuestro tiempo en este
mundo es el Tiempo de Dios. Cumplamos pues con la importante misión
que el creador tiene para nosotros y oremos por saber entender la
Voluntad de Dios en nosotros, pues sus designios son eternos.

Jesús el Cristo esta aquí con nosotros para enseñarnos la Ley del Amor
Universal.
Anotemos ahora en nuestras almas, la oración del Padre, llevémosla a
cabo y escudriñemos la palabra Divina.
Quietos, inmóviles y pacíficos, para que el Espiritu Santo nos guíe en
tan hermosa misión.
AMAR AL SEÑOR DIOS NUESTRO, CON TODO EL CORAZÓN Y A
NUESTRO PRÓJIMO COMO A NOSOTROS MISMOS.
Hagamos que se cumpla la Voluntad de Dios en nosotros, para que la
humanidad en estos momentos tan difíciles, busque a Dios en su
corazón. Pues en este mandamiento se encierra y se describe el origen
de las cosas del mundo y nos enseña a buscar a Dios mediante una vida
llena de Paz, con salud y alegría.

Que nuestras vidas sean la señal y ejemplo, para que la inconsciencia


de la humanidad, que vive en el odio y el egoísmo vea la luz de Dios, y
esas vidas sean la semilla de donde broten muchos apóstoles y la
humanidad deje de padecer, abrazando con Amor este hermoso
mandamiento, fundamental para vivir en Paz. Pues es una Ley inmortal
y eterna para todos los mundos y todas las creaciones.

La Sangre derramada por Jesús y por Juan el Bautista ha sido para


redención de nuestros pecados que han formado un mar turbulento,
pero que Dios con su infinita misericordia apacigua para que nuestro
paso por esta vida sea de alegría y gozo en Nuestro Señor.

¡Gloria a Dios en los cielos y Paz en la tierra para los hombres de buena
voluntad!

Ya ha llegado la hora en que el Verbo Divino se manifiesta entre


nosotros a pesar de nuestra ceguera Espiritual y a pesar de nuestras
miserias, Dios esta aquí, ya es el momento del cambio, se termina el

21
sufrimiento en el mundo porque Dios así lo quiere, Dios ya esta
haciendo su voluntad aquí en la Tierra como es en el Cielo.

Las muchedumbres que tanto sufren, hombres que atormentan y


maldicen a otros hombres, los niños y los ancianos abandonados,
olvidados y despreciados, los jóvenes que son lanzados como alimento
del pecado o como alimento de los falsos sacerdotes y pastores en
donde se vuelven esclavos de la Ignorancia y se vuelven victimas de los
crímenes espirituales, ahora son salvados, porque la Sangre de
Jesucristo es vida de salvación que se esta derramando en el mundo
para los que sufren y padecen miseria.

Es la Hora de bendecir a Dios, Gloria a Dios, porque Jesús ha cumplido


su misión dentro de sus hijos, ha derramado su Misericordia y se ha
dejado crucificar por Amor a nosotros, Glorifiquemos también a Jesús al
Hijo de Dios vivo que habita entre nosotros como un medico que sana el
dolor y la miseria en nuestros corazones.
Bendito el que viene en el nombre del señor, Bendito seas Jesucristo,
Salvador nuestro.
Pues ha venido a crear una verdadera fraternidad con nosotros, para
que el Espiritu Santo sane nuestras almas, porque el Espiritu Santo nos
trae serenidad, silencio, inspiración Divina a nuestras mentes.
Por eso proclamamos:
“A ti Dios Omnipotente, autor de todo cuanto existe, déjanos ver la
grandeza de tus designios, para ser colaboradores de Jesús nuestro
Mesías para redimir al Mundo y a la humanidad, en silencio sagrado
dentro de nosotros según tu voluntad”
Gracias Padre por escucharnos.
Amen.

Cuando permitamos que Jesucristo regrese a nuestros corazones, todos


nosotros estaremos reunidos para recibirlo, con todas nuestras fuerzas,
nuestro cuerpo y nuestra conciencia.
Jesucristo es nuestro Salvador, nuestro sanador.
El Espiritu Santo en nosotros hará que el Bien triunfe sobre el mal, El
Espiritu Santo nos trae dicha. Aunque por ahora el mal es tan grande
que nos trae angustias gigantescas como Goliat.

Hasta ahora todos los enviados de Dios, nos han querido comunicar que
Jesús es la luz que nos librara de las tinieblas, han venido a marcarnos
el camino divino.
Aunque la humanidad se enfurece contra aquellos que se sacrifican por
nuestra felicidad.

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Jesús el Hombre luz, ha sufrido por la inconsciencia nuestra, porque aun
siendo hijos de Dios, por nuestros pecados nos precipitamos en
insondables abismos, perdidos en la oscuridad, pero Jesús nos rescata
como si fuéramos sus hermanos, porque todos somos hijos del mismo
Padre.
EL LIBRE ALBEDRIO

Sufrimos por la mala aplicación de nuestro libre albedrío, el Padre nos


da el mundo y lo mejor de el, para que tengamos una vida plena y
Bienestar Total.
Seamos como el alma hermosa de Maria que ama a Jesús por sobre
todas las cosas y reconoce que todos somos hijos del mismo Padre.
Así Jesús llegara por fin a nuestros corazones; a Jerusalén, al corazón
de cada cual que tenga paz y armonía en su vida pero para eso tenemos
que apartarnos del mundo para comprenderlo, y la única forma de
ayudar a la humanidad es comprendiéndonos primero a nosotros
mismos.

Ser Apóstoles del Amor y de la Paz, y esa debe ser nuestra vida,
empezando por dominar nuestras pasiones para alcanzar esa corona de
Amor, de Paz y de Justicia.

COMO SER HERMOSOS Y FELICES

Extraer del Fondo de todas las cosas lo más hermoso que hay en ellas.
Y las cosas las podemos hermosear con el fuego interior que hay en
cada uno de nosotros, esa Chispa Divina con la cual fuimos creados.
Eso elevara nuestra moral y nuestra capacidad intelectual en beneficio
de los demás, Busquemos siempre la Sabiduría y la Verdad, que nuestra
dicha sea acrecentar la dicha de los demás, ya es tiempo de cultivar el
Espiritu, seamos apóstoles de la redención humana, incansables
buscadores del por que de todas las cosas, que marca el rumbo de las
almas y las humanidades, cumplamos con nuestra misión para alcanzar
la grandeza colectiva e individual. Pensemos siempre; que el Amor, es
el que salva todos los abismos.

Jesús es la Palabra de Dios, el verbo hecho carne, Jesús es la palabra de


la alianza, Jesús es el Hombre Luz, Palabra que trae fraternidad entre
los pueblos de la tierra. Preguntémonos constantemente:

Señor ¿que puedo Yo darte?

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Somos habitantes de una pequeña estrella que gira incesantemente en
la anchurosa inmensidad, entre millones de millones de estrellas
mayores y menores que la que nosotros habitamos.
Tan inconmensurable Universo ha ido surgiendo en diversas
edades, ciclos o épocas, de la Eterna Energía Divina que encierra en Sí
Misma tres poderes:

Creador, Conservador y Renovador.

Estos tres poderes forman la Divinidad encerrada en el Padre de todo


cuanto existe y existirá.
Es en el Supremo Hacedor, el Altísimo, el Eterno, en el que
comienzan todas las cosas y en el que se refunden y terminan.
Adoraremos a esta Grandeza y no adoraremos nada más.

Muchos seres habitan como nosotros esta estrella flotante que llamamos
Tierra y todos estamos obligados a interesarnos por la habitación que en
el concierto de los mundos y de las humanidades nos ha sido designada.
Y todos estamos obligados a amarnos y ayudarnos los unos a los
otros espiritual y materialmente, para conseguir la Felicidad, la
Sabiduría y el Amor, que forman la perfección de todo ser.

Siendo la Felicidad, la Sabiduría y el Amor la Divinidad que constituye la


perfección de todo ser, debemos consagrarnos con sin igual esmero a
conseguir:

La Felicidad, la Sabiduría y el Amor.

La Felicidad se consigue mediante la armonía perfecta entre nosotros y


todos los seres que de inmediato nos rodean. Y la armonía es fruto de la
delicadeza de pensamientos, de palabras y de acciones y de la
benevolencia del corazón.
La Sabiduría se consigue con el estudio de las leyes eternas que
vemos rigiendo el vasto Universo y con la meditación o concentración de
nuestras facultades espirituales hacia nuestro interior, a fin de que
llegando al conocimiento de nosotros mismos, aniquilemos nuestras
imperfecciones y podamos así conseguir la íntima unión con el Alma
Madre de todo cuanto existe. Conseguido esto, la sabiduría está dentro
de nosotros.
Y conseguiremos el Amor perfecto y divino cuando, ya purificados
de nuestros malos hábitos, hayamos aprendido a no desear, ni buscar,
ni querer bienes materiales como solución sino aquello que es felicidad,
sabiduría y amor para todos los seres que nos rodean.

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Estos son, los tres basamentos en que se sostiene el grandioso
templo espiritual que queremos levantar.

COMO LEVANTAREMOS NUESTRO SANTUARIO

La perseverancia. Aurora tras aurora, luna tras luna, año tras año, has
de ir levantando, tu edificio sobre estas bases, sin apresuramiento, pero
con firmeza y seguridad. Si te desalientas o te cansas por ser muy poco
lo que consigues elevar tu construcción cada año, es señal de que aún
eres demasiado nuevo para iniciar estos trabajos.

La obediencia a la Ley De Dios. Estúdiala y compréndela, que si la


comprendes la amarás y, amándola, fácil te será abrazarte a ella como
a una madre que te irá llevando en brazos por un camino oscuro y
pedregoso.

El desinterés. Ningún móvil personal ha de impulsar tus acciones, sino


sólo las elevadas razones de justicia y equidad tendientes al bien de tus
hermanos, antes que al tuyo propio.

La conformidad con la voluntad del Altísimo manifestada por los


acontecimientos que no fueron procurados por ti y que tú no puedes
evitar ni cambiar. Esta conformidad la probarás en la serenidad con que
aceptarás lo inevitable, en la carencia de deseos perturbadores de tu
paz, en la dulce alegría mesurada y discreta que debes manifestar en la
vida de relación con tus hermanos.

Dominio de sí mismo. Tus disgustos, tus dolores, tus desazones


interiores, deben ser guardados en lo más profundo de ti mismo, y muy
injusto serás si obligas a soportar a los demás las intemperancias o las
violencias de tu carácter, o los dolores que sólo tu propia miseria te ha
causado. Y si tu dolor es debido a extrañas contingencias, compártelo
con tus hermanos y serás aliviado sin causarles pesar.

La benevolencia. Es la eflorescencia del Amor verdadero que inunda el


Espíritu y que se desborda al exterior como el agua de un vaso
demasiado lleno. Si tu trato para los demás es agrio y duro, es fruto de
tus rebeldías interiores que aún no has dominado.

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La sinceridad y la confianza mutua. Cuando has decidido unirte en la
vida común a tus hermanos, debes alejar de ti, como un veneno
destructor, toda simulación, todo engaño, toda desconfianza, todo
recelo, toda mentira. Cuando te sientes culpable de un error o
equivocación o descuido grande o pequeño, tú debes ser quien lo
manifieste primero, antes de que seas por ello reprendido. Y llegado
este caso guárdate de negarlo, porque sería errar doblemente. Y si en la
vida de relación incurres en la bajeza y mezquindad de demostrar
desconfianza en tus palabras o en tus acciones para con tus hermanos,
convéncete de que aún estás muy lejos de merecer que tus hermanos
depositen confianza en ti.

La abnegación. Seas, el primero en buscar el sacrificio y el último en


buscar el galardón. Y nunca recuestes tu cabeza en el lecho sin haber
hecho algo en beneficio de tus hermanos. Que te sea igualmente dulce y
suave recibir servicios que prestarlos.
Desprendimiento de honras y riquezas. Sabio serás si huyes estos dos
grandes escollos de la vida espiritual. Al aceptar vida en común has
eliminado el último, pero expuesto estás a caer en el primero si eres
dado a procurar lugares sobresalientes o deseas con inquietud realizar
obras que atraigan la atención de las gentes.

La Fraternidad. Si no te sientes hermano verdadero de tus hermanos,


por completo desnudo de celos, de envidias y de aversiones, nunca
podrás formar con ellos en el concierto magnífico y divino de la conjunta
aura de amor necesaria para sentir dentro y fuera de ti la grandeza del
Padre.

Te estudiarás en detenido examen cada día, como estudia el naturalista


una flor, un insecto, una raíz, una piedrecilla, una gota de agua. Y ese
estudio será para averiguar y conocer a fondo las enfermedades de tu
espíritu, sus debilidades, la causa de sus inquietudes, de sus
abatimientos y sus caídas. Conocidas por el examen las enfermedades y
sus causas, aplícate con perseverancia y tesón a curarte a ti mismo.

La vida armónica en común, es un ensayo en la tierra de lo que es la


vida en los mundos de elevación. Procura no dejar nunca tu lugar vacío
en los actos que se realizan en común, así sean ellos de orden
espiritual, intelectual, social o recreativo, porque todos son eslabones de
la cadena fluídica que debe unir un alma con otra alma, si quieres, que

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no sean estériles tus esfuerzos por llegar a un alto desarrollo de tus
facultades espirituales.
No te dejes llevar de la falsa devoción o errado concepto de la vida
interior, que a muchos hizo fracasar: la vida solitaria y apartada de todo
contacto humano. Encerrado siempre en sí mismo, el espíritu se torna
duro y egoísta porque sólo se ocupa de sí mismo y se aísla del aura
conjunta de armonía, de paz y de amor en medio de la cual baja la
Grandeza Divina a hablar a los hombres.
La perfecta armonía y unión espiritual del elemento masculino con el
femenino, residentes en grado infinito en la Eterna Esencia del Alma
Madre, debemos realizarla con tanta perfección como es posible en lo
humano. Asunto este grandemente delicado cuando no se ha llegado a
cierto grado de purificación del ser.

Procura educar tus pensamientos, tus deseos y tu voluntad en forma


que no discrepes jamás con el armónico conjunto de tus hermanos. Para
esto necesitas un vencimiento continuo, pues debes saber callar
discretamente cuando surge una oposición que pueda producir
discordia, hasta que la Luz de la Verdad ilumine esas tinieblas. Vale más
un largo esperar en la sombra, que las llamas de fuego que emanan del
choque de dos voluntades o pensamientos contrarios.
Es como si dos obreros que levantan un mismo edificio suprimieran la
plomada y el nivel.
Lejos de ti, el mezquino deseo de hacer prevalecer tu opinión y tu
voluntad. Desgraciadamente hay demasiado campo para el despotismo
en la tierra, guárdate de traerlo también a tu vida y a tu corazón, donde
debe reinar la paz, la armonía y el amor en toda su amplitud.

En la vida espiritual, el pesimismo es como la oruga venenosa que


lentamente destruye los jardines en flor. Casi siempre nace de una
soberbia oculta y sutil con apariencias de celo apostólico o deseo del
bien general.
Estate atento, contra esa venenosa oruga, si ves que asoma por tu
jardín. Si tienes conciencia de lo que es de verdad la vida interior,
jamás podrá invadirte el pesimismo.
La Ley Eterna no te obliga a hacer más de lo que puedes para tu
progreso y el de tus hermanos, cuando has conseguido el tuyo. Si
cumples con tu deber, ¿qué más deseas? Si has conseguido dominar a
la perfección tus pasiones y en tu vida de relación estás justamente
encuadrado en la armonía y la fraternidad, ¿qué más puedes desear?.
¿Dónde podrá arraigar el pesimismo si buscas sólo a Dios, que es

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infinito? ¿Acaso su infinita perfección y excelsa grandeza puede dejar
vacío ningún rincón del alma más anhelante? Si el pesimismo anida en ti
es señal ciertísima, jamás fallida, de que no buscas solamente a Dios en
tu vida espiritual sino que, miras personales, hábilmente disimuladas
por la vanidad y el amor propio, se han mezclado como venenosas
orugas para destruir tu plantación.
El pesimismo es el vacío del alma. ¿Puede estar vacía el alma que
busca a Dios y que lo tiene dentro de sí?

La paciencia que es necesaria para obtener éxito en los distintos


aspectos del progreso humano, es aún más indispensable en la vida
espiritual donde no se lucha con elementos tangibles y con fuerzas
materiales, sino intangibles, invisibles e inmateriales.

Eres un viajero eterno y necesitas llenar abundantemente tu odre de


aceite que te baste hasta el final del viaje. Este aceite es la paciencia
que suaviza todas las asperezas, y que hace girar regularmente los
secretos rodajes y resortes de tu vida interior. Esta paciencia te es
necesaria contigo mismo y mucho más con los seres con quienes
convives y con los acontecimientos que, sin buscarlos, te ocurren.
No debes irritarte contra ti mismo, cuando te ves vencido por tus
pasiones y debilidades o caes en descuidos o faltas que quieres evitar,
sino humillarte ante Dios y continuar de nuevo tu camino.
No debes irritarte contra los demás cuando en un orden o en otro
no responden a lo que tú esperas de ellos, y tranquilamente debes
pensar que su evolución es son espíritus jóvenes escasa todavía, que y
que si fueron puestos en tu camino será para que los ayudes y no para
que, irritado, te apartes de ellos, con lo cual nada saldrías ganando, ni
para tu progreso ni para el suyo.

En los caminos espirituales, colectivos o en común, es peligroso el


deseo febril de palpar el éxito si este deseo produce inquietud y
perturbación de la paz y serenidad interior, nos aleja del éxito en vez de
acercarnos, y estorba grandemente el desarrollo espiritual hasta la
mayor perfección posible.

Para llegar a las mayores alturas en el cultivo de las facultades más


elevadas del ser, es indispensable que el espíritu llegue a una pasividad
suave y serena en forma que esté pronto siempre a todo esfuerzo y
sacrificio para conseguir el éxito, pero sin ansiedad y sin inquietud de
ninguna especie, debiendo siempre hacerse esta reflexión:
"¿cumplo con el deber que me impone la vida espiritual y la vida de
relación?".

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Si la respuesta de tu conciencia es afirmativa, nada debe inquietarte. Y
si es negativa, eres tú quien debe aplicar el remedio.

Si fueres destinado a obras materiales dentro o fuera de tu capacidad,


aplícate a ellas con amor y desinterés, de tal forma que lo mismo
encuentres la Grandeza de Dios en labrar una madera, en tallar una
piedra, en abrir un surco, en desyerbar un jardín, en condimentar los
alimentos y en prestar los más humildes servicios, que en contemplar el
giro armonioso de los astros, o la creación de imágenes que plasmas en
el lienzo, o de imágenes impalpables que diseñas en los cantos más
sublimes, o en las más divinas armonías arrancadas a las cuerdas de
instrumentos musicales.
Porque la grandeza no está en las cosas sino en el alma del que realiza
las cosas.
Las cosas son creación nuestra que muere y se aniquila.
El alma es emanación del Eterno y eternamente perdura.
Mira más a tu alma que a las cosas.

La generosidad espiritual es lo más elevado del desprendimiento. Lo


que has obtenido o realizado tú, debe ser para todos los que lo desean y
se colocan en condiciones de comprenderlo y practicarlo.
Es una faz sutil del egoísmo, el pretender derecho de propiedad por los
trabajos realizados en medio del conjunto y para el conjunto, como
también sobre los dones espirituales recibidos para enseñanza de todos
los que lleguen a beber en nuestras fuentes.

Si eres sensitivo, y recibes de lo alto las divinas vibraciones del Amor


Eterno y las plasmas en la palabra o en la escritura, o en el grabado,
nada es tuyo solamente, y todo cuanto obtienes y cuanto haces, sea en
el orden que sea, es trabajo de todos y para todos.
Las palabras tuyo y mío no existen en el vocabulario del corazón
consciente de que lo es.
Si eres artista del pincel, tus obras son de todos y para todos.
Si eres músico, tus melodías son de todos y para todos.
Y si has adquirido grandes conocimientos en la ciencia divina o
humana, grábalos en tus libros y entrégalos al conjunto, porque tus
hermanos son tú mismo desde que has entrado en la conjunta aura de
amor y de armonía con ellos.

Los valores de tu Santuario.

He aquí los ventanales por donde tu alma se asomará, para


conocer las perfecciones infinitas del Alma Madre, para recibir los

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resplandores del Eterno Amor, para aspirar la esencia de la Sabiduría
Divina.

Más, será inútil que ensayes asomarte a ellas si no estás seguro de las
bases y de las columnas de tu Castillo Interior. Porque te asomarás y
sólo encontrarás la niebla salpicada de luces faltas de razón y
entendimiento, presuntuosas, vanidosas y de engañosas fantasías,
emanación de tus pasiones aún demasiado vivas y de tus deseos
demasiado inquietos y febriles.

PRIMERA:
El Altísimo deja en oscuridad a los soberbios y derrama su luz sobre los
humildes.
Reconócete débil y cargado de miserias y de enfermedades. Derrama tu
alma en un heroico acto de amor para todos los seres que te rodean y
cuando ni un eco de protesta se levante dentro de ti, dirige fija tu
mente hacia el plano en que reside tu Yo Superior, tu Ego, tu Llama
Viva. Oye su voz de reproche y de queja por los fracasos que vida tras
vida has cosechado.
Y a través de tu Ego recibirás el pensamiento conjunto de los
Santos que son Guías de la Evolución humana que te harán sentir la
grandeza de Dios y su Amor Eterno.
Conocerás que tu unión con los Santos ha sido real, si al salir de
tu concentración te sientes más fuerte para dominar tu mundo pasional
y afectivo, más inundado de amor, de dulzura, de tolerancia y de
bondad para tus hermanos y para aceptar pasivamente lo penoso e
inevitable que se presente ante ti, ya en lo espiritual, como en lo
material.

SEGUNDA:
Cuando hayas llegado a la plena quietud del que sólo a Dios desea, del
que sólo a Dios busca y del que ve a Dios en todos los seres y en todas
las cosas grandes o pequeñas, perfectas o imperfectas, se abrirá para ti
la segunda ventana que te dará a conocer tu camino eterno desde el
principio al fin y llegarás a verte en los comienzos de tu evolución y al
final de ella, cuando seas un rayo de la Luz increada, una vibración de la
Eterna Armonía, una potencia de las ilimitadas potencias de la Energía
Divina.

TERCERA: Esta ventana, más iluminada y perceptible que las dos


anteriores, es la comunicación directa o por intermedio de la mente,
con las almas de igual o mayor evolución que la tuya y, sobre todo y
más que todo, con el Espíritu de Luz, transmisor de la Ley Eterna, Verbo
de Dios y Mesías de su Voluntad Soberana.

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Si hasta aquí has llegado, y aún no aniquilaste las pasiones dentro
de ti, tiembla y pide a Dios piedad para esta jornada tuya, porque
habrás demostrado ser piedra dura y fría, por donde ha resbalado sin
penetrar el agua divina vertida a raudales sobre ti.

LA CUPULA DE ORO

Si en las Bases, en las Columnas y en las ventanas te hallas plenamente


seguro, entonces viene por sí sola la Cúpula de Oro que corona tu
Santuario Interior.
Es la capacidad que habrás adquirido para irradiar de ti la Bondad,
la Luz, la Paz y el Amor Divino en tal forma, que seas como un
desbordamiento de agua clara en medio de tus hermanos.
Entonces es cuando habrás extraído del fondo de todas las cosas
lo más hermoso que hay en ellas.
Entonces es cuando descansarás a la sombra de tu Santuario ya
coronado y, terminada tu labor de siglos, podrás exclamar al entrar en
tu reposo:
¡ABBA!... ¡Todo fue consumado! ¡Ábreme el camino de la
inmolación en favor de tus hijos más pequeños!
Y el Padre Eterno te sumergirá en su gozo inefable durante un
lapso de tiempo llamado el Reposo en la Luz, premio, galardón y
descanso merecido por tu esfuerzo en adquirir tu perfección.

Y de nuevo saldrás de entre sus brazos, vigorizado y confortado.


Saldrás ungido para la inmolación, como guía de humanidades
primitivas.
Entonces estarás sobre lo humano. Serás el Pensamiento de Dios, la
Energía de Dios, el Verbo de Dios, la inexplicable Felicidad de Dios. Que
no se puede explicar con palabras, solo con el corazón.
La Felicidad encerrada en el Amor, sólo la sentirás en toda su
plenitud, cuando hayas muerto al egoísmo.

PARA CONOCER AL HIJO DEL HOMBRE

Emprendamos pues nuestro viaje a través de la oscuridad que nos ha


traído la forma de vida que hasta ahora hemos llevado para que pronto
amanezca en nuestras almas,

31
Para conocer al Hijo del Hombre, entremos a su casa, nuestro corazón
limpio y sano.
Busquemos el conocimiento en la Palabra de Jesús , para que nuestro
señor llegue a nuestras almas, pues solo Jesús nos da la Sabiduría y
nos sana desde nuestra base hasta lo mas alto de nosotros, para que
Dios este a nuestro alcance, pues también estarán a nuestro alcance la
Salud, la alegría, que son palomas mensajeras del altísimo, que vienen
a nosotros como ráfagas de viento llenas de amor para que nuestros
deseos se cumplan y se curen nuestras dolencias espirituales.

Jesús es el Salvador y su presencia nos llena de satisfacción y nos


renueva la vida llenándonos de Una Historia Sagrada en la Vida con El.
Pues Jesús es el todo atractivo y nos llena de amistad, Amor y paz.
Jesús es, Ayuda de Dios para nosotros, Jesús es la voz eterna que
resuena en la Inmensidad donde giran estrellas y soles y marca la hora
inmortal de la Sabiduría Divina que penetra en la atmósfera de los
planos físicos para anunciarnos el gran acontecimiento de ser
instrumentos de los designios de Dios.

Y el Designio principal de Dios es que desde las inmensidades celestes


baje a nosotros el Rayo de Luz, el Vaso Puro que contiene nuestra
bebida divina, nuestro salvador.

Jesús es el Nuevo Sol, nacido de la Madre Maria conocedora del secreto


de cómo se debe alcanzar a Cristo dentro de nosotros.

Ella nos muestra como es que la luz llega a nosotros, a pesar de


nuestras malas épocas. Pues ella fue la Estrella de la Mañana que nos
anuncio la llegada del Hombre Luz a la tierra para el perdón de
nuestros pecados.
Grande es el amor que Jesús tiene por nosotros, de tal manera que por
eso venció a la muerte, para alcanzar Gloria y glorificarnos en su
palabra y en el Espiritu Santo que nos guía con su inspiración para
alcanzar la Dicha y el Bienestar Total.
Maria, unió sus fuerzas a las de Jesús para que la esclavitud del pecado
se aleje del mundo, terminando con las injusticias del hombre por el
hombre.
Por la Sabiduría total que Jesús tenia, el sabia que su estancia en este
mundo seria corta, porque era necesario que así ocurriera
Para que el mundo de los hombres comience su labor de orden interno
y espiritual y nuestra vida se convierta en un vértigo de actividades en
beneficio de los demás.

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Jesús es una flor de luz eterna que se enciende y se apaga, que muere
y resucita hasta alcanzar la Gloria del Padre mediante el amor por sus
hijos. Jesús esta mas allá del final, mas allá de la Luz iniciada, Jesús
llega al Enigma eterno, al Amor infinito, por eso esta es la hora en que
Jesús ya esta aquí.
Hoy es el momento, es la hora en que debemos morir al pecado y
resucitar en el bien y el amor por nuestros semejantes, pues la muerte
al pecado nos trae salvación, por eso clamemos: ¡ “Jesús, Señor
nuestro, vive, vive, vive en nuestros corazones, porque solo así seremos
libres y felices”!.

No importa que las fuerzas del mal aparezcan, trayendo oscuridad, pues
nuestra fortaleza es Jesús en nuestros corazones, es la luz, que elimina
la oscuridad de nuestras mentes.
Jesús es La luz de la mañana, es el Sol que nos calienta y es luz que nos
guía para no tropezar en este mundo.
Cuando nos entregamos a Jesús, su nombre resuena hasta en valles de
miedo y muerte.

Maria, nos trae la Victoria, mediante la entrega total y absoluta a Dios y


a su hijo.
Las flechas que se disparen contra nosotros, a un lado caerán pues Dios
es nuestro escudo y Jesús es nuestra fortaleza, pues a través del Cristo
nos fortalecemos en el Espiritu Santo que nos trae paz y tranquilidad.

Jesús nos lleva consigo en su jornada de Paz, tranquilidad y justicia


para la humanidad, pues tal es la voluntad del Padre a través de
Jesucristo. Con Jesús en nuestros corazones, haremos todo cuanto se
deba hacer en nuestro ascenso espiritual y descubriremos donde esta la
felicidad para los hombres y la tendrán todos los que sigan la ruta de la
palabra de Jesucristo nuestro Señor.

Jesucristo es como una bella melodía que brota a través de su palabra,


porque al escucharla con los oídos del alma se acaba nuestra tristeza y
todo es alegría, nos cura las heridas que el pecado nos produce, porque
el Amor de Jesucristo por nosotros es para que hagamos la voluntad de
Dios, que nos da poder por sobre todas las cosas, llena nuestros
corazones de nobleza y bondad, para que amemos mas aun, aquellos
que nos rechazan y aquellos a los que nosotros rechazamos.
Esto es lo que nos trae paz, tranquilidad en nuestras mentes y alegría a
nuestro entorno y nuestros corazones.
Dios concede el Amor y la Paz entre los hombres, eso nos hace libres
mientras nos preparamos en el crecimiento espiritual, nos da La Gloria
del Padre y la Luz de Jesucristo ilumina nuestro camino para que no

33
tropecemos en este mundo, se acaban los apegos al mundo material y
nos abrimos a la vida espiritual y a su gloriosa inmortalidad.
Aunque es imposible tocar con los dedos de la vida el vino bendito ni
distinguir la savia que nutre las ramas. Jesús nos ha mostrado la
primavera de su canto, el verano de su éxtasis y el otoño de su pasión.

La Primavera de su canto nos la muestra, cuando nos rodeamos de el y


para el, pues somos sus amados, estamos al borde del lago azul que es
su mente llena de la Paz de Dios y desde ahí nos habla del Padre, nos
dice que siguiendo sus pasos alcanzamos nuestra redención y nuestra
libertad.
Si aceptamos que Jesús nos envuelva en su circulo de amor, nos
olvidamos de nosotros mismos, para encontrar nuestro camino al Padre,
porque al olvidarnos de nosotros nos instalamos en Dios a través de
Jesús y encontraremos ese camino que tanto anhelamos que es llegar al
Reino de los cielos que el ha traído a la tierra para nosotros, ese Reino
nos trae un inmenso beneficio.
Abandonémonos en Jesús, inmóviles, pacíficos, como si nuestras almas
ya residieran en la eternidad, sin que nada ni nadie pueda perturbar
nuestra paz, ni alejarnos de el, y que cada minuto nos abismemos en la
profundidad de su misterio.
Entonces los Ángeles cantaran para nuestros oídos y nuestras siembras
ya no serán en tierras estériles sino en un hermoso vergel repleto de los
deseos de nuestros corazones.
Nuestras mentes estarán sembradas de blancos y buenos
pensamientos, tan blancos como los lirios.
Ya no habrá preocupación cuando atravesemos los desiertos y valles
oscuros de nuestras vidas a los cuales somos obligados a cruzar por
circunstancias de la misma vida.
Porque la palabra de Jesús es como el Rosal silvestre que se abre al sol
y llena con su aroma la brisa pasajera.

Aunque los lirios y los rosales solo duran un día, ese día es la eternidad
vivida libremente.
Así sucede cuando aceptamos la palabra divina aunque sea por un solo
día. Llenemos todos los días de nuestras vidas de lirios y rosales.

Porque cuando aceptamos la palabra de Jesús, somos como el arroyo,


con propósitos llenos de amor y de fe, que producen música en nuestras
almas, cuando recorremos el curso que nos lleva a ese gran mar infinito
que se llama Dios, nuestro Padre todo poderoso y eterno.
Busquemos ese Mar día con día, hora con hora y minuto a minuto.
Busquemos al Padre, como el arroyo busca al mar.

34
Vayamos a ese río tranquilo donde solo Jesús nos puede conducir,
seamos ovejas que precisan del pastor, nuestro Señor Jesucristo. Que
nos enseña el camino y nos protege del pecado.

Vivamos también el verano del éxtasis de Jesús, pues Jesús estalla en


su amor, ese amor que nosotros debemos procurar por el prójimo, el
vecino, que es nuestro camarada del camino de la vida, procuremos el
amor con el extraño a nosotros, con los que no convivimos, pero de
repente aparece en nuestras vidas, con los amigos y con aquellos que
nosotros escogimos para darles nuestra amistad desde la infancia.

Amemos también a aquellos que olvidándose de Dios abandonan la luz


espiritual y van en busca del poder, de la soberbia y de la riqueza
material.
Amemos a aquel labrador que siembra en tierra estéril y que al llegar al
ocaso de su vida vuelve al hogar divino lleno de poder mundano que lo
lleva a la oscuridad, pero que toca a nuestra puerta, porque vio una luz
en nosotros en su largo camino de oscuridad.

Jesús nos muestra, que nuestro vecino es como nosotros es nuestro yo


desconocido pero que se refleja en nosotros, porque si lo contemplamos
con tranquilidad y paz, nos contemplaremos a nosotros mismos.

Prestemos atención a los silencios de la noche y la oiremos hablar, y sus


palabras estarán llenas de nuestros propios anhelos que llevamos en el
corazón.

Seamos con nuestros semejantes, como quisiéramos que ellos fueran


con nosotros.
Ese es el mandamiento que Jesús nos enseña, enseñémoslo a nuestros
hijos hasta que el tiempo haya terminado y las generaciones se hayan
esfumado para la eternidad.

Nosotros no somos únicamente nosotros, estamos hechos de los demás


seres humanos, porque ellos aunque lo ignoren, están siempre con
nosotros.

Ellos no cometerán crímenes si nosotros respetamos su libertad, ellos


no caerán si nosotros no caemos, ellos no se levantaran si no nos
levantamos juntos.
Su camino al templo de Dios, también es nuestro camino y cuando ellos
buscan a Dios, nosotros también lo buscamos con ellos.

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Nosotros y nuestros vecinos, comos semillas sembradas aquí en la
tierra, juntos crecemos y juntos nos mueve el viento. Ambos aceptamos
el campo donde Dios nos puso, porque la semilla en su crecimiento solo
exige el éxtasis, nuestro crecimiento espiritual.

Recordemos que nuestros vecinos, son nuestro yo ignorado hecho


visible, busquémoslo con amor para conocernos a nosotros mismos,
porque solo así nos convertiremos en hermanos.

En el otoño de su Pasión, Jesús nos habla de la Libertad que obtenemos


estando en El, La palabra de Jesús es profunda, cuando la escuchamos,
es como las hojas que cantan cuando el viento las mece, y cuando
comprendemos la Verdad de Dios, somos como una copa llenada por un
Ángel en su día de tarea, para calmar la sed de otro Ángel y esa copa
que somos nosotros mismos, debe mantenerse impoluta (Sin mancha,
limpia, inmaculada),este llena o vacía, en la mesa del Altísimo.

Bebamos de nosotros mismos hasta terminar esa copa, para que


nuestra sed sea saciada. Porque aun cuando la paz en nuestros
corazones sea perturbada por las tinieblas de nuestros apegos y la
soberbia nos atrape, Jesús permanece con nosotros en medio de
nuestra desolación.

Porque cuando la soberbia nos atrapa, nuestros corazones se desploman


y se convierten en polvo mundano y nuestras almas quedan viudas de
Dios y nuestros pensamientos huérfanos del amor divino y cuando
queremos escapar del mal en nuestra loca carrera, no reconocemos el
rostro de Dios ni de nuestros hermanos, porque somos presa del terror
del pecado que nos sumerge en las tinieblas del alma, pero aun ahí, si
pronunciamos el nombre de Jesús y oramos con sinceridad hacia donde
sale el Sol, ese Sol que es la palabra divina que nos trae luz, veremos a
Dios manifestado en Jesús y su palabra volverá a sonar en nuestros
oídos, en los oídos espirituales. Llegaremos de regreso a la casa de
Dios, nuestro corazón lleno de paz, cruzaremos la puerta de la verdad,
montados en el potro de la Fe y la oración persistente y hablaremos a
nuestra mente y a la multitud de nuestros pensamientos para que
muramos al pecado y resucitemos a la vida y por fin seremos libres,
buscaremos el halito, la chispa divina que revolotea entre nuestras
mentes y nuestros corazones tal como lo hace la golondrina entre el
campo y su nido cuando esta indecisa, pero el halito de Dios en
nosotros, es firme y nos da fortaleza para que ya nada pueda
vencernos.

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Construiremos murallas de amor y de oración y Fe en Cristo y así la
tierra que pisemos y nuestros cuerpos ya jamás serán profanados.

Cuando el amanecer se levante en nuestras almas, la chispa divina


inundara nuestras mentes y Jesús estará con nosotros, contemplando
nuestro nuevo día, nuestro renacimiento en Dios.
Ese será nuestro día eterno y el mundo no vera su atardecer.

Nuestras almas están sedientas de la vida de Jesús aunque los eruditos


y los que escriben están sedientos de la muerte de Jesús, aun así el
calma la sed de todos y su bendición caerá como lluvia en los árboles
que darán fruto para que su semilla se esparza a través del mundo.

Jesús es Rey pero no un rey de la tierra, el es un Rey en el Espiritu


Divino. Porque las coronas de los reyes humanos son para cabezas
estrechas y la de Jesús es grandiosa.

Porque aun el anillo de Salomón es muy estrecho para el dedo de Jesús


el Cristo, la mano de Jesús es demasiado fuerte como para cargar un
simple cetro y demasiado ancha para blandir una espada común.

Jesús no es rey de esclavos Jesús es Rey de la libertad. Jesús es una


tormenta en nuestro cielo y un canto para nuestros oídos.

Así fue, así es, y así será por toda la eternidad.

Hagamos nuestras las palabras de Jesús para despertar nuestra mente


y las almas de nuestros hermanos, porque el Espiritu Divino ya se
encuentra entre nosotros, ya esta aquí el despertar del alba.
La palabra de Jesús es un ejército invisible con carros y caballos pero
sin espadas ni lanzas, pues es así como se conquistan a los que no
están cerca de Dios. Eso es lo que hace Jesús el ungido.
Jesús es la Palabra de Dios que cruzara la muralla de nuestros
corazones y entrara en ellos haciéndolos su templo para toda la
eternidad, Palabra de Dios que queda grabada en nuestras mentes
como con un cincel.

La Serpiente de la tentación, se levanta a cada momento para


atacarnos de nuevo, por eso estemos alertas, seamos consistentes en
nuestra oración y Sólidos en nuestra Fe, como Roca para que no
seamos destruidos por el pecado. Porque Jesús solo vino al mundo para
traernos alegrías.

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Escondámonos en Nuestro interior, que es nuestro huerto de
meditación, preguntémonos ¿para que estamos en este mundo? cada
uno en forma individual, preguntemos a Dios que desea de nosotros y
pongámonos a trabajar en ello.
No estamos aquí para vegetar, o para estudiar la Biblia sin sentido,
rescatemos la palabra viva de nuestro Señor. Busquemos la Verdad del
evangelio para que nadie nos aparte del camino de la verdadera luz.
Pensemos y leamos a los profetas, las promesas de Cristo ya se están
cumpliendo, aceptemos que Dios ya esta aquí entre nosotros.
Liberémonos de la opresión del pecado, busquemos a Dios y a nuestro
Mesías Jesús el Cristo.

Vayamos a la fuente infinita de Vida, la palabra divina, busquemos la


pureza de nuestra alma, que se ha llenado de fango con el pasar de los
tiempos en este mundo, limpiémosla con el agua de esa fuente.
Llenemos nuestros cantaros con esa agua, nuestros corazones con la
presencia de Dios en nosotros, descansemos a la Sombra de la palabra
de Jesús. El soplo vital de nuestras vidas, regocijémonos en el Señor.
Recobremos el ánimo, porque Jesús llena y carga nuestro cántaro con
Amor para que regresemos a la paz y a la tranquilidad de nuestras
mentes.

La Severidad de los apegos al mundo nos ha hecho haraganes


espirituales, las costumbres mundanas nos hacen olvidar a Dios.
Aunque tengamos miedos, entreguémonos a Jesús porque el es nuestro
hermano en Cristo. Nuestro hermano mayor que nos defiende de todo y
de todos. La presencia de su palabra, nos conduce con seguridad,
aunque andemos en sombras de miedo y muerte, estando con Jesús
nada temeremos.

Jesús nos trae buenas noticias, el Reino de Dios ya esta entre nosotros,
se acaban desde ahora, nuestras desventuras, Jesús fortalece a los
débiles que creen en el porque los fortalece con su presencia.
Haciéndolos hombres y mujeres de bien, capaces de ayudar a sus
semejantes.
Recordemos que nuestros vecinos, son nuestro yo ignorado hecho
visible, busquémoslo con amor para conocernos a nosotros mismos,
porque solo así nos convertiremos en hermanos.

Hagamos del amor al prójimo, nuestra Ley, Ley de Dios “Ama a tu


prójimo como a ti mismo”. Consolemos el dolor de los demás, pues
consolar el dolor es parecerse a los Ángeles de Dios, seamos buenos
siervos de Jehová, de Yahvé, para que el nos tome bajo su cuidado.

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Recordemos que la maldad en nuestros corazones es adulterio, pero aun
así Jesús nos salvara de ser muertos en el pecado porque el no juzga,
solo salva.

Trabajemos en la Palabra de Jesús y así, Dios se regocija en nosotros


cuando emprendemos el camino hacia el templo, que es un corazón
limpio y puro, eso nos aleja del mundo aunque estemos en el mundo.
Y Dios guarda nuestro salario espiritual para que nuestro amanecer sea
alegre, lleno de gozo y eterno.

Cuando el dolor aqueja a la humanidad, Jesús siempre esta presente


para aliviarnos, solo llamémosle y pongamos nuestras miserias ante el,
pues el nos salva y nos guía para no volver a pecar.

Jesús, el símbolo del Amor al prójimo, Jesús, el guía, Jesús, el


misericordioso, Maria, la percepción pura de la obra de Jesús, que se
cubre con el Manto Divino para hacer el bien, Jesús nos indica que
debemos ser como niños para alcanzar el Reino de Dios donde El; día
tras día nos da el Pan Nuestro, cuando tenemos el Alma como Maria,
llena de ternura para que no volvamos a sentir hambre de Dios porque
Maria ruega por nosotros para que no vivamos en la soledad del alma.
Para que nos elevemos en el Espiritu y tengamos una vida
resplandeciente, pura, donde Dios siembra cosas buenas y bellas para
nosotros.

Nos hace mucha falta la presencia de Jesús, para que nuestras almas
encuentren alivio, porque sin el nos sentimos lastimados, desamparados
y tristes, cuando el egoísmo humano infringe heridas a nuestra paz
interna pero Jesús nos sana porque el es el Dios-Amor.
La primer conquista de Jesús es Maria su madre a la cual llena de
alegría con su bondad y obra, porque Maria, es el alma pura, limpia y
resplandeciente. Donde Jesús se aloja dueño de nuestros corazones en
los cuales forma su santuario. Donde nos enseña su Sabiduría y su ley
para vivir una vida feliz, llena de Bienestar Total.

Poniendo nosotros a Dios primero por sobre todas las cosas, el nos
cuida del pecado y nos provee todo lo necesario para nuestra vida física
y material, pues nos trae el cielo a la tierra mediante los conocimientos
que adquirimos de Dios.
Esos conocimientos se vuelven nuestros hermanos e iluminan cualquier
sombra en nuestro camino. No hay soledad para nadie, pues cuando el
mundo nos abandona, nuestro Señor llega a nuestras almas a salvarnos
de la soledad y nos saca de meditaciones dolorosas y nos profundiza en
meditaciones llenas de paz, amor tranquilidad y gozo.

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Al sentir la presencia de Jesús en nosotros, platicamos con el y el Amor
de Dios por nosotros, siempre vela y nos hace sentir sus elegidos,
elegidos del Amor y los elegidos de Dios nunca sufren soledad.

Con la presencia de Dios en nosotros, nuestro amor por el prójimo se


desborda y desborda nuestras propias almas, nos olvidamos de nosotros
y nos instalamos en Dios y Dios se instala en nosotros llenándonos de
paz y bienestar, derramaremos suavidad sobre nuestros semejantes y
nos compadeceremos del dolor ajeno, olvidándonos de nosotros
mismos.

Jesús el redentor de la humanidad, dio ejemplo a sus apóstoles, los


cuales después de Pentecostés se llenaron del Espiritu Santo y fueron
también ungidos del Amor de Cristo e iniciaron su misión de paz y amor,
resistiendo torturas, dejándose matar, antes de renunciar a su Fe en el
ideal del amor fraterno.

Jesús nos enseña como debemos tener un dominio sobre nosotros


mismos, porque nuestra humanidad entera se revuelca en el lodo, por
eso el entrego su vida para sacarnos a la luz.
Consagremos pues, nuestras vidas a Jesús, a su palabra y al amor al
prójimo como a nosotros mismos.

Esto hará que la segunda venida real de Cristo a nuestros corazones se


realice de inmediato.
Jesucristo, no vino al mundo a que admiráramos su personalidad y le
rindiéramos culto, Jesús trabajo arduamente para que aceptáramos su
enseñanza y que encontráramos a Dios Padre en Espiritu
Impersonal y sin cuerpo en el Universo que se manifiesta en el Hombre.
Que encontráramos dentro de nosotros, al Espiritu que amorosamente
llamamos Padre.
Cuando Jesús dejo este mundo, nos dijo claramente en su palabra que
el Espiritu Santo vendría a nosotros, sin embargo la gente sigue
esperando una persona, un hombre, una iglesia o una institución
ignorando que el Espiritu Santo viene a nuestro interior, por la Divinidad
que hay en nosotros mismos.
Jesús, después de la resurrección nos preparo para ello, para la
verdadera salvación, la segunda venida de cristo que nos da un
verdadero dominio.

Quedemos pues en la labor, en la siembra de buenos pensamientos y


buenos sentimientos en nuestros corazones, para que sean fértiles y se
limpien y se llenen de pureza y el Señor llegue a nuestras mentes,
permanezca en nuestras conciencias y esa sea una corona de luz que

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nos eleve en el Espiritu, mediante el conocimiento de la palabra divina y
tengamos fuerzas para comprender, tolerar y ser pacientes con nuestros
semejantes, para poderlos amar mejor.
Porque Jesús es el regalo de Dios que ama tanto al mundo, que nos lo
ha enviado para salvarnos y perdonarnos aun cuando nuestras acciones
y nuestra forma de ser nos haga inmerecedores de ese Amor.

LA RESPUESTA DE DIOS

La respuesta de Dios, a veces nos parece tardada, pero el siempre da


tiempo al tiempo, porque nuestro tiempo en el mundo, también es el
tiempo de Dios para nosotros. Pero cuando Dios nos responda,
tendremos tanta fortaleza que todo lo podremos realizar en el amor de
su Hijo.

Mientras, regresemos a Nazaret, apartémonos del mundo, para estar en


El mundo, sin ser del mundo, porque nuestras miserias son tantas que
debemos apartarnos a nuestro interior, para comprendernos y
entendernos a nosotros mismos.
Porque este mundo es obra de Dios y Jesús ya viene a rescatarlo, ¡Que
Cristo nazca en nosotros, elevando nuestros Espíritus, para adorarle en
Verdad, sabemos que el proceso es lento, porque de un salto no se
transforma en perfecta una humanidad atrasada.

Seamos persistentes y levantémonos de nuestras caídas, aprendamos


de ellas, para que nuestros pasos hacia la elevación espiritual, sean
cada vez más firmes y seguros.

Pidamos que la voluntad divina se haga en nosotros y sea nuestra guía


en la conversión hacia Dios. Porque la Sabiduría Divina, toca todos los
recursos posibles para impulsarnos, y cuando Dios decida que ya
estamos listos para comprender sus ideas y sentimientos, nos llamara a
formar una gran legión de misioneros e instructores para acercar a la
humanidad a la perfección y así, esperemos la segunda venida de
Cristo, aunque mientras llega ese fin supremo, tengamos que padecer la
lepra de la maldad y la ceguera espiritual de la cual Dios nos salvara y
nos sanara.

El Espiritu es mayor y esta sobre la materia y nuestros pensamientos


rigen nuestras acciones.

41
Jesús resucitado ya nos visita individualmente a cada uno de nosotros y
el permanece con nosotros durante cuarenta días preparándonos para
las tareas que tenemos que realizar, el nos muestra las Sagradas
Escrituras desde Moisés hasta los profetas y los Salmos, pero como
hemos estado apegados al mundo, oímos, pero no siempre entendemos,
tenemos ojos para ver pero en realidad no vemos, mal interpretamos la
Biblia y las acciones de otros, pero Jesús, conoce estas debilidades en
nosotros, conoce nuestros defectos y nos ama a pesar de ello.

Por eso nos prepara a través de su palabra para que empecemos a ser
independientes y libres en el Amor del Padre, porque el es un buen
Padre que nos ayuda a librarnos de la dependencia, para emprender
nuestra misión en el mundo.
Pongamos nuestros oídos en la Palabra Divina, pongamos atención a las
mas mínimas cosas que el Universo nos dice y en el momento que
oigamos algo que nosotros mismos estemos diciendo, detengámonos a
escuchar.

Los apegos, no nos permiten actuar por nosotros mismos, Jesús a


través de su Evangelio, parece decirnos:
“No dependan de mi, dependan de mi enseñanza”.

Porque cuando se refería a los discípulos de los escribas, les decía:


“Los escribas y fariseos ocupan la cátedra de Moisés; ustedes hagan y
cumplan todo lo que ellos les digan, pero no se guíen por sus obras,
porque no hacen lo que dicen” Mt 23 1-12.

Porque aunque Jesús se comunica con el Padre, el desea que cada uno
de nosotros, establezca su propio contacto con Dios Padre.
Permanezcamos en estado de Paz mental, oremos y esperemos
pacientemente a Dios para que el Poder de las alturas venga a nosotros
por el Espiritu Santo y logremos nuestra realización.

Estaremos en el Monte Sion que es el sentimiento sagrado de la


Presencia de Dios en nosotros, cada uno debe encontrar a Cristo en
forma personal, vigilemos nuestros pensamientos hasta obtener el
Sentimiento de la Presencia Divina y que Cristo se convierta en un
factor viviente en nuestro corazón.
Cuando ese día llegue, encontraremos que la enseñanza de Jesús se
encuentra dentro de nosotros. Vendrá a nosotros nuestro Pentecostés
Así podremos salir a trabajar y se harán milagros que seguirán
modificando la Historia del mundo.
Porque habremos recibido el bautizo del Espiritu Santo y su acción
purificadora, porque todas nuestras viejas ideas limitantes

42
desaparecerán de nuestras conciencias y sentiremos ese impulso y ese
entusiasmo de llevar el evangelio a los demás.
Dios esta fuera del espacio y el tiempo, y el poder de
Cristo que ha existido eternamente, siempre ha
estado presente, y siempre que haya alguien
dispuesto a aceptar el mensaje y a luchar por esa
experiencia, la segunda venida de cristo o el bautizo
del Espiritu Santo estará presente para que lo
reciban.

Roguemos a Dios nuestro Señor, que nos de voluntad de dejarnos curar


esas heridas tan graves que el pecado nos causa, descansemos en el
Amor de Jesús para que nos permita dejar nuestro pasado y podamos
comprender perfectamente nuestro presente.
¡Que la Paz sea con todos los que esperan la llegada de Cristo a sus
almas!

A través de nuestra oración sincera, Dios despierta las facultades y


poderes internos que hay en nosotros para servir a nuestros hermanos
y a toda la creación, eso nos dará la paz y adoraremos al Rey de la paz
y la justicia.
Pues Dios nos lleva por delicadas praderas para alimentarnos del
Conocimiento Divino y nos hace reposar en la mente de Jesús para
aprender de su palabra.
Nos aparta de la esclavitud de la materia y levantamos a la raza
humana un poco también.
Por eso oremos incesantemente.

Regresemos a la Paz e iniciemos nuestro paseo por el conocimiento de


Dios. Jesús es nuestro maestro y el nos muestra múltiples caminos
llenos de luz para que no nos angustiemos en los valles de miedo,
muerte y tristeza, porque su palabra nos lleva a moradas donde
veremos el nacimiento y la Divinidad del Padre que desciende a
nuestras conciencias.

Caminemos por el Huerto de Dios, porque es una vía excelente para


reunirnos con la naturaleza Divina y entablar un coloquio de esencias
con ella, comentarle como han sido nuestros días, encontrar un apoyo
cierto en su silencio noble y en su belleza limpia y elocuente: Dios es
nuestro amigo, y en cada oportunidad nos aguarda para obsequiarnos
con la sabia enseñanza de que no se requieren demasiadas cosas para

43
ser feliz, puesto que la dicha más grande es tener siempre en el corazón
vivas las raíces con el misterio del que emana el Universo entero
comunicándose en la pluralidad.
Pues el Universo emana invariablemente del Dios único, nuestro Padre
eterno. El Eterno Dador.

Cuando Jesús nació, el nos trajo fortaleza y amor a nuestras vidas, esa
fortaleza que nos defiende de las angustias del alma. ¡Cristo vive en
nosotros! Y el sembró en nosotros la Semilla del Padre para que la
gracia de Jesucristo prolifere por todo el mundo, porque cuando Jesús
nació, nuestro Señor llego a nosotros a librarnos del pecado que nos
tenia presos, pero el nos trajo descanso a nuestras almas que eran
victimas de la injusticia y de la ambición que tenemos por lo material
pero Jesús es nuestra esperanza a la cual nos aferramos para salvarnos
del pecado.

Jesús viene hacer un trabajo grandioso de esperanza y de Fe, para que


el mundo viva en paz y se salve por si mismo, ese es su gran propósito,
Jesús es el Mesías esperado, que ha nacido para sanar al mundo, a
rescatar a nuestros seres amados, a nuestros hijos y a nosotros mismos
de la desesperación y la tristeza.
¡Bien venido sea el Justo que nos trae todo bien y aniquila el mal en
nosotros, bienvenido sea Jesús, porque El, es el portador de todos los
bienes!
Ahora debemos sentir alegría por estar en la palabra de Jesús donde se
esta a gusto, llenos de ternura y de paz.

Jesús nos ama como a la niña de sus ojos, el vino a acabar con todo el
dolor del mundo, hacer felices a los que sufren, sabemos que si nos
entregamos a el, lo lograremos paso a paso, concentrémonos en la
oración diariamente, que nuestra vida este llena de oración mientras se
cumple el plazo en que Jesús llegue a nosotros para ir a descansar con
El en el seno del Padre.

Los reinos inferiores de nuestras vidas están sujetos al dolor y a la


enfermedad del alma pero la presencia de Jesús en nuestra conciencia
cura cualquier enfermedad que nos atrape en el pecado. Que nos tiene
como árboles raquíticos, que tardan en crecer y mucho más en florecer
cuando les falta agua, tierra y amor.

Jesús nos ama y una vez que se aloja en nuestros corazones, deposita
su palabra en nosotros, nos da paz mental y nos llena de amor el alma,
nos mantiene con mucho cuidado hasta que producimos flores de amor,

44
paz y alegría; que nuestras hermosas flores, estén disponibles y
totalmente abiertas para brindarlas al resto de la creación.
Floreceremos con hermosura, porque manifestaremos la acción
creadora de Dios en nosotros a través de nuestras acciones y obras.
Tal es el Poder de Jesús para con nosotros cuando en nuestras
peticiones pedimos a Dios que se haga su voluntad aquí en la tierra
como es en el cielo.
Porque cuando nuestros pensamientos son atacados con la sarna del
mal, ese mal ataca al templo de Dios que es nuestro corazón y nos
sentimos en sombras de muerte. Pero los pensamientos buenos son
nuestra mejor herencia.
Traigamos a Jesús a nuestros corazones para que alivie a nuestras
ovejas (Nuestros pensamientos), contemplemos como Jesús se
manifiesta en nuestras mentes a través de su palabra, pues uniendo
nuestras oraciones, se formara una cadena de fuerza espiritual de
donde brotara vida nueva y sana para nuestro Bienestar total.
Esa hermosa vibración espiritual nos trae la curación que tanto
esperamos.

Jesús es nuestro descanso, es nuestra salvación. El nos da la energía


que necesitamos en nuestras inteligencias en fructífera acción divina.
Entreguémonos a Cristo en su acción Divina.

Regresemos a la pureza, sembrando el bien en nuestros corazones, para


extraer del fondo de las cosas, lo más hermoso que hay en ellas.
Sanemos nuestras almas para que lo sagrado sea frecuente en nosotros
y nos anime a seguir la misión de Cristo en la tierra. Entremos en
fraternidad con toda la creación.

Cuando Nació el Pan de cada día, Jesús el cristo, conmovió al mundo


profundamente y lo cambio para siempre, marchemos pues en dirección
a Belén, para que nazca en nosotros el Niño Dios.

En compañía del rey de la Paz y del Amor, apartémonos del mundo


para salvar al mundo. Formemos familias cristianas como la de Jesús,
descansemos de nuestras fatigas en los brazos de Jesús y de nuestras
desviaciones mundanas. Instalémonos en un lugar de paz, nuestro
corazón lleno de alegría y gozo por ser la morada de Jesús, su lugar
permanente de descanso.
Hagamos de lo más recóndito de nuestros corazones un lugar de oración
continua y persistente. Porque esto nos llena de paz, de amor y
armonía creyendo cada vez mas en el Verbo encarnado, Jesús el Cristo.

45
Vayamos en caravanas de humildad hacia la recepción de la palabra de
Jesús, para ser alcanzados por la Divinidad de Cristo, ya que en su ruta
alcanzaremos la dicha y la plenitud de nuestras vidas. Hemos sido
mendigos del alimento Divino, porque hemos estado enfermos,
paralíticos de nuestras almas, retardados en el conocimiento de Dios,
Porque no nos acordamos de nuestro Padre Celestial que tiene el Poder
de curarnos y alimentar nuestras mentes y nuestros corazones a través
del Espiritu Santo, porque hemos vivido engañados de que Dios esta
muy lejos de nosotros, pero el esta siempre cerca de nosotros, esta mas
cerca que nuestras manos y nuestros pies, aun mas que nuestra propia
respiración, pero nos ha faltado suficiente amor para sentirlo.

Cuando Dios responde a nuestros ruegos o nuestras suplicas, se


manifiesta en nosotros una poderosa vibración de amor que nos
envuelve y entonces la palabra del Evangelio se vuelve dulce y profunda
y sentimos el gran deseo de Amar a Dios con todas nuestras fuerzas,
nuestras almas sienten el deseo de amar a nuestro prójimo como nos
amamos a nosotros mismos.

Dios nos suministra lo necesario para vivir la vida física, pero sobre todo
nos da con abundancia lo que necesitamos para crecer en el Espiritu,
regresemos a nuestro interior y recordemos que Dios nos ama y nos
sana, nos cuida del mal. Dándonos nuevos rayos de luz y esperanza
derramando amor sobre nosotros. Para Vencer nuestras miserias
mentales y espirituales, dándonos nueva energía para regresar al seno
de nuestra madre la Virgen pura, nuestra alma original y para regresar
a una mente llena de pensamientos nuevos y buenos para servir al
prójimo.

Cuando estamos al limite de nuestra resistencia para seguir viviendo,


Dios toma nuestras manos y nos levanta a través de Jesús que nos
baña en el Jordán lleno de propósitos buenos, donde obtenemos
humildad y donde nos limpia y nos llena de los dones de Dios, para
regresar al mundo donde tenemos seres queridos que nos aman y
amamos, demos gracias a Dios que por conducto de Jesucristo, que
sana y limpia nuestras almas.

Cuando se acabe el egoísmo y la soberbia en el mundo, desaparecerá la


lepra espiritual y todos los males del alma que aquejan al mundo.

El egoísmo es la enfermedad incurable, Jesús nos ampare y nos muestre


su rostro para que nos alejemos de la soberbia y seamos humildes ante
su palabra, para que pueda sanarnos eternamente.

46
Aprendamos a sentir a Jesús a nuestro lado, aunque no lo veamos,
aunque aparentemente el no este con nosotros. Que Dios nos salve de
la muerte de la lepra espiritual, porque el dolor de nuestros seres, será
muy grande, por eso comprendamos la hermosura de la humildad y
digamos cada uno por su cuenta: “Ante Dios Padre, entrego mi alma, mi
mente, mi cuerpo y mis acciones para bien de la humanidad”

Debemos reconocer, que cuando nos liberemos y nos saquemos la


espina clavada del egoísmo, nos provocara dolor y llanto, pero será un
dolor que santifica, esto nos llevara al dominio de nosotros mismos y
entraremos al oasis de paz y confort que nos da estar en Jesús el Cristo.
Que nos llena de una calida dulzura mediante la cual nos hace aceptar
la libertad y el crecimiento en el Espiritu.

Cuando el Espiritu de Dios este en nosotros, las fuerzas vivas de la


naturaleza nos responderán como lo solicitemos, porque el Sol es para
nosotros una gran fuente de energía insuperable, entreguémonos como
instrumentos de esa energía y ella hará lo demás. Solo tengamos Fe en
Dios y en Jesucristo y el se instalara en nosotros como Adorador,
reparador y Salvador.
Ahora entonces, agradecidos, elevemos nuestros pensamientos al Ser
Supremo para que el nos haga descansar en el Oasis de la paz y la
armonía celestial, donde los obreros celestiales y los siervos del Señor,
preparan para nosotros una mesa con grandes manjares de Bienestar
total.

Jesús ya nos tiene preparado nuestro alimento, su Palabra Divina, ahora


parte a Jericó, a esa ciudad que es el corazón de los hijos de Dios que
tienen una muralla de tozudez y resistencia para aceptar la palabra de
Jesús, Jesús ya monto a Maria en su cabalgadura, de paz, humildad y
silencio para que el pueda cumplir su misión, Maria es nuestra alma
limpia, pura y humilde, que pone a Dios por sobre todas las cosas.

Caravanas de pensamientos buenos y malos vienen y salen de nuestra


mente, aunque a veces nos sentimos reyes, alguno de los pensamientos
que mas amamos nos hacen sufrir tanto que derramamos lagrimas del
alma, pero Jesús siempre atento a nosotros, se acerca a cuestionarnos
el por que de nuestras lagrimas, nosotros no sabemos que contestar,
solo sabemos que ese pensamiento, no nos deja llegar al estado de paz
que tanto anhelamos ya sea porque es un buen pensamiento que se
aleja de nosotros o un mal pensamiento que llega a nuestras mentes y
perturba nuestra paz.

47
Si clamamos a Jesús, el acude a nosotros, se instala en nuestra mente
y pone en nuestras bocas la oración correcta para suplicar al Padre, que
nos salve, que nos saque de la oscuridad de nuestras almas y nos hace
saber que el templo de Dios, esta en todas partes, en donde el rechaza
el sacrificio para sanar el alma, solo quiere ofrendas de Amor y
fortalecimiento de nuestra fe.
“Jesús, en ti creemos, pero aumenta nuestra Fe”

Jesús da vida a los muertos del alma, pidiéndonos que amemos a Dios y
a nuestro prójimo. Eso nos cura todos los males del alma, porque solo
Dios sabe el precio de un alma. Agradezcamos a nuestro padre
Celestial, por nuestras vidas, por nuestras almas, por nuestros cuerpos,
por su acción creadora en nosotros y aprendamos la palabra de Jesús
para derribar las murallas de resistencia que existen en nuestros
corazones, para limpiarlos y purificarlos y podamos emprender la misión
de Cristo en la tierra, salvar almas también en el Nombre de Dios,
creador del Cielo y la tierra.

FRATERNIDAD EN JESUCRISTO

Formemos parte de la fraternidad de Jesucristo, ya, en este momento,


en el lugar que nos encontramos, para formar parte de la misión
sanadora de almas y seamos libros vivos de la Fraternidad en Cristo.
Porque el Verbo encarnado, siempre aparece ahí donde hay enfermos
del alma y necesitados de la vida en Cristo.
Aunque hay enfermedades que parecen incurables, como el egoísmo y
la soberbia, la acción de Dios en nosotros hará los cambios necesarios
para sacarnos del fuego de ese infierno y llevarnos al Monte de los
Olivos, la elevación de nuestro Espíritu, mediante el arrepentimiento
nuestro, viene el perdón de los pecados y la redención de nuestras
almas, Liberarnos del pecado a través de su palabra, de la oración
sincera y la fe en esa palabra. Entonces seremos ungidos de Dios para
nuestra salvación eterna.

Porque recibiremos el pan de Dios para alimentar nuestras almas,


porque nuestro Dios es eterno y el nos alimenta con pan del Cielo a
través de nuestra oración sincera, constante y consistente y llena de Fe.

Nuestra sinagoga, será nuestro corazón y nuestras mentes estarán


sostenidas por la paz de cristo en nosotros, que es la recompensa de
Dios para los que le aman y entienden la verdad de la palabra de Jesús,
esa es la señal de que el Mesías ya esta entre nosotros, cristo vive ya
entre nosotros, hagamos que viva dentro de nosotros.

48
Unámonos a la obra de Jesús en la tierra, instruyámonos en la Divina
Sabiduría para poder llevarla al mundo. Que nuestras almas estén
preparadas para hacer el bien. Madurando con alegría bajo la gracia de
ser hijos de Dios. Bendecidos por el Verbo encarnado, Cristo Jesús.
Nuestro Padre y siervo del Padre.
Nuestro Salvador, nuestro guía.

Amemos la justicia, perdonemos nuestras flaquezas, nuestras angustias,


rencores y resentimientos, perdonemos lo que tengamos que perdonar,
a los que nos hacen daño, a los que nos hacen mal, perdonémonos a
nosotros mismos, soltémoslos, que sean libres y nosotros seremos
libres y si aun así guardamos resentimientos en el fondo de nuestras
almas, encomendémoslos a nuestro Cristo, para que el nos perdone y
seguiremos siendo libres.

El Sol que nació, Cristo Jesús nos hará beber de un solo río, de las
mismas aguas de paz de amor y de justicia porque Jesús, nuestro Sol,
es el amor que brilla entre los hombres y triunfa sobre todas las
maldades, ya no habrá lobos hambrientos ni panteras asesinas que
maten a los corderos, porque todos seremos corderos y palomas que
beban del agua de Dios tranquilamente.
Esto ya puede ser realidad ahora mismo, porque Dios ya esta aquí,
aceptemos con humildad su presencia y demos gracias al Dios Eterno
por ello.
Vayamos ya, los que creemos en cristo, a curar enfermos del alma con
nuestra pobreza en el Espiritu para alcanzar las promesas de Dios, ya
no habrá hambre, ni tristezas, ni miedos.
Solo habrá paz, tranquilidad y amor entre los hombres.

Tomémonos de las manos de Maria, que nos guíe y nos diga como
llegar a su hijo, para que nos cure el alma, porque es el verbo
encarnado y será para salvación eterna.
Cuando Jesús derribe la muralla de egoísmo y tozudez en nuestras
mentes, sabremos que hemos sido redimidos, nuestra madurez será
rápida y llena de alegría y llegaremos a ese estado de paz que tanto
anhelamos para que ya nunca nos deje y nuestros corazones sean el
templo de Jesús y un lugar permanente de su descanso. Donde
quemaremos inciensos de amor y alabanzas al padre eterno, con
suavidad en nuestras palabras y en nuestros pensamientos para que la
palabra de Dios se posesione de nosotros, Y en el atardecer de
nuestras vidas nos demos cuenta que el halito de terror que se
apoderaba de nosotros, ha desaparecido para siempre porque el amor
ha llegado. Ese amor es Jesucristo que apaga el fuego del infierno del
pecado.

49
Jesús es Vida y la vida se debe respetar, porque nadie puede matar el
Espiritu. Esta es la verdad y la Verdad es única y absoluta y eterna.
La gente debe ser educada en el Amor de Jesús para que pueda
reclamar sus derechos de hijos de Dios.
Para que el Ser humano, pueda ocupar su lugar en el concierto de la
vida Universal, debe saber de donde viene y a donde va.
Por eso, alimentémonos de la verdad Eterna, ayudémonos a encontrar
el verdadero camino, para que nuestras obras sean realmente grandes
aquí en la Tierra.

Reunámonos en la Divinidad del Rey Jesús, con una inmensa Fe, pues
hay muchos Santos que ya están alcanzando su lugar con Dios, pero la
mayoría vive en un mundo de terror y muerte espiritual que solo nos
trae soledad y muerte en el alma.
Busquemos la figura de Cristo Jesús, busquemos su rostro, esperemos
su llegada, Seamos otra vez como niños, que confían en todo y lo
esperan todo. Porque la promesa de Jesús es liberarnos de la maldad y
de los hombres que usurpan su nombre y negocian con la promesa
Divina.

Jesús ya esta aquí para saciar nuestras ansias de libertad, justicia y paz.
Esta es la hermosa trilogía, reflejo de la inteligencia Suprema que
gobierna el Universo.
Jesús nos enseña como amar a nuestros semejantes y a toda la
creación, con una fuerza desconocida para los que no conocen su
palabra , vivamos entonces con paz y tranquilidad para estar
preparados contra el mal, el verdadero mal esta en nuestro atraso
moral, pues la ignorancia, es la causa de nuestra esclavitud, busquemos
el conocimiento divino para liberarnos de esa esclavitud, busquemos la
Verdad Divina, cada uno por si mismo, la relación con Dios es personal
y nuestra salvación también lo es.
Estudiemos en el calor de nuestro hogar, para ser fuertes, justos y
libres, porque los tiranos los opresores y los déspotas nacen de la
ambición de unos pocos y la ignorancia de la mayoría.
Busquemos la lámpara de la verdad Eterna en Jesús y haremos
imposibles las tiranías y los despotismos.
Jesús es el mensajero de la verdad Eterna, Jesús de Nazaret el hijo de
José y Maria, el tiene la Sabiduría Divina, el nos hará felices, recorriendo
ese camino tendremos paz, justicia y libertad.
Acerquémonos a Jesús con sinceridad, eliminemos de nosotros la
envidia para no traicionar a Jesús, porque el siente en su corazón,
nuestros dolores, para eso, debemos abandonar la violencia.

50
Reconstruyamos nuestro hogar espiritual, Jesús nos dice como hacerlo,
acerquémonos al Verbo encarnado y expongamos nuestras necesidades
del alma, Jesús tendrá compasión de nosotros, porque es para nosotros
un refugio, comuniquémonos con el, a través del lenguaje del Silencio y
de nuestras oraciones con entrega total.

No nos pongamos al nivel de los injustos, superemos la adversidad con


nuestra grandeza moral, porque Jesús estará siempre cerca de nosotros
si nosotros no nos apartamos de El.

Cuando la luz del día languidece, nos damos cuenta que debemos
descansar en el corazón de Jesús. Para que a la luz del nuevo día que
nace; recibamos el pan de cada día.
Porque el camino que nos lleva de la paz hacia la casa del Alimento
Divino, esta basado en la limpieza de nuestros nuevos pensamientos,
que bajo el calor de Jesús nos alivia de las enfermedades, de todas
clases y tipos, pues el agua que da vida viene del enviado de Dios,
Jesucristo nuestro padre que a través de sus mensajeros; nos da la paz
y la respuesta a nuestras peticiones que fueron inspiradas en nosotros
por el Espiritu Santo.

Cuando estamos enfermos del alma, es porque en nosotros hay una


gran pobreza espiritual y esperamos a Jesús para entregarnos a el, que
tiene misericordia de todos los que le buscan con amor sincero.
Porque Jesús es el Amor Universal y se acerca a nosotros para darnos
el oro de Dios que nos trae consuelo eterno.
Porque el señor de los cielos y de la tierra es quien da la salud a los
hombres que lo aman y por su poder nos da el agua viva y El Espiritu
Divino.
Por eso digamos ahora mismo:
“Padre nuestro que estas en los cielos, por tu amor, queremos ser
curados de los males que nos aquejan, te lo pedimos por tu infinita
misericordia, en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espiritu Santo”
Y aparecerá el Ángel del Señor diciéndonos
“Quiero que sanen”
Busquemos siempre el amor del Padre celestial.

Nuestro Padre Universal nos ha dado a conocer su Divina Voluntad y la


eterna inteligencia nos ha mandado al Verbo encarnado y a esta
hermosa gracia y maravilloso acontecimiento, debemos responder con
voluntad generosa.

Edifiquemos un gran templo espiritual en nuestros corazones para


sumergirnos en la profundidad del Misterio de Jesucristo, unamos

51
nuestras almas, Edifiquemos un gran templo espiritual en nuestros
corazones para sumergirnos en la profundidad del Misterio de
Jesucristo, unamos nuestras almas.

Debemos insistir en la realidad de que Cristo esta entre nosotros,


alejémonos de las ambiciones del mundo, pues luchar por lo material y
ambicionarlo nos lleva a aquello que dice que:
“El fin justifica los medios” y no se detiene ante los más espantosos
crímenes.
Busquemos siempre lo espiritual.
“El bien por el bien mismo” que con una entrega desinteresada, busca
triunfar por la paz y la justicia.

Sepamos ser grandes por las obras espirituales, busquemos la unidad


con Cristo Jesús, porque solo así habitara el Señor en nuestra morada
interna y El será nuestro protector.
Que la ley de la Sabiduría Divina nos haga entender la palabra que con
tanto amor nos dirige Jesucristo nuestro Señor.
Examinemos nuestra conciencia en silencio. Olvidemos el odio, porque
el odio tiene su origen en la ignorancia sobre la palabra de Dios.

“Amemos al Señor, Dios nuestro sobre todas las cosas y a nuestro


prójimo como a nosotros mismos”.

“Amemos al Señor, Dios nuestro sobre todas las cosas y a nuestro


prójimo como a nosotros mismos”.
.

Los que tienen el poder, asesinan sin misericordia, hurtan lo que


quieren y muchos poderosos, a eso le llaman administración. Sin
consideraciones y seducen a las almas de los pobres que estaban en paz
con sus familias.

Las causas de este huracán, están en nosotros mismos, que nos hemos
hecho cómplices, acusamos falsamente a los verdaderos profetas,
porque ni siquiera sabemos que lo son.

El mensaje de Dios esta lleno de Sabiduría, nos dice que el estado


actual de las cosas, no se remediara con la violencia, sino
instruyéndonos todos, respecto a la palabra de Dios.

Apoyemos la labor misionera, dedicándonos a estudiar la palabra divina,


para adquirir el Divino conocimiento.

52
Hagamos de nuestro hogar un santuario de verdad, Amor, de Bien y de
justicia, procurando cumplir los mandamientos, porque esa será la
marca que cierre la puerta a todo mal del mundo.
Jesús es el Alma de Luz, bendecido por el padre Santísimo, juntémonos
a Jesús en la misión evangelizadora del mundo.

Jesús es el Padre de la Abundancia espiritual, la humanidad es


inconstante y ciega, porque muchas veces la verdad que anuncian los
profetas es considerada crimen, pero la palabra Divina es como sembrar
y producir frutos en el camino de los humanos, para que no se harten
de inmundicias bestiales que nos colman de enfermedades.

Aun así
Jesús nos ama, porque a pesar de que seguimos manchando con sangre
esta tierra, la misericordia de Dios a través de Cristo, alivia los dolores
de sus hijos.
Nos concentramos demasiado en los bienes materiales, pero no
olvidemos que, los tesoros materiales, remedian necesidades
materiales, pero el amor Misericordioso cura los dolores del alma.

Vayamos a lo alto de nosotros para identificarnos con Jesús y aliviemos


muchos sufrimientos de nuestros hermanos, los vivos y los muertos.

Porque los cielos de Dios son reconocidos por toda su creación. Árboles
y hierbas, hablan de la Sabiduría de Dios, así también hablan en secreto
las montañas, saben que Jesús tiene la señal de la sabiduría.
Necesitamos que de nuevo la esperanza florezca en nuestros corazones,
porque Dios es Justicia, pero también es Amor.
Cantemos con alegría, porque no importa cuanto hayamos pecado,
debemos arrepentirnos con sinceridad y ya no volver a caer, invitemos a
Jesús a nuestra morada, para que nuestros corazones, llenos de
arrepentimiento formen un Santuario de amor, porque nuestro Señor
llega para sembrar la semilla del padre en nosotros. Porque Cristo nos
invita a estar en comunión con el.
Aunque debemos estar conscientes que llegar a Dios es un proceso
lento y a veces nos desesperamos, no podemos volar antes de tiempo,
porque nos pasara lo que a los pajarillos que apenas aprenden a volar,
salen del Nido y se dan golpes contra el piso, pero si persistimos, todo a
su tiempo llegara.

Si oramos con sinceridad Jesús nos complace a todos, particularmente


si somos como Maria su madre, Jesús la tiene siempre en primer lugar,
sabiendo que si ponemos a Dios primero por sobre todas las cosas,

53
seremos inmortales, eternos en una vida plena y feliz, que es la mayor
herencia divina que podemos tener y alcanzar.

cuando Dios está creando en el mundo, es porque expres, que el


tiempo, es creado para que el Universo sea imagen móvil de la
eternidad.

Es tiempo de nuestra iniciación en la hermandad de


Cristo.

Iniciación significa adquirir conciencia del nivel supremo, divino-creador


para encontrar la propia esencia divina, la que se hallara buscando
dentro de nosotros mismos, y no tanto por el conocimiento intelectual o
búsqueda externa.
Para ello utilizaremos la “La renovación sin fin de nuestras almas”, que
es la que nos permitirá transformar nuestra “naturaleza inferior”,
acrisolando y recorriendo los caminos que nos permiten convertirnos de
seres burdos, a seres iluminados.

Tiene tres etapas:


Intelectual, sensorial y espiritual.

Con nuestra voluntad puesta en dicho proceso, en el entorno y con las


circunstancias que nos rodean, al mejorar nuestra condición humana lo
haremos también espiritualmente, para lo que nos ayudaremos del
conocimiento Divino, que permitirá a nuestra alma despojarse de
aquello que le impide su andadura y por lo tanto; también entorpece la
mejora de nuestra condición humana en el desarrollo y limpieza del
sentimiento y pensamiento.

Que nuestra religión sea la búsqueda de la Justicia, la Verdad y el Bien.


Conociendo la grandeza y eternidad del espíritu humano busquemos
nuestra felicidad cultivándolo hasta el más alto grado de perfección que
es posible sobre el plano terrestre

Los dominios de la mente humana son tan amplios como los espacios
infinitos, y el hombre sumergido en la espesa bruma de sus bajezas
cercanas aun a la animalidad no es apto para comprender y menos para
producir hechos que requieren como base indispensable una pureza de
vida, y una elevación de pensamientos y de deseos que puedan formar
un campo de acción perfectamente equilibrado y armónico.
Y si hasta la mas insignificante maquinaria esta sujeta a leyes para
producir aquello a que fue destinada, ¡cuanto mas lo estará ese

54
principio inteligente que es luz y vida en cada ser y que hace de el una
chispa, una parte, un reflejo de la Eterna Energía creadora y
conservadora de mundos en la amplitud inconmensurable del Universo!
Tu que buscas sinceramente la Verdad; tu que no tienes ni quieres mas
religión que el Bien, la Verdad y la Justicia; tu que quieres descubrir el
secreto de la paz y la felicidad humana en esta tierra que habitas,
medita bien y reflexiona bien y entra sin temor en los senderitos
iluminados por el sol del amor fraterno que hará iguales y felices a
todos los hombres cuando hayan comprendido y practicado la palabra
del gran Maestro guía de este planeta: "Amaos los unos a los otros
como el Padre os ama a todos por igual, porque esa es toda la ley."

Mediante esta ley, venceremos y erradicaremos de nuestras mentes el


orgullo y la ambición que tanto daño hacen a la humanidad. Porque todo
mal cae sobre quien lo hace.

Sigamos la ley de Dios, la Ley de Jesucristo, para reconstruir este


mundo aniquilado por el odio; utilizando como herramienta el amor de
Dios, que es Energía Constructora.
La Sabiduría, enseña el bien y la Justicia, porque El Todo es de Dios que
lo da para todos.
Con la palabra de Jesucristo ascendemos al nivel espiritual, al monte de
Dios donde veremos la luz que nos lleva a una vida plena y Bienestar
total.

Apresurémonos a encontrar al hijo de Dios en la figura y presencia de


Jesús, aunque pasemos por valles de sombras y muerte no temeremos
porque Su vara y su cayado nos llevara por senderos de luz para llegar
al Padre que es nuestro refugio permanente, porque Jesús es un templo
de Sabiduría que nos trae el bien y nos eleva en el Espiritu y el
conocimiento, pues el nombre de Jesús es Símbolo de Sabiduría, valor y
fortaleza para nuestros corazones, porque sabemos que la maldad de
este mundo tiene su origen en la ignorancia, pero conociendo a Jesús no
habrá ya mas maldad ni los hombres serán enemigos entre si, porque
todas las razas se conocerán como hermanos. Para que se amen unos a
otros como cada cual se ama así mismo. Para que por fin podamos vivir
de nueva cuenta en el jardín del Edén.

Jesús es el mensajero de la luz y en nombre de ella nos pide que no


haya odio en nuestros corazones, porque el nos cubre con su manto
lleno de paz y de amor, como un cielo que cubre todas las razas y
pueblos de la tierra Y nos ama desde que fuimos creados y por eso nos
manda mensajeros de Paz y Sabiduría.

55
La palabra Divina nos haces justos y ante la Luz de Jesucristo nos cura
el alma y el cuerpo, solo tenemos que creer que Dios esta con nosotros
ahora, en este momento y en este lugar, eso ya lo sabemos, solo
debemos saber esperar, todo llega para el que sabe esperar y Jesús ya
cumplió su promesa, murió por el perdón de los pecados, ahora solo
debemos aceptar estar en Cristo, quedémonos con el hasta el
crepúsculo de nuestras vidas, porque después de ahí seremos de el y
nos cubrirá con colores azules, púrpura y oro dentro de nuestros
corazones.

Vivamos en Cristo siempre aunque aun nos falte mucho para construir
su casa dentro de nuestros corazones. Jesús es la majestad de la luz
Divina, si nos unimos a el seremos eternos en el amor de Dios, pues lo
que Dios une, no lo separe el hombre.

Jesús conoce el alma humana, conoce nuestro dolor, alegría u odio de


las personas que se acercan a el, el ya sabe quienes de nosotros,
podemos entregarnos a la causa de la Verdad y la Justicia, pues Jesús
es para nosotros, un Libro vivo de la Sabiduría, busquemos la Verdad a
través de Jesús.

Habemos muchos que queremos acercarnos a Dios a través de Jesús,


pero siempre lo posponemos, porque tenemos miedo de ver realmente
lo que hemos sido en nuestras vidas, eso nos provoca tristeza,
queremos hablarle pero no nos decidimos, queremos ofrecerle lo mejor
de nosotros, pidamos al Padre Celestial nos indique el camino para
acercarnos a Jesucristo y entregarle nuestra alma.
Digamos: “Señor si cada una de las almas que te aman, te buscan y
tienen una misión que cumplir, te rogamos que seamos almas que te
pertenezcan a través de Jesús y que ni una sola se pierda por nuestra
negligencia”.

Hay muchas personas que conviven con animales, con sus mascotas,
porque ven en ellos y sienten en ellos, mucha mas comprensión que en
los mismos seres humanos que las rodeamos, Por Dios, por Amor y
Justicia, rompamos esta incomprensión para que seamos personas de
bien y comprendamos realmente a nuestros semejantes, nos confíen
sus penas y hagamos algo por el bien de ellos.

Cuando Jesús venga a nuestra presencia, no huyamos, platiquemos con


el como si fuera nuestro mejor amigo, porque lo es, sentémonos junto a
el y confiémosle nuestras penas, platiquemos con el. Aunque es el
príncipe de Dios y nosotros esclavos del pecado, Jesús esta consagrado

56
al desarrollo de las elevadas facultades del Espiritu y el bien de la
Humanidad.
La Dicha a la que debemos aspirar es a buscar la dicha de los demás,
tomemos la mano de Jesús para que sea nuestro guía, nuestro amigo,
acerquemos a Cristo a nuestro corazón.
"Extrae del fondo de todas las cosas lo más hermoso que hay en ellas" y
"Con tu fuego interior, o con tu luz interior purifica y hermosea todas las
cosas". Fomentemos la nobleza de nuestros corazones.

Pidamos al Señor, que con nuestras actividades, nuestra forma de ser y


nuestras actitudes ante el mundo, demos de beber a los sedientos,
como Jesús nos calma la sed a través de su evangelio.

Que las aguas de vida eterna, corran incontenibles sobre todos los que
sufren las injusticias humanas. Que la Luz de Cristo de claridad a
nuestras mentes y a nuestros corazones para que podamos cumplir con
la misión que Cristo nos encomienda en esta vida.
Pues con Jesús se cumplen las promesas de Nuestro Señor.
Consagrémonos a Jesús y a su obra.

El Amor es la única cadena que nos sujeta a Dios y a Jesucristo, es el


lazo que nos lleva a la tierra prometida, a ese lugar de paz para todos
aquellos que buscan a Dios en su corazón.
El Amor Divino es el descubrimiento más maravilloso desde el punto de
vista espiritual, despleguemos pues la instrucción de amor y paz que
Jesús trae a nuestras vidas, aun cuando nos invadan los malos
pensamientos de tristeza y frustración que son como bárbaras
invasiones que siembran, miedo, destrucción y muerte a nuestras
almas.

Se acerca ya la hora de reconocer que Dios ya esta entre nosotros, ya


llego, ya esta aquí, es la buena nueva, el Verbo encarnado nos llama a
cambiar nuestra vidas, animo, que somos muchos los que buscamos a
Dios, seamos por fin una fraternidad en Cristo.
Sin ruido y sin alardes, hagamos el bien donde quiera que vayamos.
Cristo sana nuestras almas, Jesús es nuestro aliado en la lucha por
alcanzar el Reino, La palabra de Jesús en nuestros corazones, es
nuestra carta de recomendación para llegar al padre.

Cuando buscamos a Jesús, El salva nuestras vidas del pecado, nos


alimenta con el Pan de cada día.
Que la Paz de Dios este con nosotros, esa Luz salvadora de la
humanidad, que unifica a los hijos de Dios destinados a la Paz y la
Justicia, Confiemos en Jesucristo con absoluta sinceridad.

57
Porque para Jesús, toda vida humana, vale más que cualquier tesoro
sobre todo cuando guardamos los mensajes de Jesús en nuestros
corazones.

Ya es hora de que la humanidad vuelva a Dios, estemos dispuestos a


hacer todo lo que de nuestra parte este para lograrlo.
Hagámoslo a nombre de la santísima Trinidad.

Comamos el pan de Dios con alegría y libertad, para llegar a ese estado
de paz que tanto anhelan nuestras almas,¡ animo! que ya viene a
nosotros la obra de salvación y justicia, perdámonos en el camino del
verbo encarnado. Hagamos una campaña de unificación y concordia en
el Amor de Jesús, seamos decididos y firmes en la entrega a la palabra
y obra de Cristo a través de nosotros. Que el nivel moral de todo el
mundo se eleve hasta que los hombres se puedan manejar por si
mismos, hagamos una Santa Alianza para que nuestros sueños de
amor, de paz y libertad en el Espiritu Divino, sean una realidad.

La Santísima Trinidad nos ilumine y traiga luz a nuestros corazones,


para que tengamos paz, entremos por la puerta estrecha de nuestro
señor Jesucristo, para que hagamos de nosotros mismos un templo
donde Jesús quiera descansar.
Bajémonos de los caballos de la soberbia y el egoísmo antes de que nos
causen heridas tan dolorosas que nos llevan a la muerte espiritual,
bebamos del agua de la Palabra Divina para que la tozudez de nuestras
mentes, esa fortaleza del mal, sea derribada por nuestras oraciones y
nuestra Fe en Dios.
Declaremos ahora mismo que la soberbia y el egoísmo solo son
apariencias, que Dios es el único poder la única presencia en nuestras
vidas, ya no viajemos en los caballos del mal, porque las consecuencias
son muy dolorosas.
Caminemos en el camino a Jerusalén, a ese estado de paz en nuestras
mentes, donde Cristo nos resucita. Que Jesús moje nuestros labios con
esa dulce palabra que nos trae el perdón y la salvación.
Jesús es el salvador del mundo, el cura a todos los humanos, de todas
las razas, sin excepción de color, ni de creencia.

Jesús nos guarda en su circulo de amor, entreguémonos a el,


permanezcamos tranquilos y el nos cura todas las heridas que el pecado
nos causa, por graves que estas sean.
Olvidemos el miedo de acercarnos a Jesús, el nos ama, el nos protege,
el nos sana, nos salva de la muerte, porque Dios es Vida.
Que Dios todo poderoso nos de voz para que por medio de la palabra,
hagamos el bien a nuestros semejantes y toda la creación, porque el

58
aliento de Cristo nos da la respiración que necesitamos, para despertar
de esos sueños terribles que nos trae el pecado.
Que el aliento de Cristo este sobre nosotros, para que cada uno por su
cuenta gritemos.
¡Estoy curado! ¡No tengo daño alguno! Hosanna en el Cielo y paz en la
tierra, a los hombres de buena voluntad.

Dios-Amor, es el que nos cura los males del pecado que consumen
nuestro cuerpo y nuestras mentes por el agotamiento y las penas que
esto nos trae.

Hay veces que aunque seamos buenos, las preocupaciones nos traen
angustia y llanto, pero Jesús nos dice en forma personal: “No llores,
siéntate junto a mi, los que siembran el bien, deben estar llenos de paz
y alegría” porque Jesús es el calmante para nuestras almas, Jesús es
un lugar de descanso para nuestras mentes. Es un premio a nuestra
vida, cuando hacemos el bien.

Cuando Jesús nos mira, se convierte en una fuente infinita, que calma
nuestra sed con aguas dulces, claras y limpias, se acerca a nosotros y
sonriente nos da de beber de esa fuente, Jesús calma nuestra sed
espiritual. Porque en el nombre de Dios Jesús hace que todo lo bueno
vuelva a nosotros, porque el siente nuestro dolor cuando sufrimos y nos
alivia y hace que todas nuestras desventuras desaparezcan, porque
Jesús es como el Sol de oriente que calienta nuestros huesos y nos da
luz para que no tropecemos en este mundo.
Aunque nos perdamos en valles de sombra y muerte, cantemos Salmos
al Señor para que el día regrese a nuestras vidas, clamemos a Jesús en
nuestras vidas el nos lleva a aguas tranquilas, dejemos que nos guíe,
que sea nuestro pastor. Su palabra es el cayado que nos abre el camino
entre los caminos llenos de espinas y su vara es su poder que nos salva
mediante nuestras oraciones sinceras y con fe, llenas de amor por el
Universo y por nosotros mismos.
“Jesús entra a nuestras mentes y nuestros corazones para que
abriguemos el dulce sueño de nuestra resurrección, para que
despertemos en tu gracia y ya no nos perdamos entre las sombras del
pecado”

Que nuestro amanecer de cada día lo iniciemos con el Pan nuestro y


podamos construir el Templo de Dios en nuestros corazones. Para que
una vez terminados, nos refugiemos siempre en ese templo donde solo
hay paz y alegría. Porque la riqueza de Dios se encuentra ahí en esos
corazones que aman al Padre y siguen al hijo hasta la eternidad. Porque
el alma humana, no puede morir porque es imagen de Dios, porque el

59
alma humana que sigue a Dios es creadora de las más maravillosas
bellezas, el alma humana que vive en la justicia es el más digno templo
de Dios, donde resuena la voz de la Verdad, de la Justicia y del Amor.

El alma que se entrega a Dios esta libre de la ambición, del lucro, del
engaño y la mentira. Eleva sus plegarias a Dios para que la guíe
siempre en el camino de la Verdad y la Luz.
Gracias Dios por el Don de la Luz.

Jesucristo, siempre nos dice cada mañana, si lo deseas, hoy quedaras


libre y feliz, porque el Espiritu de Dios es todo Amor y piedad,
concentrémonos en nuestras oraciones con Fe y entrega, pues a través
de ellas, el Espiritu Santo, nos inyecta nueva vida en todo nuestro ser
bajo el influjo del Poder de Dios.

Muramos al pasado y despertemos en el hoy, en este momento, pues


Jesucristo es la resurrección del mundo el nos perdona el nos salva y
nos hace libres, pues Jesús es el único amigo verdadero y nos ama
como amigos para toda la vida.
¡Oh Jesús! ¿Quién eres tú, que eres tan bueno con nosotros, a pesar de
nuestros pecados?

Son frases que nos vienen desde el alma, cuando somos perdonados
por Dios y nos da siempre una nueva oportunidad para que cambiemos
nuestras vidas y seamos personas de bien.

Que Jesús toque nuestras mentes y nuestros corazones, para que nos
llenemos de Amor y toda la humanidad se una en una sola persona y
nos reunamos en torno a Dios como aquellos que se aman de verdad.

Pidamos que Jesús nos muestre su rostro, con su mirada dulce llena de
Amor Divino, solo el nos puede devolver la felicidad y mantenerla en
nuestros corazones por siempre, porque solo el hace que nuestro
sufrimiento se olvide.
Que nuestras palabras, nuestras frases para comunicarnos con todos, a
partir de este momento, estén llenas de amor, sin alardes de ninguna
especie, que sean frases llenas de amor, de comprensión, suaves y
llenas de entusiasmo. Busquemos a Jesús que nos nutre con la semilla
del Padre para que permanezcamos en paz y regresemos al Círculo de
Amor de Dios, al cual nos guía Jesucristo.

Nuestros hermanos todos, incluyendo la naturaleza toda, necesitan de


nuestro amor y nuestros cuidados, Pidamos a Dios, Sabiduría para hacer

60
siempre lo correcto; caminemos a la cumbre, al Santuario de la palabra
Divina, la semilla del Padre que da frutos para sus hijos.

Esperemos con paciencia y paz porque en un corazón lleno de paz, Dios


se alojara de inmediato, porque es en un corazón en Paz donde Jesús
irradia su amor y nuestros pensamientos mejoran y nos hacen personas
de bien.
Bendito sea el Dios eterno, el Dios de nuestros padres y de nuestros
hijos, bendito sea el Señor que nos manda a su hijo como luz
resplandeciente para que ilumine nuestros caminos y ya no volvamos a
tropezar. Porque los designios de Dios son, que toda su creación se
salve y viva en el Reino de los cielos. Porque todos los pueblos de la
tierra están llenos de las criaturas de Dios y el mensaje de amor y de
paz que nos ha traído su ungido es para toda esa creación. Solo
sigamos la Ley Divina para alcanzar el Reino.

Las conquistas de los hombres y sus venganzas, solo son efímeras


porque los humanos hemos extraviado el camino y nos valemos del
poder y del engaño para arrasar y asesinar seres indefensos, eso, todo
eso, nos hace alejarnos de Dios. A pesar de todo, el enviado de Dios,
Jesucristo viene a nosotros, porque entre todos, hay muchos con un
corazón limpio, con el alma llena de Fe y Amor.
Bendito sea Jesucristo, bendita su Sabiduría que es la expresión
absoluta del Padre en Eterno e infinito Amor por todo lo creado.

El desierto lleno de penalidades y de fuego ardiente en nuestras almas,


ya llega a su fin, ya se ve cerca el Santuario donde la Divina providencia
nos dará todo el suministro espiritual que necesitamos para elevarnos
hacia el Reino de Dios.
Ya amanece, ya viene el Sol a nosotros mediante Jesús, despertemos de
la pesadilla del pecado porque la Luz ya se acerca a nuestras almas.
Donde flotara la uniforme armonía emanada de muchas almas que
buscan un mismo fin:
La Verdad Divina, que debe fijar para siempre, la ruta a seguir en el
planeta Tierra.
Padre nuestro, tu que eres Amor y piedad, cúranos la lepra del pecado
que por tanto tiempo ha dañado nuestras almas de estos hijos tuyos,
que el agua viva que representa tu evangelio impregnada de energía
Divina sea para nosotros, vida, vida eterna, que el soplo de tu Espiritu
sobre nosotros, nos llene de esa energía y la bebamos como agua viva
que fortalezca nuestras almas. Hoy tenemos Fe en el Poder de Dios,
porque solo de el esperamos la Salud y la Vida eterna.
No esperaremos en vano, porque el Amor de Dios cura a todos los que
creen en El, por eso bebemos de esta bendita agua, tu Palabra Divina.

61
Que el Verbo Encarnado nos cubra con su manto, para poder seguir su
camino.

Que todos alcancemos el arrepentimiento, para que seamos curados, ya


no dejemos entrar el mal a nuestros corazones y bebamos del agua del
evangelio para curar nuestras heridas y nuestros pecados sean
perdonados. “Que la Paz sea con todos nosotros”. Porque la cura a
nuestros males ya llego.

Si permanecemos en la necedad de hacer las cosas solamente con


nuestro puro intelecto, no podremos caminar mucho, sin que caiga
sobre nosotros la noche de la angustia que trae el despego a Dios,
tengamos prudencia, paciencia y sobre todo pongamos a Dios primero
por sobre todas las cosas , acciones y actividades que emprendamos,
esto desaparecerá nuestra tozudez y buscaremos el río tranquilo que
nace de la fuente Divina y nuestros propósitos siempre serán los de
hacer el bien siempre llenos de amor.
De lo contrario todo se derrumbara dentro de nosotros causándonos
heridas aun mas profundas.
Tengamos ánimo hasta en los momentos difíciles, porque Dios nos
sacara de cualquier derrumbe espiritual.

Porque la palabra de Jesús es como vino con miel, bálsamo que cura y
nos da descanso en nuestras almas.
Preparemos la mesa del banquete, que Jesús viene a cenar con
nosotros en nuestros corazones para que vayamos a nuestros lechos a
descansar profundamente tranquilos bajo el calor de Dios que nos
protege.

Los que tengan Fe en el Poder Divino, se salvaran, se curaran, los que


no la tengan, sufrirán su pena, porque Dios-Amor, le da todo al que
quiera recibirle.

Que Jesucristo nos oriente en las densas tinieblas que nos traen los
apegos a lo material y lo mundano, para que la maldad en nosotros se
detenga y para que la palabra Divina, nos de fuerza y Sabiduría en los
momentos mas oscuros de nuestro camino por esta vida, porque
aunque la noche ya ha avanzado demasiado y los aullidos de los lobos
del pecado que esperan a su presa, ya están listos para atacar, también
es cierto que el Alba ya se acerca y Cristo nos iluminara para que
nuestros días sean tranquilos, en paz y llenos de alegría y jamás nos
volvamos a derrumbar.

62
Cuando el señor llega a nuestras almas, nuestras vidas son plenas,
porque entonces estamos entregados totalmente a Jesús y a su obra.
Seamos siempre santuarios de la Santísima Trinidad. Porque la
poderosa vibración del nombre de Jesús en nuestras vidas siempre nos
invita a ofrecer lo mejor de nosotros para el bien de los demás, seamos
pues sus discípulos por siempre.

.
Porque la Ley de Dios esta depositada en Jesús y Jesús es Amor por el
prójimo, porque cuando depositamos nuestra esperanza en recibir amor
de nuestros seres queridos, solo llegamos a conocer la dura prueba del
desamor, por eso ahora buscamos y aspiramos al supremo
conocimiento de Dios, cuyo amor infinito llenara plenamente nuestra
copa vacía de ilusiones y esperanzas terrenas.
Vayamos pues, a beber de las fuentes divinas, porque las aguas de este
mundo, ya no pueden apagar la sed. ¡Oh Jesús, te seguiremos hasta la
muerte!

Jesús, nos habla a cada uno a través de su palabra, acerca del gran
santuario que es nuestro corazón, cuando sembramos en el, la semilla
del Padre y una vez que da fruto en nosotros, podremos enfrentarnos a
lo desconocido, a lo imprevisto, porque conociendo los principios de
Cristo en nosotros, sabremos nuestra misión de vida y como cumplirla.
Debemos estar convencidos de que queremos seguir a Cristo y en el
sentido espiritual, encontrémonos a nosotros mismos en esta era actual
de la Humanidad tan conflictiva y tan aterradora, sigamos a Jesús sin
dudas y sin temores porque Jesús es nuestro Salvador.

Seamos sinceros con nosotros mismos, seamos sinceros en nuestras


oraciones, para que Dios nos escuche, entendamos lo que oramos
porque la promesa de Dios es que sus hijos crezcan en el Espiritu y se
multipliquen, para marcar el rumbo hacia el Reino, a toda la humanidad,
donde también habitan los profetas.
La profecía, nos anuncia la segunda venida de Cristo en Espiritu,
preparemos nuestros corazones y nuestras mentes para que la justicia
Divina venga a rescatarnos de este valle de lágrimas, que venga a
rescatar a esta Humanidad en peligro de destrucción por su desorden
moral, espiritual y material.
Hagamos una fraternidad en Cristo que siga realmente y sinceramente
la palabra de Jesús, Jesús es la encarnación de la Inteligencia de una
esencia Superior única y absoluta.
Hagamos que Dios hable dentro de nosotros mismos. Porque aun no
hemos descubierto en nosotros la personalidad de Cristo.

63
Porque aunque amemos al bien, la paz y la justicia así como la verdad
y además amamos a nuestros semejantes, necesitamos al Espiritu
Santo para que podamos ser portadores sinceros de la palabra de Jesús
en este mundo.

Que la entrega silenciosa a Cristo Jesús por parte nuestra sea nuestro
poder para poder ser portadores del poder de Cristo y realizar su obra
en la tierra.
Roguemos a Dios nos guíe y nos de luz para que encontremos el camino
al Santuario del Padre donde recibiremos su semilla para ser sembrada
en los corazones de los hombres y consagrarnos en cuerpo y alma al
conocimiento divino y se realice la completa iluminación de nuestros
espíritus.

Porque Cristo nos amo antes de que naciéramos, pidamos al Altísimo


que nos conceda conocer a Cristo a través de cada uno de nuestros
pasos y actividades diarias, Oremos pues al Señor y estemos ciertos
que encontraremos en nosotros mismos al Verbo Encarnado de Dios que
tanto buscamos.

Hagamos nuestro lema:


“El Amor contra el odio, la Verdad contra el fanatismo” Porque el
Salvador de los que buscan a Dios esta entre nosotros y ya nos
preparamos para recibirlo en este mundo”
Jesús es la consagración de la Divina Sabiduría, escuchemos su palabra
con atención, con un corazón abierto, para que sepamos que camino
seguir.

Que el fuego Santo de la unión fraternal entre los hombres nos haga
grandes y fuertes, para poder responder al ideal supremo de ser el
pueblo escogido en esta era tan difícil y seamos capaces de recibir al
Mensajero de la Verdad Eterna, que es Luz, Paz y Bienestar para todos
los pueblos de la tierra.

Hosanna en el cielo al hijo de Dios Salvador del mundo, que nuestra


lucha sea una resignación silenciosa y firme, que hará triunfar la
Verdad.
Para lograr la salvación, debe ser desterrado el egoísmo, porque todo el
mundo debe ser salvado, todos los pueblos de la tierra y toda la
creación.
Si logramos vencer la injusticia y la ignorancia de los pueblos,
sustituyéndolas por el verdadero conocimiento y la acción de lo grande,
justo, noble y verdadero que hay en la vida humana entonces, segura

64
es la Victoria, Que el rostro de Jesús resplandezca con suave luz en
nuestra Fe, y gritemos con gran alegría
“Jesús es el Mesías, es nuestro profeta, es el salvador del mundo”

Pues el Mesías remediara todos los males del mundo, por eso debemos
proclamar, decretar de que:
“Por el amor del Mesías que esperamos, Dios-Poder infinito, nos da
todo lo que necesitamos, en este mismo instante”
Cristo necesita jornaleros que trabajen para recoger la cosecha, que son
los hijos de Dios que regresan al Padre. Jesús crece día con día en
nosotros y toma sobre el dolor de la humanidad.
Encendamos antorchas a la santísima trinidad para que nuestras almas,
renazcan en todos los escenarios de vida, que Dios nos guíe según la
Ley Divina para Gloria de el.
Unámonos en Santa fraternidad para que unidos nos salvemos y
salvemos al mundo oprimido por el pecado, que esta santa fraternidad
tenga una fuerza bajo la disciplina de Cristo, porque nuestro medio de
lucha cuando prediquemos la palabra será la persuasión, la instrucción,
el Bien, la verdad y la prudente conducción de nuestras vidas que sirvan
como ejemplo a los demás, para que los poderes ilegítimos del mundo
material queden vacíos y enderecemos nuestros caminos hacia la Luz
Divina que nos una en uno solo, Cristo Jesús.

Todos seremos uno, cuando la Unión de todas las razas y de todos los
pueblos amantes de la libertad y la justicia, sea una verdadera realidad
que hará que la Luz divina alumbre la faz de la Tierra.

Que nuestras almas se unan a Cristo y entre si, para que el Verbo
encarnado nos lleve al fondo de la ciencia de amar, porque la
hermandad entre los hombres debe estar fundada en el Amor, en la
fuerte cadena del Amor. Esa es y debe ser nuestra Divina Misión en la
Vida.
Porque son nuestras almas las que en verdad, vienen del seno de Dios.
Acerquémonos con confianza a la Madre de Jesús, Maria, el alma pura y
virgen, porque Maria esta llena de Amor filial por su hijo y por los hijos
de su hijo, y recordemos siempre que: “El Amor, salva todos los
Abismos” porque siendo como Maria nuestras almas se acercaran al
circulo de Amor del Padre y una vez dentro de ese circulo, nuestras
almas estarán tranquilas y en paz, la tristeza será desterrada para
siempre de nosotros. Vayamos a todas Partes con Jesús el Cristo
redentor. Así nunca quedaremos solos cuando el vuelva a ascender al
Padre.

65
Vayamos ya al nuevo amanecer, al circulo de Amor de Jesús, entremos
por la puerta del Poder de la palabra para derribar la muralla de la
tozudez humana, de la resistencia al cambio al bien, ese bien que nos
prepara el verbo encarnado, vayamos con el propósito de llegar al Mar
infinito de Amor que es Dios misericordioso, nuestro Padre Eterno. Pues
Jesús saborea la felicidad de los que alcanzan el Reino a través de el.
Pues el simple propósito de llegar a Dios nos sana el alma,
Cuando estemos en crisis espiritual o del alma, clamemos a Jesús el
sanador de almas y el pondrá sobre nosotros sus manos divinas llenas
de compasión, su poder para darnos paz y calma en nuestros
corazones. Nos librara de la maldad humana que como fiera lastima
nuestras almas.

Propongámonos llegar al Padre, al único Poder, que sea nuestra roca de


salvación, para alabar a Dios y al príncipe Jesús solamente, porque
Dios es nuestro Padre y nos cuida a través de nuestro Ángel guardián,
que nos habla en lo secreto y nos trae al Espiritu Santo para que nos de
entusiasmo en todo lo que hacemos para crear el bienestar total en
nosotros y en todo aquello que nos rodea. Porque la dulzura de Jesús,
nos apacigua y nos hace ver que sin violencia, juntos podemos luchar
por la libertad y la justicia, porque el tesoro de Jesús es darnos libertad
eterna como uno de sus mas ricos frutos. Esa es la Salvación que Jesús
ofrece a los que buscan a Dios de todo corazón. Esperemos y confiemos
en Dios que nuestro día, esta por llegar.

Porque Jesús es nuestro refugio contra los vientos fuertes y las


tormentas del alma, Jesús es arroyo de agua, que apaga nuestra sed en
tierra seca y sombra de gran peñasco en el desierto de la vida. Seamos
ardientes defensores de la Palabra Divina aunque aun no sabemos por
nosotros mismos, cual es nuestro destino final porque las horas de
prueba nos fortalecerán en el servicio al Señor llenos de Paz y de
alegría.

Jesús es el Mesías, es el protector del mundo, en el solo vive la llama


eterna del amor a Dios y sus semejantes, aun no podemos comprender
el vuelo del alma de Jesucristo, en la inmensidad de Dios.
Jesús es Rey pero es Rey por el poder Divino de Dios.

Jesús quiere que nos elevemos, espiritual y moralmente en todo el


mundo. Pensemos con gran intensidad en el Amor y en el Poder Divino
de Jesús y el vendrá a nuestros corazones y nos sanara.

66
Ya esta aquí con nosotros, el Mesías Salvador del mundo que viene a
vencer el dolor y la muerte en nuestras almas Salve Jesús, hijo de Dios
creador de prodigios para nuestra salvación.
Suavizando nuestras amarguras humanas, fortificando nuestros
espíritus y nuestros cuerpos, floreciendo el amor entre nosotros, que
será la savia que hará fructificar la buena semilla de la Palabra Divina en
los desiertos donde caminamos sedientos de amor buscando una vida
futura feliz y plena.

A la vista del Dios-Amor, se embellece también el amor entre los


hombres, pues es justo que los hijos de Dios vivan felices. Es hermosa
la vida, cuando acertamos a vivirla conforme a la Ley Divina. Los
hombres proponen y Dios dispone, sobre sus hijos que lo buscan y lo
aman porque Dios es misericordioso, por eso siempre le daremos
gracias, haciendo obras de misericordia con nuestros hermanos
esclavizados por el pecado. Porque Jesús irradia en nosotros su gran
Amor, agradezcamos día con día los favores recibidos por el.
A todos los que estamos ciegos y no vemos a Dios, Jesús nos toma de la
mano y nos mira lleno de amor, para renovarnos en el Espiritu y
envolvernos en su círculo de amor separado de este mundo.
Porque Dios ha bajado a la tierra en la persona de Jesús que ha
entregado su vida para que nosotros seamos felices.

No marchitemos nuestra dicha de ser hijos de Dios con angustiosos


pensamientos, que solo nos llenan de inquietud y de tristeza. Pidamos
a Dios que lea nuestros pensamientos, para que nos de luz en nuestras
mentes y nos guíe por el buen camino.
Jesús nos salva del oprobio y la opresión del pecado, consagremos
nuestras vidas a la justicia y a la Libertad del alma humana que esta
agobiada por la enorme carga de iniquidad que la tiene sumida en una
fatal decadencia.
El agradecimiento es parte de la Justicia Divina, el agradecimiento nos
hace libres de las cargas, para que la humanidad sea dichosa.
Tengamos fe en Jesús, para que nuestra labor en este mundo sea
fructífera. Nuestra Fe y nuestra paciencia coronaran de dicha y de paz
nuestras vidas porque al elevar nuestros espíritus seremos capaces de
navegar sobre mares tranquilos y borrascosos, sirvamos a Dios con
fidelidad y honradez, para que nuestra fe sea como el olivo cuya raíz
nunca se seca, pues Jesús nos alimenta con su palabra en cualquier
desierto que tengamos que cruzar, el nos calma la sed y cuida de
nosotros. Aunque pase mucho tiempo, no desesperemos, no
abandonemos nuestras oraciones, porque así sabremos esperar la
llegada del Espiritu de Jesús a nuestras vidas.

67
Jesús nos observa, nos dirige y nos dice que ya debemos dejar de ser
esclavos del pecado, el quiere que gocemos de libertad eternamente.

Elevemos el nivel moral y de entrega a Dios de nuestros seres queridos


y de todos los que nos rodean, despertando en todos el sentimiento de
hermandad y extirpar la semilla del odio entre clases.

La energía divina de Jesús, cura las enfermedades del alma y del


cuerpo, y nos embarca en una gran aventura de dicha, de amor y de
verdad.

La fidelidad y la honradez en un servidor de Dios, son como el olivo,


cuya raíz nunca se seca, nuestro Dios que nos cuida siempre en el
desierto de la vida, cuidara de nosotros aunque pasen muchos años, no
abandonaremos nuestros puestos de servidores de Cristo, ahí
estaremos siempre con la esperanza de alcanzar el Reino algún día.

Que Dios nos tome como instrumentos de justicia, para tener orden en
nosotros mismos ser congruentes en nuestro decir con nuestro accionar,
para ser perdonados como lo deseamos. Alabado sea el Supremo Señor
Dios de los ejércitos y que nos tenga en cuenta en su mente en cada
nueva jornada de nuestras vidas.

Si en verdad creemos en el Poder Divino que reside en Jesús el Cristo


por la ley Eterna del Amor y la Justicia, el nos curara los males de
nuestras almas para que hagamos el bien sobre la tierra. Luz de Dios
sobre la Tierra.

Como la tierra esta contagiada de abominación, ahí, aquí entre nosotros


hace falta la purificación y la limpieza espiritual, para que la realidad
Divina se haga manifiesta por siempre y podamos esperar la venida de
Jesucristo y su Justicia.

Debemos creer en el poder que usa Jesús para curar las almas a través
de su palabra, porque Jesús mismo es el verbo encarnado, Jesús es la
palabra misma, la palabra Divina que salva y que sana, probemos
levantarnos de nuevo en el verbo encarnado, que siempre extiende sus
brazos para recibirnos en su seno, caminemos hacia la luz a través de
su guía.

68
Trabajemos a diario con nuestras oraciones, durante todo el día y toda
la semana, porque nuestras fuerzas serán retomadas para andar el
camino hacia Dios.
Ya no estaremos paralíticos, levantémonos y cantemos al Señor,
Hosanna en el cielo, Hosanna a Dios en las alturas.
Tomémonos de las manos de Jesús para caminar hacia Dios.
Aprendamos de nuevo a caminar en la luz, demos ya nuestros primeros
pasos que Jesús nos espera con gran alegría.

¡Mirémonos día con día, al terminar nuestra oración, veremos que ya


podemos andar, un paso a la vez! Y luego otro y otro hasta que
corramos en pos de Nuestro Señor.

Cristo ha resucitado y los muertos vuelven a la vida, aquellos que


permanecíamos en el sepulcro del pecado, hemos sido rescatados por la
preciosa sangre de Jesucristo.

Entreguemos todo lo que tenemos y todo lo que somos en pos de


Jesucristo nuestro Señor.
Ya amaneció, embarquémonos en la barca de Jesús, en su Evangelio y
naveguemos por el mundo hasta alcanzar el puerto donde las almas de
bien viven con plenitud y bienestar total.

Seguro alcanzaremos un buen puerto de buena esperanza, para


permanecer en el en sus aguas tranquilas, donde reside Jesús, que nos
tiene preparado un hospedaje cómodo y tranquilo, lleno de paz.

Donde construiremos una casa para que se aloje Jesús en nuestros


corazones sembrados de flores y frutos nacidos de nuestras buenas
obras.
Ahí, recibiremos siempre contentos a Jesús el Hijo de Dios. Jesús nos
entregara en el silencio de nuestras almas, la palabra de Dios para que
reanime nuestras vidas.

Cristo nos honra con su presencia y aunque por nuestra invalidez


espiritual, no podamos correr hacia el, Jesús toma nuestras manos para
darnos poder, comprensión y amor.

Jesús significa para nosotros la salvación y el sabe que significamos


nosotros para el y para el Padre, aunque estamos atrapados por el
poder del pecado.

Pero los caminos del Señor son a veces incomprensibles para el hombre
y para la inteligencia humana, pero cuando Jesús toma nuestras manos,

69
a través de su palabra, el Poder Divino que hay en ella, hace brotar
flores, allí donde solo hay raíces secas.

Si nuestra fe es grande, el Señor nos dará lo que nunca hemos pedido,


el vigor físico y la salud plena, para cumplir con un deber sagrado para
nosotros, la protección de nuestra familia que ha estado desamparada
por nuestros apegos al mundo material.

Dios Todo Poderoso, nos devuelve ahora la salud espiritual y física que
estaban quebrantadas, la palabra de Jesús nos dice:
“Levántate y anda”

Podemos gritar entonces, ¡Estamos curados” Jesús nos ha sanado, el


Mesías ha llegado a nosotros ¡Señor Dios Padre todo poderoso, Gracias
por tu hijo Jesús el Cristo! El Salvador que viene de la Luz ¡Salve Hijo
de la Divinidad”
Que Dios nos salve de torcer el rumbo de sus designios una vez más,
Jesús es el Salvador del Mundo, porque ha eso ha venido el príncipe del
reino, ese reino que no conocen los hombres, ese Reino que esta regido
por la ley del Amor.
Tengamos paciencia, el tiempo ya llego y nos aclara todo lo que
esperábamos de Dios.

Porque Jesús no ha venido a juzgarnos, el ha venido a salvarnos a todos


los que estábamos bajo la ley del pecado.
Gracias al Dios del Universo por su misericordia, Gracias al ungido de
Dios, porque con el, han venido a nosotros, todos los bienes que
realmente valen la pena.
Cristo en nosotros es una realidad, es la Verdad absoluta. Nuestra
esperanza ha producido ahora los frutos esperados.

Jesús nos sana y nos da fortaleza, el Mesías anunciado por los profetas
entra a nuestros corazones. Saludémoslo con alabanzas, porque su
presencia es asombrosa y real, su presencia es el bien perfecto, el bien
que tanto esperamos.
Ahora sus prodigios se realizan en nosotros. ¡Jesús, Jesús, tu
presencia nos hace hijos de Dios!

Jesús ha entrado en nuestras casas, porque nuestros corazones


florecen y cantan de alegría al Dios Eterno y nuestros grandes
padecimientos se convierten en Paz, Amor y felicidad, porque el Ungido
del señor esta con nosotros.
La fortuna de Dios se multiplica a través de la palabra de Jesús pues
Dios multiplica nuestros bienes cuando seguimos a Jesús, porque el

70
Padre confía en el hijo y el hijo comparte los bienes del Padre con
nosotros los que lo buscamos en nuestro corazón.
Aunque a veces, nos rebelamos internamente contra el designio Divino,
pecando contra la Bondad de nuestro Dios, sufrimos y no nos damos
cuenta, que la felicidad y el Amor vuelan a nuestro rededor.
Por eso bebamos de la misma copa de Jesús que es promesa de cariño
y amor eterno haciéndonos hijos de Dios, que nos concede derechos en
el sentimiento de Jesucristo que nos llena de Amor y piedad aliviando
todos nuestros padecimientos y para toda la vida.

Seamos verdaderos amigos de Jesús y para toda la vida. Alabemos a


Dios por ello, porque nuestro guía, con su cayado y su vara, nos lleva al
Reino de los cielos.

El peso del pecado en nuestras almas, nos traen pensamientos


depresivos y somos esclavos humillados y despreciados cuando estamos
perdidos en los apegos mundanos.
Clamemos a Jesús para que siembre en nosotros el Amor de Dios, puro
y resplandeciente y que acaba con las tempestades en nuestras almas
eliminando nuestros sufrimientos.
Jesús Hijo del Padre, hijo de la Divinidad eterna, entra, pasa a nuestros
corazones y calma nuestro llanto, abre nuestros corazones a una nueva
esperanza de felicidad eterna, para ir al jardín del Edén y sentarnos en
la Fe de Dios que hace florecer la Vida en Cristo.

Así como caen los pétalos de las rosas al atardecer, así caerán los malos
pensamientos de nuestra mente, sin dificultades ni sufrimientos, ya no
habrá falsas imágenes en nuestras mentes, declaremos sinceramente
que Jesús es nuestro Salvador, Alabemos al Señor, porque nos ha
rescatado de la oscuridad y de los duros trabajos del mundo pecador,
nos ha sacado del calabozo infernal.
Estábamos muertos pero Jesús entregando su vida, nos ha resucitado,
nos ha liberado de la esclavitud del pecado, ¡Alabemos al Señor que nos
ha liberado! ¡Somos libres, por derecho Divino! ¡Porque somos hijos de
Dios! ¡Jesucristo nos ha rescatado!

Jesús nos cura de orgullos y egoísmos que nos esclavizan, Jesús nos
ama en el Amor de Dios, correspondamos siendo libres, felices y
buenos.
Somos felices cuando Jesús siembra en Nosotros su palabra, pues su
palabra es Luz resplandeciente que ilumina nuestros caminos, para que
no tropecemos en este mundo, somos felices alabando con sinceridad al
Padre Eterno, Jesús nos marca un camino para cada circunstancia de
nuestras vidas, dándonos serenidad y elevando nuestros espíritus.

71
Jesús nos libera de fanatismos y nos muestra la Verdad, la Belleza y el
Bien como supremo bien de nuestras vidas, nos apoya y nos alienta
ante las exigencias de la vida, a las cuales no podemos escapar.

Sembremos con alegría la palabra de Dios en nuestras mentes, seamos


como niños, limpios y puros de alma y corazón.
Eso nos hará reconocer nuestra misión en la vida, estudiemos la Palabra
Divina, consagrémonos a la Sabiduría de Dios, a sembrar la semilla del
Padre en nosotros y nuestros hermanos.
Así recibiremos la iluminación del Padre celestial, esa es la promesa del
Reino de los cielos.
Seamos felices en todo lo que hacemos, pidamos la protección de Jesús
a través de su mensaje, aceptemos a Cristo, sin dudas y sin temores y
estaremos siempre contentos con su protección.

Jesús desea estar siempre con nosotros, pero requiere de nuestro


consentimiento.
¿Deseamos que Jesús este con nosotros? Hagamos de nuestra rutina
diaria el Amor a Dios y al prójimo, seamos uno solo con Jesús el Cristo,
el nos comprende y hará que nuestros ideales y nuestros sentimientos,
sean de amor y solo Amor.

Dejémonos conquistar por el mensaje de Cristo, alabemos al Príncipe


de Dios con alegría, que nuestros espíritus se eleven en el Señor que
abre caminos de Amor para las almas que han sufrido y lo buscan sin
descanso, que Dios en nosotros nos haga instrumentos de Bondad y
Sabiduría, para levantar a Jesús en alto como lámpara iluminando
nuestro paso por la vida terrenal.

La Palabra de Jesús, es reflejo de la Voluntad Divina sobre nosotros,


Dios hará florecer el amor en nuestros corazones y que el tiempo nos
una en uno solo para esperar la venida de Cristo.
Dios da a cada uno de nosotros lo necesario a su debido tiempo, para
que la vida se oriente al cumplimiento de sus Divinas Leyes, Ya no
lloremos, estemos felices y alabemos a Jesús, alabemos a Dios Padre
que nos ha mandado al verbo encarnado, para nuestra salvación.
Vayamos a los demás y que nuestras formas de vida, sean mensajes de
Amor, del amor de Dios en nosotros que Jesús ejerce a través de su
palabra y su obra, que nos llena de felicidad y tenemos la esperanza
que nuestras almas lleguen un día a compartir el trono con el Príncipe
de Dios, pues junto a el, tenemos Paz amor y felicidad. Pues al lado de
Jesús, nuestro llanto se acabara, ya no habrá dudas ni temores,
nuestros dolores terminan porque Cristo nos ama.

72
Jesús no anhela nuestras almas, porque somos del Padre igual que el,
Jesús no nos ata, nos hace libres, Con Jesús a nuestro lado, se acaba el
llanto, es nuestro amigo desde que venimos al mundo y el trata de
convencernos a través de su palabra, de que no rechacemos el Amor,
porque el Amor de Dios nos bendice en todo y para todo, porque quiere
que llenos de amor, seamos colaboradores de el en este mundo, para
realizar su obra de liberación de la humanidad entera.

Jesús es admirable, con Jesús en nuestros pensamientos y en nuestros


corazones, tendremos la Luz de Dios, nuestra creencia en Cristo
aumenta, nuestro dolor termina y los sueños hermosos que tenemos de
ser hijos de Dios, se hacen realidad, porque el Príncipe de Dios el Rey
de los que buscan a Dios, acaba con nuestra parálisis espiritual y nos
prepara para volver a caminar en la felicidad.

Caminemos en la oración y la alabanza, que Jesús es nuestra estrella


que anuncia el nacimiento de cristo en nosotros, que nuestra Fe, sea
como rosas blancas, símbolos de amor y esperanza, que abren sus
pétalos a nuestro nuevo amanecer en la palabra de Jesús. Pues el nos
ha concedido su amor. Ese amor que resplandece a través de los
tiempos.

Que la buena esperanza nos haga seres justos, llevemos a Jesús a


nuestro Yo interno y alabemos a Dios juntos con el, administremos
nuestros tiempos en el amor y la bondad, para que seamos testigos de
la obra de Dios en la tierra y acabemos con las torturas y crímenes
espirituales que nos trae el pecado.
Acabemos con el poder de los apegos al mundo, acabemos con el
derramamiento de sangre y derramemos vida espiritual, para acabar
con las almas subyugadas por el poder, la soberbia, los egoísmos y el
fanatismo.

Porque el poder y la tiranía del pecado, nos hace gemir de dolor y


tristeza, pero Nuestra Fe en Jesús, remediara nuestros males,
Pongamos nuestras mentes todos al unísono en Dios nuestro Señor,
Pidamos perdón con sinceridad, clamemos a Jesús para que nos de
fuerza en la lucha contra nuestros propios pecados, para que tengamos
paz en nuestras almas, porque la Palabra Divina se cumplirá en su
debido tiempo.
Estemos atentos y despiertos para cumplir nuestra misión cada uno de
nosotros y luchar contra el mal sin resistirlo, pues el mal ahora domina
a la tierra.
Jesús se pone en contacto con nosotros a través de nuestras mentes y
nuestros corazones, porque sabe que somos victimas de la ignorancia

73
que nos ha llevado a pecar. Pero el pide que oremos al Padre y que
amemos como el nos ama, para que todo ese dolor que nos tiene
atrapados sea transformado en bienestar total, esa es la promesa de
Jesucristo para con nosotros.

Por eso digamos:


“Señor mío ven a nosotros cuando quieras, cuando tu lo dispongas, que
nuestras almas sienten su debilidad y te ruegan que nos revistas de ti
mismo, que nuestras almas sigan los movimientos de tu corazón,
sumérgete en nosotros, envuelvenos, toma nuestro lugar, para que
nuestras vidas, sean una irradiación de la tuya, instálate en nosotros,
como Adorador, como reparador, como Salvador, para que seamos
transformados en hermosos templos de tu Divinidad”
Que el oro de Dios, enriquezca nuestras almas, que son tuyas para
servirte y adorarte y entregarnos a ti como victimas propiciatorias y nos
perdones y nos lleves a la vida eterna”.

Jesús nos hace Justicia, liberta nuestras almas oprimidas mediante la


Palabra de Dios. Jesús es la Verdad y la Vida, Jesús es Amor Divino.

Graduémonos en el Santuario de nuestros corazones, donde Dios


siembra su semilla, con rectitud probada, porque poniendo a Dios por
sobre todas las cosas y personas, nacerá el Cristo en nosotros.
La Ciencia de Dios abarca, los Mundos, las almas, La Ley de la
evolución, la Ley del Amor, La ley de la Justicia y a Jesucristo, la
Inteligencia conductora de nuestras vidas en el camino hacia Dios.

Porque el Amor de Jesús es la base inconmovible de la Solidaridad y la


armonía Universal. Ese Amor llega a nosotros a través del Espiritu Santo
y nos llena de entusiasmo y ganas de hacer las cosas de Dios en el
mundo, entusiasmo que irradia la palabra de Jesús.

Procuremos en nosotros, la Ley de la Justicia que nos ponga junto a


Jesús, para purificar nuestro camino y caminar por la misma senda que
recorre el verbo de Dios.
Jesús es el Maestro de nuestras almas y nos guía hacia la ciencia del
Espiritu por eso cantemos:
“Te alabare Señor entre los pueblos, te cantare himnos entre las
naciones, porque tu misericordia es grande hasta el cielo y tu fidelidad
hasta las nubes”

74
Meditemos en unión con Dios, por muy difícil que nos parezca, el
Espiritu Santo viene a nosotros, para ponernos en comunión con el y
nos inspire la oración correcta para que seamos escuchados.
Porque en este momento la humanidad toda, se encuentra entre ansias
de muerte y estertores de agonía, se agita en grupos de repugnantes
larvas, de gusanos malolientes, como sucias alimañas, revolcándose en
una charca nauseabunda, de lodo y sangre, de carne en descomposición
enloquecidos por sus sufrimientos.
Porque unos cuantos se han hecho poderosos en la maldad y se han
enriquecido y se divierten aplastando al resto de los hombres,
sometiéndolos a tremendas torturas, enfermedades, esclavitud y toda
clase de miserias.
Pero Jesús es la luz que alumbra en la negrura de ese abismo porque
Dios es luz en la inmensidad del infinito iluminando a los mundos
apagados por el pecado, que ya fuera de sus orbitas se precipitan al
vacío de los cementerios de mundos muertos.

Porque nuestra necedad ha arrastrado a la tierra a un completo


desequilibrio entre el bien y el mal. Porque el mal en este momento es
inmensamente mayor que el Bien.
Así están nuestras almas también, pues se mueven bajo la misma ley
de evolución, pero desde el fondo de ese negro abismo, se levanta ya,
como una luna que se levanta y se ensancha de pronto, iluminándolo
todo con su Luz, el Cristo resucitado, que sacrificado en la Cruz para la
redención de nuestros pecados. Jesús el redentor del mundo, nos mira
con piedad y lleno de amor, aunque hemos caído en todas las maldades
y aullamos en medio de horribles blasfemias.

Jesús, Jesús, es tu Cruz el altar de tu sublime sacrificio que haz


aceptado para salvar a la humanidad que perece. Tú, elegiste el
sacrificio por tu libre albedrío y tu gran amor por los hombres que te
llevo a entregar tu vida para salvarnos y llevarnos a una altura luminosa
incomprensible e inaccesible para las mentes que se apegan al mundo
material.
Tu amor nos convertirá de larvas y gusanos, en hermosas mariposas, en
almas purificadas por tu gran sacrificio.
Tú, elegiste el Triunfo del Amor sobre los egoísmos, de la Verdad sobre
la mentira, del Bien sobre el mal. Tú, aceptaste ese sacrificio como
parte de tu gran misión de Salvación.

Jesús de Nazaret, hijo de José y Maria de la descendencia de David, que


nos das tus mandamientos, inspirados por Dios como la única forma
capaz de conducirnos al amor fraterno que nos trae la salvación.

75
Salve, ungido de Dios, Sacerdote Eterno, Salvador del mundo y de los
hombres, porque el Padre celestial habla a través de ti. Y cuando te
escuchamos, nuestros corazones tiemblan por el eco de tu voz. Sin
embargo en tu palabra, no existen castigos ni penas, Porque tu Ley y
tu palabra son espirituales, que llegan a nosotros para resurrección de
nuestras almas.

Celebremos la llegada del Príncipe de Dios el Rey de los que buscan a


Dios en su corazón, ese Príncipe que viene a formar parte de nosotros,
que nos hace de su familia, hagamos un gran banquete con Jesús en
nuestros corazones llenos de orden espiritual, justicia de Dios en
nosotros, como un rayo de luz en nuestro Yo Interno.
Jesús invitado de honor a nuestro banquete, pongámoslo en el centro
de nuestra mesa, con suavidad, con amabilidad, porque es agradable a
nosotros.
Es justicia de Dios y bondad de Dios, alabemos al Señor, que brilla en
nosotros como la estrella de la Divinidad, ese gran lucero que ilumina
nuestros amaneceres, cuando nos levantamos en oración sincera a Dios
como sus hijos amados que somos, porque Dios es nuestra fuerza y el
es nuestra salvación.
Porque Jesús se instala en nosotros como adorador, como reparador,
como Salvador. Porque todo es alegría cuando seguimos a Jesús, el
Cristo encarnado en nosotros, que irradia intima paz y felicidad en un
ambiente donde su voluntad se hace aquí en la tierra como es en el
cielo. Alabemos con voces vibrantes de alegría, de concordia y de
sincera amistad entre nosotros, para celebrar la llegada del Hijo de Dios
a nuestras almas.

NUESTRO PADRE CELESTIAL

Cuando nuestras almas ascienden a Dios Padre, El nos sonríe, con la


sonrisa de Dios y nos ayuda a nacer de nuevo en el Espiritu y con una
mente renovada llena de paz y Fe.
Porque Dios es una fuente infinita de donde nacen aguas dulces limpias
y claras que bebemos a través de la palabra de Jesús y es agua viva
que hace renacer a todo el planeta con sus habitantes.

Nuestro Padre celestial, amoroso y sabio en sus designios ha querido


que sea Jesús con ayuda del padre que venga a nosotros y a la tierra
para nuestra salvación, Elige a nuestras almas como compañeras en su
caminar por este mundo, la Justicia nos hará felices y alabaremos a
Dios que a través de Jesús, es un rocío de bendiciones para la liberación
de la humanidad que Dios ha encomendado a su hijo.

76
Jesús, Rey de Israel, no permitas que te neguemos ante ninguna
circunstancia, porque tu haces las cosas como si Dios mismo las hiciera,
ninguna dicha será mayor que ver a nuestras almas junto a ti
eternamente.
Extendamos nuestras manos en silencio para pedir unir nuestras vidas
a Jesucristo, porque ha llegado la hora de que el Cristo, permanezca
para siempre en nosotros.

Dios nos protege a través de Jesús al darnos el pan nuestro de cada día,
con ese pan, obtenemos el conocimiento divino a través del cual
Nuestro Señor llega a nosotros.
Porque el propósito de Dios es llevarnos de regreso al Reino de los
cielos a través de la senda de Jesucristo.

“Jesús, amado hijo de Dios, hoy te saludamos desde el fondo de


nuestros corazones que tan lejanos estaban de ti. Tu nos esperas
siempre, con gusto y con paciencia, no dilates el tiempo para llegar a ti
¡Oh hijo de Dios! Porque la Santísima Trinidad nos acompaña en el
camino que nos falta por andar”.

Jesús hijo amado de Dios, que te presentas ante el mundo para enseñar
a los hombres la verdadera Ley, nuestro origen común y el destino de
Amor que nos depara junto a ti.
Porque salimos de Dios y volveremos a el, no permitas que nuestros
descuidos y nuestras maldades alarguen indeterminadamente ese
tiempo de gracia que nos espera junto al Padre.

Tu nos dices que no debe haber en el mundo, esclavos ni ricos hasta la


exageración ni pobres hasta la miseria, que el que mas posee mas debe
dar al que carece de todo, sabemos que somos inicuos, mentirosos y
engañosos porque despilfarramos tus dones con promesas que no
cumplimos.
Hemos sido orgullosos Señor Jesús, no permitas que nos volvamos
contra ti, enséñanos el camino de la Verdad y danos Fe y Amor
suficiente para seguir ese camino.
El poder y el lujo de lo material, solo son paja y humo, por favor
conducenos al Reino de Dios, donde los tesoros infinitos de luz, dicha y
amor son grandiosos y eternos.
Que nuestras oraciones llenas de amor nos conduzcan al verbo
encarnado y nuestra naturaleza humana no predomine en nuestro yo
Superior.
Jesús ha venido a la Tierra a triunfar sobre el mal y el egoísmo humano.
Que la palabra Divina nos guíe para alabar a Dios y que el futuro para

77
nosotros sea de salvación. Porque ya esta entre nosotros el Espiritu de
Jesús; el Hombre-Luz.

Descansemos en el evangelio que nos trae esperanza en el duro trabajo


de enfrentar las tentaciones del mundo que nos llenan de inquietud,
por eso nuestras almas esperan con ansias la manifestación de Cristo en
nosotros.

Al amanecer espiritual de nuestras vidas partamos hacia el Oro de Dios,


hacia el camino del bien mediante la palabra Divina, Pues el caminar en
el mundo, lejos de Dios nos ha deformado los pies y se nos deforman.
Pero si sabemos escuchar a Dios hasta los tullidos caminan por el
sendero de Jesucristo porque el hace milagros hasta en los mas
dañados del alma, porque el Mesías siempre nos tiende su cordón
espiritual para que derribe en nosotros la Soberbia humana y la vanidad
que nos oprime.

¿Creemos en Dios? ¿En el Padre Universal de todo lo que existe?


Pidamos que emita su poderosa Energía Divina hacia nosotros y
aceptemos ser hijos del Dios verdadero, porque por el, dejamos de ser
tullidos espirituales, porque Dios es justo y bueno, roguemos que venga
a nosotros y nos acompañe en todo momento, que nos tome de las
manos y lave nuestros pies y nos limpie la inmundicia que nos dejan los
apegos a lo mundano.
Porque Dios quiere que caminemos en el camino de su Justicia y de su
amor, Levantémonos en el Nombre de Dios y de su Hijo Jesucristo
redentor del mundo.

LA CUARESMA

Sigamos las reglas y practicas encaminadas a la liberación del Espiritu y


el logro de la virtud.
Emprendamos el camino de purificación y preparación, para nuestro
encuentro con Dios que se logra por medio de la reflexión en la muerte
de nuestra personalidad, observando la Pasión de Jesús, y en la
Resurrección de nuestro Cristo Interno, mediante la meditación en la
Resurrección de Jesús.
La purificación del cuerpo físico por medio de acciones espirituales que
tengan que ver con éste cuerpo y la renuncia, como la caridad física. La
caridad la vamos a practicar purificando nuestro armario o closet,
tomando toda la ropa que ya no usamos y regalándosela con nuestras
manos y con mucho amor a alguien. Lo mismo podemos hacer con
comida, dinero y todo tipo de cosas físicas.

78
Propongámonos borrar de todos nuestros escritos, de nuestros
conceptos mentales y conversaciones toda palabra de condenación,
critica y hasta el mas leve comentario que no sea una bendición hacia
cualquier persona o grupo que tenga otras creencia diferente a las
nuestras, con quien hayamos discutido, o que tengan distintos puntos
de vista. Esto es Crístico por eso es bueno hacerlo, nos purifica nos
acerca a Dios tal vez tengamos que doblegar nuestro ego, pero eso
también es maravilloso ya que nos limpia interiormente.

Devolvamos todo lo que le hayamos quitado a otra persona. A veces nos


apropiamos de ideas ajenas para hacer escritos, composiciones,
resoluciones empresariales, dinero, que no son nuestros para ganar
glorias con el genio, la inventiva, el trabajo de otro, pero todo eso es
falsedad y aunque nosotros mismos nos creamos grandes, es una
mentira en la que nosotros mismos nos estamos engañando. La
cuaresma es el momento de purificarnos.

Perdonemos verbalmente a las personas que no le han rendido culto a


nuestro ego desobedeciéndonos, insatisfaciendo nuestras demandas,
ignorando nuestras solicitudes.

Meditemos en Jesús cuando fue despojado de su ropa y tuvo que


exponerse completamente desnudo exhibiendo las partes mas intimas
de su cuerpo ante un pueblo que lo aclamaba para condenarlo. Allí
Jesús perdió todo lo que tenía su túnica, reputación, las buenas
opiniones que tenían de El, el pudor, la confianza en sus discípulos y
tantas cosas más.

Que duros e injustos somos cuando llamamos o pensamos que alguien


que estudia la palabra Divina y va aprendiendo a pesar de haber
llevado una vida de maldad, es un hipócrita.
Solo una persona mala, cruel, con deseos de herir usa esta palabra en
su vocabulario. Borrémosla, perdonémonos y llamemos a la persona que
hemos insultado llamándola “hipócrita” o diciéndole que sus estudiantes
son unos “aduladores” y humildemente pidámosle perdón como acto
penitencial de Cuaresma.

Recordemos, todo lo que nos hemos apropiado sin pertenecernos, de


toda palabra que hallamos dicho que no sea una bendición, en el
momento de la muerte tendremos que dar cuenta de ella. Nos impedirá
nuestra ascensión y en ese momento no podremos retroceder la vida
para disolverla o borrar eso y ahora, si podemos hacerlo, hagámoslo.
Hagamos una Cuaresma y momentos de penitencia.

79
Nuestra meditación en la primera semana de Cuaresma es en la
desposesión del Cristo desnudo.

De todo lo grande que simboliza un crucifijo, una de las cosas


imponentes es ver a ese Jesús desnudo delante de ti, que es un hombre
como cualquier otro, joven, con toda su hermosa musculatura, pero
crucificado como un delincuente por el solo hecho de haber actuado y
haberle dicho la VERDAD a la gente.

La desnudez de Jesús en la Cruz es la más grande de todas las


renuncias, es perderlo o dejarlo todo por la causa del Reino de los
Cielos. Jesús desnudo en la cruz nos recuerda que con nada nacimos y
así habremos de morir. El desnudo de Jesús nos indica, que debemos
desprendernos de nuestro orgullo personal, de la reputación, el que
piensen bien de nosotros y, sobre todo, hasta conformarnos con lo poco
que llevamos puesto o tenemos.

La purificación de nuestro Cuerpo Vital o Etérico con el ayuno, que se


puede hacer a diario solamente hasta las doce del mediodía, ya que uno
más largo nos puede debilitar. El ayuno consiste en no comer
absolutamente nada, ni siquiera tomar café, hasta las doce del día;
solamente para que no se envenene nuestro cuerpo con los tóxicos que
tenemos, es importante tomar agua con zumo de limón, sin azúcar,
cada vez que nos de sed y hambre. Recordemos que es un acto de
Fuerza de Voluntad o sacrificio y, como tal, lo debemos asumir con
mucho amor y devoción.

Podemos también durante esta semana y a partir de ella en toda la


Cuaresma para desarrollar la Fuerza de Voluntad y ofrecérsela al Señor
dentro de nosotros el dejar de comer carne, azúcar o sal añadida en los
alimentos.
La firmeza de la fe en nuestras mentes de hacer la Voluntad de Dios a
través del Poder del Padre

Mantengamos durante esta semana, diciendo en la Cruz “Tengo sed”.

“Jesús es cada enfermo, moribundo y pobre que nos dice: Tengo sed”.
Esta sed es la necesidad que tiene cada ser humano de provisión, amor,
salud, ropa, atención, limpieza y muchas cosas más.

80
La humanidad, como Jesús, siempre tiene sed de algo. Como seres en
un sendero espiritual, nuestra razón de vivir es saciar esa sed: dándole
alegría al que está triste; compañía, al que ha sido condenado a una
cárcel, al infierno o a un planeta de rezagados; dándole consuelo a la
prostituta abandonada, al travestido rechazado, al paciente de SIDA
desahuciado; recogiendo a la embarazada botada de su casa, al
estudiante que es apartado de su grupo espiritual; proporcionándole
ropa, dinero, comida y provisiones al carente. Esto es darle de beber al
sediento.

La mirada de Jesús en la cruz, sediento, con los labios secos, esperando


que alguien le dé un sorbo de agua es igual a la que nosotros podemos
ver en las personas cuando nos percatamos de su dolor, angustia y
necesidad. Uno no puede quedarse pasivo ante esto, y así como Jesús
necesitó agua y dijo: “Tengo sed”, igualmente hay en la calle montones
de personas sedientas como Jesús, buscando que les mitiguen su sed,
sed de justicia, amor, conocimientos, afecto, salud y compasión.
Veamos con amor compasivo y perdonemos.

Los dulces y hermosos labios de Jesús que habían predicado la Palabra


de Dios, disipando las tinieblas, decretando la salud de los enfermos, la
resurrección de los muertos y hablando con el Padre, estaban sedientos
y en vez de recibir agua, le dieron un amargo vinagre.
Ese “tengo sed” lo dicen los enfermos, menesterosos, abandonados,
ignorantes, odiados, esperando que alguien les dé de beber las aguas
del auxilio dulce y amoroso.

Jesús sabia que existía abundante agua fresca, pero no se la dieron


para hacerlo sufrir. Sin embargo, Sus labios lo que hicieron fue bendecir
el bien, hablar de Amor Compasivo, de perdón y prometer el Reino de
los Cielos.

El hecho de que existan muchas personas que, para hacer sufrir a los
demás, se nieguen a dar auxilio a otros, son como los que no quieren
darnos de beber cuando tenemos sed.

Que meditar en esta sed de Jesús nos ayude a decir las palabras de
Amor y Perdón de Sus labios, con verdadera humildad y sin rabia:
“Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen”,
Y asumir ese mismo perdón para con todo el que nos haya negado
algo.

81
La Tercera Semana de Cuaresma va desde el tercer miércoles al cuarto
y está dedicada a la purificación del Cuerpo Emocional y de los
sentimientos.
Esto va a realizarse pidiendo perdón por todo, y perdonando a todo el
mundo audiblemente, no importa lo que nos cueste. Le vas a decir a
todo el mundo:
“Te pido perdón por todo lo que requiera que me perdones, y te
perdono por todo lo que necesite mi perdón”.
Hazlo de corazón y con devoción. Recuerda que es un acto de penitencia
cuaresmal.

Meditemos en el gran perdón de Jesús cuando en la Cruz dijo:


” Padre perdónalos porque no saben lo que hacen”.

Cuando veamos alguna película sobre la Pasión de Jesús o hagamos


lecturas sobre ella, enfoquémonos en la actitud de perdón ante el cruel
sufrimiento que le infringieron y veámonos como Jesús, siendo atacados
y perdonando, invocando el Fuego Sagrado del Perdón.
Digamos:
“Te doy mi amor y mi perdón”.
Se puede decretar:
“Yo Soy la Luz, la Libertad, la perfección del Amor Compasivo que
consume y disuelve todos los errores cometidos por mí y por toda la
humanidad”.
Esta es la clave oculta de este grandioso suceso del perdón de Jesús.

La crueldad extrema que se llevo a cabo en “La Pasión de Cristo”,


cumple una finalidad:
Que todo aquel que este consciente de ello, sepa que no importa lo que
nos hagan sufrir, ni el tamaño del daño infringido, PERDONEMOS.
Sin perdón no vamos a llegar a ninguna parte.

Con tan solo considerar el dolor padecido por Jesús en su Pasión y


reflexionar en su “perdón universal” hacia todos lo que le produjeron
tan horrible muerte –sin tomar en cuenta que Jesús fuera un enviado de
Dios, un Maestro encarnado y tantas cosas más, tan maravillosas que
dicen de Él- es la más grande instrucción que Maestro alguno haya dado
a la humanidad.

A la par de la gran crueldad que se estaba cometiendo con Jesús,


haciéndolo padecer tanto, está el perdón y la humildad más grande que
se haya visto jamás; es que en la cruz, Jesús le dijo a esos mismos que
lo torturaban: “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen”.

82
Cuando la gente sabe lo que es la crueldad, sus consecuencias y que
todo el sufrimiento que le ocasiona a los demás se le va a devolver en
carne propia, no lo hace; por eso Jesús dijo:
“No saben lo que hacen”.

Esa humanidad cruel y torturadora que crucificó a Jesús, es la misma


que hoy en día hace la guerra contra un país, mata en un atentado o
una guerra, roba y aniquila con las drogas.
Los seres humanos no han cambiado mucho desde la época de Jesús.
Esos mismos crucificadores de hoy en día, justifican el que existan
grandes perdonadores.

Si no existieran faltas, no habría perdón. Las personas crueles existen


para que el perdonador se ejercite.
Si Jesús, siendo el glorioso ser que era, perdonó, más rápidamente lo
tenemos que hacer nosotros que somos pecadores.

Pero es frecuente ver a directores de organizaciones espirituales, muy


ofendidos porque alguien los ataca, los critica, y peor aún si se burlan
de ellos, ya que se encolerizan y amenazan sutilmente a los atacantes
con la condenación eterna, con que serán recluidos en un planeta de
atrasados, amenazándolos con ser juzgado por un ser cósmico
intolerante, les dicen que se les va a venir encima un terrible castigo o
algo más aterrorizante.
Todo esto no es más que pura venganza y odio, escondidos tras el decir
que lo divino tomará cartas en el asunto.
Pero esta no es la actitud del que Activa Su Cristo Interior, que ha de
ser de constante Perdón. Tenemos que poner en práctica siempre la
afirmación del Padre Nuestro: “Perdona nuestras ofensas, así como
nosotros PERDONAMOS a los que nos ofenden”.
Para poder ser perdonados de nuestros sufrimientos, tenemos que
perdonar nosotros primero. “Sin perdón no serás perdonado”.

Digámosle a ese que nos ha hecho lo peor que se le puede hacer a un


ser humano:
“Te perdono”.
No importa si al principio el Perdón no nos sale sinceramente; mientras
más lo ejercitemos, mejor lo haremos, hasta que lleguemos a perdonar
de todo corazón como Jesús.

Desde la cruz de las acusaciones, calumnias y escarnio injustificado a


los que a veces somos sometidos, debemos reaccionar solamente
perdonando a los que nos ofenden.

83
En la cruz, Jesús perdonó sin averiguar culpables ni buscar razones;
asimismo podemos hacerlo nosotros. Vamos a perdonar hoy a toda esa
gente que nos ha puesto una corona de espinas, porque cuando
perdonamos, nos quitamos esa corona.
Guardar resentimiento por las negatividades que otros nos dicen, a la
larga nos hace daño.

Todos cometemos faltas, que finalmente se nos devuelven en


sufrimientos, enfermedades, tragedias personales y familiares.
Cuando esto nos sucede, queremos ser perdonados para dejar de
sufrir, pero para ser perdonados hay que perdonar primero.

El rencor y la envidia son los que producen el cáncer, males


estomacales, dolor en los riñones y la cabeza, además de perturbarnos
en el ámbito interno, quitándonos la placidez y la paz del alma.
Todas las enfermedades son producto del mal uso de la energía divina o
el tragarnos las negatividades de otros.
Recuerda que “donde está tu mente estas tú”; si te pones a ver lo malo
que hacen los demás y a condenarlos, en eso te convertirás y
terminarás igual a la persona que condenabas.
Cuando aplicas el Perdón, nada negativo te puede dañar, porque te
positivizas y te llenas de un aura de Luz tan bella, que nada negativo se
te acerca.

Los labios de Jesús nos recuerdan constantemente el Perdón. Cuántas


veces hemos dicho:
“¡Maldita sea! ¡Ojalá te mueras!”.
Eso es calificar mal la energía divina contenida en la creación de Dios.
Tantas palabras feas con vibraciones envenenadas le hemos dicho a la
gente, que esa energía se nos devuelve para que la purifiquemos; por
eso hacemos la Ley del Perdón.
Lo que hizo que Jesús resucitara no fue el hecho de que lo crucificaran,
sino que perdonara.
Fue el Perdón lo que llevó a Jesús al Cielo. Entiéndase por Cielo el
estado de Bienaventuranza Suprema que se puede vivir incluso estando
en la Tierra.
Por eso no debemos decir nada malo, mucho menos maldecir; y cuando
estamos furiosos, en vez de lanzar improperios, digamos: “Dios mío,
bendice el bien en esta situación”.
Tampoco hablemos mal de ningún instructor, ni usemos las palabras de
los Maestros y Santos para condenar a alguien, porque esa energía mal
calificada se nos va a devolver algún día para que la redimamos.

84
Todo odio disfrazado de maestro severo y corregidor va a regresar a
nosotros algún día.

La única forma de detener los atentados, las guerras raciales, los


enfrentamientos políticos, las injusticias sociales y los secuestros es
PERDONANDO, como lo hizo Jesús en la Cruz.

Así como perdonamos, debemos bajarnos del “podium del orgullo


personal” y tener la suficiente humildad para pedir perdón por todas
nuestras faltas.
Uno no pide perdón por egotismo, orgullo, altivez, sobre preciarse,
creerse más que los demás.
No hay nada de oprobioso en pedir perdón. Nuestras almas se
engrandecen cuando pedimos perdón; nos liberamos de toneladas de
culpabilidad.
“Perdonar y ser perdonados es acción divina”.

El Cristo se expresa a través de una vida de Misericordia, esto es,


perdonando, dándole afecto y comprensión –con un Fraternal Espíritu de
Misericordia- a aquella persona que nos ha hecho lo peor.
Cuando se es perdonador y misericordioso, el Cristo está presente sin
necesidad de que se lo invoque.
La práctica de la Misericordia, el Perdón y la Caridad debe hacerse en
perfecto silencio externo, es decir, sin estar diciéndoselo a la gente,
para que la bienaventuranza espiritual pueda manifestarse a nivel de la
Luz Crística.

La purificación de la mente.
Vas hacer la dieta mental, que consiste en no pensar ni decir nada
malo de nadie, no pronunciar ninguna palabra negativa, ni criticar a
ninguna persona.

Algunas personas han sido crueles con el uso del verbo


deseándole la muerte a alguien a veces a sus propios hijos,
contradecir todo lo que le dicen, reñir hasta por una comida,
despreciando las cosa que se le regalan, despotricando del lugar
donde viven, cuestionándolo todo hasta por donde cruza el auto
si no lo hace por donde ella lo desea, condenando a la gente por
hacer cosas, por no estar de acuerdo con lo que se hace y luego
todo esto se paga con perdida del uso del verbo, afonías, toses
incurables, aislamiento. Muchas personas padecen enfermedades
terribles, producidas por sus pensamientos de odio y rencor.

85
Antes de llegar a estos extremos reconozcamos el mal uso que hemos
hecho de la Energía divina a través de lo que decimos y accionemos la
Omnipotencia, La Perfección, La Fe, El Deseo de hacer la Voluntad de
Dios a través del Poder del Padre, mediante El Perdón, la Misericordia, la
Transformación y la Paz. Pero no se piense que después de toda una
vida usando mal el verbo, con una sola invocación de un repentino
arrepentimiento todo se va a solucionar esto todo debe ser una gran
toma de conciencia.

Nadie que no se haya reformado en su interior puede


pretender reformar con éxito ningún aspecto familiar, social, o
mundial. En la medida en que las personas van cambiando sus
procesos de pensamiento y sus actividades, produciendo un
cambio positivo en su interior, observan que la vida también
mejora para ellos.

Meditemos en las siete palabras de Jesús cuando a pesar de todo lo que


lo insultaban cuando estaba en la cruz lo que hacia era perdonar ofrecer
el cielo a ladrones y jamás mal califico la energía por medio de su
verbo.

Nos vamos a entregar por completo a la Práctica de nuestro Cristo


Interno –esto es, meditar a diario en el Cristo Interior- y a visitar todas
las iglesias, templos, conventos y monasterios que veamos, haciendo
algo por ellos, como puede ser entregarles donaciones o simplemente
darles una limosna.

Al comenzar la Pascua.

La fiesta de la Pascua, se celebra con Fe, ha llegado el momento en que


la gente entienda este maravilloso misterio, mediante el conocimiento y
la practica de la Verdad, la raza humana dará el mismo paso que Jesús
dio y compartirá su triunfo.
La pascua es el festival del triunfo, sigue a lo que tradicionalmente
llamamos Semana Santa. Semana Santa significa “Semana total y
completa” por eso hagamos de cada una de las semanas, una Semana
Santa. La pascua encierra en sí misma todo el misterio cristiano:
es creación y liberación, expiación y purificación.
Pues esto significa que debemos estar llenos de Salud física; libertad del
Alma; Paz mental. Junto todo esto, representa Unidad de Vida que es la

86
voluntad del Padre para hombres y mujeres. Eso y nada más que eso
significa la Pascua.

Pascua ha sido el aniversario de la travesía del mar Rojo: era


una primera liberación y una gran obra de Dios; pero la
liberación nueva que había de realizarse al fin de los tiempos es
tanto más gloriosa cuanto que pascua no será en adelante para
nosotros sino el memorial de la resurrección de Cristo.

«Así habla Yahvé que abre un camino en las nubes, un


sendero en las aguas poderosas. No os acordéis más. De los
acontecimientos pasados y no consideréis ya más las cosas
de otro tiempo: he aquí que voy a hacer una maravilla
nueva» (Is 43, 16-19).

El auténtico mensaje del Nuevo Testamento consiste en


hacernos saber que esta liberación se ha cumplido ya. Una
sola palabra resume el Nuevo Testamento: «hodie». «Hoy
estarás conmigo en el paraíso.»

Durante los tres días de Semana Santa –Miércoles, Jueves y Viernes


Santo- vamos a hacer el “Vía Crucis de Jerusalén” Lo podemos realizar
en la mañana, a solas, o en la tarde o noche, con un grupo de
amistades que deseen hacerlo.

Cerca de Betania- en una mula, y entró a Jerusalén por la Puerta de


Oro. Esa puerta la cerraron los árabes para que no entrara el Mesías por
allí, ya que dicen que cuando Él llegue, atravesará esa puerta, llegará a
Jerusalén y reinará.
Pero es que no saben que ya el Mesías lo hizo.
Ellos todo lo interpretan al pie de la letra.
En caso de que el Mesías viniera y encontrara la puerta cerrada como
está hoy en día, la podría atravesar de muchas formas no
convencionales, como puede ser espiritualmente o entrando por el aire,
sin ningún problema.

“Jesús, medico de las almas atraviesa y entra por la puerta de


nuestras almas para que nos cures, para que nos hagas recordar
que somos seres divinos que desafortunadamente hemos
olvidado nuestra identidad y el propósito de Dios”.

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“Elimina de nosotros el miedo a ser curados, haznos creer en
Dios nuestro Padre Universal que es nuestro Padre bueno del
cielo que siempre nos cuida”.
“Hoy te pedimos ser curados, para que seamos realmente útiles
a nuestros semejantes”.
Mirar el rostros de Jesús, mirar el cielo azul y su infinitud, mirar el sol
que todo lo alegra, mirar las copas de los árboles que parecen llegar
hasta las nubes, mirar al cielo a cada momento para pedir al Padre que
perfeccione nuestro ser, nuestra alma y nuestro cuerpo, bendigamos
juntos a Dios, porque queremos ser misioneros de su Verdad y de su
Amor.

Para que Jesús el cristo nos revele la Gloria que teníamos con el antes
de que el mundo fuera hecho. Para que seamos dignos de La
Omnipotencia, La Perfección, La Fe, El Deseo de hacer la Voluntad de
Dios a través del Poder del Padre y las Ideas del Corazón de Dios.
Ser dignos de La Omnisciencia, el Entendimiento, la Iluminación y el
deseo de conocer a Dios a través de la mente de Dios.

Démosle vida a nuestros pensamientos a través del sentir natural para


que se conviertan en fuerza Divina para que vivamos siempre en el
Presente, porque Dios es presencia constante.
Porque a través de la Vida espiritual conocemos la Omnipresencia, la
Compasión, la Caridad, el deseo de ser Dios en Acción, mediante el
Amor del Santo Espíritu.
La Pascua no es cosa del pasado, sino un magno y glorioso despertar
para nosotros hoy y mañana y para todos los días por venir.
La Pascua es nuestra Primavera, por eso es una fiesta, porque la Pascua
es nuestra regeneración en Cristo nuestra resurrección porque hemos
muerto al pecado, esa es la ley de Dios para nosotros. La verdadera Ley
de nuestras vidas donde la muerte no tiene parte.
La Muerte no es parte del Plan de Dios, todas las cosas vivientes se
renuevan constantemente.
Después de nuestro invierno de pecado donde parece que morimos,
llega la primavera.
Porque en el invierno los árboles parecen morir. Las hojas caen, las
flores mueren, pero llega la primavera y las renueva.
Ese es el mensaje de Dios para nosotros con la Pascua, por eso es para
nosotros una fiesta.
Entramos en el periodo en que todo florece y podemos recoger los
frutos de tanto esfuerzo.
Jesús vino a la Tierra, Enseño, trabajo, sufrió y finalmente murió. La
Pascua es algo real para nosotros porque Jesús quiere que lo sigamos

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en la regeneración y en la resurrección, pues como individuos y como
raza, tenemos que superar la muerte, es el último enemigo que debe
superarse.
Cuando hayamos superado la muerte, habremos realizado la
pascua y habremos realizado nuestro trabajo.
Todo lo que dificulta la vida, la enfermedad, temor, amenaza de crisis y
guerras, agresión entre los pueblos, todo eso desaparecerá Pues la
verdad nos dice que Dios es bueno y cuando la raza humano lo
reconozca, todo lo malo desaparecerá.
Las estaciones de la naturaleza que se presentan en el año, nos cuentan
esta historia una y otra vez.
El invierno de duda, temor y frustración finalmente desaparecerá para
toda la raza humana.
La PRIMAVERA vendrá con su promesa y el VERANO vendrá con su
realización. Esta es la historia de la Pascua.

En la vida de Jesucristo, el calvario precedió a la Pascua.


Así como Jesús nosotros tendremos que sufrir en la cruz, pues tenemos
que soportar el sufrimiento mental que nos produce enfrentarnos al
temor, al odio, al resentimiento, al remordimiento, al ansia y el terror
de la mente humana, enfrentarnos al pasado, al presente, al futuro y
vencer todo esto.
El calvario tiene que preceder a la pascua, porque esta es la historia del
corazón humano. Aquel que se quiera desarrollar espiritualmente, tiene
que pagar el precio para entrar al reino de los cielos.
Nunca amanece el día de Pascua sin que lo preceda el viernes de
calvario.

LA SALVACION

Los evangelios de Jesús no dicen que la salvación sea algo sencillo o que
la resurrección sea fácil.
Por nuestro libre albedrío hemos tomado el camino equivocado que nos
trae como resultado limitaciones y dificultades que superar.
El conocimiento de la verdad, nos lleva a comprender que todos los
problemas que tenemos están dentro de nosotros.
Cualquier mal que nos pasa es la proyección de algo interno, algo
dentro de nosotros. Superarlas es un calvario.
La cruz es la limitación donde debemos crucificar todo lo malo que hay
en nosotros, arrancarlo de nuestra mente y nuestro corazón.
Superemos la cruz para que resucitemos, para que amanezca en
nosotros la Pascua, que es la ultima palabra en el mensaje del
evangelio, el Cristo triunfante, el Hombre perfecto, con alma perfecta y

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perfecta unión con Dios Padre. Superemos la cruz y vayamos a la
resurrección.
Dios no se separa de nosotros jamás. Somos expresiones de Dios. Es
como si Dios cantara una canción y esa canción es el hombre, somos
una expresión viva de Dios.

Somos recreados a cada momento. Porque Dios vive, nosotros vivimos,


porque somos parte de la expresión de Dios en si.
Sin embargo mucha gente hemos creído que estamos separados de
Dios. Ese sentimiento nos llena de temores y bajo el dominio del temor,
actuamos de manera extraña, empezamos a exigir lo mas bajo en lugar
de escoger lo mas alto. Empezamos a mentir, a engañar a robar
creyendo que así obtendremos beneficio. Creemos que estamos solos y
que debemos abrirnos paso en la vida por experiencias humanas.
Creer que estamos separados de Dios es la mayor tragedia de la
existencia humana y provoca muchos errores en nuestras vidas por
nuestra falsa creencia.
Tan pronto como empezamos a reconocer nuestra unión con Dios, todo
cambia en nuestras vidas y todo se regenera.
Jesús nació como humano, hijo de mujer para poder entendernos y para
enseñarnos como se crece en Sabiduría y como el hombre puede estar
en armonía con Dios.
El nos hizo entender, que si reconocemos nuestra unión con Dios,
entonces resucitamos y nuestro pensamiento en Dios siempre renovara
nuestra existencia, incluyendo nuestro cuerpo.
Entonces llega nuestro amanecer de Pascua, pero para eso tuvimos que
morir, crucificar nuestras falsas creencias y aceptar que Dios es uno con
nosotros. Una vez muertos a la creencia del mal, las personas que nos
conocen nos tacharan de hipócritas o cosas peores y nos enterraran en
su olvido porque nos consideran muertos para ellos.
Pero la gente que realmente nos ama, disfrutara y se alegrara de
nuestro cambio, porque nos ven felices y para ellos eso también
significa felicidad y madrugan con nosotros en el amanecer de nuestra
pascua.
Porque las personas que nos ven y no nos aman reaccionan con temor y
hasta con desprecio de ver que nuestro cambio no fue fácil, fue doloroso
y tienen miedo de cambiar y hasta desaparecen de nuestras vidas.
La mayoría no entiende que debemos morir al pecado para resucitar en
Cristo.
Para algunos la muerte de Jesucristo fue un fracaso de su vida, pero la
historia de la resurrección no es derrota, es Victoria.
En el corazón de Maria la madre de Jesús y de Maria Magdalena no
cabía ninguna duda de que volverían a ver a Jesús con vida. Porque el
Amor siempre se abre camino aun en la muerte, porque el Amor te hace

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recibir Ángeles que te traen el mensaje de que Dios vive en la persona
de Jesucristo.
Cuando tengamos un cambio espiritual y creamos que Dios esta en
nosotros, veremos Ángeles, porque quien ve Ángeles, es porque cree en
Ángeles. Si creemos en Ángeles entonces ellos vendaran a nuestras
vidas.
Muchos han recibido Ángeles sin saberlo, Dios nos envía Ángeles
siempre que estemos preparados para recibirlos y que los necesitemos.
Los Ángeles son la inspiración de Dios. Son el valor que Dios nos envía
en tiempos difíciles. Son la ayuda material que Dios nos proporciona en
una emergencia. Son el aumento de entendimiento necesario para que
sanemos del alma.
Cuanto mas creamos en los Ángeles mas seguros estaremos que
vendrán cuando los necesitemos, ellos nos dirán,¿ porque buscas a
Jesús en la tumba si el vive en ti? ¿Por qué buscas entre los muertos al
que vive?

Jesús resucito para que siempre creamos en un Cristo vivo.


La muerte no es extinción, es una divina promoción, no busquemos
demostraciones vivientes de Dios entre las preocupaciones muertas y
esperanzas del pasado, busquemos elevarnos en el Espiritu, a nuestro
Dios y Padre de Jesucristo para que el día de Pascua amanezca en
nuestras vidas porque Jesús pidió para nosotros todo lo que pedía para
el.
“Ser uno con Dios” para que ascendamos a el como hermanos de
Jesús.

Este es nuestro pase para la Libertad Espiritual.


Sufrimos solamente por nuestros errores, no sufrimos por los errores de
los demás.
Entendamos que nuestro prójimo y nosotros, somos uno mismo con
Dios.
“Aquel que no ama a su hermano a quien ve” ” ¿Como puede amar a
Dios a quien no ve?”
Si queremos seguir a Jesús en la resurrección, debemos eliminar de
nuestro corazón, el odio, la envidia, el temor, el resentimiento y la
condena.
Llenemos nuestro corazón con el Amor Divino para todos y para
todo lo que nos rodea, sin importar quien sea ni lo que sea. Es el
camino que debemos seguir si queremos buscar la demostración
de la resurrección.

DESARROLLO ESPIRITUAL

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A veces nos parece que nuestro desarrollo espiritual es imposible,
porque en la experiencia humana que vivimos, creemos en las
limitaciones, dependemos completamente de lo material, dependemos
de “la ley de la carne”.
Pero en el momento que captamos a Cristo y nos identificamos con El
ya no estaremos bajo la ley de las cosas exteriores sino que estaremos
en estado de gracia, de la Gracia de ser hijos de Dios y entenderemos la
Verdad y volverá a nosotros la fe.
“El justo vivirá por la fe”

Cuando percibamos la visión de la Divina posibilidad dentro de nosotros,


extendamos nuestras manos hacia ella y ya no seremos esclavos del
pecado, nuestras limitaciones y nuestras debilidades ya no tendrán
poder en nosotros y nada nos frenara en nuestro camino por alcanzar la
Gracia y estar siempre con Dios.
Para entonces, el calvario ya paso y el alba de la Pascua ya empezó. Es
el amanecer de la Pascua y nunca más tenemos que pasar por el jueves
o viernes de calvario, porque ya alcanzamos el Estado de Gracia. Esta
es la ley verdadera de nuestras plegarias.
Si nos retiramos de nuestra condición limitada de lo material para
encontrar el reino espiritual, encontraremos la libertad y el dominio
sobre nosotros mismos.
Es cuestión de atención.
Apartemos nuestra atención de las dificultades, de las enfermedades,
temores ,odios y envidias que nos hacen esclavos del pecado porque los
obedecemos ciegamente, llevemos nuestra atención a lo espiritual, para
alcanzar ese estado de conciencia que nos trae la presencia de Dios y
nos da poder para dominar las cosas materiales que nos limitan.
La plegaria sincera y clara realiza milagros, cambia la vida de la gente,
nos libera del dolor, de la enfermedad y de una vida de pecado y auto
desprecio.
La oración constante nos libera todos los días y a cada momento y en
cualquier lugar, porque eleva nuestra conciencia a la presencia de Dios.
La Pascua es el camino, es la ruta que corona nuestro destino.
La Pascua, es para imprimir en nosotros, para marcar en nuestros
corazones que la Resurrección es una actividad que Dios nos pide como
raza humana que somos. Jesús nos mostró el camino.
La Resurrección es un paso práctico para ti y para mí, que debemos dar
ya.
No es solo una creencia religiosa o teológica. Es la verdad del ser.
Representa un cuerpo perfecto. Representa la Paz mental. Representa
un alma perfecta e integrada. Representa superar nuestras limitaciones,
el dominio sobre nosotros mismos.

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Podemos hacerlo, tenemos que hacerlo y en nombre de Jesucristo,
debemos hacerlo.
“Amen”

Oh Dios, ¿por que te tuve que olvidar?

¿Quién me alejó de ti?


¿Quién separó nuestra mirada que era una y única, y desvió la mía,
haciendo que tomara como propios los pensamientos de otro?
¿Cómo pasó semejante cosa, que ahora no recuerdo donde estaba y
quienes eran mis hermanos, mis iguales, mis pares?
¿Quién jaló de mí la intención de estar cerca de Dios?
¿Cómo llegue a que crea que no soy lo que soy, y me convence de que
lo material y mundano que ahora veo soy?
Si soy miembro tuyo ¿Porque quise ser por sí solo, como si creyese
ser alguien por mi mismo, y eso me llevo a desconocerte?
Me acostumbré a verme manos y lengua, y me confundí buscando a
aquello que solo en mi ignorancia existía con manos y lengua.
Bienaventurados los que sufren, porque son saciados, cuando la Verdad
como agua llega a ofrecerse a sí misma como bebida de restauración.
Benditos los que esperaron y no se perdieron en la materia.
Benditos los que no se durmieron en creencias falsas, y que no se
inundaron en ideas humanas y mundanas.
Benditos los que no saciados con nada de lo que experimentaron, aún
continúan en tu búsqueda.
Benditos los que te rechazaron sin reconocerte, porque ellos han sufrido
desilusión por creer que otros dioses, eras tú. Pero que ahora te
reconocen y vuelven al redil como ovejas perdidas.
¿Por qué anhelaba tus cosas y no te anhelaba a ti?
Debido a que solo veía tu manifestación con los ojos de la carne, con
búsqueda de sensación quise tus prodigios y no a ti.
No quiero conocer tu obra y detallarla sin haberte conocido a ti.
Terrible reflejo de engaño el que hizo que mi conciencia se separara de
la tuya.
Me miré a mi mismo, y me revestí de lo imperfecto del espejo en el
fondo de la creación.

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Pensé que era yo lo que veía, y detrás de mi fui corriendo, y al llegar
solo un reflejo... pura apariencia.
Ahora tú Amor de Padre, entregado a ti mismo en mí; me salvas.
Emanado de ti, tú eres tú.
La materia me hizo olvidar y nunca dio alimento a lo que de ti se ha
desprendido, mas te reconozco por el sencillo hecho de que la inquietud
de buscar, al encontrarte, ha desaparecido.
Fuente, alimento, inagotable palabra de amor.
Todo lo que la materia me ha negado, eso tienes tú.
Gracias a ti, la materia no tiene lo que me das.
Siempre he tenido sed de ti, pero ahora que te reconozco, ni siquiera los
rayos del astro sol me confunden.
Luz que no es luz material, conciencia de si mismo y no de mi mismo,
ven y rescátame, porque estoy cansado de construir hacia arriba y en
las formas, en el caos y la creación, cuando solo debí encontrarte dentro
de mí.
Aunque humano, soy de la misma sustancia que tú.

Concupiscencia-Lucifer es el misterio responsable de lo que hemos


creado en nosotros, es quien enciende la materia coagulada en nuestros
deseos desordenados que tienen vida pasajera y se manifiesten
sensaciones que no son más que el choque de la materia con la materia,
la reacción entre la materia.
Cristo es el discernimiento para darnos cuenta de ello, Cristo es la luz.
Lucifer es el conjunto de deseos desordenados por lo material y los
placeres de la carne, deseos, que atrapan al hombre verdadero en
nuestros propios infiernos.
Quitemos nuestra atención de esos deseos desordenados, para permitir
que el Cristo en nosotros nos rescate.
Lucifer activa las pasiones, las sensaciones, las emociones, y Cristo es
quien en nosotros nos permite el discernimiento, rompe las cadenas
que nos hipnotizan, que tienen sobre nosotros cantidad de energía
coagulada y condensada que corresponde a nuestros defectos, que se
encuentran alojados en nosotros.
El error está en trabajar con Lucifer en el deseo por el deseo, en la
sensación por la sensación, es decir, sin el Cristo, sin la renuncia, sin el
propósito de desapego, sin inspiración.

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Mateo 16:25: “Porque el que quiera salvar su vida la perderá, y el que
pierda su vida por causa de mí la hallará.”
Lucifer siempre encenderá la materia del caos, siempre lo hará, porque
él es quien le da vida transitoria al recuerdo con los deseos
desordenados que tenemos y la inclinación al pecado.
Cristo en nosotros Se manifiesta mediante la Oración, el Rosario, la
súplica, la entrega y la renuncia, la Luz que nos da el Don del
discernimiento, de darnos cuenta, de distinguir en la oscuridad de
nuestras vidas donde se encuentra lo material, sin vida ni luz.
Muchas veces Lucifer se hace pasar por un “Divino Entrenador”.
Lucifer es escalera para subir y escalera para bajar, lucifer no es el
camino solo es un lugar donde ponemos los pies para pararnos erguidos
cuando hacemos un dios de lo material.
Trabajar con Lucifer por Lucifer es un error que conlleva a la caída.
Trabajar con el deseo en nombre del Cristo y por el Cristo es la clave.

El mal no es un problema en el que el hombre haya tomado


parte. Existe un misterio del mal, raíz venenosa de la que
ese mal pulula sin cesar y a donde es incapaz de llegar la
industria humana.

Uno solo ha sido el que ha llegado a la raíz de las cosas y


curado el mal oculto en su origen: Aquel que en la noche
del viernes santo bajó al reino de la muerte para destruir su
poder y rescatar a cuantos ésta tenía bajo su dominio.
Cuando Cristo muere sobre la cruz la tarde del viernes
santo parece como si la noche cayera definitivamente sobre
el mundo, como si toda esperanza fuera en adelante vana,
como si la muerte hubiera tomado en su poder a su mayor
enemigo. Pero Cristo descendió a la prisión de la muerte
para romper los cerrojos de hierro, y en la mañana de
pascua aparece vencedor, quebrado para siempre el poder
de la muerte sobre Él y sobre la humanidad entera.

Las cualidades de Dios amplificadas a través de la oración, son:

La pureza:

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El deseo total de conocer a Dios mediante la pureza de cuerpo, mente y
alma y a través de la Conciencia de la Divina Madre Maria. Nuestra
Esperanza; se ve con Claridad.

La Semilla del Padre:


Nos ayuda a descubrir la ciencia, el conocimiento de Dios, esta
Semilla, es desplegada y recibida por las Conciencias Receptivas de
aquellos dedicados a estos quehaceres en los Templos del alma, la
misma Semilla es dirigida a la mente y al corazón de aquellos hombres
y mujeres desinteresados que colaboran en estas avenidas de expresión
en la Tierra.:

La Verdad.
La Curación, la Consistencia, el deseo de precipitar la abundancia de
Dios a través del Concepto Inmaculado de la Santísima Virgen. La
Santísima Madre María. A través de ella las Bendiciones no merman y se
manifiesta en nosotros la gloriosa energía de Dios.

Dentro de la Religión Cristiana, donde la adoración devocional y


emocional son particularmente fuentes por las cuales la energía
espiritual es liberada para bendecir a la raza humana.

En el Cielo Superior del pensamiento, mora el gran Coro Celestial.


De esta bella Esfera fluye la inspiración para aquellos hombres y
mujeres que han respondido al llamado de ser líderes religiosos y que
están conduciendo a sus rebaños como su capacidad se los permite;
Representando la Paz de Dios.

El Ministerio Crístico:
El deseo de estar al Servicio de Dios y del hombre a través de la
Maestría de Cristo. Para traer las Bendiciones del Padre. Cuando nuestro
Cristo Íntimo entra en nosotros, encuentra a un pueblo atrapado por las
cosas del mundo, nuestra esencia.
Solo dice a cada atención perdida que encuentra: “Deja lo que haces y
sígueme”, es decir, “quita tu atención de donde la tienes puesta y ponla
en mí”, y así su pueblo entra en él y él en su pueblo, y todo esto dentro
de nosotros.
La promesa de Cristo es hacernos Hijos de Dios, mediante el misterio en
el que él se funde con nosotros y nosotros con él.
Cristo es unidad múltiple perfecta, porque pudiéndose encontrar en los
corazones de los hombres, es siempre el mismo.

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Con justa razón El dice: “Yo soy la Luz y el Camino, el que a mi me
conoce, conoce al que me envió, el que a mi me recibe, recibe al que
me envió, y si no es por mí, nadie conoce al Padre.”
Es, por lo tanto, el Oficio y la responsabilidad de los que aman a Dios, el
de proveer un sendero mediante el cual la humanidad pueda unir de
nuevo su conciencia con las Ideas de Dios y a su vez convertirse en
conductores individuales de la Divina Perfección a través de la
conciencia del ser externo.

La Libertad:
El Ritual, la Transformación, el deseo sobresaliente de renovar las
cosas mediante la aplicaron de las leyes de transformación Divina, son
el Asiento del Alma.

Debido a la resistencia y al rechazo de la conciencia externa del hombre


para aceptar el Esquema Divino, el Reino de Dios no ha podido
transmitir estas bendiciones y glorias que han descendido desde las
Alturas y poder así completar el ritmo del esfuerzo Creador.
Cualquier hombre de la familia humana puede ofrecer su conciencia a
Dios y pedir que su Ser individual sea un conducto de salida para las
bendiciones y la perfección contenidas en El Reino.

Cada hombre, mujer o niño que vive en la tierra hoy, o que llegue aquí
en el futuro, tiene una Divina Presencia, un Patrón de Dios.
Cada una de esas corrientes vitales encarnadas tiene la finalidad de ser
un centro radiante de la fuerza espiritual del Reino interno donde su
Presencia Mora.
Ella debe comprender que su Ser Superior está en la actualidad viviendo
y sirviendo a la vida, desarrollando ciertos designios de Dios recogidos
por su Conciencia Superior.
Qué variados designios aguardan la receptividad de la mente externa
para que las mismas puedan encontrar expresión en el mundo.

Las características presentes en el individuo, sin importar que éstas


estén en una etapa avanzada de desarrollo.
Al purificar el individuo su propio mundo, aumenta el nivel de la acción
vibratoria a su más poderosa y perfecta expresión a través de su ser
personal y a la misma vez, se convierte en un centro radiante de la
Fuerza Espiritual que proviene de la presencia de Dios en la cual Mora y
que tiene un efecto beneficioso sobre toda manifestación de vida a su
alrededor.

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Dios a través de Jesús nos endereza, nos levanta, dotándonos de la Vida
del Espiritu Santo a través de nuestra propia personalidad para
purificarnos el alma, la mente y el cuerpo.

“Dios mío, Jesús hijo de Dios, aunque quisiéramos, no tenemos con que
pagarte, solo podemos trabajar en la justicia para pacificar las almas de
nuestros semejantes”.

Cuando Jesús endereza el camino de cada uno de nosotros, son


primicias de Dios para el que lo busca en su corazón pues obra
maravillas en nosotros y nos abre los ojos del alma para ver su
grandiosa obra, ¡Alabado sea Dios!.

Dios cura nuestro dolor.


Cuando tengamos dolor, transformémoslo en trabajo, útil a la
humanidad, porque es el más hermoso trabajo, al cual nos guía Jesús.
Porque Jesús extiende sobre nosotros la red sutil de su pensamiento y
de su amor que es como música suave y tierna, como un canto que
arrulla a un niño, contémosle nuestras penas, porque compartiendo
nuestro dolor con Jesús es mas llevadero, porque el Pobre de Nazaret
nos llena de luz y vida, que se descubre a sí mismo como hijo
bienamado del Padre, el siervo sufriente en la línea del profeta Isaías,
como un hombre disponible a la voluntad del Padre y una entrega sin
límites al servicio de los hombres.

A veces nuestras almas sufren una lenta agonía, pero si deseamos y


decidimos entregarnos a Cristo Jesús, Dios todo Poderoso nos cura de
todas nuestras penas y angustias que nos dejaron las desilusiones del
mundo que solo nos traen muerte.
Porque Jesús irradia sobre nosotros una fuerte corriente de Amor que
produce cambios dramáticos en nuestras vidas, cambios que nos llevan
a la liberación de los vacíos y olvidos de nuestras almas, Amemos a
Jesús a través de nuestro prójimo porque Jesús ya nos ama a nosotros.

Porque para la bondad de Dios no hay dolor que no se cure, porque


siempre hay una luz en nuestros caminos que nos da esperanza cuando
confiamos en Jesús.
Dándonos un despertar a una nueva vida.
Todos los lisiados del alma, todos los ciegos de corazón, reúnanse en
uno solo, porque nuestro Señor ya esta aquí para curarnos.
Siempre esperemos en silencio, alabándole llenos de felicidad, pues
todo aquello material que daño nuestras almas, morirá siendo arrojado
al fuego eterno.

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Por eso bendigamos a Dios que quiere la salvación de nuestras almas y
que subamos a la montaña del Reino para que la paz vuelva a nuestros
corazones que sin Cristo estaban muertos y caminábamos por un valle
de lágrimas.

La Inteligencia de Dios a través de Jesús, alivia nuestras inteligencias,


para que liberemos nuestra mente de malos pensamientos y seamos
curados de nuestra parálisis espiritual.
Porque si acudimos a Jesús el intercede ante el Padre para que la
Bondad Suprema tenga misericordia de nosotros.
Pues Jesús ha aceptado el más grande sacrificio que pueda hacer el hijo
de Dios para salvación de los hombres. Por eso Cristo clama a Dios por
nosotros con todas las fuerzas de su Espiritu.

Porque Jesús nos invita a meditar y a entregarnos en manos del Padre


Celestial para que todo sea para la Gloria de Dios, que nos cura el dolor,
que nos libra del oprobio y de la ignominia y de los ultrajes de la muerte
a través de Jesucristo, que nos pide abandonar todo lo mundano para
entregarnos a Dios en cuerpo y alma.
Cristo nos une a nuestros seres amados a través del lazo del amor,
todos en uno, viviendo tranquilos y libres bajo la Ley de Dios lejos de
egoísmos y envidias.
Si creemos en Dios, Jesús el Cristo nos alivia de todo mal, porque
aunque no estuviera a nuestro lado, la Fe que tenemos en el, nos
levanta de nuestro sueño para vivir un hermoso despertar. Porque Dios
tiene Piedad de nosotros a través de la imagen de Jesús el Cristo, el
Mesías, Salvador de los oprimidos y de los que sufren, porque Jesús es
la Fe, la Esperanza y el Amor en nosotros y Jesús ya esta aquí para
consolarnos y para decirnos que Cristo vive en nosotros y renueva
nuestra Fe, que es como una estrella y consuelo en el resto de nuestras
vidas en esta tierra. Porque Jesús es el mensajero del Dios Único, del
Dios-Amor.

QUE SE OIGA LA PALABRA DE CRISTO

Que se oiga la palabra de Cristo en la tierra, a través de los discípulos


de Jesús, a través de los que buscan a Dios con sinceridad en sus
corazones, para que florezca la fraterna caridad y La verdad de la
palabra del evangelio. Con Jesús en nuestros corazones siempre
vendrán a nosotros buenas nuevas que nos traerán luces de Paz.
¡Alabado sea Jesucristo! Pues nuestro Señor llega para unirnos a todos
en uno solo.

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La alegría en la alabanza a Dios todo poderoso, anuncia la generosidad
del Padre, nuestra providencia, nuestro suministro, la fuente de donde
proviene todo lo que necesitamos y deseamos, en armonía con todo el
Universo, según la voluntad Divina, bajo la gracia y de manera perfecta.
Llega a nosotros la abundancia, de todos los bienes de Dios con solo
pedirlos pues la riqueza de Dios es infinita.
Instruyámonos en los caminos de la Ley de Dios, para entender al
Salvador del mundo, para sentirnos totalmente en paz, en el paraíso en
presencia de Jesucristo, el Rey de todos los que buscan a Dios el
esperado de los que anhelan el reino de los cielos.
Abracemos a Jesús en nuestros corazones, la llama del verdadero Amor
que apaga el odio que anidaban nuestros corazones y enciende en
nosotros el deseo de la justicia, la libertad y la paz, porque Jesús es el
que nos da la Justicia, la verdadera libertad y la paz acabando con los
desiertos de nuestras vidas, pues su voz clama en el desierto, Hijo del
Padre, Dios y hombre verdadero nacido de Santa Maria virgen.
Acerquémonos a el con humildad y confianza, supliquemos que ejerza
su Bondad y su Misericordia en nuestro favor para que una vez
convertidos a Cristo podamos conseguir el Reino que nos tiene
prometido y así poder vivir felices eternamente, en compañía del Padre
y del Espiritu Santo.
Levantemos nuestra voz, para alabar a Jesucristo y colocarlo en el trono
de Dios con nuestras obras y nuestras oraciones.
Aprendamos de Jesús la Divina Sabiduría, para combatir el atraso moral
e intelectual que son el origen de todas las dominaciones y esclavitudes
de los pueblos, la ignorancia en la que hemos vivido sumergidos y se
han forjado los eslabones que esclavizan a los hombres.
La Luz Divina de la Sabiduría nos trae de nuevo la primicia de que todas
las razas y los pueblos tienen el mismo origen.

Cuando se destruya la ignorancia que ensombrece a todos los pueblos,


brillara de nuevo la Libertad, Sigamos a nuestro maestro Jesús para
llevar de nuevo la luz a nuestros desiertos y valles de oscuridad.
Jesucristo es Luz que arrasa con legiones de pecados, porque su obra
salvadora es para siempre hasta que los hombres dejen de hacerse
daño entre si.
Pues todos los grandes conquistadores terrenales, verán su Espiritu
errando y enloquecido, escuchando por siglos y siglos las maldiciones de
sus victimas que no les dejaran un momento de reposo ni de espacio
infinito hasta que paguen a la Justicia Divina por la ultima lagrima que
hicieron derramar a los caídos bajo el yugo de la guerra.

La grandeza y la felicidad de los hombres se consiguen por la elevación


de las masas.

100
Tratemos de llegar hasta la cumbre de la Luz de Jesús, porque el es el
Salvador del mundo, que Dios se digne iluminarnos cuando llegue la
hora cuando iniciemos el ascenso. Creamos con toda el alma que Dios
es nuestro Salvador.
Que Dios nos bendiga y nos conceda sus dones, para que seamos fieles
buscadores de la verdad Divina que fascina a todos los que la aceptan.
La única Verdad, la Verdad de Dios.

Pues el triunfo del bien sobre el mal será producto de la Santa alianza
de la fraternidad entre los seres de la tierra, para que evolucionemos en
el Amor de Dios.
Que los ejércitos de Dios mantengan el orden y defiendan los derechos
de la humanidad, para poner un alto a la ambición humana.

Pues los vicios embrutecen el alma, la hacen ambicionar cosas


materiales, se llena de libertinaje, de ambición en exageración, se
vende a cambio de bienes materiales, libremos en el nombre de Jesús a
nuestras almas, salgamos de las tinieblas. Para que nosotros y nuestros
hijos tengamos libertad y dicha corramos hacia Jesús el gran mártir de
la liberación humana.

Cuando la muerte nos atrapa por vivir en el pasado o aferrados a lo


material, Jesús pide al padre celestial en su corazón que nos resucite y
entonces en el fondo de nuestros espíritus, resuena la voz Divina de
Jesús que nos dice “Levántense y anden”.
Jesús entra a nuestros corazones, permaneciendo en ellos y nos dice
con infinita ternura, “Ya estoy contigo” porque el Dios-Amor nos ama en
un abrazo fraternal.

Entonces, aparece en nosotros la sonrisa y nos aferramos al hijo de Dios


para contemplar su rostro, porque ha venido a nosotros y esta a nuestro
lado. Nos alienta, nos anima.
Nos hace libres en el Espiritu y lo seguimos como a una chispa de luz,
en cada paso de nuestras vidas.

Nos acompaña en la Vida y en la muerte, pues junto a Jesús, segura es


la Victoria y nos guía en el camino para que recibamos el Reino de Dios.
Amemos a Jesús en nuestros corazones y démosle bendición hasta en el
momento de nuestra muerte terrenal.
Que nuestros suspiros sean por Jesús y fijemos nuestros ojos en el
rostro del Hombre Luz.
Jesús ama a los hijos de Dios y nos invita a orar.

101
Padre nuestro, que tu claridad divina, nos siga en lo infinito, como nos
sigue en la tierra y que tu amor nos conceda, la eterna recompensa.
Que Jesús lea nuestros pensamientos y nos oriente hacia el Padre
eterno, para que tengamos Sabiduría y no tengamos deudas con Dios,
nos olvidemos de pecar y que nuestro pacto sea crecer en el Espiritu y
continuemos en la salvación humana que ha venido a realizar el hijo de
Dios a quien lo reconocemos en la persona de Jesús el hijo de Maria la
virgen pura. El Dios Divino encarnado en la tierra, que el altísimo a
quien adoramos entre a nuestros espíritus.
¡Que viva Jesús Cristo el hijo de Dios! La Luz Divina, el gran sol que
alumbra nuestras vidas, el Maestro de la Divina ley del Amor. Porque ha
sido levantado en alto y todos los corazones se vuelven hacia el.
Los días de Jesucristo comienzan de nuevo, pues es el enviado, para
iluminar a los hombres, Salve Maestro de la Sabiduría, Porque nos traes
paz y amor para todos, porque nos haz dejado al Espiritu Santo para
que nos conduzca al reino del Padre Eterno, el camino del único Dios y
nos aparta de los falsos dioses que han llevado a la humanidad al
abismo.
Bien aventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque el
Eterno los saciara de ella.

Abramos nuestros corazones a la Alianza del Salvador del mundo y


hagamos de ellos un templo de Amor Divino. Porque Jesús nos salva de
morir ahogados en los mares tempestuosos del pecado y los apegos del
mundo, Porque el es la roca de nuestra salvación, es Dios encarnado
que vuelve a la tierra hacer justicia.

Reunámonos con Jesús en la Ciudad Santa, nuestro corazón lleno de


Paz, entremos al circulo de Amor de Jesús, para cuando venga a
nosotros, sea un día de Gloria y todos los enfermos del Alma,
empezaran a sanar, pero si nuestro tiempo en esta tierra ya esta
próximo y eso solo Dios lo sabe, cuando la noche de nuestras vidas se
venga encima, concentrémonos en la Oración sincera y con Fe aunque
el final de nuestro camino terrestre nos espere. Que nuestro Espiritu
profundice en los designios divinos, así terminaremos en esta vida,
honrosamente la misión que se nos ha encomendado.

Honremos a nuestros cuerpos, bendiciéndolos siempre, agradeciendo a


Dios por ellos.
Que nuestra misión en este mundo sea servir a Dios a través de
nuestros semejantes, pues eso nos dará fortaleza para cuando
tengamos que enfrentar la muerte.
Jesús, Amado Maestro, danos la libertad, sálvanos del pecado,
queremos cumplir nuestra misión junto a ti.

102
Cuando nos entreguemos en cuerpo y alma a Jesús, debemos estar
seguros, que el nos abraza y nos trata como hermanos en Cristo y lleno
de Amor nos dirá,” Hermano mío, que se haga la voluntad del Padre en
ti”.
No es importante cuanto duren nuestras vidas, sino que sea abundante
en meritos por los caminos de Dios. Busquemos Amar y servir a los
demás como podamos hacerlo y que la Bondad del Padre nos premie
con su Amor, que es Luz, que es Paz y felicidad eterna.

Que Jesús sea nuestro confidente de nuestras tristezas, de nuestras


caídas y de nuestras esperanzas, porque es nuestro hermano Mayor y a
la vez nuestro Maestro. Jesús es nuestro consuelo, porque su amor es
infinito, porque es el Profeta de Dios es el Dios- Amor encarnado.
Hagamos de nuestra oración el poder de hacer milagros en nuestras
vidas para acompañar a Jesús en su gran misión.
Porque esto nos hace libres y podemos consolar a los demás con
nuestra acción en la vida imitando a Jesús que bendice a la humanidad
de la cual ha hecho su hogar y no se aparta de nosotros, esperando
siempre que nuestra conversión a Dios suceda.

Por eso pidamos al Señor: ¡Altísimo Señor de los Mundos! Que tu


soberana voluntad se cumpla por encima de todas las cosas, y que
nosotros seamos capaces de aceptarla con gratitud y Amor. ¡Te damos
gracias por la Paz y la felicidad con la que colmas a nuestros corazones
cuando creemos en ti, te rogamos que sea también con los que aun no
te conocen para cuando quieran buscar tu Reino inmortal!

Que no temamos a la muerte, porque solo estamos cambiando de modo


de vivir una vez cumplida nuestra misión en la Tierra, el propósito de
nuestra vida es hacer la voluntad del Padre con una dulce sonrisa y
despedirnos de la vida en Paz y llenos de Cristo en nuestros corazones.
Cuando creemos en Dios, Jesús se consagra por entero al cuidado de
nuestras vidas para prepararnos en el viaje al Mundo de la Ley del Amor
para reunirnos con los seres que ya están en un gran estado de Paz.
Llenos de hermosos recuerdos y esperanzas de liberación porque
nuestra vida fue una constante búsqueda de Dios.

No confundamos el Reino de Dios con los reinos terrestres, Que el


estudio de la palabra Divina nos de hermandad en Cristo para
engrandecer las almas e iluminarlas por medio del Divino conocimiento,
que da a los pueblos, la fuerza para conquistar su libertad unidos con
disciplina moral, mental y física para que no procedamos como tiranos
del mundo.

103
No importa que importancia, que títulos, ni que poder mundano
tengamos, todos estamos expuestos a la lepra espiritual.

LA LEPRA

La Lepra es el castigo a las personas supremamente egoístas que


aunque cuentan con recursos, tanto financieros, intelectuales y
espirituales, no ayudan a nadie.

Es el castigo al egoísmo. La lepra es la soledad en la que caemos


cuando somos así, la gente nos rechaza y caemos en la angustia del
desprecio y la oscuridad del alma que nos deja el querer poseer cosas
materiales. Nos sentimos desesperados y aceptamos recomendaciones
mundanas que creemos nos pueden salvar. Desconfiamos de la palabra
Divina. Por eso imploremos a Dios a través de nuestra oración que la
palabra de Jesús este con nosotros. Jesús nos cura esa lepra, porque
Dios Padre le ha dado el poder de sanar las enfermedades del alma por
graves que estas sean.

Entreguemos nuestros pensamientos a cristo Jesús, no reneguemos de


nuestra situación demos nuestra confianza y nuestra vida a Jesús
Sacramentado, para que nos de la guía y la fuerza de hacer obras
agradables a Dios que es Amor y Justicia.

A veces debemos ser pacientes para que Dios a través de Jesús venga a
sanarnos, pidamos que venga a nuestros corazones y nuestras mentes,
para que extirpe el egoísmos y la soberbia, llenemos de Luz nuestros
corazones, a través de la oración continua, para que las telarañas y el
polvo mental que ensucian nuestras conciencias sean limpiadas por la
palabra Divina, que las aguas limpias del evangelio sea el agua viva que
apague nuestra sed de Dios, Abramos nuestros corazones a Jesús.

Porque el único Amigo verdadero que tenemos es Jesús, ni parientes ni


vecinos ni conocidos, nos dan la amistad que nos da Jesús.

Jesús es vencedor de la muerte, si nuestra Fe es grande, nos cura la


lepra que daña a nuestras almas, Invitemos a Jesús a nuestros lechos, a
que nos hable con la mente de Dios, aunque a veces nos espantamos de
su presencia, pero el viene a curar nuestros males a pesar de nuestra
incredulidad.

104
Evoquemos el rostro de Jesús, preguntemos que desea de nosotros y es
seguro que el nos dirá, que desea que creamos en el Poder que Dios
puso en el, para devolvernos la salud de nuestras almas.

Digamos con Fe, Jesús en ti confío, en ti creo, en ti pongo mi Fe.


Abandonémonos en las manos de Jesús el Cristo, para que el mal muera
en nuestras mentes y en nuestros corazones, ese mal que nos come.

Confiemos en Jesús, eliminemos los temores, porque Jesús cura nuestra


lepra.

Nuestros pensamientos sanan, lo malo se convierte en bueno, que


nuestra mente se endulce con la alegría de Jesús. Tomemos sin parar,
el vino y el agua que su palabra nos ofrece.

Con Jesús, tenemos, salud paz y alegría, pero sobre todo, Amor divino.

Ese Amor perdona nuestros pecados y nos salva de la muerte, porque la


Piedad de Jesús es infinita. Nos hace libres, Jesús hijo de David, Nuestro
Salvador de la condena que nos traen los apegos, el orgullo y la
imprudencia. Seamos dóciles a sus mandamientos y pacíficos ante su
presencia. Jesús responde por nosotros ante el Padre, cuando seguimos
su palabra.

Porque Jesús nos dice que:

Dios nos quiere libres de la opresión del pecado, regresemos al Padre,


comamos de su alimento, rompamos las cadenas de lo material porque
Jesús ha sanado nuestra lepra.

Jesús nos dice que Dios es dueño de todo cuanto existe y no hay poder
como su Poder, que nos hace olvidarnos de los falsos dioses mundanos.

Eso nos hace felices, porque es realmente grande el Poder de Dios y da


libertad a los que lo buscan con todo su corazón y toda su mente.

Esperemos su venida con paciencia, porque el Padre Universal ha


demostrado su poder ante nuestros angustiadores, y cuando lo
podamos servir y Adorar en Espiritu y verdad, nos dará el Don de la
libertad.

Estemos tranquilos en nuestros corazones, seamos prudentes en aplicar


su palabra que nos saca de la cárcel del pecado, y guardemos silencio
como el mejor aliado de nuestra opresión.

105
JESÚS EN EL MUNDO

Jesús vino al mundo para salvarlo, a todos los pueblos y razas de la


tierra, cuya Fe era fría y descuidaba el mandato fundamental del Amor
de Dios y al prójimo. Y que no mintamos, que mejor callemos nuestra
lengua ante la mentira, por eso el nos cubre con el manto de su palabra
para quitarnos la parálisis mental y espiritual de la cual padecemos.
Jesús se manifiesta con su grandeza como el cielo azul que nos cubre
con su manto infinito.

Pidamos Misericordia a Dios desde lo profundo de nuestro abismo,


clamando y esperando sus promesas.

Jesús, siempre esta con nosotros hasta que nuestro cuerpo duerma su
ultima noche en la tierra, para ayudarnos a entrar en el Reino de la Luz,
porque Jesús ruega por nosotros ante el Padre para que nuestras almas
tengan un nuevo amanecer donde veremos la techumbre dorada del
Amor de Dios en nosotros y nuestros corazones donde se aloja Dios
cuando clamamos a el.

Recitemos Salmos de acción de Gracias, porque Dios nos permite ver la


luz de cada día. Que nos permite ver el Reino de las almas que aman a
Dios.

Dios nos protege con sus Ángeles, que flotan como nubecillas sobre la
faz de la tierra, Ángeles del señor que parecen Cirios de piedad, que
recogen de la tierra como flores de un jardín, a las almas que dejan su
cuerpo, para pasar al Reino de la Luz, desprendiendo las almas de su
materia física para introducirlas en el plano espiritual.

No tengamos horror a la muerte, porque el Maestro de la Divina


Sabiduría, Jesús el Cristo ya esta aquí con nosotros. Abriendo nuevos
horizontes a los que buscan a Dios. Porque Jesús, siempre acude a
nuestro llamado.

106
Demos gracias a Dios todos juntos porque nos permite ver la Luz de un
nuevo amanecer en la palabra de Jesús que nos colma de tantos
favores.

Cuando escuchamos el Evangelio con atención, la palabra Divina, llena


de suavidad nuestras almas, ilumina nuestros rostros con Paz y
serenidad.

Porque somos como el ciervo que ansia las corrientes de las aguas, así
nuestras almas suspiran por encontrar a Dios, tenemos sed de Dios,
¿Cuándo llegaremos a su presencia?

Señor, envíanos tu Luz y tu Verdad, que ellas nos guíen y nos


conduzcan a tu Monte santo. A tu templo. Llegaremos al altar de Dios,
al Dios que es la alegría de nuestro gozo y te alabaremos al son de un
Salmo lleno de amor y agradecimiento, ¡Oh Dios nuestro! Esperamos en
ti, pues hemos de alabar al que es nuestra salvación, nuestro Dios.

Miramos tus manifestaciones a través de tu creación, del Sol que


calienta nuestros huesos y alumbra nuestros pasos.

Nuestros cuerpos se estremecen de emoción cuando te alabamos y el


silencio nos envuelve en tu meditación acrecentando nuestra Fe.

Recibe Señor nuestras oraciones en tu Reino de Amor y de luz, porque


te amamos por sobre todas las cosas y por ti, amamos a nuestros
semejantes, como a nosotros mismos.

Que la Fe no nos abandone, para que Jesús nos lleve al Reino del Amor
y de la Luz, donde nos aguarda la vida eterna.

Reconozcamos la Divinidad de Jesús como hijo de Dios Padre que se


interna en el desierto de nuestras almas para saciar nuestra sed de
Dios.

Jesús es el oasis en el desierto de nuestras vidas y nos unge con su


evangelio y dentro de ese desierto, aumenta nuestra Fe en Dios que
acaba con la locura del pecado que tanto daño nos hace pues su palabra
va llevándonos a un estado de paz, bendiciéndonos con ella.
Llenándonos de Sabiduría, para que entendamos su mensaje, para que
conozcamos a Cristo, para que entendamos la vida, para que
conozcamos el Amor.

107
Que nos adentremos tanto en la Fe de tal manera que nos escapemos
del fanatismo y se calmen nuestros ánimos de rebelión a Dios por
ignorancia o por omisión, porque Jesús entra a nuestros desiertos a
aliviar nuestras mentes para que no nos permita cavar nuestras fosas y
permanecer en el Seol del pasado.

Que Jesús a través de nuestras oraciones sea nuestro protector y


envíe a sus Ángeles a nuestro cuidado para evitar nuestro suicidio
espiritual que nos provoca la angustia de los apegos materiales, pues
estando bajo el poder material, nos persiguen los malos pensamientos,
que matan nuestra esperanza, nos volvemos prisioneros del desaliento
y somos despojados de nuestra unidad con Dios.

Solo siguiendo a Jesús, podemos vencer ese panorama doloroso, de


tanta tragedia humana. Clamemos en silencio a Jesús para que nuestras
mentes y nuestras almas, sean rescatadas de los apegos que nos
dañan.

Jesús tomo la forma del hombre, sufriendo todas estas calamidades y


llora cuando el hombre se pierde en el pecado y la maldad. Cuando
nosotros lloramos, el nos consuela, sigamos a Jesús con Amor sincero
para ser parte de su consolación. Porque el se sacrifico por nosotros.

¡Fue el sacrificio del Cordero, sacrificado y destrozado por fieras!

Consolémonos en Jesús, amándonos los unos a los otros, con esa


sencillez propia de la renuncia a lo material que fortifica el alma y que
incomoda a la personalidad creada por el hombre.

“Cuando se ama, todo es alegría; la cruz no pesa; el martirio no se


siente; se vive más en el cielo que en la tierra”.

Vivir enclaustrados en el Cristo, es lo que nos toca y no salir nada más


que para prestar servicio, ya que todo lo que realicemos, si no está
bajo la Conciencia Divina, será usado en contra de nosotros mismos. Así
sea nuestro Cristo, nuestro abogado y salvador.

Alabemos a Jesús, entremos a la gruta de Belén donde ha nacido Dios.


Pongamos los ojos y el corazón en el, porque la voluntad del Padre ya
se cumple ahora en la Tierra como es en los cielos.

“Nuestro espejo ha de ser Maria. Puesto que somos sus hijos, debemos
parecernos a ella y así nos pareceremos a Jesús”.

108
Jesús dijo que Todos nosotros, los seres humanos, tenemos
potencialmente, en nuestro Cristo Interior, las mismas facultades
Divinas que el Maestro Jesús, tales como:

Rendirnos ante la Voluntad de Dios, Saber los designios Divinos, Amar a


la humanidad, Ascender a Dios, Sanar las enfermedades, Precipitar las
sustancias de lo eterno y Perdonar toda falta nuestra o de los demás.
Podemos despertar nuestro “Cristo” y manifestarlo, como lo hizo Jesús
desde su nacimiento en la gruta de Belén.

Porque el nos ha curado con su sacrificio amoroso, nos da el Pan que


sacia nuestra hambre espiritual y nos lo da con infinita amabilidad, a
pesar de nuestra locura en el pecado en la que a cada momento
queremos lapidar su nombre y su palabra.

Jesús el cordero sin hiel, al que guardan los Ángeles de Dios y a la vez
nuestro Pastor, que nos lleva por frescos valles y en verdes pastos nos
hace reposar, porque Jesús es el amigo que buscábamos y ahora por fin
viene a buscarnos, abramos nuestros corazones para que ahí haga su
lugar permanente de descanso.

Jesús es un estado permanente de paz en nosotros, y con la Ayuda de


Dios siembra la semilla del Evangelio, ahí donde hay rebeldía contra
Dios, ahí donde hay confusión para reconfortarnos y ayudarnos a no
pecar mas.

Jesús pasa por nuestras vidas constantemente, pero a veces pasa


desapercibido, por el recelo que tenemos por no conocerlo, pero aun
así, cuando Jesús esta cerca de nosotros, la oscuridad de nuestras
mentes se llena de luz dorada, como vela en candelero de oro y cuando
vemos esa poderosa radiación, sentimos ganas de orar fervientemente a
Dios.

“Señor, Dios de los Cielos y la Tierra, si de Ti viene esta luz que percibe
nuestra alma, que mi enfermedad espiritual se cure”

Estemos seguros que de inmediato, habrá cambios en nuestra vida,


nuestra forma de ser y de pensar y tal vez nos quede una marca de que
fuimos fuertemente dañados por el pecado, será una marca, que nos
recuerde que no volvamos a caer en la oscuridad.

¿Quien es Jesús que nos sana y nos salva?

109
Es el verbo encarnado, es el profeta esperado por nosotros, es la
Sabiduría de Dios que viene al mundo para decirnos como conocerla y
aplicarla a nuestras vidas, porque Jesús es la Luz divina que alumbra
nuestros pasos para que no tropecemos en esta vida.

Cuando seguimos a Jesús, Dios nos hace depositario de sus secretos y


de su misterio, porque Jesús nos da la capacidad para guardarlos,
siendo siempre fieles al Señor, ya que, al escucharlo en silencio, nos
hace merecedores de nuevos dones y así podamos compartirlos con
nuestros hermanos. Y todos juntos vayamos en la barca espiritual de
Jesús en nuestro Yo interno, atravesando los mares tempestuosos de la
vida material. Por eso ahora y siempre, meditemos en el Verbo
Encarnado.

EL TRONO DE DIOS

Dios dice:

“El cielo es mi Trono cubierto de Gloria y la tierra basamento de mis


pies”.

Nosotros no podemos hacer a Dios una casa de material para su reposo,


porque todas las cosas le pertenecen, el las hizo con su mano, el no
necesita nada material, todo es obra de Dios, el es inmensamente Rico
en bienes espirituales y materiales y por eso posa sus ojos en el pobre y
humilde de Espiritu que oye con respetuoso temor su palabra.

El altísimo busca con agrado el amante corazón de sus criaturas, para


reposo de su infinita grandeza, pero el corazón del hombre soberbio, no
puede ser jamás santuario para el Supremo hacedor.

Es humilde de Espiritu el que realiza toda clase de obras buenas para


darle gloria Dios y que clama ante la Divina justicia, por eso cantemos
Salmos y digamos:

¡No mires Señor, mi iniquidad y miseria y acoge en tu


Misericordia a tu siervo, no por lo que es, sino por lo que tú
quieres que sea!

Porque es humilde de Espiritu el que solo quiere vivir para llenar


de amor sus obras elevándose por encima de todas las
ambiciones y egoísmos.

110
¡Señor Dios de Israel, Dios de nuestros padres! ¡Dios de nuestro
corazón! Padre, muéstranos que nuestras vidas son tuyas y que
nuestros espíritus florezcan en obras dignas de Ti.

Muéstranos que nuestro corazón es humilde conforme al


pensamiento de tu Siervo Jesús. Abre Señor, nuestro Espiritu a
tu verdad y a tu amor, que seamos luz en las tinieblas y aceite
compasivo, para las heridas de nuestros hermanos.

LA PALABRA DE JESUS

La palabra de Jesús sacude los sepulcros de pecado en donde nos


encontrábamos como espectros que apenas se mueven, con las manos
extendidas hacia Dios, estábamos con la piel seca y ennegrecida por
someter a nuestros cuerpos a tantas torturas provocadas por nuestras
mentes, nos sentimos con un espantoso olor de mal, que hace que la
gente nos desprecie, porque hemos sido sepultados en vida por la
maldad y el pecado de nuestras almas.

Pero Jesús esta lleno de Misericordia y de Bondad Divina y deshace


todo aquello que nos provoca la cobardía humana, esa misericordia abre
grietas en la muralla de mal que circunda nuestros corazones y nos
rescata cuando aun tenemos ganas de vivir la vida de Cristo, aunque
hay algunos que están tan desfallecidos que ya no quieren resucitar.

Pero a Jesús, esto no le preocupa, porque la fuerza de la Energía Divina


que hay en su palabra, resucita a los muertos de Espiritu.

Hagamos Misericordia entonces, también nosotros, ¡La Misericordia con


los necesitados, es un precepto fundamental de la Ley!

Los que tengan el conocimiento Divino, que lo compartan con los que lo
necesitan aparte de dar Dinero y ropa y curar a los enfermos del
cuerpo, También necesitamos curar a los enfermos del alma.

La oscuridad del pecado, provoca frío en nuestras almas, y nos hace


mudos a la palabra de Dios, Temblamos de terror ante la ausencia de
Dios, lloramos nuestra cobardía y nos miramos como tontos.

111
Pero Jesús nos limpia, nos baña con el agua viva de su palabra y nos
endulza con el vino de su Sabiduría, esa es la medicina de Jesús que
desinfecta cadáveres espirituales y cura las almas, y su terapia es la paz
y la tranquilidad para que cuando sanemos estemos llenos de dicha.

La Dicha, ese lugar donde empezaremos a hablar, ya no estaremos


mudos, porque nuestra boca hablara Sabiduría. Jesús, como medico de
almas, nos ordena Descansar en el Amor de Dios por siempre y para
siempre.

Una vez que el alma es curada por Jesús, hay un nuevo amanecer, un
nuevo despertar, despertamos de la pesadilla del pecado, porque Jesús
llega a nosotros preparándonos la mesa con ricas viandas de Amor y
bondad y nos invita a compartir como a sus mejores amigos.

No importa que edad tengamos, ni que tan torcidos estén nuestros


caminos, esos oscuros caminos y valles de muerte que nos hacen
temblar, Jesús nos libera y nos toma entre sus manos y nos dice:

“Quiero que miren el cielo azul que los envuelve como un manto y que
sus manos se unan sobre su pecho, cuando oren al Padre celestial para
agradecer los beneficios recibidos”.

A veces sufrimos por que las personas a las cuales ayudamos, no son
agradecidas, pero es por eso, que cuando hagamos el bien, no nos
fijemos a quien lo hacemos y el Padre que todo lo ve nos premiara.

Hay necios que hacen daño porque hacemos bien a otros y ellos en su
necio temor cometen muchos crímenes por envidia y aunque el mundo
evolucione hacia la Justicia y la Paz, ellos seguirán carcomidos por la
envidia y el mal. Por ellos oremos al Padre, para que pronto salgan de la
oscuridad y se integren a la hermandad en Cristo Jesús.

Aprendamos las enseñanzas de Jesús para reconfortarnos en Dios y


venga a nosotros la felicidad y nazcan en nosotros, pensamientos de
amor, de paz y de justicia.

Dios nos ayuda con el inmenso tesoro, en la enseñanza de la palabra de


Jesucristo que se guarda en las sagradas escrituras, que tan solo leerla
y recordar lo que Jesús representa en nuestras vidas, nos llena de dicha
y de bienaventuranzas de Dios.

Tengamos paciencia, “Cuando suene la hora de Dios Para nosotros, lo


veremos en nuestras propias casas y en nuestros corazones se alojara”

112
Dios nos enseña, que no hay dicha mas grande que tener a Jesús con
nosotros, abramos nuestros corazones y pongámonos en manos del
Verbo encarnado.

Hagamos una habitación para recibir enseñanza de la palabra Divina,


veremos que Jesús nos enseña cosas realmente importantes para
nuestras vidas para nuestra evolución espiritual, sintiendo el Espiritu de
Jesús que vuela en rededor de nosotros y nos llena de fascinación.

Deseamos que nazcan en nosotros, buenos pensamientos y padecemos


frecuentemente, porque no sabemos poner nuestra mente en Dios y en
Jesucristo y creemos que por el tipo de vida que llevamos, será
imposible que seamos realmente buenos, Clamemos a Dios que todo lo
puede, porque lo visible y lo invisible lo obedecen, cuando el así lo
quiere.

Pidamos al Padre, en nombre de Jesucristo su hijo que ya esta con


nosotros, antes de lo que pensamos, nacerá en nosotros la bondad, que
nos llenara de Luz Divina para siempre.

Porque Jesús es el Mesías el Salvador del mundo, en el esta la Luz de la


que hablan los profetas.

Luz que veremos en nosotros, cuando nazca la bondad y la misericordia


en nuestros corazones, porque la palabra de Dios nos da ímpetus y nos
acoge con benevolencia sacándonos de la esclavitud material.

Jesús es el vaso escogido por el Altísimo, para cumplir grandes


designios a favor de la humanidad, de ese vaso surgido de su seno
entre las aguas del manantial de Dios, beberán los hombres que
cumplan la Ley eterna, porque Jesús trae el fuego de Dios en su corazón
y la luz de las estrellas en su frente y viene a hacer que la Ley se
cumpla, para que no se les borre de la mente a los hombres, jamás.

Dediquémonos ya al estudio y contemplación de las leyes divinas,


porque es ahí donde nos espera la grandeza del eterno, vayamos en Paz
a donde se oye el torrente de la fuente infinita de Dios de donde brotan
aguas limpias, claras y dulces, donde el supremo amor nos una y ya no
nos separe nunca.

Porque Jesús vino al Mundo a que la Ley se cumpla y el es el guía de la


humanidad y nos ilumina con la Verdad para que ya no caminemos en

113
las tinieblas, porque la aridez y la soledad reinan en todas partes, pero
el Ángel del Señor ya esta entre nosotros, porque son los momentos
mas difíciles de nuestras vidas.

Pidamos a Dios que nuestra búsqueda sea para gloria de la verdad


Divina y el bien de la humanidad que JESÚS nos guíe a donde esta la
verdadera Sabiduría, porque es el eslabón de Oro que une nuestras
vidas, que la luz maravillosa de la estrella de Belén ilumine nuestras
mentes, porque la hora de Cristo ya llego, busquémoslo con el corazón.

La Sabiduría es la esposa del Eterno Invisible, la Sabiduría ama a los


que la aman y la buscan desde que nacen y hasta en el borde de su
sepulcro. Dios, permite que la Sabiduría se de a quien la ama, porque
sus velos de luces y de sombras los deslumbra y no pueden herirla,
dañarla, ni tocarla.

De aire, agua, fuego y polvo, fueron hechos los mundos en la noche


eterna, hasta que Dios y la Sabiduría se engendraron en soberano
matrimonio. Dios ama a la Sabiduría y la Sabiduría ama a Dios y
esparcen como frutos maduros, los soles y las estrellas para moradas
eternas para los amadores de Dios e hijos de la Sabiduría que se
renuevan infinitamente.

No hay arriba ni abajo, no hay base ni techumbre no hay principio ni fin


en las obras nacidas de Dios y la Sabiduría.

Vida, Fuerza, Movimiento, Vibración, Sonido y Silencio, eso solo existe y


existirá para siempre jamás.

Purifiquemos nuestros corazones, si queremos que la Sabiduría nos


ame, no nos metamos en el pantano de la maldad, en el fanatismo y la
soberbia para esperar presas que devorar.

La Sabiduría solo se manifiesta a los seres que la aman y desde


temprana edad la buscan porque Dios y la Sabiduría, nos han dado tres
alas poderosas: Entendimiento, Memoria y Voluntad, agitemos esas alas
para elevarnos a la inmensidad donde encontraremos a Dios y la
Sabiduría y los amaremos por siempre. Encenderemos nuestras
lámparas en nuestra propia luz y viviremos la verdadera vida, que es el
conocimiento, la paz y el Amor, por toda la eternidad.

El Altísimo lo da todo, Bienaventurado el que tiende su mano para


recibir y pone su oído para oír y abre su boca para beber.

114
El conocimiento es el cofre de oro, que lo encierra todo.
Bienaventurados los que aciertan a abrirlo, para poseer sus tesoros,
porque serán ricos y felices por toda la Eternidad.

¡Alabado sea Dios! La Sabiduría nos resucitara

Jesús es la Sabiduría, es el pensamiento de Dios hecho hombre, es el


Arcángel de la luz, que cura cuerpos y almas, conoce los pensamientos
de los hombres y si le amamos, puede hacer en nosotros, todas las
maravillas que nos podemos imaginar, porque el reino de Dios, no tiene
limites.

Aunque desgraciadamente, los hombres de este mundo, corremos


afanosos detrás de lo que nos halaga, la miel de la adulación y los goces
materiales y la fruta de lo fácil, que halaga nuestras groseras pasiones
pero cuando nos encontramos con la palabra de Dios, la abandonamos
como a las cáscaras de nueces y granos de maíz. La Palabra de Jesús
hasta ahora solo ha sido comprendida por una minoría.

Aun así la esperanza, nos hace recordar que las profecías nos dicen, que
somos hijos de un Rey cuyo Reino es Universal y no tiene fin, las
Sagradas escrituras y las profecías no mienten, pero necesitan ser
interpretadas según el conocimiento Divino que encierran.

“El que merezca comprender, que comprenda”

El verbo encarnado ha fundado un Reino que esta lleno de Justicia y por


eso es llamado el Justo, el Santo, que no apagara la mecha que aun
humea ni romperá la caña que esta cascada. Estamos ya en el
momento en que Dios nos habla. Ahora limpiemos nuestros corazones
para descubrir la Verdad y comprendamos la palabra Divina.

Recibamos la luz Divina de Jesús, que resguarda nuestras vidas y


declara la verdad a los poderosos y Jesús entrega su alma y su vida por
la salvación de la humanidad, para eso nos lo mando Dios.

Porque bueno es Dios para los que en el esperan. Por eso, no


edifiquemos nuestras casas en la injusticia, sirviéndonos del prójimo sin
darle el precio de su trabajo.

Tomemos como nuestra la causa del afligido y del abandonado y


entonces, estaremos haciendo buenas obras.

115
Dios Padre, es Amor, Poder y Energía y el nos da las fuerzas necesarias
para realizar nuestros deseos en armonía con todo el Universo, porque
es su voluntad darnos el Reino, bajo la gracia y de manera perfecta.

Utilicemos nuestros pensamientos de Amor al unísono, para


transportarnos a ese reino, para que encontremos el Oasis en el
desierto de nuestras vidas.

Sometámonos humildemente al precepto de la Ley, aunque seamos


maestros en la Sabiduría, aceptemos el juicio de los Santos que vivieron
y sufrieron mas que nosotros y entonces el Altísimo nos hablara por su
boca.

Porque ya llego el momento de la Justicia, es el momento en que el mal


en el mundo debe terminar. Que el Poder Divino sea con nosotros y que
nos asista la inteligencia Universal del Padre Eterno, entreguémonos a el
mediante la meditación en silencio, olvidándonos de todo el mundo
externo.

Recibamos la Luz de Cristo para que nuestras almas sean consoladas en


su dolor. Porque cristo en nosotros nos hace comprender cual es el
verdadero camino de la paz y la dicha para todos nosotros. Porque esta
es la hora de la justicia, del Amor y de la Paz, seamos piadosos y Dios
nos responderá con Amor y piedad, abandonemos las ambiciones de
poder para que podamos ver la Luz de Dios en nosotros. El Altísimo,
secara nuestro llanto y nos dará la paz, cuando comprendamos su
palabra a través de Jesucristo y nos dará la paciencia que tanto
necesitamos, ante cualquier dolor.

Los hombres llenos de amor, se postran ante Jesús a quien reconocen


como su Salvador, son humildes ante el pensamiento Divino encarnado,
el Ungido de Dios que visita nuestras almas, para consolarlas y
fortalecerlas.

Abramos nuestros ojos, abandonemos la maldad, porque la Luz Divina


esta enfrente de nosotros y nos libera del castigo de la muerte y la
ceguera en que nos han sumido la ambición y el orgullo.

Cambiemos, los que buscamos a Dios, seamos justos y buenos para que
recuperemos la vista, Jesús esta entre nosotros y con Jesús tenemos
Victoria. El nos llena de alegría, llena de luz a nuestras almas y pone en
paz a los hombres que creen en Dios.

116
Celebremos la llegada de Cristo, el, esta aquí entre nosotros, adoremos
a Dios en silencio en nuestro yo interno con gran devoción y entrega,
amemos a la Sabiduría como ella nos ama a nosotros.

Repleguémonos al Amor de Jesús porque solo en el encontraremos


quietud y Paz. Dejemos el apego a lo material y a los afectos de los
demás, que se pierdan en el viento, para vivir siempre el presente,
porque Dios es Presencia constante. Apartémonos del Mundo aunque
vivamos en el. Dejemos que nuestros corazones, sean los centros de
operaciones de Nuestro señor Jesucristo. El Rey de los que buscan a
Dios en su corazón. Porque Jesús nos otorga las dulzuras del Amor, de
la alegría y de la paz.

Limpiemos nuestras mentes y nuestros corazones para que Jesús nos


haga el bien con libertad usando los Dones de Dios, llenos de bien y de
Amor, ya no volveremos a perdernos en la oscuridad del mal.

Dejemos de alimentarnos de los mendrugos de carne muerta que dejan


los enviados de Dios a lo largo del camino y entendamos que Jesús es
nuestro Profeta, el Hijo de Dios hecho hombre que nos trae la verdad y
se sacrifica por amor para salvar al mundo.

Jesús es la manifestación de la grandeza del Eterno Amor de Dios a las


miserables criaturas, en que nos convertimos cuando nos alejamos de
el. Porque Dios es la Luz eterna, que sigue alumbrando a la humanidad.

Porque es su Amor, eterna energía creadora que multiplicas la Vida sin


importar el uso que hagamos de la misma.

Porque Jesús quiere que lo amemos con nuestras obras, no quiere que
le hagamos esculturas ni estatuas en su honor, no quiere fanáticos de
su figura, no quiere exageraciones acerca de el, el quiere que seamos
humildes y que entendamos su palabra y su obra. No tomemos las
armas en el nombre de Dios, no tomemos medidas extremas para
defender nuestra Fe, pues los tesoros de Dios nos pertenecen por
derecho propio por el hecho de ser sus hijos.

No nos dejemos llevar por ilusiones, ni pongamos nuestros ojos en los


poderes de la tierra, porque todos los poderosos de la tierra perecieron
y sus pueblos se quedaron a merced de otros, del rey David, no queda
más que su tumba abandonada a un Museo religioso, quedan sus
Salmos donde pide perdón y misericordia al señor por sus crímenes y
no se atreve a tocar siquiera las piedras que formaran el templo de

117
Yahvé. Lo que mas vale de David es su arrepentimiento de los males
que causo como conquistador en esta Tierra.

A veces parece increíble que ya Jesús este entre nosotros, por la


misma experiencia de la vida de los hombres, mas Jesús no dejara que
todo lo arrastre el viento, porque Dios se hizo hombre en Jesús porque
quiere una vida mejor para todos los pueblos de la Tierra y así lo
manifiesta a través de su evangelio y nos dice que todas las razas del
mundo somos hijos de un solo Padre, el Eterno hacedor de todo lo que
existe y que hemos adoptado a la Tierra como madre. Porque Nuestra
verdadera Madre se llama Maria.

Jesús nos enseña, que la Tierra es para sustento de todos, como el aire,
el agua, la luz, y que nadie tiene derecho a privar a nadie, de un jirón
de tierra donde pueda construir su casa y donde pueda después cavar
su tumba.

Jesús nos enseña, que los caudillos, por grandes y poderosos que sean
son de lamisma carne que el ultimo de sus súbditos y que la misma
vida nos enseña que el que hoy es un soberano déspota y cruel vendrá
con el tiempo a ser el mas humillado de los seres que existen, porque
vendrá otro déspota que lo pisotee como a un gusano.

Porque ahora mismo, Jesús al ver como somos, llora sobre el cadáver
de esta humanidad. Por eso pedimos que el rostro de Jesús se muestre
ante nosotros con el resplandor de su palabra.

Los que comprenden la palabra Divina, van facilitando las cosas para
que el mundo cambie. Porque hacen renacer de nuevo la esperanza de
que Jesús salvara a toda la creación.

Las señales de las profecías ya anuncian la llegada del Señor,


reunámonos con Jesús en su Santuario, el corazón limpio de cada uno
de nosotros, porque nuestro Señor llega. Amor y Paz para toda la
creación y para todos los que buscamos a Dios.

Que repercutan en nosotros los pensamientos y las esperanzas en las


oraciones que manifestamos ante Jesús.

Extendamos nuestras manos al Padre Universal, para decirle cuanto le


amamos y que no le pedimos mas nada que la alegría de amarlo por
sobre todas las cosas hasta el ultimo aliento de nuestras vidas.

118
Que haya en nosotros justicia y equidad y que Jesús se instale en
nosotros para que juntos adoremos al Dios único, fuente de todo bien.

Dejemos de codiciar las cosas ajenas, porque lo que necesitamos


realmente es Paz en nuestros corazones.

Aunque aun en este momento Dios se vuelve a nosotros y observa


todas las violencias que se hacen debajo del Sol causando lagrimas a los
oprimidos que creen que no tienen quien los consuele, pero ya esta aquí
con nosotros Cristo Jesús, nuestro consolador.

Para los que sufren, Jesús nos trae su Santa Alianza, que es un beso de
paz para todos los que padecen angustias de muerte, para los que
sienten el azote de la humillación y del oprobio.

Es Jesús, una lámpara encendida en las tinieblas para los que buscan a
tientas su Amor y comprensión, amemos a nuestro prójimo como nos
amamos a nosotros mismos. No hagamos a otros lo que no queramos
para nosotros, honremos a nuestros padres, no quitemos la vida, ni la
honra, ni los bienes, a nuestros semejantes. No manchemos nuestros
labios con juramentos falsos, no manchemos nuestros corazones con
impúdica lasciva.

Esta es, la Santa Alianza de la que debemos formar parte, cumplir los
mandamientos, esto significa amarnos unos a otros, que el dolor de uno
sea el dolor de todos y que la alegría del más pequeño, sea compartida
por todos.

ENDERECEMOS EL CAMINO

Levantémonos en el Espiritu, hasta perfeccionarnos y hacernos dignos


hijos de Dios, seamos realmente, el pueblo elegido, porque hasta ahora
no hemos merecido ese nombre, porque toda nuestra historia, desde
Moisés hasta hoy, es una historia de ignorancia, deshonra, vergüenza,
infamia y de crimen; de engaños y falsedades.

Cuando nuestros caminos se hayan enderezado y nuestros labios se


hayan purificado en el fuego Divino y no destilen el engaño y la mentira,
cuando nuestras manos estén limpias como el pan de flor de harina que
adorna nuestras mesas y nuestros ojos no se deleiten en los placeres
lúbricos y solo busquen gozarse en las obras de Dios para alabarle.

119
Entonces hermanos míos, caerán sin esfuerzo, los tiranos y los
déspotas; se romperán las cadenas de todas las esclavitudes.

Esa debe ser nuestra gran Esperanza, congreguémonos en torno a Jesús


como una inmensa cosecha de flores y de frutos, para alegría de quien
las cultiva, esa será la más pura e inmensa felicidad que pueden gozar
nuestras almas encarnadas en esta Tierra.

Pidamos al Señor de los Cielos y de la Tierra que Jesús sea para


nosotros el Ángel que purifico al profeta Isaías, para que ya no seamos
los hombres y mujeres de ayer, los del pasado, sino los hombres y
mujeres del presente, feliz y hermoso y los hombres y mujeres del
mañana glorioso, que es el sueño de Jesús aquí en la Tierra.

Bendito el que viene en nombre del Señor, el Salvador del mundo, el


Salvador de los que buscan a Dios.

Los hombres de bien, se salvan así mismos, ya llega el momento y los


hombres conocerán que Jesús, no construye su trono con oro y piedras
preciosas, sino con corazones agradecidos. Demos gracias a Dios.

Jesús, nos mira sereno y en silencio total. El es Salvador de almas, es


nuestra esperanza de alcanzar el Reino de los cielos, permanezcamos
siempre a su lado.

Consagrémonos a Jesús, sigámoslo desde nuestro corazón en paz, hasta


las alturas del Reino, donde nos esperan todos los que buscan a Dios,
los que siembran la Semilla del Padre junto a Jesucristo.

Muchos acudiremos a Jesús a la Santa Alianza de Cristo, como se acude


por agua a la fuente, entonces será el momento en que Jesús nos diga:

“No solo de pan vive el hombre, sino también de la palabra de verdad,


que nos enseña el conocimiento de Dios y las leyes que nos unen a el.

Los que comprendan estas palabras, serán los únicos que lleven la
palabra de Dios al Mundo. Ellos son almas en evolución avanzada.

No basta saber, se debe también aplicar. No es suficiente querer, se


debe también hacer.

Porque el egoísmo de lo “tuyo” y lo “mío” esta todavía muy arraigado en


la Tierra, y el aprecio por los bienes materiales es mil veces mas fuerte
y avasallador, que el deseo de los bienes del Espiritu, la Sabiduría, el

120
Amor Fraterno, la Gratitud y la generosidad, en una palabra, el Amor de
Dios por sobre todas las cosas es todavía una pálida sombra.

El Mesías ya esta aquí en la tierra, prendámonos de su manto y


pidámosle que nos lleve a su servicio, porque solo con el, seremos
dichosos; porque la palabra de Dios nos hace felices, porque el Reino
del Mesías es un reino espiritual. Que nuestros pensamientos se
enfoquen en Jesús, porque el es el ungido de Dios, para traer la paz el
amor y la Justicia a la Tierra.

Jesús es el Mesías anunciado por los profetas y todos nosotros vemos la


grandeza y la gloria que lo eleva al Padre, porque la hora ya llego. Jesús
es Dios que nos sana y nos eleva en el Espiritu Divino, ahora mismo en
este momento y en el lugar donde nos encontramos, ese es nuestro
destino cuando buscamos a Dios.

Prendamos la antorcha del Amor y llevemos nuestras almas blancas


para recibir a Jesús y que nos guíe al monte de Dios a Jerusalén, que es
un estado mental permanente de Paz. Sigamos sus mandamientos para
que la estrella de paz brille para siempre, la Eterna Luz que alumbra.
Entremos ya por la puerta de la Biblia y el Evangelio, que están
destinados a la Enseñanza de la Divina Sabiduría.

Oremos:

“Padre Nuestro, que alientas todo cuanto existe en el Universo, por tu


Poder Infinito, por tu Amor Supremo y por la caridad Eterna de tu
presencia, estamos dispuestos a realizar sobre este mundo, tu Divina
Idea, si somos dignos de ser tomados como instrumentos de tu Divina
Voluntad” ¡Háblanos Padre Nuestro que tus hijos te escuchan!

Busquemos la unión con la Divinidad, el Eterno ha encendido sus


lumbreras en distintas partes del mundo, no dejemos que algunos
dirigentes de los pueblos, las apaguen con la oscuridad de sus errores,
hechos leyes.

Que Jesús, el Mensajero de la Eterna Idea nos guíe y nosotros nos


esforcemos por ser eficientes colaboradores poniendo todo nuestro
empeño en aprender y comprender, la Palabra Divina.

Jesús no vino a destruir la Ley, vino a hacer cumplir la ley de los


enviados de Dios, que han sido instructores de la humanidad,
enseñando la verdad.

121
Porque la verdad ha sido fundada en obras de bien y de justicia,
prosigamos la enseñanza de la Divina Sabiduría.

No hay que confundir nunca el conocimiento con la sabiduría. El primero


nos sirve para ganarnos la vida; la sabiduría nos ayuda a vivir.

El Amor Universal base de toda Doctrina de los instructores; es la gran


ley que rige todos los mundos, porque el Amor es el canto del señor.
Debemos abandonar todos los goces materiales y groseros, como
condición para llegar a una gran altura espiritual.

No debemos falsear la enseñanza de Jesús ni adulterarla, la enseñanza


de Jesús, no son prescripciones, ordenanzas ni ritos que satisfagan los
intereses de los dirigentes de los pueblos, que dañan el santuario de las
conciencias.

Ahora ya hay muchas lámparas encendidas en las tinieblas, lámparas


que resisten ardiendo hasta morir en los patíbulos donde son arrojados
como prisioneros de guerra.
Porque ahora el fraude, el engaño, la errónea interpretación de la Idea
Divina, enturbian todas las aguas, hasta que los huracanes del juicio
final, hayan barrido de la superficie a todos los falseadores de la verdad
Eterna.

Hagámonos discípulos sinceros y entusiastas de Jesús, para que


podamos ser los enviados de Cristo en el porvenir, así conseguiremos,
que sean más los salvados de las tinieblas en la evolución de nuestro
planeta, para que en el futuro, las condiciones de vida, no causen
espanto. Porque la enseñanza de Jesús se basa en el mandamiento de
Moisés.
“Ama a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a ti mismo”

No debemos conformarnos con un tranquilo bienestar material,


aspiremos siempre al Bienestar Total. Aspiremos a conocer y amar más
a Dios, aunque el enigma y el Misterio nos rodeen por todas partes.

Presentimos, adivinamos casi, la gran actividad, los torbellinos de vida


que nos rodean y que hay en nuestras propias vidas, La ley de la
evolución y la pre-existencia nos dicen mucho pero son aun muy densas
las sombras y Jesús que es la encarnación del Pensamiento Divino es
llamado a disiparlas.

Tengamos cuidado, porque cuando la Ciencia avanza mas aprisa que la


moral, sobreviene el desequilibrio de fuerzas, que nada ni nadie puede

122
contener. Por tener mas ciencia que moral, han sido tragadas las
naciones en el abismo del desorden y de la muerte.

JESÚS LA ANTORCHA ETERNA

Jesús, nos alumbra con la antorcha eterna del amor fraterno, pero
nosotros lo hemos hecho a un lado, dando paso a la luz de la ciencia
exclusivamente y si seguimos así estamos condenados a ser tragados
por el eterno silencio. Porque estamos desbordando fuerzas
desconocidas que nos van sumergiendo en el abismo de silencio y de
muerte.

No comamos tan aprisa del árbol de la ciencia sin crecer en el Espiritu


pues es así, poco a poco como los humanos podemos subir a la altura
mental de la divina Potencia. Calmemos nuestros corazones ansiosos de
ver maravillas, aquietémonos ante el Enigma impenetrable, cuyo amor a
sus diminutas criaturas le hace esconderse todavía, para que ellas
puedan crecer en sano juicio y Espiritu, hasta que alcancemos una
etapa de evolución lo suficientemente elevada, que nos permita
entender su infinita Gloria.

Hoy, en este momento, es nuestra hora y solo el amor puede tender un


puente sobre el abismo que hay entre la inteligencia humana y la
Suprema Inteligencia de Dios, porque el Amor es lo que mas dulcifica, la
áspera vida humana en este planeta.

El alma humana debe conquistar su felicidad a través de su progreso


espiritual.

La Suprema Potencia es Dios, es el Bien, el Amor y la Justicia y ha


grabado en la esencia misma del alma humana el principio eterno:

“No hagas a otro, lo que no quieras para ti”

Los dolores, los males, las llamadas desgracias ocurridas a los seres, no
son castigos de Dios, son solo consecuencias de las transgresiones de
los hombres a la Divina Ley.

Dios, no tiene seres privilegiados.

Busquemos a Jesús para no sentir miedo de Dios, porque En Jesús, Dios


ha depositado el Poder y la Sabiduría Divina, que nos deslumbran.

123
En Jesús, siempre esta el deseo de ayudarnos, ¿Deseamos nosotros que
nos ayude?

Hay personas que estamos en el ocaso de nuestro tiempo terrenal y no


sabemos que hacer con nuestras vidas, Jesús reconstruye nuestras
vidas y el nos dirá que hacer, aceptemos su santa Palabra y que Dios
tenga misericordia de nosotros.

Dios quiera que tengamos una visión muy clara de la Verdad y las Leyes
Eternas y que seamos capaces de difundirlas.

Que podamos arrancar de nosotros, la nostalgia, la melancolía y las


emociones de la vida afectiva en el hogar, para que podamos elevarnos
sobre la ley de la vida de este planeta.

Que seamos capaces de vivir solos con Dios, y que sepamos perdonar a
todos aquellos que nos maltrataron, dejar de pensar lo que tenemos en
la vida material y pensar que tenemos un alma inmortal, por lo que
hemos de vivir indefinidamente y en condiciones opuestas a las que
vivimos en la vida material.

Sabemos que muchos estamos buscando a cristo, porque hemos sido


victimas del dolor y el desengaño, manifestemos claramente nuestros
deseos de salir al mundo a sembrar la semilla del conocimiento de la
Eterna Ley.

Que el eterno Amor, nos guíe al lugar que nos tiene asignado y
reservado para purificarnos y llevar una vida honorable y justa.

Si alguna vez se llega a manifestar en nosotros la Inteligencia Superior,


uniremos nuestras manos y nuestros corazones y entonces Dios vendrá
a nosotros como una nebulosa de colores, entraremos en éxtasis,
perdiendo poco a poco nuestra conciencia material y todos quedaremos
sumergidos en una indescriptible felicidad que jamás soñamos.

Ya libres en el Espiritu veremos entonces un hermoso desfile infinito de


la grandeza del Absoluto, del Dios Supremo, el único Dios, bajo
cascadas de interminable luz la que correrá ante nosotros.

124
Todos, absolutamente todos, buenos y malos, desde la mas
rudimentaria vida hasta la mas evolucionada, respiramos y vivimos con
la energía de Dios. Pero no comprenderemos el Eterno enigma, mientras
lo busquemos fuera de nosotros mismos, lo comprenderemos cuando
obremos el bien sin violencia, cuando amemos desinteresadamente,
cuando lloremos con el que llora y cuando riamos con el que ríe, cuando
levantemos al caído y derramemos como rocío nuestra piedad sobre el
dolor de nuestros semejantes, es entonces cuando seremos imagen y
semejanza de Dios que es el Eterno Amor por encima de todas las
cosas.

Dios no tiene forma definida, porque solo la materia la tiene. Porque


Dios es Eterna Presencia, es Eterna Luz en el Éter, es frescura en el
agua, es fecundidad en la tierra, es calor en el fuego, es el Bien, es la
Sabiduría y la Justicia Perfecta. En esta Presencia reside el Poder
Creador, la fuerza vital, la voluntad directriz de cuanto vive y alienta en
el Universo.

En la unificación de nosotros con la Presencia de Dios reside toda la


fuerza, toda la luz, toda la belleza que puede tener en si, un Espiritu
encarnado aquí en la tierra y en cualquier plano físico.

Jesús es el hilo de oro, conductor de todas de todas las perfecciones de


la Divina Esencia entre los hombres, el que se une a Jesús se une a
Dios, el que ama a Jesús, entra en el concierto maravilloso de los
amantes de Dios, el que comparte con Jesús la obra de redención
humana, es Luz de Dios, flotando por los caminos de las almas.

¡Benditos sean por siempre, los seguidores del Ungido del Amor, porque
al entrar en el Reino de Dios, será el Amor su eterna recompensa!

Jesús La promesa eterna de Amor, nos muestra todo cuanto es capaz el


alma humana, cuando ha absorbido en unión con Dios, la Energía, el
Poder y la fuerza, para encender la lámpara que ilumina nuestras almas
merecedoras de la Luz Divina.

La obra de Salvación humana, realizada por el verbo Encarnado, ya esta


por culminar, ya es necesario que nos preparemos, para mantener una
corriente de comunicación con el Mesías, para que flotemos en el mar
de la Inteligencia Divina y Viva. Que nos trae claridad a nuestras vidas.

Bebamos hasta saciarnos con Jesús del agua viva de la inmortalidad y


del Amor, en las horas de nuestro destierro espiritual, porque aun así,

125
se acerca el día de nuestra salvación, en que pediremos y se nos dará,
buscaremos y encontraremos, llamaremos y Cristo nos responderá.

¡Jesús, Jesús, eres el Amor Eterno que encontraste en el Padre,


para estrecharnos en el, porque el Amor de Dios, es el símbolo
espiritual de tu nombre y el Glorioso lema que predicas a los
hombres!

Solo a través de Jesús llegamos al cielo, para amar a Dios por sobre
todas las cosas y al prójimo como a nosotros mismos.

Aunque pasen los días, y el tiempo parezca que se nos acaba y la vida
nos aflija por ello, porque la enfermedad espiritual no sana; tengamos
Fe en Dios y Jesús se dirigirá a nuestros corazones y al llegar a su lugar
de descanso en nosotros, nos dará de beber del agua vitalizada por su
aliento, esa agua que mana de su palabra, que nos renueva día con día,
nos levanta y nos da ánimos para seguir trabajando por elevarnos en el
Espiritu Divino.

Porque si contamos nuestras penas a Jesús, el tiene el poder de


librarnos de ellas y devolvernos la Paz, para que seamos realmente
útiles a la humanidad, a esa humanidad que muchas veces calificamos
de ingrata, sin saber que formamos parte de esa ingratitud.

Pero pongamos nuestras vidas en manos de Jesús, para que el remedie


nuestro dolor, porque es increíble que en la Tierra hay perversos que
gozan con el dolor de otros, sin embargo Jesús no desea que solo
tomemos en cuenta la maldad del mundo porque Dios ha puesto en las
manos de Jesucristo, nuestra felicidad, así es que no la rechacemos,
aceptémosla, porque Jesús ha elegido la misión de consolar a las
victimas de la maldad humana. Porque Jesús irradia Paz y Amor del
jardín de las rosas más bellas del mundo y a través de ellas cura
nuestras desgracias.

Jesús, favorece nuestro Amor con Dios y nos libra del pecado, porque el
pecado nos condena al destierro y a la perdida de nuestros bienes
espirituales y nos ata de pies y manos, nos hiere y muestra nuestra
desnudez al mundo, hundidos en un mar de pasiones y apegos por lo
material y nos pone el alma al borde de la muerte, pero Jesús nos
regresa al bien y sana nuestras mentes y a nuestras almas a punto de
morir les regresa la paz y les mantiene firme la promesa del Reino de
los cielos . Demos gracias a Dios por ello, nuestro padre celestial, por el
inmenso Amor que le brinda a nuestras almas.

126
Cuando nuestras almas estén en plenitud, tendremos un interés único
por las obras de Jesús, porque habrá paz en ellas. Habrá fiesta en
nuestros corazones y habrá banquetes de Amor en el Espiritu de los
hombres, porque Jesús será como rayo de sol que nos calienta el alma y
alumbra nuestros pasos y nos alienta para seguir viviendo.

No importa si es en nuestro atardecer de la vida cuando Jesús llegue a


nuestro corazón y haga de el la Ciudad Santa que tanto esperamos.

Limpiemos nuestra casa, el hogar que deseamos ofrecerle a Jesús para


su descanso y su lugar de reunión con nosotros, ya esta aquí solo
espera que abramos para que entre y nos de confianza de convivir con
el. Porque su Reino se extiende por toda la Tierra para elevar el Espiritu
de los humanos.

Ya es hora, el momento esta aquí, la Voz de Juan como un huracán,


abraza el desierto de nuestras vidas anunciando la hora de la
penitencia, de la Justicia y de la purificación del Espiritu.

Jesús es la Luz que alumbra los caminos sombríos, helados y fangosos.

Amante Divino de la humanidad de este planeta, sin embargo nosotros


como humanidad, no lo hemos esperado vestidos de fiesta, sino de
inmundos harapos.

Como humanidad, estamos leprosos, estamos ciegos, estamos


inválidos, pero la hora ya llego, Jesús ya esta aquí para salvarnos,
porque el ha venido a rescatar lo que es suyo.

Juan el bautista ha bajado de las montañas como un águila hambrienta


de inmensidad hacia el Jordán, hacia los que se hacen humildes delante
de Dios y aceptan a su hijo Jesucristo, para anunciarnos la Buena
nueva, de que El reino de los cielos ya esta aquí, y en las aguas de vida
eterna nos purifiquemos y nos vistamos con túnicas nuevas, para recibir
a Jesús que ya esta entre nosotros.

Jesús y Juan han sido llamados por la humanidad y ellos nos han
respondido unidos en la Justicia, la verdad y el Sacrificio, en un tiempo
la humanidad no entendió esta Santa inmolación. Pero la gloria de los
mártires, ha tejido su corona, porque entregaron su vida para el perdón
de nuestros pecados, pues esta fue su misión antes de su muerte
terrenal, anunciarnos el Reino, para lo cual fueron enviados por nuestro
Padre celestial. Para vivir de acuerdo al amor de Jesucristo.

127
Jesús como hombre, se consagro a su madre, aunque físicamente no
estaba con ella, la alimento con el pan sagrado del Espiritu, sin embargo
en su corazón la embargaba la inquietud provocada por el
presentimiento de la inmolación del Hijo del hombre.

“Maria, madre de Jesús eres un lirio guardado en el templo de nuestros


corazones, donde cantas tus salmos y loas a tu hijo Jesucristo.
Aceptando la voluntad del Señor, acompañándonos, en nuestro camino
como el Ángel guardián que nos precede ante Dios.

Tu haz cumplido tu deber con Dios y acompañaste a tu hijo en el


cumplimiento del suyo, sometiéndote siempre a voluntad soberana.

Sometiéndote al dolor de ver a tu hijo, nacido como hombre bajo la


iniquidad de los hombres sin Dios y sin ley.

Pero Jesús nos hace ver que en lo material, nadie toca ni tocara un solo
cabello de su cabeza sin el permiso de nuestro Padre celestial, porque lo
que Dios quiere que sea Jesús, eso es y eso será.

Jesús nos enseño, que el Padre celestial solo quiere para nosotros, el
Bien y la felicidad eterna para todos.

El Eterno Amor, eligió a Maria para ser madre de Jesucristo, para que
con el Padre y el hijo, tuvieran un mismo pensar y un mismo sentir.

Que se cumpla en nosotros la Voluntad de Dios, tal como lo prometió a


Jesús y a Maria.

Jesús, no espera menos de nosotros, que se cumpla la Voluntad de Dios


que deseamos permanecer en el circulo de amor de Jesús.

Jesús esta en todas partes, donde hay dolor e ignorancia, ahí esta con
los que sufren, dando a conocer a los hombres, la bondad, la justicia y
la gloria de Dios en la Tierra.

El Espiritu de Jesús, busca la inmensidad, para dilatarse como una llama


que quiere consumirlo todo, sin embargo cuando fue hombre, su
corazón humano se estremecía ante los ojos suplicantes, de la mujer en
cuyo seno se formo la materia que contenía a su Espiritu.

Jesús no tiene patria, Jesús es de todos y para todos, pero su corazón


se acongoja, cuando abandona Nazaret, el hogar que lo recibió en la
tierra, su corazón se acongoja, cuando tiene que abandonar a la dulce

128
mujer a quien llamo madre, todo lo que fue para el, como un nido de
plumas y seda.

Patria, palabra humana pero sin sentido para el Espiritu, que conoce su
origen y su lejano pasado de donde nació de la misma esencia del
Padre, por eso no debemos apegar nuestro corazón al lugar donde
pasamos los años de vida terrenal, porque al regresar al padre, solo fue
un hogar pasajero. Demos gracias por ese lugar pasajero.

Familia, es una tierna palabra, pero el Espiritu Divino tiene familias en la


inmensidad del Universo, pero además su morada esta en el corazón de
las familias que lo aman.

Los familiares de Jesús son tan numerosos como las arenas del mar.

No nos apeguemos a las moradas terrenales, ni a los afectos familiares,


ni a los templos construidos por el hombre, porque todo el mundo es
nuestra tierra nativa, todos los hombres son nuestros hermanos, todos
somos compatriotas, porque somos originarios de la Patria celestial.

Encontremos calor en todas las manos que estrechen las nuestras y


Jesús es el fuego que da calor a nuestras mentes y nuestras almas para
que todos aceptemos ser uno con el.

Pobres Madres de los misioneros de Dios, cuanto padecen. Así padecen


nuestras almas cuando no estamos en Cristo.

Acompañemos a Jesús en su misión para no padecer por el, pero en


caso de que el se vaya o sintamos que no esta con nosotros, no
acobardemos nuestros corazones, porque el encargo del Padre celestial
a Jesús es abarcar el mundo para secar sus lagrimas y llenarlo de
felicidad.

A Jesús nunca lo perderemos, porque el nos escogió para salvarnos,


cuando comprendemos la palabra del evangelio, lo engendramos de
nuevo en nuestros corazones, para la Gloria del Padre. Entonces
sucederá en nosotros, el Divino arrebato de amor, que arrastre nuestras
almas hacia toda la creación, hacia todos los seres de Dios.

Porque Jesús es como una burbuja de luz, escapada del seno infinito del
Padre, para encender luz viva en todas las almas que creen en el.

129
Hagamos como Maria sigamos en cuerpo y alma a Jesús, sigámoslo con
nuestros pensamientos puestos en el, convertidos en oraciones para
que el interceda por nosotros ante el Padre.

Despertemos a un tranquilo y nuevo amanecer en una Santa


hermandad de Cristo Jesús, para emprender el viaje hacia las alturas
del Espiritu Divino por el camino de la luz, para que al atardecer del día
espiritual lleguemos al Templo de Dios, que no es otro que nuestro
corazón, limpio y puro siempre abierto a la palabra Divina.

Cuando oscurece en nuestras almas, nos deprimimos, la depresión nos


trae desaliento espiritual, decaimiento físico, Jesús entonces nos sienta
a su lado, como nuestro mejor amigo, nos hace comer de su pan y de la
fuente de la Sabiduría del evangelio , porque es de la misma fuente que
el toma y además nos invita a tomar el vino que no es otra cosa que la
vida que fortalece nuestros corazones para traer de nuevo la felicidad a
nuestras almas, después nos invita a seguirlo y su camino es como un
paseo en rededor del lago de la Mente Universal de donde provienen
todos los bienes, visibles e invisibles en el cual viajamos sobre la barca
de nuestra oración limpia y sincera, en ese lago, Jesús nos invita a
pescar almas, a través del mismo pan que nos da y el agua de la fuente
de la que el sacia su propia sed.

Entonces, navegaremos en aguas tranquilas, en un hermoso lago de


aguas limpias, claras y dulces.

Entonces estaremos convencidos, que el Divino Poder de Dios a través


de Jesucristo y de nuestra disposición de creer en el, nos cura el alma,
acaba con nuestras depresiones, se nos acaban los miedos y las
frustraciones, así como la angustia que nos trae el pecado.

Nuestra intima adoración a Dios nos cura las heridas, nuestra fe en


Jesús, aumenta nuestro Poder del bien sobre el mal y entonces Jesús
nos dice: “Criatura de Dios, estas curada”

Jesús una vez que nos sana, nos permite recargarnos en su hombro
para que descansemos y despertemos a un nuevo amanecer.

Aunque hay veces que teniendo a Jesús cerca de nosotros, hacemos


poco caso y nos dedicamos a las fiestas del mundo y a darle gusto a
nuestros vicios y tentaciones, manteniendo la vanidad y la autoestima,
viviendo como muertos que ríen y danzan porque ignoramos que

130
estamos muertos en vida y que la felicidad esta en Jesucristo, por eso
debemos vivir atrayendo la Bondad suprema del Padre, para que cure
nuestros males.

Cuando Jesús nos cura de nuestros males espirituales, los demás, al


vernos quieren estar también con el porque es el Mesías que tanto
hemos esperado.

Sin embargo, cuando el sembrador recoge los frutos bendice al Señor,


pero cuando llega el huracán y destroza los árboles y la cosecha, el
ánimo cae por tierra y el pensamiento de Dios se pierde entre las quejas
y las lamentaciones.

Por eso fortalezcamos nuestra Fe con los dones de Dios.

Dios visita con sus favores a sus hijos cuando se lo pedimos de corazón
y nos consuela en las prueba del dolor. El es tanto en el dolor como en
la alegría y hemos de tener nuestra fe despierta para encontrarle, lo
mismo entre lágrimas como entre risas.

Jesús mismo, es el varón de dolores que además fue llevado a la


muerte como una oveja.

Una vez que nos damos cuenta que Jesús visita nuestras almas y
disfrutamos su estancia entre nosotros, después queremos que siempre
este entre nosotros.

Y le llamamos Señor, porque las obras del padre a través de El, lo


engrandecen aunque el mundo lo ignore.

Dios da su Luz a los humildes y la esconde a los soberbios.

Por eso cuando nos arrepentimos de nuestros pecados y reconocemos


que el es nuestro salvador, al principio sentimos que no somos
merecedores de que el baje a nuestra casa, porque jamás nos habíamos
sentido tan iluminados.

La tozudez de los hombres nos hace cometer tropelías, tanto en lo


espiritual como en lo material, algunos sacerdotes y pastores cometen
arbitrariedades y el hombre que forma parte de los gobiernos abusa de
los impuestos para enriquecerse entre ellos y dejan al pueblo mas pobre
y el pueblo se rebela porque dicen que trabajar es enriquecer a los mas
ricos.

131
Esto hace que nuestros hogares se encuentren rodeados de halitos de
tristeza.

Otra situación, son los matrimonios que forman familias, algunos tienen
problemas de pareja, particularmente por cosas sin importancia. A
veces por cosas muy importantes, como la discriminación a la mujer y a
los hijos, discriminación étnica, pero sobre todo matrimonios de
distintas formas de creer en Dios.

También aquí Jesús tiene para nosotros, diagramas para vivir, lo


primero que nos dice es que:

Las esposas y los hijos son la belleza del hogar, y no deben ser
relegados, el Matrimonio es Amor, pero nosotros lo convertimos en un
infierno de recelo y desconfianza.

Ante Dios, no hay excepciones, y los obstáculos para avanzar en la


familia no debe ser una excepción, pues no hay obstáculos insalvables,
cuando hay un verdadero amor.

El Amor de Dios desaparece la tristeza de nuestros hogares, porque


Jesús trae paz y tranquilidad a todas las almas.

Hay muchas leyes que han creado los hombres, leyes que no tienen
nada que ver con los Diez mandamientos y solo favorecen al
separatismo de las razas y de religiones.

El hombre no debe atribuir a Dios sus prejuicios ni su egoísmo en


interpretar la dependencia de unas almas de otras; Jesús nos da normas
justas de vida y una forma de adoración al Supremo creador.

Nuestra meta debe basarse en lograr ser modelos de justicia y sumisión


al Señor que es dueño y padre de todas las almas, no despreciemos a
ninguna persona porque todos somos iguales a los ojos de Dios.

Bebamos la norma de vida de Jesús y la comprensión de la Divinidad del


Padre.

Tratemos a todos nuestros semejantes con el mismo respeto que


deseamos para nosotros.

No aumentemos más victimas de nuestra ignorancia, vivamos y


dejemos vivir la vida santa de los hijos de Dios.

132
Es un crimen separar lo que Dios ha unido, por razones de poca
importancia. Abracemos a nuestras esposas e hijos así como a nuestros
semejantes.

Roguemos al Dios Altísimo que sepamos aceptar en nuestros corazones


la Luz Divina de Jesucristo, porque el amor florece de nuevo bajo la
mirada de Dios.

Dios nos convida de su alimento, limpiemos nuestros cuerpos y nuestras


almas para disfrutar tan suculento banquete.

No importa que tan cojos ni tan dañados estemos del alma, Jesús carga
con nosotros al lago de la fuente de Dios para calmar nuestra sed.

Vayamos pues a esa fuente infinita de amor, para ver el rostro de Jesús
y su poder que irradia largas y finas hebras de luz que caen en menuda
lluvia de chispas sobre el agua serena de tan hermosa fuente.

Extendamos nuestras manos al cielo concentrando nuestro pensamiento


en una fervorosa oración a la Eterna Potencia creadora y digamos con
voz profunda y llena de Amor.

“Señor Jesús, por tu infinita misericordia a nosotros y por tu


intercesión, quedamos limpios de alma y cuerpo gracias a la
Bondad y Voluntad de nuestro Dios Padre, que es Amor”

Cuando Dios nos abra los ojos y nos quite la parálisis espiritual y nos
quite la lepra del pecado, Una vez que nos purifiquemos, no volvamos a
vestirnos de inmundicias, mejor cubrámonos con el manto de Jesús que
alcanza para todos.

Debemos creer que el Padre celestial regala sus dones, cuando la Fe


resplandece como una antorcha en las almas. Y una vez limpios de
cuerpo y alma, comamos el Pan de Dios, que es pan de Vida.

Antes de volvernos a internar en la selva de la vida, descansemos y


preparémonos en el silencio de nuestras almas, para tomar el Vino y el
Pan. La alegría y la palabra de Jesús para seguir viviendo en el mundo
sin estar y sin ser del mundo.

Dejemos los espejismos mundanos y descansemos en el Oasis de la


palabra de Jesús, porque lo mundano nos lleva por valles oscuros sin
saber por donde vamos, pues la serpiente de la tentación por los
placeres del cuerpo nos atraen y nos desaparecen del Espiritu de Dios.

133
Quiera el Padre celestial, separarnos de los valles oscuros, o que nos
permita salir de ellos iluminados con la Luz Divina de la palabra de
Jesucristo que nos saca de los abismos del pecado.

Adorar a los placeres del mundo, a la soberbia, al egoísmos, a los


afectos de las personas, al miedo y a la frustraciones personales, solo
nos trae angustia y desaliento. Busquemos al Altísimo a través de Jesús
que nos protege.

Sabemos que en la búsqueda de la Protección Divina, muchas veces nos


equivocamos de elección, pues a veces tomamos como ser supremo, lo
que solo es una manifestación del creador Supremo de todo cuanto
existe; y siendo El una Potencia y fuerza invisible a nuestros ojos
terrenos, el hombre cree encontrarlo en lo que llama mas su atención.

Dios, nuestro Dios creador de todo lo que existe, es un Ser invisible a


nuestros ojos terrenos, porque todo lo que se ve y se toca es algo
formado por ese ser que no vemos ni tocamos.

Pero cuando nos encontramos con un árbol, una flor o una estrella, es
natural que nos preguntemos ¿Quién los hizo? ¿Cómo lo hizo? ¿Por qué
lo hizo? Y es entonces cuando surge en nuestra mente la idea del Eterno
Invisible, a quien debemos toda nuestra adoración, nuestras acciones
de gracias, nuestras ofrendas que deben ser invisibles como El. Nacidas
de nuestro entendimiento y desde lo más profundo de nuestro ser. Esta
es y debe ser la religión de todo hombre que ha desarrollado su
mentalidad. Porque El gran Poder invisible es la suma Justicia y el Sumo
Bien.

A veces vivimos bajo la dominación del mal, y lo padecemos


terriblemente y a veces creemos que lo padecemos sin haberle hecho
mal a nadie, pero realmente necesitamos corrección en nuestra forma
de vida, necesitamos abandonar nuestros deseos desordenados y
buscar maneras infinitas de corregirlos y aun si es necesario, debemos
corregirlos con el sufrimiento.

En cuanto a los sufrimientos de los hombres y los pueblos hay un


antiguo proverbio que dice: “Lo que siembras, eso recoges”

Basemos nuestras vidas en las creencias del Dios invisible.

De lo contrario, solo llevaremos una vida de desacuerdos, de crímenes y


violencia, cuando esto sucede, nuestros caminos están todos regados de
sangre.

134
La razón de los actuales sufrimientos del mundo, son la desunión, el
odio y el separatismo entre los hombres por cuestiones de creencias,
que producen un profundo antagonismo, un odio que no tiene otra
explicación, que la dureza de corazón de la mayoría de los hombres que
no aceptan el libre albedrío de los demás.

Este odio continúa y persiste vivo, y muchos hombres representantes de


gobiernos y comunidades y organizaciones religiosas utilizan estas
divisiones, llenos de codicia para beneficio de ellos. Esclavizando las
creencia de los que Buscan a Dios con sinceridad.

Los sufrimientos actuales, no son castigo de Dios, porque Dios es una


fuente infinita de todo bien. Los sufrimientos, son consecuencia de los
propios errores individuales y colectivos. La Ley de “La causa y el
Efecto” creada para la vida en el mundo, es una ley inmutable de la
Suprema Potencia y se cumple necesariamente e invariablemente.

Si nosotros apagamos imprudentemente las antorchas que nos


defienden de las fieras del pecado ¿podremos con justicia quejarnos, si
nos atacan?

La Palabra de Jesús, es una antorcha que alumbra las profundidades del


corazón humano.

A veces la poca capacidad del hombre, cuando obtiene el poder


gubernamental, lo convierte en un foco de represión para el pueblo, y
un foco de libertinaje y de crimen para el y para los que lo rodean,
llenándose de despotismo, corrupción y soberbia en extremo,
volviéndose cruel y adorando a los falsos dioses del materialismo, la
riqueza, el poder, el vicio y el placer.

Mientras no vuelva sus ojos a Jesús, sufrirá las consecuencias de sus


acciones y se llenara de angustia, así que, es tiempo ya, de pedirle a
Dios, que el amor del Padre se instale en nosotros y que nos
desatendamos por completo de nosotros mismos, inmóviles y pacíficos,
como si nuestras almas ya residieran en la Eternidad, que nada nos
pueda separar de Dios y que nada ni nadie, perturbe nuestra paz
eterna.

Otras inclinaciones que tiene el hombre cuando ya se encuentra


envuelto en la oscuridad de la angustia, la frustración y los miedos que
le traen sus acciones, tratan de buscar alivio en personas, que se dicen

135
llamar adivinos, brujos, o hipnotizadores que trabajan bajo la influencia
de inteligencias perversas siendo autores de muchos males y ellos viven
muertos de infelicidad.

Pero si Jesús se pone cerca de ellos, los observa a distancia para no


distraer su atención, pero la presencia Divina de nuestro salvador, los
desnuda y todas las serpientes de mal que hay en sus almas se asoman
a sus vidas inquietas, porque el señor quiere salvar a esas almas
perdidas y cuando Jesús se fija en nosotros, irradia toda su fuerza de
Amor y de Justicia sobre ellos.

Entonces el mensaje es; que si nosotros buscamos la paz en falsos


dioses y no la encontramos, cuando recurramos a Jesús, su amor Divino
atacara nuestros males y nosotros lo manifestaremos con
estremecimientos provocados por los dolores que nos causa nuestra
rebeldía de querer ser cambiados al Amor de Dios, pero el encanto de la
maldad y las tentaciones que nos tienen atrapados se hundirán en la
oscuridad del olvido, para ya no atacarnos jamás.

Jesús nos cura nuestras heridas provocadas por el pecado y los desvíos
espirituales que tenemos en nuestras vidas, pero recordemos que la
curación, causa dolor y los medicamentos normalmente son amargos,
pero si persistimos en que Jesús nos cure a pesar del dolor de la
curación y la crisis de los tragos amargos de la esperanza, finalmente
tendremos alivio, ese alivio que nos quita las tristezas y nos trae
felicidad a nuestras almas. Porque las serpientes de la tentación y del
pecado desaparecen de nuestras vidas para darnos tranquilidad y dicha
en el Amor de Cristo.

Jesús siempre nos espera, sentado junto a una fuente, a esa fuente
infinita, propiedad del Padre llena de pensamientos buenos y
sentimientos de Amor eterno, esa fuente de donde brotan aguas limpias
y cristalinas de donde proviene todo lo que necesitamos y deseamos
para el bien de nuestras vidas y nuestras almas.

El Amor de Jesús por nosotros es tan grande, que el no quiere que se


pierda ni una sola de las almas de este mundo que le han sido confiadas
por el Padre eterno. Aunque a veces hay almas que se resisten a ser
rescatadas, Dios siempre nos da una nueva oportunidad de que nos
salvemos aceptando la Luz de la palabra de Jesucristo y del Altísimo.

136
Jesús baja a los sepulcros donde están enterradas las almas que se han
alejado de Dios y el baja sin ninguna dificultad, porque su luz alumbra
en las oscuridades más tenebrosas del hombre. Con su palabra y su
poder va limpiando y sanando las heridas tan fuertes que nos causa el
pecado teniéndonos al borde de la muerte espiritual y es ahí el
momento en que nos damos cuenta de su Piedad y es el momento
precioso de nuestro arrepentimiento.

Dándonos cuenta que despreciar el consejo de los justos, trae siempre


desgracia, pero el arrepentimiento es el punto clave del tiempo de
enmendar nuestras vidas, porque es muy triste que para muchos de
nosotros que ya casi estamos a punto de abandonar la existencia en
este mundo tengamos que soportar la angustia de la oscuridad
espiritual por el hecho de aferrarnos al dinero y a las cosas materiales y
emocionales que nos traen miedo y muerte, los cuales finalmente
abandonaremos aunque no queramos.

Pero es preferible abandonar este mundo, esperando la muerte, bajo un


techo honrado y tranquilo, que ver llegar a la muerte a manos del
verdugo de la angustia y el resentimiento.

La Palabra de Jesús nos sana, porque es bálsamo para nuestras heridas


del alma y la única forma de pagarle nuestro alivio, es siendo como es
el, amando a nuestro prójimo como a nosotros mismos, dejando la vida
de pecado que nos tenia en el sepulcro y siguiendo a Jesús, porque la
persona de Bien, es fuerte y no necesita de seres inferiores o de fuerzas
tenebrosas para vivir dignamente.

Entonces ya no tendremos que huir, porque solo haremos el bien, y


ninguna alma ajena a Dios nos impresionara por muy ostentosa y
soberbia que parezca. No importa que perdamos riquezas materiales, si
no tenemos el Amor de Dios con nosotros, de nada nos sirven, solo para
perdición, pero si nos volvemos a Jesús, el no olvidara su promesa, de
llevarnos al Reino de Dios en donde nos esperan inmensas riquezas del
Espiritu.

Jesús es hermoso de corazón, es piadoso y nos cura las heridas del


alma, estando con el, ya no hay temor en nosotros, porque el poder del
pecado ya no influye en nosotros.

El pecado es la droga que nos hace olvidar el Amor a Dios y a nuestros


semejantes, el pecado nos estrangula y nos ahoga en su maldad.
Haciendo que rechacemos a Jesús y a su obra, pero como Jesús no

137
quiere que se pierda ni una sola alma, el siempre regresa a nosotros,
para salvarnos.

Nos dice: “Calla a tu alma y vuélvete sobre tus pasos y arrepiéntete de


tus errores. Devuelve a tu mente los buenos pensamientos que son el
agua cristalina de la fuente eterna de nuestro creador, porque si no lo
haces, la Justicia caerá sobre ti”

La Eterna Ley espera nuestro arrepentimiento, ya no resistamos a la


Bondad Divina, aprendamos a amarnos unos a otros; porque sin Amor
ninguna fraternidad será santa.

Cuando ascendemos con Jesús en el nivel espiritual. Estamos


ascendiendo a la montaña del padre, donde se encuentra la fuente
infinita de vida, de donde bajaran los buenos propósitos de nuestras
vidas para irrigar al mundo con el agua viva de la palabra de Jesús,
caminamos hacia la luz, contemplando la hermosa fertilidad de la
palabra cuando se siembra en los que buscan a Dios.

A pesar de las tormentas de la vida del mundo, la palabra de Jesús, nos


sirve de refugio, en donde el temor por los huracanes del mal, los
truenos de la maldad y los relámpagos de muerte, desaparecen cuando
Jesús esta con nosotros. Jesús y el Padre extienden sus manos sobre
nosotros en señal de protección, porque el Poder de Dios, es un Poder
basado en el Amor que siente por todas sus criaturas y nos ama a todos
por igual

El Espiritu de Dios en Jesús es como un manto que se levanta ante la


lluvia y el viento por la inmensa fuerza que le da comunión con las
fuerzas de la naturaleza y las utiliza para bien de nosotros. Unidos todos
en la Divinidad del padre.

Jesús calma las tempestades en nuestras almas y las convierte en lluvia


fresca que calma el fuego que nos provoca la pasión por lo material y el
pecado. Cuando esto sucede, Jesús nos llena de calma y guardamos un
profundo silencio, admirando el poder de Dios que aquieta las tormentas
que nos traen miedo y muerte, para que descansemos tranquilos en el
lecho de su Amor Divino. Amenos a Jesús sin dudas y sin temores,
porque su Amor, es mas poderoso que las tormentas del pecado,
porque Jesús es la manifestación de Dios en la tierra, es el padre
celestial que nos cubre con su manto y nos defiende de los rayos y
truenos de la maldad.

138
El Amor de Jesús nos ha dejado algo más poderoso que su propio
manto, nos deja la Fe firme de verdaderos hijos de Dios mediante la
cual lo tenemos también a El y al Padre que lo ha enviado a nosotros.

Esperemos del Padre, solo Amor, porque el amor del Padre, es todo lo
que necesitamos para ser felices; y lo veremos realizado, cuando
nuestros corazones estén limpios y parezcan lámparas encendidas por la
Fe.

Vayamos al Santuario del Monte de Dios, guiados por la estrella del Pan
nuestro de cada día. Jesús de Nazaret, que nos guía con la voz del
silencio que nos da refugio mientras crecemos en el Espiritu.

Dediquémonos a la Oración con Fe, para que Jesús, el Hombre-Dios


encuentre descanso en el silencio de nuestros corazones, llenos de Paz y
de Amor.

La llegada de Jesús al Santuario de nuestros corazones, será el más


grande acontecimiento de nuestras vidas, porque llega a esos corazones
solitarios, sedientos de Dios sedientos de ser salvados del pecado.

Porque Jesús es el Maestro milagroso y Santo, que nos inspira a orar


con fervorosa devoción diciendo:

“Aunque no hubiera en esta tierra otra obra tuya mas que la que nos
das, ella sola basta para reconocer tu Amor infinito y tu omnipotencia”

Bañémonos en las aguas de la Sabiduría, de la Palabra Divina, llenas del


Amor de Dios para purificarnos y vestir túnicas nuevas, esperando la
llegada de Jesucristo. Y poder colaborar en su Obra por la redención
humana y por la Ley de la afinidad espiritual digamos entonces:

“Que la poderosa vibración del hijo de Dios, vitalice las aguas que
manan del manantial infinito de Sabiduría, para que sea fuente de Salud
y bienestar Total, para todos los que beban de ella, porque es un raudal
Puro y alegre que Dios nos entrega con Amor”.

Acerquémonos a ese manantial en el silencio de nuestros corazones,


para que la limpia caída de su agua, sea el beso de Jesús a nuestro ser.

Todos los dones de nuestro Padre Celestial, son hermosos y se


manifiestan cuando el agua con la luz y con el aire, forman un triple
regalo de Dios, que es como una corona de sus obras en la creación
Universal.

139
El alma humana, no muere jamás y que nuestros muertos pidan al
creador del Universo, Justicia para nosotros que haremos brotar agua
viva del Monte del Señor. Porque nuestra responsabilidad respecto al
futuro de la Humanidad ante la Fe y ante la historia, es que no
desaparezca la hermandad en Cristo Jesús. Que la Sabiduría de Dios,
provea de guardianes fieles a los Tesoros del Reino, y aunque todo
fuera destruido, no será destruido el Eterno archivo de la Luz que
guardaran las almas de los que buscan a Dios. Pues en esa Luz, siguen
viviendo hasta los pensamientos más fugaces de los habitantes de la
Tierra.

En la actualidad, hay vendavales furiosos, que desean arrancar la


siembra de Jesucristo en nosotros y los caminos de los que persiguen su
enseñanza se empapan de sangre, mas el Padre que nos da firmeza y
plenitud en la Fe de Cristo, para que no tengamos ninguna sombra de
duda de que la realización del ideal de Amor de Jesucristo para los
humanos se lleve a cabo.

LAS MANIFESTACIONES DE DIOS

Dios nos manifiesta su bondad.

Dios nos manifiesta su misericordia

Es misericordioso con nosotros.

Su misericordia es eterna.

Dios nos rescata de las garras del enemigo

Dios nos hace libres.

Dios nos cobija bajo su poder

Dios nos guía cuando nos encontramos en un callejón sin salida.

Dios sacia nuestra alma.

Dios nos fortalece.

DIOS MANIFIESTA SU PODER CUANDO CLAMAMOS A EL.

140
Dios conoce nuestros problemas y necesidades.

No está bien seguir abrumados por los problemas.

No está bien conformarnos con el "callejón sin salida"

En momentos de crisis es imperativo clamar a Dios

Volvamos nuestras miradas a Dios en oración.

Recordemos siempre que el poder de Dios es ilimitado.

Dios responde al clamor

Dios cambia las circunstancias que estemos enfrentando.

DIOS ESTÁ PRESTO A ESCUCHAR SU CLAMOR.

Es hora de depositar toda nuestra confianza en Dios.

Confiar implica no razonar sino creer.

Confiar implica reconocer el poder y grandeza de Dios.

Es hora de llevar nuestra situación difícil ante Su presencia.

Nuestros problemas tienen solución.

Nuestros problemas pueden ser modificados en bendición.

En medio de nuestro dolor no debemos lidiar en nuestras fuerzas sino


en las de Él.

141
CONCLUSION:

Hay una solución para todos los problemas. Se encuentra en Dios. Baste
que clamemos creyendo que se resolverá aquella situación por la que
estemos atravesando, incluyendo las enfermedades que en criterio de
los científicos son incurables. Para encontrar respuestas es necesario
volvernos al Señor de todo corazón, confiando. Es el secreto
fundamental para obtener la victoria en medio de las circunstancias
difíciles. ¡Hoy es el día para comenzar a clamar!

Llegó la hora de renovar nuestros pensamientos

Con demasiada frecuencia las personas olvidan que los pensamientos


ejercen una poderosa influencia en su vida. Tal como pensamos,
actuamos. Por esta razón aprendemos en la Biblia que es necesario
tener cuidado de aquello que pensamos y también, ir reemplazando
pensamientos de pecado por pensamientos conforme a la voluntad del
Señor.

LOS CRISTIANOS DEBEMOS CUIDAR NUESTROS PENSAMIENTOS

142
Nuestros pensamientos son como un tesoro que debemos cuidar
celosamente (Prov. 4:23).

Los pensamientos ejercen una poderosa influencia en lo que hacemos.

La forma como nos expresamos pone de relieve cuáles son nuestros


pensamientos (Salmo 19:14).

Nuestras palabras agradan o desagradan al Señor.

Con los pensamientos alimentamos el corazón de bondad o de maldad.

LOS CRISTIANOS DEBEMOS PONER UN FILTRO PARA NUESTROS


PENSAMIENTOS.

Si dejamos libres los pensamientos, permitimos que se cuele la maldad.

El filtro que pongamos a nuestra mente nos llevará a rechazar


pensamientos de maldad (Filipenses 4:8).

¿Qué pensamientos albergamos en el corazón?

Los pensamientos que anidamos, ¿agradan al Señor?

La elección acerca de cuáles pensamientos guardamos en la mente, es


nada más que nuestra.

LOS CRISTIANOS RESPONDEMOS ANTE DIOS POR NUESTROS


PENSAMIENTOS.

Dios escudriña nuestros pensamientos (Jeremías 17:10; Apocalipsis


2:23).

¿Cuáles son los pensamientos que albergamos en nuestras mentes?

¿Hemos meditado en el hecho de que Dios conoce nuestros


pensamientos?

Dios espera que tengamos la mente de Cristo (1 Corintios 2:16).

La mente de Cristo en nosotros, agrada a Dios.

No podemos seguir pensando como aquellos que no tienen a Cristo en


su corazón (Efesios 4:17).

143
El poder de Dios obrando en nosotros, transforma nuestra mente
(Efesios 4:22-24).

Debemos dejar atrás el viejo hombre.

Debemos disponernos para pensar diferente.

Debemos disponernos para el trato de Dios con nuestra mente.

Conclusión

Si ponemos un filtro a nuestra manera de pensar, sin duda


comenzaremos el proceso de renovación de la mente al que nos insta el
Señor.

Es importante que lo hagamos pronto porque de lo contrario seguiremos


pensando y actuando como el viejo hombre.

A propósito, ¿ya decidió poner freno a los pensamientos de maldad que


quieren anidarse en su corazón? Hoy es el día para hacerlo. Con la
ayuda de Dios podemos lograrlo.

Jesús desciende a nosotros para unirnos en uno solo, un solo ser, una
sola esencia, un solo pensamiento y un solo amor que resplandece
como una hermosa llanura situada entre ríos, regada por la palabra
Divina.

Cuando esto sucede, Jesús se fascina contemplando los jardines del


Padre celestial, pues como podrían ser malos quienes habitan en el
Amor de Dios?.

Porque ¿De que nos sirven las riquezas y los bienes materiales, cuando
nos falta la Salud personal y de los seres que amamos o estamos lejos
del Espiritu Divino? ¿O que estamos sumidos en el odio y nos falta
perdonar o alguien nos odia y nos tiene envidia?

A veces cuando nos enfermamos, nuestro mal no esta en nuestro


organismo sino en nuestra alma.

Jamás pidamos ayuda a Jesús para hacer daño, Dios es un Dios de bien
y de armonía.

144
Cuando odiamos o nos odian, vivos o muertos ese odio nos alcanza, el
cuerpo muere pero el alma adquiere libertad y fuerza para continuar la
maldad o el bien comenzado en la vida.

Perdonemos a los que nos hacen daño o nos hacen el mal, liberémoslos
de nuestro odio, soltémoslos y seamos libres también y si algún
resentimiento guardamos en nuestras almas encomendémosla a nuestro
Cristo para que nos perdone y seguiremos siendo libres. Es la única
forma de tener Salud y amor en nuestros corazones.

Para perdonar, primero debemos vencernos a nosotros mismos y creer


en el Poder supremo del Creador, hacer oración sincera y con Fe,
armoniosa con todo el Universo y comprender que la única religión de
Dios es el Amor a El y al prójimo.

El perdón nos trae libertad, porque la Libertad es un Don de Dios pero


no podremos tenerla sino renunciamos a nuestras malas obras, a
nuestros egoísmos, orgullos y soberbia que nos atan a la oscuridad.

Vivamos conforme a la Justicia y la verdad mediante el amor fraterno a


nuestros hermanos y a todo lo que nos rodea y nos libraremos del
pecado en el nombre de Jesús.

Hagamos una oración personal de entrega a Dios Padre Todo Poderoso:

“Padre mío si algo significa mi vida, ante tu infinita grandeza, tómala a


cambio de que mi alma se convierta al Bien, al amor y a la Justicia de
Dios, quiero salvarme, porque he desviado mi camino y me he hundido
en el abismo de la maldad y del resentimiento y del desprecio por mis
semejantes” “Sálvame Señor, te lo pido por tu Hijo Jesús el Cristo que
vive y reina contigo en unidad del Espiritu Santo”. ¡Amen!

A veces no comprendemos el mal que le hacemos a los demás y si lo


comprendemos y rechazamos la felicidad que Jesucristo nos quiere dar.

No pensemos en la venganza ni en el resentimiento que nos causan las


circunstancias de la vida. Porque nos hunde en la soledad del alma, esa
soledad que causa frío y muerte a nuestros corazones.

Las buenas obras, nos traen libertad, paz y dicha a nuestras vidas, sin
embargo las pruebas a que somos sometidos son difíciles de superar y
muy frecuentemente, volvemos a caer.

145
Si llevamos una vida conforme a la voluntad de Dios, Jesús nos promete
interceder ante el padre para que nos perdone y nos hace libres y
dichosos, Jesús siempre nos responde. Dejaremos de ser fieras, para
convertirnos en corderos. Y así la ceguera y la invalidez espiritual que
nos invade, en el nombre de Dios serán curadas.

Bendigamos al Eterno dador de todo bien.

Esperemos y confiemos en Dios, porque cuando el Padre celestial abre


un camino nuevo a sus criaturas, lo abre en la Luz para que subamos
por el, si en realidad lo amamos.

Jesús, el Amado del Señor, es nuestro sostén, ¿Quien como Dios? El


Poder del pecado ya no nos oprimirá, porque el Día de la salvación ya
esta aquí, a pesar de que los ataques del pecado son de muerte, solo a
Jesús sigamos, porque cuando Dios nos juzga, su juicio es de Amor,
Amor Eterno. Pidamos a Dios, que Jesús nos hable, nos llame y que
nosotros escuchemos con oídos del alma y que lo sigamos de corazón.

Jesús, escucha la manifestación de nuestros deseos, tener parte en el


Reino de los cielos, pero debemos entender que el reino de Dios exige
vencimientos y solo los que se vencen a si mismos, pueden
conquistarlo, bien sabemos, que vencer nuestros apegos exige a veces
mucha violencia mental, emocional y callar en nuestro corazón los
afectos humanos, cuando esos afectos lesionan el honor y la vida de
nuestros semejantes, que nos detienen a avanzar en el camino de la
conversión a seguir a Jesús.

Esa violencia de enfrentarnos a nosotros mismos, cuando hemos


recibido injurias y ofensas en nuestra honra y en todo lo que nos es
querido y aun así ser capaces de estrechar serenamente la mano de
nuestros calumniadores y ofensores.

Violencia y vencimiento se hace, cuando renunciamos generosamente a


ciertos deseos y anhelos de todo corazón humano, porque entorpecen
nuestros destinos como espíritus afiliados a Jesús, para poder cumplir
con nuestra misión en la vida.

El Reino de Dios lo comprenderemos, cuando descienda sobre nosotros,


la Luz de Divina Sabiduría, esa Luz Divina nos iluminara cuando seamos
limpios y puros de corazón y cuando seamos realmente humildes.

146
Jesús es el mensajero de esa Luz Divina y es el conductor de todos
aquellos que se unen a El para auxiliar a la Eterna Energía Creadora en
constante y eterna fecundidad en este mundo.

Jesús fue elevado por el Padre Eterno para acercarse al mundo cuya
evolución espiritual le fue encomendada, La ley Eterna designo a Jesús
a salvarnos del pecado, demos gracias a Dios por ello. Jesús nos acepta
como herencia de Dios, para cultivarnos y evolucionarnos hasta nuestro
completo perfeccionamiento.

Dejemos el fanatismo y la ignorancia, que nos hacen negar la existencia


de Jesucristo en nuestras vidas. Dejemos el orgullo y la soberbia.

La Suprema Inteligencia, niega su Luz a los soberbios y la da con


abundancia a los humildes.

Para conquistar el reino de Dios, nuestras almas deben trabajar


continuamente en su crecimiento espiritual, aceptando a Jesús y a
nosotros mismos, ampliamente, que sea una aceptación generosa y
sincera.

Alejemos de nosotros el orgullo, olvidémonos del “tuyo” o del “mío”,


porque estas palabras son de guerra y de odio.

Repudiemos todas las formas de egoísmo y la soberbia; la ostentación y


la vanagloria, son un yugo sobre la mente y las conciencias.

Que la palabra de Jesús ilumine nuestra inteligencia y contemple la


grandeza Divina del Reino de Dios.

Jesús ofrece el Reino a todos los que buscan a Dios con sinceridad, nos
ofrece la Sabiduría de Dios. Nos ofrece la humildad ante el Padre, para
que reconozcamos, que Dios es el dueño de la Vida, también nos invita
a reconocer que en la inmensidad de la creación de Dios, hay infinidad
de mundos mayores y menores que la Tierra.

Reconozcamos que todo ser que el señor manda a esta Tierra, tiene
pleno derecho de vivir en ella, la compraventa de terrenos, solo
manifiesta la enormidad del egoísmo humano que quiere hacer notar su
poder ante sus semejantes.

Vivamos en paz, bebiendo el agua del Señor, agua que calma nuestra
sed. Agua que nos alivia y nos refresca de las duras jornadas que
tenemos por la codicia de lo material.

147
Por lo tanto aquel que se vea mas favorecido en el arbitrario reparto de
la tierra, piense un momento en aquel, al cual no le ha tocado ni un
pedazo de tierra, para abrir su sepultura.

Esta es la verdadera misión de Jesús en el mundo que habitamos, los


acaparadores de la tierra, los terratenientes, están obligados a dejar
cultivar en libertad a los que nada tienen, para que saquen de ahí su
sustento y a la vez dieran al dueño de la tierra una utilidad ecuánime.

Nada de amos y señores, pues el látigo, estruja la vida del labrador.

Los que tienen bienes materiales y espirituales en abundancia, recorran


los lugares de su tierra natal, escuchen las quejas de las necesidades de
sus hermanos y verán si le hacen mas caso a su egoísmo.

La bondad del corazón de los ricos, hará que este mundo sea mejor,
compartiendo sus bienes y sus experiencias con aquellos que realmente
quieren trabajar y compartir.

Ningún Rey con su grandeza, vale lo que vale la bondad de un justo con
sus servidores, porque las obras de bien, las recibe Dios en su reino de
Luz, en cambio las riquezas mundanas, hoy deslumbran, pero mañana
no serán mas que un recuerdo, porque además hay muchos ricos de
bienes materiales, con una pobreza enorme del alma y de la Salud
personal o de sus seres queridos.

Dios a través de Jesús, nos pide que ya no estemos tullidos del alma,
que nos levantemos a correr y a disfrutar en el jardín del Edén, ese
jardín que esta hecho de bien y de buenas obras, donde respiramos a
Dios que es aire puro para nuestras almas. Jesús ya esta aquí, el nos
manda levantarnos y correr por ese jardín, tengamos Fe, la Fe que salva
y nos da felicidad, corramos hacia el Padre que el Hijo de Dios nos lleva
de la mano y nos pide que vayamos por nuestro propio pie.

Vayamos al encuentro de Dios, nuestro Padre, creador de todos los


seres de aquel que oye el llamado de todos sus hijos, dejemos de
ocuparnos en nuestros intereses materiales y acordémonos que
tenemos un Padre que es Bondad y Amor, eso nos pide Jesús en su
palabra.

Hagamos con los desamparados, lo que Dios ha hecho con nosotros.


Jesús quiere que nos unamos en hermandad para ayudarnos y
consolarnos unos a otros, así la felicidad florece en nuestras casas y en

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nuestras almas, no olvidemos que esa felicidad, siempre esta al alcance
de nuestras manos.

Jesús va a los poderosos y a los pequeños, el siempre va a nuestras


almas para que cuando bajemos al valle de nuestros cuerpos, vayamos
listos para hacer el bien, levantando a personas que se creen olvidadas
de Dios.

Las bienaventuranzas de Jesús, traen remedio a todos los males del


alma, a todas las enfermedades del cuerpo, trae la Paz, el Bien y la
Justicia para todos, nosotros debemos saber que es lo que hace con
cada uno, cuando lo aceptamos, nadie tiene derecho sobre su prójimo si
el no nos lo concede, pero lo que si tenemos derecho es encontrar el
camino del Bien y de la Justicia.

Así Jesús nos libra de nuestras pesadas cargas, pero no es con el odio
que arroja balas o invade países como se consigue, sino con el
pensamiento sereno de mentes iluminadas por la Divina Sabiduría.

Creamos en Dios Omnipotente cuya única Voluntad gobierna el Universo


y es dueño de todas las vidas, que nos da la vida y nos libra de la
miseria y del hambre espiritual.

Creamos en Dios y en su Poder infinito del Dios Amor que habla con la
boca de Jesucristo para decirnos: “Como cae el Sol de hoy, pero no el
de mañana, espera un día mas porque vendré”

El Dios que creemos indiferente, nos manda día con día el sustento
material y espiritual, para que vivamos en paz con nosotros mismos y
todo lo que nos rodea, por eso pidamos a Jesús, que siempre
permanezca con nosotros, porque los bienes del Señor, los reparte entre
los mas necesitados de Dios, para su redención. Pues las bendiciones de
Jesús son para siempre.

El Poder de Jesús, se posa sobre la mente de los enfermos del alma y


en silencio, el nos eleva al Padre para pedir por nuestra salud espiritual,
para que los que estamos desheredados, abramos los ojos y veamos la
Luz de Dios en nosotros, que nos reanima con nueva vida.

Dios quiere que vivamos, para que demos felicidad a nuestros


semejantes así como a nosotros mismos, porque Jesús vive para los
desamparados y los huérfanos de Dios, vive para romper las cadenas
del pecado que nos esclavizan, vive para amar y ser amado y nos cura
por mandato del Dios-Amor; Levantémonos, que Jesús nos ha curado.

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Jesús es amigo de los que sufren, invitémoslo a nuestros corazones, el
ya sabe el camino, digámosle nuestro nombre para cuando el llegue a
nuestra casa pregunte por cada uno.

Evitemos la venganza, esperemos en Jesús, esperemos su palabra, no


construyamos nuestro reino sobre las ruinas de nuestros semejantes,
esperemos que Jesús baje de la montaña del Padre, para que nos
indique que hace con nuestras vidas.

A Jesús no hay que pagarle con bienes materiales, ni riquezas ni tesoros


del mundo, porque el es heredero de todos los bienes del Padre. Jesús
es feliz sabiendo que somos dichosos estando con el y en su palabra,
Jesús es feliz haciendo nuestra felicidad y su gran deseo es remediar
nuestras miserias y el hambre de Dios que padecemos.

Jesús nos invita a pensar en el dolor de los que nada tienen, a que
resguardemos nuestras vidas si en realidad las apreciamos, y no hay
mejores guardianes que nuestros buenos pensamientos, que nos hacen
agradecer la generosidad de Dios en nosotros a través de todo y de
todos los que el utiliza como canales, para que los bienes lleguen a
nosotros.

El hambre, es mala consejera y cuídense los poderosos que ríen y gozan


en medio de las muchedumbres haraposas y hambrientas.

Todos los ricos en bienes materiales y espirituales deben ser generosos


con los miserables, para tranquilidad y paz de sus almas, para que no
se vean molestados por las turbas de malos pensamientos que los
hunden en la angustia por sentir odio en sus corazones.

Sigamos a Jesús y que los que nos rodean, vean en nuestras obras una
invitación para que también lo sigan.

Confiemos en la palabra de Jesús, porque así recibiremos los regalos del


Padre y es portador de la promesa de Dios de que el reino ya esta entre
nosotros, y que es para nosotros por el derecho Divino de ser sus hijos,
amemos al Padre como a su hijo también.

Tenemos derechos como hijos de Dios, a recibir todos los bienes de Dios
a través de todos los canales que el establece en el mundo para que nos
lleguen, pero también tenemos obligaciones que cumplir.

En este planeta, desgraciadamente hasta hoy ha sido un mundo inferior,


donde domina el mal en todas las esferas sociales. El trabajo, el dolor y

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la muerte son aquí, leyes inmutables. La mayor locura es rebelarse en
contra de ellas en este momento; no podemos detener la marcha del sol
que nos alumbra y tampoco hemos podido detener las diferentes
condiciones sociales que son en apariencia y en parte originadas por las
diferentes capacidades de los seres.

Eso no es culpa de la Justicia Divina, esas no son obra de Dios sino del
egoísmo de los hombres.

Pidamos a Dios que los poderosos de la tierra y los necesitados de la


tierra den los pasos necesarios para que la justicia sea correspondida
con la justicia, que cada quien cumpla con lo que debe, para guardar
armonía y paz entre los seres y vivamos en un mundo sin carencias de
ninguna especie. Porque Jesús desea para nosotros la dicha eterna.

Los hombres seremos felices cuando aprendamos a practicar la única


Ley necesaria que resume a todas las demás:

“Amaras a Dios sobre todas las cosas, y a tu prójimo como a ti mismo”

Cuando Jesús nos lleva a Nazaret, nos aparta del mundo en nuestras
mentes, y nos lleva a esa inteligencia dotada por Dios, en donde
nuestras almas reclaman su presencia para que cure nuestras heridas y
de inmediato Jesús acude a nosotros con ese Poder que Dios le da y nos
envuelve en su circulo de Amor Divino y cuando llega a nosotros, nos
damos cuenta de su benignidad y nos hace felices, porque nuestros ojos
se bendicen con la luz de su presencia en nosotros, porque la palabra de
Dios esta viva frente a nosotros y a través de su madre la virgen Maria
clamamos su presencia para que nos sane y nos levante hacia el
Espiritu de Dios.

La benignidad de Jesús nos causa alegría y queremos servirle de todas


formas para poder agradarle, porque Jesús nada en el mar inmenso de
nuestras vidas como pez que alimenta nuestras almas.

Abracemos a Jesús con Fe y amor, porque la hora de Dios ya llego, la


tristeza de nuestra soledad se alivia con la presencia de Cristo en
nosotros, ha llegado ya el momento de seguir a Jesús, pues nuestras
almas son libres, nada nos impide seguirlo, para seguir a Jesús no
debemos dañar a nadie ni crear dolor en nuestros semejantes, dejemos
nuestros bienes a nuestros seres queridos y vayamos con Jesús a
cumplir la voluntad de Dios en la tierra.

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Jesús se compadece de nuestras miserias y nos invita a seguirlo, por
eso ha bajado al llano donde los pies se enlodan y se lastiman con las
piedras filosas del pecado para sacarnos de esa oscuridad.

Jesús llama a los que nada tienen para que nada extrañen y puedan
seguirlo.

Toda alma que abrace con fervor el apostolado del amor fraterno esta
en condiciones de servir como transmisor de los dones de Dios.

Levantémonos en el Amor de Cristo, pues tenemos a toda la humanidad


por delante, para difundir su enseñanza fundada en la Ley;

“Ama a tu prójimo como a ti mismo”

Subamos a la gran Barca, la Biblia, que nos conduce a través de


grandes mares de la vida para alcanzar la verdad y el Espiritu, Dios al
que debemos amar y adorar en verdad y en el Espiritu.

Remando sin parar con nuestra oración sincera, llena de Fe y


comprendiendo lo que en ella decimos, pedimos, suplicamos, para que
las respuestas Divinas, sean armoniosas con el Universo, según la
voluntad del Padre, bajo la Gracia y de manera perfecta.

Rememos hasta la profundidad de nuestros corazones donde Jesús nos


habla a cada uno, sin mas testigos que el agua limpia de la fuente
infinita llena de ideas y palabras claras y del cielo de nuestras mentes
donde Dios se congratula con nosotros.

Jesús entra en nuestros corazones para tener la certeza, de que


saldremos a su encuentro en la hora solemne de su misión.

Ya llegaron los días en que la palabra de Jesús debe ser entendida, cuya
Sabiduría se basa en el amor que debemos tener por Dios, por nuestros
semejantes y por nosotros mismos.

Que Jesús nos ame y que nosotros aprendamos solamente a amarlo.

No permitamos que el veneno de la copa de lo material, mate ese amor


y que cada vez que se presente para tomarla, la derramemos en el
suelo del olvido, sigamos remando mediante nuestra oración al Padre,
para llegar a la orilla del otro lado del mar para llegar al hogar de
nuestros corazones en el nombre del Padre, del Hijo y del Espiritu
Santo.

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Recojamos los cordeles que Dios manda desde el cielo para atarnos a el
a través de Jesucristo, hagámoslo con voluntad y compartamos el Pan
de Jesús, pan que el nunca nos niega, ya es tiempo de seguir a Jesús,
hagámoslo con decisión y energía que necesita toda alma que abraza el
Apostolado de la Verdad. Pues Jesús necesita hombres fuertes.

Hombres fuertes en el Espiritu porque el apostolado es arduo y penoso,


porque la obra de Jesucristo pide hasta lo último de nosotros.

Dios ya esta aquí entre nosotros, el Señor va tocando la hora, como una
campana de bronce a cuyo tañido llegan aquellos que deben venir. En
sueños y en silencio el Señor llama a los que quiere que le sigan, los
caminos del Señor son infinitos, vayamos a conquistar el Reino de Dios.

Tomemos la decisión de reunirnos con Jesús, para no abandonarlo más.

Todo lo que veamos en Jesús, debemos atesorarlo en nuestra memoria


para la futura enseñanza de la humanidad. Es momento de abrazar el
Apostolado del Amor fraterno, para que borremos de nosotros y para
siempre la soledad, la tristeza y el abandono.

Sin dejar nuestros trabajos y labores en nuestras mentes seguirá


flotando la palabra de Jesús, pues todos nosotros estamos vinculados
con el desde el nacimiento para esta hora solemne, Dios ya esta entre
nosotros.

No debemos pensar ni por un momento que al leer estas líneas es


casual, esto obedece a un llamado sutil de Dios en nuestras vidas, a un
llamado sin tiempo al que hemos acudido. “Felices aquellos que oyen la
voz intima del Amor Eterno”

Repartamos y compartamos con los pobres, nuestra pesca espiritual y


material, aun cuando no podamos acudir personalmente compremos y
mandemos para vestir al desnudo, alimentar al hambriento y socorrer la
necesidad de la gente. Hagámoslo alegremente y con desprendimiento.

Jesús nos espera, porque ya es la hora, Jesús nos mira cariñosamente


para ver en nuestros ojos, nuestras necesidades, así como nuestra
negra angustia, el dolor y el terror que el pecado nos ha dejado en el
alma.

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La Eterna ley, ahora nos une a Jesucristo el redentor, porque la Bondad
Divina, a veces hace con nosotros y con nuestras almas lo que a un
pescado con sus redes, las tiende en el mar de su infinita inmensidad y
las hace mover con las suaves corrientes.

Hoy nos sentimos como extraños, esta escrito que Jesús debía de venir
a nosotros, aceptémoslo con alegría y con confianza, porque ahora el
hijo de Dios reparte entre nosotros, el pan y el vino y nos envuelve en
su circulo de amor y nos pide que humildemente emprendamos el
camino junto a El, para cumplir en nosotros su misión de Maestro y
Salvador de la Humanidad.

¡Amen! ¡Amen! ¡Amen!

Gracias Dios, Gracias Jesús, Gracias verbo encarnado, por permitirme


escribir estas líneas.

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