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ABC DE LA PRISIÓN PREVENTIVA, A PROPÓSITO DEL CASO KEIKO FUJIMORI

Luciano López Flores


Socio del Estudio
Javier Valle-Riestra, López Flores
& Munar, Abogados
Profesor Universitario

1. ¿La prisión preventiva es una “condena”?

No. En el caso de Keiko Fujimori, la audiencia de prisión de prisión preventiva no es un


juicio para imponerle una condena o declararla inocente. Se está discutiendo si debe
afrontar, en libertad o en prisión por 36 meses, la investigación que tiene abierta en su
contra.

2. Si no es una condena, ¿qué es?

La regla general es que toda persona afronta en libertad una investigación y juicio penal
hasta que se le imponga una condena. Así, la prisión preventiva es una “excepción” a
esta regla.

3. Si la regla general es que toda persona afronte la investigación en libertad,


¿cuál es la finalidad de la prisión preventiva?

Por un lado, asegurar la presencia del investigado en el proceso y, por otro, que cumpla
una eventual sentencia condenatoria. Es decir, busca evitar el riesgo de que el
investigado fugue o entorpezca el desarrollo de la investigación (dificulte “la
averiguación de la verdad”).

4. ¿Qué exige la ley para que el Juez ordene la prisión preventiva?

En lenguaje sencillo, el art. 268° del Nuevo Código Procesal Penal (NCPP) dice que el Juez
la concede si:

(i) Existen pruebas o indicios razonables (“elementos de convicción”) de que el


investigado es autor de un delito;

(ii) Que la pena privativa de libertad del delito a imponerse al investigado sea
mayor de 4 años; y,

(iii) Que exista “peligro procesal”; es decir: a) que el investigado, por sus
antecedentes u otras circunstancias del caso concreto, trate de fugar; o, b)
que obstaculice la averiguación de la verdad.
5. ¿Necesita el juez alto grado de certeza de comisión del delito o del peligro
procesal?

NO. La evaluación de la prisión preventiva no requiere de certeza porque NO es una


imposición de condena. Es una medida de “asegurar el proceso” y se funda en un “juicio
de probabilidades”; es decir, que se otorga en base a pruebas “fuertes”, “sólidas” que le
permitan al Juez inferir, presumir, el cumplimiento de estos requisitos.

6. ¿Es adecuado que la audiencia de prisión preventiva tenga el tiempo de


duración que se aprecia en el caso de Keiko Fujimori?

En este caso, la audiencia no es sólo para KF, sino para 10 investigados más. Es un caso
complejo. Sin embargo, el Tribunal Constitucional dijo en el caso Ollanta Humala –
Nadine Heredia, que este tipo de audiencia debe manejarse en un tiempo razonable
para que la defensa pueda ejercer a cabalidad su rol. Así, quien tiene el manejo de la
audiencia y del tiempo, es el Juez.

Si la imposición de prisión preventiva es un “juicio de probabilidades”, el juego


estratégico consiste en que la Fiscalía arme su estrategia seleccionando sus pruebas o
indicios razonables más contundentes y sólidos, que le sirvan para acreditar la
apariencia de comisión del delito y el peligro procesal. Desecha aquellas que no tengan
la fuerza necesaria para ese propósito. No es necesario usar todos los elementos
obtenidos hasta ese momento en la investigación. NO es un juicio. Siguiendo esta pauta
metodológica, la exposición sería precisa y el debate sería más eficaz. El Juez, como
Director de la audiencia, podría exigirle tanto a la Fiscalía como a los defensores, que
sigan este criterio metodológico. Así se evitarían audiencias prolongadas con discursos
de las partes que por momentos suben y bajan en intensidad y que se tornan cansinos
y sin brújula.

7. En el caso de Keiko Fujimori, ¿se cumple el “peligro procesal”?

La Fiscalía está argumentando tanto el peligro de fuga como el de obstrucción de la


actividad probatoria, pese a que basta acreditar alguno de ellos. En mi opinión, de lo
visto hasta ahora, lo más fuerte es la obstrucción probatoria. Cuenta con pruebas e
indicios más sólidos.