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John Murra. El control vertical de un máximo de pisos ecológicos las sociedades andinas (1972).

En este texto el autor nos habla acerca de cómo las sociedades andinas adaptaron a un
microsistema económico su conocimiento de los diferentes ambientes ecológicos existentes en el
territorio en el que se desarrollaron.

Los colonos o mitmaq fueron caracterizados por los cronistas europeos por su labor militar, sin
embargo posteriormente se dio paso a un análisis con criterio económico. Como resultado de
estos estudios se llegó a la conclusión de que éstos son la manifestación de un antiquísimo patrón
andino que ha sido denominado “control vertical de un máximo de pisos ecológicos (pág. 60). El
autor lo ha denominado como un ideal compartido entre diferentes etnias nombrando ejemplos
como los lupaqas o los yacha, distantes entre sí en términos geográficos y diferentes en su
estructura demográfica.

John Murra identifica cinco casos de control simultáneo1:

1.- Etnias pequeñas que habitaban Chaupiwaranqa, en la zona más alta del Marañón y del
Huallaga2.

Como bien dice el subtítulo en este primer caso las etnias chupaychu y los yachas tenían en
común que su población total no superaba las 20.000 personas. Controlaban recursos mediante la
colonización, pero ésta tenía la particularidad de que aquellos que se trasladaban y asentaban en
estas colonias mantenían su hogar en el núcleo, por ejemplo un yacha que tenía su casa en el
núcleo político de la etnia partía a extraer sal el domicilio del núcleo queda vacío hasta que éste
último vuelva. Las colonias o islas de recursos no se encontraban a más de 3 o 4 días caminando
desde el núcleo, y la distancia variaba dependiendo del recurso que se buscase, los cultivos de
maíz y los tubérculos como la papa y el camote se encontraban a una menor distancia que los
lugares de pastoreo o las salinas.

Las zonas de periferia o colonias estaban pobladas de manera permanente por asentamientos
ubicados por tanto por encima como por debajo del núcleo (las salinas se encontraban
aproximadamente en los 4000 msnm, la madera y la coca se encontraban debajo de los 3000
msnm, estando los núcleos en un rango de altura entre los 3200 y 3700 msnm), cabe recalcar que
el número de habitantes de estos asentamientos puede variar, como indica el autor podían ser
incluso 3 o 4 hogares por parcialidad (pág. 71)

Las colonias tenían la función de asegurar a las comunidades y a los señores el acceso a recursos
que no se daban en la zona nuclear donde quedaba el grueso de población (pág. 63), a su vez hay
que recalcar que estas eran multiétnicas, convivían colonos de distintos núcleos en un mismo piso
ecológico.

1
Control simultaneo se refiere a que un piso ecológico, isla o archipiélago vertical como los denomina
Murra no está bajo el control -valga la redundancia- de una sola etnia o núcleo político, esta wea la explica
más adelante.
2
Son dos ríos, el Marañón es afluente del amazonas el otro nose kajsdka
2.- Etnias grandes, verdaderos reinos altiplánicos, con núcleos en la cuenca del Titicaca.

Aquí el autor se enfoca en el reino Lupaqa, que en su momento llego a contar con unas 100.000
personas. Una de las diferencias principales que identifica Murra respecto al caso anterior es el
número de personas que puede llegar a movilizar y las distancias entre cada colonia con su
núcleo. Al igual que en el primer caso nos encontramos con islas multiétnicas, con parcialidades
provenientes de distintas partes y que podían estar geográficamente muy distanciadas3, teniendo
control de territorios en las costas del pacifico, extendiéndose hasta la ceja de selva de la
amazonia teniendo como centro político la cuenca del Titicaca. Los núcleos de poder también
conservaban el alimento y a la vez eran centros de cultivo.

Otra gran diferencia que nos indica Murra es acerca de las actividades que llevaban los mitmaq en
las colonias, en el caso anterior estos personajes levaban a cabo tareas relacionadas solamente
con la extracción de materia prima o como lo diría el autor de carácter netamente ecológico, por
otro lado en este caso existían islas que no solo se centraban en la actividad extractiva sino que
habían artesanos especializados, por ejemplo una isla de artesanos de cerámica, otra de
trabajadores de la plata o metalurgia y así.

Al igual que en el caso anterior las islas se encuentran permanentemente pobladas, pero ubicadas
a mayor distancia llegando a estar a unos 12 días del núcleo.

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En esta parte del texto John Murra nos comenta una inquietud: si existían pueblos o etnias como
los chupaychu o los lupaqa que tenían sus núcleos en la sierra andina y que controlaban el
territorio verticalmente ¿existió algún núcleo que controlara el territorio de la misma manera
desde la costa? es probable que hubiese una especie de control longitudinal en el que los valles
paralelos al mar eran controlados para la extracción y cultivo, aun así los casos a continuación nos
dan data de que existen la posibilidad de indicar que hubo control vertical desde zonas costeñas
sacando conclusiones a partir de fuentes coloniales como registros de juicios y restos
arqueológicos.

3.- Etnias pequeñas, con núcleos en la costa central4:

En este caso (y los siguientes) no hay claridad de información respecto al control vertical de pisos
ecológicos, la información utilizada en mayor parte es extraída de litigios por pugnas por el control
de determinados territorios. La ventaja que ve el autor de estos es que nos acercan a una
perspectiva andina del control de los recursos5. El territorio en disputa eran unos cocales, y las

3
Había una cosa de que esto podía explicar las similitudes y la sucesión cultural en zonas como el sur de
ecuador (Ilo y Moquegua) con otras de las zonas norteñas de Shule (Camarones y Azapa), porque habían
cositas muy parecidas entre si y bla bla bla
4
De esta wea no cache mucho como que te explica de la manera más pajera posible de que no sabe si
existía la wea o ono kasjdaks
5
Otra cosa que hablaba y recalcaba Murra respecto a esto es que es una manera de acercarse a la visión de
los vencidos, de hecho creo que dentro del texto es el único documento citado en el que se informe de la
partes litigantes eran 3: los de canta y una subdivisión yauyu (desde la sierra andina represent) y
los de chacalla (costeño). No voy a repasar lo que dice cada parte me parece poco relevante, lo
importante y que resalta el autor es lo siguiente: existía un señorío costero que controlaba
recursos a unos 50km de su núcleo valle arriba, este era regido por alguien que llamaban
Collicapa. Y que mantenía en este territorio cultivos variados y el acceso a estas chacaras debía
hacerse con protección militar.

Una interrogante que se plantea al respecto el autor es como se adquirían desde los valles los
productos del mar. Una respuesta que podría satisfacer en primera instancia es que las materias
se distribuyen por el comercio, el trueque y el intercambio ceremonial. Pero datos arqueológicos
resumidos por Patterson nos hablan de que existió un patrón de autosuficiencia comunal, un
modelo de organización basado en la distribución eficiente del espacio para la adquisición de
recursos.

Lo que defiende Murra es que en el cocal que se encontraba en disputa coexistían dos grupos
étnicos, que mantenían colonias periféricas, lejos de sus sedes (pág. 92). De todas maneras el
conflicto para los mismos litigantes debía resolverse en base a sus parámetros culturales, de hecho
se les ofreció una solución que incluía la venta de los terrenos la cual fue rechazada por las partes
en disputa: “las chacaras que sy fuesen suyas no las daría por ningún dinero ni otra cosa que le
diesen…”6

4.- Grandes reinos costeños.

John Murra cita a Julio Tello para indicarnos que las culturas asentadas en la zona litoral del
pacifico son solo derivaciones de las civilizaciones de los andes orientales y occidentales (pág. 97),
una de estas seria el núcleo Chavín. Se identifica un movimiento de bienes en un orden inter-
regional, se puede especular que dichos movimientos son producto del comercio, pero no
exclusivamente dados por esto, de hecho se indica que es muy probable que existiesen lazos e
reciprocidad, redistribución y tributo.

Una interpretación que nos da el autor del fenómeno de los reinos costeños es que el intercambio
de bienes entre las zonas costeñas y la sierra se dieran en el marco de una sociedad en la que se
movilizaba todo tipo de mercancías (por así decirlo) hacia un solo núcleo y participaban una
multiplicidad de islas.

5.- Etnias pequeñas, con núcleos en la montaña, aparentemente sin archipiélagos.

Este caso es particular, porque a diferencia de los cuatro anteriores los moradores niegan el
acceso a los recursos que controlan. El caso estudiado de la etnia de Songo es atribuible a una

relación entre etnias registrando testimonios propios de indígenas, me parece interesante recalcarlo debido
a que en los casos anteriores el estudio se hacía desde una perspectiva europea alejando o silenciando
mejor dicho la voz de los que ahí vivían.
6
Murra indica que este caso se asemeja al primero debido a que los núcleos son pequeños a diferencia del
caso siguiente que se asemeja al segundo con harta gente en los núcleos y gran extensión en el control del
territorio.
presión por parte de los europeos para incrementar la producción. El despoblamiento de las zonas
costeras con la llegada de los españoles y la necesidad de producir mercancía para su comercio
por parte de los encomenderos generó en otros pueblos la extinción, en este caso particular este
núcleo logro aumentar su productividad mediante la entrada de personas que habitaban las islas
cercanas a trabajar en los cocales. En songo no existía un gran control de pisos ecológicos ni
colonización como en los casos anteriores, los recursos se encontraban a poca distancia y el
alimento se producía por la horticultura casera.

Lo destacable es que nuestro autor identifica en este caso como este núcleo conformaba parte de
lo que fue el tawantinsuyu, las grandes cantidades de coca que producía se entregaban al cuzco no
como tributo si no como recurso, Songo era una chacra estatal del tawantinsuyu y viéndose
despojada de su cabeza su trabajo se fue a las manos de los encomenderos y el comercio.

Los inka y el modelo del archipiélago vertical.

Si bien algunos autores sugieren que el paraguas estatal de los inkas era necesario para la
subsistencia del modelo de archipiélago vertical para asegurar la protección de los recursos y su
traslado, para Murra este sistema lo considera un método antiguo, elaborado por sucesivas
poblaciones andinas para la mejor percepción y utilización de los recursos en su extraordinario
conjunto de ambientes geográficos (pág. 110). El tawantinsuyu lo que hizo fue despojar de la
consideración ecológica a las islas, ya que cumplían funciones distintas a las que en algún
momento tuvieron. No existe certeza de que hubiera una continuidad histórica del sistema de
archipiélagos verticales con el orden establecido por los inka.