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MIGRACIÓN VENEZOLANA Y ENFOQUE DE SEGURIDAD

28/8/2018

Isabel Berganza

Directora de la Escuela de Derecho de la Universidad Antonio Ruiz de Montoya

En estos últimos días, las medidas adoptadas por el Gobierno en relación con la migración
venezolana han sido noticia en los diversos medios de comunicación. Por un lado, a partir del 25 de
agosto, solo pueden ingresar al Perú los venezolanos que cuenten con pasaporte. Además, el
Permiso Temporal de Permanencia, documento que permite trabajar y residir legalmente en el país,
solo podrán tramitarlo los migrantes que ingresen al país antes del 31 de octubre del 2018 (y no
antes del 31 de diciembre, como se había dispuesto en un inicio). Además, únicamente se podrá
tramitar dicho documento hasta el 31 de diciembre del presente año.

Sin duda alguna, estas medidas tendrán fuertes consecuencias en la vida de miles de migrantes
venezolanos que se ven obligados a salir de su país debido a la profunda crisis que enfrenta y que
buscan una mejor vida en el Perú.

Las ciencias sociales han constatado que poner mayores restricciones a la migración, sin atacar las
causas de esta, no trae como consecuencia la disminución de las personas migrantes. Más bien, lo
que produce es un empeoramiento de las circunstancias en las que la población realiza su travesía
migrante. Para empezar, deben asumir mayores riesgos para superar las trabas puestas por los
gobiernos, lo que otorga más poder a las mafias de tráfico ilícito de personas e incrementa los actos
de corrupción en las fronteras.

Además, al no promoverse la regularización migratoria, las personas permanecerán en el país en


condición administrativa irregular. Esto les llevará, indefectiblemente, a encontrarse en una
situación de vulnerabilidad mayor y a permanecer en el mercado informal de trabajo, con todas las
consecuencias negativas que ello acarrea para las personas y para el país.

Por lo tanto, esto nos obliga a preguntarnos si las medidas adoptadas por el Gobierno son las más
adecuadas para realmente promover lo que las autoridades afirman: un enfoque de seguridad y una
inmigración ordenada, informada y segura; o si, por el contrario, tendrá el efecto adverso.

Sin duda, la crisis de Venezuela y el éxodo que ha producido requieren de políticas regionales que
den una solución duradera a este fenómeno. Pero, en lugar de reforzar las fronteras, los Estados
deben trabajar conjuntamente para promover la tendencia hospitalaria que ha caracterizado a
América Latina frente al fenómeno de las migraciones.

Para ello, deben partir de la situación de vulneración de derechos humanos que se vive en Venezuela
y que diversos países, entre ellos el Perú, han denunciado. Además, deben promover una visión
positiva de la inmigración, luchando contra las falsas noticias que fomentan la xenofobia. Y, por
último, basarse en una definición amplia de seguridad, que además de tener en cuenta la seguridad
nacional y ciudadana, se fundamente en la seguridad de las personas.

POLÍTICA

Miércoles, 15 agosto, 2018 - 23:15

Masiva migración venezolana se está convirtiendo en un tema de seguridad nacional

Así lo afirmó el especialista en temas de seguridad, Andrés Gómez de la Torre

El especialista en temas de seguridad, Andrés Gómez de la Torre, afirmó que la masiva migración de
venezolanos al Perú está pasando de ser un problema migratorio-social a uno de seguridad nacional.

En entrevista para Cara a Cara, explicó que el 20% de los venezolanos que ingresan al país lo hace
con la cédula de identidad, y no con pasaporte como el 80% restante, siendo este segmento
minoritario al que pertenecerían aquellos relacionados con actividades delictivas.

[Lee también: Activista venezolana denuncia campaña de desprestigio contra sus connacionales]

Asimismo, estimó con preocupación que el actual “desborde humanitario” podría devenir en que
en las próximas semanas los migrantes venezolanos en el país asciendan a 400 mil, 20 mil más de la
cifra oficial que se maneja actualmente.

De la Torre agregó que cada país en la región está resolviendo sus problemas de la manera que
puede y en ese sentido comentó que mientras Ecuador ha optado por ser un corredor humanitario,
algunos Estados de Centroamérica exigen visas y en el noreste brasilero muchas autoridades ya
piensan en el cierre de la frontera con Venezuela.

En cuanto a la situación diplomática entre la nación caribeña y la nuestra, aseguró que todo apunta
a que estamos ante una nueva crisis luego que el régimen de Maduro solicitara extraditar a dos
ciudadanos venezolanos relacionados a lo que denominan “magnicidio frustrado”.

Recordó que las relaciones con Venezuela ya se encontraban suspendidas en el grado de embajador
y solo se manejan a nivel de encargados de negocios.