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LAUDATO SI' Y LOS PRINCIPIOS DE LA

DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA

ÁNGEL GAUNDO GARCíA


Facultad de Teología
Universidad Pontificia de Salamanca

1. INTRODUCCIÓN

Conviene, en forma de introducción, recordar a la luz del Compen-


dio de la Doctrina Social de la Iglesia, cuales son los principios funda-
mentales que sirven a la conjunción de toda la OS!. Esta misma fuerza
conjuntiva aparece en los principios que aparecen tanto en Laudato Si'
como en Evangelií Gaudium del papa Francisco. Una lectura pausada
de la Doctrina Social de la Iglesia nos descubre varios hilos conductores
que dan sentido a todos los mensajes. Estos pueden considerarse como
principios con una clara carga antropológica, tea lógica y moral que nos
ayudarán a comprender el alcance moral de la enseñanza de la encíclica
sobre el cuidado de la casa común.
La razón reside en que, a menudo en la elaboración de la DSI, nos
encontraremos con múltiples problemas concretos, propios de una vida
social variopinta. Ante ello, necesitamos de algunos principios que fun-
dan la explicación, científico-moral, de la reflexión teológica. Entre los
más significativos se pueden estudiar los siguientes':

1 La reflexión sobre los principios y valores de la DSl viene haciéndose desde


hace décadas. Pero es el CDSl el que de forma sistemática ha presentado estos principios

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En primer lugar, es considerada positivamente la "dignidad de la
Este principio tiene un sentido doble: por una parte, indica la aper-
persona humana" en su origen y en su destino. El principio y el alma de tura de las personas y de los grupos sociales a los intereses generales en
la enseñanza social es el hombre, ser inteligente y libre, sujeto derechos la superación de toda forma de corporativismo. De otra parte, señala un
y deberes (GS.7). La actitud de la Iglesia se manifiesta en su opción en conjunto de indicaciones generales para que las personas y los grupos
favor de la dignidad humana y en contra de las esclavitudes y de las sociales puedan escoger su vocación para el desarrollo integral.
manipulaciones que surjan en el campo político y culturaJ2.
Desde esta triada, persona humana, derechos humanos y bien
Junto a esta consideración de centralidad antropológica de la DSI común, nacen varios principios como aplicación concreta y expresión de
aparecen "Los derechos humanos", derivados del principio anterior. Su los anteriores, como aparece claramente en Laudato Si'. Toda persona,
función es, según manifiestan los pontífices en sus encíclicas, tomar con- como miembro de la sociedad, está indisolublemente unida al destino
ciencia de que la Iglesia presta un servicio a la humanidad. Desde Juan de la misma. De ahí que "la solidaridad y la subsidiaridad" sean consi-
XXIII la Iglesia proclama los derechos humanos como estilo de servicio a deradas por la Doctrina Social de la Iglesia como principios y virtudes
los hombres. En concreto, el derecho de libertad religiosa es potenciado humanas y cristianas (SRS.39-40). Las exigencias éticas de la solidaridad
de forma peculiar por la Iglesia y afirmado por diversas organizaciones requieren que todos los hombres, grupos y comunidades locales, las aso-
internacionales. ciaciones y organizaciones, las naciones y continentes participen de la
gestión de todas las actividades de la vida económica, política y cultural
No lejano a lo anterior y considerado desde la dimensión social y (SRS.30-32).
dinámica de la persona humana se encuentra el Bien Común. El "Bien
En cuanto al Principio de solidaridad-fraternidad (SRS.3940), le
Común" (GS.74) es inseparable de la dignidad de la persona humana.
escogemos como forma de afirmar la relación entre las personas, los
Mientras exista una persona sin capacidad social para desarrollarse, no
grupos sociales y la misma sociedad. La razón de ser de este principio
existe el Bien Común. Esto compromete a los poderes públicos a reco- está en la dignidad de la persona humana y en su dimensión comunita-
nocer, respetar, acomodar, tutelar y promover los derechos humanos. ria. Expresa la unión antropológica y ética entre todos y cada uno de los
La realización del Bien Común es la razón de ser de los poderes a la vez hombres y la llamada a la responsabilidad de cada uno. Cada persona es
que pone de relieve el sentido humano y la capacidad para animar a las responsable del bien de los otros. La solidaridad se manifiesta a través de
estructuras sociales en orden a la transformación del hombre según el la caridad vivida personal y comunitariamente.
criterio de justicia social.
El principio de subsidiaridad (OA.7980) reconoce que es contrario
a la estructura social aquella organización que sofoque la capacidad
como expresión de la dignidad de la persona humana. Puede verse la bibliografía que responsable y creativa de los individuos y de los grupos sociales inter-
señalamos a continuación entre la que se encuentran algunos trabajos del autor de este medios. Tiene como fin maximalizar la participación de cada uno en el
artículo. C Soria, "Principios y valores permanentes en la Doctrina Social de la Iglesia, en
proceso de decisión y reforzar los organismos intermedios a fin de evitar
AACuadrón, Manual de Doctrina Social de la Iglesia, Ed. BAC, Madrid 1993, 89-125.
. A. F. Utz, Ética social I.Principios de Doctrina Social, (Barcelona,1964) cap.11. A. un centralismo sofocante .
Galindo García, "Principios y valores de la Doctrina Social de la Iglesia" en AAW, Guía
"La unidad de la vida social" (SRS.3940.45) y la "comunión uni-
para la enseñanza de la DSI, PPC, Madrid 2014, 130-161.. Id., Cambio c/imático a la
luz de caritas in veritate y la doctrina Social de la Iglesia, en CPPS y caritas mexicana, versal" (LS 89-92) es un principio que manifiesta la unidad de los hom-
mexico 2010. Id. "Subsidiaridad y solidaridad" en AA W. ASE, Comentarios a la caritas bres y cuyo fundamento hace referencia a la unidad del cosmos y de la
in veritate, ASE, Madrid 2010,113-131. naturaleza (SRS.34). La división, que la Sollicitudo rei socia lis hace de
2 Congregación para la Doctrina de la fe, Libertatis conscientia sobre la libertad los cuatro mundos, no pretende clasificar satisfactoriamente a todos los
cristiana y la liberación,(1987).
países y al cosmos, sino que son el signo de una percepción difundida de

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que la unidad del mundo d 1 bí h -
. y e go ierno umano esta seriamente com- 2. PRINCIPIOS
ECOLÓGICOSDE LA DSI SEGUNELPAPAFRANCISCO
prometJda por la fragmentación (SRS 14) L I 1 .
. . . . a g eSla es sacramento o
siqno e Instrumento de la unidad de todo el género humano. Los principios de la DSI cumplen el sentido de ser los ejes en torno
a los cuales el pensamiento social cristiano presenta la dimensión ética
Este ~rincipio exige que se reconozca una sola sociedad perfecta:
de la vida social integradora. El papa Francisco estableció cuatro princi-
La humanidad entera que forma una única comunidad con la vocación
pios en Evangelii Gaudium en torno a los cuales puede construirse el
de darse. ~firma la interdependencia humana reforzada hoy por la inter-
dependencia económica y p lif " . cuidado de la casa común de la que habla en Laudato Si', sabiendo que
h - o I rca ya que nmquna comunidad política la ecología tiene mucho que ver con la paz que nace de la consideración
ay esta ~m.grado de perseguir sus intereses y de desarrollarse cerrán-
dose en SI mismo" (PT.131). de la dignidad de la persona humana y con el Bien Común. Junto a
estos principios, esta encíclica recuerda varios valores y principios de
L~ Doctrin~ So~~al de la Iglesia invita a la "participación y a la com- la Doctrina social de la iglesia: solidaridad, subsidiaridad, participación
pet~~cla profesional desde el ámbito de la responsabilidad. La partici- responsable, destino universal de los bienes, unidad de la humanidad y la
pa:lo~ ~mla ~ida social asegura la realización de las exigencias éticas de interdependencia o 'todo está conectado'; o los valores de la justicia, la
la justicia s~clal. La participación justa, proporcionada y responsable de fraternidad, la civilización del amor, la opción por los pobres, la sobrie-
tod~s los ~Ie.mbros y sectores de la sociedad en el desarrollo de la vida dad, la humildad.
Socloeconomlca
,
política lt 1 1 .
Y cu ura es e carruno seguro para conseguir En orden a construir esta sociedad de valores, el papa nos dice:
~na nu~va.convivencia humana. Esto se manifiesta en el progreso cientí- "Para avanzar en esta construcción de un pueblo en paz, justicia y fra-
co y técnico, en el mundo del trabajo y en la vida pública. ternidad, hay cuatro principios relacionados con tensiones bipolares
propias de toda realidad social. Brotan de los grandes postulados de la
sa Po~ últim~, l~ ~octri~a Social de la Iglesia es propuesta e impul-
Doctrina Social de la Iglesia, los cuales constituyen 'el primer y funda-
da bajo el pnncipio del destino universal de los bienes" (LS 93-95)
mental parámetro de referencia para la interpretación y la valoración
Estos serán destinados a todos los hombres (GS 69) D - deriva
que el d h d .. . . e aquí se enva de los fenómenos sociales' (EG 181). A la luz de ellos, quiero proponer
erec o e propiedad pnvada, en sí mismo legítimo y necesario ahora estos cuatro principios que orientan específicamente el desarrollo
deb.e ser prese.n~~do dentro de los límites impuestos por su funció~ de la convivencia social y la construcción de un pueblo donde las diferen-
sO:lal. La tradición cristiana ha entendido el derecho de propiedad cias se armonicen en un proyecto común. Lo hago con la convicción de
pnvada de forma subordinada al derecho al uso común de los bienes que su aplicación puede ser un genuino camino hacia la paz dentro de
(LE.14).
cada nación y en el mundo entero" (EG 221).
Desde este punto de par tid .
I a, conviene acercarse a los principios La unidad prevalece sobre el conflicto. La coyuntura conflictiva no
que el papa Franci~co propone en Evangelii Gaudium ya que sirven de debe hacer perder el sentido de la unidad profunda de la realidad para
entramado de los diversos principios de Doctrina Social de la Iglesia que tender a una comunión en las diferencias (EG 226-227)3 ni el principio
encontramos en Laudat S·' D t de la 'unidad del género humano'. Desde una óptica cristiana cabe recor-
. o l. e es a manera estudiaremos estos princi-
pIOS en esta encíclica y su .- 1 ... dar aquí que en Cristo todo ha sido unificado, cielo y tierra (EG 229) y
_ conexión con os prmcrpios que el Magisterio
usa en su ensenanza social.

3 A propósito de este principio se alude también a la unidad interior de la persona.


Eso da ocasión al Papa para citar a un jesuita argentino, que fue profesor de filosofía, el P.
Ismael Quiles (1906-1993). que aborda esta cuestión a propósito de la educación. La cita
es de Filosofía de la educación personalista, Buenos Aires 1981.

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la sociedad que busca un bien cornú
todos (EG 235-236). n que verdaderamente incorpora a
(CDSI 124ss.). Según Gaudium et spes, la persona humana "es el prin-
El todo es superior a la parte La gl b li ._ cipio, el sujeto y el fin de todas las instituciones" (GS 25).
no caer en una mezquindad cotidia~ o la IzaClOn y lo global permite
a, pero o local y I lid d En este sentido, una de las originalidades y sorpresas de Laudato
nos h ace caminar con los pies sobre la ti a rea I a concreta
cabe recordar aquí la parábola de la I d ierra (EG 234). En cristiano, Si' es el haber colocado como nudo crucial de toda la encíclica la rela-
(EG 237). eva ura que fermenta toda la masa ción entre naturaleza y persona, entrando en el debate actual de tipo
teórico y práctico. Podemos hablar de esta manera de la cuestión ético-
La realidad es más importante qu I 'd antropológica en el sentido amplio e inclusivo del término: no es solo
se e Iabora, esta no es sino una elabora .e_ adi'
I ea La
rea lid
I a d es, la Idea
.
una cuestión teórica, no secundaria sino también un camino entrecru-
ocultarse (EG 231). En cristiano se t cion : a realidad, que no puede zado en el que convergen aspectos muy diversos de la cuestión ecoló-
d e la Palabra de Dios y su puesta ' en rae aqU! a cola . - I
r - ti cron a encarnación gica, de índole económico, político, social que afectan a los individuos y
ción del Evangelio (EG 233). p ac ica, que pasa por la incultura- a la praxis pastoral",

El. tiempo es superior al espacio. El tiem A este extremo se ha llegado desde la filosofía de la ilustración que
(el honzonte que siempre se abre) m' t po representa la plenitud hemos heredado en términos posmodernos, pos-metafísico, pos-secular,
I 1 - . , ten ras que el es .
e Imite y la finitud (EG 222). En el fond pacto representa

225).
i
En cristiano, puede recordarse aquí la 0,_~1 argo plazo sobre el corto.
para o a del trigo y la cizaña (EG
pos-humano. En todo caso, con algunas tendencias pendulares: por una
parte, la tecnología cree dominar todo estando por encima de la natu-
raleza y, por otro, la voluntad de poder desemboca en un nihilismo que
desde el consumismo lleva al hombre a la desesperanza, a la nada y a la
Los cuatro principios elaborados I
dependencia o esclavitud".
una intima relación con los principios d PlorDe p~pa Francisco tienen
e a octnna so . I d I
enca b eza d os por la consideración de I d' id era e a Iglesia Entre esta bipolaridad surge el bio-centrismo con tendencia a sus-
di -- a Igm ad de la h
.I~ensl~n antropológica, y por la bús ued . person~ umana, tituir al antropocentrismo: nuevas ciencias modernas como la ecología,
sion social (LS 147-158). Por esta razc q a ~el Bien Comun, dimen- con referencias éticas y filosóficas, consiguen una fuerza operativa y
on, conslderam L
am b as perspectivas, persona humana y B' C os en audato Si' práctica en movimientos sociales y políticos que defiende el valor no
ien ornún com Ih .
en torno a los cuales se configura la s . d d ' o e onzonte negociable de la biosfera y de los ecosistemas condenando la tecno-
naturaleza desde estos cuatro prl'ncI'p' ocia a de cara al cuidado de la ciencia y proponen modelos alternativos.
lOS: ya que" I di .
sona humana y el bien común está . a Igmdad de la per-
n por encima de I t '1' Entre un bio-centrismo que no deja lugar a la antropología o una
a Igunos que no quieren renunciar a sus "1' a ranqu¡ ídad de
pnví eglos Cuando t I antropología que coloca a la persona por encima de todo aparece el reto
se ven a fectados, es necesaria una voz f- .' es os va ores
pro eÍlca" (EG 218). de la OS!: tomar en serio la amenaza a la biosfera manteniendo segura
o firme la afirmación de que el hombre es el único ser querido por Dios
2.1. La persona humana por sí mismo, afirmación que atraviesa la tradición cristiana como puede
verse en Gaudium et Spes 24 y en Laudato Si' 65, 81, 118 y 132ss.
La Doctrina Social de la Iglesia corn
la mí . , o nos resume el C .
a misma, tiene una preocupación precí I ompendlo de
4 L. Alici, "Natura e persona: lo 'sguardo diverso' di papa Francisco", en AA.W.,
d e la dignidad de cada persona creada' Isa por a pres . -
ervaclon y fomento Abiterai la terra, commento a/lencic/ica Laudato Si', eve 2015, 5I.
, a Imagen y semejanza de Dios 5 Cf. J. de D. larrú, "Ecología Humana", en F. Chica Arellano, Loado Seas, mi
Señor. Comentario a la encíclica Laudato Si' del papa Francisco, BAC, 2015, 128ss.
114
115
Frente a ello, he aquí la originalidad del Papa Francisco, Laudato Si'
..
participar en e I proy ecto de Dios como "administrador
6) responsable y
sin ponerse a la defensiva quiere huir de este dilema; él da un paso ade-
lante de forma más radical: por un lado al referirse a la naturaleza asume cuidador de la naturaleza o de la casa común (LS 11 . .
hasta el fondo la propuesta ecológica aceptando un acercamiento global La encíclica Laborem Exercens dejó clara que el trabajo o .cuidado
e integral sin dejarse llevar por cuestiones sectoriales; y, por otro lado, d la casa común tiene una dimensión . - su bije tiiva. El papa Francisco .nos
afirma sin paliativos que "también el ambiente social tiene sus heridas. d~á que de la dignidad del hombre se desprende que el :er hdumatnobÍl.en:
Pero todas ellas se deben en el fondo al mismo mal, es decir, a la idea . . to y nunca objeto e lra ajo
de que no existen verdades indiscutibles que guíen nuestras vidas, por lo que ser considera~~ sle~p:e como .suJe (LS 65 81.84.90-92). El hom-
cual la libertad humana no tiene límites" (LS 6). pesar de la dimensión obdJeÍlvadel mls:~ de Dio's respetando la estruc-
bre ha de auto-compren erse, como ,
El Papa subraya la crisis y las consecuencias del antro po centrismo tura natural y moral que le ha sido entregada (LS 115).
moderno (LS 118 ss). Desde la consideración de la dignidad de la Por esta razón, salvaguardar y respetar la dignidad ~umana requien~
Persona humana es importante prestar atención al antropocentrismo -, (LS 118) Desde este honzonte
una 'adecuada antropo Iogm. . se
. t podra
desviado (LS 119). No hay una auténtica ecología sin una adecuada
antropología (LS 118). De tal manera que la alteración del equilibrio comprender la llamada ecología integral como un~ ~~ I~~ e~e~~~~~~r~
tativos de la encíclica, que nos llevará a respetar a .Igm a
natural afecta tanto a la biosfera como al desorden antro po lógico y com-
promete la misma convivencia humanas. creado y la dignidad de todos, pobres y ricos, exclu~dos, descartados ~
d d (LS 94)7. En definitiva, solamente teniendo en cuenta ~
Existe un principio de fondo en toda la encíclica: "hoy no podemos aban ona os _ rimado ue se manifiesta como CUI-
dejar de reconocer que un verdadero planteo ecológico se convierte ~::a:~:~;~;~~~~~i::a~:ed~ .compre~der correct:mente la unión
siempre en un planteo social, que debe integrar la justicia en las discusio- entre la tarea eco lógica y la vida social (LS 49, 93, 139) .
nes sobre el ambiente, para escuchar tanto el clamor de la tierra como el
clamor de los pobres" (LS 49). No se puede, por tanto, separar estas dos Este dinamismo nos ayuda a ver que es posible esta enseñanza fun-
formas de justicia haciendo planteamientos globales sobre la ecología. damental: "la creación sólo puede ser comprendida cO~~a~nil~~7n~~:
Por tanto, hay que superar la arrogancia antropológica con el justo reco- llega de la mano abierta del Padre a todos, .c?mo .una r~~;LS 76) y por
nocimiento de la identidad personal; la defensa cristiana de la dignidad r el amor ue nos convoca a una comumon umversa _. .
de la persona humana (LS 65). Por ello, no será compatible la defensa po q de i ar la raíz humana de la crisis ecológica (cap I1I)y
de la naturaleza con la justificación del aborto (LS 120). :~:;~s s~~:~o: ;;co:sidad de una ecología i~te~r~1 (cap IV) colocando
e I pnncrpi
. "0 del Bien común antes que el de la justicia.
En el contexto de la defensa de la dignidad de la naturaleza, el papa
Francisco defiende principalmente la dignidad humana en todo momento
y especialmente en una clara opción por los pobres. Laudato Si',
al igual que la DSI, proclama que el ser humano ha sido creado por
amor, a imagen y semejanza de Dios, como don y comunión, y para
7 Cf. A. M. Cáceres, "El pensamiento ecológico del papa Francisco
. " , e n Moralia

148,2015,416-417... I do' A Galindo García, "Ecoloqía y desafio


6 Cf. AA.W., "Custodire l' íntera creazione. Un servizio del Vescovo di Roma", 8 Cf. El trabajo reahzado en e pasa l' _ .' Ed Gráfica de Coimbra, Coimbra
en A. Spadaro, Laudato Si'. lttera enciclica sul/a cura del/a casa comune. Commento, O C . r' Desafio eco OglCO, . S
ético", en AA.W. ns 00 e o . _ .. defensa del planeta, (Ed)en UP A,
Ed. La civiltá cattolica, Roma 2015,144-145. A. Galindo García, "Ecologia en algunos 1993,95-125. Id., Ecotoqia y Creccíon. F,lecnstlUnaloY_giCaen España en Eco/agio y crea-
encuentros internacionales," en AA.W., Ecologia y ecoetica, Salamanca 2011,168-188. Salamanca 1991, 339. Id., "La ética ante a cnSISeco ,
ción, o.e. (1991), 105-126.

116
117
2.2. Bien común Tanto en el ámbito de la dignidad de la persona humana como en
la búsqueda del Bien Común ecológico ocupa un papel significativo la
La encíclica recoge la definición de Bien Común del Co ricino ·1· Vatí-. libertad, la responsabilidad y la búsqueda de una ecología integral: "La
can.o II (GS 26) (LS.. 23, 156): "el conjunto de condiciones de la vida libertad humana es capaz de limitar la técnica, orientarla Y colocarla al
social que hace~ posible a las asociaciones, y a cada uno de sus miem-
servicio de otro tipo de progreso más sano, más humano, mas social,
bros
1 l. el logro mas ..pleno y más fácil de la propia perfecció n" . S egun
. esto,
e. cima o el medloa~blente es un bien común, de todos y para todos. A mas integral" (LS 112).
nivel global, es un slste~a complejo, relacionado con muchas condicio- Esta libertad es propuesta por el papa para limitar el paradigma tec-
nes esenclale.s para. la vida.humana. Este principio del Bien común es la nocrático de manera que las comunidades pequeñas de productores pue-
base del funcionamiento digno de la sociedad y presupone". dan realizar su misión, se pueda potenciar la economía de la gratuidad
El respecto a la persona humana en cuanto tal con derechos bá . ayudando a los demás a vivir mejor Y favorecer la contemplación de lo
. li bl d aSlcos bello de manera que el lastre de la civilización tecnológica no entre por la
e ma . 1iena es or enados a su desarrollo integral . Reclama e 1 bilenestar
SOCI~.y el desarroll~ de los. diversos grupos intermedios. Destaca la puerta de nuestra personalidad de forma filtrada.
famlh.a como grup~ siqnificativo y especial, célula básica de la sociedad. También este principio es presentado en el ámbito de la ecología
R~qu~ere la paz socla~con cierto orden y aseguramiento de la justicia dis- integral; se trata, según la encíclica de un principio clave de la ética
tributiva, Toda la sociedad y en particular el Estado tienen la obligación social en orden a la búsqueda de la perfección individual Y colectiva (LS
de defender y promover el Bien Comúri'".
184): "El bien común presupone el respeto a la persona humana en
En la situación actual, el Bien Común es una llamada a la apli .. cuanto tal, con derechos básicos e inalienables ordenados a su desarro-
de t o dos
os los ori ..
os pnncipios de 1a OS! y de forma especial la solídarid cacion
d 1 llo integral. También reclama el bienestar social y el desarrollo de los
.• 1 b I a y a
opcion por os po res teniendo en cuenta la cultura del descarte E t diversos grupos intermedios, aplicando el principio de la subsidiaridad.
lleva consigo la lucha en favor del destino universal de los bienes· s o Entre ellos destaca especialmente la familia, como la célula básica de la
ha d~jado dicho en Evangelii Gaudium 186-201. Es por ello un~o:~
sociedad"( LS 157).
genCla de la moral fundamental.
En este texto, puede verse con claridad que, según el papa, el prin-
Lau?ato Si' estudi~ el principio del Bien Común desde la propuesta cipio del Bien Común está estrechamente unido a otros principios Y
de ~audlUm et Spes ~andole ~na.dimensión cósmica en la que se incluye valores como la justicia, la subsidiaridad (LS 196) y solidaridad (LS 158).
e.lbien. de todos: el Bien comun tiene relación con el bienestar de todos Claramente este principio del Bien común ha de comprenderse desde
sin olvidar ~ los que ~ven excluidos por la cultura del descarte para l~ otro de los principios novedosos del papa Francisco "El todo es superior
que es preciso construir puentes sabiendo que la tierra es un bien común
Todo ello se ha de hacer trabajando por los derechos de todos incluy de a la parte", como veremos más adelante.
las generaciones futuras (Cf. LS 3, 14,61, 78, 112, 139, 231). en o Asimismo, ante la cultura del descarte y ante las inequidades existen-
tes para conseguir el Bien común es preciso la responsabilidad de todos
9 A. Galindo García, "El Bien Común como razón de ser del Estado" A· .
(LS 158). Desde aquí fácilmente puede entenderse que el Bien común,
Em . 1 o 189 P . . ,en cerón en búsqueda de una sana ecología, tiene que ver de forma diacrónica con
presana n ,acem In Terns 40 aniversario 1963-2003 (2003) 20-25
., 10 Cf..J. de D;,Larrú, o.c., 13655. Cf. J.M. Camaño López, "La encícli~a Laudato las futuras generaciones en orden a garantizarles el desarrollo humano
SI y la t,:olog13 moral, en E: S~nz Giménez-Rico SJ, o.c., 165 ss. J. Tatay Nieto SJ, "De
la c~estion social ala .cuestlon socio-ambienmtal'. Implicaciones de Laudato Si' ar l
integral y sostenible (LS 159-162). La búsqueda del Bien común necesita
DSI ,en E. Sanz Giménez RICOSJ, o.c., 177 ss. p a a de una solidaridad inter-generacional e intra-generacional.

118 119
2.3. Los principios del papa Francisco

En orden a fortalecer y curnpl¡ I B· Frente a una actividad política obsesionada por la eficacia y el inme-
., .. Ir e len común d di.
cion de la dignidad de la persona h es e a consldera- diatismo de los resultados, que "producen un rédito político fácil, rápido
. . umana en el ámb·t d
mtegral, y servir de eje en el comp t .' . I o e la ecología y efímero" y que con tanta frecuencia se traduce en un pragmatismo
., or amlento social I
esta bl ecio en la encíclica Evangel·· G d. I ' e papa Francisco carente del necesario horizonte utópico, "de la utopía que nos abre al
' li
d espues ap ica a la Cuestión ecolé .11 au lum os cuat ... futuro como causa final que atrae" (EG. 222-223), el Papa invita a obrar
L ro pnnclplOs que
178, 198, 216.) oqica en audato Si' (99, 108, 115 con perspectiva y paciencia históricas. El principio de que "el tiempo
,
es superior al espacio" (LS 178) explicita algo más lo que significa la
Ante la cultura tecnicista y el rel ti . . dimensión social e histórico-práctica de la evangelización. El tiempo de
a ivismo practico I
proclama la necesidad de unos pri .. 'I.d ' e papa Francisco los procesos que construyen un pueblo "privilegia las acciones que gene-
. nClplOS so I os fue di.
particulares para regular el cuidad d I ra e os mtereses ran dinamismos nuevos en la sociedad e involucran a otras personas y
. isib o e a naturaleza f t
zas mvisi les del mercado· "Si n h d ren e a las fuer- grupos que las desarrollarán, hasta que fructifiquen en importantes acon-
lid ' .. . o ay ver ades obJ·et" ..
so lOS .... ¿que hmltes pueden tene I t d ivas y pnnClpios tecimientos históricos. Nada de ansiedad, pero sí convicciones claras y
. lid d
mina I a orgamzada oroaní el narcotra'fi r a I rata e . seres h umanos, la crí-
, co, e cornercío d di tenacidad" (EG 224). Frente a una actividad política que se define por
grentados y de pieles de animales e ías d .. _e lamantes ensan- garantizar el poder como dominación ilegítima sobre un determinado
, n vias e extmClon?" (LS 123).
Una vez mas, los cuatro principI·o IP espacio, el Papa propone, siguiendo a Guardini, una actividad política
s, que e apa pr t que posibilite "la plenitud de la existencia humana, de acuerdo con el
ves d e una a d ecuada construcción d I lid d . ese n a como cla-
e a rea I a SOCIO IT carácter peculiar y las posibilidades de dicha época" (EG 224) (Cf. LS
mundo, pueden aplicarse al cuidado di, po I ica de nuestro
. . .- I e a casa comun porq t· 108 y 115).
mspiracion en e evangelio cristian . ue ienen su
. - di' o, sm que esto Supon d
cion e caracter secular y auto' nom diga una eprecia- Respecto al principio de que "la unidad prevalece sobre el
o e o antropoló . d
sión social del hombre. No me voy t d ,gICO Y e la dimen- conjlicto"(LS 216), parece razonable la solución que propone la Evan-
di h ... a ex en er aquí en u .
IC os pnncipios, pero sí que voy h I n comentano de gelii Gaudium de "aceptar sufrir el conflicto, resolverlo y transformarlo
. ifi . a acer a guna obs .,
parece siqrn cativa en el contexto d t flex: , ervaClon que me en el eslabón de un nuevo proceso" (EG 227). Esto es una obviedad
lid d .. . e es a re exion Un '
I a al Principio Encarnación (Cf. LS 98-99) . a vez mas, la fide- cuando el conflicto nace de una situación de violencia estructural como
sión de I~ que significa la historicidad de todo ~~a adecuada compren- la que genera el actual sistema capitalista que, como repite la Evange-
es el honzonte en el que el Papa ab d I P ceso en construcción lii Gaudium, es injusto en su raíz y que, por tanto, hay que cambiar
or a a constru ., d '
justa, fraterna y pacífica. ccion e una sociedad radicalmente (EG 218). Pero, también, es importante mantener esta
convicción en estos tiempos en los que el pluralismo radical, el multicul-
El tercer principio "la reall·dad _.
, es mas Importa t turalismo y las políticas identitarias que en él se inspiran y la escanda-
explícito al respecto: "Este criterio h f . n e que la idea", es
Ia Palabra y a su puesta en práctica." ace(EGre erencta a I losa desigualdad que crea un abismo criminal entre los seres humanos,
233 a encarnación de amenazan seriamente la unidad profunda que nos une a todos los seres
muchas formas de ocultar la realid d . d y LS 99). Frente a las
.. a que se an en la . d humanos. La unidad pluriforme creada desde la solidaridad, vuelve a ser
(1 os totahtansmos de lo relativo los . l. socie ad secular
, nomma ismos publí . t I resaltada e ilustrada en la propuesta de opción por los pobres que se
tos más formales que reales que a b d. ICISas, os proyec- hace en Laudato Si'.
, ea an re uciendo I lí .
pura retórica, el Papa reitera algo I a po itica y la fe a
que e es muy que·d h En este sentido, hay que entender el cuarto principio: "El todo es
carne humana, sobre todo si ésta f. n o: ay que tocar
LS 201). ,es carne su nente (EG. 231-233. superior a la parte" (LS 198) que, en el contexto de la actual "qloba-
,
lizacíón", invita a huir tanto del universalismo abstracto y globalizante,
como del localismo y de los particularismos cerrados y excluyentes. "No
120
121
es ni la esfera gl~bal que anula ni la parcialidad aislada que esteriliza ... El
modelo es :1
pohedro, que refleja la confluencia de todas las parcialida-
acuerdos expúreos donde lo que menos interesa a las dos partes es pre-
servar el ambiente y cuidar a los más débiles".
des que en el conservan su originalidad. Allí entran los pobres con su cul-
tura, sus proyectos y sus propias potencialidades. Es la conjunción de los Aquí se impone que 'la unidad es superior al conflicto" (LS 198),
pueblos que, en el orden universal, conservan su propia peculiaridad"l1. donde se plantea la posibilidad de desarrollar una comunión en las dife-
rencias que no sea sincretismo ni absorción. Hay cierta "superación" de
Es ~.bvio q~e estos principios, tal como están formulados en la aire hegeliano cuando habla de apostar por "la resolución en un plano
Evangelll Gau~lum, pueden parecer insuficientes para iluminar proce- superior que conserva en sí las virtualidades valiosas de la polaridad en
sos ta~ complejos y conflictivos con los que tiene que lidiar la actividad pugna" (EG 228). El papa Francisco aplica así este principio recordando
de~ cuidado ?e la casa común. No obstante, creo que es importante el principio de 'subsidiaridad' (LS 196) y la economía al servicio de la
senalar en donde hay que poner el acento y que- hay q '. política (LS 198). En ambos casos, la unidad es superior al conflicto en
d . ue pnonzar para
~r un sentido a~tropológico y humano a la tarea ecológica. Son princi- orden a solucionar los problemas ecológicos.
pros qu: se expl.lcan de forma bastante sistemática, exponiendo primero
su sentido ~r~_plO~ mostrando después cómo pueden ser interpretados Como afirma el Papa las tensiones han de ser asumidas desde la
desde una vision cnstiana 12. unidad y la comunión: "El conflicto no puede ser ignorado o disimu-
lado. Ha de ser asumido. Pero si quedamos atrapados en él, perdemos
perspectivas, los horizontes se limitan y la realidad misma queda frag-
2.3.1. La unidad prevalece sobre el conflicto (EG 226-230· LS 142. mentada. Cuando nos detenemos en la coyuntura conflictiva, perdemos
164ss) , , el sentido de la unidad profunda de la realidad" (EG 226). Es necesario
caminar con los ojos puestos más allá del conflicto y en concreto en la
Laudato Si '.señala la importancia de la política y de la economía en
realidad superior a la idea.
orden a c~nsegUlr la perfección y plenitud humana y su relación con la
casa :omun. :ero ambas, política y economía, han de estar al servicio Entre diversas posturas ante el conflicto, el Papa opta por la
d:l. Bien comun, en el ámbito global e integral, de forma especial al ser- asumpción del mismo para dominarlo y transformarlo: Ante el conflicto,
VICI~ de la per~ona humana con especial interés de los pobres. La razón algunos simplemente lo miran y siguen adelante como si nada pasara,
radica en la unidad del género humano y la comunión universal que pre- se lavan las manos para poder continuar con su vida. Otros entran de
vale sobre el conflicto. tal manera en el conflicto que quedan prisioneros, pierden horizontes,
proyectan en las instituciones las propias confusiones e insatisfacciones
Para ello, es necesaria una política y economía que co .. - .
versal y 1 bal d n vision um- y así la unidad se vuelve imposible. Pero hay una tercera manera, la
g o a . en respuesta a los problemas planteados por la crisis más adecuada, de situarse ante el conflicto. Es aceptar sufrir el conflicto,
buscando la unidad p'0r encima del conflicto (LS 189-197). "Mientras resolverlo y transformarlo en el eslabón de un nuevo proceso (Cf. EG
u~os se desesperan solo por el rédito económico y otros se obsesionan 227). En definitiva se trata de dominar y de ser dueño del conflicto trans-
solo por conservar o acrecentar el poder, lo que tenemos son guerras o formándolo, es decir, asumiéndolo.
"De este modo, se hace posible desarrollar una comunión en las
11 D. Velasco Criado, "Claves sociológicas económica 1-.
prenden de la Evangelii Gaudium" , en Corintios XIII 155 20~;( po ~lcas que se des- diferencias, que sólo pueden facilitar esas grandes personas que se
trabajos de este número dedicado a comentar la encíclica Ev~ngelii J~~de veíse todos los animan a ir más allá de la superficie conflictiva y miran a los demás
12 J.I. García Jiménez SJ, "El Diálogo en Laudat S" P . _ lum . en su dignidad más profunda. Por eso hace falta postular un principio
retos medioambientales y sociales", en E. Sanz Giménez-~' I· a.sdlondPorresponder a los
de los p b L d S" ICO, C UI ar e a lTIerra cUIdar que es indispensable para construir la amistad social: la unidad es supe-
o res. au ato I desde la teología y con la ciencia, Sal Terrae 2015, 132-135.
rior al conflicto. La solidaridad, entendida en su sentido más hondo

122
123
y desafiante, se convierte así en un modo de hacer la historia, en un desarrollo de las energías renovab Ies; asurmr. co n generosidad las pro-
ámbito viviente donde los conflictos, las tensiones y los opuestos pueden pias responsabilidades.
alcanzar una unidad pluriforrne que engendra nueva vida. No es apostar
por un sincretismo ni por la absorción de uno en el otro, sino por la Por ello, el cuidado de la acoloqía- es de b er d e cada persona ..yGa la
. dí tanto Evangelll au-
resolución en un plano superior que conserva en sí las virtualidades valio- vez de las instituciones sociales, como Io m ican d II
'" d
dium como Laudato Si: En ca a nacion, os . - I habitantes esarro an
sas de las polaridades en pugna" (EG 228).
-
la dimensión social de sus vidas con figuran ose d como ciudadanos res-
I
Este criterio nos recuerda que Cristo ha unificado todo en sí: cielo asa arrastrada por as
ponsables en el seno de un pueblo, no como m I irt d
y tierra, Dios y hombre, tiempo y eternidad, carne y espíritu, persona y fuerzas dominantes. Recordemos que "e I ser CIU . dadano fie es " una VI u
sociedad. La señal de esta unidad y reconciliación de todo en sí es la paz. y la participación en la vida política es una o blíIgaCl.ón moral . Pero con-
Cristo "es nuestra paz" (E! 2,14). El anuncio evangélico comienza siem- . proceso constante en
vertirse en pueblo es todavía más, y requiere un beí I to Y
pre con el saludo de paz, y la paz corona y cohesiona en cada momento . I
el cual cada nueva generación se ve IOVOucra . Es un tra ajo en 11
da
las relaciones entre los discípulos. La paz es posible porque el Señor arduo que exige querer integrarse y apren d er a h ac erlo hasta desarro ar
ha vencido al mundo y a su conflictividad permanente "haciendo la paz una cultura del encuentro en una pluriforme armoma- " (EG 220) .
mediante la sangre de su cruz" (Col 1,20). Pero si vamos al fondo de
En este contexto armónico aparece Ia figura de la virtud de la frater- d
estos textos bíblicos, tenemos que llegar a descubrir que el primer ámbito
nidad universal: "El amor fraterno so Io pue d e ser gratuito , nunca pue e
donde estamos llamados a lograr esta pacificación en las diferencias es la
ser un pago por lo que otro realice m. un an fIClpOpor lo que esperamos . I
propia interioridad, la propia vida siempre amenazada por la dispersión . d nos IIeva a a mar y aceptar el VIento,
que haga ... Esta misma gratUlda 8) P e
dialéctica. Con corazones rotos en miles de fragmentos será difícil cons-
sol las nubes aunque no se sometan a nues t ro control (LS 22 . ara
truir una auténtica paz social" (EG 229).
que" pueda hablarse de autentico desarro 11o, h a b ra- que asegurar que
Inspirándose en Caritas in veritate, el papa Francisco enuncia en se produzca una mejora integral en Ia ca lid I a d d e vida humana, y esto
el contexto de este principio, otro de gran trascendencia que sirve de eje implica analizar el espacio donde transcurre 1a exis. tencia de las personas
explicativo de gran parte de la encíclica: 'todo está conectado': "Si todo (CL LS 147ss).
está relacionado, también la salud de las instituciones de una sociedad . . '1e t'remp o es mayor que el. espa-
En este sentido desde el príncípío .,
tiene consecuencias en el ambiente y en la calidad de la vida humana.
CIO no se anula este sino que se le daa iimpor rancia
, anci desde el pnncipio
'Cualquier menoscabo de la solidaridad y del civismo produce daños
de creatividad y generosidad: "Es a dmi mira ble 1a creatividad Y la-' genero- d 1
ambientales'" (CV 51). La ecología social abarca todos los niveles: fami-
sidad de personas y grupos que son capaces d e revertir los límites . e
lia, sociedad local, internacional etc (Cf. LS 142). d I s condicionamlentos
ambiente modificando los efectos a dversos e o . d d"Y
Esta relación y conexión crea la interdependencia: "Un mundo aprendiendo a orientar su vida en me dilO de I deso rden y la precane a
interdependiente no significa únicamente entender que las consecuen- -'
(LS 148) de manera que si los límites de 1 am b'lente se compensan d con id
d
el interior de cada persona se pue e conve Ir en rti un contexto e VI a
cias perjudiciales de los estilos de vida, producción y consumo afectan
a todos, sino principalmente procurar que las soluciones se propon- digna.
gan desde una perspectiva global y no solo en defensa de los intereses - da d e Ia b e lIeza
No basta, nos asegura, la busque . en el diseño
b II .de 1
de algunos países" ya que todos contaminamos pero no de la misma las viviendas porque mas valioso es to davia e - I servicio a otra e eza.t a
manera (Cf. LS 164), la interdependencia nos obliga a pensar en un solo ' de las personas, su a d aptacíon
calidad de vida . - a 1 a mbiente , el encuen ro
mundo, en un proyecto común. Para ello, es preciso: consenso mundial; y la ayuda mutua.

124 125
2.3.2. La realidad es más importante que la idea (EG 231-233) propuesta de diálogo (LS 163). En el diálogo, la realidad es superior a la
idea: "La gravedad de la crisis ecológica nos exige a todos pensar en el
Una de las claves de la encíclica Laudato Si', al igual que lo fue Bien común y avanzar en un camino de diálogo que requiere paciencia,
en Caritas in veritate (cap VI), es la cuestión tecnológica. Para el papa
ascesis y generosidad, recordando siempre que la realidad es superior a la
Francisco no podemos resignarnos a las soluciones propuestas sólo
idea (LS 201; EG 256)13. Colocar la ideología y la tecnología por encima
por el paradigma tecnocrático. La razón está en que la tecnocracia nos
de la realidad nos impide reconocer los horizontes éticos que demanda
impide ver la totalidad de la realidad de los problemas y las ambientes en
la crisis ecológica. De ahí que se justifique la aplicación del principio de
que se encuentra la casa común y la humanidad:
que 'la realidad es superior a la idea' (LS 110). Por ello, es necesario que
Ante el enfrentamiento existente entre la idea y la realidad el papa las religiones entren en relación y en diálogo con las ciencias para utilizar
Francisco propone el diálogo entre todos los agentes sociales, incluidos la técnica apropiada.!" La absolutización de la técnica impide ver el con-
los representantes de las religiones: "la mayor parte de los habitantes del junto y la relación entre las creaturas ya que somos conscientes de que
planeta se declaran creyentes, y esto debería provocar a las religiones a "en la realidad concreta que nos interpela, aparecen diversos síntomas
entrar en un diálogo entre ellas orientado al cuidado de la naturaleza, a que muestran el error, como la degradación del ambiente, la angustia, la
la defensa de los pobres, a la construcción de redes de respeto y de fra- pedida del sentido de la vida y de la convivencia" (LS 110). Esta misma
ternidad. Es imperioso también un diálogo entre las ciencias humanas, dimensión aparece en la crisis del antropocentrismo moderno (Cf. LS
porque cada una suele encerrarse en los límites de su propio lenguaje, y 115 y 117).
la especialización tiende a convertirse en aislamiento y en absolutización
del propio saber. Esto impide afrontar adecuadamente los problemas "La realidad es más importante que la idea". En este nivel denuncia
del medio ambiente. También se vuelve necesario un diálogo abierto y a los políticos y dirigentes religiosos que se preguntan por qué el pueblo
amable entre los diferentes movimientos ecologistas, donde no faltan no los comprende y no los sigue si sus propuestas "son tan lógicas y cla-
las luchas ideológicas. La gravedad de la crisis ecológica nos exige a ras". Francisco critica la acción que se ha instalado en la pura idea y han
todos pensar en el bien común y avanzar en un camino de diálogo que reducido la política (o la fe, si se trata de líderes religiosos) a la retórica.
requiere paciencia, ascesis y generosidad, recordando siempre que la y subraya: "otros olvidaron la sencillez e importaron desde fuera una
'realidad es superior a la idea" (LS 201). racionalidad ajena a la gente" (EG 232) ¿No estamos aquí ante una crí-
Es significativo que esta acción y actividad de diálogo este planteada tica clara a procesos de "modernización" o transformación social ajenos
por el Papa en el campo del diálogo interreligioso. Según él, la mayor a la gente?
parte de los habitantes de la tierra son creyentes. Pero es urgente no La inequidad planetaria es un hecho que pertenece a la realidad y
aferrase a la exclusividad del lenguaje de cada uno. Sin perder la propia no a la idea. Afecta a personas y a cosas creadas: "El ambiente humano
originalidad e identidad, el diálogo es el camino de solución de los pro- y el ambiente natural se degradan juntos, y no podemos afrontar ade-
blemas. cuadamente la degradación ambiental si no prestamos atención a causas
La gravedad de la crisis ecológica afecta especialmente a los pobres. que tienen que ver con la degradación humana y social. De hecho, el
En todo caso, es preciso el diálogo. La razón, según Francisco, está en deterioro del ambiente y el de la sociedad afectan de modo especial a los
que la realidad de los pobres y de la crisis económica no es cuestión de más débiles del planeta" (LS 48): los excluidos
ideas sino que se trata de una realidad: "no es un cuestión de teorías
económicas, que quizás nadie se atreve hoya defender, sino de su insta- 13 A. Spadaro, "Liturgia cosmica ed eccologia. Intervista al metropolita ortodosso
lación en el desarrollo fáctico de la economía" (LS 109). La elección de loannis Zizioulas", en Id. Laudato Si' ... o.C. 180).
fondo por tanto es entre la idea y la realdad. Por ello, el Papa hace una 14 CI. A. Cáceres, o.c., 42l. CI. J. 1. Calleja Saenz de Navarrete, o.c., 452ss.

126 127
Por otro lado, este criterio nos impulsa a poner en práctica la Palabra, a. los países más avanzados tienen el deber moral de favorecer la
a realizar obras de justicia y caridad en las que esa Palabra sea fecunda. transferencia hacia los países menos desarrollados del conocí-
No poner en práctica, no llevar a la realidad la Palabra, es edificar sobre miento actual necesario para utilizar eficientemente los recursos
arena, permanecer en la pura idea y degenerar en intimismos y gnosticis- indispensables para su desarrollo.
mas que no dan fruto y que esterilizan su dinamismo (Cf. EG 233).
b. el uso de las tecnologías energéticas tiene por parte de los
Otro camino es el de la Sobriedad o menos es mas (LS 223 ss). países ricos la función de reducir la propia demanda con el de
"Se trata de la convicción de que menos es mas. La constante acumula- facilitar el acceso a las mismas por parte de los países pobres.
ción de posibilidades para consumir distrae el corazón e impide valorar
cada cosa y cada momento". La espiritualidad cristiana propone un
crecimiento con sobriedad y una capacidad de gozar con poco ya que la 2.3.3. El todo es superior a la parte (EG 234-237) (LS 159ss) y la justicia
sobriedad que se vive con libertad y conciencia es liberadora" (LS 223) "El todo es superior a las partes y más que la suma de ellas", dice el
a pesar de que la sobriedad y la humildad no han gozado de una valora- Papa; por ello, hay que trabajar con lo pequeño y lo cercano, "pero con
ción positiva en el último siglo (LS 224).
una perspectiva más amplia" (EG 235). Tanto la acción pastoral como la
En orden a esta interacción, el principio de subsidiaridad es funda- acción política deben olvidarse del modelo de la esfera (criterio de equi-
mental para reflexionar sobre la gobernabilidad pues significa la manera distancia de partes a centro) y pensar en términos de poliedro (criterio
correcta de considerar los temas de la gobernabilidad global especifi- donde las partes conservan su originalidad). Estas dos metáforas, como
cando qué argumentos requieren una armonización y una gestión a nivel afirma el profesor Agustín Domingo Moratalla, están llenas de un sig-
mundial, nacional, regional y local. nificado matemático y social de consecuencias geopolíticas. En nuestra
composición de lugar de la globalización y el lugar que la Iglesia ocupa
La políticas que incluyan los llamados 'bienes comunes' en base a
en ella, estamos condicionados por estas imágenes geométricas que nos
los cuales los resultados obtenidos de cada país no se deben a las polí-
llevan a planteamientos no sólo centralistas sino centralizadores y ho~o-
ticas internas de los mismos sino por las políticas sumadas de todos los
geneizadores. Opta Francisco por un planteamiento claramente hohsta,
países no se pueden dejar a los estados individuales, como es el caso de
es decir un análisis que concede superioridad analítica al todo frente a
la emisión de gases con efecto invernadero. En este caso hay que esta-
blecer normas globales vinculantes. la parteo el individuo. Con ello entra de lleno, aunque con una posición
original, dentro de las coordenadas del clásico debate entre liberalismo y
Por otra parte, a la subsidiaridad entendida como ayuda econó- comunítansmo".
mica e institucional ofrecida a las entidades sociales más pequeñas,
Acercarse a la ecología significa reconocer que "entre la globa-
corresponde implicaciones negativas en relación con abstenerse de todo
aquello que restringiría el espacio vital de las células menores es decir su lización y la localización también se produce una tensión. Hace falta
libertad, responsabilidades e iniciativas no deben ser suplantadas. ' prestar atención a lo global para no caer en una mezquindad cotidiana.
Al mismo tiempo, no conviene perder de vista lo local, que nos hace
Este principio de solidaridad, en atención a la realidad antes que caminar con los pies sobre la tierra. Las dos cosas unidas impiden caer
a la idea, tiene aplicaciones prácticas entre las que el Papa enuncia la en alguno de estos dos extremos: uno, que los ciudadanos vivan en un
sostenibilidad de las ciudades, la electrificación rural y la concepción de universalismo abstracto y globalizante; otro, que se conviertan en un
nuevos proyectos. Y en el diálogo solidario entre los Estados es impor- museo folklórico de ermitaños localistas, condenados a repetir siempre
tante equilibrar las expectativas de progreso entre los países pobres y los
ricos. Sobre la base de los debates entre países habría que asegurar el
15 Cf. A. Domingo Moratalla, "El decálogo político de Francisco. Claves para una
cumplimiento de los siguientes principios:
política de inspiración cristiana" , en Corintios XIII, 2015.

128 129
lo mismo, incapaces de dejarse interpelar por el diferente y de valorar la
belleza que Dios derrama fuera de sus límites" (EG 234). todos, hasta que no fecunda y sana todas las dimensiones del hombre, y
hasta que no integra a todos los hombres en la mesa del Reino. El todo
Una repuesta válida al cuidado de la naturaleza está pidiendo reco- es superior a la parte" (EG 237).
nocer que "el todo es más que la parte, y también es más que la mera
suma de ellas. Entonces, no hay que obsesionarse demasiado por cues- Una visión integral de la naturaleza, incluida la ecología humana,
tiones limitadas y particulares. Siempre hay que ampliar la mirada para nos ayudara a comprender, siguiendo el misterio de la comunión de los
reconocer un bien mayor que nos beneficiará a todos. Pero hay que santos, que todo está relacionado, como hemos dicho más arriba al tra-
hacerlo sin evadirse, sin desarraigos. Es necesario hundir las raíces en tar del principio 'la unidad está por encima del conflicto': "Hoy el análisis
la tierra fértil y en la historia del propio lugar, que es un don de Dios. de los problemas ambientales es inseparable del análisis de los contextos
Se trabaja en lo pequeño, en lo cercano, pero con una perspectiva más humanos, familiares, laborales, urbanos y de la relación de cada persona
amplia. Del mismo modo, una persona que conserva su peculiaridad consigo misma, que genera un determinado modo de relacionarse con
personal y no esconde su identidad, cuando integra cordialmente una los demás y con el ambiente. Hay una interacción entre los ecosistemas
comunidad, no se anula sino que recibe siempre nuevos estímulos para y ~ntre los diversos mundos de referencia social, y así se muestra una vez
su propio desarrollo. No es ni la esfera global que anula ni la parcialidad mas que 'el todo es superior a la parte'" (LS 141).
aislada que esteriliza" (EG 235).
. Por eso, el valor y el principio de justicia, en todas sus dimensiones
Como señala el papa Francisco, la inequidad afecta a la creación -chstributiva (Cf. LS 157) como justicia social- debe inspirar la búsqueda
entera. La inequidad no afecta solo a individuos, sino a países enteros, de las soluciones a los problemas ecológicos ayudando a identificar la
y obliga a pensar en una ética de las relaciones internacionales. Porque ecología sostenible para todos y poder iluminar el principio de las res-
hay una verdadera deuda ecológica" (LS 51), se aplica al principio de ponsabilidades comunes pero diferenciadas. El Papa en este sentido
globalización y tiene relación con la deuda externa y el principio de res- habla de una solidaridad inter-generacional en cuanto el cuidado de la
ponsabilidades diversificadas. naturaleza afecta al principio de justicia ya que la naturaleza también per-
tenece a las futuras generaciones (Cf. LS 159) como una mirada amplia
"Tanto la acción pastoral como la acción política procuran recoger
en ese poliedro lo mejor de cada uno. Allí entran los pobres con su cul- :omo nos recuerda con palabras de la Conferencia episcopal portuguesa
tura, sus proyectos y sus propias potencialidades. Aun las personas que El ambiente se sitúa en la lógica de la recepción. Es un préstamo que
puedan ser cuestionadas por sus errores, tienen algo que aportar que no cada generación recibe y debe transmitir a la generación siguiente" 16.
debe perderse. Es la conjunción de los pueblos que, en el orden univer- En definitiva, el principio "justicia" tiene sentido cuando se entiende de
sal, conservan su propia peculiaridad; es la totalidad de las personas en forma diacrónica (tiempo) y de forma espacial (espacio)!".
una sociedad que busca un bien común que verdaderamente incorpora a El principio "justicia" debe afectar a la visión equitativa de las inver-
todos" (Cf. EG 236). siones necesarias para el desarrollo y acceso a la ecología. Los países
La importancia más elevada del todo sobre la parte, aplicada en la emergentes y los más desarrollados deben contribuir según sus capaci-
moral tradicional a problemas existentes en el campo de la medicina, da~es e incluso en mayor medida ya que por largo tiempo se han bene-
se aplican ahora al campo social desde una clara inspiración evangélica ficiado de grandes cantidades de bienes ecológicos y han acumulado una
bajo el principio de todo está conectado: "El Evangelio es levadura que especial y prolongada responsabilidad en el deterioro ambiental.
fermenta toda la masa y ciudad que brilla en lo alto del monte iluminando
a todos los pueblos. El Evangelio tiene un criterio de totalidad que le es . 16 Cf. Conferencia episcopal portuguesa, Carta pastoral responsabilidade solida-
inherente: no termina de ser Buena Noticia hasta que no es anunciado a no pelo ben común, 15 de septiembre de 2003.
17 Cf. G.vigini, Custodire il creato, San Pablo, Citta del Vaticano 2015, 104.

130
131
Este principio es el que debe ayudar a identificar los daños causados y consumidores-", Esta velocidad en los acontecimientos se aplica de
por los procesos del uso. de los bienes e incluso en la propuesta de posi- forma especial a la regulación de la sociedad, en orden a conseguir el
bles reparaciones y sanciones.
Bien común. El Papa Francisco recuerda:
Es el principio de justicia el que debe guiar la distribución equitativa "El drama del inmediatismo político, sostenido también por pobla-
de los recursos ~omo el agua, sabiendo que hay niveles de consumo que ciones consumistas, provoca la necesidad de producir crecimiento a
se deben cumplir de forma prioritaria. Para ello, es importante instau- corto-plazo. Respondiendo a intereses electorales, los gobiernos no se
rar una verdadera justicia distributiva que garantice a todos de forma exponen fácilmente a irritar a la población con medidas que puedan
ecuánime beneficiarse de las ventajas económicas que se derivan de la afectar al nivel de consumo o poner en riesgo inversiones extranjeras. La
extracción de los recursos. miopía de la construcción de poder detiene la integración de la agenda
La justicia, de conformidad con el principio de subsidiaridad, debe ambiental con mirada amplia en la agenda política de los gobiernos. Se
op~rar en tod~s los ámbi.tos, del local hasta el transfronterizo, desde el olvida así que 'el tiempo es superior al espacio', que siempre somos más
re~lOnal al naCl~nal. Y al Igual que la solidaridad, la justicia debe ser inter fecundos cuando nos preocupamos por generar procesos más que por
e intra-qeneracional. Por ello las generaciones futuras no deben cometer dominar espacios de poder. La grandeza política se muestra cuando,
los errores que han cometido las pasadas. El todo superior a la parte en momentos difíciles, se obra por grades principios y pensando en el
afecta a las dimensiones del tiempo y del espacio. bien común a largo plazo. Al poder político le cuesta mucho asumir este
deber en un proyecto de nación" (LS 178).
Por ello, en una sana ecología, el principio de justicia, con el fin de
salvaguardar el derecho de todos (del todo) y especialmente de los más Esto ha de aplicarse a la responsabilidad de todos, autoridades Y
débiles, considera que ciertas políticas de imposición forzada sobre el pueblo, en orden a la atención de las recetas que debamos aplicar a los
control de los n~cimiento: no son una solución ecuánime ya que obli- problemas de la sociedad y de la naturaleza teniendo en cuenta que no
gan a las comunidades mas pobres a condicionar su crecimiento demo- hay recetas uniformes (Cf. LS 180) y para lo que es preciso tener en
gráfico para permitir que otras sociedades mantengan sus consumos cuenta el principio de la gradualidad en los tratamientos y en el reparto
actuales. justo de los bienes así como en el cuidado de la naturaleza.

Todo ello, porque "estos problemas están íntimamente ligados a la En este contexto de tiempo, es importante seguir el principio de la
cultura del descarte, que afecta a los seres humanos excluidos como a continuidad a la hora de aplicar las soluciones. En este sentido, el Papa
las cosas que rápidamente se convierten en basura" (LS 22). Esta es la denuncia las interrupciones que los gobiernos crean cuando cambia el
razón por la que el.papa Francisco invita a aplicar este principio desde gobierno por razones ideológicas. Las aplicaciones justas probadas por
los de la DS!, especialmente desde el principio de solidaridad y de subsi- un gobierno han de tener seguridad en la continuidad con otro gober-
diaridad. nante perteneciente a otra ideología si lo aprobado es justo (Cí. LS 181).
En este sentido dice el papa "no se puede pensar en recetas uniformes,
porque hay problemas y limites específicos de cada país o región"
2.3.4. El tiempo es superior al espacio (EG 222-225) (LS 138) (LS. 180). Pero, es importante -la continuidad, porque no se pueden
Este principio reconoce la importancia de toma de conciencia de
la 'rapídación' de los acontecimientos actuales (Cf. LS 18). De ahí la 18 "Hay que mantener con claridad la conciencia de que en el cambio climático
impo:tancia de det~r_minar las diversas responsabilidades como para hay responsabilidades diversificadas ... " (LS 52). Responsabilidad social de los consumí-
dores (LS 20655). El paradigma tecnocrático, homogéneo y unidimensional (L_S106 ss)
erradicar la corrupcion tanto de la sociedad, como de los gobiernos aplicación del principio de libertad. Lógica del don (LS 22055) y conversión ecolog1ca.

132 133
modificar las políticas relacionadas con el cambio climático y la protec- desde cualquier perspectiva ideológica, pero concretamente también
ción del medio ambiente cada vez que cambia un gobierno" (LS 181). desde una sensibilidad cristiana!".

"El tiempo es superior al espacio" significa trabajar a largo plazo y


evitar el complacer a corto plazo como uno de los límites habituales de
3. EN FORMA DE CONCLUSIÓN: HACIA LA ECOLOGÍA INTEGRAL
la actividad sociopolítica. También en la actividad sociopolítica se privi-
legian los "espacios de poder" en lugar del "tiempo de los procesos". Desde la base del principio de la dignidad de la persona humana y de
"Darle prioridad al tiempo es ocuparse de iniciar procesos más que de la búsqueda del Bien común, el Papa apunta hacia la ecología integral qu~
poseer espacios. El tiempo rige los espacios, los ilumina y transforma necesita la aplicación de los cuatro principios elaborados en Evangelll
en eslabones de una cadena de crecimiento, sin caminos de retorno." Gaudium, en conexión con los principios de la Doctrina Social de la 19l,e-
(EG.223). sia y siguiendo las actitudes y comportamiento de san Francisco de Asís:
El principio de la gradualidad, frente a la absolutización de la 'rapi- armonía con Dios, con los otros, con la naturaleza y consigo mismo. Son
dación', nos ayuda a entender que "este criterio también es muy propio inseparables la preocupación por la naturaleza, la justicia con los pobres,
de la evangelización, que requiere tener presente el horizonte, asumir los el compromiso con la sociedad y la paz interior (Cí. LS 10).
procesos posibles y el camino largo. El Señor mismo en su vida mortal El Papa trata de la ecología integral desde el principio antropoló-
dio a entender muchas veces a sus discípulos que había cosas que no gico y cristiano, más real que teórico, de que "todo está, r:laci~nado
podían comprender todavía y que era necesario esperar al Espíritu Santo o conectado"20. Así comienza el capítulo cuarto de la anciclica: Dado
(d. Jn 16,12-13)" (EG 225). que todo está íntimamente relacionado, y que los problemas actua.l~s
"El tiempo y el espacio no son independientes entre sí, y ni siquiera requieren una mirada que tenga en cuenta todos los factores de la cns!s
mundial. .."; y desde ahí, el papa propone un estudio sobre la ecologla
los átomos o las partículas subatómicas se pueden considerar por sepa-
rado". Todo está conectado. Desde esta interrelación o conexión y desde integral (Cf. LS 137).
este principio, "el tiempo es superior al espacio", hay que considerar el La dimensión de la relación del todo o todo esta conectado es conti-
concepto de rapidación: desde la aplicación de varios principios antro po- nua en la encíclica, de forma que aparece, según el Papa, com~ uno de
lógicos, pues el hombre es un ser histórico, en evolución, en crecimiento sus ejes (Cf. LS 16). Lo aplica a la observación del comportamiento ~e
y responde al principio de gradualidad: "A la continua aceleración de los los ecosistemas donde se puede comprobar que todas las criaturas estan
cambios de la humanidad y del planeta se une hoy la intensificación de rit- conectadas (LS 42), asimismo a los efectos en los más pobres (L~, 48).
mos de vida y de trabajo, en eso que algunos llaman 'rapidación'"; en este La base de esta razonamiento lo encuentra en el proceso de creación de
sentido contrasta con la natural lentitud de la evolución biológica (LS 18). Dios y en la armonía entre las criaturas como cantaba Francisco de Asís
(LS 66) y en los relatos de los pecados de los hombres como es e~ caso
Detrás de estos principios se adivina un profundo realismo (cons- de el enfrentamiento entre Caín y Abel: "En estos relatos tan antiguos,
ciente de la complejidad de nuestro mundo), pero que no se resigna a cargados de profundo simbolismo, ya está contenida una convicción
quedar inactivo y como desbordado ante esa realidad: se trata, no solo
de contemplar pasivamente lo que hay, sino de saber moverse activa-
19 Cf. 1. Camacho, "La moral social en Evangelii Gaudiurn", en Corintios XfIl,
mente con el horizonte de lo que es más profundo (el largo plazo, la
unidad, el dato objetivo, la totalidad) frente a lo más inmediato (el corto 2015. d S'''' F
20 Cf. V. M. Fernández, "Cinco claves de fondo para leer Lau ato l., en .
plazo, lo conflictivo, la elaboración teórica, la fragmentación). Estos prin- Chica Arellano, a.c. 83 ss. Cf. J. 1. Calleja Saenz de Navarrete, "La tierra, la VIda y los
cipios valen para situarse consciente y responsablemente en el mundo, pobres, la misma causa. Laudato Si'", en Lumen LXIV, 2015, 445s5.

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actual· que tod t- I .
r .'. o es a re acionado y que el auténtico cuidado de nuestra presentando una imagen del ser humano como dominante y destructivo.
p opia vl~a y de nuestras relaciones con la naturaleza es inseparable de Esta no es una correcta interpretación de la Biblia como la entiende la
la fraternidad, la justicia y la fidelidad a los demás"(LS70)21
Iglesia. Debe haber una relación de reciprocidad responsable entre el
l' La hum~.nidad está llamada a tomar conciencia de la necesidad de ser humano y la naturaleza. Cada comunidad puede tomar de la bondad
rea Izar carn lOSde estilos de vida, de producción de consu de la tierra lo que necesita para su supervivencia, pero también tiene el
cO~batir el calentamiento global o, al menos, las ca~sas human:o~::~~ deber de protegerla y de garantizar la continuidad de su fertilidad para
pro ucen o acentúan (Cf. LS 23). las generaciones futuras (LS 67).

EIIpaPdainsistirá afirmando que el ambiente humano y el ambiente El principio "todo está relacionado o conectado" nos aclara que el
na t ura se egradan juntos d f auténtico cuidado de nuestra propia vida y de nuestras relaciones con la
d dací - . ' y no po remos a rontar adecuadamente la
egra acion ambIental si no prestamos atención a causas que tienen naturaleza es inseparable de la fraternidad, la justicia y la fidelidad a los
queb~er con la degradación humana y social. De hecho el deterioro del demás (Cf. LS 70). No puede ser real un sentimiento de íntima unión con
am lente y el de la sor-í d d f ' los demás seres de la naturaleza si al mismo tiempo en el corazón no hay
les (Cf. LS 48). e a socie a a ectan de un modo especial a los más débí-
ternura, compasión y preocupación por los seres humanos (Cf.LS 91).
Asimismo, se puede concluir que no hay ecología sin una adecuada
Del Génesis extraemos que la existencia humana se basa en tres
antropología (Cf. LS 118). Si la crisis ecológica es una eclosión o una mani-
re.laclOnes fund~.~entales estrechamente conectadas: la relación con
festación externa de la crisis ética, cultural y espiritual de la modernidad, no
Dlos: cdonel ?ro)lmo y con la tierra (LS 66). Responde al principio de
que to o esta conectado' com .- d I podemos pretender sanar nuestra relación con la naturaleza y el ambiente
I dE" o expresíon e os cuatro principios seña- sin sanar todas las relaciones básicas del ser humano (Cf. LS 119).
a os ~n uanqeli¡ ~~ud~~m. Con esta frase el Papa viene a decirnos
~ue ~~Iste una c.onexlOn física, ética y espiritual entre la vida humana en La construcción de la paz social, cuando se entiende bien (no sólo
os SIS.emas s~clales y la vida natural en los ecosistemas por encima de como mera ausencia de violencia o de guerra, ni como consenso fáctico
cual~U!er teon~ evolucionista. Por ello, si nuestras accio~es benefician a al servicio de una minoría feliz), es para el Papa un objetivo que hay
~~o Ie ~stos SIstemas, también beneficiaran al otro y si lo degradan tam que perseguir con una actitud profética que denuncie la tranquilidad de
le~ ~ ~rán al otro. Si somos crueles con los animales 'esta cruelda~ quienes no quieren renunciar a sus privilegios. Es la paz que comporta
no ~r ara en mostrarse en nuestra relación con los demás' (LS 92) y¡ una justicia más perfecta y un desarrollo integral para todos, conforme
que no hay ~os ~r~sisseparadas, una ambiental y otra social, sino ~n: al orden querido por Dios. Para ello, es imprescindible la participación
sola y compleja crisis socio-ambiental" (LS 139)22. de todo el pueblo, como corresponde a una ciudadanía responsable que
asume que "ser ciudadano fiel es una virtud y la participación en la vida
it No somos Dios. La tierra nos precede y nos ha sido dada. Esto per- política es una obligación moral" ( EG. 220). En este proceso de "cons-
~I ~ r~~p~nder a una acusación lanzada al pensamiento judío-cristiano' trucción de un pueblo en paz, justicia y fraternidad", el Papa plantea una
.e a IC o que, desde el relato del Génesis que invita a "d . "1 . fórmula que cree puede ser el "genuino camino hacia la paz dentro de
tierra (cf G 1 28) f _ ominar a
. n , ,se avorecena la explotación salvaje de la naturaleza cada nación y en el mundo entero". Se trata de "cuatro principios rela-
cionados con tensiones bipolares propias de toda realidad social. Brotan
21 Cf. A. Galindo García "Load .S - " de los grandes postulados de la Doctrina Social de la Iglesia, los cuales
en AA W El Padreví .' o seas mi enor. El Padre en la oración Iitúrgica
49-71 .., re, neo en misericordia, Ed. Parroquia San Juan el Real, Oviedo 2000: constituyen "el primer y fundamental parámetro de referencia para la
22 Cf. M.J. Schuch "Laud t S" di' "
interpretación y la valoración de los fenómenos sociales" (EG. 221).
134. ' a o I e papa Francisco", en Concilium 363, 2015,

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