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¿De qué manera afectan los videojuegos en los niños y

adolescentes?
Debido a la popularidad de los videojuegos, se han realizado investigaciones sobre
sus posibles efectos psicosociales.

Entérate aquí cuáles son.

Durante los últimos años, el aumento y la popularidad de los videojuegos se han convertido
en parte importante de la vida de muchos niños y adolescentes. Debido a este aumento,
se han realizado investigaciones de sus posibles efectos psicosociales, determinando que
pueden causar una serie de beneficios y perjuicios en el desarrollo cognitivo, social y
conductual de niños y adolescentes.
Si bien estas investigaciones señalan que jugar un videojuego genera la activación cerebral
prefrontal y frontal y esto produce una mejora de la atención sostenida y dividida (aquella
que nos permite atender simultáneamente varias demandas a la vez), también señalan que
su uso resulta peligroso, ya que puede llegar a ser adictivo y requerir terapia de
rehabilitación.

Muchos niños y jóvenes al conectarse durante muchas horas con la tableta, computadora
o celular para jugar, se alejan de la vida "real". Esta situación se ve favorecida porque
muchos padres no ponen reglas sobre estos aparatos e incluso los entregan a sus niños
pequeños para calmarlos o distraerlos y así evitar que los interrumpan, negándoles la
posibilidad de explorar el mundo a su alrededor e interactuar con quienes los rodean. "Les
damos pantallas a los niños todo el día, buscando distraerlos en lugar de enseñarles a como
tranquilizarse, cómo calmarse por sí solos", señala Catherine Steiner-Adair, psicóloga
clínica de Harvard.

Los expertos indican que no se debe exponer a ningún medio electrónico a niños antes de
que cumplan los 2 años, porque su aprendizaje será mejor si ellos interactúan con personas
y no con celulares, computadoras o tabletas electrónicas. Para los niños más grandes y
adolescentes recomiendan no pasar de una a dos horas con estos medios, y que de
preferencia sean de alta calidad, puesto que los juegos cargados de violencia simulada,
puede hacerlos propensos a actuar de manera violenta con los que interactúa en la vida
real. Al no tener la posibilidad de interacción personal con otros pares o con sus padres, se
les impide que desarrollen su inteligencia social y emocional, indispensables para alcanzar
el éxito en la vida.

Otro aspecto a considerar es que el uso indiscriminado de la tecnología también


puede afectar el rendimiento escolar. Los investigadores señalan que los usuarios
aficionados a los videojuegos leen menos que los niños que no lo son y dedican menos
tiempo para hacer sus deberes escolares.
También puede generar conductas antisociales. Los usuarios de videojuegos con temática
violenta, tienen poca tolerancia así mismo, menor capacidad de autocontrol y mayor
violencia e impulsividad. Estas conductas, a su vez, pueden generar el consumo de alcohol
y de drogas.

Finalmente, el abuso de los videojuegos provoca aislamiento social, no solo con personas
de su misma edad, sino con sus padres, haciendo que los vínculos afectivos se vean
debilitados.

Los padres de familia deben ayudar a sus hijos a tratar de buscar un equilibrio entre el uso
de la tecnología y otras actividades. Procure que estos juegos no se conviertan en el único
centro de interés de sus hijos.