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CORTE SUPERIOR DE JUSTICIA DE LA LIBERTAD

“Segundo Juzgado Laboral Transitorio de Descarga


de Trujillo”

SENTENCIA Nº 190 -2015

EXPEDIENTE : 2535-2010-0-1601-JR-LA-04
DEMANDANTE : WALTER ERNESTO CAMPOS ARISTA
DEMANDADO : SUPERINTENDENCIA NACIONAL DE
ADMINSTRACION TRIBUTARIA-
SUNAT
MATERIA : INDEMNIZACION POR DESPIDO
ARBITRARIO
JUEZ : LOURDES JARA SANCHEZ
SECRETARIA : ISOLDA DIANA HORNA HUAMAN

RESOLUCIÓN N° VEINTISIETE
Trujillo, veintidós de julio
De dos mil quince.-

VISTO; El presente expediente y AVOCÁNDOSE al


presente proceso la magistrada Lourdes Carolina Jara Sánchez,
por disposición superior; quien a Nombre de la Nación emite la
siguiente sentencia.

I.-PARTE EXPOSITIVA.

1.1.-Argumentos del Petitorio.-Resulta de autos que


mediante escrito de folios cuarenta y ocho a sesenta y uno,
Walter Ernesto Campos Arista, interpone demanda contra la
Superintendencia Nacional de Administración Tributaria -
SUNAT, sobre reposición por despido fraudulento y pago de
remuneraciones devengadas; y, subordinadamente el pago de
indemnización por despido arbitrario, más el pago de intereses
legales, costas y costos del proceso. El actor fundamenta su
demanda en que ingresó a laborar para la demandada en el
cargo de fedatario fiscalizador sujeto a una contratación modal
por servicios específicos, desde el 06 de noviembre del 2008
hasta el 08 de marzo del 2010, en que fue despedido de manera
fraudulenta; sostiene que sus contratos suscritos con la
demandada se encuentran desnaturalizados, dado que las
labores para las cuales fue contratado fueron de naturaleza
permanente, indeterminada. Fundamenta jurídicamente y ofrece
pruebas.

1.2.-Trámite Procesal
. Por resolución número uno de folios sesenta y dos se
admite la demandada conforme a las normas del proceso
Ordinario Laboral y se confiere traslado a la demandada.
Mediante escrito de folios setenta y siete a ciento tres, el
representante legal de la emplazada absuelve el traslado de la
demanda, solicitando que la misma sea declarada infundada.
Arguye que el actor ingresó a laborar para servicio específico
entre el 06 de noviembre del 2008 al 08 de marzo del 2010,
contratación que se realiza en el ámbito de aplicación del
régimen laboral privado. Siendo que la extinción del contrato de
trabajo se dio por causa justa por haber cometido falta grave
prevista en el literal a) del artículo 25 del T.U.O. del D. Leg. 728,
en el ejercicio de sus funciones “en torno al control y falta de
registro del vehículo de placa de YD-2800 y ZD-3648 que
transportaba aproximadamente 600 sacos de arroz,
interviniendo posteriormente por la Policía Nacional del Perú”,
con los demás fundamentos de hecho, de derecho y medios
probatorios en los cuales sustenta su contestación de demanda.
Por resolución número tres de folios ciento nueve, se tiene
por absuelta la demanda y se señala día y hora para la audiencia
única.
Por resolución número seis de folios trescientos treinta a
trescientos treinta y seis, se resuelve declarar nulo todo lo
actuado, y se requiere a la parte adecue su demanda al proceso
contencioso administrativo o remitir los actuados a la mesa de
partes a los juzgados civiles a fin de que se tramite en la vía del
amparo; resolución que ha sido objeto de apelación y elevada al
Superior en Grado, quien por resolución de vista número once
de folios trescientos sesenta y cuatro a trescientos ochenta y
uno, declaró nula la resolución número seis y dispone la
continuación del proceso.
Mediante acta de folios cuatrocientos doce a cuatrocientos
diecinueve, se lleva a cabo la audiencia única; donde por
resolución número quince, se resuelve declarar saneado el
proceso, se declara frustrada la conciliación, se fijan los puntos
controvertidos, procediéndose admitir y actuar los medios
probatorios ofrecidos por las partes.
Por resolución número dieciocho, de folios cuatrocientos
cuarenta y siete, se dispone se pongan los autos al Despacho
para sentenciar, resolución que se dicta a fs. 450 a 471,
contenida en la resolución número diecinueve declarando
fundada la demandada por Reposición de Despido Fraudulento;
declarando nulos los contratos sujetos a modalidad celebrados
entre las partes desde el 06 de Noviembre del 2008 y se ordena
que la demandada lo reponga en su puesto de trabajo como
fiscalizador.
A fs.520 a524 se expide sentencia de vista la misma que
obra contenida en la Resolución Número 24, revocando la
sentencia emitida en autos mediante resolución número
diecinueve y declararon infundada la demanda de reposición
por despido fraudulento y ordenaron que los autos vuelvan al
Juzgado a fin de que se pronuncie respecto a la pretensión
subordinada de indemnización por despido arbitrario.
A fs.528-539 la parte demandante formula recurso de
casación contra la sentencia de segunda instancia la misma que
mediante resolución de fs. 547 a 550 es declarado
improcedente.
Mediante resolución número veintiséis, se dispone que los
autos pasen a Despacho para sentenciar, expidiéndose en los
términos siguientes.

II.-PARTE CONSIDERATIVA.

PRIMERO.- Que, de conformidad con el artículo I del Título


Preliminar del Código Procesal Civil, toda persona tiene
derecho a la tutela jurisdiccional efectiva para el ejercicio o
defensa de sus derechos o intereses con sujeción a un debido
proceso; con tal objeto las partes deben de cumplir con todos
los presupuestos procesales que la ley sustantiva y adjetiva
determinan, conforme a la naturaleza del proceso y de la
pretensión.

SEGUNDO.- Que, en el caso de autos nos pronunciaremos


únicamente respecto a la pretensión subordinada de
Indemnización por Despido Arbitrario, en mérito a la sentencia
de vista expedida por la Cuarta Sala Laboral.

TERCERO.- Que, como premisa inicial conviene precisar que,


de conformidad con lo dispuesto por inciso 3 del artículo 27° de
la Ley 26636, Ley Procesal de Trabajo, corresponde a las partes
probar sus afirmaciones. “Al empleador la causa del despido; al
trabajador probar la existencia del despido (…)”.

CUARTO.- Que, no existiendo discusión alguna sobre la


existencia del vínculo laboral entre las partes, corresponde
establecer los datos laborales del actor. Así, respecto de su
récord laboral, el demandante, señala haber ingresado a
laborar para la demandada el 06 de noviembre del 2008 y
cesado el 08 de marzo del 2010, versión que se condice con lo
señalado por la emplazada en su escrito de contestación de
demanda; por lo tanto, se establece como fecha de ingreso el 06
de noviembre del 2008 y como fecha de cese el 08 de marzo del
2010, acumulando el actor un récord laboral de 01 año, 04
meses y 02 días con una remuneración mensual ascendente a S/
1,800.00 (claúsula cuarta del Contrato de Servicio Específico).

QUINTO.- Que, se han fijado como puntos controvertidos a


dilucidar en la presente sentencia; 1) Determinar si
corresponde declarar la desnaturalización de los contratos
modales suscritos por las partes y 2)Determinar si el
demandante ha sido despedido arbitrariamente por la
demandada; y de ser el caso establecer el monto de la
indemnización correspondiente. Con respecto al primer punto
controvertido, el actor señala que ingresó a laborar para la
emplazada con fecha 06 de noviembre del 2008, realizando
labores de Fedatario Fiscalizador que depende de la SUNAT;
asimismo alega que las funciones consideradas en el contrato
de trabajo y sus prórrogas, son de naturaleza permanente e
indeterminada. Por su parte, la emplazada, aduce que con
arreglo a la modalidad y requisitos formales de validez
previstos en el Texto Único Ordenado de la Ley de Fomento del
Empleo, aprobado por Decreto Supremo 003-97-TR, la SUNAT
suscribió con el ex trabajador Walter Ernesto Campos Arista
contrato de trabajo para servicio específico (con duración
determinada) el que fue renovado en tres oportunidades hasta
el 31 de mayo del 2010, fecha en que se produjo su extinción
del contrato de trabajo por despido por haber cometido falta
grave prevista en el literal a) del artículo 25 del cuerpo
normativo antes citado. En consecuencia, corresponde verificar
si las labores desempeñadas por el demandante fueron
ordinarias y permanentes generando la desnaturalización de los
contratos modales de servicio específico celebrados por las
partes.

SEXTO.- Que, el artículo 4° de la Ley de Productividad y


Competitividad Laboral, Decreto Legislativo Nº 728, cuyo Texto
Único Ordenado fue aprobado mediante Decreto Supremo Nº
003-97-TR, señala “En toda prestación personal de servicios
remunerados y subordinados, se presume la existencia de un
contrato de trabajo a plazo indeterminado. El contrato
individual de trabajo puede celebrarse libremente por tiempo
indeterminado o sujeto a modalidad. El primero podrá
celebrarse en forma verbal o escrita y el segundo en los casos y
con los requisitos que la presente Ley establece. También
puede celebrarse por escrito contratos en régimen de tiempo
parcial sin limitación alguna”; precepto del cual se colige el
carácter excepcional de los contratos sujetos a modalidad para
los cuales se deben observar los requisitos y formas que la Ley
prevé, mientras que el contrato a plazo indefinido puede
celebrarse sin mayor formalidad. Entonces, en el ordenamiento
Jurídico-Laboral Peruano la contratación modal constituye una
excepción a la regla general de la contratación pura o a plazo
indefinido, y como tal para que aquella sea válidamente
celebrada se exige una serie de requisitos de existencia, de
forma y de fondo ante cuyo incumplimiento se debe declarar su
invalidez o, en todo caso, su desnaturalización. En primer lugar,
como requisito de existencia de los contratos sujetos a
modalidad; tenemos a la escrituralidad prevista en los
artículos 4° y 72° del Decreto Supremo Nº 003-97-TR, que
prescribe que “Los contratos de trabajo a que se refiere este
Título necesariamente deberán constar por escrito y por
triplicado, debiendo consignarse en forma expresa su duración,
y las causas objetivas determinantes de la contratación, así
como las demás condiciones laborales”; es decir, según este
precepto, los contratos modales necesariamente deben de ser
celebrados bajo una forma o expresión escrita, constituyendo,
en rigor, una formalidad ad solemnitatem determinante para la
existencia jurídica válida de este tipo de contratación. Otro de
requisito de forma, no menos importante es el registro de los
contratos modales ante la Autoridad Administrativa de
Trabajo, tal y como lo establece el artículo 73° del Decreto
Supremo número 003-97-TR; y, por último, el requisito de fondo
está constituido por el principio de la causalidad objetiva,
previsto en el artículo 72° del decreto supremo en comento,
según los cuales, la empleadora que contrata bajo modalidad
debe fundamentar adecuadamente la causa o motivación que
generó y justificó, de manera razonable, la necesidad de
emplear este tipo de contratos -como excepción que es- y no la
contratación a plazo indefinido.

SÉTIMO.- Que, del estudio de lo actuado, se verifica que


respecto al requisito de escrituralidad invocado en el
considerando precedente, la emplazada ha cumplido con la esta
formalidad, pues a fs. 03-06 obra el contrato modal y sus
prórrogas suscritos por el actor.

OCTAVO.- Que, respecto al registro de los contratos modales


ante la Autoridad Administrativa de Trabajo; si bien, la
emplazada, alega que la relación laboral del actor estuvo sujeta
a una contratación modal, también lo es que no ha acreditado
haber cumplido con registrar los contratos de trabajo sujetos a
modalidad suscritos por el actor, siendo esto así, el Juzgador
arriba a la conclusión que la emplazada no ha cumplido con la
formalidad señalada en el artículo 73° del Decreto Supremo
número 003-97-TR.

NOVENO.- Que, respecto principio de la causalidad objetiva, el


Tribunal Constitucional, ha dejado establecido que “los
contratos de trabajo sujetos a modalidad o a plazo
determinado, tienen por su propia naturaleza, un carácter
excepcional, y proceden únicamente cuando su objeto lo
constituye el desarrollo de labores con un alcance limitado en
el tiempo, sea por la concurrencia de determinadas
circunstancias por la naturaleza temporal o accidental del
servicio que se va a prestar” (STC Nº 1397-2001-AA/TC, del 09
de Octubre de 2002); este mismo tribunal ha señalado que “se
puede observar que nuestro ordenamiento jurídico, en
afirmación del principio protector o tuitivo que inspira al
Derecho del Trabajo, el cual ostenta una preferencia por la
contratación por tiempo indeterminado, la cual tiene base
constitucional. En consecuencia si bien es cierto el legislador
ha establecido en el Texto Único Ordenado de la Ley de
Producción y Competitividad Laboral determinadas
modalidades de contratación laboral, también lo es que
aquellas han surgido con la finalidad de dar cobertura a
circunstancias especiales que se pueden generar, tales como
necesidades de mercado o mayor producción de la empresa, o
por la naturaleza temporal o accidental del servicio que se va a
prestar, o de la obra que se va ejecutar, excepto los contrato de
intermitentes o de temporada que, por su naturaleza puedan
ser permanentes (artículo 53 de la LPCL)”, sigue señalando que
la contratación laboral por excelencia es aquella de duración
indefinida, y si bien legalmente se han habilitado modalidades
de contratación distintas, no es menos cierto que dicha
contratación es viable en la medida que las circunstancias así
lo ameriten y se justifique de acuerdo a los cánones de
razonabilidad y proporcionalidad (STC Nº 1077-2006-PA/TC, del
07 de Noviembre de 2007).

DÉCIMO.- Así las cosas, tenemos que tal como se desprende


del contrato modal de fs. 03-04 y sus prórrogas de fs. 05-06, en
cuya cláusula primera se establece: “El CONTRATADO y LA
SUNAT celebran el presente contrato de trabajo para servicio
específico de acuerdo a lo previsto por el artículo 36 del Texto
Único Ordenado de la Ley de Productividad y Competitividad
Laboral, aprobado por el Decreto Supremo Nº 003-97-TR, las
partes celebran el presente contrato el presente contrato con la
finalidad que “EL CONTRATADO” preste servicios en la
DIVISION DE AUDITORIA DE LA INTENDENCIA REGIONAL
DE LA LIBERTAD DE LA SUNAT, siendo causa objetiva
determinante de la contratación la necesidad de llevar a cabo
operativos de verificación del cumplimiento de disposiciones
tributarias durante el periodo a que se contrae el presente
contrato”; es decir, la demandada no justifica la temporalidad
de las labores desempeñadas por el actor; máxime si tal como
se desprende de los referidos contratos de trabajo, el
demandante, desde su fecha de ingreso (06 de noviembre del
2008) ha desempeñado labores de Fedatario Fiscalizador, cuyas
funciones eran entre otras: constatar acciones u omisiones que
importen la comisión de infracciones tributarias contenidas en
las normas tributarias; aplicar las sanciones de multa, cierre
temporal de establecimiento u oficina de profesionales
independientes y suspensión de licencias, permisos,
concesiones o autorizaciones vigentes otorgadas por las
entidades del Estado para el desempeño de actividades o
servicios públicos, comiso de bienes o internamiento temporal
de vehículos, efectuar tomas de inventario de existencias y
activos fijos o controlar su ejecución, efectuar la comprobación
física, su valuación y registro; así como practicar arqueos de
caja, valores y documentos y control de ingresos; practicar
inspecciones, inmovilizaciones e incautaciones, verificar que los
sistemas de emisión de comprobantes de pago utilizados
cumplan con los requisitos y características señaladas en las
normas tributarias sobre la materia; verificar que las empresas
que realizan trabajos de impresión o importación de
documentos cumplan con lo exigido en las normas tributarias
sobre la materia; verificaciones y acciones inductivas con
efectos tributarios; acciones preventivas de cobranza; relevar
información relacionada directa o indirectamente al
cumplimiento de las obligaciones tributarias; y, realizar las
labores administrativas propias de las facultades de
fiscalización establecidos en el artículo 62 del Código
Tributario; es decir, realizaba labores –de naturaleza
permanente- propias de un trabajador que se encuentra dentro
de la estructura orgánica de la demandada; puesto que las
labores realizadas por el demandante se encuentran
directamente relacionadas con las actividades principales de la
demandada, conforme así es de verse del Decreto Supremo
086-2003-EF, dispositivo legal que aprueba el Reglamento del
Fedatario Fiscalizador.
DÉCIMO PRIMERO.- Que, la desnaturalización de la
contratación sujeta a modalidad, recogida en el artículo 77° del
Decreto Supremo Nº 003-97-TR, viene a ser la pérdida de la
virtualidad jurídica de este tipo de contratación excepcional
como tal y, consecuentemente, se estaría frente a un contrato
sujeto a plazo indefinido, lo que acontece frente a la ocurrencia
de diversos supuestos fácticos que denotan la perdurabilidad de
la relación de trabajo, siendo uno de ellos la simulación o
fraude a las leyes laborales; el cual implica que se sanciona con
invalidez al contrato modal -como tal- cuando no se cumple con
las formalidades establecidas en la Ley. En el sub judice, como
se ha dejado anotado en los considerandos octavo, noveno y
décimo los contratos sujetos a modalidad suscritos por el
demandante, no cumplen con los requisitos de registro ante la
Autoridad Administrativa de Trabajo y causa objetiva; en
consecuencia se encuentran desnaturalizados; debiéndose
declarar su nulidad en aplicación del artículo V del Título
Preliminar del Código Civil, el cual prescribe “Es nulo el acto
jurídico contrario a las leyes que interesan al orden público o a
las buena costumbres”; por consiguiente, la contratación del
actor debe ser considerada como de duración indeterminada.

DÉCIMO SEGUNDO.- Que, con respecto a la indemnización


por despido arbitrario, cabe señalar que, según Carta de
Preaviso de Despido de fs. 161-164 y Carta de Despido de fs.
142-148, al demandante se le imputa en concreto las faltas
previstas en el inciso a) del artículo 25 del Decreto Supremo Nº
003-97-TR; al respecto, es menester precisar: i) En relación
con la falta imputada prevista en el inciso a) de la Ley de
Productividad y Competitividad Laboral, que estipula: “El
incumplimiento de las obligaciones de trabajo que
supone un quebrantamiento de la buena fe laboral” y “La
inobservancia del Reglamento Interno de Trabajo”; siendo
conveniente señalar primeramente lo siguiente: “Se suele
distinguir entre la buena fe-creencia y la buena fe-lealtad. La
buena fe-creencia es la posición de quien ignora
determinados hechos y piensa, por tanto que su conducta es
perfectamente legítima y no provoca perjuicios a nadie. En este
sentido se habla de poseedor de buena fe. La buena fe-
lealtad, se refiere a la conducta de la persona que considera
cumplir realmente con su deber. Supone una posición de
honestidad y honradez en el comercio jurídico, en cuanto lleva
implícita la plena conciencia de no engañar ni perjudicar ni
dañar. Más aún: implica la convicción (certeza) de que las
transacciones se cumplen normalmente, sin trampas ni abusos
ni desvirtuaciones”1; por lo que, la imputación hecha por la
emplazada al actor se basa en: 1) Que, “usted no cumplió a
cabalidad con las labores de Fedatario Fiscalizador de la
SUNAT al no actuar con la diligencia mínima que el cargo
requiere en el control y verificación de las obligaciones
formales de los contribuyentes que efectúan el traslado de
bienes desconociendo plenamente la Guía del Fedatario –
Control Móvil (GUFE-CM) que le fuera entregada a su ingreso
a la institución”; 2) Que, “por lo tanto usted habría incumplido
las obligaciones de trabajo previstas en los literales a), d) y g)
referidas al cumplimiento de las disposiciones legales vigentes,
incluidas las normas internas, las funciones asignadas y de
preservar los bienes (documentos) de la SUNAT. La situación
antes expuesta evidenciaría que usted ha incurrido en falta
disciplinaria prevista en los literales a) y q) del artículo 47 del
Reglamento Interno de Trabajo, aprobado por Resolución de
Superintendencia Nº 235-2003/SUNAT (…)”.

DECIMO TERCERO.- Que, en el presente caso, está probado


que mediante Carta de Preaviso de Despido de fecha diecinueve
de febrero del dos mil diez y Carta de Despido de fecha cinco
de marzo del dos mil diez, la demandada le imputa al
accionante la comisión de las faltas descritas en el inciso a) del
artículo 25 del Decreto Supremo Nº 003-97-TR, consistentes en
el incumplimiento de las obligaciones de trabajo que supone un
quebrantamiento de la buena fe laboral y la inobservancia del
Reglamento Interno de Trabajo; siendo que, por la primera
causal está determinada en el actuar del demandante respecto
de: i) la intervención realizada al vehículo de placa YD-2800 y
ZD-3648 el día 27.11.2009, que transportaba arroz,
procediendo a sellar las guías de remisión remitente y
transportista, además de la constancia de detracción,
quedándose con las correspondientes copias SUNAT,
intervención que al constatar que se habían cumplido las
disposiciones legales permitió que el vehículo siguiera su
tránsito; ii) recibió una llamada del contribuyente vinculado con
el citado vehículo y que se apersonó –dejando su puesto de
trabajo- al llamado cruce de ingreso a la ciudad de Trujillo,
donde la policía intervenía dicha unidad de transporte; iii) la
constancia de detracción no consignaba la información que
debía ser llenada por el Molino, a efecto de que el arroz pudiera
ser trasladado; y, por último, iv) se apropió de la documentación
(copias SUNAT) que de la intervención cuestionada recabó.

1
) PLA RODRIGUEZ, Américo. “Los Principios del Derecho del Trabajo”. Depalma. 1978; págs 310 y
311.
DECIMO CUARTO.- Que, en ese sentido corresponde
determinar si la demandada ha procedido correctamente a
establecer, en base a sus propias investigaciones, si la
infracción cometida por el actor conlleva a una causa justa de
despido o si la misma carece de sustento; es decir si el despido
se ha dado de forma arbitraria ; llegando a las siguientes
conclusiones:
14.1) La emplazada, refiere que el actor ha transgredido las
disposiciones descritas en la Carta de Despido de fs. 142-148,
en cuanto a la intervención de un camión que transportaba
aproximadamente seiscientos (600) sacos de arroz, permitió el
paso del vehículo sin efectuar la revisión física de la
mercadería, a pesar que la documentación no se encontraba
conforme, sustentando dicho argumento en la manifestación
realizada por el señor Teovaldo Cipra Cabrera (véase fs. 117-
119); sin embargo, el demandante en su carta de descargo de
fs. 151-158, ha manifestado lo siguiente: “(…) que ha procedido
a sellar las guías de remisión, de remitente y transportista,
además de la constancia de detracción (…), pues su persona
en ningún momento ha actuado con dolo, pues realizó la
intervención que le correspondía como Fedatario Fiscalizador y
el interés urgente era verificar que el depósito de la detracción
sea válida la cual era correcta, por lo tanto no le generó
ninguna duda de que haya evasiones tributarias de algún tipo y
se detuviese a realizar la revisión física, pues además había
afluencia de vehículos e intervenciones que revisar, haciendo la
aclaración que el recurrente se encontraba solo teniendo que
proceder de inmediato”; siendo que la emplazada no ha podido
demostrar que el actor ha tenido la intención (animus) de
querer sacar provecho de la intervención ocurrida el día
27.11.2009, conforme así se desprende del informe de fs. 117-
119 emitido por el señor Teovaldo Cipra Cabrera (léase párrafo
sexto y sétimo de dicho informe), manifestación que además no
ha sido contrastada con la manifestación del policía Florián a
fin de poder determinar si efectivamente el actor pretendía
sacar provecho o no de dicha situación; concluyendo de esta
manera que esta prueba no tiene sustento para acreditar la
supuesta falta cometida por el demandante el día de los hechos
(27.11.2009).
14.2.-La demandada, sostiene también que el actor recibió una
llamada del contribuyente vinculado con el citado vehículo y
que se apersonó –dejando su puesto de trabajo- al llamado
cruce de ingreso a la ciudad de Trujillo, donde la policía
intervenía dicha unidad de transporte; sin embargo, respecto a
este argumento, debe tenerse en cuenta que del informe
emitido por el señor Teovaldo Cipra Cabrera de fs. 117-119
(léase párrafo tercero), éste ha manifestado que el día
27.11.2009 (fecha en la cual se suscitaron los hechos materia
de despido) se encontraba de turno con los fedatarios Jhon
Castillo y Walter Campos, y que al llegar a la Garita de Control
de SUNAT con Jhon Castillo, el demandante le pidió el apoyo
con la camioneta indicándole que en el cruce de la entrada a
Trujillo hay un problema de la policía con un arrocero; es decir,
que en la Garita de Control de SUNAT estuvo el fedatario
fiscalizador Jhon Castillo; a quien no se le pidió su
manifestación, conforme así es de verse del proceso
administrativo de fs. 110-270 seguido contra el actor; arribando
a la conclusión que este argumento carece de actividad
probatoria.
14.3) La emplazada, señala también que el actor no ha tenido
en cuenta que la constancia de detracción no consignaba la
información que debía ser llenada por el Molino, a efecto de
que el arroz pudiera ser trasladado; sin embargo, de la Carta de
Despido de fs. 142-148, se debe tener en cuenta que al actor no
se le imputa responsabilidad alguna de no haber consignado los
datos que correspondía llenar al Molino en la Constancia de
Detracciones; concluyendo de esta manera que este argumento
no merece mayor análisis.
14.4 Finalmente, la demandada, refiere que el actor se apropió
de la documentación (copias SUNAT) que de la intervención
cuestionada recabó; sin embargo, de la propia Carta de
Descargos realizada por el demandante de fs. 151-158, éste
señala que: “(…) tenía la documentación en su poder, pero que
en el transcurso del día y dado a los operativos con
desplazamiento, que estaba realizando, así como el comiso de
maíz de 245 sacos que empezó a las 3:30 p.m. y terminó a las
5:00 p.m. aproximadamente, es que en esa situación extravió la
documentación y no realizó el reporte correspondiente porque
ya no tenía dicha documentación, refiere además que la
Resolución de Superintendencia Nº 266-2004 en su artículo 7,
inciso 7.2, literal d) señala que el molino debe quedarse con la
copia SUNAT de la constancia de detracción (…)”; por lo que,
estando a lo que el actor ha señalado que dicha documental ha
sido extraviada, es de preguntarse por qué la demandada no
solicitó a dicho Molino la copia SUNAT de la constancia de
detracción, a fin de poder acreditar si el actor cometió o no la
infracción que se le imputa, situación que no ha realizado la
demandada en el proceso administrativo seguido contra el
actor; determinándose que este argumento carece de actividad
probatoria.
Asimismo, es preciso indicar que la demandada le imputa al
actor haber cometido falta grave contemplada en el inciso a)
del artículo 25 del TUO del D.S. 003-97-TR, consistente en la
inobservancia del Reglamento Interno de Trabajo; sin embargo,
el mismo no ha sido ofrecido por la demandada, medio
probatorio fehaciente a fin de poder determinar si el accionar
del demandante se encuentra debidamente tipificada en el RIT.

DECIMO QUINTO.- Que, en consecuencia, habiéndose


analizado las imputaciones hechas por la demandada a fin de
justificar el despido del cual ha sido objeto el actor,
establecidas como faltas graves previstas en el inciso a) del
artículo 25 del Decreto Supremo Nº 003-97-TR; consistentes en
“El incumplimiento de las obligaciones de trabajo que
supone un quebrantamiento de la buena fe laboral” y “La
inobservancia del Reglamento Interno de Trabajo”; y en la
cual se ha podido determinar que el despido del actor ha sido
notoriamente arbitrario, toda vez que no han existido medios
probatorios contundentes en los cuales la Juzgadora haya
podido llegar a determinar que la falta cometida por el actor ha
sido gravosa; asimismo, no se ha podido establecer
concretamente que dicha conducta se encuentre debidamente
tipificada en el Reglamento Interno de Trabajo de la emplazada
(falta de tipicidad); corresponde otorgarle al actor la
indemnización correspondiente por despido arbitrario,
otorgándosele lo establecido por el artículo 38 del texto legal
antes invocado; estableciéndose un adeudo a favor del
demandante ascendente a S/. 3,615.00, conforme se aprecia
del cuadro siguiente:

Indemnización por Despido Arbitrario (Artículo 38°


- LPCL)
Rem. Art. Rem. Periodo
Total
Comp. 38° Indem. Indemnizable
Mes
Años Días
es
1800.00 1 ½ 01 04 02
Aplicaci 2,700.0 2,700. 900. 15.0 S/.
ón 0 00 00 0 3,615.00

DECIMO SEXTO.- Finalmente, de conformidad con el inciso 4)


del artículo 48° de la Ley N° 26636 concordante con el artículo
412° del Código Procesal Civil, debe condenarse a la parte
demandada al pago de costos del proceso.

III.-PARTE RESOLUTIVA.
Por estas consideraciones y de conformidad con los artículos
138 y 143 de la Constitución Política del Estado, impartiendo
justicia a nombre de la Nación:

FALLO: Declarando FUNDADA la demanda de


Indemnización por Despido Arbitrario presentado por
WALTER ERNESTO CAMPOS ARISTA contra la
SUPERINTENDENCIA NACIONAL DE ADMINISTRACION
TRIBUTARIA – SUNAT; en consecuencia: DECLARO nulos los
contratos sujetos a modalidad celebrados entre las partes desde
el 06 de noviembre de 2008; debiendo considerarse la
contratación del actor como de duración indeterminada; en
consecuencia: ORDENO que SUPERINTENDENCIA
NACIONAL DE ADMINISTRACION TRIBUTARIA – SUNAT;
cumpla con cancelar a favor del actor la suma de S./ 3,615.00
(TRES MIL SEISCIENTOS QUINCE Y 00/100 NUEVOS
SOLES) por el concepto de Indemnización por Despido
Arbitrario, más intereses legales, costos y costas del proceso
que se computarán en ejecución de sentencia, cumplido esto,
archívese el expediente en el modo y forma de ley.-
Notifíquese.-