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Terminar la pobreza

Autonomía como fin deseado

Alex Criollo

Filosofía política

Universidad San Francisco de Quito

Tema

Desde el tema de Justicia y la distribución, si partimos que la idea es salvar una vida,

¿cómo terminar la pobreza sin afectar el bien de los otros? Y qué implicaciones tiene

para la libertad y la individualidad.

En este ensayo se buscará dar respuesta a una interrogante que se han planteado una

gran cantidad de sociedades durante mucho tiempo: ¿Cómo erradicar la pobreza? Ahora

bien, sería adecuado especificar a qué tipo de pobreza se refiere; puesto que, existente tanto

pobreza material y financiera, como pobreza moral y de razonamiento. De esa forma, la

pobreza económica es la que se buscará terminar, pese a que ésta esté relacionada con la

pobreza mental, que poco después se analizará con mayor profundidad. Ahora bien, bajo la

reflexión de este ensayo de debe entender a la pobreza financiera como aquel estado en el

que se encuentra un individuo donde éste no posee los sucintes recursos para mantenerse

con vida y con un mínimo nivel de salud. No obstante es necesario realizar una adecuada

distinción con aquellas personas que por su edad, por su bagaje genético, y cierto tipo de

intratables enfermedades, no son consideradas como saludables; porque las razones

anteriormente expuestas escapan a la cantidad a la cantidad de recursos que una persona

posee. Una vez establecido el concepto de pobreza, es indispensable saber cuál es su causa;

y es en este punto donde existe demasiada polémica, cuyo análisis se dará más adelante en

el desarrollo. No obstante, se puede resumir la postura tomada en este ensayo, la cual


Terminar la pobreza

consiste en que la pobreza es la consecuencia a corto y/o largo plazo de las instituciones

inmersas en un determinado estado, las cuales están directamente relacionadas con la

cultura de dicho estado. Adicionalmente, se debe a la creencia de que un modelo impuesto

político económico puede resolver el problema de la pobreza, como se creía que el

comunismo podía con el problema. Una vez que se ha planteado este contexto, se puede

afirmar que la mejor forma de deshacerse de la pobreza es aumentando la producción de

recursos. Aunque claro, para que esto pueda ser posible, es necesario que todas las personas

que conformen el estado reconozcan su autonomía, y no dependan de un gobierno. Al

hablar de un tema que abarca una complejidad tan grande se necesitan tener en cuenta todas

las aristas de la inmensa red de posibilidades que se pueden dar como consecuencias.

Puesto que, al hablar de un cambio de esa magnitud existen implicaciones sociales como

morales; ya que al plantear un estado sin un aparente gobierno, se puede creer que la

anarquía es posible. Sin embargo, este tema será puesto en tela de razonamiento cómo se

planea evitar.

Retomando el tema expuesto en la introducción acera de la pobreza; algunas

opiniones establecen que los pobres se encuentran así por su forma de pensar. Dicha

afirmación por sí sola es sesgada e indiferente a la realidad, por ende incierta. Por otra

parte, otro argumento de basa en la desigualdad de oportunidades, las cuales se han ido

acumulando en el tiempo dando como resultado un marco social donde aspirar a una vida

menos precaria se convierte en un inocente sueño. Ese caso se puede ilustrar fácilmente en

una gran cantidad de los tan citados países africanos. La opinión basada en la reflexión y

estudio de este estado tan común en la historia de la humanidad que es la pobreza, que se ha

optado en este ensayo consiste en que la causante es una interesante combinación entre

ambas opiniones previamente enunciadas. La forma de pensar se ve enormemente


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influenciada por la idea de que el estado debe ser el que garantiza todo al ciudadano, y si

llega a existir algún tipo de injusticia, es culpa de los mandatarios o figuras políticas. Esta

forma de pensar despoja de cualquier libertad que un individuo posea. Por otra parte,

cuando esta forma de pensar se ha mantenido durante muchos siglos, es lógico pensar que

se quedado tan impregnada en la sociedad que se ha llegado a creer como una verdad

natural. Dicho suceso tiene como consecuencia que se genere una brecha económica

demasiado alta y se produzca la indeseable pobreza. De hecho, tal ha sido la dependencia al

estado de las personas que incluso se puede observar cómo venden su libertad hacia el

estado; esto lo ilustra perfectamente Hannah Arendt en su texto “Los orígenes del

totalitarismo”.

En consideración a lo anteriormente expuesto, la mejor opción que se puede optar es

devolver al individuo su libertad intrínseca a su naturaleza. Devolverme aquella autonomía

que caracteriza tanto a la especie humana. Porque, cuando el individuo tiene claro que no

depende de nadie más que de su propio esfuerzo y aspiraciones, es entonces cuando decide

aumentar su productividad. Para lo cual dicha autonomía debe ser una que desarrolle la

razón de cada individuo en la sociedad, de todas las clases sociales. Tiene que ser una

autonomía como la que plantea Montaigne en el texto “El jardín imperfecto”. No obstante,

es indispensable que esta razón se encuentre bajo un escogido estado, refiriéndose a estado

con el concepto que le dio Aristóteles en su escrito “Política”. Estado entendido como el

conjunto de familias las cuales velan cada una por su interés y se rigen bajo sus propias

normas, no obstante, estas cooperan cuando desean alcanzar un determinado fin común.

En conclusión, para liberar a una sociedad de un problema y una desgracia tan

grande, es necesario cambiar su manera de pensar. Y sobre todo, que esté bien establecido

que cada uno elija el modelo de vida que considere como adecuado. Puesto que, en esas
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circunstancias, el estilo de vida que uno elija no será considerado como pobre o negativo,

únicamente será percibido como un estado alternativo.