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CICLO BIOGEOQUÍMICO

El ciclo biogeoquímico consiste en la conexión entre elementos vivos y no vivos.


Cualquier organismo vivo se descompone después de su muerte y mediante un
proceso químico, los elementos resultantes de esa descomposición se depositan en
la biosfera y se reciclan para ser utilizados posteriormente por otro organismo vivo.
Los ciclos biogeoquímicos más importantes son agua, oxígeno,
nitrógeno, carbono, fósforo y azufre.

Los ciclos biogeoquímicos pueden ser ciclos de gas, donde los elementos se
distribuyen en la atmósfera y el agua y luego van a ser reutilizados por organismos
vivos. También pueden ser ciclos sedimentarios, donde los elementos se depositan
en la corteza terrestre o en el lecho marino y permanecen allí durante mucho tiempo
para ser reciclados más tarde por los organismos. O pueden ser ciclos mixtos donde
se combinan los procesos de ciclos gaseosos y ciclos sedimentarios.

De esta manera, la materia circula dentro y fuera de los ecosistemas permitiendo la


formación de vida. A partir de un estado elemental, la materia forma elementos
inorgánicos que son reutilizados por organismos vivos para finalmente regresar al
estado elemental y comenzar nuevamente el ciclo. De ahí la importancia de no
alterar el proceso natural del ciclo biogeoquímico.

La tierra es un sistema cerrado donde la materia no entra o sale. Las sustancias


utilizadas por los organismos no se “pierden”, pero pueden llegar a sitios donde son
inaccesibles para los organismos durante un período prolongado. Sin embargo, casi
siempre el material se reutiliza y con frecuencia circula varias veces, tanto dentro de
los ecosistemas como fuera de ellos.

Hay tres tipos de ciclos biogeoquímicos interconectados.

En los ciclos gaseosos, los nutrientes circulan principalmente entre la atmósfera


(agua) y los organismos vivos. En la mayoría de estos ciclos, los elementos se
reciclan rápidamente, a menudo en horas o días. Los principales ciclos de gas son
los de carbono, oxígeno y nitrógeno.

En los ciclos de nutrientes, los nutrientes circulan principalmente en la corteza


terrestre (suelo, rocas y sedimentos), la hidrosfera y los organismos vivos. Los
elementos en estos ciclos, generalmente se reciclan mucho más lentamente que en
los ciclos atmosféricos, porque los elementos se retienen en las rocas sedimentarias
durante mucho tiempo, a menudo de miles a millones de años y no tienen una fase
gaseosa. El fósforo y el azufre son dos de los 36 elementos reciclados de esta
manera.

En el ciclo hidrológico; el agua circula entre el océano, el aire, la tierra y los


organismos vivos, este ciclo también distribuye el calor solar en la superficie del
planeta.
Ciclos Biogeoquímicos
El ciclo del carbono es un ciclo biogeoquímico por el cual el carbono se intercambia
entre la biosfera, la litosfera, la hidrosfera y la atmósfera de la Tierra. Los conocimientos
sobre esta circulación de carbono posibilitan apreciar la intervención humana en el clima y
sus efectos sobre el cambio climático.

El carbono (C) es el cuarto elemento más abundante en el Universo, después del


hidrógeno, el helio y el oxígeno (O). Es el pilar de la vida que conocemos. Existen
básicamente dos formas de carbono: orgánica (presente en los organismos vivos y
muertos, y en los descompuestos) y otra inorgánica (presente en las rocas).
En el planeta Tierra, el carbono circula a través de los océanos, de la atmósfera y de la
superficie y el interior terrestre, en un gran ciclo biogeoquímico. Este ciclo puede ser
dividido en dos: el ciclo lento o geológico y el ciclo rápido o biológico.

Suele considerarse que este ciclo está constituido por cuatro reservorios principales de
carbono interconectados por rutas de intercambio. Los reservorios son la atmósfera, la
biosfera terrestre (que, por lo general, incluye sistemas de agua dulce y material orgánico
no vivo, como el carbono del suelo), los océanos (que incluyen el carbono inorgánico
disuelto, los organismos marítimos y la materia no viva), y los sedimentos (que incluyen los
combustibles fósiles). Los movimientos anuales de carbono entre reservorios ocurren
debido a varios procesos químicos, físicos, geológicos y biológicos. El océano contiene el
fondo activo más grande de carbono cerca de la superficie de la Tierra, pero la parte del
océano profundo no se intercambia rápidamente con la atmósfera.

El balance global es el equilibrio entre intercambios (ingresos y pérdidas) de carbono entre


los reservorios o entre una ruta del ciclo específica (por ejemplo, atmósfera - biosfera). Un
examen del balance de carbono de un fondo o reservorio puede proporcionar información
sobre si funcionan como una fuente o un almacén para el dióxido de carbono.

El azufre forma parte de aminas y de otras moléculas clave como la coenzima A, donde se
halla en forma reducida (principalmente como grupo sulfhídrico) y el NADPH. Las plantas y
otros productores primarios lo obtienen en su forma líquida, principalmente
como ion sulfato (SO42-) que, tras ser reducido se incorpora a sus proteínas en forma sólida.
Los organismos que ingieren estas plantas lo incorporan a su vez a sus proteínas, y de esta
forma pasa a los organismos del nivel trófico superior. Al morir, el azufre reducido de las
proteínas entra en el ciclo del azufre y es oxidado por bacterias a forma que las plantas
puedan asimilar (sulfato) y los animales puedan digerir.
Los intercambios de azufre, principalmente en su forma de dióxido de azufre SO2, se
realizan entre las comunidades acuáticas, terrestres y marinos, de una manera y de otra en
la atmósfera, en las rocas y en los sedimentos oceánicos o pavimentos, en donde el azufre
se encuentra almacenado. El SO2 atmosférico se disuelve en el agua de lluvia o se deposita
en forma de vapor seco. El reciclaje local del azufre, principalmente en forma de ion sulfato
y sulfuro, se lleva a cabo en ambos casos. Una parte del sulfuro de hidrógeno (H 2SOC),
producido durante el reciclaje local del sulfuro, se oxida y se forma SOL69.
El nitrógeno es un elemento esencial del cuerpo de los seres vivos, ya que forma parte de
todas las proteínas y ácidos nucleicos.

El nitrógeno es el elemento más abundante de la atmósfera (78 %), donde se encuentra


como N2, aunque la mayor parte de los seres vivos no lo pueden utilizar directamente. Sólo
unas bacterias, fijadas a las raíces de algunas plantas, son capaces de fijar el nitrógeno
para que pueda ser utilizado por las plantas e introducirlo en la cadena trófica.

El ciclo del nitrógeno se puede resumir en los siguientes pasos:

 Las bacterias fijadoras de nitrógeno atmosférico del suelo utilizan el nitrógeno


para crear nitratos que las plantas pueden absorber por sus raíces y sintetizar sus
propias proteínas.
 Los herbívoros, y después los carnívoros, incorporarán el nitrógeno necesario a
través de la alimentación. Con este nitrógeno podrán crear sus propias proteínas y
ácidos nucleicos.
 Los microoganismos descomponedores transforman las sustancias nitrogenadas
originadas en la excreción de los seres vivos, como la urea, y los restos de
organismos muertos, para que puedan ser utilizados nuevamente por las plantas.
 Las bacterias nitrificantes transforman el amonio producido por los
microorganismos descomponedores en nitratos que las plantas absorben.
Lasbacterias desnitrificantes tranforman parte de esos nitratos en nitrógeno, que
es devuelto a la atmósfera.

El nitrógeno es un factor limitante para el desarrollo de las plantas, puesto que su escasez
provoca problemas en el desarrollo de las plantas. El exceso de abonos o fertilizantes
utilizados en agricultura puede provocar la eutrofización de lagos y ríos.

El ciclo del agua es el proceso de circulación del agua entre los distintos compartimentos
de la hidrosfera. Se trata de un ciclo biogeoquímico en el que hay una intervención mínima
de reacciones químicas, y el agua solamente se traslada de unos lugares a otros o cambia
de estado físico.
El agua de la hidrosfera procede de la desgasificación del manto, donde tiene una presencia
significativa, por los procesos del vulcanismo. Una parte del agua puede reincorporarse al
manto con los sedimentos oceánicos cuando éstos forman parte de litosfera en subducción.
La mayor parte de la masa del agua se encuentra en forma líquida, sobre todo en los
océanos y mares y en menor medida en forma de agua subterránea o de agua superficial
(en ríos y arroyos). El segundo compartimiento por su importancia es el del agua acumulada
como hielo sobre todo en los casquetes glaciares antártico y groenlandés, con una
participación pequeña de los glaciares de montaña, sobre todo de las latitudes altas y
medias.
Por último, una fracción menor está presente en la atmósfera como vapor o, en estado
líquido, como nubes. Esta fracción atmosférica es sin embargo muy importante para el
intercambio entre compartimentos y para la circulación horizontal del agua, de manera que
se asegura un suministro permanente a las regiones de la superficie continental alejadas
de los depósitos principales.
El ciclo del agua disipa una gran cantidad de energía, la cual procede de la que aporta la
insolación. La evaporación es debida al calentamiento solar y animada por la circulación
atmosférica, que renueva las masas de aire y que es a su vez debida a diferencias
de temperatura igualmente dependientes de la insolación. Los cambios de estado del agua
requieren o disipan mucha energía, por el elevado valor que toman el calor latente
de fusión y el calor latente de vaporización. Así, esos cambios de estado contribuyen al
calentamiento o enfriamiento de las masas de aire, y al transporte neto de calor desde las
latitudes tropicales o templadas hacia las frías y polares, gracias al cual es más suave en
conjunto el clima planetario.
El Ciclo del Agua comprende los siguientes pasos:
a. Evaporación por la acción del sol y la formación de las nubes.
b. Las nubes, por los vientos, se desplazan hacia la tierra; estas se forman cunado se
enfrían lo suficiente para que se produzcan góticas muy pequeñas que quedan
suspendidas en la atmósfera a través de la condensación.
c. La precipitación ocurre cuando las gotas de agua suspendidas caen en forma liquida
como lluvia, o en forma sólida como granizo o nieve.
d. Parte de esta agua se filtra en el suelo, otra corre por la superficie formando ríos hasta
que regresa de nuevo al mar.
e. Parte de esta agua regresa de nuevo a la atmósfera por medio de la evaporación.