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Ensayos en honor a

Edición: Primera. Mayo de 2011


Tirada: 500 ejemplares

ISBN: 978-84-92613-66-3
JVlARCELO DIAMAND
Copyright: © 2011, Miño y Dávila srl
© 2011, Universidad Nacional de Moreno
Las raícq;;;s del nuevo modelo de desarrollo argentino
© 2011, CEIL-PIETIE del CONJCET (PICT 2383/06)
© 2m 1 , Asociación Trabajo y Sociedad
y del pensamiento económico nacional
© 2011, Pedro Miño

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PABLO IGNACIO CHENA
NORBERTO EDUA'l'mO CROVETTO
DEMIAN TUPAC PANIGO
(coordinadores)
~~~~~

Ensayos en honor a
MARCELO DIAMAND
Las raíces del nuevo modelo de desarrollo argentino
y del pensamiento económico nacional

Fabián Amico
Andrés Asiain
Facundo Barrera
Eduardo L. Curia
Pablo l. Chena
Horado J. Delguy
Aldo Ferrer
Alejandro fiorito
Horado Ghilini
lván Heyn
Pablo Moldován
Patricio Narodowski
Julio C. Neffa
Daniel E. Noval<
Demian T. Panigo
Pablo E. Pérez.
Jorge Remes Lenicov
José Sbattella
Leandro A. Serino
HéctorValle

C .E I L
PIETTE

CONICET.

~-~;--~,_:--_-__ '.:. ..
Índice

Introducción ....................................................................................... 9
NORBERTO E. CROYETTO, PABLO l. CJ·lENA y DEMJAN T. PANlGO

PRIMERA PARTE:
El pensamiento de Marcelo Diamand: el hombre y las instituciones

1. Marcelo Diarnand y la "Enfermedad Holandesa'· ............................ .. 21


ALDO fERRER

2. Reflexiones a partir del pensarn iento de Marcelo Diamand .............. . 25


.Tuuo C. NEFFA

3. El péndulo de Diamand. Una actualización post-estructuralista ........ 43


PATRICIO NARODOWSKI

4. La "estructura productiva desequilibrada'' y los dilemas


del desaJTol!o argentino ...................................................................... . 55
F ABJÁN AMlCO y ALEJANDRO FIOR!TO

5. ¿Nueva política económica, viejos problemas? Viabilidad económica


y distribución de ingresos en la postconvertibiliclacl .......................... . 81
PABLO E. PÉREZ

6. Diamancl, la Unión Industrial y demás .. .


a la luz de mi experiencia personal .................................................... . 93
EDUARDO L. CURIA

7. Marcelo Diamand y los debates de su época ............... ,..................... . ]] l


1
J HÉCTOR VALLE
¡
¡ 8. Crecimiento con distribución del ingreso: la importancia ele la
i.
'1 propuesta ele Diamancl ............................................................. , ......... . 131
HORACIO GHJLIN!

9. Del modelo agrario ele los noventa a las retenciones


post-Convertibilidad .......................................................................... . 145
HoRAcio J. DELGUY
SEGUNDA PARTE:
Las ideas de Marcelo Diamand en la política económica argentina Introducción

1O. El tipo de cambio como instrumento de política................................ 157


JORGE REMES LENJCOV Norberlo Crovetl0 1
Pablo Ignacio Chena~
11. La política comercial en las Estructuras Productivas Desequilibradas: Demian Tupac Panigo 3
el caso de las licencias no automáticas de importación...................... 179
IVÁN HEYN y PABLO MoLDOVÁN

12. Regulación del comercio ext~rior y apropiación de rentas.


Pasado y presente .de la medida ........................ :................................. 203
Jos.E 8BATTELLA Y FA CUNDO BARRERA

13. Estructura productiva desequilibrada: vigencia de una idea original ... 219
DANIEL E. NOVAK

14. Del neo-mercantilismo al tipo de cambio múltiple para el desaffollo.


esde sus inicios, la discusión económica en Argentina se ha caracterizado
Los dos modelos de la post-Convertibilidad.......................................
DEMIAN T. PAN!GO y PABLO l. CHENA

TERCERA PARTE:
241

D por una fuerte polémica en torno a cuáles deben ser las características de
una política que favorezca su desarrollo nacional. Paradójicamente, esta
polémica que se aprecia desde textos como "La representación de los hacendados" 4
Nuevos desarrnllos teóricos basados en los aportes de (Mariano Moreno, 1809), hasta las más recientes discusion~s públicas sobre
Marcelo Diamand comercio exterior y derechos de exportación desarrolladas en el mismo s.eno del
Poder Legislativo, ha sido sistemáticamente desfigurada u ocultada por la ma-
15. Demanda efectiva y restricción externa: un modelo a la Diamand yor parte de nuestra profesión, generando un· ostensible divorcio entre las ideas
aplicado a la Argentina del presente ............ ....................................... 269 y la realidad, entre la teoría económica y la acción política. En este sentido, al
ANDRES ASIA!N presentar el ciclo de conferencias "Haéia la consolidación del Pensamiento Eco-
nómico Nacional" organizado en 1985 por el Centro de Estudios de la Realidad
16. Diversificación productiva en países que producen bienes salario: Económica (CERE) que presidía, Marcelo Diamand afirmaba:
el caso de Argentina........................................................................... 291 "El nombre elegido no es una casualidad. El punro de partida de la insti-
LEANDRO A. SERINO tución que presido(. .. ) es que el problema de nuestro país es el divorcio

17. Estructuraproductiva desequilibrada y volatilidad macroeconómica... 323


DEMJAN T. p ANIGO Y p ABLO l. CHENA Profesor de la Universidad de Buenos Aires.
2 Docente de la Universidad Nacional de La Plata y de Ja Universidad Nacional de Lomas de
Zamora.
3 Director del Observatorio Metropolitano de Economía y Trabajo de la Universidad Nacional de
Moreno, Investigador Adjunto del CEJL-P!ETTE del CONlCET y profesor de la Universidad
de Buenos Aires y la Universidad Nacional de La Plata.
-4 Según M. Gal vez el titulo completo: "La representación que el apoderado de los hacendados
de la campaña del Río de La Plata dirigió al excelentísimo se11or Virrey, Don Baltazar Hidalgo
de Cisneros, en el e.'.pediente promovido sobre proporcionar ingresos al Erario por medio de
un franco Comercio con la Nación inglesa".

9
entre las ideas y la realidad: la Argenrina se debare ( ... ) en una desorien- neo-liberal, por un lado; y las posiciones heterodoxas latinoamericanas en sus
t;1ción por no emender la evolución de la propia realidad económica" diferentes variantes.
(Diamand, 1986: 60). La primera se afen-abn a los principios económicos elaborados por el libera-
lismo sajón que la escuela neoclásica compuso en un cuerpo entero y coherente
El centro ele gravedad ele su pensamiento es el concepto ele estructura produc-
en el cual el funcionamiento libre de los mercados genern sistemas econó111icos
tiva desequilibrada (EPD) que, de no mediar políticas económicas apropiadas,
eficientes. Algo así como una "trampa 22" donde si hay libertad ele mercados se
afecta sensiblemente la posibilidad de un proceso ele desarrollo sostenido tanto
es eficiente y se resuelve el tri lema, y si no, no se lo es y no se resuelve'. Dentro
en la Argentina como en buena parte ele las economías latinoamericanas. En
de este esquema la ley de las ventajas comparativas ricardiana, refornrnlacla por
palabra del propio Diamand:
Heckscher y Ohlin, es central para administrar la relación entre 13 economía
"En los países exponadores primarios corno la Argemina el sccwr primario interna y el sector externo ele los estados nacionales. En base a esos principios
e:dstc y además tiene muy alca productividad cn virrnd de sus vemajas sólo debemos tener las industrias "sanas'·, como clirín Pi necio (Rnpoporl, 20 l O,
nawrales. ( ... ) En escas condiciones el i:ipo de: cambio se si rúa en el nivel pp.125/127), es decir aquellas que sobrevivirían al esquema de precios relativos
del sector primario más productivo y no puede reflejar la paridad del sector c¡ue rige a nivel internacional y que está definido por las economías centrales.
industrial" Y agrega más adelante, " Cuando los precios del secwr indus- Un ejemplo de este tipo de políticas fue el esquema cambiario-monetario de la
trial se traducen sobre la base del tipo de cambio primario -o diríamos Convertibiliclacl, sobre el cual Diamand observó en 1998 desde la Fundación ele
pampeano en nuestro caso- resultan m.uy altos y el país no puede competir la Unión Industrial que:
en condiciones de libre comercio imernacional" (Diamand, l 986: 61).
"Si la escabilidad de precios se mantiene a cosra del arraso cambiario y ele
Paradójicamente, este concepto central para el desarrollo económico latino- una esrrucrnra relariva de renrabilidades que conduce a un desequilibrio
americano no fue revalorizado en el ámbito académico argentino sino hasta que exrerno, tarde o temprano se desembocat«Í en la inestabilidad de precios o
el mismo se rebautizó en la literatura anglosajona bajo el nombre de "Enfem1eclad en la recesión, o en ambas" (Diamand y NochtefC 1999: 359).
Holandesa" (por Carden y Neary, 1982), casi l O afios después ele la idea originnl
La segunda, por su parte, postulaba sortear esta triple imposibilidad a través
ele Marcelo Diamand ( 1973), basada en el diagnóstico previo ele la problemá-
de dos mecnnismos alternativos. El primero, la industrialización por vía de la
tica macroeconómica latinoamericana ele los investigadores estructura listas de la
sustitución de importaciones, que trató de ir ahorrando divisas reemplazando
CEPAL. En años recientes, algunos economistas autodenominados neo-desan-o-
bienes importados por bienes producidos internnmente. Los comienzos ele este
llistas, han querido ver la problemática ele la EPD bajo el prismn del modelo ele
proceso fueron auspiciosos, pero a medida que se profuncliznba hacin sectores
enfermedad holandesa, sin advertir que esta última caracterización referencia a
más complejos y básicos ele la cadena, los requerimientos ele divisas resultaban
una alteración "pasajera" ele la estructura económica debido al descubrimiento de
incluso más intensos e inflexibles, tal y como también mencionaran y formaliza-
un recurso natural de alta procluctiviclacl en un país industrialmente clesarrollaclo.
ran Braun y .loy (1968). En palabras de Diamancl (1973), la ISI sólo postergaba
De ahí su nombre ele "enfermedad".
momentáneamente el problema ele restricción externa, n costa ele unn creciente
Hasta Ja emergencia de las propuestas ele politica económica de Marcelo
profundización del desequilibrio productivo.
Diamand, existía cietto consenso respecto de la existencia de un hipotético tri-
lema del sub-desarrollo latinoamericano, según el cual, en las economías de la "La susdtución de importación de insumo de un nivel de elaboración infe-
regi<'.>D resultaríaj_111posi[¡le alcanzar al mismo tiempo el triple objetivo ele pleno rior al de los productos finales, posterga-pero no resuelve- el desequilibrio
empleo, salarios reales elevados y equilibrio en la cuenta con-iente ele! balance externo. Al tener lugar una nueva expansión de la industria interna, vuelven
de pagos con industrialización. Esta idea se sustentaba en la hipótesis ele que el a aumentar las necesidades de divisas y se hace necesario sustituir el nivel
objetivo combinado ele pleno empleo y salarios reales elevados, generaba una siguiente de elaboración y así sucesivamenre ... De este modo, la dinámi-
masa salarial y un nivel de consumo que excedía el límite impuesto al crecimiento ca misma del desarrollo industrial aumema cada vez más la discrepancia
económico por la restricción de divisas.
'1 En el caso específico de la economía argentina, los modelos ele 'desarrollo
implementados desde comienzos de los afios '40 hasta mediados ele los '70 inten- 5 Se refiere a una expresión relativa a un pensamiento circular, que se relaciona con las normas
ejercito norteamericano por el cual si un soldado peticiona no participar de misiones suma-
d<::l
taron resolver el trilema por intennedio de dos propuestas excluyentes: la que mente peligrosas aduciendo locura significa que esta cuerdo y si acepta significa que no esta
Diamand llamaba el "paradigma clásico", y que hoy denominaríamos la con-iente sano mental mente, pero para excusarse debe presentar una petición.

10 ENSAYOS EN HONOR A MARCELO DIAMAND Introducción 11


inicial entre los costos industriales y los primarios, llevando a un proceso cambio efectivo industrial genera las condiciones de oferta necesarias para el
acumulativo de deformación de costos y precios relativos internos. Dentro crecimiento, mientras que la contención de precios de los alimentos, a través de
de la terminología que hemos adoptado, aumenta el grado de desequilibrio retenciones a las exportaciones y políticas asociadas, mejora los salarios reales
de la esrrucmra productiva" (Diamand, 1973: 49-50). impulsando la demanda agregada a través del consumo de las clases populares
(sin erosionar la competitividad industrial necesaria para sostener el equilibrio
El mecanismo alternativo para "resolver" el mencionado trilema, tuvo su de la cuenta coJTiente).
origen en el pensamiento soviético. En efecto, la profundización de.1 proceso A cuatro afios de su fallecimiento, el objetivo de este libro es rescatar, reva-
de industrialización requería de dotaciones ingentes de capital a fin de integrar lorizar y actualizar las ideas de uno de los pocos economistas que, liberado de
al sistema con las industrias básicas, recurso del cual -se sostenía- se carecía. seguir acríticamente el discurso dominante, y despreocupado de la validación
De modo que hay que complementar el deficiente ahoITo interno con el ingreso académica entTe sus pares, nos ha legado la que probablemente sea una de las
1nasivo de capitales extranjeros. En Argentina, este enfoque llevó el nombre de contribuciones más lúcidas de nuestra disciplina para comprender la dinámica
desaiTollismo. Para Marcelo Diamand esta propuesta no podía constituir una de la economía argentina y su lugar en el mundo. Para ello, la obra se articula
solución genuina al trilema mencionado ya que: en torno a tres ejes temáticos generales: el primero asociado a la presentación y
"lvlientras afluyen, la economía funciona a pleno y crece. Pero dado que análisis del pensamiento de Marcelo Diamand y sus repercusiones institucionales;
las inversiones se realizan fundamentalmente en el sector industrial que el segundo relacionado con la influencia de sus ideas en la política económica
trabaja para el consumo interno, su afluencia no incrementa la capacidad argentina; y el tercero que recofre algunos desarrollos teóricos posteriores ins-
exponadora. Sigue aumencando así el déficit potencial del sector externo pirados en sus ideas.
y para ir cubriéndolo se necesitan apones nuevos y cada vez mayores del La 1ximera parte del libro reflexiona sobre el pensamiento de Marcelo
exterior. Estos, a su vez, a medida que ingresan generan cargas financieras Diamand, su complejidad y actualidad, luego de más de 35 años de. la publica-
-intereses y dividendos-también en divisas. Para financiarlas aumenta aún ción de "Doctrinas Económicas Desarrollo e Independencia" y su relación con
más la necesidad de mievos aporres. Todo el esquema funciona en el sentido los ámbitos donde se desplegó su actuación. Así, los trabajos de Ferrer, Neffa,
de una progresión geométrica de carácter explosivo, que a un plazo más o Narodowski, Amico y Fiorito, y Pérez tratan sobre distintos aspectos del enfo-
menos breve desemboca en un colapso" (Diamand, 1973: 104). que diamandiano y lo actualizan a la luz ele desarrollos actuales y de los nuevos
enfoques surgidos de los aQálisis recientes de la econorn ía argentina y latinoame-
"De este modo se confunde la disponibilidad de divisas necesarias para ricana. Los trabajos de Curia y Valle sitúan las ideas en los marcos de actuación
afrontar las importaciones corrientes de la economía con los ahorros. No de las instituciones empresarias, mientras que el trabajo de Ghilini nos brinda
es exuaño que dentro de esta confusión conceptual, los frigerisras hayan su significación para el movimiento obrero y el trabajo de Delguy lo hace con
rechazado sistemáticamente todas las afirmaciones o pruebas que demos- respecto al sector primario con referencias específicas al agropecuario. Estas dos
traban que la tasa de ahorro en el país úi lo suficiente para sostener últimas obras recuperan lo señalado por Diamancl en los seis falsos dile'mas, es
el desarrollo económico sin necesidad de capital extranjero" (Diamand, decir: "el falso dilema entre el agro y la industria", entre "las exportaciones indus-
1973: 433). triales y la sustitución de importaciones", entre "la estabilidad y el crecimiento",
Es decir, se confundía falta de ahoJTo con falta de divisas, y esta confusión le entre "lo económico y lo social", entre "capitales extranjeros y el estancamiento",
venía muy bien a los intereses de las empresas multinacionales que, de ese modo, y el último entre "libertad de mercado e intervencionismo".
obtenían beneficios extras producto de los incentivos a radicarse. Ferrer toma en consideración el concepto de enfermedad holandesa seña-
En definitiva, como ninguna de las dos posiciones mencionadas constituía lando que los efectos de una apreciación cambiaría persistente resultante de una
una verdadera solución (ni teórica ni práctica) a los problenias estructurales del avalancha de divisas por un repentino aumento de exportaciones "primarias"
estancamiento secular de la economía argentina, Diamand propone un conjunto es diferente si se trata de los países que fueron "pioneros de los desarrollos
de medidas de política ec¿nómica que, integradas, son capaces de sortear defini- tempranos del capitalismo y la industrialización", o de aquellos cuyp desarrollo
tivamente el tri lema del subdesarrollo argentino. Con eje en una política de tipos es tardío.. Recuerda de Prebisch el concepto de "enfermedad periférica", seña-
de cambios múltiples que reconozca los desequilibrios estructurales, este autor lando que hoy en día ésta se origina tanto por el contenido de las exportaciones,
demuestra que es posible disociar el crecimiento de los salarios reales respecto rnayom1ente de origen en recursos naturales, como por el enorme crecimiento
de los costos laborales unitarios en dólares. La depreciación relativa del tipo de que ha tenido los movimientos internacionales de capitales que ha acentuado

ENSAYOS EN HONOR A MARCELO OIAMAND Introducción 13


12
el problema de base de la EPD. La política económica debe atender, ahora, a entre las distintas variables que determinan la competitividad". Esta discusión,
· estos dos aspectos_ equilibrar la estructura productiva y defenderse ele los shocks por tanto, debe trascender a la política cambia1:ia e incluir a la tasa ele beneficio
externos especulativos. ele las empresas como parte del debate.
La relación entre las ideas ele Diamand y el funcionamiento del mercado ele Curia y Valle hacen su aporte desde una perspectiva ele la actuación ele
trabajo es el tema central del escrito ele Neffa. Sostiene que la heterogeneidad Diamancl dentro ele las organizaciones gremiales empresarias, aunque por cierto
estructural se refleja en el mercado ele trabajo y que, si bien, desde fines del desde distintas perspectivas. En efecto, Curia relata en un tono personal, casi
2002 disminuye pero persiste "porque se trata de un problema estructural". La íntimo y afectuoso, las vicisitudes que las ideas ele Diamancl han tenido en el con-
evolución de la productividad laboral por sectores continúa siendo consistente texto dramático de la evolución ele la economía argentina en los últimos 40 años.
con la heterogeneidad estructural. Concluye interrogándose sobre el rol que Subraya cómo las ideas neoliberales, progresivamente dominantes, bloqueaban la
en este sentido puede jugar el sector científico tecnológico para modificar los posibilidad ele producir un pensamiento propio. Estas.discusiones se ven refleja-
desequilibrios de procluctiviclacl por medio ele una actitud colaborativa y asociada das en los cuadernillos del Consejo Académico ele Ja Fundación ele la UIN'.
entre el Estado, las cámaras empresariales innovadoras, las organizaciones sin- Por el contrario Valle, hace referencias a la polémica y diferencias que por
dicales, las universidades nacionales y los graneles organismos del sistema ele lo años 60 y 70 sufría el movimiento empresario y discute la añeja controversia
ciencia y tecnología. con Frigerio, ideólogo ele Ja corriente desaITollista.
El trabajo ele Narodowski retoma la idea del ¡'ii-oceso cíclico de la economía Por último, están los trabajos ele Ghilini y Delguy que observan el pensa-
argentina que Diamancl denominó "El Pénclulo" .. So.stiene que éste se basa en la miento cliamancliano desde la perspectiva ele los intereses ele los trabajadores y del
hipótesis ele la EPD que considera el diferencial de productividad entre la indus- sector agropecuario. Ghilini retoma las ideas centrnles que en materia económica
tria y el campo, pero que hoy el sistema productivo, con la crisis del forclismo, suele expresar al pensamiento sindical argentino elaborado desde mediados del
cambia sustancialmente, debiéndose observar "diferenciales" productivos ele siglo xx: crecim íento y distribución del ingreso no son objetivos contradictorios.
mayor complejidad en su entramado y dinámica. De modo que ahora los ele- Es más, es necesario un acuerdo sobre la distribución del ingreso que haga com-
mentos centrales son "las diferenciales ele c01nplejiclacl" para alcanzar los niveles patible lo social con lo económico y Ja restricción externa. Así señala que "el
ele crecimiento ele los países más avanzacl9s. crecimiento del salario, el empleo y el gasto público sostienen una fuerte amplia-
Amico y Fiorito fundamentan la centralidad que tiene el concepto de estruc- ción del mercado interno y con ello fortalecen un proceso ele industrialización
tura productiva desequilibrada e incorporan dos aspectos al pensamiento ele '~hacia dentro" y ele sustitución ele importaciones dando lugar a un progresivo
Diamancl. En primer Jugar, la noción del acelerador que induce, en una espe- eslabonamiento entre los diversos sectores productivos. Por el otro, el impulso
cie ele circulo virtuoso, la relación inversión-crecimiento puede resolverse sos- al incremento del valor agregado de nuestras exporiaciones tradicionales llevado
teniendo Ja demanda en fonna autónoma, "el reconocimiento e inclusión del. a cabo por el actual gobierno, provee crecientemente las divisas necesarias y se
efecto acelerador en SlL aparato analítico no debilita en nada -más bien lo hace interrelaciona también con el resto ele la matriz compleja que hoy se está impul-
más robusto- el enfoque ele Diamancl acerca ele la Estructura Productiva Des- sando. Las condiciones para profundizar este modelo están dadas.
equilibrada". En segundo lugar, una reevaluación del proceso denominado de Delguy retoma ele cierta manera el primer falso dilema entre el agro y la
industrialización por sustitución ele importaciones; señalando que no se verifica industria situándolo en el contexto actual. Al respecto sostiene que, "el modelo
la tesis por la cual la industria esté imposibilitácla ele exportar sino que la propia económico aplicado luego de la salida desordenada ele la. convertibilidad, ele Ja
dinámica del proceso lleva a las empresas industriales ii buscar mercados más pesificación asimétrica con ruptura de todos los contratos y del enorme costo
allá del mercado interno .. social que tuvieron que padecer los sectores más desprotegidos de la sociedad,
El trabajo ele Pérez analiza la relación ele la EPD y Ja distribución del ingreso. IÍa logrélcl() superar e11 gran medida Ja que podefrios c011sidei'ar c0111o fa. 1nayór
En este sentido pone en evidencia la relación entre el tipo ele cambio industrial o crisis económica ele la historia ele nuestro país". Pero concluye que "aún faltan
múltiple y el salario real y la tasa ele ganancia; se inte1TOga sobre la posibilidad cosas" que se refieren a la educación, refonna fiscal, regularización del empleo, el
de alcanzar un conjunto ele precios relativos (incluyendo el salario) compatible tratamiento a las PYMEs y la modernización de la infraestructura "son elementos
con la restricción externa para una tasa dacia ele crecimiento y acumulación ele decisivos perq no los únicos". Así, "la distracción, ignorancia o desentendimiento
capital. Rescata en este sentido Ja necesidad planteada por Diamancl ele una dis- frente a Ja degradación que sufre la Madre Naturaleza, frente al hiper consumismo
tribución del ingreso aceptable para la sociedad. Es as[ que la política económica
tiene que tener una "flexibilidad eno1111e para responder a Jos cambios constantes 6 Véase al respecto Diamand Nochteff ( J 999).

14 ENSAYOS EN HONOR A MARCELO DIAMAND Introducción 15


destructor de recursos naturales" a la cual no resultan ajenas "la distorsión de los. trial que abastece principalmente el mercado in.terno y cuya c.apacida~ ele compe-
precios relativos a favor de los eslabones más poderosos y concentrados de ias tir con Ja producción del exterior depende crucial mente del mvel del tipo ele cam-
cadenas agroalimentarias, y la concentración y transnacionalización de la tierra. bio. Con ese esquema el autor analiza los efectos macroeconómicos de algunos
Tampoco las enonnes diferencias que existen entre unos pocos demasiado ricos acontecimientos claves para Argentina como la devaluación del peso compensada
frente a millones de connacionales padeciendo situaciones de extrema pobreza, con retencio;1es, el alza del precio internacional de los commodities y el impacto
siendo que la política formula pennanentes votos por la equidad social y que los ele la crisis mundial de 2008-9.
argentinos solemos vanagloriarnos de habitar un país rico, expresión que puede A continuación, Leandro Serino complementa el esquema m1alítico anterior
quedar en una "vana gloria". con Ja incorporación de potenciales rendimientos crecientes a escala (_efecto Kal-
La segunda parte del libro reflexiona sobre Ja influencia de las ideas ele dor _ Verdoorn) en el sector industrial a los fines de discutir la problemática
Marcelo Diamand en la política económica argentina de los últimos años. En del cambio estructural y la diversificación productiva en Argentina. El análisis
este sentido se destacan los trabajos de: 1) Remes Lenicov que, a la luz de la se inspira en las proposiciones de Marcelo Diamancl y permite demostrar for-
experiencia argentina durante la salida ele la Conve1tibilidad, analiza la impo1ian- malmente que (a) la elevada competitividad del sector primario puede ser una
cia ele un tipo de cambio competitivo y diferencial como instrw11ento necesario limitación para el desarrollo de los restantes sectores transables y la diversifi-
aunque no suficiente para una política de desarrollo; 2) Heyn y Molclovan, qu~ cación de Ja estructura productiva argentina; b) que el sostenimiento de un tipo
analizan la vigencia y utilidad de las he1rnmientas de control de importaciones, de cambio competitivo incrementa la competitividad precio y puede mejorar
atendiendo particulannente al caso de las licenc.ias no automáticas ele importa- la competitividad no-precio de los sectores transables no tradicionales; c) que
ción, cuya difusión en los últimos tiempos ha generado importantes debates; 3) el icha política debe estar acompafiada de impuestos o derechos a las exporta-
Sbattella y Barrera, que focal izan en los límites y condicionantes de las políticas ciones para evitar la caída ele los salarios reales y el deterioro ele la distribución
ele retenciones a las exportaciones tomando como referencia, tanto las expe- del ingreso; y el) estar acompafiada ele medidas que promuevan la inversión en
riencias pasadas (con el ejemplo del IAPI), como algunos casos comparables a tecnología e infraestructura, para que la economía se diversifique competitiva y
nivel internacional (juntas nacionales de comercialización ele trigo ele Canadá y sosteniblemente.
Australia) y el reciente conflicto con la patronal agropecuaria en el afio 2008; La tercera parle, y la obra en su conjunto, concluye con el capítulo ele Demian
Y 4) Novak, quien señala la importancia de mantener tipos de cambio. efectivos Panigo y Pablo Chena, en el cual se examinan fonnalmente los efectos de la
diferenciales por sectores para evitar las redistribuciones regresivas del ingreso heterogeneidad productiva sobre la volatilidad cíclica del empleo bajo siste-
que generan las devaluaciones y/o la exclusión social creciente que produce la mas cambiarios y regímenes de demanda alternativos. El principal aporte de
apreciación cam biaria. Ja investigación radica en el desmTollo de una serie ele modelos dinámicos que
Finalmente, a través ele un análisis integrado sobre la evolución de un con- combinan las ideas de Marcelo Diamand (en relación al impacto de la heteroge-
junto ele medidas de política económica inspiradas en el pensamiento de Marcelo neidad productiva sobre la elasticidad precio ele las exportaciones y la elasticidad
Diamand (entre las que se encuentran varias de las señaladas precedentemente), ingreso de las importaciones) con los esquemas analíticos de distintas escuelas
Panigo y Chena cierran la segunda parte ele la obra, reflexionando en tomo a los de pensamiento heterodoxas para ciar cuenta de las características cíclicas del
modelos de acumulación y distribución vigentes durante la post-Convertibilidad. empleo que resultan ele combinar la estructura productiva desequilibrada con el
El objetivo en este caso es brindar los elementos de análisis necesarios para acelerador de la inversión, el multiplicador keynesiano, las pujas distributivas, y
diferenciar claramente el esquema neo-mercanitilista del período 2002-2004, los canales de ajuste de economía abierta (comercial y financiero).
del modelo de desmTollo "a la Diamand" que caracteriza a los últimos años de Tomados en conjunto, los distintos trabajos compilados en la presente obra
la economía argentina. cobran una importancia adicional que fortalece los objetivos enunciados, al dar
En la tercera parte de esta obra colectiva, confluyen una serie de documentos cuenta ele la plena vigencia ele las ideas ele Marcelo Diamand como marco teó-
destinados a fonnalizar, revalorizar, y extender las ideas centrales de Marcelo rico central para el disefio y aplicación efectiva de las principales medidas de
Diamancl, generando así un nuevo espacio de difusión académica para las mis- política económica que constituyen el eje central del nuevo modelo de clesaJTollo
mas. argentino, que ha permitido recuperar el sendero del crecimiento sostenido con
En el primer capítulo, Andrés Asiaín desarrolla un modelo macroeconórnico diversificación productiva e inclusión social.
a la Diamand, con una producción primaria de inserción exportadora altamente
competitiva gracias a la excepcional productividad de la tierra y un sector indus-

16
ENSAYOS EN HONOR A MARCELO DIAMAND Introducción 17
Referencias bibliográficas

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Realidad Económica, nº 68, pp. 58-74.
el hombre y las instituciones
DIAMAND, M. y H. NOCHTEFF ( 1999) la eco110111ia .frge171i11a ac111al. Problemas y
!i11ea111ie11/os de polílica para superarlos, Ed. Norma, Buenos Aires.
RAPO PORT. M. (2010) las polílicas eco11ómicas de la Arge111i11a. Una brel'e /iiswria. BooklcL
Buenos Aires. I '·' ed.

18 ENSAYOS EN HONOR A MARCELO DIAMAND 19


CAPÍTULO 1

Marcelo Diamand y la "Enfermedad Holandesa"

A/do Ferrer 1


L-'

E
n su. a.nál. is.is de la economía argentin. a y su planteo de la estructura produc-
tiva desequilibrada, Marce1o Diamand identificó un problema que afecta
. a la totalidad de los países subindustrializados, cuyas exportaciones y
vínculo con el mercado mundial, descansan en la expo11ación de productos pri-
marios. En efecto, en los países que disponen de recursos naturales abundantes
y estos SOD·e·Í orígen principal de SUS exportaciones, prevalece una tendencia a
la sobrevaluaeión de la moneda nacional con el dólar y otras divisas principales.
La cotización resultante alcanza para sostener la explotación de aquellos recursos
pero es insuficiente paral~-reritab:iÚdad del resto de Jos sectores productores de
bienes transables, es decir, sujetos a la competencia internacional. En consecuen-
cia, se ciertan espacios de rentabilidad y op011unidades de inversión y empleo
en sectores distintos a los primarios. De tal modo, se frustra la fonnación de una
estructura económica diversificada, integrada y compleja, que es esencial para
generar procesos amplios de acumulación de capital y tecnología y generación
de empleo a mayores salarios. Además, genera vulnerabilidad externa porque
inc\ti.ce el desequilibrio en los pagos internacionales.
En el caso argentino, como lo destacó Diamand, la sobrevalución del tipo de
cambio es un problema recurrente. Obedece a razones complejas y a Ja incapa-
c;idad .éie construir un consenso estable y de largo plazo sobre la estrategia del
desa!Tollo del país. Contemporáneamente, con las reflexiones de Diamand sobre
la economía argentina, al promediar el siglo pasado, el problema se ·planteó en
Holanda, país con una economía muy madura, en el cual, la aparición repentina
de hidrocarburos en el Mar del Norte provocó una avalancha de divisas. El fenó-

Profesor Emérito. Universidad de Buenos Aires.

· PRlf1/ÍERA;PARTE/ El pensamiento de Marceló Diamand ... 21


meno apreció el tipo de cambio y descolocó al resto de Ja producción del país. La · t eii 1·,,.surnen una enfermedad ¡~eriferica real vinculada• al comenielo
E x1s e, v ' • •

cuestión se conoce en la literatura económica como la e1?fermedad holandesa. ele las expoitaciones y otra, financiera, cleriva~a ele_ la entrada mas1_va ele fondos
En Holanda, la enfermedad fue pasajera porque, no en vano, ese país fue externos. Los remedios para ambos tipos ele sJtuac10nes son conocidos.
pionero ele los clesan-ollos tempranos del capitalismo y la industrialización y No existe ninguna "maldición" vinculada a la abundancia cle_ l?s recu_rsos
es una de las sociedades más prósperas y equitativas. Sobre esas bases, logró naturales y ]as exportaciones ele ese origen, siempre y cuando, la act1v1clacl pnma-
integrar la nueva fuente de ingresos en su estructura procluctivci. difundir sus ria seci una pieza fundamental ele la economía nacional y no un simple segme1:to
beneficios en el tejido socia! y recuperar los equilibrios fundamentales ele su del mercado mundial. Canadá y Australia, por ejemplo, son países ele amplios
desarrollo económico recursos naturales, corno la Argentina, y son, al mismo tiempo: países clesa-
Pero la enfermedad ho!and.:sa es ~1n mal crónico, que caracteriza a los países no . !lados. En ellos su actividad primaria forma pmte ele economias . nac10nales
. .
subclesarrollaclos especializados en la explotación y exportación ele sus recursos industrializadas, integradas y complejas y cuentan con tejidos socml:s equ1tat1-
naturales, particularmente en las épocas ele auge ele las exportaciones ele pro- vos,
. que incor])Or<.lll a Ja mayor parte ele la sociedad al clesmTollo y el .bienestar.. .En
ductos primarios y altos precios. En tales países, el sector exportador opera más tales condiciones, los recursos naturales no son una ''maldición", smo un activo
corno un segmento del mercado mundial que como una actividad integrada en el fundamental parn la prosperidad ele un país. .
conjunto ele la activiclacl económica. La estructura resultante es vulnerable a los Respecto del contenido financiero ele la Cl?fermedad, la conclusión es también
cambios ele la clemancla y los precios internacionales ele los bienes exportados y c 1a ra. Deben evitarse las burbujas especulativas y las tendencias a la sobrevalua-. • .,
tiene una baja capacidad ele difundir los beneficios, ele los tiempos ele auge, en ción consoliclanclo los equilibrios macroeconó1.11icos fundados en Ja mov1 11zac1on
el tejido social y productivo. del ;horro interno, la solvencia fiscal, el superávit de los pagos internacionales Y
Como en esos países predomina el subclesanollo, la pobreza y la clesigualclael una política monetaria consistente con Ja estabiliclacl y el desarrollo económico.
en la distribución del ingreso, ha surgido la fantasía ele que existe una "maldi- En el tiempo transcun-iclo desde la obra cardinal de Di amane! ha~t~ la actuall-
ción" ele los recursos naturales. Es decir, que los países que cuentan con mucho clael los cambios en la economía mundial plantearon problemas acl1c10nales. La
petróleo, minerales y tieJTas para la producción de alimentos y materias primas 1
olltica cambiaría que pretenda inmunizar a la economía argentina ele la enjer-
diversas, están conclenaclos al atraso. El supuesto de la "maldición" se apoya tam- ~iedad per(férica y asegurar la competitiviclacl ele la producción de transables
bién en el hecho que, por el contrario, países con relativamente pobre dotación ele industriales y primarios, debe acomodarse actualmente a la as11111 lac1on ele los
recursos naturales y alta clensiclacl ele población, como, por ejemplo, Jap_ón, Corea shocks externos y ele otras variables para introducir criterios ele equidad, sobre
y Taiwán, han logrado, sobre la base ele la difusión ele la ciencia y la tecnología los cuales, fundar la soliclariclacl y convergencia ele los intereses ele tocio el ~ampo,
en sus sistemas económicos y tejidos sociales, altos niveles ele clesanollo. toda Ja industria v tocias las regiones. Para tales fines, debe operar con tipos ele
La et?fermedad de Ja apreciación cambiaría es, en efecto, un mal que afecta cambio ele equilibrio clesan-ollistas (TCED). Tal política cambiaría pe_rn1ite: __I)
a los países periféricos especializados en la producción y expÓ.áación ele bienes privilegiar el compre nacional en las decisiones de gastos de ~onsu_mo e .1'.wers1on
fonclaclos en sus recursos naturales. Se trata, por lo tanto, como diría Raúl Pre- ele ]as empresas, las familias y el gobierno, 2) estimular la d1vers~ficac1on ~e !ªs
bisch, de una e1?fermedad periférica. Una contribución fundamental ele Diamancl expOitaciones incorporando bienes y servicios de creciente contemdo_ te~nolog1co
fue el análisis ele esta "enfennedacl" en la economía argentina y, a partir ele allí, y valor agregado y, por lo tanto, impulsando la gestión del conoc;m1ento Y la
ele una estrategia de industrialización y desanollo económico. transfonnación de la estructura productiva, 3) lograr que el lugar mas rentable~
Otro factor agrava la er!fermedad y tiene su origen en el sistema financiero .. seguro para invertir el ahon-o interno sea el propio país, y 4) desalentar los movi-
Cuando se produce la entrada masiya el~ capitales espec_ulativos y/o inversiones mientos ele capitales especulativos creando ince1tielumbre en los ~speculaclores
privadas cliT:ectas, aumenta el fngreso ele divisas y el tipo ele cambio tiende a y previsibilidad en los tomadores ele decisión de inversión productiva. ~l ,TCED
apreciarse. El "enfoque monetario del balance ele pagos" racionaliza y explica contribuye al crecimiento del comercio exterior y a generar un superav1t en la
esta situación argumentando que el mercado se equilibra automáticamente por cuenta con-iente del balance de pagos, con el consecuente aumento ele reservas
el balance ele divisas y su efecto sobre la liquidez y el nivel ele actividad econó- ele] Banco Central. Por lo tanto, fortalece la estabilidad rnacroeconómica Y los
mica interna. Así, en una fase ele fuerte entrada de divisas a través de Ja cuenta mecanismos de defensa frente a las turbulencias internacionales.
ele capital del balance ele pagos, todo estaría bien aun cuando la apreciación Como ¡0 fonnuló Marcelo Diamancl en su momento, este sigue siendo uno ele
cambiaría esté produciendo estragos en la economía real, incluyendo el balance Jos dilemas centrales que tiene que resolver la política económica. A saber, _cómo
comercial. sostener un TCED en un escenario macroeconómico bajo control que reqrnere la

23
22 ENSAYOS EN HONOR A MARCELO DIAMAND PRIMERA PARTE/ El pensamiento de Marcelo Diamand ...
estabifülacl:táLZoíii:tible de preéios. Esto impone la necesidad de establecer TCED
CAPÍTULO 2
para la competitividad.y rentabilidad de las diversas
·económicas sujetas a la competencia internacional. Es en este marco
de.referencia dentro del cual deben resolverse cuestiones tan polémicas como Reflexiones a partir del pensamiento de
el tipo de cambio y .las retenciones. Para encarar estos problemas de la realidad Marcelo Diamand
actual, las enseñanzas de Diamand conservan plena vigencia.

Julio César Neffa 1

1.- Introducción

arios aportes teóricos sustanciales sobre la estructura económica arge1.1tina

V provienen de profesionales que no han tenido una formación académica


inicial en economía. Solo citaremos dos casos: el abogado Julio H. G.
Olivera, sin dudas el más brillante economista argentino, y el ingeniero Marcelo
Diamand, en cuyo homenaje se edita este libro.
Marcelo Diamand realizó una serie de estudios e investigaciones partiendo de
la realidad, en su múltiple condición de empresario, directivo y asesor de cáma-
ras empresariales, funcionario o consultor de varios gobiernos. Esto explica el
carácter directo de sus propuestas, cuestionando los dos enfoques dominantes en
las décadas de los años '60 y '70: por una parte el modelo neoclásico que adhería
a la teoría de las ventajas comparativas, y por otra paite el modelo keynesiano
/
que ponía el acento en el papel de la demanda y en e.l rol del Estado, (que de una
manera u otra él asimilaba al nacional-populismo y a las diversas modalidades
de política económica formulada e implementadas por el peronismo). En ambos
casos, se tropezaba finalmente con dificultades para aumentar la productividad
de la industria, restricciones de la balanza·de pagos, insuficiencia de la industria
de base, problemas de endeudamiento externo, presiones devaluatorias, inflación,
reducción de los salarios reales y políticas insuficientes de control de precios y
de lucha contra la especulación.

Dr. en Economía del Trabajo, Univ. de Paris l, fnvestigador Superior del CONfCET en el
CElL-PIETTE, Profesor de las Universidades de La Plata, Buenos Aires y Lomas de. Zamora.
El autor agradece especialmente la colaboración del Licenciado Adrián Des Champs.

24 PRIMERA PARTE I El pensamiento .de Marce lo Diamand ... 25


ENSAYOS EN HONOR A MARCELO DIAMAND
·Diainaiid trata ele res0lvei· dilemas excluyentes ele la macroeconomía entre
lll.- La EPD
el sector agropecuario y el sector industrial (para él artificiales), plante~ndolos
como consecuencias de una contradicción entre dos modelos productivos: el El razonamiento de Diamand podría ser sintetizado ele la siguiente manera:
modelo primario exportador (basado en un reducido grupo de productos con poco seuún Ja lógica ele producción y acumulación del modo de producción capitalista,
valor agregado) y el modelo ele industrialización sustitutivo, con una estructura pa~a sobrevivir las empresas deben conservar o increme1~tar sus .partes. ~le mer-
sectorial heterogénea centrada en los bienes de consumo, pero dependienle en
cuanto a la importación de bienes de capital e insumos intermedios estratégicos. ca do, Obtel1 er una' rentabilidad •v tratar ele evitar que la misma cmga. Existe una
.
tasa de ganancia considerada nomial, que es el resultado c~el esfue1:zo sostemclo
A su vez, fue un crítico sistemático ele las políticas ele estabilización promovidas
de la gestión por parte de Jos empresarios durante un periodo de tiempo, de su
por el FMI y en particular de las devaluaciones.
comportamiento compitiendo en el mercado co~1 otra~ empresas para compensar
el riesgo asumido y amortizar el monto de las rnvers1ones realizadas en maqui-
narias: equipos e infraestructura, incorporando el cambio científirn y tecnológico
ll .- El contexto que inspiró su teoría de EPD: y sobre todo buscando incrementar Ja produ~tividad del traba_¡o_y apropiarse
estructura productiva desequilibrada del excedente. Pero también existen durante cierto tiempo, en vanos sectores o
ramas de actividad, la posibilidad de obtener rentas extraordinarias, es decir las
El modelo ele crecimiento promovido por la hegemonía inglesa, consolidó la que exceden la tasa de ganancia "normal" 2 . • .
"economía primaria exportadora" argentina que se desempeñó exitosamente hasta En J977 su diagnóstico sobre la estructura EPD de Ja econom1a argentma
la crisis de 1929-30. Esa crisis dio un nuevo impulso a una segunda etapa del podfa r·esui~irse .así~ un sector agropecuario, que goza ele ventaj~~ comp~rativas
proceso de sustitución de importaciones; Ja primera había comenzado el último naturales y una productividad particularmente alta, cuya producc10n se one:1ta en
cuarto de siglo XIX. La nueva etapa señala el inicio de un proceso de cambio gran medida hacia el exte1ior y genera una renta extraordinaria, y un se~t~r _mdus-
dentro del sector productor de bienes: debido al crecimiento del mercado interno, trial, heterogéneo y poco integrado, centrado en bienes de consumo dmg1dos al
la reducción del volumen y del precio de las exportaciones y a las restricciones mercado interno con elevados costos de producción y una productividad mucho
para importar, la industTia crece y pasa desde entonces a representar más que el menor. Esa situación justificaba la adopción de tipos de cambios diferenciales,
sector agropecuario dentro del PIB. con un dólar más alto para proteger la industria, al menos por un tiempo hasta que
El papel del capital extranjero, que había sido determinante hasta ese enton- se consolide e incentive su desarrollo exportador. Podría asimilarse a un sistema
ces, disminuyó globalmente debido a la crisis y, dentro del conjunto, los de origen ele tasas de cambios múltiples, favorable al sector industrial, asignando un papel
norteamericano aumentan su proporción respecto de Jos capitales británicos que importante al Banco Central.
se habían especializado en el sector agropecuario, los servicios y la infraes- El fenómeno identificado por M. Diamand, de Ja existencia de rentas extraor-
tructura. Precisamente, Inglate1Ta había cambiado su inserción internacional y dinarias en el sector primario exportador, ·le da pie para fonnular una política de
desde mediados de los años '30 las inversiones y el comercio.del Reino Unido desarrollo industrial basada en autores clásicos, como F. List, N. Kaldor y R.
se orientaron de manera estructural hacia Canadá, Australia y Nueva Zelanda, Prebisch. En nuestros días, se invocan sus reflexiones para justificar la adopción
en detrimento ele Argentina. El impacto de Ja crisis y las políticas económicas de tasas de cambio múltiples, entre otras cosas por medio ele las retenciones, que
de los dos primeros gobiernos justicialistas asignaron prioridad a la industTia e
instauraron mecanismos de transferencia desde el sector agropecuario, consoli-
dando una heterogeneidad estructw-al que fue de interés prioritario para .Marce lo 2 .Sé denominan extraordinarias a las rentas que no dependen esencialmente del esfuerzo del
Diamand: Ja EPD. Esta se ajustaba a Ja situación existente durante la tercera etapa empresario, sino que son el rcsullaclo de la explotación de recursos no renovables (minas, sue-
ele fSI en el período que va desde la crisis y el plan de estabilización de 1952 los, subsuelo) provistos por la naturaleza, de la capacidad productiva resultante de !_a riqueza
del suelo y del clima, de Ja existencia de monopolios u oligopolios que fijan precios sin estar
del Ministro Antonio Gómez Morales hasta la crisis y el plan de estabilización sometidos a la competencia o que explotan un mercado cautivo. Las rentas extraordinarias, por
decidido por el Ministro Celestino Rodrigo en julio de 1975. su propia naturaleza, estimulan comportamientos pasivos y rentísticos de los empresarios, y no
generan incentivos para invertir unu parte considerable de los cxJ:edentes. Estos se distribuyen
de manera t:oncentracla entre un reducido número de empresas, que pueden pagar buenos ·sa-
larios a los trabajadores y altos beneficios a los capitalistas. Al mismo tiempo que consideran
como lógico y natural la obtención de esos resultados, esos sectores se oponen al incremento
ele los impuestos y a las retenciones sobre esos benelícios extraordinarios.

26 ENSAYOS EN HONOR A MARCELO DIAMAND PRIMERA PARTE/ El pensamiento de Marcelo Diamand ... 27
Lenclrían impactos benéficos sobre la inflación, la distribución del ingreso y la Ja canasta fai11iliar (transpor):e, gas, electricidad, cie1tos productos alimenticios)
estructura del sistema productivo. de quienes están radicados en el Gran Buenos Aires, frenando el índice de precios
Alelo Ferrer en su debate con Grobocopatel ("el rey de la soja") retoma el de manera generalizada en esa región pero sin discriminar según los niveles de
pensamiento de Diamand y afirma que un mismo tipo de cambio para los bienes inP-resos ni la talla de las familias. Mientras que en 2002 esas· erogaciones apenas
exportables de esos dos sectores tendrían impactos clesequilibrantes. Si fuera al~anzaban el 1% del PB1, en 2008 este porcentaje superaba el 5% del PB1; el
un solo tipo ele cambio alto, generaría una enorme transferencia de ingresos aasto total del sector público consolidado pasó de menos del 4 a más de 14%.
hacia el sector agropecuario, concentrando los ingresos, pero con una capacidad Pero, a pesar de esto, la estructura de la oferta sigue siendo rígida y concentrada,
de generar empleos reducida, provocando un aumento ele precios internos ele la configuración de los mercados sigue siendo oligopólica y la proporción de la
los productos alimentarios y, como consecuencia de ello, inflación. Si fuera un industria sobre el PIB no se incrementó.
solo tipo ele cambio bajo, afectaría negativamente sobre tocio al sector industrial Desde el momento en que Marce lo Diamand escribió su teoría sobre la EPD.
debido a su baja productividad, frenando sus exportaciones e incrementando las hasta nuestros días, se mantiene la vigencia ele sus principales propuestas, pero
importaciones de insumos estratégicos y de bienes de producción sofisticados; se han producido cambios importantes que condicionan la adopción ele sus polí-
como resultado ele los cierres de empresa aumentarían el desempleo, crecería la ticas: la globalización impulsada por las empresas transnacionales (ETN) y los
deuda externa y produciría una crisis, como sucedió con el derrumbe del régimen e:randes grupos económicos nacionales (GEN), el peso de la deuda externa, la
de la convertibilidad. La adopción ele un TCRC (Tipo de Cambio Real Compe- financiarización con su impacto sobre los criterios ele gestión empresarial, la
titivo) requiere la consh·ucción ele un consenso entre los sectores dirigentes de emergencia ele nuevos países industriales (particulannente China, India y los
la economía acerca ele que esta decisión debe tener continuidad. Esta se justifica países del sudeste asiático) como actores del comercio .internacional, el progreso
por las diferencias de productividad entre los dos sectores y como una condición en las estructuras económicas de los graneles países de América Latina (México,
para aumentar la competitividad de la economía nacional en un contexto de exa- Venezuela, Colombia, Brasil y Argentina) y un ciclo de fuerte crecimiento de la
cerbada competencia internacional y cambios de precios relativos. Alelo Ferrer, demanda de productos del sector primario por parte de los países emergentes y en
confía en que, con el transcurso del tiempo el pl_eno clesanollo del país impul- vías de industrialización, cuestionando temporariamente la teoría del "deterioro
sado por el TCRC irá eliminando los actuales desequilibrios (pues aumentaría de Jos precios del intercambio" de Singer-Prebisch.
la productividad industrial), modificaría los precios relativos, lo cual pennitiría El resultado -no esperado- es un proceso de reprimarización de las economías
unificar progresivamente el tipo ele cambio, eliminar las retenciones y emplear ele Jos países emergentes, (debido al aumento ele la demanda y de los precios cl<7
otros insh·umentos para 'administrar' las señales que transmite el mercado inter- Jos productos agropecuarios, mineros e hidrocarburos), que ha generado una
nacional". Una medida de política alternativa como condición para reducir aquel renta extraordinaria pero sin que previamente se hayan solucionado interna-
desequilibrio sería sustituir las retenciones por el impuesto progresivo sobre las mente restricciones que ese cambio requeriría para sustentarse: en materia de
ganancias, pero según A. FeJTer, el impacto sería mucho menor debido a las fuer- infraestructura económica (transp011e, puertos y comunicaciones, electricidad,
i
1
tes Y generalizadas dimensiones de la sub-declaración y de la evasión impositiva hidrocarburos, petróleo, gas), y ele infraestructura social (vivienda, hábitat, salud,
por parte del sector exportador. educación, transporte público de pasajeros, agua corriente y saneamiento, acceso
Pero por diversas razones este proceso quedó inconcluso: las retenciones no al gas y electricidad para consumo domiciliario).
se han aplicado a tocios los demás productos y servicios que son igualmente gene- Todo ello vuelve de una gran actualidad al pensamiento de Diamand sobre
rador13s de rentas extraordinarias y obtienen elevados beneficios: la minería, el las EPD y en particular sobre el tema de la productividad, el empleo, la inflación
turismo, los ju egos de azar, los intereses sobre las transacciones financieras y bur- y los ingresos, al cual se habían enfrentado tanto la política económica nacional-
sátiles, los depósitos a plazos fijos, la especulación financiera e inmobil.iaria. populista del peronismo -cuando el proceso de ISI encontró sus limites a comien-
Es probable que las propuestas de Diamand en cuanto a la utilización ele las zos.ele la década 1950-, como, posteriormente, las políticas neoclásicas. 3
tasas de camb.io múltiples y la gestión de la renta extraordinaria serian diferentes
de lo que ocuJTió durante la postconvertibilidad. Él hubiera preferido adoptar una La Teoría de la Regulación (TR, Boyer, 2005) que estaba gestándose cuando Diamand exponía
política para redireccionar los recursos en beneficio de los sectores estratéaicos su enfoque de EPD -y que no menciona Diamand- contenía una serie de conceptos críticos
de la industria manufacturera. Actualmente, las retenciones administradas ;or el al mismo tiempo de la ortodoxia neoclásica y de las políticas keynesianas,.que nos permitiría
Estado nacional hacen posible el pago de subsidios y compensaciones que hacen intentar una reformulación más actualizada, sobre todo en cuanto a las fuentes de la producti-
vidad y de Ja competitividad.
posible el freno de las tarifas, y Jos precios ele bienes y servicios que pesan sobre La tasa de cambio juega un papel importante en el funcionamiento de la macroeconomía abie1ta
cuando se busca obtener ventajas comparativas. según la dotación de recursos y sus precios in-

28 29
ENSAYOS EN HONOR A MARCELO DIAMAND PRIMERA PARTE/ El pensamiento de Marcelo Díamand ...
Veamos a continuación brevemente, siguiendo las intuiciones ele M. Diamancl, ción ele las tasas de desempleo y de subempleo (que se estabiliza~1 desde 2009)
cuales han siclo los impactos de la EPD y de la heterogeneidad estructural sobre y de la importancia relativa del trabajo no registrado, del e_mpleo mf~rmal y del
el empleo y la productividad. El objetivo que buscamos es el ele mostrar la per- empleo precario. Durante los primeros años esas tendencias se expl1c~n por la
manencia de aquellos fenómenos y la necesidad de prolongar su razonamiento inclusión contable dentro de Ja PEA y de los ocupados de los beneficianos ele
para la adopción de políticas en un contexto socioeconómico favorable. los planes sociales. _ . . r>
Pero, como ocu1Te generalmente, el fuerte y sostemdo creC11111ento del, JB no
se refleja con el mismo dinamismo en cuanto a la reducción del _desempleo Y la
IV.- La estructura y evolución del mercado de trabajo: creación de nuevos empleos, pues corno una medida de prudencia, los empresa-
una señal de la EPD rios hacen frente al crecimiento ele la demanda, primero aumentando la duración
de Ja jornada de trabajo (horas extraordinarias), Juego recuniendo a pasantías,
Si bien el desempleo se intensifica desde mediados ele los "80. las marcas his- contratando personal temporario y adoptando contratos de duración por tiempo
tóricamente rnós elevadas fueron la consecuencia del régimen de ~onvertibiliclacl: determinado. Solo cuando sus expectativas son favorables y se mantienen en el
en l 995, luego de la crisis mexicana, y en mayo de 2002, con un 21,5% para el tiempo, proceden a la creación de nuevos puestos ele trab<üo. Más que un incre-
promedio ele los aglomerados. mento. de la productividad del trabajo, lo que se produce es una sobre-ocupación,
Desde mediados ele 2002 comienza un proceso de recuperación y rápido cre- o sobre explotación, que se manifiesta con mayor fuerza con respecto ele la fuerza
cimiento económico que se prolongó hasta fines de 2008, se estancó o disminuyó de trabajo calificada. Por otra parte, el aumento de la demanda ele fuerza de
en el ai'ío 2009 y vuelve a crecer durante el 2010 cambiando aquella situación. trab~jo desde fines de 2002 impactó primero entre quienes tenían un empleo no
Luego de que se implementara la moclaliclad continua de la EPH en el 2003, registrado y/o de carácter precario (temporario, por tiempo determinado, contra-
tados por medio de empresas ele servicios eventuales), que fueron las categorías
se observó la estabilización ele la tasa de actividad en los alrededores de 45-46%,
que más crecieron cuando aumentó la demanda de fuerza de trabajo.
la creación ele nuevos empleos, el aumento ele la tasa de ocupación, la clisminu-
La tasa ele desempleo crece desde el año l 980 y alcanza sus máximos valores
en dos momentos (1995 y 2002), para comenzar a disminuir fue1iemente desde
ternacionnlcs. Esta orientación del comercio exterior está l"uertemente influenciada por variables fines de 2002 y hasta fines de 2008, creciendo durante el año 2009 para disminuir
cxógcnas y pone el acento en la reducción de los precios para mantener y ampliar el mercado.
con lo cual se establece un freno al crecimiento de Jos salarios, que es visto esencialmente como
Juego. Las previsiones del BCRA i11dicaron en su momento que las mismas se
un componente del costo y susceptible de variación. Esta orientación favorece Ja concentración van a estabilizar o crecer levemente.
económica y el peso del sector primario, no estimula la integración del sistema productivo ni
los intercambios intersectoriales, frena el proceso ele industrial iznción, genera pocos nuevos Tasa de Desempleo 1974-2009 (como% de Ja PEA)
empleos productivos y presiona hacia abajo los costos salariales de los bienes exportables, con
Grqfico !:
lo cual se incrementa la desigualdad en cuanto a Ja distribución del ingreso
Los trabqjos de Benjamín Coriat ("Madc in France") y al mismo ti;mpo.los estudios de la T'1~a
tk Dc~cniplco 1974~:!009
(como% de líl PEA)
CEPAL, del MIT (Made in America) y de Porter, pusieron el acento en otra modalidad de % PEA

competitividad: basada en ventqjas competitivas, que son socialmente construidas y que tienen /.layo 2002
21.S
-EPHPutuni
efectos muy diferentes que en el caso anterior. Se basan en Jos siguientes factores: el incremen- ->-EPH Contrnv::i
X Proyccdon REM promert:o
to de l_a productividad, el mejoramiento continuo ele Ja calidad, Ja novedad de Jos productos
y serv1c1os como resultado del proceso de innovación tecnológica, la variedad de Ja gama de
productos para satisfacer las demandas cada vez más exigentes de los clientes y usuarios que
buscan diferenciarse, la calidad del "service" y la obtención de economías de escala resultantes
del aumento de Ja producción y de la división del trabqjo. Desde esta perspectiva, los salarios
no son solamente un factor del costo de producción, sino en primer lugar un elemento dinámico 87

de la demanda, y como se había constatado durante Ja fase "forclista" del modo de desarrollo "
en los PCI ( 1945-1974) los progresos en la legislación del trabajo y de Ja seguridad social Ja
institucionalización ele Jos sistemas ele negociación colectiva. Ja njación de salarios rninin;os
indexables según Ja inflación pasada y Ja productividad esper;da, J~s repartos de Jos incremen-
tos de la productividad (y de los beneficios) entre los asalariados, incrementaron Ja demanda de
los. sectores de asalariados y por consiguiente arrastraron Ja producción nacional susceptible de
satisfacerla, dando lugar a un "circulo virtuoso de crecimiento". El pilar de este proceso fue el
mcremento de las tasas de crecimiento ele Ja productividad y su reparto hacia Jos asalariados.
Fuente: IUDEC, EDH y proyecc!On\1.!i del BCHA, REt.I

PRIMERA PARTE/ El pensamiento de Marcelo Diamand ... 31


30 ENSAYOS EN HONOR A MAACELO DIAMAND
La tasa de empleo no registrado continuó creciendo hasta 2005, y a partir de
eiehte de Pearion de un 22%. El ~recimiento de la productividad fue relativamente
entonces se estabilizó y comenzó a descender lentamente.
lént~ ~l di~córtti¡}ho: ide~tificá.ndose períodos de estancamiento ptol_~ngaclos .
. - Es interéáhte notar gue, dada la poca volatilidad ele la poblacIOn ocupada
Gráfico 2: Asalariados sin descuento jubilatorio de población de 14 años y (el denoi:Oiriador),es el PBI (nominador en el cálculo de la productividad) quien
más. (Total Aglomerados urbanos, en%) ejérc~ rriayorinfluencia en Ja evolución ele Ja variable durant~ l_a mayor pai1e del
Al:tl:trindrn lln d<:"3CUt:nto juhilaturfo de pnb!:ici-n di.: J-1 :1-03 y m.;.,
periodo analizado. Así, "en el período J 947-1952 la productJVJclad gener:al ?e la
ToMI Agh:1111cmdo~ urb1ums, En%
economía se mantiene relativamente estable, lo que se explica por el crecnrnento
•19
de Jos ocupados totales ''en paralelo" al producto a precios constantes" (Grafia
y Kennecly, 2008). Desde 1952 a l 976 la tendencia fue ascendente debido a un
relativo estancamiento de Ja evolución del nivel de ocupados y a la existencia ele
35
un notable crecimiento del PBJ. A pai1ir de 1976 y hasta 1990, el bajo crecimiento
del PBl y una lenta evolución del nivel de ocupación, dio como resultado un
estancamiento de la producti~idad. Durante el período 1990-1998, el aumento
notorio de la productividad se explica por un aumento históric,amente alto del
21 PBJ respecto ele los períodos anteriores, pero durante la recesión en 1998-200 l,
la cantidad de ocupados comienza a reducirse en concordancia con el producto al
mismo tiempo que aumentó la desocupación, lo cual explica la poca variabilidad
de la productividad.
A paiiir de fines de 2002 y hasta fines de 2008, se observa una situación inédita:
crece fuertemente el PlB, la ocupación aumenta estimulada porque el costo sala-
rial medido en dólares había disminuido desde la caída de la conve1tibilidad y la
productividad comienza a subir conjuntamente con el empleo (Grafía y Kennedy,
2008).
Nota: A partir de! 3~ tnml!Stre 2006 se Incorporaron 3 n~vos aglomerados a la EPH. En e! U Oim. 2007 algunos aglomerados se relevaron de manera pardal y en
e! m tr!m. 2007105 aglomerados no l\Jeron relevados por causas de orrl~n administrativo.
Durante periodo l 952- l 976, en donde se desarrolló un régimen ele acumula-
Fucnt;i,;: lNDEC, EPH.
ción parcialrnente intensivo, la productividad creció entre puntas casi un 70%-.
Por otro lado, en el período 1976-1989 se produce una caída del 4,71% de la
productividad, mientras que durante la conve1tibilidad la productividad aumenta
Por otra parte el empleo de carácter precario (sin estabilidad ni seguridad en
un 32,28%. En el período 2002-2006 la productividad aumentó sólo un 6,26%
el empleo) adoptó diversas modalidades y continuó siendo importante. Es decir
(pero el mismo incluye la crisis, la recuperación y la consolidación del nuevo
que, parafraseando a Diamand, si bien desde fines de 2002 disminuye la hetero-
régimen de acumulación).
geneidad del mercado de trabajo, la misma sigue existiendo porque se trata de
un problema estructural.
Aumento de las tasas de inversión: reproducción simple. para reponer los bienes de capital
obsnlctos o amortizados y reproducción ampliada, para incorporar nuevos bienes de producción
y tecnologías más eficaces.
V.- La evolución histórica de la productividad 4 (1947-2006) 121 incremento del capital humano de todo el personal: educación general, fonnación profesional,
cuidado de la salud, etc.
La evolución de la productividad entre puntas del período en cuestión, tuvo La incorptiración de innovaciones tecnológicas en cuanto a los procesos productivos y para
una tendencia levemente positiva y una volatilidad moderada, siendo su t:oefi- generar nuevos productos o aumentar la gama de variedades.
La especialización productiva que permite la división social. y técnica del trab;tjo para lograr
economías de escala, fenómeno que está condicionado por las dimensiones del mercado.
Cambios en la organización de las empresas, ele la producción y del trabajo, así como en las for-
·4 Por convención se la define tradicionalmente la productividad como "el cociente entre el PBI
mas de gestión de la fuerza de trabajo para lograr un mayor involucramienlo (la estabilidad y la
y el nún1ero de personas ocupadasn, aunque sería más apropiado que el denominador fueran : :.:
seguridad en el empleo, salarios de eficiencia, mejores condiciones y medio ambiente de trabajo
las horas trabqjadas. La productividad depende básicamente de:
que hacen más confortable y sana la actividad laboral, relaciones de trabajo más participativas y
equitativas, y el reparto de las ganancias de productividad en función de los resultados).

32 ENSAYOS EN HONOR A MARCELO DIAMAND PRIMERA PARTE/ El pensamiento de Marce lo Diarnand ... 33

11.'.
l.J¡,::.
Cuadro 1: Tasa de variación entre puntas de la productividad durante los regí- Vl.- La evolución de la productividad por sectores y grandes
menes de acumulación que se desarrollaron durante 1952 a 2006. ramas de actividad como signo de la EPD

Período Tasa de variación de la productividad Para el estudio de la productividad sectorial, se realizó un análisis compara·-
69,89% tivo entre los tres graneles sectores agregados ele la economía (primario, secunda-
1952-1976
rio y terciario) en función de los elatos disponibles que no cubren la actualidad y
1976-1989 -4.71% se especificó el análisis estudiando Ja evolución ele la procluctiviclacl en las ramas
J 990-2001 32,28% que componen a cada uno ele estos sectores agregados.
:r 2002-2006 6,26%
/11.1.- El sector primario
Fuente: elaboración propia a partir de daros disponibles en el lNDEC y estimaciones elabora-
das por el Centro de Estudios de Población Empleo y Desarrollo (CEPED). Ver el anexo Durante 1993-1995. la productividad del sector primario experimentó una
111etodológico. suba del 15% para luego estancarse y crecer durante el ciclo recesivo hasta el año
200 l. El crecimiento ele la productividad entre puntas de este sector durante la
Gráfico 3: Evolución del VAB pb a precios constantes, el empleo y la produc- convertibilidad fue del 28,45% y fue el sector agropecuario (sector agricultura,
tividad durante el período 1947-2006, 1970 100. ganadería, caza y selvicultura) el que tuvo la evolución más estable y positiva en
lo que a productividad se refiere, en comparación con el sector pesca y el sector
220
210
de minas y canteras.
;
200 Durante la postconvertibiliclad, la productividad del sector primario tttvo un
' 190
compo11amiento más irregular que en el período previo. Cae en los años 2004
180
170 y 2006, pero entre puntas 2002 y 2007 la procluctividacl aumentó un 14, 77%.
160 Con respecto a los subsectores que componen al sector primario, notamos en
150
140 este período una abrupta caída del sector pesca y el sector minas y canteras,
130 siendo negativas sus tasas de crecimiento durante la postconve11ibilidad en un
120
110 8,71%y39,13% respectivamente. En cuanto al sector agropecuario, éste presentó
100 un aumento del 24, 14%, impactando sobre el conjunto del sector, pues en ese
90
80
período~ el sector agropecuario representó aproximadamente el 75% del valor
70 agregado total del sector primario.
60
50
En el período 1993-2007 Ja productividad del sector primario creció un
40 48,84%. A su vez mientras que la productividad del sector agropecuario aumentó
r--
en un 55,77%, las otras ramas sufrieron una importante caída (pesca -11, 95%,
":::1
minas y canteras -27,6'!--"ó).

Fuente: Graña, Juan M. y·D. Kennedy (2008) "Salario real, costo laboral y productividad. Argentina
1947-2006. Análisis de la información y metodología ele estimación". Informe elaborado por
el CEPED

En conclusión, la productividad global fue muy diferente y volátil, según Jos


períodos, en función del régimen de acumulación del modo de desaiTollo vigente,
y del ritmo de crecimiento del PBI y del empleo. .

PRIMERA PARTE/ El pensamiento de Marcelo Diamand ... 35


34 ENSAYOS EN HONOR A MARCELO DIAMAND

l
. Tas.a de variación entre puntas de la productividad del sector pri- Tasa de variación entre puntas ele la productividad del sector se-
1riario dµr~nte Ja convertibilídad y la postconvertibilidad cundario durante la convertibilidad y la postconvertibilidad.

Sector agricultura, Sector


Sector Seclor Sector Sector
Sector ganadería, caza y Minas y Sector Sector
Pesca primario industria electricidad,
silvicultura Canteras Sector construcción secundario
manufacturera gas y agua

Tasa de variación -
durante el período 24,97% 7,17% 19,82% 28,45% Tasa de variación
1993-2001 durante el período 1993- 19,53% 63,44% -7,61% 16,10%
2001
Tasa de variación Tasa de variación
24,l4% durante el período 2001- 13,20% 13,27% 16,72% 6,37'Jtó
durante el período -8,71% -39, !3% 14,77%
2001-2007 2007
Tasa de variación
durante el período 39,69% 113,48% 4,58% 30,48%
Tasa de variación
durante el período 55,77% analizado
-11,95% -27,60% 46,84%
analizado
Fuente: Elaboración propinen base a información disponible en INDEC, Dirección Nacional ele
Cuentas Nacionales.
Fuente: Elaboración propia en base a información disponible en INDEC, Dirección Nacional ele
Cuentas Nacionales.
VJ.3.- El sector terciario

il
'I
VJ2.- El sector secundario Desde 1993 a 1995 tuvo lugar un aumento de la productividad del sector ter-
11 ciario de aproximadamente del 14% pero, a partir de ese año comenzó un período
" Durante el período comprendido entre 1993 y 2001, el crecimiento de la en donde la productividad experimentó una evolución negativa que duró hasta
productividad para el sector secundario fue de 16, 1% y el de la industria manufac- el año 2003, cayendo casi un 12%, volviendo a niveles cercanos al año 1993.
turera casi un 20%, pero a partir de entonces disminuyó su ritmo de crecimiento. Pero desde el año 2003 hasta el 2007, Ja productividad del sector evolucionó en
Con respecto al sector de la construcción, en ese período la productividad expe- forma positiva recuperándose en fonna rápida y constante y llegando a niveles
rimentó una tasa negativa cayendo un 7 ,61 %. El sector electricidad, gas y agua, superiores a los registrados anteriormente.
mostró un aumento casi continuo de la productividad del 63%. Durante el régimen de la convertibilidad, los subsectores comercio y acti-
En la postconvertibilidad (2002-2007) la productividad del sector secundario vidades inmobiliarias tuvieron una elevada productividad y ambos generaron
aumentó 6,37% pero sin períodos de estancamiento. La de Ja industria creció un casi el 50% del valor agregado del sector terciario; el sector de intermediación
13,20%, el sector de la construcción un 16,72% y el sector electricidad, gas y financiera experimentó desde 1993 hasta 1999 un aumento en su productividad
agua un 13,27%. de casi un 68%, pero luego disminuye bruscamente y a partir del año 2004 volvió
Analizando el período 1993-2007, se observa que la productividad del sector a recuperarse aumentando casi un 30% hasta el año 2007.
secundario en su conjunto experimentó un crecimiento del 30,48%, aumentando En el largo período J993 a 2007, la participación del sector transporte y
la industria un 39%, la construcción solo un 4% y el subsector electricidad, gas comunicaciones paso del 11 % al 18% y su productividad creció un 52,26%.
y agua un 113%.
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:

36 ENSAYOS EN HONOR A MARCELO DIAMAND PRIMERA PARTE/ El pensamiento de Marce lo Diamand ... 37
Cuadro 4: Tasa de variación de la productividad entre puntas del sector ter-
Gráfico 4: Evolución de la productividad por sectores de la economía durante
ciario durante la convertibilidad y la postconvertibilidad. el período 1993-2007.

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Tasa de
variación
durante el 8.5J!Yo 14.09% 16.02% 48.93%i -9.54%1 -0.24% 0.0~ 1 if1 7.ól%
peri ocio
1993-2001

Tasa de
variación
durnnlc el
periodo
2001-2007

Tasa de
variación
durante el
periodo Fuente: Elaboración propia en base a información disponible en INDEC, Dirección Nacional de
analizado Cuentas Nacionales.

Fuente: Elaboración propia en base a información disponible en INDEC, Dirección Nacional de Durante la convertibilidad el sector secundario registró un aumento de la
Cuentas Nacionales productividad mayor que el del sector terciario, pero durante la postconvertibi-
lidad, el aumento de la productividad del sector terciario fue mayor que el del
VI 4. - Algunas observaciones finales sector secundario.
Dentro del sector primario el subsector de agricultura, ganadería, caza y sel-
Durante el período analizado 1993-2007 el sector cuya productividad más vicultura aumentó su productividad casi en un 55, 77% en el total del perfodo
ha aumentado ha sido el sector primario, experimentando un crecimiento de analizado y un 24, 14% durante las postconve11ibilidad. Dentro del sector secun-
aproximadamente un 47%. A este le sigue el sector secundario cuya productívidad dario, el sector industrial aumentó su productividad casi un 40% en el período
aumentó un 30,48% y Juego la del sector terciario que aumentó solo un 14,98%. completo (1993-2007) pero solo un 13,20% durante la postconve11ibilidad. En
El sector primario experimentó un aumento de su productividad mayor que el 10 concerniente al sector terciario, durante la postconvertibilidad, se destaca un
de los otros sectores. aumento de la productividad del sector comercio del 19,92% y del 26,22% para el
· . - . sector de transporte y de comunicaciones, pero una caída del 25,9% de la produc-
tividad del sector inmobiliario y un estancamiento del sector de intermediación
financiera.
En conclusión, la heterogeneidad estructural en cuanto a la productividad
por sectores y ramas de actividad es muy diferenciada, creciente y acumulativa,
sobresaliendo la del sector agropecuario, que le pennite generar rentas extraor-
dinarias.

38 ENSAYOS EN HONOR A MARCELO DIAMAND PRIMERA PARTE/ El pensamiento de Marcelo Diamand ... 39
1
i'\~ tf~:lll~~I~~;1~T~:f~lt;1~~~~~~~~f~:
VIJ.-·.·Reflexiones y perspectivas:

El pensamiento de Marcelo Diamand tiene la virtud de centrar la atención en


las variables más importantes de la macroeconomía y analizar su interdependen-
cia. Nosotros nos hemos limitado sólo a las que se refieren más directamente al
mercado de trabajo, confinnando la existencia de heterogeneidades permanentes lii;;> .. ·rii~cjtjM§:JE:Fopj~fü6-'Q4s.cadó serj¡¡ Jograruna econom1a de tiempo, buscando
y desequilibrios que se originan en· una EPD. ;I0· .'.s"isiétiiatib~:úrieri'té'¿~{ifl¿f¿niento de láproductividad, la reducción de los costos
Pero queda planteado un tema central si se desea superar esta situación: el F uniJ:k:i 9 ~: ér~iJ¿iiiifu.eri!üde ia ca:üaaél, generando nuevos pro-düctos y servicios,
papel del cambio científico y tecnológico y de las innovaciones en el modelo de :i' auméritando Ja ,;.aTI:iádé variedades en función de la demanda, y acompañando ese
desaiTollo. Durante Jos últimos 50 años se ha logrado un consenso en nuestra ;' esfuerza con, l.lii'i0:8:r~ineritüde1 emp1~9 estable catificado y de 1os .salarios reales
profesión: esos son Jos factores que influyen más rápido y directamente sobre Ja ' pa;a ampliar el ~1ercado interno y generar economías de escala que sustenten
productividad y al mismo tiempo permiten una nueva inserción en la división ,' · una vigorosa poÜtica de exportaciones de MOl para generar divisas e insertar el
internacional del trabajo por su capacidad para innovar en cuanto a los procesos ,~' país de otra manera en la división internacional del trabajo. Eso no significa dejar
productivos (que pueden ·sustituir fuerza de trabajo) y generar nuevos productos de lado las actuales ventajas comparativas del sector primario, sino orientarlas
o servicios (que dan lugai· a nuevos puestos de trabajo con mayores calificaciones hacia el desaJTollo nacional.
y competencias). El pensamiento de J. Schumpeter, sobre la destrucción creadora ¿Es una utopía irrealizable proponer con este propósito un esfuerzo conjunto
vuelve a tener vigencia. del Estado, las cámaras empresariales innovadoras y las organizaciones sindica-
Sin el cambio científico y tecnológico impulsado por la biotecnología, no les, junto con las universidades y los grandes organismos del sist~ma de ciencia
se podría explicat' el impresionante desarrollo del sector agropecuario en las y tecnología?
últimas décadas, y el cambio de nuestra estructura productiva, con sus costos y
beneficios.
De aquí Ja imp01iancia de la inversión en investigación y desaiTollo, de su Referencias bibliográficas
orientación voluntaria hacia sectores y ramas estratégicas y de la utilidad de un
sistema nacional de innovación que fortalezca la articulación del sistema acadé- A BELES, M. ( 1999) ·'El proceso ele privatizaciones en la Argentina ele los noventa. ¿]zefomia
cslruclural o consolidación hegemónica?", Época. Revista argenti11a de economia política,
mico y científico con el sistema productivo y el sector público para responder
Año l, Nº l.
a sus crecientes necesidades. Pero en Argentina la I&D representa aproximada-
AGLI ETlA, M. ( 1982) Régulation et crises du capitalisme, Calmann-Levy, Aprís.
-mente sólo el 0,6% del PIB, porcentaje que está muy por debajo del porcentaje.
de inversión de los PCI (superior al 2%) y de China (cerca del 4%), calculados AMABLE, B.; R. BOYER y R. BARRÉ (2008) Los sistemas de i1111ovació11 en la era de la
globalización. Miño Dávíla edítores/Ccil Píetle-Conícet, Buenos Aíres.
sobre un PIB superior, lo cual significa que la brecha se ensancha con lo que ello
signific<;i a término. Pero además, la inversión privada en I&D no supera el 30% ANTUNES, R. (2003) ¿Adiós al trabajo? Ensayo sobre las 111eta11101.fosis y el rol cemral del
mundo del trabajo, Ediciones He1Tamienta, Buenos Aires.
del total, es decir que el aporte del sector público es ampliamente mayoritario,
contrariamente a lo que sucede en los países capitalistas industrializados. Esto ARC:EO, E. y M. SC:HORR (2004) "Argentina: Del modelo de la convertibiliclacl al Modelo
del dólar alto", manuscrito.
último está mostrando dos debilidades estructurales del modo de desarrollo argen-
tino: 1) la inexistencia o escaso dinamismo de una burguesía nacional innovadora BASUALDO, E. (2001) lvfodelo de acumulación y sistema político en la Argentina. Notas
sobre el 1ransformis1110 argentino durante la valorización financiera, Flacso/Uníversíclad
capaz de asumir el riesgo que implica innovar y 2) la dependencia tecnológica
Nacional ele Quilmes/lDEP, Buenos Aires.
del país respécto de los países más avanzados.
BASUALDO, E. (2002) Sistema político y modelo de ac11m11lació11 en la Argellfina, Universidad
Valdría la pena investigar y reflexionar sobre las potencialidades de un mayor
Nacional de Quilmes Ecliciones/Flacso, Buenos Aires.
esfuerzo público (fonnulación de una política coherente e integrada y asegurar el
BOYER, R. y M. FREY SS EN ET (2008) Los modelos productivos. Editorial Lumen/Ceil Píctte-
financiamiento conveniente) y privado (promoviendo y fortaleciendo las cámaras
Conicet, Buenos Aires.
empresariales cuyos miembros sean capaces de asumir riesgos en materia de I&D
CE RIA NI, P. y M. GONZÁLEZ (2007) "Empleo y salarios en Argentina en el largo plazo". En
y establecer acuerdos leales con empresas extranjeras competitivas), dirigido
Yº Congreso Latinoamericano ele Sociología del Trabajo, ALAST, Montevideo.
prioritariamente al sector de la industria manufacturera hacia ramas estratégicas,

40 ENSAYOS EN HONOR A MARCELO DIAMAND PRIMERA PARTE I El pensamiento de Marcelo Diamand ... 41
COREMBERG, A. (2003) "El Crecimiento de la Productividad de la Economía Argentina
Durante Ja Década de los Noventa: ¿Mito o Realidad?", manuscrito. CAPÍTULO 3
GRAÑA, J. y D. KENNEDY (2008) "Salario real, costo laboral y productividad. Argentina
J 94 7-2006. Análisis de la información y metodología de estimación", fn forme elaborado El péndulo de Diamand.
por el CEPED.
NEFFA, J.C. (2004) "La fonna institucional relación salarial y su evolución en la Argentina
Una actualización post-estructuraiista
desde una perspectiva de largo plazo", en R. BOYERy J.C. NEFFA (comps.), La economía
argentina y sus crisis (1976-2001): visiones institucionalistas y regulacionistas. Miño y
Davila eclitores/Ceil Piettc-Conicet. Patricio Narodo111ski 1
NEFFA, J.C. (2005) "Las principales refonnes ele la relacion laboral operadas durante el período
1989-2001 con impactos directos e indirectos sobre el empleo, Buenos Aires", Mnlcriales
de Investigación Nº 4, Ceil Pietle-Conicet, Buenos Aires.

l.- El aporte del Diamancl del Péndulo y la


necesidad de una actualización

l1r1 l planteo de Diamand ( 1973) surge y se construyó con el objetivo de


~J--1 plantear m.1 modelo ~e de_sarrollo p~sible. Por entonces aún ii~fluer:ciado
JL_¡ por el caracter func1onahsta de la epoca. Este fin se hace mas evidente
con la nueva oportunidad que nacía con la vuelta a la democracia (Diamand,
1983). Justamente el nuevo gobierno representaba la ilusión de completar las
tareas pendientes, las que, supuestamente se habían inte1Tumpido deb.iclo al Plan
Económico de la dictadura; a nivel ele los problemas estructurales la Argentina
poco había cambiado. Sin embargo a nivel internacional se estaba produciendo
toda una gran transfonnación socio-tecno-productiva que Diamand-como la gran
mayoría ele los economistas- no había visto en toda su dimensión.
La problemática estructural de los países latinoamericanos y la supuesta
salida que encamaba la ilusión de la industrialización estaba ya bastante discu-
tida cuando Diamand en ambos trabajos citados desarrolla su idea de la estructura
desequilibrada y del péndulo argentino, él lo actualiza y Jo hace específico al
ciclo de nuestra economía, generando un paradigma dificil de superar hasta el día
de hoy. Sin embargo, como se ve en Diamand 1973, la cuestión del diferencial
de productividades se realiza en el diferencial entre agro e industria, para él, Ja
industrialización generaba desarrollo. Este tema deberá ser discutido a la luz

Doctor en Geografía del Desarrollo, Universita l'Orientale. Nápoli, Italia. Profesor de las Fa-
cultades de Ciencias Económicas, Humanidades y Ciencias de la Educación ele la Universidad
Nacional de La Plata.

42 ENSAYOS EN HONOR A MARCELO DIAMAND PRIMERA PARTE/ El pensamiento de Marcelo Diamand ... 43
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del cambio tecno-productivo que estaba sucediendo en el mundo: por un lado, II.- La necesaria actualización
, los diferenciales de productividad parecen en la actualidad definidos por otras
:1:
variables, además, la industrialización no produjo los resultados esperados en. JJJ.- El enfoque del desarrollo económico hoy
ténninos de desarrollo.
En su análisis, las características del ciclo, los problemas de la industrializa- Se supone un cambio de paradigma tecno-productivo (que definiremos como
ción y la demanda van juntos entre otras razones porque Diamand sabía que las el pasaje del fordismo al post-fordismo) y por lo tanto la presencia de otro modelo
continuas rupturas del proceso de acumulación impedían alcanzar una escala que de desan-ollo dentro del capitalismo. Sin embargo, también se asume que esas
diese masa crítica al modelo. Ver la cuestión del lado de la demanda era nonnal transformaciones son asimétricas y entonces se plantea que no han desaparecido
en el contexto del desan-ollo fordista. las jerarquías internacionales. Sigue habiendo en el mundo centros y periferias,
Del lado de la oferta, él suponía -siempre en uí1 clima fordista- que Ja pro- pero las fonnas son otras.
ductividad industrial dependía de políticas adecuadas en el punto ele partida Y .... _ Los principales cambios ocrnTidos en los últimos 30 años incluyen tanto el
que una vez alcanzado los niveles competitivos, se daría un proces.o acrn.mrlati~o modo de producir y el de significar (las relaciones sociales y la subjetivi.dad):
de inversión e incorporación de tecnología que haría mantener activa la mdustna En Jos espacios post-forclistas las ganancias de productividad no se dan en
consolidada, por eso, las políticas propuestas giran en torno a la necesaria com- función de la incorporación de tecnología y por la escala sino por un proceso
pensación a la sobreelevación de. los precios y costos industriales internos por endógeno (innovación); Ja vuelta a Ja micro no es sólo publicitaria, pero la tec-
encima de los internacionales, Jo que constituye la característica esencial de las nología es endógena e importa Ja trayectoria de los sistemas empresariales (Dosi
estructuras productivas desequilibradas. y Cimoli, 1994).
Lo que habrá que definir es si hoy es posible -con la actual concepción de El concepto ele complejidad domina los diferenciales de productividad. La
desa1Tol10 endógeno- lograr grandes ganancias de productividad con el expe- resolución de la crisis del fordismo implicó fundamentalmente la búsqueda de
diente del aumento sostenido de la demanda, o si el proceso de inversión es sufi- flexibilidad, pero también el aumento de la participación a los empleados en los
ciente para sostener Ja competitividad. En este mtículo se defenderá la. hipótesis procesos innovativos, incluye un modelo de involucramiento que genera nuevas
de que muy pocos países -Corea y los BRICs- han siclo capaces ele lograrlo, en fom1as organizativas: reaglomeración sin coordinación por la jerarquía, socia-
el caso de los BRlCs, con costos sociales altos. lización del "saber hacer" en las firmas y entre firmas (Lipietz, 1987). En este
En Diamancl (1983) se clesan-olla una economía política del ciclo económico contexto es central la producción ele conocimiento y ele capacidad ele proce-
arob entino a pa1tir ele la idea de que hay una con-iente . popular y otra ortodoxa
.
que samiento (auto reflexividad). Se complejizan los procesos, aparecen múltiples
se alternan en el poder ele acuerdo a la necesidad de la coyuntura. La primera, posibilidades de trabajo.
tratando ele sostener el mercado interno y una política industrialista, la segunda, Como una consecuencia de la transición descripta, se produce un fenomenal
tratando de frenar la inflación a costa del deterioro del poder adquisitivo de los cambio tecnológico en el que las tecnologías de información y comunicacio-
trabajadores, con una política de fue1te restricción monetaria. Los industrialistas nes son fundamentales tanto en términos ele oferta como de demanda (Amin,
planteando que el problema principal es que la devaluación con inflación Y sin 1994).
ajuste de salarios genera un tipo de cambio sólo compatible con la competitividad Al mismo tiempo, los bienes y servicios que se producen, tienen, además del
del aaro
o ' .los ruralistas araumentando
o que luego de 1930 el ritmo de crecimiento . contenido cognitivo mencionado, un alto contenido estético y escaso contenido
en Argentina cae notablemente debido a las políticas basadas en la trm1sferenc1a mate1ial. Hay una integración de diseño, producción y marketing (Amin, 1994).
del agro a Ja industria. El siglo XX está signado por esa "batalla", no hay ni ven- Scott (2000) considera "fo1111as simbólicas" o "productos culturales" a los bienes
cedores ni vencidos, el aporte ele Diamand es central para entender este proceso y servicios que tienen algún significado emocional o intelectual (entretenimiento,
trnnco, pero la aparición de nuevos actores han complejizado las alianzas. comunicación, cultivación propia, ornamentación, posición social), aunque es
obvio que una distinción profunda entre formas simbólicas y utilitarias es rara-
mente posible.
Y por ultimo, dentro del aumento de los servicios, merece una especial .aten-
ción el mercado de las finanzas. Se observa un fue1te proceso de "financiariza-
ción", es decir, el mercado financiero se ha expandido como ningún otro. El fenó-

¡:
:1
44 ENSAYOS EN HONOR A MARCELO.DIAMAND PRIMERA PARTE/ El pensamiento de Marcelo Oiamand ... 45
11

11

.J
meno ha sido muy bien caracterizado por Sassen ( 1999) a partir de los procesos de . ¡~:\'ia~ cotidiCIJ;;¡~ oroaniZ<lda a través de una realidad cada vez rná.s compuesta
··. ·:··' ,."''·.} .·· ,,, ..".' 17'·.· .··· .. " ·.. .. •
securitización, desregulación y electronificación. La transición al postfordismo es . de fepre~eñtEl.Cio4·es; Una manera de percibir imágenes, que se constituyen en
la consecuencia ele un proceso en el que capital financiero y productivo compiten, re¡:ii-eserÍtaCioí:foslibe.rad;;¡s qe !a realidad supuestamente material, un relato menos
negocian, se coordinan inestablemente. · 11't~dia(l~porlosdiscl1rsos d~ iaposguerra, basado no tanto en la tradición sino
Las innovaciones en estos procesos y en estos productos generan las cuasi J11á~ }Ji~tí~en Ías expel::i~ncias. de_ vida(Oitiz, 1996).
rentas que han pennitido salir a .las firmas de la crisis y al mismo tiempo, les ·.· · E.sJe sl1jetq,es ~I p¡;qauc;tor de innovaciones económico-productivas, es el
ha permitido administrar la flexibilidad y la colaboración. Estas cuasi-rentas se sujetó del d.~~arro~fo de t!Siabories innovativos en la jndustria y en los servicios,
ubican tanto en la industria como los servicios: en el primer caso, se pueden es i;:tc;o~sümJcl()f de dichos productos y servicios y también es el sujeto dinámico
encontrar estas situaciones en las innovaciones tecnológicas fundamentalmente de l<l; p6Htica. . . .. . .·
de productos y no en los procesos repetitivos posteriores (la producción en serie) En· este ccin:text.o y al mismo tiempo, se produce la crisis del Estado Benefac-
y fundamentalmente en los eslabones finales de las cadenas, es decir. en los bienes tor, el furicionalis!po ha sido reemplazado por los enfoques sistémicos De ahí que
de consumo final y en los bienes ele capital (partes y piezas). . tanto Lumhann (1993) como Wallerstein (2000) desde posiciones tan divergentes,
En los servicios para la industria sucede algo similar ya que en realidad, este asumen que d Estado no es más "el motor del desarrollo" y proponen una alter-
sector es el encargado de proveer innovaciones tecnológicas y relativas a "los nativa sistémica. Esto explica porqué cambian las alianzas políticas progresistas
significantes" para la producción. Los servicios restantes están continuamente y quienes las componen. En otras palabras, el desarrollo económico actual se
sometidos a un fuerte stress innovativo y deben -para sobrevivir- proponer ofertas produce complejizando, generando productos y servicios dinámicos, esto puede
novedosas para los consumidores de meros servicios estéticos. Los eslabones revertir los condicionantes externos.
i ¡
descriptos son mencionados en este trabajo como: dinámicos. El actor ele ese proceso es el sujeto descripto y la alianza política que lo sos-
Por otro lado, como surge del párrafo anterior, subsisten y siguen represen- tiene son las instituciones que reflejan las nuevas formas de comportamiento,
tando un porcentaje alto de la actividad económica, los eslabones relativos a representativas de esa autonomía y del sistema ele identidades surgido de las
la explotación ele los recursos naturales que son generalmente compradores de experiencias ele la vida: empresas o instituciones dinámicas, con actividades
innovaciones ele otros encadenamientos (principalmente del metalmecánico) y innovativas, originales, que reflejan la identidad cambiante de sus miembros:
los bienes y servicios tradicionales, de producción repetitiva, que han mantenido las mismas pueden ser pro o anti-capitalista, según la posición relativa de los
su sustrato original, pero han incorporado innovaciones tecnológicas y valor sujetos y de su subjetividad. Además, hay que considerar que amplios espacios
estético (proveídas por los sectores dinámicos). Ambos tipos de eslabones deben te1Titoriales en cada país ya no tienen en la meta el progreso capitalista sino que
ser considerados menos dinámicos y se realizan en contextos neo-tayloristas, existen otros elementos valorativos, entre el los los del medio ambiente (Escobar,
fordista-periféricos o fordistas (Lipietz, 1987). En muchos casos en base a sala- 2005). Las alianzas políticas de los espacios evolutivos parecen reflejar estas
rios bajos y con graneles costos ambientales. nuevas fuerzas.
El concepto de desequilibrio estructural de Diamand es perfectamente com- En este contexto, el Estado sigue siendo el instrumento regulatorio más impor-
tante de la sociedad. Por un lado, en el gobierno de la relación con el mundo
patible con estas definiciones pero debe ser readaptado considerando lo que es
mediante la política internacional, por otro lado, en el gobierno de las transfe-
dinámico en el postfordismo. Los diferenciales de renta estarán definidos en
rencias internas entre sectores socio-económicos, fundamentalmente con fines
la actualidad por los diferenciales de dinamismo descriptos. La resolución del
estratégicos y redistributivos, pero, como se ha dicho, debe reflejar otra lógica y
ciclo requiere de un aumento de productividad vía complejización, la inversión
otras füerzas, que las que reflejaba el Estado Benefactor. El péndulo político del
exógena no es suficiente, se requiere de procesos endógenos amplios ypolítica-
que hablaba Diamand es completamente coherente con este debate, pero debe
mente sostenidos.
ser actualizado en función de este nuevo entramado ele actores.
El sujeto de ese modelo no es el obrero fordista sino el sujeto flexible-invo-
1ucrado (Lipietz, 1987). Se trata del tipo ele actor reflexivo de Lash (1990), por
ejemplo, que representa un modo ele hacer (relacionarse, producir, consumir) y ele
significar (otorgar valor, preferir, comunicar actitudes) diverso al de la moderni-
dad. Lo que estamos diciendo es que en el Jugar de los significados otorgados por
la identidad nacional, lo que hay es un aumento de la creación ele sicrnificantes
o '

PRIMERA PARTE I El pensamiento de Marcelo Diamand ... 47


46 ENSAYOS EN HONOR A MARCELO DIAMAND
11.2.- Lo sucedido con el desarrollo industrial y el desarrollo Operativamente realizan regresiones, que ayudan a comparar las posiciones
en la práctica . entre distintas regiones. Se trata de regresar las proporciones de mt para los dife-
. rentes años, para cada país; las variables se transforman en logaritmo natural. Si,
1) LA fNDUSTRfALJZACIÓN NO GENERÓ DESARROLLO por ejemplo, el indicador mt, para un país dado, es menor a 1 (es decir, el país no
alcanza al primer mundo) el log natural será negativo; cuanto más pequeño es mt,
Tal vez porque se produjo este pasaje del fordisnio al postfordismo en el más negativo será el log natural. Si el mt es mayor a l, (es decir, el país. llega a
mundo es que el desarrollo no se prodtüo a pesar ele que los PSD han tenido un alcanzar al primer mundo o incluso lo sobrepasa) el lag natural será positivo, y
nivel mucho mayor de industrialización. A los efectos ele sustentar nuestra posi- pennanecerá en los cuadrantes positivos de los ejes cartesianos.
ción, es preciso volver al problema del gap. entre países. En un excelente trabajo, La figura ele abajo muestrn el diagrama ele dispersión del logaritmo natural
Arrighi, Silver y Brewer (2003), demuestran con elatos del Banco Mundial sus ele mt para 1980 (eje y) y 1960 (eje x). La diagonal es la línea de igualdad (no
hipótesis. hay cambios entre el valor de mt de 1960 y 1980). Los puntos sobre la diagonal
Los mencionados autores consideran el ratio yt = yi / yN para medir la per- denotan un acercamiento, y los puntos por debajo, una amp.liación del gap ele
formance de un país particular; yi, es el PBN per cápita del país i en un año dado, industrialización.
yN es el PBN per cápita promedio ponderado (por la población) de los países Lo que surge es un achicamiento de la brecha, la mayor parte de los países
del primer mundo, en un mismo año. Si yt se incrementa en el tiempo, la brecha se encuentran por encima ele la diagonal; sin embargo, según los autores, este
de ingreso entre el país i y los países del primer mundo está disminuyendo; si fenómeno es resultado más de una eles-industrialización del primer mundo, que
decrece, el gap se está ensanchando. Se utiliza el PBN per cápita y no el PBI per de wrn industrialización de los países subdesarrollados. También se ve que existe
cápita, ya que la clave esta en la diferencia entre el ingreso nacional y la riqueza. una tendencia a la convergencia en el grado ele industrialización entre los mismos
El PBN es la suma de los salarios, pagos de interés, rentas, ganancias, y combi- países del tercer mundo; y que ésta se lleva cabo a un ritmo acelerado.
naciones de aquellas, que generan los residentes de una jmisdicción política en Los que quedan rezagados son África del Norte y América Latina. Si bien
cualquier parte del mundo. Los indicadores se calculan para grupos de países" en el trabajo no se aclara a que países corresponden los signos específicamente,
(por ejemplo, para el primer mundo como un todo), ponderándose a cada país, surge que dos países de América Latina han reducido el gap, en un tercer caso
por el tamaño de su PBN. la distancia no se había modificado y el resto ele los casos ha visto aumentar la
Por otro lado, los autores miden la evolución del gap de industrialización diferencia.
mediante el ratio: mt = mi/mN, mi es la proporción del PBN conespondiente a La figura ele la página siguiente muestra que entre 1980 y 1998 continua la
manufacturas, por parte del país i, en un año dado; mN es la misma proporción misma tendencia, tanto en la reducción de la brecha entre los países del tercer
para el primer mundo, en el mismo año. Si mt aumenta en el tiempo, significa mundo y los del primer mundo como entre países subdesaiTollaclos. Los países
que el gap de industrialización entre el país i y los países del primer mundo está latinoamericanos mejoran sus posiciones hacia el final de la década del '90,
disminuyendo; si decrece, el gap se está ensanchando. acercándose a valores positivos.

2 El "Primer mundo" está integrado por: América del Norte: EE.UU., Canadá. Europa occidental:
Austria, Bélgica, Dinamarca, Finlandia, Francia, Luxemburgo, Países Bajos -no en 1970-,
Noruega, Suecia, Reino Unido. Sudoeste de Europa: Grecia, Italia, Portugal, España. Australia
Y Nueva Zelanda -no en 1960 y 1970- y Japón. Los países clasificados como "Tercer mun-
do", son: Sud-Sahara África: Benin, Botswana, Burkina Faso. Camerún, Republica central de
A frica, Chad, Congo, Rep. Dem. De Congo, Cote d'lvoire, Gabon, Ghana, Kenya, Lesotho,
Malawi, Malí, Mauritania, Mauricio, Nigeria, Ruanda, Senegal, Afriea del sur, Togo, Zambia,
Zimbawe.Amériea Latina: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Rep. Dominicana,
Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, Jamaica, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay,
Perú, Uruguay. Asia occidental y Áfrii.:a del Norte: Algeria, Rep. Árabe de Egipto, Marruecos,
Ornan, Arabia Saudita, Túnez, Turquía.Sur de Asia: Bangladesh, India, Pakistan, Sri Lanka Asia
oriental: Hong Kong, lndonesi>t, Malasia, Filipinas, Singapur, Sud Corea, Tailandia. Finalmente,
China.

48 ENSAYOS EN HONOR A MARCELO DIAMAND 49


PRIMERA PARTE/ El pensamiento de Marce lo Diamand ...
1 endiente de la recta de regresión es mayor a uno, lo que sig4lifica que
Cambios en el gap de industrialización: 1960-1980 caso.' · ª P nvernencia tampoco en los ni· ve l es e¡e rngreso
· d entro d e 1os paises
·
no existe co "'
1 Afr:Ca ¡1
del tercer mundo. . . . . . .. .·
La fioura deba.10 muestra el mismo e.1erc1ct0 !Jara el pe1 iodo 1980- l 9~9, la
idadºcle países que están por encima ele la diagonal es menor. Ademas, el
cant . t e ele la• pendiente ele Ja reoresión
coefic1en "' es aún mayor a uno, hay menos con-
verge nci ·a entre las economías del tercer mundo.

z i-~c--~~~---'-~--7~--~~~~1-lc~-,-i--Cj
~ Cambios an ~¡ gnp do ingrfJsos: 1950Ri980
I r--'-:----------'--,c':;r:-~----,..,.,.,-':---~r.:"'f;-';-'-"'7';;:-j
............. - - - · · - - - - - - - - - · ----¡
Africa del llJorla y Asia Occidental¡
1
Asia

In (miirnN) en 1960

In {yi/yM) en 1960

Cambios en la brecha do ingresos: 1980·1999

i! AfrK::a del NJrte y As0 occidenla! Arrerica la!ina

Obtenido de: Arrighi, G., Silver, B. y Brewer, B. (2003), "Industrial convergence, globalization, and
lhe persislence of the North-South divide'', Studies in comparative intemational development,
vol 38, Nº 1, pp. 3-31.

Sin embargo, lo fuerte del planteo es que en contraste con este panorama, sí
tomamos el nivel de ingreso nacional, se nota que no hay un achicamiento del In (~lyn) on 1SBO
gap de similares proporciones. En la figura adjunta, se ve el log yt para 1980 y
1960. La gran mayoría de los puntos del diagrama pennanecen por debajo de la
diagonal, sólo están por encima algunos países de Asia y muy pocos de África. Obtenido de: Arrighi, G., Silver, B. y Brewer, B. (2003), '.'Industrial ~onv.ergence: globalization, and
the persistence of the North-South divide", Studies m comparat1vc mtemat1onal developmcnt,
Latinoamérica pennanece en su mayoría, por debajo de la línea divisoria. En este vol 38, Nº 1, pp. 3-31.

50
ENSAYOS EN HONOR A MARCELO DIAMAND PRIMERA PARTE/ El pensamiento de Marce lo Diamand ... 51
~- . . odemidad las escasas "islas post-fordistas"_ve1ifi~a-
Por eso, autores como Babones (2005), siguiendo la tradición wallersteniana, i..'c-0n~truir el ford1smo y la m . de s;jetos autónomos. En estos ~ugares se e~1ge
y ~n línea con nuestra hipótesis, muestran con los datos de PBI del periodo que v "'"a'":-~'exp.lican la escasa presencia . t es personales por diversos motivos
as, - · · ongan sus m eres
de 1975 al 2002 y utilizando rangos para diferenciar el centro de la semiperiferia -, .:~-"los individuos que p_osp .. ) las reglas y nonnas heredadas ya no bastan, es
y la periferia, que la mayor parte de los países del mundo se han mantenido en sus~. -:: º , (vor ejerof'.l? l~s suces1~:15t~~~1:so atenta contra la confonna~i¿n de un_ círculo
respectivas categorías a lo largo de todo el período considerado, son denominados: - una situac1on anonna! ' ·ón económica. Es que la producc10n tayl?nsta o el
"orgánicos". Las modificaciones han sido pocas, y generalmente se han dado :·__ ·virtuoso para la orgamzac1 e basan sus economías no requiere, '.11 pr~duce,
entre la periferia y la semiperiferia. El avance al centro ha sido raro, y sólo deja : fordismo incompleto _en la ¿u . de instituciones: sus Estados reflejan ahanzas
al caso de Corea como el único ejemplo de un país pobre, que alcanza el estatus ase de actores, n1 de re es m
esa Cl . .
de centro luego de 1975. . poi l ·u· cas trad1c10na1es.

2) Los PAÍSES y sus DESEQUILIBRIOS ESTRUCTURALES PUEDEN SER VISTOS EN


n. u·1librar en términos de complejidad:
TÉRMINOS DE COMPLEJJDAD lll. _ 1,e-eq , .
un proyecto político y econom1co
Debido a esas transformaciones analizadas, hoy es más útil diferenciar a . ·cado a artir de los diferenciales de produc-
los países en función del grado de complejidad de su economía. Por un lado, El Péndulo de D1amand, exph . dp t ia también pero no es el elemento
Jos países en los que son los espacios del postfordismo, los que sobresalen y la dicotomía agro-ID us r El bd
tívidad permanece, . . los diferenciales de complejidad. su e-
explican la lógica general, en sus economías se ha alcanzado un alto grado de central, la cuestión defimtona es_ 1~:ed complejas riO logran dominar el Proyecto
prosperidad económica, no hay niriguna amenaza inmediata y ha hábido una smTollo se explica porque las act1v1 ~ l~s .. sm·o la construcción de un proceso
. ti no es la industna 1zac10n
negociación pacífica, surge una "normalidad" siempre frágil pero estable, en los Político. El ob~e vo . 1 PSD salir de la periferia e ir a una estrnc-
centros hay más espacios complejo-reflexivos, aunque subsisten infinidad de . ómico que le permita a os .. d
político Y econ .. · 1 - es acialmente eqmlibra a.
espacios periféricos. tura compleja y compet1trva, estable,dsocia y e l~ lócrica mundial, la de las áreas
En segundo lugar, los países del fordisrrio periférico: fundamentalmente los Hemos explicado que esto suce. e p~~qu el a~otamiento del fordismo y el
BRICs, pero con sus diferencias. Se trata de fordismo en tanto dominado por centrales de los países centrale:, esta re;~n~~~~iales con sistemas organizativos
el proceso de mecanización de la producción, calificación de la mano de obra, desarrollo de procesos producti;os plosbo-1 ativos qu~ creneran bienes y servicios
comando de la administración y el crecimiento de los mercados por el lado de los flex1b· 1es pero r·elativamente mas co ª dr º contemdo
'(de alto · estetico
· · )· Los
. l financieros y post-mo ernos ,
bienes de consumo durables. Es periférico en el sentido de que el planeamiento post-industria es, . delo están dotados de mayor autono~1ia.
y las producciones calificadas y basadas en la ingeniería quedan fuera de estos actores capaces de sostener d1ch~~no el fordismo no se completó, la mdus-
países. Por otro lado, son modelos basados en el mercado externo; el consumo En los PSD las cosas fueron iversas, ia de una estr~tecria de las empresas
. ., d finabnente fue consecuenc 0
. • , d
de las clases medias locales es limitado, hay un acceso parcial al consumo de tria1Jzac1on 1ogra a aíses fonnas de orgamzac1on pro uc-
los obreros del sector fordista pero con una parte importante de la población que multinacionales para implementar en _esos p t 1 y así bajar costos por eso las
queda sin ser absorbida por este esquema. Es un modelo muy desigual y las reglas tiva que no pueden aplicar en los p~1ses cen ~~ e~el Estado etc le so~ impuestas.
· 1 s fonnas de mtervenc1011 ' .
del salario no existen con la rigidez del fordismo. políticas comercia1es, a fi . los países periféricos no so 1o
1to a1 mercado nanc1ero, . d
En tercer lugar, los países de la taylorización primitiva: que basan aun hoy Del mismo mo d o, en cua1 . . t bién sufren las consecuencias e
tr 1 de las corporaciones, am .
su proceso de industrialización en la flexibilidad total, con un nivel muy bajo no son el 1ugar cen a , . fi nnándose en sitios especulativos para
de salario, con producciones casi completamente para la exportación, que no 1 debilidad de su macroeconomia, uans o
. a . .d crestionado desde el Centro.
venden sus_ mercaderías a sus propios obreros ni a sus propias poblaciones, sino el capital financiero surg1 .ºy º " u· "-lo que predomina claramente
ºfi' . s aun en sus cen os. d
principalmente a los países del fordismo y del postfordismo. Es un modelo com- En los países pen enco - ·fica la escasa autonomía e
. nitantemente se ven - .
patible con el dislocamiento de las cadenas productivas del centro y hoy incluyen es el trabajo taylonsta, conc01 . . . ' 1 que los aglutina. Hay.. es cierto
estructura mst1tuc10na
a Filipinas, Indonesia, Malasia, etc. los actores Y 1a pob re tar su autonomía pero por sus
d t que logran aumen .
Los países periféricos navegan ente los últimos dos modelos mencionados: siempre más grupos e ac ores stituyendo redes de acción y mov1-
hay algo de fordismo periférico y mucho de trabajo taylorista, domina la escasa propias trayectorias personales. s~ van ~on las ·particularidades individuales,
reflexividad de los actores y la anomia. El desarrollo trunco, la incapacidad de mientos sociales que valoran al mismo tiempo

53
PRIMERA PARTE/ El pensamiento de Marcelo Oiamand ...
52 ENSAYOS EN HONOR A MARCELO DJAMAND
los acuerdos colectivos y la capacidad competitiva, pero no son estos, los fenó- .
menos predominantes. 4
En cuanto a Ja estrategia a seguir, desde el punto de vista económico y en línea
con nuestro enfoque; se debe complejizar Ja producción y aumentar la población ··1,..,a· "estructura productiva desequilibrada"
.
implicada en actividades complejas. Así es posible equilibrar la distribución del
ingreso y ampliar el consumo interno sin graves problemas políticos. y- los dilemas del desarrollo· argentino

Referencias bibliográficas Fabián Amico 1


Alejandro Fiorito 1
AMJN, A. ( l 994) "Post-Fordism: Mode!s, Fantasies, and Phantoms ofTransition'', en: A. Al\1.fIN
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ARRIGHI, G.; B. SILVER y B. BREWER (2003) "Industrial convergence, g!obalization, and "... vemos que la desvalorización de la moneda en un país
the persistence ofthe North- South divide", Studies in comparative internationa/ develo- subdesarrollado, sea provocada o espontánea, lejos de constituir
pment, vol 38, Nº 1, pp. 3-31. una solución para el problema de la balanza de pagos, a menos
BABONES, S. (2005) "The country-Jevel income structure of the wor!d-economy", Journal que se tomen medidas pam prevenirlo tiende a llevar al país a
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CIMOLJ M. Y DOSI G. (1994) "De los paradigmas tecnológicos a los sistemas nacionales de
producción e innovación", Comercio E.xterior, Vol. 44 pp. 669-82. 1.- [ntroducción
CONTI, S. (l 996) Geografía Económica, Teorie e Metodi, Librería Utet, Milano, Italia.
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DIAMAND, M. (1973) Doctrinas económicas, desarrollo e independencia Paidós Buenos
Aires. · ' '

DIAMAND, M. (l 983) El péndulo argentino ¿Hasta cuándo?, Centro de Estudios de la Rea-


lidad Argentina, Buenos Aires.
L llave maestra del pensamiento de Diamand. Sin embargo, esta concepción
no siempre es comprendida en todas sus dimensiones e implicancias, Y la
contribución de Diamand suele así perderse en la maraña de un conjunto de otros
aportes importantes pero, sin dudas, menos signific~tivos.
ESCOBAR, A. (2005) 11/fás allá del Tercer Mundo. G!obalizació11 y Diferencia. Instituto Co-
lombiano de Antropología e Historia, Bogotá. La EPD es una forma específica de heterogeneidad estructural. De acuerdo
LASH, S. (1990) Sociología del po;modernismo, Amorrortu editores, Buenos Aires.
con este punto de vista específico, Argentina muestra un desequil_ib:i.o e~tructui:al
entre la productividad del sector primario exportador y la f'.roductr:1d~d mdu~tnal
LIPIETZ, A. (I 987) A1iragens e iltfilagres. Problemas da industrializacao do Terceiro Atfundo,
Nobel, San Pablo. (Diamand, 1986). La opción por la industrialización imph~a precws m?ustriale~
superiores a los precios internacionales. Sin embargo, el tipo de c~~11b10 se baso
LUHMANN, N. (1993) Teoría política en el Estado de bienesta¡; Alianza, Madrid.
en los costos del sector primario, que por razones naturales (fertilidad, etc.) es
ORTIZ, R. (1996) Otros territorios. Ensayos sobre el mundo contemporáneo, Red de editoriales el más productivo. . .
de universidades nacionales/Universidad Nacional de Quilmes, Buenos Aires.
Esta conjugación de una elevada productividad del sector pnmano Y la f~~ta
SASSEN, S. (1989) La ciudad global, Eudeba, Buenos Aires.
de una adecuada acción reguladora del Estado que pueda bloquear la preswn
SCOTT, S, (2000) Capital/sm, Cities, and the Production ofSymbolii:: Forms, Centrefor Glo- reva!uatoria está en el fondo de los recwTentes ciclos argentinos. Es en esta d;ná-
balization and Policy Research, School of Public and Social Research University of mica estructural donde pueden hallarse las razones de ciertas paradoj~s trágicas
California, Royal Geographical Society, Los Angeles. '
del desarrollo argentino: cuando más robusto es el sector agropecuario, cuando
WALLERSTEIN, L (2000) Capitalismo storico e civiltá capitalistica, Asterios Editare, Italia más intensamerite el país explota sus recursos naturales, cuando más gr~nos Y.
soja exporta ... hay más pobreza y exclusión social, y mayores porcenta3es de

Investigador del Grupo Luján y Asesor del Ministerio de Economía y Finanzas Públicas de la
Nación.
2 Investigador del Grupo Luján y docente de la Universidad Nacional de Luján.

ENSAYOS EN HONOR A MARCELO DIAMANO PRIMERA PARTE/ El pensamiento de Marcelo Diamand ... 55
·.·.·,·

pobl~ción qu~ ~evien~n "sobrantes". De este modo, con el paso del tiempo,. ~-l:·"estructura productiva desequilibrada" que periódicamente entra en crisis
este tipo congeruto de enfermedad holandesa" genera, una y otra vez, ilusiones ,fo·;t:Q~dtnaiid y Nochteff, 1999: 43, nota 3). .
ópticas que ret;~traen a visiones pretéritas donde la rique:Za se juzgaba en base, <:·'t':f:'Eí(tii1 contexto, con base en e1 tipo de cambio "pampeano" (hoy se trataría de
a patrones estattcos. Dentro de ellas, ocupa un lugar destacado la quimera de T':¡-f;¡::¡.¡p6 de cam,bio "sojero-~nanciero", ver Cu~a, 2008), ~uando ~e tradµcen en
que el bienestar de los argentinos depende de los precios internacionales de la 8 ' :·,· ·dólares, Jos precios industriales resultan s~peno:·es_ a los mt~rnac10nales. ~nse­
commodities agropecuarias y, en suma, del "campo argentino". i:•, e; ¡jdá Diamand aclara un gran rnalentend1do. D1stmtos analistas han tendido a
Esta mistificación persiste incluso a setenta años del quiebre del "modelo · ···· ?tplicar Ja carencia de exportaciones industriales y los más altos precios fabriles
p~im~rio-expo'.1~dor", corno pued~ apreciarse hoy en los diagnósticos y pronun- ;~mo resultante.de una presunta "ineficiencia" del sector industrial. En verdad,
,ciannen:os p~httcos de_la casi total:dad de la dirigencia agropecuaria y de algunos la industria no es que no exporta por ser "ineficiente" sino porque no puede
econo~mstas . Resulta mcomprens1ble para estos sectores -y para cierta parte de competir con la productividad "natural" del agr~, del mi~rno modo_ que "l?s altos
Ja socied~d- que la expansión argentina entre 1870 y 1930 se basó en ventajas recios industriales en Venezuela se deben a la mcapacidad de la mdustria local
comparativas del agro pampeano derivadas de la fertilidad natural de la llanura ~~ competir con el petróleo venezolano y los altos precios industriales chilenos
pa~peana, ~o que pennitía_ofrecer ~ai:ne y cereales a costos mucho menores que a su !ncapacidad de competir con el cobre chileno" (Diamand, 1972: 9).
los mternac10nales. Pero dichas act1v1dades eran más de carácter extractivo que , · · ¿Por qué el tipo de ca_rnbio se fija en base al sector primario? Este es el tipo de
res~ltado d:I ingenio y el_ esfuerzo humano; de hecho, el ganado se repro(iucía cambio "natural" al momento de lanzarse la industrializaci:ón. Las exportaciones
casi espontaneamente, mientras que el elevado rendimiento a!:!rario era conse- argentinas son exportaciones agropecuarias (no hay otras). Por ende la paridad
cue_ncia directa de la roturación de suelos vírgenes, ricos en nu~-ientes naturales carnbim;a refleja este hecho. Sin embargo, el problema persiste: ¿por qué una vez
y bien regados por las lluvias. Así, iniciada la industrialización, cuando ya existe un incipiente sector industrial, el
tipo de cambio no se fija en niveles "pro-exportaciones industriales"?
"las formas asumidas por las acrividades productivas permirieron que se
confundiera la causa de esa riqueza hasta hacerla aparecer como un resul-
La respuesta básica es que en los países con estructuras productivas desequi-
t~do de la 'acti~idad hu:riana', antes que como fruto de una naturaleza pró- libradas la fijación de tipos de cambios múltiples (favoreciendo las exportaciones
diga. El lengua¡e de la epoca traducía esa imagen en frases bien expresivas; industriales) se toma particularmente difícil desde el punto de vista politico dados
una de ellas presentaba al país como una gran 'fábrica de carne', como si sus efectos distributivos (Mahon, 1992; Medeiros, 2010; Diamand, 1986). Pero,
esa manera, rutinaria y rudimentaria, de apr~vechar la multiplicación del además, las paridades múltiples surgidas al calor de la ISI (industrialización por
ganado fuera un éxito récnico y una operación fabril" (Schvarzer, 1998). sustitución de importaciones) no resuelven el problema de fondo. En verdad,
el desan-ollo industrial argentino implica un abandono deliberado del princi-
Esta contraposición entre "dotación natural" y riqueza en un sentido moderno pio de las ventajas comparativas y delfi·ee trade. Supone, ni más ni menos, la
(como flujo creciente de producción per cápita), se reveló con toda su fuerza introducción de un desequilibrio en la estructura productiva. Este desequilibrio
en la crisis de 2001 : la brutal paradoja de un país "rico" en dotación "natural" se introduce para promover el crecimiento industrial, y el mismo acto implica
pero sumergido en depresión productiva y con la mitad de la población en ¡~ la promoción del crecimiento del sector de una productividad relativa menor.
pob~eza. Así, Argentina lleva en la sangre, desde su conformación moderna a
4

Es, en suma, una ruptura deliberada con el principio del libre comercio y de las
p_arti~ de 1930, el v~rus de la "enf~rmedad holandesa". La diferencia con la expe- ventajas comparativas.
nencia de aquel pa1s europeo reside en que aquí el fenómeno es consecuencia de El proceso lleva de hecho a la creación de un régimen de tipos de cambios
múltiples por la vía de derechos de importación, cuya misión es reflejar las pari-
3 Por ejemplo, Gerchunoff (2006) dice: "No sabemos si lo que estamos verificando como un dades de poder adquisitivo de diferentes sectores de actividad. Pero este régimen
beneficio para la "'.'.r~entina tiene futuro (... ) pero en todo caso hay fundamento para especular de cambios múltiples constituye una solución "nada más que parcial" (Diamand,
qu_e no es un n:ovurnento de corto plazo. Es conocido el punto de que Ja demanda de materias
pnmas -también las alimentarias- está impulsada en parte por la región más dinámica del 1972: 17). El defecto del sistema consiste en que constituye una estructura
mundo, el capitalismo industrial "tardío-tardío" del Asia". asimétrica que solo funciona por el lado de las importaciones, "mientras que
4 "~~n il procedere dello sviluppo economico, constatiamo che la correlazione tra i due concetti para las exportaciones industriales sigue vigente el cambio nominal basado en
d1 ncchezza non é affatto da prendere per scontata. Anzi in certi casi sembra addirittura scom- la paridad correspondiente al sector primario" (Diamand, 1972).
parsa. ~ ·esempio piú eclatante é oggi quello del!' Argentina, che ha tutto in termini di risorse Ciertamente, Diarnand señala que existen muy distintas productividades
natu~ah_ (?ompres? il p_etrolio) ':d é precipitata in un casos completo per ció che riguarda le
poss1b11lta produtt1ve, l occupaz1one, la competitivitá internazionales" (Pasinetti, 2002). industriales entre los países, que se traducen en diversos productos per cápita y

56
ENSAYOS EM·HONOR A MARCELO DIAMAND PRIMERA PARTE/ El pensamiento de Marcelo Diamand ... 57
niveles de vida. Sin embargo, de un modo u otro, estos países comercian entre Esta idea de salario "nonnal", corno veremos, es un eje central que_ subyace
en el, merca~o mundial. Esto OCUITe, observa Diamand, porque si bien los · de "estructura productiva desequilibrada". En este contexto, ciertos
e:1 dolares ti~nen relació~ con l~s pr~ductividades no están determinados por éstas 1"Prrrn"ª'-""'" tienen respuesta adecuada. Surge la pregunta inevitable: si Jos pro-
smo po~ ~l tipo de camb10. As1, el tipo de cambio es una gran "equilibrador" de blemas de competitividad y los desequilibrios externos se resuelven solo deva-
productividades y toma factible que países tan distintos como Alemania y Malas·1 Ju~ndo, ¿por qué esta tarea se presenta tan compleja y costosa en el mundo real?
puedan comerciar y competir enti·e sí. ª Por ¡0 antes expuesto, la respuesta de Diamand es sencilla. La caída de los salarios
Por s~puesto, este "equilibrio" no es gratuito: Malasia tiene que poner un tipo reales producida por la devaluación desencadena una puja distributiva para recu-
de camb1.o q~e le pennita compensar su menor productividad y paga un precio perar los ingresos perdi~o~ y, tarde o t~mprano, la inf!aci~~ termina anulando. la
con _el bajo mvel de sus salarios reales. "Entonces, no es que todo se mTegla con ventaja de paridad cambmna real obtenida con la devaluac1011. Este hecho explica
un tipo de carr~bio apro~iado. Lo que se arregla es la competitividad. Lo que no se la resistencia de Jos gobiernos a ajustar el tipo de cambio y la tendencia a pennifü
a1Teg_la es el mvel de vida ... " (Diamand, 1992: 198). De todos modos, el interés procesos más o menos pronunciados de valorización de la moneda doméstica,
~e Dia~and es señalar que aunque pudiera existir una supuesta "ineficiencia" aún a costa de la pérdida de competitividad externa.
1~dustnal esto no debería impedir la falta de competitividad externa (fiJ·ando Por Jo demás este es un problema característico de las "estructuras produc-
t d b. . un
·1~0 e cam 10 apro~1ado) aun cuando fuera causante de bajos salarios reales. tivas desequilibradas'', ya que los problemas coyunturales que puedan existir se
Ciertamente un camrn_o _más apropiado para lograr competitividad ext(1rna es superponen a la inadecuación cambiaría estructural que acompaña a la indus-
aume~t~ndo la product1v1dad, pero estos dos caminos no son equivalentes ya que trialización desde su origen. En otros ténninos, el salario real puede cre_cer y la
la o~c10n por una moneda doméstica depreciada -reflejo de baja productividad moneda doméstica apreciarse más allá del punto en el cual el sector industTial
relativa- se traduce en bajos salarios reales. pierde su competitividad, ya que existe otro sector (primario) más productivo por
razones de dotación natural que lo pennite desde el punto de vista del equilibrio
externo. Es decir, el salario real puede ir más allá y crecer aunque la industria
11.- Salarios y distribución pemrnnezca encerrada en los límites del mercado doméstico.
Por lo demás, dadas las diversas productividades del sector primario y del
~n este aspe.ct_o, Diamand está adoptando -aunque implícitamente- el punto industi·ial, esta resistencia a Ja devaluación que todas las EPD comparten por
d~ v~s~a d~ lo~ v1e!os economistas clásicos y de Marx respecto a la determinación razones distributivas e inflacionarias, se agrava en Argentina porque el ajuste
h1st?n~o-m~~1tuc10nal y social de los salarios. En linea con esta interpretación, cambiario para darle competitividad a la industria es de una magnitud tal que
la d1str:buc1on del ingreso tiene un carácter exógeno al sistema de producción se toma imposible de obtener en términos reales por su impacto inflacionario y
Y se asienta en las costumbres (lo que incluye la consideración del patrón de redistributivo. 5
consu.mo específi~o d~ I?~ trabajadores) y en los con.tlictos por el excedente. Diamand observa este rasgo estructural originario como el resultado de un
Ese mvel de salano 111stoncamente detenninado (y no resultante de curvas de manejo cambiario asimétrico producido en el origen mismo de la industrialización
oferta~ dem~nd~) era _considerado socialmente en su nivel "normal" (que no es que luego se sostuvo con el paso del tiempo. Es decir, los tipos de cambios múl-
la ~ub~1stencia b1ológ1ca) y reconocido como tal por todas las clases sociales. tiples efectivos rigieron exclusivamente para el mercado interno (como protec-
As1, D1amand sostenía que: ción), pero no existieron mecanismos equivalentes que pennitieran o estimularan
las exportaciones fabriles. Puesto en términos de Canitrot (1981: 9-10), sea:
"La presión social que siempre existe para lograr el aumento de los salarios
reales se multiplica muchas veces cuando significa oponerse a las medidas pd = p*e(l +t)
que ~retenden bajarlos. Psicológicamente, el nivel ya alc'anzado por los
s~ar~os r~~les se_ convierte en un standard 'normal' de referencia y su donde:
d1smrnuc10~ se siente como un atentado contra los derechos adquiridos. pd, precio traducido en pesos;
Por ello, mientras para el pensamiento económico el salario real es una
variable de ajuste, para la sociedad moderna la preservación del salario real
5 El caso de la megadevaluación de 2002 podría considerarse a primera vista como excepcional,
es un objetivo fundamental" (Diamand, 1977: 11). pero no lo es: la resistencia salarial era tan baja en 2002 que, a pesar de la imposición de dere-
chos a las exportaciones tradicionales -que paliaron el efecto de la devaluación sobre el salario
i' real- este hecho solo produjo un «rezago" en la recuperación de los salari<ts nominales.
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I:
58 PRIMERA PARTE/ El pensamiento de Marcelo Diamand ... 59
ENSAYOS EN HONOR A MARCELO DIAMAND
p*, precio. internacional en dólares; ;:i'.~strnción y transformando al problema económico "en un eje alrededor
e, tipo de cambio; t~ii:algirari los pr?bl_emas so.éi~les y políticos:'. (Diamand, l~'.3: 15). P~r ~llo,
t, arancel. :,":'-'"'' ;. · '. á estós movumentos c1chcos y su relac1on con las poht1cas econom1cas
~, ,. "bautizo .
Y definiendo: :~/"26mdel ''péndulo arg~ntino" (D1amand, 1985 "'! 1~86): _ .
u;= (pd - p*) ;:'.; >;, .. Este .enfoque contiene un gran. pode: exphcat1vo. mclu~o para. los ~r?cesos
· i : •.. ctuales (a pesar de las mod1ficac1ones que mas abajo se discuttran). El
Donde u es el "margen de protección excedente". Se verifica que en los bie~· Jllb~st.~vo de una mayor inclusión social a través de un mayor nivel de actividad
'
º.-d~e mpleo merced por caso a la vigencia de un tipo de cambio competitivo
1
nes no transables u>O, mientras en los transables u=O. Canitrot o_bserva que, en y ee , · l · ·
los hechos, las fronteras no son tan claras y que pueden distinguin;e tres tipos ·. ...:entre otras políticas-, puede aparecer como con~·adictoria .con e sostennmento
de bienes. Algunos son intrínsecamente no transables (servicios, construcción),_ ·
0
de la paridad cambiaría real debido al ajuste salarial que, tarde o tem-
otros son intrínsecamente transables (agricultura pampeana), mientras_ existe un ·
mism
: ·. siaue a la reducción paulatina del desempleo. La tend enc1a
· o pos1·b·1·d
11 a
d
pran 0 , º · fl · · ·
tercer grupo que ocupa una franja intermedia y puede pasar de LU1 sector a otro . de agravamiento del conflicto distrib~t~v? -con su ef~cto m ac10~ano v1a costos
dependiendo de cómo se muevan las variables que afectan su "margen de pro- . •SU alcance corrosivo de la compet!1:lv1dad-, le sena entonces mherente. A su

tección excedente". Este grupo es el de los bienes industriales. ~ez la aceleración inflacionaria originada en el ajuste cambiaría se ve estimulada
La posibilidad de subir sustancialmente el tipo de cambio y posibilitar las \/el propio proceso de crecimiento, ya que la e"Xpansión fortal~ce .ªlos actores
exportaciones fab1iles era limitada por las pujas inflacionarias que desataba, ~n conflicto (empresarios y sindicatos) y amplía los límites que nnpone al pass-
con los trabajadores, o por el conflicto con la renta agropecuaria (por la fijación de throzwh una situación recesiva. En esta dinámica, las fases de auge conducen a
tipos de cambios diferenciales y/o impuestos a las expÓrtaciones), o con ambos. aume~tos del empleo y recomponen gradualmente el poder de negociación de los
De modo tal que la indusnia quedaba confinada al mercado interno. El salario trabajadores, derivando en el ajuste salarial. Dado que los empresarios en algún
real podía subir a costa de la renta agropecuaria pero también lo hacía a costa de punto tienden a preservar sus markz:p, la .recu~eración salarial va ~pactan?º
obstaculizar las posibilidades de exportar productos industriales. en los costos y se traslada a los prec10s. S1 los mtentos de recuperac10n salanal
En este marco, tomaban forma los ciclos de stop and go: las exportaciones se persisten, aparecen reclamos incompatibles sobre _el excedent~ Y. el proceso .se
concentraban en el sector primario y tendían a crecer lentamente o a estancarse· manifiesta como una inflación persistente (ver: Am1co, 20 l O; Ftonto, 201 O; F10-
el sector industrial érecía más rápido que el sector agropecuario y realizaba la~ rito y Amico, 201 O).
principales importaciones pero exportaba muy poco. En un marco expansivo, Ja Diamand (1978) señalaba el e1Tor muy difundido de anibuir la inflación a un
industria crecía más rápido que el sectór primario, la demanda de importaciones "exceso de demanda" ocasionado por la mayor liquidez o el gasto público. En
excedía la capacidad de importar y generaba un desequilibrio acumulativo del cambio, percibía que ·si el nivel de utilización se ubicaba por debajo del potencial,
sector externo. La brecha se cubría coyunturalmente con endeudamiento hasta el aumento de liquidez antes que generar "exceso de demanda" solo ensanchaba
que gradualmente, céteris paribus, el proceso se transfonnaba en un esquema dicha demanda para reáctivar a pleno el aparato productivo. En su enfoque, la
tipo Ponzi y las posibilidades de financiar el desequilibrio se agotaban. Diamand inflación aparece claramente asociada a la puja por los ingresos. En suma,
observa que inicialmente se trató este desequilibrio externo de la manera con- "El efecto inflacionario de los aumemos de liquidez se debe a que reactivan
vencional, es decir, como si fuera coyuntural (i.e., tratando de corregir la paridad y a que la reactivación como tal hace que se pierda el efecto de freno sobre
mediante una devaluación). Pero como el desequilibrio es eshuctural (pertenece los precios y salarios que tiene la recesión( ... ) Esto significa que en vez de
a la propia estructura de productividades) la devaluación debe ser de una inten- culpar al exceso de liquidez por la inflación hay que atribuir la culpa por
sidad tal que, en la práctica, no puede resolverlo. De este modo se origina lo que ella a la puja por los ingresos y movilizar los esfuerzos por desactivarla"
Diamand llamó inflación cambiaria. Surge así corno un hecho estilizado que en (Diarnand, 1988: 54).
Argentina los breves períodos de crecimiento se alternan con recesiones y des-
ocupación. Este ciclo configuraría una tendencia de casi estancamiento6, llevando
una tasa crecimiento del PIB per cápita de casi 2%, y durante todo el periodo 1950-1976 se
6 Esta sentencia, bastante común en la literatura sobre la !SI, debe ser matizada. Por ejemplo, mantuvo aproximadamente como la mitad de la renta norteamericana (si bien no hubo conver-
Vernengo y Cámara (201 O) encuentran que en el período que va de los aobiernos de Juan Do- gencia, al menos las disparidades dejaron de crecer). La inversión creció al 3, 1% anual Y la
mingo Perón (1946-55) hasta 1976 la economía argentina tuvo un dese~peño, que si bien no productividad al 2,1%, con lo cual el desempeño de la economia argentina fue relativamente
fue excepcional, tampoco fue desastroso comparado con otros países periféricos, manteniendo razonable.

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ENSAYOS.EN HONOR A MARCELO DIAMAND PRIMERA PARTE/ El pensamiento de Marcelo Diamand ...
Luego, la inflación resultante deteriora la paridad cambiaría real induciendo a·. ... · . lt- ativa poco explorada de subsidiar explícitamente exportaciones tiene
la larga un creciente deterioro de[ balance comercial. O bien, como parece"""'~··'-""""'"'''··"' ·La a vm taJ·a de meiorar ·la rentab1hdad ·· y la competit1v1... 'd a d d e l os b.1enes d e
ven '1 ·d· · fi J
hoy en el caso brasileño, aún cuando no se trnduzca en un desequilibrio · · ·, doméstica sin subir sus precios internos. Tales subs1 ios estan orma -
roduccIOn
·:.-_. p· . . . . . 1 s· . b
(sea por el ingreso de capitales financieros o por los altos precios y demanda ' ·. · · . ¡ 'bidos en los convenios de comerc10 mtemac10na . m em argo, se
. mente p10 Jl . . , b. p .
commodities primarias), descoloca la producción industrial e introduce una ··· : · 1pasado y se s1auen usando aun hoy de manera encu 1erta. or eJem-
usaron en e
·
º .
bs'idios pueden tomar la forma de reducc10nes de a gunos unpues os
1 . t
tendencia a la reprimarización de la economía.
... Jo, ta1es su .
•· p la roducción de las empresas, medidas que no estan vetadas por la OM )
' e '
· ª p anismos análoaos. Los economistas ortodoxos (y algunos heterodoxos)
otros org ue estas medidas "' de estímulo no se podrían llevar a ¡a practica , · por "'"iaJt a
111.- Productividad y tipo de cambio afinnan q d . . , . b 1 u
· fiscales" En este punto Diaman tema -qmzas sm sa ero- na
de recursos · ' .,
Llegado este punto Diamand se topa con una encrucijada. Para crecer se requie- ción cercana a las finanzas funcionales cuando se preguntaba qmen paga
concep . " _ ¡
ren divisas; y para obtener estas divisas es necesaria una mayor competitividad. .o'n de exportac10nes. Contestaba: La re;;puesta es que en a gunos
la promo Cl . . · ..
Pero a su vez la competitividad depende del sostenimiento mismo de la expan- cra nadie ya que los fondos se ongman en el crecumento que no se
casos no la Paº ' .
sión. Se plantea así un círculo vicioso. Diamand lo resuelve por el lado del tipo hubiese operado de no existir dicha promoción, y en otros el pes? de la. promo-
de cambio y de su propuesta de una devaluación compensada: ., eda repartido entre el crecimiento y algunas trnnsferenc1as de mgresos
C!OD qu .
convenientes para Ja economía" (Diamand, 1973). .
"Para salir de él (del círculo vicioso) es imprescindible independizar, aunque Para Diamand, existía un "sesgo antiexportador" (Diamand, 1992: 208) en la
.sea en parte, la competitividad y la consecución de divisas del logro previo ISI debido a esta asimetTía cambiaría respecto del sec.tor industi·ial: por un lado
de una mayor productividad" (Diamand, 1992: 207). lo protege en términos de mercado, interno y le pe~1mte de~arrollarse; por otro,
Aquí se presentan dos situaciones. La primera sería el caso en que existe un lo condena a crecer "hacia adentro' dada la carencia de estmmlos a las exporta-
retraso global del tipo de cambio (por ejemplo, con caída de los precios mundiales . es fabriles. Ciertamente, Diamand sostenía a comienzos de la
C!Oll •
década •
del . 90
,
de commodities) lo que conduce a una reducción de las exp01iaciones totales, e "lo que debe terminar es el modelo sustitutivo autárquico, sm una mserc10n
qu
en el mercado internacional, que no exporta productos m · d usti·ia
· le~ " (D.iaman.d ,
tanto agropecuarias como industiiales. Esta situación obviamente debe corregirse
tarde o temprano mediante una devaluación. La segunda situación sería aquella 1992: 209). Es decir, debe culminar la sustitución "a cualquier prec10", tendencia
donde las exportaciones primarias y de commodities están en niveles "normales" que se habría originado en la ausencia de alternativas exp?ri~doras. .
(con precios y demanda mundial aceptables), pero las exportaciones industriales Si las divisas son provistas básicamente por el movumento comercia!, el
siguen siendo escasas. equilibrio externo exige que las exportaciones se igualen con las i1!1p?rtac~o­
Estas dos situaciones deben ser diferenciadas porque imponen estrategias nes (X=M). Como M=mY, luego tenemos que la condición de equihbno ex1~e
distintas. Lograr una mayor competitividad de la industria mediante una deva- que X=mY. Las dos fonuas de generar (o ah~rrar) di~isas son amnentando J<_
luación global parece un camino costoso y poco eficiente: se trata de corregir y/o disminuyendo m (coeficiente de importac:ones). S1 no se p~eden aumentai
precios en uno de los sectores (industria) con un instrumento correctivo genera[ ]as exporiacíones industriales, y las exportaciones agropecuanas pe.nnane~en
(la devaluación). El resultado colateral es una fuerte traslación de ingresos hacia estancadas (o crecen menos que la demanda de imp~1iaciones del~ mdustna),
el sector primario, agravando el conflicto distributivo e imposibilitando, tarde o· entonces el único recurso disponible para seguir creciendo es reducir m. En una
tempráno, la modificación de precios perseguida originalmente. primera fase, según Aldo Ferrer, la ISI permitió ah01rnr divisas disminuyendo e!
La solución sería otorgar mayor capacidad de exportar a la industria con coefic'iente de importaciones del 25% en 1929 al 10% hacia 1950. Lue~o ~lego
instrumentos selectivos, que compensen la desventaja fabril relativa de forma a bajar más7, hasta que finalmente se estabilizó. De allí en más, el crecnmento
análoga a cómo lo hacía la protección para el mercado interno. Los instrumentos
claramente serían tipos de cambios múltiples, con un dólar industrial superior
al dólar primario, reembolsos de impuestos y promoción de! crédito, o un tipo 7 Pazos, F. (1986) observa que con la profundización ?e la IS! el coeficiente de importaciones de
de cambio alto con retenciones para las exportaciones primarias, como se hizo varios paises grandes de América Latina fue reducido hasta u~ punto i:iuy cerc~no a la auto-
suficiencia. Pazos revela que en 1981 Argentina tenía un coeficiente de nnportac10nes de 0.'06,
desde 2003 en Argentina.
el más bajo de la región y uno de los más bajos del mundo, incluso menor al Estados Unidos
(0,09). Brasil, por su lado, era similar (0, 11 ).

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62 ENSA VOS EN HONOR A MARCELO DIAMAND PRIMERA PARTE/ El pensamiento de Marce lo Diamand ...
dependería de otras fuentes de divisas, como el aumento de las exportaciones o· Ítl<l1,1striales hacia el mercado mundial compitiendo con las naciones desarrolla-
eÍ fiminciam.iento internacional. · 0:Ja:s. :Esta era una convicción muy extendida en los' 50 y '60, incluso en el ámbito
Así con distintas variantes, toda la larga etapa de industrialización sustitutiv.a" .•·: :·;:·a~:·y¿· éEPAL. Pero mientras todo e] 111undo creía en esa i_n1posibilidad, Corea,
(1930-l 975, tanto "liviana" corno "pesada") estuvo determinada por el hecho de< ·.··.·. faiwan, H01m Kong y Malasia comenzaban a exportar manufacturas. Esta per-
que el modo dominante de enfrentar la restricción de divisas fue, precisamente, · fcinnance asiática, no obstante, fue asociada con cuestiones específicas de aquella
la política sustitutiva. La sustitución de importaciones (entendida en un sentido región, no trasladables a América Latina. Pero pocos afias después, países como
restringido, como sustitución de productos que antes se importaban) permite ··Brasil, Argentina, México y Colombia comenzaron a hacer lo mismo.
disminuir el porcentaje de importaciones dentro del producto, es decir, permite · Diamand registra este hecho cuando a mediados de los años '7Q comprueba
obtener un producto mayor con la misma cantidad de divisas. Sin '?mbargo, ·que, aún sesgada por la inestabilidad, comenzó a registrarse una creciente expor-
este método de preservar el equilibrio externo, como se insinuó, reveló serias , tación de manufacturas industriales, incluso incorporando rasgos "idiosincráticos"
dificultades para lograr un ritmo pennanente y sostenido d~ reducción del coefi- ·de desan-ollo tecnológico, proceso que, por supuesto, se interrumpió drásticamente
ciente de importaciones que resultara suficiente para compensar el crecimiento en 1976. Por ejemplo, Canitrot registra este hecho recién en 1980, aun cuando en
del producto. Si bien el método sustitutivo no se agotaba como tal, pareció no 1975 era escéptico al respecto 8 . Como se dijo, el propio Diamand era escéptico
obstante presentar "rendimientos decrecientes" en ténninos de "productividad" de que la exportación de manufacturas pudiera ocun-ir desde el mismo esquema
de las divisas disponibles. de la industrialización sustitutiva. Al respecto decía: :
Varias razones explican este resultado, entre ellas el hecho de que· a medida
"De este modo, se pretende que los mismos producros industriales, cuya
que la industrialización progresa en profundidad, comienza a abarcar etapas para
menor productividad relativa se reconoce por medio de tipos de cambio
las cuales el mercado disponible se.muestra reducido y aumenta la necesidad de
importadores muy superiores al nominal, se exporten en base a un tipo
empleo de tecnologías complejas. También se requiere un mayor volumen de
de cambio primario que no les corresponde. Es esta asimetría cambiaria
capital por unidad de producto -en su mayoría de origen importado- a un costo
la que imposibilita el desarrollo de las exportaciones industriales, obliga a
creciente, etc. En suma, cada dólar "sustituido" se hace "más caro en· dólares"
seguir el camino autárquico y lleva al callejón de la política sustiet¡.civa,
(véase Diamand, 1973, cap.4).
caracterizado por la imposibilidad de auto financiar en divisas el desarrollo
En la visión de Diamand, habría sido este tipo de desarrollo el que condujo
y por periódicas crisis que tienden a desindustrializar el país" (Diamand·,
a una inserción internacional primario-exportadora, de escaso valor agregado,
1972: 17-18, énfasis agregado).
que no logró superar -y en algún punto agravó- las restricciones al crecimiento.
Además, la sustitución de importaciones "a cualquier precio" condujo.a una ten- Sin embargo, esa expansión de las exportaciones, tanto en Argentina como
dencia a la autarquía que dificultó el emprendimiento de procesos de integración Brasil, no fue producto de un tipo de cambio diferencial (alto) o de subsidios
que apuntaran a articular el desarrollo industrial con otros países de la región en especiales a las ventas externas de manufacturas. De hecho, un puntilloso trabajo
una dirección que contribuyera a superar la tradicional heterogeneidad estructural de Teitel y Thoumi (I 986), mostró que la evidencia disponible tanto en Argentina
característica de las naciones del área, corno había sugerido Prebisch en los años como en Brasil durante los afios '70 no avala la hipótesis de que las exportaciones
40 (véase Prebisch, 1949). industriales fueron fruto de subsidios. En sus propias palabras:
"Summarizing che evidence about the incemive system in Argentina and
Brazil during the l 970's <loes not support che hypothesis that manufactur-
IV.- La !SI y las exportaciones industriales ing exports were caused by subsidies. Rather, the evolution and maturity
of manufacmring appears to h;tve been che main factor in bringing about
Sin embargo, existe quizás una subestimación en el análisis de Diamand en
relación a los grados reales de desarrollo alcanzados mediante la ISI y la "impo-
sibilidad" de exportar productos industriales dados los altos costos y precios 8 "Desde mediados de la década del sesenta comenzó a hacerse notorio un proceso novedoso: la
exportación de manufacturas industriales. Hacia 1974 el fenómeno alcanzó un nivel significa-
relativos del sector. Como muchos otros economistas latinoamericanos, Diamand tivo: representaba la mitad de las exportaciones del país. Participaron de la exportación muchas
tendía a juzgar la ISI como un método forzado y limitado de industrialización. actividades tradicionales de producción para el consumo, forzadas, en principio, a la búsqueda
Mucho menos podía creer que industrias protegidas por altas barreras arancelarias de nuevos mercados por el lento crecimiento de la demanda interna de los asalariados. Hubo,
en apoyo, importantes subsidios del gobierno. De esa manera el modelo económico semicerrado
pudieran, por sí solas y sin ningún otro instrumento de apoyo, exportar productos pareció irse disolviendo progresivamente" (Canitrot, 1980: 15).

64 ENSAYOS EN HONOR A MARCELO DIAMAND PRIMERA PARTE/ El pensamiento de Marcelo Diamand ... 65
.. revela, por ejemplo, que países como Estados Unidos y Alemania desarrollaron
export success. Of course, policies mattered in the sense rhat they were not
sus economías bajo sistemas de protección y con el paso del tiempo se transfor-
as anti-export biased as they had been in the past, but exports seem to have
maron en fuertes exportadores de productos industriales. No obstante, el proceso
essemially reflected long term real changes such as increased competitive-
sustitutivo se agota en tanto alcanza niveies de profundidad en los cuales el coefi-
ness due to economics of scale, learning by doing, and improvements in
ciente de importación se estanca o bien se llega a etapas cercanas a la autarquía.
manufacrnringand marketing rechniques, and were not mainly generated
Claramente, de allí en más el crecimiento sólo puede basarse en la contribución
by policies which would have made foreign markets only temporarily at-
de divisas realizada por las exportaciones (primarias y/o industriales).
rractive" (Teitel y Thoumi, 1986).
Una fuente alternativa de divisas era el ingreso de capital extranjero como
Este resultado va a contramano de la creencia generalizada de que el protec- inversión directa (IED). En este caso, el éxito de la estrategia sustitutiva dependía
cionismo industrial era generador de ineficiencia, que forzosamente conducía de Ja eficacia con que la política económica lograra asignar las divisas escasas
a precios internos superiores a los internacionales, y que por ende se requeriría para impo1iar bienes de capital e insumos industriales. Y, sobre todo, si al mismo
forzosamente algún tipo de subsidio (cambiaría o comercial) para realizar expor- tiempo que ingresa capital extranjero, la economía logra generar una tendencia
tado·~~s fabriles. En verdad, corno sugiere Pazos (1986), desde las primeras creciente de exportaciones (primarias e indush-iales) para permitir ei" pago de
fonnas de ISI "liviana", siguiendo hacia las fases sustitutivas más "pesadas" y regalías y transferencias que sigue trns el ingreso de la IED, más las -divisas
complejas, se constituyó de hecho en un largo proceso de learning by doing, en el adicionales para sustentar el nivel más alto de crecimiento.
cual los procesos sustitutivos han funcionado como una instancia de preparación El Brasil de Kubitschek ( 1956-1961) es un ejemplo de asignación eficiente de
y maduración hacia procesos fabriles más complejos, aumentando la productivi- divisas, particularmente por la posterior promoción de exportaciones industTiales
dad y estimulando finalmente las exportaciones industriales. fuertemente estinmladas por una política de mini-desvalorizaciones cambiarías
Pero, ¿cómo pudo OCUJTÍr este impotiante grado de maduración industrial en (crawling-peg) y un amplio régimen de incentivos. En la experiencia argentina,
los marcos de un clima de protección "artificial" que presumiblemente conducía a sin embargo, el gobierno de Frondizi (1958-1962) no logró esa misma eficiencia
más altos costos y a la supuesta "ineficiencia" industrial"? Teitel y Thourni (1986) y de algún modo se desentendió del problema de la escasez de divisas. El precio
explican el supuesto enigma de un modo sencillo: aun con.siderando los supuestos fue la crisis de 1962, la más importante hasta los años '80 (Schvarzer, 1996).
efectos negativos de la protección, estos resultaron más que compensados por la De todos modos, vale recordar que la ISI fue, en verdad, una opción forzosa
competencia entre industrias domésticas 9 • Si un cierto nivel tarifario promueve en el marco de las condiciones históricas vigentes hacia 1940. Por caso, la defensa
la producción en cierta ranrn y dentro de esta rama hay empresas que mantienen de Prebisch de la industrialización en modo alguno era contraria al comercio
algún grado de competencia entre ellas, tarde o temprano los precios domésticos internacional o una defensa de la autarquía. La principal idea de Prebisch era
"normales" pueden caer por debajo del nivel que presupone el uso completo del que la industriálización, al permitir la liberación de las exportaciones, "libera-
margen de protección tárifario y aproximarse a -e incluso caer por debajo de- los ría" el crecimiento de las importaciones. Y en este punto había una importancia
precios internacionales. Si eso ocurre, el país puede devenir en exportador de un estratégica de Ja integración comercial latinoamericana para conseguir escalas
producto que años antes importaba. ID mínimas adecuadas.
El argumento de que la protección arancelaria es per se causa de "ineficiencia" Es importante notar, como hacen Medeiros y Seffano (2003), que el argu-
e impide exportaciones competitivas es, en general, falso. La experiencia histórica mento a favor de la industrialización de Ja periferia no determina una modali-
dad específica (como la ISI). 11 En verdad, la ISI se desarrolla sobre la base del
supuesto que en la posguerra las exportaciones periféricas no tendrían un gran
9 La competencia debe entenderse aquí en el sentido clásico, y es sustancialmente distinta del dinamismo dadas las políticas de los países centrales de protección de su agricul-
concepto marginalista En ésta visión, la competencia está asociada normalmente al número de
firmas, a su tamaño y a la elasticidad-precio de la demanda. En el contexto clásico y marxista,
tura y especialmente de la política del nuevo "centro cíclico principal" (Estados
en cambio, Ja competencia no tiene relación directa con el número o tamaño de las empresas, Unidos) de exportar masivamente productos primarios, al contrario de Inglaterra
ni con alguna forma de las curvas de demanda (de hecho, no existen tales curvas). En la visión que era una gran importadora de estos productos_
clásica la competencia se basa en la entrada y salida de nuevos capitales en relación a las
rentabilidades sectoriales. Para una discusión más profunda véase Crespo (2008: 90-101).
JO Pazos ( 1986) observa que este efecto de la competencia doméstica sobre el precio de los bienes
protegidos no ha sido tomado en cuenta por la teoría del comercio internacional, la que funcio- 11 Según Carlos Mallorquín, cuando en los años '50 le preguntaban a Prebisch sobre el "modelo"
na sobre el supuesto de que los productores protegidos hacen un uso pleno y permanente de la de sustitución de importaciones, Prebisch respondía: "¡Pero si no hay tal modelo!":
tarifa, manteniendo siempre los precios domésticos por encima de los internacionales.

PRIMERA PARTE/ El pensamiento de lv1arcelo Día.manci ... 67


66 ENSAYOS EN HOMOR A MARCELO DIAMAMD
En ese contexto histórico, la "capacidad de importar" de la periferia sería . Las exportaciones son la única fuente de largo plazo para financiar ünpoitacio-
severamente limitada y por ende los países de la región se ven prácticamente nes, asumiendo que las otras fuentes de obtención de divisas (financiamiento
forzados a reducir el coeficiente de impGrtaciones, como único modo viable· de . iritemacional, IED, etc.) son despreciables o solo fenómenos de corto plazo.
compatibilizar tasas aceptables de crecimiento con la restricción externa. · i,05tért)Jinos de intercambio son constantes (Thirlwall, 1979: 49). Esto im-
En suma, y quizás como un reflejo de su propia época histórica, Diamand plica que cualquier cambio en la relación entre precios domésticos e intema-
no logra visualizar que la propia dinámica de la ISI podía generar un progreso _cionales tiende a ser compensado en el largo plazo por movimientos en el tipo
y maduración industrial tal como para resolver en parte, o al menos reducir, el de cambio tal que "relative prices measured in a cornmon currency remain
desequilibrio estructural. Claramente, la existencia de crecientes exportaciones unchanged" (Thirlwall, 2002: 71).
industriales (tanto en el caso argentino a principios-mediados de los '70, como
en otros países de la región) ponen en evidencia que no existe un único camino Es importante entender el significado básico del modelo de Thirlwall. En
para resolver tal desequilibrio. Ciertamente, la adopción de políticas cambiarías éste, la tasa de equilibrio del balance de pagos (BoP) es una "atri:Jctor" del cre-
adecuadas, como las sugeridas por Diamand, facilitan tal tarea. Pero no debe per- éimiento real. La tasa de crecimiento del output en el largo plazo viene dada por
derse de vista el rol del propio crecimiento del mercado interno y el consiguiente Ja conocida expresión (Me Cambie & Thirwall, 1994: 29):
aumento endógeno de la productividad como un factor de central importancia en
la superación del desequilibrio estructural.
Sin embargo, es sumamente importante no contraponer falazmente los ins-
__
X,
trumentos ni los caminos. En realidad, las estrategias exitosas de desaITollo no 1C
fueron tan diferentes, aun cuando se tuvieran que concentrar más en la sustitución Donde la tasa de crecimiento del producto tiende a ser la tasa que conduce al
de importaciones o en la orientación industriái exportadora, con más capital equilibrio del balance de pagos, la que se puede expresar como la elasticidad de
nacional o extranjero. En todos los casos, estas estrategias se caracterizaron por las exportaciones (X) al crecimiento del PIB mundial dividida la elasticidad de
ser "Estado-intensivas'', siendo todas variantes de industrialización tardía liderada las importaciones en relación al ingreso doméstico (n). La idea básica es que esta
por el Estado. Las diferentes modalidades tuvieron más que ver con la diversidad expresión "provee una explicación de por qué difieren las tasas de crecimiento
de estructuras productivas, contextos históricos, estado de la lucha de clases y entre países", por ende, puede establecerse como una "ley fundamental" según
marco geopolítico. Esto explica el "agotamiento" de la estrategia sustitutiva como Thirlwall que "la tasa de crecimiento de un país se aproximará al ratio de la tasa
método exclusivo de crecer y ahorrar divisas, lo que no implica el agotamiento de crecimiento de sus exportaciones y la elasticidad ingreso de su demanda de
de la ISI como tal. importaciones" (Me Cambie & Thirwall, 1994: 25, .énfasis agregado).
Es decir, la proposición básica es que la fómrnla nci solo constituye una
representación estilizada de una noción de restricción externa (algo que existía
V.- Diamand y la "Ley" de Thirlwall mucho antes de la contribución de Thirlwall), sino que es considerada relevante
para explicar las tasas efectivas de crecimiento del producto seguidas por los
En Argentina, dados ciertos aspectos comunes, se tendió a relacionar muy distintos países. Pero la evidencia empírica, por supuesto, en modo alguno es
rápidamente el enfoque de Diamand con la denominada "Ley" de Thirlwall. Sin concluyente. .
embargo, como veremos más en profundidad en esta sección, un análisis más Otro rasgo importante del modelo de Thirlwall es su declarado carácter key-
preciso revela que el enfoque de Diamand es diferente y por ende resulta difícil de nesiano. Es decir, dentro del modelo "es la demanda la que conduce el sistema
encasillar en los moldes del esquema de Thirlwall. En particular, Diamand carece económico mientras la oferta, dentro de ciertos límites, se adapta a la demanda"
de ciertas limitaciones presentes en el enfoque de Thirlwall, y su pensamiento (Me Combie & Thirwall, 1994: 21). Sin embargo, en este enfoque el crecimiento
puede eventualmente representarse mejor mediante otros modelos heterodoxos es determinado por la demanda en un sentido particular. Para Thirlwall, el cre-
de crecimiento. cimiento no es restringido por oferta porque antes que el límite de capacidad sea
Conviene, ·por ende, repasar algunos rasgos claves de los modelos surgidos alcanzado la economía choca con la restricción del sector externo.
tras la contribución inicial de Thirlwall ( 1977) (Para una presentación más com- "The process of growth, and growth rate difference across countries, can
pleta véase Me Cambie & Thirwall, 1994). Existen dos supuestos claves en el only be properly undersrood in terms of differences in the strength of
modelo de Thirlwall: demand, and constraints on demand. For most countries, and particularly

68 ENSAYOS EN HONOR A MARCELO DIAMAND PRIMERA PARTE/ El pensamiento de Marcelo Diarnand ... 69
developing countries, demand constraints operare long before capacity is
reached" (Thirlwall, 2002: 95).
1
Y= X
(1-c-a+m)
Una implicación importante: en tanto las exportaciones son esencialmente una
función del ingreso mundial (con escasa influencia por el lado de los precios) el
parámetro crucial para explicar las diferencias en las tasas de crecimiento entre Expresión que se reduce a Y=(J /m)X, sólo si 1-c (la propensión a ah01Tar) es
países es la elasticidad de las exportaciones respecto del ingreso mundial. Asi- equivalente a a (la propensión a invertir).
mismo, la variación de esta elasticidad entre países es una expresión de la habi- Previo a toda otra consideración sobre la bondad de estos supuestos (que
lidad de cada economía para atraer la demanda internacional a través de factores implican una adaptación pasiva de la demanda doméstica), no está nada.claro si
vinculados a la competitividad no-precio (calidad, diseño, etc.). un mecanismo así es capaz de garantizar la coincidencia requerida entre ahorro e
En este punto, como han observado Medeiros y SeJTano (2003), el enfo- inversión si el sistema está tendiendo automáticamente hacia su equilibrio dado
que falla en distinguir claramente los dos diferentes roles desempeñados por por el balance comercial. Además, dicho mecanismo necesariamente equivale a
las exportaciones en el crecimiento: "externa] financing constraint" y "effective establecer que la demanda doméstica se adapta completa y pasivamente a cual-
demand constraint". Por un lado, en tanto fuente de demanda, las exportaciones quier expansión de la producción y de la capacidad productiva inducida por las
se combinan con otros componentes de Ja demanda autónoma (gasto público, exportaciones. Finalmente, esta pasividad de la demanda doméstica parece difícil
consumo autónomo, etc.) para fijar el nivel y la tasa de crecimiento del producto. de reconciliar con la proposición original de Thirlwall, según la cual el nivel de
Por otro lado, como fuente de divisas para pagar importaciones, las exportaciones producción es generalmente limitado por insuficiencia de demanda.
fijan el límite (junto con otras fuentes de :financiamiento externo) más allá del Así, el modelo pone de manifiesto un "ajuste asimétrico". Por un lado, el
cual el producto doméstico no puede crecer. crecimiento por encima de Ja condición impuesta por el modelo (Y> YBT) clara-
Los autores en la línea de Thirlwall parecen asumir que estas dos influencias mente no es sostenible en el tiempo: la excesiva acumulación de deuda no parece
de las exportaciones sobre el producto pueden ser representadas por medio de la factible en el largo plazo, lo que requeri!Ía en algún punto políticas para restringir
misma expresión (YBT =X,/ m). Así, el modelo conduciría a la conclusión de que la demanda doméstica. Sin embargo, la situación opuesta (débil estímulo al cre-
el verdadero (¿único?) componente de demanda autónoma en el largo plazo son cimiento de fuentes de demanda domésticas o acumulación persistente de exce-
las exportaciones. Dicho de otro modo: con el aumento de las exportaciones, la dentes de divisas comerciales) puede ser sostenida por décadas sin que medien
expansión de la demanda doméstica necesaria para alcanzar la tasa de crecimiento políticas expansivas que la corrijan (como muestra, por ejemplo, la experiencia
de equilibrio (máxima) de largo plazo (M=X) es automática. de Japón en la posguerra).
Esta idea parece provenir de los modelos de la segunda etapa de Kaldor Sobre este punto se intentó una explicación alternativa: tal tasa máxima
(1970, 1975) en los cuales la fónnula Y= (Jlm) X expresaría el efecto global de (Y= YBT) se alcanzaría mediante correcciones ad hoc con acciones políticas deli-
las exportaciones sobre el producto a través de su influencia sobre otros compo- beradas. Pugno (1998), por caso, pone en marcha toda una serie de supuestos
nentes de demanda considerados inducidos (consumo e inversión); esto es, como que le penniten alcanzar el equilibrio entre crecimiento efectivo y máximo. 12
el resultado final del proceso multiplicador-acelerador. Estos resultados, como Pero entonces la relevancia de la "Ley" de Thirlwall descansaría ya no en un
muestra Palumbo (2008), descansan sobre dos supuestos restrictivos. Primero, ajuste espontáneo sino en una acción intencional de política (que, como tal,
la ausencia de cambios en los precios y el foco puesto exclusivamente en un puede ocuJTir o no).
ajuste de cantidades. El segundo, y más notable, es la necesaiia plena identifi-
cación entre inversión y ahorro al nivel del producto de capacidad normal. Esto
12 Por ejemplo, políticas de manejo de la demanda para llegar a la tasa de crecimiento máxima de
puede apreciarse mejor poniendo en términos formales la opinión de Kaldor de equilibrio de balance de pagos, introducción de una curva de Phillips, salarios reales creciendo
que la expresión Y=(llm)Xno es sino una variante del supermultiplicador de a la misma tasa que la productividad, etc. Estos supuestos conducirían a que los precios de las
Hicks (1950), esto es, un multiplicador que también i.ncluye, junto con la pro- exportaciones queden al mismo nivel que los precios internacionales. A su vez, esta igualación
pensión marginal a consumir (c), una propensión marginal a invertir (es decir, sería ayudada por cambios en los markup, tipos de cambio flexibles y una flexibilidad de largo
plazo en el mercado de trabajo como condición central para hacer efectiva la convergencia hacia
un parámetro capturando la dependencia de la inversión respecto del producto). Y= Y0T. Pugno llega a sugerir la introducción del modelo de Goodwin (1967) para explicar el
Asumiendo que la inversión es dada por una fmma simple mediante un acelerador conflicto distributivo y el ciclo, sin mencionar que tal modelo presupone la ley de Say. Dice:
rígido, I=aY, y que el presupuesto está equilibrado (G=T), puede escribirse: "As a particular case, a persistent cycle generated by the conflict in the labor market can be
obtained exactly as it is in Goodwin's celebrated 1967 model for a closed economy" (Pugno,
1998: 577).

70 ENSAYOS EN HONOR A MARCELO DIAMAND


PRIMERA PARTE I El pensamiento de Marcelo Diamand ... 71
Así, Me Combie y Thirwall (1994) terminan generalizando el caso parti- ·en el crecimiento económico, lo cual no es necesariamente cierto. No obstante,
cular de algunas pocas economías en las cuales las exportaciones constituyen López y Cruz (2000) realizaron un estudio econométrico sobre un grupo de países
efectivamente el principal componente autónomo de la demanda, y eliminan las ·. de América Latina (entre ellos, Argentina, Brasil y México) y encontraron que.
diferencias estructurales entre Jos países (vitales para.explicar sus procesos espe- decididamente el tipo de cambio real es una variable que tiene un impacto en el
cíficos de crecimiento). En general, el crecimiento liderado por exportaciones es ritmo-y .en la estabilidad del sector externo· y, por tanto, en el crecimiento interno.
una excepción y está asociado negativafüente a las "plataformas de exportación" Inclusive, el análisis de López y Cruz pennitió inferir el cumplimiento de la con-
características de las pequeñas economías dependientes y complementarias del dición Marshall-Lerner. Sin embargo, también mostraron que los ajustes del tipo
capital extranjero. 13 de cambio pueden contraer o reactivar la actividad económica, lo que depende
de la capacidad de los gobiernos para aplicar medidas de política económica que
conlleven a tales objetivos.
VI.- Una visión comparativa Por otro lado, la elasticidad del PIB interno con respecto a la balanza comer-
cial fue negativa en todos los casos. Este resultado pennite apoyar la existencia
Tras esta digresión, podernos ahora regresar al punto inicial y examinar con de wrn restricción al crecimiento interno impuesto por el sector externo para las
mayor precisión la relación entre el modelo de Thirlwall y el enfoque de Di aman d. economías objeto de estudio. Por último, se evidenció la elevada influencia de
De inmediato, aparecen algunas fuertes similitudes. En principio, ambos enfoques la economía estadounidense en los procesos de crecimiento económico de las
visualizan a la restricción externa como la principal restricción al crecimiento, en naciones que se estudiaron. La elasticidad de su crecimiento interno respecto al
tanto las "restricciones de oferta" no juegan prácticamente ningún rol sistemático. mundial (PIB de Estados Unidos) resultó ser elevada en todos los casos.
Asimismo, en ambos enfoques el ajuste convencional (neoclásico) del sector Finalmente, sobre el rol de las exportaciones emerge una diferencia crucial.
externo, vía flexibilidad de precios, es abiertamente rechazado. En principio, y aún sin fonnalizarlo cabalmente, Diarnand sostuvo una relación
También emerge una interesante similitud entre restricción externa y "restric- entre exportaciones y mercado interno diferente (más compleja) de la postulada
ción inflacionaria" (o wage-iriflation). En ambos enfoques, cierto nivel de creci- por Thirlwall. Diamand sostenía que:
miento y empleo puede inducir demandas por mayores salarios que produzcan
"No basta con querer desarrollar el mercado interno, hay que conseguir las
inflación por la vía de mayores costos y desaten una espiral de precios-salarios,
divisas para subsanar las restricciones que lo traban ( ... ) En la Argentina
lo que puede terminar por imponer restricciones en el nivel de actividad. Tanto
de hoy más que nunca, cuando la gran mayoría de las actividades del país
los seguidores de Thirwall, como de Diamand, consideran más probable y fácil
tratar con la "restricción inflacionaria" que con la restricción de divisas, y en los
están volcadas hacía el consumo interno, el papel de las exportaciones no
es reemplazar este consumo sino proveer 'combustible' necesario para que
dos casos ambas restricciones operan antes que las restricciones de capacidad,
pueda mantenerse y crecer" (Chumbita, 1989, énfasis agregado).
en tanto la contracción de la demanda es, en ambos casos, resultado de políticas
deliberadas. Claramente, ·en el punto de desarrollo que se encontraba Argentina (con un
Emerge una diferencia significativa con el enfoque de Thirlwall (al menos mercado doméstico importante), Diarnand visualiza el crecimiento como sinó-
en sus primeras formulaciones) respecto al rol del tipo de cambio. Mientras en nimo de la expansión del mercado interno, en tanto las exportaciones juegan el
Thirlwall el tipo de cambio aparece como una variable "neutral" en el largo rol estratégico de proveer divisas ("combustible") para permitir la expansión
plazo, para Diamand es clave en la confonnación y superación del desequilibrio doméstica. Este punto ha sido fuente de errores y confusiones. Por ejemplo,
estructural. López y Sevilla (201 O) señalan que:
Ciertamente el tipo de cambio se ha vuelto una variable crucial en las econo- "Diamand (1973) presenta la ecuación de la tasa de crecimiento del pro-
mías latinoamericanas debido a que las alteraciones cambiarias influyen tanto en ducto como función del cociente e~rre las exportaciones y el coeficiente de
el saldo de la balanza comercial, corno en la demanda agregada, muchas veces importaciones. No se trata solo de identificar la restricción del balance de
de manera contradictoria .. Como indican López y Cruz (2000), un problema de pagos, sino explicarla. Por ello, pone el énfasis en la estructura productiva
la literatura basada en la "Ley" de Thirlwall es que por lo común se ha elabo- desequilibrada como causante de la restricción externa. No se trata de
rado sobre la base de que el t.ipo de cambio real es una variable que no influye una simple relación de agregados macroeconómicos, sino que es preciso
distinguir sectores, principalmente si se trata de países que llevan a cabo
13 Un ejemplo "exitoso" sería el modelo primario-exportador de Argentina entre 1870 y 1930.

72 ENSAYOS EN HONOR A MAACELO DIAMAND PRIMERA PARTE I El pensamiento de Marcelo Diamand ... 73
transformaciones, como fue el proceso de industrialización en Argenti- produaiva instalada, a partir del cual se volverá válido el esquema neoclásico"
na ... " (López y Sevilla, 2010: 9). (Diaman.d, 1988: 5, énfasis agregado). ·
Los autores sugieren que Díamand anticipa la formulación de la "ley" que Así, hasta el límite e.octerno, la economía crece a la manera keynesiana. Pero,
Thirlwall realizara en su artículo de 1979, aunque en Diamand tendría otro sen- in dudas, este es un pánafo notable, porque por w1 lado Diamand sostiene que,
tido ("explicar la restricción externa"). Ciertamente, Diamand alude en distintos :n tanto no exista restricción de divisas y exista capacidad ociosa, la econo-
lugares a Ja misma expresión que Thir1wall, a saber: Y=XIK, donde K es el coefi- mía puede reactivarse mediante "la expansión credi~icia o el déficit fiscal". Sin
ciente de importaciones. Pero esta misma expresión formal está lejos de tener embargo, concede que pasado cierto punto la capacidad puede ser empleada a
el mismo contenido que en Thirlwall. Y esto no tiene que ver con "explicar" la pleno y el enfoque neoclásico cobraría entonces validez. Como se verá, esto es
restricción externa, sino con el modo en que crece la economía y en distinguir una consecuencia de considerar a la inversión reproductiva (creadora de capa-
estos dos roles de las exportaciones. Al respecto, por ejemplo, Diamand dice: cidad) como autónoma, algo muy en boga en los años '60 y '70, tanto en los
"Si el coeficiente de las imporraciones es K y el ingreso es Y, las divisas modelos del keynesianismo "bastardo" (la denominada "síntesis neoclásica")
necesarias para sostener la activicl.ad del país son KY El proceso de sustitu- como incluso en los modelos keynesianos de Cambridge (Kaldor, Robinson).
ción implica la reducción de K, para que pueda crecer Y, manteniendo De hecho, en las escasas formalizaciones que Diamand presentara sobre la
constante el producto KY y con él la necesidad de divisas. Este propósito se relación entre producto e inversión, la consideración acerca de los dete1minantes
ve frustrado cuando K no alcanza a disminuir en la misma proporción en del proceso de acumulación de capital no queda clara. En Doctrinas económi-
que aumenta Y. Visto en otra forma, si las entradas de divisas son X, (luego) cas, desarrollo e independencia (1973), por ejemplo, realiza una presentación
X=KYyY=XIK. Si consideramos que X no crece, el único modo en que ará:fica del tema 14 donde sostiene que "a medida que la economía se acerca al
crezca Y es bajando K" (Diamand, 1973: 71, nota 1, énfasis agregado). ~leno empleo de la capacidad productiva aumentan los incentivos a la ínversión"
(Diamand, 1973: 285). Este enfoque es similar al de aquellas corrientes que
Una vez más, Diamand ubica claramente que "la gran mayoría de las acti- actualmente no solo admiten una influencia de Ja demanda efectiva en el cOJto
vidades del país está volcada hacia el consumo interno", y por ende, "el papel plazo (a través de variaciones en el grado de utilización de la capacidad), sino
de las exportaciones no es reemplazar este consumo sino proveer 'combustible' que también reconocen efectos de largo plazo (mediante cambios en el tamaño
necesario para que pueda mantenerse y crecer". Nótese que todo el pán-afo apunta mismo de la capacidad productiva). Diamand parece acercarse a esta idea: cuando
a la necesidad de generar divisas para "sostener las actividades del país", aunque el nivel de utilización se acerca al horizonte del uso pleno, crecen los incenti-
deja claramente en un segundo plano el rol de las exportaciones como compo- vos para invertir, con lo cual la inversión ya deja de ser autónoma y pasa a ser
nente de la demanda y, por ende, del crecimiento. inducida por los cambios en el ingreso y por el efecto de tales cambios en las
Por la misma razón, no existe ningún mecanismo en el razonamiento de expectativas de las empresas.
Diamand que contemple alguna forma, más o menos automático, que pueda Quince años más tarde, en un trabajo más extenso (véase Diamand y Crovetto,
conducir a la economía a que ésta crezca a la tasa máxima compatible con el 1988) se vuelve sobre el tema de la determinación del ingreso en un contexto
equilibrio externo, como sí postula la "Ley" de Thirlwall. Simplemente, el límite de resh-icción de divisas, aunque esta vez a través de los modelos de "doble
externo es un techo que no puede superarse (una restricción), y no un punto gra- brecha". 15 El íntento de expresar mediante procedimientos fonnales la lógica de
vitatorio hacia el cual tiende a aproximarse el crecimiento efectivo del producto. la "estructura productiva desequilibrada" y el carácter esh·uctural de la restric-
En pocas palabras, la economía no tenderá "naturalmente" hacia el máximo dado ción de divisas conduce a adoptar una formalización basada en Bacha (1983),
por el equilibrio externo. En este punto, Diamand contempla explícitamente la pero junto con el aparato fonnal el enfoque tennina incorporando, sin discutirlos
necesidad de intervenciones políticas de estimulo a la demanda en un contexto críticamente, los supuestos de base del modelo original. ·
de holgura de divisas. Por ejemplo:
"Una vez cumplido el objetivo de eliminar la restricción externa este mo-
14 "La determinación gráfica del ingreso en presencia de la limitación externa" (Diamand, 1973:
delo en principio tendería a convertirse en un modelo !u:ynesiano que podrá
285).
ser reactivado mediante un incremento de la demanda por vía di:"la expan-
15 La formalización contenida en Diamand y Crovetto (1988) tenía por objeto hacer "digerible"
sión crediticia o de déficit fiscal. A su vez, este procedimiento será válido la lógica de la "estructura productiva desequilibrada" al paladar más neoclásico convencional.
hasta chocar con. el límite dado por la plena utilización de la capacidad Por ello, el foco de la atención está puesto en expresar matemáticamente el funcionamiento de
Ja restricción externa estructural.

ENSAYOS EN HONOR A MARCELO OIAMANO


.PRIMERA PARTE I El pensamiento de Marce lo Diamand ... 75
Valios de esos supuestos son arbitrarios y no resultan consustanciales ni nece- ".Cuando el país se encuemra en una de estas crisis de balanza de pagos
sarios al enfoque sostenido por los autores. En general, los usuarios brasileros -explicaba-, aparecen fuertes problemas inflacio~arios, alred~~or de lo
del modelo de doble brecha suponían erróneamente que el ahorro determina la cual se construye otro gran mito derivado de la mcomprens1on ~e los
inversión y tomaban una (baja) tasa de ahorro en lugar de Ulla (alta) propensión fenómenos básicos. A fines de los años '40 nos rasgábamos las vestiduras
marginal a ahorrar como límite de la tasa de inversión (Serrano y Willcox, 2000: porque la inflación era del 20 ó 25% por año. Con el tiempo lleg~ a cifras
52-53). De allí que proponían frecuentemente que el consumo tenia que disminuir cercanas a la hiperinflación. El diagnóstico aceptado por la sociedad es
para que aumentara la inversión. el exceso de emisión monetaria o el déficit fiscal que la motiva. Pero en
Así, el modelo de "dos brechas" original (Bacha, 1982) tiende a sobreestimar alidad la emisión actuó como motor inflacionario muy pocas veces, en
re , ' d
la "brecha de ahorro" pero parece subestimar la "brecha de divisas". Este error 1951, 1958, 1964, y paremos de contar. Unicameme en esos peno os
parece provenir de la hipótesis -con-ecta en el caso de una economía planificada, hubo un exceso de demanda que tiraba de los precios hacia arriba. En los
pero inapropiada en una economía capitalista- de que todos los flujos de capitales demás casos la inflación era de ouo tipo. La más frecuente y decisiva fue
externos serían automáticamente utilizados en la importación de bienes de capital la que yo llamo inflación cambiaria, que se origina en los problemas de
necesarios para aumentar la inversión. Pero en una economía capitalista (noºpla- sector externo y se desata a través de las devaluaciones que modifican el
neada) esta hipótesis es completamente inadecuada, ya que los flujos de capitales tipo de cambio" (Chumbita, 1989).
externos pueden tener muchos otros destinos (pueden financiar, por ejemplo, Aún cuando pueda resultar problemática y discutible esta noción de "inflación
distintas combinaciones de aumento de las reservas, caída de las exportaciones de demanda", reveJa que de todos modos Diamand ponía el foco ~n ~tro~ fa~to­
o aumento de las importaciones de bienes de consumo). res causantes de la inflación, como la restricción externa y la puJ~_d1s~·~but1va,
Además, la c01Tecta especificación de la restricción externa no determina en aeneral no asociaba la dinámica inflacionaria con la plena utihzac1011 de la
directamente un nivel de inversión máximo compatible con una meta del balance Y 0
capacidad instalada. Más bien, su preocupac1on.. '
era otra: como esos es t'imul os a
de pagos (como aparece en Diamand y Crovetto, 1988, tomado directamente del la inversión impactaban (o no) en la situación global del balance de pagos, sea
modelo de "doble brecha"), sino un nivel de actividad (producto) máxirrio compa- or fuga de divisas o por una mayor demanda de importaciones de insumos Y
tible con el equilibrio externo. En tal contexto, para no traspasar sistemáticamente ~ienes de capital. Por ende, el reconocimiento de este efecto ac_elerador (y con
ese nivel de actividad la política económica es forzada a interferir sobre los efec- 'ste del rol de la demanda efectiva también en el largo plazo) tiene dos efectos
tos multiplicadores y aceleradores, interviniendo sobre la evolución de los com- ~mp~rtantes. Por un lado, deja sin validez aquellas su~u~st~s condiciones "a P:U--
ponentes autónomos de la demanda efectiva (consumo autónomo, gasto público, tir de las cuales se volvería válido el esquema neoclas1co . Por el otro, no solo
etc.), o disminuyendo el tamaño del multiplicador (mediante la reducción del deja intacto sino que quizás el enfoque fundamental de la "estructura productiva
salario real), para adecuar el crecimiento del mercado interno a las posibilidades desequilibrada" adquiere una fmmulación aún más robusta y fundamental para
de la restricción externa. servir de guía al proceso de desanollo en Argentina ..
Por último, la fonnalización planteada en Diamand y Crovetto ( 1988) asume
que la inversión productiva es un componente autónomo, lo que parece contras-
tar con la evidencia empírica (tanto en Brasil como en Argentina) que muestra
claramente a la inversión reproductiva como una variable inducida (véase Fio- Referencias bibliográficas
rito, 2009; Serrano y Freitas, 2007). Sin embargo, el reconocimiento e inclusión
AMICO, F. (2008) "Diferencias entre el actual modelo de dólar al'.o y l~ convert'.bilidad", :nves-
de este efecto acelerador en su aparato analítico no debilita en nada -más bien tigación económica abril-junio, año/vol. LXVII, nº 264, Um~ers1~ad Nac'.onal Autonoma
hace más robusto- el enfoque de Diamand acerca de la "estructura productiva de Méjico, pp. 63-93 [http://docs.google.com/viewer?a=v&p1d=s1tes&src1d=Z.G:'mYXV
desequilibrada". Dicho de otro modo, y como el mismo Diamand admite en sus sdGRvb WFpbnxiaWJsaW90ZWNhZ2wyM3xneDo3Y2E2Y2Y2MGEOODZJNJA]. ·
observaciones sobre la historia económica argentina, aún creciendo, la economía AMICO, F. (2008a) "Argentina 2002-2008: ciclo económico, inflación y crecimi~nto", Oil:os,
nunca alcanza en la realidad el grado de plena ocupación de la capacidad pro- Revista de economía heterodoxa, Nº 10, año VII, 2008 (ISSN 1808-0235), Rio de Jane1ro,
ductiva. Por eso, la noción de inflación por exceso de demanda es prácticamente Brasil [http://www.revistaoikos.org/seer/index.php/oikos/article/view/118/87].
descartada. Como dice Diamand: AMICO, F. (2008b) "Sobre el crecimiento económico argentino: De Diamand a Goodwin",
UNGS, 11º Jornada de economía política, 10 y 11 de noviembre.

77
ENSAYOS EN HONOR A MARCELO DIAMANO PRIMERA PARTE/ El pensamiento de Marcelo Diamand ...
76

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""";1--mrroem»#•!WM@%-«~,w;t$@r~'$$-·1@.·~
.• FrORITO, A. (2009) "Crecimiento dirigido por la d~manda y el ~cel~rador de_ la Inversión ;n
AMICO, F. (2008c) "Inflai;:ao, salários e lucros Outra vez esta velha maldi9ao argentina", ·· · ·•. ia Argentina", Aeda [11ttp://docs.google.com/v1e"."er~a=v&p1d=s1te_s&s1:c1d=ZGVm YXV
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PRIMERA PARTE/ El pensamiento de Marce/o Diamand ... 79


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"El nudo del problema económico argentino es la incapacidad de


conciliar una aceptable distribución de ingresos con la viabilidad
económica. Los gobiernos postulan como condiciones de esta viabi-
lidad el equilibrio extemo y el equilibrio del presupuesto. Pero el
tipo de cambio y el nivel de las tarifas e impuestos que tratan de
imponer para conseguir estos objetivos se vuelven incompatibles con
un nivel de salarios reales razonablemente consentido y compatible
con !.a. paz social" (Marcelo Diamand, 1388).

L- Introducción

© p o r qué encontramos tantas referencias a Marcelo Diamand en los


J ·: ·' trabajos econ~micos actuales? Las respuest~s pueden ser múltiples,
U · pero en esencia se debe al hecho de que vanas de sus propuestas de
política económica fueron implementadas en la postconvertibilidad y probaron
tener buenos resultados a partir del año 2003.
Según Diamand, la Argentina integra un grupo de países caracterizados por
una estructura productiva en la cual coexisten un sector primario -en nuestro
caso el sector agropecuario- altamente productivo con un sector industrial de
una productividad sustancialmente menor. Esta configuración, a la que deno-
minó Estructura Productiva Desequilibrada (EPD), determina que los precios del
sector industrial .sean mayores a los internacionales. Para él, la explicación no
es la ineficiencia industrial en un sentido absoluto, sino la menor productividad
relativa del sector industrial respecto del primario (Diamand, 1972). Mientras la
productividad del sector primario depende esenciahnente de la dotación favorable
de recursos naturales, la productividad industrial depende principalmente del
nivel de desarrollo alcanzado.

Investigador adjunto del CE!L-PIETTE/CON!CET.

80 ENSAYOS ÉN HONOR A MARCELO DIAMAND PRIMERA PARTE/ El pensamiento de Marcelo Diamand ... 81
El problema se plantea al momento de establecer el tipo de cqrnbio apropiado .ci. La política cambiaría es ce?~al en est~ esquen:a _dado q~1.e el sosten_imiento
que pennita comercializar Jos productos locales con el resto del mundo. En los ·-- :. . · de cambio "competitivo" -mediante la mtervencwn del gobierno en
países de EPD el tipo de cambio fue históricamente fijado a un nivel que permitía
de un tipo . . . .1 ." . . d . t .
·· ·d cambiario y monetario- rncent1vo a sust1,uc1on e 1mpor ac1ones
Jos merca os . . .. ·- d
exp01tar productos primarios pero no productos industriales, que estaban rntegra- · :_ d las exportaciones que relajaron la restncc10n externa perrrnt1en o
v la suba e. .d d. d . d . d
mente destinados al mercado interno. Esto llevó a que sea sólo el sector primario J ·mpmtante cantidad de reservas. La 1 ea iaman tma e tipos e
' ·acumu1ar una 1 . . . '"" .
el proveedor de divisas, lo que derivó en periódicas crisis de balanza comercial · · fi t. os diferenciales se recrea con un sistema de derechos de e"p01-
cambIO e ec iv . . d .
que frenaban el crecimiento económico. La respuesta adoptada fue devaluar la .. · · es) para aquellos sectores que no necesitan ese mvel e tipo
tacion (retenc1 011 .
moneda, lo cual descomprimía la restricción externa pero generaba problemas · · b" Joe:rnr rentabilidad y ser competitivos (esencialmente el sector
de cam JO para "" . . . . . .
internos. Las similitudes con la situación post crisis de 2001 lleva a ineludibles .· ) Esta medida ademas de su nnportancia fiscal juega un 10] cent1al
aaropecua110 . '
comparaciones y pennite reflexionar sobre las políticas que se implementan en <> t ción de los precios internos de los productos exportables.
en la con en · ·· " 1 1l l
la actualidad. Desde Ja oposición se destaca la favorable s1t~a~10n ex,erna -e amac o
Para Diamand, la salida del dilema planteado en la cita que encabeza este . . d l "-producto del rontinuo incrreso de d1v1sas por la fuerte demanda
'•viento eco a V 0 • • • 0•.. (I

trabajo consistía en compatibilizar las políticas que apuntan a solucionar los . ¡d aterías piimas y la suba en los precios mternac10nales . .:>lil embar 0 0,
mun d ia e m . . . . . . .
desequilibrios externos que muest·an las EPD cuando crecen (y que tienden a bierno destacan que para exphca1 el c1ec1m1ento sm p1e-
autores cercanos al go - _ _. . . . . .
restringir su crecimiento) con una razonable distribución de los ingresos. Para ello ·gentina entre ?003 y ?008 no alcanza con 1ecun n sunplemente a
cedentes d e A 1 - : . . . ·~ .
propone un conjunto de instrumentos basados en tipos de cambio efectivos múlti- . · · de un ti.pode camb10 alto con cond1c10nes externas favoiables,
b
Ja com mac10n . . . . . . .
ples, combinados con un régimen impositivo apropiado para una EPD y algunos d d ue estos factores relajan las restncc10nes de d1v1sas y 1econst1tu:ren los
instrumentos de acción directa sobre el intercambio internacional (Diamand, n~v:ie~ de rentabilidad pero no aseguran el crecimiento la demanda ag;·e~ada;
:1:
1988). . e esta creciera fueron necesarios la reestructw-ac1on de la deuda publica)
Pmaqu ., d l · 'br
Varias de estas medidas fueron implementadas en el período post devaluación, la refornrn del sistema tributario que sustentaron la expans1on e gasto pu 1co
generando un período prácticamente ininterrumpido de fue1ie crecimiento del entre fines de 2002 y 2008 (Panigo y Neffa, 2009). .
PBI y del empleo. No obstante, la contracara del tipo de cambio elevado parece Como es conocido, la evolución de la actividad econónuca parece _corro-
ser los salarios bajos. Esta situación conduce a que constantemente se discuta borar las previsiones oficiales. Luego de la crisis de 200 l -2002, el PB! cr:~e
cual es el nivel de tipo de cambio "apropiado" para conciliar el crécimiento sostenidamente -con una interrupción dw-ante 2008/2009 product?. de la ~ns1s
económico con un elevado nivel de los ingr!'!SOS de los trabajadores. El siguiente en los países centrales- hasta la actualidad, ~iderado por la pr~ducc1on de_ bienes
trabajo intenta analizar e incentivar la discusión acerca de las tensiones que comercia · l.izables 1·11·ernac
L 1·0 nalmente • No solo recupera los mveles de p1oducto •
parecen plantearse enh·e los requerimientos para la viabilidad macroeconómica previos a la crisis sino que supera los valores m~s altos de .la década anterior.
y una distribución de ingresos que incluya socialmente a la gran mayoría de la Este crecimiento en el nivel de actividad económica se condice con un ~umento
población de nuestro país. en el empleo y una baja sustancial en la desocupación, que para 2007 baja de los
dos dígitos (por primera vez desde 1993). . .· _ _,
La situación postdevaluación no es totalment~ nueva en la.~15to11a aig~nt1na.
ll.- ¿Hacia un nuevo modelo económico? Pueden encontrarse numerosos trabajos que anahzan la relac1on entre _el tipo de
Devaluación, crecimiento económico y mercado laboral cambio, las cuentas externas, el nivel de actividad y el n:erca~o ~~trabaJO d~ran~e
la etapa de sustitución de impmtaciones, resaltando la restncc1on exte~a ?en-
La política económica post devaluación apuntó primordialmente hacia la pre- vada de recurrentes déficit en la balanza comercial que frenaban el crecum.ento
servación de un tipo de cambio real elevado 2 y estable, que hiciera competitivos a económico (Braun y Joy, 1968; DíazAlejandro, 1969; Diamand, 1972; Camtrot,
los sectores productores de bienes transables, particularmente al sector industrial, l 983). · · . t · d creci-
y hacia lo que a muchos economistas les gusta denominar los "superávit geme- Esta relación suele sintetizarse de la s1gmente manera. un~ e apa e
los":- superávit en las cuentas externas (balanza comercial) y fiscales. miento económico implicaba aumento en el empleo, los salanos Y conse~uen­
temente en el consumo doméstico, lo que generaba ma~or ~err~anda de ? e:~s
1

2 Se habla de un tipo de cambio "competitivo", aunque nunca se explicitó sobre qué paridad real
industriales (que eran fuertemente dependientes de rn~qumana e msumos
tados) y de bienes derivados del sector agropecuano (que eran la base
la~ i;:
se busca preservar la competitividad.

83
82 ENSAYOS EN HONOR A MARCELO DIAMAND PRIMERA PARTE/ El pensamiento de Marcelo Diamand ...
exportaciones). De esta manera, se elevaban las importaciones y se· reducíá de cambio, salario real y precios4
las exportaciones afectando la balanza comercial. Esto generaba una escase
de divisas que imposibilitaba continuar creciendo. ¿Cómo se resolvía lá. restri¿ ''La devaluación es un instrumento de ajuste de La ba~anza .
ción externa? Para equilibrar la balanza comercial se devaluaba la moneda, ld J 'º ei'ecto es trasladar ing¡·esos, de Los asalariados
ue pagos CUJ :J' · d · ··
y
detenninados sectores productivos Ligados al i~erca .o 11:te1_1:0,
cual generaba un aumento en los precios (en moneda d9méstica) de los bienies:
hacia el sector exportador tradicional y el de mte1:med1acton
comercializables (importados y exportables), que provocaba dos efectos: ·
r . Los <T17.l1lOS perjudicados, que de un dza para el otro
.rmanctera. ,,. -r .
se encuentran con una caída de sus ing¡-esos, preszo1zan para ..
La suba en los precios de los bienes importados daba lugar a un proceso de_¡ 1 dida qi1e Lo Log¡-an el efecto de la devaluacwn
sustitución de importaciones, lo que implicaba un aumento en la a.ctividad·y· recuperarios y a me --
desaparece" (Jvfarcelo Diamand, 1989).
el empleo de estos sectores. A su vez, el aumento en el precio de los bienes''
.• ·. ·., . Es posible compatibilizar un nivel de tii:io de ca~bio real alto con una dis-
expo1iables tendía a aumentar las exportaciones, incentivando la producción':
y el empleo de estos sectores.
' ·. l.. • • • (salarios) aceptada socialmente.
Una caída del salario real, que provocaba un descenso en el consumo de los · tribuc10n_de ingreso~ b os reauntarnos si realmente el gobierno puede sost~-
bienes comercializables.Sin embargo, ambos efectos no suelen actuar con la . . . En pmner lugar, e em l l de cambio en un nivel elegido. Desde una pos1-
misma intensidad a lo largo del tiempo: mientras la reasignación de recursos .. . ner a medíano/lar~o pla~~ \ :º2000) argumenta que los tipos de cambio reales
no es instantánea -ya que implica traslados de capital y trabajo desde cie1ias · . dón clásico-m~rxiana, _1ai~ ( Ja iaualación de las tasa de ganancia entre los
actividades hacia otras, cierre de fábricas y apertura de otras-, la caída en ' . . entre países estan determma o_s por .º al dados niveles de salario socialmente
. . 1 uladores a escala mtemac1on , d
los salarios asegura que el impacto en el consumo sea inmediato (Carciofi, cap1ta ~s reg acional De esta manera, la devaluación de la mone a
1986). d()terrmnados a escala n . que afecte indirectamente a los costos
n6 tendrá efectos duraderos, a i:ienl os alar1'os reales y las productividades). Es
. 1 't 'os reales (es decir os s ., d
Un escenario de este tipo encontramos luego de Ja crisis de 2001-2002. La labora es um an d , . .d d del trabaJ· o que tiene la producc10n e
. a los niveles de pro uct1v1 a . l
devaluación generó una redistribución masiva del producto generado hacia los decir que. par . . de cambio real postdevaluación supone mve es
sectores del capital, que tendió a corregir el desequilibrio externo y creó condi- 111ercan~ias en Ar~entma, el tipoue los niveles previos a Ja devaluación)5.
ciones generales para una nueva expansión macroecoriómica en tanto los salados de salano real baJOS (1-i:enores q l. • los numerosos autores que analizaron Ja
más bajos suponen un incremento en las ganancias 3 (Feliz y Pérez, 2005). Des de un a perspectiva
.
estructura IS La,
d
.
ftución de importaciones interpretaron
Tal como había ocmrido en el pasado, paulatinamente el gobierno fue gene- economía argen~1~a durante la e~apa 1 ::1~~~tar el precio (en pesos) de los bien~s
rando a partir de 2003 las condiciones para reestablecer el equilibrio mterno con que la devaluac10n_ de la mone a, a i bles) resultaba en una caída del salano
mejoras salariales y amnentos importantes en la actividad productiva y el empleo comercializables (1mp01iado_s y expo:tsalario eran il;compatibles con el creci-
(Brodersohn, 2006). real; y que aumentos postenores en 1 recios y desequilibrio en la balanza
No obstante, a medida que los trabajadores van recomponiendo sus .i,ngresos, miento porque generaban aument?s eln os ptac1'o'n de políticas de control salarial
· ·, · fficó la 1mp emen
los efectos benéficos de la devaluación parecen diluirse. En la medida que los comercial. Esta v1s1onJUS I (C rt' Marshall 2003). Se asumía, en
1 · · de balanza de pagos o es Y ' ··
mayores salarios se trasladan a precios (lo cual depende de la concentración de frente a as ~ns1s . . . . 1 de salario real compatible ton una situac10n
los mercados) se va apreciando la moneda local revirtiendo los efectos de la consecuencia, que ex1stma un m~e. 1 L 1 . ótesis era que al aumentar los sala-
devaluación. Este tema será desrurollado en el apartado siguiente. de excedente en la balanza come1c1a . a 11p
. : Ja as ectos financieros propios de economías
4 El análisis que realizamos aqu1_ no contemp fu pd 'tales Inversión Extranjera Directa,
periféricas y abiertas (endeudamiento ext~mo, ga e c~~; la r~lación tipo de cambio/salario
etc) En la actualidad, las políticas tendientes a aun:eln de la e~onomía afectan el fUnciona-
.· . · ¡ s resultados comercia es
además de servir para mejorar 0 t' de cambio real aumenta e1 va1or
d fi ·eros dado que a 1 e 1evar e1 ip 0 .d d d
miento de los merca os n~nc1 ' " b' o consecuentemente sus neces1 a es e
doméstico de los compromisos externos del ºº iem Y
financiamiento. Sh 'kh (2000 20 02), Feliz y Pérez (2005)
3 Las ganancias cayeron marcadamente entre 1998 y 2001, recuperándose recién con la devalua- Para una discusión más detallada sobre este tema ver ai ' .
5
ción. y Feliz y Chena (2005).

85
PRIMERA PARTE I El pensamiento de Marcelo Oiamand ...
84 ENSAYOS EN HONOR A MARCELO DIAMAND
Salarios reales 2001-2010. Diciembre 2001=100.
rios aumentaría también el consumo de bienes-salario, y dado ·que la Argenti
exportaba principalmente productos derivados del sector primario, disminuirí~
el saldo exportable. Paralelamente, los mayores salarios posibilitarían un mayor
consumo de mercancías importadas, lo cual llevaría nuevamente a un déficit~'
en la cuenta coJTiente de! balance de pagos, el cual desembocaría en una nueva._,
crisis.
Carciofi (1986) plantea que "es condición necesaria de una devaluación
cambiaria exitosa inducir una caída del salario real". Con salarios reales ·
tantes, la devaluación no tendría efectos sobre la estructura de precios relativos.
Este autor presenta al tipo de cambio en una función distinta a la que
posee en el esquema de interpretación neoclásico: instrumento de regulación d~J
salario real.
Siguiendo la discusión planteada, podríamos decir que la política macroe-
conómica postconvertibilidad entra en tensión con la política salarial de dos
maneras: en primer Jugar, porque si Jos asalariados no están dispuestos a asumir
la baja en el salario real, esto tiende a provocar "pujas distributivas" cuyas con-
secuencias previstas son el aumento de precios y la baja en el tipo de cambio
real. La idea es que frente a Jos aumentos salariales nominales, las empresas
. ?004) CENDA (2005-2010).
intentan trasladarlos, en la medida de sus posibilidades, a precios. Esto explica . . d al · INDEC deflactado por IPC (hasta d 1c. - Y por
fuente: Indice e s arios
en parte, los aumentos de precios que están teniendo lugar". Sin embargo, si el
tipo de cambio nominal y la productividad del trabajo se mantienen constantes, ndo lucrar debemos preguntamos si una suba salarial puede afectar el
la traslaci6n de los mayores costos salariales a precios provocará una pérdida En se~omésti~o de bienes comercializables generando problemas en el ~e~te
de su "competitividad". Por eso es que los empresarios alzan sus voces frente consumo tal como reveía el modelo estruc1uralista. Al respecto, ya a m_ed1a o~
a las demandas de subas salariales. Además, la suba de precios aienta contra externo, 1enta Co~és Marshall (1986) cuestionaron fuertemente la arg~m~~
uno de los pilares de la política económica: el tipo de cambio real elevado. Una de '.~s ocltomo de la c~ntradicción entre el consumo asalariado y la restncc10n
tac10n en
suba en los precios domésticos provoca una caída en e] tipo de cambio real (se externa, destacando:
aprecia), lo cual tiende a hacer menos competitivos a los sectores productores
de bienes transables, revirtiendo/reduciendo los efectos derivados de la nueva · l' f ca como supone la ex-
la oferta de roductos agropecuarios no es me as I , . cr
política económica. 1) ~~~ación estánd~r (el en-or consistiría en extender las caractenst1cas de. la'."~-

~:~~;;!';~~::q:: ~~:=~~:;;::~:~~~~::~~~~:~~1:~~:~
Aún hoy, a pesar de Ja tendencia al alza durante gran parte del período anali-
zado, se observa que los salarios reales no han superado -en promedio- los nive-
les de la década anterior. Solamente los asalariados privados formales presentan
salarios reales más elevados que diciembre de 2001, mientras que los asalariados ~~r~:i~~~:u~~~~~~oq:~~: ~~::Uc~ión podría aumentar ante incrementos en
privados no registrados se encuentran en los niveles previos a la devaluación
del peso y los trabajadores del sector público se hallan considerablemente por
debajo de dicho período.
2) ~u::~::::~tima la incidencia d_el consu;i~0~:~::~ea~:;~~~~01~~ !:!~;e:e~~
to~es ~e mayores ingreso~;¡or·~1:~~~;~cto a los cambios de precios mientras
bajos mgresos parece sei. ex1 . ían una demanda más inelástica, y
que los sectores de alt~s mgr;s~s t:~d;epende más de las necesidades de las
3) que el aumento en las unpor ~cl~~umento en el consumo de los asalariados.
6 Esto no significa que sean los asalariados quienes al pujar por aumentos en el salario provoquen empresas manufactureras que e
inflación, ya que son los empresarios quienes forman los precios. En realidad, la inflación
reciente puede entenderse como resultado de la reticencia del capital a reducir su rentabilidad.
En la historia argentina podernos observar distintos episodios de esta "puja distributiva".

87
PRIMERA PARTE I El pensamiento de Marcelo Diamand ...
86 ENSA VOS EN HONOR A MARCELO DIAMAND
Á su vez hay que tener en cuenta que en Ja actualidad el principal produd ;_(~titi\ridad.
R . .
Por eso es que alzan sus voces frente a la posibilidad de aumentos
. .
agropecuario exportado -la soja- se consume muy poco internamente, por lo c · -:·'·'··salarios.
ya no parece tan lineal la asociación entre mayores salarios y mayor consumo e· /-•.e l~~ece renovarse así la tradicional puja distributiva asociada a las devaluado-
bienes comercializables. No obstante, el desplazamiento de tierras dedicadas a¡ >:}';,;. ]anteada por Can.itrot (1975) hace más de 30 años 8 . Postergada por el .alto
nes..P· · icial del
'/;•'·••·::::··.-. · dólar y la me.Jora
· en l os prec10s
· imernac10na
· • · 1es de 1as expo1
· i: a-
ganadería y otros cultivos para dedicar a la soja plantea que Ja tensión consum 1111
... nive
·')<' · · es. ue pennitieron, a su vez, sostener en e tiempo un superav1 sea record
1 · · ·t fi 1
interno vs. externo se mantenga vigente, especialmente para algunos producto
determinados. .· ,}' ·.•~,. .....cion.
,·;:·:1- .'q ·
retenciones a las exportac10nes ) que e1gob"iemo fue re d'lSm·buyen d O l1acia
·
-·· .(via as . . l'. d . )
De todas maneras, en la actualidad Ja discusión parece no girar tanto en torn; /.::···á1nercado interno (vía subsidios,_ rne3oras salanales y po itlcas e mgresos , se
a Jos efectos de "demanda" de las subas salariales y su relación con los saldos~; :(, ''trtánifiesta ahora en toda su magmtud.
exportables sino más bien en tomo a los efectos que la suba salarial podría tener•'
sobre los costos, precios y sus efectos sobre la competitividad de la producción·:
local. . Reflexiones finales
Desde 2002 ~hasta 2005 l~s aumentos salariales (en principio de suma fija,
luego remunerativos) fueron dispuestos por el gobierno nacional y alcanzaron a. La devaluación que da fin a la conve1iibilidad tiende a eim1endar el des-
la totalidad de los asalariados registrados. A partir del 2006, los niveles salariales'. equilibrio externo y crea condici~nes ~ener.ales para una ~ue~a expansión
pas~r~n a ~-etenninar~e por ne~ociaciones colectivas, aunque con una importante ': roeconórnica en tanto los salarios mas bajos suponen un mctemento en la
part1c1pac10n del gobierno nacional: el gobierno trataba de fijar un pauta de incre- · ra:~ de ganancia. Esta nueva configuración de precios relativos atenúa las presio-
mento que era tomada como "testigo" y replicada al conjunto de las actividades externas pero su mantenimiento parece renovar viejos problemas señalados
nes · ¡
sin gran.des coi:tiictos ni diferencias sectoriales (Campos y otros, 2010). or el estructuralismo latinoamericano, aquellos vinculados a la siempre atente
Hacia mediados de 2007 la política de sostenimiento del tipo de cambio ~estricción externa, el conflicto distributivo y la inflación.
comenzó a mostrar algunos límites, producto -entre otros- de que la EPD derivó Primero, si bien las exportaciones mostraron un aumento sostenido durante
en una apreciación de la moneda dado el continuo ingreso de divisas producto todo el período (independientemente de la evolución del nivel ~e actividad
de l_a fue1ie demanda mundial de materias primas, la suba en los precios inter- interno 9 ), la restricción externa sigue siendo un problema potencial. Durante
nacionales y los aumentos en la productividad local (particularmente del sector la Convertibilidad prácticamente se ha desmantelado la industria de bienes de
agropecuario). Esta tendencia a la apreciación debilita la posición de Ja industria capital y de diversos insumos para la producción industJi~l, de manera ~ue l_as
dad~ que abarata las importaciones y dificulta sus posibilidades de exportar. importaciones industriales (maquinaria e insumos) son considerablemente me_l~s­
¿Cual es_ la respuesta del gobierno? Pareciera ser que tiende a dejar que la moneda ticas a la baja. De hecho, luego de disminuir fuertemente por la devaluac10n,
se aprecie como un ancla para la contener la inflación, que había mostrado una han aumentado vigorosamente en paralelo al crecimiento del PBL De no ser por
aceleración y acentuaba los conflictos distributivos. Ja mejora en los ténninos de intercambio (aumento del poder de compra de las
Para entender este problema, debemos comprender la relación dinámica entre exportaciones) la Balanza Comercial hubiera sido negativa dur~nte 2008.
precios, salarios y gananci<_ls. Frente a los aumentos salariales nominales las Segundo, la devaluación determinó un fuerte aumento de precios y consecuen-
emp'.esas intentan trasladarlos en la medida de lo posible a sus precios. Esto temente una reducción en los salarios reales de los trabajadores. Aunque desde
explica en parte, los persistentes aumentos de precios de los últimos años 7 • Sin el gobierno se impulsó durante los primeros años de crecimiento una mejora en
embargo'. la suba de precios no puede entenderse como causada por los aumen-
tos ~alanales, dado que no son ellos, sino los empresarios, quienes fijan los 8 Canitrot se preguntaba si existía un conjunto de precios relativos que pern;ita_ ~l crecimiento
prec10s. No obstante, si bien los empresarios pueden en muchos casos trasladar continuo del empleo y los salarios y que además sea compatible con la restncc10n externa Y la
acumulación de capital. Su respuesta -a diferencia de Diamand, ~u~en pensa~a que un pacto
los mayores costos salariales a precios, esto redundaría en una pérdida en su social era factible- era negativa, expresando que no es el desconoc1m1ento de dichos valores de
equilibrio la causa de la inestabilidad sino un problema político, dado que habría que supo_ner
7 En ~sta P~;spectiva, l_a i~llación no se.ría pro~ucto de un exceso de demanda provocado por que todas las clases sociales convergen en una misma propuesta política En esta ~erspec~1va,
la e~pans1on m_onetana smo que tendna su origen -al menos en parte- en la puja distributiva las fluctuaciones económicas serían una expresión del conflicto de clases; y los precios relativos
generada por diferentes sectores en la defensa de sus ingresos. La otra causa sería el aumento (claramente el nivel del tipo de cambio real) sería resultado de la relación ~e fuer_zas ~e c·ada
de!ºs. precios internacionales de los productos exportables y su traslado al mercado interno grupo de interés (sector industria\, agropecuario y trabajadores) en cada penodo lustónco.
(pnnc1palmente por tratarse de alimentos). 9 Sólo disminuyen hacia fines de 2008 con el comienzo de la crisis internacional.

89
ENSAYOS EN HONOR A MARCELO DIAMAND PRIMERA PARTE/ El pensamiento de Marce lo Diamand ...
. d ~os se encuentran por debajo '
.Jos ingresos de los trabajadores, una parte. e e~ t. "" la devaluación del peso)·
1os coITespondientes . a d"1c1em
. b re de ?001 - (prev·O -
- ·- -Funcionales al sostenimie, '~lJN, o.· y L. JOY (1968) "A model of economic stagnation. A case study ofthe Argeritine
- l · ¡ b ·os parecen ser ~
esta manera los sa anos rea es ªJ rada un incipiente proceso·n _,,,. ecónomy", The EconomicJoumal, 312.
. J lt 0 ue ha aene-
del modelo de tipo de camb 10 rea
· · · d e 1111p01tac10nes
· ·
ª q
10 r as subas salaria 1~
'=: -"""' 5 nue tienen lugar desde M. (2006) "¿Es válido el nuevo paradigma argentino?: la onda larga de cre-
sust1tuc1on ·~ _ '-1
l!==<: sta suba de precios de Kondratieffreemplazó a los ciclos de stop and go", Mimeo.
son trasladadas a los precios por los empre~anos. "-'ornpetitividad en los L.; M. GONZALEZ y M. SACAVINI (201 O) "El mercado de trabajo en los distintos
' d da de e - "'"'"'11'r°'""
el tipo de cambio real y provoca una per 1 _ serían devaluar patrones de crecimiento", Revista Realidad Económica nº 253, agosto, Buenos Aires.
comercializables. Las opciones para el gobi_e~~ad frente a los países con cANITROT, A. (1975) "La experiencia populista de redistribución de ingresos", Revista De-
(como durante 2009) para no perder competl_t1''~ ',_.., los salarios reales-· 0
1
- sarro/lo Económico, 4'" trimestre.
·
cuales comercia -pero a cos ¡ to de una nueva baja
- ~-- .
ule el consumo interno '
cANITROT, A. (J 983) "El salario real y la restricción externa de la economía", Revista Desa-
apostar a una suba en _los sa_ anos rea~1 · 1 s que estn-ri
un ciclo de stop and go ' rrollo Económico, vol. A'XIII, nº 9 l.
con la posibilidad de mtens1ficar los nesgos de CARCIOFI, R. (l 986) Salarios y política económica, Ediciones de IDES, Buenos Aires.
Chena y Lopez, 2010). -ba salarial no sería -tal como CORTÉZ, R. y A. MARSHALL (1986) "Salario real, composición del consumo y Balanza
.
En la actualida d la d iscuswn · · en ·on10
L' a la su _ , 0 nderantemente vinculada a comercial", Revisla Desarrollo Económico, vol. XXVI, nº 101.
· 1
en los '60 y '70- P e_, comercial sino más bien en ··
1
planteaba el estructurahsmo za CORTÉZ, R. y A. MARSHALL (2003) "Salarios, desigualdad y sector externo bajo distintos
1 ·· n la ballliJ.
los efectos de demanda Y s~ re acwn _coL _ ,-elación con Ja dinámica costos- regímenes macroeconómicos'', Revista Realidad Económica nº 195, Buenos Aires.
tomo a los efectos que la misma podna Lenei en - rentabilidad). .· DIAMAND, M. (1972) "La estructura productiva desequilibrada argentina y el tipo de cambio",
0

precios-tipo de cambio rea l ( e 1mp lC!La


r mente en -an
ºL
1a
que la búsqueda de la via- Desarrollo Económico nº 45, vol. 12, abril-junio.
E n to d o caso, ¡os contric t os salariales. muestL d tropieza con las necesidades/· DIAMAND, M. (1988) "El Plan Primavera a Ja luz del modelo de la economía con restric-
bilidad económica de la que hablaba Diai~::i-n (o una aceptable distribución de ciones", Revista Circus [disponible en: /revistacircus/Home/marcelo-diamand/diaman-
expectativas de una gran paite ~e la poblac~on decuar estas necesidades a Ja dyprimavera.pdfj.
los ingresos, en ténninos de Diama~d). Como ª tarea sencilla. El debate sobre DIAMAND, M. (1989) "¿El último empresario nacional?" Entrevista realizada por Hugo
· cono parece ··
preservación del ord en macroeconomi . escuchan los lobbies a favor . Chumbita. Revista Unidos nº 20, abril.
· · , d 1
1a apreciac10n e peso a qmere d · actuahdad (ya se discusión parece insuficiente · DÍAZALEJANDRO, C. (1969) Devaluación de la tasa de cambio en un país semi industrializado.
1
y en contra de una nueva devaluación~ pero t~ tenciones y compensacíone~ La experiencia argentina 1955-1961, Editorial del Instituto, Buenos Aires.
El sistema de tipos de cambio diferencrnd~s viad r:na flexibilidad enonne para FÉLIZ, M. y P. CHEN A (2005) "Cyclical c1isis of capitalist development in the periphery. A
parece rr· en sent1"do correeto , aunque reqmere . et variables que determinan Ja reading from Argentina", paper presentado en LACEA, Paiís.
5
responder a los cambios constantes en las diferen e la discusión no debería limí- FÉLIZ, M. y P. PÉREZ (2005) "Macroeconomía, conflicto y mercado laboral. El capital y el
competitividad de diferentes sectores. En todo ca:º~ de ]as empresas claramente trabajo detrás de la política económica argentina posconvertibilidad", 3" Seminario de
tarse a la política cambiaría, las tasas de beneficio Discusión Intensiva de Investigaciones "Mercado de Trabajo e Instituciones Laborales
Post-Devaluación", IDES.
deberían ser parte del debate.
PANIGO, D. y J.C. NEFFA (2009) "El mercado de trabajo argentino en el nuevo modelo de
desatTollo", Ministerio de Economía y Finanzas Públicas, Dirección Nacional de Progra-
mación Macroeconómica. ·
PÉREZ, P.; P. CHENAy E. LÓPEZ (2010) "El ciclo del empleo y la reproducción del capital
en la Argentina de la convertibilidad y la post-convertibilidad", en: J.C. NEFFA, D. PA-
NIGO y P. PÉREZ (cornps.) Ti·ansformaciones del empleo en la Argentina, Ed. Ciccus
Buenos Aires.
SHAIKH; A. (2000) "Los tipos de cambio reales y los movimientos internacionales de capital",
en: D. GUERRERO (comp.) .Macroeconomía y crisis mundial, Ed. Trolla, Madrid.
SHAIKH, A. (2002) "Productivity, Capital Flows, and the Decline ofthe Canadian Dallar: An
d"d s por los salarios nominales deflactados Altemate Approach", New School University, mimeo.
10 Los costos laborales en los sectores transables _(me 1 0 (deflactados por el !PC).
según IPM) cayeron incluso más que los salanos reates .

PRIMERA PARTE/ El pensamiento de Marcelo Diamand ... Si


ENSAYOS EN.HONOR A MARCELO DIAMAND
90
{:~E>iamand, la Unión Industrial y demás ...
·:/~;i la luz de mi experiencia personal

Eduardo Luis Curia'

1.- Aclaración

os editores de este texto, tuvieron la gentileza de solicitarme un aporte

L acerca de la dinámica de la relación de Marcelo Diamand con la Unión


Industrial Argentina-UIA-. En el núcleo, el objetivo temático es legítimo,
por cuanto, por un lado, Diamand fue miembro de la entidad durante muchos años,
a la par que su discurso "teórico" o "doctrinal" supuso la visión de una estrategia
de desarrollo que computaba ·muy especialmente al sector manufacturero, y, por
el otro, la UIA revestía y reviste como la principal entidad representativa de ese
sector.
El pedido de los editores me significó un enmme halago. Marcelo, pem1ítaseme
aquí esta forma "suelta" de niención, que reiteraré de vez en cuando, además de
haber sido para mí-y aún lo es- un relevante orientador intelectual, también fue,
y me enorgullezco al respecto, un muy buen amigo personal. En fin: fue maestro
y amigo; la mejor síntesis.
Sin embargo, por estos mismos motivos, les expliqué a los editores lo más
claramente posible, que estaba fuera de mi alcance el cumplimiento cabal de la
tarea encomendada. Por de pronto, porque Diamand fue efectivamente miem.bro
histórico de la UIA, lo que no es mi caso, IJ!.áS allá de mi condición ac.tual de
asesor económico de la entidad. Por otra parte, con Diamand nos veíamos con
una :frecuencia irregular, mezclándose instancias intensas con otras más laxas.
No pertenecí orgánicamente, por ejemplo, al CERE, que era su ámbito orgánico
de reflexión. Y, finalmente, el pretender llenar "huecos" con un estudio serio,

Presidente del Centro de Análisis Social y Económico.

PRIMERA PARTE/ El pensamiento de Marce lo Diamand... 93


exhumando y "revolviendo" antecedentes, demandaría un tiempo que no está a .
disposición. ·.desarrollo más "rnercadointernista puro". Fe~rer_ya hablaba_de~ _"modelo inte-
ado y abierto" y Diamand batallaba con el entena de la restncc1011 externa y de
~ estrnctura productiva desequilibrada, _ofreciendo '.ªs variantes m~s equ'.librada:.
En consecuencia, la solución que ensayo, y que adelanté a los editores, es la
de intentar una aproximación "impresionista" apoyada en lo que me tocó palpar
en las instancias efectivas de interacción con Diamand. Sustentada en lo que fue En rigor, en aquel momento, yo provema_de .las va~1~ntes me~ca~o1~t~m1stas mas
la experiencia de amigo y colega en distintas esferas y en diversas ocasiones. La ·crudas, en proceso de deslizamiento hacia las pos1c10nes mas smteticas.
visión, sin duda, carecerá de una estricta organicidad y se hallará teñida por mis
particulares apreciaciones. Es una mirada oblicua sobre su andar tanto en la UIA
como en otros ámbitos. Ojalá que el lector, aplicando siquiera el "principio de !ll.- Una experiencia al inicio del gobierno de Alfonsín
caridad" del que habla el filósofo Donald Davidson, pueda sacar algo en limpio
del intento en cuestión. . Luego del efímero tránsito de la comisión económica creada por Luder, me
reencontré con Diamand en la parte final de 1984, en medio de especiales circ~ns­
tancias, las que pennitieron una interacción entTe ambos de mayor frec~e_n~ia e
11.- Mi primer contacto personal con Diamand intensidad. Ya aparecía Diamand como miembro de la UIA, lo que pos1b1l1taba
apreciar su incidencia en los medios industriales_- . . . _
El marco aeneral del asunto lo deparaba el agitado devemr del pnmer ano del
Trabé relación personal con Diamand en 1983. El doctor Italo Luder había
obiemo del doctor Alfonsín, recuperada la democracia en el país. La constela-
sido elegido como candidato deljusticialismo de cara a las elecciones presiden-
ciales de ese año. Luder, en la instancia precomicial, decidió crear una comisión
~ión de resortes en juego era haito compleja, y aquí no viene a cuento detenerse
demasiado en los detalles. .
de economía de seis miembros: Alberto Sojit, Leopoldo Tettamanti, F;duardo
Sintéticamente, avanzando la segunda mitad de 1984, la gestión del por
Setti, Roberto Lavagna, Marcelo Diamand y yo, para recibir asesoramiento en la
entonces ministro de Economía, B. Grinspun, parecía penetrar en su fase de
materia. Diamand no constituía en aquel entonces lo que cabía llamar·un "com-
pañero peronista" o alguien "estrictamente del palo" en el slang político de la agotamiento. La situación económica del país era delicada: escaso_ dina,mismo
económico, desequilibrios fiscales, inflación elevada, altas tasas de mteres, pro-
época, pero, existían afinidades de pensan1iento y ya se lo respetaba muchísimo
en lo intelectual. blemas salariales, factores que se recortaban sobre el espinoso trasfondo de la
temática de la deuda externa. Grinspun había iniciado su desempeño levantando
El trnbajo de la citada comisión, por razones obvias, fue breve. Y, los con-
una posición "beligerante" en el ámbito de esa temática, impetrando la cuota de
tactos que tuve con Diamand, resultaron espaciados. Pero, sentaron el inicio de
nuestro vínculo, el que se proyectó duradero en el tiempo. corresponsabilidad de los bancos acreedores en el asunto, en aras de una nego-
Vale la pena detenerse unos instantes en la fonna en Ja que, a los 33 años de ciación adecuada, buscando, de paso, eludir la ingerencia del FMI. El planteo
edad, percibía a Diamand. Me encontraba en los tramos finales de una etapa (de no prosperó, y, en setiembre de 1984, el ministro pegó un gi~o, acercánd~se al
alrededor de 10 años) muy dedicada al esfuerzo académico. Inc]uida la direc- organismo internacional. De todos modos, la situación económica general distaba
ción de la carrera de Economía de la Universidad de El Salvador y una intensa de encauzarse. . . .
experiencia de formación, y de actividad docente, en la Universidad Católica de En paralelo, se advertía una férvida dinámica ~e '.eposicio~an:uento m:ti-
la Plata. tucional en el plano de las entidades de representat1v1dad econom1ca Y social,
En el terreno de las ideas, estaba consustanciado con la Teoría del Desarrollo. coincidente con el tránsito inicial de la restaw·ación democrática.
Y, en esta esfera, uno advertía los "padres fundadores", los "pioneros" a escala Así, por ejemplo, en 1983 apareció el Jlama~o "~pode los 9", una agrn~a­
internacional, colosos tales como P. Rosenstein-Rodan, R. Nurlcse, W. Rostov, ción informal constituida por grandes empresarios nac10nales, que tomaban dis-
A. Hirschmann, H. Chenery, J. Schumpeter, G. Myrdal, F. Perroux. Y teníamos tancia de las posturas características del Conséjo Económic? Emp'.esario (C_EA),
muy ligada al pensamiento neoliberal, y que había mante111do flmdas relaciones
los grandes referentes domésticos: A. Ferrer, R. Frigerio, N. Argentato, G. Di
Tella, M. Diamand. con la gestión de Martínez de Hoz durante el régimen militar. Justamente, el ex
Entre nuestros referentes, obviamente había matices. Di Tella fue emigrando rninislTo de Economía provenía de esa entidad.
progresivamente hacia poses más "ortodoxas", con su enfoque "a la Herschel- El "grupo de los 9" fue el embrión de lo que se llegó ~-conocer 1~ás tarde
Ohlin". Frigerio y Argentato, aun con sus diferencias, trasuntaban la óptica de como los "capitanes de industria", un intento de conformac10n de una alta bur-
guesía industrial nacional", que alcanzó su clímax en 1989, Y que luego fue

94 ENSAYOS EN HONOR A rv!ARCELO DIAMAND


PRIMERA PARTE/ El pensamiento de Marcelo Díamand ... 95
debilitándose. Aquel grupo era coordinado de .facto por Livi.o Guillenno Khtil,' . Sin dudas, con semejante diversidad representativa, y con lineain1entos ideo-
quien, además de sus intereses empresarios específicos, había si.do por un corto· . lógicos más de una vez contrastantes (hasta con matices dentro de las mismas
lapso á 1inistro de Industria y Minería de Ja presidencia ele Viola. Asimismo, pilo~< entidades), llegar a un acuerdo implicaba algo así como buscar "la cuadratura del
teó la redacción colectiva ele un interesante trabajo de aliento intitulado Política. círculo". Piénsese, por ejemplo, a la UIA,.preocupada por el tipo de cainbio real,
Industrial para la Argentina. En ese trabajo se podía vislumbrar cierta influencia el nivel de tasas de interés y los control~s de precios; a la CGT, por la defensa de
de las ideas de Marcelo Diamand. Jos salarios reales, la ocupación y por resortes que hacían a su proceso de nonnali-
En pa.ralelo, en un plano más formal, la UlA operaba un proceso de reafir- zación (el tema de las obras sociales); al ruralismo, por la no imposición de reten-
mación institucional, de cara a las elecciones de la entidad. Se amplió el espectro ciones; a las agrupaciones comerciales, por el control de precios; a las entidades
de su integración, con lo que se perfiló una dinámica de convivencia entre dos de Ja construcción, por lo que se podía salvar en ténninos de inversión pública.
grandes sectores internos: el Movimiento Industrial Argentino -MIA-y el Movi- Mézclese todo esto con la referencia a la necesidad de corregir los desequilibrios
miento Industrial Nacional -MIN-. Apelando a una dicotomía quizás simplista, estatales y con el agobiante trasfondo del tópico de la deuda externa.
porque no dejaban de existir "entrecruzamientos" según los temas debatidos, La resultante fue un documento que suscribieron todos los integrantes del
el primero traducía un matiz más "liberal", mientras el otro reg;istraba una ver- grupo: el denominado "documento de los 20 puntos". Jugando respecto del docu-
tiente más "nacional". En este último confluían empresarios que provenían de mento con aquello de la botella "medio vacía-medio llena'', en la paiie llena, se
la coITiente desaITollista más tradicional2, algunos peronistas "sueltos" (como registraba la esforzada tarea para aproximar consensos dentro de una dinámica
el bodeguero Arnaldo Etchart) y algunos sectores independientes. Aquí revestía -que se hacía eco de los problemas y retos sustantivos que enfrentaba la economía
Marcelo Diamand y desde aquí se fue extendiendo su influencia intelectual. en aquella época, recalcándose que se requerían acciones de fondo. En la parte
Mientras, la Confederación General del Trabajo -CGT-, avanzando en su vacía, había que anotar que no pocas veces los acuerdos puestos en el papel lucían
proceso de renonnalización, mostraba una conducción de hecho, unificada forzados y que "operacionalizar" la propuesta demandaba un paso adicional, de
(convergían la CGT Brasil y la CGT Azopardo), a través de un cuatriunvirato: tenor más expeditivo y tensionante, cercano a las decisiones concretas.
Triaca, Baldassini, Ubaldi.ni y Borda. Ya se había planteado en 1984 una ruda De todos modos, la proyección del "grupo de los 11" se quebró cuando el
confrontación entre el gobierno radical y Ja CGT con relación al "proyecto de gobierno de Alfonsín lanzó el Plan Austral, una típica experiencia de "choque
ley Mucci" sobre la organización gremial, proyecto que finalmente fracasó en heterodoxo", enfoque muy de moda en la época, que colocaba gran énfasis en
el parlamento. el tratamiento de la llamada "inflación inercial". Durante un lapso, el Plan Aus~
Volviendo a la gestión económica, el desempeño de Grinspun penetraba clara- tral, más allá que nunca me convenció a pleno, contó con un éxito palmario en
mente en una fase de rendimientos decrecientes, incluida la incidencia del abrupto el.ámbito de los objetivos perseguidos. Frente a las orientaciones que contenía
giro desde posiciones hostiles al FMI al establecimiento de un acuerdo con esta el "documento de los 20 puntos'', el esquema oficial tenía la innegable ven-
entidad en setiembre de J984. Sumando esto a diversos conflictos con Jos sectores taja de mostrar, auspiciosamente, la faz expeditiva y de· rigor decisional en lo
empresarios y gremiales, en vista del ríspido clima, el gobierno decidió abrir un macroeconómico. Pero, a la vez, dicho esquema gambeteaba el tratamiento de
canal conclliador a través del ministerio del Interior, convocando a las distintas cuestiones de fondo que el documento citado, por lo menos, insinuaba. Gambeta
entidades empresarias y a la CGT a una "mesa de concertación". que se terminó pagando después.
En pocas líneas, recuérdese que la concertación alcanzó "vida propia" por
un momento, interactuando en la elaboración de orientaciones económicas una
abigaITada constelación de entidades empresarias de la industria, de la banca, de
IV.- Palpitando "lo que se viene" a fines de los '80
la construcción, del comercio y del campo, con la CGT, conformándose así el
llamado "grupo de los J l ".A mí, junto a Horacio Pericoli, nos tocó representar
.;¡· Concluida Ja experiencia concertativa aludida, la relación personal con
a la CGT. Diamand, por su parte, integraba la delegación de la UIA por el sector
Diamand continuó, aunque los contactos se espaciaron. Las veces que conversa-
minoritario, el MIN 3•

2 Entre los integrantes de esta corriente, recuerdo, entre otros, a mi entrañable amigo José Censa- varios de ellos quedamos .muy amigos: vgr., P. Challú, R. Dealecsandris, Rieznik. Recuerdo
bella, toda una leyenda empresaria, a Samuel Kait y a Horacio Rieznik. también con estima a Benito Legerén, que venía por Confederaciones Rurales Argentinas, y
que Juego fuera presidente de la entidad. Lamentablemente, Benito falleció en marzo de 2005.
"
,'.' 3 Los contactos con otros economistas durante aquella experiencia, además de lo atinente a Siempre sentí que así nos privamos del concurso de un interlocutor que podría haber ayudado
i" Diamand, fueron enriquecedores, más allá de las diferencias que podían existir en su caso. Con en el conflicto cárnico, que caló tanto en la relaciones entre el gobierno y el ruralismo.
!

96 ENSAVOS EN HONOR A MARCELO DIAMAND


PRIMERA PARTE/ El pensamiento de Marcelo Diamand ... 97
1
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mos, constit11yeron una buena ocasión para ahondar aspectos anaÍíticos tanto en ygeneral del país. En realidad, también teníamos en común el reconocimie t
. d . n o
el plano teórico como en el relativo a la realidad en curso. Las categorías de su del aseen d1ente octrmal que proyectaba Diamand.
"sistema" siempre rondaban esas circunstancias. Rec~erdo, just~mente, que conversamos en una oporrunidad sobre la para-
Adviértase, por lo demás, que allá por 1986-87, aún cuando el Plan Austral dójica circunstancia de que Diamand, a pesar de su recio discurso industTialista
seguía proyectando una onda positiva, el tópico de las cuestiones más de fondo, dotado de un alto respaldado en lo teórico, füera todavía -en aquel momento-
"estructurales", o como se las quiera llamar, estaban pidiendo pista. obje:o ~e una _resiste~~ia no d_~sdeñable, aunque menguante, en Jos propios
El Banco Mundial, por ejemplo, levantaba la bandera de las "refonnas estruc- med10s mdustnale~. Kuhl me d110 que ello era una especie de "maldición", que
rurales", con el peculiar sesgo que se otorgaba a las mismas: las privatizaciones, la ya antes había salpicado a otros industrialistas: Frondizi-Frigerio, más allá de las
liberalización comercial, la desregulación laboral, entre otros temas, merodeaban diferencias de pensamiento existentes entre estos y Diamand. En smtesis: un mar-
aquí y allá. Aunque la relación no dejaba de registrar algunas tensiones, aquella xista de aquella época habría dicho que faltaba conciencia de clase. Coincidimos
entidad y el FMI -en un orden macro más básico- se repartían, y a la par inte- también en que había una serie de facetas que signaban la vida y personalidad
graban, sus roles: surgía el "ajuste estructural". La cuestión de la deuda externa, de Marcelo, un ser humano in-eprochable por donde se Jo abordara, que, trase-
asimismo, jugaba como un elemento soteJTaño insoslayable. gadas ~n una supuest~ "visión bienpensante" traducida en términos de "linaje",
Nosotros, ante e·sto, no podíamos hacernos los distraídos. El desaITollo indus- sostemd~ por determmados círculos conspicuos, apo1taban a aquel fenómeno.
trial argentino, por ejemplo, quedaba colocado en el tapete. Piénsese que el país Pero, dejemos este tema así.
aún aJTastraba restricciones cuantitativas a las importaciones. Inumpiendo los Retomando~ ~quella r~unión de la UIA en Mar del Plata, Kühl confiaba que,
renovados vientos aperturistas, ¿cuál sería la entidad y el vigor de los mismos? ante ~a problemat1ca en ciernes, la presencia de Diamand en aquella, estando
No se podían dilatar demasiado los posicionamientos. El propio gobierno radi- ya mas afiatado en el seno de la entidad, peimitiría avanzar en la instalación de
cal comenzaba a vérselas con el asunto. Y, algunos planteas que circulaban en detem1inados ejes temáticos de tenor estratégico para el devenir industrial. y me
el país, enganchados en general con las poses externas, lucían un eficientismo extendió la invitación a mí -que, en rigor, más allá de mis relaciones dimensio-
ceiTiL El Consenso de Washington y el incordio del endeudamiento externo iban nadas en_ el ámbito industi·ial, no dejaba de ser un outsider en la U!A-, un poco
perfilando su presión. para oficiar de "bastonero" de Diarnand.
Justamente, en 1987, si mal no recuerdo, la UIA organizó una reunión anual En el seno de _aquell~ reunión, cada uno trató de cumplir su rol lo mejor posi-
en Mar del Plata, en las instalaciones del Hotel Provincial, que se preparaba ble. Algo se logro en la mstalación temática. La concuJTencia en las comisiones
para su reapertura comercial. Dicha reunión conformaba una circunstancia que era muy heterogénea, habiendo una propensión a la dispersión. Las conclusiones
se ubicaba en el tramo de transición entre las presidencias en aquella entidad de por_s~ lado, tuvieron algo de "pastiche", dado el alto grado de compromiso entr~
Robe1to Favelevic, y la de Eduardo de la Fuente'1 como su sucesor. pos1c10nes enfrentadas que registraba.
En la organización del evento pesaba el ingeniero Kühl, a quien cité antes. Pero~ val~ aquí un aspecto anecdótico que ayuda a caracterizar un perfil.
Uno de los orientadores de los llamados "capitanes de industria'', que ejercía··· En las d1scus1ones en las que participaba, Diamand combinaba llamativamente
influencia en la UÍA .. Desempeñó cargos fonnales en la entidad, pero, sobre todo, la ri~urosidad conceptual y la apacibilidad de estilo. Naturalmente, al poseer
tratándose de ú.na persona muy mesurada en el manejo de su exposición pública, un sistema de pensamiento de propia factura, ello facilitaba la aiticu!ación de
su influencia', creo, gravitaba más en el plano de la reflexión y de la orientación las piezas discursivas. Era ducho en "levantar hipotecas" asociadas a posturas
general. adversas, las que parecían semblantear en el inicio a los debates. Exhumaba una
Con Kühl -que teníamos un amigo en común, Alberto Jorge Triaca- nos ~ran _re~!stencia para soportar largos debates -la detentación de un tiempo "casi
.: · reuníamos de tanto en tanto en su escritorio, comentando la situación económica mfimto -, retomando una y otra vez sus hilaciones argumentales conocidas-res-
tricción externa, la estructura productiva desequilibrada, el rol de la industria
4 Con De la Fue.nte, siempre hubo una "buena onda" personal. Pertenecía al MlA, pero, era un etc.-, a pesar de las dispersiones que podían verificarse en el devenir de las dis~
convencido del enfoque de Diamand. Con respecto a Favelevic, con el que nos conocimos cuan- cusiones. _Siempre lo percibí manteniendo el "eje", sin alterarse. Creo que jamás
do él presidía la UIA, la relación comenzó siendo muy cortés, pero algo distante. Se podía decir
que proveníamos de "galaxias distintas'', y, probablemente, incidía cierto recelo. Sin embargo, ~o observe exaltado. Prestaba gran atención al esfuerzo de persuasión, instancia
años después -allá por mediados de los '90-, con Robby "confraternizamos" en la trinchera del esta_ e? ~l ~?ndo, como bien señalaba Keynes, que presta el marco principal para
Encuentro de Economistas Argentinos, y aquella distancia quedó sepultada. Favelevic se erigió la d1rums10n de las contiendas argumentales sobre economía. Estaba conciente
en un referente industrial que abierta y valientemente se manifestaba a favor del reemplazo de que, en no pocos ámbitos, le con-espondía lidiar con un preconcepto hacia su
la convertibilidad.

98 ENSAYOS EN HONOR A MARCELO DIAMAND PRIMERA PARTE I El pensamiento de Marce lo Diamand ...
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• papel e influencia que le era )lostil. Por otra ~arte, sin di~~o~erse a cede~ un !;r_ mano de obra. De allí, por ejemplo, su insistencia en los tipos de campio diferefü
ápiee en lo fundamental, no dejaba de estar abierto a conc1hac10nes operativas .•· ciales ..En el fondo, se trataba de superar el péndulo argentino. Frente a todo est~
que pudieran tener utilidad. la realidad en curso nos topaba con una experiencia de hiperinfl.ación, incluid~
un Estado que_brado, con p~c~ aptitu~ para el activismo, y harto endeudado. En
paralelo, cun.d1an en el medio mternac1onal las manifestaciones de diversa índole
V.- Vicisitudes siendo "Menem candidato" de cuño neobberal. ~e acentuaban, así, tendencias que provenían de tiempo antes,
como ya se comento. ·
En el nuevo capítulo de interacción densa con Diarnand, algunos de los rasgos En el seno de un contexto de este tenor, el leitmotiv dominante pasaba por· el
de la problemática económica argentina de los '80, alcanzarán gran significa- arreglo de la deuda, negociar con los bancos acreedores al respecto sin olvidar
ción a modo de trasfondo. Finalizando aquella década, la que implicó una gran la participación de los organismos internacionales, y "decidirse en masa" por
frustrnción para el país, éste se precitaba lisa y llanamente hacia un proceso de la apertura, las desregulaciones y las privatizaciones. Se perfilaba Ja visión del
hiperinfl.~ción. La descomposición del manejo de la economía agudizaba las debi- "ajuste estrnctural", bajo una impronta estereotipada. Así las cosas, 110 habfa lucrar
lidades del gobierno del Dr. Alfonsín, circunstancia que se reflejó en el triunfo de para "el peronismo del 45" -Diamand mismo recomendaba perfeccionar la nrn~·iz
Carlos Menem en 1989 y en el adelantamiento de la entrega de la administración de evolución industrial de aquel entonces-, pero, sobre todo, lo que asomaba era
gubernamental, que fijada para diciembre de ese año, se efectivizó en el mes de un "tocar a degüello" encabalgando sobre posturas neoliberales. '
julio. Menem terminó imponiéndose en la interna del peronismo, y se erio'ió en el
Venía acompañando a Menem como referente económico desde finales de candidato presidencial por esta fuerza. Y Diamand se sumó a las hueste:de ~co­
1987, en el ámbito de la lucha interna con el sector de Antonio Cafiero. Además nomistas que rodeaban a Menem. En rigor, se trataba de elementos que llegaban
de los aportes de carácter conceptual, me ocupaba de establecer contactos de la desde fuentes u orígenes distintos. El núcleo duro de esos equipos consistió en
corriente menemista, y del propio Menem, con medios empresarios, en especial a un~ co1:1isión de seis miembros, integrada por Cavallo, Diamand, Lavagna, Fri-
nivel bancario e industrial. Entiendes bien: Menem, en tanto tal, por sus múltiples gen, D1 Tella y yo. A la vez, estos referentes contaban con sus propios equipos.
actividades públicas, no reque1ia de presentación alguna; en rigor, era archico- En verdad, con una actitud más prescindente de Frigeri y de Lavao-na la
nocido. El dato nuevo, era su rol de precandidato presidencial por el peronismo, dinámica de ~a comisión, mientras tuvo andadura, quedaba asociada e~ g;·an
y en este plano, al inicio, había desventajas con relación a su contrincante en la parte a los recios debates -por momentos, "bataholas"- en materia de orientación
interna. estratégica entre la dupla Cavallo-Di Tella y la dupla Diamand-Curia.
Obviamente, una de las preocupaciones iniciales era articular el contacto Just~mente, yo t~nía pensado trabajar sobre un disefio estratégico, tarea en la
con la UIA. En su momento, se realizó la reunión en cuestión, a la que asistió cual, D1am_and participó como ca-coordinador del proyecto. Muchos amigos y
Menem, en la sede de la entidad. En aquel entonces, Eduardo de La Fuente era colegas se mtegraron en el esfuerzo 5•
su presidente, con quien había establecido una relación fluida. También operó a . Debíamos interpretar a cabalidad la situación, y dar una respuesta en tér-
favor de la reunión Arnaldo Etchart, miembro de la conducción. Natmalmente, mmos del proceso de industrialización del país, luego de décadas críticas, y en
lo tenía prevenido a Diamand del encuentro, y su participación en el mismo fue momentos en los que arreciaban los plantees de demolición respaldados en el
importante para ayudar siquiera, dentro del estilo de la misma, a bocetar una Consenso de Washington y promovidos por los organismos internacionales. Con
"agenda industrial", integrante de la política general. También me preocupaba conciencia de los limitados grados de libertad que suponía el estado de fuerte
un mayor estrechamiento del conocimiento entre Menem y Diamand. endeudamiento externo. ·
Pensaba que en el caso de un eventual triunfo de. Menem en la interna Estábamos contestes que se debían abordar en lo esenci~il tres grandes frentes.
peronista, como ocurrió finalmente, el aporte de Diamand sería relevante de Así surgió la obra Desarrollo con Justicia, en cuya direcci<)n participó Diamand,
cara a los retos que se cernían, algo que ya se tocó más aniba. Un reto que, en publicada a inicios de 1989, y que presenté al entonces candidato Menem.
definitiva, alcanzaba al propio mensaje de Diamand. Un primer frente, debía apuntar a reconstituir los cuadros macroeconómicos
La revolución que planteaba éste, suponía en principio un Estado activo, básicos del país: encauzar la cuestión de la deuda, parar la hiper, resolver la
que se aplicaba a políticas con orientación pro desarrollo, lo que entrañaba per-
feccionar nuestro crecimiento industrial, rebasando el puro mercadointemismo 5 Acompañaron en el texto mencionado: Borgonovo, Cartas, Carrillo, Challú, Dealecsandris,
y proyectando una mayor integración productiva, más permeable al empleo de C. G<!fcía Martínez, Geretto, Ghersa, Iglesias, Landro, Lascano, Lemir, Olarra Giménez, z.
.Pereyra, Pérez Latorre, Petrei, Rappoport, Rieznik, Saccone, saravia, Savino y Torre.

100 ENSAYOS EN HONOR A MARCELO DIAMAND


PRIMERA PARTE I El pensamiento de Marce lo Diamand ... 101
quiebra estatal, tender a remonet~zar, superar el desparram? y vol~tilidad d~ las · :· estratégico bá~ico ?el planteo económico y de relaciones externas asociadas, que
tasas de interés y del tipo de cambw. En todo este frente, mgrnn medidas hermcas: ... signó la expenencia de los '90.
enfoques extremos, tales como el de punción monetaria o el de convertibilidad. ··· · · · Vale aquí una anécdota. Cuando Menem aún era candidato, Juego de Una de
Esta temática, por sus características, se trató por cuerda separada, y no fonnó las tantas re.uniones agotadoras "internas" .de discusión económica, en las que nos
parte de aquella obra. Tampoco se la dio a conocer públicamente. entreverábamos las dos duplas: Cavallo-Di Tella vs. Diamand-Curia, a Ja salida
Los otros dos frentes, sí fueron abarcados en el texto citado. Por un lado, en de Ja misma, yo le expresé a Diamand que aún tenía confianza de que nuestro
varios capítulos se enfocaban diseños de privatizaciones y de desregulaciones en planteo _prevaleciera finalmente, sin desmedro de que se articularan alianzas muy
diversos ámbitos, apelando a fórmulas prudenciales que no implicaran el directo complejas y hasta tensas, en las que la otra postura pennanecería en acecho.
desguace de la conducción estatal, buscando asegurar el control de los procesos Entonces, Marcelo me espetó: "No seas ingenuo, porque, justamente, lo probable
involucrados y aspirando a no generar monopolios privados. es Jo inverso; atendiendo al modo de ser de Menem y de sus principales acólitos
El frente restante concernía a la producción, con un capítulo relevante, dedi- la otra propuesta tiene todas las de ganar en tanto luce más simple, 'redonda<
cado al sector industrial. Aquí se debía empalmar muy estrictamente con la óptica poseedora de ribetes cuasi mágicos, y, por lo demás, es más coincidente con ]as
otorgada a la política cambiaria. En toda esta área, Diamand cumplió un papel ideas dominantes". Diamand, una persona que se desenvolvía por aquel entonces
particularmente gravitante. mucho más margi11almente en el menemismo que yo, adquiría, no obstante, Ja
La idea era reformular mecanismos tales como la admisión temporaria, el perspectiva para visualizar con más verismo el futuro.
compre nacional, la promoción industrial, la aplicación de aranceles, apuntando Es probable que Menem, antes de "depositarse" en los brazos de la dupla
a superar lacras operativas que habían distorsionado el empleo de estos instru- aludida, haya entendido a la gestión de los representantes de Bunge y Born como
mentos, reforzando las condiciones de monitoreo y los criterios de exigencia en un ensayo de transición, pensando en el aporte del grupo de Jos "capitanes de
materia de coste/beneficio. Lo importante era corregir abusos, tratando de que la industria". Ensayo que, como es sabido, resultó un chasco.
remisión a los mismos no amparara la directa supresión de los usos legítimos. Pero, también viene al caso otra anécdota que trasunta el estado de los espíri-
Un punto interesante era el relativo a los aranceles. En una situación aftigente tus en aquella época. Desempeñándome al inicio del gobierno de Menem como
de endeudamiento de arrastre, más la necesidad de renegociación del mismo y el Secretario de Gestión Económica, aconsejé a Roig y después a Rapanelli el
clima de ideas imperante a nivel mundial y nacional, el recorte de aranceles y de nombramiento de Diamand como asesor ministerial -antes se había nombrado
trabas a las importaciones, lucía ineludible. El reto era, entonces, proceder con la Secretario de Comercio Interior a mi amigo Pabló Challú, que integraba mi
mayor razonabilidad posible, exhibiendo un enfoque al respecto. El documento equipo-, dado sus salientes antecedentes y el hecho de que la cuestión industrial
sentaba las bases de un programa de reducción paulatina de los aranceles, aten- iba a constituir un capítulo relevante. Parecía algo congruente con una gestión
diendo al progreso de la productividad, empalmando con una definida política que provenía del sector industrial y del núcleo de los "capitanes de industria". La
cambiaría de cambio alto que fungiera como soporte del proceso. El temor era amable respuesta fue por la negativa; en todo caso, se me dijo que podía nom-
que tenninaran convergiendo en el tiempo, algo que después sucedió, las medi- brar a Diamand como asesor de mi Secretaria. Ahora bien, quien sí era asesor
das de apertura -reducción arancelaria- y un tipo de cambio apreciado. Surgía ministerial, y "bajaba línea" en Ja cuestión industrial, entre otras, era Enrique
de este modo algo así como un criterio de "protección real", dinámicamente Szewach, de FIEL.
concebido. Incluso, se avanzó en una modelización matemática del asunto, que
corrió por cuenta de quien fuera mi alumno -en la Licenciatura de Economía de
la Universidad del Salvador-y amigo, Emilio Colombo, recientemente fallecido VI.- Diamand y una crítica de la convertibilidad desde el senp
en momentos en que encaraba su participación en este texto. de la UIA
Es obvio, examinando la evolución posterior, que nuestros planteos no pros-
peraron. Por decirlo de alguna forma, fue la orientación de Cavallo-Di Tella la El último tramo en el que tuve la oportunidad de reciprocar con Marcelo
que concluyó primando, "por paliza". En toda la rotación que aquéllos desan-o- Diamand con vistas a algún cometido determinado, fue el que corrió a partir de
llaron durante el "menemato" por diversos destinos: Cancillería-Embajada en los 1993 hasta aproximadamente 1998.
EE.UU.-Ministerio de Economía-Cancillería, según el caso, ellos constituyeron S«.11abía creado en el seno de la UIA la "Fundación Unión Industrial Argen-
la dupla protagónica que articuló, a un primer nivel intelectual, el diagrama tina", la que estaba provista de un Consejo Académico, al frente del cual fue
nombrado el propio Diamand. Aquel abordaría en un plano más bien académico

102 ENSAYOS EN HONOR A MARCELO DIAMAND PRIMERA PARTE/ El pensamiento de Marcelo Diamand ... 103
temas relevantes del quehacer industrial y de la política económica en general. ¡0 alcanzaban, pero, lo rodeaban de cerca. En este orden, recuerdo particul~r­
Finalmente, en el ámbito de la principal entidad industrial argentina; en el plano , . !nente .el Cuaderno nº 5 de 1994, referido a "La política comercial externa". Sus
formal, se producía un cabal reconocimiento de la significación intelectual que contenidos chocaban con la orientación que seguía la "política industrial" del
expresaba Marcelo. , ·,·inefable Caval!o, asociada, por citar un.caso arquetípico, al llamado réaimen de
Diamand se desempeñaba secundado por Hugo Nochteff. Se aposto a una · "especialización industrial", una verdadera elegía al desmembramiento del tejido
intecrración amplia del Consejo. Formaron parte de él, pasaron por él o die- industrial y a la importación.
ron :xposiciones ad hoc figuras tales como Conesa, Cuello, Chojo Ortiz, Valle, La plasmación de la crisis que se rotuló el "efecto tequila", fungió como
Frenk('!l, Martínez, Lascano, Poli, Rieznik, Machinea, Donato, y el que escribe, un catalizador y acelerador. Dio pie a que se experimentara "en vivo" la aauda
entre otros. También participaron algunos ex presidentes de la UIA. exposición a determinados shocks externos que padecía la convertibilidad, inte-
. Aludir a un Consejo Académico, sin duda, sonaba ampuloso. No obstante, ractuando con las gruesas deficiencias que iba acumulando la práctica del récri-
qperaban límites efectivos no desdeñables. Al avanzar los 90, las caracteiísticas men. Argentina fue uno de los países que más sufrió el impacto negativo de
d.el d?,b_t fed growth model, con sus in1plicancias de desindustrialización relativa y aquel efecto.
cte d('!~empleo ganaban en evidencia. La negatividad de la pauta cambiaría se tor- A Ja postre, el país, y la propia convertibilidad, "sobrevivió" en ese entonces
naba crecientemente palpable. Pero, tan palpable o más, se perfilaba la apologética a la crisis de marras. De todas maneras, la huella dejada, era profunda. Distintos
y sacr~lización del régimen de convertibilidad, con dicha pauta cambiaría como factores ayudaron particularrnente a zafar de la crisis: la mejora en los ténninos
sil factor axial. El lxl se erigía en un icono, asociado a una onda de consumismo del intercambio, la mayor actividad de la economía brasileña y la concomitante
en bue~amedida artificial, e.l cual, electoralmente, se identificaba en el inrnginario revaluación de su moneda, y la depreciación del dólar frente al marco y al yen.
colecti~o ·con el célebre "voto cuota". El Consenso de Washington actuaba como A esta altura de los acontecimientos, ya podían esgrimirse dos premisas básicas
marco teórico de trasfondo, con el FMI y los círculos financieros y bienpensantes que el .mismo Consejo Académico suscribía en 1995-1996: que en lo esencial,
en· general del exterior batiendo palmas a raudal. El tandem Menem-Cavallo se la crisis, en su manifestación doméstica, "se originó fundamentalmente en los
hallaba en su pináculo, oficiando el último de sumo sacerdote, mientras Menern desequilibrios acumulados durante los últimos años" 6 , y qué los factores "rela-
articulaba Ja mágica fórmula de respaldo político. Aquellos que se oponían públi- jadores" del impacto eran, en gran medida, "exógenos al modelo".
camente a la estrategia dominante y a la apologética asociada, que no sobraban Sumando motivos, la situación fue madurando como para encarar en ·el Con-
en número, eran prácticamente objeto de un virtual ostracismo. Conesa y yo, por sejo Académico un enfoque más frontal del régimen económico de la conver-
ejemplo, vivenciamos directamente el asunto. tibilidad, llegando hasta el propio "núcleo duro". En rigor, de hecho, esta discü-
El sector productivo que expresaba la UIA, no era precisamente, corno tal, y sión siempre se presentaba en las reuniones del Consejo. Pero, no se las articulaba
más allá de algunos rubros que lograban un trato especial, el sector de atención formalmente, ni decantaban en un paper específico. Ahora, Diamand detectaba
preferencfal po/p.arte de la estrategia en curso. Pero, en definitiva, había que la oportunidad, y valientemente dispuso abrir el debate formal.
"salvar la ropa" ~o ·rr\ejor posible. La oposición frontal quedaba descartada y las Claro, visto en retrospectiva, 15 años después, aludir a una "decisión valiente"
quejas funcionaban;·más bien, a manera de "la procesión que va por dentro". Por en tanto se colocaba un detenninado tópico en la agenda de discusión de un grupo
supuesto, Cavallci tenía uh pleno y detallado conocimiento de las circunstancias. de reflexión, suena a una exagerada dramatización. No obstante, si se es receptivo
Lo que priorjzab~ i';:ráque las quejas no arreciaran públicamente, y, cuando estaba de la perspectiva de aquella época, y dados los elementos que se señalaron más
a su alcance, arrimaba un placebo de dispar escala, según las instancias. Cabe arriba -que decantaban en la postulación colectiva de la convertibilidad cual un
recodar, por ejemplo; el paquete anunciado en la reunión del teatro Cervantes de tótem, asimilando, a la vez, cualquier discusión sobre el régimen a un tabú-, se
1992, como así también el acuerdo de Ouro Preto con Brasil. concluiría que no hay una dramatización redundante. Ciertamente, la recurrencia
Bajo este clima general, y que abarcaba a la propia UIA, le tocaba jugar a a una Fundación UIA, con un Consejo Académico, permitía, en su caso, el dis-
Qiamand, con el Consejo Académico a cuestas. Lo menos que podía hacer al claimer o descargo en el sentido de que "las opiniones del Consejo Académico
· plantear la agenda de ios: temas a debatir, incluyendo los debates mismos y la no representan la opinión institucional de la UIA''. Sin embargo, operando una
publicación de las· conclusiones, era "andar con pies de plomo". Pero, de todos instancia comprometida del sector industrial, buscando aprovechar lo más posible
modos, se las ingenió para proyectar un plan de trabajo que fue in crescendo, los placebos que provenían de las autoridades nacionales y de las propias circuns-
en paralelo con el ascenso de los rasgos problemáticos de la convertibilidad.
Comenzó con tópicos que "orillaban" el núcleo duro de la convertibilidad; no
6 Ver el Cuaderno nº 7 del Consejo Académico de la Fundación UlA, agosto de 1995.

104 ENSAYOS EN HONOR A MARCELO DIAMAND PRIMERA PARTE/ El pensamiento de fv1arcelo Diamand ... 105
tancias exógenas, siempre se estaba muy expuesto a las reprimendas y casti :,; Ilfcelo percibía la tremenda descomposición en lo productivo y en Jo social
indiscriminados d~ un .Cavallo t?dopoderoso, que entendía poco de sutile~~i 'he se estaba desplegando al conjuro de la convertibilidad, pero, a l~ vez, lo
y de la regla del d1sc!a11ner. El nesgo era menos en lo referido a los opina t:.•: 'bbrecogía las severas implicancias que podía despertar, a su entender, la terapia
· 1 • . n es.
partlcu ares -que asumian sus propias responsabilidades y consecuencias- ~- :{tc/J.~'shock; de a11í, el enfoque selectivo, gradualista. Miraba con pesar el con-
¡ . 1. l . .
en o concerniente a mvo ucramiento mstitucional. que
· .. ~,;,~Üriso dominante, y dejaba sentado que la UIA, entidad de la que era miembro,
Corresponde señalar en cuanto a los debates que se encararon acerca del '·_-:fi~podía, enlo institucional, desligarse a pleno del clima vigente. Por mi parte,
~oncreto, que los mismos llevaron un tiempo bastante extendido, ocupando ~tendiendo a una posición que venía sosteniendo desde años atrás, no sólo el daño
tlcamente todo 1996, acusando asimismo una fuerte intensidad. Los ya verificado, sino, y sobre todo, la perspectiva que cabía "descontar" a futuro
se podía afirmar, comulgaban en el diagnóstico, incluyendo la idea del c~n el continuismo, ameritaban diseñar una alternativa de tenor gestáltico -de
;~iento vital" de la conven:ibilidad, tal como se la conocía, considerándola con ;~ambio de régimen- lo más ordenada que fuera posible 1 . En el fondo, creo que
escasas chances para servir de sustento a un despliegue serio y sostenido en Diamand "sabía" en sus adentros que, en ténninos efectivos, no había lugar para
marco de economía abie1ta ... ".Sin embargo, a la hora de la terapia recomendada él aradualismo, como yo "sabía" en mi interior que, en función de terquedad
se pe~laron algunas diferencias sustantivas insuperables, con lo que se combin~ ap;logética de las principales dirigencias a favor de la convertibilidad, una salida
con D1.a~and en asumir esa diversidad. Así, en el Cuaderno nº 8 de noviembre de ordenada del régimen era asimilable a la parábola bíblica del rico, el camello y
1??6, mt1tulad~ La Economía Argentina Actual. Debate y Propuestas, que reco- el "ojo de la aguja".
g10 las conc~~s10nes del debate, se reflejaron dos corrientes, una, que bocetaron
en la redacc~on Conesa, Martínez, Valle y yo, y otra, cuya redacción corrió por
cuenta de Dtamand, Nochteffy Poli. 7 Quizás, en las respectivas posiciones citadas en el texto principal, latían algunas precomprensio-
nes o visiones básicas en lo teórico de cada uno de nosotros. El pensamiento de Diamand, por
Simplific~n.d?, la primera postura partía como premisa básica de la ruptura ejemplo, fue un factor en permanente actualización. Existían, claro, premisas referenciadoras
de la. convert1b1hdad, abandonando la paridad cambiaría nominal fija de ¡ x ¡. Se fuertes. En principio, Diamand se inclinaba hacia la versión "contraccionista" de la devalua-
consideraba que a esa altura de las circunstancias, los desequilibrios eran muy ción, tal como luce en el Capítulo 6 de su maralónica obra Doctrinas económicas, desarrollo
marcados_ como para tratar de encararlos meramente con políticas industriales e independencia. Vinculado ello con la mayor incidencia del llamado "efocto ingreso'· y con
los desenlaces inflacionarios de tipo "pass lhrough-costos". Planteándose el fenómeno, en
Y coi:n~rc1ale_s específi~as, útiles e:1 sí mismas, pero incapaces de alcanzar por general, en el seno de los planes estabílizatorios del FMl de ese entonces (con una remisión
prop10 i_mpeno la magnitud cmrectrva que se requería. A partir de allí, el régimen destacada al tipo de cambio de "equilibrio agropecuario"). De paso, el marco de trasfondo, lo
~lterna~vo emergente.suponía con-espondencias muy fuertes en téiminos de polí- daba el esquema de Bretton Woods, con un juego concerniente a capitales, preferentemente,
tica de mgresos, de desdolarización taiifaria de servicios públicos y de una severa "compensatorios". Diamand asumió conceptualmente la devaluación en el capitulo JO de
aquella obra, bajo su célebre óptica "compensada", apuntando a que, mediante una devaluación
n~goc.iación del endeudamiento externo, incluyendo en el menester al FML En nominal, reduciendo aranceles (altos en aquella época) e imponiendo derechos de exportación
smte~1s: se plantaban las primeras semillas de lo que, más tarde, con la evolución sobre las ventas externas agrarias, sólo terminaban mejorando en sustancia el cambio exportador
ultenor Y la plena degradación de la conve1tibilidad, se conoció como las tres D: industrial y el "financiero". Creo no violentar la percepción de Marcelo en el sentido de in-
depreciación (devaluación)-desdolarización (pesificación)-default. clinarse hacia una visión más bien restrictiva acerca del mecanismo devaluatorio, colocando
especial cuidado en la operatoria de compensación, y subyaciendo el optimismo acerca de
. ~a otra posición, postulaba el abandono de la paiidad fija como un paso sub- la sintonía fina .de un sistema de cambios diferenciales y del Estado (con su poder fiscal),
szgwent~ ~un esquema previo, que se asumía ahora, que fungiera a manera de gestionando el asunto. A su vez, en un marco así, parecía facilitarse la política de ingresos y
preparac1on al respecto, creando las condiciones propicias de mejora económica relativizarse una eventual tensión sobre el salario real.
capaces en perspectiva de disminuir los costos y aumentar los beneficios de un~ Por mi lado, yo estaba muy impactado. por la "globalización financiera" 'posterior
al régimen de Bretton Woods formal, con su enorme carga de volatilidad y su incidencia en
sa~ida pos~erior de la ~onvertib~lidad. Luego, se colocaba el acento en "políticas términos de violentos bandazos en materfa de posicionamientos cambiarios, pudiéndose llegar
mas se~ectivas que mejoren la situación económica ... ", las que se respaldaban en a crudísimas y nefastas apreciaciones del tipo de cambio real, "bancables" con bastante per-
deten111nado~ grados de libertad que se computaban en el ámbito de la política fis- durabilidad a través de las nuevas formas del endeudamiento externo. Esto, como rebote, nos
cal, monetana Y de comercio exterior. En otras palabras, y como se menciona en colocaba ante el inapelable estrés de probables e indispensables devaluaciones correctoras, de
fuerte intensidad.
el documento, s~ perfilaban una estrategia de shock y otrn de tenor gradualista. Naturalmente, aquí se proyectaba un tremendo desafío sobre los alcances del recurso
~urante el d'.latado lapso que llevó la discusión, en algunas ocasiones nos compensatorio y de las formas de concebir la políticas de ingresos (desdolarización; adminis-
re~mmos c~n Dtamand a solas, aprovechando la circunstancia para referirnos tración de la dicotomía transables/no transables), con, presumiblemente, el riesgo de mayores
mas coloqmalmente, "cambiando figuritas", al tema en cuestión. Efectivamente, presiones iniciales sobre el salario real. Además, aparecía el tipo de cambio "subsidiando" al
sector fiscal (ayudando a la recaudación de recursos) y no al revés.

106
ENSAYOS EN HONOR A MARCELO DIAMAND PRIMERA PARTE/ El pensamiento de Marcelo Diamand ... 107
c_omo se-dijo antes, e1 debate y las conclusiones fueron recogidos en un _, , Desde ya, en un plano más estrictamente intelectual, el ciclo pinta más largo.
Cuaderno del Consejo Académico de la Fundación UIA. En rigor, así como el /:c6rilenzó antes de conocer a Marcelo personalmente, puesto que venía exami-
esfuerzo de dedicación y de argumentación desarrollado en el Consejo Aca- >'ri~ndo su obra previamente al contacto directo, y se proyecta hacia delarite aun
démico fue" casi c_iclópeo -y valorable, por qué no decirlo, la decisión de sus '~in su presencia fisica, porque continúa su influjo como fuente de inspiraciÓn.
miembros, empezando por la del propio Diamand-, la repercusión pública fue Todo esto se explica porque, en sustancia, Diamand es un clásico; "nuestro
prácticamente nula. Algo penoso, pero, fácilmente explicable en función de las _ _ clásico". No en tanto a la adscripción a lo que llamamos la escuela clásica de la
condiciones prevalecientes. economía, sino porque es alguien al que "volvemos recurrentemente" como refe-
Adviértase que si-bien estaban operando algunos foros, ubicados, por decirlo rencia de pensamiento. Como dice Giddens, un clásico es alguien que efectuó en
así, en el underground, que perfilaban posturas rupturistas con respecto a la · el pasado un aporte fundador, siendo que los temas que enfocó siguen pe1tinentes
convertibilidad, el Consejo Académico de la Fundación UlA traducía, aunque en el momento presente, con un horizonte analítico abierto que ahora mismo
fuere por aproximación, un rango institucional más conspicuo y fonnal. Ni esto destila :fuerza inspirativa. Podría aducirse que Diamand perfila un "programa
fue suficiente ·para horadar el "manto de silencio" gravitante en aquel momento. de investigación" a Jo l. Lakatos o una "tradición" en la acepción dinámica que
Es probable que el documento haya tenido una circulación restringida, recoleta. expresa A. Maclntyre.
Pero, no tomó estado público. Quedó, finalmente, como un cuaderno más, entre La obra de Diamand, respetando el núcleo vital de su mensaje, se presta
otros, producido -y archivable-por el Consejo Académico de la Fundación UIA. maleable a los tratamientos que afinan tanto la presentación formalizada -él
En sí, por los distintos elementos que pesaron en la discusión, se trató, a mi no insistió particulannente en esta dimensiónª- de aquélla como las categorías
entender, de uno de los hitos más importantes verificados en los '90 de "debate involucradas. Pero, a no equivocarse: la riqueza fundamental y el poder sugerente
en caliente" acerca del régimen de convertibilidad como un todo, diferenciable de la obra en cuestión, reside en el frente eminentemente sustantivo. Marcelo
de aquella serie de documentos ulteriores a la caída de la convertibilidad, que fue un artífice de la teoría económica aplicada, de cara al caso argentino. Aquel
recogen la célebre "predicción ex posf' de la que solemos hacer gala los econo- núcleo persiste en su validez para, buceando en su procesamiento analítico,
mistas. Documentos que, incluso, se dan el lujo de ignorar en el análisis un hito ensayar respuestas actualizadas a renovados desafíos que plantea el desarrollo
como el señalado (hay otros casos que corren igual suerte). económico tangible de la Argentina. Creer, a la inversa, que Ja gran contribu-
ción coetánea estribaría meramente en ornamentar en el ámbito formalizado la
obra de Diamand, sería incurrir en Ja misma chapucería de Krugman, con toda
VII.- Diamand: "nuestro clásico" su innegable eminencia y su augusta condición de premio Nobel, cuando alega
cándidamente que la primera gran fase de la teoría del desarrollo a nivel mundial
Luego del referido debate que culminó en la redacción del Cuaderno nº 8, tendió a debilitarse por limitaciones de fonnalización, porque, en cambio, hoy,
y que ocupó-prácticamente a todo 1996, sostuve encuentros adicionales con sí, podemos damos el lujo de atender a las propiedades de convexidad de las
Diamand, pero, atendiendo a una intensidad decreciente. Por lo demás, sobrevo- formulaciones "a lo Dixit-Stiglitz".
laba la impresión de que el Consejo Académico había dado "todo lo que podía En resumen: Diamand, como nuestro clásico, nos da pie para usar mejor la
dar". Se habían enfocado varios temas importantes, concluyendo en la profunda "caja de instrumentos", pero, sobre todo, nos sigue inspirando para "resolver
discusión sobre el propio régimen de convertibilidad como tal. Mientras, el régi- · problemas"; o, por lo menos, para intentarlo.
men de convertibilidad continuaba su curso en concreto, meciéndose en un alivio
transitorio, hasta rematar en su desmoronamiento final. Este curso, obviamente,
no era el que planteaba la corriente 1, pero, a la par, tampoco condecía con lo Referencias bibliográficas
establecido por la corriente 2. ¿;Entonces ... ?
De alguna fonna, se cumplía un ciclo de alrededor de 15 años, durante el cual D!AMAND, M. (1973) Doctrinas económicas, desarrollo e independencia, Editorial Paidós,
tuve la enorme satisfacción de tratar personalmente, gozando de su amistad, a Buenos Aires.
Marcelo Diamand. Siendo "compinches" en más de una ocasión en operativos DIAMAND, M. y N. CROVETTO (1988) "La estructura productiva desequilibrada y la doble
vinculados al quehacer político~económico. Algunas de estas circunstancias, liga- brecha", CERE, Buenos Aires.
das o no a la UIA, han sido materia de vivencia! relato aquí.
8 Ver Diamand y Crovetto, 1988.

108 ENSAYOS EN HONOR A MARCELO DIAMAND PRIMERA PARTE I El pensamiento de Marcelo Diamand ... 109
y los debates de su época

Héctor Val!e 1

1.- Hombre y circunstancia

a obra de Marce lo Diamand se integra no sólo con algunos de sus esc1itos

L originales más la infinidad de conferencias y debates donde participó,


también deben incluirse a los éxitos y contratiempos que tuvo en la gestión
gremial empresaria. Tal entramado de propuestas teóricas y acciones concretas
permite iluminar el escenario en que se desenvolvían los grandes temas de la época,
espacio donde él jugó un papel central. Nos estamos refiriendo a un período no
demasiado extenso, comprendido por los años sesenta y que llega hasta mediados
de la década siguiente, no mucho más. Fue la "edad dorada" de su producción
intelectual, específicamente debido al papel que tuvo en la contrnversia acerca de
cual era el modelo de desarrollo económico más conveníente para la Argentina.
El análisis retrospectivo, un formidable instrumento historiográfico, nos sor-
prende al advertir cómo la actualidad sirve para explicar aquellos tiempos que,
luego lo supimos, eran una sue1te de bisagra histórica. Por entonces una de las
disputas académicas más intensas giraba, específicamente, en tomo a las estra-
tegia que debía seguir la industrialización en un país donde ya había concluido
la primera etapa en la sustitución de impo1taciones y estaban en curso algunos
proyectos en los sectores básicos, identificables con la segunda. Las actuales
carencias de la burguesía nacional, mucho tienen que ver con la frustración de
aquel proceso.
Al revisar sus escritos de aquellos años advertimos que "ahí está todo" acerca
del pensamiento que elaboró Marcelo Diamand, en el plano de lo creativamente

Presidente de FIDE.

PRIMERA PARTE/ El pensamiento de Marcelo Diamand ... 111


muy rico como ciertas opiniones que pueden ser objetables. Sus· muchos ingre- .Y.m>óS>JW de romper las asimetrías existentes en la productividad de los sectores
dientes positivos revelan los frutos de una inteligencia poco común, cultivada" "~·"'~,,,,,.,,-m, nuestro aparato productivo. Pero quiero también ocuparine, tanto de
con el perseverante ejercicio, tanto de la lectura como una cotidiana discusión Marcelo tenía sobre el contexto internacional en que debía ponerse
enriquecedora y la tenaz elaboración de propuestas que intentaban escaparle a las . marcha esas iniciativas y, especialmente, acerca de aquellas corrientes de
matiices establecidas. Ese bagaje que Diamand construyó lo puso generosamente . pensamiento alternativas a la suya. ·
a J servicio de la corriente heterodoxa donde militaba.
Pero todo ello no nos libera de advertir las falencias en su modelo: cierta
unilateralidad analítica al ignorar los aportes de otras voces críticas, el desdén por El personaje
la importancia que tenían fenómenos tales como las perturbaciones originadas
en el largo período que llevaba la maduración en las inversiones manufactureras Conocí al ingeniero Marcelo Diamand a mediados de 1967. Por entonces ya se
y de infraestructura, necesarias para evitar los cuellos de botella en los ciclos destacaba a partir de la tarea como dirigente empresario Y por sus frecuentes notas
productivos, y ese permanente supuesto, que él cultivaba, acerca de la infalibili- de prensa. En ambos espacios se identificaba como parte de los actores sociales
dad vigente en la gestión de las economías industrializadas. Estas eran tomadas que se oponían a la visión conservadora que imperaba en la llamada "Revolución
como prototipos a seguir. araentina". Ello no le impedía abrigar ciertas esperanzas respecto a la gestión de
Nuestra aseveración no supone ignorar los ti·abajos posteriores, ni desmerecer Krleger Vasena, las que rápidamente se disiparían. También se diferenciaba del
la importancia del influyente desempeño que tiempo después ejerceda -pese al estereotipo empresarial hiper reaccionario -caricaturizado por Land.rú como el
deterioro ya grave de su salud- presidiendo el Consejo Académico de la Unión "Sir Jonas" de Primera Plana- que integraban gustosamente las filas de ACIEL
Industrial Argentina. A mediados de los '90, semanalmente y convocados por y acompañaba con fe ciega a los discursos del ingeniero Alzogaray.
Marcelo un grupo de economistas nos reuníamos para cambiar ideas y estudiar Estos no son datos menores. Necesitan ser valorados habida cuenta de los
alternativas que poco o nada eran consideradas por las autoridades de la Institu- tiempos en que ocurrían: una sociedad que convalidaba. en silencio (y un con-
ción. Pese a todo, la discusión en ese ámbito se fue enriqueciendo a medida que junto de medios que no escatimaban elogios) el estado de sitio y la represión a
la Convertibilidad se acercaba al tiro de gracia las huelgas de los trabajadores y donde ya había dejado su huella la noche de
Digámoslo de entrada, más allá de los numerosos acuerdos, siempre tuve una los bastones largos ocurrido en la Universidad de Buenos Aires. Esto último era
opinión crítica en relación a ciertos aspectos del corpus ideológico construido todo un súnbolo de los fue1tes prejuicios ideológicos propios del oscurantismo
por Marcelo Diamand. Se trata de cuestiones todas que en el pasado, abusando "cursillista" conve1tido en el común denominador imperante en el paitido militar
de su tolerancia, he tenido el privilegio de poder discutir con él. Me permitiré que gobernaba de facto.
opinar entonces "desarigeladamente" tanto acerca de sus alcances como sobre Como parte de ese "modo de ser" típico del onganiato, a mediados de 1967,
las limitaciones que yo creo tenía su modelo. un almirante produjo la segunda purga entre el personal del CON AD E. Juzgados
Centralmente, no comparto la apreciación que él tenía, primero: sobre el expeditivamente como "subversivos sospechosos" caímos en la volteada varios
funcionamiento del capitalismo en los países desarrollados; segundo, acerca de integrantes del departamento de Industria. El ingeniero Roque Carranza, nuestro
los mecanismos -casi de relojería- que proponía para la política industrial con ex Secretario, se preocupó por acercarnos algnnas oportunidades de trabajo, aun-
el propósito de superar eventuales desequilibrios en las cuentas externas y eli- que fueran temporarias. Así me conectó con la Cámara de la Industria Electrónica
minar factores perturbadores en la formación de capital; en tercer término, creo (CADIE). Por entonces Diamand era su líder natural y estaba discutiendo con la
exagerado su despiadado ataque a otras corrientes de pensamiento vigentes en Secretaría de Industria un proyecto de estructura arancelaria para las actividades
la Argentina. Y considero que la precariedad con que abordó ambas cuestiones, que abarcaba a ese sector manufacturero.
quizá con el fin de resaltar la viabilidad de sus propias hipótesis acerca del pro- Decía que aceptado el crecimiento como meta, la misión del análisis econó-
yecto industlial deseado, terminan opacándolo. mico pasa por detern1inar los instrumentos que conduzcan tanto a ma'<imizar la
A los fines del análisis, es mi propósito, limitanne a los que considero fueron tasa a la cual puede crecer el PIB corno el excedente de las cuentas externas, Y
los mejores años en el creativo aporte que hizo ·Marcelo Diamand con el diseño a partir de esas metas superiores de largo plazo, fijar los objetivos prioritarios o
de política industrial por él elaborada al cual -dado el grado en que sofistica el estratégicos de la política económica y seleccionar Jos instrumentos para lo~rar­
uso de los instrumentos- podríamos definir como "de segunda generación". Se los. Dicho en otros términos: una vez producida ,la devaluación, en términos
trataba de un esquema cambiario y arancelario muy novedoso y acorde con el reales, del peso era necesario aplicar de forma inmediata una adecuada estruc-

113
112 ENSAYOS EN HONOR A MARCELO DIAMAND PRIMERA PARTE I El pensamiento de Marce lo Diamand ...
tura arancelaria acompañada de retenciones sobre el valor de las exportaciones · más bajo que el nacional. No resultaba sencillo entonces compatibilizar
primarias ; y esta combinación instrumental se convertiría en la henamienta .intereses de los diversos actores participantes en la cadena de valor, donde
esencial para que la indust1ia tuviera un tipo de cambio que fuera competitivo y Ía mayoría de sus integrantes generalmente preferían impmtar los insumos que
garantizara el objetivo principal de promocionar un fuerte y continuo aumento utilizaban en su ciclo fabril en lugar de apelar a la ofe1ta nacional. El panorama
en las exportaciones de origen manufacturero. era similar en las restantes ramas de la industria nacional.
Era en función de tal orden de prioridades que Díamand no veía con malos para que estas ecuaciones dieran el resultado esperado era necesario revisar
ojos el ensayo de K.rieger Vasena al intentar un mecanismo de devaluación com- la estructura arancelaria a partir de una escala donde aquellos bienes sin pro-
pensada. Pero insistía en la urgencia por avanzar rápido, produciendo acciones ducción interna tuvieran arancel cero y luego el coeficiente crecería a medida
en otros aspectos. Tal el caso de abrir el mercado cambiario (en comercial y que se trataba de artículos_ con mayor va:or :gregado. Ello implicaba considerar
financiero) para luego manejar la cotización vigente en el primero, por la vía producto por producto, b~en final por b1~n nnal, _comp?nei1te por componente,
arancelaria y fiscal, moviéndolo a favor de la industTia. A ello se le swnarían otras recorriendo todas las celdillas en la matnz sectonal de insumo producto. Luego
acciones como el otorgamiento de subsidios para estimular la oferta primaria, la vendría la peliaguda tarea de alcanzar el consenso interno lo distintos empresa-
ampliación de los montos del draw-back a Jos exportadores de bienes de origen rios e importadores de electrónica (generalmente con intereses encontrados), y
industrial y la provisión de crédito barato al empresariado argentino, así corno finalmente encarar la nada sencilla discusión con los funcionarios de la Secretaria
establecer estímulos fiscales dirig~dos a la industria local. Todo esto debía impo- de Industria.
nerse, como un shock inmediato, antes que el tipo de cambio real fuera devorado De tanto en tanto lo infonnaba acerca de los avances en el trámite. Para eso, en
por la inflación y todo temünara en otra devaluación del peso, corno así ocuITió algunas ocasiones, me COITÍa hasta su fábrica de radios "TONOMAC" localizada
poco tiempo después. en el barrio de Chacarita. Típica mediana empresa en pleno ascenso, nacida en
A su juicio, cuando se cayó el esquema de Krieger: 1951, la planta fabril consistía en dos edificios vecinos, los cuales se comunicaban
por unos accesos abiertos en la pared medianera. No era sencillo llegar a la oficina
"el inconveniente surgió debido a que la reforma coincidió con un reajuste de Marcelo, superando pasadizos y eludiendo lÚleas de ensamblado y puestos de
general de los salarios y la elevación consecuente de los costos internos. control de calidad, lugar que, para los no habituados era difícil de identificar.
Su utilización simulcánea como un elemento de la política estabilizadora Por aquellos años Diamand era un tipo alto, saludable, que hablaba un espa-
obligó a mantener el i:ipo de cambio nominal fijo y compensar los crecientes ñol de dudoso origen, pero con füe1te influencia eslava. Se trataba de una per-
costos por vía de una paulatina reducción de los derechos a la exportación sona extrnmadamente gentil y siempre dispuesta a emplear generosamente todo
que se habían fijado, De modo que con el correr del tiempo, el impacro el tiempo que fuera preciso para exponer sus ideas con quienes se acercaba a
de la reforma se ha diluido en gran medida" (Diamand, 1979). conocerlas o cuestionarlas. Este último era mi caso -estábamos en ve1tientes
Para su propuesta de nueva estructura arancelaria del sector electrónico se ideológicas diferentes-. Pero me sorprendía, tanto su espontánea simpatía como
fundaba en un trabajo de CADIE que él había dirigido en 1966, titulado "Pro- la predisposición pennanente que tenía a discutir ideas. Claro está, jamás modifi-
yecto de modificación de la estructura arancelaria y cambiaria" y en la Cámara caría en un ápice su visión de las cosas, materia en la cual no reconocía fisuras.
me encargaron la tediosa tarea de confeccionar las planillas respectivas del pro- Generalmente, cuando no andaba de un lado al otro en el sector fabril,
yectado nomenclador. Este era el instrumento, pensado como una norma "de supervisándolo todo, atendía en su "despacho": una amplia oficina sin mayores
sintonía fina", que pennitiera consolidar el sesgo expansivo que mostraba la pretensiones que compartía con un par de secretarias y pilas de componentes
pujante industria electrónica de aquellos años. electrónicos. En mi caso, dialogábamos (en realidad predominaban sus largas
Tanto el explosivo crecimiento en la compra de televisores que siguió a la explicaciones, donde quedaba poco espacio para cualquier duda existencial) al
aparición de nuevos canales como la urgente necesidad de modernizar la infraes- tiempo que finnaba, alternativamente, pilas de cheques, ordenes de compra Y
tructura de comunicaciones, particulannente las vinculadas con el servicio telefó- pagarés. Tal escena siempre me pareció un divertido ejemplo práctico del proceso
nico - cuyo principales proveedores eran empresas extranjeras, en un permanente que regula la transfom1ación de la Mercancía en "Dinero prima" y el "Dinero
tironeo con las PyMEs que podían proveerlas de componentes-, implicaban una prima" en "Mercancía prima" de acuerdo al famoso esquema del Tomo II de "El
atractiva demanda potencial, cuyo aprovechamiento debía ser maximizado por Capital".
la ofe1ta interna. Además, en una segunda consecuencia, ello derivaba en una Empresario exitoso, pero además una persona interesada en todas las variadas
mayor demanda de partes y componentes cuyo precio de importación era sensi- manifestaciones culturales de esos años, muy lector y bravo polemista, con nula

115
114 ENSAYOS EN HONOR A MARCELU DIAMAND PRIMERA PARTE/ El pensamiento de Marce lo Diamand ...
· .preocupación por aparentar status y lejano a caer en los engolamientos típicos ' «fiejo Keynes -economista de cabecera de Diamand- siempre descalificaba·
aquellos años. Destinaba todo el tiempo que fuera preciso a divulgar sus idea· j~Jismo marxista como "una doctrina tan ilógica como obtusa" y a "El
Con sus más y sus menos podríamos definirlo como el prototipo del "hurgué co ·i('/J¡' 1;10 un viejo manual plagado de errores" (Dillard, 1962). Esa era. una
:: ~~·razone;; de su inocultable antipatía con Frigerio quien, sabido es, había
nacional", una especie casi en extinción que la Argentina tanto necesita. Ya p~·.
1
entonces manifestaba una vocación muy nítida por las cuestiones de la macro bf~~ado en el marxismo .desde su juventud, cuando militaba en la FEDE y en
partir de su preocupación inicial el torno al tipo de cambio y una innata desean~ ··;,'-:ni o Insurrexit.
fianza respecto a la coJTiente principal de la teoría económica. ···· l.g p .entonces
~."..·;·Por - se concentrab a en e1 estu d'io d e 1a ob ra d e 1<.eynesianos
. a1 est1·1o
-<" <'Robinson y denotaba una lógica atracción por los escritos de Schumpeter,
.1qan .
·/·.fihdpalmente. Más adelante, a me d'd , 1. t , t .
1 a q~e erecta~ m eres que ema en per1ec-
"'
Ill.- Posicionamiento teórico y juicios categóricos :; ~: nar detalles de sus propuestas frecuento los trabaJOS de Chene1y, Be la Balassa
;P~6~niel Schidlowski, particulannente, con el objeto de fundamentar su crítica
Diamand no sólo era un ingeniero que producía artículos electrónicos con/· · ,~}proceso que había seguido la ind~stri~liz~~ión de ~ost gu,~rra en la Argentina
la mej?r tecnología por entonces _dis~onible, dirigente empresario en ascenso y' ·c;:eat'm criterios que a su parecer habran sido autarqmzantes . Tales son los con-
un activo propagador de sus propias .ideas, abrumador del adversario cuando de ;': ': ;eri'didos principales de su famoso artículo publicado en el nº 45 de Desarrollo
polemizar se trataba y si eso era preciso para derrotarlo (pero siempre dejando el.< ··J:;~onómico, ertjunio 1972.. .
espacio para un acuerdo amistoso, como solía decir y parecía creerlo). Se trataba Pero, ya en 1973. cuando publica "Doctrinas económicas, desarrollo e inde-
de un autodidacta, ingeniero electrónico quizá algo desordenado en sus lecturas. pendencia", estamos frente a una obra, muy, polémica, cuyos objetivos tr~scien­
Pero ~n realidad todos los economistas heterodoxos somos en alguna medida den a la nueva realidad que enfrentaba el pais con la vuelta a la democracia, para
autodidactas Y ello es, en gran parte, el resultado de la hegemonía neoclásica avanwr en el plano teórico. Puede en ese texto advertirse que había ampliado
predominante en nuestras facultades. . · sustantivamente el arco de sus economistas de referencia. Pero también salen a la
La unilateralidad en sus lecturas, quizá, le permitía sostener, sin asumir duda · ~uperficie ciertas limitaciones y analíticas y prejuicios políticos. Es notable la osa-
alguna, que las corrientes nacional-populistas, tenían sus raíces intelectuales de ': día de sus juicios hacia algunas teorías económicas que no comparte. Veamos.
modo exclusivo en una versión simplificada de la teoría keynesiana. y por eso ]as En esa obra, escrita con un estilo que no parece el de siempre, Diamand
cu~stionaba. Se trataba de un supuesto demasiado fuerte, que además no se puede califica al "frigerismo" y al ensayo 1958/61 de haber adoptado un esquema inco-
ratificar en los escritos del variopinto universo de los supuestos "populistas". Tal herente y reñido con los objetivos políticos postulados, propugnando innecesaria-
los casos de Jauretche, Scalabrini Ortiz, Spilimbergo, Liceaga, Frigerio, Abelardo mente recuni.r al capital extranjero, bloqueando las propias fuentes generadoras
Ramos, Silvio Frondizi o HemandezArregui, por citar sólo algunos. de capital y llevando a un tipo. de desarrollo intrínsecamente inviable y "desti-
Valga una anécdota: una de esas tardes en TONOMAC aproveché mi visita nado a estrellarse contra el desequilibrio en el balance de pagos". Le adjudica,
para_ darle un vistazo a hojas sueltas del boJTador-recién mecanografiado y que además tener hostilidad manifiesta hacia las exportaciones industriales, cuando
gentilmente me alcanzó-- de uno de sus artículos; el cual, mientras tanto él enmen- precisamente estas deberían ser el objetivo privilegiado en un eficiente modelo
daba una y otra vez su caligrafía difícil de descifrar. Creo que eran los originales de desarrollo. Como es sabido, las principales empresas que se instalaron durante
de "Seis falsos dilemas en el debate económico nacional". Me permití señalarle la presidencia del Dr. Frondizi, pocos años después lideraban las exportaciones
la similitud entre muchas de sus ideas y las que había desarrollado Kalecky de origen industrial de la Argentina; es cierto, lamentablemente en muchos casos
años atrás; subrayé que ambos coincidían en juzgar negativamente a la síntesis ello se debió al desaliento del mercado interno provocado por las sucesivas polí-
neoclásica keynesiana por considerarla una suerte de "keynesianismo bastardo" ticas de ajuste.
según Kalecky. · ' Adicionalmente Diamand considera que:
Es más, yo creía advertir que él, Marcelo, había desenvuelto teóricamente "el desarrollo basado en los aportes extranjeros es posible únicamente si el
sus ataques a los populistas (léase el peronismo) a quienes les adjudicaba un respiro que estos otorgan se aprovecha en para mejorar la situación de la
keynesianismo trasnochado, trabajando a partir de las tesis de Kalecky. Pero, sin balanza de pagos, de modo que pueda compensar el endeudamiento que
que se le moviera un pelo me contestó que no conocía a Kalecky ni a sus ideas se va produciendo. Pero dicho efecto se logra únicamente si duranEe el 1
Y Juego comprobé que no tenía un gran interés por averiguarlo. Tampoco había período en cuestión existe una firme acción tendiente a la ampliación de 1
frecuentado demasiado a Dobb ni a otros marxistas contemporáneos (recordemos
1

116 ENSAYOS EN HONOR A MARCELO DIAMAND PRIMERA PARTE f El pensamiento de Marcelo Diamand ...
117
1

.· 1

... ·;:,~\~
, ll _ crarantizaban un manejo tan infalible como virtuoso del capitalismo en
la capacidad exportadora y de la capacidad sustitutiva de importaciones ... ::._~/ con e o "' . . . ,
. ¡ -ia rincón del mundo. Es mas enfatizaba que. ·
Cuando el endeudamiento explotó en 1962, los frigerisras carecieron dé('. este e1 110 -
instrumentos conceptuales para emender qué les había pasado". _,, .. "para actuar sobre el sistema hay que entender previameme cómo fuw;:io~a.
La ideología marxista en cambio bloquea totalmente esta comprens10n,
Se trata de afirmaciones donde ignoraba que para Frigerio, primero, el tipo ele· tanto en lo que se refiere a la naturaleza de los problemas económicos
inversiones externas deseadas eran principalmente aquellas de riesgo, dirigidas a como al tipo de estrategia política necesaria para llevar a su solución"
la ampliación de la base material. Segundo, Frigerio descartaba la única vía que
(Diamand, 1973).
por entonces existía para ampliar substancialmente el ahorro nacional, consistente
en forzar un recorte agudo de los salarios. Con la experiencia de 1959 ya La cuestión principal en ese ataque desdeñoso a cualquier fo_n11a del p_ensa-
bastante y ese tema constituyó el eje de su extensa polémica con Alsogaray. En miento ci-·t·
. i ic 0 , ci·eo , )'más allá de la reciente reivindicación que. viene
. . ocumendo
"
tercer tennino, Diamand desdeñaba la importancia pertilrbadora del descalce con el desarro!lismo en nuestro país, pasa por ?regu~tarse SI .efectlv.ame~Le el
existente entre el largo período de maduración en las inversiones dirigidas a las orte del marxismo a la comprensión del func10namiento de 1as soc1eda es es
industrias básicas y las demanda anual de dólares necesarios para cumplir con :~solutamente descartable como suponía Diamand. Sorpre~~e qu_e e_n su obra no
los pospagos externos. ·t ención alcruna a trabajos contemporáneos en temat1ca s1m1 1ares, como
ex1s a m
.
º . . . l (A . 1971 ;
de las leyes que reo-ulan en intercambio mtemactona ,.,.. mm,
Si se interrumpe la entrada de nuevas inversiones, como ocurrió debido a la e1 estu d 10 "' . . . . · l · ··
crisis desatada por el Dr. Pinedo en abril de 1962 (algo asombrosamente ignorado Emmanuel, 1972) o tomar en cuenta los cntenos pnontanos p~ra a_as1gnac1011
por Diamand que adjudica esa turbulencia a la incapacidad de gobierno derrocado de inversiones en países subdesan-ollados (Dobb, 1973); por citar solo algunos
en marzo/62 para resolver los problemas de su endeudamiento externo), estare- escritos contemporáneos a los trabajos de Diamand. .
mos en el peor de los mundos: dependemos de las divisas que pueda aportar la Diamand, por cierto, no se permitía sospechar, dada su ausencia de dudas.
vieja economía, basada en la exportación primaria, con todas sus limitaciones, b e Ja infalibilidad del capitalismo industrial como sistema -en todo caso ah1
so r · · t
puesta a cubrir Ja brecha externa. Y esto último era difícil que ocurriera, dadas taban las ideas de Keynes para rescatarlo ante cua1qmer tropiezo- que es e
las condiciones de los años sesenta. :~ realidad fuera intrínsecamente inestable. También parecía ignorar las per-
Las únicas inversion~s de rápida maduración fueron las vinculadas con los turbaciones que ya sacudían al primer rn un do y menos aún. augurar qu~ ~n un
denostados contratos petroleros, rescindidos por el Dr. Illia en 1963, con lo cual futuro más lejano pudiera ocurrir una crisis sistémica, precisamente ongm~da
no solo se volvió a importar petróleo sino que debió pagarse las indemnizaciones en las economías desarrolladas, como la que estalló en 2008. No solo eso smo
a las compañías petroleras. Aquella decisión del gobierno radical, por otra parte además, sorprendentemente, que esta reciente crisis respondiera tan cl~ramente a
habría de converiirse en efectivo desestímulo al ingreso de inversiones de riesgo las pautas del viejo Marx sobe sobre fenómenos tales como la t~_ndenc1a natural a
en la Argentina. En su mayoría optaron por radicarse en el Brasil. Finalmente, Ja caída en la tasa de ganancia, los riesgos de la sobreproducc10n p.r?vocada ~ot
cabe recordar que, a partir de 1964, cuando las inversiones en acero, petroquí- la rearesividad secular en la distribución del ingreso y la destrucc10n de capital
mica, producción de tractores, etc finalmente maduraron, ello permitió el ingreso mate~ial y humano corno el único remedio coherente que existe, según las pautas
en una fase expansiva de la industria que duro uiios diez·años. del sistema, para salvarlo. . .
Es necesario advertir que Diamand exponía sus ideas a fines del largo ciclo
positivo que vivió la economía del hemisferio nort~ des~e la postguein. Pero,
IV.- ¿Todo es descartable en Marx? a fines de 201 O, nosotros no podemos damos el lujo de i~ora~ que -com~ lo
prueba el reciente record en las ventas de "El Capital" ~n la~ hbrenas d,e los paise~
No menos enojado estaba Diarnand con el marxismo. En sus escritos juzga industrializados-, la concepción materialista de la hrstona Y la t~ona del. valot
que es erróneo esrudiar la economía argentina tomando como dato lo que pasa con en Marx sicruen teniendo inocultable vigencia a la hora de estudiar el on~en Y
la propiedad de los medios de producción ya que, como es sabido "los graves recorrido d: las crisis. Otro tanto ocurre con los distintos desarrollos postenores,
problemas por los que atraviesa el país no se deben a la naturaleza intrínseca desde Rosa de Luxemburgo hasta Gramsci y desde la escuela de Frankfuit hasta
del sistema (¿el capitalismo de libre mercado?) sino a su manejo desastroso." De Mandel o Jean Paul Sastre, por citar solo algunos de sus exponent~s, que :n un
lo cual cabe deducir que las reglas cambiarías que propugnaba Diamand -apenas marco no exento de duras polémicas, han venido a enriquecer esa 1deologia.

119.
118 PRIMERA PARTE/ El pensamiento de Marcelo Diamand ...
ENSAYOS EN HONOR A MARCELO DIAMAND

e·= m·t·"";:im:c.~
.....

·"·
''.Al mismo tiempo hay que reconocer que el modelo del propio lviarx d~h \amand y cuya aplicación inevitablemente tuvo en cada ocasión en que fue
hacerse más explfciro de lo que es en sus escritos, que tal vez requiera qu· las consecuencias que él acertadamente subrayaba.
se amplíe y perfeccione, y que ciertos vestigios del posii:ivismo del sig{
XIX, más evidentes en las formulaciones de Engels que en el pensamienf "cuando se habla del valor real de la divisa, se presupone siempr~ que
del propio Marx, deben quitarse del medio. .. ·ese ·valor real se refiere a una cierta estructura productiva, existente en
Nos quedan entonces los problemas históricos específicos acer · : un momento dado. La supresión de la protección llevaría la demanda de
de la naruraleza y la sucesión de las formaciones socioeconómicas y ¡J divisas en un primer instante a valores varias veces superiores a los actuales.
mecanismos de su evolución interna y su influencia recíproca. Son cam:/ L-i necesidad de reducir esta nueva demanda al nivel de la oferta forzaría
pos donde el debate ha sido imenso desde Marx y no en menor medid~ a una devaluación muy intensa, la que provocaría un traslado masivo de
durante los pasados decenios, y en algunos sentidos el el avance respecto a ingresos hacia el agro, una caída brusca del salario real, una reducción de
Marx ha sido impresionante. Asimismo, análisis recientes han confirmadÓ . la demanda efectiva y una consecuente recesión".
la brillantez )' la profundidad del planeamiento y la visión generales dé::.: Lo cieito es que, desde principios de los '60 (cuando escribe "El FMI y los
Marx, aunque también han llamado la atención sobre las omisiones de s1.( subdesarrollados") y a través ele sus pennanentes colaboraciones con el
tratamiento, en particular de los períodos precapitalisras. Sin embargo/; Centro de E~tudios Industriales y el Centro de Estudios de la realidad económica,
esros temas no pueden analizarse, ni siquiera de la forma más somera, ex.e·:·: , Diamand fue construyendo una interpretación y proponiendo soluciones para las
cepto en términos de conocimiento histórico concreto, esto es, no puedeh:'./ crisis recurrentes en la economía argentina que alcanza su versión más afinada en
analizarse en el contexto del presente coloquio. Al ser imposible analizarlos-':;, el ya famoso artículo "La estructura productiva desequilibrada argentina y el tipo
como es debido, lo único que puedo hacer es reafirmar mi convicción de de cambio" publicado allá por junio d~ 1972 en Desarrollo económico.
que el planteamiento de 1.VIarx todavía es el único que nos permite Ahora bien, por entonces ya abundaban las señales inquietantes en el contexto
la historia de la humanidad en toda su extensión, y forma el punto internacional. La economía del planeta venía de sacudones como el originado
partida más fructífero para el análisis moderno" (Hobsbawm, 1998). en el "mayo francés" y donde la derrota de los Estados Unidos en Vietnam se
comci inevitable y convirtiéndose en una fuente potencial de incertidum-
bre adicional. Se trata de cuestiones que ya habían sido auguradas por analistas
V.- El debate sesentista sobre el destino de la industria como Sweezy y Baran en los Estados Unidos así como el propio Mande! en·
Francia, entre otros. Paralelamente, la economía de la URSS también emitía
La situación resulta paradoja!, pero dista de ser novedosa. Es notable, como señales sombrías. Nunca habían cicatrizado las heridas de la invasión a Hungría
este interesante intelectual, como la mayoría de sus contemporáneos "progre- en 1956 y, en 1968 Jos tanques soviéticos aplastaron la "primavera de Praga",
sistas" aplicaban y siguen aplicando un criterio de doble vara cuando se , · junto a otras no menos violentas intervenciones en varios países satélites. Era
considerar a otros personajes que incidieron en la histmia económica nacional. ,.. evidente la incapacidad de su burocracia para satisfacer las demandas largamente
También Diamand, el hiper crítico de F1igerio y Osear Braun a quienes puso en insatisfechas de la población soviética.
la picota en el último capítulo de "Doctrinas Económicas, desarrollo e indepen- . Todas esas evidencias de las convulsiones que sacudían al planeta y el grado
dencia" adoptaba, en paralelo, una muy concesiva actitud, bordeando el acriti- en que ellas podían rebotar sobre la Argentina no son tomadas en cuenta en los
cismo, por ejemplo, respecto a las idas y vueltas de Prebisch en la Argentina. trabajos de Diamand. Pero tampoco contempló en sus escritos y conferencias el
No se encuentra en sus artículos y libros mención alguna tanto a los vínculos de grado en que sus buenos propósitos se podrían ver afectados por otros fenómenos
Prebisch con el viejo "modelo pacto Roca Runciman" del que había sido actor tales como la estrategia de las firmas multinacionales; qué era esa cosa llamada
de reparto y el cual remachaba la especialización agro exportadora de nuestro imperialismo, las reivindicaciones de los pueblos que salían del colonialismo ni
país, Se trnta del mismo personaje y las mismas propuestas que reiteró en su .nada vinculado con el origen y la acumulación del excedente o la existencia de
regreso a la Argentina para asesorar a los cabecillas de la revolución libertadora Ja lucha de clases. Si sus trabajos se hubieran meramente limitado a la cuestión
de 1955, insistiendo en recomendar el libre mercado de cambios y la apuesta cambiaría, tal actitud podía aceptarse, pero toda vez que se metió a discutir
por la exportación primaria ("sembrado hasta debajo de los catres"). Pero ese · cuestiones ideológicas; que requerían fundamentos más sólidos, sus aportes pro-
era precisamente, el mismo esquema, la misma idea de país, siempre objetado positivos empezaron a evidenciar ciertas falencias llamativas.

120
ENSAYOS EN HONOR A MARCELO DIAMAND 121
PRIMERA PARTE I El pensam_íento de Marcelo Diamand ...
Otro tanto le ocurría en sus relaciones con e.l mundo del trabajo. En los tiem- •.· ·· La elección de esta cita lejos está de ser inocente. Se trataba de un diagnóstico
pos en que lo frecuenté jamás permitió la existencia de una comisión gremial·, que pudo haberse repetido en las tantas ocasiones en que, durante las décadas
interna en TONOMAC; su gestión de las cuestiones con eJ personal tenían un:· posteriores, la Argentina se vio sometida a los ajustes impuestos por el FMI. En
fuerte carácter patemalista. Sin embargo conoció su época más brillante como 1968 -mientras el Plan Krieger, convalidado por el FMI, ya daba señales de su
dirigente empresario, con el resurgimiento de la CGI durante la primera mitad agotamiento- Marcelo Diamand, no solo acertaba en su crítica al pensamiento
de los años '70, bajo la conducción indirecta de Gelbard, titular de la CGE. de la ortodoxia sino que lo hacia a partir de haber elaborado el cuerpo central de
Probablemente por entonces, ciertos proyectos como el "Pacto Social" de 1973 su aporte instrumental. Explicitaba, así, una cierta ruptura con el pensamiento
hayan determinado un cambio en sus ideas acerca de la relación entre patrones· convencional, pero hasta ciertos límites.
Y trabajadores, quizá compensando Ja influencia sobre las actitudes originales Diamand enfatizaba que:
de Diarnand que puede haber ejercido las conocidas posiciones de Lord Keynes
"el hecho que el tipo de cambio está fijado en base al sector más productivo
en esta materia que, en sus buenos tiempos como abanderado de los industriales
se convierte en el determinante central de la falta de exporrnciones indus-
británicos, permanentemente batalló contra las Trade Unions de esa nación.
triales e inicia la cadena de acontecimientos que culmina con las crisis y
con el estancamiento argentino" (Diamand, 1972).

VI.- Teoría y práctica Si ese fuera únicamente el problema del subdesarrollo, la solución sería rela-
tivamente sencilla: debe encontrarse un gobernante dispuesto a seleccionar un
"Las doctrinas económicas del Fondo Monetario son el reflejo de las posi- conjunto de medidas, cambiarías, arancelarias y fiscales que garanticen un tipo
ciones del sector más tradicional de la ciencia económica mundial. Mientras de cambio competitivo a la actividad manufacturera y estimulen también las
la tendencia a los desequilibrios externos constituye el principal hecho exportaciones primarias. Tal es el núcleo duro de su tesis ¿quién puede estar en
económico en los países subdesarrollados y en los que atraviesan la etapa desacuerdo?
de transición, estos sectores tradicionales, a través de las revistas, tratados Claro está, el autor no tenía porqué saber que escribía en la vísperas del pri-
y libros de texto universitarios, explican las ventajas del libre comercio mer shock petrolero mundial, desatado por la OPEP a causa de la depreciación
internacional y enseñan sobre lo pernicioso que es el proteccionismo o del dólar, y este último era un hecho previo que fue consecuencia a su vez, de la
cualquier orra acción directa sobre la balanza de pagos. perdida de credibilidad en la paridad entre el dólar y el oro. Y ambos fenómenos
La posibilidad de desequilibrios externos aútónomos no se ad- ponían en duda la continuidad del ciclo largo de crecimiento en las economías
mite y los problemas de balance de pagos se atribuyen a los facrores de avanzadas, con las cuales comparaba Diamand nuestra paupérrima realidad, así
desorden interno. La inflación, que en gran medida se origina a raíz de como los males que nos habíamos auto impuesto con "los intentos autarquizantes
los desequilibrios externos, se confunde siempre con una inflación de del pasado". Aquella era de expansión mundial iniciada a fines de los años cua-
demanda, que sería causante de estos desequilibrios. . renta mucho había tenido que ver con la disponibilidad de petróleo barato y la fe
Debido a este diagnóstico, el equilibrio del presupuesto, la con- internacional en el "patrón dólar" junto al impacto positivo ejercido por el Plan
tracción crediticia, junto a la liberación de importacio!!es y de regímenes Marshall tanto sobre las economías europeas como en la demanda dirigida a los
de cambio, se convierten en objetivos prioritarios de los planes económicos fabricantes yankees de bienes de capital e instalaciones industriales.
impuestos. Estas restricciones al manejo de la política económica termi- Luego de una fase corta de recuperación en 1973 -derivada esencialmente de
nan de imposibilitar toda acción específica sobre la balanza de pagos, sea movimientos especulativos en los mercados inmobiliarios y del dinero-, durante
restrictiva o promociona!. J.974/75 las economías capitalistas del atlántico norte conocieron su primera
De este modo, lo que antes era una influencia ideológiC:a, a partir recesión generalizada desde la segunda post guen-a, golpeando a todas las grandes
de ese momento se transforma en una imposición. Países con riqueza potencias y en particular a los Estados Unidos. A partir de entonces nada volvió
interna, con amplia posibilidades de subsanar su cuello de botella externo a ser como en los "viejos buenos tiempos".
que traba su crecimiento económico, se ven. impedido~ de hacerlo por Insisto con estas cuestiones porque se trataba del tipo cle fenómenos que
aquello que constituye el verdadero cuello de botella de.su desarrollo: los habitualmente no merecían consideración alguna en los trabajos de Diamand. Y
esquemas doctrinarios, propios y ajenos, que paralizan los esfuerzos de la · ello es una coincidencia notable -más allá de las ya referidas diferencias- con
sociedad, desviándolos hacia políticas suicidas" (Diamand, 1968). la conducta de los economistas formados en la escuela neoclásica por nuestras

122 ENSAYOS EN HONOR A MARCELO DIAMAND PRIMERA PARTE/ El pensamiento de Marce lo Diamand ... 123
beneméritas facultades de Ciencias Económicas. Es duro decirlo, al abordar siÍ -~fneoliberalismo), las debilidades de un crecimiento fundando esencialmente .
estilizados modelos siempre se tiene la sensación de que los rige una lógica · · :cin industrias de exportación, contar con el financiamiento internacional y, pri!lc
pensamiento donde se parte del supuesto que las condiciones internacionales pre .. dpabnente, disponer de una gran cantera de mano de obra con bajos salarios,
valecientes en las econmnías maduras son de equilibrio o tendiendo al equilibrio; ·;·Estos eran, en última instancia, modelos a "la Harvard" similar al que años atrás
supuesto que Diamand hace suyo. ' '~proponían el entonces_ profesor Guido Di Tella y ?tr~s. Casi in~rcialmente se han
Otro tanto ocurre en sus abordajes al interior de nuestras actividades prima/ · tecuperado los paradigmas del desarrollo econom1co, asunndo que el espacio
¡. rías donde no se distinguen matices según región, tamaño de las ~xplotacione~· del mercado interno es el MERCOSUR, reconocido los efectos dinámicos de la
o tipo de producto; como tampoco se consideran las diversidades existentes en : recomposición en la condición laboral. Y, entre otras consecuencias, se asiste a
las cadenas de valor industrial, en el comportamiento de las cuales se.ignora, po?~ una reivindicación de la sustitución de importaciónes.
ejemplo, el largo tiempo que implicó la maduración, superior a lo esperado, de;: Cabe reconocer, en efecto, que algunas de las recomendaciones de política
las inversiones iniciadas en 1958/61. · · económica, coherentes con ese diagnóstico que por entonces proponía Diamand
Hoy generalizadamente se reconoce que aquel "envió~ desarrollista "ter- ·~: para escapar no sólo a la trampa de la ortodoxia sino también a la receta conven-
minó siendo decisivo en el ciclo positivo verificado durante la segunda mitad de · cional keynesiana, recién probaron su validez con la estrategia alternativa que
los sesenta. Curiosamente ello se registró paralelamente a una cerrada ofensiva adoptó el gobierno argentino a paiiir de 2003. Hay sin embargo una diferencia
-tanto en los medios académicos locales y del exterior como en las instituciones• importante; Diamand, a la hora de establecer las prioridades en la estrategia de
multilaterales de crédito y, obviamente, entre los sectores conservadores argenti~ desarrollo, ponía particular énfasis en el crecimiento de las exportaciones manu-
nos que históricamente han estado vinculados al comercio de importación- contra factureras, desdeñaba la prioridad a las industrias básicas y manifestaba cie1tos
la estrategia sustitutiva de importaciones. Eran temas que se debatían acalorada- temores respecto al impacto inflacionario de un eventual auge en el consumo
mente en Buenos Aires mientras que en Sao Paulo, con el sentido práctico que ·· -sea privado o público- estimulaños podas mejoras salariales. Esa dista de ser
siempre caracteriza a su empresariado, la industrialización dirigida al mercado · la situación actual donde la política económica otorga prioridad a la dinámica del
interno sostenía su fuerte curso expansivo. mercado interno y nadie cuestiona que es necesaria más inversión en los sectores
En nuestro país, por el contrario, ese frente crítico ya había conocido una .· básicos de la economía que están operando al límite de su capacidad.
primera manifestación en los trabajos de un profesqr de Harvard que nós visitó Cuarenta años después de los largos debates sobre estrategia industtial para
en tiempos del Dr. Illia, para opinar sobre el Plan de Desarrollo: David Felix; la Argentina (una muestra de los mismos puede encontrase en "Estrategias de
cuyo artículo más conocido fue "Más allá de Ja sustitución de importaciones, un industrialización para la Argentina" dirigida por el Dr. Mario Brodersohn, 1970),
dilema latinoamericano" Algunas de sus ideas también se podían encontrar en contrariando las opiniones mayoritarias en ese texto, en la actualidad nadie pone
las recomendaciones del Dr. Diaz Alejandro contenidas en sus libros y artículos en duda la importancia, por ejemplo, de expandir el complejo metalmecánico,
sobre la economía argentina. recuperar el terreno perdido en el desarrollo de los polos petroquímicos, planificar
Todos aquellos interesados en el tema pasaban por Buenos Aires para estudiar, nuevas usinas atómicas y advertir el aporte del aluminio a: las exportaciones de
como en un laboratorio universitario, esta extraña malformación, ese hecho mal- origen manufacturero. En tc:idos los casos, ahora la participación estatal juega
dito, conocida como Industria Nacional, sector donde la inversión se encontraba un papel decisivo, especialmente luego de haberse nacionalizado los recursos
stand by desde la caída de Frondizl. Tantas dubitaciones y tantas intervenciones previsionales. Convengamos que, por lo menos en eso hemos progresado.
de teóricos de paso, terminarían abonando el terreno para el violento sesgo desiú- Claro está, las actuales condiciones objetivas son diferentes, toda vez que
dustrializador que, sin tanto debate, se impuso en 1976. Entre los nuevos funcio- no existe la restricción externa que soportaba nuestro país hace más de cuatro
narios, casualmente, figuraban varios de los que participaron de aquel debate. décadas; explotaron nuevos mercados par¡;i las materias primas agropecuarias y
Pero la historia siguió su curso. A principios del nuevo siglo, contrariando los términos del intercambio mutaron su signo a favor de la Argentina. Segu-
a los que auguraban el fin de las ideologías dado el carácter hegemónico que ramente, Diamand, hombre práctico al fin, al ver realizada alguna de sus ideas
había adquirido el liberalismo de libre mercado, que supuestamente había lle- contemplaría esta situación con aquella sonrisa suya, tan característica.
gado para terminar con las leyes de la historia, hemos asistido a la eclosión
del último ensayo neoliberal en nuestra país. Internacionalmente, la crisis de
2008 ha probado (con el paradigmático ejemplo de Irlanda y las nuevas nacio-
nes, ex componentes de la.Unión Soviética, que se abrazaron entusiastamente

ENSAYOS EN HONOR A MARCELO DIAMAND PRIMERA PARTE/ El pensamiento de Marcelo Diamand ... 125
VII.- La conjetura y su destino frigerismo tomara como modelo países de economía cerrada -rales como
fue la Unión Soviética antes de la segunda guerra mundial- que se de-
Como se advierte al principio de esta nota, he adoptado cie1tos límites tempo~: ~arrollan en condiciones de aislamienro casi total el resro del mundo"
rales específicos -la década de los '60 y los principios de los '70-por tratarse de· (Diamand, 1973).
una etapa en la cual la Argentina se debatía si continuaba, o no, aquel proceso de .•
Por la fuerza de las annas este debate fue barrido de la superficie. En 1976,
industrialización y modernización en su aparato productivo que había recibido u~>
. · ·· la dictadura, se impuso el modelo neoliberal basado en el estímulo a la
fuerte impulso durante 1958/61. Cabe consignar que este dato era habitualmente• .
. con culación financiera y a la importación competitiva con la industria nacional.
,..,~~P:a más lejano a las tesis de Diamand. Estas, al verse imposibfütadas de ser
minusvalorado por quienes paiticipaban del debate acerca de alternativas para el:,
desarrollo manufacturero. ·· ·
~icadas se convirtieron en conjeturas. Y así continuaron las cosas con el retomo
Luego supimos que durante los sesenta-transcurría una de las mejores fases de ·
~~a democracia. pese a que en su folleto "El péndulo argentino" (editado por el
tERES, Buenos Aire·s, 1984) el autor alertará.i:uevamente sob1:e_la vi_gencia ~e
la historia industrial argentina, :fruto principalmente de la cadena de desequilibrios
provocados por la estrategia desaiTollista. Sin embargo, al repasar los debates de
aquellos años, la idea instalada era que vivíamos en el peor de los mundos y el una estructura económica fuertemente deseqmhbrada y la permc10sa mfiuencia
patrón de industrialización sustitutiva se juzgaba terminado. En tal sentido los de Ja receta fondomonetarísta. No fue escuchado. . .
esfuerzos de Di Tella y David Felix puede decirse que fracasaron; tuvo que llegar Lo cierto es que, como vimos, solamente en la actualidad -habida cuenta de
Maitinez de Hoz para efectivizarlos. ·rcunstancias internas y mundiales muy diferentes a las de hace cuatro décadas-
c1 . fi 1
la gestión económica practica políticas camhi.arias, monetaria~ Y se~ es que en
Una idea del punto en que se encontraba la discusión académica cuando era
algunos aspectos se puede consider~ emparen~ad~s con las tesis de Dmmand. La
más agudo el cuestionamiento al viejo fonnato de industrialización la d¡i este
párrafo tomado de un artículo escrito por el ing. Di Tella: ·ntervención del Banco Central evita la apreciación del peso, paralelamente, la
1 • • • •
viaencia de las retenciones sobre el valor de las exportac10nes pnmanas permite
"He estado escuchando que parecería que la industrial del aluminio e..:1;1 por q;, rijan tipos de cambio diferenciales que ali~ntan t_anto a las exporta~i_anes
convertirse en ¡LA INDUSTRIA! No tengo nada en contra del aluminio. manufactureras como la sustitución de importac10nes sm afectar la expans10n de
A lo mejor es realmente una industria extraordinaria y tal vez en estos las colocaciones de materias primas y manufacturas de origen primario.
momentos tengamos los recursos y haya una combinación de precios, de Pero no puede exigirse que, tanto los posteriores avances tecnológicos en
costos, de dificultades en el mundo, que haga que esa industria sea muy la producción agrícola como el ingreso de nuestro país_ en una fase lar~a con
deseable. Pero, me temo que mucha gente esté apoyando el proyecto por ténninos de intercambio favorables fueran sucesos previstos en los trabajos de
razones emocionales, dificultando la decisión de los técnicos. No vaya a Diamand. Tales datos novedosos toman a las actuales condiciones del sector
ser esta otra fantasía sin razón económica sólida detrás, y estemos enton- externo en estructuralmente diferentes a las que prevalecieron hasta mediados
ces 20 años realizando grandes esfuerzos por el aluminio, sin producirlo de los años noventa.
eficazmente, añadiendo otra frustración a las muchas que tenemos" (Di Antes de concluir volvamos sobre el terna de las omisiones y sus peligros
Tella, 1968). cuando de construir ;o lítica económica se trata. Era imponente el listado de las
No puede ignorarse los puntos de coincidencia que, por entonces, tenía cosas que pasaban en el capitalismo por aquellas épocas y que no eran tomadas
Diamand con el pmfesor -heredero el mismo de un imperio industrial ya por en cuenta cuando Diamand elaboraba sus propuestas "infalibles" para superar
entonces en franca decadencia- que años después se haría fainoso como el crea- los problemas de las economía subdesarrolladas. Y ello se debía, esencialmente,
dor de las ingeniosas "relaciones carnales" para definir el vínculo de la adminis- a que su lógica de pensamiento nunca cuestionó al capitalismo en su versión
tración Menem con los Estados Unidos. Sostenía Diamand: anglosajona, tomado en paradigma hegemónico, ni tomaba en cuenta las severas
distorsiones reinantes en los mercados mundiales.
"La política industrial del frigerismo más que insistir en la sustitución Tampoco consideró la anormal expansión que ya ocurría en la esfera ~nan­
de importaciones para ahorrar divisas, insistió y siguió insistiendo en la ciera, una de cuyas primeras manifestaciones fue la plétora de los eurodolai·es
creación de industrias básicas tales como la soda solvay, acero, petróleo, que se volcó a los mercados y la apuesta internacional contra esa moneda. De
petroquímica; identificándolas mediante un vínculo místico con la gran- hecho la persistente caída en Jos precios de las materias prim.as no nacía de la
deza del país y convirtiéndolas en fines en si mismos ... Pareci~ra que el nada. Era una condición de funcionamiento del modelo global que surge en la

126
ENSAYOS EN HONOR A MARCELO DIAMAND 127
PRIMERA PARTE/ El pensamient0 de Marce lo Diamand ...
post guerra y se vino al suelo con las c1isis del petróleo de 1973 y 1979. A pat1i '1AMÁND, ~- (1973) Do.ctrinas económicas, desarrollo e independenciq, Editorial PaidÓs, .
de entonces el mundo de Diamand ya no volvió a ser lo que era. ·'.• Buenos Aires. . · ·. ·
No fue la única perturbación. A principios de los años setenta veníamos d. DíÁMAND, M. (1979) "Bases para una política industrial argentina", Cuadernos del Centro
largos años de expansión en las industrias transnacionales. Tenerlo en cuerit' de estudios industriales, año l, nº 2, Buenos Aires, mayo.
merecía abordar factores tales como el grado en que esa circunstancia es la qu> ~·'tfILLARD, D. (1962) La teoría económica de j M. Keynes, Ed. Alianza, Madrid.
finalmente determina dónde se localizan las filiales y qué bien deben producif .':· ptTELLA, G. (1968) "Objetivos específicos ele una política industrial", Cuadernos del CEJ.
en cada sede y con cuál tecnología; el creciente auge del negocio financiet~ JJOBB, M. (1973) Ensayos sobre capitalismo, desarrollo y planificación, Editorial Tecnos,
aún dentro de empresas productivas; el activismo de los gobiernos de los paf' Madrid.
ses sede de las casas matrices a favor de las mismas en los países donde están EMMANUEL, A. (1972) L'échange inégal, Ed. Maspero, Paiis.
radicadas las filiales; el impacto del desarrollo tecnológico adaptativo generado'::
H:OBSBAWM, E. (1998) Sobre la historia, Editorial Crítica, Barcelona.
en la firma, m~chas veces motorizado por la inversiones básica (siempre máS:;
riesgosa) originada en el complejo militar americano; las derivaciones de la per~.'.
dida de confianza en la paridad fija -35 dólares Ja onza- entre el dólar y el oro;
la difundida utilización de "precios de cuenta" en las transacciones intra finna• ·
entre otros muchos detalles de un mundo cambiante pero cuyo rumbo inevitabl~ J:.
era en dirección a la crisis. ·
Como aquel que cree haber encontrado el Santo Grial, parecía estar con~·:
vencido que, gracias a invocar una formula ingeniosa -que supone una com-
binar política cambiaría más sofisticada con mejorías notables en la estructunt
arancelaria que vayan más allá del afán recaudatorio, y la aplicación de otros
mecanismos de promoción indirecta-, ello le permitía a la economía argentina
superar la restricción externa de modo definitivo y general un sector industrial de .:
exp01iación cada vez más importante. Al no llegar a su experimentación práctica,
las ideas económicas de Diamand, no pasaron de ser una conjetura que recién
encuentra aplicación parcial en el presente, cuando ejercita el poder un gobierno · ·. . ,,.~'"''."·'"···
que subordinó la estrategia económica a los objetivos superiores de la política..
Convengamos que éste es un orden de los factores inverso al objetivado por
Marcelo Diamand.

Referencias bibliogra1icas

AMIN, S. (1971) L 'acwnulation a l'echelle mondiale, ÉditionsAnthropos, Paris.


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Instituto Torcuato Di Tella, Buenos Aires.
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·· Estudios Industriales, Año 1, nº 1, Ed. Macchi, Buenos Aires.
DIAMAND, M. (1972) "La Estructura Productiva Desequilibrada Argentina y el Tipo de Cam-
bio", Desarrollo Económico, vol. 12 nº 45.

128 ENSAYOS EN HONOR A MAACELO DIAMAND PRIMERA PARTE/ El pensamiento de Marcelo Diarnand ... 129
Crecimiento con distribución del ingreso:
' lá importancia de la propuesta de Diamand

Horacio Ghilini 1

i en esta primer década del nuevo siglo, donde una especie de tercer

S peronismo ha logrado poner en marcha un Nuevo Modelo de Desarrollo


sustentado en nuestros tradicionales. principios de soberanía política, in-
dependenCi~ económica y justicia social, fundado hoy en un modelo económico
de industrialización, incremento de la interacción entre ampliación del mercado
interno y creciente valor agregado de las exportaciones alguien me preguntara:
¿quiénes han estado entre Jos predecesores teóricos del modelo económico en
curso?, no dudaría en mencionar entre uno de los más importantes a Marcelo
Diamand. Tanto por sus ideas acerca de las peculiaridades características de los
países subdesarrollados (los que hoy designamos como emergentes), su clara
visión acerca de la necesidad de impulsar su desarrollo industrial a sapiendas
de que el viejo esquema primario exportador había dejado de ser viable en un
país como la Argentina, como por su precisión en lo que hoy podemos llamar la
teoría de las "estructuras desequilibradas". Añádase a ello su meticulosa tarea de
aportar ideas acerca del modo en que un sistema de tipos de cambio<liferencia-
les o metodologías análogas (tipo de cambio competitivo para el conjunto de la
economía combinados con retenciones selectivas) podían constituirse en el eje de
un estilo de crecimiento no sometido a interrupciones periódicas por el bloqueo
externo de la economía.
Se me dirá-con buena razón- que la idea-de dependencias estmcturales entre
"Centro-Periferia" tiene más amplios y antiguos precedentes: Raúl' Prebisch,
Celso Furtado, Aldo Ferrer, los esfuerzos de ciertas concepciones neomarxistas
como el caso de Samir Amín (1976), Emmanuel Wallerstein, Teotonio dos Santos

Sec. Gral. SADOP - Sec. de Estadísticas y Defensa del Consumidor de la CGT.

F'RIMERA PARTE/El pensamiento de Marcelo Diamand ... 131


. Anouar Abdel Malek y otros intelectuales de esa procedencia; ~í como, de·' . ~!Canzar dimensiones de .planta capaces de incorporar las nuevas tecnoloÓ:ías
. ~ltimo Prebisch y también de los presentes en el estructuralismo Latinoamerican()·
. b
. de post-guerra y tendió a tornar poco competitiva la producción nacional "vis á
-cepalino-y, por qué no de los que estuvieron pr~s-entes en el. d~:eño de los planes; vis;' la renovada oferta mundial de maquinaria y equipos de los países altamente
quinquenales del peronisrno, no merecen tamb1en la cond1c10n de verdaderos- · · desan-ollados. La primera etapa de sustitución de importaciones había logrado
pioneros en tales temáticas. Y, d~sde luego que sí, todos ellos presentaron co~-\, un desarrollo satisfactorio de lo que podríamos llamar las industrias livianas.
tribuciones decisivas en la matena. No obstante, en general, en su gran mayona,·,: · · .Pero su sobrevivencia dependió crecientemente de importaciones de maquinarias,
fueron precisas en describir las articulaciones desiguales entre los capitalismos equipos e insumos industriales del extranjero. En Ja práctica, ello significó un
maduros de los centros desan-ollados y los países dependientes. Pero mucho más fuerte límite para la nueva industria, por su incapacidad de generar las divisas
en el ten-eno histórico y sociológico que en la dilucidación de las causas macro ·necesarias para su sostenimiento en el mediano y largo plazo, y pasó a depender
y microeconómica en la que se sostenía tal clase de dependencia (Carbonetto: casi exclusivamente de las divisas generadas por el sector primario-exportador
Kolln, 2010). (cereales, carnes, etc.).
Para comprender la importancia de M. Diamand como pensador Y hombre La consecuencia de todo ello fue que nuestra economía comenzó a sufrir
de acción debemos recordar el contexto mundial en que surge dicho pensador. el famoso efecto que los economistas llaman "Stop-and-go". Varios años de
Como se sabe, la crisis de í930, no sólo tuvo efectos graves sobre el antiguo crecimiento a base del mercado interno y de industrialización "protegida" era
modelo agro exportador sino que, simultáneamente, abrió una nueva etapa en el suspen.dido por el fuerte.estrangulamiento externo que generaba dicho proceso.
pensamiento económico argentino. Fue un verdadero desafío, en la medida que El crecimiento era sucedido por un período inevitable de recesión ahon-adora de
ya a nivel mundial habían entrado en crisis viejos paradigmas disciplinarios ~ajo divisas, hasta que una situación más cómoda en el mercado externo pennitiera
el empuje de una nueva escuela económica iniciada por J. M. Keynes. A partir de una nueva primavera industrialista. Debe tenerse en cuenta que, en general, todo
los años '30, se desarrollaron bajo tal escenario, iniciativas que para esa época esto ocurría en medio de un fuerte deterioro de los términos de intercambio.
podían ser pensadas como heterodoxas, donde hombres como Pineda y Raúl Pre- ¿Cómo superar esta situación?, más aún, ¿era posible dentro del sistema capi-
bisch sobresalieron notablemente (creación del Banco Central de Reservas y de talista vigente lograrlo? En su obra el "capitalismo periférico" Prebisch intentó
instituciones orientadas a sustituir importaciones y apresurar la industrialización dar una respuesta de carácter estructural pero recurriendo a metodologías relati-
del país; todo ello, obligados por la caída del comercio internacional de granos y vamente ajenas al mismo sistema capitalista. La mayoría de los países llamados
carnes y por una balanza comercial argentina cada vez más debilitada). "dependientes" experimentaban situaciones parecidas. Dentro de un marco teó-
En este nuevo contexto se pone en marcha, incipientemente, el llamado pro- rico diferente, de carácter neomarxista, Samir Amin y otros economistas, inten-
ceso de industrialización por sustitución de importaciones (IS[). Con la revolu- taron plantear repuestas que implicaban también salidas cuasi revolucionarias
ción del 4 de julio de 1943, el avance de ciertas concepciones acerca de una eco- del sistema. En ese ambiente intelectual surge un p~msador argentino, Marcelo
nomía más nacional2 y exigidos por los desabastecimientos de bienes industriales Diamand, quien, sin ignorar las causas del fenómeno, se propone sin embargo
-maquinaria, equipos e insumos- que se generó durante el curso de fa Segunda confrontar tal situación a través de la aplicación de medidas razonablemente
Guen-a Mundial, se profundizó la necesidad de industrializamos que durante el soportadas por el sistema (supuestamente) y desan-olla para ello lo que él deno-
gobierno peronista, del 46 al 55, asumió un rol preponderante. Durante tod? es~ minó "teoría de los desequilibrios" (Carbonetto Kolln, 2010).
período y, en buena medida, atravesando esos gobiernos, la I_SI se constituyo El aporte novedoso de M. Diamand es, a mi parecer, el hecho de detectar que
en el principal esquema con que se manejó la economía ~gentrn~. No obst~nte, el origen y fundamento debía encontrarse al interior mismo de nuestros países: en
este tipo de indus_trialización presentó dificultades de diverso tipo. En. pn~n~: el desequilibrio de la alta productividad de que gozaba por razones históricas y
lugar, el tamaño reducido del mercado. argentino, recuérdese que la ISI imp1d10 naturales el sector primario de producción, aún en coyunturas poco favorables en
los precios internacionales, frente a la escasa competitividad nacional de nuestras .
manufacturas crecientes. Y fue más allá, porque sobre tal apreciación sostuvo
2 Alejandro Bunge, en el círculo de obreros católicos, renovaba la tradición del siglo ~IX an1eri-
la necesidad de abandonar las ideas sobre un tipo de cambio de equilibrio para
cano y del economista alemán Frederick List. Juan Domingo Per~~ fue un lector. cu1~adoso de
estas obras. "Alejandro Bunge se formo como ingeniero en electnc1dad en la Umv?rs~d.ad Real recun-ir a tipos de cambio diferencial para las exportaciones tradicionales que
de Sajonia, Alemania, 1903. Allí se hizo adepto a las ideas de la Nueva Escuela H1st~nca ~de garantizaran la competitividad de nuestras industrias nacientes.
los principios proteccionistas sostenidos por Fredericlc List [...] Concret~e.~te, .':.l ~lt1m_~ libro Así, es imposible ignorar el documento de Marcel9 Diamand "La Estructura
de Bunge, 'una nueva Argentina' llego a ser libro de cabecera para Peron (Pmetro ln1guez,
Productiva Desequilibrada Argentina y el Tipo de Cambio", en el cual sostuvo
2010: 599).

ENSAYOS EN HONOR A MARCELO DIAMAND 133


PRIMERA PARTE f El pensamiento de Marce lo Diamand ...
que la característica esencial de la realidad económica de los países exportadores directivo de la Cámara de Industrias EleC:trónicas a la cual, asimismo,
·primarios en inicios de industrialización constituye siempre una estructura pro- presidió por más de siete. También fue miembro de la Junta Directiva de
ductiva desequilibrada. Definida por dos sectores de capacidad competitiva la Confederación Industrial Argentina. Luego se incorporó a fa Juma de
0

internacional distinta: el sector primario (agropecuario en nuestro caso) de alta la Unión Industrial Argentina, donde también presi dió la Comisión de
productividad que opera con niveles de precios internacionales y otro sector Análisis Económico. Las sucesivas crisis obraron de estímulo como para
industrial en desarrollo que opera, dado su tamaño y su tecnología, con niveles ponerse a estudiarlas. Derrochó talento y genio a borbotones. Puso la
de productividad y competitividad considerablemente inferiores a los estándares ciencia social argentina a la altura de la mejor producción mundial".
internacionales. Al respecto afinnaba:
Trataré de sintetizar, lo que en mi opinión, constituyó el aporte decisivo de
"Si bien en la etapa inicial de este tipo de desarrollo una rápida sustitución este pensador en materia de desarrollo industrial en países dependientes.
de importaciones permitió que la industria contribuyera a mantener equi- Su primer aporte fue advertir las diferencias profundas que separaban al sector
librada su propia balanza de pagos el proceso sustiturivo se fue haciendo agropecuario que contaba con enormes ventajas productivas naturales, del sec-
cada vez más lenro y le impidió neutralizar el incremento de importaciones tor industrial manufacturero que había nacido y requería permanentes, aún por
que atrae el progreso tecnológico por la incorporación de nuevos equipos bastante tiempo, nmmas proteccionistas que compensaran sus menores niveles
y tecnología"(Diamand, 1972: 1). . de productividad con respecto al resto del mundo desan-ollado.
Su aproximación inicial a esta temática fue básicamente histórica. ¿Cuál era
Según el mismo autor se inició un proceso de divergencias entre el creci-
la razón por la que una economía tradicionalmente agroexportadora se encontraba
miento del sector industrial consumidor de divisas y la capacidad del sector
ahora con tantas dificultades para emprender una senda de desarrollo industrial
primario de satisfacerlo.
persistente en el tiempo y no quedar sometida a bloqueos recurrentes de su sector
"Esta diferencia ha sido responsable de la crisis en balanza de pagos en externo? De inmediato relacionó este fenómeno con el distinto grado de pro-
la Argentina y se constituyó en el principal !imitador del crecimiento ductividad que contaba el sector agropecuario -dada sus ventajas comparativas
económico en el país"(Diamand, 1972: 2). naturales- con un sector industrial cuya productividad no era suficiente para
protegerse del alto nivel de competencia que en esa materia presentaban los
"La expansión de la producción interna hace crecer las importaciones y
países desarrollados del Norte.
una vez que se agotan las reservas, el país se vio siempre forzado a una
Sostuvo entonces que la incapacidad del país de salir de su estancamiento y
devaluación" (Diamand, 1972:· 3).
de caer en recmTentes c1isis (ocasionadas por los desequilibrios en el intercam~
Marcelo Diamand no fue sólo un teórico, también fue un reconocido dirigente bio internacional) se generaba precisamente a partir de políticas cambiadas y de
gremial-empresario que, a través de la acción y de sus publicaciones, intentó dar comercio externo inadecuadas para un país primario exportador como en el caso
una respuesta al problema de la industrialización. Nacido en Polonia en 1928 y argentino. Su respuesta inicial fue que tal clase de estructura productiva, estaba
fallecido hace muy poco tiempo: el 25 de junio del 2007. Sobre su historia perso- compuesta de dos sectores con niveles de precios diferentes: el sector primario-
nal poco se ha escrito, pero se pueden encontrar como referencias más cercanas agropecuario que trabaja sin mayores dificultades a precios internacionales y
algunos comentarios sobre Diamand. Por ejemplo el escrito por Horacío Garetto, de un sector industrial qt.Je:trabaja "necesariamente" a un nivel de precios y
al editar los "Escritos Económicos"3 de Marcelo Diamand: costos considerablemente superior al internacional. En tal configuración si se
pretende aplicar políticas tradicionales, se lo expone a una crónica limitación
"Marcelo Diamand fue ingeniero electrónico y empresario. Fundó su pro-
externa. Mientras en los países desarrollados el sector industrial autofinancia
pia empresa elecrrónica, orientada a la integración nacional y a la tecnología
-vía las exportaciones- sus propias necesidades cfe:divisas, en estas estructuras
nacional, que empezó pequeña y terminó de mediana a grande. Durante su
desequilibradas las divisas sólo pueden ser prov1stas por eí competitivo sector
vida empresaria se enfrentó con impedimentos, restricciones y obstáculos
primario exportador. En cambio el sector industrial argentino -en pleno proceso
que no encontraban explicación en la sabiduría económica convencional
de protección- determinado por sus limitaciones de mercado, tamaño y tecno~
liberal neoclásica. La defensa de sus intereses y la de su sector lo llevó a
logía sólo puede atender necesidades del mercado interno, y el abastecimiento
incursionar en la dirigencia empresar.ial. ·Fue por más de veinticinco años
creciente de divisas que requiere para su desan-ollo queda siempre a cargo del
sector agropecuario. Reconoce también que en la etapa inicial de creación de
3 Diarnand, M. (2010).

.134 ENSAYOS EN HONOR A MARCELO DIAMAND PRIMERA PARTE/ El pensamiento de Marcelo Diamand ... 135
una industiia ligera, o de base, el problema no es muy serio. La sustitución
Importaciones misma avanza muy rápidamente sustentada en el excedente de ; ·blecerse, pero por medio de un mecanismo ajeno al de la Teoría
divisas provisto por el sector primario. Pero, con posterioridad, los eslabona-< ~~erístico .en cambio, de las economías descentradas o desequilibradas; .
mientos de esa industria liviana con una industria pesada inexistente en el país :· ·. · tipo de cambio produce un aumento de costo de todos los productos hnportadós · ·
demandan divisas muy superiores a las que puede ahorrar vía la sustitución y a _ que se propaga al conju.nto de los precios internos. El aumento de prédo qÜ:e
las que genere el sector primario. recibe en moneda nacional el exportador de productos agropecuarios arrastr~
el .aumento de esos mismos productos en el mercado interno, generalmente el
Diamand continúa en este análisis histórico, empírico, de los nuev.os proce-
precio de los alimentos. Consecuentemente se genera un proceso inflag~onario
sos de industrialización en países subdesatTollados señalando que el proceso de ·
que Diamand denomina "inflación cambiaria". Sostiene que este proceso infla-
divergencias entre el crecimiento del sector industrial consumidor de divisas (que
cionario no responde a excesos de la demanda interna respecto a la oferta, tal
no puede contribuir en producirlas) y el aprovisionamiento de esas divisas por el
como se encuentra en la teoría neoclásica, sino que se sustenta en la devaluación
sector agropecuario se toma realmente crítico.
y por tanto, directamente en el desequilibrio del sector externo relacionado con la
A partir de este examen afirma que tal divergencia creciente es la causa de
estructura desequilibrada de la economía. Ello conduce a una fuerte trasferencia
la crisis de balanza de pagos que una, y otra vez, soportó la Argentina, siendo
ello: de ingresos en favor del sector primario, a la reducción del sector real, a la caída
del empleo industrial, y tennina por generar una profunda recesión del mercado
interno con las consecuencias de un notable aumento de las quiebras empresarias,
a) el origen y explicación de los bloqueos "externos" del crecimiento;
de Ja desaparición de las empresas locales y de muy altos niveles de desempleo
b) constituyendo en consecuencia la mejor explicación de la limitación del cre-
abierto. Así se origina el ciclo recesivo, acompañado de la caída de los ingresos
cimiento sostenido y a largo plazo del país.
tributarios y, en general del déficit público.
Al respecto dice Marcelo Diarnand:
Cuando pretende explicar este proceso histórico recurre a una visión teórica
keynesiana de la economía pero, y tal vez en eso, realiza su mayor aporte, apli- "De modo que la característica esencial de la inflación cambiaría es el alza
cándola -;-eon sumo·cuidado- al caso de una estructura productiva descentrada en los precios imernos, simultánea con la caída de los salarios reales, con
como la de Argentina. No se le escapa que el escaso e incipiente eslabonamiento la iliquidez, con la disminución del nivel de actividades y con el déficit del
de la indÚstiia ligera, con el sector nacional de producción de maquinaria, equipo presupuesto, que es lo último inducido -o por, lo menos, muy agravado-
y tecnología conllevaba a una dinámica más compleja y claramente diferenciada por el fenómeno" (Diamand, 1972: 5).
de la aplicación de las tesis keynesianas a países autocentrados. Sostuvo entonces
.Este tipo de estrangulamientos es claro que afecta a la economía en ·su con-
que la expansión de la producción manufacturera foterna hace creéer rápidamente
junto. También es claro en la concepción de Diamand que todo este proceso se
las importaciones de maquinaria y tecnología de los centros desarrollados. Las
ve acelerado por la variable distributiva. La distribución del ingreso en estos
divisas provistas del sector primario son insuficientes y el resultado necesario es
procesos es un factor que acelera el proceso recesivo del mismo. Al elevarse los
el déficit creciente del sector externo. El país puede recurrir al uso de reservas,
precios y simultáneamente reducirse el salario real abruptamente .la demanda
pero más temprano que tarde, frente a su agotamiento, se ve obligado a devaluar
efectiva se contrae a niveles tan fuertes que la economía comienza su proceso
·su· moneda. Resalta entonces el hecho que tal tipo de devaluación es, en rigor,
recesivo. Es claro, entónces, que en este pensador argentino la distribución del
impuesta por el desequilibrio propio de la estructura productiva.
ingreso y, por supuesto, los niveles de salario son fundamentales como variables
Frente a este fenómeno distingue con toda claridad el significadd y el objetivo
reguladoras que se definen en el ámbito social y político. Recordemos lo dicho
de una devaluación en países autocentrados (donde la misma se usa para corregir
por Marcelo Diamand al respecto:
el grado de competitividad del conjunto de sus exportaciones frente al resto del
mundo) del caso muy diferente de los países en proceso de industrialización. "El tema se aclara si volvemos a la conclusión de la primera parte de este
Subsiguientemente avanza sobre el caso de Argentina y otros países en vías trabajo de que el nudo del problema económico argentinb es la incapacidad
de industrialización señalando que tal clase de devaluaciones son incapaces de de la sociedad de conciliar una aq:ptable distribución del ingreso con la
provocar un aumento importante de sus exportaciones manufactureras y, en todo viabilidad económica'' (Diamand, 1988: 58).
caso, solo benefician el incnimento de los ingresos del sector primario-exportador. Aquella distribución del ingreso que genera una demanda efectiva, vía el con-
Reconoce, desde luego, que el desequilibrio externo tiende más tarde a reesta- sumo, lo suficientemente fuerte para motivar a los inversores, pero también que

136 ENSAYOS EN HONOR A MARCELO OIAMAND


PRIMERA PARTE I El pensamiento de Marcelo Diamand ... 137
.~ermita generar ganancias empresariales que motiven la inversión en.capacidad
··· industrialización., .Su visión supera, de esta forma ' a muchas otras u·1terpret ac1ones
·
rnstalada y sustitución de importaciones. En el párrafo anterior Diamand deja en . · basadas.en tematrcas tales como: el intercambio desigual en ténn· d
. . mos e va 1or.
claro dos elementos fundantes de toda teoría heterodoxa de la economía: por un O, cuando menos reconstruyen
,. , . . esas mterpretac10nes en un ana' ¡·1s 1··s cien
· · t'fi
1 1co
lado la distribución del ingreso como elemento fundamental para el crecimiento empmco mucho mas preciso. Diamand sostenía a! respecto que:
sostenido de una economía y, a su vez, que esta distribución del ingreso es una
variable social y no económica. Para Diamand, es necesario conciliar el obje- "Este nuevo modelo surge a partir del nacimiento de lo que he bautizado
tivo de mejorar las estructuras desiguales a largo plazo con una distribución del como la estructura productiva desequilibrada o, en forma abreviada EPD.
ingreso viable para dicho objetivo. ~e :rata d.e una estrucmra compuesta de dos sectores de niveles de produc-
tividad diferentes: el sector primario, en el caso araentino
o el ao-rop
0
·
ecuano,
"La solución [ ... ]reside en compatibilizar este objetivo con una razonable de una alta productividad, que trabaja a precios internacionales y exp o __r ta,
distribución de ingresos, reemplazando las medidas monetarias y cam- y el ~ector ind~strial, de una productividad mucho más baja, que trabaja a
biarías ortodoxas globales, fuertemente regresivas, por un conjunto de prec10s sustancialmente superiores a los internacionales, fundamentalmente
instrumentos selectivos heterodoxos más imaginativos, basados en tipos para el mercado interno" (Diamand, 1983: 7).
de cambio efectivos múltiples, combinados con un diseño de un régimen
impositivo apropiado para las realidades de uoa EPD (estructura productiva "En resumen, el desarrollo en presencia de dos sectores de productividad
desigual) y con algunos instrumentos de acción directa sobre el intercambio diferente -del sector primario que trabaja a precios internacionales, y
internacional" (Diamand, 1988: 58). del sector industrial que trabaja a precios más altos que los internacio-
nales-, la imposibilidad o la dificultad de exportar volúmenes suficientes
No cabe duda que Diamand, consideraba el crecimiento del mercado interno por parre de este sector industrial, su crecimiento más rápido que el del
una cuestión fundamental, y por ende al salario real como variable extra econó- sector primario, el consecuente divorcio entre consumo de divisas y la
mica decisiva para el crecimiento de este último. Pero también puso énfasis a capacidad de proveerlas y una tendencia recurrente a recaer en cuellos de
que elaecimient(} ~l mercado interno no debía poner en riesgo el desequilibrio botella en el sector externo, han llevado a las reiteradas crisis aro-entinas
externo. [... ]"(Diamand, 1983: 12). º
Desde luego, tales interpretaciones de Diamand contradicen los diagnósticos
que habitualmente realizan Jos economistas tradicionales. Como es sabido, para En este pensador argentino, se hace evidente, que ningún país debe retrotraerse
estos, todo proceso inflacionario se explicaría a partir de un exceso de. demanda a las ide~s clásicas y neoclásicas de ventajas comparativas naturales y, mucho
en relación a la oferta global. Pero, en esta nueva interpretación, propia de las ri:en?s, ~1 est~n en un proceso de proto-industrialización. Ya que es, de importan-
estructuras productivas desequilibradas, se genera un nuevo tipo de inflación: cia s1gmficat1va para cualquier economía, alcanzar niveles de industrialización, de
la inflación recesiva. Inflación originada en los deseqµilibrios de ¡,¡¡¡<balanza de eslabonamiento interno de la misma y de competitividad de su industria manufac-
pagos. Así, la ISI -proceso de sustitución de importaciones- al carecer de esla- turera a nivel internacional que no sólo evite bloqueos externos sino que sea capaz
bonamientos adecuados, con su propia industria pesada, genera un incremento de exportar al mundo suficiente valor agregado permitiendo que la industria local
de exportaciones dando lugar a procesos y ciclos poco explicados por la teoría sostenga esos niveles de competitividad y sea w1a fuente generadora de divisas.
económica ortodoxa y ocasiona periódicamente este fenómeno de inflaci•:mes La novedad de sus aportes es altamente significativa. Porque, en rigor, para poder
recesivas (Carbonetto Kolln, 2010). Por ello es necesarío reconocer que, en su encontrar .un debate teórico de tal magnitud deberíamos retrotraemos a fines del
teoría del crecimiento desequilibrado, propone y desarrolla la suya fuera del siglo XVIII y principios del XIX, debate que sacudió la política norteamericana
paradigma neoclásico vigente. Este fenómeno en los países en desarroll(} no es de esos años. Nos referimos al debate entre Friedrich List (1997)y Adam Smith.
nuevo sostiene Diamand. Fue entonces cuando Alexander.Hamilton y List sostuvieron desde los Estados
En este trabajo afirma que la teoría neoclásica no puede dar cuenta, dentro de del Norte la necesidad de construir una economía industrial usando las medidas
su visón de "equilibrios automáticos de mercado" ni aportar soluciones útiles a las proteccionistas requeridas frente al libre comercio promovido por las ideas de
economías descentradas. Sostiene entonces, que para resolver esta problemática A. Smith dominantes en Inglaterra.
es necesario generar una revisión del paradigma neoclásico. "La controversia es conocida. Además, es repetitiva y de muy larga dara,
Puede sostenerse que la tesis desarrollada por Diamand contribuye, en este tal como lo demuestran, por ejemplo, los debates de hace más de un siglo
sentido, a la comprensión de todo tipo de economías primarias en proceso de entre los proteccionistas norteamericanos o alemanes y los librecambistas

13B ENSAYOS EN HONOR A MARCELÓ DIAMAND 139


PRIMERA.PARTE I El pensamiento de Marce lo Diamand ...

'.,
Británicos4• Estados Unidos y Alemania son hoy potencias industriales y · .un tipo de cambio para las manufacturas;
no países agropecuarios gracias a que en su época se impusieron en ellos · . otro tipo de cambio para las exportaciones agropecuarias.
los partidarios de la protección. Del mismo modo, los actuales procesos·
de industrialización de los países exportadores primarios se deben a que en · ,,_ Su objetivo, más allá de los métodqs a emplear, era que la industria se
rodos ellos en algún momento hubo una decisión política de industrializar, . ,.(11.Jtoabasteciera de su necesidad de divisas. ... ·
recurriendo a la protección" (Diamand, 1983: 7). . ·;: . Y, en relación a este terna, planteó la cuestión de cuál debería ser el tipo de
Como es sabido ello dio origen a la American Scholl of Economics y al éambio que adoptara la Argentina. Ello abrió el debate aceie<a de las nociones
impulso desde Boston de unificar el país en torno a una economía no desequi- tradicionales acerca del tipo de cambio recomendable: ·· ./ ·
librada.5 A tantos años de distancia es claro que esta concepción de lograr una
economía autocentrada estuvo presente a lo largo de todo el siglo XIX en el país el criterio de libre cambio,
del Norte. Vale sólo recordar al respecto la confrontación con los estados del Sur el criterio Histórico o de tipo de cambio natural;
exportadores de algodón a la potencia dominante de entonces -Inglaterra- en el criterio de la paridad de poder adquisitivo. El tipo de cambio establecido
base de mano de obra esclava y ventajas naturales frente a los estados del norte en tomo a las producciones de mayor cmnpetitividad. Tipo de cambio deter-
viviendo de sus propias manufacturas e industrias y usando trabajo asalariado. minado por el valor de la producción agraria.
Dilema que produjo urta segunda guerra con Inglaterra en 1812 y a una violenta
guerra civil -Norte contra Sur- a mitad de ese mismo siglo. Pero que, finalmente, Su análisis respecto a la política de cambio fue el siguiente:
dio lugar a una de las más sorprendentes expansiones capitalistas que tuvo lugar "Una vez visualizada la contradicción entre la realidad de la estructura
en la historia. Es posible que gran parte de los economistas no hayan registrado productiva desequilibrada y la colocación del tipo de cambio nominal al
este proceso histórico. nivel del sector más productivo, se hace clara, la necesidad de modificar
Tal vez por lo dicho anteri01mente los aportes teóricos y prácticos de Marce\o la estructura cambiaría.
Diamand constituyen hoy una herencia científica en materia económica de enorme Dicha modificación puede instrumentarse de varias maneras alter-
importancia. Quizás Diamand sea una síntesis teórica importante de los pensa- nativas. La primera de ellas sería similar a lo que, se suponía, debió haber
mientos de List y las concepciones de Keynes aplicadas específicamente a países sido la devaluación compensada de 1967 -una fuerte devaluación, acom-
con estructuras desequilibradas (descentradas). Por eso, sin ignorar los aportes de pañada de fijación de derechos a la exportación tradicional, que dejarían
cientistas económicos tales como A. Bunge, Prebisch, Olivera, Pinedo, etc; me en el mismo lugar anterior al tipo de cambio exportador agropecuario y
pareció importante recuperar una figura menos mencionada, pero de gran impor- acompañada también de una disminución de derechos a la importación
tancia, en la discusión teórica y práctica en ef desarrollo· económico argentino. que dejaría sin alterar los tipos de cambio importadores6 •
Hemos resaltado las contribuciones teóricas de Marcelo Diamand. Quere- a
La segunda variante puede ser similar la que se está tratando
mos ahora señalar su contribución en materia propositiva. Y, en tal aspecto, es de hacer ahora -un desdoblamiento del tipo de cambio en uno comercial
necesario destacar su esfuerzo en tratar de diseñar diversas metodologías y/o y otro financiero y la negociación en el mercado financiero en porciones
diseño de políticas económicas apropiadas para confrontar los desequilibrios variables según el grado de elaboración de las exportaciones industriales.
estructurales típicos de la Argentina. En particular sus ideas acerca del manejo La tercera variante puede ser un sistema de draw-back generalizado
del tipo de cambio apropiado para que nuestra incipiente industria sea capaz de que compense la sobre elevación del precio de las materias primas y bienes
autofinanciar sus divisas así como el papel que en tales políticas debería cumplir
el sector agroexportador.
En mi opinión su preferencia fue el uso de tipos de cambios diferenciales y 6 Históricamente, en la Argentina se pueden distinguir tres modelos diferentes de la devaluación
compensada: el propuesto por el autor, el que elaboró Raúl Peyceré y el puesto en práctica por
los reintegros al sector menos competitivo. Al menos dos tipos de cambio: Krieger Vasena El primero de los esquemas, que reconoce por finalidad básica promover expor-
taciones industriales, fue publicado por primera vez en la Argentina por Carlos Paternostro en
1963 en El Economista. Un análisis más elaborado puede verse en "Proyecto de modificación
4 Esos debates pueden seguirse en el libro de National System o Political Economy, escrito. hace
de la estructura arancelaria-cambiaría" (C.AD.I.E., setiembre de 1966), bajo la dirección del
más de un siglo por Friedrich List, famoso teórico de la industrialización de los Estados Unidos
autor y con la colaboración de Luis Alonso Ferbabez. Otro proyecto similar, elaborado inde-
y df'. Alemania.
·pendientemente, fue el de Daniel Schydlowsky "From Omport Sustitution to Export Promotion
5 Manifiesto de las manufacturas .de Hamilton. for Semigrown un Industries" (Debeelopment AdvisofY service, Harvard, J 967).

ENSAYOS EN HONOR A MARCELO DIAMAND PRIMERA PARTE I El pensamiento de Marcelo Diamand ... 141

' .',_·&.&MMJ
renovaciones se retraigan aún más y culmina el proceso·en un pániGo o-enerali-
intermedios -incluso· cuando estos son de origen local- o un sistema zado, en una fuga masiva de divisas y en una brusca devaluación. º
reintegros que oficie' como una estructura implícita de tipos de cambio . · . Con toda claridad explica que este tipo de devaluaciones produce el aumento
exportadores. Dejando de lado, por quedar fuera de los límites de este de costo de todos los productos importados que se propaga al conjunto 'de los
trabajo, el análisis de las diferencias entre esros esquemas, su denominador precios destruyendo el poder adquisitivo local. Y anuncia el resultado necesario
cor;iún es la compensación de la sobreelevación de los precios y costos de tal clase de crisis. Recesión generalizada, caída del salario, caída de las ventas
industriales internos por encima de los internacionales, que constituye empresarias, despidos y aumento rápido del desempleo y, finalmente quiebra
la caracterísdca esencial de las estructuras productivas desequilibradas" de empn<sas y destrucción del capital instalado. Por lo dicho no me atrevería a
(Diamand, 1972: 18-19). afirmar que Marcelo Diamand fue un peronista. Pero pensaba casi igual que un
Diamand después de su crítica a cada una de estas visiones plantea la nece- peronista.
sidad de que en una economía desequilibrada es inviable hablar de uri solo tipo He aquí las razones por las cuales sostengo que fue un predecesor inmediato
de cambio, de un único tipo de cambio. Y propone, como ya lo dijimos antes, del modelo que hoy hemos puesto en desarrollo. En mi opinión la mejor expre-
la necesidad de establecer un sistema que garantice tipos de cambios diferen- sión de encontrar tipos de cambios diferenciales que reequilibren la estructura
ciales. Esto implicaría recurrir a un tipo de cambio específico, más alto para las industrial y que permitan superar la brecha de productividades entre la industTia y
exportaciones industriales, y a un tipo de cambio más bajo para las exportaciones la producción primaria me parece que es el actual sistema de tipo de cambio com-
primarias. petitivo más retenciones a los productos primarios más reintegros en las industrias
No obstante reconociendo Ja inviabilidad de presentarse en la economía inter- que logran alcanzar niveles de competitividad suficiente para exportar.
nacional con tipos de cambios diferenciales explícitos, planteó numerosas opcio- Diamand nunca vio estos desequilibrios como una contradicción insuperable,
nes para lograr el mismo fin, siu recurrir a una medida tan drástica. más bien, visualizó técnicas y métodos que pennitieran acoplar, en un sistema
En gran medida es necesario reconocer que el esquema implementado en complejo, nuestros sectores tradicionales competitivos, promover el incremento
Argentina a partir del 2003 recoge esencialmente una de estas tres ideas expues- del valor agregado de los mismos y combinarlos con el desarrollo de una industria
tas en su momento por Marcelo Diamand. Nos referirnos a establecer un tipo de que no solo sustituya impmtaciones sino que logre, simultáneamente, incrementar
cambio suficientemente alto para las exportaciones industriales del país y para progresivamente su propia capacidad exportadora.
su protección de las importaciones foráneas y, simultáneamente, establecer las En el nuevo modelo implementado en la Argentina en el 2003 la mayoría de
retenciones necesarias al sector primario exportador para que el tipo de cambio estos principios ya están siendo llevados a la práctica y como todo predecesor
que rige a este sector evite sobreganancias innecesarias del mismo. Cabe recono- Marcelo Diamand merece nuestro reconocimiento por sus esfuerzos en particular
cer, que esta implementación ha sido acompañada por una ventaja contingente y, debido a la época en la cual tuvo que defenderlos.
en parte impredecible, donde los términos de intercambio comienzan a tomarse Con el modelo actual, tal como sostuvo en numerosas ocasiones Ja presi-
favorables para los países principalmente de producción primaria. El aumento denta Cristina Kirchner, se tiende a hacer desaparecer la antigua antinomia entre
de los precios internacionales del petróleo, los minerales, y -especialmente- de sustitución de importaciones versus país primario exportador. De un lado, el
la demanda creciente de alimentos genera un escenario muy oportuno para cre- crecimiento del salario, el empleo y el gasto público sostienen una fuerte amplia-
cer industrializando y construir una matriz compleja con un máximo de esla- ción del mercado interno y con ello fortalecen un proceso de industrialización
bones articulados, entre la industria (liviana y pesada), el sector agropecuario "hacia dentro" y de sustitución de importaciones dando lugar a un progresivo
(incrementando su valor agregado), el sector servicios y de, más en más, articu- ensamble entre los diversos sectores de la producción. Por el otro, el impulso al
ládos con la economía del conocimiento y la cultura7 • incremento del valor agregado de nuestras exportaciones tradicionales, llevado
En este análisis Diarnand parece predecir la crisis final del 200 I. Porque .a cabo en los últimos siete años, provee crecientemente las divisas necesaiias
sostiene que en esas condiciones se suele recurrir al endeudamiento externo y se interrelaciona también con el resto de la matriz compleja que hoy se está
para sortear la rápida reducción de reservas -básicamente crédito financiero- y, impulsando. Las condiciones para profundizar este m6delo están dadas. Y de no
luego, para pagar los intereses y obtener nuevos créditos; así este mecanismo se variar el rumbo los argentinos podremos esperar un largo período de prosperidad
reproduce sin fin. Se está en presencia de una verdadera bola de nieve que en y romper con una política pendular.
algún momento pone límite a las entradas de nuevos créditos haciendo que las

7 Sobre las posibilidades que ofrece la "economía del conocimiento" véase Pérez Lindo, 201 O.

PRIMERA PARTE/ El pensamiento de Marce lo Diamand ... 143


142 ENSAYOS EN HONOR A MARCELO DIAMANO
Referencias biográficas ·.1
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0
Ed
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modelo agrario de los no.venta a las
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d e1d esequ1Tb · estmctural" . Semmano
1 no · · en Historia de la ciencia III. Doctorado
· Eeor¡a
· ': .
post-ConvertibÜidad
temología e Historia de la Ciencia. UNTREF. en pis,~.:
CI-illMBI!A: H.y 989) "~El último empr~sario nacional? (Crítica y alternativa al liberalismo:\"
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da mostrarse como el ejemplo emblemático de presentación de reclamos,
PEREZ LINDO, A. (2010) ¿Para qué Educamos Hoy? Filosofía de fa Educación Para un
Nuevo lv!undo. Biblos, Buenos Aires. acciones y posicionamientos meramente coyunturales y repetidamente
equivocados. Esto sucede porque buena parte de los economistas y dirigentes
PlÑEH_lO IÑIGUEZ, C. (2010) Perón: la construcción de un ideario. Ed. Siglo XXI Buenos
Aires. políticos y empresariales no han alcanzado a entender que las economías de
muchos de los países productores primarios, ricos en recursos naturales y con
diversos grados de industrialización, sufren las consecuencias de lo que Marcelo
l)iamand denominaba "una estructura productiva desequilibrada". Como resulta-
do, el desarrollo a largo plazo de estas economías dependerá de cómo se resuelve
el equilibrio entre las diferentes situaciones de competitividad de los distintos
sectores y subsectores económicos locales.
Con estos conceptos orientadores como guía es que desde el Frente Agrope-
cuario venimos sosteniendo desde hace años la necesidad de diseñar una Argen-
tina agropecuaria corno parte de un proyecto de desarrollo e integración nacio-
nal y regional con generación de trabajo y justa distribución de la riqueza; en
definitiva, concordante con una Argentina viable, sustentable, solidaria y justa,
y para que todos los argentinos puedan disfrutar con equidad de sus indiscutidas
riquezas.

Presidente del Frente Agropecuario Nacional.

ENSAYOS EN HONOR A MARCELO DIAMAND 145


PRIMERA PARTE/ El pensamiento de Marcelo Diamand ...
11.- El agro-paradi&ma neoliberal los sectores y subsectores de la economía. Las retenciones, con mecanismos
. "bles y adaptables de aplicación, resultan ineludibles frente a la realidad. de un
fl eXI d · d
. •· aís en vías de desarrollo, inevitables fre~t.e a una estructur~ pro uct1va eseqm-
·
Desde nuestra visión, reiteramos una vez más que la problemática agropecuaria .·
no puede ni debe abordarse atendiendo a la reseña de los mediáticos reclamos pun~ . •.h~b rada , e u·nprescindibles. para Ja crenerac1on
b • .
de empleo Ybienestar general
.
en un
tuales de una solipsista corporación rural, sólo focalizada en maximizar Ja renta · on más de cuarenta millones de habitantes que demandan trabajo y decenas
pms c · d"fi
agraria. Seguir esa línea de pensamiento econornicista implica necesariamente d ·1es de productores agropecuarios que merecen un tratamiento r erente.
vaciar los imprescindibles análisis de sus contenidos geopolíticos, sociales, cul- e ~~Argentina no puede retrotraerse a 'OH pasado ?minoso -:década de l?s. '90:-,
turales y ambientales y, en base a ese simplismo, incentivar un fundamentalismo ·donde no sólo el campo sino todos los sec~ore_s se vier~n sumidos en la cns1s 1_nas
11:ercantilista primitivo, regresivo y alejado del conjunto de la sociedad, espe- profunda de ta historia, c?n un marco ~e defic~t comercial Y fisc~l y endeudam 1en-
cialmente de los sectores más desprotegidos que demandan trabajo digno y la temo e interno a niveles de escandalo en moneda extranjera.
tos ex ·b·1·d d d
satisfacción de sus necesidades básicas. El agro en particular padeció el modelo de c?nvert1 1_1 a . con un g:·a o
Con ese posicionamiento ideológico neoliberal es que se abandonaron en el · l ncia tal que provocó la quiebra generalizada de mfimdad de micro,
de viru e . · · d
paroxismo de los '90 los verdaderos intereses de Ja familia agropecuaria y los de pequeñas y medianas empresas del campo, de'. comerc10, de· 1os s~~v1c10~ y e
las micro, pequeñas y medianas empresas rurales, ejes del proyecto de desarrollo · d tr. a en todas las regiones de nuestro pais, y el consecuente exodo 1ural y
1a m us 1 d · · ·
agropecuario nacional de mediano y largo plazo, tal cual lo entendemos.necesario desarraigo de cientos de miles de productores y pobladores . ~1 mtenor, siempre
para nuestro país. · ados en Ja bonanza o en la adversidad, a Ja evoluc1on del campo. Todo
mancomun , . . .
· · d be recoi·dar'sele a los ortodoxos en un escenario macroeconom1co
Sin cambiar esa suerte de agro-paradigma neo1iberal que se pretende vol- esto ocumo, e ' '
ver a instalar corr;io pensamiento único, ese esquema de crecimiento ilimitado sin un sólo punto de retenciones a las exportacione~.
de latifundios y monocultivos sin agricultores, soste~ido por la hipótesis de un Los salvajes esquemas neoliberales fundamental!stas del,mer~ad? a los que se
· n sometidas las actividades económicas de nuestro pa1s, pnnc1palmente en
planeta con recw·sos naturales inagotables, que requiere insumos y tecnologías viera h . l d"bl t
provenientes del exterior crecientes en progr.esión geométrica, y con efectos aquella década pero sin olvidar a los de las dicta~uras, so~ ª. ora me u_ 1 emen e
de desindustrialización y consecuente dependencia económica, continuaremos reconocidos como de devastadoras consecuencias econom1cas )'. sociales.
confundidos por análisis interesados, periféricos, parciales o inconducentes, e Quedó entonces demostrado irrefutablemente que el Estado tiene ~na respon-
inmersos en un subdesarrollo sin salida viable. . ·1·dad primordial en la definición de políticas que lleven a la catastrofe o al
sabl 1 . , b"
No se encontrarán soluciones válidas si en el ámbito agropecuario se per- éxito de los sujetos sociales de la economía en sus dJVersos am 1tos.
siste en impulsar una matriz productiva mercantilista cuyos orígenes se basan
en endiosar al mercado y sus. consecuencias derivan en la concentración de la
tierra y la economía agraria, debilitan ~l ingreso neto de divisas provenientes de 111.- El desarrolló productivo
las exportaciones, degradan el medio ambiente, exportan la fertilidad de nuestros
suelos a precio de liquidación, agotan recursos· naturales, desequilibran el desa- Hoy persisten en la coyuntura problemas que deben soluci?~arse y errore:
rrollo intersectorial y el regional, incen~ivan la desocupación y atentan contra la que deben corregirse. Pero este reconocimiento no puede habilitar a que unos
biodiversidad y la soberanía agroalimentaria local. · pocos árboles tapen al bosque: la economía argentina de ~oy muestr_a un proceso
Esa sesgada mirada crematística ha alcanzado tal magnitud que hoy la agenda de crecimiento, producción y desendeudamiento sost~mdo en el tiempo pocas
agropecuaria se circunscribe casi .exclusivamente al debate por las retenciones veces visto, junto a condiciones internacionales excepcionales que nos favorecen
a las exportaciones agropecuarias y a sus efectos fiscales. Sin embargo, estos y prometen seguir haciéndolo. . . .
Todos Jos países utilizan retenciones, aranceles, subs1~1os, tipos de vamb10
I' •

·verdaderos instrumentos de política macroeconéimica, interrelacionados diná- ·


micamente al tipo de cambio, a los precios internacionales y a los costos de diferenciales, restricciones sanitarias y hasta para-arancelanas par~ defender a sus
'''
11:
producción, no sólo actúan como elementos de recaudación. Las retenciones propios sectores menos competitivos internacionalmente. Las nac1o?es europeas,
también son procedentes para desvincular los precios externos de los alimentos en sentido inverso a nosotros, subvencionan su producci.ón ~1imana_ emplean~o
con los del mercado local pero, especialmente, resultan útiles para fijar tipos de enormes recursos para equilibrar sus desventajas en los termmos del mtercamb10
cambio diferenciales, dentro y fuera del sector agroalimentario. De esta manera comercial.
el país puede establecer rentabilidad de equilibrio y competitividad global sobre

147
146 ENSAYOS EN HONOR A MARCELO DIAMAND PRIMERA PARTE I El pensamiento de Marcelo Oiamand ...
Seguimos insistiendo en el imperativo de~ontar con una matriz productiva:; .. , . Entendemos que el abordaje de cualquier proyecto de desarrollo agropecuario
verdaderamente funcional a los intereses de la Nación. Para lograrlo, se requiere< ?fíaCional necesita generar un escenario de diálogo y debate en tomo a los temas
debatir y acordar un auténtico plan agroalimentario nacional que cuantifique ?téritrales que definirán el futuro productivo, económico y social del CaJ:DPº en
económicamente los beneficios ambiental~s, sociales, culturales y geopolíticos · -~'tl.uestro país y acerca de su interrelación con.los demás sectores. En los esquemas
que im~ortan la presencia de la familia y la pequeña y mediana empresa rural ..:,ffiacroeconómicos y sectoriales no puede soslayarse de ninguna manera que la
como ejes del desarrollo agropecuario nacional; y que defina más allá del man- figura central de la producción agropecuaria debe ser el pequeño y mediano
¡ .. ¡ dato de los gobernantes de tumo la Argentina agropecuaria que debe diseñarse productor, junto a su entorno territorial y familiar. . .
¡i a futuro. Pensamos en un proyecto de desarrollo productivo que establezca con Entre las múltiples razones para sostener esta pnondad, se cuentan la pers-
claridad no sólo c~án:o, sino qué, cómo y con quiénes vamos a producir y a >pe~tiva geoestratégica de plena ocupación del ten;torio, el equilibrio social en las
ocupar nuestro terntono. ·
diversas regiones del país -atendiendo a los procesos de desigualdad estructural
De lo contrario, los grupos monopólicos y oligopólicos, cori posiciones domi- y pobreza extrema-, así como el. imperativo de revertir los mecanismos de con-
nantes sobre áreas estratégicas y cadenas agroalimentarias, serán los que final- ~entración y desnacionalización de la producción, de la tierra y de la economía
mente fonnen opinión, impongan sus propias reglas, se apropien de los recursos en su conjunto. Se deben incluir, además, la defensa del medio ambiente y la
naturales, se queden con el trabajo de los que producen y licuen el salario. de Jos debida atención de la sustentabilidad económica y preservación territorial de los
que consumen.
· pueblos originarios.
Es sabido que el agua, el suelo y el subsuelo terrestre y marítimo de nuestro Un verdadero desarrollo integrado de todas las regiones que componen el
territorio son observados con avidez desde las poderosas potencias desarrolla- territm;o nacional sabrá contemplar la articulación y complementación de las pro-
das de una civilización cada día más necesitada de esos recursos. Sostener una ducciones y tradiciones culturales -artesanías y turismo incluidos- de los miles
estructura productiva en franco proceso de concentración, implica exclusión de parajes, pueblos y comarcas del interior productivo con efectivos prograrr¡.as
Y éxodo rural, territorio desocupado y regiones enteras expuestas a aventuras de fomento de la industrialización y comercialización en los ámbitos locales y
neocoloniales de despojo. regionales. Además, el Estado, en sus distintos niveles, debe llegar con la impres-
Paralelamente, la naturaleza nos recuerda a cada momento mediante desastres cindible infraestructura de salud, educación, vial y de comunicaciones que motive
ecológicos y flagrantes daños ambientales que existen límites para la utilización el arraigo de la población y el acceso a niveles de bienestar equitativos.
de los r~cursos y que se impone la obligación de preservarlos para las futuras En consecuencia, estimamos como oportuno en Ja presente coyuntura el man-
generacm~es. La concie~cia global de la humanidad en tomo a estas cuestiones y tenimiento de un tipo de cambio que preserve Ja competitividad de las produccio-
las apelac10nes a los gobiernos y líderes mundiales en ese sentido aanan terreno nes argentinas; esto refiere a la necesidad de establecer un nivel de retenciones
Y son cada vez más visibles las protestas y los reclamos de las 07-aanizacione~ a las exportaciones primarias de carácter dinámico, segmentado y en equilibrio
ciudadanas en todo el mundo, también en nuestro país. "" con el resto de las variables macroeconómicas (costos, prc:<cios internos e inter-
nacionales, tipos de cambio nominal, y poder adquisitivo del salario real).
Proponemos que se establezcan taxativamente nonnativas claras y precisas
IV.- La necesidad de dialogo y debate que impidan la hasta hoy presente distorsión de I'recios relativos entre los diferen-
tes eslabones de las cadenas agroalimentarias con que se favorecen los sectores
. Por a~os hemos predicado algunas ideas que nos parecen obvias pero nos sen- más poderosos y concentrados de los aparatos productivos y de comercialización
tnnos obligad~~ a volver sobre las mismas: .el campo es mucho más que márgenes (léase corporaciones fonnadoras de precios). Esta realidad económica pone de
b:~tos, ren~a~1hdad y co:i:petitividad. El campo es territorio nacional y su ocupa- manifiesto situaciones monopólicas, oligopólicas o de posiciones dominantes
~1on :in objetivo geopoht1co prioritario. Los productores somos tejido social del sobre mercados manejados de manera arbitraria, distorsionando valores a favor
mtenor, somos parte de los pueblos y ciudades que dependen del campo, somos de los detentadores de ese poder. Entendemos que resolver estas cuestiones
cultura productiva, costumbres y tradiciones. Si tenemos en cuenta estos valores conlleva necesariamente lograr el diseño de un proyecto de desarrollo integral
podemos acepta: que la~ retenciones son tan sólo un aspecto de esta comp1ej~ agropecuario de mediano y largo plazo en el que las políticas activas guberna-
estructu:a a~~ar1~. A~ahz~rla con objetividad requiere memoria agropecuaria, mentales permitan corregir estas distorsiones, aplicar incentivos o mecanismos
verdad, 3ust1c1a, 1magmac1ón y responsabilidad frente a la naturaleza. correctores para impulsar o desestimar producciones, afianzar la estructura social

·148
ENSAYOS EN HONOR A MARCELO OIAMANO PRIMERA PARTE/ El pensamiento de Marce lo Diamand ... 149
:..·:·:· ·b·1·dad social y alejada de la solidaridad y el bienestar general;
.. · ente de sens1 1 I d · ·
agraria y poblacional del interior y adecuar los sistemas productivos a los inte tus . rto en la inmensa mayoria de los casos, equivoca ~ e rn~usta. .
reses nacionales. · .•por.ere ' .d estas ideas elementales de convivencia a traves de un
Un campo unt o por . . . . . "' d 1 .
En este marco, para cumplir los objetivos propuestos, deberán jerarquizarsé·;. ·• <· · • ' • uario nacional democrático, part1c1pat1vo Y 1e era , sm
. novnn1ento agropec ' . . d
el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación y sus organismos':i . gran~ . . d · g ina naturaleza habilitará a desestimar para siempre e
·¿· immac10nes e nm t ' . . ..
(INTA, SENASA, ONCCA, etc.). Finalmente, y para rescatar áreas claves de Ia;i ' 1scr . .d d productividad sin límites y la de la maximizac1on
. ensam1ento 1a i ea e 1a . . d
producción del cautiverio económico y dependencia tecnológica sostenido por su P . u' ni·co 0 principal objetivo. Al mismo tiempo, separar e
s cranancias
corporaciones nativas o internacionales, y como elemento crucial y nn1nr1t:'lri~ de ª "
l . . 1 a· tr ·d s frente a la pobreza que los ro ea, a a mjus 1cia·
como 1 d l · · t"
propugnamos el fomento de las investigaciones científicas y tecnológicas en . su represen~ac10nl a º1~ brs ti a:r; que margina y al hambre que incapacita; también
e desarraiga, a ana 1a e s . . .
más alto nivel del CONICET, del INTI y de las universidades, centros de qu · · de la discriminación y del pensamiento umco.
estudios y organismos especializados del Estado. a los autontanos d .d da más oportuno que recordar una vez más a
. ., En este orden e l eas, na
Marceio Diaq¡and cuando reclamaba .. .
' ¡• · b" · ue tome en cuenta los desequ1l1bnos de la es-
"una po inca cam iana q . l
V.- Cuando el "nosotros" seamos todos . . ca argentina asegurando la rentabilidad del campo y a
tructura econom1 < ' • • • , • de
. . d s productivos con parnc1pac1on creciente
Es nuestra convicción que el vasto universo social que se reconoce como "el · industna, ap 1ican o proceso . 'fi l' . -
. b" de capital y conocimientos c1enn cos y tecno og1cos argen
campo" anhela forjar un futuro cercano donde el "nosotros" seamos todos los insumos, tenes . . ·' d ¡· "
. 1 - iento de una 1·usta d1stnbuc10n e ingreso .
nnos, con e acompanam .
argentinos, y entre ellos todo el universo de mujeres y hombres con cultura pro- .
ductiva dispuestos a fonnar parte del entramado social de nuestro interior, ocu- O cuando sostenía con absoluta convicción que: .
pando de manera equilibrada el vasto y fértil territorio que conforma la Nación "el desarrollo equilibrado del campo y la industria también s~n cond1-
Ser propietario de una porción de tierra, de campo -huerta, granja, chacra o . . para erradicar definitivamente la fuga de capitales y de
ciones necesanas
estancia-, es un privilegio que se potencia a través del tiempo y la historia. Somos
cerebros".
herederos y depositarios circunstanciales de un bien escaso e irreproducible que,
. d 1 . l x-vr debemos atender con perspicacia una realidad
como tal, debe ser tratado en función de los intereses de la comunidad en su con- Bren entra o e s1g o .i\. ' . • • l s macroeconómicas y financieras que
junto y laborado y explotado con la prudencia necesaria para poder transferirlo a dinámica con~lsi?nada por c~~~esl~:a :íses centrales, por cambios ambientales
las futuras generaciones en condiciones productivas. afectan cada d:a mas la ~con01~ l l peta por adelantos científicos y tecnoló-
Entender esto implica aceptar que durante el brevísimo lapso que nos toca
actuar como productores agropecuarios sobre una porción de suelo c_ultivable,
que hacen peligrar la vida so re"' e p ª1,1
. endentes y por transLormac10
n:s
sociales que pugnan por cuestionar
h
gicos sorpr . . .' . l . y reavivar la defensa de derechos umanos
estamos obligados a mantener una relación amigable con el medio ambiente y privilegios, d1stnburr mejor a nqueza
producir a medida de reales necesidades con prácticas de manejo sustentables.
elementales. 1 "d l recetas de quienes, ante la crisis emergente hip?te-
Al mismo tiempo, como beneficiarios de esa porción de territorio productivo, N? pod~mos o ~1 ar as un instante para intervenir el mercado financiero
recae sobre nosotros, mujeres y hombres del campo, una enorme responsabilidad caria mundial, no titubearon . ·muob1·11·arias emitiendo y lanzando
social empresaria. Los resultados productivos deben alcanzar a todos nuestros . d b os y corporac10nes 1 '
para salvataJeS . e a~c O 000 millones de dólares, una cifra equivalente al
compatriotas, no por beneficencia, sino por solidarios derechos en una comuni- en apenas d~s drns m~s de 50 : da del cono sur americano; o de quienes suben
dad que se pretende justa y progresista, si bien a esos fines la responsabilidad valor de casi tod~ la tierra.cultiva . 1 u antojo mientras al mismo tiempo
primordial corresponde al Estado. y bajan tasas de rntereses rnt~m~c10na esda sd crurúe~ y operadores mediáticos
Si logramos que se intemalicen en la sociedad estos conceptos de convivencia . . t . de la prédica mteresa a e "
ms1sten a ra:es . e a lique en la Argentina, inocentemente y
humanitaria básica y de derechos sobre los recursos natw·ales, podremos plasmar autóctonos e rntemac10nales enfiques 1 ~emanda en nuestros mercados internos
un tejido social del interior integrado al resto de los sectores sociales y econó- sin límite alguno, la ~ey de la o e~~\ª. os que hacen inviables a casi todos los
micos. El campo se nutrirá en una matri;z; ética, moral y productiva imbricada e internacionales y tipos de cam w ªJ
con los intereses de la Argentina como Nación y, fyente a la sociedad, mostrar sectores de la economía nacional.
una imagen renovada y diferente de la que a veces suele aparecer como egoísta,

151
PRIMERA PARTE f El pensamiento de Marcelo Diamand ...
150 ENSAVOS EN HONOR A MARCELO DIAMAND
economía, desendeudarniento externo, superávit fiscal y comercial, y reserVas
Ji el Banco Central que superan los cincuenta mil millones de dólares. ·
> Estos parámetros ponen de manifiesto las bondades de un modelo que ha
('.(;(jfoc;ado como su principal sostén el mantenimiento de un tipo de cambio alto ..
\y.c;ompetitivo, especialmente sobre los sectores con menores ventajas c01npa- ·
::',i-ativas a nivel internacional, con retenciones a las exportaciones agropecuarias,
,o::~~anceles de importación y restricciones al ingreso de capitales. De esta manera,
'::'implícitamente, se reconoce "el grado de producttvidad industrial existente como
'::un dato de la realidad" de nuestro país, como bien ya lo reclamaba décadas atrás
Marcelo Diamand a través de todos sus escritos.
La discusión parcial a favor o en contra de las retenciones a las exportacio-
nes sin tener en cuenta todas las variables macroeconómicas es .inconducente y
funcional para quienes las han utilizado como esco1lo para el diálogo y como
traba para el diseño consensuado de un proyecto de desanollo nacional adaptado
a tas condiciones de competitividad .internacional que presenta cada uno de los
sectores económicos locales.
Sin desarrollo industrial, el desempleo se transforma en la constante de la
economía pues ya hemos comprobado, y de manera reiterada, que con el campo
no alcanza. Con el c¡impo no bastó para evitar la crisis de los noventa. La solución
significa salir del debate inconducente de "retenciones sí, retenciones no", pasando
a discutir los verdaderos problemas que acechan a la producción agropecuaria y a
Jos productores; frenar las arbitrariedades de la matriz productiva del modelo de
los noventa que se resiste a desaparecer; desactivar Jos procesos de concentración
que se pueden observar en casi todas las producciones como consecuencia de un
Estado desguazado y aún con limitaciones para controlar a un poder económico,
que en muchos casos todavía puede imponer condiciones.
Luego de las dificultades originadas durante la reciente crisis económica y
financiera mundial -todavía con desarrollo futuro incieito- y la intensa y genera-
lizada sequía del 2008 en nuestro país, se presenta sin embargo ahora, próximos
a ingresar al 2011 -y si el clima ayuda-, un panorama alentador: precios interna-
cionales en ascenso para todos nuestros productos agropecuarios y posibilidades
ciertas de poder continuar con este proceso de desanollo nacional con equilibrio
intersectorial.
VI.- Con el campo no alcanza Pero aún faltan cosas. La Argentina necesita oxigenar el modelo económico
vigente que nos ha pern;iitido salir de la crisis. Necesitamos industrias, conoci-
_No obstante los errores y las omisiones cometidas, el modelo económico miento y tecnología global sobre toda la economía. La .inversión en educación en
ap_lic~d?luego de la salida desordenada de la convertibilidad, de la pesificación todos los niveles apuntando al largo plazo, como factor de inclusión y desarrollo
asrrnetnca con ruptura de todos los contratos y del enorme costo social que tuvie- y como un Derecho de Todos -como hacen los países de avanzada-, la refonna
ron que pade~er los sectores más desprotegidos de la sociedad, ha logrado superar política (tantas veces declamada), la reformulación del sistema fiscal impositivo,
en ~ran ~edida la que podemos considerar como la mayor crisis económica de la regularización del empleo y de la economía .informal, el trato y condiciones
la histona de nuestro país. diferenciales para las pequeñas y medianas empresas de nuestro país, y la moder-
S~ ~uede ob~ervar hoy, co~ cierto grado de optimismo, una sorprendente recu-
perac10n de casi todas las vanables rnacroeconórnicas: crecimiento sostenido de

153
PRIMERA PARTE/ El pensamiento de Marcelo Diarnand ...
ENSAYOS EN HONOR A MARCELO DIAMAND
nización en infraestructura son algunos de los elementos pendientes de abor
decisivo por parte del Estado, pero no los únicos.
Aún permanecen en nuestra estructura económica, o más bien en el pen
miento de algunos dirigentes, la distracción, ignorancia o desentendimiento fre'
a la degradación que sufre la Madre Naturaleza, frente al híper consumismo cf
tructor de recursos naturales. No resultan ajenas a esas negaciones la dístor~!
de los precios relativos a favor de los eslabones más poderosos y concentra ideas de Marcelo Diamand
de las cadenas agroalimentarias, la concentración y transnacionalización de
tierra y de Ja economía agraria. Tampoco las enormes diferencias que exist'
'~""1a política económñca argentina
e.
entre unos pocos demasiado ricos frente a millones de connacionales padecien
situaciones de extrema pobreza, siendo que la política formula permanentes vo
por la equidad social y que los argentinos solemos vanagloriarnos de habitarti
país rico, expresión que puede quedar en una vana gloria. ·
Estas circunstancias no invalidan los beneficios obtenidos hasta ahora.'Prb.
fundizar el programa y las transformaciones es el desafío para impulsar los cani
bios que restan plasmar. Apostamos a construir ese "nosotros, los argentinos''; '
revalorizar los sueños, las utopías y la solidaridad, a la siembra fecunda,' a trabaj
el telar del entramado de un proyecto de desarrollo nacional de largo plazo,
forjar una Argentina, orgullo de sus habitantes, que aporte alimentos, biertesi::
servicios y cultura en beneficio de la humanidad. ··

Referencias bibliograñcas

DIAMAND, M. ( 1972) "La Estructura Productiva Desequilibrada Argentina y el Tipo de Cam"


bio", Desarrollo Económico, vol. 12, nº 45. "
DIAMAND, M. (1973) Doctrinas económicas, desarrollo e independencia, Editorial Paidós, · ·
Buenos Aíres: ·

155

ENSAYOS EN HONOR A MARCELO DIAMAND


·El tipo de c~mbio como instrumento de política

Jorge Remes Lenicov1

1.- Consideraciones generales sobre el instrumento cambiario:


el tipo de cambio nominal

os países desarrollados (PD) y los países en desarrollo (PED)2 tienen


diferencias estructurales importantes que dan lugar a diferentes objetivos
de política Los primeros buscan mantener sus ya elevados niveles de vida
y se conforman con tasas de crecimiento del orden del 3% anual, mientras que
los segundos requieren tasas de crecimiento superiores, de más del 5 ó 6% para
mejorar sustancialmente el bienestar de sus habitantes. En consecuencia, siendo
los objetivos distintos, también lo serán la estrategia utilizada y los instrumentos
elegidos.
En ese sentido, muchos PED utilizan instrumentos que aplican o aplicaron
hace tiempo los países que hoy se consideran desarroJlados: aranceles más ele-
vados, disponibilidad de créditos a tasas de iriterés sübSidfadas, tipo de cam-
bio competitivo y diferenciado, algunos subsidios específicos, desgravaciones
impositivas, apoyo tecnológico, etc.; y lo hacen en un marco institucional ade-
cuado, con su macroeconomía ordenada y abierta, mirando al mundo como una
oportunidad e incrementando la inversión destinada a la educación y a la inves-
·tigación en ciencia y tecnología.
De todos estos instrumentos, el tipo de cambio es muy significativo, por
tratarse de un precio macroeconómico estratégico que influye sobre toda la eco-

1 Ex-Ministro de Economía de la Nación Argentina


2 Se excluyen los denominados Paises Menos Desarrollados cuyo ingreso es inferior a los 1.000 ·
dólares per cápita y que, por lo tanto, requieren otro tipo de e~trategia.

SEGUNDA PARTE/ Las ideas de Marcelo Diamand en la política económica argentina


n~_mía: ba_lai:ce de pagos, expectativas de ganancias e inversiones, salarios, inffa}
c10n, c_recumento y empleo. Muchos de los países hoy desarrollados Jo utilizara .•: ·,l.ibrernen,te en su mercado específico, independientemente del grado de d~sarrollo::
en algun momento de su historia reciente estableciéndolo en un nivel competiti).' ,'<l,Ua economía y sin tener en cuenta si ese nivel permitía o no el ctecimient~ .··
~ara a~udar a reconstruir y ampliar su estructura productiva, en particulai· ¡~': .(el uso pleno de los factores de producción y la sustentabilidad hacia el futuro'.
m~~stna. Basta re~ordar el valor del marco alemán y el yen japonés después de> >;.'.:.'Muchos de los PED no aceptaron la propuesta y llevaron adelante una política
la - Guerra Mundial que se mantuvo fijo hasta 1971. Luego hicieron lo mismo : '~cambiaría propia, con algún tipo de intervención para definir su nivel y regular
Corea del Sur y Taiwán entre 1960 y 19843 • .·.· . el movimiento de capitales. Por el contrario, todos los que siguieron el recetario
En l~ actualidad, muchos PD inciden sobre el tipo de cambio a través de l ·· del Consenso de Washington tenninaron en una crisis de balance de pagos y un
ta~a de mterés e_stablecida por el banco central (la muy alta monetización per~ altísimo endeudamiento público. ·-
n:1te este mecamsmo) y las operaciones con títulos públicos, también de manera
direct~, a través de la compra y venta de divisas. Lo ocurrido du¡-ante la crisis
financiera desatada en 2008 es un claro ejemplo que llegó a su máxima expresión 11.- Qué hacen los países cuando quieren proteger un sector:
en el segundo semestre de 201 O, cuando los bancos centrales actuaron directa- el tipo de cambio efectivo
mente para evitar que la revaluación de sus monedas provocara la desaceleración
de !as exportaciones. Es lo que sucedió en Japón, Reino Unido, Suiza, Estados Todos los PD y PED han tenido y tienen sectores con productividades rela-
Umdos Y Corea del Sur. Tampoco debe olvidarse que en I 985 se aicanzó un tivas diferentes. Por ello han creado mecanismos para.Ja convivencia y el cre-
i"'.1
acuerd~ ~ntre las economías desarrolladas para coordinar sus políticas cambiarías cimiento lo más armónicos posible, tanto a nivel regional como a nivel social.
Y penmtir la devaluación del dólar en relación al marco alemán y el yen japonés Uno de ellos es el tipo de cambio efectivo que está dado por el tipo de cambio
(Plaza Accord). nominal y por los impuestos y los subsidios al comercio exterior.
. Por su parte, los PED también inciden sobre el tipo de cambio. Algunos actúan Si bien no hay ningún organismo internacional que regule el tipo de cambio
d1rectamente como lo hace China desde hace 20 años y otros utilizan un sistema nomínal, existe una autoridad para el comercio mundial: la Organización Mundial
de flotación administrada mediante la intervención directa en el mercado de divi- del Comercio (OMC), que se encarga, entre otras cuestiones, de los aranceles y
sas y/o controles sobre el movimiento de los capitales financieros. Estas últimas los subsidios. Luego de cada Ronda (la última fue la Ronda Uruguay en 1994) se
medidas han sido ªP.licadas con frecuencia durante el segundo semestre de 2010 establecen los nuevos valores máximos para los. aranceles y para los subsidios a
en país~s c_omo Brasil, Tailandia, Malasia y Chile, que pu!¡ieron 0 aumentaron la producción y a las exportaciones. Todos los países tienen aranceles diferentes
las restncc10nes a los ingresos de capitales financieros para evitar la volatilidad y muchos son los que han consolidado subsidios directos a las exportaciones y
y la revaluación de· sus monedas. a algunas actividades internas, entre ellos, los EE.UU., la Unión Europea, Japón
Si l~ tasa de int~rés es un instrumento de política por excelencia para los y Brasil. No es posible aumentar los aranceles ni los subsidios más allá de io ·
P~,- el tipo de car:ib10 lo es para los PED. Si los bancos centrales de los PD fijan consolidado en la OMC. Como resultado de ello, todos los.países tienen un tipo
d1s~1~tas tasas de mterés de referencia, según el plazo y la actividad, mediante la de cambio efectivo diferenciado, para las inlportaciones mediante los aranceles,
p~ht!ca de redes~uentos, de efectivos mínimos, o de las operaciones con bonos y para las exportaciones mediante los subsidios y los impuestos (derechos-o
pubhcos, ?por que no aceptar que los PED hagan lo mismo con el tipo de cambio? retenciones). ·
No hay mnguna autoridad monetaria internacional que establezca oblio-aciones Los derechos a las exportaciones no están prohibidos y respetan lo establecido
s_obre el sistema monetario y financiero de cada país, tampoco para establecer el por el GATT/OMC en 19944 • Esto explica por qué son aplicados por algunos PD
tipo de cambio apropiado para cada economía. (Canadá, Noruega, Nueva Zelanda) y muchos PED (Indonesia, China, Rusia,
La definición de la política cambiaría ha generado un sin número de discu- India), básicamente para los productos agrícolas y pesqueros.
siones acadén:i~as y políticas. En los últimos 30 años, siguiendo los preceptos Hay quienes señalan que constituyen un subsidio implícito para.aquellas acti-
de la concepc10n preponderante, y en un contexto de libre movimiento de los vidades que no pagan derechos o que lo hacen a uria tasa menor al.íle la. materia
capitales, se insistió en que el tipo de cambio tenía que ser único y se debía definir prima utilizada. Lo mismo ocurre con los aranceles que, en general, todos los
países diseñan según el valor agregado, cobrando tasas más altas· cuanto uiás
3 Con el tiempo, en todos estos países, el tipo de cambio se fue revaluando debido al fuerte au- elaborado sea el producto (escalonamiento arancelario). Por ejemplo, los EE.UU.
men_to de la productividad y a la muy baja inflación en comparación con Jos EE.UU. Por este
motivo, pese a su revaluación, el tipo de cambio siguió siendo competitivo.
4 OMC (2010).

158 ENSAYOS EN HONOR A MARCELO DIAMAND


SEGUNDA PARTE I Las ideas de Marcelo Oiamand en.la políti•;a económica argentina 159

aplica~ un ar~cel del 0% para la soja,_2,2% para la harina de soja y 19% pari
el ~ce1te d~ SOJa. En la ~ ocurre lo mismo: 0% para los porotos, 4,5% para 1~ m.- La maldición de los recursos naturales, la enfermedad
harma, _6,4Vo para el aceite en _brnto y 9,6% para el aceite refinado. Los paíSes holandesa y el concepto de la Estrúctura Productiva
que aphcan derechos ha~en lo mvers?, son más altos cuanto más primario sea ef Desequilibrada
producto, e? consecuencia, se puede mterpretar que la.s retenciones diferenciales
son el espejo de los aranceles diferenciales. · La literatura económica hace referenc.!a a la "maldición de los recursos .natu-
:ram bién ~abe preguntarse: ¿por qué se aceptan tipos de cambio múltiples para' · rales" y a la "enfermedad holandesa" 5 • En el primer caso, informa que la mayoría
las 1mp01taciones y no se aceptan para las exportaciones? La teoría económic ·· de los países ricos en recursos naturales se destacan por su inestabilidad polí-
se_ñal~ que bajo ciertos supuestos, el óptimo se alcanza con el libre comerci~ tica y su bajo desanollo. En estos países los intereses extranjeros y las familias
(si~ nm~a traba, sea cuantitativa o impositiva) y con un tipo de cambio único· dominantes acaparan el poder y las riquezas, obstaculizando el crecimiento de
Y hbre. Sm _embargo, en la realidad muchos de esos supuestos exigidos no se otros sectores;.engeneral, sus actividades están relacionadas con el petróleo, las
o~servan: nmgún país aplica una política de libre comercio pleno sin aranceles piedras preciosas y las materias primas, tanto minerales corno vegetales, cuya
m ret~nc10nes, ni deja de intervenir, directa o indirectamente, sobre el tipo de producción está muy concentrada. Estos productos definen el nivel del tipo de
camb1?. No se puede volver a errores pasados, como los de algunos funcionarios cambio y se enfrentan con una alta volatilidad por 1as fuertes oscilaciones de
argentmos que promovían la apertura indiscriminada y decían que.si otros tienen sus precios. Pudo haber sido el caso de la Argentina durante la expansión de la
a~tos aranceles, peor para ellos ... y si dan subsidios a las exportaciones, mejor frontera agrícola entre 1880 y 191 O, pero no lo es en el presente, puesto que el
aun porque podemos aprovechar y comprar más barato. agro está actualmente muy diversificado y la trama industrial es importante.
Se podría preguntar ¿Por qué proteger al menos competitivo? Existen innu- Por su parte, la "enfermedad holandesa", nombre acuñado por la publicación
merables respuestas: para generar internamente un mayor valor agregado, crear The Economist en 1977, deriva del descubrimiento de gas en el Mar del Nmte de
empleo, ocupar el espacio territorial, promover regiones, embellecer el paisaje los Países Bajos en 1970, que al provocar un fuerte crecimiento de las exportacio-
asegurar el autoabastecimiento alimenticio, evitar la escasez de divisas, 0 desa~ nes, generaron la revaluación de su moneda y la destrucción de parte de su tejido
rrollar sectores que serán de "punta" en el futuro. Esta actitud se corresponde industrial y agropecuario. Para reeqitilibrar la situación debieron implementar
con la ~xperien~ia histórica que muestra que para alcanzar dichos objetivos es ciertos mecanismos de fonna de no afectar al resto de la economía por la reva-
necesaria_ la a~ción del Estado y que ningún país se desarrolló sólo con los pro- luación del tipo de cambio. Fue un hecho que apareció repentinamente y podría
ductos pnmanos, aunque estos sirvan como base para el de~pegue. asimilarse al caso de cuando se registra un fuerte aumento de los precios inter-
En lo~ ~D, con:o el agro tiene menos productividad relativa que la industria nacionales o cuando hay una gran devaluación que beneficia desmedidamente a
se lo subsidia, de diferentes maneras: mediante aranceles elevados y escalonados quienes exportan. En estos casos los gobiernos implementan distintas medidas,
aportes directos al productor, subsidios a las exportaciones créditos favorables' corno las retenciones, con el propósito de alcanzar nuevamente el equilibrio, tal
~versión en infraestructura y apoyo tecnológico. Además, ~antienen dicha polí~ como ocurrió en varias oportunidades en la economía argentina.
tica en el l_argo plazo: en ~os EE.UU. y en Japón a partir de los años treinta y en la El concepto de Estructura Productiva Desequilibrada desarrollado por Marcelo
UE a partir de los años cmcuenta, cuando lanzaron la Política Aorícola Común Diamand hace unos 40 años 6 , antes de la ocurrencia y conceptualización de la
El apoyo de los PD a la agricultura, sin el cual no podría subsisfu, es.del orde~ "enfermedad holandesa'', se refiere a algo más estratégico. Si bien pasaron varias
del 1% del PIB: cerca de la mitad es financiado directamente por el Estado y el décadas la idea continúa vigente, porque a pesar de que la estructura económica
resto ~or los consumidores mediante altos aranceles de importación. El apoyo a argentina ha cambiado mucho, siguen existiendo sectores con productividades
la agricultura fue de 265 mil millones de dólares en 2008 (OCDE) y representó relativas más bajas, que es necesario promover.
alrededor del 25% de los ingresos brutos del productor. Por su parte, los aranceles En definitiva, la cuestión de la "enfermedad holandesa" y el concepto de
a la industria son muy bajos, pero no inexistentes. Diamand son dos temas que deberían tenerse en cuenta al definir la política
En consecuencia, el mundo se mueve con tipos de cambio efectivos múltiples cambiaria en los PED; uno es más bien de carácter coyuntural mientras que el
tanto para las importaciones como para las exportaciones, que directa o indi:rec~ otro es más estructural.
tamente son regulados por la autoridad económica.

5 Karl (1997); Stiglitz (2006: Cap. 5); Sala-1-Martin y Subramanian (2003).


6 Diamand (1972, 1973 y 1978).

160 ENSAYOS EN HONOR A MARCELO DIAMAND


SEGUNDA PARTE I Las ideas de Marcelo Diamand en la política económica argentina 161

.i.:.
IV.- El aporte de Diamand para el entendimiento de la· ~Órque ello impide que la !ndustria exporte 10 • Por esta r~~n,_ el tipo_ de cambi~
'deberá establecerse a un mvel que promueva la exportac10n mdustnal, .Y habra
economía argentina
./'a~' aplicarse algún impuesto ~retencione_s) a las expo_rtacion~s del secto; más pro-
,;,·> ductivo de forma tal que el mvel de su tipo de camb10 efectivo sea equivalente al
Uno de los aportes más significativos de Diamand fue Ja manera en que dese
cribió el funcionamiento de la economía argentina. Explicaba que la Argentina ·
f,. de la situación anterior y no impida su modernización y expansión.
'· ·· En té1minos conceptuales, Diamand concluía que el tipo de cambio.debía ser
tenía una Estructura Productiva Desequilibrada porque contaba con un sector(
instrumento de política que atendiera a las diferentes situaciones en pos de
de alta productividad relativa, ya fuera por sus recursos naturales o por razones
>un crecimiento sostenido y generador de empleo, y que no podía ser asimétrico.
históricas, como en el caso del sector agropecuario, y de otro sector con baja pro- ·. También planteaba que para evitar el "péndulo" se requiere de un consenso gene-
ductividad relativa como la industria7 . Por la manera en que se definía la política . ral que otorgue estabilidad a dicha política, porque esa es la forma de crear un
ec~nómica en general y la cambiaria en particular, el comportamiento económico · marco propicio para incentivar las inversiones.
resultaba siendo cíclico, por lo que lo denominaba el "péndulo"ª.
Durante la expansión de la economía las divisas obtenidas por el sector más;
competitivo no alcanzaban a financiar las importaciones requeridas por las manu- .
facturas. La solución a la que se recurría en este caso era la devaluación, que al
v.- La política cambiaria en la Argentina
encarecer los productos de la canasta familiar y estar acompañada por una restric-
Históricamente, la definición de la política cambiaría en la Argentina siempre
ción monetaria y fiscal, generaba una transferencia de ingresos cuya consecuencia
generó conflictos, porque encierra dos cuesti~nes trascendente~: una en términos
era el inicio de un proceso recesivo, que permitía volver a alcanzar el equilibrio
de transferencia de ingresos; y la otra relacionada con el estilo de desarroTJo.
en el balance de pagos. Diamand explicaba así las crisis argentinas entre 1952
Como ocurrió en tantos otros campos, nunca se pudo tener una política cambiaría
y 1989. También señaló que muchas veces, como ocurrió con la política de tipo
estable que ayudara a lograr un crecimiento sostenido e integrador. Esta discusión
de cambio fijo (la "tablita") establecida entre 1978 y 1981, se logró posponer
también se observó en muchos otros países, pero ellos lograron consensuar y
Ja crisis recurriendo al endeudamiento en el exterior, lo cual agravó la situación
annonizar las políticas de largo plazo.
dejando una pesada herencia para el futuro 9 • Algo muy parecido ocunió con el
Además, se plantearon otras dos discusiones. La prüi::era sobre el régimen
régimen de convertibilidad implementado en 1991, pues mediante un muy fuerte
cambiario, y tanto fue así que se aplicaron todos los conocidos, desde esqu~mas
endeudamiento se logró posponer el estallido hasta finales de 2001.
absolutamente libres, pasando por la flotación ad.ministra<;la y el desdoblaimento
Diamand consideraba que la devaluación luego de cada crisis era un paso
del mercado, hasta el extremo de fijarlo in etemum al mismo valor que el dólar.
necesario, pero tal como fueron realizadas, sólo sirvieron para frenar las impor-
Hasta hubo proyectos que pretendían ir directamente a la dolarización, lo cual
taciones; una vez que pasaba el primer efecto reequilibrante, el ciclo expansión-
habría sido ¡;:atastrófico.
recesión volvía a aparecer. Ello sucedía porque siempre hubo una asimetría en
fa política cambiaría, esto es, un tipo de cambio más alto y diferencial para las
importaciones, con el objetivo de proteger a la industria; pero nada se hacía para
promover ·1as exportaciones. "Para romper este círculo", decía Diamand, "es
necesario diseñar una política de promoción de las exportaciones de manufac-
turas" proponiendo para ello varios instrumentos, entre ellos, uno fundamental:
no se puedy fijar el tipo de cambio al nivel del sector más productive, el agro,

7 Puede darse el caso de que tecnológicamente una rama industrial tenga J:i misma productividad
que su par en el exterior, pero que no sea competitiva debido a la política cambiaría o a las
ineficiencias del conjunto de la economía.
8 Otros analistas, con sus variantes, llamaban a este comportamiento "stop and go''. Ver BRAUN
y JOY (1981). 10 Algunas medidas propuestas por Diamand están actualmente prohibidas por la OMC, tal como
9 . Entrevista a M. Dianiand por CHUMBlTA (1989). los subsidios directos a las exportaciones industriales.

SEGUNDA PARTE/ Las ideas de Marcelo Diamand en la política económica argentina 163
' 162 ENSAYOS EN HONOR A MARCELO OIAMAND
Grqfico J: Evolución del Tipo de Cambio Real 195~-2009 _ · •· !':D la cuenta corriente de 58,8 mil millones de dólares (7,4 MM ____,,_u,.
· Relación peso/dólar- valores promed10 anuales. Ano 2001 = 1 ':lugar a un fuerte aumento de reservas y a un proceso de desendeudamiento.:,
·;· · La necesidad de tener un tipo de cambio competitivo y estable en térniinos,
.< reales, tanto por su impacto positivo sobre el crecimiento y el empleo .en los PED
$/u$s
1
>como por su efecto en la reducción de la volatilidad macroeconómica, tan comi:in
6,00
'.··.~ en América Latina hasta el inicio del siglo XXI, es ampliarnente reconocida en
literatura económica; es que no existen prácticamente casos de países que
·hayan acelerado el crecimiento sin una tasa de cambio competitiva y un superávit
5,00
~omercial1 1 • Además, estos países pudieron incrementar sus reservas, lo que les
permitió enfrentar mejor la crisis financiera de los PD de 2008/201 O.
4,00

3,00

2,00
t Cuadro 1: Balanza en Cuenta Corriente en miles de millones de dólares

1992-2001 2002-2009
Promedio Promedio
1,00 Total Total

Bienes servicios (saldo) -37,7 -3,8 113,9 14,2


Exportaciones 257,3 25,7 420,0 52,5
Importaciones 295,0 29,5 306,I · 38,3
~lipa de carrblo real - - • • A'omedio 1950-2009 ~-A'amedio 92-01 --A'omedio 1970-2009
Rentas transferencias -50,2 -5,0 -55,0 -6,9
Cuenta corriente (saldo) -87,9 -8,8 58,8 7,4

Fuente: Elaboración propia en base a INDEC y a EE.UU., Bureau ofLabor Statistics. Fuente: Elaboración propia en base a datos del INDEC.

La otra discusión fue sobre el nivel. Habida cuenta de que tampoco en este Cabe preguntarse cuál es el tipo de cambio competitivo. Si no hay problemas
aspecto hubo. acuerdos, el tipo de cambio real fluctuó permanentemente según con la "enfermedad holandesa", se lo puede definir como aquel que permite
las circunstancias, las presiones y las consideraciones de la política económica. usar plenamente los factores de producción, crecer sostenidá.mente y lograr el
Es así como la variabilidad del tipo de cambio real en los últimos 60 años ha sido equilibrio tendencial de la cuenta corriente del balance de pagos, o un superávit
notable. Sólo hubo dos períodos relativamente largos de estabilidad: el primero consistente con la política fiscal y monetaria. En caso de existir la "enfermedad
durante la convertibilidad (1991-2001), cuyo nivel real estuvo en menos de la holandesa", además de lo antedicho, el tipo de cambio deberá posibilitar las
mitad de la media del período 1950-2009, y el segundo a partir del 2002, luego exportaciones de bienes industriales.
del orvershooting inicial, que estuvo alrededor del promedio de todo ese largo En ningún caso el tipo de cambio será aquel que está dado específicamente
periodo considerado. por las fuerzas del mercado de divisas, que no sólo está influido por los rubros
Precisamente, en esos dos períodos es posible evaluar Jos resultados en tér- de la cuenta corriente sino también por el movimiento de capitales financier-0s.
minos del balance comercial y de cuenta corriente: durante la convertibilidad En ese sentido se deberá intervenir para que el tipo de cambio sea competitivo y
el déficit comercial fue de 37,7 mil millones de dólares (- 3,8 MM anuales) Y se evite la volatilidad generada por el comportamiento de lós precios :internacio-
el déficit de la cuenta corriente fue de 8'.7,9 mil millones de dólares (- 8,8 MM nales y/o el movimiento de los capitales financieros. En algunas oportunidades,
anuales), lo cual se financió mediante un fuerte endeudamiento externo. Lo ocu-
rrido entre 2002 y 2009 fue exactamente lo contrario: el superávit en el balance 11 Eichengreen (2007); Bresser Pereira (2009); Frenkel y Rapetti (201 O); Frenkel y Rapetti (2008);
comercial fue de 113,9 mil millones de dólares (14,2 MM anuales) y el superávit Rodrik (2007); Carrera y Bastoure (2003).

ENSAYOS EN HONOR A MARCELO DIAMAND SEGUNDA PARTE/ Las ideas de Marcelo Diamand en la política económica argentina 165'
' 164
como sucedió durante la "tablita" y la convertibilidad, el Gobierno se·éndeudó y del PIB y del empleo. Es. fundamental en la generación de divisas mientras su
estableció internamente una tasa de interés superior a la tasa de devaluación para impacto ocupacional es limitado.
que ingresen capitales que compensen el déficit en la cuenta corriente y se pueda También hay ramas industriales de una muy alta productividad relativa.·Entre
sostener el tipo de cambio preestablecido. Sin embargo, se tenninó agravando la ellos se encuentran los alimentos elaborados y las refinerías de petróleo, que son
situación, puesto que a la sobrevaluación cambiaría se le adicionó una alta tasa derivados de recursos naturales. Además, sé deberán registrar varios productos de
real de interés. la química y petroquímica (plásticos), de la industria metálica y siderurgia, de la
La ecuación debería ser invertida: lo importante es el crecimiento sostenido industria automotriz y de la maquinaria agrícola (sembradoras), y los laboratorios
y el empleo, y el tipo de cambio es sólo un instrumento. A partir de un tipo de medicinales (medicamentos), todos ellos, sectores de destacado comportamiento
cambio competitivo que promueva las exportaciones industriales surge la idea exportador 13 •
de las retenciones para los sectores que no necesitan de esa paridad cambiaría Como los límites entre el agro y la industria están más diluidos que antes por
para lograr rentabilidad, invertir y crecer. · Ja creciente industrialización del campo, es fundamenta! dejar a un lado la dico-
Algunos señalan que las retenciones discriminan al sector agropecuario, pero tomía entre unos y otros, tan común durante muchas décadas.
esto depende del nivel del tipo de cambio establecido. En la década del noventa En realidad, la detenninación del nivel del tipo de cambio competitivo y
. no había retenciones, pero como el tipo de cambio estaba sobrevaluado, en 2001 diferencial es un mecanismo de prueba y error, debido a la complejidad del pro-
la mayoría de los productores tenían hipotecadas sus tierras y no eran pocos los ceso productivo; además, debería ser revisado periódicamente, por los acelerados
que ya habían quebrado. Entre 2002 y 2009, con las retenciones pero a partir de cambios tecnológicos y del contexto internacional. Y las retenciones no deberían
un tipo de cambio competitivo, la producción creció aceleradamente. La produc- ser vistas como un castigo sino como una forma de brindar oportunidades a otros,
ción media de granos entre 1994/5 y 2001/02 fue de 57 millones de toneladas, con productividades relativas menores, para que puedan expandirse, y lograr un
mientras que entre 2002/3 y 2009/10 se produjeron 80 millones de toneladas, crecimiento más equilibrado y sostenido para todo el territorio nacional
mostrando un crecimiento de 40% 12 . Por su parte, el nivel de las hipotecas se
redujo de 17 a 4 millones de hectáreas y el valor de los campos se cuadruplicó, ya Algunas consideraciones particulares
sea medido en dólares o en pesos a valores constantes. Por lo tanto, no se puede
decir que a partir de 2002, cuando se establecieron las retenciones, se discriminó El Impuesto Inmobiliario y las regalías: hay quienes plantean que en lugar
al campo, ya que los datos indican lo contrario. de las retenciones se debería aumentar el Impuesto Inmobiliario, con el fin de
Claro está, no es posible tener ni cualquier tipo de cambio ni cualquier nivel captar la renta de la tierra y las regalías sobre los combustibles, que son recursos
de aranceles ni de retenciones. Los derechos deberían posibilitar que los sectores no renovables. Este planteo tiene su lógica, pero lo que se está evaluando en
involucrados logren una rentabilidad suficiente que les permita reinvertir, mien- esta oportunidad es una retención que tiene por objetivo promover una mayor
tras que los aranceles deberían ser tales que sirvan para proteger pero también industrialización de las materias primas en el país, exportar más valor agregado
incentivar la modernización y la eficiencia. Hay que buscar un equilibrio entre y lograr que el tipo de cambio'no sea asimétrico. En este mismo sentido cabe 1a
los sectores que generan divisas (agro, combustibles, minerales e industria de alta respuesta a quienes proponen que las retenciones sean acreditadas a cuenta del
productividad relativa) y los que generan empleo (industria, cultivos regionales Impuesto a las Ganancias, aunque en este caso habría que resolver cuestiones
y algunos servicios como el turismo). muy complejas de administración impositiva.
El sector agropecuario pampeano sigue contando con una productividad rela- ¿Quién es el que paga el tipo de cambio competitivo?: en principio, lo pagan
tiva muy alta no sólo gracias a la tierra sino también a los extraordinarios cambios los consumidores en general, pero esto es cierto únicamente a nivel individual,
tecnológicos y a las innovaciones en materia de métodos de cultivo y almace- pues hay que tener en cuenta que al propender al crecimiento sostenido y al
namiento. En la actualidad, el proceso de producción tiene eslabonamientos con empleo, es la sociedad en su conjunto la que termina ganando.
el resto de la economía mucho más intensos que antes; sumando también las ¿Quién paga las retenciones?: las pagan los exportadores de materias primas y
industrias derivadas y computando los requerimientos directos e indirectos de de bienes de más bajo valor agregado. En el esquema de subsidioo a la agricultura
otros sectores productores de bienes y servicios, representa alrededor del 20% que aplican los EE.UU., la UE y Japón las financian todos los consumidores,
indiscriminadamente, a través de los impuestos.
12 Medido entre puntas, esto es entre 2001/02 y 2009/10 la producción pasó de 66 a 95 millones
de toneladas de granos, lo cual significa un incremento de 44%. 13 Ver Kosacoff (2007).

166 ENSAYOS EN HONOR A MARCE°LO DIAMAND SEGUNDA PARTE/ Las ideas de Marcero Diamand en la política económica argentina 167
' .' ~ .'

¿Debilitan los derechos la posición negociadora argentina?: todos los país ... . . . Durante los años noventa se mantuvieron retenciones del 3,5% para .el zraho •·.. ···
exportadores de alimentos, e incluso organismos internacionales como el BM, l~; de soja y del 5% para los cueros crudos, con el propósito de incentivar la indu§.:
OCDE y el FMI, bregan por la eliminación de los subsidios y el proteccionism<{ frialización interna. ·
agropecuario de los PD. La solución a· este próblema es objeto de <;J.ebate en
ámbito-de la OMC, de la que Argentina es Miembro. Llegado el caso, inuy hipo~
er •, • · Finalmente, en febrero de 2002, duranted gobierno de E. Duhalde, se estable.:
' Gieron retenciones para todas las exportaciones según fuera la incorporación ·.de
tético, de que los PD ofrecier8J1 eliminar todos los subsidios y los altos aranceles:·~ ~~.viiJor agregado: 20% para los hidrocarburos, oleaginosas y cereales, 10% para los
de importación para Jos productos agrícolas, las retenciones bien podrían sé{' :> restantes productos primarios, y 5% para las manufacturas de origen agropecuario
consideradas parte del Trato Especial y Diferenciado que debe prevalecer en el' · e industrial. Esta política, con los necesari()s ajustes por los cambios en los pre-
comerció internacional para incentivar el crecimiento de los PED. Si la Argentina . .• . cios internacionales y en la productividad, continuó durante las Presidencias de
eliminara las retenciones antes de la terminación de una Ronda de negociación · N. Kirchner y C. Femández de Kirchner.
de la OMC (de Doha por ejemplo) no obtendría nada a cambio, pues los PD no ··
eliminarán los subsidios ni bajarán los aranceles fuera de ese marco. La elimi-
nación de las retenciones mejoraría el ingreso del productor local en pesos pero VII.- La convertibilidad: una política cambiaria extrema 14
no aumentaría el ingreso de divisas en el país y no tendría ningún efecto sobre ·
los precios internacionales. En abril de 1991 se adoptó un régimen extremo, un émulo de la caja de
conversión y patrón oro abandonados en la Gran Crisis de 1929 15 • Fue un caso
exótico porque ningún país del tamaño y complejidad de Ja economía argentina
VI.- Los derechos de exportación en la historia argentina: había implementado un régimen similar.
algunos casos Se fija el tipo de cambio a la relación de 1 peso por 1 dólar y se crea moneda
según la variación de las reservas, perdiéndose el instrumento cambiario y mone-
Los derechos de exportación son de larga data en el país. En 1875 el Presidente tario. Este régimen, acompañado por la libertad irrestricta para el movimiento
Nicolás Avellaneda presentó el proyecto de Ley de Aduanas que contemplaba de los capitales y la reducción arancelaria, se mantuvo durante máS de l O años
los derechos a la exportación; posteriormente desaparecieron por algunos años, y nació ya con un tipo de cambio sobrevaluado. Las caóticas modificaciones
y se reintrodujeron en 1918 para reducir el déficit fiscal. Vuelven a desaparecer de 2001, tales como la incorporación del euro, los planes de competitividad, el
y nuevamente son establecidos en 1933 por el Ministro Pineda "para apropiarse factor de convergencia, las modificaciones arancelarias intra y extra Mercosur,
de las superrentas derivadas de la devaluación", tal como él mismo lo definió en el control de cambios y el "corralito'', fueron intentos muy costosos para salvar
el debate celebrado en el Congreso de la Nación. un régimen que ya se había desmoronado.
También estuvieron presentes en el primer gobierno de Juan D. Perón, cuando Siendo Argentina un país en desarrollo abandonó importantes instrumentos,
se los utilizó para extraer del sector agropecuario los beneficios extraordinarios quedando sólo la política fiscai para el corto plazo y para el largo plazo algunas
generados:por el fuerte aumento de los precios internacionales y para abaratar reformas estructtirales para aumentar la competitividad. Sin embargo, para que el
los alimentos a nivel interno. régimen funcionara se exigía que la productividad y los precios se comportasen
Durante el régimen militar de 1955-58 se unificó el mercado de cambios y las de manera semejante o mejor que en los Estados Unidos, el contexto internacional
retencfones se .:fijaron en 20% para todos los productos agropecuarios (Blanco, sea favorable (altos precios agrícolas, liquidez financiera, conveniente compor-
Verrier y Krieger Vasena fueron los Ministros de Economía durante ese periodo). t¡imiento cambiario en los EE.UU. y en Brasil), y que las reformas estructurales
Se mantuvieron durante el gobierno de Arturo Frondizi, bajo los ministerios de tuvieran un efecto positivo. Imposible alcanzar todos los objetivos de "un país
Álvaro Alsogaray y Roberto Alemann. que necesita desarrollarse con tan pocos instrumentos; esta fue su principal con-
. En el gobierno militar de Onganía, con A. Krieger Vasena como Ministro tradicción.
de Ec.onoinía, las retenciones a las exportaciones agrícolas aumentaron al 25%.
Y en el último régimen militar reaparecieron en 1981 con Lorenzo Sigaut. Más 14 Ver Heymann y Kosacoff (2000); Gonzalez Fraga y Lousteau (2005); Damill, Frenkel y Mau-
tC'l.fde, en 1982, Roberto Alemann unificó todos los derechos en el 10% y final- rizio (2002); Carrera (2002).
mente J. M. Dagnino Pastore -en el mismo año- los aumentó al 25% para las 15 Para un análisis de las crisis en que terminaron las cuatro experie11cias precedentes donde rigió
un sistema de Caja de Conversión en la Argentina entre 1870 y 1935 ver Della Paolera y Taylor
exportaciones agropecuarias. (2003).

ENSAYOS EN HONOR A MAACELO DIAMAND SEGUNDA PARTE/ Las ideas de Marcero Diamand en la política económica argentina 169
La convertibilidad pudo funcionar, al principio, gracias al espacio.acumulado VIII.- La nueva política iniciada a principios de 200216
'previamente, a la venta de empresas públicas y al favorable contexto internacio-
nal. Pero esta situación tuvo un límite, agravado por la reversión de las condi- La crisis que estalló en diciembre de 2001 fue en todas las áreas; p~r esta
ciones externas y el no cumplimiento de los supuestos sobre la productividad razón se debió implementar un programa.integral para enfrentarla, y se lo hizo
y la inflación. Con tal de no dar por terminada la convertibilidad se recunió al en medio de una gran conflictividad social y política, con un Estado que había
mismo mecanismo utilizado durante la "tablita'', a saber: altas tasas de interés perdido capacidad para instrumentar políticas específicas, con sectores muy pode-
para incentivar el endeudamiento de las empresas en el exterior, y un alto déficit rosos que bregaban por la dolarización, y sin tiempo ni apoyo suficiente para
fiscal financiado con endeudamiento externo. No podía durar "toda la vida", como formar consensos mínimos· sobre las medidas por instmmentar.
decían sus mentores, porque llevaba implícito el gennen de su propia destrucción: El programa lanzado a principios de 2002 tenía por objetivo salir rápida-
la sobrevaluación cambiaría y las altas tasas reales de interés. . mente de la depresión evitando la hiperinflación y el estallido social. Había que
Desde mediados de 1998 la economía entró en una prolongada crisis, cul- cambiar el modelo por otro similar al que aplican los países que se desan-ollan,
minando en 2001 con la cesación de pagos de la deuda y la explosión de la un modelo de economía normal que pueda disponer de todos los instrumentos
convertibilidad, completándose así la depresión más profunda que recuerde la de política económica, mantener los equilibrios macroeconómicos, promover
historia nacional desde los años treinta. una apertura administrada, contar con el instrumento cambiario y monetario,
En 1999 laAlianza (coalición entre la UCRy el FrePaSo) gana las elecciones fomentar la competitividad, guardar una relación adecuada entre el tipo de cam-
presidenciales sobre la base de una plataforma económica cuyo objetivo era man- bio y la tasa de interés que permita producir y exportar, disponer de los medios
tener la convertibilidad. Sostenían que el problema era el déficit público Y por lo indispensables para incluir a toda la sociedad, y poder asumir los cambios en el
tanto se concentraron en el aumento y la creación de impuestos, la baja de salarios contexto internacional.
públicos y jubilaciones, y el recorte del gasto de inversión, a lo que se sumó la Tal como se encontraba el país sólo era posible aplicar una política de shock.
flexibilidad laboral. Para "ganar tiempo", decían, se recurrió al endeudamiento El gradualismo que habría sido deseable para salir de la convertibilidad era
externo (al "blindaje" financiero, al megacanje y a los préstamos garantizados), imposible de aplicar después del estallido de la crisis. Todo debía llevarse a
así como a la emisión de cuasimonedas. Pero ninguna de esas medidas alcanzó cabo al mismo tiempo y de manera inmediata. En no más de 60 días había que
para resolver un problema que no era fiscal sino de fuerte caída de competitividad hacer el planteo integral y aplicar todas las medidas necesarias para impedir la
por la sobrevaluación cambiaría. profundización de la crisis y comenzar a salir. Por otra parte, era la única forma
Algunos datos dan cuenta del estado de quiebra y empobrecimiento del país de evitar las fuertes presiones de los sectores más concentrados y del FMI.
al final de la convertibilidad, en diciembre de 2001: Durante los dos primeros meses se formalizó la devaluación, se pesificaron
todos los depósitos y créditos, se rehizo el Presupuesto Nacional y se finnó un
Entre junio de 1998 y diciembre de 2001 el PIB cayó 15,4% y la inversión acuerdo con las provincias, se modificó la Carta Orgánica del BCRA para que
se redujo en 45%. actuara en calidad de prestamista de última instancia y pudiera intervenir en el
El tipo de cambio estaba fue1temente sobrevaluado lo cual se reflejó en cre- mercado carnbiario, se congelaron y desdolarizaron las tarifas de los servicios
cientes déficit en la cuenta coniente del balance de pagos . públicos, se comenzó a ordenar la anarquía del "conalito" heredado, y se impu-
. El desempleo (18,3%) y la pobreza {35,4%) alcanzaron niveles sin prece- sieron retenciones a todas las exportaciones.
dentes. Las decisiones estratégicas fueron las más adecuadas entre las alternativas
Las reservas internacionales líquidas en 2001 habían disminuido el 63% y los posibles y, prueba de ello es el hecho de que se mantuvieron en los años siguien-
depósitos bancarios se redujeron en 23%. tes. No había opción rrienos costosa y que a la vez garantizara la instalación de
El "corralito" de los depósitos, instaurado en diciembre de 2001, incentivó la las bases para un futuro sustentable.
dolarización de depósitos y préstamos, y co.nvirtió los plazos fijos en depó- Las medidas implementadas pennitieron salir rápidamente de la cñsis. Entre
sitos a la vista, lo cual indicaba la imposibilidad de abrirlo en el corto plazo. junio de 1998 y diciembre de 2001 el PIB desestacionalizado cayó al I 6, 7% y en
Las cuasi-monedas representabáh'un 30% de la base monetaria y un 65% del el primer trimestre de 2002 la contracción fue del 5, 7% debido al fuerte impulso
dinero en circulación.
El Estado debía 175.000 millones de dólares, los mercados de crédito inter-
J6 Para Jos detalles de la política implementada en los cuatro primeros meses de 2002 ver Remes
nacional se habían cerrado, y se declaró el default de la deuda. Lenicov, Todesca y Ratti (2003); Remes Lenicov (2007); Remes Lenicov (2009).

ENSAYOS EN HONOR A MARCELO DIAMAND SEGUNDA PARTE/ Las ideas de Marcelo Diamand en la política económica argentina 171
170
que traía la caída, experimentada sobre todo en la segunda mitad de 2001. Pero e11 ·magnitud del overshooting18 • Después de los primeros meses, con el .ingreso d~.
marzo-abril de 2002 todos los indicadores mensuales desestacionalizados como ' 'importantes montos de divisas como resultado de la reversión del saldo comer~
el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE), el Estimador Men- •. cial, la puesta en funcionamiento del control de cambios, la expectativa de que
sual Industrial (EMI), el Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción el gobierno seguiría con la misma política monetaria, cambiaria y fiscal, se pudo
(ISAC), y la Demanda Laboral muestran la reversión del ciclo. En todos los . sostener un tipo de cambio en un nivel competitivo y estable. El fuerte aumento
casos, los valores de los índices de diciembre de 2002 son superiores a los de , inicial se debió a las expectativas, porque el tipo de cambio implícito (medido
diciembre de 2001. Esto se contrapone con algunas opiniones mal intencionadas como relación entre Base Monetaria y Reservas) nunca superó los 2 pesos por
que sostenían que fueron la devaluación y la pesificación las que provocaron el dólar en los primeros meses. Hacia fin del año 2002 ambos se fueron f!.proxi-
fuerte deterioro del nivel de actividad económica, y que este deterioro se produjo mando, cuando el tipo de cambio de mercado bajó a la vez que la expansión de
en el transcurso de 2002. Ambas afirmaciones están equivocadas 17• la Base Monetaria fue superior a la de las Reservas.
No hubo ningún estallido social, y si bien los precios en los:primeros meses Las retenciones a la exportación comenzaron a aplicarse en febrero de 2002.
aumentaron por efecto de la devaluación, no podían desembocar en hiperinflación Primero se establecieron retenciones del 20% para los Hidrocarburos (excepto
porque se habían tomado todos los resguardos para evitarla: se congelaron las Naftas) y Gas debido a que este sector no presentaba problemas de rentabilidad
taiifas, se llevó adelante una política monetaria y fiscal consistente, se impusieron y se beneficiaba de una situación favorable de precios internacionales; por otra
retenciones a las exportaciones y no se permitió ningún tipo de indexación. Se parte, debido a su capacidad de presión, era conveniente incluirlo en la Ley de
hizo exactamente lo contrario de lo que se había realizado en la Argentina en Emergencia.
las anteriores crisis, por eso los precios crecieron en los primeros meses, aunque A partir de marzo se establecen retenciones a todas las exportaciones con una
mucho menos ·que la devaluación: el pass through fue el menor de todas las otras pauta decreciente según el aporte de valor agregado. Se fijan en 20% para los
experiencias argentinas. Cereales y sus derivados (productos de la molinería, malta, almidón, gluten de
trigo), y para las Oleaginosas (adicional al 3,5% preexistente) y sus derivados
(grasas, aceites y tortas); en 10% para los restantes productos primarios con bajo
IX.- Política cambiaria, retenciones y resultados o ningún nivel de elaboración (pescados y mariscos, hortalizas y legumbres, lác-
teos, frutas, miel, tabaco y minerales metalíferos y no metalíferos, madera y leña,
A principios de 2002 la formalización de la devaluación era un paso necesario lana y algodón sin cardar); en 5% para las manufacturas de origen agropecuario
para sincerar la realidad y una decisión consistente con los objetivos estratégicos con mayor nivel de elaboración (carnes, pescados y mariscos, preparados de
de crear las condiciones para el desarrollo. hortalizas, legumbres y frutas, azúcares y artículos de confitería, café, té y yerba
Si bien algunos dirigentes y analistas del establishment insistían en que la mate, bebidas, cueros -adicional al 5% preexistente-, y lanas elaboradas; y en
convertibilidad podía continuar, todos los intentos por mantenerla habían fra- 5% para las manufacturas de origen industrial1 9 •
casado. También estaban los que bregaban por dolarizar y los que insistían con Al inicio el objetivo fue múltiple y convivieron consideraciones de corto y
otra convertibilidad, pero esta vez en base a una canasta de monedas. No faltaron largo plazo: financiar rápidamente los programas sociales (representaron el 45%
aquellos que afirmaban que habría que haber devaluado de otra manera como si de las retenciones en 2002 y 2003), mejorar las condiciones para favorecer la
fuera posible evitar el overshooting o hacerlo de manera gradual a esas alturas; . reindustrialización del país a partir del escalonamiento planteado, ayudar a recu-
varios años antes sí se podría haber salido más ordenadamente. · perar la solvencia fiscal y atemperar el efecto de la devaluación sobre los precios
Se optó por un tipo de cambio flotante con intervención del BCRA luego internos de los productos alimenticios que integran la canasta familiar.
de haber pasado por unas semanas con un tipo de cambio a 1,40 para evaluar la
18 Varios factores explican la fuerte "disparada" inicial: el fallo de la Corte de principios de
febrero (caso Smith), las serias dificultades administrativas para hacer un efectivo control de
cambios, la insuficiente liquidación de divisas de la exportación·por razones especulativas y
el atesoramiento por parte de los bancos de las divisas liquidadas, la escasa disponibilidad de
17 Cuando se analiza el PIB como promedio anual se registra una caída en 2001de4,4% y en reservas, las anotaciones anticipadas de los importadores en diciembre por 5.000 millones de
2002 del 10,8%. Sin embargo, lo que corresponde utilizar para este tipo de análisis es el com- dólares, las presiones del G7 y del FMI, así como las visiones catastróficas de muchos econo-
portamiento del PIB durante el transcurso del año. Lo que se observa es que el PIB medido mistas, y finalmente el contexto político, con sus ambigiledades y contradicciones, que hicieron
entre puntas, .esto es eJ;ltre los cuartos trimestres, la calda en 2001 fue del 10,6% mientras que más dificil la tarea de enfrentar la dura realidad.
en 2002 fue de 3,5%. Ver Damill (2003); Frenkel (2002); Damill, Frenkel y Rapetti (2005). 19 Resoluciones del Ministerio de Economía Nº 11 y Nº 35 de 2002.

ENSAYOS EN HONOR A MARCELO DIAMAND SEGUNDA PARTE f Las ideas de Marcelo Diamand en la política económica argentina 173
Una situación tan compleja exigía actuar rápidamente y ser muy cuidadosos . . ·· Resultados21
· con el rango de las retenciones para evitar que la identificación de los grupos de :·
productos diera lugar a situaciones inexplicables y/o que una mala instrumenta- · El tipo de cambio competitivo y estable fue una de las características prin-
ción generara mayores presiones y hubiera que dar marcha atrás con la medida. cipales en todos los años que siguieron a 2002. Su nivel efectivo y real fue muy
Un impuesto mal diseñado habría afectado a las exportaciones en un momento superior al vigente durante el régimen de convertibilidad y se mantuvo alrededor
de escasez de divisas y de debilidad política, y podría haber provocado un escán- .. . del promedio de la serie histórica de 1950-2009. En todo ese período hubo ere-
dalo sólo aprovechado por los sectores a los cuales se quería aplicar el nuevo .. . ciiniento económico, fuerte aumento de la producción agropecuaria e industrial,
impuesto. Tampoco habría servido para contar con los fondos necesarios para · superávit en la cuenta corriente del balance de pagos, equilibrio fiscal y reducción
brindar asistencia social y mejorar la situación de liquidez del Estado. de la deuda pública.
La CEPAL prestó su colaboración en el análisis del sector industrial para Las retenciones aplicadas entre 2002 y 2009 representaron el 10% de la recau-
determinar el valor agregado y el costo de los insumos importados; en el caso dación impositiva total y el 2,5% del PIB. Corno referencia, cabe destacar que
del agro se confeccionaron estructuras de costos, se revisaron los antecedentes los aranceles de importación representaron el 3% de la recaudación y el 0,8%
históricos y se analizó la sensibilidad de la alícuota con la evasión tributaria y su del PIB. Aproximadamente el 80% del ingreso por las retenciones provino de la
administración. Ya existía el antecedente de que la gran dispersión de los derechos · producción primaria agropecuaria, la pesca, los hidrocarburos y los productos
había generado en otros tiempos "filtraciones extrañas", y las retenciones muy minerales, mientras que el resto se originó en las manufacturas agropecuarias e
altas habían promovido la subfacturación y la evasión impositiva. industriales.
Bajo estos principios y teniendo en cuenta su análisis se establecieron sólo 3 En ese mismo período las exportaciones aumentaron 109% (10% anual
escalas (de 5%, 10% y 20%) agrupando productos relativamente homogéneos. acumulativo), lo cual se explica en parte por el aumento de los precios interna-
Se trató de una medida transparente, de diseño sencillo y de eficiente administra- cionales. Pero lo más significativo fue el cambio en la composición: los Productos
ción que cumplió'. con los objetivos propuestos. En los años siguientes hubo unas Primarios redujeron su participación del 22,9% en 2001 al 16, 7% en 2009; igual
pocas modificaciones: algunas retenciones se bajaron y otras se elevaron debido comportamiento mostraron los Combustibles y Energía, que bajaron de ] 8%
al comportamiento de los precios internacionales de los productos agropecuarios a 11,6%. Por el contrario, las Manufacturas en todas sus formas ganaron 12,6
y petrolíferos. puntos relativos: las Manufacturas de Origen Agropecuario (MOA) aumentaron
Las retenciones se implementaron en medio de fortísimas presiones y acalo- 1O, l puntos llegando al 38, 1% en 2009 y las Manufacturas Industriales (MOI)
rados debates en el propio Gabinete y en el Parlamento. Los petroleros y el sec- ganaron 2,5 puntos, crecieron 125% entre 2001y2009, y representaron en 2009
tor agropecuario no las aceptaban, a pesar de obtener ganancias extraordinarias el 33,6% del total exportado, a pesar que sus precios crecieron menos de la mitad
por la devaluación y ganar posiciones absolutas y relativas, aún cuando toda la que el de las MOA. Dentro de las MOI las cuatro ramas más importantes, que
comunidad estaba haciendo grandes esfuerzos para enfrentar la crisis heredada. representan el 74% del total exportado registraron los siguientes crecimientos:
La actitud de estos sectores y su incesante prédica adversa en los medios perio- Material de Transporte Terrestre, 172%; Productos Químicos y Conexos, ] 70%;
dísticos tuvieron efectos muy negativos20 • Metales Comunes y sus Manufacturas, 75%; y Máquinas y Aparatos Eléctricos,
80%.
20 La dirigencia del sector agropecuario se vertebraba en torno a un discurso altamente ideologi" En síntesis, los sectores primarios o con bajos niveles de elaboración bajaron
zado que intentaba opacar su cuantioso aumento de rentabilidad. Decían, por ejemplo, que con su participación en las exportaciones del 40,9% registrado en 2001 al 28,3% en
las retenciones se anularía todo el efecto beneficioso de la devaluación (E. Crotto, presidente·
de la· Sociedad Rural Argentina), y que la solución no eran las retenciones sino la reducción del .
2009, mientras que las manufacturas pasaron del 59,l al 71,7%. Los resultados
gasto público (M. Cabanellas, presidente de Confederaciones Rurales Argentinas). Hubo dos son consistentes con la idea de contar con un tipo de cambio real competitivo y
casos.anecdóticos. Los petroleros hicieron mucha presión explicando que era mejor un impuesto , estable, así como de retenciones escalonadas según el grado de elaboración.
en boca de pozo; la sutil diferencia es que en este caso se permite un aumento de precios y
lo pagan todos los consumidores argentinos, mientras que la retención actúa como contención ,
de los precios internos y la paga el exportador. Por su parte, las entidades ruralistas SRA y
CRA habían planteado a los miembros de Diálogo Argentino que ellos ofrecían una donación.
cercana a los 300 millones de pesos o el 5% de la exportación a cambio de que se les ayudara , ,
a impedir la aplicación de las retenciones. Cuando se les explicó a los miembros de Diálogo . :.
Argentino i¡ue las retenciones supondrían 5 mil millones de pesos, rápidamente comprendieron· ·
su equívoco y dejaron de lado ese planteo. 21 Elaboración propia en base a INDEC, AFJP y CE!.

174 ENSAYOS EN HONOR A MARCELO DIAMAND SEGUNDA PARTE I Las ideas de Marcelo Diamand en la política económica argentina 175
X.- Una política de Estado de largo plazo para el tipo de cambio .ª1peru:1zas y problemas, la generación del empleo, el contexto internacional y los
:;réquerimientos para poder expandirse. Esta experiencia podría aplicarse en nues-
La historia debe servir para aprender, por eso no debería reiterarse lo ocurrido tro· país, creando el correspondiente ámbito institucional dentro del Estado.
con el tipo de cambio durante tantas décadas. Tal como reclamaba hace 40 años · ·· En definitiva, de lo que realmente se trata es de alcanzar una visión consen-
M. Diamand, se debe tener una política cambiaría previsible, estáble en el tiempo :~súada del desarrollo integral, que deberá diseñarse para el mediano y larg;o plazo
y con un nivel que permita exportar con el máximo valor agregado posible. .... .:yen la que el aumento de la competitividad, la productividad y el empleo sean
El tipo de cambio competitivo y diferencial no pretende sostener sectores .· •:. :' Ó)jjetivos explícitos.
ineficientes o sin perspectiva. Tampoco las retenciones pueden ser de un nivel
que impida la necesaria reinversión y modernización. Así como se establece un
límite a los que "ponen" las transferencias, debe existir un límite a los que la Referencias bibliográficas
"reciben".
No es fácil defulir con precisión el tipo de camb.io de equilibrio de la economía BRAUN, O. y L. JOY (1981) "Un modelo de estancamiento económico. Un estudio de caso
y de los distintos sectores, pero hay tendencias y mecanismos de aproximaciones . sobre Ja economía argentina", Desarrollo Económico nº 80, Buenos Aires.
sucesivas. Por eso es fundamental contar con información pertinente a niveles BRESSER PEREIRA, L.C. (2009) Mondialisatipn et Compétition, Editions La Découverte,
Paris.
sectorial y macroeconómico, dada la complejidad del sector productivo argen-
tino. CARRERA, J. (2002) Hard Peg and Monetary Unions. Main Lessons from the Argentine
Habida cuenta de que en el transcurso del tiempo se registran cambios en las Experience, Center ofEconomic Policy Research, London.
posiciones relativas debido a la tecnología, los procesos productivos, la califica- CARRERA, J. y D. BASTOURE (2003) "¿Puede el régimen cambiario reducir la volatilidad
ción de la mano de obra, la escala y la actitud de los empresarios, los incentivos macroeconómica?", AAEP.
deberían ser revisados periódicamente, buscando siempre el equilibrio general. CHUMBITA, H. (1989) "¿El .último empresario nacional?", Revista Unidos nº 20, Buenos
Aires.
La Unión Europea, por ejemplo, lleva a cabo estudios con el propósito de definir
los subsidios agrícolas para cada producto, región y tamaño de las parcelas y los DAMILL, M. (2003) "El largo verano del 2003", Clarín, 6 de abril, Buenos Aires.
revisa cada tres años. DAMlLL, M.; R. FRENKELy R. MAURlZIO (2002)Argentina: una década de convertibilidad.
Asimismo, es necesario generar un debate con todos los sectores implicados, Un análisis del crecimiento, el empleo y la distribución del ingreso, Organización Inter-
trabajadores y consumidores incluidos, porque tal como planteaba M. Diamand; nacional del Trabajo, Buenos Aires.
para aumentar la competitividad de toda economía es necesario llegar a un con~ J)AMILL, M.; R. FRENKEL y M. RAPETTI (2005) "La deuda argentina: historia, default y
senso que involucre al tipo de cambio y a las otras políticas públicas. reestructuración", Desarrollo Económico nº 178, Buenos Aires·.
El tipo de cambio es un instrumento fundamental, pero no el único. Es una DELLA PAOLERA, G. y A. TAYLOR (2003) Tensando el Ancla. La Caja de Conversión ar-
condición necesaria pero no suficiente. Para que sea potente tiene que ir acom- gentina y la búsqueda de la estabilidad macroeconómica, 1880-1935, Fondo de Cultura
Económica, Buenos Aires.
pañado por una macro ordenada, instituciones .adecuadas, políticas educativas
modernas, créditos de largo plazo, asistencia en ciencia y tecnología e infraes- · DlAMAND, M. (1972) "La Estructura Productiva Desequilibrada argentina y el tipo de cambio",
Desarrollo Económico nº 45, Buenos Aires.
tructura. Para ello también es fundamental dar pasos que contribuyan a mejo-
rar la gestión del Estado, pues en caso contrario las políticas públicás pierden .: DIAMAND, M. (1973) Doctrinas Económicas, Desarrollo e Independencia, Ed. Paidós, Bue-
nos Aires.
efectividad.
Los países que han crecido sostenidamente instrumentaron, de una forma u DIAMAND, M. (1978) "Towards a Change in the Economic Paradigm through the Experi-
ence ofDeveloping Countries", Journal ofDevelopment Economics nº 5, North Holland
otra, políticas para incentivar la competitividad, eligiendo explicita o implícita~ Publishing Company. .
mente algunos sectores, y también definiendo las instituciones y los incentivos
EICHENGREEN, B. (2007) The Real Exchange Rate and Economic Growth, University of
más adecuados para promover el desarrollo. Las señales del mercado siempre California, Berkeley.
fueron ayudadas por la actuación del Estado
FRENKEL, R. (2002) "Acerca de la polén:¡.ica sobre el veranito", La Nación, 24 de noviembre,
Muchos países tienen un organismo público o un área específica que estudia Buenos Aires.
de manera sistémica cada uno de los sectores productivos; y se encarga de evaluar . ·.
su competitividad y productividad, su localización regional, su potencialidad, las

176 ENSAYOS EN HONOR A MARCELO DIAMAND SEGUNDA PARTE I Las ideas de Marcelo Diamand en la política económica argentina 177
FRENKEL, R. y M. RAPETTI (2008) "Five years of competitive and stable real exchange rate
Argentina, 2002-2007", fnternational Review ofApplied Economics, 22:2, pp. 215-226. CAPÍTULO 11
FRENKEL, R y M. RAPETTI (2010) A Concise HistOJy of Exchange Rate Regimes in Latin
America, CEDES, Buenos Aires. · La política comercial en las Estructuras
GONZALEZ FRAGA, J. y M. LOUSTEAU (2005) Sin atajos, Temas Grupo Editorial, Buenos · . Productivas Desequilibradas:
Aires.
HEYMANN, D. y B. KOSACOFF (2000) La argentina de los noventa, Eudeba, Buenos· ·
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KARL, T.L. (1997) The Paradox ofPlenty, University of California Press, EE.UU. de importación
KOSACOFF, B. (2007) Hacia un nuevo modelo industrial. Idas y vueltas del desarrollo ar- ::
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[http://www.utdt.edu/ver_ contenido.php?id _con ten ido=5945&id_item_ menu=9539). a historia económica argentina ofrece testimonio de las crónicas limi-
REMES LENICOV, J.; J. TODESCAy E. RATTI (2003) "La Política económica de principios taciones impuestas por el sector externo al desarrollo económico. Las
de 2002: los cambios para superar la crisis y sentar las bases para el funcionamiento de fuertes disparidades entre los sectores que componen la estructura pro-
una economía normal", en SánchezAmau (comp.) Crisis Económica y Políticas Publicas,
ductiva local se encuentran en el centro de una dinámica económica que conduce
ITDT y Siglo XXI, Buenos Aires.
recurrentemente a la crisis. El sector externo de la economía constituye la clave
RODRIK, D. (2007) The Real Exchange Rate and Economic Growth: Theory and Evidence,
de lectura fundamental para comprender tin largo período de nuestra historia
Harvard University.
económica.
SALA-I-MARTIN, X. y A. SUBRAMANIAN (2003) Adressing the Natural Resource Curse:
La obra de Marcelo Diamand ofrece una explicación cabal de las fuerzas que
an fllustrationji·om Nigeria, IMF Working Paper, Washington.
operaron detrás de las reiteradas crisis externas que afectaron a nuestro país. El
STIGLITZ, J. (2006) Making Globalization Work, W. W. Norton & Company, EE.UU.
concepto de Estructura Productiva Desequilibrada (EPD) y fa respuesta de política
asociada constituyen un aporte fundamental al pensamiento económico nacional.
El foco en las disparidades existentes en la estructura productiva, sumado al rol
central que ocupa el tipo de cambio en la determinación de la competitividad,
permitió a Diamand disefiar una respuesta de política cap'.12 de atender los pro-
blemas de brecha externa. El establecimiento de tipos de cambio sectoriales
diferenciales, la profundización de la política sustitutiva de importaciones y el
. estúnulo al cambio técnico en las actividades primarias resolvería los crónicos
..cuellos de botella en el sector externo. Los pÍanteos del autor se vieron agravados
desde mediados de los setenta por los ciclos de endeudamiento que empeoraron
la situación de las cuentas externas.

Secretario
. General
.
de AEDA.
Universidad de Buenos Aires.

178 ENSAYOS EN HONOR A MARCELO DIAMAND :';. SEGUNDA PARTE/ Las ideas de Marcelo Diarnand en la política económica argentina 179
En los últimos años Argentina logró superar los problemas asociados a la .::du,rante los últimos años. Finalmente se presentan las principales con_clusiones
restricción externa de la mano de una fuerte política de desendeudamiento, el del trabajo.
establecimiento de un esquema macroeconómico que .se encuadra dentro de los
planteos del autor, el impulso a las exportaciones no tradicionales, un gran salto
productivo y tecnológico ocurrido en la actividad agropecuaria y el favorable II.- . La racionalidad del control de· importaciones
contexto de precios internacionales. Estas circunstancias permitieron al país cre-
y las principales críticas
cer y eludir a la que fuera históricamente una de las más importantes limitantes
al desarrollo económico nacional: la insuficiencia de divisas.
La utilización de políticas de control de importaciones suele justificarse bajo
Pese a los buenos resultados y el cambio trascendental que implicó la resolu-
una serie de motivaciones que van desde los planteos referidos a las industrias
ción del problema de la deuda externa, la dependencia que mantiene el.resultado
infantes (Chang, 2005 y Rodrick, 2007), el control sobre el resultado externo
comercial respecto de la evolución de unos pocos productos de l:!ase primaria, la
(Ocampo, 1985) y el estímulo al empleo y la actividad_ local (Cripps y Godley,
elevada elasticidad ingreso de nuestras importaciones y la vulnerabilidad de algu-
1978). Más allá de su mala reputación entre los teóricos del libre cambio, la
nas actividades económicas frente a la competencia extranjera hacen que la ame-
utilización del control de importaciones es destacada desde ámbitos heterodoxos
naza de la restricción externa se mantenga latente sobre la economía argentina.
como una política capaz de atender una variada gama de objetivos a partir de una
El presente trabajo tiene por tema uno de los tópicos tabú del pensamiento
herramienta cuya implementación resulta sencilla y fiscalmente económica. Los
económico convencional: las políticas de control de importaciones. Esta cuestión,
análisis y estudios históricos respecto de las experiencias de desarrollo de las
que como señalara Ocampo goza de una vida teórica clandestina, reaparece en
naciones centrales y de aquellos países que lograron más recientemente reducir la
el actual contexto como una herramienta atractiva para resguardar el resultado
distancia que los separa de las economías más avan:ladas, rescatan la importancia
externo, promover la sustitución de importaciones y proteger sectores vulne-
asumida por este tipo de herramientas en el marco de los planes y estrategias de
rables3. Este tipo de herramientas formó parte importante de las estrategias de
desarrollo adoptados.
desarrollo asumidas por las naciones centrales, así también como por aquellos
Los detractores de las políticas de control de importaciones suelen criticarlas
países que han logrado reducir la distancia que los separa de las economías más
sobre la base de dos argumentos principales: el primero de ellos referido a las
avanzadas. Sin embargo, el predominio de las visiones librecambistas tendió a
ineficiencias supuestamente asociadas a las actividades protegidas 4 (Krueger,
marginar el uso de estas políticas y descalificar a sus usuarios, planteando un
1998) y el otro vinculado a los riesgos de retaliación por parte de los socios
difícil desafío a la hora de diseñar instrumentos sustitutos capaces de atender
comerciales.
simultáneamente objetivos productivos y de resultado externo.
La primera de las críticas ha sido largamente debatida y resulta usualmente
A lo largo del presente estudio nos proponemos analizar la vigencia y utilidad
refutada desde variadas perspectiva; en primer lugar cabe señalar que en tanto
de las herramientas de control de importaciones bajo la actual coyuntura econó-
los objetivos de política que impulsan el control de import;aciones son variados,
mica. Particularmente se estudiará el caso de las Licencias No Automáticas de
las autoridades económicas púeden estar dispuestas a soportar algún grado de
importación (LNA) cuya difusión en los últimos tiempos ha generado importantes
ineficiencia en función de otros objetivos considerados más importantes como lo
debates. El trabajo se organiza con una primera sección orientada a presentar muy
son la disminución del déficit externo o los objetivos de empleo 5 • Por otra parte,
brevemente los principales planteos y discusiones respecto del uso de políticas de
los enfoques vinculados a la existencia de ventajas competitivas dinámicas en las
control de importaciones. En segundo lugar se enfatiza la necesidad de co~tar con
herramientas de un elevado grado de focalización frente a la heterogeneidad de
4 Las ineficiencias referidas por Krueger son tanto de orden estático, vinculadas a la reasignación
la estructura productiva. A continuación se analiza la utilización de las licenc!as de factores productivos hacia actividades menos productivas, como dinámicas, en tanto la
de importación, con particular énfasis en lo sucedido en la economía argentma aislación de estas actividades respecto de los mercados internacionales inhibe el aprendizaje
respecto de las mejores prácticas internacionales. ·
5 Diamand desarrolla en su trabajo el concepto de costo límite de sustitución ¡iara hacer refe-
rencia al grado de ineficiencia que puede soportarse en pos de u~ objetivo.m~yor como _lo es
3 El control de importaciones constituye parte importante del grupo de herrami:~t~ propuestas
la resolución de los problemas externos y su impacto sobre el ciclo econom1co. Ademas, el
por Diamand para dar respuesta a los problemas asociados a las ~PD. En su an~1s1s, este grupo
autor asegura que en el caso de las EPD, en tanto las fases recesivas del ciclo se encuentran
de políticas poseían una importancia fundan1ental no sólo en vistas a ~a necesidad de profun-
caracterizadas por la_ reducción de las importaciones, el con.trol de las_ mism_as por parte_ de la
dizar y racionalizar el proceso sustitutivo de importaciones, sino también a fin de resolver los
política pública constituye una herramienta útil para garantizar que _dicho ajuste se reahce en
cuellos de botella del sector externo. forma planificada y de modo que resulte compatible con el pleno empleo.

180 ENSAYOS EN HONOR A MARCELO DIAMAND


SEGUNDA PARTE/ Las ideas de Marcelo Diamand en la política económica argentina 181
, actividades industriales permiten también responder a este argumentó, en tanto la ·-de ventajas naturales (Bugna y Porta, 2007). Desde 2003, el establecimiento de un
protección a industrias inicialmente ineficientes constituye el único camino para nuevo modelo económico favorable a la producción y agregación de valor local
mejorar la productividad de dichas actividades. A los mencionados argumentos posibilitó, tras décadas de estancamiento y destrucción de puestos de trabajo, un
puede agregarse un tercero vinculado a la relativización que Diamand realiza histórico crecimiento de la actividad manufacturera. La nueva dinámica se reflejó
respecto de la cuestión de la "ineficiencia" en el sector industrial. Dado que no sólo en la expansión de aquellas actividades sobrevivientes del proceso de
cualquiera sea la estructura de costos de la industria el precio internacional estará apertura, sino también en el crecimiento y resurgimiento de sectores que fueran
siempre mediado por el tipo de cambio, la imposición de adecuados mecanismos gravemente afectados en las décadas pasadas (Tavosnanska y Herrera, 2009).
de diferenciación cambiaría permitiría a las actividades protegidas competir en La estructura industrial actual, moldeada por las mencionadas transformacio-
los mercados externos. nes, se caracteriza por la convivencia de sectores con grandes diferencias en lo
Los argumentos vertidos respecto de los riesgos de retaliación por parte de que refiere a productividad, tamaño, grado de concentración e inserción interna-
los socios comerciales merecen ser considerados con mayor atención. Los cam- cional. La existencia de importantes heterogeneidades intra-sectoriales tendió a
bios y transformaciones en el régimen de regulación comercial ocurridas en las reproducir dentro de la industria los planteos realizados por Diamand respecto
últimas décadas, así también como el fuerte rechazo que enfrentan las políticas de los desequilibrios de la estructura productiva. Dicha situación, relativamente
de protección comercial en la comunidad internacional hacen de la retaliación novedosa, plantea la necesidad de contar con herramientas e instrumentos lo
una posibilidad cierta. Tanto los compromisos asumidos frente a la Organización suficientemente precisos para operar sobre los desequilibrios sin incurrir en exa-
Mundial del Comercio (OMC), como los acuerdos preferenciales de comercio geradas transferencias de recursos hacia sectores de elevada productividad y
firmados entre países, estipulan sanciones y prohibiciones concretas a la utiliza- competitividad internacional.
ción de este tip.o de medidas. Frente a una estructura industrial en la que conviven actividades de elevada
Hacia finales de 2008, Ja irrupción de la crisis internacional profundizó la pre- competitividad internacional con otras que ven amenazada su supervivencia frente
ocupación respecto de la cuestión proteccionista y su difusión a escala mundial. a pequeños cambios en la paridad cambiaría, las herramientas de un elevado
La evidencia recabada a partir de una serie de trabajos de reciente publicación grado de focalización permiten afectar las estructuras de rentabilidad sectoriales y
(Gamberoni y Newfarmer, 2009; Bown, 2009) refleja que el control de importa- lidiar con las grandes heterogeneidades productivas. En estos casos, la protección
ciones se expandió durante la crisis en la medida que las naciones se plantearon d~ las actividades vulnerables permite resguardar el empleo local y el resultado
los objetivos de resguardar los resultados externos, proteger las fuentes de empleo externo sin la necesidad de recurrir a políticas que como la devaluación generan
local y garantizar la apropiación de los planes de estímulo implementados. Es-así grandes transferencias a sectores exportadores o bien plantean inconvenientes a
que en paralelo a los mensajes de alarma las políticas de protección han regresado la hora de negociar el establecimiento de políticas compensatorias.
con cierto vigor al escenario internacional. En este contexto, las políticas de control de importaciones resultan una inte-
Si bien los riesgos asociados a la retaliación deben ser atendidos; la actual resante opción ya que entre sus principales méritos se cuenta el elevado grado
circunstancia de rebrote de la política comercial a nivel mundial demuestra que de selectividad que permiten.Al compararse con otras políticas usuahnente reco-
la amenaza de castigo no inhabilita por completo la utilización de herramientas mendadas para la afectación del resultado externo y la protección de capacidades
de control de las importaciones. Las nuevas circunstancias parecen reabrir la productivas locales, dichas medidas se destacan además por sus más acotados
puerta a la utilización de este tipo de políticas, al menos dentro de los márgenes impactos distributivos.
de acción permitidos por los acuerdos y compromisos vigentes. Las tarifas o aranceles de importación fueron históricamente una de las
herramientas de protección comercial más utilizadas. En la actualidad, dicha
herramienta plantea una serie de inconvenientes que deben ser considerados.
111.- El control de importaciones y la heterogeneidad El aumento de tarifas genera, por su gran visibilidad, mayores riesgos de reta-
intra-industrial liación por parte de los socios comerciales afectados. Además, en el marco de
los compromisos asumidos frente a la OMC, los márgenes existentes para la
En las últimas cuatro décadas la industria argentina estuvo sometida a impor- suba de aranceles son en algunos casos insuficientes para alcanzar los objetivos
tantes transformaciones. El período de apertura y apreciación cambiaría impuso deseados. Por otra parte, aún en los casos en que los aranceles se encuentran
un proceso de profunda desindustrialización cuyos sobrevivientes fueron un grupo por debajo de los máximos permitidos por la OMC, los acuerdos preferenciales
de actividades capital intensivas y vinculadas a la explotación y aprovechamiento de comercio imponen muy exigentes respecto del uso de tarifas. Las tarifas de

182 ENSAYOS EN HONOR A MARCELO DIAMAND SEGUNDA PARTE f Las Ideas de Marcelo Diamand en la política económica argentina 183
importación se han tomado un instrumento de difícil utilización, p'or este moti' · p:rciados con la OMC (cuantitativos, de calidad, sanidad, etc.). De es~e mocj.o,
concentraremos nuestro análisis en un instnrm:ento alternativo: las políticas ,s:'LNA cuentan con un plazo de resolución.de 30 días, que podria extenderse a
licencia y certificación de importaciones. Como veremos más adelante, se tia .· Odías en caso de que los trámites deban ser resueltos en forma simultánea.
de una herramienta de política que permite atender objetivos similares, denii.
de los márgenes de acción actualmente permitidos. ·
Los efectos de las Licencias No Automáticas (LNA)

IV.- Las licencias de importación y su reciente difusión . Las LNA se aplican con criterios sectoriales y conllevan el inicio de un trá-
:\ mite administrativo cuya resolución es incierta para el importador. Al decidirse
. Las licencias de importación implican el establecimiento de un trámite admk.·' \ él establecimiento de un nuevo régimen de licencias se determinan las posiciones
mstrativo cuyo principal objetivo es obtener autorización para llevar adelante la. : {~rancelarias afectadas por la normativa. Las mismas estarán sujetas al otorga-
co.n:pra de mercadería extranjera. Durante un largo período, las licencias fueroh . ~J1lliento de permisos de importación. En el caso de ser aprobada, la licencia posee

ut~hzada_s como herramienta de política comercial. Con la extensión del pensik·· :C'úna validez temporal específica.
miento l:brecambista entre los organismos multilaterales, la regulación y pautas• :> ! . Si bien la aplicación de LNA no implica el incremento de los costos direc-
estab_le~idas por cada país para el otorgamiento de licencias de importación sé > tos de importación, el trámite de licencia incorpora un mecanismo indirecto de
convntJ.eron en un foco de atención para la Organización Mundial del ComerCio. \ . aumento de los costos de la mercadería importada. En esta situación interceden
La ~tilización de licencias de importación se encuentra en la actualidad regu- · · tres factores:
lada bajo los acuerdos firmados por los países miembros de la OMC. El Código
sobre. Procedimientos para el Trámite de Licencias de Importación diseñad() y ., i) el costo de oportunidad del capital inmovilizado;
debatido por los propios miembros en el marco de las negociaciones de Ja Rondá ·ii) los costos asociados al almacenamiento de la mercadería que se encuentra a
de U:ruguay es el documento regente de estas operaciones. Su vigencia para la · la espera de aprobación; y
total~dad de_ los miembros de la OMC se remonta a 1995 y su principal objetivó iii) la incertidumbre respecto de la resolución del trámite.
co~s1ste en ':111pedir que los trámites administrativos vinculados a la aprobación
de importac10nes se constituyan en una traba para la evolución del comercio6. ·· En lo referido al costo de oportunidad del capital inmovilizado, el mismo no
Con el objetivo de evitar el uso abusivo y discrecional de los mecanismos de .·. debe ser despreciado. Si bien el período de resolución del trámite de licencias
l~c~ncias de ~?ortación, el Código intenta reducir al mínimo las trabas e impo~ · · es reducido (máximo de 60 días), los grandes volúmenes de dinero que suelen
s1c10nes adirumstrativas establecidas por cada uno de los países. En este sentido involucrar las operaciones de comercio exterior tienden a darle relevancia a este
se ~rohíbe la a~licac~ón de sanciones severas ante pequeños incumplimientos, ~~·· factor. A dicha pérdida se agregan además los posibles costos financieros aso-
obliga a l?s ~aises ~ mfo~ar correctamente sobre los procedimientos requerido~ :'.'. .ciados a operaciones de financiamieµto de las importaciones. De esta manera, el
para el U:an:ite de licencias y se demanda sencillez y razonabilidad en los plazos • costo financiero vinculado a la compra de mercadería extranjera se incrementa
Y requenm1entos del trámite. Además, se castigan la discrecionalidad en la asía~ con el aumento de los plazos de importación. .
nación de divisas y la discriminación por orígenes de importación. . º· · Los costos de importación se ven incrementados también por el alquiler de los
. En_ este n:arco, la OMC permite el establecimiento de dos tipos de trámites de. espacios de almacenamiento de la mercadería a la espera de aprobación. En este
licencias de tmportación: las licencias automáticas (LA) y las licencias no auto- Sentido vale sefialar que cuando el plázo de vigencia del permiso de importación
máticas (LNA). La principal diferencia entre ambas radica en la imposibilidád es reducido, la mercadería-debe encontrarse en camino al momento de iniciarse
de negar la aprobación que caracteriza a las primeras. Las licencias automáticas el trámite de licencia. Cualquier demora en el trámite, o el rechazo del permiso de
deben ser autorizadas de forma obligatoria en un
plazo máximo de 10 días hábi~ importación, aumentan el costo de la mercadería ante la necesidad de mantenerla
les. El.uso de licencias no automáticas se justifica en pos de aniÚizar la aprobación álmacenada. La distancia que debe recorrer la mercadería y el tiempo a~ociado
de compras en circunstancias en que existen ~bjetivos de mercado específicos. a su producción pueden afectar dicha circunstancia.
En lo que respecta a la incertidumbre asociada a la resolución del trámite,
la posibilidad de que la licencia no sea otorgada, o bien demore su tratamiento,
6 El acuerdo sobre licencias de importación come.nzó a negociarse en la década del setenta coloca al importador en una situación de inseguridad respecto de su capacidad de
estableciéndose un Acuerdo de vigencia optativa a partir de 1980. '

184 ENSAYOS EN HONOR A MARCELO DIAMAND SEGUNDA PARTE/ Las ideas de Marcelo Diamand en la política económica argentina 185
abastecer el mercado. De esta manera, la imposición de trámites de importación : j:tadas. Esta situación que ha sido objeto de estudio de la literatura especializada
' genera riesgos y costos vinculados a la pérdida de posiciones de mercado, que ' . debe ser considerada con cuidado en tanto el proceso de desindustrialización al
se acrecientan en el caso de aquellos negocios donde Ja capacidad de abastecer que se viera sometida la economía argentina en las décadas pasadas, ha dejado
en tiempo y forma resulta de gran importancia. tras d~ s~ un legado de fuerte concentración en algunas actividades. La protección
El punto anterior merece un comentario adicional respecto de uno de los q_e act1v1dades que poseen posiciones dominantes o monopólicas en el mercado
sesgos de conducta generados por las grandes fluctuaciones que caracterizaron local, puede transformarse en una problemática para los consumidores o para los
a la economía argentina durante un largo período de tiempo. Algunos autores eslabones subsiguientes de la cadena sin alcanzar los objetivos deseados sobre
han destacado que la fuerte volatilidad de la economía nacional difundió enh·e el resultado externo.
el empresariado local estrategias de preferencia por la flexibilidad y baja pre- En resumen, las LNA pueden operar como un mecanismo efectivo para
disposición a la inversión (Kosacoffy Ramos, 2006). Dichos comportamientos, aumentar los costos de importación y proteger las actividades productivas locales
que se mantienen en algunos casos hasta Ja actualidad, se encuentran asociados a de Ja competencia extranjera, promoviendo la sustitución de importaciones. No
sesgos en favor de la importación en contextos de aumento de la demanda. Bajo resulta menor el que se trate de un mecanismo abalado por la OMC, en tanto se
esas circunstancias, la aplicación de licencias de importación incorpora un meca- trata de uno de los escasos mecanismos de protección comercial extra cambiarios
nismo que no sólo incrementa los costos asociados a la importación, sino que a disponible en la actualidad y con bajos riesgos de sanciones y retaliación. Al no
su vez aumenta la incertidumbre respecto de poder llevar adelante una estrategia encontrarse asociada a un ingreso impositivo, la utilización de LNA como meca-
de sesgo importador. Así, la aplicación de LNA influiría de forma positiva sobre nismo de protección cuenta con menores riesgos de sostenerse en el tiempo por
las estrategias empresariales, forzando cambios en la conducta empresaria que razones fiscales. Además, la velocidad y facilidad con la que puede resolverse
operarían en favor de la inversión. su implementación o levantamiento constituye un factor esencial que permitiría
Los incentivos mencionados anteriormente tienden a extenderse hacia otras disciplinar a los productores locales y evitar comportamientos abusivos. Pese a
actividades en la medida en que la posible difusión de licencias de importación los inconvenientes señalados respecto de su uso para promover sectores de alta
sea percibida por los agentes económicos como una posibilidad cierta. La pro- internacionalización o fuerte concentración, las licencias son una herramienta
babilidad de que la mercadería quede retenida con un elevado costo de alma- capaz de afectar las rentabilidades sectoriales, incrementando los costos de Ja
cenarriiento, como así también las potenciales pérdidas de mercado, tienden a producción importada en función de la satisfacción de objetivos de empleo, aho-
expandirse hacia aquellas actividades económicas que se perciban como poten- rro de divisas o sustitución de importaciones.
ciales sujetos de nuevas licencias de importación. La percepción de una cierta
discrecionalidad y arbitrariedad en el establecimiento de nuevos trámites, podría
favorecer la extensión de los beneficios asociados al uso de LNA aún hacia acti- VI.- La reciente difusión de los regímenes de licencias
vidades que no se vean efectivamente afectadas.
Pese a lo anterior, el establecimiento de licencias debe lidiar con una serie - Bajo el actual régimen de licencias, los países que establezcan este tipo de
de problemas. El primero de ellos refiere a los riesgos de afectar actividades medidas (o realicen cambios en las mismas) se encuentran obligados a ~otificar
productivas locales de forma negativa. Si las licencias se aplican sobre insumos, ' , a la OMC sobre: los productos afectados, los organismos involucrados y los por-
partes o piezas con escasa capacidad de sustitución de importaciones, el efecto ·- menores del trámite de procedimiento. Sobre la base de dicha información puede
del trámite podría ser el contrario al deseado. En este sentido, la protección y los ·· observarse que hacia octubre de 2010, más del 35% de los países que informa
trámites de licencias deben ser administrados de forma razonable y de manera sobre su situación a la OMC contaba con algún tipo de procedimiento de licencia
tal que los objetivos planteados desde el sector público sean alcanzábles para _ vjgente 7 • El grupo de países con mecanismos de licencia es muy heterogéneo,
el sector privado. Esta situación puede ser particularmente grave en el caso de_•·_·_ • incluyendo países en desarrollo y desarrollados. En los últimos afíos se destacan
afectar actividades de exportación, que pueden ver reducida su competitividad las notificaciones realizadas por: Argentina (2006, 2007, 2008, 2009 y 2010),
internacional por el aumento en el costo de insumos importados insustituibles. Brasil (2005, 2009 y 201 O), Estados Unidos (2005, 2008 y 2009), India (2005,
Las licencias de importación presentan así ciertas limitaciones para promover _ 2006 y 2007), Corea (2007 y 2009) y China (2005 y 2009).
por sí solas actividades de perfil exportador.
En segundo lugar, cabe destacar los riesgos asociados a la implementación de __ _
licencias de importación en sectores y actividades económicas altamente concen- '· Si para el cálculo se utiliza el total de los miembros de la OMC, se mantiene la tendencia alcista
aunque la participación se reduce al 27%.

186 ENSAYOS EN HONOR A MARCELO DIAMAND SEGUNDA PARTE f Las Ideas de Marcelo Diarnand en la política económica argentina 187
Tal.como lo ilustra el Gráfico 1, l;i utilizacipn del mecanismo .de licencia.S,_::' "'\ptrqducidos por la devaluación brasileña se establecieron los primeros wpos de
se ha inc~em:entado de forma considerable.durante la última crisis internacimiaL i,~\;fü;er,icias de importación sobre los sectores ,je calzado y papel9 • Desde entonces,
En la medida en que la caída del comercio inte~acional se constituyó en UilQ\ t'&yhasta 2004, Argentina no estableció nu~vos procedimientos de licencias. .
de }os principales canales de transmisión de la crisis, la necesidad de r:esguarqar, .: , , :,. Hacia 2004 las licencias no automáticas reaparecieron en la economfaargen-
a los productores locales obligó a las autoridades a intervenir sobre los merca.e_ '; ·, tjn:a a fin de proteger algunos sectores sensibles. Desde enton,ces y hasta 2007,
dos de importación. En el caso particular de las licencias, se registra,no sólo eli; .:15e <;:stablecieron 8 nuevos regímenes de licencias no automáticas que abarcaron.
crecimiento en el número de pa1ses que implementaron estos regimenes,- sino::~ ,!',a'-ulYgrupo de artículos para el hogar (2004 y 2006), juguetes y calzado (2005),
también un salto en el número de procedimientos establecidos por cada país, .,, · motocicletas (2006) y artículos deportivos y textiles (2007).
De esta manera, en 2008-2009 el número de países que. impusieron licencias se: •...
duplicó respecto a lo sucedido en el período 2005-2006, a la vez que el promedio, : Notificaciones de licencias realizadas por Argentina, 1999-2009
de regimenes anuales declarados por cada país aumentó desde J,54 hasta 2,6 .. <
9
G Notificaciones de Licencias
Gréifico J: Número de países que notificaron nuevos regímenes de licencias, · 8 no automáticas a la-OMC
2004-2010~
7

6
= paises que notificaron nuevas licencias o modificaciones
- 0 - % de paises con licencias sobre el total 5
38%
12
4
36%
10 3
.34%
2
32%
8
30%
6 o
28%
1999 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009
4 26%

24% _·,Jiuente: Elaboración propia sobre la base de informes presentados por la OMC.
2
22%.
.. . ... · Con la irrupción de la crisis internacional la utilización de licencias no auto-
o 20%
· •·• *1.áticas se disparó de forma considerable en Argentina. Tras alcanzar un pro-
2004-2005 2005-2006 2006-2007 2007-2008 2008-2009 2009-2010
: irJ.edio de 2 notificaciones anuales entre 2004 y 2007, los regímenes de LNA
t: se multiplicaron por cuatro en 2008, aumentando aún más su presencia en el
Fuente: Elaboración propia sobre la base de informes presentados por la OMC.
{2009. La difusión de las licencias abarcó una variada gama de sectores entre los
[qµe se contaron no sólo un grupo de nuevos regimenes (metalúrgicos, hilados
En Argentina la utilización de LNA tuvo también una fuerte expansión durante_
yJéji~os, tornillos, autopartes y productos varios), sino también modificaciones
la crisis. Sin embargo, las licencias comenzaron a difundirse con anterioridad a fin;'
: ~ pr:ocedimientos ya establecidos. La justificáción invocada para la aplicación
de garantizar el cumplimiento de algunos objetivos sectoriales. Sobre la base d!'!"'
(le las LNA se.sustentaba en la protección de la producción y el empleo local,
las notifica~iones realizadas a la OMC, puede observarse que el establecimientp••
'• coro.o así también en el impulso a la sustitución de importaciones para sostener
de licencias no automáticas data del año 1999, cuando frente a los problemas:•
·, 1:. En ambos casos, las LNA se justificaron sobre la base de un nuevo requisito de "control del
8 Los informes presentados por la OMC consideran el afio transcurrido entre el 21 de octubre de · · etiquetado previo a la comercialización" dispuesto por la Secretaría de Industria, Comercio y
un afio y el 19 del siguiente. Minería

ENSAYOS EN HONOR A MARCELO DIAMAND_,:: (SEGUNDA PARTE/ Las ideas de Marcelo Diamand en la política económica argentina 189
188
el resultado externo en el marco de la fuerte caída que registraban las actividades ·. ger a estos sectores y mantener bajo control el resultado comercial, se intensificó
de comercio exterior durante la crisis. el uso de licencias no automáticas de importación.
En los últimos meses de 2008, la irrupción de la crisis internacional acrecentó
Gréifico 3: Notificaciones de licencias realizadas por Argentina y otros países, los problemas de los sectores vulnerables. En un contexto de fuerte caída del
2006-2010 .comercio y la demanda mundial, los principales países exportadores adoptaron
estrategias comerciales agresivas a fin de colocar en el mercado externo los exce-
30 3,00
=otros dentes generados por la crisis. Bajo esas circunstancias, Argentina se volcó al uso
25
=Argentina 2,50 y difusión de LNA para resguardar el empleo y la actividad local en un grupo
--t:r- notificaciones promedio por país de actividades. La irrupción de un contexto internacional en el que la escasez
20 2,00 de dólares aparecía como una amenaza cierta, estimuló también la utilización de
esta herramienta a fin de resguardar el resultado extemo 11 •
15 1,50
La fuerte difusión de las licencias no automáticas de importación en Argentina
1,2
1,00
entre 2008 y 2009 puede observarse a partir de dos indicadores de cobertura: el
10
número de posiciones arancelarias afectadas bajo el régimen de LNA 12 y el valor
5 0,50 de las importaciones comprometidas por dicho régimen. El número de posiciones
arancelarias afectadas por trámites de LNA presentó un primer salto en 2008
cuando incrementó su cobertura un 85% (pasó de 85 a 157 posiciones arancelarias
2006-2007 2007-2008 2008-2009 2009-2010
con LNA). Tras ese importante incremento, el número de productos afectados
por licencias de importación volvió a aumentar notablemente en 2009 al alcanzar
Fuente: Elaboración propia sobre la base de informes presentados por la OMC. una cobertura de 411 posiciones arancelarias (+ 162%), que se mantiene hasta la
actualidad 13 • Las estadísticas de valor ratifican también el salto en la cobertura
El fuerte crecimiento de las notificaciones argentinas explica la mayor parte del régimen de licencias. El monto de las importaciones de productos afectados
del incremento de las notificaciones promedio realizadas por los países declaran- por licencias se incrementó un 102% en 2008 y un 39% en 2009. Medido como
tes de nuevos regímenes durante 2008-2009. De los 26 nuevos procedimientos porcentaje del total de importaciones, el valor afectado por LNA pasó de 2,3%
declarados por miembros de la OMC entre octubre de 2008 y octubre de 2009, en 2007 a 3,6% en 2008 y 7,3% en 2009 14 •
14 (más del 50%) correspondieron a nuevas notificaciones realizadas por Argen- Pese a que durante 2010 no se establecieron nuevas regímenes de LNA, se
tina10. Pese a esto, el crecimiento del número de países que declararon nuevos mantuvieron en vigencia los existentes a 2009. Es así que en un año en el que la
regímenes durante la crisis demuestra que pese a la mayor difusión que tuviera recuperación de la actividad económica se vio acompañada de una mejora en los
el uso de licencias en Argentina, el uso de esta herramienta no constituye un términos de intercambio y la cosecha agropecuaria que relajó los temores sobre
fenómeno exclusivamente argentino. la evolución del resultado externo, el sostenimiento de las licencias se justificó
en pos de la protección de sectores sensibles y el impulso a la sustitución de
importaciones.
Vil.- Los regímenes de LNA en Argentina

Las importaciones argentinas alcanzaron su máximo histórico en 2008 de 11 Durante dicho año la preocupación por la falta de dólares tendió a incrementarse por la grave
sequía que afectara a la campaña agropecuaria y la fuerte salida de capitales. ·
la mano de un fuerte crecimiento de la actividad económica, la irrupción de. un
12 Los productos afectados por licencias no automáticas de importación se definen a una
shock positivo de términos de intercambio y una cierta apreciación del tipo de
desagregación de 8 dígitos del Nomenclador Común del MERCOSUR.
cambio real.Bajo dichas circunstandas, las autoridades económicas comenzaron
13 No se consideró para la realización de este estudio los procedimientos de certificación para la
a preocuparse respecto de la capacidad de una porción del entramado productivo aprobación de importaciones en los rubros de bicicletas y neumáticos de bicicletas, por consi-
local para soportar la presión competitiva del extranjero. Con el objetivo de prote- derarse parte de otro régimen.
14 El notable crecimiento de la cobertura registrado en el régimen de licencias no automáticas
10 Esta situación posee también un antecedente en lo ocurrido en el período 2006-2007, cuando entre 2008 y 2009 llamó la atención de algunos especialistas que han analizado el impácto de
Argentina explicó también más del 50% de las nuevas notificaciones. las medidas (Dalle y Lavopa, 2010 y Grosso y Dicovskiy, 2009).

190 ENSAYOS EN HONOR A MARCELO DIAMAND SEGUNDA PARTE I Las ideas de Marcelo Diamand en la polífr;a económica argentina 191
Cobertura de las LNA, posiciones del nomenclador .a 8 dígitos y Grérfico 5: Evolución de las importaciones afectadas por LNAy las importa-
<jlrérfico 4: ciones totaies, % var. anual. .
valor afectado
450 55%
3.000
,..~···!Valor de las impo afectadas por LNA 45%
400
- 0 - Posiciónes afectadas
2.500 35% C··35;~%···
350
25% ............a.o.• s.% .......
300
2.000
15%
250
5%
1.