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La Competencia Transnacional del Estado

Para entender la evolución de las empresas transnacionales es necesario


estudiar su historia. Los cuatro períodos de aparición y desarrollo de las
empresas multi y transnacionales son:

Primera Etapa: Surgimiento de las empresas multinacionales (1860-1914):


momento de considerable aceleración científico–tecnológica y desarrollo de los
sistemas de producción y comercialización estandarizados que favorecen la
aparición de nuevos productos y de nuevas demandas y hábitos de consumo.
Además, la innovación tecnológica, aplicada a los medios de comunicación y
de transporte, facilitó la unificación espacial a escala mundial y permitió la
dispersión productiva de las empresas en diversos países incrementando el
intercambio comercial internacional.

Segunda Etapa: Consolidación de las empresas multinacionales (1914-1945):


las empresas multinacionales de los EE.UU. aprovechan la debilidad en que
quedó la economía europea para consolidarse y convertirse en un referente de
las nuevas empresas.

Tercera Etapa: Universalización de las empresas multinacionales (1945-1990):


la tensión y competencia con el bloque socialista encabezado por la URSS le
permite a las empresas multinacionales estadounidenses, europeas y
japonesas expandirse por todo el mundo.

Cuarta Etapa: Transformación de empresas multinacionales en


transnacionales (1990-2014): las reformas al sector financiero sucedidas en la
década de los 70s (quiebra del Acuerdo de Bretton Woods o reemplazo del
patrón oro-divisas por el dólar como referente de las transacciones financieras)
y el derrumbe del bloque socialista, crearon condiciones para la deslocalización
de los procesos productivos a nivel mundial y en medio de ese proceso – con la
aparición de las nuevas tecnologías computacionales, cibernéticas,
automatización e información digital –, se inicia un proceso de entrelazamiento
de capitales, intereses comerciales, creación de supra-Estados (NAFTA,
Comunidad Económica Europea) y de alianzas económicas, comerciales y
políticas que han transformado todo el entorno internacional.
“Las transnacionales se empiezan a mover (deslocalizar) por la lógica de la
maximización de beneficios en el mínimo tiempo posible. Dentro de esta lógica,
la progresiva globalización neoliberal les sirve para poder expandirse por todo
el planeta, obtener los recursos naturales de los lugares donde son más
económicos, instalar las fábricas en los países en donde obtienen las mejores
condiciones laborales y menos requisitos ambientales, y vender los productos y
servicios a la clase consumidora global. Varios factores han facilitado este
desarrollo: la mejora del transporte, la energía más económica, el crecimiento
económico, las nuevas tecnologías de la información y la apertura de los
mercados por los Estados bastante cerrados hasta entonces.

La capacidad de influencia política de las corporaciones transnacionales ha ido


creciendo en relación con su potencia económica. Progresivamente han
dedicado parte de sus recursos económicos a promover y comprar gobiernos, a
subordinar poderes legislativos y judiciales conniventes mediante un trabajo de
presión (lobby), y a mantener una imagen pública favorable.

La evolución de las empresas multinacionales (con un centro territorial de


origen bien definido) a empresas transnacionales (con diversos centros
financieros y de control productivo) que se entrelazan por encima de los
Estados (incluso de los Estados de las metrópolis financieras), marca una
tendencia indiscutible en donde ha empezado a surgir una gran burguesía
financiera que ya no responde a los intereses nacionales tradicionales.

“Actualmente de las 100 economías más importantes del mundo, 51 son


Estados y 49 empresas transnacionales. Las ventas de las 15 empresas
españolas más importantes son superiores a la suma del PIB de Bolivia, El
Salvador, Ecuador, Guatemala, Nicaragua, Paraguay, Uruguay y Chile.”

“Se trata de considerar el papel e influencia de las grandes empresas


multinacionales a través de sus efectos indirectos y derivados sobre el conjunto
del sistema productivo a escala mundial. En este punto podemos considerar
que su influencia se ejerce, por lo menos, a través de cuatro grandes
mecanismos. Por un lado, por su capacidad de demanda de bienes y servicios
intermedios. Por otro, por el papel que tiene, a través de su capacidad
de compra, en especial a través de las actividades comerciales, sobre la
producción de gran parte del resto del sistema productivo. En tercer lugar,
sobre la oferta, tanto cuantitativa como cualitativa, en base a su volumen de
producción y por marcar las tendencias en los productos a consumir. Por
último, con relación al sistema financiero mundial.