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SAN MARTIN DE PORRES

San Martin de Porres nace en Lima en diciembre de 1579.Hijo natural del español
Juan de Porres y de la mulata de origen panameño Ana Velásquez.
Fué bautizado en la iglesia de San Sebastián en la miema pila y por el mismo
sacerdote que había bautizado a santa Rosa de Lima.
Desde niño dió muestras de su fervor religioso y su amor a Dios.Su amor al prójimo le
condujo a ayudar sacrificadamente a todos,aún en las tareas más humildes y enojosas.
En 1603 hizo la prfesión religiosa como hermano lego en la orden de los Dominicos.
Además de todas las aspereza que él mismo se imponía,Martin tuvo que sufrri por
motivos de su raza,el humillante desprecio de parte de la sociedad colonial,pero jamás
se rebeló contra los desdenes y aún los insultos públicos("perro mulato") que le dirigían.
Su abnegación,su modestia y la paz que irradiaba no dejaron de impresionar a sus
contemporáneos.
En la enefermeria y en la portería del convento del Rosario atendía con acogedora
bondad y amor a los pobres.Era proverbial en Lima la prontitud con que se acercaba a
los enfermos.Se cuentan de él numerosos prodigios y curaciones.
Falleció el dia 3 de noviembre de 1639.Beatificado por Gregorio XVI en 1837,fué
canonizado y elevado a los alteres por el Papa Juan XXIII en 1962.Su devoción y su
culto están extendidos por todo el mundo.
Su fiesta se celebra el dia 3 de noviembre.
Milagros De San Martin
Curación de enfermos
SU DON DE BILOCACIÓN
Clarividencia
Comunicación con animales

EDITORIAL
San Martín de Porres es algo que nos fascina a todos los dominicos y uno siempre se
pregunta por qué Martín fue grande, siendo tan pequeño, tan pobre, tan sencillo,
despreciado para la gente de aquel entonces.
Yo creo que San Martín es grande por su humildad, por su sencillez. Todo lo que San
Martín hacía, lo hacía pensando en su prójimo, pensando en los más pequeños. Él no
quería figurar él siempre quería estar al final de todo.
Y todo esto, el amor a los pobres, el amor a los pequeños estaba fundamentado en algo
grande también; en el amor que tenía a esos pequeños.
Yo creo que San Martín de Porres tiene mucho que enseñarnos sobre todo en este
tiempo en el que el ser humano, la persona a veces no está muy dispuesta a colaborar, a
interesarse por su prójimo.
San Martín nos enseña de que es posible convivir en medio de una sociedad pensando
no solamente en mí sino en el prójimo, en el más necesitado. San Martín, entonces es
grande por su humildad y por su sencillez.
Y otra de las cosas importantes que debemos preguntarnos de San Martín es, qué es lo
que le llevó a San Martín a ser santo. Muchas veces podemos creer que los santos
fueron personas extraordinarias y no es tanto así.
Martín fue santo, porque llevó una vida muy sencilla, una vida ordinaria y llegó a ser
santo porque las cosas pequeñas u ordinarias, las hizo extraordinarias y ahí está la
grandeza de San Martín.
Cuando uno contempla la imagen de San Martín de Porres lo primero que ve es, a sus
pies, los tres animalitos: el perro, gato y el pericote. Pero San Martín de Porres tiene
otros símbolos grandes y maravillosos: la escoba y su crucifijo. Dicen que la escoba y el
crucifijo fueron sus compañeros de toda la vida. Esto demostraba, en primer lugar, el
amor que San Martín de Porres tenía a Jesucristo crucificado, a ese Cristo que había
dado la vida por cada uno de nosotros. Este era el amor de San Martín a Jesucristo en la
Eucaristía.